En el presente control de lectura se analizará la lectura del Autor Conrado Hesse
titulada “Manual de Derecho Constitucional”. El autor Jorge Jellinek afirma que la
ley fundamental de Alemania contiene la organización, estructura, competencia y
límites de la actuación estatal, sin embargo, aún dicha constitución le hace falta
algo (sentido y significado), entonces, ¿Qué faltaría o que podría faltar?, pues, a
partir de una conciencia histórica, el corazón y esencia que de la vida y
funcionalidad (efectividad) a una constitución es la realidad de una comunidad
política-social moderna, en otras palabras, tiene que reflejar los fenómenos y
acontecimientos que sucedieron, están sucediendo y podrían suceder. De la
misma forma, Hesse comenta la existencia de problemas para la unidad política
de acción (Estado), dado que, ante la moderna sociedad pluralista-multicultural ha
ido acarreando una diversidad de opiniones, intereses, aspiraciones y contiendas
entre numerosos grupos de poder, ya que, no es posible formar una voluntad
conjunta vinculante por la vía del entendimiento o de las decisiones mayoritarias
ocasionando o provocando una quiebra en el Estado y caos político-social. Ahora
bien, el trabajo ah realizar para luchar y rescatar a la unidad política de acción
(Estado) es necesario contemplar un elemento fundamental como lo es el proceso
de integración estatal que en su esencia se alimentó de la adhesión de las
múltiples visiones y enfoques de los grupos sociales, pluralista y multiculturales en
aras de colaborar en la conducción a la formación de una unidad política inmersa
de voluntades conciliadoras, las cuales depositan en un instrumento, herramienta
o medio de control (Constitución) que proyecta las voces de todos y reflejados en
los derechos fundamentales. Por otra parte, la necesidad del ordenamiento
jurídico no solo se presente para la formación y conservación de la unidad política,
sino también para la acción e incidencia de los órganos estatales constituidos con
estos fundamentos (pesos y contrapesos), cuya finalidad es la unidad política de
acción (Estado).
La función directriz (dirección jurídica) de la constitución consiste en asumir
patrones, modelos y principios que reúnan características moralmente rectas que
descansen en un ordenamiento jurídico legítimo cuyo resultado emane de luchas y
experiencias generacionales y las cuales aterrizaron principalmente en los
denominados derechos humanos (1° generación Derechos civiles y políticos).
Entre tanto, la Constitución puede ser descrita desde 2 enfoques, la primera como
orden jurídico del Estado y la segunda como orden jurídico fundamental de la
comunidad, asimismo, la Constitución establece principios fundamentales vitales
que se equiparan a los derechos fundamentales en México, pero, en Alemania
se describe de la siguiente manera: 1. Fundamentos Derecho Civil, el matrimonio,
familia, propiedad, herencia, etc., 2. Fundamentos de Derecho Penal, la
enseñanza, libertad religiosa, relaciones laborales o sociales. Igualmente, el
Derecho Constitucional tiene diferencia con otras ramas del Derecho, ya que tiene
peculiaridades esenciales, como su rango, reglas, validez y capacidad ante la
realidad social, es decir, las citadas diferencias poseen un significado y conciencia
inherentes que impactan en la realidad, pues, a raíz de ese impacto
comprendemos y aprendemos como resolver los efectos, consecuencias y
soluciones. Por consiguiente, la primacía es el presupuesto de la función
constitucional dentro del orden jurídico fundamental de la comunidad. Esto es así,
ya que el Derecho Constitucional conserva ciertas características de leyes pétreas
(no se pueden reformar), por lo que, mantienen una relación de subordinación
frente a otros ordenamientos estatales y poderes públicos, todos vinculados por la
Constitución. También, la Constitución tiene un carácter abierto en razón a que no
se componen de una codificación, sino de un conjunto de principios y elementos
del ordenamiento jurídico de la comunidad (derechos humanos mínimos), o sea,
aunque ésta no es completa ni perfecta, su jurisdicción constitucional sirve de
apoyo y guía para ordenamientos estatales menores. No obstante, se debe tener
mucho cuidado al ampliar el espectro de las normas constitucionales debido a que
podrían entorpecer y dificultar la búsqueda de soluciones; ahora bien, lo que nos
puede dar luz ante un conflicto constitucional es la comprensión especial de los
derechos fundamentales, ya que, cobra importancia toral para dar respuesta a
esta serie de circunstancias constitucionales, en otras palabras, la comprensión de
los derechos fundamentales sirve de eje y limite para la actuación de los poderes
facticos o públicos, por lo que, el legislador se encuentra sometido a vínculos
constitucionales de control en su actuar. De igual forma, la Constitución no tiene
instancia que pueda imponer su observancia, no obstante, esta misma tiene que
garantizarse por sí misma su observancia, su propia fuerza y garantías, es decir, a
través de una configuración que aterrice su depósito en cada órgano estatal a
efecto de que reconozca y cumpla con todas sus responsabilidades para hacerla
observar; por lo tanto, la idea se proyecta en que cada ente público del Estado se
convierta en un custodio o paladín de la Constitución. Además, la configuración
para conseguir una observancia efectiva es la meta de la unidad política de
acción, en otras palabras, que la Constitución tenga la habilidad de proyectar
realidades históricas-políticas-sociales-económicas a lo largo de su propia
existencia, lo anterior, para efectos de robustecer en utopías históricas que
llevarían al fracaso. Para aceptar el contenido moralmente imperativo de la
constitución es necesario la participación y voluntad de la sociedad y de aquellos
servidores públicos a efecto de evitar antagonimos y conflicto entre ellos, para
conseguir esencialmente la vitalidad y eficacia del derecho Constitucional.
