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Acción de Amparo Vanessa Bascones

Este documento presenta una acción de amparo constitucional en contra del Ministerio del Interior y la Policía de Investigaciones de Chile. La acción busca levantar la prohibición de ingreso y revocar la orden de expulsión de una ciudadana peruana, a fin de que pueda regularizar su situación migratoria en Chile y reunir a su familia dividida. Se argumenta que la sanción es desproporcionada y afecta derechos como la unidad familiar y el interés superior del niño.
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Acción de Amparo Vanessa Bascones

Este documento presenta una acción de amparo constitucional en contra del Ministerio del Interior y la Policía de Investigaciones de Chile. La acción busca levantar la prohibición de ingreso y revocar la orden de expulsión de una ciudadana peruana, a fin de que pueda regularizar su situación migratoria en Chile y reunir a su familia dividida. Se argumenta que la sanción es desproporcionada y afecta derechos como la unidad familiar y el interés superior del niño.
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SECRETARIA : CRIMINAL

MATERIA : ACCIÓN CONSTITUCIONAL DE AMPARO

RECURRENTE/AMPARADO : VANESSA MARITZA BASCONES VERGARA

PASAPORTE N° : 40562710

ABOGADOS PATROCINANTES : PEDRO CONTRERAS HERRERA

: 11.512.231-2

: RODRIGO GODOY ARAYA

: 15.913.025-8

RECURRIDO : MINISTERIO DEL INTERIOR Y SEGURIDAD PÚBLICA

DOMICILIO : PALACIO DE LA MONEDA, CALLE MONEDA, SANTIAGO.

R.U.T. : 60.501.000-8

RECURRIDO : POLICÍA DE INVESTIGACIONES DE CHILE

DOMICILIO : GENERAL MACKENA 1314, SANTIAGO

R.U.T. : 60.506.000-5

EN LO PRINCIPAL: ACCIÓN DE AMPARO CONSTITUCIONAL; EN EL PRIMER OTROSÍ: SOLICITA


DILIGENCIAS POR LA VÍA MAS EXPEDITA; EN EL SEGUNDO OTROSÍ: ACOMPAÑA DOCUMENTOS; EN EL
TERCER OTROSÍ: TÉNGASE PRESENTE; EN EL CUARTO OTROSÍ:PATROCINIO Y PODER.

ILUSTRISIMA CORTE DE APELACIONES DE SANTIAGO

RODRIGO GODOY ARAYA, cédula nacional de identidad N° 15.913.025-8, abogado de la Oficina


Especializada en Derechos Humanos de la Corporación de Asistencia Judicial, chileno, domiciliado para
estos efectos en Agustinas 1419, primer piso, comuna y ciudad de Santiago, en representación y en
favor de doña VANESSA MARITZA BASCONES VERGARA, peruana, pasaporte Nº 40562710, domiciliada

1
para estos efectos en Agustinas 1419, primer piso, comuna y ciudad de Santiago a S.S. ILTMA.
Respetuosamente digo:

Que, por este acto y en conformidad a lo dispuesto en el artículo 21, inciso 3º de la Constitución
Política de la República, vengo en deducir Acción de Amparo en contra del MINISTERIO DEL INTERIOR Y
SEGURIDAD PÚBLICA, R.U.T. N° 60.501.000-8, representado por el Ministro del Interior y Seguridad
Pública don Jorge Burgos Varela, y en contra de POLICIA DE INVESTIGACIONES DE CHILE, R.U.T. Nº
60.506.000-5, domiciliado en General Mackena 1314, Santiago, representado por Director General don
Héctor Espinoza Valenzuela por los antecedentes de hecho y derecho que a continuación se exponen:

I. ANTECEDENTES DE HECHO:

1. El año 2004, doña VANESSA MARITZA BASCONES VERGARA de nacionalidad peruana,


pasaporte Nº 5731257, ingresó a Chile de forma regular, con visa de turista, con el objeto de
encontrar nuevos horizontes y mejorar su calidad de vida. Así es como conoce al chileno, MAURICIO
HERNÁN ACEITUNO CORREA, su actual cónyuge, y deciden formar una familia.

2. Con el propósito de regularizar su situación, el 17 febrero del 2006 nuestra representada,


solicitó visa temporaria, la cual le fue otorgada por Resolución Exenta nº 6449 emanada del
Departamento de Extranjería y Migración, del 14 de marzo del 2006, ya que se encontraba
embarazada. Posteriormente fue dejada sin efecto, a través de la Resolución Exenta Nº 30713, del 13
de septiembre del 2006, dictada por al Intendencia Metropolitana, porque nuestra representada en
ese momento tenía antecedentes penales por tráfico ilícito de drogas en su país de origen, y así se
ordena el abandono del país, efectuándose aquella orden el 2010.

3. El 2013 reingresó a Chile de forma ilegal, ya que el padre de su hijo, MAURICIO HERNÁN
ACEITUNO CORREA, reside en Chile.

4. Volvió a salir en febrero del 2015 al ser notificada por Policía de Investigaciones de la orden
de expulsión y así dar cumplimiento voluntario a esta orden. Esta orden fue dictada por el Ministerio
del Interior a través del Decreto Nº 805 del 3 de julio del 2008.

5. Con fecha 26 de febrero de 2016 se presentó a través de la Oficina Especializada en Derechos


Humanos, una solicitud de Revisión de Oficio del decreto Nº 805 del 3 de julio del 2008, el cual fue
rechazado con fecha 23 de mayo del 2016, por Rodrigo Sandoval Ducoing, Jefe del Departamento de
Extranjería y Migración a través del OFICIO ORD. Nº 22373, fundado en que la amparada registra una
condena por tráfico ilícito de estupefacientes en su país de origen.

6. Si bien la amparada registra un delito por Tráfico Ilícito de Drogas, el cual fue perpetrado en
Perú, la pena se encuentra actualmente extinta con fecha 24 de mayo del 2007, la cual, fue cumplida
íntegramente hace ya 8 años, 3 años privada de libertad y los restantes de forma remitida ya que

2
gozaba del beneficio de semi libertad condicional firmando cada mes. Debido al cumplimiento de la
sentencia condenatoria se procedió a la eliminación total y definitiva del prontuario.

