¿ Apóstoles Hoy?
Lo Que la Biblia Enseña Sobre los Apóstoles
Introducción:
Históricamente, tras la muerte del último Apóstol, la iglesia de Cristo cesó de utilizar el
nombre de apóstoles y profetas para describir oficios en la iglesia. Tras mil novecientos
años de ausencia, en las últimas dos décadas se ha vuelto cada vez más popular hablar de
apóstoles y profetas como ministerios presentes en la iglesia actual. Se le ha llamado “el
movimiento de los cinco ministerios”, basado en Efesios 4:11, en donde el apóstol Pablo
dice que Cristo constituyó “a unos como apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a
otros pastores y maestros.” El principal líder carismático que impulsó y popularizó
grandemente este movimiento es Peter Wagner, ex profesor del seminario teológico de
Fuller, y experto en el tema de iglecrecimiento.
Su argumento en la década de 1990, fue que en la iglesia de su tiempo existían evangelistas,
pastores y maestros, pero no apóstoles y profetas, por lo que era necesario restaurar estos
oficios “perdidos” en la iglesia actual a fin de que la iglesia experimentara el crecimiento y
multiplicación que Dios espera de su iglesia. Basándose en Efesios 2:20 “edificados sobre
el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo
mismo,” los promotores de este movimiento dicen que la iglesia se ha encontrado sin los
fundamentos necesarios por siglos, y que a menos que pongamos los fundamentos correctos
de restaurar los oficios de apóstoles y profetas en la iglesia actual, no tendremos éxito como
iglesia de Cristo.
Como resultado de las enseñanzas de Peter Wagner en la década de 1990 comenzó un
movimiento de pastores y evangelistas que se comenzaron a llamar a sí mismos apóstoles y
profetas. Este nuevo título trae consigo un profundo respeto de proporciones bíblicas. El
titulo evoca o recuerda los grandes gigantes de la fe en la Biblia. Tras la muerte,
resurrección y asunción de Jesucristo la iglesia no tenía un Nuevo Testamento escrito y la
única manera de ser un seguidor de Jesucristo era descansar sobre el fundamento de los
apóstoles que estuvieron con el Señor. Ellos y sus enseñanzas eran el único acceso que la
iglesia tenia a la verdad revelada de Dios bajo el Nuevo Pacto, y a las enseñanzas de Cristo.
El Nuevo Testamento se terminó de escribir hasta el año 95 d.C., pero aun, algunas iglesias
tardaron más décadas en compilar o coleccionar todos los 27 libros que hoy componen el
Nuevo Testamento, escrito por los Apóstoles y por aquellos que fueron sus compañeros.
Como resultado del nuevo uso de títulos como Apóstoles y Profetas en la iglesia actual
desde su incepción en la década de 1990 ha existido un gran abuso de autoridad y poder en
muchas iglesias a manos de estos nuevos supuestos “apóstoles”. Se les ha elevado a
muchos de ellos a un status o nivel tal que sus palabras o enseñanzas son consideradas
como teniendo tal autoridad espiritual que no pueden ser cuestionadas. “Si el apóstol o el
profeta lo dice es la verdad de Dios.” Si el apóstol o profeta cae en pecado de inmoralidad,
abuso o robo de fondos no debemos hacer nada al respecto, ni tocarle pues es “el ungido”
del Señor.
Desde luego que no podemos generalizar, pero usualmente el titulo de apóstol y profeta
conlleva consigo una gran autoridad y status espiritual y jerárquico. Es importante analizar
lo que la Biblia y la historia de la iglesia de Jesucristo tienen que enseñarnos sobre el
verdadero rol y función de estos ministerios.
A La Muerte de Los Apóstoles, La Iglesia Cristiana Dejo de Usar el Titulo de Apóstol
Para Describir un Oficio en La Iglesia
Ya hemos dicho que tras la muerte del último apóstol, el Apóstol Juan, la historia de la
iglesia es muda a personas ocupando estos títulos de apóstol y profeta de entre los siervos
de Dios, mucho menos con el sentido o función de ser fundamentos de la iglesia como
pretenden establecer los promotores de este movimiento de reciente creación. Aseguramos
esto porque no se habla ya más de estos oficios en el gran numero de escritores cristianos
que escribieron dentro de los primeros cuatrocientos años de la iglesia compuesto por
pastores, obispos, y defensores de la fe, a quienes se les ha denominado Padres de la
Iglesia. No vemos estos oficios en los escritos de hombres como Clemente de Roma (90
d.C.), Policarpo (140 d.C.) (Discípulo del apóstol Juan), Irineo (180 d.C.) (Discípulo de
Policarpo), Ignacio de Antioquia (115 d.C.), Clemente de Alejandra (180 d.C.), Orígenes
(200 d.C.), Tertuliano (220 d.C.), Agustín (400 d.C.), Jerónimo (400 d.C.), entre otros.
Además de ellos existen muchos escritores y teólogos medievales que escribieron entre el
siglo quinto al trece después de Cristo, y numerosos escritores, pastores y teólogos de la
Reforma, hombres como Martin Lutero, Ulrico Zwinglio, Juan Calvino, y hombres de Dios
que escribieron desde la reforma hasta nuestros días, como John Bunyan, Matthew Henry,
Jonathan Edwards, John Wesley, D.L. Moddy, Charles Spurgeon, entre muchos otros.
Muchos de ellos dan testimonio particular a que el oficio de apóstol como fundamento de la
iglesia de Cristo es reservado exclusivamente a los doce que estuvieron con Jesús. Hablan
de los apóstoles y profetas como algo del pasado.
Veamos algunos ejemplos de los que escribieron sobre este tema del oficio de apóstol y
profeta, aquellos que nos precedieron y nos transmitieron la fe:
“Estudien por lo tanto, para ser establecidos en las doctrinas del Señor y de los
apóstoles.” Ignacio de Antioquia (año 105 d.C.)
“Si alguien venia que había escuchado a los ancianos, yo les
preguntaba específicamente acerca de lo que habían dicho:
sobre lo que dijo Andrés o Pedro, Felipe, Tomas, Santiago, Juan,
Mateo, o cualquier otro de los discípulos del Señor.” Papias (año
120 d.C.) (Note que para este año los líderes de la iglesia
buscaban saber lo que dijeron los 12 apóstoles del Señor no
buscaban a otros supuestos apóstoles vivos entre ellos)
“de hecho, el espera que confiemos en El así como lo hacemos
con los profetas y apóstoles, quienes tenían
autoridad.” Orígenes (año 245 d.C.). Note el énfasis en el pasado,
ellos los apóstoles tenían autoridad. Ya no había otros apóstoles
tras la muerte de Juan, el último apóstol.
