TRABAJO ROPA USADA
Un nuevo libro revela que en países como Reino Unido y Estados Unidos, la mayoría de la ropa
que la gente dona pensando que ayudará a alguien, en realidad termina siendo exportada y
vendida en el exterior. Y esto forma parte de una gigantesca industria global de ropa de segunda
mano que vale $us 4.300 millones, según argumenta Andrew Brooks, profesor de estudios de
desarrollo del King’s College de Londres, en su libro Clothing Poverty.
De acuerdo al autor, y cifras de Naciones Unidas, el principal exportador de ropa usada del mundo
es Estados Unidos, seguido de Reino Unido, Alemania, Corea del Sur y Holanda alentados por las
organizaciones de caridad y compañías de reciclaje, los donantes se sienten “cada vez más
dispuestos a entregar estas prendas a tiendas, bancos de ropa o contenedores para que
encuentren nuevos dueños” en los países en vías de desarrollo.
Distintos lugares
El viaje de salida de la ropa donada es complejo y varía, dependiendo del tipo de prenda de ropa,
encontró el estudio del profesor Brooks, quien menciona por ejemplo que, camisas formales
blancas regularmente terminan en Pakistán, donde hay una gran demanda entre los abogados.
Los abrigos de invierno a menudo viajan a Europa oriental y las camisetas de manga corta y
pantaloncillos cortos terminan en África.
El estudio asegura que, en ocasiones, la ropa donada incluso termina siendo exportada a los
países donde fueron fabricadas inicialmente, mercados como Kenia, Pakistán y Filipinas. Y
muestra que gran parte de las toneladas de ropa de segunda mano donadas en Europa occidental
y América del Norte terminan en las economías en desarrollo.
En efecto, una cantidad importante de ropa usada que se recolecta en Estados Unidos termina en
América Latina, esto a pesar de que varios países, incluidos México y Bolivia los prohíben.
En Bolivia burlan la norma
Desde el año 2006, Bolivia tiene un decreto que establece de ilegal el negocio de los “ropavejeros”;
sin embargo, la venta y comercio sigue, publica la profesora Kate MacLean, investigadora del
King’s College de Londres y la Universidad de Birbeck, quien halló que a pesar de la prohibición,
ésta “es una industria enorme” en el país (…) Los mercados donde se venden estas prendas se
han expandido a un ritmo extraordinario. Se calcula que unas 8.000 toneladas de ropa usada
entran al país cada año, la mayoría proveniente de Estados Unidos vía Chile. Y 93 por ciento de
este contrabando está valuado en más de $us 40.000 millones al año” asegura.
Así, el comercio de ropa usada se ha convertido en un polémico asunto, no sólo en Bolivia sino en
otros países latinoamericanos, donde dicen que esta industria millonaria e ilegal está enterrando
parte de la producción local.
Pros y contras
Andrew Brooks afirma en su libro Clothing Poverty que, aunque el comercio de ropa de segunda
mano ofrece empleos a algunos, por ejemplo, los que se dedican al negocio callejero informal,
también socava la industria textil local en muchos países, dice el experto.
Éste es el caso particular en África subsahariana, donde se vende un tercio de toda la ropa donada
globalmente.
Impacto negativo
Brooks apunta a Ghana como un ejemplo de un país donde la industria local se ha visto afectada
de forma negativa: los empleos en las industrias textil y de ropa cayeron 80 por ciento entre 1975 y
2000. La fuerza laboral de la industria textil nigeriana, que una vez sumó 200.000 empleados, ha
desaparecido, agrega.
En un esfuerzo por proteger sus industrias textiles, algunas naciones africanas han establecido
límites en la importación de ropa usada.
Pero no todos creen que el comercio internacional de ropa de segunda mano es algo malo. Un
estudio publicado por Oxfam en 2005, concluyó que a pesar del daño a la producción textil en
África subsahariana, la importación de ropa de segunda mano, en general, ayudó a la región.
Además de ofrecer a las comunidades pobres un abastecimiento barato de ropa, el comercio
también ofrece un sustento a cientos de miles de personas, dice.
Pero tal como afirma Kate MacKlean de la Universidad de Birbeck, este comercio “es una cruel
ilustración de las desigualdades e injusticias de la globalización”.
“El comercio de ropa usada puede caracterizarse como una consecuencia del insaciable apetito de
los países ricos por los artículos baratos, lo cual ha conducido a una caída en los salarios en la
industria de ropa”.
Y estos artículos desechados en los países ricos -dice la investigadora- terminan en los países
pobres creando a su vez una industria donde unos pocos se están enriqueciendo y otros intentan
difícilmente ganarse la vida con la venta de prendas usadas
Yo les digo que los grandes peces gordos del contrabando que no son más de 30 peces gordos de
la ropa usada que inundan el país con la ropa usada y que se hacen millonarios y ellos venden”,
manifestó en entrevista con CTV.
Ramírez lamentó que siga el contrabando de prendería a medio uso por parte de “estos peces
gordos” y pidió a la Agencia para el Desarrollo de las Macrorregiones y Zonas Fronterizas
(Ademaf), a las Fuerzas Armadas (FFAA), al Control Operativo Aduanero (COA) y a la Aduana
Nacional de Bolivia (ANB) realizar los controles para evitar que ingrese al país esta mercadería que
causa perjuicio económico al sector productivo.
Cientos de comerciantes de ropa usada salieron este lunes en una marcha que recorrió las
principales calles y avenidas de la ciudad de La Paz, exigiendo al Gobierno la derogación del
Decreto Supremo 28761 que prohíbe la importación de este tipo de vestimentas.
