JARDIN ECOGUARDIANES
SEÑO ANABEL
CARACTERÍSTICAS DEL NIÑO DE 1 A 2 AÑOS
CARACTERISTICAS DEL NIÑO DE UN AÑO
Habitualmente se denomina al niño que se encuentra en este período como
deambulador, ya que se caracteriza por una conducta predominantemente motora.
Los niños de esta edad buscan su independencia y desplazarse libremente, necesitan
tocar, manipular, explorar el medio lo cual obliga al adulto a estar atento a sus
iniciativas.
Habilidad motora: 12 a 18 meses: durante este período marchan ya sin sostén, con
sus piernas separadas, alternan cuadrúpeda con la marcha, y en algunos casos, ante
el apuro gatean, toma objetos con la pinza de dos dedos: pueden pasar las páginas de
un libro de a dos o tres juntas. También a partir de este mes, generalmente, los
niños logran mayor seguridad en su marcha, bailan al compás de una melodía, mira
libros de figuras y garabatean
18 a 24 meses: ya en este período comienza el correteo, pueden subir y bajar
escalones con ayuda del adulto, utiliza un medio para llegar algún fin, por ejemplo:
empujar una silla hasta el lugar determinado y se sube para alcanzar un objeto que
de otra forma no podría agarrar. Logran trasvasar elementos.
Comida: Levanta los trozos con la mano. Sostiene la cuchara. La pasa en el plato. La
mete dentro de la taza. Sostiene la taza y bebe de ella. Muestra preferencia por
algunos alimentos y rechazo por otros.
Juego:Toma, arroja, retoma. Utiliza varios objetos, sin centrarse en uno solo. Puede
arrojar una pelota que le es tirada; juega a esconderse.
Sueño:12 horas de noche; 2 horas después del almuerzo. Un rato por la mañana o a la
última hora de la tarde. Juega con las sábanas, camina o se mueve alrededor de la
cuna.
Baño: Juega con juguetes, la esponja, etc.
Vestirse: Coopera poniendo el brazo en la manga, se saca los zapatos. Reconoce la
ropa para cada ocasión: paseo, comida, dormir, etc.
Lenguaje: El niño de esta edad comienza la etapa de adquisición del lenguaje, pero
en un primer momento su preocupación por caminar y explorar le hacen olvidar el
hablar. Nombra objetos únicos sin clasificar.
No usa palabras para hechos no observables, aprendiendo el nombre de aquello que
sí experimentó.
Presta atención y comprende aquellas palabras que usan los adultos, especialmente
aquellas que designan cosas de su interés.
Relaciones sociales: Le gusta tener público, repite los gestos que le son festejados.
Expresa afecto: celos, simpatía, ansiedad. Muestra sentido del humor. Imita.
Responde al ritmo.
CARACTERISTICAS DEL NIÑO DE 2 AÑOS
A esta edad ¡Adiós pañales! Cada día vemos cómo nuestros pequeños son más
independientes y se hacen más mayorcitos.
Les encanta jugar, aunque no tanto compartir sus juguetes con los demás.
Los niños son más posesivos y -es mío- se convierte en su palabra fetiche. No obstante,
también hay que tener cuidado con el comportamiento agresivo que esto puede
despertar en algunos niños, que llegan incluso a pegar a los demás si éstos toman algo
suyo.
Comida: Tiene preferencias definidas. Maneja bien la cuchara,
aunque suele derramar un poco. Algunos ya comen solos
Desarrollo Motor: Se mantiene en cuclillas, Se inicia en los saltos
con los dos pies, Sube y baja escaleras alternando los dos pies (puede
que necesite apoyo). Camina de puntillas, Puede utilizar el triciclo.
Puede utilizar el triciclo. Puede construir una torre de hasta seis
cubos. Vierte agua de un recipiente a otro. Puede desenroscar
tapones. Atrapa una pelota grande. Imita el trazo circular. Puede
caminar hacia atrás.
Desarrollo cognitivo: Realiza clasificaciones y asociaciones sencillas.
Se toma a sí mismo como marco de referencia, entendiendo el mundo
desde su punto de vista. Vive un momento de egocentrismo. Se inicia
en el juego simbólico. Aumenta su curiosidad y hace muchas
preguntas.
Desarrollo socio afectivo: Muestra apego a sus juguetes. Establece
relaciones sociales con los niños de su edad, iniciándose en los juegos
colectivos. Expresa emociones y sentimientos a través del juego. Es
capaz de demostrar sus sentimientos y reconocer los sentimientos
de los otros. Reconoce lo que es y no es capaz de hacer. Manifiesta
CONCEPCION DE INFANCIA
simpatía o antipatía hacia personas concretas.
Lenguaje: Pronuncia su nombre, construye frases de varias palabras.
CONCEPCION DE FAMILIA
Ya puede adecuar las palabras a la acción y viceversa.
CONCEPCION DE CONOCIMIENTO
CONCEPCION DE ENSEÑANZA- APRENDIZAJE
CONSIDERACIONES ACERCA DE LA INFANCIA Y LA FAMILIA
La necesidad de favorecer la construcción de infancias que tengan la posibilidad de
comprender la realidad social (objetos, comportamientos sociales) y participar
activamente en ella, será el punto de partida para la puesta en marcha de acciones que
sinteticen teoría y práctica, acción y reflexión. Los niños viven en una sociedad
compleja y diversa y requieren la presencia de un adulto comprometido con las acciones
de educar a las generaciones más jóvenes. Esto supone admitir, por otra parte, que
frente a un niño en crecimiento hay adultos cuyas identidades, en tanto relacionales y
nunca constituidas plenamente se hallan abiertas a la contingencia que están afectadas
hoy por la impugnación de las tradiciones, por la crisis de los mandatos institucionales y
por las condiciones de vida, pero también por la persistencia del deseo de una sociedad
más justa.
En este contexto que ha transformado las relaciones familiares, se le reconocen nuevos
derechos a la infancia que amparan su crecimiento. Las diferentes realidades sociales
condicionan los vínculos primarios, y por lo tanto los lazos afectivos. Para muchas
familias la posibilidad de contar con la Asignación Universal por Hijo les permite
sostener las necesidades básicas de los niños, brindarles la seguridad y confianza
necesarias para su desarrollo.
