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Bolivia

El documento resume la producción y consumo de alimentos de origen animal en Bolivia. Detalla que el consumo promedio anual de carne de res es de 43,5 kg por persona. Santa Cruz produce el 80% de la carne de cerdo en Bolivia y su consumo se ha incrementado a 12 kg por persona anualmente gracias a una campaña de incentivo. La pandemia ha afectado fuertemente a los porcicultores con el cierre del 40% de granjas y caída en precios.

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El documento resume la producción y consumo de alimentos de origen animal en Bolivia. Detalla que el consumo promedio anual de carne de res es de 43,5 kg por persona. Santa Cruz produce el 80% de la carne de cerdo en Bolivia y su consumo se ha incrementado a 12 kg por persona anualmente gracias a una campaña de incentivo. La pandemia ha afectado fuertemente a los porcicultores con el cierre del 40% de granjas y caída en precios.

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1.

Consumo por per de cápita en Bolivia: el consumo de carne de res alcanza


43,5 kilos anuales per cápita

Cada boliviano consume de promedio al año 25,8 kilos de carne de pollo y 17,7 kg
de ternera, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) del país andino.

En su informe ‘Cifras en tiempos de cambio’, del que da cuenta la Agencia Boliviana


de Información, el INE destaca el fortalecimiento de la salud alimentaria en el país
durante la última década, si bien algunos indicadores siguen por debajo de los
registrados en la zona.

Por ejemplo, los bolivianos beben una media de 55,4 litros de leche al año. Hace una
década, la cifra era de 28 litros, recordó el director de la entidad, Luis Pereira, al
admitir que la cantidad ingerida actualmente sigue siendo baja respecto a los países
de la región. “Por eso hay políticas para incentivar el consumo, todavía se están
haciendo esfuerzos para que sea más alto”, explicó en una entrevista televisiva.

El estudio señala también que cada boliviano consume un promedio de 166 huevos
anuales. Según Pereira, el país ha entrado en un ritmo de crecimiento respecto a la
década pasada y la economía repunta en la región, lo que permite aumentar la
calidad de la alimentación de los bolivianos.

La asociación viene manejando hace ocho años una campaña de incentivo al


consumo de carne de cerdo. En Bolivia, el promedio de consumo era de 3,5
kilogramos (kg) per cápita anual. El Alto lideraba con 4 kg y en Santa Cruz se
consumía menos de 3 kg. Actualmente, en Bolivia se consume entre 5,5 kg y 6 kg al
año por persona, como consecuencia de nuestra campaña de incentivo al consumo
que trabajamos año a año. En Santa Cruz, hemos logrado incrementar a 12 kg per
cápita la ingesta. Comparado con el año pasado, ha habido un ligero incremento,
incentivado por los bajísimos precios y porque la carne no salió a otros
departamentos, toda la producción se comercializó solo en Santa Cruz.

Santa Cruz produce el 80% de la carne de cerdo en Bolivia y consume el 50% de la


producción. Cada vez más el consumo se incrementa, dada la campaña sostenida de
incentivo al consumo. En Bolivia el consumo es marcado, tenemos una época baja
que es después de Semana Santa (abril, mayo junio, julio) y la época alta, que
comienza en septiembre, cuando nos acercamos a fechas festivas (Navidad y Año
Nuevo). El departamento que más consume carne de cerdo es Santa Cruz, seguido
por La Paz, Cochabamba y Sucre.

La pandemia del COVID-19 ha golpeado fuertemente a diferentes sectores


agropecuarios del país, en particular a los porcicultores, que aseguran que se han
llevado la peor parte. Durante la cuarentena rígida, el 40% de las 115 granjas
formales que operan en Santa Cruz cerraron por la drástica caída de la demanda de
carne de cerdo, que derivó también en el desplome del precio del kilo del producto en
más de un 50%. El gremio extrema esfuerzos para recuperarse, sin embargo
continúan las secuelas de la crisis. Por ejemplo, la pasada semana los productores
de Cochabamba se declararon en emergencia debido a un incremento de los precios
de los insumos para la crianza de cerdos, sobre todo de la soya en grano. El
vicepresidente de la Asociación Departamental de Porcicultores (Adepor) de Santa
Cruz, Egon Watchel, conversó con LA RAZÓN sobre la situación del sector y cómo
intenta salir a flote.

En Bolivia, actualmente, el consumo per cápita de carne de pescado es de 2,5 kilos


por persona y desde el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras y el Programa
Nacional de Pesca y mediante el Plan de Desarrollo Sectorial se realizan las
gestiones para que hasta el año 2020 se duplique esa cantidad hasta en 5,2 kilos,
siendo que el 2016 el consumo por persona era de 1,8; por ello se vienen
desarrollando trabajos para que la ciudadanía incremente el consumo de pescado a
partir de la realización de ferias que van del productor al consumidor y, por otra parte
las mismas van acompañadas de un toque gastronómico.