Ramírez insistió en que los importadores de ropa usada deben ser procesados y privados de
libertad en cárceles y planteó a los vendedores acogerse a un plan de reconversión que cuente con
un presupuesto de 80 millones de bolivianos para que produzcan ropa nacional o comercialicen
productos nacionales o importados de forma legal.
El pasado 18 de septiembre, la ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, aseguró que no
se derogará el Decreto Supremo 28761. Además, anunció que se reunirán con los
vendedores de ropa usada para abordar el tema de la “reconversión productiva”, con el fin de que
estos comerciantes se dediquen a la venta de ropa nacional y no importada.
“Ya no podemos seguir los bolivianos con la basura americana que trae enfermedad como la
dermatitis y que está haciendo que la gente migre a otros países. De esto son responsables los
grandes contrabandistas y pido que la población que no consuma estos productos”, exhortó Víctor
Ramírez.
El pasado viernes, el diputado Ever Moya (MAS) presentó un proyecto de ley para eliminar la
prohibición a la importación de ropa usada que está establecida en el Decreto Supremo 28761. El
proyecto de ley establece, además, el pago de impuestos para los comerciantes que se dedican a
la venta de ropa usada
DECRETO SUPREMO N°28761
EVO MORALES AYMA
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPUBLICA
CONSIDERANDO:
Que por mandato de la Constitución Política del Estado, la programación del desarrollo
económico del país se debe realizar ejercicio y procura de la soberanía nacional, y la
iniciativa privada recibirá el estímulo y la cooperación del Estado cuando contribuya al
mejoramiento de la economía nacional; es deber del Gobierno Nacional generar e
implementar políticas públicas en beneficio, fortalecimiento, protección y promoción del
desarrollo productivo del País.
Que el pueblo boliviano ha revalorizado su Ser y Dignidad Nacional, tomando conciencia
del daño económico provocado al
Estado, por la implantación de la ?Nueva Política Económica? a través del Decreto
Supremo Nº 21060 de 29 de agosto de
1985, que entre otros aspectos, establece un régimen de libre importación de bienes; y que
solo fortaleciendo, protegiendo y promocionando la producción nacional se logrará un
Estado competitivo y económicamente independiente, con capacidad
de cubrir su mercado interno y exportar productos terminados, para dejar de ser
exportadores de materias primas.
Que el Artículo 3 de la Ley Nº 1990 de 28 de julio de 1999 ? Ley General de Aduanas,
determina que la Aduana Nacional
? AN es la institución encargada de vigilar y fiscalizar el paso de mercancías por las
fronteras, puertos y aeropuertos del país intervenir en el tráfico internacional de mercancías
para los efectos de la recaudación de los tributos que agravan las mismas, y de generar las
estadísticas de ese movimiento, sin perjuicio de otras atribuciones o funciones que les fijen
las
Leyes. Que el Artículo 85 de la Ley Nº 1990 determina que no se permitirá la importación
o ingreso aduanero nacional de mercaderías nocivas para el medio ambiente, la salud y la
vida humana, animal o contra la seguridad del estado y el sistema económico financiero de
la Nación y otras determinaciones de la Ley expresa.
Que una gran cantidad de la población del país se ve forzada a recurrir a la
comercialización de prendería usada como forma de subsistencia, debido a la falta de
empleos. Y que más del 90% de la mercancía clasificada como ropa usada, ingresa por la
vía del contrabando y otro alto porcentaje es ropa usada de beneficencia o donaciones, que
al comercializarse en nuestro territorio se convierten en actividad ilegal.
Que el Decreto Supremo Nº 28614 de 31 de enero de 2006, otorga un plazo de 6 meses a la
importación de las mercancías clasificadas como prendería usada y faculta a los Ministerios
de Hacienda, Planificación del Desarrollo, Producción y
Microempresa, y Salud y Deportes, analizar la solución integral al tema de la prendería
usada.
Que en el marco del Plan Nacional de Desarrollo, es política del gobierno el fortalecimiento
de la producción nacional y la protección del mercado interno, por lo que es decisión
política el llegar a la prohibición total de la importación de ropa usada combatir el
contrabando.
Que en reunión del Consejo Nacional de Política Económica y Social? CONAPES del 19
de junio de 2006, se determinó aprobar el presente Decreto Supremo, a solicitud del
Ministerio de Hacienda.
EN CONSEJO DE MINISTROS,
D E C R E T A:
ARTICULO 1.- (OBJETO). El presente Decreto Supremo tiene por objeto aprobar de
manera excepcional y definitiva los plazos para la importación y comercialización de
mercancía clasificada como prendería usada, y establecer los lineamientos de la
reconversión productiva.
ARTÍCULO 2.- (DEFINICIONES). Para efectos del alcance del presente Decreto
Supremo, se utilizarán las definiciones señaladas en el Artículo 2 del Decreto Supremo Nº
27340 de 31 de enero de 2004 y la definición de importación establecida en el Artículo 82
de la Ley Nº 1990 ? Ley General de Aduanas.
ARTÍCULO 3.- (PROHIBICIONES). Sin perjuicio de las prohibiciones establecidas en
la Ley General de Aduanas en otras normas legales y en las señaladas en las notas legales
adicionales de cada sección o capítulo del Arancel Aduanero de
Importación, se prohíbe.
La importación a territorio nacional de mercancías clasificada como prendería usada, a
partir del 21 de abril de 2007 indefectiblemente.
La comercialización de la mercancía señalada en el párrafo anterior a partir del 1 de marzo
de 2008 indefectiblemente.
La importación y comercialización de mercancía clasificada como prendería vieja,
desechos, desperdicios, ropa íntima, de cama y de tocador.