En el momento de pensar la enseñanza es necesario considerar la diversidad de
constelaciones familiares que se presentan, sus historias particulares, su organización
que muchas veces difiere de los modelos tradicionales. Es cada vez más frecuente la
presencia de familias monoparentales, extendidas, ensambladas, o abuelos u otros
adultos a cargo de los niños. El modo de percibir y de relacionarse con el contexto está
condicionado por su pertenencia social, por sus creencias y valores, estos a su vez
influencian las pautas de crianza que se desarrollan con los niños. Por lo tanto cada niño
que ingresa a la institución porta esa cultura que se manifiesta en las instituciones de
educación maternal.
Los jardines incorporan bebés y niños con discapacidades, ya que no se posicionan en
las patologías o dificultades sino en el derecho que todos los sujetos tienen de recibir
una educación común. Todos los niños tienen necesidades que implican su posibilidad de
expresarse, acceder a distintas manifestaciones culturales, afianzar sus movimientos,
socializarse en grupos más amplios y alcanzar mayor autonomía, entre otros. En algunos
casos las discapacidades no pueden ser abordadas con los medios con los que cuenta la
institución, por ello es necesario “una construcción colectiva entre el jardín –equipo
especializado-familia, los cuales nos brindarán estrategias de enseñanza, y modificará
las condiciones en las que los niños realizan sus aprendizajes.
La necesidad de los niños de sentirse incluidos tiene relación directa con el
acompañamiento responsable del adulto. Sostener vínculos cálidos, estables y de
respeto mutuo promueve la posibilidad de educación de los pequeños. Esto implica
favorecer la comprensión del mundo al acercar los medios (recursos, materiales,
propuestas didácticas) para tal fin. El jardín maternal no reemplaza a la familia, no
sustituye afectos, ni juzga modelos familiares ya constituidos, sino que acompaña a las
familias mostrando opciones, posibilitando la visión de diferentes perspectivas,
favoreciendo la construcción de la identidad del sujeto-niño como un ser único y
perteneciente a un contexto particular.
INFANCIA
Una etapa que marca de forma directa en la capacidad del individuo, teniendo una
incidencia física y mental, durante la cual el niño absorbe conocimientos como en ningún
otro momento de su vida. Se denomina infancia al período de tiempo en los que las
personas se encuentran en fases tempranas de su desarrollo, en su camino biológico
para convertirse en un adulto. En la actualidad, la niñez se encuentra ampliamente
protegida por las sociedades, considerándose con razón que una persona debe
salvaguardarse de cualquier conflicto en este período.
Durante la época de la lactancia el niño todavía continúa el desarrollo que se originó en
el seno de la mano. Así, el cerebro continúa desarrollándose, y el cráneo continuará
cerrándose hasta protegerlo completamente. En esta etapa son de suma importancia
los nutrientes que el niño recibe de la leche materna. Con el paso del tiempo irá
desarrollando el habla a partir de palabras simples pero que continuará incorporando
hasta la elaboración de frases completas. A nivel motriz, obtendrá mayor precisión en
sus movimientos con el paso del tiempo, hasta lograr pararse y caminar. Su crecimiento
físico será paulatino pero sostenido hasta alcanzar la pubertad, momento en que
sobrevendrá una aceleración en este como consecuencia de los distintos cambios
hormonales.
Como queda dicho, la niñez está sumamente considerada en las sociedades modernas.
Como una consecuencia de esa circunstancia, se han dictado una serie de derechos de
derecho internacional que ponen al niño como centro: La Declaración de los Derechos
del niño. Este tratado internacional se aprueba el 20 de noviembre del año 1959 por los
estados miembros de la Organización de Naciones Unidas. A su vez, se basa en la
Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño, recogiendo diez principios.
Finalmente, en el año 1989 se firma la Convención de los Derechos del Niño, tratado
internacional de Naciones Unidas mediante el cual los distintos estados dan
acatamiento a los denominados derechos del niño. Este tratado es de suma importancia
porque en éste se reconoce a los niños como sujetos de derecho por primera vez en la
historia.
FAMILIA
La familia y el Jardín Maternal
La familia es la unidad base del parentesco, es considerada la “unidad social básica” a
causa de sus importantes funciones de procreación y socialización primera de sus
miembros.
La familia es la base y es la principal responsable de la educación en la que se inicia el
educando en los valores espirituales, culturales, morales y cívicos de una sociedad.
La institución educativa deberá apoyarse en ellos para continuar en una tarea conjunta
de experiencias de aprendizaje, que hacen a la formación integral del hombre.
Una rápida mirada por la sociedad actual permitirá descubrir diversidad de constituciones
familiares: madres y padres adolescentes, madres solas, parejas con hijos de
anteriores uniones, abuelos a cargo de sus nietos, etc. Si se logra interpretar esto no
como excepciones a la “regla”, se podrá descubrir la riqueza que hay en el seno de cada
una de las familias y realizar un trabajo conjunto que ayude a los pequeños a crecer
sanos, entendiendo que cualquiera sea su configuración, la familia representa la mayor
influencia educadora para el niño.
La familia es quien va permitiendo al niño, desde su nacimiento (y antes aún) que se
vaya dando el proceso de “personación”, es decir, aquel por el cual “la persona existe
cuando encuentra a otra respecto de la cual se percibe diferente, cuando se opone a ella”
. Por ello no se puede pensar en un infante fuera del seno de una familia.
Cuando los niños concurren a instituciones de cuidado infantil desde muy pequeños, van
viviendo situaciones y experiencias que también aportarán en su proceso de personación.
Sin embargo, se desea destacar la particularidad que tiene cada uno de estos espacios
(familia y jardín) y diferenciar las funciones de cada uno de ellos, porque se considera que
este es el camino para poder articular e integrar en beneficio de los niños.
La función de la familia es la crianza, entendida como el despliegue de acciones que
favorecen que un sujeto se vaya constituyendo como tal (personación). Estas acciones se
dan en un marco de relaciones vinculares único y condicionante para ese individuo. A su
vez, la familia es representante, ante el niño de un orden exterior, de una cultura, la cual
dará particularidad a esa crianza.