“...Por lo tanto, abandonemos las acciones vanas de muchos y
sus falsas enseñanzas, y volvamos a la palabra que nos ha sido
entregada desde el principio, siendo sobrios en la
oración.......” Epístola de Policarpo a los Filipenses 7:2 (año antes
del 140 d.C.)
“... Porque ni yo, ni hombre alguno, puede seguir la sabiduría del
bienaventurado y glorioso Pablo, el cual, cuando estuvo entre
vosotros, enseñó cara a cara a los hombres de aquel día la
palabra de verdad con cuidado y certeza; y cuando estuvo
ausente, os escribió una carta, en la cual, si la escudriñáis con
diligencia, podréis ser edificados en la fe que se os ha dado.”
Epístola de Policarpo a los Filipenses 3:2
“No os mando nada, cosa que hicieron Pedro y Pablo. Ellos eran
apóstoles, yo soy un reo.” Epístola de San Ignacio a los Romanos
(año115 d.C.) 4:3
“Siendo así que os amo, os trato con blandura, aunque es posible
que escriba de modo más estricto en su favor; pero no creí que
tuviera competencia para hacerlo, y que, siendo un reo, os dé
ordenes como si fuera un apóstol.” Epístola de San Ignacio a los
Trallianos (115 d.C.) 3:3
“Los Apóstoles recibieron el evangelio para nosotros del Señor
Jesucristo; Jesucristo fue enviado por Dios. Así pues, Cristo viene
de Dios, y los apóstoles de Cristo. Por tanto, los dos vienen de la
voluntad de Dios en el orden designado. Habiendo recibido el
encargo, pues, y habiendo sido asegurados por medio de la
resurrección de nuestro Señor Jesucristo, y confirmados en la
palabra de Dios con plena seguridad por el Espíritu Santo,
salieron a proclamar las buenas nuevas de que había llegado el
reino de Dios.” (y así salieron a predicar el evangelio y designaron
a las primicias de sus labores: obispos y diáconos)
San Clemente de Roma (95 a.C.) Carta a Los Corintios, Capitulo
42
“Miremos a los buenos apóstoles: ....Pedro y Pablo en sus
sufrimientos” San Clemente de Roma (año 95 a.C.) 5:2
“En los apóstoles del Señor poseemos nuestra autoridad. Porque
ellos mismos no introdujeron nada nuevo, sino que fielmente
entregaron a las naciones aquello que recibieron de Cristo. Por lo
que si aun un ángel predica un evangelio distinto, sea maldito.”
Tertuliano (197 d.C.)
“Porque si esa doctrina ha existido desde el principio, teniendo a
los apóstoles como sus autores, entonces seria evidente que
aquella doctrina que nos hubiese sido dada desde los apóstoles
seria aquella que se mantendría como un sagrado deposito en
las iglesias de los apóstoles (las que ellos
fundaron). Tertuliano (año 207 d.C.)
“En aquel tiempo (después de la asunción), sus apóstoles eran
once. A ellos fue añadido Matías, en el lugar de Judas el traidor.
Posteriormente Pablo fue añadido. Entonces fueron dispersados
por toda la tierra predicando el evangelio tal como el Señor les
ordeno. Por los siguientes 25 años (hasta los inicios del
emperador Nerón), se ocuparon en establecer los fundamentos
de la iglesia en cada provincia y ciudad.” Lactancio (año 320 d.C.)
La Función y Requisito de Los Apóstoles en el Nuevo
Testamento
La palabra apóstol viene de un verbo griego que significa enviar y
comisionar. Apóstol describe simplemente a alguien enviado o
comisionado en representación de alguien. En el Nuevo
Testamento el titulo se utiliza para describir a los discípulos
comisionado por Cristo Jesús para la tarea de proclamación de
su evangelio y sus enseñanzas. La palabra apóstol se utiliza en el
Nuevo Testamento para describir dos categorías de personas:
1. Los Apóstoles comisionados por Jesús mismo. Describen
exclusivamente a los doce que anduvieron con Jesús (a quienes
Jesús mismo “les llamo apóstoles” Lucas 6:12-16). Les
llamaremos en este estudio, los Apóstoles con A mayúscula, para
referirnos exclusivamente a aquellos que estuvieron con Jesús en
su ministerio terrenal desde su bautismo hasta su resurrección, a
los cuales Jesús personalmente comisionó, y los cuales era un
fundamento doctrinal sobre quienes la iglesia primitiva
permanecía en sus enseñanzas (Efesios 2:20), por el hecho de
haber sido testigos de las enseñanzas de Jesús mismo.
2. Otros discípulos de Jesús que no fueron parte de los doce,
y siervos de Dios comisionados a servir por las iglesias
locales. En cualquier lenguaje humano las palabras y el sentido
de muchas palabras cambian a través del tiempo, evolucionan.
Es probable que en años posteriores a la resurrección se
comenzara a utilizar el término apóstol de una forma más
flexible. Se comenzó a llamar apóstoles al grupo mayor de
discípulos que fueron testigos también del ministerio terrenal de
Jesús. Y es probable que posteriormente el término apóstol se
utilizara también para describir a creyentes que hacían la tarea
que los apóstoles hacían, y que eran comisionados (apostolados)
o enviados por las iglesias para evangelizar, plantar nuevas
iglesias, y/o apoyar con la enseñanza (el discipulado) en iglesias
ya existentes.
El único pasaje de los escritos cristianos antiguos que menciona
a personas a las que se les llama apóstoles como presentes es en
una sección de un libro llamado “la Didake”, o La Enseñanza de
los Apóstoles (del año 150 d.C. aproximadamente) en el cual se
hace mención de apóstoles como simples predicadores
itinerantes enviados por las iglesias a ministrar a otros lugares.
“Que todo apóstol, cuando venga a vosotros sea recibido como el
Señor; pero no se quedará más de un solo día, o, si es necesario,
un segundo día; pero si se queda tres días, es un falso profeta. Y
cuando se marche, que el apóstol no reciba otra cosa que pan,
hasta que halle cobijo; pero si pide dinero, es un falso profeta.”
Estos siervos enviados o comisionados por las iglesias (apóstoles)
no son columnas o fundamentos de la iglesia como los doce
Apóstoles, son solo apóstoles con a minúscula, hacen la función
de lo que hoy llamamos misioneros. Existen muy pocos pasajes
en la Biblia que mencionan a algunos apóstoles además de los
doce Apóstoles. En este sentido la palabra apóstol es utilizada
como verbo en el idioma griego para describir la acción de ser
enviados por una iglesia, describe el ministerio de personas
comisionadas por la iglesia local para proclamar el evangelio,
servir, instruir, o plantar nuevas iglesias en otros lugares.
