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Tantra El Hombre Multiorgasmico Mantak Chia

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El Hombre Multiorgásmico

Mantak Chia
Este libro fue pasado a formato digital para facilitar la difusión, y con el propósi
to de
que así como usted lo recibió lo pueda hacer llegar a alguien más. HERNÁN
Para descargar de Internet:
ELEVEN Biblioteca del Nuevo Tiempo
Rosario Argentina
Adherida a: Directorio Promineo: www.promineo.gq.nu
Libros de Luz: http://librosdeluz.tripod.com

Los Secretos Sexuales.


En este libro aprenderás a:
Tener orgasmos múltiples sin perder la erección
Experimentar orgasmos más largos e intensos en todo el cuerpo
Utilizar la energía sexual para mejorar tu salud general
Aumentar tu energía sexual y vitalidad
Reconocer las señales de deseo de tu compañera
Ayudar a tu compañera a hacerse multiorgásmica
Utilizar la sexualidad para profundizar en la espiritualidad
Hacer el sexo más seguro
Acabar con la eyaculación precoz
Superar la impotencia
Aumentar el tamaño y la fuerza del pene
Aumentar tu cantidad de esperma
Prevenir y aliviar los problemas de próstata
Aumentar la fuerza sexual en la madurez y la vejez
Mantener viva la pasión dentro de la relación mientras envejecéis juntos
Primera edición: mayo 1997
Segunda edición: septiembre 1997
Tercera edición: abril 1998
Cuarta edición: marzo 1999
Título original: The multiorgasmic man
Traducción: Miguel Iribarren
© Mantak Chia & Douglas Abrams Arava, 1996
De la presente edición en castellano:
© Neo Person Ediciones, 1999
Alquimia, 6
28935 Móstoles (Madrid) -España
Tels.: 916145346 916145849
E-mail: [email protected]
Depósito Legal: M. 6.232-1999
I.S.B.N.: 84-88066-41-4
Impreso en España por: Artes Gráficas COFÁS, S.A.
Este libro está impreso en papel ecológico.
Reservados todos los derechos. Este libro no puede reproducirse total ni parcial
mente,
en cualquier forma que sea, electrónica o mecánica, sin autorización escrita de la edi
torial.
Para nuestros hijos, Max y Jesse.
2
ÍNDICE
Digital: Papel:
Agradecimientos.................................................................
...........................
............
.................5........15
Introducción......................................................................
.........................
............
......................6........17
CAPÍTULO UNO
Tienes la Prueba en tus Pantalones..............................................
...........................
......8.....23
Ondas Cerebrales y Reflejos.....................................................
.......................................
.............9.......24
Las Pruebas.....................................................................
...........................
............
.....................10.......25
La Pequeña Muerte.................................................................
..........................
...........
................11.......27
CAPÍTULO DOS
Conócete a Ti Mismo...............................................................
..........................
..........
14..... 33
Tu Cuerpo.......................................................................
.............................
.........
......................14.......33
Tu Energía........................................................................
...........................
.........
......................17.......38
Tu Excitación.....................................................................
...........................
.........
.....................21.......44
Tu Eyaculación....................................................................
...........................
.........
...................23.......46
Tu Orgasmo......................................................................
.............................
.......
....................24.......48
CAPÍTULO TRES
Convertirse en un Hombre Multiorgásmico...........................................
....................29....
. 57
Fundamentos de la Respiración.....................................................
............................
........
.........29.......57
Aumenta Tu Concentración..........................................................
............................
........
..........32.......61
Fortalece Tus Músculos Sexuales...................................................
............................
................32.......62
Autoplacer y Autocultivarse.....................................................
..............................
........
.............35.......66
Aprende a Controlar la Eyaculación................................................
............................
........
........40.......74
Aprende a Controlar la Energía Sexual.............................................
.............................
........
.....44.......80
La Aspiración en Frío...............................................................
...........................
.......
.................45.......82
La Gran Aspiración.....52.......89
El Bloqueo Dactilar..59......99
Cuándo Detenerse....64....106
Cuándo Eyacular.64....106
CAPÍTULO CUATRO
Conoce a Tu Compañera.67.. 113
Su cuerpo....68.....116
Su orgasmo.74.....125
Su excitación..77.....130
CAPÍTULO CINCO
La Pareja Multiorgásmica......79.. 133
Dar Placer a Tu Compañera.............79.....133
Técnicas de Penetración....................82.....138
El Arte Avanzado de la Penetración con Giro.........87....143
La Gran Aspiración para Dos...........88....146
Posiciones Placenteras y Saludables........91....149
Sexualizar el Espíritu..........95....154
Cuándo Dete..100....162
Cuándo Empezar: Algunas Palabras sobre la Práctica Sexual Segura....101....164
CAPÍTULO SEIS
Satisfacción Garantizada: para las Mujeres.....104.. 171
¿Orgasmos Múltiples para los Hombres?.........104....171
¿Por qué Yo? ¿Por qué Él? ¿Por qué Esto?...105....173
Ayuda a tu Compañero a Hacerse Multiorgásmico....107.176
Ayúdate a Ti Misma a Hacerte Multiorgásmica.....112....185
Superar las Dificultades.....
CAPÍTULO SIETE
Yang y yang: para los Hombres Homosexuales...126.. 205
No Puedo Detenerme hasta que Tengo Bastante......126....206
Cultivar Tu Energía Sexual.......127....207
Ser Versátil....................128....208
Monogamia y Compañeros Múltiples.....129....210
Sexo Seguro..........129....210
Sanación Sexual.....129....211
CAPÍTULO OCHO
Antes de Llamar al Fontanero.....131..215
No Se Acaba hasta que Se Acaba: Finalizar con la Eyaculación Precoz.131....216
Encantar la Serpiente: Superar la Impotencia....133....218
Por Favor, Doctor, ¿Podría Hacérmela un Poco Más Grande? Alargar el Penne.138....225
¿Cuánto Esperma Necesita un Hombre? Aumentar la Cantidad..141.231
¿Mi Qué? Prevenir y Aliviar los Problemas de Próstata232
El Sexo No Es como la Pizza: Sanar los Traumas Sexuales...143.234
CAPÍTULO NUEVE
Hacer el Amor Durante Toda una Vida.. 237
Sexo y Envejecimiento....145....237
Mantener Vivo el Amor...148....242
Las Estaciones de Nuestra Vida Sexual...149....244
El Amor No Es Gratuito.....152....249
Enseñar a Nuestros Hijos.....153....250
Sexualidad, Secretismo y el Tao..155....254
Notas....156....257
Ilustraciones...263
Ejercicios...265
Apéndice...162....267
4
AVISO
Éste no es simplemente otro libro más sobre sexo. En nuestros días se habla tanto de s
exo y hay
tantas interpretaciones erróneas que es difícil distinguir lo que tiene valor y apli
cación. Sin duda
habrás visto publicidad de expertos y terapeutas sexuales que prometen hacer de ti
el mejor amante del
mundo, tener orgasmos que duren todo el día y alcanzar el éxtasis sexual... y todo e
llo sin hacer nada
especial. Como este libro se basa en una tradición que cuenta con más de tres mil años
de experiencias
sexuales reales, los autores son muy conscientes de los esfuerzos que implica (p
or muy placenteros
que sean) cambiar la propia vida sexual. Aprender los secretos sexuales es una c
osa y usarlos otra muy
distinta. Las técnicas que presenta este libro han sido probadas y refinadas por i
ncontables amantes a
lo largo de miles de años en el laboratorio de la vida real. Hemos tratado de pres
entarlos de la forma
más clara y simple posible, pero la única forma de beneficiarse realmente de ellos e
s ponerlos en
práctica.
Los ejercicios son muy poderosos. Las técnicas descritas en este libro pueden mejo
rar profundamente
tu salud y tu sexualidad. Sin embargo, no ofrecemos ningún diagnóstico ni sugerimos
ninguna
medicación. Las personas que tienen la presión alta, enfermedades de corazón o debilid
ad general
deben tener cuidado con estas prácticas. Si tienes algún tipo de cuadro clínico debes
consultar a tu
médico antes de practicar. Si tienes preguntas o dificultades relativas a las prácti
cas, debes ponerte en
contacto con un instructor del Tao Sanador de tu área (ver apéndice: «Libros e instruc
tores del Tao
Sanador»).
AGRADECIMIENTOS
Queremos dar las gracias a todos los hombres y mujeres multiorgásmicos de todo el
mundo
que han contribuido a este libro con las descripciones sinceras de sus experienc
ias y prácticas
sexuales. Las citas reproducidas en este libro han sido tomadas directamente de
entrevistas y
cuestionarios, adaptándolas ligeramente para hacerlas más asequibles. Nos gustaría agr
adecer
de manera especial a los expertos instructores del Tao Sanador que han contribui
do a este
libro con su sabiduría, su experiencia, su humor y su amistad: Michael Winn, Marci
a Kerwit,
B. J. Santerre, Mashiro Ouchi, Angela Shen, Louis Shen, Walter Beckley, Stefan S
iefrist, y
Karl Danskin, así como muchos otros que han trabajado a lo largo de los años para si
mplificar
y perfeccionar las técnicas aquí ofrecidas. También queremos mostrar nuestro agradecim
iento
a los sexólogos cuyo trabajo pionero ha ampliado nuestra comprensión de los orgasmos
múltiples y del placer sexual humano, en especial a William Hartman y Marilyn Fith
ian,
Bernie Zilbergeld, Marion Dunn, Alan y Donna Brauer, Beverly Whipple, Alice Kahn
Ladis,
John Perry, Lonnie Barbach, Barbara Keesling, y por supuesto a Alfred Kinsley y
William
Masters, así como a Virginia Johnson. Además, nos gustaría dar las gracias a los numer
osos
eruditos y estudiantes de taoísmo que han contribuido a ampliar nuestros conocimie
ntos del
«kung fu sexual», incluyendo a Douglas Wile, cuyo magistral libro Art of the bedcham
ber ha
servido como referencia a buen número de las citas de este libro. Nuestro agradeci
miento
también para nuestra genial agente, Heide Lange, cuya experiencia, intuición y calid
ez han sido una
inagotable fuente de ánimo durante la elaboración del libro, y para nuestro excelent
e editor, John
Loudon, que creyó en el libro y ayudó a elaborarlo desde el principio. Asimismo quer
emos expresar
nuestro reconocimiento al resto de los miembros de la editorial, que han ayudado
a dar forma y han
cuidado del libro durante el proceso de publicación y distribución, en especial a Ka
ren Levine, Joel
Fotinos, Rosana Francescato, Carl Walesa, Ralph Fowler, Laura Beers y Peter Ever
s.
5

Nos gustaría dar las gracias de manera especial a nuestras Compañeras en la Vida y c
oautoras,
Maneewan Chia y Rachel Carlton Arava, que nos han enseñado el secreto real y el ve
rdadero

significado del Tao.


Introducción
A lo largo de más de tres mil años, los chinos han reconocido que los hombres pueden
alcanzar múltiples orgasmos retrasando e incluso reteniendo la eyaculación. Esto es
posible debido a que el
orgasmo y la eyaculación son dos procesos físicos diferentes, a pesar de haber sido
equiparados en
Occidente durante largo tiempo. Los antiguos chinos, aunque menos precisos que l
os investigadores
sexuales modernos, registraron sus descubrimientos en detalle para las futuras g
eneraciones de
buscadores sexuales y espirituales.1
En Occidente, Alfred Kinsey, pionero de la investigación sexual, no informó de descu
brimientos
similares hasta 1940.2 Sin embargo, varias décadas más tarde y después de que sus hipóte
sis hayan
sido probadas repetidamente en laboratorio, la mayoría de los hombres siguen desco
nociendo su
potencial multiorgásmico. Sin este conocimiento y sin una técnica clara, los hombres
son incapaces de
sentir la diferencia entre el crescendo del orgasmo y el estallido de la eyacula
ción. La sexualidad
masculina occidental sigue estando erróneamente centrada en el objetivo, inevitabl
emente
decepcionante, de la eyaculación en lugar de en el proceso orgásmico de hacer el amo
r. El hombre
multiorgásmico enseña a los hombres a separar el orgasmo de la eyaculación en sus prop
ios cuerpos,
permitiéndoles transformar la liberación momentánea que supone la eyaculación en innumer
ables
cumbres orgásmicas en todo el cuerpo. En palabras de un hombre multiorgásmico: «En el
tipo de
eyaculación normal de cada día el placer se acaba enseguida. Pero no es así con los or
gasmos
múltiples. El placer generado por ellos permanece conmigo durante todo el día. Y est
e placer tampoco
parece tener una cumbre final. Además esta práctica tiene la ventaja añadida de propor
cionarme
energía extra, por lo que nunca me encuentro cansado. Ahora puedo tener todo el se
xo que quiero y
puedo controlarlo en lugar de que él me controle a mí. ¿Qué más puede pedir un hombre?».
El hombre multiorgásmico también enseña a los hombres a satisfacer el potencial multio
rgásmico de
sus compañeras. Un hombre multiorgásmico, después de practicar las técnicas expuestas en
este libro
durante tres meses, explicó su experiencia: «Básicamente, he dormido con tres mujeres
desde que
empecé a practicar estas técnicas, y las tres me han dicho que la experiencia conmig
o era lo mejor que
habían conocido; me lo dijeron así, literalmente, estando en la cama: Esto es lo mejo
r que he
conocido ».
Las mujeres que lean El hombre multiorgásmico aprenderán secretos sobre la sexualida
d masculina
que pocas mujeres, e incluso pocos hombres, conocen. Las parejas que lo lean al
mismo tiempo
encontrarán niveles de éxtasis sexual y de satisfacción que muchas no habrían imaginado
posibles.
Como dijo un hombre multiorgásmico:
«Nuestra sexualidad siempre ha sido buena, pero ahora es mucho más rica y equilibrad
a ya que ambos
experimentamos muchas olas orgásmicas. Pero los orgasmos múltiples sólo son el princip
io de los
profundos cambios que estas prácticas han supuesto para nuestra relación. Nuestro am
or es ahora
mucho más íntimo y profundo».
El hecho de que los hombres puedan tener múltiples orgasmos es tan sorprendente qu
e a la mayoría
nos cuesta creerlo. Debemos recordar que los orgasmos múltiples femeninos sólo han s
ido reconocidos
y aceptados como «normales» a lo largo de los últimos cuarenta años.
Lo que todavía resulta más sorprendente es el número de mujeres que se han hecho multi
orgásmicas
una vez que comprendieron que era posible.
6
Desde los años cincuenta cuando Kinsey estudiaba la sexualidad femenina, el número d
e mujeres que
experimentan orgasmos múltiples se ha triplicado, pasando del 14 al 50 por ciento.
3 En la década de
los ochenta los sexólogos William Hartman y Marilyn Fithian descubrieron que el 12
por ciento de los
hombres estudiados eran multiorgásmicos. Cuando los hombres reconozcan este potenc
ial y aprendan
algunas técnicas simples, un número cada vez mayor de ellos descubrirá que puede exper
imentar
orgasmos múltiples.
En este libro hacemos referencia a las antiguas prácticas taoístas y a los conocimie
ntos científicos más
recientes para mostrarte cómo separar el orgasmo de la eyaculación, cómo experimentar
orgasmos
múltiples y cómo mejorar tu salud general. Originalmente, los taoístas eran un grupo d
e buscadores de
la antigua China (alrededor del año 500 a. C.) que estaban muy interesados en la s
alud y en la sexualidad.
Muchas de las técnicas que desarrollaron tienen más de dos mil años pero siguen siend
o tan
efectivas como entonces. Como las técnicas descritas en este libro fueron introduc
idas en Occidente
hace quince años, ha habido una revolución silenciosa entre los hombres de la calle
que las han
probado y han descubierto que funcionan. En cualquier caso, nosotros creemos que
la única prueba
real es la que se hace en el propio cuerpo. Esperamos que te bases en tu propia
experiencia para
aceptar o rechazar la información aquí facilitada. Los orgasmos múltiples no son sólo pa
ra los
adolescentes, los hombres mayores muy afortunados o los adeptos religiosos. Un v
endedor de
programas informáticos de treinta años, que se llama a sí mismo «neoyorquino cínico y estr
echo», se
dedicó una noche a realizar los ejercicios descritos en este libro y tuvo seis org
asmos: «Los orgasmos
se fueron haciendo cada vez más potentes, uno detrás de otro. No se parecían a nada qu
e hubiera
experimentado antes. Pero lo más sorprendente es que había tenido un exceso de traba
jo y me sentía
enfermo. A la mañana siguiente me desperté sintiéndome rebosante de salud y con más ener
gía que
nunca». Según la sexualidad taoísta, experimentar orgasmos múltiples sin eyacular puede
ayudar a los
hombres a alcanzar su salud óptima e incluso, lo creas o no, a vivir más tiempo.
La sexualidad taoísta, también llamada «kung fu sexual», comenzó como una rama de la medic
ina
china (kungfu significa literalmente «práctica», por tanto kung fu sexual significa si
mplemente
«práctica sexual»). Los antiguos taoístas eran médicos y estaban tan preocupados por el bi
enestar
físico como por la satisfacción sexual. El kung fu sexual ayuda a los hombres a incr
ementar su
vitalidad y longevidad permitiéndoles evitar el cansancio y el desgaste que provoc
a la eyaculación e
impidiendo, literalmente, que se vayan con su semilla.
En el capítulo 1, describimos las pruebas, tanto orientales como occidentales, de
la existencia de
orgasmos múltiples en los hombres. También comentamos las últimas investigaciones cien
tíficas que
parecen confirmar la antigua comprensión taoísta de la importancia de tener orgasmos
sin eyacular. Al
informar sobre estos sorprendentes estudios, el New York Times concluyó: «Crear espe
rma es mucho
más complicado de lo que los científicos se habían imaginado y exige el uso de unos re
cursos que de
otra manera asegurarían la salud del hombre a largo plazo».4
Pero la teoría sin práctica no tiene valor. Por tanto en los capítulos 2 y 3 te damos
las «prácticas en
solitario» que puedes usar para desarrollar tu capacidad multiorgásmica, tengas pare
ja o no. Muchos
hombres empiezan a experimentar orgasmos múltiples en una semana o dos, y la mayoría
son capaces
de dominar la técnica en un período de entre tres y seis meses.
Los capítulos 4 y 5 te enseñan la «práctica a dúo» que usarás para compartir el kung fu sexua
con una
compañera y para proporcionarle placer de formas que probablemente nunca imaginó pos
ibles.
Las mujeres sacarán provecho de leer el libro completo, pero el capítulo 6 está escrit
o especialmente
para ellas y explica por qué deben aprender a ayudar a sus compañeros y a sí mismas a al
canzar
su potencial orgásmico.
El capítulo 7 está escrito para los hombres gay y describe las prácticas específicas que
han de aprender
para tener una vida sexual multiorgásmica sana.
El capítulo 8 está dirigido a resolver las inquietudes de los hombres con problemas
sexuales, como
eyaculación precoz, impotencia o infertilidad.
7
La sexualidad taoísta ofrece formas completamente diferentes de pensar sobre estos
problemas y de
superarlos.
Finalmente, el capítulo 9 ofrece consejos para tener toda una vida de intimidad se
xual extática.
Comienza con una sección para los hombres mayores y de mediana edad que a menudo e
xperimentan
una disminución de su apetito sexual y de su potencia. Presentamos investigaciones
sobre hombres
multiorgásmicos que contradicen las creencias habituales de que la sexualidad alca
nza su punto más
elevado en la adolescencia y declina a partir de ese momento. Los taoístas siempre
han sabido que si
un hombre comprende la verdadera naturaleza de su sexualidad, no hará sino mejorar
a medida que
vaya madurando. Este capítulo también incluye una sección sobre cómo ayudar a nuestros h
ijos a
desarrollar una vida sexual sana y saludable. ¡Si nuestros padres lo hubieran sabi
do!
China produjo los primeros manuales sexuales, los más completos y detallados. En E
l hombre
multiorgásmico continuamos con esta larga tradición facilitando a los hombres y a su
s parejas una
guía práctica y directa para transformar su sexualidad. Aunque en el taoísmo la sexual
idad y la
espiritualidad no están separadas, nos damos cuenta de que algunos lectores están in
teresados
exclusivamente en los consejos prácticos sobre sexualidad, mientras que otros quer
rán aprender más
sobre la dimensión sagrada de la suya. Comenzamos con las técnicas básicas que todos l
os lectores
necesitan para hacerse multiorgásmicos y añadimos, gradualmente, técnicas más sutiles pa
ra aquellos
lectores interesados en utilizar la sexualidad como camino para mejorar su salud
y profundizar en su
espiritualidad.
Merece la pena mencionar que este no es un libro sobre taoísmo, ni como filosofía ni
como religión
(uno de los autores del libro, Mantak Chia, ha escrito más de diez libros que expl
ican con todo detalle
las enseñanzas prácticas de esta antigua tradición, a partir de la cual él desarrolló un s
istema de salud
muy abarcante llamado el Tao Sanador). En El hombre multiorgásmico, ofrecemos técnic
as taoístas
prácticas, confirmadas por estudios científicos, a los lectores que están buscando no
un nuevo sistema
religioso sino una experiencia más profunda de su propia sexualidad.
Esperamos que este libro encienda la chispa de nuevas investigaciones científicas
dirigidas a confirmar
o revisar la teoría y práctica aquí ofrecidas. Creemos que el tiempo del secretismo y
el chauvinismo
cultural ha pasado. Oriente y Occidente pueden compartir sus conocimientos para
beneficio de todos
los amantes modernos que buscan la plenitud sexual en esta era de confusión carnal
.
CAPÍTULO UNO
Tienes la Prueba en Tus Pantalones
Tal vez ya hayas experimentado los orgasmos múltiples. Aunque pueda parecer algo s
orprendente,
muchos hombres son multiorgásmicos antes de entrar en la adolescencia y empezar a
eyacular. Las
investigaciones de Kinsey sugirieron que más de la mitad de los muchachos preadole
scentes podían
tener su segundo orgasmo poco después del primero, y que casi un tercio podían tener
hasta cinco
orgasmos o más, uno detrás de otro. Esto llevó a Kinsey a afirmar que «se puede alcanzar
el clímax sin
eyaculación».
Pero los orgasmos múltiples no están limitados a los preadolescentes. Kinsey continúa:
«También hay
hombres mayores, incluso de treinta años o más, que pueden igualar estos resultados».
El Dr. Herant Katchadourian, en su libro Fundamentals of human sexuality, añade: «Al
gunos hombres
pueden inhibir la emisión de semen al tiempo que experimentan las contracciones or
gásmicas: en otras
palabras, tienen orgasmos sin eyacular. Tales orgasmos no parecen estar seguidos
por un período
refractario (pérdida de erección), lo que permite a estos hombres tener orgasmos múlti
ples como las
mujeres».
8
¿Por qué la mayoría de los hombres pierden la capacidad de ser multiorgásmicos? Posiblem
ente, para
muchos de ellos la experiencia de la eyaculación es tan intensa que eclipsa la del
orgasmo, haciendo
que no puedan distinguir entre ambas. Un hombre multiorgásmico describió así su primer
a
eyaculación: «Todavía lo recuerdo con claridad. Estaba teniendo un orgasmo, lo que era
habitual, pero
esta vez salió bruscamente de mí un chorro de líquido blanco. Creí morir. Juré a Dios que
no volvería
a masturbarme, propósito que duró más o menos un día». Como el orgasmo y la eyaculación ocur
ren a
los pocos segundos uno de otro, es muy fácil confundirlos.1 Para hacerte multiorgásm
ico, debes
aprender (o quizá reaprender) a separar entre las distintas sensaciones de la exci
tación y a disfrutar del
orgasmo sin traspasar la cima de la eyaculación. Entender que el orgasmo y la eyac
ulación son dos
cosas diferentes te ayudará a distinguirlas en tu cuerpo.
Ondas cerebrales y Reflejos
El orgasmo es una de las experiencias humanas más satisfactorias y, si alguna vez
lo has disfrutado
(casi todos los hombres lo han hecho), no necesitas que te lo defina. Pero no to
dos los orgasmos se
originan de la misma forma. El orgasmo es ligeramente diferente para cada person
a e incluso es
distinto para la misma persona en momentos diferentes. A pesar de ello, los orga
smos masculinos
comparten ciertas características comunes: movimientos corporales rítmicos, aumento
del pulso,
tensión muscular y, posteriormente, una repentina liberación de la tensión que incluye
contracciones
pélvicas. Además es muy placentero. Después de señalar que «el orgasmo es el peor entendid
o de los
procesos sexuales», la tercera edición de Smith s general urology explica que el orgas
mo incluye
«contracciones rítmicas involuntarias del esfínter anal, hiperventilación (aumento del r
itmo
respiratorio), taquicardia (aumento del ritmo cardíaco) y una elevación de la presión
sanguínea».
Los cambios descritos en estas definiciones se producen en todo el cuerpo. Sin e
mbargo, durante
mucho tiempo el orgasmo ha sido (y para muchos hombres sigue siendo) un asunto e
strictamente
genital. Wilhelm Reich, en su controvertido libro La función del orgasmo, fue el p
rimer occidental en
afirmar que el orgasmo afecta a todo el cuerpo y no sólo a los genitales.2 En Orie
nte, los taoístas han
sabido desde hace mucho tiempo que el orgasmo afecta a todo el cuerpo y desarrol
laron técnicas para
extender el placer orgásmico.
Actualmente, muchos investigadores dentro del campo de la sexualidad afirman que
el orgasmo tiene
más que ver con el cerebro que con la fuerza muscular. La investigación de las ondas
cerebrales está
empezando a revelar que el orgasmo podría ocurrir fundamentalmente en ese órgano. El
hecho de que
se puedan tener orgasmos estando dormido (sin que medie contacto corporal) parec
e confirmar esta
teoría, y el neurólogo Robert J. Heath de la Universidad Tulane ha presentado otras
pruebas que
también la apoyan: descubrió que la estimulación mediante electrodos de ciertas zonas
cerebrales
produce un placer sexual similar al producido por la estimulación física. A muchos t
erapeutas sexuales
les gusta decir que el sexo ocurre en el cerebro. Hay cierta verdad en esta afir
mación, particularmente
cuando hablamos del orgasmo.
A diferencia del orgasmo, que es una experiencia cumbre a nivel físico y emocional
, la eyaculación es
un simple reflejo que ocurre en la base de la columna y da como resultado la exp
ulsión del semen.
Michael Winn, veterano instructor del Tao Sanador y coautor de Secretos taoístas d
el amor:
cultivando la energía sexual masculina, explica: «Muchos hombres se quedan fríos ante
la idea de un
orgasmo sin eyaculación porque llevan mucho tiempo, a veces décadas, viviendo el sex
o con
eyaculación. Lo primero que tienen que hacer es desmitificar ésta, ya que no es más qu
e un espasmo
muscular involuntario».
Con la práctica es posible aprender a experimentar el sentimiento cumbre del orgas
mo sin activar el
reflejo de la eyaculación. En los dos próximos capítulos explicaremos, paso a paso, cómo
separar
exactamente el orgasmo de la eyaculación y cómo extenderlo por todo el cuerpo. Pero
comprobemos
primero que los hombres, al igual que las mujeres, pueden tener orgasmos múltiples
.
9
Las Pruebas
Probablemente las investigaciones más extensas realizadas en laboratorio sobre la
capacidad
multiorgásmica masculina sean las llevadas a cabo por William Hartman y Marylin Fi
thian. Estos
investigadores hicieron pruebas a treinta y tres hombres que afirmaban ser multi
orgásmicos, es decir,
capaces de tener dos o más orgasmos sin perder la erección.
Así, mientras estos hombres mantenían relaciones sexuales con sus parejas en el labo
ratorio, Hartman
y Fithian registraron su ritmo cardiaco, que es, a juicio de los investigadores,
el mejor método para
identificar los orgasmos. En reposo, el ritmo cardiaco masculino tiene una media
de unas 70
pulsaciones por minuto; durante el orgasmo el ritmo casi se dobla, elevándose a 12
0 pulsaciones; y
después del orgasmo, el corazón recupera el ritmo de reposo (ver figura 1). También mi
dieron las
contracciones pélvicas (más obvias en el movimiento de tensión involuntaria del ano),
que coinciden
con el aumento del ritmo cardiaco durante el orgasmo. Sus hallazgos fueron sorpr
endentes: los
gráficos de excitación sexual de estos hombres eran idénticos a los de las mujeres mul
tiorgásmicas.
Quizá los hombres y las mujeres sean más parecidos de lo que solemos pensar. Evoluti
vamente, esta
similitud tiene sentido ya que los genitales masculinos y femeninos proceden del
mismo tejido fetal.
En su conocido libro The G spot and other recent discoveries about human sexuali
ty, Alice Ladas,
Beverly Whipple y John Perry, afirman que la sexualidad masculina y femenina son
casi idénticas.
Además de su conocido descubrimiento del «punto G» (del que hablaremos en el capítulo 4)
, también
sugieren que los hombres pueden experimentar orgasmos múltiples, como las mujeres.
En la investigación dirigida por Hartman y Fithian, la media de orgasmos de los ho
mbres
multiorgásmicos fue de cuatro. Algunos tenían un mínimo de dos, y ¡uno de ellos llegó a te
ner hasta
dieciséis! En otro estudio llevado a cabo por Marion Dunn y Jan Trost, la mayoría de
los hombres
declaraban haber tenido entre dos y nueve orgasmos por sesión.3
Llegados a este punto, es importante mencionar que la sexualidad taoísta no se bas
a en llevar la cuenta
de los orgasmos, sino que más bien trata de cultivar una sexualidad sana y satisfa
ctoria.
Así, puedes sentirte satisfecho con uno, con tres o con dieciséis orgasmos: cultivar
la sexualidad
significa profundizar en el placer corporal y aumentar la capacidad de intimar c
on tu pareja. Cada
persona y cada experiencia sexual es diferente, por lo que el número «justo» de orgasm
os dependerá
del deseo que tú y tu compañera tengáis en ese momento. Cuando te hagas multiorgásmico,
no tendrás
que preocuparte por durar más tiempo o por cuántos orgasmos tiene tu compañera porque
ambos
podréis tener todos los orgasmos que queráis.
10
La Pequeña Muerte
Dado que los antiguos maestros taoístas eran también médicos estaban interesados en la
sexualidad
como parte de la salud general del cuerpo. En este sentido, practicaron el kung
fu sexual porque
descubrieron que la eyaculación agota la energía masculina. Probablemente ya habrás no
tado la
pérdida de energía y la sensación general de cansancio que siguen a la eyaculación, lo q
ue hace que tu
cuerpo sólo quiera dormir aunque desees seguir atendiendo a las necesidades sexual
es y emocionales
de tu pareja. Un hombre multiorgásmico lo expresaba así: «Una vez que eyaculo, la almo
hada me
atrae más que mi novia».
La imagen de la mujer insatisfecha cuyo amante eyacula, gruñe y se derrumba encima
de ella es tan
común que en nuestra cultura se ha convertido en un chiste, pero el cansancio que
sienten los hombres
después de la eyaculación es tan antiguo como el primer coito. PengTze, consejero se
xual del famoso
Emperador Amarillo, dijo hace casi cinco mil años: «Después de eyacular, el hombre está
cansado, le
zumban los oídos, los ojos le pesan y desea dormir. "Tiene sed y sus miembros están
débiles y rígidos.
Durante la eyaculación disfruta brevemente de las sensaciones pero después se queda
exhausto durante
muchas horas".
Los cuentos populares occidentales coinciden con los taoístas en cuanto a la impor
tancia de conservar
la energía sexual. Los deportistas, que conocen desde hace mucho tiempo la debilid
ad y el letargo que
siguen a la eyaculación, se abstienen del contacto sexual la noche anterior a un «pa
rtido importante».
Los artistas también han comprobado cómo la eyaculación afecta a su trabajo. El conoci
do músico de
jazz, Miles Davis, lo explicaba en una entrevista publicada en la revista Playbo
y:
Davis: No puedes correrte y después pelear o tocar música. No se puede hacer. Cuando
estoy a
punto de irme, me voy. Pero lo que no hago es irme y después tocar.
Playboy: Explícalo en términos más sencillos.
Davis: Pregúntaselo a Mohammed Alí. Si se va, no puede pelear ni dos minutos. ¡Mierda,
no
podría ni conmigo!
Playboy: ¿Pelearías con Mohammed Alí en esas condiciones para demostrar tu afirmación?
Davis: Sí señor, sí que lo haría. Pero tiene que prometerme que va a follar primero. Si
no folla, yo
no peleo con él. Cuando te corres das toda tu energía. Quiero decir que ¡la das toda!
Por eso, si follas
antes de una sesión de jazz, ¿cómo vas a tener algo que dar cuando llegue el momento?
En esta entrevista Miles no es precisamente romántico, pero tampoco tergiversa las
cosas. Él, uno de
los mejores trompetistas del mundo, sabe que la eyaculación reduce su vigor y desl
uce su arte. Lo que
desgraciadamente ignora, como la mayoría de los hombres, es que puede tener todo e
l contacto sexual
que desee, incluso con orgasmos, antes de cualquier sesión de jazz; siempre que no
eyacule. Eso
podría incluso mejorar sus actuaciones.
Aunque los efectos de eyacular puedan ser más obvios para los músicos profesionales
y boxeadores,
en realidad todos los hombres experimentan el mismo agotamiento cuando eyaculan,
o como suele
decirse, se van. Esto es lo que dice un hombre multiorgásmico: «Cuando eyaculo lo no
to mucho por la
mañana. Me levanto arrastrando los pies y hacia el mediodía estoy cansado. Cuando te
ngo orgasmos
múltiples sin eyacular, me despierto menos cansado y necesito dormir menos tiempo».
11
Otro hombre que se estaba recuperando de una enfermedad crónica explicó: «Mi deseo sex
ual siempre
ha sido muy intenso por lo que eyaculaba a menudo, una o dos veces al día, pero mi
salud empeoraba
con cada eyaculación porque perdía mucha energía». De hecho, es posible que al principio
muchos
jóvenes no noten esta sensación de agotamiento a menos que estén enfermos o realicen t
rabajos físicos
pesados.
En Occidente, asumimos que la eyaculación es la culminación inevitable de la excitac
ión masculina y
el final del acto sexual. Pero en China hace mucho tiempo que los doctores viero
n que lo que los
franceses llaman «la petite mort» («la pequeña muerte» de la eyaculación) se convierte
inevitablemente en una traición al placer masculino y supone una peligrosa reducción
de la vitalidad.
Donjuanes, Monjes y Gusanos Multiorgásmicos
El 3 de diciembre de 1992 el New York Times informó en primera página de una sorpren
dente
investigación científica que parece confirmar la antigua comprensión taoísta sobre los c
ostes que la
producción de esperma supone para el cuerpo masculino. El doctor Wayne Van Voorhie
s, de la
Universidad de Arizona, comentó: «Estos resultados eran lo que menos me esperaba cua
ndo empecé el
experimento. Me sorprendieron tanto que los repasé cuatro veces para asegurarme de
que eran
correctos. Básicamente implican que no podemos seguir manteniendo muchas de nuestr
as nociones
preconcebidas (sobre la sexualidad masculina)».4
El Dr. Van Voorhies estudia la vida de unos gusanos simples pero significativos
llamados nematodos.
Tal vez te preguntes: «¿Y qué es lo que los gusanos tienen que ver con mi sexualidad?».
Bueno, los
nematodos no son una variedad de gusanos común, como los del jardín. El Dr. Philip A
nderson de la
Universidad de Wisconsin nos lo explica: «Los genes y los procesos bioquímicos de lo
s nematodos
son los mismos que los de los humanos y otros mamíferos». Los nematodos suelen susti
tuir a los
sujetos humanos en los estudios científicos.
El Dr. Van Voorhies hizo pruebas con tres tipos de gusanos masculinos. Al primer
grupo se le
permitió aparearse a voluntad, lo que requería que produjeran esperma continuamente:
como media,
estos donjuanes sólo vivieron 8 1 días (en general, los nematodos tienen una vida brev
e). Al segundo
grupo no se les permitió aparearse: estos gusanos monásticos, por así llamarlos, vivie
ron una media de
11 1 días. Pero lo realmente sorprendente es que los del tercer grupo, el de gusanos
multiorgásmicos
que no tenían que producir constantemente esperma aunque se les permitía aparearse a
voluntad,
vivieron cerca de 14 días; es decir, ¡más de un 50 por ciento más que los que tenían que p
roducir
esperma continuamente!
El Times concluyó: «Este nuevo trabajo sugiere que la producción ininterrumpida de esp
erma les sale
cara a los machos, quizá porque requiera el uso de complejos procesos bioquímicos y
enzimáticos que
producen desechos metabólicos dañinos». En el artículo incluso se llega a sugerir que «la
diferencia en
la longevidad de hombres y mujeres puede estar ligada a la producción de esperma.
Como media, las
mujeres viven seis años más que los hombres».
También hay otras teorías que explican la diferencia en la esperanza de vida de homb
res y mujeres en
base a los distintos estilos de vida y a las diferencias hormonales. Pero lo que
es muy cierto sobre la
producción de esperma, acorte o no la vida, es que debilita la fuerza masculina.
12
Hace más de dos mil años (mucho antes de que se experimentase con nematodos) los taoís
tas
describieron la importancia de no eyacular en el Discurso del Tao más elevado bajo
el cielo: «Si el
hombre tiene un coito sin derramar su semilla, su energía vital se fortalece. Si l
o hace dos veces, su
oído y su visión se aclaran. Si lo hace tres, todas sus enfermedades físicas desaparec
erán. La cuarta
vez empezará a sentir paz interior. La quinta, su sangre circulará con más vigor. La s
exta, sus genitales
se regenerarán. Cuando llegue a la séptima, sus muslos y su trasero serán firmes. La o
ctava, su cuerpo
irradiará salud. La novena, su longevidad se verá incrementada». Los antiguos textos s
uelen exagerar
en sus exposiciones y no es nada probable que los beneficios reseñados ocurran sig
uiendo el orden
cronológico descrito, sin embargo, queda claro que los taoístas han sabido desde hac
e mucho tiempo
lo importante que es conservar el semen.
Progenie y Placer
Un examen simple de la aritmética implicada en la producción de esperma puede ayudam
os a explicar
por qué la eyaculación puede resultar tan costosa para el cuerpo. Una eyaculación medi
a contiene
entre 50 y 250 millones de espermatozoides (en teoría, si cada uno de ellos fertil
izara un óvulo, ¡de
una a cinco eyaculaciones podrían repoblar todos los Estados Unidos!). Cada una de
esas células
espermáticas es capaz de crear la mitad de un nuevo y completo ser humano. Cualqui
er fábrica que
produzca de 50 a 250 millones de productos necesita nuevos materiales y en este
caso el material eres
tú mismo. Aunque tu cuerpo produce una gran cantidad de esperma cada día, su valor n
o debe ser
subestimado. Si tu cuerpo no necesita reabastecerse de esperma, según el Tao, esa
energía podrá ser
usada para fortalecer tu cuerpo y tu mente. En la práctica taoísta, esta energía se us
a para mejorar la
salud, la creatividad y facilitar el crecimiento espiritual.
Cada vez que eyaculas, tu cuerpo asume que se está preparando para crear una nueva
vida. Según el
Tao, todos tus órganos y glándulas dan lo mejor de su energía, la llamada energía orgásmic
a. En
muchas especies, una vez que se ha dado esta energía, una vez que se ha perdido la
semilla, el cuerpo
del animal comienza a deteriorarse. Los salmones, por ejemplo, mueren poco después
de depositar sus
huevos. Cualquiera que haya practicado la jardinería sabe que las plantas mueren o
reducen mucho su
actividad después de dar la semilla, y que aquellas a las que se impide producir s
emillas viven más
tiempo. En cualquier caso, nosotros, afortunadamente, no morimos después de eyacul
ar; los taoístas
saben que somos parte de la naturaleza y que debemos entender sus leyes.
Según Sexual behaviour in the human male (popularmente conocido como el informe Ki
nsey), el
hombre tiene una media de cinco mil eyaculaciones durante su vida; y algunos hom
bres eyaculan
muchas, muchas más veces. En el curso de su vida sexual, un solo hombre eyacula (i
ncluyendo las
veces en que se encierra en el cuarto de baño) un trillón de espermatozoides. Tenien
do en cuenta que
algunas de estas eyaculaciones tienen lugar estando con una mujer, las probabili
dades que tiene de
transmitir su código genético son muy elevadas. Por tanto no es necesario que la may
oría de las veces
que hacemos el amor (no para procrear sino por placer) derramemos nuestra semill
a y agotemos
nuestro cuerpo. Si únicamente haces el amor cuando quieres concebir un niño, no nece
sitarás practicar
el kung fu sexual, pero si, por el contrario, quieres tener una vida sexual mult
iorgásmica y saludable,
sigue leyendo.
13
CAPÍTULO DOS
Conócete a Ti Mismo
Explorar tu cuerpo y comprender tu ritmo de excitación es esencial para convertirt
e en un hombre
multiorgásmico. De hecho, los mejores amantes son los que están atentos tanto a su p
ropio deseo
como al de su pareja. En el capítulo 4 hablaremos de cómo satisfacer el deseo de ésta,
pero primero
debes aprender a satisfacer el tuyo. Por tanto vamos a comenzar por describir br
evemente los factores
básicos de tu anatomía sexual, tu energía, tu excitación, tu eyaculación y tu orgasmo. Des
pués te
proponemos algunas ideas que te permitirán explorar plenamente tu potencial para e
l placer.
TU CUERPO
EL PENE
Cuando piensan en su propia sexualidad, la mayoría de los hombres piensan en su pe
ne. Es el
lugar mágico donde empezar porque es la parte más obvia de nuestra anatomía sexual.
Curiosamente, todavía hay mucho misterio y mucha falta de información sobre este órgan
o de
apariencia tan simple.
Para empezar, en el pene no hay huesos ni músculos; de hecho, este órgano está formado
principalmente por tejido esponjoso. Como no tiene músculos, no puedes trabajarlo
como se
trabaja un bíceps... una pena. Sin embargo sus primeros centímetros se insertan dent
ro del
cuerpo en el músculo pubococcígeo (frecuentemente llamado músculo PC), el cual, como más
tarde explicaremos, podemos fortalecer para lograr erecciones más fuertes, orgasmo
s más
intensos y un mejor control eyaculatorio.
Como a muchos hombres les preocupa el tamaño de su pene (tanto que algunos incluso
se
someten a operaciones para aumentarlo), dediquemos unas líneas a comentar el tema.
A lo
largo de la historia humana los hombres han hecho muchos intentos de agrandar el
símbolo de
su masculinidad, de tal forma que los taoístas incluso tenían un método para ello que
explicaremos en el capítulo 8. Pero la verdad es que el tamaño de la erección es mucho
menos
importante que su fuerza y el empleo que se hace de ella. Si practicas el kung f
u sexual, verás
ampliamente confirmado el hecho de que eres «suficientemente hombre» para cualquier
mujer. Si a pesar de todo te sigue preocupando el tamaño de tu pene, antes de corr
er al
quirófano tómate un momento para leer la sección llamada «Por favor, doctor, ¿podría
hacérmela un poco más grande: alargar el pene» en el capítulo 8.
LOS TESTÍCULOS
La mayoría de los hombres saben que el esperma se produce en sus testículos y que la
temperatura
normal del cuerpo es demasiado elevada para que este proceso pueda ocurrir (por
eso, la ropa interior
excesivamente apretada, al mantener los testículos cerca del cuerpo, puede hacer d
isminuir la cantidad
de esperma). Sin embargo, cuando el hombre se prepara para eyacular, los testículo
s son atraídos hacia
el cuerpo (una técnica antiquísima utilizada para posponer la eyaculación consiste en
tirar de ellos,
alejándolos de éste).
14
El conducto deferente va desde los testículos hasta la glándula prostática (ver figura
2). El esperma se
traslada por este conducto hasta su extremo superior, donde se mezcla con las se
creciones de las
vesículas seminales y de la próstata inmediatamente antes de que se produzca la eyac
ulación. Las
secreciones de la próstata constituyen aproximadamente un tercio del volumen del líq
uido eyaculado y
son las responsables de su color blanquecino. El esperma es sólo una pequeña parte d
el fluido
eyaculado, por lo que los hombres que se hacen la vasectomía eyaculan aproximadame
nte la misma
cantidad de fluido antes y después de la operación.
LA PRÓSTATA
La próstata es una glándula que se encuentra en el centro de la pelvis, justo detrás d
el hueso púbico y
encima del perineo. La mayoría de los hombres sólo han oído hablar de ella en relación a
l temido y
extendido cáncer de próstata, que en América afecta a un hombre de cada once. Es impor
tante tener
esta glándula sana para evitar el cáncer y mantener nuestro bienestar sexual a largo
plazo. Los
ejercicios de kung fu sexual pélvico que sugerimos aquí y los masajes regulares de p
róstata te
ayudarán a mantenerla sana y posiblemente también reducirán el peligro de contraer cánce
r. Si tienes
problemas relacionados con ella o quieres evitar tenerlos en el futuro, lee la s
ección llamada «¿Mi
qué? Prevenir y aliviar los problemas de próstata» en el capítulo 8.
15
La próstata, al igual que el punto G de las mujeres, suele ser sensible a la estim
ulación sexual. De
hecho, se le llama «el punto G masculino». Los autores de The G spot concluyeron: «Los
hombres
tienen dos tipos de orgasmo, uno producido por el pene y otro por la próstata». En g
eneral, los
hombres describen que los orgasmos producidos por esta última son muy diferentes d
e los producidos
por el primero, tanto emocional como físicamente. Los autores de The G spot sugier
en que esta
diferencia es equivalente a la que las mujeres experimentan entre el orgasmo vag
inal y el clitoridiano.
Lo mismo que el punto G en las mujeres, la próstata se hace progresivamente más sens
ible a la
estimulación erótica a medida que el hombre se excita y se acerca al orgasmo. Por es
o, su revisión por
parte del médico es muy diferente de la estimulación prostática que puedes experimenta
r en la cama
con tu amante. (Debes recordar que el cuerpo se va estimulando de adelante hacia
atrás, por lo que tu
pareja deberá esperar a que estés muy excitado sexualmente antes de proceder a estim
ularla.)
Dicha estimulación puede hacerse externamente a través del perineo, en el punto del
Millón de
Dólares (que comentaremos en el capítulo siguiente), o más directamente a través del ano
. No es fácil
tocarse la próstata si no se es muy flexible. En general, la mejor posición es acost
arse sobre la espalda,
bien con las rodillas dobladas y los pies apoyados sobre la cama, o con las rodi
llas contra el pecho.
Una vez en esta posición, si introduces un dedo (bien lubricado) en el ano y lo cu
rvas hacia adelante,
podrás tocártela. Deberás sentir algo del tamaño de una castaña (de entre tres y cinco cen
tímetros)
dentro de la pared anterior (frontal) del recto. Acaríciala suavemente hacia adela
nte y hacia atrás.
Puedes meter y sacar el dedo a diferentes velocidades, lo que también estimulará las
terminaciones
nerviosas sensibles que rodean al ano. Tu pareja también puede hacerlo si lo desea
, pero debe adoptar
un ángulo ligeramente menos pronunciado (asegúrate de que tanto tú como tu pareja tenéis
las uñas
cortas). Si no os interesa aventuraros dentro del ano, podéis estimular el esfínter
anal y/o el perineo, lo
que también estimulará la próstata.
Cuando la excitación de la próstata produce la eyaculación, generalmente el fluido flu
ye suavemente
hacia fuera en lugar de salir despedido. Recuerda que esta estimulación es muy pro
funda e intensa por
lo que controlar el ritmo de la excitación en la estimulación prostática es todavía más di
fícil que en la
genital. Por tanto, ve despacio e intenta no rebasar los límites.
EL PERINEO
El perineo es un punto esencial de la sexualidad que los taoístas llamaban «la puert
a entre la vida y la
muerte». El papel que puede jugar para prevenir la eyaculación era un secreto muy bi
en guardado. En
el perineo, justo delante del ano, está el punto del Millón de Dólares, cuyo mismo nom
bre sugiere el
valor que tiene dentro del kung fu sexual (ver figura 2). Este punto era conocid
o originalmente como
el punto «del Millón de Piezas de Oro» (en la antigua China no había dólares), porque ese
era el precio
que supuestamente había que pagar a un maestro taoísta para que te enseñara su localiz
ación exacta
(los antiguos maestros taoístas eran hombres santos, pero también tenían que ganarse l
a vida). En el
capítulo siguiente comentaremos el papel que juega este punto en el control de la
eyaculación.
LOS MÚSCULOS SEXUALES
El músculo pubococcígeo, o músculo PC, es un grupo de importantes músculos pélvicos que se
extienden desde el hueso púbico («pubo») en la parte frontal, hasta el hueso posterior
o coxis
(«coccígeo») por detrás. Estos músculos constituyen la base de la salud sexual y son esenc
iales para
convertirse en un hombre multiorgásmico. En el capítulo siguiente describiremos algu
nos ejercicios
para fortalecerlos.
16
Si te has visto obligado a guardar cama durante un período de tiempo prolongado o
si has tenido que
llevar un vendaje de escayola, sabrás que los músculos se atrofian y se debilitan cu
ando no se usan. Lo
mismo les ocurre a los músculos sexuales. En realidad, como pueden testificar much
os hombres
mayores y sexualmente inactivos, el pene se va retirando hacia el interior del c
uerpo cuando no se
utiliza. Los taoístas sabían que ejercitar los órganos sexuales es tan importante como
ejercitar
cualquier otra parte del cuerpo.
EL ANO
Su proximidad a la próstata y su elevada concentración de terminaciones nerviosas ha
cen del ano una
zona altamente erógena, como muchos hombres (gays y heterosexuales) han descubiert
o.
Debes asegurarte de que esté limpio antes de tocarlo, así como lavar aquello que hay
as usado para
estimularlo (por ejemplo un dedo), antes de practicar la estimulación vaginal, con
el fin de evitar la
propagación de bacterias. Mucha gente piensa que el ano es «sucio» y «no les parece natu
ral»
estimularlo sexualmente. Sin embargo, resulta difícil explicar que sea tan sensibl
e si estimularlo «no
es natural». A muchos heterosexuales les preocupa «convertirse en gays» si disfrutan d
e la
estimulación anal, pero no existen pruebas que sugieran que la sensibilidad anal y
la homosexualidad
estén relacionadas. La homosexualidad es una orientación sexual, no una simple práctic
a sexual. A
muchos gays les gusta la estimulación anal, pero también les gusta a muchos hombres
heterosexuales.
LOS PEZONES
A muchos hombres les sorprende descubrir que sus pezones son muy sensibles. Otro
s pueden necesitar
estimulación regular para despertar sus terminaciones nerviosas. La estimulación de
los pezones es
uno de los placeres subexplorados y subvalorados de la sexualidad masculina.
TU ENERGÍA
Comprender cómo funciona la energía dentro de tu cuerpo te ayudará a expandir los orga
smos
genitales a todo el cuerpo y a utilizar la energía sexual para mejorar tu creativi
dad y tu salud. Como
dijimos en la introducción, el kung fu sexual se desarrolló como una rama de la medi
cina china, la cual
es uno de los sistemas de curación más antiguos y efectivos del mundo, responsable d
el
descubrimiento de algunos sistemas terapéuticos tan reconocidos como la acupuntura
y la acupresión.
Según la medicina china, además de sus estructuras físicas, nuestro cuerpo también está fo
rmado por
una energía física que circula constantemente por cada una de sus células.
EL CUERPO ELÉCTRICO
A medida que la química occidental ha ganado en sofisticación ha podido demostrar qu
e,
evidentemente, nuestros cuerpos están llenos de energía y cargas eléctricas. En el númer
o de febrero
de 1984 de la revista Discover, K.C. Cole hizo la siguiente descripción: «La electri
cidad es la más
elusiva de las cosas cotidianas: habita en las paredes de nuestras casas y regul
a la vida de nuestras
células... hace funcionar los trenes eléctricos y los cerebros humanos... Todo tu cu
erpo es una
gigantesca máquina eléctrica: la química corporal (como toda química) está basada en los e
nlaces
eléctricos».
17
aki
La medicina china se basa en la habilidad de la persona para hacer circular su e
nergía bioeléctrica por
el cuerpo. Si has sido tratado con acupuntura, habrás experimentado la circulación d
e esta energía
bioeléctrica, que los chinos llaman chi, en tu propio cuerpo. Pero si no has tenid
o esta oportunidad,
hay un experimento muy simple que puedes hacer para experimentar tu chi corporal
. Frótate las manos
durante diez segundos y después mantén las palmas a una distancia de dos o tres centím
etros. Si te
concentras, podrás sentir un flujo de energía que pasa de una a otra.
La idea de que el chi está presente en nuestro cuerpo no es específica de China. El
doctor John Mann y
Larry Short, autores de The body of light, nombran cuarenta y nueve culturas de
todo el mundo que
cuentan con una palabra para designar el chi; las palabras usadas por estas cult
uras son tan variadas
como prana en sánscrito, neyatoneyah en sioux lakota, o num, que significa punto d
e ebullición,
utilizada por los !kung del Kalahari. La cultura occidental quizá sea la única que c
arece de un término
equivalente. En Occidente, decimos que nos sentimos energetizados o que estamos
bajos de energía,
pero, con algunas notables excepciones, tendemos a ignorar este aspecto tan impo
rtante de nuestro
cuerpo físico.
El concepto de chi va ganando aceptación entre el estamento médico. Una transición muy
importante
tuvo lugar cuando el presidente Richard Nixon restableció las relaciones diplomática
s entre Estados
Unidos y China en 1972. En Pekín, los doctores chinos practicaron una operación de e
mergencia a
James Reston, corresponsal del New York Times, utilizando únicamente la acupuntura
como anestesia.
Desde entonces muchas delegaciones de médicos occidentales han sido testigos de es
te mismo suceso.
El chi está empezando a ser entendido y expresado en la terminología de la ciencia o
ccidental.
Actualmente, algunos médicos occidentales están explorando este fenómeno. Uno de ellos
es Robert
Becker, ortopeda de la Universidad de Siracusa y autor de The body electric, que
intenta explicar el chi
a partir de sus investigaciones sobre la circulación bioeléctrica y la curación. Sus i
nvestigaciones sobre
la electricidad y el papel que juega en la regeneración de los huesos han dado lug
ar al empleo habitual
de corrientes eléctricas de baja intensidad para acelerar la soldadura de fractura
s óseas.
TU ÓRBITA MICROCÓSMICA
La energía bioeléctrica está presente en cada célula del cuerpo y viaja siguiendo cierto
s circuitos muy
bien definidos llamados meridianos, usados por la acupuntura para regular la can
tidad de chi en las
diversas partes del cuerpo. El principal circuito de nuestro cuerpo se llama órbit
a microcósmica (ver
figura 3) y está formado por dos canales, el anterior y el posterior (en la medici
na tradicional china son
conocidos como canal gobernante y canal funcional respectivamente).
Estos canales se forman al principio mismo de nuestro desarrollo. En el útero, nue
stro cuerpo es
parecido a un disco plano. A medida que el embrión va desarrollándose, el disco se d
obla sobre sí
mismo, creando dos costuras: una discurre a lo largo de la línea media de la espal
da de nuestro cuerpo
y la otra lo hace por delante. La costura posterior puede ser percibida a lo lar
go de nuestra columna,
pero la anterior es más sutil. Raras veces notamos la costura anterior excepto cua
ndo no se cierra
completamente, como en el caso de un niño nacido con un labio leporino.
Un hombre multiorgásmico nos explica su comprensión de la órbita microcósmica de esta ma
nera:
«Pienso en la órbita microcósmica como si fuera un canal, o meridiano, o ruta, que ha
sido usado
durante miles de años para transformar la energía biológica bruta que usamos para crea
r niños en otro
tipo de energía más refinada que puede ser utilizada para mejorar la propia salud y
la práctica sexual».
18
EL CANAL POSTERIOR
El canal posterior comienza en el perineo y discurre por la espalda, ascendiendo
desde el extremo del
coxis por la columna y cuello hasta la coronilla, y bajando finalmente por la fr
ente hasta su
terminación situada entre la base de la nariz y el labio superior, lugar donde hay
una pequeña
hendidura.
19
EL CANAL ANTERIOR
El canal anterior discurre a lo largo de la línea media del cuerpo, comienza en la
punta de la lengua y
desciende hacia el pubis y el perineo. Cuando nos tocamos el paladar con la leng
ua cerramos la órbita
microcósmica. En su traducción literal del chino, el canal anterior recibe el nombre
de canal de la
concepción y, si miras de cerca el vientre de una mujer embarazada, generalmente v
erás una línea
oscura (que los médicos llaman línea negra) extendiéndose a lo largo de este canal.
¿QUÉ SENSACIÓN PRODUCE LA ENERGÍA CUANDO SE MUEVE EN EL CUERPO?
En realidad, la energía o chi ya se está moviendo por todo nuestro cuerpo; si no fue
ra así no estaríamos
vivos. Sin embargo, no solemos ser conscientes del movimiento de esta corriente
energética por
nuestro organismo. Cuando tomamos conciencia del chi por primera vez, podemos ex
perimentar
muchas sensaciones, entre ellas algunas de las más conocidas son: calidez, cosquil
las, pinchazos
(como la sensación de la electricidad estática), pulsaciones, susurros, burbujeos, z
umbidos. Algunas
personas sienten que se mueve lentamente mientras otras experimentan «sacudidas» rep
entinas.
Algunos la sienten moverse en línea recta a lo largo de la órbita microcósmica pero pa
ra la mayoría la
sensación es más clara en algunos puntos de la órbita que en otros.
¿CÓMO SE MUEVE EL CHI?
Hay un dicho taoísta que afirma:
«La mente se mueve y el chi la sigue». Dondequiera que enfoques la atención dentro de
tu cuerpo, el
chi tenderá a reunirse e incrementarse en ese punto. La experimentación en biorretro
alimentación ha
confirmado que el hecho de centrar la atención en un área de nuestro cuerpo puede pr
oducir un
incremento de la actividad en los nervios y músculos de esa zona. Cuanto mayor sea
la concentración,
tanto mayor será el movimiento del chi. Cuando hagas los ejercicios, recuerda que
no estás
empujando o tirando del chi, simplemente estás llevando la atención de un punto a ot
ro. Es muy
importante entender esto para poder desarrollar las prácticas de manera efectiva.
Sin embargo,
precisamente por ir desplazando tu atención sobre la piel, experimentarás un flujo p
alpable de energía
cálida y vibrante.
LA ENERGÍA SEXUAL
La energía sexual, o ching-chi en chino, es uno de los tipos de energía bioeléctrica más
obvios y
poderosos. Lo que nosotros en Occidente llamamos excitarnos o activarnos sexualm
ente, para los
taoístas era generar energía sexual. Las prácticas del kung fu sexual están basadas en c
ultivar esta
energía sexual y usarla para aumentar nuestra energía general y nuestra salud. Para
dominar las
técnicas taoístas, experimentar orgasmos múltiples en todo el cuerpo y mejorar tu salu
d, debes
aprender a extraer la energía sexual de los genitales y hacerla circular por el re
sto del cuerpo.
Como mencionamos en el capítulo 1, según los taoístas, todas las partes del cuerpo (in
cluyendo el
cerebro, las glándulas, los órganos y los sentidos) dan lo mejor de su energía durante
el orgasmo para
crear una nueva vida. Este poder puede ser empleado para crear un niño, pero cuand
o la meta no es la
procreación, los taoístas creen que es mejor conservar la energía y canalizaría por todo
el cuerpo para
que produzca placer y salud. Como somos concebidos a través de un orgasmo y la ene
rgía orgásmica
empapa cada célula de nuestro cuerpo, para seguir estando sanos y activos necesita
mos sentir regularmente
esta energía rejuvenecedora; lo ideal es sentirla cada día.
20
Una vez que desarrolles el hábito de hacer circular tu energía sexual por todo el cu
erpo, podrás sentir
estas sensaciones en cualquier momento. El veterano instructor del Tao Sanador M
ichael Winn
explica: «La energía sexual está disponible para el hombre las veinticuatro horas del
día, pero la
mayoría de los hombres se sienten muy necesitados porque creen que sólo pueden senti
r satisfacción
sexual durante los breves minutos del coito. Para los hombres lo más liberador es
descubrir que
pueden acceder a su energía sexual y controlarla en todo momento».
Tal vez te preguntes si el hecho de sentir toda esta energía sexual hará que estés con
stantemente
excitado y necesitado de sexo, «que desees rascarte el picor». Los hombres (y las mu
jeres) tenemos
impulsos sexuales que deben bien llevarnos a actuar, o bien ser canalizados de a
lguna manera. En
Occidente, hemos intentado suprimir o sublimar estos deseos, pero según el Tao, es
to nos produce
desequilibrios físicos y psicológicos.
Cuando practiques el cultivo de ti mismo, esta sensación de excitación no te produci
rá impulsos
sexuales incontrolables, sino una sensación de bienestar tranquila y vigorosa. Un
hombre
multiorgásmico nos explica la diferencia: «Antes de empezar a practicar kung fu sexu
al, cuando
llevaba un rato sin eyacular sentía un impulso sexual cada vez más fuerte. Miraba re
vistas
pornográficas, buscaba planes de una noche o me iba de putas. Después de eyacular el
impulso
desaparecía casi instantáneamente y no podía entender por qué había dedicado tanto tiempo
y dinero a
satisfacerlo. Me decía a mí mismo que no volvería a hacerlo la próxima vez, pero sabía que
al rato el
impulso sexual volvería y yo repetiría todo el ciclo exactamente igual. Cuando empecé
a practicar el
kung fu sexual, mi energía sexual siguió siendo intensa pero por fin podía equilibrarl
a. Me sentí feliz
de ser hombre por primera vez cuando pude controlar mi energía».
A medida que practiques, dispondrás de más energía de la que estás acostumbrado a emplea
r, por lo
que tendrás que aprender a canalizar este exceso. Un hombre multiorgásmico lo explicó
así: «Cuando
comencé a practicar, todas mis relaciones se volvieron sexuales. Tuve que aprender
a hacer circular y
a equilibrar la energía». Si te ocurre esto, el ejercicio de la Absorción en Frío descri
to en el capítulo
siguiente te ayudará a transformar la energía sexual en ese otro tipo de energía física
más neutral y
menos volátil que hemos llamado chi. También puedes practicar tai-chi o chi-kung u o
tros ejercicios
que te ayuden a estabilizar y canalizar la energía adicional. En general, cualquie
r tipo de ejercicio
físico te ayudará a gestionarla mejor.
TU EXCITACIÓN
Según el taoísmo, necesitamos sentirnos excitados, sentir la fuerza vivificante de l
a energía sexual
cada día, porque cuando nos excitamos nuestros cuerpos producen más hormonas, consid
eradas como
la fuente de la juventud (esta necesidad de excitación es la causa por la que el s
exo vende tan bien: nos
sentimos atraídos por las imágenes que estimulan nuestra energía y nuestras hormonas s
exuales).
Cuando aprendas a hacer circular tu energía sexual por el cuerpo, podrás sentir este
poder
rejuvenecedor en cualquier momento.
TOMA CONCIENCIA DE TU EXCITACIÓN
Para aprender a ser multiorgásmico, tendrás que aprender a ser cada vez más consciente
de la
velocidad a la que te excitas. Ya sé que esto parece muy evidente, pero la mayoría d
e los hombres no
prestan mucha atención a su ritmo de excitación. Suelen pasar de la erección a la eyac
ulación como
automóviles de carreras, sin tomarse el tiempo de contemplar, por no hablar de dis
frutar, los paisajes
que hay a lo largo del camino.
21
Cuando empiezas a excitarte sexualmente, tu pene se alarga y se ensancha y sus t
ejidos esponjosos se
llenan de sangre. Una vez que está erecto, las válvulas cierran las venas e impiden
que la sangre
vuelva al cuerpo. La erección ocurre espontáneamente en los recién nacidos y en la may
oría de los
hombres varias veces cada noche durante el sueño.
En algún momento de su vida, casi todos los hombres experimentan la extraña situación
de no lograr
una erección con su compañera.
Esta incapacidad ocasional puede ser causada por lo que el psicólogo Bernie Zilber
geld llama la
«sabiduría del pene», que nos avisa de que hay algo que debe trabajarse en esa relación,
aunque
también puede ser una señal de que se está aturdido por el trabajo u otras presiones.
Si esta situación se repite, se tacha al hombre de impotente, una palabra cargada
de matices que
sugieren debilidad y falta de poder. En el kung fu sexual no existe la «impotencia»;
cuando aprendas a
hacer los ejercicios para fortalecer tus erecciones y a utilizar la técnica de Ent
rada Suave durante el
coito, no tendrás que volver a preocuparte del tema. Si no puedes conseguir una er
ección cuando
quieres o si quieres saber qué hacer cuando se presente esta situación (o aunque no
se presente), lee
«Encantar la serpiente: superar la impotencia» en el capítulo 8.
LOS ESTADIOS DE LA ERECCIÓN
La mayoría de los hombres creen que tienen deseo sexual o que no lo tienen, que ti
enen una erección o
que no la tienen. Cuando somos jóvenes, la erección es tan rápida y consistente que es
difícil distinguir
entre los niveles de excitación. Sin embargo, los taoístas distinguen cuatro estadio
s o etapas de la
erección, cuatro logros o realizaciones, como ellos les llaman.
La primera es firmeza (también llamada elongación).
La segunda es dilatación.
La tercera es dureza.
La cuarta es calor.
El pene erecto, por tanto, no es un apéndice estático sino que sigue un proceso que
refleja tu nivel de
excitación sexual. Los médicos occidentales han confirmado recientemente la existenc
ia de estos
cuatro estadios de la erección, aunque los describen con otros términos más técnicos.1
El instructor del Tao Sanador Walter Beckley describió los cuatro estadios de la s
iguiente forma: «En
el primer estadio el pene empieza a moverse y se pone erecto. En el segundo, está
firme pero no duro,
no lo suficientemente duro como para penetrar (a menos que se utilice la técnica d
e Entrada Suave).
En el tercer estadio, el pene está erecto y duro. En el cuarto está tenso y muy cali
ente. Es en este cuarto
estadio cuando los testículos son atraídos hacia el cuerpo. Es mucho más fácil evitar la
eyaculación si
se puede permanecer en el tercer estadio. Elevar la energía sexual nos ayuda a evi
tar que el pene entre
en ese último estadio, en el que está muy tenso y caliente. Otro elemento esencial e
s la relajación, así
como intentar tomar conciencia de cuándo entramos en ese ansioso y explosivo cuart
o estadio en el
que la eyaculación es inminente».
EL SECRETO DE LA SEXUALIDAD MASCULINA
A medida que vamos madurando como amantes e intentamos satisfacer a nuestras com
pañeras, vamos
obteniendo cierto control sobre nuestra excitación. Esta capacidad suele ser llama
da nuestro aguante y
se logra aprendiendo a distraer la atención de la excitación sexual (pensando en otr
a cosa; en los
resultados deportivos, por ejemplo) en lugar de aprender a sensibilizamos a ella
.
22
El verdadero control eyaculatorio aparece cuando conocemos el ritmo de nuestra e
xcitación sexual, no
cuando lo ignoramos. A medida que aprendas a reconocer y a sentir cada vez más el
placer que surge
en ti, te resultará más fácil seguir el camino multiorgásmico.
¿PERO, EN EL SEXO NO SE TRATA DE RELAJARSE Y DEJARSE IR?
Para experimentar placer sexual, los hombres debemos ciertamente relajarnos y de
jarnos ir, pero si nos
relajamos y nos dejamos ir demasiado, eyaculamos, y entonces la mayor parte del
placer, si no todo,
desaparece. La esencia del kung fu sexual y el secreto de la sexualidad masculin
a es saber cuándo
controlar nuestra sexualidad y cuándo dejarnos ir.
TU EYACULACIÓN
En realidad, el semen es expulsado de nuestro cuerpo en dos tiempos. En la fase
contráctil (a veces
también llamada fase de «emisión»), la próstata se contrae y vacía el semen en la uretra. En
la fase de
expulsión, el semen es propulsado por la uretra fuera del pene. Cuando te conviert
as en
multiorgásmico experimentarás las placenteras contracciones pélvicas (lo que llamamos
la fase
contráctil del orgasmo, que sentimos como un pequeño estallido o una sensación de temb
lor en la
próstata) sin llegar a eyacular. Aunque hay hombres que pueden tener varias eyacul
aciones
consecutivas haciendo el amor (es fácil para los adolescentes), ya debe haber qued
ado claro que esto
es muy diferente a tener múltiples orgasmos sin eyaculación.
Cuando estás muy excitado, tu pene puede derramar algunas gotas de un fluido claro
. Es el fluido
preseminal que procede de la próstata y de otras glándulas, como la glándula de Cowper
; este fluido
alcalino es utilizado para lubricar la uretra y preparar así el camino para el esp
erma. Los taoístas
llaman agua a este fluido, para distinguirlo de la leche o semen; y se trata de
algo perfectamente
natural que señala la proximidad de la fase contráctil del orgasmo. Sin embargo, est
e líquido también
puede contener cierta cantidad de esperma: es la «pre-eyaculación» de la que suelen ad
vertir en los
cursos de educación sexual, por lo que, aunque no eyacules, debes tomar la precauc
ión de utilizar
algún método anticonceptivo. De cualquier forma, si no eyaculas durante el orgasmo,
las
probabilidades de que tú y tu pareja tengáis que enfrentaros a un embarazo no planea
do son mucho
menores.
¿DÓNDE VA EL SEMEN CUANDO NO EYACULO?
El semen es reabsorbido por el cuerpo, tal como ocurre en el hombre que se ha so
metido a la
vasectomía. Sin embargo, los efectos de las técnicas taoístas en nuestro cuerpo son mu
y diferentes a
los de esta intervención quirúrgica. Cuando se practica la vasectomía, el esperma no t
iene dónde ir,
dado que se corta el conducto deferente justo por encima de los testículos, y aunq
ue finalmente acaba
siendo reabsorbido por el cuerpo, muchos hombres se quejan de que sienten conges
tión en los
testículos y en la pelvis. Si te has hecho la vasectomía, es particularmente importa
nte para ti practicar
el ejercicio de masaje de testículos (ver capítulo 8) y hacer circular tu energía sexu
al.2 Estas dos
técnicas ayudan al cuerpo a reabsorber el esperma y a aliviar las sensaciones de c
ongestión. Las
contracciones involuntarias de la fase contráctil del orgasmo sin eyaculación que ap
renderás a
experimentar también masajean la próstata, lo que ayuda mantenerla sana y a aliviar
la congestión.
23
¿PUEDE DAÑARME EL HECHO DE NO EYACULAR?
Los taoístas han estado practicando las técnicas descritas en este libro durante mil
es de años sin sufrir
secuelas negativas y, de hecho, han supuesto un gran mejora para su salud y long
evidad. Estas son las
conclusiones extraídas por Dunn y Trost de su estudio sobre los hombres multiorgásmi
cos
occidentales: «Ninguno de nuestros sujetos ha tenido hasta el momento dificultades
con la erección o
con la eyaculación.
Nuestros hombres multiorgásmicos mayores siguen teniendo erecciones firmes después d
e uno o más
orgasmos. En nuestra experiencia clínica no hemos comprobado que los hombres sufra
n disfunciones
sexuales tras experimentar con los orgasmos múltiples».
TU ORGASMO
El orgasmo masculino reside en el precipicio de la eyaculación. Si corres a experi
mentarlo, caerás en
el abismo del estupor posteyaculatorio. Algunos hombres siguen sintiendo placer
después de la
eyaculación, pero la mayoría caen en el fondo de la pendiente de su excitación y tiene
n que volver a
trepar lentamente hacia arriba. Las cinco o diez contracciones eyaculatorias que
se producen son muy
placenteras; si no fuera así, los hombres no harían de ellas el objeto de su deseo.
El orgasmo
eyaculatorio puede parecer un viaje muy emocionante, pero una vez que experiment
es las prolongadas
y extáticas acrobacias sexuales de los orgasmos múltiples, la salida eyaculatoria te
parecerá trivial y,
por comparación, muy decepcionante. «Después de un orgasmo con líquido comenta un hombre
multiorgásmico que así define la eyaculación tengo la sensación de haber estado en la mon
taña rusa
durante seis segundos ¡después de haber aguantado dos horas en la cola!»
ENCONTRAR EL CAMINO
¿Dónde ha ido?
No he eyaculado pero he perdido la erección. ¿Qué ha ocurrido? Además de ser eyaculado o
reabsorbido por el cuerpo, a tu semen también puede ocurrirle una tercera cosa. En
ocasiones, cuando
practicas las técnicas taoístas, puedes experimentar un orgasmo sin eyaculación y perd
er la erección.
En el caso de que no se deba simplemente a que has perdido la excitación, puede tr
atarse de una
eyaculación retrógrada: has eyaculado hacia atrás. Cuando esto ocurre, el semen se vie
rte en la vejiga
urinaria y será expulsado de tu cuerpo sin que te cause ningún daño la próxima vez que o
rines.
El hecho de que pierdas la erección, y en último término también el esperma (cuando orin
as), supone
que no has realizado la práctica correctamente, pero debes saber que no te has cau
sado ningún daño.3
Hartman y Fithian lo explican así: «Es importante saber que el cuerpo no parece sufr
ir ningún daño
cuando tiene lugar una eyaculación retrógrada. Lo único que ocurre es que si la eyacul
ación es
completa el pene se queda flácido, como suele ocurrir en las eyaculaciones ordinar
ias». Si has perdido
la erección y sientes curiosidad, puedes orinar en una taza. Si la orina es turbia
, entonces has tenido
una eyaculación retrógrada.
Posiblemente sólo querrás hacer este test de orina cuando estés solo, porque podrías cre
ar una
situación demasiado clínica si estás en medio de una noche de amor rodeado por la luz
de las velas.
24
25
¿CÓMO PUEDO EXPERIMENTAR ORGASMOS MÚLTIPLES?
Como en el caso de cualquier otro orgasmo que hayas tenido, empieza excitándote se
xualmente a
partir de un pensamiento, de ver a tu amante, escuchar su voz o sentir su contac
to (en el caso de los
adolescentes, una ráfaga de viento puede ser suficiente). Esta excitación suele llev
ar a la erección y a
medida que aumenta la estimulación atravesarás otra fase posterior de excitación que t
e llevará a la
fase contráctil. En este punto crucial los caminos se separan, uno lleva directame
nte a la eyaculación y
el otro a los orgasmos múltiples (ver figura 4).
Durante la fase contráctil, sentirás una serie de contracciones en la próstata que pue
den durar de tres a
cinco segundos. Estos placenteros orgasmos pélvicos son lo que hemos llamado orgas
mos de la fase
contráctil. Aunque su intensidad varía y pueden llegar a ser tan intensos como los o
rgasmos
eyaculatorios habituales, al principio pueden ser muy suaves. Es el momento de l
a verdad. En lugar de
continuar hasta el punto de No Retorno, después del cual la eyaculación es inevitabl
e, debes detenerte
o disminuir momentáneamente la estimulación, lo suficiente como para recuperar el co
ntrol de la
excitación.
También puedes presionar el músculo PC que rodea a la pulsante próstata, lo que te ayu
dará a
controlar sus espasmos. Retirar la energía de tus genitales y elevarla por la colu
mna, tal como
explicamos en el capítulo siguiente, te ayudará a aliviar la presión y a evitar el imp
ulso eyaculatorio.
Tu nivel de excitación descenderá un poco mientras te preparas para el siguiente org
asmo genital. En
los orgasmo múltiples, la excitación es como una ola que sube hasta una cumbre y des
pués, en lugar
de precipitarse hacia el otro lado y estrellarse, es barrida por otra ola mayor
que la arrastra hacia otra
cumbre aún más elevada.
Un punto importante: si durante la fase contráctil del orgasmo mantienes una actit
ud de lucha, es muy
probable que acabes eyaculando. La mayoría de los hombres expresan que deben deten
er la excitación
justo antes de llegar a la fase contráctil y relajarse en ese punto. Muchos hombre
s multiorgásmicos
describen que se dejan caer mentalmente hacia atrás en el orgasmo sin eyaculación en
lugar de caer
hacia adelante en la eyaculación. La idea es permanecer tan cerca como se pueda de
l punto de
inevitabilidad eyaculatoria (que se revela en la fase contráctil del orgasmo) sin
permitirse ir más allá ni
precipitarse hacia la eyaculación. Sentirás el placer que produce la liberación de las
contracciones de
la próstata, del músculo PC y del esfínter anal.
La proximidad con que puedes experimentar los orgasmos múltiples durante la fase c
ontráctil depende
de ti. Experimentarás olas de satisfacción y placer que, si tu compañera también es mult
iorgásmica, os
ayudarán a armonizar vuestro deseo sexual. No tendrás que preocuparte de dar a tu co
mpañera «su(s)
orgasmo(s)» y después conseguir «el tuyo». Por el contrario, ambos tendréis la posibilidad
de alcanzar
múltiples cumbres de placer orgásmico.
ENCONTRAR EL CAMINO
¡Uy!
Si te cuesta mucho diferenciar el orgasmo de la eyaculación, puedes hacer que tu e
nergía sexual
ascienda por la columna antes de llegar al orgasmo. Según el Tao, la verdadera cla
ve del placer
corporal y de la salud es la circulación de la energía sexual por la órbita microcósmica
. Una vez que
empiezas a impulsar la energía hacia arriba, tal vez descubras que tienes sensacio
nes orgásmicas en el
cerebro, en otras partes de tu cuerpo o en todo él.
26
Presionar intencionalmente el músculo PC y los alrededores de la próstata puede ayud
arte a desarrollar
una mayor sensibilidad en la pelvis y a controlar la fase contráctil del orgasmo q
ue produce
placenteros espasmos involuntarios en la próstata.
Si te precipitas hacia la eyaculación, lo que puede ocurrirte muchas veces durante
el aprendizaje (y
también en alguna que otra ocasión posteriormente), no te frustres ni te sientas dec
epcionado. Disfruta
de las placenteras contracciones que acompañan a la eyaculación y piensa que siempre
habrá otra
oportunidad para experimentar las cumbres del orgasmo más adelante. Recuerda que e
sta práctica
requiere tiempo e intimidad, tanto si practicas contigo mismo como con tu pareja
.
¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE ORGASMOS MÚLTIPLES Y ORGASMOSMÚLTIPLES EN TODO EL CUERPO?
Cada orgasmo genital ayuda a liberar la tensión producida por la acumulación de ener
gía sexual y por
el aumento del flujo sanguíneo en la pelvis. Los orgasmos pélvicos sin eyaculación pue
den ser
extremadamente satisfactorios (y energetizantes), pero a medida que vayas desarr
ollando tu capacidad
orgásmica, sin duda querrás expandir estos orgasmos pélvicos al resto del cuerpo ya qu
e éste es el
verdadero secreto del Tao.
os orgasmos múltiples en todo el cuerpo comienzan también con la liberación de los org
asmos
pélvicos que tiene lugar durante la fase contráctil, pero en lugar de mantener la en
ergía sexual (y el
placer) en la pelvis, elevas la energía por la columna hasta el cerebro y la extie
ndes por todo el cuerpo,
tal como te enseñaremos paso a paso en el siguiente capítulo.
La mayoría de los hombres ni siquiera se dan cuenta de que pueden alcanzar estas c
umbres sexuales.
No sólo se limitan a experimentar un orgasmo (que para ellos es lo mismo que eyacu
lar), sino que
experimentan este orgasmo en los genitales. En Todo lo que siempre quisiste sabe
r sobre el sexo (pero
nunca te atreviste a preguntar), el Dr. David Reuben describe el orgasmo tal com
o lo entienden los
sexólogos occidentales: «Para que tenga lugar el orgasmo, toda la fuerza de todo el
sistema nervioso
corporal debe estar concentrada en los órganos sexuales. Para que el orgasmo tenga
éxito es necesario
que cada microvoltio de energía eléctrica sea movilizado y dirigido hacia el pene o
el clítoris-vagina».
Pero Reuben no va más allá de lo que para los taoístas es sólo el primer nivel del orgas
mo, el orgasmo
genital.
Tal como viene representado en la ilustración de tu potencial orgásmico (figura 4),
puedes aprender no
sólo a experimentar orgasmos múltiples, sino también a extender tus orgasmos desde los
genitales
hasta el cerebro y después a todo el cuerpo. En palabras de un hombre multiorgásmico
: «Un orgasmo
en todo el cuerpo es increíble. Una vez experimentado nunca querrás volver al orgasm
o genital».
¿CUÁL ES LA SENSACIÓN EXACTA QUE PRODUCEN LOS ORGASMOS EN TODO EL
CUERPO?
Cada persona experimenta las alturas orgásmicas de una manera ligeramente diferent
e, por lo que es
difícil describirlas en términos generales. La experiencia suele ser tan intensa que
alguna gente recurre
al lenguaje místico (usando frases como «unidad con el universo», que son difíciles de e
ntender si no
se ha experimentado lo que intentan describir). Sin embargo, la gente también suel
e describir
sensaciones más concretas como calidez, cosquillas, hormigueos, vibraciones o puls
aciones que se
extienden por todo el cuerpo. La mejor manera de saber lo que se puede sentir es
recurrir a las
descripciones que realizan los hombres que los han disfrutado.
27
Un hombre multiorgásmico describió así su primera experiencia de un orgasmo en todo el
cuerpo:
«Estábamos haciendo el amor y pensé que estaba a punto de irme, por lo que comencé a pra
cticar los
ejercicios de respiración profunda. Entretanto, tuve la sensación de que mi cabeza e
staba electrificada,
sentía un hormigueo; era como si hubiera chispitas dentro de mí, cositas hormigueant
es que me
subieran y bajaran por el cuello. Empezaron a dar vueltas a toda prisa dentro de
mi cabeza. Pensé que
me iba a marear: ¡me sentía tan bien! Y entonces pensé: ¡Si esto continúa, voy a despegar! .
Duró al
menos un minuto, aunque es difícil saber cuánto duran las cosas en la cama. Fue un l
argo orgasmo.
Sencillamente sentía sensaciones de hormigueo, hormigueo y más hormigueo. La sensación
se iba y
después regresaba. Mi cuerpo vibraba como si fuera una campana».
Otro hombre describió su primera experiencia de orgasmo múltiple así: «[La sensación] No e
staba
localizada en los genitales. Todo mi cuerpo empezó a vibrar. Y pensé: Bueno, no sé qué es
tá pasando
aquí . Por eso, al principio me sentí un poco alarmado, pero como la sensación era agrad
able, me
relajé y permití que sucediera».
Otro hombre multiorgásmico describe su experiencia en estos términos: «Mi excitación sex
ual es
menos activa, menos caliente y menos salvaje que un orgasmo con eyaculación. Es más
equilibrada y
controlada. A medida que el placer y la presión van aumentando, pueden empezar a f
luir por mi órbita
microcósmica y por todo mi cuerpo. El fin no es expulsar el esperma sino sentir es
ta vibrante energía
por todo el cuerpo, activar el amor y la ternura, y expandir el espíritu. Todo el
cuerpo está mucho más
relajado, especialmente en el momento del orgasmo».
Finalmente esta es la comparación que hace un hombre multiorgásmico entre su experie
ncia y el
orgasmo con eyaculación: «La sensación del orgasmo en todo el cuerpo es más sutil, compl
eta y
satisfactoria. Este proceso no produce la sensación de una breve explosión sino de u
na larga y lenta
implosión. Al terminar no me siento vacío, lo que se puede entender fácilmente porque
una explosión
implica que algo salga de tu cuerpo, pero en una implosión todo se queda en ti. La
sensación resultante
es una profunda satisfacción a nivel físico, emocional y espiritual, que a veces dur
a horas y a veces
días enteros».
En Occidente hemos limitado la definición de orgasmo a la pulsación que tiene lugar
en la pelvis
(próstata) y en los genitales (pene), pero los antiguos taoístas entendieron que un
orgasmo es cualquier
pulsación (contracción y expansión) y puede tener lugar en cualquier parte del cuerpo.
Michael Winn
explica: «Puedes sentir la pulsación del orgasmo en todo el cuerpo o en cualquier pa
rte de él. Uno de
tus órganos puede tener un orgasmo. Tu cerebro puede tener un orgasmo. No sabrías qu
e estás
teniendo un orgasmo en el pene o en la próstata si tu cerebro no lo estuviera teni
endo también».
ORGASMOS MÚLTIPLES DISCONTINUOS Y CONTINUOS
Es importante señalar que los orgasmos en todo el cuerpo son tan intensos que a ve
ces es difícil saber
dónde acaba uno y dónde empieza el siguiente. Las olas de placer que se experimentan
hacen que
cualquier intento de «llevar la cuenta» resulte irrelevante. Las investigaciones lle
vadas a cabo por
Hartman y Fithian (ver capítulo 1) sugieren que los hombres (y las mujeres) puede
tener orgasmos
múltiples discontinuos (separados) y orgasmos múltiples continuos.
En el caso de los orgasmos discontinuos se experimenta una cumbre orgásmica y, des
pués, el orgasmo
amaina para ser seguido posteriormente por otro orgasmo discontinuo. En el caso
de los orgasmos
múltiples continuos tienes una experiencia de cumbre orgásmica que puede ir cambiand
o, haciéndose
más o menos intensa, pero nunca pierdes el estado orgásmico completamente.
28
Hartman y Fithian distinguieron entre estos dos tipos de orgasmos diferentes est
udiando los ritmos
cardíacos, que en los orgasmos discontinuos volvía a normalizarse (unas setenta puls
aciones por
minuto) entre un orgasmo y otro. En los orgasmos múltiples continuos el ritmo cardía
co alcanzaba una
serie de cumbres sin volver entre medias al punto de partida (ver figura 19, págin
a 126). En último
término, los orgasmos discontinuos y continuos pueden mezclarse para crear inconta
bles
combinaciones de cumbres placenteras. Las posibilidades son realmente ilimitadas
, y media un abismo
entre ellas y el orgasmo de seis segundos que la mayoría de los hombres acostumbra
n a tomar por
norma.
SEXO Y ESPIRITUALIDAD
Si practicas el sexo a dúo (es decir, con una pareja), puedes llegar a sentir tu e
nergía sexual circulando
a través de ella y la suya a través de ti. También puedes llegar a sentir que las fron
teras físicas entre
vosotros se disuelven. Muchos hombres han experimentado este estado de unidad co
n su pareja
durante las relaciones íntimas, e incluso un estado de unidad con el universo. Gra
cias al kung fu
sexual, aprenderás a volver a este lugar de manera regular con tu pareja y también e
stando solo. Este
tipo de unión sexual con otra persona, o entre tú y el universo, puede dar como resu
ltado una
transformación de la conciencia. Con razón, la sexualidad en Oriente ha sido contemp
lada como parte
del camino espiritual y no como algo opuesto a él. (Seguiremos comentando la conex
ión entre
sexualidad y espiritualidad en el capítulo 5, en la segunda sección llamada «Sexualiza
r el espíritu».)
CAPÍTULO TRES
Convertirse en un Hombre Multiorgásmico
Ahora que entiendes mejor tu sexualidad y su verdadero potencial, ha llegado el
momento de hacerte
multiorgásmico. Esta tarea exige que desarrolles tanto tu fuerza sexual como tu se
nsibilidad. Como
mencioné en la introducción, la mayoría de los hombres que practiquen los ejercicios q
ue explicamos
comenzarán a experimentar orgasmos múltiples en una o dos semanas y dominarán la técnica
en un
período de tres a seis meses. Los que tengan más energía sexual y sensibilidad podrán ex
perimentarlos
la primera vez que lo intenten, mientras que otros con menos energía o sensibilida
d pueden tardar más
de seis meses en hacerlo con regularidad. Estos períodos también dependen de la dedi
cación a la
práctica. Damos estas referencias temporales como una estimación aproximada, pero lo
más
importante es no desanimarse. Si perseveras, lo conseguirás.
Fundamentos de la Respiración
Por extraño que parezca, para aprender a controlar la eyaculación y a hacernos multi
orgásmicos
comenzamos fortaleciendo y profundizando la respiración. Como se afirma en todas l
as artes
marciales y en las prácticas meditativas, la respiración es la puerta que nos permit
e controlar el cuerpo.
La respiración es al mismo tiempo voluntaria e involuntaria. En otras palabras, ha
bitualmente
respiramos sin pensar en ello, pero podemos elegir cambiar el ritmo o la profund
idad de nuestra
respiración. Esta utilización de la mente para cultivar el cuerpo es la base misma d
el kung fu sexual.
29
La respiración también está relacionada con el ritmo cardíaco. Si respiras rápida y superf
icialmente,
como después del ejercicio físico intenso, el ritmo cardiaco aumenta. Si respiras le
nta y
profundamente el ritmo cardíaco disminuye. Como aprendimos anteriormente, el ritmo
cardíaco
elevado es una de las característica del orgasmo y la respiración rápida es un signo d
e que nos estamos
acercando a él. Por tanto, el primer paso para controlar el ritmo de la excitación,
y por tanto la
eyaculación, es respirar lenta y profundamente.
RESPIRACIÓN ABDOMINAL
La mayoría de nosotros respiramos muy superficialmente, habitualmente con el pecho
y hombros, lo
que hace que nuestros pulmones sólo puedan absorber una pequeña cantidad de oxígeno. L
a
respiración abdominal (la respiración profunda que llega hasta el fondo de los pulmo
nes) es la forma
de respirar de los niños recién nacidos. Si observas respirar a un bebé dormido, verás q
ue todo su
vientre asciende y desciende con cada respiración. Respirar con el vientre nos per
mite reemplazar el
aire estancado en el fondo de los pulmones por aire fresco y lleno de oxígeno. Es
la forma más sana de
respirar, pero perdemos este hábito natural cuando la ansiedad y el estrés hacen que
acortemos la
respiración. Esta respiración corta, producto de la ansiedad, está limitada a la parte
superior del pecho.
Cuando nos sentimos felices y nos reímos, volvemos a respirar con el abdomen. En e
ste ejercicio
aprenderás a respirar con el abdomen como cuando eras un niño.
Unos minutos diarios de respiración abdominal enseñarán a tu cuerpo a respirar profund
amente por sí
mismo, incluso cuando estés dormido. En medio del calor de la pasión, la capacidad d
e controlar la
respiración será esencial para no precipitarse en la eyaculación y expandir la sensación
de orgasmo por
todo el cuerpo.
Cuando hayas aprendido a no eyacular, es muy importante seguir haciendo este eje
rcicio de
respiración profunda o sencillamente practicar la respiración profunda según tu propio
criterio. Te
ayudará a hacer circular la energía sexual por todo el cuerpo y a que tus órganos la a
bsorban. La
respiración abdominal también masajea los órganos y la próstata y puede aliviar la sensa
ción de
congestión que muchos hombres sienten cuando empiezan a dejar de eyacular.
No es tan importante espirar a través de la nariz como inspirar, pero siempre es p
referible. Sin
embargo, algunos prefieren espirar por la boca cuando respiran profundamente. Ad
opta el hábito que
mejor funcione en tu caso.
EJERCICIO 1
RESPIRACIÓN ABDOMINAL
1. Siéntate en una silla con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo, sep
arados
aproximadamente la misma distancia que los hombros.
2. Sitúa las manos sobre el ombligo y relaja los hombros.
3. Inspira a través de nariz y siente expandirse la parte interior del abdomen y e
l área del ombligo
(por debajo y alrededor de él), de manera que sobresalgan ligeramente. El diafragm
a descenderá
(ver figura 5).
4. Mantén el pecho relajado, espira con fuerza para volver a meter el abdomen, com
o si tirases del
ombligo hacia atrás, hacia la columna. Siente también cómo el pene y los testículos se e
levan.
5. Repite los pasos 3 y 4 de dieciocho a treinta y seis veces.
30