Cada familia posee un estilo propio de crianza y es posible que a cada hijo de una
misma familia se lo críe de una manera particular. Hay diferentes aspectos que se
considera que influyen los estilos de crianza: la historia personal de los padres, sus
propias figuras paternas; la autoestima materna; el lugar (subjetivo) de ese hijo en la
vida de esa madre; la situación socio- económica de esa familia en diferentes
momentos de la vida de ese hijo; la situación afectiva familiar, la constitución familiar;
los conocimientos con los que cuentan los padres acerca de las necesidades del niño;
etc.
El Jardín Maternal realiza acciones de crianza: cuida, alimenta, educa, sostiene, etc.
Entre el Jardín Maternal y la familia necesariamente hay discontinuidad, diferencia,
dado que ambos son ámbitos separados. Reconocer lo que cada uno “es” supone buscar
las tareas comunes y las propias de cada espacio.
Sin embargo se podría decir que desde el momento en que una familia decide buscar
apoyo en un Jardín Maternal para complementarla en su función de crianza, la
modalidad de aquella (la crianza) ya no será la misma.
Por otro lado, la incorporación de distintas familias, con sus historias, estilos, modos
de vincularse, expectativas y sueños, a una institución, deberían hacer que la misma se
fuera modificando y enriqueciendo, sin perder su especificidad.
“El reconocer la necesidad del otro permite crear un “espacio intermediario”, que
funciona como (…) lugar de reciprocidad (…) Esa disponibilidad para recibir, significa
también la posibilidad de dar: es un estar disponible para el mutuo apoyo.”
En relación a la crianza, se considera que un aporte del Jardín Maternal, sería el de
“fortalecer” a las familias en esta función.
Pero, ¿en cuáles de los factores ante mencionados se podría incidir desde el Jardín
Maternal?. Fundamentalmente en los conocimientos con los que cuentan los padres
acerca de las necesidades de los niños. A través de distintas estrategias (reuniones,
talleres, entrevistas, etc.) el jardín puede indagar cuáles son los estilos de crianza de
cada familia : qué valora, qué desea para ese niño, cuáles son sus códigos de
comunicación, etc. Desde el respeto y la valoración e intentando contribuir a la
creación y asimilación de una cultura nueva acerca de la infancia y de sus derechos, la
institución podrá aportar información sobre diferentes temas y generar espacios de
encuentro entre las familias, para que ellos interactúen y se orienten unos a otros,
como así brindar orientaciones precisas en los casos en que se crea conveniente.
La integración de la familia y la comunidad en la institución, no deberá implicar la
adhesión incondicional a las propuestas institucionales “sino la construcción conjunta
de una propuesta educativa propia y diferente para cada institución en las que se vean
reflejadas las peculiaridades del contexto social.”, y a su vez garantizados los mismos
derechos y posibilidades para todos.
Familia e Institución Maternal complementan actualmente su accionar en una
interacción dinámica, llegando a compartir con el mayor grado de coherencia posible,
la educación de los niños, garantizándola desde su nacimiento. Es así como el Jardín
Maternal garantizará el derecho de acceso al conocimiento sistemático desde la cuna.
Desde su tarea de “prodigar ternura”, en articulación con las familias de los niños, el
Jardín Maternal, como institución educativa, se responsabiliza de los distintos
aprendizajes que los pequeños realizarán entre los 45 días a los 3-4 años, y de todos
los aspectos del desarrollo que permiten paulatinamente la apropiación de saberes
socialmente significativos.
CONOCIMIENTO
El conocimiento tiene un papel importantísimo en la sociedad como fuente de poder,
como capacitador para actuar, participar e intervenir en la sociedad.
Íntimamente unida a su función de socializar a los miembros, la escuela tiene la
responsabilidad de distribuir los bienes culturales -específicamente el conocimiento
válido y consensuado- entre los diferentes grupos sociales, de modo que se garantice a
todos la posesión de saberes significativos, a partir de criterios de justicia y equidad
social.
La escuela es una institución facilitadora de cultura, y no se puede minimizar el papel
de los contenidos culturales en el cumplimiento de su rol, ya que su posesión, en un
nivel aceptable, puede ser decisiva para la inserción activa de los sujetos en la
dinámica de la transformación social.
La selección cultural que afecta al conocimiento que imparte la escuela nos remite al
problema de los contenidos culturales comunes que deben aparecer en la educación
básica obligatoria.
El conocimiento que se construye en el Jardín Maternal.
El niño aprende cotidianamente a organizar y significar sus experiencias, sensaciones,
percepciones, emociones, pensamientos, a través de las experiencias vinculares y
sociales como escenario fundante donde comienza a inscribirse su historia como
sujeto social y también como sujeto de conocimiento.
En este sentido el conocimiento es acción y a su vez, el conocimiento es significación.
El sujeto conoce en la medida en que actúa de modo significativo sobre el mundo;
introduce significaciones que no estaban dadas antes de su actividad, así transforma
el mundo mientras conoce.
De este modo va construyendo un aprendizaje profundo, estructurante de la
subjetividad, afianzando una modalidad de ser en el mundo y de ser el mundo para
cada uno.
Este proceso de significación no es exclusivamente individual. El niño está inmerso en
una cultura. Los adultos y los otros niños son representantes de la misma. La
institución jardín maternal y los docentes son parte de la cultura. Es decir que esa
construcción de significados estará mediada, será una construcción compartida por
adulto y niños, “en torno a unos saberes o formas culturales preexistentes en cierto
modo al propio proceso de construcción.”
Entonces, si existen unos saberes socialmente construídos y validados que tanto
docente como niños encuentran en buena parte elaborados y unos sujetos que
construyen el conocimiento y se construyen en interacción con otros y con el medio;
cabe preguntarse nuevamente ¿cuál es el conocimiento a enseñar y aprender en el
Jardín Maternal?
Estos conocimientos serán los primeros que el niño construye, los que constituirán la
base, “el embrión” de otros conocimientos más complejos.
Estos primeros conocimientos se refieren a :
- el aprendizaje de modos de vinculación afectiva con otros y estrategias para
conocer, indagar y modificar su propia realidad.
- el desarrollo de procesos “típicamente evolutivos” que se transforman en
conocimientos gracias a la interacción del sujeto con otros sujetos y con los
objetos.
