DESCRIPCIÓN CALENDARIO MAYA
El sistema de calendario tzolkin consta de 260 días (kines) y tiene 20 meses combinados con
trece numerales (guarismos). El tzolkín se combinaba con el calendario haab de 365 días de
18 meses (uinales) de 20 días (kines) cada uno y cinco días adicionales denominados uayeb,
para formar un ciclo sincronizado que dura 52 tunes o haabs o 18.980 kines (días).
La cuenta larga era utilizada para distinguir cuándo ocurrió un evento con respecto a otro
evento del tzolkín y haab. El sistema es básicamente vigesimal (base 20), y cada unidad
representa un múltiplo de 20, dependiendo de su posición de derecha a izquierda en el número,
con la importante excepción de la segunda posición, que representa 18 × 20, o 360 días.
Algunas inscripciones mayas de la cuenta larga están suplementadas por lo que se llama serie
lunar, otra forma del calendario que provee información de la fase lunar.
Otra forma de medir los tiempos era medir ciclos solares como equinoccios y solsticios, ciclos
venusianos que dan seguimiento a las apariciones y conjunciones de Venus al inicio de la
mañana y la noche. Muchos eventos en este ciclo eran considerados adversos y malignos, y
ocasionalmente se coordinaban las guerras para que coincidieran con fases de este ciclo.
Los ciclos se relacionan con diferentes dioses y eventos cósmicos. Es así como el quinto sol
representa el final del ciclo estelar asociado a la luna y el inicio del periodo conocido como el
sexto sol asociado al regreso de Kukulkan.
EL JUEGO DE PELOTA
Los mayas concebían al juego de pelota como un ritual. El juego de pelota representa los
orígenes del universo y pretende reactivar los mitos de la creación del maíz y otros fenómenos
astronómicos. Éste es un rito de iniciación, muerte y renacimiento que legitima la acción militar
y el poder político. La lucha (de jugadores, astros o la pelota) puede representar el encuentro
entre los gemelos (del Popol Vuh) y los dioses del inframundo. Este juego tuvo diversas
variantes según la época y el lugar, por general se utilizaba una pelota hecha de caucho que se
golpeaba con la cintura, las rodillas, los hombros y los codos.
El objetivo del juego era hacerlo pasar por un delgado anillo que se colocaba en una de las
paredes del campo de juego aun en la actualidad es practicado en Guatemala en su forma ritual
y en México en una nueva forma de expresión turística o puramente deportiva.
En otros lugares, donde los campos de este juego carecen de anillos-marcadores, se cree que el
ganador se decidía por el equipo o jugador que ganara líneas en la cancha hasta acorralar al
adversario (como en el fútbol americano).
El número de jugadores varía y en ocasiones los jugadores usaban “raquetas” o bastones. Se
protegían el pecho y la cabeza, evitando los fuertes golpes de la pelota. El juego podía durar día
y noche y no hay fuentes históricas donde se hable del sacrificio humano o donde el derrotado
era decapitado.Algunos historiadores estiman que el jugador que perdía la vida era, en realidad,
un prisionero de guerra, obligado a jugar por los victoriosos. Este jugador-prisionero de guerra
débil, cansado y con heridas perdía el juego, era sacrificado y formaba parte de un rito de
fertilidad pues iba a un paraíso. No siempre este juego terminaba con sacrificios humanos, pues
se hacía apuestas y lo perdido era sólo lo apostado (según fuentes históricas aztecas). En
algunos campos mayas de Guatemala y Honduras el jugador que vencía perseguía a los
asistentes ya que por regla tenía derecho de despojarlos de las pertenencias que más le gustaran.
MANIFESTACIONES CULTURALES DE MAYA