ENCONTRAR EL CAMINO
Inspira con la Nariz
Cuando practiques cualquiera de los ejercicios descritos en este libro, inspira
siempre a través
de la nariz para filtrar y calentar el aire.
Cuando inspiras a través de la boca, respiras aire sin filtrar y sin calentar, por
lo que al cuerpo
le resulta más difícil de asimilar.
31
Risa Abdominal
Si te cuesta mucho respirar con el abdomen, como les sucede a muchos occidentale
s, en lugar de la
respiración puedes practicar la risa abdominal. Es el tipo de risa que hace tembla
r todo el abdomen.
No es la risa falsa del vendedor sino la risa auténtica que compartes con tus amig
os íntimos. Es el tipo
de risa que puede hacer que te duela el estómago ya que la mayoría de nosotros no es
tamos
acostumbrados a usar esos músculos con frecuencia.
Para reírte con el abdomen, siéntate en una silla manteniendo la espalda recta, apoy
a los pies en el
suelo y manténlos separados aproximadamente a la misma distancia que los hombros.
Sitúa las manos
sobre el abdomen y comienza a reírte (desde el vientre). Siente cómo vibra tu estómago
. Esta risa
abdominal te ayudará a relajar el diafragma y te permitirá respirar desde el abdomen
. También te
ayudará a generar mucha energía, que más tarde podrás hacer circular por el cuerpo para
mejorar tu
salud y la calidad de tus orgasmos.
EJERCICIO 2
LA CUENTA DEL SIGLO
1. Inspira lentamente (expandiendo el abdomen) y espira (contrayéndolo). Cuenta un
a inspiración y
una espiración completas como una respiración.
2. Sigue respirando desde el abdomen y cuenta de uno a cien, manteniéndote concent
rado en la
respiración.
3. Si te das cuenta de que te has despistado, vuelve a empezar.
4. Practica este ejercicio dos veces al día hasta que llegues a contar cien fácilmen
te.
Aumenta Tu Concentración
Este ejercicio está basado en la respiración abdominal que acabas de aprender y te a
yudará a mejorar
la concentración. En él debes contar de una a cien respiraciones sin dejar que tu me
nte divague (una
inspiración y espiración completas se cuentan como una respiración). Es muy simple per
o no es fácil
de hacer. A la mayoría de la gente le cuesta contar hasta diez sin despistarse, po
r lo que contar hasta
cien resultará mucho más difícil. Un hombre multiorgásmico nos explica su práctica: «Voy al
gimnasio, me siento en la sauna y cuento mis respiraciones: inspiro y espiro, un
o, inspiro y espiro, dos,
hasta llegar a cien. A veces mientras estoy respirando y contando (puedo ir por
cincuenta o sesenta)
me doy cuenta de que estoy pensando en los valores bursátiles o en cualquier otra
cosa y no recuerdo
por qué número iba; entonces vuelvo al uno y empiezo a contar de nuevo hasta cien».
Fortalece Tus Músculos Sexuales
Ha llegado el momento de desarrollar tu fuerza sexual. El músculo pubococcígeo o múscu
lo PC, que
mencionamos en el capítulo anterior, es la banda muscular que se extiende desde el
hueso púbico en la
parte anterior del cuerpo hasta el coxis en la posterior (ver figura 6). La mayo
ría de los hombres
sienten el músculo coccígeo en el perineo, justo detrás de los testículos y delante del
ano. Es el
músculo que usamos para retener la micción cuando no podemos encontrar un urinario.
El músculo PC
también es el responsable de las contracciones rítmicas de la pelvis y del ano duran
te el orgasmo. En
The G spot, Ladas, Whipple y Perry describen la importancia del músculo PC:
32

«Si los hombres desarrollan la fuerza de su músculo pubococcígeo, también pueden aprende
r a ser
multiorgásmicos y a distinguir entre orgasmo y eyaculación». Los orgasmos parten de la
próstata, por
lo que aprender a presionarla con los músculos pélvicos es esencial. Además de tener más
y mejores
orgasmos, por medio de estos ejercicios impedirás el endurecimiento y la dilatación
de la glándula
próstatica, lo que te ayudará a evitar o a sanar los problemas de próstata.
El músculo PC (que rodea la glándula prostática) es como una válvula que rodea a los gen
itales, la
cual debes aprender a abrir y cerrar. Este músculo entra en funcionamiento cuando
intentas expulsar
las últimas gotas de orina. Las mujeres lo sienten muy claramente cuando paren; ig
ualmente, aquéllas
que han fortalecido sus músculos PC pueden sujetar y presionar el pene en su vagin
a, con lo que
aumentan las sensaciones para ambos miembros de la pareja.
Asimismo, el músculo PC es el que permite a los animales menear la cola. Curiosame
nte la palabra
pene significa literalmente «cola» en latín. Con estos ejercicios aprenderás a «mover tu c
ola» con lo
que fortalecerás las erecciones, harás los orgasmos más intensos y podrás distinguirlos
de la
eyaculación.
DETENER LA CORRIENTE
La forma más sencilla de localizar el músculo PC es detener el flujo de orina cerran
do los músculos de
la pelvis la próxima vez que vayas al servicio. Contener la orina fue uno de los p
rimeros actos de
control sobre tu cuerpo que tuviste que aprender. Ahora, controlar el flujo de o
rina te ayudará a
controlar la eyaculación porque tanto el conducto urinario, como el eyaculatorio y
el de la vesícula
seminal pasan por la próstata (por eso, cuando la próstata se agranda, el hombre tie
ne problemas para
orinar y eyacular).
33

Si tu músculo PC es lo suficientemente fuerte, debes ser capaz de interrumpir el f


lujo de la orina y
posteriormente continuar con la micción. Cuando este ejercicio resulta difícil es po
rque el músculo PC
todavía está débil. Al principio, cuando detengas el flujo de orina puedes sentir una
punzada. Esto es
perfectamente normal y debe cesar a las pocas semanas a menos que por alguna razón
tengas una
infección, en cuyo caso debes ir al médico y resolver ese problema antes de continua
r practicando. Si
el músculo se resiente, sencillamente debes seguir practicando. Tira del perineo h
acia arriba mientras
expulsas la orina, esto te ayudará a orinar con más fuerza y a fortalecer los riñones,
la próstata y la
vejiga, además del músculo PC.
Ponerte sobre la punta de los pies y apretar los dientes te ayuda a hacer el eje
rcicio más intenso, pero
lo más importante es detenerte y volver a empezar tantas veces como puedas. Un hom
bre
multiorgásmico describió así su «ejercicio urinario»: «Cuando voy al baño, intento detener el
flujo y
retornarlo al menos tres veces. Y si tengo tiempo y ganas de divertirme, intento
repetirlo cinco, seis o
siete veces».
EJERCICIO 3
DETENER LA CORRIENTE
1. Cuando estás a punto de orinar, ponte de puntillas sobre los dedos de los pies.
Si es necesario, usa
una pared para apoyarte.
2. Inspira profundamente.
3. Espira lentamente, haciendo fuerza para expulsar la orina al tiempo que tiras
del perineo hacia
arriba y aprietas los dientes.
4. Inspira y contrae tu músculo PC para detener el flujo de orina.
5. Espira y vuelve a orinar.
6. Repite los pasos 4 y 5 de tres a seis veces hasta que hayas acabado de orinar
.
ENCONTRAR EL CAMINO
Vaciar la Vejiga
Como la vejiga y la próstata están muy cerca una de la otra, si sientes la vejiga ll
ena, debes orinar
antes de cultivarte en solitario o de hacer el amor. Tener la vejiga llena puede
provocarte la necesidad
de eyacular y puede hacer que retener la eyaculación te resulte más difícil.
FORTALECER EL MÚSCULO PC
La importancia del músculo PC fue descubierta en Occidente durante la década de los
años cuarenta
por el ginecólogo Arnold Kegel, creador de los famosos ejercicios Kegel, que ayuda
n a las
embarazadas a controlar la vejiga y facilitan el parto. Las mujeres se dieron cu
enta de que estos
ejercicios podían aumentar su deseo sexual, intensificar sus orgasmos y ayudarlas
a ser
multiorgásmicas. Como mencionamos anteriormente, fortalecer este músculo también es mu
y
importante para la salud pélvica y el placer sexual masculino.
34

En Occidente se utilizan una gran variedad de ejercicios para fortalecer el múscul


o PC, pero la
mayoría son variaciones de la técnica original de Kegel. Todos ellos enseñan a contrae
r y estirar el
músculo, aunque el número de repeticiones y la cantidad de tiempo recomendado para m
antener las
contracciones varía. El ejercicio siguiente está basado en el principio taoísta de que
los músculos
circulares del cuerpo (los que rodean los ojos, la boca, el perineo y el ano) es
tán conectados. Puedes
aumentar la fuerza de tu músculo PC apretando los músculos que rodean los ojos y la
boca. Al
principio se recomienda practicar este ejercicio sentado, pero posteriormente pu
edes practicarlo de pie
o tumbado.
Contraer los ojos y los labios te ayudará a tensar el músculo PC alrededor de la próst
ata y del ano,
pero lo más importante de esta práctica es contraer y soltar el músculo PC tan frecuen
temente como
puedas, y eso es algo que puedes hacer casi en cualquier lugar: mientras conduce
s, ves la televisión,
envías un fax o asistes a una reunión aburrida. Puedes contar las contracciones que
eres capaz de hacer
mientras el semáforo está rojo, o puedes mantener una única contracción hasta que se pon
ga verde.
Intenta practicar este ejercicio al menos dos o tres veces al día, aunque puedes h
acerlo todas las veces
que quieras. En algún momento, tus músculos pueden resentirse, como cuando practicas
las flexiones
habituales. No vayas demasiado lejos; aumenta el número y la frecuencia poco a poc
o y recuerda que
la constancia es más importante que el número de flexiones. Una buena forma de pract
icar a diario es
ligar la práctica a ciertos hechos cotidianos, como levantarse por la mañana, duchar
se, o acostarse por
la noche.
Según los autores de The G spot, un hombre con un músculo PC sano debe ser capaz de
levantar una
toalla colocada sobre su pene erecto con una contracción del músculo (en prácticas taoís
tas más
avanzadas puedes incluso aprender a utilizar pesos para fortalecer tus músculos pélv
icos). Por ahora
puedes intentar levantar y bajar una toalla, pero evita hacerlo en público. Como s
eñalan los autores de
The G spot, «la ansiedad que produce actuar ante un público es el gran enemigo de la
erección
masculina».
EJERCICIO 4
FORTALECER EL MÚSCULO PC
1. Inspira y concéntrate en la próstata, el perineo y el ano.
2. Cuando espires, contrae el músculo PC alrededor de la próstata y del ano, al tiem
po que
contraes también los músculos que rodean los ojos y la boca.
3. Inspira y relájate, relaja el músculo PC y los músculos de los ojos y boca.
4. Repite los pasos 2 y 3, contrayendo los músculos cuando espiras y relajándolos cu
ando
inspiras, de nueve a treinta y seis veces.
Autoplacer y Autocultivarse
El siguiente paso es cultivar la sensibilidad sexual. La forma más sencilla de des
arrollar esta
conciencia es darse placer a uno mismo. Desgraciadamente, en Occidente, a la may
oría de nosotros no
se nos educó desde la perspectiva de que el sexo y la energía sexual son partes natu
rales y esenciales
de nuestra salud general. Lo más probable es que desde la primera vez que empezast
e a tocarte tus
«partes», tus padres te dijeran (sutil o no tan sutilmente) que mantuvieses las mano
s fuera de los
pantalones. Y aunque esto no impidió que siguieras encerrándote en el baño o en tu hab
itación,
probablemente sientes culpabilidad o vergüenza cuando te masturbas. No eres el único
.
35
La ambivalencia de las culturas cristianas hacia el sexo, en particular el no pr
ocreativo, todavía
influencia la sociedad occidental y nuestras costumbres sexuales. Un buen ejempl
o es el siguiente: en
1994, el Dr. Joycelyn Elders, la más alta autoridad sanitaria de los Estados Unido
s, fue obligado a
dimitir por declarar públicamente que la masturbación «es parte de la sexualidad human
a». Merece la
pena mencionar que la prohibición que la cristiandad ha impuesto sobre la masturba
ción, antes
llamada onanismo, está basada en una interpretación errónea de la historia bíblica de Onán
. Onán fue
castigado por negarse a dar un hijo a la esposa de su hermano fallecido, como er
a costumbre en su
tiempo. Su «pecado» no tuvo nada que ver con la masturbación.1
JUGAR CONTIGO MISMO
La sexualidad taoísta se desarrolló como una rama de la medicina y por tanto no incl
uye ninguna
enseñanza moral específica.2 No prohibe ningún tipo de actividad sexual humana sino qu
e trata de
enseñar a conservar la salud cuando se practican estas actividades. Para los maest
ros taoístas, la
masturbación (que ellos llamaron práctica solitaria o ejercicio genital) era la mane
ra esencial de
lograr el control eyaculatorio y de aprender a hacer circular la energía sexual pa
ra revitalizar todo el
cuerpo. (Recuerda que la práctica solitaria, que llamaremos autocultivo o autoplac
er, no incluye la
eyaculación.)
Según el Tao, el juego es una de las mejores formas de aprender, y «jugar con nosotr
os mismos» es
una excelente manera de fortalecer nuestros genitales e incrementar nuestra ener
gía sexual. Mucha
gente se preocupa porque piensa que se masturba en exceso, pero los taoístas sabían
que no existe tal
cosa, siempre que uno aprenda a controlar la eyaculación. El problema, lo que cons
ume la energía
masculina, es el exceso de eyaculación, que puede ocurrir tanto en el coito como e
n la práctica
solitaria.
Según Kinsey y otros estudios más recientes, casi todos los jóvenes, así como la mayoría d
e los
hombres, se masturban.3 Prohibir o desanimar este aspecto tan importante de la s
exualidad infantil y
adolescente convierte a los muchachos en ladrones sexuales y les obliga a robar
su placer. Es muy
posible que tantos hombres tengan problemas de eyaculación precoz porque crecieron
con la
preocupación de eyacular antes de que les «descubrieran». El Dr. Wardell Pomeroy, en s
u libro Boys
and sex, explica que como casi todos los muchachos se masturban, deberían aprender
a hacerlo
lentamente y durante largos períodos para poder hacer el amor durante más tiempo cua
ndo sean
adultos sexualmente activos.
Los taoístas añadirían que los muchachos deben aprender a darse placer sin eyacular. L
os jóvenes o
adolescentes que eyaculan en exceso se suelen encontrar con que la energía y la mo
tivación de que
disponen para realizar otras actividades decae significativamente. Mantak Chia,
uno de los autores de
este libro, nació y creció en Tailandia. Cuando era niño, se sentaba en la escuela jun
to a otro niño que
tuvo que repetir el cuarto curso cuatro veces. El muchacho se masturbaba en clas
e todos los días
cuatro o cinco veces y eyaculaba dentro de una botella. Obviamente este es un ca
so extremo, pero
según el taoísmo, su fracaso escolar está plenamente justificado: literalmente estaba
vaciándose a sí
mismo y vaciando su cerebro. La expresión «follar hasta perder la cabeza» es una descr
ipción precisa
del estupor que sigue a las eyaculaciones repetidas.
Muchos hombres (y mujeres) casados o que mantienen una relación continúan cultivando
el placer en
solitario. En 1972, la Asociación Médica Americana informó a los médicos por medio de un
libro
llamado Sexualidad humana de que «la masturbación es practicada por hombres y mujere
s de todas las
edades, a menudo como complemento del coito sexual, y las mujeres tienden a mast
urbarse más
cuando se hacen mayores» (las estadísticas sugieren que aproximadamente el 70 por ci
ento de los
hombres y mujeres casados se dan placer a sí mismos).4
36

El placer con uno mismo no puede sustituir la práctica sexual con una pareja, pero
puede constituir un
complemento valioso. Un estudio reciente llevado a cabo a nivel nacional y patro
cinado por la
Universidad de Chicago ha descubierto que las personas que practican el sexo de
manera regular con
su pareja tienden a darse placer a sí mismos con más frecuencia que los que no lo ha
cen.5
El placer autoinducido puede ayudar a aliviar la tensión acumulada cuando lo que s
e necesita más es
una descarga sexual y no un encuentro íntimo. También puede ayudar cuando la pareja
está cansada,
distraída o tiene menos apetito sexual (si habitualmente tu pareja tiene menos ape
tito sexual que tú,
recomiéndale la lectura del capítulo 6, y asegúrate también de que ambos leéis la sección ll
amada «Las
estaciones de nuestra vida sexual» en el capítulo 9). Si por la razón que fuera siente
s que no puedes
darte placer a ti mismo, puedes aprender a hacerte multiorgásmico con tu pareja. P
uede que tardes un
poco más, pero eso es todo. También puedes practicar los ejercicios que ya has apren
dido: respiración
abdominal, la cuenta del siglo, detener la corriente y las flexiones del músculo P
C.
Nadie nos enseña a darnos placer a nosotros mismos. Y, si tenemos en cuenta el escán
dalo que se
produjo cuando el inspector general de sanidad Elders sugirió que quizá la masturbac
ión «debería
enseñarse», concluiremos que no es nada probable que se incluya próximamente entre las
materias
docentes. Casi todos aprendemos a masturbarnos a toda prisa, en soledad, o con o
tros muchachos
igualmente inexpertos. Ninguna de estas circunstancias nos ayuda a desarrollar u
na verdadera
sensibilidad o una gran habilidad por lo que a continuación te ofrecemos algunas sug
erencias.
37

EXPERIMENTA TU PROPIO PLACER. Si utilizas pornografía o textos eróticos para excitar


te,
una vez que lo logres intenta dirigir la atención a tus sensaciones corporales. La
pornografía, aunque
puede aumentar nuestra energía sexual, nos distrae y puede hacer que nos resulte d
ifícil concentrarnos
en las sensaciones corporales cuando estamos cerca del orgasmo. Muchos hombres a
prenden a darse
placer con la pornografía, y aunque este no es el mejor lugar para discutir los pr
os y los contras de esta
costumbre o de la industria sexual, es importante reconocer que la pornografía tie
ne éxito cuando te
aleja de ti mismo. En las prácticas sugeridas por este libro tienes que ir hacia d
entro y experimentar tu
propio placer, no la idea del placer que pueda tener otra persona.
ESTIMULA TODO EL PENE. Es importante estimular todo el pene. La mayor parte de l
os
hombres se centran fundamentalmente en el glande, que es la parte más erógena. Pero,
según la
medicina china, las distintas partes del pene se corresponden con los miembros y
órganos de nuestro
cuerpo (ver figura 7). Para evitar estimular en exceso una parte del cuerpo, int
enta frotar todo el pene,
tanto el cuerpo como el glande.
TÓCATE LOS TESTÍCULOS. Si no acostumbras a tocarte el escroto, quizá quieras probarlo.
Los
testículos pueden mostrarse especialmente sensibles a un toque ligero, y muchos ho
mbres disfrutan
también cuando tiran del escroto. Frotar los testículos aumenta la producción de testo
sterona, lo que
añade potencia al cuerpo, aumentando la producción de esperma y mejorando la salud g
eneral (ver
masaje de testículos en el capítulo 8). En la sección siguiente describimos la técnica p
ara «tirar del
escroto», que puede ayudarte a retrasar la eyaculación, pero de momento debes aprend
er a tocarte el
escroto por simple placer.
EXPLORA EL PUNTO DEL MILLÓN DE DÓLARES. Durante la masturbación debes explorar el
perineo y el punto del Millón de Dólares (junto al ano). Presionar sobre este punto
Justo antes de
eyacular te ayudará a detener el reflejo eyaculatorio, pero, una vez más, de momento
sólo estás
explorando por placer. Cuando presionas o aprietas este punto envías más sangre haci
a el pene, lo que
puede provocar sensaciones agradables. Una presión intensa y rítmica aplicada en est
e lugar imita las
contracciones de la próstata que acompañan a la fase contráctil del orgasmo.
Es preferible estimular el punto del Millón de Dólares cuando se ha logrado la erecc
ión y se está muy
excitado ya que, como comentábamos anteriormente, el pene se excita e hincha de ad
elante hacia
atrás. Si no sientes ninguna sensación o si sientes una sensación incómoda, detente y es
pera a estar
más excitado. Si este lugar no llega a excitarte sexualmente, vuelve a centrarte e
n el pene y en el
escroto.
TÓMATE EL TIEMPO QUE NECESITES. Es importante tomarse todo el tiempo que se desee
para disfrutar y aprender a prolongar la eyaculación. Hartman y Fithian comentan: «A
lo largo de
nuestro trabajo con más de mil casos, hemos descubierto que si un hombre puede apr
ender a prolongar
la masturbación de quince a veinte minutos, podrá prolongar el coito todo el tiempo
que quiera. Este
período de tiempo (de quince a veinte minutos) parece ser crítico y, una vez superad
o, se tiene la
situación controlada. Es así de simple»;
Puede parecer mucho tiempo, y lo es, especialmente si estás acostumbrado a masturb
arte a toda prisa
en dos o tres minutos. Un hombre multiorgásmico explicaba así la diferencia: «Cuando j
ugaba
conmigo mismo, solía eyacular en unos pocos minutos, simplemente para aliviar la t
ensión, porque
estaba aburrido o por lo que fuera. El cultivo personal es diferente. Intento ju
gar conmigo mismo sin
irme todo el tiempo que pueda. Después de intentarlo unas cuantas veces pude prolo
ngarlo durante
veinte minutos».
38

Cuando seas multiorgásmico podrás alcanzar muchas cumbres orgásmicas (sin eyacular) a
lo largo de
esos veinte minutos y podrás hacer circular la energía rejuvenecedora y sanadora por
todo tu cuerpo.
Otro hombre multiorgásmico describió esta práctica como «algo que está a medio camino entr
e la
masturbación y la meditación».
Lo último que querríamos hacer es que el autoplacer te resultara mecánico o supusiera
una carga y, al
igual que cuando hacemos el amor, no hay un número correcto de orgasmos ni una can
tidad concreta
de tiempo que sea la ideal. Ambos dependen de la situación, del tiempo libre de qu
e dispongas y de tu
nivel de excitación. Si empiezas a sentirte aburrido, pregúntate cuál es la causa de t
u aburrimiento.
¿Estás volviendo a caer en antiguos hábitos? ¿Tu forma de tocarte se está volviendo mecánica
? ¿Estás
demasiado centrado en los genitales? ¿Estás distraído? Si no puedes concentrarte, inte
nta practicar el
ejercicio de respiración descrito en el capítulo siguiente para volver a conectar co
n tu cuerpo.
Generalmente consideramos que sensibilizar nuestros cuerpos y mimarnos no es muy
masculino, pero
el placer es tan masculino como el dolor y además es mucho más divertido. Una buena
forma de
realizar estas prácticas es empezar por tomar un buen baño caliente (quizá con un poco
de sésamo
calmante y aceite de oliva) y darse un masaje corporal. Una iluminación tenue o la
luz de las velas te
ayudarán a centrarte. Otra posibilidad es sentarte frente a un espejo (con o sin v
ela) donde puedas
contemplar tu cuerpo. Intenta sentir su sensualidad; toca y siente tus manos y b
razos, tus pies (si
puedes llegar hasta ellos), pantorrillas y muslos. Tócate el pecho y los pezones.
Cuando te des placer,
intenta masajearte y acariciarte los muslos y el estómago antes de concentrarte en
los genitales.
CULTIVA EL AMOR. Aunque la mayoría de los hombres se dan placer a sí mismos (se sien
tan
culpables o no), muy pocos son capaces de hacerlo con una actitud amorosa, culti
vando el amor hacia
sí mismos mientras lo hacen. Cultivar el amor hacia uno mismo es esencial si se qu
iere ser un
compañero amoroso para los demás. La energía sexual sólo amplifica la energía que ya está en
nuestro
cuerpo, sea positiva o negativa. Si lo que sientes es amor, el amor aumentará con
el deseo sexual, pero
si lo que sientes es odio, entonces aumentará el odio. Es esencial que entiendas cóm
o la energía sexual
amplifica tus emociones, tanto cuando practicas en solitario como en pareja. Cul
tivar la energía sexual
convirtiéndola en amor y bondad te ayudará a no eyacular; es mucho más difícil mantener
el control si
sientes ira o impaciencia.
En la sexualidad taoísta no puedes separar los genitales del corazón porque la energía
sexual circula
por todo el cuerpo. Como explicó un hombre multiorgásmico: «Antes intentaba mantener s
eparados el
sexo y las emociones, pero con la práctica de la sexualidad taoísta, mis genitales e
stán cada vez más
conectados con el corazón y he descubierto en mi un amor real y profundo por mi co
mpañera, e
incluso por otras personas».
Los taoístas practican un ejercicio muy simple para conectar el corazón con los geni
tales (el amor y el
sexo). Inténtalo si te encuentras irritado, frustrado o distraído antes de empezar e
l contacto sexual
contigo mismo o con tu pareja: pon tu mano derecha sobre la ingle y los genitale
s y la izquierda sobre
el corazón, conectando así la energía sexual con el amor. Si sientes cólera, odio u otra
s emociones
negativas muy a menudo, debes transformar estas energías antes de cultivar la ener
gía sexual. La
sonrisa interna y seis sonidos sanadores (técnicas descritas en el libro Sistemas
taoístas para
transformar el estrés en vitalidad, de Mantak Chia) pueden ayudarte, y también te ay
udará una buena
terapia psicológica.
El autoamor, que es muy distinto del egoísmo y del narcisismo, es la base de cualq
uier práctica, sea
solitaria o a dúo. En el libro The G spot, los autores advierten que no han escrit
o un libro sobre el
amor. Nuestro libro tampoco trata del amor, es fundamentalmente un libro sobre s
exualidad. Pero los
taoístas sabían que si quieres ser una persona sana no puedes separar ambas cosas.
39
Ahora prueba a hacer el ejercicio de darte placer a ti mismo; te ayudará a expandi
r tu sensualidad y a
extender el placer por todo tu cuerpo. En la sección siguiente aprenderás alguno más d
e esos
complicados ejercicios destinados a controlar la excitación y a hacerte multiorgásmi
co. Pero como
todos ellos se basan en ser muy consciente del propio placer, empezaremos por da
mos placer a
nosotros mismos.
EJERCICIO 5
DARSE PLACER A UNO MISMO
1. Empieza por lubricarte el pene. El lubricante hará que aumenten tus sensaciones
. En general, el
aceite es mejor que la loción, que suele secarse más rápidamente.
2. Date placer como prefieras y recuerda que debes masajear y estimular la total
idad del pene, el
escroto y el perineo, incluyendo también el punto del Millón de Dólares.
3. Intenta mantenerte consciente de tu nivel de excitación: date cuenta del hormig
ueo que sientes en
la base del pene, de los distintos estadios de la erección; siente cómo aumenta el r
itmo cardíaco.
4. Cuando estés cerca de la eyaculación, detente y espera. Intenta sentir las contra
cciones del músculo
PC y del ano durante la fase contráctil del orgasmo, pero no debes sorprenderte si
tardas algún
tiempo en sentirlas sin eyacular. También puedes presionar el músculo PC que rodea a
la próstata
si esta comienza a contraerse y temes rebasar el límite.
5. Una vez recuperado el control, puedes volver a empezar todas las veces que qu
ieras y continuar
todo el tiempo que desees.
Si puedes experimentar las contracciones involuntarias del músculo PC durante la f
ase contráctil del
orgasmo sin eyacular, ya estás en el camino que te llevará a ser un hombre multiorgásm
ico. Y si llegas
a tener dos miniorgasmos, ¡ya lo has conseguido! Al principio estos orgasmos no se
rán muy intensos,
no sentirás temblar la tierra, pero acabarán extendiéndose a todo el cuerpo. De moment
o, dedícate a
disfrutar los temblores que te producen estos miniorgasmos. Un hombre multiorgásmi
co explicó su
experiencia con estas palabras: «Cuando estoy a punto de llegar a la eyaculación, me
detengo, me
relajo y respiro. Es como si me dejara ir o me dejara caer hacia atrás en un orgas
mo sin eyaculación. A
veces siento un tirón placentero en la próstata. Otras veces lo siento por todos mis
genitales y es tan
intenso como un orgasmo eyaculatorio (más intenso incluso). Mi esposa no suele sab
er si he eyaculado
o no hasta que se lo digo».
Si todavía no puedes sentir la fase contráctil del orgasmo y la presión que sientes en
la pelvis te resulta
muy incómoda, puedes intentar hacer el ejercicio de masaje pélvico que describimos u
n poco más
adelante en este mismo capítulo o también puedes simplemente eyacular. Si retiras la
energía sexual
de la pelvis y la masajeas, aliviarás la presión que todo el mundo siente cuando emp
ieza a practicar.
Asimismo, si accidentalmente vas demasiado lejos y eyaculas, no te castigues por
ello. Recuerda que
estás aprendiendo a realizar estos ejercicios y a controlar el ritmo de tu excitac
ión.
Aprende a Controlar la Eyaculación
Ahora que has comenzado a aprender a controlar la respiración y los músculos sexuale
s, estás
preparado para aprender algunas técnicas específicas con las que podrás controlar la e
yaculación
cuando estés muy excitado. Cuanto más practiques los ejercicios aprendidos hasta el
momento, más
fácil te resultará practicar los que te proponemos a continuación y evitar traspasar e
l punto de No
Retorno.
40

DETENERSE
En primer lugar, lo más importante es ser consciente en todo momento del ritmo de
la propia
excitación y detenerse unos toques antes (o unos movimientos antes si estás con tu p
areja) del
momento en que piensas que vas a eyacular. Muchos sexólogos le llaman la técnica de
detenerse y
volver a empezar, pero es simple sentido común. En general, más vale pararse demasia
do pronto que
demasiado tarde. Al principio, probablemente tendrás que dejar de estimularte dura
nte diez o veinte
segundos para permitir que se diluya el impulso eyaculatorio.
RESPIRAR
La respiración profunda que ya hemos comentado anteriormente es muy importante par
a controlar el
ritmo de excitación y retrasar la eyaculación cuando estás muy excitado. Una técnica par
ticularmente
efectiva es la inspirar profundamente y contener la respiración durante unos segun
dos hasta que el
impulso de eyacular desaparezca. Sin embargo, algunos hombres multiorgásmicos resp
iran
rápidamente para retrasar la eyaculación (esta respiración superficial y rápida es llama
da la
respiración de fuego en la tradición del yoga). La respiración profunda y lenta ayuda
a controlar la
energía sexual, mientras que la superficial y rápida sirve para dispersar la energía.
Puedes
experimentar con ambas y ver cuál funciona mejor en tu caso.
CONTRAER EL MÚSCULO PC
Como ya hemos mencionado, el músculo PC rodea la próstata y el semen debe discurrir
a través de
ella durante la fase de expulsión. Aprendiendo a presionar la próstata durante la fa
se contráctil (cuando
se contrae involuntariamente), se puede evitar pasar de la fase de contracción a l
a de expulsión. (Entre
la contracción y la expulsión está el infame «punto de No Retorno»). Un hombre multiorgásmic
o
describió su experiencia así: «Retengo la eyaculación contrayendo el músculo PC en el mome
nto
preciso. Me ha costado mucho tiempo llegar a dominar este proceso, pero el resul
tado definitivamente
merece la pena».
APRETAR EL PENE
Muchos sexólogos recomiendan apretarse el pene, una técnica que fue desarrollada ori
ginalmente para
ayudar a los hombres que eyaculan «prematuramente». Es muy simple. Sólo tienes que col
ocar dos
dedos de una mano en la parte inferior del pene, después sitúa el pulgar en la parte
superior y aprieta
(ver figura 8a). Algunos hombres comentan que para reducir un poco su nivel de e
xcitación agarran el
pene como si fuera el manillar de una bicicleta, apretando en la punta o en la p
arte inferior con el
pulgar (ver figura 8b). Estás técnicas son muy efectivas en la práctica solitaria, per
o resultan un tanto
incómodas cuando se realiza el coito con otra persona ya que hay que retirarse. A
fin de estar
preparado para esta situación, intenta apretarte la punta del pene utilizando la m
ente. Con la práctica,
podrás conseguirlo y evitarás la torpeza de tener que usar las manos. Otra buena técni
ca es apretarse la
base del pene (recuerda que debes apretarla también con la mente). Te ayudará a cont
rolar el nivel de
excitación y a expandir y fortalecer tus erecciones (ver figura 8c).
41