7. Nuestra representada se encuentra actualmente en Perú, con prohibición de ingreso. Tiene


dos hijos chilenos, GERARDO IGNACIO PRADO BASCONES, chileno, nacido el 06 de septiembre del
2006 y, MAURICIO ALEJANDRO ACEITUNO BASCONES, chileno, cédula de identidad 24.591.18-K,
nacido el 8 de abril del 2014.

8. También sus dos hermanos, don PEDRO VÍCTOR BASCONES VERGARA, peruano, cédula de
identidad 23.782.409-1 y doña CAROL STEFANY BASCONES VERGARA, peruana, cédula de identidad
22.649.283-6 cuentan con permanencia definitiva en Chile.

9. Al encontrarse en Perú, luego de dar cumplimiento a la orden de expulsión, la imposibilidad


de ver a sus hijos provocó que éstos dejaran el país de su nacionalidad y se fuesen a Perú. La familia
se encuentra dividida, estando su cónyuge en Chile, quien es el sustento económico del núcleo
familiar y tiene un trabajo estable en nuestro país.

10. Actualmente, nuestra representada, viaja cada 14 días a la ciudad de Tacna para
encontrarse con su cónyuge quien por la modalidad de trabajo que tiene, después de laborar 14 días,
descansa 7 días, período en la que ambos viajan a la ciudad de Tacna para encontrase y hacer vida de
pareja conjuntamente con su hijo menor de 2 años, el cual, al regresar a la ciudad de Barranca, se
muestra inapetente debido a que extraña a su padre, según los informes sociales que se acompañan.

11. Ahora debe viajar más de 24 horas para compartir su vida en familia. Antes vivían en
Llay Llay, Chile. El deseo de esta joven pareja es avecindarse en Chile y residir unidos en el domicilio
de los padres de don MAURICIO ACEITUNO, en Santiago de Chile.

12. Es por todo ello que se solicita el levantamiento de la prohibición de ingreso y


revocación de la orden de expulsión, para así proceder a la regularización de la ciudadana peruana en
Chile, lo cual tiene por objeto que la familia pueda mantenerse unida en Chile y el núcleo familiar no
se vea afectado por más tiempo.

II. FUNDAMENTO DE DERECHO:

1. PROCEDENCIA DE LA ACCIÓN DE AMPARO.

2. LA SANCIÓN ES DESPROPORCIONADA EN CUANTO AL MAL CAUSADO. NO EXISTE


NINGÚN BIEN JURÍDICO CUYA PROTECCIÓN SEA DEBER DEL ESTADO QUE HAGA
NECESARIA LA EXPULSIÓN DE LA AMPARADA, POR LO QUE MANTENERLA VIGENTE
IMPORTA UNA ARBITRARIEDAD.n

3. LA SANCIÓN RESULTA DESPROPORCIONADA EN ATENCIÓN A LOS BIENES JURÍDICOS


QUE PERJUDICA. EL ACTO ADMINISTRATIVO PRESCINDE DEL DERECHO

3
INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS, ESPECIALMENTE EN LO RELATIVO A
LA UNDAD FAMILIAR Y EL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO.

1. PROCEDENCIA DE LA ACCIÓN DE AMPARO

La acción o recurso de Amparo ha sido definido como “la acción constitucional que cualquier
persona puede interponer ante los Tribunales Superiores de Justicia, por sí o a nombre de otro, a fin de
solicitar que adopten inmediatamente las providencias que juzguen necesarias para restablecer el
imperio del derecho y asegurar la debida protección al afectado, dejando sin efecto o modificando
cualquier acción u omisión arbitraria o ilegal que importe una privación o amenaza a la libertad
personal y seguridad individual, sin limitaciones y sin que importe el origen de dichos atentados” 1.

La señalada acción constitucional está consagrada en el artículo 21 de la Constitución Política de


la República que establece que la acción de amparo podrá interponerse a favor de toda persona que se
encontrare arrestado, detenido o preso, con infracción a los dispuesto en la Constitución o las leyes, a
fin de que la magistratura ordene se guarden las formalidades legales y adopte las medidas que sean
necesarias para restablecer el imperio del derecho y asegurar la debida protección del afectado. En el
inciso final de dicho artículo, se señala que la misma acción podrá deducirse a favor de toda persona
que ilegalmente sufra cualquiera otra privación, perturbación o amenaza en su derecho a la libertad
personal y seguridad individual. En el caso de autos, a la amparada se le ha privado ilegal y
arbitrariamente su derecho a la libertad personal, por cuanto se le obligó a hacer abandono del país y no
puede regresar a él por tiempo indefinido, lo cual resulta ser una medida además desproporcionada,
como se explicará a continuación.

La consagración constitucional de la acción en comento, responde a la necesidad de imponer


coactivamente el respeto a los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana —toda vez
que su legítimo ejercicio se ve perturbado o amenazado por una acción ilegal o arbitraria—, así como al
mandato constitucional, del artículo 5° inciso segundo de nuestra Carta Fundamental, que obliga al
Estado de Chile a promover tales derechos, los cuales no sólo se encuentran garantizados por la misma,
sino que también por los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentran vigentes.

Al respecto, la Corte Suprema ha declarado que el artículo 5° inciso 2º otorga rango


constitucional a los tratados que garantizan el respeto de los derechos humanos, concediéndoles una
jerarquía mayor que a los demás tratados internacionales, en cuanto regulan los derechos esenciales
que emanan de la naturaleza humana y que “en definitiva los derechos humanos asegurados en un
tratado se incorporan al ordenamiento jurídico interno, formando parte de la Constitución material
adquiriendo plena vigencia, validez y eficacia jurídica, no pudiendo ningún órgano del Estado
desconocerlos y debiendo todos ellos respetarlos y promoverlos, como asimismo, protegerlos a través

1 MOSQUERA RUIZ, Mario y MATURANA MIQUEL, Cristián. Los Recursos Procesales. Santiago, Editorial Jurídica de Chile, 2010,
Capítulo X. El Recurso de Amparo o Habeas Corpus, p. 431.

4
del conjunto de garantías constitucionales destinadas a asegurar el pleno respeto de los derechos” 2. Lo
mismo señala la mayoría de la doctrina más influyente en Chile, la cual es conteste en cuanto a que los
derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana consagrados en tratados internacionales
constituyen una norma jerárquicamente a lo menos equivalente a la Constitución Política de la
República3.

