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Información sobre eclipses solares

Un eclipse solar ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, bloqueando total o parcialmente la luz solar. Pueden ser totales, anulares o parciales dependiendo de la alineación exacta entre los tres cuerpos celestes y la distancia de la Luna a la Tierra. Los eclipses solares son eventos astronómicos poco frecuentes que han tenido importancia histórica y cultural.
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Información sobre eclipses solares

Un eclipse solar ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, bloqueando total o parcialmente la luz solar. Pueden ser totales, anulares o parciales dependiendo de la alineación exacta entre los tres cuerpos celestes y la distancia de la Luna a la Tierra. Los eclipses solares son eventos astronómicos poco frecuentes que han tenido importancia histórica y cultural.
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Eclipse solar

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«Eclipse de sol» redirige aquí. Para la película argentina de 1943, véase Eclipse de sol
(película).

Un eclipse solar,total ocurre cuando la Luna cubre completamente el disco solar. Las protuberancias solares
pueden verse a lo largo del limbo, así como los filamentos de la corona. En la imagen, fotografía del eclipse
solar del 11 de agosto de 1999.
Cuando la Luna nueva se encuentra más próxima a la Tierra (perigeo, izquierda), la umbra alcanza la
superficie de esta y un observador en A verá un eclipse total. Si la Luna nueva está más lejos (apogeo,
derecha) la umbra no llega a la Tierra, y un observador en B, en la anteumbra, verá un eclipse anular. Los
observadores en C, en la penumbra, apreciarán eclipses parciales.

Un eclipse solar es el fenómeno astronómico que se produce cuando la Luna oculta


al Sol visto desde la Tierra. Esto ocurre cuando el Sol, la Luna y la Tierra están
alineados. Dicha alineación coincide con la luna nueva e indica que la Luna está muy
cerca del plano de la eclíptica. Los eclipses pueden ser totales, si la luz solar es
totalmente ocultada por la Luna, anulares y parciales, si solo una parte del Sol es
tapado.
Si la Luna tuviese una órbita perfectamente circular, estuviese más cerca de la Tierra y
en el mismo plano orbital, habría eclipses totales cada luna nueva. Sin embargo,
puesto que la órbita lunar tiene algo más de cinco grados de inclinación respecto de la
terrestre, su sombra no cubre generalmente la Tierra. Solo si la Luna está cerca del
plano de la eclíptica durante una luna nueva, puede ocurrir un eclipse solar. Deben
darse condiciones especiales para que los dos hechos coincidan porque la Luna cruza
la eclíptica en sus nodos dos veces cada mes dracónico, mientras que las lunas
nuevas suceden cada mes sinódico. Por lo tanto, los eclipses solares ocurren solo
durante periodos limitados en los que se producen de dos a cinco, habiendo un máximo
de dos eclipses totales.
Los eclipses totales son poco frecuentes porque la sincronización de la luna nueva con
la alineación de la Luna, el Sol y un observador en la Tierra tiene que ser exacta.
Además la excentricidad de la órbita de la Luna a menudo lleva a esta lo bastante lejos
de la Tierra como para que su tamaño aparente no sea lo suficientemente grande como
para bloquear al Sol por completo. La totalidad solo se da a lo largo de un estrecho
camino sobre la superficie de la Tierra trazado por la sombra lunar.
A pesar de que los eclipses son fenómenos naturales, en algunas culturas antiguas y
modernas se explican por causas sobrenaturales o se consideran malos augurios. Un
eclipse total puede ser aterrador para personas que no son conscientes de su
explicación astronómica, dado que el Sol parece desaparecer durante el día y el cielo
se oscurece en cuestión de minutos.
Mirar directamente al Sol puede provocar daños permanentes en los ojos o ceguera, es
por esto que para observar un eclipse solar se utilizan protecciones oculares especiales
o técnicas de visión indirecta. Es, en teoría, seguro ver la fase total de un eclipse a
simple vista, sin protección. Sin embargo, es una práctica peligrosa, ya que la mayoría
de las personas no está entrenada para reconocer las fases de un eclipse, que pueden
durar más de dos horas mientras que la fase total solo llega como máximo a los siete
minutos y medio y es con frecuencia más corta.

Índice

 1Tipos de eclipses
 2Magnitud y oscurecimiento
 3Inclinación de la órbita
 4Período Saros
 5Importancia histórica de los eclipses
 6Recomendaciones para ver un eclipse
 7Fotografía de eclipses solares
 8Galería de imágenes
 9Véase también
 10Referencias
 11Bibliografía
 12Enlaces externos

Tipos de eclipses[editar]

Ilustración de una eclipse solar desde De Magna eclipsi solari, quae continget anno 1764 (Acta eruditorum,
1762).