Después de esto, el autor viene a plantear que la Constitución representa las
realidades sociales a través de sus normas las cuales están sometidas al cambio
histórico, sin embargo, cuando no ocurre este cambio y dicho ordenamiento se
paraliza o petrifica, entonces, ésta se va a ir deteriorando, desfasando y quedando
sin aplicabilidad, debido a que no revela las relaciones sociales, políticas,
económicas o de poder existente en cada momento. Bajo esta misma tesitura, la
adaptabilidad y modificación del contenido de las normas constitucionales deben
estar en constante mutación y evolución, ya que cambian las realidades sociales
para que no pueda concebirse el contenido constitucional como letra muerta,
estática y rígida; por lo que, un claro ejemplo es la jurisprudencia de los tribunales
constitucionales, los cuales se van desarrollando y superando atendiendo los
fenómenos y acontecimientos sociales en aras de salvaguardar los derechos
fundamentales de la comunidad (en México tenemos la diversas épocas de las
Jurisprudencia). Finalmente, los limites para conseguir la mutación y/o
modificación constitucional va encaminados a superar nuevas situaciones que
respondan y den solución a conflictos vigentes, pero, dichas reformas
constitucionales deben mantener y acatar la identidad histórica de la misma
Constitución, ya que, al eliminar la esencia que le da identidad al ordenamiento
constitucional produciría la sustitución y el nacimiento de una nueva constitución a
cargo de poder constituyente.
Por ejemplo, en el siglo XIX 19 la monarquía constitucional de la época limitaba su
poder y actuar la misma constitución y garantizaba a la sociedad una libertad
responsable en el que exigían a la corona abstener de intervenir en los derechos
protegidos (la libertad y la vida).
Las actuales tareas del estado radican en la de constituir un poder previamente
limitado, democráticamente legítimo, pero sobre todo caracterizar eficazmente la
libertad y una vida digna (derechos humanos). Habida cuenta, la democracia y
los derechos fundamentales son primordiales y necesarios en defensa o en contra
a las intervenciones estatales, esto es, para obtener una vida libre, digna y de
pleno desarrollo. Actualmente existen poderes no públicos que siembran temor e
incluso resultan ser más peligrosos que las acciones propias de estado, no
obstante, es necesario adoptare estándares de protección, previsión, planificación
y una configuración que anule y proteja los derechos fundamentales de los
impactos y doctrinas del shock derivados de los poderes no públicos y del propio
estado.
Finalmente, un orden justo y eficiente en libertad es la tarea final del estado
encaminados a implementar un nuevo orden de acción para atender a un mundo
mas complejo, es decir, el estado tiene que conseguir por la vía de negociación y
mediación con las fuerzas económicas, políticas y sociales una serie de medidas
ejecutables dirigidas a interpretar los procesos sociales que lo rodean.
Las modificaciones y cambios en el pensamiento de la concepción constitucional y
la interpretación del contenido de sus normas han significado un éxito vigente-
actual en la aplicación de los derechos fundamentales. En la medida de la
moderna actividad configuradora del estado, la constitución conserva su función
limitadora y medio de control, o sea, la constitución sirve al estado como eje, guía
o directriz para que el estado a través de su función lleve a la practica situaciones
y posibilidades sociales a tendiendo siempre los elementos básicos y principios del
ordenamiento jurídico de la comunidad (Constitución). En suma, la tarea de la
constitución es garantizar la ley fundamental enlazada con las demás leyes
fundamentales de la federación alemana y las constituciones del siglo XIX, pero,
teniendo especial cuidado de no petrificar esta última mediante las viejas formas
federales (estancamiento en constituciones históricas). Por ello la creciente
abundancia y complejidad de las tareas del estado hace inevitable una
descentralización de su desempeño provocando un fortalecimiento de la decisión
política local de los órganos Länders (estados) con plena autonomía local.
Por otro lado, se da lugar a una actualización y apertura del estado alemán hacia
el exterior, esto es, su internacionalización y europeización, o sea, la
internacionalización cobra importancia en cuanto resulta importante los
acontecimientos exteriores en la vida interna del estado. Esto es así, debido a la
influencia económica mundial, tratados internacionales vinculantes y ratificados
por el estado alemán, para que los asuntos externos e internos resoluta cada vez
más difíciles de separar ocasionando que el ordenamiento interno valla perdiendo
terreno, autonomía y vigencia en tanto avanza a contraer tareas estatales ante
instancias (supranacionales) de la comunidad europea, en otras palabras, su
ordenamiento jurídico tiene que armonizarse y orientarse al derecho europeo, de
tal manera que las actuaciones de los estados miembros sean congruentes entre
si.
En conclusión, la concepción tradicional alemana enfrenta una crisis constitucional
interna derivada de la intromisión de la internacionalización y europeización, sin
embargo al cobrar conciencia del significado de los nuevos problemas y
acontecimientos futuros para los derechos fundamentales (derechos humanos), es
decir, al presentarse nuevas situaciones o condiciones que conllevar a vulnerar
estos derechos fundamentales, entonces, se debe buscar vías que hagan posible
condiciones distintas para una existencia libre y digna a través de una política
constitucional interna por medio del estado a efecto de tener una importancia
esencial y fundamental por encima del progreso de la integración europea.