En lo relativo al derecho fundamental vulnerado en el caso de autos, y que hace procedente la


presente acción constitucional, el artículo 19 Nº 7 de la Constitución Política de la República asegura a
toda persona el derecho a la libertad personal, “manifestación o expresión de la libertad, entendida ésta
como autodeterminación”.

Tradicionalmente se entiende como libertad física de movimiento o desplazamiento”4. Este


derecho ha sido definido doctrinariamente como “El derecho de toda persona a que los poderes públicos
y terceros no interfieran en la esfera de autonomía personal, vale decir, de disponer de su propia
persona y de actuar determinado por la propia voluntad sin otras limitaciones que las que imponen el
medio natural, los derechos de los demás y el ordenamiento constitucional” 5. En el mismo sentido, los
profesores Mario Verdugo y Emilio Pfeffer señalan: “que es la libertad física de movimiento y de
actividad. En su expresión jurídica se le denomina libertad de movilización, locomoción o ambulatoria, y
se traduce en la posibilidad de permanecer en un lugar o desplazarse de un punto a otro dentro o fuera
del país, sin ninguna traba, salvo las limitaciones legales establecidas en tutela de intereses colectivos o
particulares”6.

La jurisprudencia, en el mismo sentido, ha precisado que por libertad personal “debe entenderse
el derecho que tiene toda persona para residir y permanecer en cualquier lugar de la República,
trasladarse libremente cuando lo desee de un punto a otro, y de entrar y salir del territorio nacional,
siempre que guarde para esto las normas legales vigentes”7. Al respecto, en el caso de autos se le está
prohibiendo ilegal y arbitrariamente a las amparadas el ingreso al país, residir y permanecer en él.

La libertad antes mencionada no sólo es reconocida por la Constitución Política de la República,


sino también por tratados internacionales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y
la Convención Americana sobre Derechos Humanos, ambos tratados internacionales ratificados y
vigentes en Chile, que tienen plena aplicación en el ordenamiento jurídico nacional en virtud del artículo
5° inciso segundo de nuestra Carta Fundamental, como fuera antes explicado.

2Corte Suprema: sentencia Rol 3125-04, de 13 de marzo de 2007, considerando trigésimo nono.
3 CORREA SUTIL, Jorge. Inaplicabilidad por inconstitucionalidad en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.
4 ALDUNATE LIZANA, Eduardo (Dir.). Constitución Política de la República de Chile. Doctrina y Jurisprudencia. Tomo I. Santiago,
Puntolex – Thomson Reuters. 2009, Capítulo III, Artículo 19 Nº 7, p. 194.
5 NOGUEIRA ALCALÁ, Humberto, “El Derecho a la Libertad Personal y a la Seguridad Individual en el Ordenamiento Jurídico
Chileno”, Ius Et Praxis, año/volumen 5, número 001, Universidad de Talca, Chile, página 290.
6 VERDUGO, Mario, PFEFFER, Emilio y NOGUEIRA, Humberto. Derecho Constitucional. Tomo I. Santiago, Editorial Jurídica de
Chile, 2005, p. 235.
7 REVISTA DE DERECHO Y JURISPRUDENCIA. T. XCI (1994), 2ª parte, sección cuarta, p. 8.

5
Dispone el artículo 9 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: “1. Todo Individuo
tiene derecho a la libertad y a la seguridad personales”, y en el mismo sentido el artículo 12 del mismo
Convenio señala:

“1.- Toda persona que se halle legalmente en el territorio de un Estado tendrá derecho a
circular libremente por él y a escoger libremente en él su residencia.
2.- Toda persona tendrá derecho a salir libremente de cualquier país, incluso del propio.
3.- Los derechos antes mencionados no podrán ser objeto de restricciones salvo cuando
éstas se hallen previstas en la ley, sean necesarias para proteger la seguridad nacional, la salud o
la moral públicas o los derechos y libertades de terceros, y sean compatibles con los demás
derechos reconocidos en el presente Pacto.
4.- Nadie podrá ser arbitrariamente privado del derecho a entrar en su propio país”.

Para el caso en comento, el derecho a la libertad personal de la amparada se ve


gravemente conculcado, toda vez que la posibilidad de reingresar a Chile ha sido denegada. Se permite
la restricción de estos derechos, pero bajo los supuestos de: (i) la existencia de una norma legal; (ii)
necesidad proteger la seguridad nacional, la salud o moral públicas, y los derechos de terceros. (iii)
compatibilidad con los demás derechos reconocidos en el Pacto. Para el caso de autos, si bien se podría
fundamentar (a nuestro juicio, erróneamente) que existe una norma legal que permite fundamentar una
prohibición de ingreso, no se cumple con los requisitos de necesidad de protección de seguridad
nacional, salud, moral pública o derechos de terceros, y por cierto, se vulneran otros derechos
reconocidos por el Pacto como es por ejemplo la protección de la familia consagrada en su artículo N°
10. De este modo, no cumpliéndose dichos requisitos, la señora VANESSA MARITZA BASCONES
VERGARA han sido arbitrariamente privada del derecho a entrar al país en el cual residió durante años
junto a su pareja e hijos chilenos, don MAURICIO ACEITUNO, y los menores GERARDO PRADO BASCONES
Y MAURICIO ACEITUNO BASCONES, además de residir y permanecer en el territorio de la República.

En el mismo sentido, la Convención Americana sobre Derechos Humanos establece, en su artículo


7 inciso primero, que “Toda persona tiene derecho a la libertad personal y seguridad personales”.

De conformidad a lo señalado en el artículo 22.3 de la citada Convención, el derecho a la libertad


ambulatoria puede ser objeto de restricciones. Sin embargo, es necesario que dichas restricciones se
encuentren expresamente establecidas por ley y sean indispensables para la prevención de infracciones
penales, la seguridad nacional, la seguridad o el orden público, la moral o la salud pública, o los derechos
y libertades de los demás. En otras palabras, el establecimiento de restricciones al derecho a la libertad
ambulatoria requiere del cumplimiento de requisitos de legalidad, idoneidad, necesidad y
proporcionalidad en sentido estricto.