2. Población de animales en produccion:

En la actualidad, el hato bovino en Bolivia es de 7.786.801 cabezas, de los cuales


los llanos orientales y el Chaco poseen el 72%, los valles albergan el 18% y la región
del Altiplano el 9%. El rebaño de ovinos ha sido estimado en 8.381.034 cabezas.
Unas 65.000 familias están involucradas en la cría y producción ovina.
El hato promedio tiene 9.8 cabezas. El 86 % de productores producen menos de 100
kg/día; el 10 % son productores con 100 a 200 l/día, con un promedio de 20 vacas en
producción y el 4% de los productores producen más de 200 l/día, y tienen hatos
menores a 38 vacas (Berzain, 1999). Solo el 25 por ciento de inventario es Holstein
registrado, 32 por ciento son cruces avanzados de Holstein (¾ o más). Las
limitaciones son: nutrición, calidad de leche y comercialización.
Javier Urenda, presidente de la Asociación de Porcinocultores de Santa Cruz
(Adepor), indicó que Santa Cruz produce el 80% de la demanda nacional de carne de
cerdo y el otro 20% se las reparte entre Cochabamba, Monteagudo, Tarija y el norte
de La Paz. Por otro lado, destacó el primer censo porcino realizado por la
Gobernación, donde se pudo identificar la cantidad de granjas y el número de
animales que existe en el departamento. La producción anual de carne de cerdo es
de 58.865 toneladas al año.

En 2017, el departamento de Santa Cruz ocupa el primer lugar en la producción


pecuaria y avícola, alcanzando a 4.010.258 cabezas de ganado bovino, que
representan una participación del 43,1% del total en Bolivia y le sigue la crianza de
ganado porcino con 979.102 cabezas. Asimismo, en la producción de huevos de
aves de postura y carne de aves parrilleras, la región cruceña tiene una participación
de 52,6% y 49,9% a nivel nacional, respectivamente.

Cada boliviano consume un promedio de dos kilos de pescado al año y se estima


que la producción nacional sólo cubre el 20 por ciento, el restante 80 por ciento es
importado de Perú, Brasil y Argentina, informó la responsable de Planificación del
área de pesca y acuicultura del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT),
Patricia Durán.

La producción piscícola, a nivel nacional, es de 18 mil toneladas. El rubro de la


pesca abarca 8.971 toneladas, la acuicultura 1.172 y las importaciones 7.905, según
datos del 2013 del Centro de Investigación y Desarrollo Acuícola Boliviano (Cidab),
dependiente del MDRyT.
La producción de leche en Bolivia ha superado los 550 millones de litros, lo que
representa 1,51 millones de litros por día, asimismo, el IBCE indica que entre 2013 –
2017 hubo un incremento de 28% a nivel nacional (Federación Departamental de
Productores de Leche de Santa Cruz - FEDEPLE).

3.- importancia de la carrera de medicina veterinaria y zootecnia en el país

El profesional en veterinaria está capacitado para administrar programas de


prevención, tratamiento y control de enfermedades de los animales, que permitan
resolver los problemas profesionales de su competencia.

Desarrolla sus funciones dentro del campo de la sanidad y producción animal,


participa en la formulación de políticas y estrategias de desarrollo nacional. 

Common questions

Con tecnología de IA

In Bolivia, over the last decade, the per capita consumption of beef has reached 43.5 kg annually. Chicken consumption is at 25.8 kg, while veal is at 17.7 kg per capita. Pork consumption has shown significant growth, increasing from an average of 3.5 kg per capita with specific areas like Santa Cruz now at 12 kg due to several campaigns promoting its consumption . Fish consumption, meanwhile, is lower at 2.5 kg per capita, with initiatives in place to double this amount .

Santa Cruz is the leading region in cattle and poultry production, holding 43.1% of Bolivia's cattle population with 4,010,258 heads. The region also dominates poultry production, with 52.6% in egg production and 49.9% in broiler chicken production nationwide . Other regions such as the eastern plains and Chaco contribute to the cattle industry, possessing 72% of the national cattle .

The distribution of livestock populations in Bolivia underscores the varied economic focuses across regions. Santa Cruz, housing 80% of the country's pork production and significant bovine numbers, clearly positions itself as a livestock hub . The eastern plains and Chaco, holding 72% of cattle, also focus significantly on the cattle industry, whereas the valleys and Altiplano have smaller shares, indicating diversified economic activities .

Several factors contributed to the rise in pork consumption in Santa Cruz. Key among them is the sustained promotion and campaigns encouraging pork use. Additionally, the concentration of pork production in Santa Cruz, producing 80% of the national supply, helped maintain low prices, boosting local consumption .

To increase fish consumption, Bolivia's Ministry of Rural Development and Lands, along with the National Fishing Program, are aiming to double per capita consumption from 2.5 kg to 5.2 kg. Strategies include organizing direct producer-to-consumer fairs with gastronomic elements to enhance attractiveness and accessibility .

Strategic initiatives to boost Bolivia's poultry and egg production primarily revolve around increasing output in key regions. Santa Cruz, a pivotal poultry-producing region, accounts for 52.6% of egg production and 49.9% of broiler chickens, signifying ongoing efforts to powerhouse these sectors through infrastructural investments and market expansion .

In Bolivia, pork consumption exhibits clear seasonal patterns, decreasing after Easter and rising as festive seasons (such as Christmas and New Year) approach. These fluctuations are largely driven by cultural practices and enhanced promotion campaigns during these high-consumption periods .

Veterinary and animal science professionals play a crucial role in Bolivia's agricultural development by administering animal health programs to prevent, treat, and control diseases. Their involvement in formulating national development policies and strategies further highlights their importance in enhancing animal production and health standards .

Bolivia addresses its dairy production challenges primarily through policies aiming to increase milk consumption and improve quality and commercialization. Efforts include incentivizing consumption and implementing programs to enhance production quality, given that issues such as low consumption and nutritional inadequacies persist .

The COVID-19 pandemic severely impacted pork production in Santa Cruz, leading to the closure of 40% of the 115 formal farms due to a drastic decline in demand. This decline in demand caused the price of pork to fall by over 50%, creating financial strain on producers. The sector is making efforts to recover, although challenges such as rising costs of pork breeding inputs, like grain soy, exacerbate the situation .

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