Expediente N.
º 4797-2016-0-0901-JR-CI-03
Especialista Clarisa Gómez Tello
Escrito N.º 3
Sumilla: Apelación de Sentencia
SEÑOR JUEZ DEL CUARTO JUZGADO ESPECIALIZADO EN LO CIVIL DE LA CORTE SUPERIOR
DE JUSTICIA DE LIMA NORTE:
JULIO JESUS SULCA TABOADA, en los seguidos con la Municipalidad Distrital de Comas; sobre
Nulidad de Resolución Administrativa; respetuosamente decimos:
I. PETITORIO
1.1. Interpongo RECURSO DE APELACIÓN contra la Resolución SIETE (SENTENCIA), de fecha 17 de
diciembre del 2020 y notificada a la casilla electrónica de mi bogado patrocinante el 11 de enero del 2021,
en el extremo que declara infundada mi demanda.
1.2 En virtud al presente recurso pedimos que el superior correspondiente reforme la sentencia declarando
fundada la demanda o, en su caso, la declare nula.
II. REQUISITO DE ADMISIBILIDAD DEL PRESENTE RECURSO
2.1 PLAZO. Dentro del Plazo de ley interponemos el presente recurso de acuerdo a lo establecido por Ley.
2.2 TASA. Se adjunta el pago de la Tasa Judicial por Apelación
III. ERRORES DE HECHO Y DERECHO:
PRIMERO. - Que, la Juzgadora incurre en error al declarar infundada mi demanda al sustentar supuestamente
que no he probado que se haya alterado la Resolución en lo sustancial de contenido ni el sentido de la
decisión. Y en cuanto a la notificación con las Resoluciones Administrativas sub judice, el actor ha sido
debidamente notificado con las resoluciones en comento, dando lugar al ejercicio irrestricto de su derecho de
defensa.
SEGUNDO. - El A-quo ha desarrollado una equivocada interpretación de derecho y de los hechos como se
demuestra a continuación:
En relación al considerando CUARTO: Análisis numeral 11, señala: “En lo atinente a la Sanción Administrativa N°
227-2015-SGCMyS-GSCYCM/MDC de fecha 15 de julio de 2015, la parte actora argumenta que, según la constancia de
notificación, supuestamente ha sido recibida por la señora Griselda Sulca Taboada con DNI N° 02392306. Sin embargo,
señala que, de la consulta en línea de identidad de la página web RENIEC, se puede apreciar que el número del DNI de
1
la señora Griselda Sulca Taboada consignado se encuentra cancelado, por lo que se debe presumir que no le
corresponde; tampoco se le notificó con el Informe N° 304-2014-FE-SGUC-GDU-MC de fecha 17 de setiembre de 2014.
Además, alega que la medida complementaria de demolición de una pared de ladrillo de 12.00 ml x 2.50 m, de altura
aproximadamente que cierra la vía pública denominado Calle 2 Ex Fundo Chacra Cerro, Distrito de Comas. Asimismo,
precisa que la infracción arbitraria se cometió en la Calle Los Pantanos s/n 175 Ex Fundo Chacra Cerro, Distrito de
Comas, es decir en su domicilio y no en la dirección que estaba supuestamente la sanción.” (Subrayado es nuestro)
Al respecto, el A-quo no ha tenido en cuenta que la supuesta persona que le atendió no vive en mi domicilio,
verificándose que el acto administrativo no fue debidamente diligenciado de conformidad con lo dispuesto en la
Ley N° 27444 – Ley del Procedimiento Administrativo General; en cuanto a la eficacia de las notificaciones,
cabe precisar que Sala Suprema1 ha reiterado en numerosa jurisprudencia que conforme al artículo 21 numeral
21.1) de la Ley N° 27444, Ley del Procedimiento Administrativo General, la notificación personal se hará en el
domicilio que conste en el expediente, o en el último domicilio que la persona a quien deba notificar haya
señalado ante el órgano administrativo en otro procedimiento análogo en la propia entidad dentro del último
año. En ese sentido, el numeral 21.3, del artículo 21 de la Ley N° 27444, modificado por el artículo 1 del
Decreto Legislativo N.º 1029, señala: "En el acto de notificación personal debe entregarse copia del acto
notificado y señalar la fecha y hora en que es efectuada, recabando el nombre y firma de la persona con quien
se entienda la diligencia. Si ésta se niega a firmar o recibir copia del acto notificado, se hará constar así en el
acta, teniéndose por bien notificado. En este caso la notificación dejará constancia de las características del
lugar donde se ha notificado".