Un pasaje instrumental en mostrar esta diferencia entre los doce
Apóstoles nombrados por Cristo mismo, y otros apóstoles es 1ª
Corintios 15:5-10, Pablo dice que Jesús en su resurrección
“apareció a Pedro, y después a los doce.” Claro está que Pedro
era uno de los doce, pero para referirse al resto, a los diez
restantes (pues Judas se ahorcó), ya se les conoce como un
grupo integral “Los Doce.” Pero Pablo continua diciendo:
“Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles.”
Puesto que los doce ya fueron mencionados en el verso 5, es
probable que Pablo en el verso siete utilice el término apóstol de
una forma más flexible para incluir a aquellos, que a parte de los
doce, estuvieron también con Jesús durante su ministerio
terrenal habiendo sido testigos también de su vida, enseñanzas,
y resurrección. Lucas nos dice que Jesús “llamó a sus discípulos, y
escogió a doce de ellos” (Lucas 6:12-13). De este grupo de
discípulos que no estuvieron dentro de los doce, es del cual los
apóstoles echaron suertes en Hechos 1:21-26 para escoger entre
ellos a uno que formara parte de los doce, de entre Matías y José
Barsabas “el justo”.
Recuerde que Jesús en una ocasión envió en Lucas 10:1 a setenta
de sus discípulos de dos en dos a predicar. Y que tras la
resurrección había en Jerusalén ciento veinte discípulos reunidos
(Hechos 1:15). Es probable que en años posteriores la gente por
inferencia comenzó a llamarles también apóstoles (con a
minúscula) para describir a aquellos de estos que hacían la labor
de evangelización y plantación de iglesias. Recuerde que en el
lenguaje griego apóstol significaba sencillamente alguien
comisionado y enviado. Pero esto no implica que en sus mentes
ellos no marcaran una clara diferencia entre los otros discípulos
que Jesús tuvo y los doce que el Señor mismo nombró, los
Apóstoles.
Los Doce Apóstoles Tienen un Titulo y Autoridad Exclusiva:
La palabra apóstol se utiliza en la Biblia principalmente para
describir exclusivamente a los doce que estuvieron con Jesús.
Exploremos algunos pasajes que confirman esto:
Los doce fueron escogidos y comisionados por Jesús mismo: “En
aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a
Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a
doce de ellos.” Lucas 6:12-13
A estos Jesús les dio autoridad y les envió con instrucciones
especificas: “Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio
autoridad.. Los nombres de los doce apóstoles son estos…A
estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones…” Mateo 10:1-5.
Note que el pasaje menciona que a estos doce Jesús envió, que
es precisamente la razón por la cual se les llamo apóstoles, pues
el verbo griego significa enviar o comisionar.
En Apocalipsis 21:14 se nos dice que en la visión de Juan en la
nueva Jerusalén celestial “el muro de la ciudad tenía doce
cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles
del Cordero,” mostrando así que el oficio de Apóstol con A
mayúscula era exclusivo de los doce.
Los Requisitos Bíblicos de un Apóstol
Hechos 1:15-17, 25-26 muestra dos cosas:
1. Que ser Apóstol con A mayúscula era un ministerio exclusivo
de los doce, y
2. Que para ser parte de este ministerio era necesario haber sido
testigo del ministerio terrenal de Jesús desde su bautizo hasta su
ascensión.
Tal condición la reconoce el pastor de la iglesia en Roma en el
año 95 d.C. al escribir una carta de exhortación a los Corintios:
“Los Apóstoles recibieron el evangelio para nosotros del Señor
Jesucristo; … Habiendo recibido el encargo, ...habiendo sido
asegurados por medio de la resurrección de nuestro Señor
Jesucristo,.” Carta a Los Corintios, Capitulo 42
Observe el pasaje de Hechos 1:15-17, 25-26:
“En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos
‘Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura
acerca de Judas.., que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era
contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio…(que
traicionó al señor y se ahorco). Es necesario, pues, que de estos
hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el
Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el
bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido
arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección para
que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó
Judas por transgresión. Y les echaron suertes, y la suerte cayó
sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.”
Los apóstoles eran testigos de la resurrección del Señor. Por ello
se ve en Hechos 4:33 que “con gran poder los apóstoles daban
testimonio de la resurrección del Señor Jesús.” Por ello en 1 Juan
1:1-3 el apóstol Juan dice “lo que hemos oído, lo que hemos visto
con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon
nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue
manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la
vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo
que hemos visto y oído, eso os anunciamos.” También Pedro
declara en 2ª de Pedro 1:16 “Porque no os hemos dado a
conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo
siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con
nuestros propios ojos su majestad. Pues cuando él recibió de
Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica
gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo
complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo,
cuando estábamos con él en el monte santo.”
Como podemos ver, la autoridad de un Apóstol, provenía de ser
testigos de la vida, enseñanzas y resurrección de Jesucristo.
Para ser un apóstol había que ser un testigo de la vida de
Jesucristo hasta su ascensión. ¿Cree usted que cumplen este
requisito de ser testigos del ministerio terrenal de Jesús los que
hoy pretenden llamarse apóstoles y fungir como fundamentos
de la iglesia?
Al ver los requisitos para ser Apóstol según el contexto de la Escritura podemos deducir sin
duda alguna que Efesios 2:20 al decir que la iglesia esta “edificada sobre el fundamento de
los apóstoles y profetas,” se refiere a los doce exclusivamente, y a los primeros profetas que
proclamaban la palabra y enseñanzas de Dios a la iglesia antes de que el Nuevo Testamento
fuera completado. También cuando en 1ª Corintios 12:28 se nos dice: “Y a unos puso Dios
en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros..” Nótese la
categoría “primeramente,” pues los apóstoles fueron los primeros que Jesús comisionó para
expandir el evangelio. Corintios fue escrito en el año 52 d.C. y Efesios en el 57 d.C. cuando
la mayoría de los apóstoles estaban vivos aun y el Nuevo Testamento todavía no se
completaba. tan solo habian siete libros escritos cuando mucho, faltaban veinte, y
compilarlos, Por ello la iglesia “perseveraba en la doctrina de los apóstoles” (Hechos 2:42).
Los doce tenían autoridad de decisión, y se les buscaba para decidir cuestiones
controversiales, precisamente porque habían estado con Jesús y podían recordar lo que El
les enseño. Esto lo podemos ver en Hechos 15:1-2 donde algunos que venían de Judea
enseñaban a los hermanos que no eran Judíos, que si no se circuncidaban como los judíos,
no podían ser salvos. Entonces Pablo y Bernabé, y algunos otros de ellos fueron a
Jerusalén, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión. En Hechos 15:22-31 se
ve la resolución de los apóstoles que envían a Antioquia a representantes con una carta:
“Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más
que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de
ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.
Así, pues, los que fueron enviados descendieron a Antioquía, y reuniendo a la
congregación, entregaron la carta; habiendo leído la cual, se regocijaron por la consolación.
