COMUNICACIÓN 4°
Docente: Marlene Herrera Ramos.
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➢ Reflexiona sobre el contenido y contexto de los textos escritos
➢ Obtiene información del texto escrito.
CONOCEMOS LA LITERATURA DE LA CONQUISTA
Se le llama así a la literatura durante el proceso de la Invasión española al Perú, la interacción entre dos
culturas y una nueva propuesta.
CONTEXTO HISTÓRICO –CULTURAL
Cuando los españoles llegaron a las costas de Tumbes en 1532,
empezaron tiempos de profundas transformaciones en nuestro
país.
Con la captura de Atahualpa en Cajamarca, se inició propiamente
la etapa de la Conquista en el Perú. Este hecho tuvo honda
repercusión en la vida del antiguo poblador peruano; no más
asistirá al desarrollo natural y social del imperio incaico, otras
normas de la vida y creencias le son impuestas, el idioma
castellano surge con fuerza frente a las lenguas nativas. La
tragedia del vasallaje que vivió el pueblo fue dura y
permanentemente en los tres largos siglos de Colonia, la misma
que dio lugar a una literatura nostálgica y anónima.
Establecimientos de los virreinatos en América La conquista del Perú dio lugar a
Se trató de construir en América una “nueva España” para lo cual una nueva cultura en la que se
fusionaron costumbres.
se estableció un nuevo régimen político y económico,
administrado desde la península para conservar las riquezas
extraídas en estas tierras. Se establecieron de esta
manera los virreinatos y el del Perú fue el más importante.
Organización en el trabajo
Los incas sacaban toda la utilidad social, del trabajo cooperativo,
posible de esta virtud de su pueblo, valorizaban el vasto territorio del
Imperio construyendo caminos, canales, etc.; lo extendían sometiendo
a su autoridad tribus vecinas. El trabajo colectivo, era esfuerzo común,
se empleaban fructuosamente en fines sociales.
Los conquistadores españoles destruyeron, sin poder naturalmente
reemplazarla, esta formidable máquina de producción. La sociedad
indígena y la economía incaica, se descompusieron y anonadaron
completamente al golpe de la conquista. Rotos los vínculos de su
unidad, la nación se disolvió en comunidades dispersas. El trabajo
indígena cesó de funcionar de un modo solidario y orgánico. EL CASTELLANO
COMO IDIOMA
Los conquistadores no se ocuparon casi sino de distribuirse y
disputarse la abundancia. Despojaron los templos y los palacios de los En el virreinato se instaló el
tesoros que guardaban, se repartieron las tierras y los hombres, sin idioma castellano como lengua
preguntarse siquiera por su porvenir como fuerzas y medios de oficial, aunque paralelamente se
producción. El virreinato señala el comienzo del difícil y complejo hablaban las lenguas nativas y
dialectos. Los sacerdotes de la
proceso de formación de una nueva economía. En este período, época aprendieron las lenguas
España se esforzó por dar una organización política y económica a su nativas.
inmensa colonia. Los españoles empezaron a cultivar el suelo y a
explotar las minas de oro y plata. Sobre las ruinas y los residuos de
una economía socialista, echaron las bases de una economía feudal.
La literatura de esta época está caracterizada por las famosas crónicas (género más desarrollado en
la conquista) en el que hay un acercamiento a las reales costumbres, tradiciones, ritos, etc. Del pasado
prehispánico. Las crónicas están en la vertiente más culta.
Dentro de la vertiente popular encontramos las coplas y los romances. Los soldados españoles eran
los que recitaban las primeras coplas, las que eran cantadas y muchas veces servían para ridiculizar a
sus jefes.
Los romances tienen su origen en la tradición popular española. Surgieron en el siglo XIII Constituyen
una hermosa mezcla de literatura épica (narran sucesos) y lírica (expresan sentimientos íntimos, casi
siempre ligados al amor)
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La copla composición poética de cuatro versos de arte menor, destinada a ser cantada. Expresan una
forma peculiar de considerar la vida colectiva, la lucha por someter a los indígenas, los sufrimientos
padecidos y su descontento en el emprendimiento de la conquista.
