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Alberto Dallal
Waldeen:la fundadora (1913-1993)
as obras de la danza son efimeras; se "pierden", se extin-
L guen en el espacio y el tiempo. Sin embargo, la labor
constante y profesional de los bailarines y coreógrafos "se acu-
de las obras, los géneros y los estilos, con la certeza de que
Waldeen tuvo un acierto fundamental: fue la primera en
percibir la funcionalidad de los efectos de la libre asocia-
mula" y conforma paulatina, calladamente una trayectoria, ción -es decir, la vinculación no forzada- entre la expresi-
una tradición, una "cultura dancística" que surge y resurge vidad de un género flexible, directo, y el tema mexicanista y
cuando menos lo esperamos y de las maneras más sugerentes revolucionario. A lo anterior habrá que añadir la capacidad
y sorpresivas. Así, en repertorios clásicos y neoclásicos, en Mé- de organización -con ciertas dosis de seducción y firmeza
xico, es posible hallar, cuando se trata de compañías y grupos personales- ante el evidente entusiasmo que, en su mo-
serios y profesionales, piezas de la más clara estirpe "moder- mento, coincidió con e! de variadas personalidades, princi-
na" y "contemporánea". Las raíces y la naturaleza del género palmente femeninas, ávidas de participar artísticamente:
que se "aplica", que se impone no se halla necesariamente en Guillermina Bravo, Josefina Lavalle, Amalia Hernández, en-
el tema de la pieza sino en otros elementos y detalles que tre otras. Las afinidades que comparten aún hoy estas artis-
pasan inadvertidos para el espectador poco atento: estructura tas con la gran madre Waldeen se refieren a la entremezcla
de los cuerpos de los ejecutantes, secuencias formales de la de aptitudes para desempeñar e! múltiple pape! básico en
obra, manejo de imágenes, persistencia o anulación de la un grupo de danza de concierto: maestras, coreógrafas, bai-
anécdota, procedimientos "narrativos" o expositivos directos, larinas, organizadoras, promotoras. La imagen de Waldeen
simbolismo elemental, etcétera. El fenómeno nos descubre se prolongará en el tiempo y en e! espacio precisamente
que los variados, distintos géneros de la danza constituyen porque, a diferencia de sus discípulas, no persistirá en e!
una comunidad vasta, general, a la vez amplia y profunda, empeño de conformar un solo grupo, una especie de fami-
cuyos intereses y formas de acción se comparten entre los lia artística única o de estructura perdurable, condición si ne
miembros y las creaciones de la población de danzantes. qua non para que sobrevenga el desenvolvimiento de la
México se inició en las acciones de la danza moderna, en- danza. Waldeen prefiere trabajar con bailarines aislados, in-
tre otras causas y razones, gracias a la inventiva, a las ense- dependientes, y sólo por cortos lapsos dirige grupos y com-
ñanzas y la capacidad de organización de una bailarina nor- pañías. Aplica sus aptitudes en varios países. Así, la imagen
teamericana que se presentó en México en 1934. Su visita de Waldeen coincide con la iniciadora, la que "muestra el
artística la dejó prendada de la cultura mexicana. Esta baila- camino", la que se convierte en ejemplo liberador. Eso: una
rina-coreógrafa-maestra se llamaba Waldeen y regresó en imagen ante los que organizan y realizan lo otro: células va-
1939 para formar una compañía de danza moderna. Realizó riadas y múltiples, pero estables, autoformativas y dueñas de
sus montajes con un grupo de jóvenes bailarinas mexicanas adiestramiento y trabajo ininterrumpidos.