Con respecto al requisito de legalidad de las restricciones al derecho a la libertad ambulatoria, la


Corte Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que “las condiciones en que puede limitarse

6
ese derecho deben estar determinadas por ley”8, de manera tal que las restricciones no previstas en la
ley son violatorias del derecho señalado. En este sentido, el Estado, al aprobar leyes que establecen
restricciones al derecho a la libertad ambulatoria, no puede afectar la esencia del mismo – de
conformidad al artículo 19 Nº 26 de la Constitución Política de la República – y debe utilizar criterios
precisos y no conferir discrecionalidad sin trabas a los funcionarios públicos encargados de su aplicación.
Lo anterior no puede ser de otra manera, si se tiene en consideración la grave incidencia que tiene una
restricción al derecho a la libertad ambulatoria en el derecho a la libertad personal. Al respecto, como se
señaló anteriormente, incluso interpretando que en la ley existe una norma que permitiría la prohibición
de ingreso al país de la amparada, dicha interpretación sería incorrecta, pues conllevaría a la afectación
desproporcionada del derecho a la libertad ambulatoria en su esencia.

En lo relativo al requisito de necesidad de las restricciones al derecho a la libertad ambulatoria, la


Corte Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que dichas medidas tienen el carácter de
“excepcionales”9, pues se encuentran limitadas por el principio de inocencia, el de necesidad y el de
proporcionalidad. La señalada Corte es categórica cuando afirma que para aplicar tales restricciones en
el contexto de un proceso penal, es necesario que existan “indicios suficientes que permitan suponer
razonablemente la culpabilidad del imputado y que se presente alguna de las siguientes circunstancias:
peligro de fuga del imputado; peligro de que el imputado obstaculice la investigación; y peligro de que el
imputado cometa un delito, siendo esta última cuestionada en la actualidad” 10, lo cual no deja duda
acerca del carácter indispensable que deben tener las restricciones al derecho a la libertad ambulatoria
para ser legítimas. En este sentido, en el caso de autos no se entiende cuál es la necesidad de privar tan
gravemente el derecho a la libertad ambulatoria de la amparada, pues ello sólo se debe ocurrir en casos
excepcionales, y el de autos no lo es.

En cuanto al requisito de idoneidad, la medida en cuestión no es el instrumento menos


perturbador para alcanzar el objetivo deseado y se estaría aplicando por un tiempo superior al
estrictamente necesario para cumplir con su función, que en el caso de autos no sería otro que impedir
una infracción administrativa.

Finalmente, en lo relativo al requisito de proporcionalidad de las restricciones al derecho a la


libertad ambulatoria el Comité de Derechos Humanos manifestó en su Observación General Nº 27 que
“Las medidas restrictivas deben ajustarse al principio de proporcionalidad; deben ser adecuadas para
desempeñar su función protectora; deben ser el instrumento menos perturbador de los que permitan
conseguir el resultado deseado, y deben guardar proporción con el interés que debe protegerse”.
Continúa la citada Observación señalado que “El principio de proporcionalidad debe respetarse no sólo
en la ley que defina las restricciones sino también por las autoridades administrativas y judiciales que la

8 Corte Interamericana de Derechos Humanos, “Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay”, Sentencia de 31 de agosto de 2004,
párrafo 124.
9 Corte Interamericana de Derechos Humanos, “Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay”, Sentencia de 31 de agosto de 2004,
párrafo 129.
10 Corte Interamericana de Derechos Humanos, “Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay”, Sentencia de 31 de agosto de 2004,
párrafo 129.

7
apliquen. Los Estados deben garantizar que todo procedimiento relativo al ejercicio o restricción de esos
derechos se lleve a cabo con celeridad y que se expliquen las razones de la aplicación de medidas
restrictivas”.

Para la Corte, el que las medidas restrictivas al derecho a la libertad ambulatoria deban ser
proporcionales significa que “debe(n) guardar proporcionalidad con el fin legítimo perseguido, de
manera que se aplique(n) solamente si no existe otro medio menos restrictivo y durante el tiempo
estrictamente necesario para cumplir con su función” 11.

La medida adoptada por la autoridad, de condenar a una familia a su disgregación, por el sólo
hecho de incumplir con la normativa de extranjería y ser condenada a permanecer en su país de origen
de forma perpetua e indefinida, resulta ser desproporcionada, por cuanto es inadecuada para proteger
los bienes jurídicos que la harían necesaria. Dado que es del caso que la amparada no ha sido
condenada a la pena de “Extrañamiento” ni a otra similar, no hay siquiera un bien jurídico que la
negativa de ingresar al país pueda tutelar. En efecto, para poder imponer una sanción de tal gravedad,
debería existir vigente alguna pena como la de confinamiento (art. 33 del Código Penal), extrañamiento
(art. 34 del Código Penal), o una pena de expulsión (en los términos del art. 34 de la Ley Nº 18.216),
cuestión que en este caso no existe.

2. SANCIÓN DESPROPORCIONADA EN CUANTO AL MAL CAUSADO. NO EXISTE NINGÚN BIEN


JURÍDICO CUYA PROTECCIÓN SEA DEBER DEL ESTADO QUE HAGA NECESARIA LA EXPULSIÓN DE LA
AMPARADA, POR LO QUE MANTENERLA VIGENTE IMPORTA UNA ARBITRARIEDAD.

Aparentemente, subyace a la dictación de la orden de expulsión la idea de que doña VANESSA


MARITZA BASCONES VERGARA constituiría algún tipo de peligro o amenaza a algún bien jurídico. Si bien
la amparada fue condenada por un delito, se encuentra en su país de origen habiendo cumplido su
condena hace 8 años, lo cual consta en la sentencia de Declaración de Oficio de cumplimiento de
condena otorgado por el Juzgado Penal del Callao de Perú, el cual se acompaña en esta presentación . La
medida de expulsión constituye en este caso una segunda sanción por los mismos hechos que dieron
lugar a la condena ya cumplida. Tal situación atenta contra el principio non bis in ídem, según el cual un
hecho no puede ser objeto de doble sanción. 12

Así, la Administración no tiene un interés de peso para expulsar a doña VANESSA MARITZA
BASCONES VERGARA. Por el contrario, la amparada tiene un interés demostrable de permanecer en
nuestro país. En efecto, conforma una familia nuclear profundamente arraigada en Chile, siendo que ha
vivido en nuestro país por más de ocho años, junto a su actual cónyuge y sus hijos chilenos.