Asimismo, en el considerando CUARTO: Análisis numeral 14, señala: “En ese sentido, la sanción administrativa
glosada satisface el presupuesto que contempla la norma legal invocada, citando el Informe Nro. 304-2014-FR-SGUC-
GDU-MC. Así, es conveniente precisar que: “Adicionalmente, el artículo 6.2. permite que se pueda motivar mediante la
aceptación íntegra de los pareceres o dictámenes previos existentes en el expediente, en cuyo caso será necesario sólo
la cita expresa del documento que le sirve de sustento y de su ubicación dentro del expediente para la accesibilidad del
administrado (motivación in alliunde)”. (MORÓN URBINA, Juan Carlos. Comentarios a la Ley del Procedimiento
Administrativo General. Pág. 147).
Al respecto, acerca del derecho a la motivación de las decisiones de la administración, el Tribunal
Constitucional2 señala, en términos exactos, lo siguiente: “Cabe acotar que la Constitución no establece una
determinada extensión de la motivación, por lo que su contenido esencial se respeta siempre que exista
fundamentación, congruencia entre lo pedido y lo resuelto y, por sí misma, exprese una suficiente justificación
de la decisión adoptada, aun si esta es breve o concisa o se presenta el supuesto de motivación por remisión.
La motivación de la actuación administrativa, es decir, la fundamentación con los razonamientos en que se
apoya, es una exigencia ineludible para todo tipo de actos administrativos, imponiéndose las mismas razones
para exigirla tanto respecto de actos emanados de una potestad reglada como discrecional. El tema de la
motivación del acto administrativo es una cuestión clave en el ordenamiento jurídico-administrativo, y es objeto
1
Sentencia Rev. Jud. N° 4701-2012-Lima (Considerando octavo)
2
Sentencia recaída en el Expediente N.º 0091-2005-PA/TC. Fundamento Noveno
2
central de control integral por el juez constitucional de la actividad administrativa y la consiguiente supresión de
los ámbitos de inmunidad jurisdiccional. Constituye una exigencia o condición impuesta para la vigencia
efectiva del principio de legalidad, presupuesto ineludible de todo Estado de derecho. A ello, se debe añadir la
estrecha vinculación que existe entre la actividad administrativa y los derechos de las personas. Es indiscutible
que la exigencia de motivación suficiente de sus actos es una garantía de razonabilidad y no arbitrariedad de
la decisión administrativa. En esa medida, este Tribunal debe enfatizar que la falta de motivación o su
insuficiencia constituye una arbitrariedad e ilegalidad, en la medida en que es una condición impuesta por la
Ley N.º 27444. Así, la falta de fundamento racional suficiente de una actuación administrativa es por sí sola
contraria a las garantías del debido procedimiento administrativo”.
En virtud a lo expuesto, se puede afirmar que el derecho a la debida motivación de las decisiones de la
administración radica en la existencia de congruencia entre lo pedido por el administrado y lo resuelto por la
administración y, en una suficiente justificación de la decisión adoptada. Asimismo, se debe entender que
existe una obligación de las entidades públicas de respetar los principios constitucionalmente reconocidos,
dentro de los cuales se encuentra el derecho de defensa y el debido procedimiento; de lo contrario, el acto
administrativo emitido soslayando tales derechos carecería de validez.