- La apropiación de parcelas cada vez más amplias de la cultura: valores,
instrumentos de comunicación y relación; producciones científicas, artísticas y
tecnológicas.
Si bien estos conocimientos preexisten al sujeto, éste es activo en su proceso de
adquisición de los mismos, el cual no consiste en una copia sino en una reelaboración.
Estos saberes a construir en los primeros años, cuestiones a enseñar y aprender en el
seno de una institución educativa: el Jardín Maternal, se transforman en contenidos
mediante un proceso de selección y legitimación complejo, por el cual determinados
grupos sociales validan los conocimientos que se deben enseñar y aprender en las
instituciones educativas.
Es necesario, desde el Jardín Maternal, poder interpretar el acto de apropiación de
con- tenidos, de conocimientos a enseñar y aprender, como un proceso con
alternativas, con progresivos acercamientos a la realidad. A través de situaciones de
aprendizaje que problematicen ese encuentro, que presenten a los objetos de
conocimiento como objetos de interrogantes y no como objetos dados desde la única y
lineal concepción del adulto, se facilitará dicho proceso.
De esta forma, es el Jardín Maternal el primer espacio que, como espacio pedagógico
estará cuidando las formas en que se ofrecen las oportunidades de apropiación del
conocimiento.
ENSEÑANZA- APRENDIZAJE
Concepción de aprendizaje
“No existe posibilidad alguna de aprender nada por fuera de las relaciones humanas, de
las relaciones sociales, lo que equivale a decir que no es posible el acto educativo al
margen del vínculo” . Este vínculo se construye paulatinamente.
Si el lactante, al emitir los primeros sonidos encuentra a alguien que lo escucha, lo alza,
lo mira, sonríe y contesta con otros sonidos o imita sus producciones, va a sentirse
contenido, sostenido y estimulado.
Esta relación delimita un espacio entre el adentro y el afuera donde el infante puede ir
construyendo la distinción entre sí mismo y su madre.
Estos primeros modos de vinculación madre-hijo, serán la base que le permitirán el
desarrollo.
La madre tiene su forma particular de vincular a su hijo con el medio ambiente, ya que
ella es mediadora entre el niño y la cultura. A través de este primer vínculo, el niño
comienza a relacionarse con otros significativos para cada cultura en particular.
El intercambio entre el niño y el adulto favorecerá su autonomía progresiva, la
conciencia creciente de sí mismo y la necesidad de explorar y conocer el mundo
integrándose a él.
Concepción de enseñanza
Hemos caracterizado al aprendizaje como un proceso esencialmente activo, en el que el
sujeto, en interacción con el medio construye significados y se modifica a sí mismo, en
tanto modifica el medio.
Los conceptos de enseñanza y aprendizaje son relaciones y de ellos se desprenden que
la actual concepción de aprendizaje ha provocado una revisión fundamental del
concepto de enseñanza.
La enseñanza es un proceso dinámico en que el docente construye, transforma y se
modifica a sí mismo, en un clima de respeto por la libertad de expresión en el que
también están presentes lo afectivo y lo lúdico.
La intervención pedagógica debe incidir sobre la actividad constructiva del alumno
creando condiciones favorables para que los esquemas de conocimiento que construye
el niño sean lo más correctos y ricos posibles y se orienten hacia las intenciones que
guían la actividad escolar.
El fin último de la enseñanza es que el alumno desarrolle la capacidad realizar
aprendizajes significativos por sí mismo en una amplia gama de situaciones, que aprenda
a aprender.
¿Qué criterios deben orientar la ayuda pedagógica para que ésta pueda sincronizarse
adecuadamente con la actividad autoestructurante del alumno?
A la luz de este problema se impone redefinir el papel que los paradigmas y métodos
pedagógicos, tanto tradicionales como modernos, tienen en la práctica pedagógica. No
son buenos ni malos en sí mismo, sino en función de la ayuda pedagógica que posibilitan
para orientar al alumno en la construcción del conocimiento y del modo cómo definen la
relación maestro-alumno-saber.
¿Qué significa enseñar en el Jardín Maternal?
Significa crear un clima de seguridad y confianza, a través del afecto, en el cual se
brinden oportunidades y se facilite la posibilidad de comunicarse, de descubrir y
conocerse a sí mismo y al medio (en el cual están las otras personas y los objetos).
“Enseñanza es el conjunto de las acciones realizadas por el docente de manera
organizada y sistemática, posibilitadora y transmisora de contenidos educativos de los
que han de apropiarse los alumnos”
Se destaca de esta definición el concepto de “acciones realizadas por el docente” y se
desea diferenciarlo del de “intervenciones”. Si bien este último término ha sido muy
clarificador en los últimos tiempos para pensar la tarea docente y revalorizar su papel
de enseñante, en el jardín maternal, el mismo puede dar a suponer la necesidad de una
intervención directa permanente del adulto que “invadiría”, de alguna manera, las
posibilidades e iniciativas cognitivas del niño.
Pensar en acciones docentes incluye el observar, el hablar, el callar, el abrazar o jugar.
Muchas otras son las acciones posibles, siendo la constante de todas ellas, la
intencionalidad.
El Jardín Maternal posee una organización pedagógica particular. Esta organización
está en directa vinculación con las necesidades de los niños y el qué y cómo se enseña
depende del qué necesitan aprender los niños y cómo lo aprenden.
En este sentido, la tarea deberá abocarse a propiciar los espacios para el aprendizaje,
actuando como facilitador (de intereses y necesidades), proveedor de herramientas e
instrumentos materiales y no materiales y observador permanente intentando
descifrar la lógica con las que los niños actúan.
FINES Y OBJETIVOS DEL NIVEL INICIAL
Concepción de Educación Inicial y Jardín Maternal
La Educación Inicial surgió como una necesidad social. Históricamente, en su origen el
Jardín de Infantes fue concebido desde una perspectiva asistencial.
Paulatinamente, fue adquiriendo una función específica. Esta se basó
fundamentalmente en “preparar para” la escuela primaria. De ahí su designación “pre-
escolar”, que pese a estar arraigada, se está revirtiendo para concebir al “Nivel Inicial”
como primer eslabón del Sistema Educativo.
Las distintas corrientes pedagógicas fueron tiñendo fuertemente cada período en la
evolución del Nivel.