PRESIONAR EL PUNTO DEL MILLÓN DE DÓLARES


Una de las técnicas taoístas más antiguas consiste en presionar el punto del Millón de Dól
ares al
tiempo que contraemos el músculo PC. Esto nos ayuda a retrasar la eyaculación porque
desvía nuestra
atención al tiempo que interrumpe el reflejo eyaculatorio. Es una técnica simple y e
fectiva. En primer
lugar debes localizar el punto del Millón de Dólares, situado justo delante del ano
(ver figura 2, página
35). Cuando presionas en el lugar correcto debes sentir una pequeña hendidura. Ten
drás que empujar
el dedo hacia arriba hasta tocar la primera articulación. Un hombre multiorgásmico d
escribió su
experiencia así: «Presionar sobre el punto del Millón de Dólares durante un rato disminu
ye la erección
ligeramente y reduce mucho el riesgo de eyacular». Puedes utilizar esta técnica dura
nte el coito sin
necesidad de retirarte.
TIRAR DEL ESCROTO
Como los testículos tienen que acercarse al cuerpo para poder propulsar el semen h
acia fuera, alejarlos
del cuerpo ayuda a retrasar la eyaculación. Dibuja un. círculo con el pulgar y el índi
ce alrededor del
escroto (ver figura 9) y estira firmemente hacia abajo.
42

RETIRAR LA ENERGÍA SEXUAL


Más que en las técnicas mecánicas, el secreto para evitar la eyaculación reside en apren
der a bombear
la energía sexual, alejándola de los genitales y haciéndola ascender por la columna ha
cia el resto del
cuerpo. Si sigues acumulando energía sexual en la zona de los genitales, acabará sie
ndo imposible de
controlar y saldrá disparada hacia fuera por el camino más directo que tiene: a través
del pene. Sin
embargo, si retiras la energía, te resultará mucho más fácil evitar la eyaculación. Como c
omentamos
en el capítulo anterior, este es el secreto que te permitirá aprender a sentir orgas
mos en todo el cuerpo.
En la sección siguiente daremos instrucciones detalladas para mostrarte cómo hacer c
ircular la energía
sexual por todo el cuerpo, pero, entre tanto, sencillamente imagina que la energía
sexual sale del pene,
pasa por el perineo y sube por la columna. La contracción del perineo ayuda a bomb
ear la energía
hacia arriba y te prepara para el ejercicio de la Gran Aspiración que describimos
más adelante en este
mismo capítulo.
En el ejercicio 6 utilizarás estas técnicas para calmarte un poco cuando empieces a
sentirte muy
excitado. Una vez más, intenta experimentar los placenteros espasmos de la próstata
y el ano
(orgasmos de la fase contráctil) sin eyacular. Esta es la descripción que hace un ho
mbre
multiorgásmico de su capacidad de sentir orgasmos sin eyacular: «Hago varias cosas:
1) el hecho de
variar y no repetir las mismas cosas una y otra vez (variar la profundidad de la
penetración cuando
hago el amor, o usar toques diferentes cuando estoy conmigo mismo) parece servir
de ayuda; 2) voy
más lento cuando siento que me estoy acercando al límite; 3) practico los ejercicios
de respiración
profunda; 4) y movilizo el chi acumulado en mi columna, extendiéndolo por la órbita
microcósmica».
Sean cuales sean las técnicas que uses para excitarte o para calmarte, los puntos
más importantes de la
práctica son: respirar, apretar el músculo PC y aprender a relajarse en el orgasmo s
in eyaculación.
43
22/01
EJERCICIO 6
SEPARAR EL ORGASMO DE LA EYACULACIÓN
1. Empieza lubricándote el pene como hiciste en el ejercicio de darte placer a ti
mismo.
2. Antes de centrarte en los genitales, recuerda que debes tocarte y masajearte
el resto del cuerpo,
especialmente el vientre, los muslos y los pezones.
3. Date placer como más te guste, recordando estimular todo el pene, el escroto y
el perineo.
4. Presta atención a tu ritmo de excitación. Una vez más, intenta tomar conciencia de
los distintos
niveles de excitación: siente el hormigueo en la base del pene, los distintos esta
dios de la
erección; siente cómo cambia la respiración y se acelera el pulso.
5. Cuando sientas que te estás acercando al punto de No Retorno, detente, respira
y contrae
ligeramente el músculo PC alrededor de la próstata. Además, también puedes retrasar la
eyaculación presionando el punto del Millón de Dólares, utilizando el tirón escrotal, pr
esionando
en la punta del pene con el dedo o utilizando la mente para hacerlo. Puedes expe
rimentar y ver
cuál de estas técnicas funciona mejor en tu caso, pero lo más importante es estar muy
atento a la
propia excitación y detenerse a tiempo, al menos unos cuantos toques antes de lleg
ar al punto de
No Retorno.
6. Si sientes que estás demasiado excitado y te resulta difícil mantener el control,
intenta retirar la
energía sexual hacia la columna con tu mente, apretando y soltando varias veces el
músculo PC.
Si sigues sintiéndote demasiado excitado y fuera de control, detente de diez a vei
nte segundos
concentrándote en la respiración profunda.
7. Intenta sentir las contracciones del músculo PC y del ano que tiene lugar duran
te la fase
contráctil del orgasmo.
8. Después de haber alcanzado varias cumbres sin eyacular, detente. Te sentirás en p
az y/o
energetizado. Intenta sentir la energía circulando por todo tu cuerpo y las sensac
iones de
hormigueo, picor o pinchazos que te produce.
ENCONTRAR EL CAMINO
PRESIÓN PÉLVICA
La presión que sientes en la zona pélvica es el resultado de la gran cantidad de san
gre y de chi que han
sido bombeados hacia esa zona y del aumento de tu energía sexual. Si esta presión te
resulta muy
incómoda, no te detengas y eyacula, o utiliza la respiración profunda, las flexiones
del músculo PC y
el masaje del perineo (que describimos más adelante en este mismo capítulo, en la se
cción llamada «el
Bloqueo Dactilar»), para aliviar la tensión. Cuando aprendas a sentir las pulsacione
s de la próstata y a
aspirar la energía sexual hacia arriba, será mucho menos probable que sientas presión
en los genitales.
Un hombre multiorgásmico describió así su experiencia: «Cuando me detengo, mi pene sigue
duro un
par de minutos más, pero no me siento tenso ni incómodo. No siento presión en los geni
tales porque
hago los ejercicios respiratorios y aspiro la energía hacia arriba. Simplemente me
siento relajado».
Aprende a Controlar la Energía Sexual
En la sección siguiente vas a aprender la Aspiración en Frío, la técnica taoísta para reti
rar la energía
sexual de los testículos y hacerla circular por todo el cuerpo antes de estar exce
sivamente excitado e
incómodo. Y dos secciones más adelante aprenderás la Gran Aspiración, que puedes practic
ar cuando
ya estés muy excitado y te sientas incómodo.
44

Pero te resultará mucho más fácil trabajar con tu energía sexual cuando aún estés «fresco», p
lo que
te animamos a aprender este ejercicio antes de practicar la Gran Aspiración. Si ap
rendes a practicar
con éxito la Aspiración en Frío, apenas necesitarás usar la Gran Aspiración. Cuanto antes
empieces a
retirar la energía de los genitales, más fácil te resultará extender y experimentar los
orgasmos en todo
el cuerpo. Finalmente podrás utilizar tu energía sexual para sanarte y conservar la
salud.
Cuando tengas un contacto sexual, contigo mismo o con tu pareja, la Aspiración en
Frío te permitirá
contener el impulso de eyacular.
Y cuando sientas ganas de tener un contacto sexual, pero no quieras o no puedas
tenerlo, la Aspiración
en Frío te ayudará a aliviar la «presión» de la excitación y a transformar la energía sexual
n
creatividad y vitalidad. Michael Winn explica: «He enseñado esta técnica a miles de ho
mbres
occidentales y mi experiencia me ha revelado que es la forma más rápida y segura de
aliviar el deseo y
la frustración sexual, así como de aumentar el flujo de energía creativa en el corazón y
en el cerebro.
Esta técnica permite al hombre cultivar su energía sexual en cualquier momento y lug
ar: mientras
espera que le atiendan en el banco, cuando está trabajando en su oficina, e inclus
o cuando se despierta
a media noche con una erección porque ha tenido un sueño erótico».
La Aspiración en Frío
A la Aspiración en Frío también se la conoce con el nombre de «Respirar con los Testículos»,
porque
esta técnica hace que los testículos suban y bajen, como si estuvieran respirando. E
n realidad, se usa la
mente y los músculos para elevar y bajar los testículos y para retirar energía sexual
de los genitales y
dirigirla hacia la cabeza. Para los taoístas, el orgasmo no eyaculatorio no sólo per
mite a los hombres
evitar la pérdida de semen (y las hormonas, proteínas, minerales, vitaminas y aminoáci
dos que
contiene), sino evitar también la pérdida de la energía bioeléctrica (el ching-chi) gene
rada por el
esperma. (6) Los testículos fabrican las hormonas sexuales y la energía sexual, y a
partir de ellos
elevamos la energía por la columna hasta el cerebro (ver figura 10). Esto nos perm
ite retirar la energía
sexual de los genitales y finalmente producir una ola de energía revitalizante y r
efrescante que
asciende por la columna estimulando todas las terminaciones nerviosas que encuen
tra a su paso.
Podrás sentir esta ola de placer orgásmico en cualquier momento sin necesidad de est
ar excitado
sexualmente. Eso hará que sientas que tu día ha merecido la pena, y quizá justifique t
ambién tu
semana, tu mes, ¡e incluso toda tu vida!
EJERCICIO 7
LA ASPIRACIÓN EN FRÍO
1. Tócate o rodea los testículos con la mano para calentarlos hasta que empieces a s
entir un leve
hormigueo, el primer movimiento de tu energía sexual (si te encuentras en un lugar
público,
simplemente puedes tener un pensamiento o fantasía sexual).
2. lnspira y tira suavemente hacia arriba de los músculos que rodean a tus testículo
s, perineo y ano.
Mientras inspiras y tensas los músculos, imagina que absorbes esta energía sexual, r
etirándola de
los testículos hacia el perineo, el ano y el coxis.
3. Espira y relaja los músculos, pero permanece atento a tu creciente energía sexual
.
4. Continúa inspirando y tirando hacia arriba y después espira y relájate varias veces
más hasta que
puedas percibir una sensación cálida y hormigueante en el perineo. Una vez que sient
as que la
energía sexual está movilizada puedes utilizar la espina dorsal como si fuera una pa
ja que te ayuda
a absorber esa energía desde los testículos y el perineo, a lo largo de la columna,
hasta la base del
cráneo. (Hunde la barbilla ligeramente hacia atrás, lo que te ayudará a elevar la ener
gía de la
columna a la cabeza.) Repítelo de cinco a diez minutos, o hasta que veas una luz o
sientas un
hormigueo en la cabeza. Intenta hacer circular la energía dentro de la cabeza con
la mente.
45

5. Finalmente, tócate el paladar con la lengua un par de centímetros por detrás de los
dientes, en el
lugar donde el paladar se curva (ver figura 11). La lengua funciona como un inte
rruptor que
conecta los canales anterior y posterior del cuerpo, permitiendo que la energía fl
uya hacia abajo
por la parte anterior hasta el ombligo.
46

ELEVAR LA ENERGÍA

Lleva cierto tiempo aprender a hacer circular esta energía, por lo que no debes de
sanimarte,
especialmente si no tienes mucha experiencia con la meditación u otras artes que t
rabajan el aspecto
interno. También es muy posible que sientas la energía en algunos puntos de la colum
na pero no en
otros. La forma de saber si has completado el ejercicio con éxito es comprobar si
la energía ha llegado
al cerebro.
Te resultará sorprendente comprobar que puedes movilizar esta energía de forma casi
inmediata.
Como dijimos al principio del capítulo, lograrlo dependerá en gran medida de tu ener
gía sexual y de tu
sensibilidad.
Un hombre multiorgásmico nos explica su experiencia:
«Desde la adolescencia, siempre he tenido mucha energía sexual, lo que me ha llevado
a sentirme muy
frustrado. Pensé que había que ser un yogui y vivir treinta años en una cueva para apr
ender a controlar
la propia energía sexual. Después de aprender este ejercicio tan simple, me quedé sorp
rendido de que
en sólo diez minutos podía experimentar el hormigueo en la columna y en la cabeza. A
los pocos
meses pude controlar mi deseo desmedido y eliminar el sentimiento de frustración q
ue me había
acompañado durante tantos años».

47

ENCONTRAR EL CAMINO
Soltarse
Si tienes la espalda o la pelvis muy tensas, te resultará difícil elevar la energía se
xual por la columna.
Es muy importante que relajes la zona pélvica, la columna vertebral y el cuello. I
magínate que vas
montado en un caballo a galope y que mueves la pelvis hacia adelante y hacia atrás
, dejando que la
barbilla oscile arriba y abajo. La médula espinal debe balancearse como una ola.
CONDUCIR LA ENERGÍA HACIA ABAJO
Además de elevar y hacer circular la energía desde los genitales hasta el cerebro a
lo largo del canal
posterior, también es esencial que la dirijas hacia abajo por el canal anterior ha
sta el abdomen, donde
puede ser almacenada de manera segura. A los hombres les suele resultar mucho más
difícil hacer
circular la energía hacia abajo que elevarla. Michael Winn nos lo explica: «Muchos h
ombres se dan
cuenta de que es fácil elevar la energía por la columna, ya que los testículos y el ce
rebro están
conectados. Algunos llegan a descubrir este camino de manera natural, pero a la
mayoría de los
hombres les cuesta más hacer descender la energía por delante porque se encuentran c
on sus órganos y
porque tienen mucha energía emocional retenida inconscientemente en esa zona. A la
s mujeres que
realizan esta práctica les suele resultar más fácil descender la energía por delante, pe
ro tal vez les
cueste más elevarla por la columna. En algunos casos me he encontrado con hombres
a los que les es
más fácil elevar la energía por el canal frontal, en cuyo caso simplemente recomiendo
que hagan
circular la energía en sentido contrario».
Aunque todos los pasos descritos nos ayudan a elevar la energía, la contracción del
ano es la parte
más importante de esta práctica porque es esta acción de apretar la que literalmente b
ombea la
energía hacia la columna. Con la práctica, aprenderás a confiar en la mente y con una
sola contracción
rápida del ano podrás llevar la energía hasta la cabeza.
Al principio trabajarás con la elevación de la energía hasta la cabeza, lo que te ayud
ará a experimentar
orgasmos «cerebrales» o en todo el cuerpo y te hará sentirte energetizado. Pero también
es muy
importante que aprendas a llevar la energía hasta el ombligo para restablecer el e
quilibrio y permitir
que tu cuerpo la almacene para su uso posterior (ver figura 12). Los taoístas cono
cían bien la verdad
de la expresión «todo lo que sube debe volver a bajar».
Los occidentales suelen bromear sobre los yoguis que se sientan a contemplarse e
l ombligo. Para la
mayoría de la gente el ombligo sólo es un vestigio del cordón umbilical, pero en reali
dad se trata de
nuestro centro físico y energético. Fue nuestra primera conexión con el mundo exterior
: todo el
oxígeno, la sangre y los nutrientes fluían hacia nuestro cuerpo fetal a través de ese
pasadizo
abdominal. En el ombligo tenemos un reserva energética en la que podemos almacenar
a buen recaudo
la energía generada durante nuestra práctica. Posteriormente el cuerpo podrá «digerir» est
a energía
según la necesite. Asimismo, si al principio no consigues elevar la energía sexual h
asta la cabeza,
puedes conducirla por la columna hasta el abdomen y almacenarla directamente en
el depósito del
ombligo.
Si practicas un poco, podrás elevar la energía hasta arriba en muy poco tiempo.
48

49

ENCONTRAR EL CAMINO
Lo que te Puede Pasar...
NO SIENTO MI ENERGíA SEXUAL
Cuando la energía sexual no está muy activada es fácil de elevar y al cuerpo le result
a fácil digerirla
porque no está muy caliente. Pero si, tocándote los testículos o recreándote en una fant
asía sexual no
sientes suficiente energía sexual, puedes estimularte directamente los genitales.
NO PUEDO ELEVAR LA ENERGÍA POR LA COLUMNA
Si tienes problemas para elevar la energía por la columna, puedes ayudarte utiliza
ndo el bombeo
natural de ésta. El fluido cefalorraquídeo baña el cerebro y la columna. Este fluido c
ircula gracias a los
dispositivos de bombeo situados en el sacro (en la parte posterior de la pelvis)
y en la base del cráneo,
que también pueden ayudar a elevar la energía por la columna (ver figura 13). Actual
mente estos
dispositivos de bombeo son utilizadas por los médicos osteópatas, pero ya eran conoc
idas por los
antiguos taoístas hace miles de años. Puedes practicar el siguiente ejercicio estand
o de pie o sentado.
1. Activa el dispositivo de bombeo del sacro apretando el ano hacia arriba, haci
a el coxis, y
balanceando la pelvis hacia adelante y hacia atrás.
2. Activa el dispositivo de bombeo craneal (en la base del cráneo) metiendo la bar
billa hacia dentro y
hacia arriba y volviendo a sacarla después, dibujando con suavidad un pequeño círculo.
Mantén
relajados los músculos de la mandíbula y el cuello.
3 Una vez activado el bombeo del sacro y el craneal, descansa y comienza a eleva
r la energía por la
columna hasta el cerebro. Enfoca los ojos hacia la parte alta de la cabeza, eso
te ayudará a dirigir
la energía hasta la coronilla. Repite estos bombeos hasta que sientas elevarse la
energía.
NO PUEDO HACER DESCENDER LA ENERGíA
Como hemos mencionado anteriormente, muchos hombres y algunas mujeres encuentran
dificultades
para hacer descender la energía. Usando las manos, puedes frotarte el canal fronta
l que discurre por la
línea media del cuerpo, bajando desde la frente hasta la garganta, el pecho y el v
ientre. También
puedes intentar «tragar» la energía junto con la saliva. (Si esto no funciona, tal vez
tengas un bloqueo
en el canal frontal. Ver la sección «Encontrar el camino: abrir los bloqueos del can
al central», más
adelante en este mismo capítulo.)
1. Da vueltas con la lengua por el interior de la boca para activar tus glándulas
salivales.
2. Cuando hayas almacenado una gran cantidad de saliva dentro de la boca, absorb
e la energía sexual
que ahora tienes en el cerebro en tu saliva, centrando la atención en ella. (Recue
rda que la energía
sigue al pensamiento.)
3. Trágate la saliva de un golpe y síguela con la mente en su fluir por el esófago y e
l estómago. Repite
este ejercicio e imagina que la energía se va almacenando en tu estómago.
4. Finalmente, acaríciate la parte frontal del cuerpo con ambas manos, desde la ga
rganta hasta el
vientre.
50

Actualmente, la mayoría de la gente arrastra consigo mucha tensión física y emocional.


A medida que
hagas circular la energía, puede que notes tensiones o congestión en la espalda y en
el pecho. Los
hombres, en concreto, tendemos a retener y a no expresar nuestras emociones, lo
que puede
producirnos bloqueos energéticos en el canal frontal ya que las emociones se almac
enan a lo largo de
él; es decir, en el corazón, en el plexo solar, estómago e intestinos. Es esencial que
disuelvas estos
bloqueos antes de intentar practicar la Gran Aspiración.
51

Si sigues teniendo problemas a la hora de conducir la energía hacia abajo, incluso


después de
desbloquear el canal frontal, entonces prueba el poderoso ejercicio de descarga
descrito en la sección
siguiente.
La Gran Aspiración
Ahora que has aprendido a hacer circular tu energía sexual cuando no está demasiado
activada, tienes
que aprender a hacerla circular y a controlarla cuando lo esté. En este caso, la e
nergía será mucho más
fogosa, más explosiva, y será más difícil evitar que salga disparada por el pene. Pero a
ntes de intentar
realizar la Gran Aspiración, debes asegurarte de que puedes hacer circular la ener
gía tal como se
describe en el último ejercicio. Detener la energía sexual activada es como intentar
detener una
manada de caballos salvajes que corren hacia un precipicio. Antes de intentar se
mejante cosa en el
ejercicio de la Gran Aspiración debes estar seguro de que sabes montar; eso es lo
que te enseña la
Aspiración en Frío.
ENCONTRAR EL CAMINO
Disolver los Bloqueos del Canal Frontal
Si tienes problemas para hacer descender la energía y sospechas que podrías tener un
bloqueo, prueba
los ejercicios siguientes:
1. Sitúa la mano izquierda sobre el vientre y la derecha en la base de la garganta
, por encima
del corazón.
2. Imagina que, mientras inspiras, absorbes la energía por el canal central hasta
tu mano
derecha y desde allí la haces ascender por la garganta hasta la punta de la lengua
.
3. Al espirar, imagina que inviertes el flujo, haciéndola descender por debajo del
corazón hasta
el vientre. Esto te ayudará a disolver cualquier bloqueo energético en el canal fron
tal.
Como mencionamos en el capítulo 1, la eyaculación es simplemente un espasmo muscular
involuntario que estás aprendiendo a hacer voluntario para poder eyacular cuando y
como quieras.
Michael Winn explica el funcionamiento de la Gran Aspiración: «La eyaculación puede oc
urrir tan
sólo si hay suficiente energía en los nervios locales y suficiente sangre en los múscu
los locales como
para provocar un espasmo muscular. No hay nada místico en la técnica de la Gran Aspi
ración que
usamos para detener el espasmo eyaculatorio. Aprieta los músculos PC que rodean lo
s conductos
espermáticos y después tensa progresivamente los grandes músculos del trasero (y, si e
s necesario, el
pie, los puños y los músculos de la mandíbula). Estos grandes músculos retiran la energía
de los
nervios genitales enfocando la atención mental hacia la ola de sensaciones nervios
as que asciende por
la columna hasta el cerebro. Esta serie de acciones combinadas simplemente retir
an la sangre y la
energía que necesitan los músculos genitales para producir el espasmo involuntario.
Es así de simple.
Todo este tema de apretar y tensar es un poco crudo, pero funciona. Cualquier ho
mbre que practique
con regularidad y de la forma adecuada, acabará haciéndolo bien. Cientos de mis estu
diantes lo han
demostrado».
Cuando comiences a practicar la Gran Aspiración, tendrás que usar las distintas técnic
as descritas en
esta sección. Finalmente, podrás realizarla utilizando la mente y quizá también un pequeño
apretón del
músculo PC. Según un hombre multiorgásmico: «Al principio, tuve que contraer los músculos,
especialmente los del perineo y el ano, mientras me concentraba en aspirar la en
ergía hacia arriba con
la mente. Ahora la energía asciende casi por sí misma».
52

ENCONTRAR EL CAMINO
Precauciones
La Gran Aspiración es un ejercicio muy poderoso, por lo que debes asegurarte de se
guir ciertas
instrucciones de seguridad.
53

NUNCA DEJES LA ENERGÍA SEXUAL EN EL CEREBRO DURANTE MUCHO TIEMPO


Recuerda que debes tocarte el paladar con la lengua para permitir que la energía b
aje por el canal
frontal hasta el ombligo, donde puede ser almacenada de manera segura. En el pas
ado, muchos
profesores de sexualidad oriental han enseñado a sus estudiantes a aspirar la ener
gía y dirigirla hacia el
cerebro sin enseñarles cómo hacerla descender después. Esto ha dado como resultado el
llamado
síndrome Kundalini. Los taoístas sabían lo importante que era completar el círculo. Si s
ientes que
tienes demasiada energía, inspira hacia el abdomen, y al espirar, dirige la energía
hacia abajo, hasta los
dedos y las plantas de los pies (ver figura 14).
ASEGÚRATE DE QUE TE SIENTES EN EQUILIBRIO
Recuerda que la energía sexual circulará por todo el cuerpo Y amplificará cualquier em
oción que
sientas. Michael Winn explica: «Lo más importante es intentar descartar las emocione
s extremas y
evitar practicar cuando se está muy enfadado o muy lo que sea ». También debes evitar pra
c ticar
cuando estés demasiado cansado. Si estás bajo supervisión médica, debes hablar con un in
structor del
Tao Sanador (ver el apéndice), antes de comenzar con esta práctica.
HAZLO POCO A POCO
Aunque no te parezca importante, de hecho, la actitud hacia la práctica es esencia
l. El instructor taoísta
Walter Beckley lo explica así: «Muchos hombres entran en esta práctica, y eso es bueno
, pero tienen
que tener cuidado de que no se les atasque la energía en la columna porque pueden
hacerse daño.
Debes mantener una actitud alegre y juguetona y debes ser cuidadoso con tu cuerp
o. Es mejor perder
la energía y eyacular que intentar que la energía suba por la columna de manera forz
ada».
PREPÁRATE
Cuando practiques, debes tener el estómago vacío, pero sin estar hambriento. Espera
siempre al menos
una hora después de comer. El cuerpo necesita energía para digerir el alimento que a
cabas de comer,
lo que significa que dispondrás de menos energía para hacerla circular. Ponte ropa cóm
oda. La
habitación debe estar aireada, pero evita las corrientes y el viento. Y recuerda q
ue siempre debes
respirar por la nariz.
PONTE EN LA POSICIÓN ADECUADA
Al principio no es recomendable realizar estos ejercicios tumbado de espaldas, y
a que la energía
sexual ascendente podría estancarse en el pecho y causarte dolores. Es mejor estar
de pie, sentado o
tumbado sobre un costado. Y, si adoptas esta última postura, debe ser sobre el cos
tado derecho
(tumbarse sobre el costado izquierdo crea demasiada presión sobre el corazón). Una v
ez que domines
los ejercicios, podrás hacerlos en cualquier posición. Tampoco debes colocar ningún ob
jeto (como una
almohada) debajo de ti mientras estés tumbado sobre el costado derecho, ya que est
o creará un pliegue
en el canal energético que puede causarte dolores de espalda.
54

