Ciryl j.
O Donnell teoría y otros aportes
Junto con Harold Koontz desarrolló los conceptos de la administración de empresas
y demás entidades, los cuales dejaron plasmados en el libro Principios de la gestión, el cual
vendió más de dos millones de copias y se tradujo a 15 idiomas.
Fue consultor de administración de operaciones para empresas de gran renombre
como Hughes Aircraft, una gran compañía aeroespacial y de defensa de los Estados
Unidos, así como para el gobierno de Jamaica.
Su gran interés en el desarrollo de la teoría de la administración lo llevó a hacer sus
aportes en ella, convirtiéndose en pionero junto con George terry, Harold Koontz y Ralph
Davis. Juntos crearon lo que se conoció como APO, Administración por Objetivos.
Mientras que otros teóricos marcaron unos procesos de los cuales cada uno tenía
objetivos diferentes, O’Donnel afirmaba que la administración iba relacionada de forma
directa con un liderazgo efectivo. Era importante que el líder supiera organizar a un
colectivo humano con el fin de que trabajaran como un organismo social, enfocados en un
mismo fin.
O’Donnell, junto con su colega Koontz, afirma que el proceso administrativo debe
estar basado en cinco elementos fundamentales:
Planeación: Este se basa en pensar qué objetivos se quieren conseguir en la
empresa y con qué recursos se cuenta para ello, tanto a nivel económico como de los
empleado. Una vez reconocido esto, se traza un plan para alcanzar dichos objetivos y se
programan las actividades que ayudarán a ello.
Organización: Pensar en qué recursos, cargos y órganos se necesitan para lograr
los fines marcados. Organizar las autoridades que supervisarán el trabajo.
Dirección: Consiste en reconocer las aptitudes y cualidades de cada trabajador
que va a formar parte de la consecución de las metas marcadas y otorgarle a cada uno el
puesto más adecuado para él según su experiencia y lo que pueda ofrecer. También habrá
que organizar los recursos en relación a los objetivos, sabiendo cuándo y en qué cantidad
usarlos.
Control: El éxito de una empresa depende de una buena administración, y en esta
se incluye el trabajo que se desarrolla, así como el encauzamiento de cualquier problema o
dificultad que se presente.
La administración como organismo social
Una de las bases más fuertes de la teoría de O’Donnell junto con Koontz era que la
empresa debía trabajar como un solo organismo social, y esto dependerá en gran manera de
la dirección que tenga.
El administrador debe saber lidiar con conflictos y marcar pautas y valores que
todos los trabajadores sigan con el fin de que trabajen por un mismo objetivo, centrados en
lo realmente importante.
Esto se conseguirá creando un buen ambiente de trabajo en el que todos son iguales:
trabajadores luchando por unos mismos objetivos. Una buena relación del administrador
con sus subordinados también es esencial para conseguir esto.
No hay duda de que, aunque en la administración hay diversos puntos de vista, el
que mostró O’Donnell ha sido demostrado empíricamente como uno de los mejores; de
hecho, se sigue aplicando en múltiples empresas del mundo. Un maestro de la finanza que
ha dejado como legado un estudio magistral de lo que una buena administración debe hacer
y conseguir.