0% encontró este documento útil (0 votos)
52 vistas5 páginas

Introducción al Conductismo en Psicología

El conductismo, liderado por Watson, define la psicología como la ciencia de la conducta, enfocándose en el estudio objetivo de comportamientos observables y el aprendizaje como un proceso central en la formación de la personalidad. Se distingue entre conductas evidentes y privadas, y se argumenta que los trastornos neuróticos son el resultado de procesos de aprendizaje. A pesar de las críticas a su enfoque, el conductismo ha influido en la comprensión del comportamiento humano y la importancia del entorno en el aprendizaje.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
52 vistas5 páginas

Introducción al Conductismo en Psicología

El conductismo, liderado por Watson, define la psicología como la ciencia de la conducta, enfocándose en el estudio objetivo de comportamientos observables y el aprendizaje como un proceso central en la formación de la personalidad. Se distingue entre conductas evidentes y privadas, y se argumenta que los trastornos neuróticos son el resultado de procesos de aprendizaje. A pesar de las críticas a su enfoque, el conductismo ha influido en la comprensión del comportamiento humano y la importancia del entorno en el aprendizaje.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CONDUCTISMO:

Para el psicólogo conductista, la psicología es la ciencia de la conducta. Esta


definición tiene dos elementos importantes: En primer lugar el objeto de estudio de la
psicología es la conducta. En segundo lugar, establece que el procedimiento elegido
para estudiarla es el método científico. El propósito de la psicología consiste en
explicar, predecir, modificar el comportamiento del hombre.

Definición de Conducta:

En psicología conductista hablamos de conducta para referirnos a toda actividad


desarrollada por un organismo vivo. De hecho, incluye “todas y cada uno de los
cambios que pueden ocurrir en un organismo o en cualquier parte de él “(Wolpe 1958).

Hay comportamientos evidentes para el observador, como comer, caminar etc. que
son conductas intencionales: persiguen un fin y son voluntarias. Y otros
comportamientos que incluyen respuestas reflejas o automáticas frente a algún
estimulo o situación.

Conductas privadas:

Se denomina conductas privadas o encubiertas a fenómenos tales como los


pensamientos, ideas, expectativas, afectos y emociones cuya ocurrencia no puede ser
comprobada directamente por el observador. Se accede a ellas en forma indirecta, a
través de la verbalización del sujeto que las experimenta o por el efecto que tienen
sobre conducta observable.

Para que el estudio de conductas privadas no caiga en un plano especulativo, es


necesario relacionarlas siempre con fenómenos objetivos. Es difícil establecer con
precisión lo que un sujeto piensa o desea, podemos valorar el efecto de sus
emociones, ideas sobre la conducta manifiesta.

Aprendizaje:

La mayoría de nuestras conductas fueron adquiridas desde el nacimiento y a lo largo


de la vida. Este proceso lo conocemos como aprendizaje y ocupa un papel central en
el desarrollo de la personalidad.

La adquisición de patrones específicos de conducta, incluyendo nuestros valores,


creencias y actitudes depende de nuestra interacción con el medio familiar, social y
cultural en que vivimos.

La conducta no siempre refleja los patrones familiares, porque los sujetos no son
receptores pasivos de la influencia del medio; ellos actúan, a su vez, sobre su entorno
al que pueden modificar. El aprendizaje no es un proceso unidireccional, sino una
compleja secuencia de interacciones.

No todas nuestras conductas son aprendidas, poseemos también un repertorio de


respuestas innatas. Respuestas biológicamente determinadas que no requieren un
aprendizaje previo.
El aprendizaje ocurre siempre en sujetos que tienen una determinada constitución
genética. Las personas difieren su reactividad emocional y tales diferencias pueden
facilitar o inhibir el desarrollo de respuestas agresivas o depresivas. La capacidad de
adquirir conductas nuevas también es variable. El resultado final depende siempre de
la interacción entre los factores constitucionales y la relación el medio.

La teoría conductista tiene varias críticas que persisten hasta la actualidad, un


concepto muy importante es el problema de las causas en psicoterapia conductista.
Hay un concepto erróneo de que la terapia del comportamiento es “sintomática”,
porque trata el síntoma neurótico y no se ocupa de las causas subyacentes. En la
concepción conductista los fenómenos neuróticos no constituyen síntomas de un
conflicto inconsciente y sobre todo, y esto es muy importante, no se piensa que estén
cumpliendo una función defensiva.

Se piensa en cambio que los trastornos neuróticos, es decir las conductas


inconvenientes al sujeto, son el resultado de un proceso de aprendizaje, que es
bastante complejo pero que se puede objetivar y estudiar en forma experimental. El
objetivo de la terapia es primero analizar el trastorno para ver cuáles son los factores
que lo están manteniendo y luego sustituir la conducta neurótica por hábitos más
convenientes.

ORIGENES HISTORICOS: WATSON Y EL CONDUCTISMO

A principios del siglo XX la psicología introspectiva de tradición alemana dominaba la


actividad psicología de las universidades alemanas, donde seguían sosteniendo que el
objeto de estudio de la psicología era la conciencia.

Watson (1878-1958) doctor en Filosofía norteamericano, fue el pionero de un


movimiento que afirmaba que “la conducta del ser humano es el objeto de estudio de
la psicología”.

Su tesis de graduación fue un estudio sobre el aprendizaje del laberinto en ratas


donde muestra interés por la conducta animal ,característicos de sus primeros
trabajos.

Insistió en el hecho de que al estudiar la conducta animal puede dejarse de lado la


conciencia y solamente estudiar lo que el animal hace. Para Watson la conducta es
real objetiva y práctica, en tanto que la conciencia pertenece al reino de la fantasía.