y dio a conocer una combinación interesante y sumamente Desde muy temprano, en Waldeen hay temple y hasta te-
creativa que desató el Movimiento Mexicano de Danza Mo- meridad: llegó en 1934 para ofrecer en el Teatro Hidalgo de
derna (1940-1960): el tema auténticamente nacional-cam- la Ciudad de México una temporada de danzas que llama-
pesino y revolucionario- y el lenguaje de la danza moderna ron la atención por sus ingredientes plásticos, sus pulsos rít-
(esta última una técnica y un lenguaje específicos, dueños micos y sus tendenci~ universalistas. Waldeen actuó acom-
de sus propias reglas y características). pañando al solista-concertistajaponés Michio It~ (1892-1961)
Como la imagen de los padres fundadores en la historia con el que había estudiado, colaborado y baIlado durante
de México, la imagen de Waldeen perdura en el desenvolvi- tres años. La modalidad dancística de Michio Ita era muy pe-
miento de la danza moderna del país con visos de lucidez y culiar. Actuaba solo o acompañado, exponiendo principal-
convicción. Acaba de morir la notable bailarina y coreógrafa mente danzas folklóricas de origen japonés. I A principios de
en la ciudad de Cuernavaca, el 18 de agosto de 1993. La fi-
1 EGB,MI.
gura de la gran dama se extiende más allá de los grupos y
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los veintes estudiaron y actuaron con él Angna Enters y Pau- Tal vez el interés de Michio Ito por las danzas regionales y
line Koner. 2 La primera actuó con su compañía durante dos localistas (Habaneras, Danza caucasiana) y por las modalida-
años consecutivos en el decenio de los veintes y la segunda des populares (Tango) 6, así como su facilidad para "proce-
debutó con él y más tarde formó un programa con solos de sar" temas ajenos y añejos, hayan hecho que Waldeen
su propia cosecha. En los inicios de la carrera de Martha percibiera en México una fuente adecuada de inspiración.
Graham, Michio Ito bailó acompañando a la bailarina y La cultura mexicana estaba llena de elementos propicios
montando obras de su cosecha3. Por su parte, para la búsqueda de representatividad expresionista tan
común a los bailarines y coreógrafos de la época. De todas
la historia artística de Waldeen ofrecía serias garantías. formas, la concepción romántica que Michio Ita sostenía
Tras de haber estudiado ocho años en la Escuela de Ballet del arte 7 coinciden con las fotos y descripciones de sus dan-
Ruso Theodor Kosloff, actuó como solista cuando sola- zas y con el despliegue publicitario realizado en México a
mente tenía trece años de edad. Apenas pudo pensar por raíz de su visita. 8 En dichos materiales iconográficos pueden
cuenta propia, advirtió que su temperamento y sus con- apreciarse la juventud y la prestancia de Waldeen, pero tam-
cepciones de! arte que había abrazado eran incompati- bién el vestuario "internacional" utilizado por la compañía.
bles con e! inevitable convencionalismo del ballet tradi- Aunque muy joven, Waldeen ofrece sus propias obras, de
cional, y se dio a buscar una fórmula más realista. Atraída manera que un mes después Uulio de 1934) Waldeen "se
por e! arte contemporáneo, se fundó en él para crear for- despide del público nacional con una función extraordina-
mas personales de interpretación coreográfica y -<iuran- ria" que se organiza en el Teatro Hidalgo y en la que inter-
te diez años- pudo ofrecer conciertos de sus propias preta "algunas creaciones suyas sobre motivos musicales
composiciones en e!Japón, el Canadá, los Estados Unidos mexicanos".9
YMéxic0 4• Waldeen nació en Dalias, Texas, el ] Q de febrero de 1913.