Con relación al derecho de defensa el numeral 14 del artículo 139º de la Constitución Política del Perú,
dispone que nadie puede ser privado de este derecho en ningún estado del proceso; sobre este aspecto, el
Tribunal Constitucional ha señalado que “(…) el debido proceso y los derechos que conforman su contenido
esencial están garantizados no sólo en el seno de un proceso judicial, sino también en el ámbito del
procedimiento administrativo (…)”3; siendo el derecho de defensa parte del derecho del debido proceso, el cual
“(…) se proyecta como principio de interdicción para afrontar cualquier indefensión y como principio de
contradicción de los actos procesales que pudieran repercutir en la situación jurídica de algunas de las partes,
sea en un proceso o procedimiento, o en el caso de un tercero con interés”4 .
TERCERO. – En el considerando CUARTO: Análisis numeral 15, señala: “De lo expuesto se colige nítidamente
que el administrado ahora demandante, fue debidamente notificado con la sanción administrativa antes descrita con las
formalidades que establece la ley bajo comentario; cuyo acto se encuentra corroborado con la interposición del citado
recurso de reconsideración, el cual evidentemente ocurrió en la medida que el actor tomó conocimiento oportuno de
aquella decisión administrativa; bajo la atingencia que, a la par de la norma legal descrita, no es indispensable ni
obligatorio la remisión del Informe en el que se sustentó la decisión administrativa anotada; ello en la medida que el acto
aludido fue debidamente motivado citándose las conclusiones de dicho Informe, al cual el administrado podía acceder de
forma directa. De ahí que no se ha incurrido en causal de nulidad prevista en el numeral 10.1 del artículo 10° de la
acotada Ley N° 27444; por lo que la pretensión propuesta en cuanto a este extremo, deviene en infundada.”
Sobre particular, hay que tener en cuenta lo que establece en el TUO de la Ley 27444 en su Artículo 6°
Motivación del acto administrativo numerales 6.2 y 6.3 señala: “6.2 Puede motivarse mediante la declaración
3
Fundamento 13º de la sentencia emitida en el expediente N.º 8605-2005-AA/TC
4
Fundamento 14º de la sentencia emitida en el expediente N.º 8605-2005-AA/TC
3
de conformidad con los fundamentos y conclusiones de anteriores dictámenes, decisiones o informes obrantes
en el expediente, a condición de que se les identifique de modo certero, y que por esta situación constituyan
parte integrante del respectivo acto. Los informes, dictámenes o similares que sirvan de fundamento a la
decisión, deben ser notificados al administrado conjuntamente con el acto administrativo.”, y “6.3 No son
admisibles como motivación, la exposición de fórmulas generales o vacías de fundamentación para el caso
concreto o aquellas fórmulas que por su oscuridad, vaguedad, contradicción o insuficiencia no resulten
específicamente esclarecedoras para la motivación del acto.
No constituye causal de nulidad el hecho de que el superior jerárquico de la autoridad que emitió el acto que
se impugna tenga una apreciación distinta respecto de la valoración de los medios probatorios o de la
aplicación o
interpretación del derecho contenida en dicho acto. Dicha apreciación distinta debe conducir a estimar parcial
o
totalmente el recurso presentado contra el acto impugnado.”
En el presente caso, la Sanción Administrativa N.º 227-2015-SGCMyS-GSCYCM/MDC de fecha 15 de julio de
2015; no cumplió con los numerales antes expuesto por cuanto el Informe N.º 304-2014-FR-SGUC-GDU-MC,
que sirvió de fundamento a la decisión de la sanción no se me notifico conjuntamente con el acto
administrativo y ello se puede apreciar en mi recurso de reconsideración en el fundamento de hecho numeral 2
le indico que no se me ha notificado de la infracción como se puede apreciar en el anexo 1-G de mi demanda
como puede apreciar en la imagen siguiente:
(…)
4
Por lo anteriormente expuesto, se advierte que la entidad demandada no ha probado que me haya notificado el
Informe N.º 304-2014-FR-SGUC-GDU-MC, que sirvió de fundamento a la decisión de la sanción,
transgrediendo el debido proceso y el derecho de defensa que tiene todo administrado de acuerdo a ley.
Del mismo modo, el Tribunal Constitucional manifiesta que “(…) el derecho de defensa consiste en la facultad
de toda persona de contar con el tiempo y los medios necesarios para ejercerlo en todo tipo de procesos,
incluidos los administrativos, lo cual implica, entre otras cosas, que sea informada con anticipación de las
actuaciones iniciadas en su contra” (Exp. N.º 0649-2002-AA/TC FJ 4)”5.