El acento se puso, según los distintos momentos de su historia, en las “destrezas”, “el
dejar hacer”, el “descubrir”, el “aprender a aprender”, el “activismo”, las “conductas
observables”, etc.
El logro de su propia identidad es el resultado de un largo proceso donde pueden
distinguirse avances y retrocesos, conflictos y realizaciones superadas.
En realidad se trata de dos historias simultáneas:
La de la infancia que pasó de ser considerada una adultez en ciernes, a la conquista del
reconocimiento de una identidad instituida por niños con historia, tiempos y espacios
de vida concretos.
La otra historia, que es la que conduce desde una concepción de “guarderías custodio-
asistenciales” hasta la emancipación del Nivel Inicial, con funciones pedagógicas
prevalentes y fines que responden a las características de la infancia que atiende.
En la actualidad, la educación de los niños en sus primeros años de vida en instituciones
especialmente creadas para ellos, se ha transformado en una necesidad y un derecho
tanto del niño como de la familia. En esas instituciones se materializa el inicio al
derecho social a la educación y al carácter público del conocimiento. Es allí donde el
mismo se convierte en un patrimonio colectivo, para que accedan todos a él.
Con el aporte de nuevas investigaciones científicas que permitieron reconocer
características, necesidades e intereses propios de los niños se fue imprimiendo en la
sociedad un replanteo sobre la importancia de revalorizar lo educativo desde muy
pequeños. Surgen así los Jardines Maternales (Jardín alude al cuidado, crecimiento y
Maternal, a la importancia de lo afectivo materno) con una tendencia a favor de la
intencionalidad pedagógica y el vínculo adulto- niños y cuestionando y hasta
subestimando la función de asistencia.
Sin embargo, el cambio no se dio de un día para el otro, por lo cual continuaron y
continúan coexistiendo “nuevas” y “viejas” instituciones; un “mandato” asistencial y un
“mandato” educativo. Esto llevó a plantear una polémica dicotomía que persiste en la
actualidad: lo asistencial vs lo educativo en el Nivel Inicial y principalmente en el
Jardín Maternal.
“La asistencia hace hincapié en el cuidado, protección y guarda del menor en lo que se
refiere a la higiene, alimentación y cuidado de la salud física. Lo educativo incluye
todos estos aspectos, así como la estimulación intelectual, social y afectiva y le
imprime dirección, intencionalidad y sistematización, asegurado el desarrollo de las
bases de una personalidad autónoma e integrada activamente a la sociedad”.
El niño desde su nacimiento requiere de la satisfacción de necesidades básicas
incuestionables (amor, juego, alimentación, seguridad, higiene, sueño, etc.). Dichas
necesidades no pueden considerarse aisladas, ni una como más importante que otra,
sino que en el interjuego de complementariedad de la satisfacción de todas, se da el
desarrollo pleno e íntegro de ese ser.
Los niños que asisten al Jardín Maternal, dependen totalmente del cuidado-sostén de
un adulto, quien debe garantizar la satisfacción de todas las necesidades. Por lo tanto,
desde esta perspectiva, ya no se planteará como una dicotomía: lo asistencial - lo
educativo, sino que se reconocerá la integración de ambos aspectos en pos de una
respuesta integral a la realidad de vida de los pequeños infantes.
Este compromiso con el niño involucra a los padres, maestros, comunidad cercana,
Estado. En síntesis, la sociedad en su conjunto está comprometida.
Si desde la sociedad se cumple con esta obligación, será posible promover el proceso
cooperativo de participación en la creación de significados y valores: priorizando el
respeto a la vida, el desarrollo de la autonomía, el fortalecimiento de la autoestima, el
establecimiento de lazos solidarios en un marco de defensa de los derechos del niño y
de las condiciones socioculturales que favorezcan su promoción y vigencia.
En el Jardín Maternal, se garantiza el derecho a la educación sistemática del pequeño
prácticamente desde que nace. Constituyéndose en una oportunidad para la primera
infancia, y no sólo una solución para la madre que trabaja.
En síntesis, a partir de una demanda social se generó una respuesta educativa: el
Jardín Maternal trasciende la necesidad inicial y adquiere una identidad educativa
propia.
Fines y objetivos en el Nivel Inicial
El Nivel Inicial ha conquistado su derecho a ser reconocido como Nivel específicamente
educativo, lo que equivale a hacer de él un espacio de socialización /apropiación de
contenidos significativos y socialmente válidos. Aportar a construir su especificidad
desde un diseño curricular, implica organizar la propuesta pedagógica atendiendo a los
siguientes fines:
- Garantizar el derecho al conocimiento, que tiene todo niño, independientemente
de su situación socio- económica familiar.
- Reconocer en la teoría y la práctica, la heterogeneidad de los niños, respetando
las diferencias y contribuyendo a que las mismas sean aceptadas y respetadas
- Promover y respetar la “cultura de la infancia” en toda su especificidad.
- Defender y promover el principio de equidad educativa, como eje vertebrador de
una política curricular democrática, atendiendo a la síntesis entre unidad -
diferenciación; heterogeneidad-homogeneidad, para ubicar los distintos puntos de
partida y estructurar procesos de enseñanza y aprendizaje, que permitan alcanzar
a todos logros equivalentes.
Objetivos del primer ciclo del Nivel Inicial
El Diseño Curricular de Jardín Maternal y los Diseños Curriculares Institucionales, que
de él se deriven, orientarán la organización institucional y las prácticas docentes
hacia los siguientes objetivos:
- Garantizar a los niños el derecho de acceso al conocimiento desde la cuna,
enriqueciendo su capacidad lúdica, como modo óptimo de apropiación placentera
del mismo.
- Dar respuesta y satisfacción integral a las necesidades de los niños, trabajando de
manera coordinada con las familias y la comunidad, para garantizar el respeto pleno
de sus derechos.
- Brindar un ambiente afectivo y físico que permita, en los niños, el desarrollo de
actitudes de iniciativa y confianza en sí mismos y en los demás, para transitar
con seguridad el camino hacia la autonomía.