Durante diez ai10s estudió danza clásica con Theodor Kas-
El tipo de espectáculo de la compañía de Michio Ito (muy loff (Ballet de Moscú) y Vera Fredowa (Saldler's Wells). Ini-
en boga en los Estados Unidos y México durante aquella épo- ció su carrera profesional bailando, a los trece años, en el
ca) contemplaba la posibilidad de convertir en danza leyen- propio Ballet de Kosloff y en la Ópera de Los Ánge!es. A los
das, pinturas, esculturas, música. Sofisticada, amanerada, quince, abandonó el lenguaje clásico y penetró en la veta
completamente libre desde e! punto de vista técnico, explota- moderna estudiando con Benjamín Zemach (en la línea
ba al máximo e! ademán, el gesto y la expresión corporal. El centroeuropea de van Laban y Mary Wigman); asimismo,
adiestramiento de Michio Ita aprovechaba al máximo algu- asistió a los cursos intensivos de Harold Kreutzberg. Tras de
nos de los principios y prácticas de! teatro Kabuki y de otras trabajar con Michio Ito fue invitada por la Secretaría de
formas y disciplinas marciales de!Japón. Educación Pública del gobierno mexicano para organizar
Esta tendencia ecléctica de la danza teatral se había asimi- una escuela de danza moderna. Lo hizo en 1939 y al año si-
lado profusamente tanto en e! teatro rnvolo norteamerica- guiente dirigía ya el Ballet de Bellas Artes. Su obra La Coro-
no como en la danza de concierto en aquel país. En México nela, con música de Silvestre Revueltas, abre brecha en las
era toda una corriente escénica en boga. Se montaban pie- modalidades mexicanistas, incorporando a la técnica de
zas de danza mediante composiciones pictóricas sucesivas, danza moderna los temas propios de la cultura del país. En
se incursionaba en los variados temas de la mitología (dan- el decenio de los cuarentas coadyuva a la Campaña de Alfa-
zas primaverales, de la fecundidad, etcétera), la poesía (llu- betización del gobierno y monta el ballet de masas SiemlJra
via, melancolía), la alusión sexual (éxtasis, compañeros (1945), con cinco mil participantes, experiencia de gran
amorosos, estatuaria griega). aliento colectivo que habrá de repetir en Cien años de vida.
En nuestro país, la modalidad constituía espectáculos ori- (Nueva York, 1948) yen Tres continentes (Cuba, 1962).
ginados en el teatro de revista que asumían la forma de "se- Waldeen inicia en la danza moderna a un grupo destacado
rios", complicados técnica y literariamente. Utilizaban tanto de coreógrafos y bailarines mexicanos, entre otros a Guiller-
la danza como la pantomima. En un mismo número de Re- mina Bravo, Dina Torregrosa, Grishka Holguín, Sergio
vista de Revistas 5 se registra la obra Las mujeres del Rajah en e! Franco y Josefina Lavalle. Asimismo, su incansable capaci-
Teatro Lírico y la presentación de la "danzarina" Diana Hay dad creativa la conduce a destacar dancísticamente los
y su Seuillas's Ballet en e! Casino Alemán con la obra En el . temas de la Revolución, la lucha de los campesinos, a re-
templo del dios Siva. Ambas obras, dentro de sus respectivos crear las imágenes y los temas propios de la realidad política
géneros, ofrecían la misma inclinación por "simbolizar" per- y social de México. Los mismos títulos de algunas de sus
sonajes y pasajes de "temas exóticos". obras dan fe de la medida en que Waldeen hacía intervenir
"lo social" en sus montajes: Danza de las fuerzas nuevas, Elena
2 GMD, 71 Y241. 6 MI,12.13.
3 MG, 41, 45, 56. 7 MI, 27.
4 SDM,50. 8 RR, 24 de junio de 1934.
5 RR, 2 de septiembre de 1933. 9 RR, 29 de julio de 1934.
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deen, llena de una sugerente belleza natural, dueña de un
aplomo fisico insuperable, recibía el beneplácito de un país
de danzantes. Asimismo, la artista volvía a percibir la gran-
deza del arte mexicano y su desarrollo a escala universal. 11
La presencia de Waldeen en México resultó muy impor-
tante porque mostraba las variadas facetas de la danza moder-
na, la flexibilidad de este nuevo género para exponer la
enorme gama de imágenes y temas que por así decirlo "he-
rían" la sensibilidad y, sobre todo, el sentido de la vista de
los públicos internacionales. En el programa que en 1939
ofrece Waldeen en Bellas Artes se corrobora que la artista
"trae un novedoso repertorio en que figuran Credo y Dos ar
rales de Bach; Renacimiento del romance de Beethoven; Suite de
Haendel..." Es decir la figura esbelta y alargada, y el rostro