Y Judas y Silas, como ellos también eran profetas, consolaron y confirmaron a los
hermanos con abundancia de palabras.”
Más adelante en Hechos 16:4-5 vemos (hablando de Pablo y
Timoteo) “Y al pasar por las ciudades, les entregaban las
ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos
que estaban en Jerusalén, para que las guardasen. Así que las
iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número
cada día.” En Hechos 15:32 vimos que una vez que recibieron las
instrucciones de los apóstoles recibieron consolación y
edificación a través de la proclamación de palabra de Dios de
Judas y Silas que eran profetas.” Este es precisamente el contexto
de Efesios 2:20 “edificados sobre el fundamento de los apóstoles
y profetas.” Las iglesias eran edificadas, o crecían y maduraban
en la fe con el fundamento de las enseñanzas de los que fueron
testigos de la vida y enseñanzas del Señor mismo.
Imagínese que peligroso que hombres falibles hoy se atribuyan
tal autoridad de Efesios 2:20, Hechos 16:4-5, Hechos 2:42. ¿Cuál
sería el peligro de que hombres que hoy se llaman apóstoles a sí
mismos pretendan dar ordenanzas de doctrina y fe a las iglesias
que deban ser recibidas como la Palabra misma de Dios?
Estos doce tenían una responsabilidad muy grande pues habían
estado con Jesús por más de tres años, y fueron escogidos y
entrenados por él Señor mismo para ser testigos de su poder, su
misión y enseñanzas. Por esos Jesús les comisionó en Juan 20:21
“Como me envió el Padre, así también yo os envío.” Y en Juan
17:20 oro: “No te pido por ellos sino por los que creerán por la
palabra de ellos.” En Juan 16:24, y 14:16 Jesús les prometió que
El espíritu Santo les recordaría lo que Jesús les había enseñado a
ellos. Y en Mateo 28:19-20 les encargo hacer discípulos de todas
las naciones y enseñarles todo lo que Jesús les había mandado.”
Es precisamente por ello que en Hechos 2:42 “La iglesia
perseveraba en la doctrina (o en las enseñanzas) de los
apóstoles.” Pablo mismo en Gálatas 2:9 los menciona como
fundamentos o pilares, en los que Jacobo, Pedro y Juan, como
los líderes de los doce, después de oírle le recibieron, mostrando
su aprobación de que su mensaje era consistente con el
evangelio de Cristo.
A estos doce exclusivamente se refiere Efesios 2:20 “edificados
sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.” Este pasaje no se
refiere a que la iglesia por todas las edades debe ser edificada
sobre nuevos apóstoles y profetas en cada nueva generación
que serán fundamento de la iglesia de cada generación, no es
así, como pretende enseñar Peter Wagner y otros hoy. Hoy
tenemos un fundamento firme fuera del cual nadie debe poner
otro (1ª Corintios 3:11), teniendo además la Palabra profética
más segura que es la Palabra de Dios (2ª Pedro 1:19-20).
Los que actualmente pretenden revivir el oficio de apóstol con
esta connotación de fundamentos de la iglesia son ignorantes de
la Escritura en tres bases:
1. La Escritura es clara que el único fundamento perdurable que
la iglesia necesita es Jesús (1ª Corintios 3:11).
2. Pablo se refirió únicamente a los doce Apóstoles como
aquellos que pusieron el fundamento (esto era por ser
transmisores de las enseñanzas de Jesús, no por ellos en sí
mismos), por eso menciona “siendo la principal piedra del ángulo
Jesucristo mismo.” Pablo no se refiere a un oficio perdurable que
ciertas personas ocuparan y sobre el cual la iglesia será edificada
a través de los siglos.
3. Las condiciones de esos doce Apóstoles como fundamentos
era en ausencia de un Nuevo Testamento completo que registra
precisamente las enseñanzas de esos doce. Los doce Apóstoles
siguen siendo hasta hoy el fundamento sobre el cual somos
edificados nosotros a través del Nuevo Testamento que nos
dejaron inspirado por Dios.
Realmente el único fundamento que la iglesia necesita es Jesús.
Pablo dice que “nadie puede poner otro fundamento que el que
está puesto, el cual es Jesucristo.” 1ª Corintios 3:11. La razón por
la cual Pablo escribe a los creyentes de Éfeso que son edificados
sobre el fundamento de los apóstoles es porque los apóstoles
estaban vivos en ese tiempo y el Nuevo Testamento no estaba
completado. No existía Biblia que leer o en donde revisar que
creer o como vivir en Cristo. Por eso Pedro en su segunda carta
les exhorta: “Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y
en ambas despierto con exhortación vuestro limpio
entendimiento, para que tengáis memoria de las palabras que
antes han sido dichas por los santos profetas, y del
mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles”
(2 Pedro 3:1-2).
2ª Pedro y Judas, entre las últimas cartas del Nuevo Testamento
en escribirse, exhortan a los lectores contra las falsas doctrinas, y
les piden a los creyentes que recuerden las enseñanzas de los
apóstoles (2 Pedro 1:12-15; 2:1; 3:1-2, 14-16; Judas 3-4, 17). Judas
1:17 “Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que
antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor
Jesucristo.” Note el énfasis en “antes.” Pedro y Judas no dijeron,
“Escuchen a los apóstoles de sus congregaciones hoy en día",
sino que exhortaron a los creyentes a recordar lo que los
apóstoles habían dicho, como algo ya del pasado, mostrando así
que el oficio de apóstol era temporal. Es por esto mismo que no
encontramos apóstoles en toda la historia de la iglesia por
diecinueve siglos hasta que falsos apóstoles se auto nombraron
“apóstoles”, entre ellos en el mundo latinoamericano uno de los
primeros fue el Dr. Otoniel Ríos Paredes fundador en Guatemala
de ministerios Elim Internacional, y en Estados Unidos hasta que
a Peter Wagner y otros se les ocurrió instituirlos otra vez en la
década de los 1990s después de casi 1900 años de no existir.
Los apóstoles eran un fundamento pues ellos eran transmisores
del mensaje que oyeron de Jesús mismo. Por eso Jesús los
comisionó (apostoló) a ser sus testigos (Hechos 1:8), y a enseñar
a la gente todo lo que él les mando (Mt 28:19-20). Hoy la iglesia
ya tiene “la palabra profética más segura que nos alumbra hasta
que Cristo vuelva” (2 Pedro 1:19-21), que es la Palabra de Dios ya
completa y suficiente, escrita precisamente por el testimonio de
esos mismo apóstoles que estuvieron con Jesús.
