Sifón
Un sifón es un dispositivo hidráulico que se utiliza para trasvasar un líquido de un recipiente a otro.
Consiste simplemente en un tubo en forma de U invertida, en la que una de las ramas es más larga
que la otra. Queremos trasvasar agua entre dos depósitos (vasos), uno más alto que el otro, hasta
que se igualen los niveles de agua. El problema que se nos presenta es que necesitamos que el agua
ascienda.
Si le damos la vuelta al sifón y llenamos completamente de agua (o de fluido a trasvasar), tapamos
los extremos, y los introducimos en cada uno de los recipientes. Comprobamos que el agua fluye de
un recipiente a otro, hasta que se igualan las alturas de los depósitos. ¿Qué ha sucedido?
Como sabemos los puntos a la misma altura tienen igual presión hidrostática. Estamos
comunicando dos depósitos de distinta presión por lo que circulará del de mayor presión al de
menor, hasta que el nivel de los fluidos se iguale.
Este dispositivo se usa en los inodoros de nuestra casa, para evitar que los malos olores de las
tuberías de desagüe salgan al exterior. En este caso lleva un doble sifón puesto en horizontal
Cuando vaciamos la cisterna, se llena la primera curva del tubo y la segunda actúa como un sifón,
vaciando la primera hasta que el nivel de agua baja y entra algo de aire (presión atmosférica). En
este momento, el sifón deja de funcionar y retrocede el agua que está en la parte ascendente entre
las dos eses, llenando la primera curva del tubo y aislando el desagüe de los gases de la cañería. Si
pusiésemos un tubo vertical, los malos olores ascenderían ya que no van a encontrar agua que los
frene.
Fosas sépticas
El uso de fosas sépticas solo se
permite en localidades rurales o
urbano marginales que no cuenten
con la red de alcantarillado o que
éstas se encuentren alejadas de la
localidad, resultando muy costosa
su conexión.
En la fosa séptica se realiza la
separación y transformación físico -
química de la materia sólida
contenida en esas aguas. Esta es una
forma sencilla y barata de tratar
las aguas negras y está indicada en
zonas rurales o viviendas alejadas
de la red de alcantarillado.
Las aguas residuales se depositan
por decantación en el reservorio
donde la parte sólida libera la parte líquida. Luego, por efecto de determinadas bacterias anaerobias
las aguas negras se descomponen. De esta manera, queda menor cantidad de materia orgánica, ya
que la fosa elimina cerca del 40% de la demanda biológica de oxígeno, y así la misma puede
devolverse a la naturaleza con menor perjuicio para ella. El quitar los sólidos del agua residual
protege el sistema de filtración para evitar la obstrucción y falla prematura. A la vez que se quita
materia sólida, la fosa séptica también permite la digestión de una porción de sólidos y almacena la
porción no digerida.
Debido a la posibilidad de presencia de organismos patógenos, la parte sólida debe ser retirada
después de un tiempo, a través de un canal limpia-fosas y transportada a un vertedero en las zonas
urbanas o enterrada en zonas rurales.
El cieno (materia sólida) continúa acumulándose en el fondo de la fosa séptica mientras se usa el
sistema, sin ningún tipo de intervención. Los pozos diseñados debidamente cuentan con espacio
seguro para la acumulación de al menos, tres años de cieno. Cuando el nivel del cieno sobrepasa ese
punto, el proceso deja de realizarse con eficacia. Si sube el nivel del cieno, más materia sólida entra
en el área de filtración. Si el cieno se acumula durante demasiado tiempo, no ocurre la separación
de materia sólida del agua y las aguas negras entran directamente en el área de filtración. Para
prevenir esto, el tanque debe ser vaciado, normalmente con una bomba de un camión especial para
el vaciado.
Tipos de fosas sépticas
Existen tres tipos principales de fosas sépticas para el tratamiento de aguas negras en sistemas
individuales:
Fosas sépticas de concreto, estas son las más comunes.
Fosas de fibra de vidrio, cada vez se usan más ya que son fáciles de llevar a los sitios “de
acceso difícil”.
Fosas plásticas/de polietileno, se venden en muchos tamaños y figuras diferentes. Al igual
que las fosas de fibra de vidrio, son livianas, de una sola unidad y pueden llevarse a sitios
“de acceso difícil”.
Letrina
Se trata simplemente de un hoyo en el terreno cubierto con una plancha de cemento o madera en la
que se ha practicado un agujero sobre el que eventualmente se puede colocar una taza.
Este tipo de letrina se recomienda en lugares con poca densidad de población, es decir, donde casi
no habitan las personas, y esta debe estar localizada a más de 30 m de la vivienda y de la fuente
de agua potable.
Se desaconseja su utilización en los siguientes casos:
áreas inundables
áreas donde la capa freática es poco profunda
en zonas vecinas a los manantiales
terrenos muy impermeables, porque se llenarán muy rápidamente
Terreno pedregoso
Consta de dos cámaras independientes situadas por encima del nivel del terreno. Las cámaras se
construyen sobre una basa de cemento de 5 cm de espesor, con una malla de hierro, que la aísla
totalmente del terreno. Internamente las cámaras están impermeabilizadas con mortero de cemento.
Las cámaras se sellan en la parte superior con una losa de cemento reforzada con hierro. Esta losa
superior tiene un orificio que comunica con cada una de las cámaras, donde se colocan las tazas
especiales.
Se utiliza alternadamente cada una de las cámaras por un tiempo aproximado de seis meses, tiempo
necesario para que la cámara llena, que ha sido sellada con un plástico, procese naturalmente el
material defecado mezclado con papel y ceniza o cal.
Una vez transcurrido este tiempo se puede retirar de la cámara, quitando algunos ladrillos que han
sido dispuestos para este fin. El material -que presenta una apariencia terrosa, sin olor y
completamente seco- puede ser utilizado como abono.