- Reconocer y dar respuesta a las necesidades de las familias en relación al cuidado
de los pequeños, complementando la tarea de crianza con aquellas, entendiendo
al Jardín Maternal como una oportunidad para la primera infancia y considerando
al niño como centro
EN RELACION CON LAS FAMILIAS
EN RELACION CON LA INSTITUCION
LA EDUCACION EN EL JARDIN MATERNAL
EL VALOR EDUCATIVO DEL CUIDADO DE LOS NIÑOS
EL USO DEL TIEMPO
EL USO DEL ESPACIO
PROPÓSITOS GENERALES DEL JARDÍN MATERNAL
En relación con los niños
• Valorar las individualidades mediante el respeto de las historias personales.
• Favorecer el desarrollo progresivo de la identidad, la autonomía y la pertenencia a la co-
munidad local.
• Acompañar en la construcción de valores de solidaridad, cuidado de sí mismo y de los otros.
• Fomentar actitudes democráticas a partir del diálogo y de la resolución compartida de los
problemas.
• Ofrecer un clima de afecto y seguridad para el desarrollo de las capacidades individuales.
• Favorecer el desarrollo de las posibilidades motrices en relación con el propio cuerpo y con el
entorno.
• Promover oportunidades de desarrollo de la capacidad creativa.
• Favorecer el desarrollo del lenguaje (verbal y no verbal) al propiciar la comunicación de
necesidades y la expresión de deseos en los niños.
• Cuidar la salud de los niños al preocuparse por la atención de sus necesidades de alimentación,
higiene y descanso.
• Propiciar hábitos alimenticios beneficiosos para la salud en relación con la variedad de
alimentos que se le ofrecen a los niños y las pautas elementales de higiene.
EN RELACIÓN CON LAS FAMILIAS
• Propiciar la integración de las familias a la tarea educativa.
• Fomentar la comunicación, el diálogo y el respeto mutuo entre las familias y la institución.
• Crear espacios de participación real con la comunidad.
• Promover el respeto por las identidades culturales de cada familia.
EN RELACIÓN CON LA INSTITUCIÓN
• Establecer relaciones interinstitucionales que favorezcan una positiva utilización de los
recursos comunitarios.
• Promover el compromiso participativo de todo el personal en las acciones institucionales.
• Realizar propuestas y favorecer acciones educativas integradas al proyecto educativo
institucional.
• Propiciar el intercambio de experiencias de capacitación y perfeccionamiento.
• Propiciar la constitución de equipos de trabajo que organicen en forma democrática su
proyecto institucional educativo.
• Favorecer el establecimiento de acuerdos relacionados a concepciones de infancia, enseñanza
y aprendizaje.
LA EDUCACIÓN EN EL JARDÍN MATERNAL
El Jardín Maternal como institución educativa representa para el niño y la niña la posibilidad de
ampliar su relación con el mundo cultural. La cultura configura hábitos, informaciones, pautas,
modos de hacer, de pensar y de valorar que contribuyen a estructurar la subjetividad. Por eso
la infancia es diferente en cada cultura, los niños se conforman en las prácticas de crianza,
modos que están condicionados por el ámbito donde nacen o se crían, el desarrollo de la ciencia
y de la tecnología de la época, la pertenencia a determinado grupo social, étnico, político,
religioso, entre otros.
La ampliación del mundo cultural se pone en marcha en el jardín maternal a partir de la se-
lección de contenidos. Se entiende por contenidos todos aquellos componentes de la cultura que
una sociedad desea transmitir a las generaciones más jóvenes. Para lograrlo se partirá de
propuestas de enseñanza que favorezcan el desarrollo de las potencialidades de los niños.
LA EDUCACIÓN EN EL JARDÍN MATERNAL SE BASARÁ EN LOS SIGUIENTES
PRINCIPIOS.
• La construcción de vínculos afectivos estables y seguros.
• El derecho de los niños a jugar.
• El derecho de los niños a tener acceso al mundo de la cultura.
• La socialización de los niños a partir de su interacción e intercambio con el medio natural y
social.
• El derecho de los niños a construir su identidad.
• El desarrollo de las capacidades de cada niño.
EL VALOR EDUCATIVO DEL CUIDADO DE LOS NIÑOS
Lejos de plantear una dicotomía o tensión entre los conceptos de cuidado y educación, se
consideran como acciones complementarias.
Si se piensa en las instancias de cuidado como el cambiado, la alimentación, el sueño y la higiene,
es necesario considerar la carga de sentido que estas acciones poseen: desde un valor afectivo
de apego profundo y estable hasta la construcción de un vínculo que ayudará al mejor
crecimiento del bebé. Estas actividades no deben llevarse a cabo en forma mecánica y
rutinaria, transformándose en un ritual que perdió el significado y que entiende al niño como un
ser carente; por el contrario es fundamental considerar sus posibilidades y reconocer que
tienen en sí mismas un valor educativo.
Para cuidar es necesario estar comprometido con el otro, con su singularidad, con sus
necesidades, pero además implica confiar en sus capacidades, ver al niño como un sujeto en
permanente evolución y crecimiento.
El valor que tiene el cuidado se redimensiona cuando pensamos en las características de los su-
jetos a educar: “el Primer Ciclo del Nivel Inicial constituye para los niños la primera experiencia
de socialización fuera de su núcleo familiar. Por lo tanto en la medida en que ambos –familias y
niños– encuentren sensibilidad y cuidado en el desarrollo de la acción educativa, percibirán que
el mundo es confiable y acogedor y que vale la pena enfrentarse al descubrimiento y a la
creación con los otros, de los objetos y de nuevas capacidades propias” .
No existen en el Jardín Maternal actividades educativas que no impliquen acciones de cuidado y
a su vez todas las actividades de cuidado connotan un valor educativo.
En este sentido se pueden enumerar desde la relación y el vínculo intersubjetivo que se
establece con el docente, las posibilidades de diálogo –aunque éste no siempre sea con la
palabra sino con el sostén y el seguimiento de la mirada–, la expresión del rostro, el tono de voz
que acompaña las acciones que realiza el maestro, hasta la posibilidad que tiene el niño de
comunicar al docente o a sus pares lo que piensa y siente con gestos, posturas.
Se puede favorecer la participación de los niños en la vida cultural en el momento de la
alimentación, los juegos, las actividades exploratorias, hasta en la transmisión de hábitos,
organización de horarios, espacios y materiales.