El Nuevo Testamento está compuesto de libros escritos por
Mateo (Evangelio según San Mateo), Juan (Evangelio según San
Juan, las primera, segunda y tercera cartas de Juan, y
Apocalipsis), Pedro (Primera y Segunda cartas de Pedro, y según
la tradición en su testimonio se basó el Evangelio Según San
Marcos), o Santiago, y Judas hermanos del Señor (hijos de María
y José). Aun Lucas que escribe El Evangelio según San Lucas y
Hechos dice que escribió todo “después de haber investigado
con diligencia todas las cosas desde su origen, tal como nos lo
enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y
fueron ministros de la palabra” (Lucas 1:2-3). Este es el contexto
histórico bajo el cual Pablo describió a los apóstoles como
fundamentos. Fundamentos que no son necesarios hoy pues el
Nuevo Testamento ya fue completado. Este oficio apostólico fue
entonces único y temporal. De manera que aplicar Efesios 2:20 a
supuestos apóstoles actuales es sacar la Palabra de Dios de su
contexto real.
Los que defienden los cinco ministerios citan a Efesios 4:11-16 “Y
él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros,
evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a
los santos para la obra del ministerio, para la edificación del
cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe
y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la
medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no
seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento
de doctrina.” En esta cita, ellos afirman, muestra que los oficios
de apóstol y profeta no son temporales pues el pasaje dice
“hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del
conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto,” entonces
ellos dicen que eso sucederá hasta que Cristo vuelva, por lo que
hasta entonces seguiremos necesitando apóstoles y profetas en
casa generación. Pero nuevamente consideremos lo siguiente: 1.
Si tomamos el contexto de lo que la Biblia enseña al respecto del
ministerio apostólico en todas sus partes, y 2. Que cuando Pablo
escribió lo que hoy leemos en Efesios los apóstoles aun estaban
vivos, y 3. Que no había un Nuevo Testamento, entonces nos
damos cuenta que este pasaje no necesariamente implica que
debe haber apóstoles en la iglesia por todas las edades hasta
hoy día, debemos considerar el contexto histórico de la situación
cuando esta carta fue escrita por Pablo.
Todo lo que el pasaje de Efesios 4:11-16 enseña es de que Jesús
al resucitar dio dones a los hombres y estableció en su iglesia
apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros,
pastores y maestros,” y de que Dios desea que los creyentes
sean equipados hasta llegar a reflejar a Cristo en su manera de
vivir. Nada dice este pasaje de la duración o funcionamiento del
ministerio de los apóstoles en particular.
Si esto es así, y si el ministerio apostólico como fundamento de la
iglesia era exclusivo de los doce que nos legaron las enseñanzas
de Jesús en el Nuevo Testamento ¿Qué hacemos con otros
pasajes que enseñan acerca de otros apóstoles que existieron
fuera del grupo de los doce?
1ª Corintios 15:5-10 es un buen ejemplo que dice que el señor
Jesús en su resurrección “apareció a Cefas, y después a los doce.
Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los
cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. 7Después
apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; y al último de
todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque yo soy el
más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado
apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia
de Dios soy lo que soy.”
Es interesante que se mencione que Jesús apareció a los Doce y
después a todos los otros apóstoles. Es muy probable que aquí
presenciamos una evolución del idioma, todos los idiomas
evolucionan y las palabras muchas veces cambian su significado
original con el uso y el pasar de los años. Hechos es escrito
alrededor de 30 años después de la resurrección. Es probable
que siendo el titulo de Apóstol usado exclusivamente para
describir a los doce que Jesús nombro en su ministerio terrenal,
con el paso del tiempo y el crecimiento de la iglesia, aquellos que
también fueron discípulos de Jesús, como los 70 que mandó a
predicar en grupos de dos por ejemplo, comenzaron a ser
llamados apóstoles por los creyentes por el simple hecho de que
eran testigos reales del ministerio de Jesús habiendo visto su
ministerio terrenal, habiendo escuchado sus enseñanzas y
habiendo sido testigos de su resurrección como lo menciona 1ª
Corintios 15:7 donde después de haber aparecido a los Doce ,
“apareció a Jacobo; y después a todos los apóstoles.”
Aunque estos no se mencionan como columnas, pilares o
fundamentos en el sentido en que se habla de los Doce. Veamos
los pasajes bíblicos que mencionan a estos y a otros tipos de
apóstoles como misioneros comisionados por las iglesias.
Pasajes que Hacen Mención de otros apóstoles además de
los doce Apóstoles.
El Apóstol Pablo
El primer gran ejemplo de alguien llamado apóstol que no estuvo
dentro del grupo de los doce es el apóstol Pablo. Ya vimos que
uno de los requisitos para ser apóstol que se cita en Hechos
1:21-22 es el haber visto al Señor Jesús y ser comisionado por él.
Aunque Pablo no conoció al Señor durante su ministerio terrenal
Pablo si vio al Señor resucitado, y fue enseñado por él.
Es importante notar que Pablo mismo se considera indigno de
ser llamado Apóstol, y reconocía que era como un abortivo,
nacido fuera de tiempo. En 1ª Corintios 15:8-9 Pablo dice: “y al
último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque
yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser
llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.” Note la
disonancia de que Pablo que fue de la época del Señor, conoció a
los apóstoles, hizo labor de apóstol, y vio al Señor Jesús mismo
resucitado se consideraba así, con qué facilidad 19 siglos
después algunos pretenden llamarse apóstoles.
De acuerdo a 1ª Corintios 9:1 Pablo muestra que parte de su
autoridad apostólica era dada por haber sido comisionado por
Cristo mismo, pues le había visto. “¿No soy apóstol? ¿No soy
libre? ¿No he visto a Jesús el Señor nuestro? ¿No sois vosotros mi
obra en el Señor?”
Este criterio es confirmado en Gálatas. “Pablo, apóstol (no de
hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre
que lo resucitó de los muertos)” (Gálatas 1:1).
“Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por
mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de
hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.” (Gálatas 1:11-
12).
Hechos 9:26-27 nos dice: “Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos;
pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo. Entonces Bernabé,
tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al
Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el
nombre de Jesús.”
Estos pasajes son consistentes con el criterio buscado por el
Apóstol Pedro para reemplazar a Judas: Hechos 1:21-22 “Es
necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos
con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía
entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el
día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho
testigo con nosotros, de su resurrección.”
Pablo fue testigo del Jesús resucitado. Su caso es un caso
extraordinario en donde Jesús se manifestó a un judío de
ciudadanía romana, de habla griega, y de educación farisea para
proclamar su mensaje a todo el mundo de habla griega en el
imperio Romano. Jesús mismo lo escogió y lo comisionó (lo
apostoló) para ser un apóstol a los gentiles. Alguien que como
Pablo mismo dijo en Romanos 15:18-19: “Porque no osaría
hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la
obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con
poder de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de
manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico
(Yugoslavia actual), todo lo he llenado del evangelio de Cristo.”