AVISO
Si tienes un herpes activo, no realices estas prácticas hasta haberte curado. Si t
ienes herpes pero está
remitiendo (es decir, si no es visible), entonces puedes realizarlas.
Al principio utilizarás los grandes músculos para ayudarte a aspirar la energía. Pero
pronto aprenderás
a confiar más en el músculo PC y tendrás que utilizar los grandes músculos cada vez meno
s.
Finalmente podrás concentrarte en la coronilla y aspirar la energía sin esfuerzo. Qu
izá tardes algún
tiempo en realizarlo, pero llegará el momento en que podrás producirte una vigorosa
descarga
energética en la columna con sólo pensar en ello.
Una vez que domines la Gran Aspiración, podrás hacer ascender la energía en cualquier
momento y
situación: mientras caminas, mientras esperas que te atiendan en un establecimient
o, conduciendo o
estando tumbado en la cama. Pero al principio debes elegir momentos tranquilos e
n los que sabes que
no serás interrumpido, así podrás concentrarte en dirigir este suave y vitalizante flu
jo energético por
todo el cuerpo.
No debes preocuparte si después de los primeros días, e incluso semanas, el efecto q
ue sientes es muy
leve. Cada persona necesita su tiempo para aprender a hacer circular la energía po
r el cuerpo. Si has
practicado otros ejercicios mentales como meditación, yoga o artes marciales, te r
esultará más fácil
realizar estos ejercicios. Si es la primera vez que practicas las artes internas
, no te sientas frustrado.
Se necesita tiempo para aprender a concentrarse. Aunque te pueda parecer difícil,
te sorprenderá
comprobar lo rápido que comienzas a sentir el movimiento energético en tu cuerpo. Co
mo la energía
se mueve siguiendo circuitos naturales, la energía guía la mente tanto como esta guía
la energía. Y
como mencionamos con anterioridad, pronto podrás olvidar la mayoría de los pasos int
ermedios de
este ejercicio y elevar la energía con la mente. Pero al igual que cuando aprendem
os a conducir,
debemos memorizar los pasos concretos antes de olvidarlos.
El bombeo energético que realiza la Gran Aspiración funciona con el mismo principio
que la bomba
de agua. Creamos la presión y la succión que aspiran la energía apretando los músculos,
pero es más
fácil aspirarla cuando estamos relajados. Durante los períodos de descanso, la mente
debe permanecer
concentrada en el flujo energético.
Es mejor practicar por la mañana o por la tarde que por la noche, ya que el aument
o de energía que
sentirás después de practicar la Gran Aspiración puede impedirte dormir. Si te ocurrie
ra esto o
sintieras que tienes demasiada energía «nerviosa», tócate el paladar con la lengua (lo q
ue conecta el
canal anterior con el posterior) y haz descender la energía desde la cabeza hasta
el ombligo, donde
puede ser almacenada. También puedes hacer girar la energía dentro de tu cerebro, co
mo acabamos de
mencionar, utilizando las técnicas aprendidas en la Aspiración en Frío. Si el problema
persiste, puedes
utilizar el ejercicio de descarga descrito más adelante en esta sección.
55
Como hemos mencionado anteriormente, si tienes dificultades para hacer descender
la energía puede
tratarse de un bloqueo en el canal frontal. Los taoístas utilizan sonidos para abr
ir los canales de energía
bloqueados y sanar el cuerpo. Esta técnica del sonido se llama «los seis sonidos san
adores»
(encontrarás una descripción detallada de ella en el libro de Mantak Chia Sistemas t
aoístas para
transformar el estrés en vitalidad). El sonido que te ayudará a abrir el canal front
al y a descargar el
exceso de energía se llama sonido del triple calentador .
Cada vez que practiques la Gran Aspiración, asegúrate de masajearte los genitales po
steriormente. El
masaje dispersará la energía que no ha sido absorbida y aliviará las sensaciones de co
ngestión o
tensión excesiva. Masajéate también el perineo, el coxis y el sacro tal como se descri
be en el ejercicio
que proponemos más adelante en este mismo capítulo. Si sientes que tienes los testícul
os llenos,
puedes practicar el ejercicio de masaje de estos órganos facilitado en el capítulo 8
. El masaje de
testículos, como el masaje pélvico, ayudará a que tu cuerpo pueda absorber la energía se
xual y el
esperma.
EJERCICIO 8
LA GRAN ASPIRACIÓN
1. Date placer hasta conseguir una erección fuerte pero sin llegar al punto de No
Retorno (quédate de
treinta segundos a un minuto del punto donde normalmente eyacularías).
2. Deja de estimularte y descansa un momento para recuperar el control. Después co
ntrae el músculo
PC firmemente alrededor de la próstata curvando también los dedos de los pies.
3. Inspira y absorbe la energía sexual desde el perineo hacia el ano y la columna
apretando
fuertemente los glúteos.
4. Contrae los músculos anales en oleadas elevando la energía hacia la columna como s
i estuvieras
bombeando los frenos de tu automóvil y toma una breve inspira ción en cada ocasión. El
movimiento de balancear la espalda, como si estuvieras cabalgando, también te ayud
ará a elevar la
energía por la columna.
5. Cuando la energía alcance la base del cráneo, asegúrate de que tienes la barbilla l
igeramente
contraída para ayudar a elevarla desde la columna hasta la cabeza.
6. Gira los ojos como si estuvieras mirando hacia la parte alta de la cabeza; es
to te ayudará a llevar la
energía hasta la coronilla.
7. Cuando has bombeado la energía hasta la coronilla, ya has realizado una Gran As
piración. El
estado de la erección servirá para saber en qué medida has tenido éxito en esta práctica:
a medida
que aspiras la energía desde los genitales y la elevas por la columna, la erección d
ebe disminuir.
8. Repítelo de 3 a 6 veces más.
9. Después de haber bombeado la energía hasta la coronilla nueve veces, utiliza la m
ente, los ojos y
todos los sentidos para hacerla girar en espiral dentro de tu cerebro, nueve, di
eciocho o treinta y
seis veces, primero en una dirección y después en la otra. Cuando hayas acabado de g
irar en
espiral, descansa un rato y experimenta la deliciosa sensación de energía en tu cere
bro, que suele
sentirse como calidez y hormigueo, como si fuera un miniorgasmo.
10. Cuando sientas el cerebro lleno, tócate el paladar con la lengua y permite que
la energía fluya
hacia abajo por el canal anterior hasta el entrecejo, la nariz, la garganta, el
corazón, el plexo solar
y finalmente hasta el ombligo, donde puede ser almacenada.
56
ENCONTRAR EL CAMINO
Situaciones con las que Te Puedes Encontrar
NO SIENTO NADA
Te hemos sugerido que practiques la Gran Aspiración antes de estar excesivamente e
xcitado. Cuanto
más excitado estés, tanto más difícil te resultará controlar la energía y más probable será q
eyacules,
con lo que perderás la energía que intentas elevar. Pero si no sientes suficiente en
ergía sexual, excítate
hasta el 95 o el 99 por ciento de tu capacidad sin llegar al orgasmo. Una vez qu
e aprendas a tener
orgasmos sin eyacular, podrás llegar hasta el nivel del orgasmo sin dejar de eleva
r la energía hasta el
cerebro. Cuando estés a punto de tener un orgasmo o mientras lo tienes, detente y
practica la Gran
Aspiración de tres a nueve veces, o hasta que sientas que la sensación orgásmica comie
nza a ascender.
ESTOY DEMASIADO EXCITADO
Tal vez te des cuenta de que estás demasiado excitado y a punto de explotar, o bie
n ya estás
eyaculando, o te sientes incapaz de elevar la energía por la columna. Si te ocurre
esto, no debes
excitarte tanto. Necesitas sentir la suficiente energía como para poder elevarla,
pero, al menos al
principio, no desees tener demasiada.
SIGO EYACULANDO
Si te acercas demasiado al punto de No Retorno, debes intentar contraer tu músculo
PC continuamente
para poder apretar firmemente la próstata y detener la eyaculación. Puedes mantener
el músculo PC
apretado mientras bombeas con los músculos de las nalgas. Si estás próximo a la eyacul
ación y
necesitas más fuerza para dirigir la energía hacia arriba, cierra los puños y aprieta
los dientes y la
mandíbula al mismo tiempo que contraes los glúteos. Esto aumentará la presión del bombeo
. Esta
última técnica debe ser evitada por los hombres que tienen mucha tensión acumulada en
el cuello y en
la mandíbula.
ME DUELE LA ESPALDA
Algunas veces resulta difícil dirigir la energía a la base de la columna y algunos h
ombres sienten un
poco de dolor, hormigueo o «pinchazos» cuando la energía entra en el sacro por primera
vez. Si te
ocurre algo así, no te alarmes. Puedes favorecer la circulación energética masajeando
suavemente esa
área con los dedos.
ME DUELEN LOS OJOS
Cuando entornas los ojos hacia arriba y hacia atrás, puedes sentir dolor en el múscu
lo ocular o en la
cabeza. Este es un signo típico de agujetas musculares y no hay nada de qué preocupa
rse. Si el
problema persiste, debes hacer esta práctica con suavidad o contactar con un instr
uctor del Tao
Sanador (ver apéndice).
57
ME DUELE LA CABEZA
Si te duele la cabeza, te sientes «raro» o tienes dificultades para dormir, tal vez
tengas demasiada
energía acumulada en la cabeza. La energía puede recalentar la zona donde se queda e
stancada,
problema que se puede resolver fácilmente movilizándola. Asegúrate de hacer circular l
a energía en tu
cabeza nueve, dieciocho o treinta y seis veces, primero en un sentido y después en
el otro (como
cuando cocinas, debes remover la cacerola para que ninguna parte del guiso quede
demasiado hecha).
Una vez que has hecho circular la energía por tu cabeza, déjala fluir por la parte a
nterior del cuerpo a
través del canal frontal. Si tienes problemas para hacer descender la energía por el
canal frontal,
puedes dejarla descender por la columna.
ME SIENTO IRRITABLE E IRACUNDO
Si la nueva energía no circula suficientemente, además de amplificar la cólera que pud
ieras albergar
previamente, también puede hacer que se recalienten y desarrollen las emociones ne
gativas, tales
como la cólera. En tal caso, intenta centrarte en reciclar esa furia (o la emoción n
egativa de que se
trate) en amor y compasión. Estudia también la sección llamada «Cuándo eyacular», más adelant
en
este mismo capítulo.
OTROS EFECTOS SECUNDARIOS
Un pequeño porcentaje de los hombres que prueban estas técnicas experimentan que se
les queda
atascado un exceso de energía en la parte superior del cuerpo. Los síntomas varían de
una persona a
otra, pero los más habituales son insomnio, zumbidos en las orejas, palpitaciones
o tensiones y dolores
de cabeza, que pueden durar varios días. Si tienes alguno de estos síntomas, abandon
a la práctica
inmediatamente y haz el ejercicio de descarga descrito en esta sección. Si persist
en, contacta con un
instructor del Tao Sanador (ver apéndice) o un acupuntor. La mayoría de los médicos oc
cidentales no
serán capaces de diagnosticar y tratar correctamente el problema porque no han apr
endido a entender
los movimientos de energía en el cuerpo y sus efectos físicos. Merece la pena mencio
nar que estos
problemas no están causados por la circulación de la energía sexual sino por la emocio
nes
preexistentes y las tensiones físicas atrapadas en la parte superior del cuerpo. L
a energía sexual
simplemente amplifica el problema, razón por la que debes tratar primero con los p
roblemas
subyacentes antes de seguir adelante con la práctica sexual.
EJERCICIO 9
DESCARGA
1. Túmbate sobre la espalda. Eleva las rodillas con una almohada si sientes dolor
en la zona lumbar.
2. Coloca las manos delante de la boca de forma que las puntas de los dedos se t
oquen y las palmas
queden encaradas hacia los pies.
3. Cierra los ojos y haz una respiración profunda. Siente el estómago y el pecho exp
andirse
ligeramente.
58
4. Sonríe y espira despacio, produciendo un leve sonido al hacerlo. Mientras espir
as, empuja las
manos hacia los pies e imagina que tu cuerpo es un tubo plano que vacías con las m
anos.
5. Repite este sonido y este movimiento tres, seis o nueve veces, imaginándote cad
a vez que retiras el
exceso de energía de la cabeza y lo llevas a través del corazón y el vientre hacia las
piernas y los
pies. Puedes intentar hacer el mismo ejercicio de pie o sentado. Si después de hac
erlo sigues
teniendo problemas para evacuar tu energía, contacta con un instructor del Tao San
ador (ver el
apéndice) o un acupuntor.
El Bloqueo Dactilar
Ahora vamos a mostrarte cómo detener el semen una vez que has pasado el umbral de
lo que Masters
y Johnson llaman inevitabilidad eyaculatoria; en otras palabras, una vez que vas
más allá del punto de
No Retorno. Siempre que sea posible, es preferible utilizar la Gran Aspiración y l
a mente para detener
la eyaculación que utilizar los dedos, porque esto puede resultar un poco extraño. U
tiliza esta técnica
cuando tengas que conservar la energía (como en caso de estar enfermo o realizar u
n trabajo físico
exigente) pero no hayas podido detenerte antes de la eyaculación. Cuando uses esta
técnica para
bloquear la salida del semen una vez traspasado el punto de No Retorno, perderás l
a erección. Pero tal
vez descubras que vuelve más rápidamente. Un hombre multiorgásmico explicó: «Después de util
izar
el Bloqueo Dactilar puedo volver a tener una erección y a hacer el amor muy rápidame
nte».
En la sección anterior comentamos que el punto del Millón de Dólares era el lugar dond
e podías
apretar para retrasar la eyaculación. También es el punto donde puedes bloquear el s
emen para impedir
que salga del cuerpo una vez superado el punto de No Retorno. Un hombre multiorgás
mico describe
así su uso del Bloqueo Dactilar: «Al principio, utilizaba el Bloqueo Dactilar durant
e el cultivo
solitario. Probaba a acercarme cada vez más al punto de No Retorno porque podía util
izar el Bloqueo
Dactilar cuando me pasaba. Yo recomendaría que se practique primero durante el cul
tivo solitario para
que no resulte extraño cuando se realice haciendo el amor».
Básicamente, el Bloqueo Dactilar consiste en presionar el punto del Millón de Dólares
(el entrante que
está justo delante del ano) con los tres dedos medios de la mano derecha (ver figu
ra 15). Si tu mano
dominante es la izquierda, utilízala; necesitarás toda la fuerza de tu mano dominant
e para practicar
esta técnica (asimismo, debes asegurarte de tener las uñas cortas y romas para no ha
certe daño). Debes
ejercer la presión cuando sientas que has traspasado el punto de No Retorno pero a
ntes de empezar a
eyacular, y debes mantener la presión hasta que las contracciones eyaculatorias se
detengan.
Debes presionar en el punto donde el conducto eyaculatorio y la uretra membranos
a se encuentran. Un
hombre multiorgásmico sugiere: «Debes tener en cuenta que la concentración y la presión
que debes
aplicar durante el orgasmo al principio reducirán tu disfrute de las contracciones
orgásmicas.
Sabiéndolo, podrás mantener la presión hasta el final». No debes preocuparte: con el tie
mpo esta
práctica te resultará más fácil y te distraerá menos.
Si aplicas la presión en el lugar correcto, no saldrá nada de semen y si sale semen
es que todavía no
has encontrado el punto del Millón de Dólares. La próxima vez acerca los dedos un poco
más al ano y
asegúrate de presionar firmemente en la hendidura.
Si tienes curiosidad por saber si has hecho el ejercicio correctamente puedes or
inar en una taza. Si la
orina es clara, lo has hecho bien. Si la orina es muy turbia, entonces el semen
ha ido a parar a la vejiga,
has tenido una eyaculación retrógrada. Si te ocurre esto, la próxima vez (como ya hemo
s mencionado)
intenta situar los dedos un poco más cerca del ano.
59
Cuando bloqueas el semen con los dedos, la mayor parte del fluido vuelve hacia e
l epidídimo y las
vesículas seminales. Los tejidos de estas regiones son muy elásticos y no resultan d
añados por esta
técnica, pero es muy importante que después de realizado el ejercicio te masajees la
zona pélvica (ver
el ejercicio de masaje pélvico en la página 103), hagas las flexiones del músculo PC,
y lo óptimo sería
que pudieras hacer circular tu energía sexual por todo el cuerpo, tal como se desc
ribe en la sección
anterior. Cuando empieces a usar el Bloqueo Dactilar tal vez sientas presión, e in
cluso dolor, lo que
significa que todavía es más importante que ayudes a tu cuerpo a reabsorber el semen
. Un hombre
multiorgásmico explica así su experiencia: «En el Bloqueo Dactilar tienes que tener cu
idado de no
empujar con demasiada fuerza. Una noche apreté muy fuerte cuando empecé a sentir los
espasmos y
después me estuvo doliendo durante un rato».
Buena parte de la presión que se suele sentir en la pelvis después de practicar el B
loqueo Dactilar o la
Gran Aspiración puede ser aliviada masajeando varios puntos clave de la zona pélvica
. Lo primero y
más importante es masajearte el perineo (el lugar entre la base del pene y el ano)
y los testículos (el
ejercicio de masaje de los testículos se encuentra en el capítulo 8). Esto aliviará la
presión y ayudará a
tu cuerpo a reabsorber el semen. También es importante que te masajees el coxis, e
n concreto la
hendidura entre el ano y el coxis (ver figura 16) y los ocho orificios del sacro
(ver figura 17). Esto te
ayudará a absorber la energía sexual generada.
60
61
Una vez perdida la erección se derramará una pequeña cantidad de semen, por lo que est
a técnica no es
aconsejable como método anticonceptivo. Sin embargo, si se combina con otro método a
nticonceptivo
mejorará su eficacia. Como con esta técnica se pierde parte de la energía, cuanto ante
s aprendas a
realizar la Gran Aspiración, tanto mejor resultará para ti. No obstante, a pesar de
que al principio te
puedas sentir fatigado, sentirás que la energía vuelve a ti mucho antes que si hubie
ras eyaculado.
Esta es una práctica muy poderosa que, al principio, no debe ser utilizada más de un
a vez cada dos o
tres días. Si eres mayor o estás enfermo, al principio no debes utilizarla más de dos
veces por semana.
La energía sexual retenida puede hacer que te sientas sediento o acalorado. Si es
así, bebe más agua.
Después de haber practicado esta técnica de uno a tres meses, y algunas veces antes,
notarás que tu
vigor sexual aumenta y tienes erecciones con más frecuencia. Incrementa tu activid
ad sexual (solitaria
y a dúo) con moderación; intenta no sobrepasarte.
EJERCICIO 10
EL BLOQUEO DACTILAR
1. Cuando sientas que la eyaculación es inevitable, presiona con los tres dedos ce
ntrales (es decir,
dejando fuera el pulgar y el meñique) de tu mano dominante, en el punto del Millón d
e Dólares,
con la fuerza suficiente como para detener el flujo de semen.
2. Debes mantener los dedos ligeramente curvados y el dedo medio debe presionar
directamente
sobre la uretra. Cuando estás próximo a la eyaculación este conducto se dilata, por lo
que te
resultará fácil encontrarlo. Los otros dos dedos deben presionar a ambos lados del c
onducto para
mantenerlo en su sitio.
3. Contrae el músculo PC, que rodea la próstata, y tira del perineo hacia arriba. El
eva la energía
orgásmica por la columna hasta el cerebro.
4. Mantén los dedos en esa posición antes, durante y después de las contracciones.
5. Cuando el bombeo se haya detenido completamente, retira los dedos.
EJERCICIO 11
MASAJE PÉLVICO
1. Utilizando los dedos, masajéate el punto del Millón de Dólares en círculo, primero en
una
dirección y después en la otra.
2. Repite este masaje entre el ano y el coxis.
3. Repite este masaje en cada uno de los ocho orificios del sacro. Si no puedes
encontrar los orificios
individuales, hazte un masaje general de la zona en lugares diferentes, describi
endo círculos
primero en un sentido y después en el otro.
62
ENCONTRAR EL CAMINO
Dolor
Si sientes un dolor intenso, probablemente has presionado en un punto demasiado
hacia adelante o lo
has hecho demasiado tarde. Cuando esto ocurre, la uretra, que es como una mangue
ra que hubiera sido
comprimida, se hincha con el fluido que contiene y puede producir dolor. Tienes
que cerrar el grifo
antes de que el agua (o en este caso, el semen) entre en la manguera. Asegúrate de
presionar más atrás
y/o antes la próxima vez. Asegúrate también de no presionar con demasiada fuerza. Es n
ormal sentir
un poco de incomodidad, especialmente durante las primeras semanas, causada por
la presión aplicada
con los dedos y por la presión del fluido en la pelvis, pero no debe durar demasia
do tiempo. Si sientes
dolor, intenta refinar la técnica u olvidar esta medida de cierre y concentrarte e
n la Gran Aspiración
que es más importante.
Sientes Presión en la Cabeza
Después de practicar durante un mes o más, puedes sentir cierta presión en la cabeza c
omo resultado
del aumento de energía en tu cuerpo. Es un signo de que estás progresando, de que tu
cuerpo tiene
mucha más energía que antes. Algunos experimentan este aumento de energía como un horm
igueo
placentero, como electricidad estática sin descarga (esta energía es la misma kundal
ini que ha sido
popularizada por los profesores de tantra en Occidente). Sin embargo si este pod
er empieza a resultarte
desagradable, una vez más puedes hacerlo circular por el resto del cuerpo presiona
ndo con la lengua
en el paladar y permitiendo que la energía fluya hacia abajo.
Si tienes la presión sanguínea alta, debes mantener la lengua en la mandíbula inferior
(en lugar de
tocarte el paladar) mientras diriges la energía hasta la planta de los pies (ver f
igura 14). El ejercicio
físico, el masaje de pies y una dieta a base de cereales integrales, también te ayud
arán a asentar la
energía. Si todavía no estás preparado para aprender a hacer circular la energía por tod
o tu cuerpo,
entonces puedes eyacular una o dos veces para liberar el exceso de energía.
Permite que la Erección Disminuya Cada Veinte Minutos
Si habitualmente te das placer o haces el amor durante más de veinte minutos, lo q
ue puede suceder
muy fácilmente cuando eres multiorgásmico, es importante permitir que la erección dism
inuya un
poco cada veinte minutos para que la sangre vuelva a circular por todo el cuerpo
. Vale la pena
mencionar una vez más que el kung fu sexual no es una prueba de resistencia. Date
placer y cultívate
mientras tengas el tiempo y el deseo de hacerlo.
Evitar el Recalentamiento
Según el Tao, la erección es una energía asociada al elemento madera (y al hígado). Por
tanto, cuando
no eyaculas y elevas la energía del orgasmo, aumentará tu energía hepática. Si este exce
so de energía
no es transformada en amor y compasión, se transformará en cólera y odio. Por tanto, c
uando tengas
mucha energía, debes intentar ser especialmente bueno y amoroso con tu compañera o,
si no tienes
compañera, con las personas que forman parte de tu vida.
63
Entre las técnicas que puedes utilizar para prevenir el recalentamiento están las de
beber mucha agua e
incluso tragar tu propia saliva, lo que tendrá un efecto refrescante en tu cuerpo.
Tu estado emocional
también puede afectar a tu energía corporal. Si te sientes tranquilo y amoroso, el c
uerpo puede
absorber la energía mucho más fácilmente. Si sientes cólera o desprecio hacia ti mismo o
hacia tu
compañera, corres un riesgo mucho mayor de recalentarte. Si ya lo estás o sientes qu
e tienes mucha
más energía de la que puedes absorber, probablemente deberías eyacular. Si el problema
persiste,
intenta practicar la «sonrisa interna» o los «seis sonidos curativos» descritos en Siste
mas taoístas para
transformar el estrés en vitalidad, o contactar con un instructor del Tao Sanador
(ver el apéndice).
Cuándo Detenerse
La mayoría de los hombres dejan de masturbarse o de hacer el amor cuando eyaculan,
pero una vez
que aprendas a realizar la Gran Aspiración y te hagas multiorgásmico, la cuestión de c
uándo detenerse
puede plantearse de forma muy real. Habrá días en los que querrás darte placer o hacer
el amor durante
mucho tiempo y habrá otros días en los que querrás tener un orgasmo múltiple pero breve.
La elección
está en tu mano y dependerá de las circunstancias de tu vida. Tu propio deseo y sati
sfacción y los de tu
compañera deben ser tu guía.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que no hay que sobrepasarse, especial
mente al principio.
Como explica el instructor taoísta Masahiro Ouchi: «Los hombres se sienten muy poder
osos cuando
empiezan a practicar el kung fu sexual y no suelen saber cuándo detenerse. Tómatelo
con calma y
permite que tu cuerpo y el de tu compañera se acoplen». También debes asegurarte de qu
e tu
compañera tenga la suficiente energía sexual para estar a la altura de tu nuevo nive
l de intensidad.
Puedes proponerle que lea el capítulo 6 que está escrito especialmente para ella, pe
ro no la presiones y
sé sensible a sus necesidades. Siempre puedes practicar por tu cuenta.
A mucha gente le preocupa masturbarse demasiado o piensa que descuidará otras áreas
de su vida si se
permite experimentar demasiado placer. Según el Tao, si eres capaz de darte placer
y satisfacerte, no
tendrás que estar buscando continuamente sexo superficial u otros estímulos insatisf
actorios.
Cuándo Eyacular
Cada vez que tienes un orgasmo, absorbes más energía sexual en tu cuerpo; por tanto,
si acabas
eyaculando, pierdes menos energía de la que hubieras perdido si antes no hubieras
tenido múltiples
orgasmos. Por ejemplo:
1. Si tienes media docena de orgasmos (haciendo circular la energía en cada ocasión
por el cerebro y
el resto del cuerpo) y después eyaculas, perderás aproximadamente la mitad de tu ene
rgía sexual.
2. Si tienes media docena de orgasmos y después utilizas el Bloqueo Dactilar, perd
erás
aproximadamente una cuarta parte de tu energía sexual.
3. Si tienes media docena de orgasmos y después utilizas la Gran Aspiración (y no ey
aculas), no
perderás nada de tu energía sexual.
Esta última opción es la que te da la posibilidad de cultivarte y sentir orgasmos ex
táticos en el cerebro
y en todo el cuerpo. También te permite cultivar esta energía para favorecer tu salu
d general. Pero si
generas toda esa energía y la retienes, te arriesgas a un sufrir un recalentamient
o a menos que seas
capaz de hacerla circular por la órbita microcósmica.
64
El ideal taoísta es eyacular lo menos posible, pero cada hombre debe evitar la eya
culación durante el
período de tiempo que sea más apropiado según sus circunstancias. En las palabras de S
u Nü, «uno
debe medir la propia fuerza y eyacular de acuerdo a ello. Cualquier otra opción es
forzada o estúpida».
La fuerza depende de la edad, del estado de salud, del estado mental y de la vol
untad.
Sun Ssu-miao, uno de los principales médicos de la antigua China, explicaba que lo
s hombres
mantienen la salud y la longevidad eyaculando dos veces al mes, siempre que coma
n sano y hagan
ejercicio. También ofreció estas guías específicas:
Un hombre de veinte años puede eyacular una vez cada cuatro días.
Un hombre de treinta años puede eyacular una vez cada ocho días.
Un hombre de cuarenta años puede eyacular una vez cada diez días.
Un hombre de cincuenta años puede eyacular una vez cada veinte días.
Un hombre de sesenta años no debería eyacular.
No hace falta añadir que esta prescripción no limita el número de veces que un hombre
de cualquier
edad puede disfrutar del sexo y de los orgasmos sin eyacular. El hecho de restri
ngir la eyaculación
puede sonar un poco decepcionante, pero una vez que hayas tenido orgasmos múltiple
s sin eyacular no
la echarás de menos. En las palabras de un hombre multiorgásmico, «una vez que tengas m
ultis
[orgasmos no eyaculatorios], nunca querrás volver a los orgasmos normales [eyacula
torios]. Los
orgasmos normales se localizan en los genitales; los multis se extienden a todo
el cuerpo».
Sun Ssu-miao, que vivió 101 años, eyaculaba sólo una vez de cada cien veces que hacía el
amor. Pero,
en lugar de adherirte a una fórmula numérica rígida, debes prestar atención a tu cuerpo.
Si te sientes
enfermo o agotado, si estás borracho o empachado, debes evitar eyacular. Si trabaj
as duro
posiblemente querrás conservar el semen, pero si estás de vacaciones quizá desees eyac
ular con más
frecuencia. Los antiguos taoístas vivían cerca de la naturaleza y creían que, al igual
que las plantas y
animales conservan su energía durante el invierno, la gente también debería hacerlo. A
demás de las
estaciones, hay otros ritmos que determinarán la frecuencia de tus eyaculaciones.
Si quieres concebir
un hijo, tendrás que eyacular cuando tu compañera esté ovulando.
En general, cuando eyacules debes sentirte fresco y energetizado. Si la eyaculac
ión te deja exhausto o
con una sensación de vaciedad o depresión, debes aumentar el tiempo entre dos eyacul
aciones
consecutivas o evitar eyacular hasta que tu energía sexual se haya regenerado. Cua
ndo eyaculas,
puedes conservar parte del semen y de la energía sexual si te acercas al punto de
No Retorno con
lentitud en lugar de precipitarte enérgicamente en el clímax. Después de eyacular pued
es practicar las
contracciones del músculo PC para apretar tus músculos pélvicos y reducir la cantidad
de energía que
generalmente se pierde después de la eyaculación.
Al mismo tiempo es importante no obsesionarse con evitar la eyaculación y no casti
garse o sentirse
mal con uno mismo cuando se eyacula. Michael Winn lo explica así: «Es muy importante
no
convertirse en un fanático de la no-eyaculación. Muchos de los hombres que aprenden
kung fu sexual
piensan: Bueno, esto es genial. Tiene mucho sentido. Quiero hacerlo . Y después, cuan
do tienen
problemas para controlar la eyaculación, comienzan a juzgarse y a sentirse culpabl
es. No entienden el
verdadero sentido de la práctica, que no trata de si se eyacula o no, sino de si s
e puede reciclar parte de
la energía sexual por el resto del cuerpo antes de eyacular. Obviamente, cuanto más
retrases la
eyaculación, más oportunidades tendrás de cultivar esta energía y dirigirla hacia propósit
os creativos y
a tu desarrollo espiritual. Si necesitas eyacular, estás a punto y no puedes deten
erlo, simplemente
sigue adelante. No te culpes. En último término, lo realmente importante no es la en
ergía que reside
en el esperma sino el amor mutuo que existe entre tu pareja y tú»
65
Recuerda que la energía es más que el esperma: si puedes absorber parte de la energía
presente en éste,
has adelantado un gran trecho en relación al lugar donde empezaste, tanto en término
s del nivel de
placer que experimentas como de la energía que puedes hacer circular por el cuerpo
para mejorar tu
salud. La verdadera satisfacción procede tanto del placer como de la salud; en el
capítulo siguiente, te
mostramos cómo compartir ambos con tu pareja.
PODER Y SEXUALIDAD
Las prácticas que estás aprendiendo en este libro son muy poderosas. Cuando las haya
s aprendido es
muy natural que te sientas orgulloso de tu capacidad de dominar la energía sexual
y de tus nuevas
habilidades en la cama. Sin embargo, es esencial que evites el fanfarroneo y el
machismo que
acompañan a buena parte de la sexualidad masculina. Como explica el instructor taoís
ta Masahiro
Ouchi: «El kung fu sexual es muy fácil de aprender y muchos hombres empiezan a senti
rse muy
poderosos en la cama, pero no debe convertirse en un viaje de poder. El poder tr
ata de conquistar; es
opuesto al amor y a la verdadera práctica espiritual». Ouchi, cinturón negro de karate
, compara el kung
fu sexual con lo que él ha observado en el karate: «La mayoría de los cinturones negro
s utilizan su
poder incorrectamente. Se hacen más rígidos y egoístas y pierden la sensibilidad y la
suavidad que son
el verdadero origen de su poder».
Para practicar el kung fu sexual correctamente, debes abrir tu corazón y practicar
con un espíritu de
humildad y de amor compasivo, no con arrogancia y egoísmo. El egoísmo es una expresión
de
inseguridad y, a medida que aprendas a sentirte verdaderamente confiado a nivel
sexual, podrás
abandonar la pretensión y el pavoneo. Recuerda que estas prácticas y tu nueva energía
sexual
amplifican tus emociones, por eso es esencial que las cultives. Si la arrogancia
y el egoísmo son un
problema para ti, intenta practicar los seis sonidos sanadores (ver Sistemas taoís
tas para transformar
el estrés en vitalidad). Si no prestas atención a estas emociones, limitarán tu práctica
, tu placer y la
calidad de tu compañía.
EL ARTE DE HACER EL AMOR
Muchos hombres se centran tanto en sus ejercicios cuando comienzan a practicar e
l kung fu sexual que
pierden el contacto con su pareja y con el proceso extático y espontáneo de hacer el
amor. Puedes
practicar todo lo que quieras por tu cuenta, pero cuando estés con tu pareja es mu
y importante recordar
que no se trata exclusivamente de tu práctica. El propósito del contacto sexual es h
acer el amor, y es
del amor del que proceden el placer y la salud; no se trata de generar energía sex
ual para ti mismo ni
de demostrar tus habilidades. Masahiro Ouchi lo explica así: «La técnica no es más que e
so, técnica.
No es el verdadero arte. Debes aprender la técnica lo suficientemente bien como pa
ra poder olvidarte
de ella. Es como si estuvieses aprendiendo a tocar un instrumento musical, en pr
imer lugar tienes que
aprender a tocar las escalas, pero después debes olvidarlas y tocar espontáneamente».
En los dos
capítulos siguientes pasamos de los ejercicios en solitario que te ayudan a conver
tirte en un hombre
multiorgásmico a los ejercicios a realizar en pareja, que os ayudarán a ti y a tu co
mpañera a
convertiros en una pareja multiorgásmica (los hombres gays pueden desear saltar di
rectamente al
capítulo 7).
66
CAPÍTULO CUATRO
Conoce a Tu Compañera
El Discurso del Tao más elevado bajo el cielo explica que: «Entre las habilidades po
seídas por los
hombres resulta imprescindible un conocimiento de las mujeres. Y cuando se tiene
una mujer, sólo los
más hábiles son capaces de estar a la altura de la tarea». La unión de hombre y mujer es
el fundamento
del kung fu sexual porque siempre se ha creído que a través de este lazo primario se
podían alcanzar
un placer infinito y una salud sin precio. Contando con estos incentivos, los ta
oístas refinaron el
encuentro sexual hasta convertirlo en un arte de la intimidad y el éxtasis.
Una vida amorosa armoniosa era considerada esencial para la felicidad conyugal y
a los recién casados
se les proporcionaban «libros de cabecera» que demostraban gráficamente cómo alcanzar es
ta dicha.
Nunca nos plantearíamos aprender a cocinar sin la guía de un libro o dos, pero en la
práctica amorosa,
que evidentemente es al menos tan compleja como el arte culinario, los hombres y
mujeres
occidentales nos vemos obligados a descubrir el misterioso mundo del sexo sin ot
ra guía que unas
pocas imágenes desesperadamente románticas procedentes de las películas o de la televi
sión.
El sexo de las películas de Hollywood no es buen sexo; sólo es sexo rápido. El contact
o urgente y
apasionado que muestran la mayoría de las películas, en el que la mujer está lubricada
inmediatamente
y se queda satisfecha tras unos breves minutos de coito nos daría risa si no fuera
porque induce a
muchos espectadores a imitar esa forma de hacer el amor tan poco realista. Debem
os tener en cuenta
que los imperativos que condicionan al director (que tiene que mantener el ritmo
de la trama) y el
rechazo del público a observar el placer corporal, hacen imposible explorar los ma
tices sutiles del
encuentro sexual en la pantalla. Candice Bergen describió la fórmula que empleaba pa
ra los orgasmos
cinematográficos en la revista Esquire: «Diez segundos de respiración acelerada, girar
la cabeza de
lado a lado, simular un leve ataque de asma y morir un poco». Demasiado para un pr
eámbulo.
Las películas pornográficas, cuyo «argumento» generalmente sólo sirve para unir unas escen
as de sexo
con otras, deberían ofrecer la oportunidad de aprender un repertorio sexual más ampl
io. Sin embargo,
el movimiento frenético e ininterrumpido de buena parte de la pornografía refleja más
el ritmo
masturbatorio de la mano masculina que las sensaciones sutiles y profundas del c
ontacto sexual de
carne y hueso.
No debe sorprendernos que los hombres occidentales, acostumbrados a películas, tel
evisión y
pornografía, eyaculen tan rápido. Casi un 80 por ciento de los hombres estudiados po
r Kinsey
eyaculaban dos minutos después de efectuar la penetración. Ambos, hombres y mujeres,
salen
perdiendo con estos coitos que son como un fuego rápido. Hartman y Fithian aventur
an la hipótesis de
que esta relación tan rápida no deja tiempo suficiente para que los compuestos químico
s naturales que
acompañan a las caricias y a la excitación sexual sean liberados en la corriente san
guínea,
cortocircuitando la sensación general de bienestar que habitualmente acompaña al con
tacto sexual. Los
taoístas dirían que cuando el sexo es tan rápido, el hombre y la mujer no son capaces
de intercambiar
sus energías sexuales ni de armonizarse, y pueden incluso vaciarse mutuamente de e
nergía. Esto no
significa que los contactos rápidos no sean lo más adecuado en algunas ocasiones, es
pecialmente si tú
y tu pareja tenéis mucha práctica en el encuentro extático, lo que os permite armoniza
ros y satisfaceros
rápidamente.
67
Casi un cuarto de siglo después de que Kinsey publicara sus descubrimientos (en me
dio de la
revolución sexual y el movimiento de liberación de las mujeres), Morton Hunt descubr
ió en un estudio
posterior que los hombres «aguantaban» sin eyacular diez minutos en lugar de dos. Au
nque sigue
siendo un lapso bastante breve según la norma taoísta, este incremento supone una me
jora del 400 por
cien. A pesar de que los hombres solemos ser retratados como amantes insensibles
que sólo nos
guiamos por nuestro propio interés, una cosa está clara: el principal motivo que nos
ha llevado a
prolongar el acto sexual a lo largo de los últimos años ha sido el deseo de satisfac
er a nuestras parejas,
que han ido descubriendo que podían tener orgasmos e incluso ser multiorgásmicas. En
una entrevista
realizada a más de cuatro mil hombres, Anthony Pietropinto concluyó que, sorprendent
emente, el 80
por ciento de ellos evaluaba su propia satisfacción sexual dependiendo de si había p
roporcionado uno
o más orgasmos a su pareja.1 Una vez que te hagas multiorgásmico podrás satisfacer a t
u pareja tarde
lo que tarde en tener un orgasmo.
Pero lo primero que tienes que hacer para aprender a satisfacer a tu pareja, es
quitar tu ego de en
medio. No le estás «dando» un orgasmo ni estás tratando de ser el mejor amante que haya
tenido
nunca. A gran cantidad de hombres les preocupa excesivamente su actuación sexual.
Si puedes
despreocuparte del juicio externo y sustituirlo por el placer, el suyo y el tuyo
, podrás satisfacer a la
más lujuriosa de las amantes. Recuerda que los mejores amantes son los hombres que
están
completamente relajados y son conscientes de lo que ocurre tanto en su propio cu
erpo como en el de
su amante. En el capítulo 2 comenzaste a entender lo que ocurre en tu cuerpo y en
este capítulo
aprenderás a reconocer lo que pasa en el suyo.
Hay un último punto que merecer la pena recordar. Es mucho más fácil practicar kung fu
sexual con
una pareja regular con la que tengas profundos lazos emocionales y físicos. En su
estudio sobre los
hombres multiorgásmicos, Dunn y Trost hallaron que a los hombres les resulta mucho
más fácil
hacerse multiorgásmicos con una pareja conocida que permita la cercanía emocional y
el sexo
pausado. Todos los hombres entrevistados concluyeron que la finalidad no era ten
er orgasmos
múltiples sino hacer el amor de forma placentera y amorosa. Los orgasmos múltiples s
on tan sólo uno
de los muchos tesoros que descubrirás en este camino que te conduce a una forma de
hacer el amor
más íntima y extática.
SU CUERPO
La sexualidad femenina ha sido origen de mucho misterio y mistificación a lo largo
de la historia
occidental. Los órganos sexuales femeninos son en gran medida internos (en oposición
a los
masculinos que son fundamentalmente externos), lo que les ha hecho objeto de muc
hos estudios y de
todavía más confusión. Cada hombre (y mujer) debe saber algunos hechos básicos de la ana
tomía
femenina (ver figura 18). Recuerda que éstas son descripciones genéricas y que la an
atomía sexual,
masculina o femenina, varía mucho de una persona a otra, como todo el resto de la
anatomía.
EL MONTE DE VENUS
Descendiendo por el vientre femenino lo primero que encontramos es el monte de V
enus. Venus, por
supuesto, era la diosa del amor. El monte es la capa de piel almohadillada y cub
ierta de pelo que
recubre el hueso púbico. Cuando eras adolescente, probablemente sentiste esta part
e del cuerpo de tu
novia al bailar muy pegado a ella. El monte está justo encima del clítoris; para alg
unas mujeres esta
área es sensible al contacto y la presión, pero otras prefieren centrarse más abajo.
68
LOS LABIOS EXTERNOS
Al descender hacia los muslos, el monte se separa en dos labios mayores externos
. Aunque se les
llama «labios», cuando la mujer no está excitada son relativamente planos y no tienen
mucho aspecto
de tales.
LOS LABIOS INTERNOS
A diferencia de los externos, los labios internos carecen de pelo y están relacion
ados con otras
membranas mucosas, como los labios de la boca. Cuando no están excitados, su color
puede variar del
rosa al rojo oscuro o violeta. Durante la excitación sexual se llenan de sangre, s
e oscurecen y se hacen
más gruesos. A veces pueden hincharse hasta tener dos o tres veces su tamaño normal
y pasan a tener
un color rojo brillante. Estos cambios también señalan que la mujer está muy excitada
y próxima al
orgasmo.
69
EL CLÍTORIS
Sigue los labios internos hasta el lugar donde se juntan, justo debajo del monte
. Allí forman una
cubierta protectora para el glande del clítoris, que es muy sensible; el glande cl
itoridiano se parece
mucho al glande del pene masculino por su abundancia de nervios sensitivos. Habi
tualmente el glande
está recubierto, pero puede ser visto si la cobertura se retira suavemente. Es tan
sensible que a muchas
mujeres su estimulación directa les resulta dolorosa. Por eso las mujeres suelen p
referir que se les
estimule el cuerpo del clítoris, que se extiende hacia el monte y se puede sentir
bajo la piel como si
fuera una cuerda móvil. Después del orgasmo, un gran número de mujeres sienten que el
clítoris está
demasiado sensible como para soportar la estimulación directa durante algunos minu
tos. Esta
hipersensibilidad es similar a la que muchos hombres experimentan después de eyacu
lar.
Como el pene, el clítoris está hecho de tejido eréctil y su glande se llena de sangre
cuando está
excitado. Mucha gente compara el clítoris con la cabeza del pene y, de hecho, evol
utivamente, se
originaron a partir del mismo tejido embrionario. Sin embargo, el clítoris tiene l
a particularidad de ser
el único órgano, en ambos sexos, que existe exclusivamente para proporcionar placer
sexual. Esto
supone el fin de la creencia de que las mujeres son menos sensuales que los homb
res: ellas son las que
tienen una parte del cuerpo dedicada exclusivamente a la excitación sexual.
LA URETRA
Debajo del clítoris está la apertura de la uretra, el conducto que lleva hasta la ve
jiga. A diferencia de
los hombres, cuya uretra es relativamente larga (se extiende a lo largo de todo
el pene), en las mujeres,
el trayecto hasta la vejiga es relativamente corto y por esta razón las mujeres ti
enden a tener más
infecciones que los hombres en el sistema urinario y en la vejiga. El movimiento
pendular dentro-
fuera propio del coito puede empujar a las bacterias a subir por la uretra femen
ina. Si tu pareja tiene
infecciones frecuentes, anímala a orinar después de hacer el amor. Eso la ayudará a ev
acuar las
bacterias.
LA VAGINA
Debajo del clítoris y de la uretra está la entrada a la vagina. Las paredes de ésta de
scansan una sobre
otra, creando más un espacio potencial que un espacio real; y tienen muchos pliegu
es, lo que explica
su capacidad para albergar un pene de casi cualquier tamaño, por no hablar del niño
durante el parto.
Esta capacidad vaginal de contraerse y dilatarse (puede encajar cómodamente inclus
o alrededor de un
dedo) es la que hace que el tamaño del pene no suela suponer un problema.
En reposo, las paredes posterior y anterior de la vagina miden aproximadamente s
iete y seis
centímetros respectivamente. Cuando una mujer se excita, su vagina se ensancha y e
stira. Los dos
tercios más internos de la vagina se hinchan, lo que suele dar como resultado una
menor excitación de
esta parte interna. Por el contrario el tercio externo se estrecha al ser irriga
do por una mayor flujo de
sangre, por lo que la mujer puede sujetar bien un pene pequeño. Como mencionamos e
n el capítulo
anterior, cuanto más fuerte sea el músculo PC de tu pareja, más fácilmente podrá contraer
su vagina
alrededor de tu pene y aumentar la estimulación para ambos. Si a tu pareja le gust
a la penetración
profunda y tienes problemas para estimular la parte más interna de su vagina, espe
cialmente una vez
que se ha dilatado, te agradará saber que hay posiciones que reducen el tamaño de la
vagina y facilitan
la penetración profunda (ver la sección llamada «Posiciones placenteras y saludables» en
el próximo
capítulo).
70
Muchas mujeres afirman ser más sensibles cerca de la apertura de la vagina, pero o
tras declaran ser
sensibles en otras partes, como las paredes del fondo e incluso en el cuello del
útero (ver en la sección
siguiente, «El punto G y otros puntos sensibles»). No hay principios universales en
cuanto a la
estimulación sexual, a pesar de los grandes esfuerzos hechos para encontrarlos por
parte de algunos
investigadores como Masters y Johnson. Por tanto, explora con tu pareja y que se
a ella quien te diga lo
que le hace sentirse mejor.
EL PUNTO G Y OTROS PUNTOS SENSIBLES
Tal vez hayas oído hablar de un punto en la vagina de las mujeres que cuando es es
timulado puede
volverlas locas. Este punto suele ser denominado punto G y recibe su nombre del
médico Ernest
Grafenberg, que lo describió por primera vez en 1950. A pesar de no ser nueva, la
idea del punto G
sigue levantando cierta controversia porque algunas mujeres lo localizan y otras
no. La teoría más
habitual es que en él se reúnen las glándulas, conductos, vasos sanguíneos y terminacion
es nerviosas
que rodean la uretra femenina.
¿ Y dónde está exactamente? La mayoría de las mujeres que afirman haber encontrado el pu
nto G lo
localizan de tres a cuatro centímetros a partir de la apertura de la vagina en la
parte superior de la
pared anterior, justo detrás del hueso púbico. (Pero algunas mujeres lo encuentran más
atrás.) Si miras
hacia la vagina de tu pareja e imaginas un reloj en el que el clítoris está a las do
ce en punto, el punto G
se encuentra habitualmente en algún lugar entre las once y la una.
Cuando la mujer no está excitada, el punto G es más difícil de encontrar, pero puedes
llegar a sentirlo
como una prominencia o un pliegue cutáneo. Cuando es estimulado puede hincharse ha
sta adquirir el
tamaño de una pequeña moneda, sobresaliendo de la pared vaginal. Alan y Donna Brauer
sugieren que
el mejor momento para encontrarlo es justo después del orgasmo femenino, «cuando se
ha agrandado
y está sensible». Recomiendan acariciarlo al ritmo de un toque por segundo y experim
entar
aplicándole mayor o menor presión. Otro buen momento para estimular el punto G es cu
ando tu pareja
está cerca del orgasmo. En cualquier caso, es más fácil que disfrute de estas caricias
cuando ya está
muy excitada. ¡Prueba a lamerle el clítoris con la lengua mientras tocas el punto G
con el dedo y
observa su respuesta!
Debes saber que algunas mujeres inicialmente se sienten incómodas o sienten el imp
ulso de orinar
cuando son estimuladas en el punto G, por tanto deberías comenzar por comentar tus
planes de
exploración con tu pareja y explicarle que, si ocurre, este tipo de reacción es norm
al. Los Brauer
también recomiendan tocar suavemente en esos primeros momentos. Puede ser necesari
o todo un
minuto para que la sensación inicial de incomodidad o el deseo de orinar desaparez
can y sean
sustituidos por sensaciones placenteras. Si ella se siente incómoda o está demasiado
preocupada por la
sensación de tener ganas de orinar como para disfrutar de tus toques, puedes suger
irle que sea ella la
que se localice el punto G. Le resultará más fácil encontrarlo si está sentada o agachad
a. (Si le
preocupa la sensación de tener ganas de orinar, haz que orine antes de empezar a h
acer el amor, así se
convencerá de que tiene la vejiga vacía.)
El coito en la posición habitual del «misionero», es decir el hombre encima, a menudo
deja de lado
completamente el punto G. Resulta más fácil estimular esa área con el pene si tu parej
a está tumbada
sobre el estómago y la penetras por detrás, o si ella está encima y así puede moverse li
bremente para
obtener placer. El movimiento de penetración superficial es el más indicado para est
imular el punto G,
pero, al principio, los dedos suelen ser la mejor forma de activarlo.
71
Algunas mujeres describen que sus puntos más sensibles se encuentran en las posici
ones
correspondientes a las cuatro y a las ocho horas de ese reloj imaginario, a medi
o camino de sus
paredes vaginales. En estos lugares hay haces de terminaciones nerviosas, lo que
puede explicar su
sensibilidad a la presión. Tal vez hayas descubierto, por medio de caricias vagina
les o de practicar la
penetración en distintas direcciones, que tu pareja tiene otros puntos sensibles p
ropiamente suyos.
Sin embargo, debes recordar que no todas las mujeres tienen un punto G u otro «pun
to» concreto, y
que si tu pareja no lo tiene, lo último que querrás hacer es presionarla o hacerle s
entirse inadecuada.
Toda esta exploración está destinada a darle placer, no es un intento de encontrar l
os botones o
palancas que la excitan. Haz que la estimulación del punto G sea uno más de los vari
ados placeres que
la ofreces.
LA EYACULACIÓN
¿Eyaculación femenina? Varios sexólogos han descrito que el punto G puede «eyacular» un líqu
ido
claro cuando está muy excitado. Esto ha hecho que algunos concluyan que este punto
es análogo a la
próstata masculina (como mencionamos antes, los órganos sexuales masculinos y femeni
nos se
desarrollan en el embrión a partir del mismo tejido). Cuando eyaculan, muchas muje
res se preocupan
porque piensan que están orinando y, como mencionamos anteriormente, también pueden
sentir la
necesidad de orinar cuando se les estimula inicialmente el punto G. Pero el líquid
o que liberan no tiene
nada que ver con la orina y el impulso de orinar suele desaparecer rápidamente cua
ndo aumenta la
excitación.
Cuando haces el amor, en algún momento puedes sentir que tu pene es «rociado» por un líq
uido, el
cual en ocasiones incluso será visible: un reducido número de mujeres eyacula durant
e el orgasmo
cierta cantidad de líquido procedente de la uretra equivalente más o menos a una cuc
harilla de café.
(Las mujeres que eyaculan también deben aspirar su energía sexual hacia arriba, ya q
ue pierden
energía sexual al eyacular aunque en menor cantidad que los hombres.) Según el inves
tigador Lonnie
Barbach, «recientes análisis químicos practicados sobre los fluidos eyaculatorios [fem
eninos] sugieren
que no guardan parecido a la orina ni al lubricante vaginal, sino que se parecen
al fluido eyaculatorio
masculino por sus altos niveles de glucosa y fosfatasa ácida. Se cree que estos fl
uidos se originan en
un sistema de glándulas y conductos llamado glándulas parauretrales que rodean la ur
etra femenina y
que se han desarrollado a partir del mismo tejido embrionario del que procede la
próstata masculina».2
Sea explicable o no, esta eyaculación femenina puede resultar muy sorprendente si
nunca hemos oído
hablar de ella. Un hombre relató que le dio en la cara la primera vez que estimuló o
ralmente a su
novia. La presencia de esa fuerza de propulsión es probablemente un hecho aislado,
pero no te
sorprendas si con algunas mujeres necesitas utilizar gafas protectoras para prac
ticar el sexo oral.
EL ANO
Para algunas mujeres el ano es una zona erógena mientras para otras queda fuera de
los límites. Debes
preguntar a tu pareja cuál es su caso. Si ambos estáis interesados en el coito anal
o en el juego erótico
anal (tocar y penetrar su ano con tu dedo), siempre es mejor empezar despacio y
con mucho cuidado
para asegurarse de que está abundantemente lubricado. Si su ano se contrae mientra
s está siendo
estimulado, debes reducir la estimulación. Si permanece relajado, entonces puedes
aumentarla.
72
LOS PECHOS
En comparación con el resto de la anatomía sexual femenina, los pechos son relativam
ente simples.
Los pezones descansan sobre los círculos oscuros de las areolas y cuando son excit
ados se vuelven
erectos. A pesar de su significado erótico, los pechos son muy similares a las glánd
ulas sudoríparas y
su función principal, como confirmará cualquier madre que amamante, es la de ser una
fuente de leche
cálida para los lactantes. Se nos pueden ocurrir todo tipo de interesantes teorías r
especto a las causas
de que en nuestra cultura occidental, tan acostumbrada al biberón y tan necesitada
de energías
nutritivas, los pechos grandes se hayan convertido en un poderoso símbolo del dese
o. Sea cual sea la
razón, esta abundancia de imágenes ha llevado a muchos hombres (y mujeres) a la erróne
a creencia de
que el tamaño del pecho refleja el apetito sexual: cuanto mayores sean sus pechos,
tanto mayor será el
deseo sexual de la mujer. En realidad, lo que determina la capacidad de respuest
a de los pechos de una
mujer es su sensibilidad, experiencia y autopercepción: los mismos factores que co
ndicionan su
capacidad de respuesta sexual en general. El tamaño no tiene nada que ver con ello
.
Cuando la excitación sexual se reduce a manipular una serie de «botones y palancas», l
os hombres
suelen concentrarse en estimular los pezones de sus parejas. Algunas mujeres dis
frutan de esta
estimulación inmediata, pero muchas prefieren un contacto más ligero e indirecto par
a empezar. En
general, intenta ir rodeando los pechos de tu amante para aumentar su deseo y su
expectativa antes de
tocar los pezones mismos. Algunas mujeres experimentan muy pocas sensaciones cua
ndo se les tocan
los pechos o los pezones, por lo que si es así, no debes sentirte decepcionado. Frót
ate los dedos para
calentarlos antes de tocarle los pezones, de esa forma aumentarás la cantidad de c
hi o energía y será
más fácil estimularla. Mientras tocas sus pezones ligeramente, tal vez puedas sentir
un flujo eléctrico
entre ellos y tus dedos. Lamer los pezones con la lengua suele ser muy eficaz po
rque la lengua tiene
mucho chi. Algunas veces, como suele ocurrir con los hombres, las rutas nerviosa
s hasta los pezones
necesitan ser activadas, lo que se puede lograr gracias a una estimulación suave y
progresiva que
requiere cierto tiempo. Pero tu pareja debe sentirse abierta a este lento desper
tar.
LA FERTILIDAD
Los ciclos de la fertilidad femenina y de la menstruación son especialmente sorpre
ndentes para la
mayoría de los hombres, y han dado lugar a mucho miedo y confusión. Este no es el me
jor lugar para
dar una lección de biología, pero hay unos cuantos hechos biológicos que todo hombre d
ebería
conocer sobre el cuerpo de su amante. Por ejemplo, ¿sabías que aunque el óvulo femenin
o sólo vive de
doce a veinticuatro horas, la mujer puede quedarse embarazada hasta cinco días des
pués del coito?
¿Cómo es posible? Antes de que el ovario femenino libere un óvulo, las glándulas del cue
llo del útero
liberan mucosidad «fértil». Esta mucosidad ayuda al semen a llegar hasta el óvulo, por l
o que a los
diez minutos de la eyaculación los espermatozoides ya están nadando en las trompas d
e Falopio,
meneando incesantemente la cola para llegar a aquél. Sin embargo, otros espermatoz
oides se quedan
en la capa que recubre el canal del cuello del útero, donde son alimentados y se m
ueven libremente
durante un período de tres a cinco días. Por tanto, si tuviste una relación el sábado po
r la noche y ella
ha producido mucosidad fértil pero no ovula hasta el martes, podrías ser padre el miér
coles. (Esto es
un informe del servicio público de tu agente local de «paternidad planificada».)
Muchas mujeres se quejan de que los hombres no participan activamente en el proc
eso de pensar y
planificar la contracepción. Gracias al aumento en el uso de preservativos esta si
tuación está
cambiando, pero todavía no lo suficiente. Es bueno conocer la diferencia entre la
mucosidad fértil y la
que no lo es, ya que los preservativos se pueden romper y ningún método anticoncepti
vo es perfecto.
73
La mucosidad fértil es de color claro, es resbaladiza y se puede estirar. Si coloc
as un poco entre el
pulgar y el índice, se estirará cuando separes los dedos, dejándolos conectados por un
fino hilo de
mucosidad. Si la mucosidad no es fértil, es de color blanco, pegajosa y menos abun
dante. Lo que más
las diferencia es que la mucosidad que no es fértil no se estira como la que sí lo e
s.
Si la mujer no queda embarazada, la sangre y las células que estaban preparadas pa
ra alimentar el
óvulo fertilizado se desprenden, dando comienzo la menstruación. El ciclo menstrual
varía
enormemente y hay pocas mujeres que tengan un ciclo exacto de veintiocho días. Los
ciclos regulares
pueden durar de tres a siete semanas y algunas mujeres sólo menstrúan dos o tres vec
es al año.
Aunque la menstruación es diferente para cada mujer, lo más habitual es que comience
con un flujo
ligero de mucosidad rosada o unas gotas de sangre, aumente después hasta hacerse u
n fuerte flujo de
sangre roja y posteriormente disminuya reduciéndose a unas «manchas» de un color pardu
sco antes de
detenerse definitivamente. Algunas mujeres sangran mucho y otras poco, pero la m
ayoría dejan de
hacerlo en el plazo de una semana.
Durante la menstruación muchas mujeres experimentan ciertos síntomas como dolores en
los pechos,
hinchazón, granos, dolores de cabeza, dolores en la parte inferior de la espalda,
diarreas y
estreñimiento (a las mujeres que sufren de herpes crónico también puede reproducírseles
en este
momento). Como puedes imaginar, dadas todas estas incomodidades, además del estigm
a que supone
menstruar, muchas mujeres no tienen mucho deseo sexual durante este período. Sin e
mbargo, para
otras la menstruación es el momento de máxima excitación; evidentemente, cualquier mom
ento del
ciclo puede ser el momento de máximo deseo para algunas mujeres. En algunos casos,
el coito durante
la menstruación puede incluso aliviar los espasmos. Cuanto más entiendas el ciclo de
tu pareja y más
comprensivo puedas mostrarte, más podrás armonizar con ella tanto en el flujo rítmico
de la vida
como en el del amor.
SU ORGASMO
El orgasmo femenino ha sido origen de siglos, por no decir milenios, de curiosid
ad y controversia. La
profesión médica como colectivo sólo ha reconocido su existencia en este siglo y, a pe
sar de ello, el
orgasmo femenino ha tenido que soportar mucha ignorancia y confusión desde entonce
s. El debate
principal ha girado en torno a las diferencias y a la relativa «madurez» de los orga
smos vaginales
frente a los clitoridianos.3 Ahora sabemos que algunas mujeres tienen orgasmos más
fácilmente con la
estimulación clitoridiana y otras los tienen más fácilmente con la estimulación vaginal.
Es así de
simple. Uno no es mejor que el otro.
ORGASMO VAGINAL Y CLITORIDIANO
Una teoría reciente sugiere que, en realidad, hay dos nervios diferentes que son r
esponsables de los
dos tipos de orgasmos distintos. El nervio pudendo va, entre otros lugares, al c
lítoris, y el nervio
pélvico va a la vagina y al útero; los orgasmos vaginales suelen conllevar también con
tracciones
uterinas (ver figura 30, página 186). Uno de estos nervios, el pudendo, tiene más te
rminaciones
nerviosas, lo que puede explicar que un mayor número de mujeres tengan orgasmos cl
itoridianos. El
hecho de que ambos nervios se unan en la médula espinal también podría explicar el hec
ho de que
algunas mujeres tengan orgasmos «combinados», procedentes al mismo tiempo del clítoris
y de la
profundidad de la vagina. Hay dos factores que parecen influenciar el hecho de q
ue una mujer tenga
orgasmos vaginales: la fuerza de su músculo PC y la sensibilidad de sus puntos G u
otros puntos
internos.
74
Las mujeres que tienen ambos tipos de orgasmos suelen ser capaces de diferenciar
los. Shere Hite, en
su famoso informe sobre la sexualidad femenina, cita a una mujer que explica su
experiencia:
«Durante la masturbación, experimento un orgasmo clitoridiano que se aproxima a la i
dea que tengo
del orgasmo masculino: un aumento de sensaciones alrededor del área del clítoris y u
na sensación de
espasmo muscular . El orgasmo vaginal es una sensación más abar cante, relacionada con
todo el
cuerpo, menos concreta a la hora de describirla: son olas de sensación más amplias». C
omo expusimos
en el capítulo 2, también se puede afirmar que los hombres tienen dos tipos de orgas
mos: el orgasmo
genital (o del pene) y el orgasmo pélvico (o de la próstata). Según la sexualidad taoíst
a, en realidad
hay muchos tipos de orgasmos que pueden tener lugar en distintas partes y, lo cr
eamos o no, en
distintos órganos del cuerpo, como el hígado o el corazón. Si puedes hacer circular la
energía sexual
hasta el cerebro, podrás experimentar el «orgasmo cerebral». Recuerda que un orgasmo e
s
simplemente una contracción y una expansión, o «pulsación», y esta pulsación puede ocurrir e
n todo
el cuerpo.
TOCARLE EL CLÍTORIS MIENTRAS HACÉIS EL AMOR
Shere Hite informa de que aproximadamente un 70 por ciento de las mujeres entrev
istadas necesitaban
al menos un poco de estimulación en el clítoris para tener un orgasmo. Como he menci
onado, el
clítoris de tu pareja es el equivalente a tu glande. Para la gran mayoría de los hom
bres, el glande es la
parte más sensible de su anatomía sexual, de la misma forma que el clítoris lo es para
la mayoría de las
mujeres. Pedir a una mujer que tenga un orgasmo sin estimular su clítoris es como
pedir a un hombre
que lo tenga sin estimular su glande: puede hacerse pero se tarda mucho más tiempo
.
Por tanto no debe sorprendernos que en la posición del misionero muchas mujeres no
puedan tener
orgasmos, ya que la parte más sensible de su anatomía (el clítoris) sólo recibe estimula
ción indirecta.
A veces el hueso púbico masculino roza con el clítoris o el recubrimiento del clítoris
se aprieta contra
él durante el coito, pero estos rozamientos fortuitos en ningún caso pueden sustitui
r a la estimulación
directa con el pene, los dedos o la boca. No debe sorprendernos que tanto Kinsey
, como Hunt y Hite,
hayan descubierto que la mitad de las mujeres nunca o casi nunca experimentan or
gasmos durante el
coito.
Muchas mujeres experimentan orgasmos durante el coito con mucha más facilidad si e
llas, o sus
parejas, también estimulan su clítoris. Los hombres suelen tener orgasmos mucho más rápi
damente
que las mujeres durante el coito (de dos a tres minutos frente a veinte), pero l
as mujeres pueden
experimentar orgasmos tan rápidamente como los hombres cuando se masturban; probab
lemente
porque son ellas mismas las que se estimulan el clítoris y saben lo que les gusta.
Un hombre
multiorgásmico relató esta experiencia de acariciar a su amante mientras hacían el amo
r: «Cuando
estoy detrás de ella o ella está encima, tengo las manos libres para jugar son su clít
oris. La excita
muchísimo, la vuelve loca. Comienza a gemir tan alto que en una ocasión tuvimos que
hacer un parón
para cerrar las ventanas».
Algunos hombres (o mujeres) pueden quejarse de que usar las manos para estimular
el clítoris de su
pareja durante el coito es poco natural o excesivamente mecánico. Como recordaba u
n hombre
multiorgásmico: «Durante mucho tiempo pensé que el hecho de que un hombre tuviera que
usar los
dedos era un signo de debilidad. Pero me di cuenta de que hay veces en que la mu
jer disfruta
realmente, e incluso preferiría un contacto con los dedos o la lengua porque le pr
oducen una sensación
completamente diferente». Evidentemente, este tipo de estimulación no puede ser cons
iderada poco
natural ni un signo de que el hombre es débil cuando casi tres cuartas partes de l
as mujeres la necesitan
para obtener satisfacción sexual.
75
Los hombres que no están acostumbrados a usar sus manos durante el coito pueden ne
cesitar un poco
de tiempo para coordinar las caricias clitoridianas con los movimientos pélvicos.
Con la práctica, esta
coordinación se hace cada vez más fácil, especialmente si ralentizas tus movimientos pél
vicos y
permites que tu pareja (y tú mismo) saboree cada penetración y cada caricia. Debes t
ener cuidado de
no centrarte excesivamente en el clítoris de tu pareja perdiendo la conexión con ell
a. Asimismo, ten
cuidado de no perder de vista lo que hace tu mano para que tu pareja no sienta q
ue las caricias se
vuelven mecánicas. Si puedes caminar y mascar chicle al mismo tiempo, también deberías
ser capaz
de acariciar el clítoris y mover la pelvis simultáneamente.
Si tu pareja está dispuesta a acariciarse a sí misma, tanto mejor. Un hombre se quej
aba a su novia de
que, como estaba plenamente dedicado a llevarla hasta el orgasmo, sentía que ella
le usaba para
«masturbarse». Esta reacción es comprensible si el hombre siente que es responsable de
«dar»
orgasmos a su pareja. Sin duda es esta disposición mental la que hace que las muje
res finjan el
orgasmo para agradar a sus parejas o para demostrarles que han quedado satisfech
as. Como
explicamos en el capítulo 2, el orgasmo ocurre fundamentalmente en el cerebro, por
tanto no puedes
«dar» un orgasmo a tu pareja. Ella debe experimentarlo en su propia mente (y cuerpo)
.
A medida que cada vez más mujeres han ido descubriendo su capacidad orgásmica, simpl
e o múltiple,
los hombres han sentido una presión cada vez mayor para satisfacer este creciente
potencial
orgásmico. El deseo masculino de satisfacer a las mujeres es noble y necesario, pe
ro la presión que lo
acompaña no lo es y puede aumentar los sentimientos de ansiedad ya habituales entr
e los hombres. Tu
planteamiento será mucho más realista y sentirás mucha menos presión, si te das cuenta d
e que
simplemente estás ayudando a tu pareja a realizar su propio potencial orgásmico.
LA HUELLA DACTILAR ORGÁSMICA
Clitoridiano, vaginal u orgasmo combinado son tan sólo categorías que los sexólogos ut
ilizan para
describir los orgasmos genitales de las mujeres. Como mencionamos en el capítulo 2
, los sexólogos
también establecen distinciones entre los orgasmos breves o discontinuos y los org
asmos largos o
continuos (ver figura 19). Algunas mujeres tienen orgasmos discontinuos, otras l
os tienen continuos, y
otras terceras tienen una combinación de ambos. Hartman, Fithian, y su colaborador
Berry Campbell
sugieren que el patrón orgásmico de cada mujer es tan individual que debería llamarse «h
uella dactilar
orgásmica». Como ha señalado Lonnie Barbach, tanto la fisiología como las expectativas p
ersonales y
culturales influencian la experiencia orgásmica de tu pareja (y la tuya propia), y
ésta es una de las
razones por las que la gente tiende a tener patrones de orgasmo considerados «norm
ales». Algunas
mujeres tienen un orgasmo intenso, otras tienen un orgasmo suave y otras lo tien
en continuo. Las
mujeres multiorgásmicas pueden tener cualquier combinación de los anteriores. Es imp
ortante
recordar que el orgasmo de tu pareja (como el tuyo) será un poco diferente cada ve
z.
Según el kung fu sexual, las mujeres también pueden llevar su energía desde la pelvis
hasta el cerebro
y expandir sus orgasmos por todo el cuerpo. Esta circulación de chi energetizará a t
u pareja de la
misma forma que te energetiza a ti. (En el capítulo 6 sugerimos algunos ejercicios
que tu pareja puede
realizar para expandir sus orgasmos.) En general, las mujeres se centran menos e
n los genitales que los
hombres y, como consecuencia, les resulta más fácil experimentar y extender sus orga
smos por todo el
cuerpo. El hecho de que muchas mujeres sean genitalmente «preorgásmicas» (es decir, nu
nca han
tenido un orgasmo genital) puede deberse a esta tendencia a la difusión. En el capít
ulo 6, ofrecemos
algunas técnicas para ayudar a las mujeres preorgásmicas a convertirse en orgásmicas y
otras que
ayudarán a las orgásmicas a convertirse en multiorgásmicas.
76
Te resultará mucho más fácil hacerte un hombre multiorgásmico si tu pareja disfruta haci
endo el amor
durante largos períodos. Las parejas que se quejan de que el hombre no es capaz de
resistir el tiempo
suficiente son más numerosas que las que se quejan de que la mujer se cansa antes
que él. Pero este
último caso puede llegar a darse si tú te haces multiorgásmico y ella no. Aunque es im
portante no
presionarla y aceptar sus deseos en cuanto a la cantidad de placer que desea, de
bes animarla a explorar
su potencial en el capítulo que ha sido escrito para ella. En el capítulo 9 ofrecemo
s algunas
sugerencias para las parejas con un serio desequilibrio en cuanto al apetito sex
ual. En cualquier caso,
la mayoría de las mujeres están dispuestas a ayudar a sus compañeros a hacerse multior
gásmicos y, en
este sentido, lo más importante que tu pareja puede hacer es explorar su propio pl
acer y cultivar su
propia satisfacción sexual.
SU EXCITACIÓN
La mayoría de las mujeres tardan más en excitarse que la mayoría de los hombres, pero
una vez
excitadas, generalmente su deseo suele durar más tiempo que el de sus compañeros (co
mo practicante
del kung fu sexual, serás una excepción a la segunda mitad de esta regla). Según el ta
oísmo, los
hombres son como el fuego y las mujeres como el agua. El fuego se enciende con r
apidez, pero el agua
lo apaga fácilmente. Para satisfacer a tu amante tienes que llevarla al punto de e
bullición, lo que
requiere que mantengas tu propio fuego encendido el tiempo suficiente. El secret
o para satisfacer a tu
pareja es comprender las etapas de su excitación y aprender a sincronizar tu nivel
de excitación con el
suyo.
77
¿CÓMO PUEDO SABER QUE LA MUJER HIERVE DE DESEO?
Los médicos taoístas tomaron nota de las etapas de la excitación que distinguieron en
las mujeres.
Muchas de sus observaciones han sido confirmadas por los investigadores occident
ales, especialmente
por Kinsey que las describe en un capítulo de su Sexual behaviour in the human fem
ale titulado
«Fisiología de la respuesta sexual y el orgasmo». Mencionamos aquí los estadios de la ex
citación
femenina no para que las mujeres se sientan cohibidas, sino para que los hombres
puedan comprender
mejor cómo satisfacer los deseos de sus compañeras. Al leer estas etapas generales,
es importante
recordar la conclusión de Kinsey respecto a la originalidad de la sexualidad de ca
da persona: «No hay
nada que caracterice tanto la respuesta sexual como el hecho de que es diferente
para dos individuos
cualesquiera».
Dicho esto, no podríamos contar con una guía mejor que Su Nü (una de las fiables conse
jeras
femeninas del emperador amarillo) para obtener una descripción general de la excit
ación femenina. El
emperador amarillo le preguntó una vez: «¿Cómo puedo saber si una mujer está experimentand
o
placer?». Su Nü replicó que hay cinco signos, cinco deseos y diez movimientos que mues
tran la
progresión de la excitación femenina. Los cinco signos y los cinco deseos describen
lo que ocurre en
el cuerpo de la mujer cuando se excita, mientras que los diez movimientos descri
ben cómo sus
acciones señalan lo que ella desea que hagas a continuación.
Antes de describir estos secretos de la excitación femenina, es conveniente mencio
nar que vivimos en
tiempos más abiertos y directos que los de Su Nü, y que probablemente no tienes por
qué limitarte a
leer las hojas de té en el cuerpo de tu pareja. Puedes preguntarle lo que desea; o
todavía mejor, ella
puede decírtelo. Pero el ardor propio de la práctica sexual no siempre invita a habl
ar, por no hablar de
expresar las preferencias con claridad. La pasión acalla el lenguaje y es en esos
momentos cuando
saber reconocer las señales del placer femenino puede serte útil. Antes o después de h
acer el amor,
puedes preguntarle si Su Nü entendía o no sus deseos individuales. No hace falta men
cionar que el
consentimiento es esencial en cualquier encuentro sexual, y el hecho de que note
s que el cuerpo de la
mujer con la que estás saliendo se excita no significa nada a menos que su mente d
ecida hacer algo al
respecto. «No» significa no, diga lo que diga su cuerpo.
Los textos taoístas algunas veces eran muy directos y otras muy vagos. Algunos de
los estadios de la
excitación quedarán claros, incluso serán obvios, mientras que otros pueden parecer de
masiado sutiles
para ser detectados. Los signos, los deseos y los movimientos se solapan en cier
ta medida y resulta
difícil mantenerlos en orden, por lo que intentaremos simplificarlos en la descrip
ción que hacemos de
ellos más abajo. Recuerda que estos puntos de referencia generales no son un mapa
exacto del camino.
No esperes distinguir cada uno de los estadios cada vez que hagas el amor y no e
speres a comprobar
que los has alcanzando antes de seguir adelante. Por encima de todo, el encuentr
o amoroso debería ser
fluido y espontáneo, y estos puntos de referencia simplemente te ayudan a mantener
te en la dirección
correcta.
LOS SIGNOS DEL DESEO
La pasión, como el control eyaculatorio, comienza con la respiración y la primera seña
l del deseo que
notarás en tu amante es que cambiará su respiración, haciéndose más superficial y rápida. Se
gún Su
Nü, si su nariz se abre, su boca se ensancha y te abraza con ambos brazos, quiere
que vuestros
genitales entren en contacto. Cuando su cuerpo se estremece, desea que toques li
geramente sus
genitales. Si su cara se sonroja, desea que juegues con el glande alrededor del
monte de Venus y
cuando estira las piernas desea que frotes tu glande con el clítoris y la entrada
de la vagina.
78
Su Nü continúa: «Si sus pezones se endurecen y empuja el vientre hacia afuera, penétrala
lenta y
superficialmente. Si tiene la garganta seca y traga saliva, comienza a moverte l
entamente dentro de
ella. Si comienza a mover el vientre, está experimentando un gran placer. Si su va
gina está bien
lubricada o si eleva las piernas para rodearte, penétrala más profundamente. Si apri
eta los muslos, el
placer la está desbordando. Si se mueve de un lado al otro, quiere que la penetres
profundamente, de
un lado al otro. Si suda lo suficiente como para mojar las sábanas o si sitúa su cue
rpo en línea recta y
cierra los ojos, está a punto de tener un orgasmo. Cuando arquea su cuerpo contra
el tuyo, su placer a
alcanzado el punto más alto. Cuando se estira y relaja, el placer recorre todo su
cuerpo. Si las
secreciones vaginales se derraman por sus muslos y trasero, está plenamente satisf
echa y deberías
retirarte lentamente».
Ahora que hemos hablado de cómo reconocer los signos del deseo progresivo de tu pa
reja, debemos
hablar de cómo satisfacer ese deseo en el capítulo siguiente.
CAPÍTULO CINCO
La Pareja Multiorgásmica
Controlar la eyaculación mientras practicamos individualmente es una cosa, pero co
ntrolarla cuando
hacemos el amor es otra muy distinta. El control que has desarrollado, a raíz del
capítulo 3, sobre la
respiración, la concentración, el músculo PC y, principalmente, sobre la energía sexual,
te ayudará
enormemente a ser multiorgásmico con tu pareja, pero también debes aprender practica
ndo a dúo.
Dar Placer a Tu Compañera
A diferencia de la excitación masculina, la femenina no acaba en un precipicio. Es
verdad que algunas
mujeres tienen orgasmos tan satisfactorios (clímax) que no desean seguir haciendo
el amor y, como
comentamos anteriormente, algunas incluso eyaculan. Pero como las mujeres no tie
ne que preocuparse
por perder la erección o derramar su semilla, generalmente pueden rendirse al plac
er de una forma que
resulta imposible a los hombres. Sin embargo, las mujeres no alcanzan la dicha s
in esfuerzo. Alcanzar
un orgasmo, orgasmos múltiples u orgasmos expandidos requiere conocimiento, habili
dad y esfuerzo,
tanto por parte de las mujeres como de los hombres. A continuación describimos cómo
las puedes
ayudar.
En el kung fu sexual, todos los aspectos del contacto son considerados parte de
la unión entre hombre
y mujer. Tocarse con las manos o los labios es tan importante para la armonización
mutua como el
coito mismo. De la misma forma que tienes una forma concreta de cultivar el plac
er solitario,
probablemente también tendrás una forma característica de dar placer a tu pareja, y a
pesar de que la
mayoría de las mujeres tienen zonas erógenas comunes, cada mujer, evidentemente, tie
ne
sensibilidades diferentes en momentos diferentes. Prueba estas técnicas taoístas per
o déjate guiar por
las preferencias de tu pareja.
El Discurso del Tao más elevado bajo el cielo afirma que: «La esencia de los juegos
preliminares es la
lentitud. Si uno procede lenta y pacientemente, la mujer rebosará alegría. Te adorará
como a un
hermano y te querrá como a un padre.
79
El maestro de este Tao merece el nombre de caballero celestial». Como las expectat
ivas y la intensidad
progresiva son importantes a la hora de llevar el deseo de tu pareja hasta el pu
nto de ebullición,
deberías empezar besándola apasionadamente. Comienza por las extremidades en lugar d
e por los
genitales. Acaricia, masajea y besa sus manos y muñecas, sus pies y tobillos. Sigu
e por sus brazos o
piernas hacia el abdomen. La estimulación de los puntos que se encuentran a lo lar
go de los
meridianos (canales de energía) de su cuerpo la ayudará a aumentar su excitación sexua
l: hay muchos
puntos sensibles a lo largo o cerca de la columna (el canal posterior), así como e
n la región lumbar, el
cuello o las orejas. La parte interna de los brazos y muslos también suele ser muy
sensible en la
mayoría de las mujeres. Cuando hablamos de acariciar, nos referimos a un toque sua
ve y ligero como
una pluma, aunque puede ser más intenso cuando estimules ciertos grandes músculos co
mo los
glúteos.
SUS PECHOS