11 Corte Interamericana de Derechos Humanos, “Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay”, Sentencia de 31 de agosto de 2004,
párrafo 133.
12 RODRÍGUEZ COLLAO, Luis (2012) “Los principios rectores del derecho penal y su proyección en
el campo de las circunstancias modificatorias de responsabilidad criminal”, p. 159

8
Por lo tanto, si miramos la realidad de doña VANESSA MARITZA BASCONES VERGARA y
sopesamos todos sus antecedentes—no solo su condena ya cumplida, sino también su posterior y
previo comportamiento—podemos concluir que nuestra representada y su presencia en nuestro país no
significan ninguna amenaza para nuestra sociedad, ni afecta ningún bien jurídico. Una decisión de la
autoridad tomada sin considerar todos los argumentos a favor y en contra del amparado, es una
decisión arbitraria, que afecta el derecho de la libertad personal nuestro representado.

Así lo ha establecido la Excelentísima Corte Suprema en el fallo de la causa Rol Nº 1413-


2013, donde establece que: “Lo anterior lleva a concluir que las decisiones que se han emitido por la
autoridad administrativa y que tienen como base la comisión de un hecho delictivo de antigua data,
son desproporcionados en relación con la naturaleza, gravedad y ámbito de la infracción cometida.
Ello torna en ilegal, arbitraria la decisión de rechazar el permiso de permanencia solicitado por la
amparada y, consecuencialmente, la orden de salida y posterior decreto de expulsión.”

En el mismo sentido, nuevamente la Excelentísima Corte Suprema, se ha pronunciado, así en causa


Rol Nº 4065 -2015, los considerandos relevantes a destacar señalan:
“4° Que la amparada no registra condenas ni encargos pendientes, manteniéndose hasta la fecha
sujeta al control de firma periódica ante ese organismo hasta la materialización de su expulsión.
5° Que no es posible soslayar que las atribuciones que detentan los órganos de la Administración del
Estado son conferidas por ley en función directa de la finalidad u objeto del servicio público de que se trate. El
ejercicio legítimo de estas atribuciones exige, tratándose de actuaciones administrativas de naturaleza
sancionadora, además del respeto a los derechos de las personas, una necesaria razonabilidad en la decisión de la
autoridad.
6° Que de lo relacionado y los antecedentes acompañados al recurso se desprende que la amparada
arribó al país en búsqueda de mejores expectativas de desarrollo laboral, suscribiendo un contrato de trabajo el 10
de junio de 2014, pero que no ha podido ejecutarse dada la imposibilidad de regularizar su situación migratoria, que
es lo que esgrime la sentencia para desconocer el arraigo que reclama, a pesar de permanecer en el país desde el
22 de febrero del año pasado. (el destacado es propio).

Por otro lado, resulta necesario señalar que la condena que registra doña VANESSA MARITZA
BASCONES VERGARA, consitituye un hecho aislado en su vida, puesto a que no registra otro tipo de
antecedentes penales tanto en Chile como en su país de origen y menos ha vuelto a delinquir. Por ello
los fines de la pena pueden darse por cumplidos.

También, precisar que los antecedentes penales fueron eliminados del prontuario de la amparada
tras su cumplimiento mediante sentencia, situación que también se contempla en nuestra legislación,
por tanto la autoridad administrativa, estaría fundando el decreto de expulsión en una condena que,
además de haber sido cumplida íntegramente hace 8 años, también fue eliminada de los antecedentes
penales de la amparada.

9
En un caso similar, la Corte Suprema se ha pronunciado, revocando la orden de expulsión de la
extranjera peruana CARMEN GALLO SANDOVAL, en causa Rol N°Criminal-1539-2015:
1° Que el fundamento de hecho del Decreto N° 1227 de 30 de noviembre de 2007 del Ministerio
del Interior, por el cual se ordenó la expulsión del país de la recurrente Carmen Sandoval Gallo, es la
imputación de registrar antecedentes por terrorismo en su país de origen -Perú-, y haber sido condenada
el 29 de abril de 1999 por el delito de tenencia ilegal de arma de fuego en agravio del Estado a la pena
privativa de libertad de seis años. Esa situación procesal, a juicio de la autoridad administrativa,
configuró la causal de expulsión contemplada en el artículo 15 N° 3 en relación al artículo 17, ambos del
Decreto Ley N° 1094.
3° Que el Consulado General del Perú certificó que la amparada no registra antecedentes
penales en ese país, lo que es concordante con lo manifestado por su defensa en estrados en cuanto
eliminó el registro de la condena penal tras su cumplimiento.
4° Que la situación antes anotada también se halla contemplada en nuestra legislación, pues de
acuerdo a lo que dispone el D.L. N° 409 de 1932, en relación al artículo 9 del D.S. N° 64, cumplida la
condena, el penado puede acceder a la eliminación total y definitiva del prontuario, cual es lo que da
cuenta el documento señalado en el acápite anterior, de manera que la sanción penal que motiva el
acto que se impugna no ha podido esgrimirse por la autoridad como fundamento de la expulsión de la
amparada del territorio nacional. Tampoco la acusación por un delito respecto del cual no existió
condena.
5° Que sin perjuicio de ello, tampoco puede obviarse el hecho que la amparada ha permanecido
10 años en Chile, lo que en concepto de esta Corte es suficiente demostración de arraigo con el país que
ha constituido su residencia por todo ese lapso. (el énfasis es nuestro).

En el caso en particular, la amparada ha vivido alrededor de 8 años en Chile, por lo cual no se puede
reconocer el arraigo en el país que ha constituido su residencia.

3. LA SANCIÓN RESULTA DESPROPORCIONADA EN ATENCIÓN A LOS BIENES JURÍDICOS QUE


PERJUDICA. EL ACTO ADMINISTRATIVO PRESCINDE DEL DERECHO INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS
HUMANOS, ESPECIALMENTE EN LO RELATIVO A LA UNDAD FAMILIAR Y EL INTERÉS SUPERIOR DEL
NIÑO.

a) La orden de expulsión le impide regularizar su situación en chile, a pesar de que cuenta con
antecedentes favorables.