¿Cuál fue el criterio utilizado por el apóstol Pedro en Hechos
1:21-22 que debía reunir algún discípulo para poder reemplazar
al apostolado de Judas como uno de los doce apóstoles?
¿Cree usted que aquellos que se llaman a sí mismos “apóstoles
hoy día” cumplen este criterio bíblico?
Bernabé
En Hechos 14 existe una referencia a Pablo y a Bernabé que en
Listra predicaron el evangelio a los judíos yendo después a los
gentiles en donde sanaron a un hombre cojo de nacimiento.
Cuando tras este gran milagro Pablo y Bernabé rehusaron recibir
adoración de la gente que les creían ser dioses, los judíos
levantaron un alboroto contra ellos. Así Hechos 14:4 dice: “Y la
gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y
otros con los apóstoles.”
Este pasaje parece incluir a Bernabé entre los apóstoles. Sin
embargo no sería un pasaje determinante para definir una
controversia sobre la existencia del oficio del apóstol fuera de los
doce, esto es por las siguientes razones:
1. El pasaje podría referirse a la alusión del mensaje de los
apóstoles en tensión con las autoridades del sistema religioso
judío. Aun así no olvidemos que Pablo mismo era un apóstol
habiendo sido comisionado por Jesús mismo. Así Hechos 14:4 “Y
la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los
judíos, y otros con los apóstoles,” sería una referencia a la
tensión que se ve en todo el libro de Hechos no necesariamente
una inclusión de Bernabé como apóstol.
2. O bien el pasaje de Hechos 14:4 puede ser una referencia a
Bernabé junto con Pablo como apóstol. Pero aun así esta no
necesariamente seria una alusión a Bernabé como apóstol con A
mayúscula de fundamento de la iglesia. Este pasaje puede
sencillamente referirse a apóstol con a minúscula en el sentido
de ser comisionados y enviados por la iglesia de Antioquia a las
misiones. En Hechos 13:1-4 leemos: “Había entonces en la iglesia
que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé…., y
Saulo. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu
Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he
llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron
las manos y los despidieron.” Así vemos que la iglesia de
Antioquia los envía (los “apostola”) con la comisión de predicar el
evangelio. Son comisionados por las iglesias a llevar el evangelio
a otros lugares.
Un buen ejemplo de la diferencia entre apóstol y APOSTOL es
cuando Bernabé quien probablemente en Hechos 14 es llamado
apóstol, trajo a los pies de LOS APOSTOLES una ofrenda en
Hechos 4:36-37: “Entonces José, a quien los apóstoles pusieron
por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de
consolación), levita, natural de Chipre, como tenía una heredad,
la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles.”
O cuando Saulo presenta a Pablo ante los Apóstoles en Hechos
9: 27 Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les
contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le
había hablado, y cómo en Damasco había hablado
valerosamente en el nombre de Jesús.
O en Hechos 15:1-2 “Entonces algunos que venían de Judea
enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito
de Moisés, no podéis ser salvos. Como Pablo y Bernabé tuviesen
una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que
subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a
los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión.”
Como podemos ver el verbo griego que describe enviar con una
comisión es apostol, por ello es probable que las muy escazas
referencias en la Biblia a otros apóstoles es en referencia a la
comisión de una iglesia local, pero únicamente los Doce tenían
ese reconocimiento exclusivo y rol exclusivo de haber sido los
fundamentos de la iglesia primitiva.
Mensajeros de las Iglesias: apóstoles con a minúscula para
describir a alguien enviado a comisionado por la iglesia local.
2ª Corintios 8:22-23 “Enviamos también con ellos a nuestro
hermano, cuya diligencia hemos comprobado repetidas veces en
muchas cosas, y ahora mucho más diligente por la mucha
confianza que tiene en vosotros. En cuanto a Tito, es mi
compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a
nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de
Cristo.”
Los verbos en griego son del verbo apóstol, pues un apóstol es
un mensajero comisionado, pero note que eran de las iglesias.
Andronico y Junias
Romanos 16:7 podría estar haciendo alusión a otros apóstoles
además de los doce. El texto dice: “Saludad a Andrónico y a
Junias, mis parientes y mis compañeros de prisiones, los cuales
son muy estimados entre los apóstoles, y que también fueron
antes de mí en Cristo. El pasaje puede significar que Andronico y
Junias (mujer) eran apóstoles en la iglesia en Roma, pero esto no
es del todo seguro. El pasaje sencillamente puede decir que
Adónico y Junias eran muy estimados entre o por los apóstoles.
Los apóstoles les estimaban mucho por su servicio. Sin embargo
aunque estos fueran apóstoles puede ser sencillamente una
referencia a siervos de Dios comisionados por la iglesia de
Jerusalén a ministrar a los creyentes en Roma, esto es apóstoles
de las iglesias. No Apóstoles nombrados por Cristo mismo para
ser fundamentos de su iglesia por ser testigos de sus
enseñanzas, ejemplo, poder y resurrección.
Epafrodito
En Filipenses 2:25 Pablo hace mención a Epafrodito como un
apóstol de la iglesia de Filipos. El sentido de la palabra tiene el
significado de mensajero. No olvidemos que el Nuevo
Testamento fue escrito en Griego y el verbo Griego apóstol
significa enviar a alguien con una comisión o en representación
de alguien. Epafrodito era probablemente el pastor o uno de los
ancianos principales de la iglesia en Filipo, al cual la iglesia
comisionó y envió con una ofrenda de amor para el apóstol
Pablo en prisión. “Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito,
mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro
mensajero (apóstol o enviado), y ministrador de mis
necesidades.” En este sentido Epafrodito es enviado por la iglesia
local de Filipos a Pablo, el pasaje no es claro que Epafrodito fuera
un apóstol, y es por ello que las traducciones de la Biblia a otros
idiomas lo traducen como “vuestro mensajero,” pero el verbo
Griego es “vuestro apóstol”, queriendo decir “quien fue enviado o
comisionado por vosotros.”
La confusión radica en que apóstol no solo es un titulo, sino un
verbo en el idioma de la Biblia. Tal como bautismo significa
sumersión, cada vez que la Palabra griega Baptizo aparece en el
Nuevo Testamento puede ser una referencia a la ordenanza del
Bautismo o a cualquier otro tipo de sumersión. Así las
referencias a otros apóstoles fuera de los doce puede ser
sencillamente una referencia a siervos enviados por las iglesias a
ministrar a otros lugares. Los doce eran solamente Los Doce. Los
otros eran siervos misioneros de las iglesias.
Falsos Apóstoles
Finalmente la ultima alusión del Nuevo testamento a otros
apóstoles fuera de los doce es la alusión a falsos apóstoles.
2 Corintios 11:13-15 “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros
fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es
maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de
luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan
como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.”