Este es un ejemplo de una copla que se difundió mucho durante el descubrimiento, fue compuesta en
la isla del Gallo, atribuido a Juan de Saravia y dedicada a Pedro de los Ríos, gobernador de Panamá.
Pues, señor Gobernador Almagro pide la paz,
Mírelo bien por entero los Pizarro guerra, guerra;
Que allá va el recogedor ellos todos morirán
Y aquí queda el carnicero y otro mandará la tierra.
Las crónicas son escritas en prosa, su objetivo principal es informar. Usualmente escrita por un testigo
de los hechos, al mismo tiempo en que estos se producen. En otros casos la información se produce
interrogando a los actores de los acontecimientos.
La crónica se distingue de la historia en que les falta la visión crítica respecto a los sucesos. Además, la
crónica sigue un orden cronológico.
Los cronistas fueron simples soldados, oficiosos secretarios, religiosos, licenciados, etc. Y se han
clasificado de la siguiente manera:
I. CRONISTAS INDÍGENAS: Son aquellas crónicas que fueron escritas por autores de lengua
materna, el quechua y cuyo, español no eran tan claro; en tal sentido, son difíciles de entender.
Los cronistas indígenas más reconocidos fueron:
a) Felipe Huamán Poma de Ayala: Fue hijo de Martín Huamán (Lucanas, Ayacucho) y de Cusi
Ocllo descendiente de Túpac Yupanqui. Sus crónicas siempre van acompañadas de dibujos
que constituyen un relato paralelo y complementa la información.
Esto ha servido para reconstruir la historia del pasado indígena y de la conquista. Su obra se
titula: “Nueva crónica y buen gobierno” en la que no solo presenta el incanato, sino que
enjuicia, critica su presente. Pudo expresar en una carta su queja al rey por el injusto trato a
los indios.
La finalidad de este libro fue describir el incario que los españoles destruyeron, denunció con
valentía el estado en que se encontraban los indígenas y enjuició los acontecimientos de su
tiempo, por eso lo llamó Primera Nueva Crónica y buen gobierno, porque consideraban a
las demás repetidas y porque implicaba un mal gobierno que era necesario cambiar.
La obra contiene 1179 páginas de las hazañas de los incas. Detalla la biografía de los
conquistadores, de algunos caciques, de los primeros virreyes, incluye también algunos
calendarios, poesías, instrumentos agrícolas, etc., lo que dio origen a que Porras
Barrenechea lo catalogara como “El gran folclorista”.
La obra es un valioso documento de carácter crítico y realista, presenta abundantes
ilustraciones que van acompañados de párrafos difíciles de interpretar, por la confusión y la
insuficiencia idiomática de las mismas. Esta deficiencia, hizo, posiblemente, que se auxiliara
con sus dibujos, que en realidad son parte inseparable de los textos que le sirven al autor
para mostrar con mayor claridad su mensaje e ideología.
b) Juan Santa Cruz Pachacuti: Indígena descendiente de los primeros pobladores del Perú,
antes que los incas. En sus obras recopila poesías, canciones, himnos de la cultura
prehispánica.
c) Titu Cusi Yupanqui: Inca rebelde que a su vez fue hijo de Túpac Yupanqui, vivió la
conquista. Su obra fue creada en el refugio de Vilcabamba en el que hace referencia a la
forma de resistencia incaica.
II. CRONISTAS MESTIZOS: Estas crónicas fueron escritas por mestizos (hijo de españoles con
indígenas del Perú). Hablaban quechua y castellano.
a) Inca Garcilaso de la Vega: Gómez Suárez de Figueroa (su
verdadero nombre hasta 1560) nació en la ciudad del Cuzco, el 12 de
abril de 1539. Sus padres fueron: el capitán español Garcilaso de la
Vega y la ñusta Isabel Chimpu 0cllo, nieta de Túpac Yupanqui y
sobrina de Huayna Cápac.