Como mencionamos anteriormente, cuando vayas a tocar sus pechos, debes hacerlo m
ediante un giro
lento en espiral, dibujando círculos cada vez más estrechos hasta llegar a los pezon
es. La mayoría de
los hombres se dirige a los pezones demasiado pronto (quizá se trate de viejos ins
tintos alimenticios).
Si giras lentamente alrededor de los pezones llevarás la energía sexual hacia ellos.
Asimismo, recuerda
que debes frotarte las manos para generar más chi. Por último, tócale los pezones lige
ramente girando
tus dedos pulgar e índice a su alrededor. (Puedes tocar ambos pechos simultáneamente
o centrarte en
uno de ellos cada vez.) A algunas mujeres les gusta recibir caricias y presiones
más enérgicas, por
tanto déjate guiar por la respuesta de tu pareja. Como dijimos antes, la lengua es
tá cargada de chi y
usarla para lamer el pezón, dar vueltas a su alrededor o chuparlo suele ser una bu
ena forma de excitar
a tu pareja. La erección y el abultamiento de los pezones señalan que lo estás haciend
o bien.
SUS GENITALES
Cuando te acerques a sus genitales, es mejor estimular la parte interna de los m
uslos, el monte de
Venus y los labios vaginales antes de contactar con el clítoris. Imagínate que estuv
ieras atravesando
círculos concéntricos de placer e intensidad cada vez mayores. Cuando finalmente lle
gues al clítoris,
su energía sexual y su excitación serán enormes.
A cada mujer le gusta que se le toque el clítoris de una forma diferente y debes c
onvertirte en un
experto en esa forma concreta de darle placer. La forma de tocar es incluso más im
portante que dónde
lo hagas. Utiliza el dedo, la caricia o la espiral de forma uniforme, ni demasia
do rápido ni demasiado
despacio. Evita los movimientos amplios: en el clítoris, la sensibilidad está mucho
más concentrada
que en el pene, por lo que es mejor emplear movimientos más centrados y sutiles qu
e los propios de la
estimulación vigorosa que suele gustar a los hombres.
En cuanto a dónde tocar, lo óptimo es empezar por las partes menos sensibles de este
órgano tan
impresionable. Comienza acariciando la base y los lados del clítoris, después prueba
a acariciar el
recubrimiento y haz rodar el clítoris entre tus dedos pulgar e índice, ¡suavemente! Re
cuerda que debes
tocar la cubierta antes de tocar el glande que es tremendamente sensible. Experi
menta con diversos
toques y varia el grado de presión que aplicas. Si a tu pareja le gusta, empujará lo
s genitales
ligeramente hacia ti para que sigas estimulándola. Gemidos, suspiros, jadeos, tens
ión en los músculos,
contracciones de los dedos de los pies, sudor, todos ellos son buenas señales, com
o también lo son la
sonrisa y otras expresiones faciales. Si tu toque resulta demasiado intenso o in
cómodo, ella retirará la
pelvis ligeramente. Suaviza tus toques o prueba otro tipo de caricia.
80
KUNG FU LINGUAL
Aunque efectivos, los dedos no son la herramienta ideal porque su sensibilidad n
o es comparable a la
del clítoris de tu pareja. La dureza de los huesos de tus dedos y las uñas afiladas
puede resultar
dolorosos (debes asegurarte de tener las uñas cortas y romas). Por esta razón, la le
ngua está mucho
mejor preparada para la tarea.
Se han hecho muchos chistes sobre el sexo oral y los sabores y olores que le aco
mpañan. Hay hombres
que hacen muecas de desaprobación al pensar en él mientras que otros sonríen al record
ar momentos
agradables. Un hombre multiorgásmico describe de esta forma cómo se convirtió en un fa
n del sexo
oral: «En el pasado, no me gustaba usar la lengua porque sentía que no llegaba a nin
guna parte. En
realidad era bastante egoísta e iba a lo mío. Ahora mi compañera tiene unos orgasmos i
ncreíbles
cuando la toco con la lengua y me encanta verlos. Incluso yo mismo empiezo a sen
tir el hormigueo en
mi cuerpo. Lo que el Tao describe acerca de estar en mutua sintonía es verdad. Rec
ibo cuando doy.
Esto es algo que muchos hombres se pierden. Yo sé que me lo he perdido durante muc
ho tiempo».
Independientemente de tus sentimientos personales hacia el sexo oral deberías sabe
r que es la forma
más rápida de conseguir que fluyan los fluidos vaginales de una mujer y de prepararl
a para hacer el
amor. Como comentamos antes, también es la forma más fácil, y para algunas mujeres la ún
ica, de
ti,depende.
Si no eres aficionado al cunilingus, no tienes por qué lanzarte a ello de cabeza.
Cuando utilices la
lengua cerca del clítoris de tu pareja, tu nariz y tu cara estarán muy cerca de su m
onte de Venus y de
su bajo vientre. Si lo que te disgusta es el olor, prueba a bañarte con ella utili
zando aceites perfumados
(debemos mencionar que a muchos hombres les excita, o después de cierto tiempo lle
ga a excitarles, el
olor de la vagina de su pareja). Evidentemente, lo mejor es no centrarse inicial
mente ni
exclusivamente en el clítoris: utiliza la lengua para tocarle los labios internos,
el punto sensible en la
base de la vagina y también el perineo.
También es importante no quedarse excesivamente fijado en los genitales excluyendo
el resto del
cuerpo. Algunas mujeres se sienten desconectadas durante el sexo oral, sensación q
ue puede reducirse
utilizando las manos para continuar acariciándole las piernas, el vientre, los pec
hos, las manos y la
cara. Muchas mujeres descubren que la estimulación de los pezones durante el sexo
oral aumenta su
placer enormemente, pero otras mujeres dicen que eso les distrae de la intensida
d de la estimulación
clitoridiana. En cuanto a las técnicas clitoridianas, probablemente querrás probar u
na combinación de
frotaciones con los labios, lametones con la lengua y succiones con la boca. Si
alternas el uso de la
lengua con una suave succión del clítoris, el resultado puede ser extremadamente pla
centero. Una vez
más, evita la presión excesiva. Lo mejor suele ser utilizar una presión ligera, consis
tente y rítmica.
Muchos hombres creen erróneamente que el sexo oral incluye la inserción de la lengua
en la vagina de
su pareja. Este no suele ser el caso porque la lengua es demasiado corta y demas
iado suave como para
estimular con éxito la vagina femenina, aunque los taoístas recomiendan una técnica pa
ra estimular el
punto G en la que se engancha la lengua y se tira hacia atrás. Merece la pena prob
arla, ¡ sobre todo si
tienes una lengua fuerte! (Puedes fortalecer la lengua sacándola y volviéndola a met
er en la boca,
como si fuera una serpiente, tan rápido como puedas durante uno o dos minutos. Pra
ctica tan
frecuentemente como puedas.)
81
LA PENETRACIÓN
Generalmente, los dedos serán más eficaces que la lengua a la hora de estimular la v
agina de tu pareja.
Puedes utilizar un dedo (o dos, si está muy excitada) para penetrarla. Recorre en
círculo las paredes de
la vagina para descubrir los lugares más sensibles. No te olvides del punto G que
está de tres a cinco
centímetros detrás del clítoris. Quizá también desees imitar el movimiento pélvico con los d
edos,
dentro y fuera (lentamente al principio), simulando la acción del pene.
En ese momento, el deseo de tu compañera probablemente estará acercándose al punto de
ebullición y
tendrá muchas ganas de que la penetres. Pero no entres del todo. Sostén el pene con
la mano como si
fueras a guiarlo hacia la vagina. Antes de entrar, frota el glande con su clítoris
. Esto la hará hervir de
pasión. Después entra gradualmente, primero dos o tres centímetros, después el doble, y
después
vuelve atrás ligeramente para que el pene se quede en la entrada de la vagina. Est
e acercamiento lento
y prolongado te ayudará a controlar tu propio deseo y te permitirá comenzar una paut
a de movimiento
que os llevará a ambos hasta las cumbres del placer en numerosas ocasiones.
Si ella es multiorgásmica puedes desear ayudarla a tener un orgasmo antes de efect
uar la penetración,
o tal vez prefieras esperar hasta penetrarla. Si ya ha tenido al menos un orgasm
o, quizá se muestre más
compresiva con tu necesidad de detenerte momentáneamente cuando te acercas al punt
o de No
Retorno. Cuando estés haciendo el amor, sus orgasmos te ayudarán a controlar la eyac
ulación: tal
como lo entienden los taoístas, el agua (fluido vaginal) enfría el fuego. A medida q
ue aprendas a
controlar mejor el impulso eyaculatorio, te preocupará cada vez menos, porque podrás
utilizar la
respiración y la mente para controlarlo eficazmente y necesitarás interrumpir el rit
mo del coito con
menos frecuencia.
CARGAR SUS CIRCUITOS ERÓTICOS
Cuando estés dando placer a tu pareja, debes evitar seguir instrucciones fijas o p
autas de actuación
sexual porque pueden resultar rutinarias. La secuencia descrita en la sección ante
rior para dar placer a
tu pareja no es la única posible: describe la pauta general de excitación de la mayo
ría de las mujeres,
pero no necesariamente de todas ellas y las que la siguen tampoco lo hacen en to
das las ocasiones. Por
ejemplo, en un coito rápido podrías pasar directamente al sexo oral. Mezcla y combin
a. Observa qué
es lo que quiere tu pareja y cuál es su estado de ánimo en ese momento. Las técnicas p
ueden ayudarte
a satisfacer a tu pareja, pero merece la pena tener presente el consejo que Hera
nt Katchadourian nos
ofrece en su Fundamentals of human sexuality: «La búsqueda simplista de botones y pa
lancas conduce
al sexo mecánico porque la energía que carga los circuitos eróticos es la emoción». El con
ocimiento
del cuerpo de tu pareja es esencial, pero no hay nada que pueda sustituir al afe
cto sincero.
Técnicas de Penetración
La mayoría de las películas pornográficas retratan a hombres que penetran a sus pareja
s haciendo un
movimiento pendular dentro-fuera hasta que eyaculan, por lo que no debe sorprend
ernos que la
mayoría de los hombres piensen que eso es lo que se debe hacer. En realidad, este
movimiento de
penetración rítmico es la mejor receta para tener una eyaculación rápida que deje insati
sfechos tanto al
hombre como a la mujer. Los taoístas reconocieron que un movimiento adecuado es es
encial para
sentir placer durante el coito, controlar la eyaculación y mantener la salud sexua
l. Pero más importante
que utilizar una técnica concreta es asegurarse de que tu compañera está suficientemen
te excitada.
82
Debemos evitar a toda costa realizar la penetración demasiado pronto (antes de que
esté
suficientemente lubricada). Incluso si desea vehementemente ser penetrada, los m
ovimientos (pélvicos
y manuales) lentos harán que aumente su expectación y te ayudarán a controlar la eyacu
lación.
ENCONTRAR EL RITMO
Los taoístas desarrollaron numerosos tipos de movimientos de penetración, la mayoría d
e los cuales
combinan movimientos superficiales y profundos (ver figura 20). Todos ellos anim
an al hombre a
penetrar superficialmente una serie de veces antes de penetrar profundamente; el
más común de ellos
propone nueve movimientos superficiales por cada movimiento profundo. (A medida
que aprendas a
controlar la eyaculación, puedes ir reduciendo la proporción a seis e incluso tres m
ovimientos
superficiales por uno profundo.)
Alternar la penetración superficial y profunda te ayudará a prolongar el tiempo y ex
citará a tu
compañera. Los movimientos profundos sacan el aire de la vagina, creando un vacío qu
e es
intensificado por los movimientos superficiales. Debes evitar la retirada comple
ta porque rompe el
sello del vacío; en lugar de ello, retírate hacia atrás hasta quedarte dos o tres centím
etros dentro de
ella.
83
Un hombre multiorgásmico describió así su experiencia: «Cuando leí sobre esta técnica taoísta
de
penetración no creí que funcionaría, pero a las mujeres las vuelve locas: les encanta
la combinación de
penetración superficial y profunda. Tienen orgasmos mucho más rápidamente: pueden tene
r dos o tres
antes de que yo tenga el primero. Anteriormente, no podía resistir el tiempo sufic
iente como para
llevar a una mujer hasta ese punto».
Más importante que el número concreto de penetraciones superficiales y profundas es
practicar un
ritmo básico que puedas mantener y que tanto tú como tu compañera podáis disfrutar duran
te un
período prolongado. Pero no permitas que tus movimientos se hagan mecánicos por esta
r dedicado a
llevar la cuenta.
84
PENETRACIÓN PROFUNDA
Después de penetrar profundamente, la mayoría de los hombres retroceden toda la long
itud de la
vagina de su compañera, lo que hace que el glande (su punto más sensible) reciba una
intensa
frotación. Si tienes dificultades para mantener la erección, este movimiento de entr
ada y salida está
especialmente indicado para ti (ver el ejercicio de Entrada Suave, en el capítulo
8) pero, como puedes
imaginar, también es muy excitante y normalmente lleva a una eyaculación rápida.
Por esta razón, los maestros taoístas desarrollaron el movimiento de penetración profu
nda en vertical.
Este movimiento utiliza la base del pene, nuestro punto menos sensible, para est
imular el clítoris de
nuestra pareja, su punto más sensible (ver figura 21). A la hora de posponer la ey
aculación los
beneficios de este movimiento son evidentes. En lugar de retirarte, puedes queda
rte dentro de tu pareja
y moverte repetidamente arriba y abajo. Esto será especialmente importante cuando
ella esté en medio
de un orgasmo y desee que te quedes dentro pero tu te encuentres al límite.
Recuerda que la proximidad del clítoris femenino a la vagina es variable, lo que p
uede ser una de las
razones por las que algunas mujeres tienen orgasmos durante el coito con más facil
idad que otras.
Algunas mujeres podrán ser estimuladas en el clítoris con este movimiento vertical d
e penetración
profunda, pero otras necesitarán la ayuda de tus dedos. En cualquier caso, este mo
vimiento te ayudará
enormemente en los episodios más intensos del encuentro amoroso.
DISTINTAS DIRECCIONES
Además de la profundidad, la dirección de la penetración también puede variar. Según la me
dicina
china, las diversas partes de la vagina, como las del pene, se corresponden con
los órganos y glándulas
del cuerpo (ver figura 22). Para satisfacer y energetizar verdaderamente a tu pa
reja tienes que
estimular toda su vagina cuando haces el amor. Quizá te parezca que eso supone muc
ho trabajo y no
podrás hacerlo en todas las ocasiones, pero cuanta más superficie de su vagina pueda
s masajear con el
pene, mejor.
Comienza con una penetración superficial, de izquierda a derecha y de arriba a aba
jo. Después penetra
profundamente y, permaneciendo es esa posición, utiliza la base del pene para frot
ar, arriba y abajo, el
clítoris de tu pareja; el glande de tu pene rozará suavemente con el cuello del útero.
Ahora retírate
formando un ángulo, lo que estimulará sus paredes vaginales. (Una vez que hayas apre
ndido a
diferenciar entre penetración superficial y profunda, puedes dedicarte a explorar
la profundidad
media.) Recuerda que las mujeres tienen diversos puntos de gran sensibilidad, po
r tanto penetrar en
distintas direcciones optimiza tus probabilidades de satisfacer a tu compañera.
Además de la profundidad y la dirección, también puedes variar la velocidad de la pene
tración. El
médico Li Tung-hsüan Tzu, que vivió en el siglo séptimo, describe poéticamente nueve tipos
distintos
de movimientos de penetración que ofrecen a tu pareja gran variedad de profundidad
es, direcciones y
velocidades:
85
1. Golpea a izquierda y derecha, como un bravo general que penetrara en las fila
s enemigas. [La
imaginería de la batalla de los sexos no estaba del todo ausente en la sexualidad
taoísta.]
2. Elévate y lánzate repentinamente como un caballo salvaje chapoteando en un arroyo
de montaña.
3. Empuja dentro y fuera, como una bandada de gaviotas que jugara con las olas.
4. Utiliza penetraciones profundas y toques superficiales y provocativos, como u
n gorrión picoteando
granos de arroz.
5. Haz penetraciones superficiales y después más profundas siguiendo un ritmo consta
nte [hacia la
izquierda y la derecha], como un gran piedra que se hundiera en el mar.
6. Empuja lentamente, como una serpiente que entrara en su agujero.
7. Precipítate con rapidez, como un ratón asustado que corriera a su madriguera.
8. Quédate suspendido y después vuelve golpear como un águila que atrapara a una liebr
e esquiva.
9. Elévate y lánzate hacia abajo como un gran velero navegando al viento salvaje.
86
Al final, acabarás incorporando todos los movimientos aprendidos a tu propio ritmo
pélvico, que
dependerá de las circunstancias concretas y del placer que desees sentir.
El Arte Avanzado de la Penetración con Giro
La mayoría de los hombres, cuando penetran, sólo estimulan una pequeña parte de la vag
ina de sus
parejas. Esta es la razón por la que el kung fu avanzado requiere «enroscar o atorni
llar» más que
«penetrar». Estas palabras describen perfectamente la acción en espiral que el Tao sug
iere para dar
placer a tu pareja (y a ti mismo). En lugar de moverte hacia adelante y hacia at
rás, debes girar las
caderas o, en el caso ideal, el sacro, dibujando medios círculos, primero en un se
ntido y después en el
otro. Un hombre multiorgásmico explicó así su técnica: «Entro y salgo en círculo. Juego con
un lado y
luego con el otro. Entro primero a nivel superficial y después voy a fondo, jugand
o con un lado y
después con el otro. Y después describo muchos más círculos. He descubierto que a muchas
mujeres
les encanta, especialmente cuando están teniendo los últimos orgasmos».
Los amantes más experimentados de todo el mundo han descubierto la efectividad de
mover las
caderas cuando hacen el amor, y muchos hombres han descubierto que balancear los
hombros al
principio les ayuda a rotar el sacro o las caderas, aunque éstas no son tan sutile
s y efectivas como el
primero, que está situado en el centro de la pelvis (ver figura 23). Según el Tao, e
l sacro controla el
pene.
Según el Tao, un clavo (que penetra directamente) sale fácilmente, pero un tornillo
(que se atornilla)
es mucho más permanente. Elvis Presley utilizó estos giros pélvicos (en realidad, sacr
ales) sobre el
escenario causando un tremendo impacto y ganándose una inmensa popularidad; tú recib
irás esa
misma acogida en el dormitorio una vez que domines la técnica.
La vieja y conocida penetración enérgica, esa que hace crujir los muelles del colchón,
también tiene su
tiempo y lugar, especialmente si a tu pareja le gusta la penetración profunda y tú d
ispones de un gran
control. Un hombre multiorgásmico explicó: «Habitualmente, a las mujeres les gusta la
penetración
profunda en una fase posterior, cuando se han relajado. Si se hace demasiado pro
nto, puede resultar
dolorosa. Por eso, a medida que avanza la noche, me doy cuenta de que penetro más
profundamente
porque su pasión ya las ha preparado. Si es demasiado para mí, entonces tengo que re
spirar y, si es
absolutamente necesario, a veces me retiro y uso la lengua y los dedos». Uno de lo
s beneficios de
utilizar un preservativo (que discutiremos más adelante en la sección llamada «Cuándo em
pezar:
algunas palabras sobre la práctica sexual segura», más adelante en este mismo capítulo)
es que, como
insensibiliza tu pene, puedes hacer el amor durante más tiempo, especialmente si t
u pareja quiere que
la penetres vigorosa y profundamente. Pero debes asegurarte de permanecer en con
exión con tus
órganos sexuales y de vigilar el ritmo de tu excitación. Cuanto más practiques, más cont
rolarás y
menos tendrás que retirarte. Un hombre multiorgásmico explica lo que hace cuando se
acerca al punto
de No Retorno: «Cuando estoy haciendo el amor y empiezo a sentir que me voy a ir,
intento escuchar
mi cuerpo y compartir con mi pareja dónde estoy y lo cerca que me encuentro. Si es
toy muy cerca, me
detengo y practico la respiración profunda, eso hace que mi cuerpo se relaje».
Casi siempre es mejor empezar con penetraciones lentas o espirales (la práctica ta
oísta es justo lo
opuesto de esa sensación apresurada, breve y egoísta, que según la opinión popular defin
e la
sexualidad masculina: «Pim, pam, pum; gracias, señora»). Como toda práctica física y espir
itual, hacer
el amor requiere disciplina e innovación. Te interesan dos cosas: una pauta genera
l de penetración con
giro que resulte placentera y una variedad de cambios espontáneos en la profundida
d, velocidad y
dirección.
87
ENCONTRAR EL CAMINO
Rotar el Sacro
Al principio, las rotaciones probablemente procederán de las caderas o de la pelvi
s, ya que, a menos
que practiques frecuentemente el baile latino o africano, no estarás acostumbrado
a rotar el sacro. Date
un poco de tiempo y al final conseguirás moverte en espiral, «enroscar», moviendo el s
acro sutilmente.
Para aislar y distinguir el sacro, ponte una mano sobre el pubis y otra sobre el
sacro y trata de dibujar
una espiral, primero hacia la izquierda y luego a la derecha. El paso siguiente
es intentar inclinar el
pene hacia arriba empujando el coxis (la base del sacro) hacia adelante (curvand
o ligeramente la
espalda); después intenta inclinar el pene hacia abajo mientras empujas el coxis h
acia atrás (arqueando
ligeramente la columna). Una vez que has aislado el sacro puedes realmente hacer
el movimiento de
giro.
La Gran Aspiración para Dos
Introdujimos la Gran Aspiración en el capítulo 3, pero ahora te proponemos una varia
nte que puedes
practicar con tu pareja. Cuando practiquéis la Gran Aspiración durante el coito, amb
os intentaréis
multiplicar y expandir vuestros orgasmos dentro de vosotros.
88
En el ejercicio de la Unión de Almas descrito más adelante en este mismo capítulo, apr
enderás a
intercambiar energía sexual con tu pareja, pero de momento simplemente aprende a h
acer circular la
energía sexual dentro de tu cuerpo.
Hemos dividido esta práctica en sus etapas consecutivas para que puedas aprenderla
más fácilmente,
pero cuando la utilices con tu pareja, las etapas deben mezclarse, produciendo u
na experiencia fluida y
airosa.
Al principio te puede resultar difícil evitar la eyaculación teniendo en cuenta toda
s las sensaciones
placenteras y el intenso deseo que te provoca tu compañera. Debes tener en cuenta
que estás
practicando y entrenando a tu cuerpo y que, cada vez que logras el éxito, haces qu
e resulte más
sencillo la próxima vez.
Debes aspirar la energía durante el tiempo comprendido entre el momento en que com
ienzas a
excitarte y el momento en el que el orgasmo es inminente. Si esperas demasiado,
no podrás evitar la
salida del semen. Cuando puedas distinguir entre orgasmo y eyaculación, serás capaz
de aspirar la
energía al tiempo que sientes las contracciones genitales de la fase contráctil, exp
andiendo el orgasmo
a todo el cuerpo.
Si tienes problemas para elevar la energía hasta la cabeza, aspírala en primer lugar
hasta el coxis y
siente cómo entra en el sacro y en el punto de tu columna situado justo a la altur
a del ombligo; desde
ese punto puedes verterla en éste. Una vez almacenada allí, intenta elevarla hasta l
a cabeza.
HABLAR CON TU PAREJA
Al principio, las prácticas del kung fu sexual pueden parecer un poco extrañas, una
interrupción de la
relación amorosa, pero pronto se harán más naturales y serán parte de un estilo de hacer
el amor
mucho menos frenético, mucho más placentero y significativo. Pero, entretanto, tendrás
que contar con
el apoyo y la paciencia de tu pareja, por lo que es importante explicarle lo que
estás haciendo. Un
hombre multiorgásmico recuerda: «Mi novia respondió de forma muy abierta y positiva.
Evidentemente su reacción estuvo influenciada por el hecho de que rápidamente nuestr
a práctica
sexual se fue haciendo más hermosa. También fue muy importante el hecho de que yo pr
acticara en
soledad, por lo que raras veces tuve que interrumpir el coito para controlar la
eyaculación.
Obviamente, tuve que explicarle lo que estaba haciendo para que pudiera entender
el proceso».
Puedes animar a tu pareja a leer el capítulo 6, pero si el tiempo y la pasión te nie
gan esa oportunidad,
querrás al menos explicarle en unas pocas palabras jadeantes lo que estás haciendo.
Un hombre
multiorgásmico describió así su forma de explicar la práctica: «Digo a la mujer con la que
estoy que
mi filosofía sexual actual es la filosofía taoísta. Y le pido ayuda. Habitualmente esp
ero a estar un rato
en la cama con ella y después le digo: Va a llegar un momento en el que necesitaré tu
ayuda para
detenerme. Quizá tenga que retirarme, ¿sabes?, quizá necesite ir un poco más despacio . Le
s informo
de por qué quiero hacerlo así y de cuál es mi forma de pensar. Descubro que las mujere
s lo respetan
realmente, les encanta escucharlo y las resulta excitante».
Es esencial que tu pareja esté lo suficientemente informada como para poder apoyar
te en la realización
de la práctica. Como explicó un hombre multiorgásmico: «Cuando empiezo a sentir que mis
dispositivos de bombeo quieren empezar a trabajar, tengo que bajar el ritmo más a
menudo, respirar y
hacer las prácticas. Entonces es cuando empiezo a decirles qué es lo que estoy hacie
ndo y por qué lo
hago, por qué es importante para mí y por qué creo que puede serlo para ambos.
89
Antes de explicarles lo que estoy haciendo, cuando les digo que estoy a punto de
irme, muchas
mujeres me dicen: Adelante, ade lante. Me gusta que lo hagas . Entonces les digo: Va
loro mucho
que desees hacer eso por mí, pero no quiero irme porque me quedaría dormido enseguid
a. Quiero
divertirme, quiero mantener mi energía activa . Entonces entienden que de vez en cua
ndo tenga que
retirarme y tomar algunas respiraciones profundas».
EJERCICIO 12
LA GRAN ASPIRACIÓN DURANTE EL COITO
ABRAZA: Cuando ambos estéis muy excitados, haced un alto y abrazaos. Miraos mutua
y
profundamente a los ojos. Contempla realmente la bondad interna de tu pareja y e
xpresa la
profundidad de tu amor por ella con los ojos. Mantener los ojos abiertos también a
yuda a elevar la
energía. Enviaos mutuamente energía a través de los ojos, los labios, las palmas de la
s manos y la
superficie de la piel.
PENETRA/GIRA: Cuando tu pareja esté muy excitada, utiliza el glande para frotarle
los labios
vaginales internos y, sobre todo, el clítoris. Podrás distinguir que está preparada po
rque los labios y el
clítoris estarán hinchados y por la abundancia de jugos vaginales. Penétrala lentament
e. Tal vez desees
empezar con el ritmo de nueve movimientos superficiales y uno profundo. (Recuerd
a que esto sólo son
guías orientativas, no reglas fijas.)
CONTRAE: Estando todavía dentro de tu pareja, contrae ligeramente el glande, la ba
se del pene y el
músculo PC. Usa la mente y los músculos pélvicos para apretar estos músculos «redondos». Si
es
necesario, utiliza los dedos para apretar la base del pene.
DETENTE: Cuando sientas que te acercas al orgasmo, retírate de manera que tan sólo u
nos
centímetros del pene (el glande) queden dentro de la vagina de tu pareja. Asegúrate
de que le dices que
estás al borde del precipicio y debe evitar empujarte. (Sólo debes retirarte totalme
nte en caso de que
sea absolutamente necesario.)
ASPIRA: Aprieta el ano y utiliza la mente para aspirar energía desde la punta del
pene, a través del
perineo y el coxis, elevándola por la columna hasta cabeza (ver la Aspiración en Frío
y la Gran
Aspiración en el capítulo 3). Esto ayudará a que tu energía sexual se extienda a partir
de los genitales,
reduciendo el impulso de eyacular al tiempo que expandes el orgasmo genital a to
do el cuerpo.
RELÁJATE: La relajación permite que se dilaten los vasos sanguíneos del pene y te perm
ite
intercambiar más energía sexual con tu pareja. Tu erección puede disminuir ligeramente
, lo que hará
que la sangre llena de hormonas retorne al resto del cuerpo y lo fortalezca, per
mitiendo que afluya
sangre nueva al pene cuando recuperes la erección. Continuad abrazados, besaos y h
aced circular la
energía. Cuando estéis preparados, podéis continuar con la penetración/giro y repetir la
Gran
Aspiración hasta que ambos estéis completamente satisfechos.
90
Posiciones Placenteras y Saludables
Los taoístas fueron muy creativos a la hora de inventar posiciones sexuales nuevas
e interesantes. Sin
embargo, no practicaban estas posiciones únicamente por variar; cada una de ellas
tenía una función
energética y curativa diferente. Los taoístas creían que el amor expresado por medio d
e la sexualidad
era la medicina más potente, de tal manera que un médico taoísta podía prescribir a un p
aciente hacer
el amor intensivamente durante varias semanas en una postura determinada para sa
nar una dolencia
concreta. Si quieres explorar las distintas posiciones con tu pareja y utilizarl
as para la autosanación,
están descritas en Amor curativo a través del Tao: cultivando la energía sexual femeni
na (ver
apéndice), en el que mostramos las posturas básicas más importantes y damos algunos co
nsejos
generales para cualquier posición que elijas. Estas posiciones pueden ser una gran
ayuda para
acomodar distintos tamaños corporales y genitales, así como para estimular distintas
sensibilidades
sexuales. A medida que tu pareja y tú vayáis refinando vuestra comprensión de los plac
eres sexuales,
podréis seleccionar las posiciones que mejor vayan con vuestras preferencias.
ENCONTRAR EL CAMINO
Instrucciones Básicas
Antes de comentar las posiciones específicas, hay dos instrucciones que nos ayudarán
a seleccionar la
posición adecuada para nuestro estado de ánimo y momento.
1. Para relajarte y armonizarte con tu pareja, junta las partes del cuerpo que s
on correspondientes: los
labios con los labios, las manos con las manos, los genitales con los genitales.
Para estimularos y
excitaros mutuamente, juntad las partes del cuerpo que no son correspondientes:
los labios con la
oreja, la boca con los genitales, los genitales con el ano.
2. La persona que se mueve (generalmente la que está encima) es la que da energía a
su pareja, si
bien la que queda debajo también puede moverse para complementar el movimiento de
la que está
encima. Esto ayuda a expandir, activar e intercambiar el chi más rápidamente. En Occ
idente
asumimos que la persona que está encima es la dominante. La comprensión taoísta es muy
diferente: la persona que está encima es la que está al servicio de la que está debajo
porque le
envía energía sanadora. La pasión y la salud, y no el poder, son los elementos importa
ntes para el
taoísta experimentado.1 Debes observar estas instrucciones generales cuando hagas
el amor para
que tú y tu pareja os armonicéis y excitéis, sanéis y seáis sanados.
POSTURA DEL HOMBRE ENCIMA
Antes de que los misioneros llegaran a China, los taoístas ya estaban muy familiar
izados con la
postura en la que el hombre yace sobre la mujer, usando generalmente sus manos o
codos como punto
de apoyo. Una de las ventajas fundamentales de esta posición es que os podéis mirar
a los ojos y
besaros apasionadamente. Esta posición cara-a-cara es muy satisfactoria para las e
mociones y los
órganos de los sentidos porque los cinco (ojos, lengua, oído, nariz y piel) pueden e
star en contacto
directo. Estos órganos, y en especial la boca y ojos, son los principales vehículos
de la fuerza de vida
(ver «Sexualizar el espíritu» más adelante en este mismo capítulo).
91
En esta posición tu pareja puede deslizar la mano a lo largo de tu columna para ay
udarte a aspirar la
energía hacia la cabeza. Además, en esta posición muchas partes de tu cuerpo (piernas,
vientre, pecho,
etc.) están en contacto con el suyo, y el peso de tu cuerpo sobre su hueso púbico y
pechos puede
ayudarla a excitarse rápidamente. Esta posición también te permite utilizar las técnicas
de penetración
y penetración con giro, con las que podrás satisfacer a tu pareja y controlar tu pro
pia excitación.
Los principales inconvenientes de esta posición son que normalmente se utilizan la
s manos para
mantenerla y que el punto G de tu pareja queda descartado, a menos que inclines
el sacro y sitúes el
pene en ángulo. Puedes solucionar este problema haciendo que tu pareja se ponga un
a almohada
debajo del trasero para que la pelvis quede ligeramente inclinada hacia atrás. Tam
bién puede situar las
piernas sobre tus brazos u hombros, lo que tiene el mismo efecto que la almohada
y al mismo tiempo
te permite penetrarla más profundamente. Cuanto más elevadas tenga las piernas, tant
o más profunda
será la penetración. Esta posición está especialmente indicada si tu pareja tiene la vag
ina relativamente
grande y tú tienes el pene relativamente pequeño.
Recuerda que, según el taoísmo, el hombre es como el fuego y la mujer es como el agu
a. Dado que a
las mujeres les cuesta más tiempo llegar al punto de ebullición, suele ser bueno que
el hombre empiece
encima. Cuando el deseo de la mujer comience a hervir y exista el riesgo de que
apague el fuego del
hombre (haciéndole eyacular), podéis cambiar de posición, situándose ella encima, lo que
permite que
el hombre se concentre más fácilmente. Pero en esta posición la mujer debe estar dispu
esta a detenerse
cuando el hombre se acerque al punto de No Retorno.
POSTURA DE LA MUJER ENCIMA
En esta posición, el hombre descansa sobre la espalda y la mujer se sienta sobre él
con las piernas a
ambos lados. La mayoría de los hombres encuentran que esta es la postura más fácil par
a aprender a
controlar la eyaculación y hacerse multiorgásmicos. Esto se debe a que en esta posic
ión los hombres
pueden relajar los músculos pélvicos y prestar atención al ritmo de su excitación. La at
racción
gravitacional también ayuda a controlar la eyaculación y el hombre puede centrarse e
n elevar su
energía por la columna.
92
En esta posición, tu pareja puede dirigir el pene hacia los lugares más sensibles de
la vagina,
incluyendo el punto G, por lo que para muchas mujeres esta es la posición que más fa
cilita el orgasmo
o los orgasmos múltiples. Asimismo, en esta posición tu pareja puede mantener el pen
e en la parte más
externa y sensible de la vagina. A los hombres les resulta difícil mantener la pen
etración superficial
cuando están encima porque tienden a lanzarse hacia el fondo, donde la vagina está más
cerrada, y
esto, evidentemente, acaba antes con ellos. En esta posición tu pareja puede dibuj
ar espirales con el
sacro para que el pene roce con las paredes de la vagina a cualquier nivel de pr
ofundidad y en
cualquier dirección.
En esta posición, puedes utilizar los dedos para estimularle el clítoris y ayudarla
a alcanzar el clímax.
Otras ventajas de esta postura es que puedes chupar o acariciar los pechos de tu
pareja durante el coito.
Según los antiguos taoístas, puedes beber la energía sexual de tu compañera de sus labio
s, de su
vagina y de sus pechos.
Esta posición es particularmente recomendable cuando el hombre es mucho más grande q
ue la mujer o
tiende a eyacular rápidamente, o cuando la mujer está en los últimos meses del embaraz
o (el vientre
queda libre). Los hombres mayores y los que padecen del corazón también valoran much
o esta
posición porque no exige grandes gastos energéticos.
POSTURA LATERAL
Esta posición requiere un esfuerzo relativamente pequeño por parte de ambos particip
antes y puede
reservarse, por tanto, para las últimas etapas de la cópula. Situarse en esta postur
a requiere cierta
habilidad y para mantenerla se necesita cierta coordinación, por lo que es más indic
ada para amantes
que se conozcan bien. Quizá lo más sencillo es que empieces estando encima y posteri
ormente ruedes
hacia uno de los lados para adoptar la postura lateral. Además de que no requiere
esfuerzos
agotadores, esta postura tiene las ventajas de que se está cara a cara y de que se
hace contacto con todo
el cuerpo; ambas cosas favorecen un mayor intercambio de energía. Pero puede resul
tar incómoda o
extraña a menos que vuestros movimientos corporales estén bien sincronizados. En est
a posición la
penetración del pene también es muy superficial.
93
POSTURA DEL HOMBRE POR DETRÁS
Los animales, cuyo propósito principal es la fecundación, adoptan esta postura porqu
e tienen buenas
razones para ello. Como puedes haber notado, en esta posición la vagina de tu comp
añera está
especialmente cerrada y eso dificulta el control eyaculatorio. Por tanto es mejo
r practicarla cuando
estás poco excitado o una vez que hayas adquirido un buen control sobre la eyacula
ción. Tu pareja está
más cerrada en esta posición porque la penetras más profundamente, por lo que las muje
res que gustan
de la penetración profunda tienden a preferirla. La profundidad puede ser controla
da variando el
ángulo de tu pareja: cuanto más inclinada esté hacia adelante, más profunda será la penetr
ación. Esta
posición está especialmente indicada para los hombres con penes pequeños o las mujeres
con vaginas
grandes. Esta posición también permite la estimulación directa del punto G de tu parej
a pero el clítoris
recibe una estimulación relativamente indirecta, situación que puedes remediar con l
os dedos.
94
Sexualizar el Espíritu
No es ningún secreto que la mayoría de la gente experimenta la trascendencia más inten
samente en su
dormitorio que en la iglesia, sinagoga, templo o mezquita. La cópula nos permite t
ranscender los
límites de nuestro cuerpo físico, fundirnos con otro ser humano y, en ocasiones, inc
luso sentirnos
unidos al universo.
Según el Tao, el cielo y la tierra están en unión sexual constante, equilibrándose y arm
onizándose
mutuamente. Cuando hacemos el amor podemos conectar con esta energía universal. El
instructor del
Tao Sanador, Stefan Siegrist, explicó: «Gracias a la sexualidad taoísta, uno puede vol
ver a
experimentar la armonía perdida (o unidad espiritual) con la naturaleza y el unive
rso de la que suelen
hablar la filosofía y la religión». Pero, a diferencia de algunas religiones, el taoísmo
considera que la
sexualidad y la espiritualidad son inseparables. La espiritualidad está «encarnada» y
el espíritu
impregna el mundo físico, incluyendo nuestros cuerpos.
Según el Tao, cada uno de nosotros tiene tres tipos de energías superpuestas. En est
e libro hemos
estado trabajando fundamentalmente con la más física de las tres, el ching-chi o ene
rgía sexual. Pero a
medida que cultivamos la energía sexual, esta se refina convirtiéndose en chi o ener
gía bioeléctrica
(descrita en el capítulo 2), que posteriormente se extiende por todo el cuerpo. Y és
ta, a su vez, se
refina produciendo el shen o energía espiritual. Las tres están interrelacionadas y
conectadas con el
cuerpo. En esta sección aprenderás a hacer circular y a refinar la energía sexual en c
ompañía de tu
pareja. Esta técnica te ayudará a expandir el orgasmo, transformándolo de una experien
cia puramente
física en una experiencia espiritual: ésta es la verdadera naturaleza de la unión de a
lmas.
EJERCICIO 13
LA UNIÓN DE ALMAS (Intercambio de Energía Sexual)
EXPANDIR: Las técnicas antes descritas en este mismo capítulo harán que tu energía sexua
l y la de
tu compañera se expandan hasta el punto en el que estarán preparadas para circular p
or el cuerpo.
Cuanto más lubricada está una mujer, más energía yin tiene. Como señalamos anteriormente,
puedes
beber su yin directamente durante el sexo oral y también puedes beberlo de los pez
ones. La expansión
será más fácil si tú (y, en el caso ideal, también tu compañera) habéis aspirado la energía h
a arriba y
estáis haciendo que circule por vuestro cuerpo (es decir, por vuestra órbita microcósm
ica).
ABRAZAR: Abraza a tu pareja en una posición en la que estéis cara a cara, manteniend
o la mayor
parte de vuestros cuerpos en contacto. Si la mujer es notablemente más liviana o más
débil, debe
permanecer encima. En los demás casos, no importa quién esté encima. Recordad que os d
ebéis mirar
profundamente a los ojos: el contacto ocular, como mencionamos antes, es fundame
ntal. Enviaos
mutuamente amor y energía a través de la mirada.
RESPIRAR: La coordinación de la respiración es esencial para intercambiar chi. Ahora
que has
dejado de hacer movimientos de penetración o de giro y tienes abrazada a tu pareja
, sitúa la nariz cerca
de la oreja de tu amante y tu oreja cerca de su nariz. Esto hará que cada uno de v
osotros pueda oír la
respiración del otro. Entonces, sincronizad ambas respiraciones: podéis inspirar y e
spirar
simultáneamente, o uno puede inspirar mientras el otro espira. Mantened vuestros p
ensamientos
centrados cada uno en el otro y sed conscientes del movimiento rítmico de vuestros
pechos.
95
CIRCULAR: Para armonizaros, tanto tú como tu pareja debéis ser capaces de activar vu
estra propia
órbita microcósmica como primer paso para equilibrar el canal posterior, que asciend
e a lo largo de la
columna y es más yang, con el canal anterior que baja por la línea media del cuerpo
y es más yin.
Recuerda que debes aspirar la energía hacia arriba contrayendo los músculos del ano
y/o utilizando la
mente, y después debes guiarla hacia la parte delantera del cuerpo a través de la le
ngua.
INTERCAMBIAR
1. Después de dedicar un rato a la respiración armonizada, ambos debéis aspirar la ene
rgía desde los
genitales hasta la coronilla.
2. Entonces, durante la inspiración compartida, debes visualizar que aspiras su fr
esca energía yin
desde su vagina hasta tu pene. (Ella debe visualizar que aspira tu cálida energía ya
ng desde tu pene
hasta su vagina.)
3. Ambos debéis continuar aspirando esta energía hasta el perineo, después hasta el co
xis y por
último elevarla por la columna hasta la cabeza.
4. Después espira y permite que la energía descienda desde la coronilla y baje por l
a línea media del
entrecejo hasta la cara y la lengua que, si está en contacto con la de tu pareja,
te permitirá
intercambiar energía a través de la boca. Desde la lengua, la energía debe seguir desc
endiendo por
el canal frontal hasta el ombligo. (También puedes intercambiar la energía procedent
e del corazón
transmitiéndola a través de tu pecho hasta el suyo, desde donde descenderá por su cana
l frontal.
Ella puede hacer lo mismo contigo.)
5. Continuad respirando e intercambiando energía de nueve a dieciocho veces, o tod
o el tiempo que
deseéis.
YIN Y YANG
La mayoría de la gente que sabe algo de taoísmo ha oído hablar del yin y el yang y de
sus posiciones
cíclicas y complementarias dentro del símbolo del Tao. Casi todo el mundo sabe que e
l yin es la
energía femenina del universo y que el yang es su contraparte masculina. Estas dos
energías
primordiales son el protón y el electrón que permiten manifestarse a la creación y per
miten también
que tú y tu pareja podáis armonizar y refinar vuestra energía sexual.
96
En palabras del 1 Ching: «La interacción de un yin y un yang se llama Tao, y el cons
tante proceso
generativo que se produce se llama cambio ». 2
Según Su Nü, «yang sólo puede funcionar con la cooperación de yin, yin sólo puede crecer con
la
ayuda de yang». Cada uno de nosotros tenemos dentro energías masculinas y femeninas;
el yin y el
yang son fuerzas dinámicas que pueden convertirse una en la otra. Actualmente much
a gente opina
que masculino y femenino sólo son términos culturales utilizados para denotar el géner
o. Pero según el
Tao, aunque la cosa varía mucho de un individuo a otro, los hombres generalmente t
ienen más energía
yang (masculina) y las mujeres más energía yin (femenina). El Tao siempre ha reconoc
ido que los
hombres son parcialmente femeninos y que las mujeres también son parcialmente masc
ulinas y que
cualquier posición binaria es fundamentalmente falsa. Esta idea está representada de
ntro del símbolo
del Tao por el pequeño círculo que representan lo masculino dentro del símbolo femenin
o y lo
femenino dentro del símbolo masculino. Cada parte contiene un poco de la otra.
Aunque debemos evitar las oposiciones binarias, también debemos ser conscientes de
nuestras
necesidades individuales, especialmente en el dormitorio, porque de otra forma s
ufriremos las
consecuencias. Por ejemplo, yang se excita más rápido pero también se extingue más rápido;
yin se
excita más despacio y se extingue más despacio. Como los hombres tienden a ser más yan
g y las
mujeres más yin, pueden ayudarse mutuamente a alcanzar un mejor equilibrio interca
mbiando sus
energías cuando hacen el amor. Lo ideal es que ambos tengan conciencia del interca
mbio que está
teniendo lugar; en el capítulo siguiente explicamos lo que tu pareja debe saber pa
ra canalizar su propia
energía. Se puede sentir el intercambio de energía con una compañera amorosa aunque el
la no sepa
nada de sexualidad taoísta, pero será difícil hacer el ejercicio 13 sin contar con su
participación activa
e informada. Cuanto más puedas compartir con ella, más fácil e intenso será el intercamb
io.
Si tienes dificultades para aspirar la energía de tu compañera, debes contraer el pe
ne, el perineo y el
ano. Bombear ligeramente estos músculos varias veces te ayudará a aspirar la energía.
(También
puedes absorber su energía rítmicamente, con respiraciones breves, como en el ejerci
cio de la
Aspiración en Frío; ver capítulo 3.) Cuando hayas adquirido un gran control sobre tu e
nergía sexual y
no te preocupe eyacular, puedes enviar tu cálida energía yang directamente a través de
l pene hasta tu
pareja. Ella, a su vez, debe imaginarse que envía su fresca energía yin desde la vag
ina hasta el pene.
No puedes recibir su energía yin sin darle tu energía yang. Si permites que absorba
tu exceso de
energía yang podrás evitar que la energía se concentre demasiado en los genitales, lo
que te llevaría a
eyacular. Una vez que eyacules, será difícil intercambiar energía porque habrás perdido
casi toda la
tuya. Recuerda que lo importante es el intercambio.
Es probable que no seáis capaces de abrir todos los puntos a lo largo de la column
a la primera vez que
intentéis hacer este intercambio. Tal vez os cueste mucho tiempo, meses incluso, p
ero finalmente
acabaréis sintiendo una cálida corriente entre vuestras bocas y entre vuestros genit
ales. Como describe
un hombre multiorgásmico: «Algunas veces, cuando ambos estamos teniendo un orgasmo y
besándonos apasionadamente, siento que la energía nos atraviesa a los dos. Pasa por
nuestras lenguas,
baja por mi cuerpo hasta el pene, entra en su vagina y vuelve a subir por su esp
alda hasta nuestras
lenguas. Es increíble».
Al principio la energía puede parecer tan explosiva que te cueste distinguir entre
la tuya y la de tu
compañera, pero, finalmente, acabarás distinguiendo entre su fresca energía yin y tu cál
ida energía
yang. Si tu pareja no sabe hacer circular su energía, puedes ayudarla guiando la e
nergía desde tu pene
hasta su vagina, después subes por su columna hasta la cabeza, bajas hasta su leng
ua (que estará en
contacto con la tuya) y por último sigues bajando por delante hasta su vagina.
97
ENCONTRAR EL CAMINO
Movimientos de Energía Espontáneos
No te sorprendas si al principio la energía se mueve espontánea e impredeciblemente.
Por ejemplo,
podéis experimentar que la energía asciende en ambos por la línea media delantera del
cuerpo.
Algunas parejas experimentan que la energía se dispara hasta lo alto de la cabeza
descendiendo
posteriormente como una ducha, mientras que otras se sienten rodeadas por un cap
ullo de energía. Si
experimentáis cualquiera de estas cosas no debéis preocuparos. Relajaos y disfrutad
el movimiento de
estas energías sutiles a través y alrededor de vuestros cuerpos.
CULTIVAD VUESTRA ENERGÍA
Cuando tengáis una práctica considerable, podréis abrir centros de energía cada vez más al
tos,
llamados tan-tien (depósitos o reservas) por los chinos. Según el taoísmo, el primero
de estos
depósitos se encuentra al nivel del ombligo, el segundo en el corazón y el tercero e
n la cabeza (ver
figura 3). Michael Winn explica: «Aunque en realidad todo el cuerpo es un gran tan
-tien o campo de
energía interconectado, lo más fácil es intentar abrir cada centro ordenadamente. Debe
s abrir primero
los centros inferiores para proporcionar una plataforma sólida a los superiores».
Algunos occidentales que han estudiado yoga confunden estos depósitos con los chak
ras hindúes, que
se han convertido en sinónimos populares de los centros de energía del cuerpo. Los s
iete o doce
chakras generalmente están más localizados y separados que los tan-tien, que son par
te de un circuito
mayor la órbita microcósmica que rodea todo el cuerpo.
98
Aunque la filosofía tántrica hindú es similar en muchos aspectos al taoísmo, especialmen
te en cuanto
al énfasis en la conservación y transformación del poder del esperma, los métodos específi
cos usados
por el tantra son diferentes.
UNIRSE
La verdadera fusión de la energía sexual y espiritual de dos amantes se produce cuan
do ambos se
abren mutuamente a la órbita microcósmica. Una vez purificada la energía sexual gracia
s a una
práctica sexual refinada y a la meditación, esta apertura puede dar como resultado u
n prolongado
orgasmo e incluso un estado alterado de conciencia. Según el taoísmo, esta fusión orgásm
ica de los
amantes tiene lugar cuando el yin y el yang están en completa armonía. Cuanto más apre
ndas a
relajarte y a rendirte totalmente a tu pareja, más probable será que experimentes es
ta extraordinaria
conexión. Según un hombre multiorgásmico: «El sexo con mi novia ya no es una batalla mecán
ica en
la que dos cuerpos buscan a tientas un momento de placer, sino un intercambio re
al y una verdadera
unión corporal, es casi como si ambos se fundieran en uno».
Esta forma de armonización es muy poderosa. Cuando puedas abrirte para recibir la
energía amorosa
de tu pareja y, a su vez, tu pareja se abra para recibir la tuya, experimentarás u
n intercambio y una
intimidad que no se parecen a nada que hayas conocido. Ambas energías, el yin y el
yang, son parte de
la misma energía universal; simplemente están cargadas de manera diferente. Así es com
o tú y tu
pareja podéis llegar a ser una sola carne. Cuando este flujo de energía sexual entre
vosotros alcance la
intensidad y el equilibrio justos, vuestros cuerpos individuales parecerán disolve
rse en la vibración
extática de vuestras energías circulantes y pulsantes. Este es el verdadero orgasmo
del cuerpo y del
alma. Asumiendo que los demás canales de comunicarse y compartir estén abiertos en v
uestra
relación, este intercambio de energía os ayudará a crecer en el amor, y vuestro amor m
utuo
enriquecerá a los que os rodean.
A la unión sexual saludable solemos llamarle hacer el amor y eso es exactamente lo
que estás
haciendo. La energía sexual expande e intensifica nuestras emociones y actitudes,
por eso suele ser
considerada popularmente como la dicha más elevada y por eso también el sentimiento
de estar
enamorado es tan intenso y abarcante. En el aspecto negativo, las peleas entre a
mantes también son las
más intensas. Por tanto, es muy importante que resolváis vuestros conflictos antes d
e intentar hacer
circular la energía sexual. Digámoslo de otra forma: la energía sexual es como el fueg
o, puede servir
para cocinar los alimentos pero también puede quemar la casa. Depende de cómo se use
. Si surgen
emociones negativas cuando estáis haciendo el amor, deteneos e intentar transforma
rlas en emociones
positivas sonriendo o pensando en las cualidades positivas de vuestra pareja.
La sonrisa auténtica transmite una energía amorosa que tiene el poder de comunicar c
alidez y de sanar
las heridas. Si piensas en alguna ocasión en que te hayas sentido molesto o enferm
o y alguien te
dedicó una gran sonrisa, recordarás que, de repente, te sentiste mejor. Norman Cousi
ns, antiguo editor
de Saturday Review, describe en Anatomy of illness cómo se curó a sí mismo de una extr
aña
enfermedad del tejido conectivo viendo viejas películas de los hermanos Marx. La s
onrisa y la risa son
capaces de transformar nuestra energía negativa en positiva y de sanar nuestros cu
erpos y mentes. En
general, si tienes mucha negatividad, debes practicar la «Sonrisa Interna» y los «Seis
Sonidos
Sanadores», descritos en el libro de Mantak Chia Sistemas taoístas para transformar
el estrés en
vitalidad (ver apéndice).
99
Cuándo Detenerse
Como mencionamos en el capítulo 3, la mayoría de las parejas dejan de hacer el amor
cuando el
hombre eyacula. Después del período refractario (el tiempo que se tarda en tener una
nueva erección
después de eyacular) puede haber más abrazos y caricias o, si es una relación reciente
y fogosa, puede
haber toda una nueva ronda de contacto sexual. Pero la mayoría de la gente, una ve
z que el hombre
eyacula, da la noche (o la mañana o la tarde) por acabada. Como os podéis imaginar,
en el sexo no
eyaculatorio y multiorgásmico no existe una señal que marque claramente el final. Po
déis seguir
haciendo el amor todo el tiempo que deseéis.
Pero, como ya hemos mencionado, la sexualidad taoísta no debería ser una prueba de r
esistencia.
Cuando el tiempo lo permita desearás pasar una hora o dos, o incluso más, en un abra
zo apasionado y
armonizador. (No te olvides de perder la erección cada veinte minutos para que la
sangre pueda
volver a circular.) Los textos clásicos taoístas sugieren que hacen falta mil movimi
entos de
penetración para satisfacer plenamente a una mujer. Puede parecer que esto requier
e un enorme
esfuerzo y una gran fuerza física, pero como señala Jolan Chang en su Tao of lave an
d sex: «Si correr
durante media hora supone dar al menos dos mil pasos, ¿por qué el coito prolongado n
o incluirla mil o
más penetraciones?». Es evidente que, en la mayoría de los casos, nuestro estilo de vi
da no nos
permite dedicar el tiempo necesario a tener una sesión tan intensa cada noche y, a
demás, ninguna
pareja querrá tanta intensidad de continuo. Pero para alcanzar los niveles orgásmico
s y energéticos
más altos, es importante planear ocasiones en las que desconectaréis el teléfono y pod
réis explorar
vuestro verdadero potencial para sentir placer. ¡Es mucho mejor que ir al cine!
Si habitualmente tu pareja tiene más deseo sexual que tú, el kung fu sexual puede ay
udarte a salvar tu
vida amorosa: aumentará significativamente tu energía y te permitirá satisfacer sus de
seos fácilmente.
Y, aunque para la mayoría de las mujeres mil penetraciones amorosas serán el paraíso,
para otras que
tengan menos deseo sexual serán el purgatorio. Si normalmente tu pareja tiene meno
s deseo que tú,
debería leer el próximo capítulo para intentar ampliar su pasión y su placer. Por supues
to, si existen
otras razones psicológicas más profundas que os impiden expresar plenamente vuestra
identidad
sexual, debéis buscar la ayuda de un terapeuta profesional. Cuando es compartida p
or ambos amantes,
la capacidad multiorgásmica es un poderoso afrodisíaco, pero la satisfacción real y du
radera proviene
de una relación basada en la armonía sexual y emocional.
La forma de acabar el coito es tan importante como su comienzo. Como explicamos
en el capítulo 1, la
pérdida de energía que experimentan la mayoría de los hombres después de eyacular hace d
ifícil que
sigan mostrándose amorosos y atentos con sus parejas. La sexualidad femenina es me
nos precipitada
que la masculina, por lo que a la mayoría de las mujeres les gusta separarse de un
a manera más
gradual, con caricias y palabras tiernas. A medida que domines el kung fu sexual
, ya no caerás en el
precipicio eyaculatorio y podrás acabar el contacto más gradualmente.
Un hombre multiorgásmico nos explica su experiencia: «Antes no comprendía ni deseaba l
as caricias
y la charla amorosa posterior al sexo que tanto gustaban a mi novia. Una vez que
había eyaculado, ya
no deseaba acariciarla ni hablarla ni besarla. Pero ahora, mientras hacemos el a
mor, y también
después, siento un profundo deseo de acariciar su cuerpo y de ser tierno con ella.
Su piel suele estar
bañada por un hormigueo eléctrico que la hace tan suave como la seda».
100
Si tu pareja es (o se hace) multiorgásmica, descubriréis que podéis cabalgar juntos la
s olas del
orgasmo todo el tiempo que deseéis, armonizando la pasión y el placer. Si tu pareja
no es
multiorgásmica (o ni siquiera es orgásmica) mil penetraciones amorosas le ofrecerán la
mejor
oportunidad posible de llegar a serlo. Pero lo más importante es que la sexualidad
taoísta te permite
experimentar una intimidad muy profunda que es difícil de describir con palabras e
imposible de
contabilizar en orgasmos.
Cuándo Empezar: Algunas Palabras sobre la Práctica Sexual Segura
En sus habituales comentarios sobre las enfermedades de transmisión sexual, el cómic
o Eddie Murphy
refleja la ansiedad colectiva que actualmente rodea al contacto sexual cuando di
ce: «El SIDA no tiene
nada que ver con los viejos tiempos en los que la enfermedad venérea era algo simp
le. Antes podías
pillar la gonorrea, entonces te dolía el pito, ibas a que te pincharan y se te pas
aba. Después llegó el
herpes; esa mierda dura toda la vida, la tienes que arrastrar contigo como si fu
era tu equipaje. Ahora
está el SIDA, que sencillamente mata a la basca. Y yo me pregunto, ¿qué vendrá después? Su
pongo
que con sólo meterla, explotará».
Es difícil centrarse en ampliar el placer, la intimidad y el crecimiento espiritua
l que podemos alcanzar
con la sexualidad cuando estamos preocupados por los problemas de salud de nuest
ro propio cuerpo o
el de nuestra compañera. Por eso merece la pena comentar las realidades y la logísti
ca del sexo seguro.
Tal vez te alivie saber que, según el Tao, cuando se practica el kung fu sexual si
n eyacular, se produce
un fortalecimiento significativo del sistema inmunológico. También se reduce enormem
ente el riesgo
de intercambiar enfermedades de transmisión sexual a través de los fluidos corporale
s.
El SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es la enfermedad resultante de c
ontraer el virus
de inmunodeficiencia humana (VIH). El SIDA no es la única enfermedad de transmisión
sexual que
debe preocuparte, pero ciertamente es la más peligrosa. Actualmente se piensa que
el SIDA causa la
muerte sin remedio, pero no está del todo claro que todas las personas infectadas
por el VIH acaben
desarrollando el SIDA. La gente infectada suele morir porque su sistema inmunológi
co está tan débil
que no puede luchar contra las infecciones oportunistas que suelen acompañar al SI
DA.
El VIH se propaga a través de los fluidos corporales, en particular la sangre y el
semen. No hay
pruebas que sugieran que se transmita también a través de la saliva. Entre las práctic
as sexuales
seguras o de muy bajo riesgo se encuentran los abrazos, el masaje, los besos sec
os (sin intercambio de
saliva) y la masturbación mutua. Otras prácticas sexuales probablemente seguras son
los besos con
intercambio de saliva, la fellatio (sin eyaculación), el cunilingus, y el coito va
ginal o anal con
preservativo.
Aunque los grupos de alto riesgo son los homosexuales, los hombres bisexuales y
los drogadictos por
vía intravenosa, los hombres y mujeres heterosexuales también corren riesgos serios.
3 Este hecho ha
creado una atmósfera de pánico que, aunque favorece la movilización de la profesión médica
y ayuda
a tomar conciencia de la importancia de la educación sexual, hace que mucha gente
se sienta nerviosa
en lo que atañe a sus relaciones intimas.
Actualmente, preguntar a una compañera potencial por su historial sexual o averigu
ar si se ha hecho la
prueba del SIDA es tan común como preguntarle por su familia o su trabajo. Muchas
parejas se hacen
la prueba al mismo tiempo y, aunque todavía no se considera como un gesto romántico,
hacerse la
prueba es una forma de expresarse amor mutuo, de expresar preocupación por la salu
d y el bienestar
del otro.
101
A cualquier pareja en la que uno de sus miembros pueda haber estado expuesto al
VIH se le
recomienda practicar el sexo seguro. Las parejas que deseen tener relaciones sex
uales deberían hacerse
la prueba del VIH y después utilizar las técnicas del sexo seguro durante seis meses
, transcurridos los
cuales deben volver a repetir la prueba para confirmar que están sanos (después de s
ufrir la infección,
una persona puede tardar hasta seis meses en dar positivo). Si ambas pruebas dan
negativo es muy
poco probable que haya razones para preocuparse, siempre que ambos miembros de l
a pareja sean
monógamos.
Durante los seis meses de espera antes de repetir la prueba, las parejas pueden
dedicarse a practicar
técnicas de sexo seguro, como el coito con preservativo y la masturbación mutua. Ade
más, cada
miembro de la pareja puede dedicarse a practicar las técnicas de cultivo en solita
rio para desarrollar su
potencial sexual y espiritual. Con la técnica antes mencionada de darse mutuamente
placer con las
manos no sólo podréis tener un contacto sexual seguro durante los seis meses de espe
ra, sino que
también podréis aprender los matices sutiles de vuestra excitación y de vuestro placer
individual, lo
que os permitirá haceros multiorgásmicos. El hecho de interrumpir la rutina también pu
ede serviros
para explorar nuevos placeres sensuales y sexuales y evitar viejas costumbres. Y
el punto más
importante: Según el Tao, la armonización con la pareja ocurre a un nivel energético e
n el que el coito
no es necesario. Acariciarse o meditar mirándose mutuamente a los ojos pueden ser
experiencias
profundamente íntimas y satisfactorias.
SEXO SUPERSEGURO
Al no eyacular, el hombre no transfiere tantos fluidos corporales a la mujer (y,
potencialmente, tantas
bacterias y virus). Al mismo tiempo, tampoco absorbe tanto fluido (y, potencialm
ente, tantas bacterias
y virus) de la mujer. Cuando eyaculas, presionas para expulsar el semen, creando
un vacío de baja
presión que después absorbe líquido de tu compañera. Si no creas ese vacío tienes menos po
sibilidades
de transferir bacterias o virus a tu pareja o de tomarlos de ella.
Durante el sexo sin eyaculación los fluidos pueden seguir siendo transferidos (por
lo que el sexo sin
eyaculación por si sólo no es una técnica anticonceptiva fiable). Sin embargo, es más se
guro que el
sexo con eyaculación, especialmente en el caso de que el preservativo se rompa. (T
ambién ayuda a
que cualquier método anticonceptivo que utilices sea más efectivo.)
ENCONTRAR EL CAMINO
El Arte y la Ciencia de Usar Preservativos
Lo bueno de usar preservativos es que la mayoría de los hombres experimentan menos
sensibilidad, lo
que les ayuda a controlar la eyaculación. Lo malo es que los preservativos, efecti
vamente, disminuyen
la sensibilidad masculina.
Algunos hombres tienen dificultades para mantener la erección cuando los usan. Si
te encuentras en
esta situación, debes seguir acariciándote los genitales mientras te pones el preser
vativo o pedir a tu
pareja que lo haga. Si te extiendes una pequeña cantidad de lubricante por el pene
antes de ponértelo,
aumentará tu sensibilidad sin hacer que el preservativo se salga. Estos son alguna
s detalles que debes
recordar cuando utilices preservativos.
102
1. Usa siempre un preservativo antes del coito anal o vaginal. Intenta usar un p
reservativo con
espermicida que contenga nonoxinol-9, que es muy efectivo para matar una gran va
riedad de
bacterias transmisoras de enfermedades venéreas, entre las que se encuentra el VIH
. (Si como
reacción a este producto la vulva o el pene se inflaman, cambia a otra marca que n
o tenga este
espermicida, pero sé muy cuidadoso.)
2. Usa siempre un preservativo antes de que tu pareja te practique el sexo oral.
En este caso, tu pareja
querrá que utilices un preservativo «seco», que no esté lubricado y que no tenga nonoxin
ol-9, que
tiene sabor a medicina.
3. Deja un centímetro de espacio en el extremo del preservativo si éste no tiene depós
ito. Los
preservativos con depósito están diseñados para crear este espacio. Asegúrate de que te
cubre todo
el pene y alísalo para extraer cualquier burbuja de aire. Si no estás circuncidado,
estira el prepucio
hacia atrás antes de ponerte el preservativo. Si comienza a deslizarse y tiende a
salirse, puedes
sostenerlo con los dedos.
4. Aplica abundante lubricante en la parte externa del preservativo. (No poner s
uficiente lubricante es
una de las principales razones de que los condones se rompan.) Utiliza únicamente
lubricantes
derivados del agua. Los derivados del petróleo, como la vaselina, pueden hacer que
los
preservativos, diafragmas y los guantes de látex vayan desintegrándose.
5. Después del coito, retírate cuando todavía mantienes la erección y sostén la base del p
reservativo
para asegurarte de que no se deslice. Déshazte de él y, especialmente si has eyacula
do, lávate el
pene o ponte otro preservativo antes de seguir con las caricias.
6. Los preservativos suelen salirse o romperse porque no están bien puestos, porqu
e el sexo es
«demasiado» vigoroso o porque no se sujetan durante la retirada. Si se rompe o se sa
le y no has
eyaculado, o si la rotura está cerca de la base del preservativo, probablemente no
hay motivos de
qué preocuparse. Simplemente quítatelo y ponte otro nuevo. Si se rompe después de habe
r
eyaculado, los expertos recomiendan que tu pareja orine y que se aplique espuma
o crema
espermicida en la vagina para destruir el esperma, las bacterias y los virus. De
be mantener el
espermicida dentro de si al menos una hora. Si os preocupa que se quede embaraza
da, tu pareja tal
vez desee tomar la píldora anticonceptiva de «el día después», que puede obtener de su médic
o.
EL PODER DE CREAR Y DESTRUIR
La facilidad con que el SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual se propaga
n es un
recordatorio patológico de la comprensión esencial del taoísmo respecto a la naturalez
a de la intimidad
sexual: el coito es un intercambio físico y energético que puede influenciar profund
amente la salud y
el bienestar de ambas personas. Debido a nuestro énfasis occidental en la individu
alidad y la
independencia nos hemos olvidado de la interdependencia e interpenetración que se
producen. La
revolución sexual no tuvo plenamente en cuenta el significado de este intercambio.
Nuestra historia
sexual nos afecta profundamente y algunas enfermedades de transmisión sexual (como
el herpes y el
SIDA) no nos permiten olvidarlo.
La medicina occidental reconoce que las bacterias y virus pueden ser transmitido
s durante el coito,
pero todavía le queda por reconocer el resto del intercambio bioquímico y energético q
ue se realiza.
Según los taoístas, cada vez que haces el amor con tu pareja, intercambiáis hormonas,
enzimas,
vitaminas, etc., junto con las secreciones sexuales. Esto parece estar suficient
emente claro para todos.
Pero los taoístas creen que a través de los cuerpos entrelazados y de los genitales
excitados también se
intercambian muchas más cosas a nivel físico, emocional y espiritual. Se tardará algún t
iempo antes de
que la ciencia occidental pueda destilar y cuantificar los distintos componentes
de este intercambio,
pero si practicas el kung fu sexual, tendrás la prueba de ese intercambio en tu pr
opio cuerpo.
103
Frente a la extensión epidémica del SIDA es importante tener cuidado, pero el miedo
que acecha en
los dormitorios está fuera de lugar. La sexualidad siempre es muy poderosa; el coi
to siempre tiene el
potencial de crear milagrosamente o de destruir trágicamente. El sexo puede sanarn
os o dañarnos. El
respeto y la admiración, más que el miedo, son los componentes de una actitud saluda
ble hacia la
sexualidad, que para los taoístas siempre ha sido la verdadera alquimia, la fuente
de vida y salud.
CAPÍTULO SEIS
Con la colaboración de Maneewan Chia y Rachel Carlton Arava, M.D.
Satisfacción Garantizada Para las Mujeres
Este capítulo está escrito para ti, que eres la compañera femenina de un practicante d
el kung fu sexual
(kung fu literalmente significa «práctica», por lo que kung fu sexual simplemente sign
ifica «práctica
sexual»). Este capítulo te proporciona una breve explicación de qué es la sexualidad taoís
ta y cómo os
puede ayudar, a ti y a tu pareja, a tener una vida amorosa más íntima, placentera y
saludable. Se trata
de un capítulo independiente que puedes leer sin consultar el resto del libro, per
o si lees los demás
capítulos, especialmente el cuarto, quinto y noveno que están dedicados a las pareja
s, podrás
comprender éste mucho mejor. (Aunque haya algunas cosas repetidas de otros capítulos
, a los hombres
que estén leyendo el libro este capítulo les servirá para repasar lo aprendido y descu
brir cuáles son los
temas más importantes para sus parejas.)
¿Orgasmos Múltiples para los Hombres?
El hecho de que los hombres puedan tener múltiples orgasmos sigue siendo tan sorpr
endente para
todos nosotros, hombres y mujeres, que quizá te cueste creerlo. Como dijimos en la
introducción,
merece la pena recordar que los orgasmos múltiples en las mujeres sólo han sido reco
nocidos y
aceptados como algo normal en los últimos cuarenta años. Lo que es todavía más increíble e
s el
número de mujeres que se han hecho multiorgásmicas desde que se descubrió que era posi
ble serlo.
Desde los años cincuenta, cuando Alfred Kinsey dirigió sus famosos estudios sobre se
xualidad
humana, el porcentaje de mujeres que experimentan orgasmos múltiples se ha triplic
ado, pasando del
14 al 50 por ciento.1
En la década de los ochenta, los sexólogos William Hartman y Marilyn Fithian descubr
ieron que
aproximadamente el 12 por ciento de los hombres estudiados eran multiorgásmicos. U
na vez que tu
compañero reconozca este potencial en sí mismo y aprenda con tu ayuda algunas técnicas
simples,
también llegará a ser multiorgásmico. La compañera de un hombre multiorgásmico recordaba: «L
a
primera vez que mi novio tuvo un orgasmo sin eyacular no podía creerlo. Evidenteme
nte estaba
experimentando tanto placer como siempre y yo podía sentir la pulsación de su pene,
pero para mi
sorpresa no había semen y algunos momentos después pudimos continuar haciendo el amo
r. Todavía
me intriga que pueda tener un orgasmo tan intenso sin eyacular. Ahora lo que rea
lmente me sorprende
es que eyacule». Otra compañera de un hombre multiorgásmico describió lo que experimenta
cuando
su compañero tiene un orgasmo sin eyacular:
«Mi pareja deja de moverse durante un rato, gime y tiembla. Puedo sentir su pene p
ulsando
intensamente dentro de mí. Antes eso hubiera sido el final, pero ahora ya no es así».
104
Los orgasmos múltiples son sólo el principio. En Occidente, tendemos a ver el orgasm
o como la
totalidad y el fin último de la sexualidad, y muchas mujeres dedican mucho tiempo
a preocuparse de si
son orgásmicas, y de cuándo y cómo lo son. En la sexualidad taoísta, el orgasmo, se trat
e de uno o de
muchos, no es el objetivo. Estas cumbres del placer sólo son una parte del proceso
extático de hacer el
amor. Una vez que tú y tu compañero hayáis aprendido a hacer circular vuestra energía se
xual por
vuestro cuerpo, podréis experimentar las olas de placer orgásmico con toda la frecue
ncia que deseéis.
Cuando hagáis el amor, experimentaréis una profunda intimidad (un lazo físico, emocion
al e incluso
espiritual) que muy pocas veces habréis sentido, si es que lo habéis sentido antes.
¿Por qué Yo? ¿Por qué Él? ¿Por qué Esto?
Cualquier clase de progreso personal, sea sexual o de cualquier otro tipo, requi
ere hacer esfuerzos.
Este libro ha sido escrito para enseñaros, en términos simples y claros, a profundiz
ar en vuestra vida
sexual y vuestra relación mutua.
Si tu compañero te ha propuesto que leas este capítulo (o el libro completo), tal ve
z te sientas escéptica
ante esta complicada y novedosa práctica sexual y te preguntes para qué la necesitáis.
Debes saber que
el Tao de la sexualidad puede ser cualquier otra cosa excepto algo novedoso. Es
una tradición que
durante más de tres mil años ha acumulado sabiduría y ha registrado las formas más place
nteras y
saludables de hacer el amor. Incluso los amantes más maduros pueden aprender algo
de este tesoro de
experiencias. Un hecho interesante es que, en la tradición taoísta, la mayoría de los
consejeros
sexuales (incluyendo los del emperador) eran mujeres. Esto es algo completamente
distinto de lo que
ocurre en Occidente, donde hasta hace poco todos los consejeros sexuales, si los
había, eran hombres.
Quizá te preguntes, especialmente si tu relación sexual ya es rica y satisfactoria,
para qué leer sobre
cómo «hacer algo que ocurre de manera natural». Aunque todo el mundo tiene un deseo se
xual
instintivo, lo que hacemos con él y nuestra forma de cultivarlo a lo largo de la v
ida no es algo que
venga dado. En Occidente, damos por hecho que las parejas pierden la pasión con lo
s años pero, según
el Tao, esto no obedece a una ley de la naturaleza y la atracción no tiene por qué a
gotarse.
(Hablaremos más acerca de este tema en el capítulo final, «Hacer el amor durante toda
una vida».)
Si has comprado este libro para tu compañero o para aprender más sobre sexualidad ma
sculina, puede
que estés deseosa de ayudarle a hacerse multiorgásmico. A pesar de ello, quizá sientas
que dedicas
demasiado tiempo a complacer a tu compañero y, evidentemente, hay muchas mujeres q
ue lo hacen.
Pero este libro no trata de cómo complacer a los hombres. Una de las principales v
entajas de la
sexualidad taoísta es que enseña a tu compañero a cultivar sus habilidades sexuales pa
ra poder
complacerte mejor a ti. El libro se titula El hombre multiorgásmico, pero también po
dría haberse
titulado La pareja multiorgásmica. En palabras de la compañera de un hombre multiorgás
mico:
«Cuando mi marido empezó a practicar kung fu sexual, yo empecé a tener múltiples orgasmo
s con
mucha más frecuencia. Fue un regalo muy especial».
EL PLACER DURADERO
En nuestra sociedad se dice a las mujeres que deben satisfacer sexualmente a los
hombres, mientras
que en la sexualidad taoísta muchas de las técnicas fueron desarrolladas para ayudar
a los hombres a
satisfacer a las mujeres. Pero, en definitiva, según el Tao, el placer de un miemb
ro de la pareja es
inseparable del placer del otro. En nuestra sociedad, el estereotipo de las rela
ciones sexuales es el de la
esposa frígida y el esposo lujurioso, aunque en realidad hay muchas mujeres que es
tán más interesadas
que sus compañeros en hacer el amor, en especial si las prácticas sexuales orientada
s a la eyaculación
les dejan exhaustos.
105
Como comentamos en el capítulo 1, la imagen de la mujer insatisfecha cuyo amante e
yacula, gruñe y
después se derrumba encima de ella es tan común que se ha convertido en un chiste. N
o debe
sorprendernos que tantas mujeres pierdan interés en ese tipo de sexo frenético que c
arece de
conexiones físicas y emocionales reales. Pero esto también es un estereotipo ya que
todas las encuestas
muestran que en los últimos años los hombres se han esforzado por complacer más a sus
compañeras y
por durar más tiempo en la cama.2
Si tu amante está suficientemente interesado en la sexualidad como para comprar es
te libro,
probablemente no será de esos que gruñen y se derrumban encima de su mujer, pero los
maestros
taoístas siempre han sabido que a los hombres les resulta difícil seguir interesados
en satisfacer a sus
compañeras o en mantener el contacto íntimo una vez que han eyaculado. Un hombre mul
tiorgásmico
explicó así su experiencia: «Después de eyacular no comprendía la necesidad de mi pareja d
e seguir
con las caricias y de charlar, y tampoco lo deseaba. Ahora que ya no eyaculo me
encanta que después
de hacer el amor nos quedemos tumbados acariciándonos lentamente, es como si estuv
iéramos
meditando».
MÁS ALLÁ DEL BIG BANG 3
Afortunadamente, los taoístas también descubrieron hace tres mil años que el orgasmo y
la
eyaculación no son lo mismo y que los hombres pueden tener orgasmos (de hecho, múlti
ples
orgasmos) sin eyacular. Esto es posible porque el orgasmo y la eyaculación son dos
procesos físicos
diferentes, hecho que ha sido confirmado recientemente por la ciencia médica occid
ental (ver capítulos
1 y 2). La compañera de un hombre multiorgásmico explicó los cambios que vivió su marido
cuando
aprendió a tener orgasmos sin eyacular: «Mi marido solía cansarse poco después de eyacul
ar. A veces
quería beber alcohol y tendía a mostrarse impaciente e irritado. Ahora tiene mucha e
nergía y es muy
amoroso».
La sexualidad masculina en Occidente sigue estando erróneamente centrada en el obj
etivo,
inevitablemente decepcionante, de eyacular («irse») en lugar de centrarse en el proc
eso extático de
hacer el amor. El hombre multiorgásmico enseña a tu compañero a distinguir entre orgas
mo y
eyaculación en su propio cuerpo, permitiéndole ir más allá de la liberación momentánea de la
eyaculación y cultivar niveles más profundos y duraderos de placer sexual contigo. L
a sexualidad
taoísta le permitirá a tu compañero mostrarse más sensible con tu cuerpo a medida que se
haga más
sensible al suyo. Dejar atrás la teoría del Big Bang sexual, que a menudo deja insat
isfechas a las
mujeres, permite a hombres y mujeres armonizar su sexualidad para obtener nivele
s superiores de
intimidad y éxtasis.
SANACIÓN SEXUAL
Pero el placer sexual sólo es una parte del sentirse bien. La sexualidad taoísta ayu
da a conservar la
salud y, aunque no lo creas, posiblemente también ayuda a vivir más tiempo. El kung
fu sexual
comenzó como una rama de la medicina china. Los antiguos taoístas eran médicos y, como
tales, les
preocupaba tanto el bienestar sexual como la salud corporal. La sexualidad era c
ontemplada como la
medicina más poderosa, tanto a nivel curativo como preventivo. Si estabas enfermo,
un médico taoísta
podía prescribirte (además de hierbas y acupuntura) un régimen de dos semanas de hacer
el amor en
un postura concreta. ¡Así resulta difícil no sentirse mejor a la mañana siguiente!
106
La sexualidad taoísta también tiene otros beneficios evidentes. Si haces el amor sin
eyacular (el
hombre tiene orgasmo pero no eyacula) el método anticonceptivo que utilices será más e
fectivo. En
estos tiempos de enfermedades de transmisión sexual y de preocupación por los interc
ambios de
fluidos, el sexo sin eyaculación es más seguro. Cualquier precaución que utilices (el
preservativo, por
ejemplo), será más segura si tu compañero no eyacula.
Un beneficio añadido del sexo sin eyacular es que es mucho más limpio: no más manchas
húmedas ni
discusiones sobre quién ha de dormir sobre ellas. Muchas mujeres también valoran el
hecho de que el
semen de sus compañeros no gotee de sus vaginas. Como dijo la compañera de un hombre