Apocalipsis 2:2 “Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y
paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a
los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado
mentirosos.”
Si ciertamente muchos de los que se proclaman apóstoles hoy
día no encajarían con los requisitos del apostolado Bíblico de ser
testigos de la resurrección de Cristo siendo comisionados por El
mismo de forma física. Ciertamente estos si encajarían en la
descripción de este tipo de apóstoles, los falsos. Que utilizan sus
títulos para abusar de autoridad y enriquecerse. Muchos de
estos encajan en la descripción de los que habla Pedro en 2ª
Pedro 2:1-2 “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo,
como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán
encubiertamente herejías destructoras…Y muchos seguirán sus
disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será
blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con
palabras fingidas.”
Algunas Actitudes de los verdaderos Apóstoles que pueden
Aprender Muchos que Hoy se Dicen ser “Apóstoles”
Una Vida Sin Riquezas (Pobreza), y También El Poder de Dios
Evidente en sus Vidas:
Hechos 3:6 “Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que
tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y
anda.”
Humildad y ausencia de autoritarismo:
1ª Corintios 7: “No os doy mandamiento. No el Señor sino yo.”
Saber diferenciar cuando son meramente sus opiniones y no
Palabra de Dios, a diferencia de algunos falsos apóstoles
modernos. Algunos aun reclaman y aseguran que Dios les hablo
y dijo, aun cosas contrarias a la Escritura misma.
1ª Pedro 2:3-5 “Apacentad el rebaño de Dios que está entre
vosotros, cuidando de él, no por fuerza, sino voluntariamente; no por
ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo
señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos
de la grey.”
Si tan solo hicieran caso a la advertencia de no servir por
ganancia deshonesta y de no enseñorease sobre sus seguidores.
Muchos dicen dar una supuesta “cobertura” apostólica a sus
seguidores o iglesias.”
Saber Padecer Necesidad:
Filipenses 4:11-13 “pues he aprendido a contentarme, cualquiera
que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia;
en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como
para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer
necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
Pasar Persecución, Incomodidades y Penas por el Evangelio:
2ª Corintios 11:23-28 Pablo fue despreciado, perseguido, pasó
hambres y peligros por el evangelio sin obtener nada a cambio:
“¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más;
en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más;
en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he
recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado
con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio;
una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en
caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones,
peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la
ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre
falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en
hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además
de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación
por todas las iglesias.
No tener autoritarismo:
2 Corintios 8:8 “No hablo como quien manda, sino para poner a
prueba, por medio de la diligencia de otros, también la sinceridad
del amor vuestro.”
Estar Dispuestos Aun a Trabajar Con Sus Propias Manos Si
Fuera Necesario para Predicar a Cristo. Una Vida de Amor,
Humildad, y Servicio.
1 Tesalonicenses 2:1-11 “Porque vosotros mismos sabéis,
hermanos, que nuestra visita a vosotros no resultó vana; pues
habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos, como sabéis,
tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de
Dios en medio de gran oposición. Porque nuestra exhortación no
procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, sino que según
fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio,
así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios,
que prueba nuestros corazones. Porque nunca usamos de palabras
lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo; ni
buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque
podíamos seros carga como apóstoles de Cristo. Antes fuimos
tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus
propios hijos. Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que
hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino
también nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos
muy queridos. Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y
fatiga; cómo trabajando de noche y de día, para no ser gravosos a
ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios. Vosotros
sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e
irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes;
así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos,
exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros, y os
encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os
llamó a su reino y gloria.”
No estoy argumentando que los pastores o siervos de Dios no
deben ser remunerados, la Biblia nos manda a hacerlo, me
refiere a cuando su motivo es el dinero, o ellos solos son los que
reciben y manejan el dinero sin rendicion de cuentas alguno.
Motivos Puros y Sufrimiento Sacrificial:
Hechos 20:18-36 “Vosotros sabéis cómo me he comportado entre
vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia,
sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y
pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos; y
cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros,
públicamente y por las casas, testificando a judíos y a gentiles
acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro
Señor Jesucristo…..el Espíritu Santo por todas las ciudades me da
testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. Pero
de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí
mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que
recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la
gracia de Dios….porque no he rehuido anunciaros todo el consejo
de Dios. Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que
el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia
del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que
después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces,
que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán
hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los
discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de
noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada
uno. Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su
gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con
todos los santificados. Ni plata ni oro ni vestido de nadie he
codiciado. Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido
necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han
servido. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe
ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús,
que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir. Cuando hubo dicho
estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos.
Claridad en manejo de dinero:
1ª Corintios 8:16-24 16 Pero gracias a Dios que puso en el
corazón de Tito la misma solicitud por vosotros. 17 Pues a la verdad
recibió la exhortación; pero estando también muy solícito, por su
propia voluntad partió para ir a vosotros. 18 Y enviamos juntamente
con él al hermano cuya alabanza en el evangelio se oye por todas
las iglesias; 19 y no sólo esto, sino que también fue designado por
las iglesias como compañero de nuestra peregrinación para llevar
este donativo, que es administrado por nosotros para gloria del
Señor mismo, y para demostrar vuestra buena voluntad; 20 evitando
que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que
administramos, 21procurando hacer las cosas honradamente, no
sólo delante del Señor sino también delante de los hombres.
(Cuantos supuestos apóstoles no hay hoy que ellos se llevan todo el
dinero de la iglesia a sus casas o bancos sin nadie contarlos, y
después aparecen con vehículos de lujo y casas millonarias; nadie
sabe en sus iglesias cuanto entra ni cuál es el salario fijo del líder)
22 Enviamos también con ellos a nuestro hermano, cuya diligencia
hemos comprobado repetidas veces en muchas cosas, y ahora
mucho más diligente por la mucha confianza que tiene en vosotros,
(hombres diligentes con fama de honradez) 23 En cuanto a Tito, es
mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a
nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de
Cristo. 24 Mostrad, pues, para con ellos ante las iglesias la prueba
de vuestro amor, y de nuestro gloriarnos respecto de vosotros.
El Ministerio Apostólico en el Sentido de Misioneros Pioneros
Plantadores de Iglesia
Hoy día se utiliza el término "ministerio apostólico" para describir
la labor misionera iniciadora de iglesias de algunos siervos de
Dios. Se utiliza para describir el ministerio de personas que han
sido llamadas por Dios para proclamar el evangelio y plantar
iglesias en lugares donde Cristo no ha sido anunciado. Son
misioneros pioneros que establecen iglesias multiplicadoras,
equipan líderes y Dios les usa para levantar movimientos de
plantación de iglesias. Estos proveen continuo equipamiento a
los líderes locales que levantan, y continuo apoyo, dejando
movimientos establecidos con líderes locales nativos. Este es
precisamente el tipo de ministerio que los Doce Apóstoles, y que
el Apóstol Pablo, hicieron en la iglesia primitiva. En este sentido
podríamos decir que estos hombres tienen un llamado
apostólico. Sin embargo estos hombres tienen un correcto
entendimiento bíblico y poseen humildad no llamándose a sí
mismos apóstoles.