seguro de Waldeen podían desarrollar formas dancísticas
mediante un lenguaje versátil, adaptable a la anécdota, la
exposición semi-abstracta y el planteamiento expresionista;
asimismo, obras como "Negro-spirituals -partitura escrita es-
la traicionera, En la boda, Tres ventanas a la vida patria, Contra pecialmente para Waldeen por Forsyte, compositor de color
la muerte, Sombras de la ciudad, Tres danzas del Tercer Mundo, que goza de renombre en los Estados Unidos-, Preludio de
Tiempo entre dos tiempos... En toda su trayectoria, desde 1940, Roy Harris y Alegria del vals de Charles Jones" indican el
su profesionalidad y sus mismos conocimientos la hacen aprovechamiento del género, del cuerpo y de la capacidad
anexar a sus montajes las colaboraciones de los más destaca- interpretativa de Waldeen para recreación de temas religio-
dos músicos, directores de escena y pintores del momento. sos, dancísticos y de júbilo. El éxito de la presentaciÓn de
Sus percepciones extraordinarias, además, le permiten de- esta joven artista quedó sellado no sólo por el deslumbra-
tectar el talento de sus alumnos bailarines, maestros y coreó- miento del público y críticos ante las evidentes cualidades
grafos mexicanos. Durante varias generaciones, Waldeen es del nuevo género; también se logró, mediante petición ex-
modelo, guía y polémica figura. En sucesivos viajes a los Es- presa, que Waldeen permaneciera en México para organizar
tados Unidos, Cuba y otros países ofrece sus enseñanzas, su una compañía que explotara, ~on temas y medios artísticos
técnica, sus logros. Como maestra, propicia inquietudes, ac- nacionales, las posibilidades extraordinarias de la danza mo-
titudes críticas, energía creativa. derna. Incluso la preparación y la experiencia de la artista
Tras de sus presentaciones en México, en 1934, Waldeen se hallaban a disposición del proyecto. Entre 1935 y 1937
dejó gratos recuerdos en el público, en los bailarines y en había trabajado Waldeen en Hollywood, asesorando a las
los organizadores de la danza mexicana. Su belleza y su compañías cinematográficas, abierto una academia de
aplomo impulsaron a muchos a establecer las bases para la danza en Los Ángeles e intervenido en un Festival Bach in-
aparición de una actividad dancística sólida y expansiva. En terpretando la Tocata en re del compositor. En Nueva York
contacto con los artistas del país y con los creadores mexica- había dado recitales (Guild Theatre, Kauffmann Audito-
nos radicados en el extranjero, Waldeen percibió las enor- rium, etc.) e ingresado como profesora en la Neighborhood
mes vetas de la idiosincrasia nativa. Gracias a su profunda Playhouse. 12 Esta variada gama de trabajos y esfuerzos estéti-
sensibilidad como bailarina y a su reconocimiento de las ex- cos retratan a la impresionante mujer que se establece en
presiones culturales populares, regresaría a México para México en el mismo año en que estalla la Segunda Guerra
participar activamente en la expansión potente de la danza mundial. La danza moderna, por medio de Waldeen, sentaba
de nuestro país. En febrero y marzo de 1939 Waldeen ofre- sus reales en México. O
ció sus interpretaciones muy personales a composiciones
11 Véase: Waldeen: "Ramos Martínez, maestro del Renacimiento mexicano",
musicales de Beethoven y Bach, Charles Jones y Roy Harris,
AA 1" de julio de 1934.
en un programa que mezclaba lo semi-épico (Credo) con 12 RR, 12 de febrero de 1939.
creaciones de tipo étnico-religioso: Tres negro spirituals. El 6
Abreviaturas
de agosto 10 se presentó nuevamente en el Palacio de Bellas
Artes "con nuevas interpretaciones coreográficas, ahora en EGB. Alberto Dallal: [Link] a GuillmninaBravo, 1974. Inédita.
compañía de Winifred Widener, bailarina que viene prece- GMD. Don McDonagh: The complete guitk lo modem dance, Doubleday, New York,
1976. 636 pp.
dida de elogioso renombre" y "la notable danzarina nortea-
MG. Don McDonagh: Mar/ha Graham, Popular Library, New York, 1975. 352 pp.
mericana Elizabeth Waters", quien había pertenecido duran- MI. Helen Caldwell: Michio 110, University ofCalifornia Press, 1977. 185 pp.
te varios años al grupo de Hanya Holm. La figura de Wal- SDM. Arturo Perucho: "El surgimiento de la danza moderna en México", Artes
de México, marzo-agosto de 1955.
10 AA 6 de agosto de 1939. RR Revista de Revis/as.
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Fotografía: Alberto DalIal