multiorgásmico: «Tenía la sensación de que mi vagina rebosaba de mis propias secreciones


. Me gustó
no tener que sentir su esperma goteando durante toda la noche».
Este tipo de intimidad sexual profunda que permite el taoísmo no es una cura unive
rsal para todos los
problemas de las relaciones, ni reemplaza otras formas de comunicación, pero puede
hacer que vuestro
amor sea más profundo. La comunicación abierta y honesta es una parte esencial de la
práctica sexual,
que no funcionará si simplemente sonríes y lo soportas todo. Mientras tu compañero esté
aprendiendo
a controlar la eyaculación, habrá momentos en los que te pedirá que dejes de moverte o
que le ayudes
de alguna forma, pero en general, este sacrificio momentáneo será premiado con mucho
s, muchos
momentos, minutos, horas de placer. Sin embargo, el sexo nunca debe convertirse
en un sacrificio que
un miembro de la pareja hace por el otro y, si es necesario, él puede practicar la
s técnicas descritas en
este libro en privado. El «cultivo solitario» es una parte importante de la práctica y
no debe ser
contemplado con el estigma que la masturbación lleva asociada en Occidente. El fac
tor más
importante para que tu compañero se haga multiorgásmico y para que ambos lleguéis a se
r una pareja
multiorgásmica es tu apoyo y tu deseo sincero.
Ayuda a Tu Compañero a Hacerse Multiorgásmico
Lo primero que tienes que hacer antes de poder ayudar a tu compañero es superar cu
alquier resistencia
que puedas tener a que se haga multiorgásmico o a que practique el kung fu sexual.