Dios ha dado a muchos creyentes el don de profecía, que es la
habilidad que da el Espíritu Santo para proclamar la Palabra de
Dios a la gente (1ª Corintios 14:3), sin embargo no son “profetas”
en el sentido de dar una nueva revelación a la humanidad o a la
iglesia. De la misma forma muchos misioneros hacen un trabajo
apostólico sin ser apóstoles.
Si tras 19 siglos de no existir apóstoles en la iglesia, algunos
quieren utilizar este título para describir el papel de misioneros
directores de movimientos de plantación de iglesias, debemos
considerar que aunque no hay nada malo en usar nuevos títulos,
es importante evitar confusión. En la Biblia misma vemos que a
los videntes se les cambio el nombre a profetas.
En el Nuevo Testamento a los pastores se les llama ancianos y
obispos, los tres títulos refiriéndose a los mismos
ministerios (Hechos 20:17-28; 1 Pedro 5:1, 2; Filipenses 1:1; 1
Timoteo 3). La palabra pastor solo aparece una sola vez para
referirse a los líderes de la iglesia.
Apóstol significa simplemente enviado o comisionado (por
Cristo), en este sentido puede ser aplicado este título a todo
creyente. En un sentido más bíblico podría ser aplicado a
personas enviadas o comisionadas por iglesias para llevar el
evangelio a otros lugares en donde Cristo no ha sido predicado.
Lo que sí es claro es que el titulo apóstol en este sentido no
describe una posición autoritaria, ni revelatoria, ni de
santificación o status especial por encima del resto de los
creyentes. Mucho menos un status de función de fundamento de
la iglesia.
Ante Cristo todos tenemos entrada libre al trono de la gracia
(Hebreos), todos somos su pueblo escogido, y real sacerdocio (1ª
Pedro 2:9-10), y Dios no hace acepción de personas. Nada nos
dice la Biblia mucho menos de estar bajo supuestas coberturas
de supuestos apóstoles.
La “Cobertura” Apostólica
Quiero referirme específicamente y atacar al término “cobertura”
que ni bíblico es, pero que es usado fuertemente en el
movimiento de los cinco ministerios por supuestos apóstoles
modernos. Según estos supuestos apóstoles, ellos tiene bajo su
cuidado muchas iglesias y personas, que supuestamente ellos
cubren espiritualmente. Las iglesias que se encuentran
jerarquizadas bajo estos líderes dicen orgullosamente
encontrarse bajo la cobertura de tal o cual apóstol. Es
importante notar que en la Biblia nunca se habla de apóstoles
teniendo cierta “cobertura” sobre otros. Si algo les enseña el
mismo apóstol Pedro a los ancianos es a no enseñorearse de la
iglesia. 1ª Pedro 5:2-3 “Apacentad la grey de Dios que está entre
vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente;
no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como
teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino
siendo ejemplos de la grey.”
Jesús mismo enseño que “no nos enseñoreemos: los hombres
del mundo piensan así, pero entre ustedes no debe ser así”
Estos modernos apóstoles se ponen como cabezas, tal como en
la iglesia católica hay un Papa, en esta posición se ponen ellos de
tener autoridad sobre varias iglesias. La única cabeza que nos
dirige y cubre es Cristo. Y nadie puede poner otro fundamento.
Se están atribuyendo una autoridad que corresponde solo a la
Palabra de Dios.
Porque Evitar este Título:
Un factor de asociación que debemos considerar y por el cual
deberíamos ser más cuidadosos en no usar este título tal como
la iglesia no lo hizo por diecinueve siglos es el siguiente:
El puro hecho que presenten a alguien como apóstol, o profeta
apela a un profundo respeto y autoridad,
Apela a jerarquía
Se presta al abuso de autoridad
Existe un gran peligro de mal guiar a la gente e introducir
herejías
Substituye la autoridad de la Biblia
Se presta a un terrible abuso de poder y daño a la gente y a
la obra de Dios.
Existe evidencia de Pablo mismo que al escribir su carta a los
Romanos, una iglesia que el no fundo, les escribe con mucha
humildad, Compare Romanos con Gálatas o Corintios, pero a los
Galatas y Corintios les regana por estarse desviando de la fe
("aunque tengan muchos ayos yo los engendre, ustedes son
nuestras cartas abiertas de recomendación").
Dado el rol que ocupa en la escritura la autoridad del apóstol y
dados los abusos actuales es preferible continuar con la práctica
de la iglesia por siglos de no llamarles apóstoles. En todo caso
podemos hablar de la función de apóstol, o comisionado, ósea
misionero, plantador de iglesias. La palabra misionero o
plantador no existen en la Biblia, pero describen mejor la función
apostólica que la Palabra Apóstol el cual en la Biblia misma es
reservada a un grupo selecto.
La Biblia nos advierte de gente que usa este título para
engañar:
La actitud en el discurso de Jesús sobre los escribas y los fariseos
en Mateo 23:1-14, quienes gustaban de tener títulos y
reconocimiento de una supuesta autoridad espiritual, encajaría
perfecto con la actitud de muchos supuestos apóstoles
modernos:
3 Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo;
mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no
hacen. 4 Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las
ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo
quieren moverlas.5 Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por
los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos
de sus mantos; 6 y aman los primeros asientos en las cenas, y las
primeras sillas en las sinagogas, 7 y las salutaciones en las plazas,
y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí. 8 Pero vosotros no
queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el
Cristo, y todos vosotros sois hermanos. 10 Ni seáis llamados
maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. 11 El que es el
mayor de vosotros, sea vuestro siervo. 12 Porque el que se enaltece
será humillado, y el que se humilla será enaltecido. 14 !Ay de
vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas
de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto
recibiréis mayor condenación.”
Cuantos apóstoles modernos no se enriquecen del evangelio a
un quitándole a gente pobre y viudas todo lo que tiene por sus
oraciones, “autoridad” y supuestas “bendiciones,” de dar más de
lo que pueden a sus ministerios.
2 Corintios 11:13-14 “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros
fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es
maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.
Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como
ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.”
Hermanos tengamos cuidado y protejamos la fe que nos ha sido
dada (Judas 3-4)
El presente articulo esta en construccion, la seccion de los
profetas esta casi completa pero me falta ponerla en esta pagina,
gracias por su paciencia, si este articulo o pagina ha sido de
bendicion a su vida, agradecemos que nos lo comparta en
contacto. Gracias y Dios le bendiga