ARTICULO 4.- (CONDICIONES PARA LA IMPORTACION Y
COMERCIALIZACION). La importación y comercialización de la mercadería
clasificada como prendería usada durante los períodos considerados como permitidos,
deberá cumplir con los siguientes requisitos:
Certificado Sanitario de desinfección en origen o procedencia y Certificado de desinfección
otorgado en destino emitido por el Ministerio de Salud y Deportes o por la empresa que
éste concesione para efectuar la desinfección y control sanitario en Aduanas de destino
autorizadas.
Documentos que acrediten la propiedad y cumplimiento de pagos impositivos a la
importación.
La Aduana Nacional regulará la importación y despacho de prendería usada únicamente en
tres (3) Administraciones
Aduaneras autorizadas a este efecto; autorización que se otorgará en mérito a criterios de
volumen y peso de prendería usada nacionalizada en los tres últimos años.
ARTÍCULO 5.- (RECONVERSION PRODUCTIVA).
I. En el marco de las políticas de promoción productiva del Plan Nacional de Desarrollo se
priorizará el acceso al crédito y la tecnología para pequeños productores de manufactura
textil y confecciones.
II. El Ministerio de Producción y Microempresa realizará las gestiones necesarias para que
el sector privado, realice acuerdos de VENDO BOLIVIANO y apoye la capacitación de los
vendedores minoristas de ropa usada.
III. El Ministerio de Producción y Microempresa por medio del Viceministerio de
Comercio y Exportaciones en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores y
Culto y el Centro de Promoción Bolivia? CEPROBOL, estructurará el Plan Nacional de
apertura y consecución de mercados de exportación para las iniciativas productivas.
ARTICULO 6.- (NORMAS FITOSANITARIAS). Se instruye al Ministerio de
Relaciones Exteriores y Cultos, en coordinación con las instancias que correspondan del
Poder Ejecutivo, iniciar gestiones con la República de Chile, a fin que en la Zona Franca de
Iquique se apliquen las normas fitosanitarias vigentes en dicho país.
ARTICULO 7.- (ADUANAS BI NACIONALES). Se instruye al Ministerio de Hacienda
y al Ministerio de Relaciones
Exteriores y Cultos, agilizar las gestiones para la conformación de un breve plazo de las
Aduanas Nacionales Binacionales entre Bolivia y Chile, para el control aduanero y la lucha
contra el contrabando.
ARTICULO 8.- (COMERCIALIZACION DE ROPA USADA). El Ministerio de Salud
y Deportes en coordinación con las alcaldías Municipales, realizarán controles a los
comercializadores de ropa usada, exigiendo que se exhiban en lugar visible para los
consumidores, los certificados de desinfección y carteles que identifiquen la mercadería
como ropa usada.
ARTÍCULO 9.- (PROHIBICION).
I. A partir de la publicación del presente Decreto Supremo, queda prohibida la
comercialización y venta de ropa usada proveniente de donaciones.
II. El ingreso de donaciones de ropa usada, debe ser autorizado por el Ministerio de
Hacienda y el Ministerio de
Producción y Microempresa, mediante la Resolución Bi ? Ministerial correspondiente, en la
que se consigne el beneficiario y destino final de la misma.
ARTÍCULO 10.- (REGLAMENTACION). Los Ministerios de Hacienda, Producción y
Microempresa y, Salud y Deportes en el ámbito de sus competencias, reglamentarán el
presente Decreto Supremo.
ARTÍCULO 11.- (VIGENCIA DE NORMAS). Se abrogan y derogan todas las
disposiciones contrarias el presente Decreto Supremo. Los Señores Ministros de Estado en
los Despachos de Relaciones Exteriores y Cultos, Planificación del Desarrollo,
Hacienda, Producción y Microempresa y, Salud y Deportes quedan encargados de la
ejecución y cumplimiento del presente
Decreto Supremo.
Es dado en el Palacio de Gobierno de la ciudad de La Paz, a los veintiún días del mes de
junio del año dos mil seis.
FDO. EVO MORALES AYMA, David Choquehuanca Céspedes, Juan Ramón Quintana
Taborga, Alicia Muñoz Alá, Walker San Miguel Rodríguez, Casimira Rodríguez Romero,
Carlos Villegas Quiroga, Luís Alberto Arce Catacora, Abel Mamani Marca, Celinda Sosa
Lunda, Salvador Ric Riera, Hugo Salvatierra Gutiérrez, Andrés Soliz Rada
8.000 toneladas de ropa usada cierra 20 mil
talleres de confección
20 mil talleres bolivianos de confección cerraron debido al ingreso de ocho mil toneladas anuales
de ropa a medio uso al país desde 2005, según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior
(IBES).
Además, la “ropavejería” está a poco de poner en “jaque” a nuevos rubros, a consecuencia de la
diversificación de su mercadería.
Desde hace varios años, las prendas de vestir no son lo único que ofertan los “ropavejeros”, pues
entre su mercadería también figuran desde la ropa de uso íntimo hasta utensilios de cocina.
“De aquí nomás compro porque es más barato”, señala Martha M., una compradora que revuelve
una canasta que contiene centenares de prendas de baño sueltas que alguna vez fueron bikinis
(trajes de baño de dos piezas).
Ante este panorama, encontrar el traje de piscina adecuado es complicado porque, además de
buscar un calzón que haga juego con un corpiño, Martha debe asegurarse de que la ropa de uso
íntimo no esté rota, sucia o incluso manchada en la zona genital.
“Como esto ya ha sido usado por la gente de otros países, así nos llega, pero solo algunas
prendas”, señala la dueña de un puesto de venta ubicado en la zona de La Pampa, respecto al
calzón de baño en mal estado que encontró Martha al revolver el canasto.