Agrega el referido Tribunal que: “queda clara la pertinente extrapolación de la garantía del derecho de defensa
en el ámbito administrativo sancionador y con ello la exigencia de que al momento del inicio del procedimiento
sancionador se informe al sujeto pasivo de los cargos que se dirigen en su contra, información que debe ser
oportuna, cierta, explícita, precisa, clara y expresa con descripción suficientemente detallada de los hechos
considerados punibles que se imputan, la infracción supuestamente cometida y la sanción a imponerse, todo
ello con el propósito de garantizar el derecho constitucional de defensa”6.
Otras garantías del debido procedimiento, y en especial cuando se está frente al ejercicio de la potestad
sancionadora, son la sujeción a los principios de legalidad y tipicidad, recogidos en los numerales 1 y 4 del
artículo 248º del TUO de la Ley N.º 27444. El primero prescribe que solo por norma con rango de ley cabe
atribuir a las entidades la potestad sancionadora y la consiguiente previsión de las consecuencias
administrativas que a título de sanción son posibles de aplicar a un administrado, las que en ningún caso
habilitarán a disponer la privación de libertad. El segundo, que solo constituyen conductas sancionables
administrativamente las infracciones previstas expresamente en normas con rango de ley mediante su
tipificación como tales, sin admitir interpretación extensiva o analogía. Las disposiciones reglamentarias de
desarrollo pueden especificar o graduar aquellas dirigidas a identificar las conductas o determinar sanciones,
sin constituir nuevas conductas sancionables a las previstas legalmente, salvo los casos en que la ley o
decreto legislativo permita tipificar infracciones por norma reglamentaria.
Por su parte, el principio de tipicidad -que constituye una manifestación del principio de legalidad- exige que las
conductas consideradas como faltas estén definidas con un nivel de precisión suficiente, de manera que el
destinatario de las mismas pueda comprender sin dificultad o estar en condiciones de conocer y predecir las
consecuencias de sus actos; ello a partir de la previsión clara de la conducta proscrita y de la sanción
aplicable7.
Aunque el artículo en mención establece que solo constituyen conductas sancionables las infracciones
previstas en normas con rango de ley, admite que la tipificación pueda hacerse también por medio de
reglamentos, pero claro, siempre que la ley habilite tal posibilidad. Al respecto, el Tribunal Constitucional ha
5
Fundamento 4º de la sentencia emitida en el expediente N.º 2659-2003-AA/TC.
6
Fundamento 14º de la sentencia emitida en el expediente N.º 02098-2010-PA/TC.
7
Fundamento 8º de la Sentencia emitida por el Tribunal Constitucional en el expediente N.º 05487- 2013- AA/TC.
5
aclarado que la precisión de lo considerado como antijurídico desde un punto de vista administrativo no está
sujeta a una reserva de ley absoluta, sino que puede ser complementada a través de los reglamentos8.