En 1559 murió su padre, y el joven Gómez Suárez viajó a España
donde continuó sus estudios y se enroló en las tropas del Rey. Vivió
en Montilla, cerca de la ciudad andaluza de Córdoba.
Allí tuvo contacto y amistad con grandes figuras de las letras españolas como Luis de Góngora y
Miguel de Cervantes. A través de cartas con sus parientes del Cusco siempre estuvo informado
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del Perú. Sus recuerdos de la infancia, más sus estudios de diversas crónicas de la conquista
le permitieron redactar su obra cumbre Los Comentarios Reales
Es considerado el “primer mestizo biológico y espiritual del Perú”. Su obra es base y fuente
de la historia y de la literatura peruana. Por otro lado, Los Comentarios Reales, su máxima
obra, no solo es un inventario de crónica elegante, sino también una hermosa epopeya.
En esta emprende la tarea de contar la verdadera historia del pasado corrigiendo
las anteriores crónicas escritas por sus antecesores. La descripción del ciclo vital de los incas
es de mucha importancia para Garcilaso.
OBRAS:
- Diálogos de amor
- La Genealogía de Garci – Pérez de Vargas.
- La florida del inca.
- Los comentarios reales de los Incas.
LOS COMENTARIOS REALES
PRIMERA PARTE (1609)
Trata de la historia del Perú preincaico hasta los tiempos de Atahualpa. Entrelaza libremente la
historia interna (la de la cultura y la civilización indígenas) con la historia externa (política y militar)
pautada por la sucesión de los Incas.
Su exposición comprende cultura y civilización, religión y culto, instituciones sociales y políticas,
costumbres, técnica, poesía, música, ideas generales básicas o filosofía, monumentos,
construcciones materiales de uso privado o público, viviendas, caminos, puentes, flora, fauna,
metales y piedras preciosas, ganados y plantas útiles, etc. Este contenido es de proporciones y
caracteres enciclopédicos.
Aunque tuvo presente a otros cronistas, en especial la obra perdida del padre Blas Valera, procuró
informarse directamente en relaciones con los supervivientes incas, cuya lengua aprendió en la
niñez. Es importante reconocer en Garcilaso el afán polémico de rectificar a otros cronistas y la
proyección de su propia personalidad como autor competente debido a su insistente manifestación
de dominio lingüístico del quechua y de su doble origen inca y español.
SEGUNDA PARTE (1617)
Se publicó con el título de Historia General del Perú, y no con el de Comentarios Reales, reiterado e
invariablemente empleado por el autor. Es una crónica de las guerras civiles entre los conquistadores,
las que por sus terribles caracteres y consecuencias se sobreponen históricamente a lo que en sí
constituye el proceso de la conquista. El relato de las crueldades de Atahualpa contra su hermano
Huáscar, bárbaramente aniquilado con sus parientes y las primeras referencias a la llegada de los
españoles, sirve de transición entre los dos grandes núcleos históricos de los Comentarios: de las
sangrientas guerras civiles entre los últimos Incas, se pasa a las no menos violentas en que se
diezmaron los conquistadores españoles.
En esta segunda parte, es importante la motivación sicológica del autor: investiga, acumula, clasifica,
valora y utiliza a los materiales históricos en calidad de testigo interesado de los acontecimientos, o de
pariente, amigo o enemigo de los actores. Un aspecto relevante radica en la intención de rehabilitar la
figura del padre, calumniado ante los personeros de la corona por adversarios surgidos en el curso de
tales hechos.
A lo específicamente histórico, se añade elementos literarios, expresivos y bien perfilados e
intencionados retratos; frecuentes citas históricas, corroborantes o defensivas; reflexiones filosóficas y
morales.
III. LAS CRONISTAS ESPAÑOLES: Los españoles al estar en tierras nuevas, se vieron en la
necesidad de escribir estos acontecimientos.
a) Pedro Cieza de León: Nació en Sevilla. En su obra Crónica
del Perú. Se divide en cuatro partes.