Al ver la prenda, la comerciante la puso a un lado del canasto, pero no la botó porque “hay gente
que compra así”.
Pese a que su afirmación parece inconcebible, es cierta. El precio de estos bikinis -entre 5 y 15
bolivianos- es determinante para que la población se muestre atraída por ellos, pues un conjunto
nuevo suele costar mínimamente 10 veces más.
“Buscando bien encuentras ropa en buen estado, hasta nuevita parece”, sostiene Martha.
Por su parte, la Comisión Nacional de Ropa Usada y Prendería a Medio Uso considera que este
tipo de comerciantes hacen quedar mal al sector porque su mercadería no pasa por los controles
de calidad necesarios.
“CHUCHERÍAS” Por otra parte, los utensilios de cocina “menudos” son el deleite de las amas de
casa que compran en el sector de La Pampa.
Uno de los puestos de venta del mercado La Pampa se dedica exclusivamente a la
comercialización de este tipo de instrumentos culinarios. Desde el piso hasta los estantes, las
casetas están revestidas de cucharas, tenedores, ollas y una infinidad de utensilios que, en
algunos casos, son desconocidos en el contexto nacional.
“¿Qué será esto, no?”, pregunta una compradora a la dueña del negocio, mientras observa por
dentro y fuera una especie de olla de acero con muchos orificios. Al no saber qué responder, la
comerciante le dice “llévate y vas a hacer la prueba en tu casa”.
Además de ello, entre la mercadería también figura una gama de cubiertos muy finos y de marcas
reconocidas en el ámbito mundial, mismos que se venden hasta en un boliviano por unidad.
Recorriendo más las calles de este espacio de comercio de prenderías a medio uso se observa un
plástico tendido en el piso y, sobre él, muchos juguetes pequeños (de no más de 20 centímetros),
de conocidos personajes de Disney.
Al lado, hay otro puesto callejero en el que una mujer afila unas muñecas Barbie que no tienen
ropa y están con el pelo despeinado. Pese a los notables daños que presentan estos juguetes, su
precio es considerablemente elevado, entre 20 y 40 bolivianos. “Originales son pues, de goma fina
están hechas”, dice la vendedora para justificar el precio. Productos chinos amenazan la industria
El gerente general de la Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía (Cadepia),
Rodrigo Osinaga, condenó la competencia desleal de los comerciantes de prendería a medio uso,
e indicó que existe un nuevo actor que atenta a la producción nacional: la industria china.
“Queremos que, como sucede en otros países, se cobre arancel alto a todo lo que sea chino
porque afecta a la pequeña industria”, declaró Osinaga, a tiempo de indicar que los precios de las
cosas chinas son muy bajos y los productores bolivianos no pueden competir frente a ellos.
Asimismo, manifestó que la mercadería china que está entrando al mercado local es muy variada,
pues existe ropa, artefactos y enseres, entre otros. DATOS Según información brindada por
Cadepia, el 83 por ciento de las unidades productivas del país está compuesta por pequeñas
industrias, por ello consideran que este sector es el sostén de la economía.
En ese entendido, Osinaga reflexiona a la población para que respalde a la industria boliviana. “No
se puede comparar un zapato boliviano con uno chino. Nosotros sí usamos cuero de primera
calidad, en cambio ellos usan materiales sintéticos”, dijo mientras expresó preocupación porque
-“de un tiempo a esta parte”- ya no solo la manufactura está afectada por lo chino y lo usado, sino
también otros rubros del comercio. Impuestos han decrecido, pero aumentaron los volúmenes
Pablo Cuba | ECONOMISTA
El experto en economía Pablo Cuba habla de los factores que influyeron para que el comercio de la
ropa y prendería a medio uso se posicione en el contexto nacional. P. ¿A qué se debe el éxito que
tiene el comercio de ropa y prendería a medio uso en el país? R. Se debe a la relación de
intercambio comercial que tenemos en el país.
Desde hace más de cinco años empezamos un proceso de apreciación de nuestra moneda, lo que
nos hace muy vulnerables frente a los otros países.
Es decir, esos países son más competitivos en términos de precios, y esto es aprovechado por los
comerciantes para introducir diversos tipos de bienes, entre ellos la ropa usada.
Por otra parte, las grandes industrias de textiles producen, para las economías más desarrolladas,
una importante cantidad de ropa que se coloca en los mercados y tiendas internacionales, pero,
por efecto de la moda y el cambio de estaciones, este tipo de bienes son vendidos a precios
regalados y en volúmenes importantes.
Los comerciantes nacionales aprovechan esa situación y han generado un flujo comercial muy
importante.
P. ¿De qué manera afecta a la economía nacional este tipo de comercio? R. Los precios son muy
bajos comparados con la industria nacional, misma que no puede competir, y eso ha generado que
los consumidores prefieran esa ropa usada o incluso nueva en precios muy por debajo de su precio
real.
Este cambio en la preferencia del consumidor boliviano y cochabambino ha perjudicado
enormemente a la pequeña y mediana industria textilera que no puede hacer frente a esos precios,
ni a la calidad o a su diseño.
Eso se llama en economía competencia desleal, y genera externalidades negativas.
Los pocos incentivos económicos para producir ropa en Bolivia han provocado el cierre de estas
empresas y la pérdida de empleo estable.
Además, el volumen del comercio de ropa usada ha crecido a una tasa anual promedio del 20 por
ciento.
La pregunta central entonces es ¿cómo el volumen del comercio de este sector crece
geométricamente en seis años, pero las importaciones y exportaciones solo crecen
aritméticamente en Bolivia?