La orden de expulsión que se encuentra vigente en contra de doña VANESSA MARITZA BASCONES
VERGARA, impide realizar los trámites necesarios para optar a la residencia temporaria y, eventualmente, a la
permanencia definitiva en Chile, en consideración a que su intención ante todo es permanecer en el país, ya que es

10
en el territorio de la República donde ha encontrado la oportunidad de desarrollar un proyecto de vida junto a su
pareja e hijos de nacionalidad chilena.

Es necesario señalar al respecto, que es un hecho indiscutido que han variado las circunstancias
personales y familiares de nuestra patrocinada. Al respecto, resulta de gran trascendencia atender a las
circunstancias personales y familiares de doña VANESSA MARITZA BASCONES VERGARA, especialmente en
relación su primer hijo de nacionalidad chilena, don GERARDO PRADO IGNACIO BASCONES, el cual nació con
anterioridad a la dictación de al orden de expulsión, el 6 de septiembre de 2006, lo cual no fue ponderado por la
autoridad administrativa al momento de dictar la expulsión en el año 2008. Tampoco fue valorado, el nacimiento de
su segundo hijo en el año 2014, lo cual se puso en conocimiento de la autoridad administrativa el 26 de febrero del
2016 a través del Recurso de Revisión de Oficio. Es claro en este caso que, se transgredió el interés superior de sus
pequeños hijos, ya que se dispuso la separación respecto de sus padres, infringiendo con ello los deberes que se
imponen para los Estados en los artículos 3.1, 7.1, 8.1 y 9.1 de la Convención sobre Derechos del Niño (en adelante
CDN). En especial el art. 3.1, el cual dispone:
“1. En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas oprivadas de bienestar
social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que
se atenderá será el interés superior del niño”.

b) La Protección de la Familia

De la lectura armónica de estas normas, podemos concluir que uno de los pilares fundamentales de la CDN es
la protección de la familia. En ese sentido, como señala el artículo 9.1 de la CDN, la separación respecto de los
padres sólo se puede justificar en el interés superior del niño, así lo ha destacado la Corte Interamericana de
Derechos Humanos en su opinión consultiva OC-17/2002, en donde establece que:

“El niño tiene derecho a vivir con su familia, llamada a satisfacer sus necesidades materiales,
afectivas y psicológicas. El derecho de toda persona a recibir protección contra injerencias arbitrarias o
ilegales en su familia, forma parte, implícitamente, del derecho a la protección de la familia y el niño (…)
(Párrafo 71)
“En conclusión, el niño debe permanecer en su núcleo familiar, salvo que existan razones
determinantes, en función del interés superior de aquél, para optar por separado de su familia. En todo caso,
la separación debe ser excepción y, preferentemente, temporal” (Párrafo 77)

A mayor abundamiento, en casos referidos a migrantes, la Corte Interamericana de Derechos


Humanos ha resaltado:

“El derecho a la vida privada y familiar (comprendiendo el derecho a la unidad familiar)…; ese es un
tema que trasciende a la dimensión puramente estatal o interestatal que tiene que ser abordado a la luz de
los derechos humanos fundamentales de los trabajadores migrantes, inclusive los indocumentados”.13

13 Corte Intermaricana de Derechos Humanos, Opinión Consultiva OC 18/03 de 17 de septiembre


de 2003, párrafo 35.

11
Tal como afirma la Corte Interamericana, apoyándose en las Directrices de Riad 99, “la familia es la
unidad central encargada de la integración social primaria del niño”, y por ende, los gobiernos y la sociedad
deben tratar de preservar su integridad”, resulta evidente que una infracción administrativa (en este caso, la
irregularidad migratoria) no configuraría una conducta justificante de una medida que implicará la separación
entre padres e hijos.

Cabe agregar que la protección de la familia ha sido un criterio utilizado reiteradamente por la
Corte Suprema al momento de fallar respecto de casos similares pero relativos a órdenes de expulsión.
Así, en el caso de Ana Plasencia Carbajal, de 14 de septiembre de 2012, rol Nº 7018-12, la Corte señaló:
“Así, la decisión en contra de la cual se ha interpuesto esta acción constitucional se torna ilegal por
el hecho de afectar lo dispuesto en el artículo 1° de la Constitución Política de la República que establece
que la familia es el núcleo fundamental de la sociedad, siendo deber del Estado dar protección a la
población y a la familia, así como propender al fortalecimiento de ésta; derechos también consagrados
por diversos tratados internacionales relativos a la protección de la familia, motivo por el que, en caso de
llevarse a efecto la medida en contra de la cual se recurre, se producirá la disgregación del núcleo
familiar aludido precedentemente.”

Otro ejemplo es el caso de Carmen Rosa EgusquizaYanac, de 29 de enero de 2014, rol N°624-14,
en que la Corte señaló:
“5° Que, por otra parte, la expulsión que se impone a la recurrente conlleva el atropello no
sólo del derecho a la libertad de desplazamiento de que goza ella misma, sino que también vulnera los
derechos de protección al niño y a la integridad de la familia que la misma Constitución Política
garantiza a la amparada y su familia.”

c) El Interés Superior del Niño

De esta manera, en este caso existe también una actuación ilegal y arbitraria en contra del interés
superior del niño y la unificación familiar, pues con la inminente expulsión del amparado, se vulneran las
disposiciones constitucionales sobre la protección de la familia, consagradas en diversos tratados
internaciones ratificados y firmados por Chile. Se encuentra fehacientemente acreditado que sus hijos son de
nacionalidad chilena. Lo que el Estado de Chile logrará mantieniendo la vigencia de la prohibición de ingreso
y expulsión respecto a la amparada, será desmembrar a una familia ya constituida, separando a uno de sus
elementos fundamentales de los demás integrantes del núcleo familiar.

Los derechos de los niños han sido tomados en consideración y recogidos por diversos
instrumentos tanto nacionales como internacionales ratificados por Chile. Dentro de estos instrumentos
internacionales, Chile publicó el 27 de septiembre de 1990 el Decreto 830, que promulga la Convención
sobre Derechos del Niño. Ésta establece en su artículo 2.2 la obligación de los Estados Partes de tomar
“todas las medidas apropiadas para garantizar que el niño se vea protegido contra toda forma de
discriminación o castigo por causa de la condición, las actividades, las opiniones expresadas o las

12
creencias de sus padres, o sus tutores o de sus familiares”, y luego señala en su artículo 4 la obligación de
los mismos de adoptar “todas las medidas administrativas, legislativas y de otra índole para dar
efectividad a los derechos reconocidos en la presente Convención”.