La primera, trata sobre la demarcación de las provincias, la
descripción de ellas y costumbres de los indios, básicamente
contiene datos geográficos, costumbristas, etc.
La segunda parte trata de El señorío de los Incas relata la
historia del pasado incaico, deslumbrándose por su magnífica
organización, de sus edificaciones.
La tercera parte sobre el descubrimiento y conquista.
La cuarta, destinada a las guerras civiles, dividida en cinco secciones que hablan de las
campañas de Las Salinas, Quito, Guarina, etc., más dos comentarios que refieren hechos
desde la fundación de la Real Audiencias hasta la pacificación por Don Pedro de la Gasca.
Se dice que fue uno de los cronistas más informados.
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La importancia de Cieza como cronista consiste en que no se limitó a realizar una mera
crónica de los acontecimientos que veía o vivía, sino que tuvo conciencia de historiador, es
decir, de narrar una gesta más o menos épica, con un estilo discursivo y con la intención de
contar verdades, y esto puede leerse en el prólogo o proemio de la Primera parte de la
crónica del Perú, donde incluso llega a decir que escribirá teniendo como modelo a Cicerón.
Lo interesante de la Crónica del Perú es que analiza un cuadro global de la historia de Perú,
principalmente, dando todo tipo de información tanto sobre la cultura inca, la flora y la fauna
andina y amazónica como del comportamiento de los conquistadores y sus enfrentamientos.
En este sentido, Cieza de León fue el primer cronista moderno.
Ahora leemos con atención los siguientes fragmentos:
NUEVA CRÓNICA Y BUEN GOBIERNO
(Fragmento)
Primera visita
Esta primera calle se llamaba auca camayoc, que quiere decir
“hombres valientes”. Eran hombres que tenían entre veinticinco y
cincuenta años y que el Inca enviaba a la guerra; los auca camayoc
también poblaban las provincias; para ello, el Inca les daba tierras,
pastos y sementeras.
Esto lo hacía para tener su reino seguro y bien cuidado.
Segunda Visita
En esta calle segunda llamada puric macho (que significa “viejo que
camina”) Encontramos a viejos de sesenta años. Ellos servían en las
chacras; traían leña y paja y limpiaban las casas del Inca o de algún
señor principal. También servían de camareros, despenseros, porteros
y quipo camayoc (contadores).
Tercera visita
En esta calle está el llamado rocto macho (que significa “viejo
sordo”). Eran personas de ochenta, cien y hasta ciento cincuenta
años.
Estos dichos rocto machos eran tan viejos, que sólo podían comer y
dormir; los que podían, fabricaban sogas y frazadas; otros cuidaban
otros cuidaban las casas de los pobres y criaban conejos y patos.
Estos viejos eran muy temidos, respetados y obedecidos por todos.
Podían azotar a los niños y niñas que se portaban mal; a todos
daban buenos consejos y doctrinas. Predicaban con el ejemplo.
Los que podían cuidaban a las doncellas, a las vírgenes y a las
señoras principales.
Cuarta Visita
En esta cuarta calle estaban los enfermos, lisiados, cojos, mancos,
tullidos y mudos. Los que podían, trabajaban ayudando a los demás. Por
ejemplo, los que tenían ojos servían para mirar, los que tenían pies
andaban, los que tenían manos tejían y servían de despenseros y quipo
camayoc (contadores). Cada uno se casaba con su igual para
multiplicarse. Casaban al ciego con otra ciega, al cojo con otra coja, al
mudo con otra muda, al enano con la enana, al corcovado con la
corcovada, para el multiplico del mundo.
Estas personas tenían sus sementeras casas y heredades. Así no había
necesidad de asilo, de hospital ni de limosna.
Quinta visita
En esta quinta calle estaban los sayapayac (mandaderos). Eran indios
entre los dieciocho y veinte años. Hacían de correo: llevaban mensajes de
un pueblo a [Link] sayapayac no probaban sal, ají, miel, ni vinagre. No
comían dulces, carne ni nada que tuviera grasa; tampoco bebían chicha.