Se le otorga una importancia primordial a estos cuidados porque es en estos momentos cuan- do
cara a cara con el adulto se establecen –entre ambos– profundos lazos afectivos. Es ésta una
situación íntima, donde el adulto enseña y el pequeño aprende a señalar, a reconocer, a expresar
sus emociones y sus necesidades. Es por tanto una instancia educativa, es decir, una situación
pedagógica.
LA TAREA DOCENTE
Los cambios en la concepción de la infancia, los debates en relación con el concepto de
educación inicial y las modificaciones de la situación legal del nivel y del ciclo hacen necesario
repensar y reflexionar acerca del rol que desarrolla el docente en la actualidad.
Si bien se debe revalorizar la tarea que llevan a cabo el docente más experimentado, quien
puede efectiva y favorablemente aprovechar sus experiencias profesionales para compartirlas
con aquel docente novel que se incorpora al “mundo” del Maternal, es preciso impulsar una
formación sólida, consistente, acompañada de una permanente actualización.
El trabajo con niños tan pequeños exige del docente un conocimiento proveniente de diferentes
áreas del saber científico, pero a su vez una actitud de apertura para compartir y establecer
debates con sus pares, reflexionar sobre sus prácticas y elaborar proyectos educativos que
consideren la realidad de la institución, de las familias y de los niños.
La posibilidad de desarrollar una propuesta curricular de calidad depende fundamentalmente
de los docentes que realizan su tarea y generan vínculos con los niños al crear una atmósfera de
trabajo y de afecto en coordinación con los padres, el personal auxiliar y el personal directivo.
Por ello se hace imprescindible que el docente de este ciclo tenga un profundo conocimiento del
contexto en el que la institución lleva a cabo su tarea.
Por otro lado hay algunos aspectos que lejos de ser un obstáculo pueden verse como positivos:
la invalorable posibilidad de realizar la tarea en pareja pedagógica –maestra y preceptora–; las
diferentes experiencias y opiniones que enriquecen y favorecen la reflexión compartida; la
comunicación de ideas que permiten la revisión de la acción didáctica; los momentos de reposo o
sueño de los niños son una posibilidad para que los docentes –mientras los acompañan en el
descanso– aprovechen ese tiempo institucional para el intercambio de ideas, el relato de
acciones y el cuestionamiento de la tarea que realizan; la charla distendida sobre lo acontecido
en el día posibilita un encuentro intersubjetivo que redunda en beneficio de todos; esta
comunicación permite, además, construir un sentido de pertenencia e identidad institucional.
En síntesis la construcción del rol docente en este ciclo implica ser en disponibilidad,
continuidad de presencia, apertura al otro, disfrute del trabajo, receptividad y comprensión
hacia los niños y adultos, conocimientos específicos para la enseñanza y fundamentalmente
respeto y compromiso con la tarea asumida.
EL USO DEL TIEMPO
Las instituciones que educan a la primera infancia están inmersas en una dimensión temporal
que no solo es didáctica sino también histórica y social. Esta historicidad se construye a partir
del día en que el Jardín firma su contrato fundacional, en un contexto sociocultural de
pertenencia y en el que va constituyendo su cultura institucional. Por otro lado, insertarse como
docentes en una institución en funcionamiento implica la obligación de conocer ese recorrido.
La relación que el trabajo educativo entabla con el pasado, el presente y el futuro, en el caso de
los sujetos del Maternal se inscribe en una serie histórica más amplia cuya comprensión se hace
imprescindible. Es por eso que interesa no solo lo que ocurre hoy, en el aquí y ahora y en el
interior de las salas, también es necesario conocer lo que ha ocurrido en la vida del niño, por
breve que sea, tal el caso de los bebés. Se necesita tiempo para educar, devenir de un tiempo
que aun no ha llegado pero que favorecemos con la educación en el presente, en el día a día.
Proyectar acciones en el tiempo, prolongar la mirada, nos hace pensar en las posibilidades, en el
futuro, en las oportunidades para los niños.
El tiempo es un elemento estructurante de la institución. Su organización da forma y conforma
las propuestas didácticas que realiza el docente para sus alumnos, establece una asignación de
funciones para momentos específicos, distribuye tareas.
Lejos de presentarse como una dimensión netamente cronológica, el tiempo en los jardines
maternales se presenta como un elemento dinámico y flexible para el aprendizaje. Reflexionar
sobre el uso del tiempo en el Jardín Maternal implica pensar el por qué y el para qué del mismo,
reflexionar sobre los momentos de tiempo inerte, donde no ocurre nada más que el pasar del
tiempo, los momentos del tiempo de permiso en el que el docente habilita situaciones o acciones
ocasionalmente, los tiempos de espera donde se efectúan acciones para llenar huecos ante la
falta de propuestas.
El número de horas que niños y docentes permanecen en las instituciones, la amplitud de cui-
dados físicos necesarios, los ritmos y las diferencias individuales y la especificidad del trabajo
pedagógico demandan una organización constante de las acciones que se realizan cotidiana-
mente. Organización flexible que debe posibilitar que los pequeños participen de las actividades
organizadas por el docente para el grupo de niños. Es necesario recordar que el propósito
educativo del ciclo no debe verse alterado.
Muchas veces la organización del tiempo requiere prever el planteo de actividades simultáneas,
acciones con mayor requerimiento de movimientos y otras más tranquilas, propuestas grupa-
les, individuales o en pequeño grupo, actividades que exigen mayor o menor grado de
concentración; algunas más reposadas y otras de alimentación, higiene y descanso. Sin embargo
más allá de las diferencias, las propuestas realizadas por el docente deben ser facilitadoras de
la estructuración del tiempo en el niño y de respuesta a sus necesidades.
La organización del tiempo en el jardín maternal debe pensarse en forma equilibrada y
establecer una relación entre todas las acciones que se realizan. Las rutinas no deben ocupar la
mayor parte del día, las acciones educativas deben garantizar una variedad de experiencias y
propuestas enriquecedoras.
EL USO DEL ESPACIO
Al igual que el tiempo, el espacio es otro estructurante institucional sobre el cual el docente
deberá posicionarse a la hora de organizar las propuestas didácticas.