CUARTO.- En el considerando CUARTO: Análisis numerales 16, 17, 18 y 19, señala: “16.En cuanto concierne
a la Resolución de Gerencia N° 18-2015/GSCYCM/MC de fecha 27 de noviembre de 2015; el demandante sostiene
que la Gerencia de Seguridad Ciudadana y Control Municipal de la Municipalidad Distrital de Comas; queriendo
justificar su arbitrariedad rectifica el supuesto error material en relación con la dirección donde se cometió la
infracción: Calle Los Pantanos s/n lote 175 Ex Fundo Chacra Cerro Distrito de Comas. Precisando que esta
Resolución que resuelve el recurso de apelación no fue notificada como establece el numeral 24.1 del artículo 24°
de la Ley de Procedimientos Administrativos General, esto es, a más tardar dentro del plazo de cinco (5) días, a
partir de la expedición del acto que se notifique; que, el numeral 31.2 del artículo 31° de la Ley citada, ha dispuesto
que las entidades no emiten ningún procedimiento expreso confirmatorio de la aprobación automática, debiendo
solo realizar la fiscalización posterior. Asimismo, manifiesta que la sanción se ha fundamentado en un documento
que no es relacionado con lo ejecutado (Informe N° 103-2014-LOPL-SGCMYSGAT/MDC de fecha 10 de octubre de
2015), el cual tiene una fecha que no coincide con el informe porque éste es del año 2014 y la fecha del año 2015;
asimismo vuelve a indicar la calle 2 la que debió supuestamente intervenirse, sin embargo, intervienen su domicilio
infringiéndose el debido proceso que tiene todo administrado.17. Así, la arbitrariedad que hace alusión el
demandante se circunscribe a un mero argumento de defensa, en tanto y en cuanto la demanda no fundamenta o
señala en qué consiste aquel hecho considerado arbitrario; pues, en contrario, no se ha demostrado que la
Resolución de Sanción Administrativa haya comprendido un inmueble diametralmente distinto al que es objeto de
esta decisión administrativa. En ese sentido, la rectificación de errores se ha efectuado bajo el imperio de lo
dispuesto por el artículo 201° de la Ley 27444; coligiéndose que el numeral 201.1 de esta norma: “Los errores
materiales o aritméticos en los actos administrativos pueden ser rectificados con efecto retroactivo, en cualquier
momento de oficio o a instancia de los administrados, siempre que no se altere lo sustancial de su contenido ni el
sentido de la decisión”.18.En este contexto, demandante no ha probado que se haya alterado la Resolución en lo
sustancial de su contenido ni el sentido de la decisión. Y en cuanto a la notificación con las Resoluciones
Administrativas sub judice, tal como ha quedado líneas arriba, el actor ha sido debidamente notificado con las
Resoluciones en comento, dando lugar al ejercicio irrestricto de su derecho de defensa. De este modo, no se
advierte transgresión de norma constitucional o legal que haga viable la nulidad que propone en torno a esta
Resolución; máxime que tampoco se ha acreditado de modo fehaciente que la sanción en cuestión haya afectado el
derecho de propiedad protegido por el artículo 70° de la Constitución Política del Perú, sino, por el contrario, ha
versado sobre áreas de dominio público. Por último, el error en cuanto a la fecha del Informe N° 103-2014, esto es,
el haberse referido al año 2015, deviene en intrascendente e irrelevante que no genera indefensión alguna; por lo
que igualmente la demanda en cuanto a este extremo, debe desestimarse.” 19. Finalmente en cuanto a la
Resolución de Gerencia N° 062-2015-GSCYCM/MC de fecha 15 de setiembre de 2016, expedida por el Gerente de
Seguridad Ciudadana y Control Municipal que resolvió rectificar el error material de la Resolución Gerencial N° 018-
2015-GSCYCM/MC de fecha 27 de noviembre de 2015; tal como se ha precisado supra la rectificación del error
material se ha realizado conforme a lo dispuesto por el citado artículo 201° de la Ley 27444; de suerte que, en igual
sentido, la demanda incoada respecto de este acto administrativo, deviene en infundada; corriendo igual suerte la
pretensión accesoria de indemnización por daños y perjuicios;
8
Fundamento 9º de la Sentencia emitida por el Tribunal Constitucional en el expediente N.º 02050- 2002- AA/TC
6
Que, el numeral 210.1 del Artículo 210° del Texto Único Ordenado de la Ley N° 27444, Ley de Procedimiento