Muchos profesores de Watson coincidían con sus críticas a la psicología tradicional


pero veían su posición como demasiado radical.

En su obra “El conductismo “de 1930 describe la situación que dio lugar a su teoría:
“En 1912, los psicólogos objetivistas arribaron a la conclusión de que ya no podían
seguir trabajando con las fórmulas de Wundt. Esto se debía a que después de 30 años
de instalado el laboratorio, habían probado que la psicología introspeccionista se
basaba en hipótesis falsas: que ninguna psicología que incluyese el problema religioso
mente –cuerpo podría alcanzar resultados verificables. Decidieron que era preciso
renunciar a la psicología o convertirla en una ciencia natural.

El proyecto conductista implica la integración de la psicología a las ciencias naturales.


Queda explicitada la fuerte influencia del positivismo y el deseo de alcanzar niveles de
efectividad y prestigio social del que, en ese entonces, gozaban las demás ciencias.

Watson caracteriza así su proyecto: “El conductismo pregunta ¿Por qué no hacer de lo
que podemos observar el verdadero objeto de la psicología?

Limitémonos a lo observable y formulemos leyes solo relativas en esas cosas,


podemos observar la conducta: lo que el organismo hace y dice. Hablar, es hacer, esto
es, comportarse. El hablar explícito o con nosotros mismos (Pensar) representa un tipo
de conducta objetivo.

Cuando Watson define el objeto de estudio, la conducta, lo hace de determinado


modo: “Limitémonos a los observable”

“La regla que el conductista jamás pierde de vista es. ¿Puedo describir la conducta
que veo en término de estímulo- respuesta? Entendemos por estimulo cualquier objeto
externo y por respuesta todo lo que el animal hace.

En 1913 publica “Psicología tal como concibe el conductista”. Allí afirma que la
conducta humana puede estudiarse tan objetivamente como el funcionamiento de las
maquinas, la conciencia en tanto no es objetiva, no es válida científicamente.

Watson se muestra interesado por superar el dualismo mente –cuerpo, resuelve el


problema eliminando el polo mental y reduciendo al hombre a un organismo cuyo
comportamiento puede explicarse por condicionamientos y actos reflejos.

Watson plantea al comienzo de su teoría un dilema de “renunciar a la psicología o


hacer de ella una ciencia natural”, no parece tal ya que se renuncia a la psicología en
aras de una “fisiología de la conducta” que excluye de su campo a la experiencia
subjetiva humana.

Cuando hablamos, movemos las manos, caminamos, hacemos gestos…toda conducta


compromete el conjunto de nuestro cuerpo.

La psicología conductista comprende poder anticipar y fiscalizar la actividad humana,


para esto debe reunir datos científicos mediante procedimientos experimentales. Solo
entonces el conductista experto le será posible inferir, dados los estímulos, cuál será la
reacción, o, dada la reacción, cual ha sido la situación o el estímulo que lo ha
provocado.

Los mayores cuestionamientos éticos sobre la “psicología objetiva” postulada por


Watson están relacionados a ¿Qué sucede cuando se trata de manipular el
comportamiento de los hombres? Eso solo puede responderse desde el análisis de la
demanda social que el conductista viene a satisfacer. Este aspecto encierra una
concepción marcadamente autoritaria del lugar de la ciencia en la sociedad y que
origina cuestionamientos éticos.
Pero esto no debe impedirnos ver los aportes que realiza a la psicología, entre los
cuales se destaca la importancia del aprendizaje como modelador del comportamiento
humano.

Nuestra conducta no es una cuestión de reflejos condicionados aprendidos por lo que


hoy se llama “condicionamiento clásico”, el nuevo estimulo desencadena la respuesta
(ejemplo de Pavlov)

Watson reduce las pautas complejas de la conducta a series de reflejos simples.


Donde sí hace una concepción a la herencia, es en el aprendizaje de reacciones
emocionales... Reconoce tres pautas innatas de reacción emocional: amor, miedo e
ira, las cuales describe conductualmente.

El aprendizaje emocional no es otra cosa que el condicionamiento de esos patrones


de conducta a nuevos estímulos.

Según este autor, el condicionamiento explica todas las reacciones emocionales. El


modelo watsoniano resulta sin duda insuficiente para explicar el comportamiento
humano, aun dentro del marco conductista. Los propios seguidores de la psicología
conductista le adjudican un rol histórico, como crítico del subjetivismo mentalista e
iniciador de una corriente en la cual otros investigadores (Skinner, Toman)
desarrollaron teorías más elaboradas y de mayor poder explicativo acerca del
aprendizaje. Cabe pues preguntarnos ¿Cuál es el valor histórico de su aporte? Hay
dos aspectos destacables en la postura de Watson: su objetivo de “anticipar y
fiscalizar la actividad humana”, su psicología pretende responder a la demanda social
y está es la clave de veloz desarrollo del conductismo en Estados Unidos.

El otro aspecto es su concepción del aprendizaje, mas allá de sus carencias, centra
las causas del comportamiento humano en los factores ambientales. Esto jerarquizó el
papel de la educación, de las experiencias de la vida y muy especialmente, abre
posibilidades de la reeducación como modificación del comportamiento alterado. Se da
así un importante paso en la desmitificación de la enfermedad mental, la jerarquización
de la educación y la búsqueda de la explicación del comportamiento humano en la
historia personal concebida como sucesión de aprendizajes.

Bibliografía:

Carro S.; De la Cuesta P.; Giorgi V.; “Notas para una Introducción al estudio de las
Teorías Psicológicas” Publicaciones Ceup.; Montevideo, Uruguay

Chertock A.; “Las causas de nuestra conducta”; Montevideo; 1998

También podría gustarte