Si bien el espacio es promotor de un ambiente de enseñanza y de aprendizaje, es interesante
hacer una diferenciación entre espacio y ambiente. Si bien hay una íntima relación entre ambos
conceptos cuando se habla de espacio se hace referencia al aspecto físico y a los elementos
materiales que se hallan en éste; mientras que cuando se habla de ambiente se hace referencia
al sistema de relaciones que se establecen en ese espacio físico: las relaciones entre niños y
docentes, entre pares y las relaciones afectivas con todos los miembros de la comunidad
educativa.
El ambiente se dinamiza en la interrelación de todos los elementos que lo conforman y ayuda a
flexibilizar la dimensión física del espacio que deberá ser polivalente. El espacio no es neutro,
cobra sentido en relación con las acciones que el docente tenga previsto desarrollar en él. El
espacio también es multifuncional, ya que puede ser utilizado de modo de cumplir en él
diferentes funciones en relación con las propuestas de actividades.
Que el docente se apropie del espacio, “forme parte” de él, le da la posibilidad de transmitir un
mensaje coherente con su propuesta educativa. La estructuración del espacio comunica,
manifiesta el modo de pensar del equipo o de esa institución respecto de la concepción de
infancia, de enseñanza y de aprendizaje. El modo particular de apropiarse del espacio otorga
sentido a las acciones didácticas, posibilita o inhibe, según su utilización, el desarrollo de las
propuestas, es por eso que debe ser considerado como un elemento fundamental a la hora de
pensar la tarea: cómo ordenar el espacio, cómo equiparlo y enriquecerlo, cómo facilitar su
acceso a los niños, estructura las acciones pedagógicas.
En relación con las posibilidades de acceso de los niños al material, el espacio juega un rol
fundamental. La disposición de los elementos de uso de los pequeños deberá estar al alcance de
su mano. De este modo los elementos de uso cotidiano como juguetes, libros, materiales del
espacio de la plástica ubicados en los estantes, repisas o muebles –según la sección y a partir
de la previa selección que haya hecho el docente de los mismos–podrán ser tomados por los
niños para favorecer el desarrollo de su autonomía.
JARDIN MI CORAZON
CICLO LECTIVO 2016
SALA DE 1 Y 2 AÑOS TURNO TARDE
MARZO
MES DE ADAPTACION
FUNDAMENTACION:
El comenzar el jardín supone la adaptación del niño a este nuevo ambiente. Para la adaptación no
existe una receta mágica, ni un manual de instrucciones que podamos aplicar. Teniendo en
cuenta que cada niño es diferente y que son familias quienes lo conocen mejor, la adaptación no
será un hecho que se dé de un día para el otro, sino un proceso gradual y progresivo, a veces
con altibajos y que, además, puede durar semanas. Es una situación activa llena de emociones,
miedos, ansiedad, dudas y deseos que se dan simultáneamente. Para el chico supone un mundo
lleno de incertidumbres. Por un lado está el deseo de rodearse y conocer compañeritos y, por el
otro, el temor a separarse de mamá, papá, una abuela o alguna persona de su confianza.
OBJETIVOS CONTENIDOS ACTIVIDADES RECURSOS
Que el niño logre: Mini proyecto nos
- Afianzar la conocemos
comunicación - Nos conocemos jugando - Sábanas
afectiva con los con una pelota en ronda
pares y otros adultos -Comunicación e - Jugar a los espiadores, e -cajas y Botellas de
significativos. interacción afectiva ir recorriendo toda la sala. distintos tamaños (pedir a
diferenciada. - Conocemos entre todos las familias)
- Favorecer su que trae cada nene en la
integración al grupo - Reconocimiento y mochila. -Peluches que taren de la
de pertenencia. relación con los - pintamos un afiche con casa
otros adultos gelatina
- Propiciar su significativos. - exploramos el patio -papel crepe de distintos
iniciación autónoma y Mini proyecto exploramos colores
cooperativa en el - Integración a su telas y otras texturas
accionar cotidiano. grupo de -Jugamos con telas a -gelatina
pertenencia escondernos
- Afianzar el vínculo -jugamos con cintas de -papel afiche
con la docente. - Inicio en la papel crepé y construimos
aceptación de porritas -muñecos tipo bebotes
- Acercarse a las consignas grupales. -hacemos casitas con telas
posibilidades del -nos sentamos arriba y -Almohadas
lenguaje plástico. - Actividades arrastramos
lúdicas. -Jugamos con cajas de -Colchonetas
- Reconocer el distintos tamaños a apilar
espacio del jardín y Mini proyecto exploramos
de la sala. objetos y juguetes
- traer peluches de casa
- Adquirir la -sacar a pasear nuestros
identidad de la sala peluches
mediante el nombre. - juego espontaneo con
sonajeros
-juego espontaneo con
botellas grandes y pequeñas
-juego espontáneo con
muñecos
-juego espontaneo con
pelotas realizadas en
medias
-juego espontáneo con
muñecos
Miniproyecto: “Jugamos
con el cuerpo
con colchonetas y
almohadas
- Acompañados de
música suave,
acostaremos a los niños
sobre colchonetas apoyando
sus cabezas sobre las
almohadas.
-. Masajearemos cada parte
de su cuerpo mientras las
vamos nombrando.
- Mientras realizamos los
masajes les iremos
contando qué estamos
haciendo.
- Jugamos con las
almohadas a aparecer y
desparecer.
- Acostamos a los niños
sobre las almohadas y los
trasladaremos lentamente
por el espacio de la sala.
OBSERVACIONES:
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- 08 de marzo día de la mujer
- 21 de marzo comienza el otoño
- 24 de marzo día de la memoria
- Semana santa
24 de Marzo
Día Nacional de la Memoria por la
Verdad y Justicia
Se estableció el Día Nacional de la
Memoria por la Verdad y Justicia, en
recuerdo del golpe de estado de 1976.
En la madrugada de ese trágico día,
las Fuerzas Armadas derrocaron a
Isabel Perón, aplicaron un programa
de ajuste económico y pusieron en
marcha un sistemático plan de
represión ilegal que provocaría la
desaparición de 30.000 personas.
¡Que estas pascuas dejen
una hermosa huella en tu
corazón!
8 de Marzo día
internacional de la mujer.