Administrativo General, señala que los errores materiales o aritméticos en los actos administrativos pueden ser
rectificados con efecto retroactivo, en cualquier momento, ya sea de oficio o a instancia de los administrados,
siempre que no se altere lo sustancial de su contenido ni el sentido de la decisión. De acuerdo a García de
Enterría y Tomás-Ramón Fernández, el acto rectificado seguirá teniendo el mismo sentido después de la
rectificación. La única finalidad es eliminar los errores de tipeo o de suma con el fin de evitar cualquier
equivocación; En ese sentido, se podría sostener que un error es corregible si es que con su corrección no se
afecta el sentido del acto9";
Que, asimismo, Morón Urbina señala, citando a Forsthoff, lo siguiente: "En términos generales parece que todo
acto administrativo afectado de irregularidad debe ser declarado defectuoso. Pero hay irregularidades respecto
de las cuales carecería de todo fundamento racional atribuirles un efecto sobre la eficacia jurídica. Citemos,
por ejemplo: las erratas en la escritura, la designación errónea del destinatario, pero sin que subsista duda
sobre su identidad personal, la cita de una ley alegada con mención equivocada del artículo o de la página del
Boletín Oficial (siempre que sea fácil determinar el sentido de lo alegado), etc. En todos estos casos se trata de
faltas sin importancia que, con arreglo al lenguaje común, habría que llamar equivocaciones, que en ningún
modo pueden convertir en defectuoso el acto administrativo, y cuyo efecto, portante, no puede ser la
inexistencia jurídica del mismo, sino la mera necesidad de corregirlas10";
Que, tal como puede apreciarse, si el error no es esencial, esto es, no afecta el sentido del acto administrativo,
la propia autoridad que emitió el acto puede corregirlo. No es necesario que ese pedido sea de parte, ni que se
derive el expediente al superior del órgano que emitió el acto. Ello es una expresión del principio de celeridad,
que consiste en que quienes participen en el procedimiento realice todas aquellas actuaciones que permitan
obtener una decisión en el tiempo más breve que sea posible, evitando así cualquier vulneración a los
derechos de las partes o al interés público;
Que, queda proscrita cualquier rectificación de oficio que, corrigiendo los supuestos errores aritméticos o
materiales, en realidad modifiquen la decisión final contenida en el acto administrativo. Incluso si el órgano
administrativo competente identificara que el acto en cuestión ha incurrido en una causal de nulidad, no puede
modificar su contenido, sino que deberá solicitar a su superior jerárquico para que este analice y evalúe si
procede declarar la nulidad de oficio de ese acto. Por consiguiente, las clases de errores no esenciales
señalados en el TUO de la LPAG se pueden definir de la siguiente manera: i) Errores aritméticos: son errores
en la consignación de números o la operación matemática o lógica de algunas unidades que no dejan lugar a
9
García De Enterría, Eduardo y Fernández Rodríguez, Tomás-Ramón. Curso de Derecho Administrativo, Duodécima edición. Madrid: Civitas
Ediciones, 2005, p667.
10
Morán Urbina, Juan Carlos. Comentarios a la Ley del Procedimiento Administrativo General. Gaceta Jurídica, Decimo Segunda Edición: octubre 2017.
Página 143 — 150.
7
dudas de que fue un error de consignación formal. ii) Errores materiales: son errores de tipeo del texto, que no
cambia accidentalmente el sentido primigenio de la decisión contenida en el acto administrativo;
Que, si la rectificación de un error no resulta trascendente sobre el contenido o el sentido del acto
administrativo, entonces la autoridad puede corregir ese error. En suma, la corrección material es excepcional,
ha de admitirse sólo con criterio restrictivo y no podrá encubrirse bajo tal denominación, a actos que
constituyen una verdadera revocación del acto original. Sólo puede ser dispuesta por el mismo órgano que
dictó el acto, ya que él es el único que puede dar fe de que lo que se modifica es tan sólo un error material o
de transcripción y no un error de concepto o una decisión equivocada. Por ello, cuando el error es declarado
por una autoridad superior o por la justicia, ya no será una rectificación, sino que podrá tratarse de una
extinción, sustitución, etc., según cuál sea la actitud que tome el órgano y cómo valore el error material.