Como regalo les invitaban un poco de mote (maíz cocido). Y para vestir, les
bastaba una camiseta y una manta gruesa. Y si eran hijos de personas
nobles y principales, eran tratados con mayor exigencia.
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Sexta visita
En esta calle estaban los muchachos de doce a dieciocho años, a quienes
llamaban mactacona. Ellos ayudaban a guardar el ganado y las
sementeras, cazaban aves y servían a los caciques principales. Eran
educados en la humildad y en la obediencia y se les enseñaba a servir en
todo este reino.
Séptima visita
En esta séptima calle estaban los llamados tocllacoc uamracuna (que
significa “muchachos cazadores”).
Tenían entre nueve y doce años. Se dedicaban a cazar pajaritos, utilizando
lazos y ligas. Con la carne hacían charqui. Y con las plumas hacían finos
tejidos y otras galanterías para el Inca y los señores principales.
Octava visita
En esta calle se encontraban los niños que tenían entre cinco y nueve años.
Se les llamaba pucllacoc wamracona (niños juguetones). Éstos servían a sus
padres en lo que podían. Algunos se ganaban muchos azotes y coscorrones.
Estos niños hacían jugar a sus hermanos más pequeños, los mecían en la
cuna y los vigilaban.
Novena Visita
En esta novena calle estaba los llamados llullo llocac uamracona, que
significa “niños de teta”: a esta calle pertenecían desde que comenzaban a
gatear hasta que cumplían cinco años. No servían para nada; al contrario, los
demás los debían servir y cuidar para que no se cayeran, ni se quemaran ni
les pasará nada malo.
Décima visita
En esta calle décima estaban los llamados uaua quirapicac, es decir, “niños
de teta recién paridos que están en la cuna”. A estos niños debía cuidarlos su
madre y no otra persona; sólo su madre debía darles la leche.
En esta dicha calle de niños de cuna se acaba la visita general de los indios
adonde es buena ley y obra de misericordia y buena visita general.
HUAMÁN POMA DE AYALA
ACTIVIDADES PARA SOCIALIZAR EN EL AULA:
1. ¿Por qué crees que la estructura de la crónica va de los mayores a los menores y no en
ascenso? Argumenta.
2. ¿Cuál era un valor principal en el incanato? Explica.
3. ¿Por qué eran prohibidos algunos alimentos para los Sayapayac?
4. ¿Qué opinas del trato a las personas con defectos físicos en el incanato?
LOS COMENTARIOS REALES
Los comentarios Reales, por su contenido y la intensidad que pone el inca Garcilaso de la Vega al
descubrir los hechos del imperio, jugó un papel de primer orden para estimular entre los indios y
mestizos, el anhelo de libertad e independencia nacional, esta obra fue considerada peligrosa y
subversiva para la estabilidad del régimen colonial.
LIBRO IV, CAPÍTULO XVII
Criaban los hijos sin regalo ninguno
Los hijos se criaban extrañamente, así los Incas como la gente común, ricos y pobres
sin distinción alguna, con el mejor regalo que les podían dar: Luego que nacía la
criatura, la bañaban con agua fría para envolverla en sus mantillas y cada mañana que
la envolvían la habían de lavar con agua fría, - y las, más veces, puesta sereno-. Y
cuando la madre le hacía mucho regalo tomaba el agua en la boca y le lavaba todo el
cuerpo salvo la cabeza, particularmente la mollera, que nunca llegaban a ella. Decía
que hacían esto para acostumbrarlos al frío y al trabajo y también para que los
miembros se fortaleciesen.
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No soltaban los brazos de las envolturas por más de tres meses, porque decían que soltándoles antes los
hacían flojos de brazos.