En concordancia con lo anterior, la Convención establece diversos derechos inherentes a los


niños, por los que deberán velar los Estados Partes, dentro de los cuales se encuentran:

i) El derecho a saber quiénes son sus padres y ser cuidados por ellos, a no ser separados de ellos,
y a que el Estado garantice a los padres la posibilidad de cumplir con sus deberes y derechos (artículos
7,8, 9 y 18 de la CDN):
− Artículo 7.1. El niño será inscripto inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho
desde que nace a un nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la medida de lo posible, a conocer a
sus padres y a ser cuidado por ellos.
− Artículo 8.1. Los Estados Partes se comprometen a respetar el derecho del niño a preservar su
identidad, incluidos la nacionalidad, el nombre y las relaciones familiares de conformidad con la ley
sin injerencias ilícitas 2. Cuando un niño sea privado ilegalmente de algunos de los elementos de su
identidad o de todos ellos, los Estados Partes deberán prestar la asistencia y protección apropiadas
con miras a restablecer rápidamente su identidad.
− Artículo 9.1. Los Estados Partes velarán por que el niño no sea separado de sus padres contra la
voluntad de éstos, excepto cuando, a reserva de revisión judicial, las autoridades competentes
determinen, de conformidad con la ley y los procedimientos aplicables, que tal separación es
necesaria en el interés superior del niño, tal determinación puede ser necesaria en casos
particulares, por ejemplo, en los casos en que el niño sea objeto de maltrato o descuido por parte de
sus padres o cuando éstos viven separados y debe adoptarse una decisión acerca del lugar de
residencia del niño.
− Artículo 18.1. Los Estados Partes pondrán el máximo empeño en garantizar el reconocimiento del
principio de que ambos padres tienen obligaciones comunes en lo que respecta a la crianza y el
desarrollo del niño. Incumbirá a los padres, o en su caso, a los representantes legales la
responsabilidad primordial de la crianza y el desarrollo del niño. Su preocupación fundamental será
el interés superior del niño.

Por lo tanto, la medida de autos provoca que los hijos de la amparada que residen en Perú, sean
separados de su padre en contra de su voluntad, además de dejarlo imposibilitado de cumplir con sus
obligaciones de crianza y desarrollo.

ii) El derecho a que su interés superior sea lo primordial a tenerse en cuenta en cada asunto o
medida que les afecte, tanto por parte de instituciones y autoridades públicas como privadas,
administrativas, judiciales o legislativas:
− Artículo 3.1. En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o
privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos
legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño. Los

13
Estados Partes se comprometen a asegurar al niño la protección y el cuidado que sean necesarios
para su bienestar, teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras
personas responsables de él ante la ley y, con ese fin, tomarán todas las medidas legislativas y
administrativas adecuadas.

A este respecto, la medida en cuestión no tiene en cuenta el interés superior de los hijos de la
amparada, lo que incluye a sus hijos chilenos en cuanto a tener a un padre, que asegure su protección y
bienestar, que es precisamente aquello lo que Estado debe procurar pensando en el superior interés de
estos. En este sentido, a los menores se les priva de la presencia de su Padre, y aunque pueden verlo
esporádicamente, los informes sociales delatan el sufrimiento del menor MAURICIO ALEJANDRO
ACEITUNO BASCONES.

Con todo, la misma Convención Americana en su artículo 19 establece que “ Todo niño tiene
derecho a las medidas de protección que su condición de menor requieren por parte de su familia, de la
sociedad y del Estado.”

Finalmente, es de suma importancia la Opinión Consultiva N°21 de la Corte Interamericana de


Derechos Humanos (en adelante, la Corte IDH), OC-21/14 de 19 de agosto de 2014 sobre Derechos y
garantías de niñas y niños en el contexto de la migración y/o en necesidad de protección internacional.

Al respecto la Corte IDH señaló en el punto n°13 del título XVI llamado “Opinión”, que “Cualquier
órgano administrativo o judicial que deba decidir acerca de la separación familiar por expulsión
motivada por la condición migratoria de uno o ambos progenitores debe emplear un análisis de
ponderación, que contemple las circunstancias particulares del caso concreto y garantice una decisión
individual, priorizando en cada caso el interés superior de la niña o del niño. En aquellos supuestos en
que la niña o el niño tiene derecho a la nacionalidad del país del cual uno o ambos progenitores pueden
ser expulsados, o bien cumple con las condiciones legales para residir permanentemente allí, los Estados
no pueden expulsar a uno o ambos progenitores por infracciones migratorias de carácter administrativo,
pues se sacrifica de forma irrazonable o desmedida el derecho a la vida familiar de la niña o del niño.”

Así, los hijos de la amparada son chilenos, y la medida de expulsión con prohibición de ingreso
indefinida en el tiempo fue dictada fundada en un delito, el cual fue cumplido íntegramente hace más
de 8 años y borrado del prontuario de la amparada, por lo que se estaría contraviniendo lo señalado en
la Opinión Consultiva, sacrificando de forma desmedida el derecho a la vida familiar de sus hijos y el
interés superior de todos ellos.

En conclusión, todos los derechos recién mencionados le son inherentes a los hijos de la
amparada, por su condición de niños, y han sido vulnerados, como se explicó, por la prohibición de
ingreso indefinida en el tiempo, dejándolos desprotegidos sin un padre presente, que se constituye en
este caso como sustento de cuidado y de apoyo emocional, espiritual y afectivo. Muy por el contrario, el

14
Estado debiera garantizarle a los hijos de la amparada un desarrollo integral y una vida digna, al igual
que las condiciones materiales y afectivas que les permitan crecer sanos física, mental y espiritualmente,
vivir plenamente y alcanzar su máximo bienestar posible. La medida en cuestión ya ha provocado un
daño que en algún sentido es irreparable, sin embargo, revertirla es la única forma de detener las
vulneraciones a los derechos mencionadas en el caso de autos.