Existen tres tipos de eclipse solar:


 Parcial: La Luna no cubre por completo el disco solar, apareciendo una media
luna brillante.
 Total: Desde una franja (banda de totalidad) en la superficie de la Tierra, la Luna
cubre totalmente el Sol.1 Fuera de la banda de totalidad el eclipse es parcial. Se
verá un eclipse total para los observadores situados en la Tierra que se encuentren
dentro del cono de sombra lunar, cuyo diámetro máximo sobre la superficie de
nuestro planeta no superará los 270 km, y que se desplaza en dirección este a unos
3200 km/h. La duración de la fase de totalidad puede ser de varios minutos —entre
2 y 7,5—, alcanzando algo más de las dos horas todo el fenómeno, si bien en los
eclipses anulares la máxima duración alcanza los 13 minutos y llega a más de
cuatro horas en los parciales, teniendo esta zona de totalidad una anchura máxima
de 272 km y una longitud máxima de 15 000 km.
 Anular: Ocurre cuando la Luna se encuentra cerca del apogeo y su diámetro
angular es menor que el solar, de manera que en la fase máxima permanece visible
un anillo del disco del Sol. Esto ocurre en la banda de anularidad; fuera de ella el
eclipse es parcial.
Para que se produzca un eclipse solar, la Luna ha de estar en o próxima a uno de
sus nodos, y tener la misma longitud celeste que el Sol.
Cada año suceden sin falta dos eclipses de Sol, cerca de los nodos de la órbita lunar, si
bien pueden suceder cuatro e incluso cinco eclipses. Suceden cinco eclipses solares
en un año cuando el primero de ellos tiene lugar poco tiempo después del primero de
enero. Entonces el segundo tendrá lugar en el novilunio siguiente, el tercero y el cuarto
sucederán antes de que transcurra medio año, y el quinto tendrá lugar pasados 345
días después del primero, puesto que ese es el número de días que contienen doce
meses sinódicos.
Por término medio sucede un eclipse total de Sol en el mismo punto terrestre una vez
cada 200-300 años. Para que suceda un eclipse de Sol, es preciso que la Luna esté en
conjunción inferior (luna nueva) y además que el Sol se encuentre entre los 18° 31' y
15° 21' de uno de los nodos de la órbita lunar.

Geometría de un eclipse total de Sol.


La mayor o menor distancia de la Luna a su perigeo va a determinar que el eclipse sea
total o anular. Los valores extremos para el perigeo y apogeo lunares en el siglo XXI son
los siguientes:2

 Perigeo lunar: entre 356 375 km y 370 350 km


 Apogeo lunar: entre 404 050 km y 406 712 km
Considerando los valores extremos de los anteriores resulta que la distancia de la Luna
a la Tierra variará en nuestro siglo en 50 337 km como máximo, cantidad importante
que supone unos cuatro minutos de arco para el diámetro angular lunar, en más o en
menos, un 8 % del diámetro angular medio de nuestro satélite.

Magnitud y oscurecimiento[editar]

La magnitud de un eclipse solar es la fracción del diámetro solar ocultado por la Luna,


mientras que el oscurecimiento se refiere a la fracción de la superficie solar que queda
oculta. Son cantidades completamente distintas. La magnitud puede darse en forma
decimal o como un porcentaje: hablaremos indistintamente de una magnitud 0,2 o del
20 %, por ejemplo.
Si el eclipse es total se considera el cociente entre los diámetros angulares lunar y
solar. En el momento de la totalidad este cociente valdrá uno o más, en el caso de una
Luna nueva muy próxima al perigeo.
Por otra parte, no puede darse una correspondencia única entre magnitud y
oscurecimiento porque debido a la variable distancia Tierra-Luna varía asimismo el
diámetro angular de esta y a eclipses de igual magnitud no les corresponde siempre un
mismo oscurecimiento. Esto se representa –de forma muy exagerada– en la figura de
arriba: tanto en A como en B la magnitud es de 0,5 –oculta la mitad del diámetro solar–,
pero el oscurecimiento –fracción de superficie solar tras la Luna– es mayor en A que en
B.