¿SE HARÁ MECÁNICA NUESTRA SEXUALIDAD? Al principio, a muchas mujeres les preocupa
que hacer el amor con su compañero se convierta en algo mecánico. Como señala la docto
ra Barbara
Keesling en su último libro, How to make love all night (and drive a woman wild),
muchas mujeres
temen que las técnicas que aprenden sus compañeros para hacerse multiorgásmicos «convier
tan a su
semental en un toro mecánico». Pero ella es testigo directo de que esta experiencia «p
one al hombre en
contacto con su cuerpo en lugar de sacarle de él». Como terapeuta y antigua consejer
a sexual que ha
enseñado a más de cien hombres a hacerse multiorgásmicos, habla desde su experiencia p
ersonal y
profesional.
Aprender kung fu sexual, de la misma forma que aprender a tocar un instrumento m
usical, requiere
tiempo y esfuerzo y puede resultar un poco extraño al principio. La actitud más posi
tiva es la de
tomárselo relajadamente y divertirse. Un hombre multiorgásmico explicó cómo la sexualida
d taoísta
puede relajar la tensión que existe en torno a la sexualidad: «Es divertido hablar d
e ello y es divertido
reírse de ello. Puede relajar toda la tensión existente en el dormitorio. Como hablo
de mi cuerpo con
mucha franqueza, las mujeres también pueden hablar del suyo. Estaba relatándole mis
prácticas a una
mujer cuando de repente sacó su vibrador y me dijo: No se lo iba a enseñar a nadie po
rque siempre he
sido muy discreta con mi sexualidad. Pero siento que puedo compartir cualquier c
osa contigo porque
tú has compartido tu experiencia conmigo . Aquello estuvo muy bien».
107
La mayoría de los hombres aprenden de sexualidad a través de la masturbación y la porn
ografía. Por la
razón que sea (culpabilidad, inexperiencia, miedo a ser pillados) aprenden a mastu
rbarse rápidamente
y, además, la pornografía generalmente les aleja de sus cuerpos. Por tanto no debe s
orprendernos que
no estén muy conectados con su cuerpo ni sean conscientes de su ritmo de excitación.
La sexualidad
taoísta les enseña a desarrollar su verdadero potencial corporal para sentir placer
así como para dárselo
a sus compañeras. Al principio, tu compañero tendrá que aprender a controlar su ritmo
de excitación y
su impulso de eyacular, pero una vez adquirido ese control, podrá concentrarse muc
ho mejor en ti y en
el profundo proceso en el que ambos estáis implicados.
¿NO NECESITA EL HOMBRE EYACULAR PARA SENTIRSE VERDADERAMENTE
SATISFECHO? Algunas mujeres piensan que complacer a su hombre significa ayudarle
a eyacular;
algo que no debe sorprendemos, ya que la mayoría de los hombres eyaculan cuando ac
aban de hacer el
amor y muchas mujeres aprendieron en la adolescencia que a sus compañeros les dolían
los genitales
si no eyaculaban. Esto puede ser verdad durante las fogosas relaciones adolescen
tes, pero si tu
compañero practica el kung fu sexual ya no tendrá la misma necesidad de eyacular. Un
hombre
multiorgásmico explicó:
«Algunas veces cuando hacíamos el amor, en especial si había sido una sesión larga y her
mosa, mi
novia quería que eyaculase. Pero como yo seguía sin eyacular, más tarde ella comprobó qu
e no
necesitaba hacerlo, que podía satisfacerla mucho mejor y que yo mismo me quedaba m
ucho más
satisfecho cuando no lo hacía».
Sin embargo, después de años de haber hecho el amor finalizando con la eyaculación de
tu compañero,
quizá te preocupe que no eyacule todas las veces. Al principio algunas mujeres sie
nten que son menos
sexys o que son peores amantes. Aunque es comprensible que se puedan sentir así, e
so no es verdad en
absoluto. No tardarás en comprender que tu verdadero éxito como amante no depende de
la
eyaculación de tu pareja, sino del placer compartido.
CALENTARLE
Antes de empezar con técnicas especificas para ayudar a tu compañero, hay algunas no
ciones básicas
sobre sexualidad masculina que debes aprender si no las sabes todavía. Esta sección
es un repaso
breve. En el capítulo 2 hay una descripción más amplia (asimismo, la figura 2 de la pági
na 35 te
ayudará a visualizar dónde está cada cosa). Tendemos a centrar la sexualidad masculina
en el pene, y
¿qué puede haber de oculto o de complejo en un órgano tan evidente? Pero el pene es sólo
el principio.
La mayoría de los hombres pueden aprender a experimentar sensaciones en todo su or
ganismo por
medio de los orgasmos en todo el cuerpo descritos en este libro, pero gran parte
de la sensibilidad
masculina reside, al menos inicialmente, en sus genitales. El Dr. Alex Comfort e
scribe en su libro The
new joy of sex: «El acercamiento genital es la forma de hacer entrar a los hombres
en un estado de
ánimo favorable». Puedes ridiculizarlo, quejarte de ello o admitirlo, pero lo cierto
es que para la
mayoría de los hombres es así. Los genitales son muy importantes en la sexualidad ma
sculina, pero no
se reducen al pene.
La parte más sensible de la mayoría de los hombres, además del pene mismo y en especia
l del glande,
que es donde se concentran las terminaciones nerviosas, son los testículos (que de
ben ser tratados con
más suavidad que el pene). Cuando le estimules los testículos es importante recordar
que quizá tu
compañero no obtenga una erección, e incluso puede perder la que tiene. Esto no sign
ifica que no
experimente un placer intenso, pero la ausencia o la pérdida de la erección puede ha
cer que uno de
vosotros se preocupe. Debes expresar que ya sabes que esto es normal y es parte
de su excitación; eso
le ayudará a no estar preocupado.
108
Merece la pena recordar que cuando un hombre está tumbado de espaldas, la fuerza d
e la gravedad
hace que la sangre descienda, restando fuerza a su erección, por lo que si a tu co
mpañero le cuesta
conseguir o mantener la erección, es mejor que no esté en esa posición. Asimismo, pued
es ayudarle a
conseguir la erección rodeando la base del pene con el pulgar y el índice. Forma un
anillo con ellos y
apriétalos para evitar que la sangre baje y pierda la erección mientras le estimulas
con la otra mano o
con la boca.
El perineo, el área entre los testículos y el ano, también es muy sensible, así como el
ano, pero para
muchos hombres (y mujeres) este último es tabú, por lo tanto realiza una aproximación
muy cuidadosa
o pregunta primero. La parte interna de los muslos también tiene gran sensibilidad
. A muchos hombres
también les gusta que se les estimulen los pezones, en los cuales experimentan ere
cciones al igual que
las mujeres. Algunos necesitan una estimulación persistente y regular para despert
ar esas
terminaciones nerviosas mientras que otros nunca se excitan con este tipo de car
icias por más que se
intente.
Debemos recordar también que la erección del hombre está directamente conectada con su
autoestima.
La famosa fragilidad del ego masculino es todavía mayor en la cama. La mayoría de lo
s hombres
saben muy poco de las artes amatorias y no sólo se sienten preocupados por no sabe
r sino que creen
que deberían saberlo todo. Por tanto, es mejor no criticarles. Si tu compañero está ha
ciendo algo que
no te gusta, es preferible que le digas lo que quieres que haga en lugar de crit
icar lo que esté haciendo.
(Más tarde, cuando la pasión haya pasado, puedes informarle de lo que no te gusta pa
ra que tenga
referencias claras en el futuro. Para tener una vida sexual saludable es muy imp
ortante abrir un canal
de comunicación acerca del sexo fuera del dormitorio.) Finalmente, recuerda que el
afrodisíaco más
potente es el sonido del placer femenino. Cuanto más puedas compartir tu placer co
n él, más
distinguirá lo que te gusta y más se excitará. Tu placer sexual aumentará el suyo, de la
misma forma
que el suyo aumenta el tuyo.
ENFRIARLE
Ahora que ya hemos comentado cómo puedes calentar a tu compañero, es el momento de a
prender a
enfriarlo. Este es el verdadero desafío para la mayoría de los hombres y cualquier c
osa que puedas
hacer para ayudarle será muy valiosa. Puedes averiguar cuándo se acerca al punto de
No Retorno
(«inevitabilidad eyaculatoria») leyendo sus señales corporales. Antes de que pueda eya
cular, su
escroto tendrá que acercarse al cuerpo (esto ocurre en menor medida cuando el homb
re se hace
mayor). Los músculos de sus muslos y estómago se tensarán y su cuerpo se pondrá rígido; su
voz y su
respiración también pueden cambiar.
DETENERSE La cosa más importante que puedes hacer para ayudarle a no traspasar el
punto de
No Retorno es dejar de moverte cuando haga señales con su voz o con su cuerpo de q
ue está
demasiado cerca. El orgasmo masculino tiene lugar inmediatamente antes de caer e
n el precipicio de la
eyaculación. Para que tu compañero llegue a ser multiorgásmico debe aprender a experim
entar el
orgasmo sin traspasar el limite de la eyaculación.
Imagínate que él debe volar en un planeador o ala delta. Va corriendo hacia el preci
picio y debe
aprender a despegar y elevarse hacia los orgasmos no eyaculatorios justo antes d
e precipitarse y caer
por la pronunciada pendiente de la eyaculación. Si te mueves cuando está muy cerca d
el limite, puedes
empujarle, con lo que traspasará el límite y acabará en el fondo del estupor posteyacu
latorio. Pero si te
detienes un momento antes para que recupere el control de su excitación, podréis ele
varos juntos. Si se
cae por el barranco, se quedará tendido sobre las rocas del fondo, justo cuando tu
estás preparada para
despegar.
109
PREGUNTAR Al principio, si ayudas a tu compañero a tomar conciencia de su excitación
y de su
proximidad al punto de No Retorno, le prestarás un gran servicio. Esto no signific
a que tengas que
mantenerte desimplicada o actuar como observadora, sino que simplemente le infor
mas de que puede
estar acercándose excesivamente al límite. Un hombre multiorgásmico describió la ayuda q
ue le presta
su compañera: «Mi novia me pregunta si estoy cerca cuando ve que lo estoy. Y eso me
ayuda
enormemente a tomar conciencia de mi nivel de excitación. Se puede pensar que habl
ar de lo cerca
que me encuentro podría interrumpir el proceso, pero no es así. Lo hace más pleno porq
ue
compartimos más y porque hay una comunicación mejor, que es la clave de toda relación
en el
dormitorio o fuera de él».
DAR ÁNIMOS Es mejor estar centrados en el proceso de hacer el amor que en el de no
eyacular.
Como explicó un hombre multiorgásmico: «Mi esposa solía decir: No te vayas todavía . Bueno,
ues
eso me hacia eyacular más rápido porque dirigía mi pensamiento a la eyaculación. Lo que
hemos
descubierto es que cuando dice me siento bien o esto es estupendo , entonces esta esp
ecie de
caricias (por así decirlo) a mi ego masculino me ayudan a retomar el control y no
eyacular». Los
entrenadores que más éxito tienen son los que dicen a sus equipos lo que deben hacer
en lugar de
decirles lo que no deben hacer, porque es muy probable que el cuerpo haga lo que
la mente esté
pensando.
RESPIRAR Tu compañero estará haciendo un ejercicio respiratorio que le ayudará a contr
olar su
nivel de excitación. Cuando esté a punto de eyacular, adoptará una respiración profunda
y lenta o
superficial y rápida. El primer tipo de respiración le ayuda a controlar su energía se
xual y el segundo a
dispersarla. Cualquiera que sea el tipo de respiración que elija, le prestarás una g
ran ayuda si le
recuerdas que la practique o si respiras con él. La armonización de las respiracione
s es una de las
prácticas de pareja comentadas en el capítulo 5 que puede ayudaros mucho a conectar
profundamente.
CIRCULAR La principal técnica que utilizará tu compañero para retrasar la eyaculación es
el
bombeo de la energía sexual, que subirá desde los genitales por la columna hacia el
resto del cuerpo.
Si la energía sexual se acumula excesivamente en sus genitales, acabará siendo incon
trolable y saldrá
disparada por el camino más directo posible, a través del pene. Sin embargo, si se r
etira la energía,
resulta mucho más fácil detener el impulso de eyacular.
El secreto que os permitirá acceder a ambos a los orgasmos en todo el cuerpo es ap
render a hacer
circular la energía por él. Para ayudar a tu compañero a hacer circular su energía sexua
l por todo el
cuerpo desliza tus manos a lo largo de su columna, desde el coxis hasta la cabez
a; eso favorecerá la
ascensión de la energía. En general, como el experimentado instructor del Tao Sanado
r Michael Winn
explica: «Cuanto más toque la mujer el cuerpo masculino (ayudándole a estar menos cent
rado en el
pene) tanto más fácil será para el hombre movilizar la energía hacia otras partes del cu
erpo».
Movilizar tu propia energía te ayudará a intensificar tus orgasmos y a sentirte ener
getizada, y también
os ayudará a ambos a experimentar más intimidad y éxtasis cuando estéis juntos.
Las técnicas descritas son esenciales para ayudar a tu compañero a mantenerse sereno
mientras
alcanzas el punto álgido de la pasión. También podéis utilizar otras técnicas más mecánicas p
ra que
evite la eyaculación.
APRETAR La técnica de apretar fue desarrollada originalmente para los eyaculadores
«precoces»
(si tu compañero eyacula rápidamente, asegúrate de que lea la sección llamada «No se acaba
hasta que
se acaba: acabar con la eyaculación precoz» en el capítulo 8). La técnica de apretar es
muy simple:
cuando tu compañero esté cerca de la eyaculación, debes colocar el pulgar en la parte
inferior del pene
y apretar.
110
Otro método posible es que uno de vosotros agarre el pene como si fuera el manilla
r de una bicicleta y
presione con el pulgar en la punta (ver figura 8b en página 75). Otra posibilidad
es que uno de
vosotros apriete la base del pene con el pulgar y los dedos índice y corazón. Cualqu
iera de estos
métodos ayudará a tu compañero a detener el impulso de eyacular y a retirar su energía s
exual del
pene y los genitales.
El problema obvio que presentan estas técnicas es que tenéis que detener el coito po
rque tu compañero
tiene que sacar el pene.
Antiguamente, las mujeres que practicaban el Tao podían utilizar sus músculos vagina
les (lo que ahora
llamamos el músculo PC) para apretar el glande de sus compañeros, con lo que les imp
edían eyacular.
Quizá quieras experimentar con esa técnica cuando leas la sección «fortalecer tu músculo s
exual», más
adelante en este mismo capítulo.
PRESIONAR Los sabios taoístas descubrieron un punto en el perineo extraordinariame
nte eficaz
para evitar que los hombres eyacularan, el punto del Millón de Dólares. Originalment
e era llamado el
punto del Millón de Monedas de Oro porque eso es lo que le costaba a un hombre que
un maestro
taoísta le mostrara dónde estaba (los maestros taoístas no eran demasiado «espirituales» a
la hora de
recibir dinero). El punto del Millón de Dólares de tu compañero está localizado inmediat
amente
delante del ano (ver figura 2 de la página 35). El punto justo está señalado por una p
equeña hendidura.
Si tu compañero se aprieta con el dedo en ese lugar al tiempo que contrae el músculo
PC y concentra
su atención, puede retrasar la eyaculación interrumpiendo el reflejo eyaculatorio. E
s importante que
sepas lo que está haciendo si empieza a presionarse el perineo mientras hacéis el am
or. Si tanto tú
como tu compañero estáis muy familiarizados con el cuerpo del otro y habéis compartido
muchas
experiencias en la cama, puedes ayudarle a retrasar la eyaculación presionando en
este punto durante
el coito. Debes presionar con el dedo en dirección ascendente hasta tocar la prime
ra articulación. Es
necesario aplicar una presión firme (aunque no demasiado) y uniforme durante uno o
dos segundos.
Una vez superado el punto de No Retorno, tu compañero puede presionarse en el punt
o del Millón de
Dólares al tiempo que aprieta su músculo PC para impedir la salida del semen, evitan
do así la pérdida
de las hormonas y nutrientes que contiene (las razones para evitar la pérdida del
semen están
detalladas en el capítulo 1). Probablemente es mejor dejar en sus manos esta compl
eja manipulación
llamada Bloqueo Dactilar que está descrita en el capítulo 3, pero es importante que
sepas lo que está
haciendo. Si utiliza el Bloqueo Dactilar para conservar el semen, perderá la erecc
ión, aunque muchos
hombres comentan que la recuperan más rápidamente que tras una eyaculación normal. Rec
uerda que
el Bloqueo Dactilar no debe ser utilizado como método anticonceptivo o de sexo seg
uro, ya que puede
derramarse alguna gota de semen.
También puedes presionar con tu dedo rítmicamente en el punto del Millón de Dólares; est
a acción
imita las contracciones de la próstata que él experimenta durante el orgasmo, y pued
e resultarle muy
placentera. Pero esta presión rítmica no debe usarse cuando esté cerca del limite porq
ue es muy
probable que le empuje a la eyaculación.
ESTIRAR Como los testículos de tu compañero tienen que acercarse a su cuerpo para qu
e el semen
pueda ser propulsado hacia fuera, estirar de ellos alejándolos del cuerpo puede re
trasar la eyaculación.
Puedes ayudarle estirando de ellos hacia abajo; haz un circulo con los dedos igu
al al que hiciste antes
para ayudarle a mantener la erección, pero esta vez, en lugar de rodear la base de
l pene, rodea la parte
superior de los testículos (ver figura 9, página 76); después estira firmemente hacia
abajo. (Recuerda
que los testículos masculinos son muy sensibles y debes tratarlos con cuidado.)
111
Cuanto más apoyes las prácticas de tu pareja más fáciles le resultarán, con lo que mejorará
la calidad
de vuestro encuentro sexual. Como mujer, tu habilidad sexual natural es mayor qu
e la de tu
compañero. Los taoístas comparan la excitación masculina con el fuego y la femenina co
n el agua. El
fuego se enciende rápidamente pero se extingue con facilidad. El agua tarda en her
vir pero puede
mantener el calor mucho más tiempo. El agua siempre es más fuerte que el fuego y pue
de apagarlo
fácilmente. Los taoístas tratan de enseñar a los hombres a prolongar el coito el tiemp
o suficiente para
poder llevar el deseo de sus compañeras hasta el punto de ebullición. Ellos saben qu
e esta es la base de
la satisfacción sexual de ambos. Además de ayudar a tu compañero a controlar su fuego,
también
puedes aprender a colaborar para llevarte a ti misma hasta el punto de ebullición.
Seas preorgásmica,
orgásmica o multiorgásmica en la actualidad, lo más importante que puedes hacer para a
yudar a tu
compañero y a ti misma es cultivar tu propia sexualidad y tomar conciencia de tu p
otencial para el
placer.
Ayúdate a Ti Misma a Hacerte Multiorgásmica
A diferencia del orgasmo masculino que no ha sido sometido a un escrutinio detal
lado, el orgasmo
femenino ha sido el tema de discusión de numerosos volúmenes a lo largo del último sig
lo, la mayoría
de ellos escritos por hombres, por supuesto (comentamos estas investigaciones y
sus hallazgos más
importantes en la sección llamada «Su orgasmo» del capítulo 4). En Occidente ha habido u
na gran
controversia sobre el orgasmo femenino: vaginal, clitoridiano o una combinación de
ambos.
Desgraciadamente, buena parte de estas investigaciones en realidad han sido un i
ntento de crear el
orgasmo femenino «ideal». Al igual que los sexólogos Hartman, Fithian y Campbell, cree
mos que
cada mujer tiene una pauta orgásmica tan individual que puede ser llamada su huell
a dactilar
orgásmica. También reconocemos que, incluso para la misma mujer, cada orgasmo tiene
características, sensaciones y niveles de satisfacción específicos. (A medida que los
hombres se alejan
del orgasmo con eyaculación o Big Bang, descubren que ellos también pueden tener div
ersos tipos de
orgasmo.)
En cuanto a los orgasmos genitales femeninos, las investigaciones más recientes su
gieren que, en
realidad, hay dos nervios diferentes que están implicados en ellos: el nervio pude
ndo, relacionado con
el clítoris, y el nervio pélvico, relacionado con la vagina y el útero (ver figura 30)
. El hecho de que
haya dos nervios distintos podría explicar que tantas mujeres experimenten orgasmo
s clitoridianos y
vaginales claramente diferenciados. Y el hecho de que ambos nervios se unan en l
a columna puede
explicar por qué algunas mujeres experimentan orgasmos «combinados». Según el Tao, los o
rgasmos
genitales (clitoridianos, vaginales o combinados) son sólo el principio. Los taoísta
s siempre han sabido
que se pueden sentir pulsaciones orgásmicas y placer en cualquier parte del cuerpo
: el clítoris, la
vagina, el cerebro, e incluso los órganos internos.
ACERCA DEL CLÍTORIS
Aproximadamente el 70 por ciento de las mujeres necesitan estimulación clitoridian
a de algún tipo
para llegar al orgasmo. Quizá se deba a que el nervio pudendo, relacionado con el
clítoris, tiene más
terminaciones nerviosas que el nervio pélvico relacionado con la vagina. En la may
oría de las posturas
sexuales, el hombre estimula directamente la parte más sensible de su pene, el gla
nde, mientras que la
mujer sólo estimula indirectamente la parte más sensible de su anatomía sexual, el clíto
ris.
112
Una forma clara de facilitar tu orgasmo es animar a tu compañero, tal como nosotro
s hacemos en este
libro, a que te estimule el clítoris durante el coito. Al principio, mientras él esté
aprendiendo a
coordinar el ritmo de los dedos con el de las caderas, esta estimulación puede res
ultar un poco extraña,
pero pronto se convertirá en una parte natural y satisfactoria del coito. Puedes a
yudarle guiando su
mano hacia donde quieras e incluso utilizando tus dedos para presionar sobre los
suyos mientras
presionan tu clítoris, lo que le mostrará el lugar y la cantidad de presión que te gus
ta. Si tienes
orgasmos vaginales, quizá no quieras ni necesites recibir estimulación clitoridiana
continua mientras
haces el amor. Puedes hacer que tu mano guíe la de tu compañero dependiendo de lo qu
e tu placer
demande.
Algunas mujeres se sienten cohibidas a la hora de pedir lo que desean, pero nume
rosos estudios han
mostrado que aquéllas que son capaces de mostrar a sus compañeros lo que quieren lo
consiguen con
mucha más frecuencia. La pasividad y la reticencia femeninas son actitudes pasadas
de moda que
hemos heredado de la era victoriana. Muy pocas cosas resultan tan excitantes par
a un hombre como
una compañera activa y animada. Según el Tao, la actividad y la pasividad son partes
complementarias
de toda sexualidad, tanto la masculina como la femenina.
113
A veces lo más sencillo será que te provoques tú misma el orgasmo apretando los muslos
o tocándote
directamente el clítoris durante el coito. Puede resultarte interesante saber que,
aunque solemos pensar
que los hombres pueden tener un orgasmo mucho más rápidamente que las mujeres durant
e el coito,
las mujeres han demostrado que pueden alcanzarlo tan rápidamente como los hombres
cuando se lo
producen ellas mismas. Según un estudio sobre mujeres multiorgásmicas efectuado por
investigadores
de la Universidad de Wisconsin, lo más probable es que las mujeres multiorgásmicas «al
cancen la
estimulación clitoridiana durante el coito gracias a la presión de los muslos o a la
masturbación».4
Asimismo, también es más probable que las mujeres multiorgásmicas disfruten de las car
icias y los
besos en los pechos y pezones, que den y reciban sexo oral, que utilicen fantasías
eróticas, literatura y
películas, y que tengan compañeros sensibles a los que puedan comunicar sus necesida
des. El estudio
concluía que las mujeres no se vuelven multiorgásmicas por accidente: eligen las técni
cas que
maximizan su placer y se las cuentan a sus compañeros.
Muchas mujeres sienten vergüenza de proporcionarse placer a sí mismas cuando están con
sus
compañeros, e incluso estando solas. Esta ansiedad es muy comprensible si tenemos
en cuenta el
estigma que rodea a la masturbación en nuestra cultura. Si esto supone un problema
para ti, por favor
lee la sección llamada «Autoplacer y autocultivo» en el capítulo 3. Aquí nos limitaremos a
decir que
proporcionarse placer a una misma es una forma importante y saludable de cultiva
r la propia
sexualidad y que, aunque esta práctica complementa el coito, no lo reemplaza. Huma
n sexuality, un
libro publicado por la Asociación Médica Americana (mencionado en el capítulo 3), afir
ma que las
mujeres tienden a cultivar más el autoplacer a medida que se hacen mayores. Cuanto
más activamente
busques tu propio placer, más probable será que alcances tu pleno potencial sexual.
Expresado en las
sabias palabras de una mujer de negocios de casi sesenta años: «En la vida, cada uno
es responsable de
su propio orgasmo».
Existen dos factores que habitualmente influencian el que una mujer pueda tener
orgasmos vaginales o
combinados, además de los clitoridianos: la sensibilidad del punto G y otros punto
s internos, y la
fuerza del músculo PC.
EL PUNTO G Y OTROS PUNTOS SENSIBLES
Puedes haber oído hablar de que hay un lugar en tu vagina que, cuando es acariciad
o, supuestamente te
vuelve loca. El doctor Ernest Gräfenberg, que fue el primero en describirlo en 195
0, le dio el nombre
de punto G. Más recientemente ha recibido otros nombres, como esponja de la uretra
o punto
disparador interno. El concepto de punto G no es nuevo pero sigue levantando con
troversia porque
algunas mujeres lo encuentran pero otras no. La teoría actualmente aceptada es que
el punto G es una
colección de glándulas, conductos, vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas que rode
an la uretra
femenina.
¿Dónde está exactamente? La mayor parte de las mujeres que consiguen localizarlo, desc
riben que
está situado entre tres y cinco centímetros a partir de la entrada de la vagina. Pue
des sentirlo en la
parte superior de la pared anterior, inmediatamente detrás del hueso púbico (ver fig
ura 18 de la página
117). Si te imaginas un reloj y sitúas el clítoris en la posición que corresponde a la
s doce, el punto G
se encuentra en algún lugar entre las once y la una.
114
Cuando no estás excitada, el punto G es difícil de encontrar. Una vez estimulado pue
de hincharse
hasta adquirir el tamaño de una moneda pequeña e incluso más, destacando del resto de
la pared
vaginal. Alan y Donna Brauer sugieren que el mejor momento para encontrarlo es j
usto después del
orgasmo: «Entonces está sensibilizado y es más grande en cierta medida. Suele sentirse
como
pequeños rebordes o salientes». Los Brauer recomiendan acariciarlo (o hacer que tu c
ompañero lo
acaricie) al ritmo de un toque por segundo y experimentar ejerciendo mayor o men
or presión. Otro
buen momento para estimularlo es cuando te aproximas al orgasmo, porque es más pro
bable que
disfrutes de su estimulación cuando ya estás muy excitada.
Debes saber que algunas mujeres se sienten incómodas o sienten el impulso de orina
r cuando les
estimulan el punto G. Esto es normal. Si te ocurre, los Brauer sugieren que suav
ices la presión o le
pidas a tu compañero que lo haga. Puede hacer falta todo un minuto para que las se
nsaciones de
incomodidad o la necesidad de orinar sean reemplazadas por sensaciones placenter
as. Si te preocupa
orinar, puedes hacerlo antes de empezar el coito o intentar encontrar el punto G
mientras estás sentada
en el baño, eso te permitirá confirmar que tienes la vejiga vacía.
En la posición habitual del misionero, normalmente el pene no podrá acceder a tu pun
to G, que
resultará más fácil de estimular si estás tumbada sobre el estómago y tu compañero te penetr
a por
detrás, o si te encuentras encima y eres libre de moverte para obtener el máximo pla
cer. Asimismo, la
penetración más apropiada para estimular el punto G es la superficial, aunque, al pr
incipio, la forma
más sencilla de estimularlo es utilizar los dedos (los tuyos o los suyos).
Algunas mujeres dicen que sus puntos más sensibles están localizados en las posicion
es
correspondientes a las cuatro y a las ocho horas de ese reloj imaginario, aproxi
madamente en el punto
medio de la extensión de las paredes vaginales. En estos puntos hay haces de termi
naciones nerviosas
que explican por qué son tan sensibles a la presión. Otras mujeres descubren que son
más sensibles en
la parte más profunda de la vagina. A medida que tu compañero aprenda a penetrarte s
uperficial y
profundamente en distintas direcciones (lo que llamamos penetración con giro), pod
rá estimular estos
puntos y otros que te son propios.
La mayoría de las mujeres son capaces de rotar la pelvis cuando están encima y dirig
ir el pene de sus
compañeros hacia sus puntos más sensibles. Como comentamos en el capítulo 5, la posición
con la
mujer encima tiene muchas ventajas, y no sólo para la mujer, ya que a muchos hombr
es les es más
fácil aprender a ser multiorgásmicos cuando están debajo. Pero también tiene sus desvent
ajas: el
ángulo de penetración en esta posición puede hacer que el pene parezca hasta dos o tre
s centímetros
más corto que en otras posiciones, y a tu compañero le costará más mantener la erección du
rante
mucho tiempo porque la gravedad tiende a hacer que el pene se vacíe de sangre. Muc
has mujeres no se
dan cuenta de que cuando están debajo pueden rotar la pelvis activamente, especial
mente el sacro, para
guiar el pene de su compañero a los lugares más sensibles. Cuando ambos hayáis aprendi
do a
balancear y girar la pelvis, podréis hacer un baile verdaderamente sensual. (Para
más información
sobre las posiciones sexuales, ver la sección «Posiciones placenteras y saludables», e
n el capítulo 5.)
TU MÚSCULO SEXUAL
Tu músculo sexual, el músculo pubococcígeo (frecuentemente llamado simplemente músculo P
C), es
aquél que parte del hueso púbico, junto al coxis, en la espalda (ver figura 31) y ro
dea la uretra, la
vagina y el ano. Forma una banda muscular que sostiene no sólo el útero, las trompas
de Falopio y los
ovarios, sino todos los órganos internos. Si tu músculo PC no está fuerte, tus órganos n
o tendrán una
base sólida y pueden empezar a aflojarse.
115
La mayoría de las mujeres pueden reconocer el músculo PC como el que utilizan para r
etener la
micción cuando no pueden ir al servicio. También es el músculo del perineo y debe esta
r fuerte y
flexible para evitar que se desgarre durante el parto. Las contracciones del par
to puede debilitar el
músculo PC. La instructora del Tao Sanador y acupuntora Dra. Angela Shen lo explic
a así:
«Especialmente después de tener un hijo, la mujer tiende a cansarse más fácilmente y a n
o disfrutar
tanto del sexo. No les ocurre a todas las mujeres, pero sí a muchas». El kung fu sex
ual puede ayudar a
estas mujeres a recuperar su energía y fuerza sexual.
La importancia del músculo PC fue descubierta en Occidente durante los años cuarenta
por Arnold
Kegel. Este ginecólogo desarrolló los famosos ejercicios que llevan su nombre y han
ayudado a
muchas mujeres a controlar la vejiga y a facilitar el parto. Más tarde, las mujere
s comenzaron a utilizar
estos ejercicios para aumentar su deseo sexual, intensificar los orgasmos y hace
rse multiorgásmicas.
La Dra. Shen señala: «Todas las mujeres pueden experimentar más orgasmos y expandir lo
s que ya
tienen realizando estas prácticas».
ENCONTRAR EL MÚSCULO PC
La forma más sencilla de localizar el músculo PC es detener la micción cerrando los músc
ulos de la
pelvis la próxima vez que vayas a orinar. Ten cuidado de mantener relajadas las pi
ernas y el estómago,
ya que estás intentando aislar el músculo PC. Si tu músculo PC está fuerte, debes ser ca
paz de detener
el flujo en mitad de la micción y volver a empezar de nuevo. Si eso te resulta difíc
il y la orina gotea
durante la contracción muscular es porque tu músculo está débil. No debes preocuparte: s
e irá
fortaleciendo con la práctica. Si te resulta fácil detener el flujo de orina y volve
r a empezar, tu músculo
PC está fuerte. En cualquier caso, practicando los ejercicios PC expandirás tu place
r sexual y tu salud
general.
116
El fortalecimiento de este músculo no sólo mejorará tu vida sexual, también te ayudará a e
vitar
problemas de vejiga en el futuro (o mejorará los que puedas tener). Al principio,
al detener el flujo de
orina puedes sentir pinchazos. Esta reacción es perfectamente normal y debe cesar
a las pocas semanas
a menos que por alguna razón tengas una infección, en cuyo caso debes esperar a ver
a un médico y
curar la infección antes de continuar con los ejercicios. Si te duelen los músculos,
simplemente tienes
que seguir practicando.
EJERCICIO FEMENINO 1
DETENER LA CORRIENTE
1. Espira lenta y enérgicamente, evacuando la orina.
2. Inspira y contrae el músculo PC para detener el flujo de orina. (Asegúrate de man
tener el
estómago y las piernas relajados.)
3. Espira y comienza a orinar de nuevo.
4. Repite los pasos 2 y 3 cuatro o cinco veces hasta que hayas acabado de orinar
.
EJERCICIO FEMENINO 2
FORTALECER EL MÚSCULO PC
1. Inspira y concéntrate en la vagina.
2. En la espiración, contrae el músculo PC y los músculos que rodean los ojos y la boc
a.
3. Inspira y relájate, soltando el músculo PC y los músculos de los ojos y boca.
4. Repítelo de nueve a treinta y seis veces, Contrayendo los músculos al espirar y r
elajándolos al
inspirar.
FORTALECER EL MÚSCULO SEXUAL
En Occidente se han enseñado muchas técnicas para fortalecer el músculo PC, siendo la
mayoría de
ellas adaptaciones de la técnica original de Kegel. Todas enseñan a contraer y relaj
ar el músculo PC
aunque el número de repeticiones y la cantidad de tiempo que se debe mantener la c
ontracción varía
mucho. El ejercicio de fortalecimiento del músculo PC está basado en una técnica taoísta
tradicional y
utiliza el conocimiento de esta filosofía de que los músculos circulares del cuerpo
(los de los ojos,
boca, perineo y ano) están conectados. Apretando los músculos de los ojos y boca pue
des aumentar la
fuerza de las contracciones.
La contracción de los ojos y los labios te ayudará a apretar el músculo PC alrededor d
e la vagina pero
la parte más importante del ejercicio es simplemente contraerlo y relajarlo tan fr
ecuentemente como
puedas. Es algo que puedes hacer prácticamente en cualquier lugar: mientras conduc
es, ves la
televisión, envías un fax o asistes a una reunión aburrida. Puedes medir el número de co
ntracciones
que eres capaz de hacer mientras el semáforo está en rojo y también puedes mantener un
a única
contracción hasta que se ponga verde. Al final, podrás hacer las contracciones con m
enos esfuerzo y
sin contraer los ojos ni los labios.
Intenta hacer este ejercicio al menos dos o tres veces al día, aunque puedes repet
irlo todas las veces
que desees. Tal vez te duelan los músculos, como cuando haces cualquier otro tipo
de ejercicio, por lo
que no debes forzarte demasiado; aumenta las repeticiones gradualmente.
117
La continuidad es más importante que la cantidad. Una buena forma de hacer esta pr
actica a diario es
conectarla con ciertos momentos del día, como al levantarse por la mañana, ducharse,
o acostarse por
la noche.
Otra forma aún más efectiva de fortalecer el músculo PC es apretarlo contra algo: tu p
ropio dedo, el de
tu compañero, un vibrador, un consolador o el pene de tu compañero. El hecho de enco
ntrar resistencia
te ayuda a apretar mejor el músculo. Intenta apretar el puño, posiblemente no podrás h
acer mucha
fuerza pero si lo haces aprisionando uno o dos dedos de tu otra mano, podrás hacer
más presión. Lo
mismo ocurre con el músculo PC.
Si practicas con tu compañero, puedes apretar contra su dedo o pene para que él pued
a decirte lo fuerte
que está. Durante el coito, ambos podéis apretar el músculo PC alternativamente. Cuand
o contraigas el
tuyo, ejercerás presión sobre su pene, aumentando así las sensaciones para ambos. Cuan
do él apriete el
suyo, elevará el pene hacia su vientre, pudiendo estimularte el punto G. Otra prácti
ca muy placentera
es la de relajar el músculo PC mientras os movéis al mismo ritmo y apretarlo cuando
os separáis. Esto
hará aumentar la sensación de succión durante el coito y puede resultar muy excitante
para ambos.
FORTALECER TODA LA VAGINA
En China, las mujeres solían utilizar unas piedras especiales con forma de huevo p
ara fortalecer el
músculo PC y otros músculos vaginales. Nosotras hemos descubierto que lo mejor es ut
ilizar una
piedra de jade con forma de huevo. Practicar las flexiones del PC te ayudará a for
talecer el músculo
considerablemente, pero puedes acelerar el proceso enormemente utilizando un hue
vo de piedra como
resistencia. Actualmente, en Occidente, los médicos están prescribiendo ejercicios e
n los que se
utilizan unos pesos de acero llamados tampones pesados para fortalecer los músculo
s pélvicos
femeninos; están especialmente recomendados para las mujeres que tienen problemas
para controlar su
vejiga, lo que suele ocurrir después del parto.5 Pero el parto y la salud pélvica no
son las únicas
razones para hacer la práctica del huevo: mujeres expertas en el Tao la han realiz
ado durante milenios
para aumentar el control de sus músculos vaginales e incrementar su propio placer
y el de su
compañero.
La práctica del huevo es muy simple: métete un huevo lubricado en la vagina (como ha
rías con un
tampón) y después usa los músculos vaginales para moverlo hacia arriba y hacia abajo.
Una vez que el
huevo esté profundamente introducido, quizá no lo sientas, pero puedes seguir moviéndo
lo hacia
arriba apretando el perineo y la vagina y puedes presionar ligeramente hacia aba
jo (como si fuera un
movimiento del intestino) para desplazar el huevo hacia abajo (ver figura 32). D
espués vuelve a
apretar el perineo y la vagina para empujarlo una vez más hacia arriba repitiendo
más tarde el
movimiento hacia abajo. Haz este ejercicio durante dos minutos y después, presiona
ndo con más
fuerza, expulsa el huevo.
La experimentada instructora del Tao Sanador Marcia Kerwit explica cómo preparar y
cuidar el huevo
de piedra: «Cuando te lleves el huevo a casa, lo primero que debes hacer es esteri
lizarlo hirviéndolo
durante diez minutos o empapándolo durante diez minutos en una solución que tenga un
a parte de lejía
doméstica por cada diez de agua. Acláralo bien. Sólo tienes que esterilizar el huevo l
a primera vez que
lo uses. Una vez esterilizado puedes limitarte a aclararlo con un poco de agua y
jabón, o simplemente
empaparlo en una solución de vinagre después de cada uso».
118
Si encargas un huevo de jade perforado en un centro del Tao Sanador (ver apéndice)
, podrás atarle una
hebra de hilo dental que quedará colgando de tu vagina, de forma que después de prac
ticar podrás
sacar el huevo fácilmente como si fuera un tampón. Una de las ventajas de usar un hu
evo del que
cuelgue un hilo es que cuando lo subas y lo bajes por la vagina podrás también senti
r el movimiento
del hilo y saber así hasta dónde llega el huevo. (Encontrarás más detalles sobre el ejer
cicio del huevo y
otros ejercicios de kung fu sexual para mujeres en Amor curativo a través del Tao:
cultivando la
energía sexual femenina; ver apéndice.)
EJERCICIO FEMENINO 3
FORTALECER TODA LA VAGINA
1. Ponte de pie o sentada e introdúcete un huevo de piedra en la vagina. (Si no es
tás suficientemente
lubricada, puedes humedecer el huevo con agua, saliva, o un lubricante soluble e
n agua.)
2. Contrae el músculo PC para tirar del huevo hacia la vagina y después presiona lig
eramente y
empuja el huevo hacia la salida de la vagina.
3. Repite este movimiento dentro-fuera nueve, dieciocho o treinta y seis veces.
4. Cuando hayas acabado, presiona con más fuerza para expulsar el huevo.
119
ENCONTRAR EL CAMINO
Y si...
EL HUEVO SE ATASCA
Si usas un huevo sin hilo, a veces sentirás que se atasca. Si esto ocurre, lo más im
portante es no dejarte
llevar por el pánico. Recuerda que el huevo no puede ir muy lejos.
Manténte en calma y comprueba si tienes la vagina seca; si es así, usa el dedo para
ponerte un poco
más de lubricante tanto dentro como alrededor de la apertura. Intenta ponerte en c
uclillas o sentarte en
el bidé y presiona hacia abajo para sacar el huevo. Si el huevo sigue sin salir, p
uedes intentar sacarlo
saltando arriba y abajo y riéndote. Después vuelve a ponerte en cuclillas e intenta
presionar de nuevo.
Si el huevo todavía no sale, ve a hacer cualquier otra cosa, ya que entre tanto tu
s músculos se relajarán
y es más probable que se mueva por sí solo y pueda ser expulsado más fácilmente. Por últim
o, puedes
introducirte el dedo (o, lo que es más fácil, que una amiga o tu compañero metan el su
yo) para dirigir
el huevo hacia fuera. Estos métodos deben permitirte sacar el huevo, pero si sigue
s teniendo
problemas, consulta con un instructor del Tao Sanador. Si usas un huevo perforad
o del que cuelgue un
hilo, nunca te encontrarás con este problema.
EL HUEVO TIENE UN OLOR RARO CUANDO LO SACO
Si tus secreciones tienen un olor peculiar, pueden indicar que tienes una infecc
ión vaginal. Esto no
tiene nada que ver con el uso del huevo, pero no debes hacer estos ejercicios (n
i la Gran Aspiración)
hasta que desaparezca la infección. Existen muchos remedios caseros para la infecc
ión vaginal.
Pregunta a un profesional de la salud o en una clínica para mujeres.
Estos ejercicios y el fortalecimiento del músculo PC en general, quizá te produzcan
excitación sexual.
El motivo principal para desarrollar este músculo es alcanzar tu pleno potencial o
rgásmico y, si tu
compañero es un hombre multiorgásmico, no debería tener ningún problema para satisfacer
este
aumento de tu deseo. Si no tienes compañero o no está cerca de ti, puedes darte plac
er a ti misma o
usar el ejercicio de la Gran Aspiración descrito más adelante en este mismo capítulo p
ara retirar la
energía sexual de los genitales y dirigirla hacia el resto del cuerpo, lo que te e
nergetizará y
rejuvenecerá.
ORGASMOS VAGINALES Y UTERINOS PROFUNDOS
Como mencionamos anteriormente, las mujeres tienen dos nervios genitales diferen
tes: el pudendo,
que conecta con el clítoris y la piel que lo rodea; y el pélvico, que conecta con la
vagina y el útero.
Poniendo un poco de atención y con algo de práctica, las mujeres pueden experimentar
profundas
contracciones vaginales y uterinas. Una mujer multiorgásmica describió su experienci
a: «En primer
lugar, practiqué sola. Apretaba y soltaba los músculos vaginales y después dirigía las c
ontracciones
hacia el útero. Pronto, las contracciones comenzaron a producirse involuntariament
e durante el coito.
Eran realmente increíbles».
Estos orgasmos tan placenteros y poderosos eran bien conocidos en China por las
practicantes del Tao,
que eran capaces de controlar sus músculos vaginales y uterinos gracias a la práctic
a del huevo. En los
años ochenta, los Brauer estudiaron estas contracciones pélvicas profundas que «empuja
n hacia
fuera», a las que llamaron «respuesta sexual extendida».
120
También se dieron cuenta a partir del registro de las ondas cerebrales (EEG), de q
ue las de una mujer
durante los orgasmos uterinos se parecen a las observadas en las personas que es
tán en meditación
profunda. Los taoístas siempre han enseñado a las mujeres que pueden favorecer la ex
perimentación
de estos orgasmos profundos desarrollando su atención y su conexión con los músculos v
aginales y
uterinos profundos.
EJERCICIO FEMENINO 4
HACER MÁS PROFUNDOS TUS ORGASMOS
1. Imagínate la forma de tu útero (ver figura 33). Cuando eres capaz de visualizar u
na parte de tu
cuerpo, puedes establecer una conexión más clara con ella porque conectas el cuerpo
con la mente.
2. Lo siguiente es averiguar dónde está situado tu útero. Ponte de pie y coloca los pu
lgares juntos a
nivel del ombligo y haz un triángulo con los dedos índices (ver figura 34). Tus índice
s se tocan
aproximadamente a la altura de este órgano. El útero tiene el tamaño aproximado de una
pequeña
ciruela. (El lugar donde se apoyan los meñiques está aproximadamente a la altura de
los ovarios.)
3. Inspira y, al espirar, contrae ligeramente los ojos y la boca y siente cómo se
contrae la parte más
interna de la vagina (en el lugar donde se encuentra el cuello del útero). Si real
izas la práctica
correctamente, sentirás una ligera sensación orgásmica muy dentro de ti.
121
HACER CIRCULAR LA ENERGÍA SEXUAL
Si aprendes a hacer circular la energía sexual en ti, podrás expandir tus orgasmos a
todo el cuerpo. La
doctora Angela Shen explica: «Si aspiras la energía antes y durante el orgasmo, este
será más intenso y
durará más tiempo. Además, después te sentirás menos cansada». La circulación de la energía s
al
lleva esa corriente curativa por todo el cuerpo y te permite hacer el amor con t
u compañero de una
forma verdaderamente extática. La capacidad de hacer circular la energía sexual es l
a base tanto de
una sexualidad transcendente como de una salud vibrante. (Si eyaculas, todavía es
más importante que
practiques la conservación y circulación de energías porque de otra forma puedes queda
rte agotada.) 6
El ejercicio de la Gran Aspiración para Mujeres, en la página 200, te ayudará a hacer
circular tu
energía sexual por todo el cuerpo. Numerosas mujeres son capaces de hacer ascender
la energía sin
tener mucha práctica. Esto es lo que recuerda un hombre multiorgásmico: «Sin tener nin
guna
experiencia previa en meditación, mi novia pudo elevar su energía corporal de manera
instintiva y esto
es algo que muchas mujeres parecen capaces de hacer».
Superar las Dificultades
Como comentamos en la sección llamada «Ondas cerebrales y reflejos» en el capítulo 1, la
ciencia
occidental ha confirmado recientemente que el orgasmo es tanto un estado mental
como corporal. Y tu
estado mental tiene mucho que ver con la educación que hayas tenido. En 1939, la a
ntropóloga
Margaret Mead demostró hasta qué punto el orgasmo depende de las expectativas cultur
ales. Comparó
dos pueblos vecinos que vivían en la isla de Nueva Guinea: los mundugumor creían que
las mujeres
tienen orgasmos, a diferencia de sus vecinos arapash. No debe sorprendernos que
la mayoría de las
mujeres mundugumor tuvieran orgasmos, mientras que la mayoría de las arapash no.7
122
Teniendo en cuenta la importancia de la permisividad cultural hacia el placer, a
lo largo de la historia
muchas mujeres de todo el globo han visto su potencial orgásmico limitado por las
expectativas
sociales.
EJERCICIO FEMENINO 5
LA GRAN ASPIRACIÓN PARA LAS MUJERES
1. Imagina tu vagina y tu clítoris. Si no sabes qué aspecto tienen, utiliza un espej
o para echar un
vistazo.
2. Tócate ligeramente los labios de la vagina y el clítoris hasta empezar a sentir e
xcitación.
3. Inspira y, al espirar, contrae ligeramente la vagina, apretando alrededor del
clítoris.
4. Inspira y relájate, imaginándote que tu vagina se expande como si fuera una flor
que se abre.
5. Repite los movimientos de espiración y contracción, y después los de inspiración y re
lajación, de
nueve a treinta y seis veces.
6. Imagina que tu útero y ovarios también se abren y cierran como flores.
7. Cuando sientas que tu energía sexual aumenta, relájate y dirígela hacia el coxis y
el sacro,
subiendo después por la columna hasta el cerebro (ver figura 35). Si tienes proble
mas para hacerla
ascender, intenta contraer la vagina y el ano mientras sigues dirigiendo la sens
ación orgásmica
hacia el coxis y el sacro, ascendiendo después por la columna hasta el cerebro. (S
i todavía no
sientes ascender tu energía, quizá quieras activar el bombeo sacro y craneal que des
cribimos en el
capítulo 3.)
8. Permite que la energía orgásmica fluya hacia abajo por el resto de tu cuerpo o di
rígela a cualquier
parte que necesite ser curada o fortalecida.
Las mujeres suelen tener dos tipos de problemas con el orgasmo. Si nunca has ten
ido un orgasmo, eres
preorgásmica. Si tienes orgasmos en algunas ocasiones y no en otras, si los tienes
cuando estás sola
pero no cuando estás acompañada, o con unos amantes sí y con otros no, entonces eres e
ventualmente
orgásmica. Casi todas las mujeres preorgásmicas pueden aprender a tener orgasmos con
bastante
facilidad. El factor más importante es estar dispuesta a darte placer a ti misma y
encargarte de tu
propio placer cuando haces el amor. Por supuesto, lo primero es estar dispuesta
a estimularte a ti
misma (si te resulta difícil, lee el comentario al respecto que hay en este mismo
capítulo, y la sección
llamada «Autoplacer y autocultivarse» del capítulo 3).
En primer lugar, tienes que familiarizarte con tu cuerpo y tu sexualidad. Los se
ntimientos negativos
acerca de tu cuerpo o de tu apariencia cuando haces el amor pueden cortocircuita
r tu capacidad de
sentir placer y de tener orgasmos. Comienza por mirarte al espejo sin criticarte
. Valora la belleza de tu
cuerpo y su capacidad de darte placer. Después comienza a explorarlo, teniendo cui
dado de acariciarlo
completamente antes de centrarte en los genitales. Tal vez desees usar aceite, q
ue puede amplificar la
estimulación.
A los terapeutas sexuales les gusta recordarnos que nuestro órgano más sexy es el ce
rebro, por tanto
asegúrate de adoptar un estado de ánimo erótico. Quizá desees recordar una experiencia s
exual
particularmente satisfactoria, leer material erótico o elaborar una fantasía erótica a
partir de las
abundante fantasías y deseos almacenados en tu imaginación.
123
Según Kinsey y Hite, cuatro de cada cinco mujeres que practican el cultivo solitar
io confían en la
estimulación del clítoris para llegar al orgasmo. El tipo de caricia clitoridiana de
pende de ti: puede ser
vigorosa o suave, estimular el glande o el cuerpo del clítoris, puede ser un toque
hacia arriba, hacia
abajo o circular. Experimenta para ver qué es lo que te resulta placentero. Quizá de
scubras que un
vibrador te ayuda a alcanzar el orgasmo; encuentra uno que te guste. Casi todas
las mujeres pueden
llegar al orgasmo durante el cultivo solitario. Y recuerda que no todos los orga
smos son iguales.
Muchas mujeres orgásmicas no creen serlo porque esperan que sus orgasmos encajen c
on la definición
hecha por otra persona o esperan que la tierra tiemble y las estrellas caigan de
l cielo. Según Lonnie
Barbach: «La experiencia inicial del orgasmo en la mayoría de las mujeres es suave,
aunque sus
expectativas incluyan los famosos fuegos artificiales».8
124
También añade que los orgasmos vaginales pueden ser muy difusos y suaves mientras qu
e los
clitoridianos tienden a ser más localizados y reconocibles.
Cuando estés preparada para «hacerlo en compañía», haz que tu compañero te estimule de las f
ormas
que has descubierto que te gustan. Asegúrate de decirle o de mostrarle lo que te a
grada. Y cuando
estés preparada, prueba a realizar el coito recordando que puedes asumir la respon
sabilidad de tu
propio placer. Adopta la posición en la que puedas obtener la máxima estimulación y co
ntinúa
tocándote o guiando la mano de tu compañero hacia tu clítoris. Durante el coito, guía el
pene de tu
compañero con tu pelvis hacia donde sientas más estimulación.
Si a lo largo de tu vida has tenido orgasmos pero ya no los tienes, debes determ
inar qué ha cambiado:
¿Ha cambiado tu estado de salud? ¿Sufres infecciones o tomas alguna medicación que pod
ría reducir
tu nivel de excitación? Muchas mujeres se sienten menos excitadas sexualmente dura
nte el embarazo y
los meses de lactancia, pero otras no. Si crees que es un problema físico, consult
a con un médico.
Ciertas drogas y ciertas enfermedades, como la diabetes, pueden inhibir el orgas
mo. ¿Has cambiado de
compañero? ¿O ha cambiado en algo la relación que tenías? ¿Tienes sentimientos de furia o
de
resentimiento que no expresas? ¿Te sientes distraída por los niños o por el trabajo? E
s importante que
te hagas cargo de cualquier situación que pueda estar afectándote antes de trabajar
en la expansión del
placer.
Si tienes orgasmos durante el cultivo solitario pero no cuando haces el amor, de
bes determinar qué es
lo que no obtienes cuando estás con tu compañero. ¿Estás excesivamente dedicada a él? ¿Estás
uy
inhibida? ¿No llegas a estar totalmente excitada? Intenta prolongar los juegos pre
liminares y asegúrate
de estar plenamente excitada antes del coito. También puedes olvidarte del coito p
or el momento y,
junto a tu compañero, proporcionaros mutuamente placer con las manos y con la boca
. Tener
orgasmos antes del coito te ayudará a tenerlos también durante él.
Si eres capaz de sentir orgasmos por medio de la estimulación oral o manual pero n
o los tienes durante
el coito, ¿sientes dolor durante éste? Si es así, ¿estás suficientemente lubricada? ¿Puedes
elegir el
ángulo y la intensidad de los movimientos de penetración? Si no es así, prueba otra po
sición. Si no
sientes dolor pero sigues sin tener orgasmos durante el coito, haz que tu compañer
o te lleve al orgasmo
usando las manos o la boca antes de hacer el amor. Asimismo, explora o deja que
tu compañero
explore tu punto G u otros puntos sensibles. Prueba las posiciones (contigo enci
ma, penetración por
detrás, sentada en su regazo) que tienden a estimular más el punto G. Y recuerda que
debes usar tus
expertos dedos, con o sin la ayuda de los suyos, para alcanzar el orgasmo.
Si a pesar de todo sigues siendo incapaz de tener un orgasmo, no te desesperes.
Hay muchos recursos a
disposición de las mujeres preorgásmicas: libros, trabajos de grupo y terapias.
Además, debes saber que con la sexualidad taoísta puedes experimentar altísimos nivele
s de placer en
todo el cuerpo con o sin orgasmo. Aprender a hacer circular la energía sexual y el
placer por todo el
cuerpo te permitirá experimentar una fusión de energía contigo misma y con tu compañero
que hará
que la pregunta «¿Lo has tenido o no?» sea, en gran medida, irrelevante. Más importante
que tener
orgasmos o ser mutiorgásmica es aprender a experimentar las cumbres del placer y l
a intimidad que
provienen de la verdadera unión de cuerpo, corazón, mente y espíritu.
125
CAPÍTULO SIETE
Yang y Yang
Para Hombres Homosexuales
La civilización china, como todas las demás, ha reconocido desde siempre la práctica d
e la
homosexualidad. Históricamente era llamada lung-yang, en honor del amante masculin
o de un
príncipe del siglo IV a. C., o tuan-hsiu, «la manga cortada», en recuerdo de un empera
dor del que se
dice que se cortó la manga para evitar despertar a su amante dormido.1 Las relacio
nes sexuales entre
hombres algunas veces eran toleradas y otras desaprobadas, lo que sin duda tenía q
ue ver con quién
estuviera durmiendo en la cama imperial, pero el taoísmo nunca ha condenado la hom
osexualidad; en
realidad, evita condenar cualquier aspecto de la experiencia sexual humana ya qu
e todos son parte del
Tao. Más bien, lo que el taoísmo intenta hacer es enseñar a la gente a conservar la sa
lud, sean cuales
sean sus preferencias sexuales. Los gays simplemente deben conocer las prácticas q
ue les ayudarán a
mantener relaciones sexuales saludables y satisfactorias.
No Puedo Detenerme hasta que Tengo Bastante
Un escritor y activista gay estaba siendo entrevistado en la radio con ocasión de
la publicación de uno
de sus libros, que describía la vida en las saunas durante los tiempos previos al
SIDA, donde los gays
solían tener numerosos encuentros sexuales en una noche. Cuando se le preguntó si el
deseo de tener
múltiples experiencias sexuales es característico de los gays en general, el autor e
spetó que es algo
característico de toda la sexualidad masculina, pero los hombres heterosexuales su
elen estar
constreñidos por la sexualidad femenina. Y continuó: «Si realmente queremos saber cómo e
s la
sexualidad masculina cuando no está influenciada por la femenina, simplemente tene
mos que observar
a los gays».
Los taoístas comprenden esta característica de la sexualidad masculina en términos de
las propiedades
de la energía masculina o yang (ver en el capítulo 5 una explicación de yin y yang). Y
ang es activo,
volátil y expansivo. Durante el sexo heterosexual, la mujer yin recibe y equilibra
el yang del hombre.
(Como mencionamos en el capítulo 5, yin y yang son cualidades variables que existe
n tanto en el
hombre como en la mujer. Algunos hombres son más yin y algunas mujeres son más yang.
Según el
taoísmo, el universo siempre busca el equilibrio, tanto en las relaciones como en
la naturaleza.)
En general, cuando dos gays hacen el amor, el yang de cada uno de ellos carga el
del otro, con lo que
su deseo sexual aumenta en lugar de disminuir. El instructor gay del Tao Sanador
B. J. Santerre
explica el valor de los orgasmos múltiples para los hombres homosexuales: «Los gays
realmente
necesitan los orgasmos múltiples. La mayoría de los heterosexuales lo hacen una o do
s veces por
noche, pero los gays suelen necesitar más que eso. Con esta práctica van a poder sat
isfacer su deseo
plenamente, tengan compañero o no».
Es difícil contener la expansividad de la energía yang, la cual a menudo querrá escapa
r a través del
camino más directo: el pene. No debe sorprendernos que según el educador sexual gay
y sanador
Joseph Kramer, el objetivo de buena parte de la sexualidad gay sea «levantarla y e
yacular». Este
énfasis en la eyaculación es comprensible porque permite satisfacer el deseo sexual;
una vez que el
hombre eyacula se hace más yin, en otras palabras se hace más estable, se contrae y
se dirige hacia
dentro.
126
Para evitar este interminable ciclo de eyaculaciones, que es extremadamente cost
oso para tu cuerpo y
tu sistema inmunitario, tienes que cultivar tu propia energía yin y extender tu en
ergía expansiva yang
por todo el cuerpo. Como explicamos antes, canalizar y contener esta energía es la
forma de hacerse
multiorgásmico y experimentar orgasmos en todo el cuerpo, que serán más satisfactorios
que la
eyaculación a la que la mayoría de los hombres están acostumbrados. Como explica B. J.
Santerre: «Si
conservas el semen vas a poder volver a aquellos tiempos en que la gente iba a l
as saunas y tenía
orgasmos durante toda la noche. Cuando aprendas esta práctica, podrás hacer lo mismo
pero no te
agotarás ¡y ni siquiera tendrás que salir de casa!».
Cultivar Tu Energía Sexual
Los gays, como los demás hombres, deben aprender a hacer circular la energía sexual
por todo el
cuerpo, tanto para expandir sus orgasmos como para beneficiarse de su poder y de
su potencial
curativo. Durante el sexo no eyaculatorio es todavía más importante que los hombres
eleven esta
energía para satisfacer su deseo y transformar la volátil energía sexual (o ching-chi)
en chi, que es más
refinada y estable. Las técnicas para hacer circular la energía sexual y para difere
nciar el orgasmo de
la eyaculación están expuestas en los capítulos 2 y 3. Aquí sólo queremos subrayar la impo
rtancia de
estas prácticas para los solteros y parejas gays.
Un gay multiorgásmico describió así su experiencia: «Tenía un amante en Nueva York y estab
a tan
metido en la práctica del Tao que le dije: Tú también tienes que hacerlo . No le dejé elecc
ión.
Cuando teníamos ganas de divertirnos, empezábamos a jugar uno con el otro y, una vez
que estábamos
a punto, cada uno hacía la Gran Aspiración a su propio ritmo. Cuando la hacíamos junto
s, aunque no
hiciéramos circular la energía al mismo tiempo, nos sentíamos satisfechos a la vez. De
spués nos
dormíamos en dos minutos. El compartir de energías continuaba cuando uno dormía en bra
zos del otro
porque ambos estábamos cargados de energía sexual».
Como dijimos en el capítulo 3, estas prácticas pueden hacerse en solitario e incluso
en pareja aunque
tu compañero no esté «metido en el tema del Tao». Como explicó un gay multiorgásmico: «Despué
de darme placer o de hacer el amor y practicar la Gran Aspiración cuatro o cinco v
eces, siento que he
terminado. Después de eso, aunque el tipo más encantador estuviera frente a mí diciéndom
e: Déjame
que te la chupe , yo le diría: Por favor, déjame en paz . Me siento satisfecho aún sin habe
r
eyaculado».
Si encuentras dificultades a la hora de controlar tu energía sexual yang, quizá nece
sites un poco de
energía yin para calmarte y equilibrarte. Afortunadamente, hay muchas fuentes de e
nergía yin a las
que puedes recurrir, ya que el yin y el yang están presentes en toda la naturaleza
, tanto en lo cósmico
(cielo y tierra), como en lo microcósmico (tu cuerpo). Como cada uno de nosotros t
iene tanto yin
como yang, puedes cultivar las cualidades yin dentro de ti, como la delicadeza,
la bondad y el
autorrespeto. (Para una exposición más completa de cómo cultivar estas cualidades y cómo
tratar los
desequilibrios emocionales, ver Sistemas taoístas para transformar el estrés en vita
lidad, de Mantak
Chia.) En tu entorno externo también puedes equilibrar tu energía comiendo alimentos
yin, como
productos vegetales o pescado, o absorbiéndola directamente de la tierra. Según el t
aoísmo (y muchas
otras tradiciones), la tierra es femenina (es decir, yin). Los hombres pueden ab
sorber energía yin de la
tierra simplemente pasando tiempo en la naturaleza y cultivando la tierra, o pue
den absorberla de
forma más concentrada tomándola de la tierra cuando practican el ejercicio de la Asp
iración en Frío
descrita en el capítulo 3.
127
Ser Versátil
La mayoría de los gays son conscientes del potencial erótico de su próstata y de su an
o (si no es tu
caso, ver «Próstata» en el capítulo 2). Pero algunos menosprecian a los hombres que se p
onen
«debajo». Esta actitud no debe sorprendernos dada la connotación negativa que lleva as
ociado el que a
uno «le follen» y la conexión existente en la sociedad occidental entre el poder y est
ar encima. Como
mencionamos en el capítulo 5 en relación a las parejas heterosexuales, el taoísmo no v
e a la persona
que está encima como la dominante, sino como la que sana a su compañero o compañera. L
a persona
que está encima (o la persona más activa) da más energía sexual (y curativa) a la person
a que está
debajo (o la persona más pasiva).
Según el Tao, todo lo que es activo también debe ser pasivo, y por tanto se recomien
da a los gays que
sean versátiles y que hagan el amor en ambas posiciones, «encima» y «debajo». Como explicó u
n
hombre multiorgásmico, los beneficios sexuales son obvios: «Un tipo que haya estado
tanto encima
como debajo es un gran amante porque sabe lo que es satisfacer a su compañero y re
cibir satisfacción.
Si te limitas a estar encima, sólo conoces una versión. Y lo mismo ocurre si te limi
tas a estar debajo».
Estar debajo también supone una ventaja añadida: tu próstata será masajeada durante el c
oito anal.
Según Stephen T. Chang, autor del libro Tao of sexology, los gays que generalmente
se ponen debajo
tienen muchos menos problemas de próstata que los que se ponen encima y los hetero
sexuales.2 En
cualquier caso, la mayoría de los hombres ya tienen sus preferencias y pueden no e
star dispuestos a
experimentar.
Si te gusta estar encima y no estás dispuesto a estar debajo, puedes seguir disfru
tando de la
estimulación anal y de ejercitar el músculo de tu esfínter anal. B. J. Santerre explic
a: «Cuando la gente
piensa en la penetración, todo el mundo se imagina una gran miembro de veinticinco
centímetros o un
consolador, pero también puede tratarse simplemente de un pequeño dedo. Ser penetrad
o requiere
cierta práctica, como todo lo demás. Tu compañero debe tomárselo con calma y tú tienes que
relajar
esos músculos. No conseguirás que te penetren el primer día. Y aunque no te guste ser
penetrado,
puedes jugar con el ano. La estimulación de la parte externa del ano es muy import
ante porque
fortalece los glúteos, que son esenciales para la circulación de la energía sexual».
Vale la pena mencionar que los que se sitúan debajo pueden ser activos y no necesa
riamente han de
ser pasivos. Cuanto más ejercites el músculo PC (ver capítulo 3) y el esfínter anal, tan
to más podrás
masajear el pene de tu compañero, proporcionados placer a ambos. B. J. Santerre co
ntinúa: «Si tienes
el ano muy fuerte, vas a ser una compañía estupenda para tu amante. Vas a masajear s
u pene cuando te
penetre. No hace falta que estés totalmente pasivo esperando a que eso ocurra. Pue
des participar
activamente contrayendo y relajando la parte superior o la inferior. Puedes cont
raerla a toda prisa dos
o tres veces seguidas o puedes dejar que tu compañero entre un poco más y entonces l
e sorprendes con
una contracción».
Los hombres, gays o heterosexuales, que comienzan a experimentar la estimulación a
nal a veces
sienten preocupación de que pueda desgarrarse la piel del ano o la del colon. En e
ste caso, la solución
más simple es utilizar suficiente lubricante y tener un compañero delicado. A otros
gays les preocupa
que el sexo anal frecuente debilite su esfínter anal. No hay pruebas que sugieran
que esto suceda y, de
hecho, el sexo anal puede fortalecer los músculos del ano. En cualquier caso, si e
stás preocupado o
sientes que tus músculos anales están débiles, puedes realizar el ejercicio del esfínter
que damos en el
capítulo 9 para fortalecerlos.
128
Monogamia y Compañeros Múltiples
La era del SIDA ha favorecido una nueva ética monógama para los gays (al igual que p
ara los
heterosexuales). Suponiendo que utilizas las técnicas del sexo seguro, no hay nada
intrínsecamente
censurable en el hecho de tener muchos compañeros. En realidad, los textos taoístas
instruían a los
hombres heterosexuales sobre los beneficios de tener varias compañeras. Pero el he
cho de tener
muchos compañeros presenta un desafío: las prácticas expuestas en este libro requieren
una profunda
conexión de cuerpo, corazón, mente y espíritu que ya es suficientemente difícil de logra
r con un único
compañero. Según el Tao, una unión sexual profunda, gay o heterosexual, es mejor que m
uchas
superficiales.
El anonimato que caracteriza buena parte del sexo occidental es diametralmente o
puesto al tipo de
conexión física, emocional y espiritual que el kung fu sexual favorece y requiere. H
aya o no
intercambio de fluidos, siempre intercambias energía. Por tanto elige a tu compañero
(o compañeros)
sabiamente.
SEXO SEGURO
La mayoría de los gays son muy conscientes de la necesidad de seguridad en la prácti
ca sexual y están
bien informados sobre las técnicas específicas del sexo seguro, por lo que no entrar
emos a detallar este
tema (si quieres informarte mejor de la ciencia y el arte de usar preservativos
y otras peculiaridades
sobre el sexo seguro, mira la sección llamada «Cuándo empezar: algunas palabras sobre
sexo seguro»
en el capítulo 5). Baste decir que recomendamos encarecidamente el sexo seguro y q
ue, de hecho, el
tipo de sexo no eyaculatorio recomendado por el Tao tiene beneficios evidentes p
orque reduce el
intercambio de fluidos corporales.
La ausencia de eyaculación no sólo reduce el flujo hacia fuera, también reduce el fluj
o hacia dentro.
Como mencionamos en el capítulo 5, cuando expulsas el semen, creas un vacío de baja
presión que
absorbe líquido o cualquier otra cosa que haya en el entorno, como bacterias y vir
us. Por tanto, cuando
no eyaculas, corres un riesgo menor de absorber estos microorganismos (como pued
es imaginar, esto
es particularmente importante en el sexo anal, ya que, de forma natural, en el c
olon hay muchas
bacterias).
Recuerda que aunque practiques kung fu sexual, en numerosas ocasiones una pequeña
parte de tu
semen se derramará, por lo que no debes renunciar a las precauciones del sexo segu
ro.
SANACIÓN SEXUAL
La mayoría de la gente no comprende el potencial sanador de la sexualidad. Los taoís
tas siempre han
reconocido que el sexo puede sanarnos o enfermarnos. La sexualidad genital que a
caba en la
eyaculación es costosa para el cuerpo. Como señala Joseph Kramer, acumulamos energía s
exual
vivificante en los genitales, pero en lugar de llevarla al corazón y al cerebro, d
onde puede empezar a
curarnos, cerramos y apretamos los músculos del pecho y contenemos la respiración. C
omo no tiene
dónde ir, esta energía se queda atascada en nuestros genitales, donde acaba acumulándo
se tanta que no
puede ser contenida y se abre paso a través del pene cuando eyaculamos.
En el kung fu sexual, te quedas muy cerca del punto de No Retorno pudiendo inclu
so sentir las
contracciones del orgasmo, pero no eyaculas. Lograrás hacer esto aprendiendo a con
trolar tu nivel de
excitación por medio de las técnicas expuestas en el capítulo 3 y, lo que es más importa
nte, retirando
la energía de los genitales y haciéndola ascender por la columna hacia el resto del
cuerpo.
129
Una vez acumulada la energía, otra posibilidad es intercambiarla con tu pareja. Es
te intercambio
energético afecta profundamente a la salud y al bienestar de ambos miembros de la
pareja y tiene lugar
incluso a través de las paredes de látex que debemos situar entre nosotros. Únicamente
nuestro
aislamiento occidental y nuestro individualismo nos han llevado a creer equivoca
damente que
podemos implicarnos en un contacto sexual sin que se produzcan esta intimidad e
interpenetración.
Según la comprensión taoísta, la unión sexual significa «conexión», «intercambio», «comunión»
Desgraciadamente, en lugar de utilizar el criterio apropiado para el sexo, que e
s la salud, en Occidente
hemos usado una medida moral. Este planteamiento nos ha llevado a evaluar el sex
o siguiendo
criterios tales como placer/dolor, o pureza/perversión, dependiendo de los gustos
del censor. A lo
largo de los siglos el sexo gay, junto con gran parte del resto de la sexualidad
, incluyendo el cultivarse
en solitario, ha sido definido como perverso, pecaminoso, enfermizo y antinatura
l. San Agustín y
Santo Tomás llegaron a decir que toda sexualidad que no lleve a la procreación es an
tinatural.
Como los taoístas fueron capaces de ver que el sexo es una poderosa fuente de ener
gía que sustenta
nuestra vida corporal o chi, pudieron reconocer su importancia para la salud gen
eral del cuerpo, las
emociones, la mente y el espíritu. Desde que empezó la década de los ochenta, se nos e
stá recordando
constante y trágicamente que el sexo puede producirnos enfermedades, pero en el fr
enesí de miedo
producido, hemos olvidado que el sexo también puede sanarnos.
Por lo tanto, si estás viviendo con el VIH o el SIDA, el cultivo de la energía sexua
l es especialmente
importante. Mucha gente que confronta enfermedades mortales pierde el apetito se
xual, pero ése es el
momento en el que la energía sexual es más necesaria. B. J. Santerre, que ha convivi
do con el VIH
durante once años, explica: «La energía sexual es tan importante para el flujo energétic
o corporal que
no puedes permitirte no usarla. Despertar con una erección es un importante signo
de vitalidad que
muchos hombres enfermos ya no experimentan. Es una señal de que tu salud está mejora
ndo».
Los hombres (y las mujeres) que padecen de SIDA o cualquier otra enfermedad de t
ransmisión sexual,
suelen tener otras dos resistencias adicionales a utilizar el poder curativo de
la sexualidad: culpabilidad
(«Enfermé a través del sexo») y miedo («No quiero contagiar a otros»). Estos sentimientos so
n
comprensibles pero están mal orientados. Asimismo, el hecho de haber contraído una e
nfermedad a
través del contacto sexual no significa que no necesites el poder curativo de la s
exualidad. La gente
que enferma a través del aire o del alimento no deja de respirar o de comer. Si te
mes contagiar a otros,
puede que te tranquilice saber que el sexo no eyaculatorio, como mencionamos ant
es, hace que el sexo
seguro lo sea todavía más. Si a pesar de todo sigues sintiéndote preocupado, puedes re
currir a las
prácticas de kung fu sexual en solitario descritas en los capítulos 2 y 3.
No hace falta añadir que, según el Tao, cuando enfrentas una enfermedad mortal o cua
lquier
enfermedad sexual seria, conservar el semen es todavía más importante. Como explicó B.
J. Santerre:
«Todavía no tenemos una cura para el SIDA, pero sabemos que algunos mueren inmediata
mente y
otros viven mucho tiempo. Mientras tu cuerpo tenga que estar fabricando nuevo es
perma, no va a
producir glóbulos blancos».
Cuando utilices el kung fu sexual para ayudarte a sanar enfermedades serias, es
esencial que des a tu
cuerpo el tiempo necesario para «digerir» este aumento de energía. Esta es la explicac
ión de un
hombre multiorgásmico que superó un problema de salud serio: «La energía sexual es muy c
urativa,
pero este proceso supone mucho trabajo para el cuerpo. Al principio puede inclus
o resultar muy
incómoda. Los antiguos síntomas pueden volver». Mientras estés aprendiendo a trabajar co
n esta
poderosa fuerza sanadora dentro de tu cuerpo debes practicar con lentitud. Además
del kung fu sexual,
también puedes beneficiarte de las demás artes curativas taoístas. (Ver apéndice.)
130
CAPÍTULO OCHO
Antes de Llamar al Fontanero
En algún momento de nuestra vida, la mayoría de nosotros experimentamos algún tipo de
problema
sexual. Quizá eyacules demasiado rápido con tu nueva pareja o tengas dificultades pa
ra conseguir una
erección con una antigua. Es importante reconocer que estas frustraciones temporal
es simplemente
reflejan las distintas estaciones de nuestra vida y de nuestras relaciones.
En Occidente, tendemos a quedarnos fijados en etiquetas superfluas como eyaculac
ión precoz e
impotencia, que dañan la autoestima del hombre y su capacidad de integrar los camb
ios que se
producen en su vida sexual de manera simple, relajada y ligera. Muchas veces, el
sentido del humor es
el mejor antídoto para la seriedad con la que solemos tratar los «problemas sexuales».
El mayor
peligro, como Masters y Johnson y otros terapeutas sexuales han señalado, es el de
quedarse atrapado
en el ciclo de «miedo-fracaso-vergüenza-miedo», que hace que estos problemas de alcoba
se
prolonguen indefinidamente. Por tanto, aunque de momento no tengas ningún problema
, es una buena
idea que leas esta sección para saber qué puedes esperar y cómo tratar con estos incómod
os invitados
si alguna vez se presentan para aguarte la fiesta.
No Se Acaba hasta que Se Acaba: Finalizar con la Eyaculación Precoz
Según la sexualidad taoísta, la «eyaculación precoz» no existe. No lo decimos para dejar s
in trabajo a
los terapeutas y consejeros sexuales, o para negar que muchos hombres eyaculan d
emasiado rápido
para satisfacer a sus parejas y a sí mismos. En realidad la cuestión es que, desde e
l punto de vista
taoísta, la gran mayoría de los hombres son eyaculadores «precoces». Según el kung fu sexu
al debes
poder elegir en qué momento quieres eyacular, por lo que cualquier eyaculación no de
seada es
prematura. Además, cuando la eyaculación ya no es el objetivo y puedes tener orgasmo
s sin eyacular,
entonces, por definición, la mayoría de las eyaculaciones serán prematuras o al menos
superfluas.
Por tanto, la cuestión no está en cronometrarte para ver si puedes resistir tantos m
inutos, sino en ver si
tú y tu pareja estáis satisfechos con la duración de vuestra relación sexual. Si practic
as los ejercicios
del capítulo 3, aprenderás a posponer la eyaculación todo el tiempo que tú y tu pareja d
eseéis.
Si persisten las dificultades, o si te inquietan especialmente, quizá desees busca
r ayuda profesional. Un
terapeuta o consejero sexual te ayudará a descubrir si hay razones psicológicas más pr
ofundas a las
que achacar la eyaculación precoz (por ejemplo, el miedo a «ser pillado», el miedo a p
erder la
erección, etc.). Un profesional podrá facilitarte una serie de ejercicios con los qu
e ir desarrollando tu
confianza sexual. Como ejemplo, a continuación te ofrecemos una serie de ellos que
te ayudarán a
aumentar tu resistencia. Estos ejercicios se basan en la comprensión de que debes
aprender a detectar,
y finalmente a controlar, tu nivel de excitación.
131
APRENDER A CONTROLAR
Comienza haciendo que tu pareja te estimule manualmente; permanece centrado en l
as sensaciones de
los genitales y en detenerte cuando te aproximes a la eyaculación. Cuando confíes en
tu capacidad para
detectar y posponer la eyaculación, puedes intentar hacer el amor con la mujer enc
ima de ti para así
poder permanecer centrado en tus sensaciones. Después puedes intentar hacer el amo
r en distintas
posiciones y, para acabar, puedes intentar ir más despacio en lugar de detenerte d
el todo. Asimismo,
evita estar encima ya que la sangre que la fuerza de la gravedad dirige hacia tu
pene hará que te resulte
más difícil mantener el control.
Por otra parte, es preferible estar con una pareja a la que conozcamos bien y co
n la que no nos
sintamos presionados. Es muy positivo que tu pareja te anime y te ayude a tomar
conciencia de tu
nivel de excitación («Es genial», «Así, despacito», «Relájate»). Ella puede aprender a mover
caderas y el sacro para frotarte el pene en distintas direcciones mientras tú te q
uedas quieto. Si tu
pareja puede aprender esta práctica, ambos experimentaréis altos niveles de placer s
in eyacular.
Recuerda que casi todos los jóvenes eyaculan relativamente rápido y que a los hombre
s, a medida que
se hacen mayores, les resulta más sencillo prolongar el coito. Asimismo, como prob
ablemente ya
habrás notado, cuanto más tiempo haya pasado desde la última vez que tuviste una relac
ión sexual,
más difícil te resultará controlar el impulso de eyacular. Por tanto, cuanto más practiq
ues, más fácil
será controlar la eyaculación. Como mencionamos en la última sección sobre sexo seguro,
los
preservativos ayudan a reducir parcialmente la sensibilidad del pene.
APRENDER SENSIBILIDAD SEXUAL
Muchos hombres piensan que tomar unas copas antes del coito les distrae de sus s
ensaciones
placenteras y les ayuda a retrasar la eyaculación. Un hombre multiorgásmico lo recue
rda así: «Una de
las cosas que yo solía hacer, y creo que muchos hombres hacen, era tomar unas copa
s antes de ir a la
cama, con lo que perdía conexión con mis genitales y podía hacer el amor durante más tie
mpo porque
estaba borracho; no estaba realmente allí. Pero solía ser muy frustrante porque acab
aba eyaculando de
todas formas». Puede parecer que la eyaculación precoz es el resultado de un exceso
de sensibilidad
genital, pero en realidad es el resultado de la falta de sensibilidad. El alcoho
l es un anestésico y por
tanto adormece la sensación, y aunque pueda disminuir la excitación, también disminuye
tu control
sobre ella. La clave para desarrollar un control real y duradero es más sensibilid
ad, no menos. Por eso
tampoco funciona distraerse pensando en otra cosa. Además, es mucho más difícil perman
ecer
consciente de las necesidades de tu compañera si estás borracho o pensando en los re
sultados
deportivos.
El alcohol también puede ser la causa del otro gran problema sexual: la impotencia
o incapacidad de
lograr la erección. La marihuana, usada con regularidad, también es causa de impedim
entos sexuales
serios: se ha detectado que su uso diario disminuye el nivel de andrógenos, que so
n los responsables
directos del impulso sexual. Esto puede hacer que disminuya el interés por el sexo
, dificultando la
erección. Otros estudios han demostrado que el uso repetido de la marihuana puede
disminuir la
cantidad de esperma. Por otra parte, los orgasmos múltiples y el coito prolongado
son responsables de
un aumento en el nivel de endorfinas, la droga del placer que nuestro cuerpo pro
duce de forma natural.
Vas a estar mucho mejor si dejas los lubricantes sociales y eliges los lubricant
es sexuales. Además, las
endorfinas no producen dependencia.
132
Encantar a la Serpiente: Superar la Impotencia
El emperador amarillo dijo: «Quiero hacer el amor pero el pene no se me levanta. M
e siento tan
avergonzado que fluyen de mí perlas de sudor. Dentro de mi corazón hay anhelo de hac
er el amor, y
deseo que mis manos pudieran ayudarme. ¿Qué puedo hacer? Quiero escuchar el Tao». Su Nü
replicó:
«Majestad, vuestro problema es común a todos los hombres».1
En algún momento de su vida sexual, todos los hombres viven la experiencia de no p
oder alcanzar la
erección o de perder la que tienen. Nuestra maquinaria biológica es tan compleja que
no es infalible,
pero en la mayoría de los casos no hay mucho de qué preocuparse. Las tensiones físicas
(cansancio, un
resfriado, intoxicación) o las emocionales (adaptarse a una nueva compañera, el mied
o escénico, las
tensiones presentes en la relación) pueden hacer que el pene no se ponga erecto o
se encoja en un
momento inoportuno. En estos momentos difíciles, es importante recordar que lo mej
or es tomar las
cosas como vienen, hacer uso del sentido del humor y no culparse ni culpar a la
pareja. Esto no
significa que seas menos hombre o que tu pareja sea menos mujer. La primera suge
rencia de Su Nü al
emperador amarillo fue que se relajase e intentara armonizarse con su compañera.
ENTRA SUAVE, SAL FUERTE
Reconociendo que todos los hombres experimentan impotencia en algún momento, los t
aoístas
desarrollaron una técnica infalible a la que llamaron «Entrada Suave». Se dieron cuent
a de que un
hombre podía ayudarse con las manos, tal como el emperador amarillo había deseado. C
on esta
técnica y con la colaboración de tu pareja, podrás penetrarla aunque tengas el pene co
mpletamente
flácido. Una vez que estés dentro de ella, la calidez y las sensaciones que te produ
ce hacer el amor te
permitirán tener una erección enseguida. La técnica de Entrada Suave acaba con la cree
ncia de que el
hombre debe tener una erección de acero antes del coito y constituye una técnica útil
a incluir en el
repertorio sexual de cualquier hombre. Saber que dominas esta técnica y que puedes
utilizarla cuando
sea necesario te dará más confianza en esas situaciones extrañas, aunque comunes, en l
as que al pene
le cuesta levantarse.
EJERCICIO 14
ENTRADA SUAVE
1. Tu pareja debe estar muy lubricada y debes complacerla hasta sentir que produ
ce fluidos. Si es
necesario, puedes usar lubricante en tu pene, en su vagina, o en ambos.
2. Generalmente resulta más sencillo que te quedes encima para que la gravedad te
ayude a llevar la
sangre hacia el pene y puedas tener más libertad de movimiento.
3. Haz un círculo con los dedos índice y el pulgar formando un anillo alrededor del
pene y presiona
levemente para empujar la sangre hacia el cuerpo del pene y hacia el glande.
4. Introduce cuidadosamente el pene dentro de tu compañera y comienza a hacer movi
mientos de
penetración, manteniendo el anillo con los dedos alrededor de la base del pene.
5. Centra la atención en la sangre y en la energía sexual que llena tu pene y concéntr
ate en las
sensaciones que sientes en él. Aprieta el perineo y los glúteos para dirigir la sang
re hacia los
genitales.
6. Tu pareja puede estimularte jugando con los testículos, el perineo y el ano.
133
7. Ajusta la presión del anillo de tus dedos para mantener el pene irrigado mientr
as penetras y
después retíralos cuando el pene esté erecto y pueda seguir con los movimientos.
8. Vuelve a aplicar el anillo con los dedos si la erección cede (aunque generalmen
te no necesitarás
hacerlo).
CAUSAS DE PREOCUPACIÓN
Si tiendes a tener problemas de erección cada vez que haces el amor, tal vez te en
cuentres entre ese
alto porcentaje de hombres que tienen un problema serio con este asunto. En prim
er lugar asegúrate de
que puedes descartar las causas fisiológicas. Entre otras cosas, la impotencia pue
de estar causada por:
la diabetes, las operaciones de próstata, el endurecimiento de las arterias, el al
coholismo, las lesiones
de la médula espinal y los problemas de espalda. Cierta medicación, como tranquiliza
ntes,
antidepresivos y antihipertensivos (usados para tratar la presión sanguínea alta) pu
eden ser también
sus causantes. En los años cincuenta se pensaba que sólo unos pocos casos de impoten
cia (el 10 por
ciento) eran debidos a causas orgánicas, pero actualmente la mayoría de los urólogos c
reen que
aproximadamente la mitad de los casos, o más en el caso de pacientes mayores, tien
en una base
biológica.2 (Recuerda que los urólogos tienen interés en que los casos tengan una base
biológica, ya
que son los casos que ellos tratan y los que les permiten percibir sus ingresos.
) Para ver si éste es tu
caso, puedes realizarte un pequeño autodiagnóstico.
Por la noche, mientras duermen, la mayoría de los hombres tienen al menos una o do
s erecciones, que
suelen durar una media hora cada una. En primer lugar intenta recordar si durant
e las últimas dos
semanas te has despertado con una erección mediana o fuerte. Si es así, lo más probabl
e es que no
tengas un problema fisiológico. Pero si no puedes recordar, puedes hacer una pequeña
prueba sin salir
de casa. Antes de dormir, humedece una tira de sellos de correos y rodéate con ell
os la base del pene,
que estará relajado. Si al despertar el anillo está roto, eres capaz de tener erecci
ones a nivel físico. Si el
anillo no se rompe y no puedes alcanzar una erección en el cultivo solitario debería
s visitar al médico.3
En cualquier caso, debes recordar que los problemas orgánicos no te impiden practi
car el kung fu
sexual. De la misma forma que el orgasmo y la eyaculación están separados, también lo
están la
erección y el orgasmo. Hartman y Fithian cuentan la historia de una pareja mayor q
ue había tenido una
vida sexual muy plena durante todo su matrimonio a pesar de que el hombre era co
mpletamente
impotente debido a la diabetes. Practicaban el sexo oral y manual, y ambos eran
multiorgásmicos.
Cuando aprendas a expandir los orgasmos por todo el cuerpo, las erecciones y los
orgasmos genitales
ya no serán el alfa y el omega de tu vida sexual.
CONSEGUIR LA ERECCIÓN
Quizá debido a que nuestro modelo de sexualidad masculina se basa en las experienc
ias de los
muchachos de dieciocho años, que suelen tener erecciones frecuentes y rápidas, pensa
mos en términos
de tener una erección completa o no, de tenerla dura o no. En realidad, nuestros p
enes atraviesan
varios estadios antes de ponerse erectos. Como mencionamos en el capítulo 2, los t
aoístas se dieron
cuenta de que en realidad hay cuatro estadios de erección diferentes, cuatro logro
s o realizaciones,
como ellos les llaman: firmeza (también llamado elongación), dilatación, dureza y calo
r.
134
Los problemas de erección habitualmente tienen una razón mecánica: no recibir suficien
te
estimulación en los genitales. La mayoría de los hombres necesitan que se les toque
el pene
directamente, que se les frote o masajee para que se les ponga duro; esta necesi
dad de estimulación
aumenta con la edad. Como las mujeres suelen preferir que se las trate con suavi
dad y se las toque con
círculos cada vez más pequeños, piensan que a los hombres les gusta recibir el mismo t
rato, pero la
mayoría de ellos prefieren una estimulación rápida y directa (no olvidemos que este es
el tipo de
masturbación que utilizan una gran mayoría).
Tu pareja debe asumir un papel muy activo y estimularte directamente los genital
es con las manos y la
boca. Dile lo que necesitas y cómo te sientes. También debes estar dispuesto a usar
las manos para
ayudarte a conseguir o a mantener la erección.
Sin embargo, algunos hombres declaran que si se les presta demasiada atención a el
los y a sus
genitales se sienten excesivamente presionados para conseguir la erección. Quizá os
pueda ayudar el
hecho de reconocer que los penes blandos tienen tantas terminaciones nerviosas c
omo los penes duros
y pueden proporcionar mucho placer. Ciertos toques, especialmente en los testículo
s, pueden producir
sensaciones muy placenteras aunque no desemboquen en una erección. Dile a tu compañe
ra que puede
darte placer aunque no tengas una erección inmediatamente. Si descubres que centra
rte en los genitales
sólo te produce ansiedad, centra la atención en tu compañera; esta fue la segunda suge
rencia de Su Nü
al emperador. Dejar de lado su propia erección y centrarse en el placer femenino p
uede resultar muy
excitante para un hombre.
LA SABIDURÍA DEL PENE
El proceso de la erección depende tanto de factores físicos como psicológicos. Si asum
imos que tu
aparato funciona y que obtienes la suficiente estimulación directa, debes consider
ar la posibilidad de
que el problema esté relacionado con la ansiedad, la culpabilidad, el miedo, el es
trés, u otros factores
psicológicos. Si la impotencia es ocasional, puede provenir de lo que Bernie Zilbe
rgeld llama muy
apropiadamente «la sabiduría del pene», que le recuerda a tu cerebro que no quieres te
ner un contacto
sexual en ese momento. Suponemos que la erección debe ser algo tan automático como l
a producción
de saliva y que los «verdaderos» hombres deben estar predispuestos a la relación sexua
l en todo
momento, pero estas creencias no son ciertas. Por tanto, lo primero que querrás ha
cer es tener una
conversación franca entre tu corazón y tus genitales, y decidir si estás haciendo lo q
ue realmente
deseas hacer. Si la respuesta es «no», explícaselo a tu compañera y/o sugiere un momento
más
apropiado.
Si la respuesta es «sí» pero sigues con el problema de erección, puedes buscar ayuda ter
apéutica o
psicológica.. Habida cuenta de toda la desinformación y el revuelo que rodean al pen
e masculino y a la
sexualidad masculina en general, no debe sorprendernos que la mayoría de los hombr
es consideren la
sexualidad como si fuera un espectáculo público. Cuanto más puedas evitar fijarte en cóm
o lo has
hecho, en cuánto tiempo has durado y qué grado de satisfacción has dado a tu pareja y
puedas centrarte
en el placer que ambos estáis sintiendo, tanto mejor será tu erección. Como señala Berni
e Zilbergeld:
«A los hombres les ayuda saber que a la mayoría de las mujeres les importa menos la
actuación de su
compañero que su reacción a la actuación misma y a la mujer. Las mujeres tienden a sen
tirse más
incómodas con las reacciones negativas del hombre (ira, culpabilidad, excusas cons
tantes, retirada)
que con el problema mismo».
135
AGOTAMIENTO FÍSICO
Según los médicos taoístas, los problemas de erección no sólo están causados por cuestiones
fisiológicas o psicológicas, también pueden estar producidos por problemas energéticos,
en concreto
por falta de energía sexual. La dificultad para conseguir o mantener la erección deb
e ser entendida
como consecuencia del cansancio masculino a nivel físico y sexual. Muchos hombres
mayores que no
han conservado su semilla sufren este problema. La cura para la impotencia resid
e en cultivar la
energía sexual y evitar la eyaculación a toda costa. Como mencionamos en el capítulo 5
, el hombre es
generalmente más yang que yin. A medida que se excita se hace cada vez más yang, per
o después de
eyacular se convierte en yin. Los hombres que tienen problemas de erección deben h
acerse más yang y
por tanto deben evitar la eyaculación con más determinación que el resto.
MASAJE DE TESTÍCULOS
Los taoístas también han desarrollado algunos ejercicios para generar energía sexual.
El coito
(utilizando la Entrada Suave si era necesario) y la Gran Aspiración eran los métodos
de cultivo a dúo
habitualmente recomendados. Pero, además, había una serie de ejercicios de cultivo s
olitario que
ayudaban al hombre a recuperar su energía sexual. Según los taoístas, la energía sexual
depende de
tres cosas: la abundancia de hormonas sexuales, la fuerza de los riñones y la circ
ulación de energía
bioeléctrica o chi. La medicina occidental ha confirmado que la testosterona, una
hormona sexual, se
produce en los testículos y los taoístas creen que puedes aumentar su producción utili
zando el ejercicio
de masaje de testículos. Este ejercicio es excelente para fortalecer la energía sexu
al general y también
para aliviar cualquier presión que puedas sentir después de hacer el amor. Al masaje
ar los testículos,
favoreces la circulación de la sangre en ellos y por tanto su salud.
EJERCICIO 15
MASAJE DE TESTÍCULOS
1. Frótate las manos para calentarlas.
2. Toma uno de los testículos entre el pulgar y el Índice de ambas manos (ver figura
36). (Los
testículos deben darte la sensación de pequeños albaricoques entre los dedos.)
3. Masajéate los testículos con los pulgares y los índices, suavemente pero con firmez
a, durante uno
o dos minutos. Si te duelen o están sensibles, frótalos más ligeramente pero durante más
tiempo,
hasta que desaparezca el dolor. El dolor está causado por algún bloqueo y el masaje
te ayudará a
llevar sangre y energía sexual a esa área, con lo que el bloqueo se disolverá.
4. Eleva el pene con la mano para separarlo de los testículos y golpéalos suavemente
con el dedo
corazón durante un minuto o dos (ver figura 37). Esto da vigor a los testículos y au
menta la
producción de esperma.
5. Finalmente, sostén el pene y el escroto con el pulgar y el índice (ver figura 38)
. Después
empújalos ligeramente hacia adelante con la mano mientras tiras hacia atrás con los
músculos
pélvicos. Después repite el movimiento, tirando hacia la derecha con la mano y hacia
la izquierda
con los músculos pélvicos. Luego tira hacia la izquierda con la mano y hacia la dere
cha con los
músculos pélvicos. Acaba tirando con la mano hacia abajo y con los músculos pélvicos hac
ia
arriba. Haz este ejercicio nueve, dieciocho o treinta y seis veces: mantendrá sano
s los conductos
espermáticos.
136
EL PLANTEAMIENTO INTEGRAL
Los taoístas veían las enfermedades, incluyendo la impotencia, como una expresión de l
a salud
corporal total. Reconocían que el pene era una parte del problema, pero la mala ci
rculación, la
respiración superficial y una dieta insana podían empeorar la situación. Fumar es espe
cialmente malo
para la circulación porque hace que los vasos sanguíneos y las arterias se contraiga
n, y además
dificulta la respiración. El alcohol y la cafeína también agotan el cuerpo y deben ser
evitados cuando
estés tratando de fortalecer tu energía sexual. Un problema de erección debe ser trata
do en todo el
cuerpo, fortaleciendo la energía sexual y manteniendo el nivel de salud adecuado.
137
Por Favor, Doctor, ¿Podría Hacérmela un Poco Más Grande?:
Alargar el Pene
Cualquier hombre que haya estado en un vestuario sabe que existen diferencias en
las formas y
tamaños de los penes masculinos. Pero estas diferencias tienen muy poco que ver co
n el placer que las
mujeres experimentan durante el coito, especialmente si el hombre practica el ku
ng fu sexual. En
palabras de Su Nü, «evidentemente, hay diferencias en la dotación física. Las diferencia
s físicas,
grande o pequeño, largo o corto, son una cuestión de apariencia externa. Derivar pla
cer del coito
sexual es una cuestión de emoción interna. Si en primer lugar lo rodeas de amor y re
speto y lo aprietas
con verdadero sentimiento, entonces, ¿qué relevancia tiene que sea grande o pequeño, l
argo o corto?»
A pesar de estas y otras afirmaciones, muchos hombres siguen preocupados por el
tamaño de su pene
y unos cuantos se someten a operaciones para aumentarlo. Los nuevos procedimient
os quirúrgicos
prolongan el pene cortando el ligamento suspensorio que conecta su base con el h
ueso púbico (ver
figura 39). Además de alargarse el pene, los hombres también pueden «hacerlo más grueso»
inyectándose en el cuerpo del pene grasa liposuccionada de los muslos, la zona púbic
a o las caderas.4
SI NO ESTÁ ROTO, NO LO ARREGLES
¿Qué hombre no querría tener unos centímetros más? Pero antes de salir corriendo a recibir
tratamiento quirúrgico, debes saber que existen riesgos serios. Según un artículo publ
icado en el San
Francisco Chronicle, la operación de estiramiento del pene puede producir daños en l
os nervios y una
disminución de las sensaciones, impotencia, niveles de erección menores, prominencia
s en la piel,
cicatrices, infecciones y gangrena. La operación para hacerlo más grueso también conll
eva sus riesgos:
puede causar una embolia cardíaca o cerebral debida a la grasa liberada durante la
liposucción, la
muerte de ciertos tejidos porque el exceso de grasa en el pene produce una reduc
ción en el suministro
de sangre, o que el pene quede ladeado o deforme.
138
El artículo describe la experiencia de un mecánico de treinta y cinco años que sufrió un
a serie de
complicaciones tras la operación, entre las que se incluía una «protuberancia grotesca»
en la base del
pene. Asimismo, tuvo el pene de color negro y morado durante varias semanas: «Pensé
que se me iba
a caer. Pensé que se iba a quedar deforme para toda la vida». Finalmente llevó su «nuevo»
pene a un
urólogo que le aplicó cirugía estética. El Dr. C. Eugene Carlton, presidente de la Asoci
ación
Americana de Urología, afirma haber sido informado de docenas de infecciones seria
s y de algunos
casos de impotencia. Él mismo tuvo que tratar a un hombre con una infección tan grav
e que necesitó
injertos para reemplazar la mitad de la piel de su pene.
Aunque dejemos de lado los riesgos médicos y las historias de horror, según el Tao,
las operaciones de
elongación del pene van por el camino equivocado. La fuerza de una erección es mucho
más
importante que su tamaño. Una vez que los ligamentos suspensorios han sido cortado
s, los hombres
suelen tener un ángulo de erección menor y el aumento de grasa añade diámetro al pene, p
ero no
fuerza. Para tener una erección se necesita sangre y energía sexual. Si el pene es d
emasiado largo y no
tiene la suficiente sangre ni energía sexual tendrá dificultades para ponerse duro.
Según Su Nü: «Largo
y grande pero débil y blando no puede compararse con pequeño y corto pero firme y du
ro».
EJERCICIO 16
ALARGAR EL PENE
1. Inspira a través de la nariz hasta la garganta y después traga la burbuja de aire
presionándola hacia
abajo, hacia el estómago. (No debe quedarse en el pecho.)
2. Imagina que esta respiración es como una bola de energía, de chi, que quieres emp
ujar hacia
abajo, desde el estómago pasando por la pelvis hasta que salga por el pene. Esta v
isualización te
ayuda a llevar más energía al pene.
3. Después de llevar la bola de energía hasta el pene, usa los tres dedos medios de
la mano izquierda
para presionar el punto del Millón de Dólares entre el ano y el escroto. Esto encerr
ará la energía en
el pene.
4. Respira con normalidad mientras mantienes los dedos en el punto del Millón de Dól
ares. Y, al
mismo tiempo, comienza a realizar los siguientes estiramientos.
5. Con la mano derecha, toma el pene y comienza a estirarlo hacia adelante rítmica
mente, alejándolo
del cuerpo. Estira de seis a nueve veces. Después estira hacia la derecha de seis
a nueve veces y
más tarde hacia la izquierda, también de seis a nueve veces. Finalmente estira hacia
abajo de seis a
nueve veces.
6. Utiliza el pulgar para frotarte el glande. Frótalo hasta que el pene se ponga e
recto. Si no se pone
erecto, estira un poco más mientras frotas, hasta que consigas la erección.
7. Agarra el cuerpo del pene, haz un círculo en la base del pene con el pulgar y e
l índice y estira
hacia adelante un par de centímetros. Esto lleva la energía hacia el glande. Repítelo
nueve veces.
8. Estira el pene hacia la derecha con la mano derecha y hazlo rotar en pequeños cír
culos. Hazlo de
seis a nueve veces en un sentido y después en el otro, manteniendo la presión hacia
fuera.
Repítelo, tirando hacia la izquierda y haciendo de seis a nueve pequeños círculos en u
n sentido y
después en el otro.
9. Este es el estiramiento final: golpea suavemente el pene erecto con la parte
interna del muslo
derecho, recordando que después debes tirar hacia fuera. Hazlo de seis a nueve vec
es y después
repite el movimiento con el muslo izquierdo.
10. Después de completar estos estiramientos, sumerge el pene en agua caliente dur
ante un minuto.
Esto le ayudará a absorber la energía cálida (yang) y a expandirse.
139
EN EL VESTUARIO
En realidad, a los hombres les preocupa más el tamaño de su pene en el vestuario que
en el dormitorio.
Por eso merece la pena recordar que los penes flácidos varían más de tamaño que los pene
s erectos.
Los penes que parecen pequeños en el vestuario aumentan más en el dormitorio que los
grandes.
Además, dado el ángulo desde el que contemplamos nuestro propio pene, nos parece más p
equeño que
a los demás, un cruel y maravilloso chiste que es causa de muchos complejos de inf
erioridad. Mírate el
pene directamente y después míralo en el espejo: ¡sorpresa!, has ganado unos centímetros
. La mayoría
de los hombres sienten que los demás hombres tienen el miembro más grande de lo que
lo tienen en
realidad; en parte esto es debido al ángulo de observación y en parte también se debe
a que
desconocen los hechos que hemos apuntado. El urólogo Claudio Teloken, tras inyecta
r a 150 hombres
un fármaco para provocar la erección y medir el tamaño del pene desde el hueso púbico ha
sta el
glande, concluyó que la medida «media» del pene masculino en erección es de catorce centím
etros. En
contra de la creencia popular, ni la raza ni el tipo de cuerpo marcan una difere
ncia significativa, y el
tamaño del pene no tiene nada que ver con la sensibilidad sexual.
Si el tamaño de tu pene sigue siendo un motivo de preocupación para ti, hay un ejerc
icio taoísta para
alargar el pene que merece la pena probar antes de asumir el coste y el riesgo d
e una intervención
quirúrgica. Está basado en ejercicios de estiramiento de este miembro. Apenas hay co
nfirmaciones
científicas de la efectividad de este ejercicio, pero Alan y Donna Brauer informan
de que 110 hombres
que se sometieron a un programa basado en estos ejercicios declararon haber expe
rimentado aumentos
permanentes en el tamaño de sus penes de entre 0,5 y 2,5 centímetros.5
Está claro que la falta de uso contribuye al acortamiento del pene (que literalmen
te se retrae dentro del
cuerpo) por lo que es razonable pensar que su uso frecuente debe provocar una li
gera elongación.
Sin duda habrás notado que se encoge cuando nadas en agua fría. La razón por la que es
to ocurre y por
la que es posible cierto aumento, es que el pene se retrae de cinco a diez centíme
tros hacia el cuerpo.
Estos centímetros adicionales se mantienen en su sitio gracias al ligamento suspen
sorio que los
cirujanos cortan en la operación de estiramiento del pene. Es probable que la acti
vidad sexual y la
erección frecuente hagan que este ligamento se estire, permitiendo que la parte oc
ulta del pene
sobresalga ligeramente hacia fuera.
Se ha comprobado que el ejercicio de estiramiento del pene ha producido elongaci
ones de hasta dos
centímetros y medio en un período de uno a dos meses, pero esto depende de la estruc
tura corporal, de
la salud y de la edad del individuo. Es más probable que este ejercicio funcione m
ejor para los
jóvenes, cuyos cuerpos todavía son elásticos, ya que la mala circulación sanguínea dificul
ta el
estiramiento. Puedes determinar tu progreso midiendo el pene erecto antes de emp
ezar la práctica y a
lo largo de ella (ten cuidado de medir desde el hueso púbico hasta la punta del pe
ne y de que la
erección esté en un ángulo de noventa grados con el cuerpo). Con este ejercicio podrás l
ograr más o
menos estiramiento, pero en cualquier caso masajeará y energetizará todo el sistema
urogenital,
incluyendo la próstata.
EN EL DORMITORIO
Si te preocupa más el dormitorio que el vestuario, puedes hacer por tu compañera alg
o mucho mejor
que someterte a una operación e incluso que realizar los ejercicios de estiramient
o: excítala
completamente antes de penetrarla.
140
Si la vagina está muy irrigada, tu pene le parecerá más grande. Como mencionamos anter
iormente, las
mujeres generalmente experimentan la mayoría de sus sensaciones en el clítoris y en
los primeros
centímetros de la vagina, lo que significa que incluso los hombres con penes pequeño
s tienen acceso a
sus puntos sensibles. Los ajustes de posición descritos en el capítulo 5 ayudarán a cu
alquier pareja a
acomodar genitales de distintos tamaños.
Algunas parejas se encuentran con el problema contrario: el pene del hombre es d
emasiado grande
para su compañera. Aunque la vagina femenina puede dilatarse considerablemente, si
ambas personas
son poco compatibles el desequilibrio puede resultar doloroso. Una solución posibl
e es atar un pañuelo
o un cordón de zapato en la base del pene al nivel de profundidad deseado. Esta prác
tica supone el
beneficio añadido de agrandar el glande masculino, lo que puede aumentar el placer
para ambos. De la
misma forma que debes permitir que el tamaño del pene se reduzca cada veinte minut
os para que
pueda fluir la sangre, también debes asegurarte de retirar el pañuelo o cualquier ot
ro nudo para que la
sangre no se estanque. Si la mujer permanece encima del hombre podrá controlar la
profundidad de la
penetración para que el coito no le resulte doloroso.
Merece la pena repetir que si practicas el kungfu sexual, tus deseos y los de tu
compañera estarán tan
satisfechos que la preocupación por el tamaño de tu pene se desvanecerá y sólo será un lej
ano
recuerdo. Te preguntarás cómo has podido dedicar tanta energía mental a algo que es ta
n
insignificante como tener las orejas grandes o pequeñas. En palabras de la sabia y
experimentada Su
Nü, «cuando dos corazones están en armonía y la energía fluye libremente por todo el cuerp
o,
entonces lo corto y pequeño se convierte de manera natural en grande y largo; lo s
uave y débil se
convierte de manera natural en firme y fuerte».
¿Cuánto Esperma Necesita un Hombre? Aumentar la Cantidad
Según las investigaciones del endocrinólogo danés Niels Skakkebaek, la cantidad de esp
erma en los
hombres de veintiún países ha descendido dramáticamente en los últimos cincuenta años, des
censo
que en algunos casos llega hasta el 50 por ciento. La razón de esta reducción tan pr
onunciada todavía
está siendo debatida, pudiendo ser achacada a diversas causas, desde la ropa inter
ior demasiado
apretada hasta los polucionantes químicos. En un informe sobre los peligros medioa
mbientales, que
parecen tener al menos parte de la culpa, el investigador de la Universidad de F
lorida, Louis Guillette,
dijo a una comisión del Congreso Americano: «Cada hombre que hay en esta sala es la
mitad de
hombre que su abuelo».6
La baja concentración de esperma es una de las principales razones por las que alg
unas parejas tienen
problemas a la hora de concebir. Dada la drástica reducción de la cantidad de semen,
no debe
sorprendernos que la infertilidad sea un problema en auge en todo el mundo. La O
rganización Mundial
de la Salud ha declarado que una de cada diez parejas es estéril en contra de su v
oluntad. Y, en los
Estados Unidos, esa proporción sufre un aumento escalofriante: una de cada seis pa
rejas no es fértil, el
doble que hace diez años. Merece la pena señalar que la infertilidad es un diagnóstico
vago e
impreciso y, como la impotencia, tiende a convertirse en un estigma. En concreto
, se extiende un
diagnóstico de infertilidad cuando pasado cierto tiempo (normalmente un año practica
ndo el coito sin
protección), no se produce la concepción. Según un libro de texto médico: «El embarazo es
la única
prueba irrefutable de la capacidad del esperma para fecundar». Es decir, el diagnóst
ico es que eres no
eres fértil hasta que se produce la concepción. ¡Culpable hasta que pruebes tu inocenc
ia! Pero aunque
tengas una baja concentración de esperma, puedes ser capaz de fecundar.
141
Los problemas de ovulación también son una importante causa de la infertilidad, porq
ue si no hay
óvulo que fecundar, no va a importar cuánto esperma tengas. Sin embargo, si hay un óvu
lo, cuanto
más semen tengas, más probabilidades tendrás de dejar a tu compañera embarazada, porque,
aunque
sólo sea un espermatozoide el que se une al óvulo, todo el esperma trabaja conjuntam
ente para
atravesar el útero y las trompas de Falopio, y poder fertilizarlo.
Si tienes poco esperma, te aliviará saber que los ejercicios de kung fu sexual pue
den ayudarte a
aumentar la cantidad. Lo más importante que puedes hacer para aumentar el volumen,
la
concentración y la cantidad de esperma es practicar el sexo sin eyaculación. Según las
investigaciones
médicas occidentales, cada día que no eyaculas el esperma aumenta en una cantidad de
50 a 90
millones de espermatozoides.7
Además de almacenar el esperma, puedes ayudar a tus testículos a producir más si los f
rotas, masajeas
y golpeas suavemente. Cuando nuestros testículos podían balancearse libremente (ante
s de que
existiera la ropa interior y los pantalones apretados), se frotaban uno con otro
y con los muslos de
manera natural, pero como ahora estamos sentados gran parte del día y no nos dedic
amos a correr por
el bosque desnudos, debemos ayudarlos. Ponte de pie con unos pantalones flojos y
comienza a mover
los testículos hacia arriba y hacia abajo. Después balancea la región lumbar y el sacr
o de izquierda a
derecha, hacia delante y hacia atrás (esto ayudará a llevar sangre al área genital). E
l masaje de
testículos descrito anteriormente en este mismo capítulo también es muy efectivo, en e
special el paso
4, que consiste en golpeárselos suavemente.
¿Mi qué? Prevenir y Aliviar los Problemas de Próstata
Muchos hombres oyen hablar por primera vez de su próstata cuando les diagnostican
algún problema
en ella, como una infección, un aumento de tamaño o un cáncer. Se diagnostica cáncer de
próstata casi
a uno de cada diez hombres; es una dolencia tan común que los médicos dan por sentad
o que si un
hombre vive el tiempo suficiente, acabará contrayéndola. Pero, según los taoístas, no es
una
enfermedad inevitable y el kung fu sexual ayuda a mantener esta glándula sana.
Dos de los ejercicios descritos en el capítulo 3 (Detener la Corriente y Fortalece
r el Músculo PC)
ayudan a fortalecer el músculo PC que rodea la próstata. Si aprietas ese músculo puede
s mantener la
próstata sana. Como mencionamos en el capítulo 3, el músculo pubococcígeo es una banda m
uscular
que se extiende entre el hueso púbico («pubo») y el cóccix o coxis («coccígeo»). Debes tener
uidado
de apretar con suavidad, pues si lo haces demasiado fuerte tal vez te tenses dem
asiado y no puedas
respirar correctamente. Puedes hacer estos ejercicios todos los días y con toda la
frecuencia que
desees. Recuerda que, como en el caso de cualquier otro ejercicio, al principio
sentirás un poco de
dolor si practicas intensamente. Según el Tao, la próstata está estrechamente comunica
da con el
hipotálamo, por lo que si aprietas de forma correcta sentirás una sensación en el cere
bro.
Además de realizar los ejercicios, también puedes masajearte la próstata directamente,
que es lo que el
médico hace cuando tienes una infección en ella. El médico te la masajea a través del an
o y eso es algo
que tú también puedes hacer, como explicamos en el capítulo 2. También puedes masajeártela
presionando en el punto del Millón de Dólares y haciendo pequeños círculos, primero en u
n sentido y
luego en el otro (ver ejercicio de masaje pélvico en el capítulo 3). El ejercicio de
la Gran Aspiración
también te ayudará a mantenerla sana. Si tienes problemas de próstata, asegúrate de util
izar el Bloqueo
Dactilar cuando eyacules.
142
Un hombre multiorgásmico explica su experiencia con el dolor de próstata antes y des
pués de practicar
el kung fu sexual: «Solía tener serios problemas de próstata que comenzaron en la adol
escencia.
Varias veces al mes experimentaba unos dolores muy agudos en esa zona que duraba
n varios minutos.
En una ocasión sentía tanto dolor que un amigo me dijo que tenía la cara verde. Los médi
cos me
recomendaron que eyaculara regularmente para aliviar la presión sobre la próstata. E
sto me ayudó
algo, pero siempre supe que derramar el semen era un gran desperdicio de energía.
Cerca ya de los
treinta años descubrí el kung fu sexual y a las pocas semanas de practicar las contr
acciones del
músculo PC, los masajes de próstata y de testículos, la Gran Aspiración y el Bloqueo Dac
tilar, mis
problemas prácticamente desaparecieron. Actualmente, hace ya años que no siento dolo
res de próstata
y aunque al principio se me hinchó un poco al dejar de eyacular, la situación mejoró p
oco a poco.
Dado el número de hombres que sufren problemas de próstata, estas técnicas son poco me
nos que
milagrosas si funcionan para otros tan bien como para mí».
EJERCICIO 17
AYUDAR A TU PRÓSTATA
1. Espira completamente, contrayendo al mismo tiempo el perineo y el ano.
2. Inspira, y al espirar visualiza la próstata, que está justo encima del perineo, y
contrae el músculo
PC que la rodea.
3. Inspira y relájate.
4. Repite este ejercicio nueve o dieciocho veces.
El Sexo No Es como la Pizza: Sanar los Traumas Sexuales
Este es un chiste atribuido a Yogi Berra, entrenador del equipo de béisbol de los
Yankees: «El sexo es
como la pizza. Cuando es bueno, es muy bueno. Y cuando es malo, sigue siendo bas
tante bueno».
Desgraciadamente el sexo no es como la pizza, como muchos hombres que han tenido
experiencias
sexuales negativas pueden testificar. Estas experiencias sexuales negativas pued
en quedarse grabadas
en nuestra libido y volver en momentos de intimidad años después.
El sexo consensual a veces puede hacernos daño, pero el sexo coercitivo casi siemp
re es dañino. A lo
largo de los últimos años los casos declarados de abuso, acoso o asalto sexual han a
umentado
enormemente. Nuestra voluntad de afrontar estos temas previamente considerados t
abú es un avance
social extremadamente importante. Comprensiblemente, las sorprendentes (y rebati
das) estadísticas
que señalan la predominancia de estas enfermedades sociales han dado como resultad
o un deseo cada
vez mayor de definir exactamente qué es el sexo consensual. Casi toda la atención de
los medios está
centrada en el abuso sexual sobre mujeres, pero los hombres también pueden ser vícti
mas del sexo
explotador. Y tanto a hombres como a mujeres les puede ir mal en el sexo consens
ual.
El consentimiento (o su ausencia) a veces está claro y otras veces no, ya que los
compañeros sexuales
casi nunca tienen exactamente la misma edad, fuerza, experiencia, poder, etc. Lo
mejor es ser todo lo
explícitos que nos sea posible a la hora de comunicar nuestro interés sexual en luga
r de confiar en las
señales silenciosas.
143
Afortunadamente, como las mujeres han descubierto que son seres tan sexuados com
o los hombres,
vamos abandonando los confusos y peligrosos mensajes cruzados de las generacione
s anteriores.
¡«No» por fin significa No! ¡Y «Sí» por fin significa Sí!
Si has tenido experiencias negativas en el sexo coercitivo o consensual, puede q
ue tengas cicatrices
que te causen problemas sexuales y emocionales. Si éste es tu caso, quizá desees bus
car la ayuda
profesional de un terapeuta o consejero sexual. Pero también hay cosas que puedes
hacer por ti mismo
para centrarte en el placer del presente en lugar de hacerlo en el dolor del pas
ado.
Estar presente en el propio cuerpo es un reto para cualquiera que haya experimen
tado traumas
sexuales. Prestar cuidadosa atención a las sensaciones corporales, tanto positivas
como negativas, es
mucho mejor que permitir que los pensamientos divaguen o se «eleven por encima» del
cuerpo, lo que
te convierte en un observador en lugar de en un participante. Los ejercicios de
Respiración Abdominal
y la Cuenta del Siglo, descritos en el capítulo 3, te ayudarán a mejorar la concentr
ación. El sonido, sea
en forma de mantras o gemidos, es otro elemento que ayuda a limpiar la mente de
distracciones, y los
refuerzos positivos también te ayudarán a estar presente. Recuérdate todas las veces q
ue necesites
dónde estás, con quién estás y lo bien que te sientes. Cuando surjan viejos sentimientos
, generalmente
es mejor detenerse y compartir lo que sucede con la compañera.
Si no te sientes cómodo comentando tus traumas sexuales con tu compañera, como puede
suceder en
el caso de una compañera nueva, debes decirle qué es lo que deseas que haga a contin
uación. Si hace
algo incómodo o con lo que no te sientas bien, díselo, pero es preferible señalar lo q
ue deseas en lugar
de criticar lo que esté haciendo. Si no tienes muchas ganas de hacer el amor, propón
le un abrazo, un
masaje, o quedaos meditando y mirándoos a los ojos. También puedes sugerir la medita
ción del
contacto que está especialmente indicada para restablecer la intimidad cuando ha s
ido alterada de
alguna forma.
Con la meditación del contacto retomas la conexión con tu cuerpo y compartes con tu
compañera las partes de él que deseas compartir. Probablemente comprobarás que ella
responde bien a la sugerencia de tomárselo con calma y desarrollar más la sensación de
intimidad antes de volver al contacto sexual. Si tu cuerpo y tu mente no están muy
presentes
tendrás muy poca energía sexual que compartir con tu compañera, ninguno de los dos os
beneficiaréis mucho del coito y el placer será mínimo. Si os lo tomáis con calma y os
acariciáis por todo el cuerpo, podréis acumular energía sexual y tener una experiencia
que sea
al mismo tiempo apasionada y significativa. Como hemos mencionado, los taoístas
reconocieron hace mucho tiempo que el sexo tiene un gran poder para sanar y para
dañar, por tanto utilízalo sabia y amorosamente.
EJERCICIO 18
MEDITACIÓN DEL CONTACTO
1. Sentaos uno frente al otro con las piernas cruzadas o sobre los talones. Las
luces deben ser
tenues; es preferible usar velas.
2. Usando ambas manos, comienza a tocarte el cuerpo de la cabeza hacia los pies.
(Evita las partes
del cuerpo que no quieres que tu compañera te toque y, en general, evita los genit
ales o déjalos
para el final.)
3. Tu compañera debe seguir tus manos con las suyas, tocándote en cada lugar en el q
ue tú te acabes
de tocar.
4. Cambia y haz que tu compañera use sus manos para presentarte su cuerpo, siguiéndo
la tú con las
tuyas.
5. Abrazaos y sentid mutuamente vuestra respiración.
144
CAPÍTULO NUEVE
Hacer el Amor Durante Toda una Vida
En el taoísmo se considera que nuestros cuerpos son el microcosmos del mundo natur
al, por tanto
debemos tener en cuenta que cambiamos (y nuestra sexualidad cambia) con las esta
ciones: primavera,
verano, otoño e invierno. Pero los maestros taoístas fueron capaces de revivir las e
staciones por
segunda vez, de experimentar una segunda primavera en la ancianidad. Estando ded
icados a la
búsqueda de la inmortalidad, descubrieron que el kung fu sexual era una verdadera
fuente de juventud.
Evidentemente, los estudios modernos muestran que una vida sexual activa es esen
cial para
contrarrestar los efectos del envejecimiento y conservar la salud. Ahora explora
remos cómo la
sexualidad nos puede ayudar a vivir más tiempo y qué conocimientos específicos debemos
tener para
entender nuestros cambios sexuales.
Sexo y Envejecimiento
Nunca se es demasiado joven para leer sobre sexo y envejecimiento. En Occidente,
tendemos a pensar
que el envejecimiento es algo que ocurre en un estadio avanzado de la vida, pero
el proceso de
envejecimiento comienza en el nacimiento, y nuestra sexualidad va cambiando cada
pocos años. Como
dijo Kinsey: «El sexagenario (u octogenario) que repentinamente se interesa por lo
s problemas del
envejecimiento lleva casi toda una vida de retraso respecto al punto donde entró e
n ese proceso».1
Cuanto antes leas esta sección, tanto mejor para ti.
Asimismo, nunca se es demasiado viejo para leer este capítulo porque, según el Tao,
el sexo es una
actividad que es posible y deseable mantener hasta el día que morimos. En Occident
e, cuando los
hombres mayores se interesan por el sexo se les considera lascivos o «viejos verde
s». El Tao nunca
tuvo este prejuicio; por el contrario, se consideraba que el sexo era más importan
te para la salud y
longevidad de los ancianos y ancianas, los llamados adultos tardíos. Los chinos no
son los únicos que
tienen esta creencia. Una encuesta intercultural ha demostrado que el sexo es de
vital importancia para
los hombres mayores en el 70 por ciento de las culturas y para las mujeres mayor
es en el 80 por ciento
de ellas.2
Más cerca de nosotros, una encuesta realizada por una revista del consumidor demos
tró que la realidad
sexual de los ancianos es muy diferente de los estereotipos culturales: entre lo
s entrevistados, más del
80 por ciento de los hombres casados y el 75 por ciento de los solteros de más de
setenta años seguía
activo a nivel sexual. El 58 por ciento seguía teniendo encuentros sexuales al men
os una vez a la
semana, el 75 por ciento declaraba «disfrutar mucho del sexo» y el 43 por ciento tod
avía se
masturbaba.3
Asimismo, no debes suponer que el apetito sexual de tu compañera disminuye después d
e la
menopausia: muchas mujeres afirman que, en realidad, su interés por el sexo aument
a después de ella,
lo que puede ser debido a cambios en los niveles hormonales.
145
En Occidente glorificamos la sexualidad masculina adolescente y localizamos el p
unto más alto del
poder sexual masculino a la edad de dieciocho años, momento a partir del cual deca
e de forma
constante. En palabras de un sexólogo: «El pene adolescente está en su poder máximo. Des
de la
adolescencia hasta el final de la vida hay una disminución gradual». El problema pro
cede de una falta
de entendimiento general del poder sexual en Occidente. En términos de potencia es
verdad que la
capacidad de producir esperma llega a su punto álgido a comienzos de la edad adult
a, pero eso sólo es
importante si nos preocupa la reproducción. En la mujer, la fertilidad y la facili
dad para parir también
son máximas a comienzos de la edad adulta.
Sin embargo, en términos de placer más que de potencia, la habilidad del hombre para
satisfacer a su
compañera y a sí mismo no hace sino aumentar a medida que adquiere más experiencia y c
ontrol.
Aunque el hombre no tenga una erección instantánea ni pueda disparar su eyaculación ta
n lejos como
cuando era adolescente, estos cambios no ponen en cuestión su habilidad como amant
e. Los taoístas
sabían que a medida que el hombre se aleja de la febril sexualidad adolescente, ca
racterizada por la
eyaculación rápida, su experiencia del kung fu sexual y el placer de su compañera no h
acen sino
aumentar.
CAMBIOS CORPORALES
A medida que nos hacemos mayores hay una serie de cambios fisiológicos inevitables
. Por ejemplo, si
tienes más de cincuenta años, probablemente necesitarás más estimulación directa en los ge
nitales para
conseguir una erección que cuando eras joven: esto no se debe a que tu apetito sex
ual o tu atracción
hacia tu compañera hayan disminuido, sino a que tu fisiología cambia con la edad. As
imismo, es
probable que tengas una erección menos firme y con un ángulo mayor que cuando eras j
oven.
Además, si eyaculas, la fuerza de la eyaculación será menor y necesitarás más tiempo para
recuperarte.
Esta reducción de la fuerza física y del vigor sexual no son diferentes de los cambi
os que experimentas
en cualquier otra actividad física a medida que envejeces. No puedes esperar corre
r tan rápido ni llegar
tan lejos a los sesenta años como a los veinte. Pero hay una diferencia entre el s
exo y el deporte en lo
que se refiere a la edad: en realidad, tu habilidad en la cama puede aumentar co
n los años. Los
hombres mayores pueden mantener la erección durante más tiempo que cuando eran jóvenes
(aunque
si se pierde la erección por la razón que sea, será más difícil de recuperar). Esto hace q
ue sea más fácil
satisfacer a tu compañera, hacerte multiorgásmico y evitar la eyaculación. Según los dat
os de un
reciente estudio realizado por Dunn y Trost, la mitad de los hombres estudiados
se habían hecho
multiorgásmicos después de los treinta y cinco años. Un número significativo de ellos se
había hecho
multiorgásmico en edades comprendidas entre los cuarenta y cinco y los cincuenta y
cinco años. Y los
hombres mayores que habían aprendido a ser multiorgásmicos, todos ellos de más de cinc
uenta,
seguían siendo multiorgásmicos y estaban en plenas facultades.4
La mayor parte de la literatura occidental también sugiere que la intensidad de la
experiencia sexual
disminuye a medida que el hombre envejece. Según el Tao, no tiene por qué ser así. Los
taoístas no
miden la intensidad sexual por el número de contracciones genitales, que disminuye
n con la edad. Para
ellos la energía sexual es un asunto de todo el cuerpo, por lo que juzgan la inten
sidad sexual según la
capacidad del hombre para cultivar y hacer circular su energía sexual, capacidad q
ue aumenta con la
experiencia. Sin duda, tu sexualidad cambiará con el tiempo y puede que pierdas pa
rte del frenesí
juvenil, pero los refinados placeres de la madurez son igualmente deliciosos, si
no más.
146
TU CUERPO Y EL SEXO
Esperamos que hayas comprendido que el hombre maduro no tiene por qué deslizarse p
or la pendiente
de la inadecuación sexual. Sin embargo, te resultará mucho más fácil ascender a las cumb
res del placer
si observas las necesidades básicas de tu cuerpo. En primer lugar, la salud y el e
jercicio regular son
esenciales. Una razón por la que la vida sexual de mucha gente se marchita con la
edad es que sus
cuerpos se debilitan o enferman. La sabiduría oriental y los estudios fisiológicos o
ccidentales han
llegado a la conclusión de que el ejercicio no sólo mejora la capacidad sexual sino
que aumenta el
deseo sexual y la potencia de los orgasmos. El abdomen, las caderas, los glúteos y
los muslos son
músculos grandes particularmente importantes, como también lo es el pequeño músculo PC d
escrito
anteriormente. Es esencial mantener estos músculos fuertes para conservar la vital
idad sexual. La
natación, el «footing» y otros deportes occidentales son excelentes maneras de conserv
ar la salud
(siempre que no se abuse de ellos), pero el contacto sexual regular es tan impor
tante o más. La frase
«Si no lo usas lo perderás» describe con precisión el envejecimiento del cuerpo masculin
o.
Según el Tao, gran cantidad de energía sexual se escapa por el ano y los glúteos. Inte
nta apretar los
glúteos y te darás cuenta de la enorme capacidad que tiene este músculo para contener
la energía y
enviarla hacia la columna. Los médicos taoístas consideraban que la fuerza del esfínte
r anal de una
persona es una importante señal de su nivel de salud. Un esfínter flojo y débil es señal
de mala salud;
un esfínter tenso y fuerte es señal de buena salud. Puedes fortalecer el ano y los g
lúteos utilizando el
ejercicio que te proponemos a continuación, que además te ayudará a aliviar el estrés, e
nergetizará tu
cuerpo y desarrollará el control sexual. También te ayudará a energetizar la próstata y
las glándulas de
Cowper, y hará circular la sangre fortaleciendo tus erecciones. Además ayuda a curar
las hemorroides.
EJERCICIO 19
FORTALECER EL ANO
1. Espira completamente por la nariz y después bombea y empuja hacia arriba con lo
s músculos del
ano y los glúteos durante unos segundos. (Apretarás y relajarás estos músculos repetidam
ente.)
2. Inspira lentamente y relájate.
3. Repite los pasos 1 y 2 nueve, dieciocho o treinta y seis veces, o hasta empez
ar a sentir calor en el
ano y los genitales. Esta energía puede extenderse gradualmente hasta la cabeza y
después bajar
hasta el ombligo, o puedes aspirarla conscientemente hasta el coxis y el sacro y
después hacerla
ascender por la columna hasta la cabeza siguiendo la órbita microcósmica. Descansa y
haz girar la
energía dentro de la cabeza dieciocho o treinta y seis veces. Si tienes demasiada
energía,
acuérdate de tocarte el paladar con la lengua para permitir que baje hasta el ombl
igo (ver capítulo 3).
ENVEJECIMIENTO Y EYACULACIÓN
A estas alturas ya debería ser evidente que por donde perdemos más energía es a través d
el pene
cuando eyaculamos. Como comentamos en el capítulo 3, hacer el amor sin eyacular es
todavía más
importante para los hombres mayores, ya que cada eyaculación deja el cuerpo un poc
o más agotado.
147
Mencionamos anteriormente que el anciano médico chino Sun Ssu-miao recomendaba que
los
hombres de cuarenta años no eyacularan más de una vez cada diez días, los de cincuenta
no más de
una vez cada veinte días y que los hombres de sesenta años no lo hicieran. Estos son
los máximos
recomendados; si puedes transformar la energía sexual aspirándola, cuanto menos eyac
ules tanto
mejor. Quizá te resulte difícil no eyacular al empezar a practicar el kung fu sexual
, pero una vez que
experimentes el placer de los orgasmos sin eyaculación y comprendas los beneficios
que suponen para
la salud, te sentirás muy motivado a aprender rápidamente. Todavía mejor, si comienzas
desde joven,
tus ganas de eyacular disminuirán enseguida y cuando te hagas mayor apenas te inte
resará hacerlo.
Las frecuencias recomendadas por Sun Ssu-miao sólo son orientativas, puedes limita
rte a disminuir el
número de eyaculaciones cada varios años. Esto te permitirá mantener la frecuencia de
las
eyaculaciones alineada con tu creciente necesidad de conservar el esperma. Es in
teresante señalar que
incluso Masters y Johnson reconocen que los hombres no necesitan eyacular cada v
ez que hacen el
amor, en especial cuando alcanzan la edad de cincuenta años. Si un hombre reconoce
este importante
punto, concluyeron, «es potencialmente un compañero sexual muy efectivo».5 Una vez más,
es
importante que no te obsesiones con no eyacular y que no te reprendas cuando lo
hagas. Si eyaculas,
relájate y disfruta.
Mantener Vivo el Amor
En Occidente, tendemos a creer que el amor y la pasión llegan a su nivel máximo la n
oche de bodas y
mueren poco después.6 Las razones de esta caída nunca se nos explican plenamente, pe
ro parece ser
que cuando se acaba la emoción de cortejar (supuestamente) comienza el aburrimient
o. Para los
taoístas, la noche de bodas sólo es el principio de toda una vida de expansión amorosa
e intimidad.
Con el kung fu sexual, el amor y el sexo son mejores a los cincuenta, e incluso
a los sesenta, que a los
veinte. Vamos a ver por qué.
MANTENER LA CARGA SEXUAL
Según el taoísmo, la atracción que sentimos hacia nuestra compañera depende de la fuerza
de la carga
yin-yang que haya entre nosotros. Cuanto mayor sea la carga, mayor será la pasión, y
cuanto menor
sea la carga, menor será la pasión. La pérdida de carga es la razón por la que muchas re
laciones se
hacen aburridas y pierden la chispa. (También es la razón de que muchas parejas expe
rimenten una
señal de pasión cuando uno de ellos hace un viaje de negocios, ya que la separación te
mporal tiende a
recargar la polaridad mutua.)
Una de las principales causas de la pérdida de polaridad a lo largo del tiempo es
el sexo eyaculatorio.
Cuando el hombre eyacula, descarga su energía yang. Conscientemente o no, el hombr
e comienza a
darse cuenta de que hacer el amor le deja exhausto. Esto puede producirle resent
imiento y deseos de
retener el contacto sexual. A pesar de que el estereotipo cultural más habitual es
el de la esposa frígida
y el marido siempre deseoso, la verdad es que los hombres determinan la frecuenc
ia del coito tanto
como las mujeres. A largo plazo, el agotamiento de la energía masculina, y específic
amente de la
carga yang, puede producir el desinterés y el aburrimiento de ambos miembros de la
pareja.
Algunas parejas pueden recargar temporalmente la relación durmiendo en camas separ
adas o
distanciándose durante algún tiempo. El cultivo a dúo (descrito en el capítulo 5) permit
e a las parejas
conservar la polaridad y mantener relaciones plenamente cargadas; no hay razón par
a que el amor se
aplane y la vida se haga aburrida.
La gente tiene relaciones extramatrimoniales por muchos motivos, pero el aburrim
iento y la
insatisfacción sexual son dos de los fundamentales. Si puedes mantener la fuerza d
e la atracción dentro
de la relación, disminuirá el deseo de buscar la carga energética de un nuevo amante.
148
Cada pareja que pueda conservar e intercambiar la energía sexual disfrutará un place
r inextinguible.
Un hombre multiorgásmico explica así su experiencia y la de su compañera: «La práctica ha
hecho
más profunda nuestra relación, nuestro amor crece y la atracción magnética que sentimos
el uno por el
otro no parece disminuir sino aumentar».
En contra de la estereotipada idea de que el sexo dentro del matrimonio no es sa
tisfactorio, la mayoría
de los estudios realizados muestran que el sexo dentro de las parejas casadas es
mejor que el
extramatrimonial. Bernie Zilbergeld señala que los hombres y mujeres tienden a ten
er menos variedad
y a experimentar menos fuera que dentro del matrimonio y las mujeres tienden a t
ener muchos más
orgasmos con sus maridos que con sus amantes.7
Pero las mujeres no son las únicas que tienen más orgasmos con sus esposos: Kinsey d
escubrió que
frecuentemente los hombres no llegan al orgasmo en las relaciones extramatrimoni
ales, pero casi
nunca experimentan este fracaso con sus esposas.8
La buena calidad sexual no es el único beneficio de las relaciones duraderas. Un e
studio llevado a
cabo por la Universidad de California en Berkeley concluyó que las parejas que for
man matrimonios
duraderos son más felices y se muestran más cariñosas con la edad. En nuestra sociedad
, siempre
ensalzamos los nuevos amores en canciones, literatura y películas, descartando el
amor entre parejas
mayores como si fuera algo aburrido y falto de pasión. Uno de los investigadores,
Robert Levison,
dijo: «Pensábamos que encontraríamos una cualidad de cansancio en estas relaciones, pe
ro no es eso
lo que vemos. Están vivos, vibrantes, son emocionales, divertidos, sexys... no están
quemados».
Algunos estudios biológicos recientes sugieren que en presencia de un amante perdu
rable aumenta la
producción de endorfinas en el cuerpo, los calmantes naturales que producen una se
nsación de
serenidad y seguridad a los miembros de una pareja.9
Las parejas que eligen amarse sin casarse pueden tener una relación tan sagrada e ín
tima como la de
los que cuentan con el sello de aprobación oficial del estado, siempre que practiq
uen la unión de yin y
yang. Sin embargo, es importante recordar que se tarda años en alcanzar las altura
s de la intimidad
física, emocional y espiritual, y en dominar la unión de yin y yang. En el taoísmo, se
dice que se tarda
siete años en conocer el cuerpo de una mujer, siete años en conocer su mente y siete
años en conocer
su espíritu. El dicho no añade que después se deje de aprender o que uno se empiece a
aburrir;
simplemente significa que se tarda veintiún años en llegar a conocerse realmente.
Las Estaciones de Nuestra Vida Sexual
Los taoístas sabían que las relaciones no son lineales; no alcanzan la cumbre en la
noche de bodas ni
en ninguna otra noche, por el contrario, sufren altibajos siguiendo los ciclos d
e nuestra salud, los
ciclos familiares, laborales, e incluso los de la naturaleza. Es importante ser
consciente de estos ciclos
y saber cómo vivir en armonía con ellos, cómo entrar y salir del aburrimiento.
Lo primero y más importante es hablar con tu compañera de los ciclos, tomar concienc
ia de los
altibajos del deseo y poder hablar de ellos de tal forma que ninguno de los dos
se sienta juzgado o
culpado. Muchas mujeres (y cada vez más hombres) ven una correlación directa entre s
u propio
atractivo y el deseo de sus parejas. Es importante que tú y tu compañera escapéis de e
sta trampa
reconociendo que el sexo tiene que ver tanto con vuestros corazones, mentes y es
píritus como con
vuestros cuerpos.
El materialismo occidental nos anima a contemplar el cuerpo del otro como un bie
n de consumo. Se
nos enseña a excitarnos con los grandes pechos de una mujer o con el vientre liso
de un hombre. Los
fetiches y las fantasías generadas por los medios de comunicación no tienen fin. Por
tanto, cuando nos
hacemos mayores, pensamos que debemos dejar de tener contacto sexual o buscar pa
rejas «nuevas y
mejores». Los taoístas ven el cuerpo como algo dinámico y saben que la carga de energía
real proviene
de los intercambios sutiles, no de juntar dos cuerpos duros y estáticos.
149
Joseph Kramer explica la diferencia de la sexualidad taoísta: «En la tradición orienta
l, hay un contacto
ocular casi continuo durante el sexo. Estoy en relación sexual contigo. Respiro con
tigo. Estoy
relajado contigo. Estoy conectado en mi corazón contigo. Estoy conectado en los ge
nitales contigo.
El sexo en una relación taoísta es mejor a los sesenta años que a los veinte». Las piern
as, los
estómagos y los genitales envejecen, pero los ojos se hacen más sabios.
EL SEXO EMPIEZA MUCHO ANTES DEL CONTACTO
Como el sexo es una fuerza dinámica, debes ser muy consciente del tipo de energía qu
e le aportas. En
realidad, el sexo comienza hasta cuarenta y ocho horas antes de hacer el amor; l
a energía y las
emociones acumuladas durante ese tiempo te siguen hasta el dormitorio. Por tanto
, uno o dos días
antes de hacer el amor, intenta resolver cualquier emoción negativa, en especial l
a ira, que pueda
bloquear el intercambio energético entre vosotros. Cuanto más calmado y conectado es
tés al
comenzar, más fácil será alcanzar niveles elevados de intimidad y éxtasis. Evidentemente
, hay muy
pocas parejas que planeen el sexo con dos días de antelación, por eso debes tomar co
nciencia de tus
emociones en general e intentar resolverlas cuanto antes.
Los juegos preliminares también comienzan antes de tocarse. El entorno que creéis (v
elas, música
suave, palabras amorosas y románticas) ayudará a armonizar vuestras energías. Durante
el coito y
después de él asegúrate de estar presente con tu compañera: acuérdate de los ojos. Estáis in
tentando
experimentar un estado de ser más profundo en compañía, no sólo un clímax momentáneo.
Si el encuentro se hace rutinario o mecánico, deteneos un rato. Esto permitirá que s
e recargue la pasión
polar que hay entre vosotros. Pero no os olvidéis de la importancia de tocaros y d
e la intimidad. El
hecho de que no estéis haciendo el amor no impide que os abracéis u os sintáis emocion
almente cerca.
De hecho, guardar un «ayuno sexual» os permitirá dedicaros a otras partes de la relación
que son
igualmente importantes. Centraos en la calidad del amor y la calidad del sexo me
jorará de forma
natural.
LOS CICLOS DEL DESEO
Os daréis cuenta de que los ciclos de vuestro deseo sexual no siempre coinciden. A
lgunas veces
sentirás más deseo que tu compañera y otras menos. Nadie que esté verdaderamente en cone
xión con
su cuerpo y sus emociones desea el contacto sexual continuamente. En cualquier c
aso, ¿qué debéis
hacer si uno de vosotros está interesado en él pero el otro no? Hay varias opciones
posibles que
corresponden a formas diferentes de hacer el amor.
Supongamos que esta noche estás excitado y tu compañera no. Si tu compañera está dispues
ta a ello,
puede darte placer manual u oralmente, pero si no está de humor, quizá esté dispuesta
a tocarte o
abrazarte mientras te das placer a ti mismo. Si tampoco está de humor para esto, t
al vez esté dispuesta
a intercambiar caricias no sexuales. Podéis intercambiar una enorme cantidad de en
ergía poderosa y
curativa simplemente abrazándoos y tocándoos. (El ejercicio de la Meditación del Conta
cto descrito en
el capítulo 8 es una de las opciones.)
Si lo que tú necesitas específicamente es sexo y tu compañera está particularmente desin
teresada,
puedes hacer el amor contigo mismo (es decir darte placer a ti mismo). Recuerda
que todos tenemos
yin y yang, aspectos masculinos y femeninos dentro de nosotros. El coito con uno
mismo, o la unión
de estos dos aspectos, es una parte muy importante de la práctica taoísta. Michael W
inn explica: «Se
puede controlar la energía sexual de los genitales y de los riñones y la energía emoci
onal del corazón a
través de la meditación.
150
Esta práctica meditativa, conocida como el método del agua y del fuego (llamado Kan
menor y Li), te
permite literalmente hacer el amor dentro de ti mismo y alcanzar un orgasmo muy
elevado que
disuelve las fronteras entre cuerpo y espíritu. Esta práctica tiene muchos beneficio
s para la salud y era
mencionada tradicionalmente como un método para reparar el alma y el espíritu». Debido
al estigma
social que rodea a la masturbación, mucha gente se siente demasiado avergonzada pa
ra darse placer
ante otra persona, aunque esa persona sea su compañero o compañera, pero si podéis hab
lar
abiertamente de esta parte natural de la sexualidad humana, descubriréis que podéis
armonizar
vuestros ciclos sexuales individuales fácil y placenteramente.
INTEGRAR LA ENERGÍA SEXUAL DENTRO DE LA VIDA
A veces, la gente recurre al sexo cuando todo lo que necesita es una caricia amo
rosa. Como explica un
hombre multiorgásmico: «Para mí, el mayor descubrimiento ha sido que podía tener una rel
ación
sexual con la ropa puesta, simplemente estando con alguien y compartiendo la ene
rgía. El simple
hecho de cogernos de la mano y sentir la energía fluir por nuestro cuerpo es muy s
exual. En realidad,
esto es la libertad sexual, porque el sexo no es únicamente algo en lo que uno se
implica
periódicamente. La sexualidad está integrada con la totalidad de la vida, añadiendo co
lor e intensidad,
interés y pasión, a todo lo demás».
Si eres padre y tienes que vértelas con las demandas del trabajo y la familia o si
eres un profesional
muy ocupado, el aumento de energía producido por la práctica del kung fu sexual te a
yudará a no
quemarte. Las demandas siempre crecientes del trabajo y de la familia que caract
erizan nuestro estilo
de vida (marcado por el exceso de trabajo, el exceso de compromisos y el estrés) s
on suficientes para
dejar exhausto a cualquiera. Cuando puedas cultivarla tanto dentro como fuera de
l dormitorio,
dispondrás de tanta energía como nunca creíste posible.
FANTASÍAS
Muchos expertos y terapeutas sexuales occidentales recomiendan cultivar activame
nte las fantasías
sexuales. Evidentemente, pueden ayudarte a generar energía sexual durante el culti
vo solitario, pero
cuando estás con tu compañera, confiar en las fantasías sexuales tiene sus riesgos. El
intercambio de
energías yin y yang con tu compañera es real, no imaginario. Si centras la energía sex
ual en una
amante idealizada o en una imagen pornográfica, no podrás sentir el profundo flujo d
e energía real que
hay entre tú y tu compañera. Las fantasías te impiden estar plenamente presente y apre
ciar lo
verdaderamente fantástico de aquélla y de tu propio potencial para experimentar junt
o a ella las
cumbres del éxtasis.
RITMOS NATURALES
Finalmente, acuérdate de observar los ritmos generales de tu cuerpo y de la natura
leza. Evita hacer el
amor inmediatamente después de comer, porque tu cuerpo necesita digerir los alimen
tos. Al acabar de
comer debes sentirte satisfecho pero no lleno, debe quedarte un poco de hambre (
cuando el alimento se
asiente, te sentirás lleno). Asimismo, cuando acabes de haces el amor, debes senti
rte satisfecho pero no
saciado, debes quedarte con un poco de deseo (cuando tu energía se asiente, te sen
tirás satisfecho).
Si estás enfermo, recuerda que debes hacer el amor con tu compañera encima para pode
r absorber su
energía curativa. Y recuerda las estaciones naturales: las plantas y animales se r
eproducen en
primavera. Los seres humanos somos lo únicos que hacemos el amor durante todo el año
, pero no
esperes estar tan activo sexualmente ni que tu compañera lo esté, en otoño e invierno
como en
primavera y verano.
151
El kung fu sexual te ofrece un potencial para el amor multiorgásmico que está mucho
más allá de lo
que es habitual en la vida sexual de la gente, pero eso no significa que tengas
que alcanzar las cumbres
del éxtasis cada vez que tengas un encuentro intimo con tu compañera. Escucha los ri
tmos de tu
cuerpo y de tu deseo.
EVITA AUMENTAR LAS EXPECTATIVAS
Cada vez que se da a conocer una nueva posibilidad sexual a los lectores occiden
tales, las expectativas
tienden a dispararse. Cuando se «descubrieron» los orgasmos femeninos, se esperaba q
ue las parejas
tuvieran orgasmos simultáneos. Cuando se descubrió que las mujeres eran multiorgásmica
s y tenían
puntos G, se esperaba que todas las mujeres fueran multiorgásmicas y tuvieran punt
os G. Todos los
hombres tienen el potencial de hacerse multiorgásmicos y de experimentar orgasmos
en todo el
cuerpo, pero no todos los hombres querrán experimentarlos cada vez. Intenta evitar
las expectativas y
la ansiedad. Las técnicas taoístas que estamos enseñando también reciben el nombre de am
or sanador.
Si te centras en el amor y en la sanación, la tuya y la de tu compañera, el resto ve
ndrá de manera
natural.
El Amor No Es Gratuito
Han vuelto los tiempos de la monogamia, aunque sólo sea como forma de tomar precau
ciones a nivel
de salud. Pero la monogamia es mucho más que un oneroso requisito de nuestro tiemp
o: con la
compañera adecuada, puede ser el crisol del más poderoso proceso alquímico de placer fís
ico,
intimidad emocional y crecimiento espiritual.
Si el objetivo del kung fu sexual fuera la acumulación indiscriminada de energía sex
ual, lo ideal sería
acostarse con tanta gente como pudiéramos para intercambiar energía con todos ellos,
y algunos textos
antiguos recomiendan este tipo de práctica. Pero la cantidad de energía no es lo único
importante,
también es muy importante la calidad. El objetivo del kung fu sexual es acabar tra
nsformando la
energía sexual en otras energías más refinadas y sutiles: energías del corazón, mentales y
espirituales.
LA ENERGÍA SEXUAL Y LAS EMOCIONES
Si duermes con gente que tiene muchas emociones negativas (como cólera o tristeza)
, interiorizarás
esas emociones. Por mucho látex que pongas entre tú y tu compañera, siempre estás interc
ambiando
energía emocional y espiritual (y también sexual). Por tanto, evita violar tu integr
idad corporal,
emocional y espiritual haciendo el amor con alguien a quien no ames ni respetes.
Cuando eliges una
compañera, literalmente eliges tu destino espiritual.
En realidad, los hombres (y mujeres) que todavía no han encontrado una compañera amo
rosa siguen
teniendo impulsos sexuales que necesitan satisfacción; son un picor que ha de ser
rascado. Si te
encuentras en esta situación, es preferible realizar la práctica en solitario y apre
nder a hacer circular y
a transformar la energía sexual. Este período de entrenamiento te ayudará a elevar tu
nivel de energía
interna con lo que acabarás atrayendo a una compañera con una conciencia y madurez e
quiparables a
las tuyas. Si te acuestas con alguien a quien no amas, tu energía tenderá a desarmon
izarse, lo que te
agotará o desequilibrará. Por esta misma razón, sólo deberías hacer el amor con tu compañera
cuando
sientas afecto por ella. Si sientes que debes dormir con mujeres a las que no am
as, intenta ser tan
bueno y amoroso como puedas, de otra forma te resultará imposible practicar el ver
dadero kung fu
sexual.
152
Numerosos hombres se sienten atraídos o interesados por estar en relación con más de u
na mujer, sin
embargo, muy pocos hombres pueden amar a más de una mujer al mismo tiempo y sentir
se
verdaderamente serenos. Si crees que tú puedes hacerlo, debes estar preparado a de
dicar mucho
esfuerzo a transformar y equilibrar sus energías.
Recuerda que la energía sexual simplemente amplifica las emociones que sientes. El
sexo es la
herramienta más poderosa para cultivar una relación y unir nuestras vidas, pero tamb
ién puede ser un
arma afilada que corte esos lazos dejando cicatrices duraderas. Como muchos de l
os que vivieron la
revolución sexual de los años sesenta aprendieron, «el amor no es gratuito»: el conocimi
ento sexual
tiene un precio muy alto y debe ser valorado de acuerdo a él.
Enseñar a Nuestros Hijos
Lo más probable es que nadie te contara nada sobre kung fu sexual durante tu creci
miento, cuando
estabas aprendiendo acerca de la sexualidad. Pocas personas son tan afortunadas.
La mayoría de los
muchachos aprenden muy poco de sexualidad y prácticamente nada que sea útil. Se les
deja tantear en
la oscuridad en busca de la intimidad y el placer. Como un hombre multiorgásmico e
xplicó: «Para mí,
descubrir la sexualidad taoísta fue como encontrarme con una información y una guía qu
e sentía que
alguien debería haberme explicado desde el principio. Tenía la sensación de que había en
contrado la
verdadera forma de hacer el amor, y la antigua me parecía ridícula, vergonzosa, e in
cluso egoísta».
Tienes la oportunidad de ayudar a tu hijo a evitar esta situación y de ahorrarle b
uena parte del miedo y
de la frustración que equivocadamente asumimos como parte inevitable de su crecimi
ento.
NI PÁJAROS NI ABEJAS
Ambos padres tienen un importante papel que jugar en la educación sexual de sus hi
jos e hijas, pero
como este es un libro fundamentalmente dedicado a los hombres, nos centraremos e
specialmente en
los padres e hijos, aunque mucho de lo que diremos también es aplicable a las madr
es e hijas. Cuando
la gente piensa en conversaciones sobre sexualidad entre padre e hijo, se suele
pensar en las famosas
charlas de hombre a hombre sobre pájaros o abejas que tienen lugar cuando el mucha
cho va
madurando. Actualmente los niños crecen demasiado rápido como para que estos comenta
rios
peregrinos les sirvan de algo, si es que alguna vez sirvieron. En realidad, en l
a adolescencia el
desarrollo de tu hijo ya está demasiado avanzado como para empezar a establecer co
n él un diálogo
sobre la sexualidad.
Pero si consigues mantener una relación abierta con tu hijo, esa charla no será nece
saria. La curiosidad
infantil respecto al sexo comienza muy pronto y la sexualidad infantil todavía ant
es. Cualquiera que
haya observado a un niño tocándose y estirándose el pene y el escroto (¡que a veces están
muy duros!)
sabe que estas exploraciones no son casuales. El niño siente placer, más placer que
el que siente
cuando se tira de los dedos del pie, por ejemplo.
Los niños son seres sexuales, o deberíamos decir seres sensuales, ya que generalment
e asociamos la
sexualidad a estadios más avanzados del desarrollo. Sin embargo, su placer físico y
genital es
innegable, por mucho que intentemos negarlo. Freud llamaba a la sensualidad infa
ntil «perversidad
polimorfa», pero en ella no hay nada perverso a excepción de nuestros intentos de re
primirla. Tu
forma de responder a las exploraciones de tu hijo y a las preguntas que te plant
ee sobre su cuerpo y el
tuyo le enseñará mucho sobre sexualidad. Lo primero que puedes hacer por tu hijo es
desarrollar una
relación saludable y amorosa con tu sexualidad y animarle a que desarrolle una rel
ación del mismo
tipo con la suya.
153
LA RELACIÓN CON TU COMPAÑERA
Los niños también aprenden mucho de sexualidad observando a sus padres. Tu forma de
tratar a tu
compañera o esposa será el modelo a seguir para tu hijo cuando trate a las muchachas
y, más adelante,
a las mujeres. En realidad, aprender sobre sexualidad es aprender sobre los role
s sexuales, sobre la
comunicación, sobre el amor. Lo que hagas impactará mucho más a tu hijo que lo que le
digas, por
tanto recuerda que siempre le estás enseñando, tanto cuando intercambias gritos con
tu esposa como
cuando la tomas de la mano.
En esta cultura, nos preocupa que los niños vean en sus padres muestras físicas de c
ariño, pero no hay
nada malo en que los niños observen estas expresiones de amor. De hecho, lo que se
ría un problema es
que no las vieran porque su ausencia hace que el niño se pregunte si sus padres se
quieren realmente y
le deja sin modelos de cómo expresar afecto a sus futuras compañeras. Crear una rela
ción sana y
amorosa con tu compañera es la segunda cosa que puedes hacer por tu hijo, por no h
ablar de ella y
de ti mismo.
TU RELACIÓN CON TU HIJO
Muchos hombres están más implicados en el cuidado de sus hijos de lo que estuvieron
sus padres y
eso conduce de mañera natural a que las relaciones padre-hijo sean más afectuosas y
amorosas. Sin
embargo, muchos padres todavía se sienten incómodos a la hora de expresar afecto, en
especial afecto
físico, hacia sus hijos: cogerlos, abrazarlos o besarlos. O, si pueden hacerlo cua
ndo son pequeños,
dejan de hacerlo rápidamente cuando los niños crecen. Muchos de estos hombres no rec
ibieron amor
de sus padres y no cuentan con un modelo para expresarlo.
A algunos hombres les preocupa que si muestran demasiado afecto a sus hijos, est
os se volverán
suaves, afeminados u homosexuales. No hay pruebas que apoyen ninguna de estas id
eas, pero está
claro que la homofobia en nuestra cultura impide que los hombres expresen su afe
cto mutuo y,
desgraciadamente, también el que sienten por sus hijos. A lo largo de los últimos di
ez años, ha surgido
otro problema que impide a los padres mostrarse afectuosos con sus hijos e hijas
. La preocupación
legítima por proteger a los niños de los abusos sexuales y el incesto ha puesto bajo
sospecha cualquier
tipo de afecto físico masculino, ya que la mayor parte de los que cometen este tip
o de delitos, aunque
ciertamente no todos, son hombres.
Ser tocado es una de las necesidades humanas más básicas y varios estudios informan
de niños que
murieron por no recibir suficientes caricias y contacto. Pero los niños no son los
únicos que necesitan
el contacto físico, tu hijo seguirá necesitando tu contacto amoroso durante toda su
vida. Sin embargo,
no debe sorprenderte que pase por etapas en las que rechace tu afecto, especialm
ente durante la
adolescencia, ya que estará más preocupado por las opiniones de sus compañeros o quizá d
esee
sentirse independiente. Pero si has mantenido con él una relación abierta y amorosa
la separación sólo
será temporal. El actor y experto en artes marciales Chuck Norris describió así las al
egrías de criar a
sus hijos: «Una de las mayores gratificaciones que siento actualmente es que mis h
ijos mayores no se
sienten avergonzados de besarme cuando me saludan delante de otra gente y que vi
enen a mí
voluntariamente en busca de consejo o ayuda cuando tienen problemas».
El afecto físico es parte de la relación amorosa. La intimidad emocional y el respet
o por tu hijo son
esenciales para mantener el diálogo abierto. Norris, cuyo padre era alcohólico, expl
ica que intentó
presentar a sus hijos un modelo diferente: «Quería que mis hijos supieran que estaba
allí, que me
importaban, que siempre estaría con ellos en los momentos difíciles. Me siento muy c
erca de ellos. He
jugado con ellos, he escuchado sus problemas, los he cogido en mis brazos cuando
se hacían daño y he
compartido con ellos la mayor parte de los fracasos y éxitos de sus vidas».10 Escuch
ar a tu hijo y
reconocer sus sentimientos y sus miedos le permitirá saber que puede acudir a ti.
Si. estás dispuesto a
escuchar su dolor, también podrá compartir contigo las preguntas que se le planteen
acerca del placer.
Construir una relación sana y amorosa con tu hijo es, sin duda, lo más importante qu
e puedes hacer
por él.
154