Los impuestos por concepto de importación de ropa usada han decrecido mientras el precio por
tonelada métrica se ha incrementado en cerca de un 20 por ciento. Por otra parte, el número de
importadores de ropa usada se ha incrementado en los mercados a una tasa anual aproximada de
20 por ciento, pasando de 1.543 en el año 2005 a 2.572 para el 2012, en el caso de Cochabamba.
Además, existen grupos empresariales muy bien organizados que se encargan de la importación
de ropa usada y evaden cualquier reglamentación existente en materia de importación. P. ¿Qué
acciones deben asumir los productores nacionales y el Gobierno para hacerle frente a este
fenómeno? R. Los productores nacionales deben plantear cambios en la política económica
solicitando mayor apoyo al sector, como es la reducción de cualquier impuesto, establecer
subvenciones durante los próximos años que permitan protección a la industria nacional.
Además, deben pedir otros incentivos, como es la importación de tecnología e insumos.
Por su parte, el Gobierno debe prohibir o limitar su importación, encarecer los aranceles de la ropa
usada, aplicar impuestos directos por volumen comercializado de esta mercadería, disponer
medidas legales contra subsidios (si existiera) a los ropavejeros y reglamentar el origen de las
mercaderías, entre otros.
La importación de ropa usada está prohibida en Bolivia y el Gobiernodespliega, con apoyo de las
Fuerzas Armadas, un riguroso operativo aduanero para evitar su ingreso ilegal al país, anunció
ayer el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora.
“Hemos sido claros: esta actividad es ilegal, hay un decreto que prohíbe la comercialización”,
afirmó la autoridad de Estado.
En criterio de Arce, la actividad ilegal de la ropa usada es producto de la herencia que dejaron al
Gobierno los regímenes neoliberales.
“Producto de las políticas neoliberales, la población se acostumbró a consumir ropa y vehículos
usados”, afirmó.
Urge la necesidad de “cambiar la mentalidad de los bolivianos, tenemos que ir recuperado la
dignidad perdida”, reflexionó el ministro.
Según un estudio del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), la ropa usada que se vende
en el país proviene de almacenes de Estados Unidos, conocidos como Good Will y Second Hand.
El mismo informe indica que la mercadería que ingresa al país en forma legal llega al 7 por ciento y
la que entra vía contrabando alcanza al 93 por ciento.
El comercio de prendería usada dejó, entre el 2000 y el 2005, pérdidas económicas para el país
por 513 millones de dólares, es decir, a razón de 85 millones de dólares cada año, señaló el IBCE.
Por su parte, la presidenta de los comerciantes de ropa usada en La Paz, Elizabeth Verástegui,
afirmó ayer que ese sector está dispuesto a capacitarse para convertirse en productor textilero y
así contribuir a la economía del país. Verástegui también denunció que se perdieron 11 millones de
bolivianos del programa de reconversión durante la gestión de la exministra de Desarrollo
Productivo, Celinda Sosa (2006-2007), debido a que se entregaron a personas que no pertenecían
a este gremio.
HISTORIA DE AMETEX (INFORME NACIONAL DE COYUNTURA nº 2002
“Fundación Milenio”
12 de julio de 2013 AMETEX: Nº 202
Historia de un emprendimiento Hace más de sesenta años la empresa
UNIVERSALTEX inició la producción de hilados y tejidos de lana en la ciudad de
Oruro. Años después se trasladó a La Paz y su excelente producción caracterizó
la calidad de sus casimires, frazadas, mantas y aguayos.
La nueva generación inició la producción de tejidos de punto de algodón,
trabajando las pocas máquinas circulares que producían telas de diferentes tipos
como el jersey, La Coste y el famoso plusher que dio lugar a la confección de ropa
deportiva que marco a toda una generación.
Para la producción de telas de algodón se organizó una nueva empresa PRINTEX
y de esta forma se obtenía las telas de algodón con tejedoras circulares, teñido de
tela, el secado y la estabilización de los tejidos. Los años ochenta fueron para esta
nueva empresa la ocasión para constituir una industria para la producción de telas
de algodón con la tecnología adecuada y moderna que garantice la producción de
tejidos finos para la producción masiva de prendas de vestir.
Con esta visión nace el año 1996 la nueva empresa América Textil “AMETEX” con
una capacidad de producción de 8 millones de prendas por año. La tela para esta
producción sería producida por 60 máquinas de tejido de punto circulares y 27
máquinas para la producción de tejido de punto rectilíneo. Los hilados y los tejidos
eran tratados en modernos sistemas de teñido y estabilizado acompañando todo
el sistema de producción con controles de calidad estrictos (TIM) y el continuo
asesoramiento de técnicos y expertos internacionales. El hilo para los tejidos era
producido por una de las empresas del grupo denominada HILASA, hilandería
moderna alimentada con fibra peruana del tipo PIMA, que garantizaba la calidad
de los hilos en los diferentes títulos. La tela producida por AMETEX, era entregada
para la confección a las empresas del grupo: MEX. MATEX y BATT y otros
talleres.
La empresa POLAR se hacía cargo de reciclar los desperdicios para la fabricación
de frazadas. AMETEX era un complejo industrial moderno, posiblemente la
empresa privada más moderna del país que se erigía con el orgullo nacional de
producir productos destinados a la exportación con la responsabilidad de más de
3,000 trabajadores altamente calificados. Era, posiblemente, uno de los pocos
ejemplos de una actividad industrial que generaba enlaces hacia atrás y hacia
adelante. Los grandes compradores de Estados Unidos de América: Tomy Hilfiger,
Polo, Naútica, Lee y otros eran los clientes de alta exigencia en la calidad de sus
productos. AMETEX cumplía estas exigencias y normas en la producción de cada
prenda que era destinada al mercado norteamericano.