Teníanlos siempre echados en sus cunas, que era un barquillo mal aliñado, de cuatro pies. Y un pie era más
corto que los otros para que se pudiese mecer. El asiento o lecho donde echaban al niño era de una red gruesa
(para que no fuese tan dura, si fuese de tabla) y con la misma red lo abrazaban por un lado y otro de la cuña y
lo liaban para que no se cayese de ella. Al darles la leche –ni en otro tiempo alguno- no los tomaban en el
regazo ni en los brazos, porque decían que haciéndose a ellos se hacían llorones y no querían estar en la cuna
sino siempre en brazos. La madre se recostaba sobre el niño y le daba el pecho y el dárselo eran tres veces al
día; por la mañana, a mediodía y a la tarde. Y fuera de esta hora no le daban leche, aunque llorase, porque
decían que se habituaban a mamar todo el día y se criaban sucios, con vómitos errados y que cuando
hombres, eran comelones y glotones. Decían que los animales no estaban dando leche a sus hijos todo el día
ni toda la noche, sino a ciertas horas.
La madre propia criaba a su hijo. No se permitía darlo a criar por gran señora que fuese, si no era por
enfermedad. Mientras criaban se abstienen de tener relaciones sexuales, porque decían que era malo para la
leche y, por ende, para la criatura.
Si la madre tenía bastante leche para sustentar al hijo, nunca jamás le daba de comer hasta que los destetaba,
porque decían que ofendía el manjar a la leche y se criaban hediondos y sucios.
Cuando era tiempo de sacarlos de la cuna, por no traerlos en brazos les hacían un hoyo en el suelo, que les
llegaba a los pechos. Forrábanlos con algunos trapos viejos y allí los metían y les ponían delante algunos
juguetes en que se entretuviesen. Allí dentro podía el niño saltar y brincar, mas en brazos no lo habían de traer,
aunque fuese hijo de mayor curaca del reino. Ya cuando el niño andaba a gatas, llegaba por un lado u otro de
la madre a tomar el pecho y tendía que mamar de rodillas en el suelo, empero no entrar en el regazo de la
madre. Y cuando quería el otro pecho le señalaban que rodease a tomarlo, por no tomarlo la madre en brazos.
La parida se regalaba menos que se regalaba a su hijo. Porque en pariendo se iba a un arroyo – o en casa se
lavaba con agua fría- y lavaba a su hijo y se volvía a hacer las haciendas de su casa, como si nunca hubiera
parido. Parían sin partera. Ni la hubo entre ellas. Si alguna hacía oficio de partera, más era hechicera que
partera.
Esta era la común costumbre que las indias del Perú tenían que parir y criar a sus hijos, hecha ya naturaleza,
sin distinción de ricas a pobres ni de nobles a plebeyas.
SOCIALIZA EN EL AULA: (Sobre la lectura)
1. ¿En el incanato había diferencias en la crianza de los hijos en las clases sociales? Fundamenta
2. ¿Qué se pretendía en el incanato con esta forma de gobierno?
3. Relaciona la crianza incaica con la crianza actual. Argumenta tu posición.
ACTIVIDADES GENERALES PARA SOCIALIZAR EN EL AULA:
1. ¿Qué es una crónica?
2. ¿Cuál fue el objetivo del origen de la crónica en esta etapa de la conquista?
3. ¿Qué opinión te merece la conquista? Argumenta.
4. ¿Quién es Fray Bartolomé de las Casas? Breve biografía.
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Escribe el título del tema, desarrolla las actividades propuestas y
envía a la plataforma. (No olvides de escribir tu código y apellidos)
ACTIVIDADES DE EXTENSIÓN:
1. Escribe el título del tema y elabora un cuadro comparativo de las siguientes
obras:
OBRA GÉNERO AUTOR CONTENIDO IMPORTANCIA
LITERARIA
LOS
COMENTARIOS
REALES
NUEVA CRÓNICA
Y BUEN
GOBIERNO
BREVÍSIMA
RELACIÓN DE LA
DESTRUCCIÓN
DE LAS INDIAS
2. Elabora un cuadro sobre la clasificación de los cronistas. (Indígenas, mestizos
y españoles, con sus respectivas obras)