Que, a hora bien, mediante la resolución materia de rectificación; Señalándose que por un error de material en
la Resolución de Sanción N° 227-2015-SGCMYS-GSCYCM/MD, de fecha 15 de julio del 2015, debiendo
consignar como lugar donde se cometió la infracción Calle Los Pantanos S/N lote 175 Ex – Fundo Chacra
Cerro Distrito de Comas, ratificando en todos los demás extremos el contenido de la citada Resolución. No
obstante, el hecho de ser otra dirección la sanción, no es una cuestión de error material o aritmético, que
establece el artículo 210°, numeral 210.1 del TUO de la LPAG, toda vez que, el hecho de imponerse una
medida pecuniaria y de demolición de domicilio, cambia sustancialmente el sentido de la sanción que se había
impuesto dentro de un procedimiento administrativo sancionador, y el hecho de que, estando en la etapa de
ejecución coactiva, se diga que por un error me he olvidado también imponer a un domicilio que no
corresponde, implica soslayar el principio del debido procedimiento administrativo, el derecho a la debida
motivación de resoluciones y sobre todo el derecho a la defensa, principios rectores de todo procedimiento
administrativo, más aún sin estamos dentro de un procedimiento administrativo sancionador, como es el
principio al debido procedimiento administrativo, que el mismo congloba, el derecho a obtener una resolución
debidamente motivado, así como el derecho a no ser privado del derecho a la defensa en ninguna etapa del
procedimiento, derechos constitucionalmente protegidos, los mismos que la autoridad está obligado a respetar
en todo procedimiento administrativo, toda vez que el principio de legalidad impone actuar con respeto a la
Constitución, contraviene evidentemente, los principios rectores ya señalados de un procedimiento
administrativo sancionador, soslayándose el principio de legalidad, el principio al debido procedimiento, el
derecho a una debida motivación de la resolución así como el derecho a la defensa, establecido para todo tipo
de procedimiento administrativo, contenidos en el artículo 139° inciso 3, 5 y 14 de la Constitución Política del
Perú de 1993, así como el artículo IV, numeral 1.1, 1.2 del Título Preliminar, así como el artículo 246°, numeral
2 del TUO de la LPAG, lesionando derechos fundamentales del administrado, en consecuencia, una vez más
la resolución materia de apelación deviene en nulo.
QUINTO. - Se advierte el agravio vulnerando nuestro derecho a la tutela jurisdiccional efectiva, entendiéndose
por dicho derecho que tiene todo justiciable de obtener una decisión final contenida en una Sentencia, que sea
8
producto de un adecuado, razonado y coherente análisis factico y jurídico de todos los elementos necesarios
para hacer eficaz el derecho contenido en la norma jurídica vigente.
IV. NATURALEZA DEL AGRAVIO:
3.1 La naturaleza del agravio causa un daño moral a mi familia, puesto que el demandante es una persona de
la tercera edad, padre de familia con conviviente a mi cargo, se produce una sentencia injusta basada en
cuestiones generales.
3.2 La naturaleza del agravio causa un daño económico a mi familia, puesto que no sólo he tenido que mandar
hacer un portón nuevo también he tenido que levantar paredes y columnas, así como de realizar gastos
económicos para impugnar la resolución que declara infundada mi demanda.
3.3 Resulta evidente que en la presente sentencia se ha vulnerado las normas que garantizan el derecho al
debido proceso, el derecho de defensa que le asiste al administrado y que está consagrado en la
Constitución Política del Perú y en las diversas normas conexas. En tal sentido, solicito que se revoque la
sentencia que declara infundada mi demanda.
V. FUNDAMENTACIÓN JURÍDICA:
Constitución Política del Estado: Art. 139º Inc. 3)
TUO -Ley que regula el Proceso Contencioso Administrativo de la Ley N.º 27584 Art. 28º numeral 28.2
literal g)
VI. PRETENSIÓN IMPUGNATORIA:
Mediante el presente Recurso Impugnatorio nuestra pretensión consiste en que el Superior Jerárquico
proceda a REVOCAR o ANULAR la resolución apelada.
POR LO TANTO:
A Usted Señor Juez, solicito conceder la apelación interpuesta, con efecto suspensivo, consecuentemente,
proceda a elevarlo a la Sala Laboral correspondiente, a fin que esta resuelva conforme a Ley.
PRIMER OTROSI DIGO: Adjunto en calidad de anexos la documentación siguiente:
1. Cedula de Tasa de Apelación
2. Cedula de Notificación
Lima Norte, 13 de enero del 2021
9
Sr. Julio Jesús Sulca Taboada
10