La producción y comercialización se realizaba en el marco del acuerdo
denominado ATPDEA, que consistía en la concesión que realizaba Estados
Unidos de Norteamérica (USA) a favor de Bolivia y otros países que cumplían con
las políticas y los objetivos de la erradicación de la producción de hoja de coca y la
lucha contra el narcotráfico.
Este tratado eximía del pago de aranceles a la importación a los productos
bolivianos entre los que se encontraban: textiles, productos de cuero y joyería. En
estas condiciones, los productos de exportación bolivianos y en especial los
textiles como las denominadas T-Shirt y otras prendas de algodón, adquirían
ventajas competitivas respecto a cualquier otro país que exportaba los mismos
productos a USA. Esta ventaja se traducía en la disminución hasta el 19 por ciento
del valor puesto USA.
Esta era una ventaja competitiva que sumada a la eficiencia en la producción y el
transporte, colocaba a AMETEX en un lugar preferencial respecto a competidores
de Santo Domingo, Indonesia o Malasia. AMETEX exploró otros mercados para la
exportación de sus productos pero ninguno tenía el potencial de consumo y las
facilidades de pago y de comercialización que ofrece Estados Unidos de Norte
América.
El punto de apoyo de América Textil era muy frágil, sobre todo en un país como
Bolivia que cambia sus gobiernos y sus leyes con total discreción y a la sombra de
los intereses del momento. No existía un mercado interno ni otras alternativas que
en su momento pudieran suplir el mercado del norte. La crisis que desencadeno el
atentado de las torres de New York el año 2001 fue un llamado de atención a los
planes y programas de AMETEX. Los compradores de los productos textiles,
decretaron un período de espera que afectó al funcionamiento de AMETEX. El año
2008 se suspendió el ATPDEA en respuesta a las políticas y los conflictos entre el
gobierno de Bolivia y el de USA. La suspensión de este acuerdo afectó en forma
definitiva las exportaciones de textiles, productos del cuero y joyería.
Con la eliminación del ATPDEA, la producción de textiles perdió su ventaja
competitiva. El pago obligado de aranceles para la importación a USA, eliminó los
márgenes de rentabilidad esperados por la empresa AMETEX. El gobierno ante la
presión de la empresa, las organizaciones de industriales y de los trabajadores,
logro adoptar ciertas medidas como el financiamiento de los aranceles.
Sin embargo, es la estructura de costos y el pasivo de AMETEX que tenían
problemas. La situación financiera de AMETEX se agravó ante las limitaciones
para exportar y el atraso sistemático de la devolución de los Certificados de
Reintegro Arancelario (CRA) y el Certificado de Devolución de Impuestos
(CEDEIM) que son negociados y obtenidos con dificultad, debido a la burocracia
estatal.
Las proclamadas políticas de apoyo y promoción a las exportaciones son sólo un
enunciado que deja a las empresas indefensas ante las organizaciones estatales y
ante los compromisos adquiridos con los mercados. Esta fue la situación de
AMETEX a partir del año 2009, frente a un mercado que ya no le facilitaba el
acceso gratuito de sus productos y de un Estado deudor que obligaba a la
empresa a incumplir sus compromisos financieros frente a sus accionistas y entre
los que se cuentan a las administradoras de fondos de pensiones.
Esta situación llevo a AMETEX a obtener calificaciones internacionales de riesgo
cada vez más preocupantes hasta declararla como una empresa CCC sin
capacidad de pago de capital e intereses en los plazos pactados. (Fitch Rating) Al
año 2010, AMETEX tenía una deuda de Bs. 411 millones con un activo de Bs. 509
millones. La principal exportadora de textiles de Bolivia, que contaba con 2,275
empleados y subcontrataba 17 talleres textiles, se sumió en una difícil situación no
obstante el financiamiento hasta diciembre del 2009 del cien por ciento de los
aranceles a través de un crédito a diez años hasta US$ 2.9 millones dispuesto por
el gobierno. Se han realizando los esfuerzos por parte de AMETEX y del gobierno
de Bolivia de sustituir el mercado de los Estados Unidos de Norte América con el
mercado Venezolano, menor en capacidad de compra y con un sistema de pago
difícil y complicado que se basa en un sistema que considera el Sucre como
moneda de transacción.
AMETEX entregó al Ministerio de la Producción del Estado Plurinacional las
instalaciones industriales, las que ahora funcionan bajo una nueva denominación:
ENATEX y que es administrada como empresa pública.
Esta es la historia del extraordinario emprendimiento que mostró que es posible
hacer industria en el país con las condiciones y exigencias del mercado
internacional, utilizando y aplicando tecnologías modernas, sistemas de
administración competentes y lo más importante, crear empleos dignos para los
bolivianos y las bolivianas.
LA TRISTE HISTORIA DE LA EMPRESA PUBLICA DE ENATEX (El deber
(
La buena: Bolivia y EEUU triplican comercio en cinco años (EL DEBER,
5.12.2014), dando cuenta de que hasta octubre las exportaciones bolivianas al
mercado estadounidense sumaron 1.754 millones de dólares marcando un hito
exportador. La segunda, muy triste: Trabajadores de Enatex paran la producción
por sus sueldos (ED, 3.12.2014). ¿Existe alguna conexión entre ambas noticias?
Sí. El éxito y el fracaso para hacer empresa pasa por una variable fundamental
llamada mercado. La que fuera la empresa-bandera de Bolivia en la exportación
de confecciones textiles –AMETEX– es hoy la convulsionada ENATEX,
administrada con poca fortuna por el Estado boliviano.