POR TANTO, y en mérito de lo expuesto y lo prescrito por el artículo 21 de la Constitución Política


de la República y demás normas citadas,

RUEGO A S. S. I.: Tenga a bien por tener interpuesta la presente Acción de Amparo en favor de
doña VANESSA MARITZA BASCONES VERGARA ya individualizada, acogerla en todas sus partes y
disponer que se adopten las medidas necesarias por la vía más expedita para restablecer y resguardar el
imperio del derecho, de manera que se ponga fin a toda acción u omisión ilegal o arbitraria que importe
una amenaza o perturbación a sus derechos fundamentales, en particular a su libertad personal y
seguridad individual, la protección de la familia y el interés superior del niño, revocando la orden de
expulsión vigente y levantando así la prohibición indefinida de reingreso al país.

PRIMER OTROSÍ: Sírvase V.S. Iltma., realizar las siguientes diligencias por la vía más expedita posible:

1. Oficiar al Departamento de Extranjería y Migración dependiente del Ministerio del Interior y Seguridad
Pública, a fin de que informe dentro del plazo más breve posible, al tenor de la presente acción de
amparo, en especial, el rechazo a la presentación de fecha 26 de febrero de 2016 a través del OFICIO
ORD. Nº 22373.

2. Oficiar a Policía de Investigaciones para que informe sobre la prohibición que pesa sobre nuestra
amparada doña VANESSA MARITZA BASCONES VERGARA e informe sobre su historial de viajes y
antecedentes.

SEGUNDO OTROSÍ: Sírvase V.S. Iltma., tener por acompañados los siguientes documentos:

(1) Copia simple del pasaporte de doña VANESSA MARITZA BASCONES VERGARA;

(2) Copia simple de Certificado Judicial de Antecedentes Penales, emitido por el Registro Nacional de
Condenas, Poder Judicial de Perú, fecha 25 de agosto del 2015;

(3) Copia simple Certificado Consular de Antecedentes Penales en la República de Perú, con fecha 22 de
diciembre del 2014;

(4) Copia simple de el Decreto N°805, que establece la orden de expulsión del país de doña VANESSA
MARITZA BASCONES VERGARA, dictada por el Departamento de Extranjeria y Migración del Ministerio del
Interior con fecha de 03 de julio del 2008;

15
(5) Copia simple de OFICIO ORD Nº 22373 dictado por Jefe del Departamento de Extranjería y Migración
del Ministerio del Interior y Seguridad Pública.

(6) Copia simple de Recurso Administrativo, Solicitud de Revisión de Oficio del Decreto 805 de 3 de julio
del 2008, de fecha 26 de febrero del 2016.

(7) Certificado de nacimiento de MAURICIO ALEJANDRO ACEITUNO BASCONES, otorgado por el


Servicio de Registro Civil e Identificación de Chile;

(8) Certificado de nacimiento de GERARDO IGNACIO PRADO BASCONES, otorgado por el Servicio de
Registro Civil e Identificación de Chile;

(9) Fotocopia de Cédula de Identidad del menor GERARDO IGNACIO PRADO BASCONES;

(10) Copia simple de Declaración Jurada de don MAURICIO HERNÁN ACEITUNO CORREA, pareja
de doña VANESSA MARITZA BASCONES VERGARA, en el cual señala que ésta vive a sus expensas mientras
permanece en Chile;

(11) Fotocopia de fotografías de Cédulas de identidad de hermanos de doña VANESSA MARITZA


BASCONES VERGARA;

(12) Copia simple de Sentencia Condenatoria por tráfico ilícito de drogas, dictada por el Juez Penal,
Víctor Barrera Flores, con fecha 23 de Agosto del 2000;

(13) Copia simple de Declaración de Oficio de cumplimiento de condena otorgado por abogada Ali
Fiorella Ríos Castro, Especialista Legal, Juzgado Penal del Callao, Corte Superior de Justicia del Callao, con
fecha 27 de septiembre del 2010;

(14) Tarjeta migratoria del 13 de febrero del 2015;

(15) Informe social emitido por la Municipalidad Provincial de Barranca, Perú;

(16) Informe psicológico del menor MAURICIO ALEJANDRO ACEITUNO BASCONES;

(17) Copia simple de certificado de matrimonio de doña VANESSA MARITZA BASCONES VERGARA
y don MAURICIO HERNÁN ACEITUNO CORREA;

(18) Copia simple de Acta de matrimonio emitida por el Registro Nacional de Identificación y Estado
Civil, Municipalidad Provincial de Islay, Arequipa, Perú;

(19) Copia Simple de Contrato de trabajo a plazo fijo de don MAURICIO HERNÁN ACEITUNO
BASCONES, con fecha 03 de Marzo del 2015;

(20) Copia simple de actualización de Contrato de trabajo de don MAURICIO HERNÁN ACEITUNO
BASCONES, con fecha 02 de abril del 2015;

16
TERCER OTROSÍ: Sírvase V.S. Iltma., tener presente que doña VANESSA MARITZA BASCONES VERGARA
se encuentra siendo asistida jurídicamente y de forma gratuita por la Corporación de Asistencia Judicial
de la R.M. y de conformidad a lo establecido en el artículo 600 del Código Orgánico de Tribunales, goza
de privilegio de pobreza por el solo ministerio de la ley.

CUARTO OTROSÍ: Sírvase V.S. Iltma., tener presente que en mi calidad de abogado habilitado de la
Oficina Especializada de Derechos Humanos, vengo en asumir personalmente el patrocinio de la
presente causa. Por este mismo acto, delego poder en el Abogado Jefe de la Oficina Especializada en
Derechos Humanos de la Corporación de Asistencia Judicial R.M., don PEDRO CONTERAS HERRERA,
cédula de identidad Nº 11.512.231-2 y a la postulante habilitada en derecho doña CONSTANZA COFRÉ
BERGER cédula de identidad Nº 17.511.933-7, quien podrá actuar de forma conjunta o separada,
indistintamente en autos.

SOLICITO A S.S. ILTMA, tenerlo presente.

______________________

Pedro Contreras Herrera

Abogado

11.512.231-2

_____________________
Rodrigo Godoy Araya
Abogado
15.913.025-8

_____________________
Constanza Cofré Berger
Postulante Habilitada
17.511.933-7

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