Inclinación de la órbita[editar]
En un eclipse los centros del Sol, la Tierra y la Luna están totalmente alineados,
estando la Luna siempre cerca de la línea que une la Tierra y el Sol. Si la órbita de la
Luna estuviese sobre la eclíptica (plano de la órbita de la Tierra), en cada revolución
lunar daría lugar a un eclipse de sol durante el novilunio y a un eclipse de luna durante
el plenilunio, al cabo de unos quince días. En realidad el plano de la órbita lunar está
inclinado respecto a la eclíptica un ángulo de 5°08'13", lo que motiva, las más de las
veces, que la Luna pase por encima o por debajo del Sol o por arriba o debajo del cono
de sombra de la Tierra sin que tenga lugar el eclipse. Solo habrá eclipses en
las sizigias (palabra que engloba las conjunciones y oposiciones del Sol y la Luna)
cuando el Sol esté cerca de los nodos de la Luna o puntos en que la órbita lunar corta a
la elíptica. Este nombre proviene de que los eclipses siempre ocurren en la proximidad
a dicho plano.
Si la alineación es bastante perfecta, la Luna está muy cerca del nodo durante la
sizigia, o su latitud no excede de un determinado valor, ocurre un eclipse total. Si la
coincidencia no es completa por no estar la Luna sobre la eclíptica, aunque sí cerca de
ella, se produce un eclipse parcial, quedando el Sol parcialmente oculto por la Luna
(eclipse parcial de Sol) o está parcialmente inmersa en el cono de sombra de la Tierra
(eclipse parcial de luna).

Período Saros[editar]
Esta serie de condiciones son motivo de que los eclipses sean fenómenos raros que se
reproducen al cabo de 223 lunaciones, o sea 18 años 11 días, y que se llama período
Saros y que es múltiplo común de dos de las distintas revoluciones lunares.
En un año hay dos estaciones de eclipses cuando el Sol pasa cerca de los nodos. A lo
largo de un año no pueden ocurrir menos de dos eclipses, que serán obligatoriamente
de Sol, ni más de 7: 5 de Sol y 2 de Luna, 4 de Sol y 3 de Luna, 2 de Sol y 5 de Luna.
Hay ocho eclipses cada seis lunaciones que se denominan series cortas. Tras un
período Saros hay un eclipse homólogo muy similar, pero que va evolucionando a lo
largo de los distintos Saros, formando una serie larga que puede durar unos 1280 años.

Importancia histórica de los eclipses[editar]


Existen numerosas referencias históricas de este tipo de fenómenos en distintas
épocas y culturas; así constan documentados eclipses en el año 709 a. C. en China o
en el 332 a. C. en Babilonia. El eclipse solar más antiguo del que existe constancia
sucedió en China el 24 de octubre de 2137 a. C., y al parecer costó la vida a los
astrónomos reales Hsi y Ho, los cuales no supieron predecirlo a tiempo. [cita  requerida]
Heródoto contó en su obra Historia que, en el sexto año de enfrentamientos entre lidios
y medos, el día se convirtió en noche durante el transcurso de una batalla. En
consecuencia y asombrados por el acontecimiento, ambos bandos dejaron de pelear y
concluyeron la paz.3 Los astrónomos han determinado que, si tal fenómeno fue un
eclipse, este tuvo lugar el 28 de mayo del año 585 a. C.,4 significando el día exacto más
antiguo con que puede fecharse con absoluta certeza un hecho histórico. 5 El mismo
Heródoto mencionó que Tales de Mileto había predicho el eclipse,3 por lo que se le
suele llamar eclipse de Tales.4
Los eclipses de Sol y Luna han representado mucho para el desarrollo científico.
Fueron los griegos los que descubrieron el período Saros que les permitió predecir
eclipses. Por otra parte, Aristarco de Samos (310 a. C.-230 a. C.) determinó por
primera vez la distancia de la Tierra a la Luna mediante un eclipse total de
Luna. Hiparco (194 a. C.-120 a. C.) descubrió la precesión de los
equinoccios basándose en eclipses lunares totales cerca de los equinoccios y en unas
tablas para el Sol, y mejoró la determinación de la distancia de la Tierra a la Luna
realizada por Aristarco. Kepler propuso usar los eclipses de Luna como una señal
absoluta para medir la longitud geográfica de un lugar sobre la Tierra.
Hacia 1695 Edmond Halley, comparando observaciones contemporáneas con registros
históricos de antiguos eclipses, sugirió que la Luna se ha estado acelerando
gradualmente en su órbita. Unos años más tarde Richard Dunthorne cuantificó el efecto
en diez segundos de arco/siglo^2 en términos de la diferencia de longitud lunar. Hoy es
sabido que lo que realmente está sucediendo es una ligerísima disminución en la
velocidad de rotación de la Tierra. Durante siglos, el fenómeno de fricción de marea ha
ido ralentizando la velocidad de rotación de la Tierra tal que la duración del día ha ido
aumentando a un ritmo de 2,3 milisegundos cada siglo.
Durante el siglo XIX se produce un gran avance en espectroscopia que permite
descubrir el helio en el Sol y Einstein resuelve el enigma del excesivo avance del
perihelio de Mercurio y la curvatura de la luz cerca del Sol. Los eclipses del Sol son una
brillante confirmación de la teoría de la relatividad.[

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