Mientras hay varios sectores felices porque exportan más al mercado de EEUU,
no ocurre igual con el sector textil que –luego de la PÉRDIDA DE LAS
PREFERENCIAS DEL ATPDEA EN 2008– no encuentra mercados sustitutos
como se había pensado. En realidad halló uno –Venezuela–, pero gran parte del
problema de Enatex es que ese mercado compra pero no paga, o no lo hace a
tiempo o no tiene continuidad en sus pedidos, todo lo contrario del mercado
estadounidense. Cuánta diferencia con AMETEX que –con 4.000 trabajadores en
su mejor momento– vendía productos de marca a muchos países, principalmente
a EEUU como un mercado seguro, transparente, estable, previsible y buen
pagador.
El triste espectáculo de ENATEX –con 1.600 trabajadores– tiene que ver con su
administración y el mercado. Ahora, si Bolivia crece gracias a su mercado interno,
¿por qué no lo aprovecha ENATEX? Estando saturado de ropa usada
contrabandeada y la masiva importación de competitivas confecciones, mientras
que acá no para de subir el costo para producirlas, lo que compra el mercado
interno no alcanza ni para pagar los cuatro meses de sueldos adeudados y ¡se
vienen dos aguinaldos! Un paréntesis: ¿no es este un buen ejemplo de una
empresa en problemas que deberá pagarlos? ¡Y es estatal!
Lección aprendida: Cuando la política afecta al mercado, las empresas
languidecen. ¿Acaso Venezuela, Brasil y Argentina, a través de sus primeros
mandatarios –dos de ellos muertos ya–, no se apuraron a decir que comprarían
todo lo que Bolivia dejara de exportar a EEUU por la pérdida del ATPDEA? Buena
la intención, pero pura promesa. Por eso es que Enatex está como está y ¡cuidado
que si quiebra, los trabajadores quieran hacerse cargo de manejarla! Eso
desprestigiaría al Estado como un mal administrador
DE AMETEX A ENATEX DEL ORGULLO TEXTILERO A UN CIERRE
COLECTIVO.
23 de mayo de 2016 –Fuente: Página Siete –
El domingo 15 de mayo se anunció el cambio de naturaleza jurídica de la estatal
textilera para ser el SERVICIO NACIONAL TEXTIL. Más de 800 obreros fueron
cesados.
Tres años y 11 meses después, más de 800 trabajadores, que iniciaron una nueva
etapa laboral en junio de 2012, cuando se creó la Empresa Pública Nacional Textil
(Enatex), se movilizaron esta semana pidiendo se los reincorpore a sus fuentes de
trabajo. Una de las características establecidas en el artículo 2 del Decreto
Supremo 1253 de creación de la estatal textilera era la “duración indefinida”
de esta firma. Sin embargo, el pasado 15 mayo una noticia inesperada
sorprendió a los trabajadores.
“Nosotros hemos construido esta empresa y de la noche a la mañana nos vienen a
despojar de nuestro segundo hogar”, afirma el dirigente Gerónimo Cori.
Mediante Decreto Supremo 2765 de 14 de mayo, el Gobierno anunció el cierre de
Enatex y la modificación de naturaleza jurídica para que se transforme en el
SERVICIO NACIONAL TEXTIL (SENATEX).
“Debido al corte administrativo se cesará a todo el personal, administrativo y
operativo, que suma unas 1.000 personas y después se reabsorberá a un 20%”,
informó el lunes 16 el viceministro de Producción Industrial, Álvaro Pardo, en una
entrevista en Cadena A.
Antes de la creación de la estatal textil en 2012 existía otra empresa, fundada en
1965, que se llamaba América Textil (Ametex) y que en sus mejores momentos
-según el Informe Nacional de Coyuntura de la Fundación Milenio de 2013-
estaba “presente en toda la cadena productiva” y que, por ello, podía “acceder a
muchos de mercado sumamente exigentes”.
Según los dirigentes de Enatex, movilizados desde el lunes, la falta de mercados
competitivos, el contrabando y la internación legal de prendas de vestir marcaron
este desenlace del que dicen no tener la culpa. “No han sido suficientes los
mercados internos”, sostiene Cori.
La época de Ametex
En los casi 50 años de existencia de Ametex, su principal mercado fue el de
Estados Unidos. Esta situación mejoró cuando Bolivia se adscribió a la Ley de
Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA por sus siglas en inglés) en 1992, la
cual en 2002 se convirtió en la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y
Erradicación de Drogas (ATPDEA).
En ese tiempo, la textilera elaboraba prendas para marcas como Polo, Náutica y
Lee, según el estudio “En los caminos de la ‘economía plural’” del Centro de
Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA).
El secretario de Enatex Telas, Jhonny Huanca, sostiene que ser parte de Ametex
era un “motivo de orgullo” por las prendas de calidad que producían y exportaba.
El 15 de diciembre de 2008, Estados Unidos suspendió el ATPDEA para Bolivia
con el argumento de que el país no colaboró con la lucha antidroga, según
reportes de prensa de la época. Esta norma beneficiaba a los exportadores,
puesto que vendían mercancía libre de aranceles. Con esta determinación, en los
años subsiguientes hasta la creación de Enatex, Ametex atravesó un proceso de
liquidación al no encontrar mejores mercados, reflejan datos periodísticos
relevados.
La creación de Enatex
Ante la mala situación de Ametex, el Gobierno nacional decidió crear mediante el
decreto 1253 de 11 de junio de 2012 la estatal Enatex -sobre los cimientos de la
anterior empresa-, indicando que su principal actividad sería “la producción y
comercialización de productos que son parte del Complejo Productivo Textil,
procurando la generación de empleo digno”. Los ahora extrabajadores de esta
empresa sostienen que la inclusión de mercados como Venezuela, Brasil o
Argentina era insuficiente para reemplazar el nicho americano.