COMPARTIR LA SEXUALIDAD TAOÍSTA CON NUESTROS HIJOS

Aunque nunca se es demasiado viejo para beneficiarse de la práctica del Tao, cuant
o antes comiences
a practicar, más ganarás. Esto también es aplicable a nuestros hijos; si puedes compar
tir con tu hijo
algunas de las comprensiones taoístas propuestas en este libro, le ayudaras de suf
rimiento y un gran desperdicio de energía.
Como las prácticas se realizan en privado, tu hijo no puede aprender de tus accion
es. El kung fu sexual
es algo que debe ser transmitido por medio de palabras, las tuyas o las de otros
.
Mucho antes de interesarse por el sexo, los muchachos ya experimentan la energía s
exual. Los
muchachos (y los hombres) se excitan y tienen erecciones por todo tipo de razone
s, siendo una de ellas
el aburrimiento (¿recuerdas las erecciones en clase de matemáticas?). Un hombre mult
iorgásmico
describió así su experiencia: «Mi hijo me llamó un día desde el baño y me dijo: Papá, no pue
orinar . Fui al baño y me di cuenta de que se había despertado con una erección que se l
o impedía. Le
enseñé la Aspiración en Frío, que ha podido usar desde entonces para manejar su energía se
xual». Los
muchachos suelen sentirse torturados por su incapacidad de entender y controlar
su energía sexual, por
lo que si puedes ayudar a tu hijo a canalizar esta energía vital, le ahorrarás una g
ran cantidad de
frustración.
Sin embargo, la gente joven no suele ser capaz de comprender el Tao. En palabras
del médico Sun
Ssu-miao en sus Priceless prescriptions: «Cuando un hombre es joven, no suele ente
nder el Tao.
Incluso si oye hablar o lee algo sobre él, probablemente no lo creerá plenamente ni
lo practicará. Sin
embargo, cuando llegue a la vulnerable ancianidad, se dará cuenta de su significad
o. Pero para
entonces puede que ya sea demasiado tarde, porque lo habitual es que esté demasiad
o enfermo para
beneficiarse de él plenamente».
Puedes esperar a que tu hijo te pida consejo o facilitarle este libro u otros ma
teriales para leer,
explicándole que te gustaría haber podido tener acceso a estas prácticas cuando eras j
oven. Si dejas
este libro en tu estantería o en algún lugar llamativo quizá desee leerlo en privado,
pero es importante
que se dé cuenta de que no tiene por qué encerrarse en el baño o en su habitación para h
acerlo. Quizá
pienses que no se deben leer libros como éste que tratan explícitamente sobre sexual
idad hasta tener la
edad apropiada, pero, en realidad, la edad apropiada es cuando tu hijo sienta la
suficiente curiosidad
como para leerlos. Puedes estar seguro de que no querrá leerlos antes de estar pre
parado, y cuando lo
esté, aprenderá sobre sexualidad de una forma u otra.
Sexualidad, Secretismo y el Tao
Ya debe haber quedado claro a estas alturas que el Tao, a diferencia de muchas o
tras tradiciones
espirituales, nos anima a reconocer el hecho de que estamos encarnados y de que
la sexualidad es una
parte fundamental de nuestra humanidad. Para la mayoría de los occidentales (que d
e alguna manera
hemos aprendido a sentir vergüenza del cuerpo) esta idea es revolucionaria. Irónicam
ente (algunos
dirán hipócritamente), la cultura occidental condena el sexo pero al mismo tiempo si
ente sus
cosquillas. La mayoría de la gente está acostumbrada a ver cómo se usa el sexo para ve
nder de todo,
desde cerveza hasta automóviles, por lo que la idea de que la sexualidad también es
una práctica
espiritual es muy revolucionaria.
En este libro hemos intentado explicar las antiguas comprensiones taoístas sobre e
l amor y la relación
sexual y cómo pueden ser usadas por la gente de nuestros días. Si te limitas a pract
icar las técnicas
descritas en este libro sentirás que tu vida se enriquece, pero sería una negligenci
a no mencionar que la
sexualidad es parte de la práctica taoísta y que hay otras importantes comprensiones
y ejercicios para
cultivar el cuerpo, las emociones, la mente y el espíritu fuera del dormitorio.
155

Las tradiciones médicas del taoísmo conocidas en Occidente, como la medicina china y
la acupuntura,
han ayudado a mucha gente a recuperar la salud; los ejercicios de chi-kung y tai
-chi son el fundamento
de las artes marciales, que actualmente se han extendido por todo el mundo; el núc
leo filosófico del
taoísmo, el Tao Te King, es uno de los trabajos literarios más leídos y traducidos del
mundo. Además,
a lo largo de los últimos veinte años, las artes amatorias han comenzado a transform
ar la vida sexual
de personas de todo el mundo. El taoísmo tiene mucha sabiduría práctica que ofrecer, s
abiduría que
actualmente puede ayudar a la gente de cualquier religión a vivir su vida de forma
sana y significativa.
Como mencionamos en la introducción, Mantak Chia y su esposa, Maneewan, desarrolla
ron el Tao
Sanador y han escrito numerosos libros para explicar las distintas partes de est
e sistema de salud. Hay
más de trescientos instructores del Tao Sanador en todo el mundo que pueden presta
rte ayuda. Si estás
interesado en explorar otros aspectos de la práctica, debes leer otros libros del
Tao Sanador o contactar
con un instructor (ver el apéndice). Si tú y tu compañera estáis interesados específicamen
te en leer más
sobre prácticas sexuales, podéis leer los dos libros avanzados de Mantak Chia, Secre
tos taoístas del
amor: cultivando la energía sexual masculina (escrito con Michael Winn) y Amor cur
ativo a través
del Tao: cultivando la energía sexual femenina (escrito con Maneewan Chia). También
hay excelentes
libros y profesores de prácticas taoístas que no están conectados con el Tao Sanador.
El taoísmo no
busca conversos, por lo que es menos visible que algunas otras de las principale
s tradiciones
espirituales, pero si buscas profesores los encontrarás.
La filosofía y las prácticas que enseñamos en este libro han sido secretos muy bien gu
ardados durante
milenios, siendo transmitidos de maestro a discípulo tras años de preparación. Los ofr
ecemos aquí
porque creemos que la cultura humana como un todo puede beneficiarse de su difus
ión. La confusión
carnal es uno de muchos dilemas a los que nos enfrentamos actualmente, pero a me
dida que nos
sanamos a nosotros mismos y sanamos nuestras relaciones, comenzaremos a sanar el
planeta, porque,
según el Tao, somos parte de la naturaleza de la misma forma que la naturaleza es
parte de nosotros.11
Creemos que esta sanación debe comenzar en el dormitorio, ya que es donde se conci
ben las nuevas
generaciones. La humanidad se perpetúa a través del amor y del sexo, y quizá sea en el
los donde el
poder de transformación es mayor.
Estas enseñanzas no deben ser tomadas con menos seriedad ni deben ser valoradas en
menor
medida porque no hayas tenido que pagar un millón de monedas de oro por ellas, ni
hayas
tenido que estudiar durante una década con un maestro para aprenderlas. Atesóralas y
te
recompensarán de muchas maneras. Léelas, reléelas, practícalas y compártelas con otros.
Cuanto más placer des, más placer recibirás. Cuanto más sanes, más serás sanado. Éste es el
verdadero secreto de la sexualidad taoísta.
NOTAS
INTRODUCCIÓN
1. Después de leer estos relatos, Herant Katchadourian, M. D., autor del libro de
texto Fundamentals
of human sexuality, concluyó: «Los antiguos chinos comprendían claramente la diferenci
a entre el
orgasmo con y sin eyaculación. Los que dominaron el arte de este último obviaron el
período
refractario [en otras palabras, no perdieron la erección], lo que les posibilitó la
participación en
coitos prolongados con múltiples orgasmos sin eyaculación».
2. Mientras dirigía sus famosos estudios sobre sexualidad masculina, Kinsey descub
rió que «puede
tener lugar el orgasmo sin emisión de semen... Estos hombres no tienen problema en
reconocer
que experimentan orgasmos reales, a pesar de que no eyaculen». Ver Kinsey y colabo
radores,
Sexual behaviour in the human male.
3. Hartman y Fithian, Any man can.
4. Natalie Angier, New York Times, 3 de Dic. 1992, portada.
156

CAPÍTULO UNO: TIENES LA PRUEBA EN LOS PANTALONES

1. Mucha de la gente que niega que los hombres puedan tener orgasmos múltiples con
funde el
orgasmo con la eyaculación. Los pioneros de la investigación sexual William Masters
y Virginia
Johnson dieron el título de «El orgasmo masculino (eyaculación)» a un capítulo de su libro
de
1966, Human sexual response. En sus investigaciones descubrieron que sólo un pequeño
porcentaje de los sujetos examinados parecían capaces de repetir el orgasmo después
de haber
eyaculado. Sin embargo, Katchadourian explica: «Pruebas más recientes sugieren que l
os
orgasmos repetidos no son raros si el hombre experimenta el orgasmo sin eyaculac
ión». Incluso
Masters y Johnson acabaron distinguiendo entre el orgasmo como «contracciones musc
ulares
repentinas y rítmicas en el área pélvica y otros puntos del cuerpo que liberan la tens
ión sexual
acumulada y las sensaciones mentales que acompañan a esa experiencia» y la eyaculación
como
simplemente «la liberación del semen». La sexualidad taoísta siempre ha enseñado a los hom
bres
a tener orgasmos múltiples, no múltiples eyaculaciones.
2. La escuela reichiana de psicoterapia hace una distinción entre el clímax, las con
tracciones
musculares de los genitales y el orgasmo, definiendo este último como «contracciones
que se
extienden a todo el cuerpo». Aunque esta distinción es útil para distinguir entre clímax
(y
orgasmo) y eyaculación, resulta excesivamente rígida. Dentro del continuum del place
r sexual, la
línea entre clímax y orgasmo suele ser difusa. Por tanto, para los propósitos de este
libro,
hablaremos del clímax (o contracciones genitales) como un aspecto del orgasmo.
3. Dunn y Trost, «Male multiple orgasms: a descriptive study», Archives of sexual be
haviour.
4. Estos descubrimientos fueron publicados por la revista Nature. Voorhies escri
be: «El sexo y la
muerte son dos aspectos fundamentales de la vida que suelen estar mal comprendid
os. A menudo
se piensa que están ligados porque la reproducción requiere de la desviación de los li
mitados
recursos del crecimiento y mantenimiento somático [corporal]. Este desvío de recurso
s en los
animales que se aparean, llamado el costo de la reproducción, suele ser expresado
como una
reducción de su período de vida... La reducción de la duración de la vida en los animale
s
apareados parece estar causada por la producción adicional de esperma y no por la
actividad física
del apareamiento. Esta conclusión está apoyada en las observaciones de que un cambio
que
reduzca la producción de esperma aumenta la duración de sus vidas en un 65%, tanto e
n los
machos apareados como en los hermafroditas... Esto contradice la suposición biológic
a tradicional
de que los grandes [óvulos] son mucho más costosos de producir que el pequeño esperma».
Wayne A. Van Voorhies, «La producción de esperma reduce el período de vida en los
nematodos», Nature 360 (3 de diciembre de 1992).
CAPÍTULO DOS: CONÓCETE A TI MISMO
1. La medicina occidental ha identificado los siguientes estadios: 1) fase laten
te (de llenado); 2)
estadio tumescente (hinchado); 3) fase de la plena erección; y 4) estadio de erecc
ión rígida. Los
estadios de la pre y posterección (flácido y detumescente, respectivamente) también so
n añadidos
en algunos casos.
2. Algunos estudios recientes han apuntado la posibilidad de que la vasectomía pue
da estar ligada al
cáncer de próstata. Aunque todavía no hay una sentencia definitiva, el Dr. Stuart S. H
owards
escribe en el Western Journal of Medicine:
157

«La posible relación entre la vasectomía y el cáncer de próstata debe ser contemplada con
escepticismo porque otros dos estudios, uno de ellos con un seguimiento muy larg
o, no
descubrieron ninguna relación. Además, no hay una explicación biológica plausible que ex
plique
la relación entre la vasectomía y el cáncer de próstata» (vol. 160, nº 2 [Febrero 1994]. Com
o los
médicos desconocen la causa del cáncer de próstata, a la medicina occidental le cuesta
explicar la
conexión entre ella y la vasectomía.
3. Muchos observadores y escépticos respecto a la sexualidad oriental han confundi
do erróneamente
la eyaculación retrógrada con la no eyaculación prescrita por los taoístas.
CAPÍTULO TRES: CONVERTIRSE EN UN HOMBRE MULTIORGÁSMICO
1. Génesis 38: 8-10. Según la ley bíblica, cuando un hombre moría sin hijos era responsa
bilidad de
su hermano dejar embarazada a su esposa para que siguiera adelante la línea genética
.
2. En Occidente, desgraciadamente, la medicina y la moralidad muchas veces han e
stado conectadas.
Desde 1758 con la publicación de Onania, or a treatise upon the disorders produced
by
masturbation por parte del médico suizo S. A. Tissot, la medicina occidental y par
ticularmente la
psiquiatría han afirmado sin ningún fundamento sólido que la masturbación causa la locur
a. Gran
parte del argumento se basa en la observación de que los pacientes mentales se mas
turban. Nadie
se ha molestado en preguntarse si la masturbación no sería una parte natural de la s
exualidad
humana (desinhibida) y si los cuerdos y los locos podrían masturbarse así como comen
y duermen
(según el Tao, el exceso de eyaculación tanto en los sanos como en los enfermos pued
e llevar a un
«drenaje cerebral»). Richard von Krafft-Ebing uno de los mejores psiquiatras de su t
iempo, en su
libro de 1882 Psychopatia sexualis, llegó a afirmar que todo sexo no reproductivo
era anormal y
enfermizo.
3. Kinsey descubrió que el 95 por ciento de los hombres americanos con educación sec
undaria se
habían masturbado antes de los veintiún años. El porcentaje entre los licenciados univ
ersitarios era
aún mayor.
4. M. Hunt, Sexual behaviour in the 1970 y «Sexual pleasure», de R. Levin y A. Levin
, Redbook,
(Sept. 1975), citado por Zilbergeld en The new male sexuality.
5. Los investigadores concluyeron que: «La masturbación es como usar textos eróticos y
tener
pensamientos sexuales frecuentes, no un desfogue sino un componente de la vida s
exual activa».
Ver Michael et al., Sex in America.
6. Con la tecnología moderna, ahora podemos ver el incremento de actividad del esp
erma que tiene
lugar con la excitación sexual. El esperma pasa de un estado de relativa inmotilid
ad a menear las
colas a una velocidad fenomenal. Esta energía mecánica es una de la fuentes obvias d
e energía
sexual para los hombres.
CAPÍTULO CUATRO: CONOCE A TU COMPAÑERA
1. Anthony Pietropinto y Jaqueline Simenaut, Beyond the male myth (New York: Sig
uet, 1977),
citado en Brauer y Brauer, The ESO esctasy program.
2. Barbach, For each other. Ver también Belzer, Whipple y Moger, «On female eyaculat
ion».
158

3. Sigmund Freud, fundador de la psicología moderna y en general un brillante teóric


o, se equivocó
mucho en esto. En 1920, argumentaba que el clítoris era una versión inferior del pen
e y que, por
tanto, las mujeres sufrían la llamada «envidia del pene». Concluyó que las mujeres que t
enían
orgasmos clitoridianos eran sexualmente inmaduras y que las «mujeres de verdad» tenían
orgasmos vaginales. ¿Truculento, eh? Desgraciadamente hasta 1953 Kinsey no rescató l
os
orgasmos clitoridianos del estigma de la inmadurez, demostrando que la mitad de
las mujeres
entrevistadas tenía orgasmos a través de la estimulación del clítoris y que no había prueb
as de que
fueran menos maduras que las mujeres que tenían orgasmos a través de la estimulación v
aginal.
CAPÍTULO CINCO: LA PAREJA MULTIORGÁSMICA
1. Claramente había relaciones de poder en los dormitorios chinos. Entre los noble
s, la institución de
la poligamia, con sus diversas esposas y concubinas, rebosaba de dinámicas de pode
r. Además,
muchos de los textos taoístas posteriores describen la batalla de los sexos en la
cama, pero los
primeros estaban más claramente preocupados por el placer (especialmente el femeni
no) y la salud
de ambos participantes.
2. I Ching.
3. «La proporción de infectados entre las personas que no componen los grupos de rie
sgo y sus
parejas se estima actualmente en 1/100.000», Institute for Advanced Study of Human
Sexuality,
Complete guide to safer sex.
CAPÍTULO SEIS: SATISFACCIÓN GARANTIZADA
1. Hartman y Fithian.
2. En la década de los cincuenta, el investigador sexual Alfred Kinsey declaró que t
res cuartas partes
de los hombres eyaculaban dos minutos después del comienzo del coito. La mayoría de
las
mujeres necesitan mucho más de dos minutos para experimentar un orgasmo, por no ha
blar de
muchos. Veinticinco años después, el Redbook report of female sexuality informó de que
tres
cuartas partes de las mujeres entrevistadas tenían orgasmos regulares durante el c
oito y que la
mayoría de ellas necesitaban al menos entre seis y diez minutos de movimientos pélvi
cos (Tavris y
Sadd, The redbook report on female sexuality, New York: Delacorte Press, 1977).
Según una
encuesta sobre sexualidad patrocinada por la Universidad de Chicago, el 79 por c
iento de los
hombres y el 86 por ciento de las mujeres que la respondieron dijeron que habían e
stado haciendo
el amor durante más de quince minutos la última vez que lo hicieron. El 20 por cient
o de los
hombres y el 15 por ciento de las mujeres afirmaron haber dedicado más de una hora
a hacer el
amor en la última ocasión (Michael et al. Sex in America). Esto no indica la cantida
d real de
tiempo dedicada al coito, pero, a pesar de ello, estas cifras siguen siendo muy
distintas de los
descorazonadores hallazgos de Kinsey sobre la brevedad de la sexualidad american
a hace
cincuenta años.
3. Big Bang (Gran Explosión) es el nombre de la teoría más comúnmente aceptada en la act
ualidad
para explicar el origen del Universo.
En este caso se refiere al orgasmo genital con eyaculación. (N. del T)
159

4. El estudio está basado en una información recogida por ochocientas cinco enfermer
as
profesionales, de las cuales el 42,7 por ciento eran multiorgásmicas. Esta investi
gación se publicó
en Psychology Today (vol. 25, núm. 4 [Julio-agosto, 1992]: 14).
5. Una empresa que suministra aparatos médicos electrónicos ha desarrollado un orden
ador de
retroalimentación con una protuberancia con forma de tampón que puede ser introducid
a en la
vagina para indicarle a la mujer la fuerza de sus contracciones. Este pequeño orde
nador vale más
de mil dólares, pero en realidad, todo lo que necesitas para fortalecer la totalid
ad de la vagina es
un huevo de piedra como los que han usado las taoístas durante miles de años.
6. Las tradiciones sexuales orientales han reconocido que las mujeres pueden eya
cular. En los
últimos veinte años, la eyaculación femenina ha sido confirmada en laboratorio (ver La
das et al.
The G spot), filmada en vídeo, embotellada y analizada. Aunque su origen y funcion
es no están
muy claras, el análisis químico de los fluidos eyaculatorios femeninos sugiere que s
u composición
es similar a la de los fluidos eyaculatorios masculinos (ver capítulo 4).
7. Mead concluyó que ante la falta de expectativa social acerca del orgasmo, las m
ujeres arapash no
lo experimentaban realmente. Ésta es otra explicación posible: las mujeres arapash p
ueden haber
estado experimentando lo que nosotros, en Occidente y en nuestros laboratorios l
lamaríamos
orgasmo, pero sin llamarlo así. También puede ser el caso de muchas mujeres occident
ales, como
ha señalado Lonnie Barbach.
8. Barbach, For each other.
CAPÍTULO SIETE: YANG Y YANG
1. Tannahill, Sex in history.
2. Stephen T. Chang, The Tao of sexology.
CAPÍTULO OCHO: ANTES DE LLAMAR AL FONTANERO
1. The secrets of the jade chamber, citado en Jolan Chang, The Tao of love and s
ex.
2. Tanagho y McAninch, Smith s general urology (Collins et al, 1983; Legros, Mormo
nt, and
Servais, 1978; Montague et al., 1979; Spark, White, and Connolly, 1980).
3. Hay tratamientos tales como aparatos de vacío, inyecciones intracavernosas de v
asodilatadores, y
prótesis para el pene que permiten a los hombres con problemas sexuales orgánicos se
guir
teniendo erecciones.
4. Los relatos sobre prolongación del pene no son nuevos. En una novela clásica del
siglo XVII, The
carnal prayer mat, Li Yu describe la implantación quirúrgica de un pene de perro al
protagonista
para aumentar su dotación natural. Sea una historia real o simplemente la fantasía d
el autor, es
muy posible que hubiera médicos chinos que, de forma similar a los cirujanos plástic
os actuales,
estuvieran más motivados por el dinero que por la medicina. Sin duda, también había ho
mbres,
entonces y ahora, que estaban dispuestos a pasar por el bisturí con la esperanza d
e poder aumentar
su «hombría».
160

5. Los Brauer también citan un estudio llevado a cabo en Inglaterra en 1975 que in
formó de
aumentos aparentemente permanentes en el tamaño del pene masculino después de realiz
ar ciertos
ejercicios.
6. La investigación de Niels Skakkebaek y el «testimonio» de Louis Gillette en el Cong
reso
americano fueron publicados por la revista Newsweek en un artículo titulado «The est
rogen
complex» (21 de marzo de 1994).
7. Tanagho y McAninch, Smith s general urology.
CAPÍTULO NUEVE: HACER EL AMOR DURANTE TODA UNA VIDA
1. Kinsey et al., Sexual behaviour in the human male.
2. Winn and Newton, 1982. Citado en Katchadourian, Fundamentals of human sexuali
ty
3. Más del 75 por ciento de los hombres de edades comprendidas entre los sesenta y
uno y los setenta
y un años participaban en el coito al menos una vez al mes; asimismo, el 37 por ci
ento de los que
tenían entre sesenta y uno y sesenta y cinco años y el 28 por ciento de los que tenían
entre sesenta
y seis y setenta y uno lo hacían al menos una vez a la semana. Entre los de edades
comprendidas
entre sesenta y seis y setenta y uno, sólo el diez por ciento de los hombres (y el
5 por ciento de las
mujeres) afirmaban no tener deseo sexual. Encuesta llevada a cabo por una revist
a del consumidor
sobre una muestra de 4.246 hombres y mujeres. Citada en Fundamentals of human se
xuality,
Katchadourian.
4. Dunn y Trost, «Male multiple orgasms».
5. Masters y Johnson, Human sexual inadequacy. Boston: Little Brown, 1970.
6. Ann Landers dirigió una encuesta entre 141.000 hombres y mujeres de edades comp
rendidas entre
los diecisiete y los noventa y tres años. Descubrió que el 82 por ciento de los encu
estados hallaban
el sexo después del matrimonio mucho menos placentero. Citado por Brauer y Brauer,
The ESO
ecstasy program.
7. Zilbergeld, The new male sexuality.
8. Kinsey et al. Sexual behaviour in the human male.
9. Time, 15 de febrero de 1993. Helen Fischer, autora de Anatomy of love, afirma
respecto a las
endorfinas que: «Ésa es una de las razones por la que nos sentimos tan mal cuando so
mos
abandonados o un amante muere. No recibimos nuestra ración diaria de narcóticos».
10. Chuck Norris, The secret of inner strength (Charter, 1989), citado por Zilbe
rgeld, The new male
sexuality. El libro de Bernie Zilbergeld contiene una soberbia exposición de lo qu
e los hombres
pueden hacer por sus hijos. Comenta el problema mucho más extensamente de lo que l
o hacemos
aquí y hace sugerencias especialmente válidas para los padres que están intentando sup
erar los
años de separación y ausencia, y para padres divorciados.
11. Según el Tao, la contracción y la expansión, la pulsación que llamamos orgasmo, está o
curriendo
continuamente en el universo.
161

Por esa razón el orgasmo a veces nos parece una experiencia «oceánica» que nos hace sent
irnos
uno con el universo. Nos sentimos «unificados» porque lo estamos.
APÉNDICE
Las prácticas sexuales descritas en este libro forman parte de un sistema completo
de desarrollo físico,
emocional y espiritual llamado el Tao Sanador, basado en enseñanzas prácticas de la
tradición taoísta.
A continuación se presenta una lista de otros libros escritos por Mantak Chia sobr
e esta materia.
LIBROS:
Despierta la energía curativa a través del Tao
Despierta la luz curativa a través del Tao (con Maneewan Chia)
Nei Kung de la médula ósea (con Maneewan Chia)
Chi Nei Sang, técnicas de masaje Chi para órganos internos (con Maneewan Chia)
Sistema taoísta de rejuvenecimiento
Fusión de los cinco elementos (con Maneewan Chia)
Amor curativo a través del Tao, cultivando la energía sexual femenina (con Maneewan
Chia)
Chi Kung camisa de hierro: ejercicio para los órganos internos
Secretos taoístas del amor: cultivando la energía sexual masculina (con Michael Winn
)
Sistemas taoístas para transformar el estrés en vitalidad
INSTRUCTORES
Existen unos tres mil instructores del Tao Sanador en todo el mundo que imparten
clases y seminarios
en prácticas diversas, desde kung fu sexual a tai chi y chi kung. Para más información
sobre los
instructores y seminarios de tu zona, contacta con el Healing Tao Center, 1205 O N
eill Highway,
Dunmore, PA 18512, EE.UU. (tel. 07 1 717 3484310; fax: 07 1 717 3484313), o con
el International
Healing Tao Center, 274 Moo 7, Laung Nua, Doi Saket, Chiang Mai 50220, Tailandia
(tel. 07 66 53
495 596; fax: 07 66 53 495 852). Asimismo te facilitamos nombres y direcciones d
e todos los
instructores en otras áreas: Michele Juin, Loma Vista Hermosa 118, México City 05100
, México (tel.
07 52 5 259 1581). Ricardo J. Ramírez García, Jesús K. Rojas 4005, Guadalajara Jalisco
45120,
México (tel. 07 52 3 823 0285; fax: 813 1765). Flora Najafi, Bamboleo Av Pérez Garga
s/n, Pto.
Escondido, Oaxaca, México (tel. 07 52 9 582 0993). Ely Amorim do Britto, Campo Gra
nde edif.
Mansao da Avenida, Apt. 202, Salvador Bahia 40000, Brasil (tel. 07 55 71 245 755
1; Em:
[email protected]). Dean Jones, 68 Buckingham Road, Kensington 2094, Joh
annesburg,
Sudáfrica (tel. 07 27116164659).
162

El Hombre Multiorgásmico combina los últimos descubrimientos científicos con el poder


de una
antigua tradición de sabiduría sexual, aportando fáciles y detallados ejercicios y cla
ras ilustraciones.
Presenta además un estudio maravillosamente rico de la sexualidad femenina y de la
forma de
complacer a la pareja; tiene una sección dedicada a la masturbación y al autoplacer;
incluye un
capítulo sobre la práctica sexual gay; proporciona respuestas a los problemas de la
eyaculación precoz,
la impotencia, la infertilidad y la pérdida de interés sexual; y ofrece métodos para q
ue las mujeres
puedan ayudar a sus parejas y a sí mismas a ser multiorgásmicas.
Los resultados son verdaderamente asombrosos, y no sólo en el sentido físico sino ta
mbién en cuanto
al efecto que estas nuevas capacidades producen en las relaciones. Estas poderos
as lecciones,
perfeccionadas durante siglos por los maestros taoístas chinos, enseñan a las pareja
s a emplear su
sexualidad para estrechar su vínculo espiritual y elevar su nivel de intimidad, se
ntando las bases para
que el placer y la pasión se incrementen continuamente con el paso del tiempo. Deb
ido a la mejoría de
salud, al sexo extraordinario y al espectacular aumento de la capacidad de relac
ión, El Hombre
Multiorgásmico consigue que la vida sea más excitante que nunca.

MANTAK CHIA es el maestro que lidera la sexualidad taoísta en occidente. Experto e


n anatomía y
fisiología, es autor de varios grandes éxitos, alguno de ellos escrito junto con su
esposa, Maneewan
Chia, quien además ha colaborado en el capítulo que esta obra dedica a las mujeres.

DOUGLAS ABRAMS ARAVA es, además de escritor y editor, un estudioso de la sexualida


d taoísta
con una larga experiencia. Su esposa, la Dra. Rachel Carlton Arava, ha contribui
do también al capítulo
destinado a las mujeres.
163

¿Sólo tienen orgasmos múltiples las mujeres?


Ya no.
Cualquier hombre puede experimentar orgasmos múltiples e incrementar espectacularm
ente su
capacidad sexual con sólo aprender unas simples técnicas. Y lo mejor de todo El Homb
re
Multiorgásmico revela los secretos que le permitirán tener el mejor sexo de su vida.

«Las pruebas efectuadas en nuestro laboratorio demostraron que los hombres multior
gásmicos no
sólo fueron capaces de mantener más tiempo la erección durante el coito sino que tuvie
ron más
orgasmos y de mayor intensidad que los monorgásmicos. Este libro te enseña todo cuan
to precisas
saber para convertirte en multiorgásmico.
Dr. William E. Hartman y Dra. Marilyn A. Fithian, codirectores del Centro de Est
udios
Sexuales y Maritales
Experimenta la diferencia
«Lo usual es que cuando eyaculo normalmente mi placer desaparece con rapidez. Sin
embargo no es
así con los orgasmos múltiples. El placer que generan permanece conmigo todo el día...
y con el
beneficio añadido de que me brindan energía extra, así que nunca me siento cansado. Ah
ora tengo
toda el sexo que quiero, y puedo controlarlo en lugar de ser controlado por él. ¿Qué más
puede pedir
un hombre?»
Frank, empresario de cuarenta y ocho años
Conviértete en un mejor amante
«He tenido tres amantes desde que comencé a practicar estas técnicas, y las tres me di
jeron,
literalmente: Esto es lo mejor que me ha ocurrido nunca »
Henry, agente de bolsa de veintiocho años
Ten más energía y mejora tu salud
«Los orgasmos iban siendo cada vez más intensos, uno tras otro. Nunca anteriormente
había
experimentado algo así. Pero lo más asombroso es que había estado trabajando tanto que
empezaba a
sentirme enfermo, y sin embargo a la mañana siguiente me desperté encontrándome más sano
y con
más energía que jamás en mi vida.»
Jim, comerciante informático de treinta y cinco años

TriPToN
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