“Anteriormente se estaba exportando a Venezuela después de que hemos perdido
el mercado americano. Pero Venezuela ha sufrido una crisis y hemos perdido ese
mercado. En este momento tenemos que dedicarnos solamente al mercado
nacional”, asegura el dirigente Iván Guzmán.
En la noticia “Las ventas de Enatex crecieron 198% en dos años” -colgada en el
sitio web de Ministerio de Comunicación el 11 de noviembre de 2014-, la entonces
gerente de Enatex, Julia Aparicio, informó que en ese momento se exportaba a
Uruguay, Brasil, Argentina, Venezuela y Cuba, y que se estaba entrando al
mercado mexicano.
Según explicó en ese entonces Aparicio, las exportaciones de la estatal textilera
se incrementaron de 16.356.840 bolivianos en 2012 a 62.170.104 en 2014. De
igual manera, detalló que las ventas internas en el mismo periodo subieron de
nueve a 15 millones de bolivianos.
Sobre el rendimiento internacional de Ametex, en el citado estudio del CEDLA se
afirma que “el gigante textil” en su “mejor momento”, llegó a comercializar “hasta
50 millones de dólares al año”.
¿Mercados débiles?
Analistas consideran que el cierre del ATPDEA para Bolivia “complicó” a la
industria nacional -en este caso la textil- ya que era un mercado importante.
“En un mundo cada vez más globalizado es imposible que un país no pueda tejer
una red comercial a través de acuerdos que le den acceso preferencial para entrar
a los mercados grandes como EEUU, por ejemplo”, reflexiona el gerente general
del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, Gary Rodríguez. En esta línea, el
analista Julio Alvarado cree que fue un “gran error” pensar que se podía tener un
sector textil “fuerte” sin acuerdos comerciales con países como Estados Unidos.
Fideicomisos y nuevas líneas
Desde que se creó la estatal textilera en 2012 el Gobierno asignó tres fideicomisos
para su operación. En 2012 -a propósito de su creación-, el monto fue de 53
millones de bolivianos. Un año más tarde, la suma fue de 104 millones de
bolivianos (DS 1844) y tuvo como objeto la compra de activos de Ametex. Ya
en 2015, la cifra ascendió a 142 millones de bolivianos (DS 2290).
“Hubo recursos que ha inyectado el Gobierno y no sabemos por qué estamos así”,
expresa el secretario de Enatex Telas, Jhonny Huanca.
Dentro de las medidas que se asumieron en estos últimos años para “mejorar” su
situación, la Enatex ofreció tarjetas con beneficios de dos por uno a los clientes e
incluso creó nuevas marcas.
En la actualidad, al convertirse en el Centro Tecnológico Textil, más de 800
trabajadores se quedaron fuera. “Los trabajadores no tenemos la culpa”, dice el
dirigente Iván Guzmán.
Este medio solicitó una entrevista con el viceministro Pardo pero no se tuvo éxito.
En dos años las tiendas de Enatex en Bolivia se redujeron de 17 a 9
Según información proporcionada en 2014 por la entonces gerente de la Empresa
Pública Nacional Textil (Enatex), Julia Aparicio, esta empresa contaba con 17
tiendas en seis departamentos del país. Conforme a esos datos, La Paz tenía
nueve sucursales, Santa Cruz dos, Chuquisaca una, Cochabamba tres mientras
que Oruro y Tarija tenían una tienda en cada capital.
Esa cifra disminuyó a 11 hasta mayo de 2015 cuando los dirigentes de la estatal
textilera denunciaron la situación aunque -afirmaron- en algunos casos se trató de
reestructuraciones planificadas. A principios de este año, en enero, se informó que
una de las tres tiendas de Cochabamba también cerraba porque el lugar en el que
estaba ubicada “no presentaba el movimiento comercial que justifique la existencia
de una tienda en ese lugar”, según una nota de prensa del Ministerio de Desarrollo
Productivo.
En la actualidad, según el secretario general de Batt-Enatex, Iván Guzmán, hay
ocho tiendas que operaban hasta la anterior semana en territorio nacional. Sin
embargo, sostiene, con el cierre de Enatex anunciado mediante decreto la semana
pasada -para la creación del Servicio Nacional Textil- ninguna de estas sucursales
abrió sus puertas.
Hasta antes del decreto operaban tres tiendas en La Paz, y una en El Alto,
Cochabamba, Santa Cruz, Tarija, Sucre y Oruro, según el dirigente Guzmán.
Eventos suscitados en los casi cuatro años de vigencia de Enatex
Creación La Empresa Pública Nacional Textil (Enatex) fue creada mediante el
Decreto Supremo 1253 de 11 de junio del 2012. En dicha norma se establece que
” tiene por giro y principal actividad la producción y comercialización de productos
que son parte del Complejo Productivo Textil, procurando la generación de empleo
digno”.
Sueldos En diciembre de 2014 entraron en una huelga demandando cuatro
sueldos atrasados. El conflicto -que tuvo marchas de por medio- se extendió hasta
enero de 2015 y el Gobierno lo solucionó a principios de ese año.
Marcas En los casi cuatro años de existencia, Enatex produjo marcas como Eres,
Retazos, la Línea básica e incluso una marca que trabajó junto a la diseñadora
Liliana Castellanos, la cual se denominó IQ.
Desratización Trabajadores de Enatex denunciaron esta semana que se “los sacó”
de las cuatro plantas de producción -tres en La Paz y una en El Alto- con el
pretexto de que se iba a realizar fumigaciones. Cuando quisieron volver a sus
fuentes laborales -explican- el pasado lunes, se dieron cuenta que las plantas
estaban cerradas y, en algunos casos, con policías.
Descargar “Coy 202 - AMETEX. Historia de un