UNIDAD EDUCATIVA COMUNITARIA INTERCULTURAL BILINGÜE FISCOMISIONAL
MUSHUK KAWSAY
TEMA:
LA VIDA DE MOISÉS
PROFESORA:
Lcda. FLOR CORONEL
ÁREA:
FORMACIÓN HUMANA
NOMBRE DEL ESTUDIANTE:
JANTH PAULINA CHIMBORAZO PALCHIZACA
CURSO:
OCTAVO
AÑO LECTIVO
2020 - 2021
TÍTULO DEL PROYECTO
MOISÉS
INTRODUCCIÓN
El área de formación humana es parte fundamental para conocer la vida y obra de grandes
personajes bíblicos como la de MOISES quien fortalece la fe cristiana razón por la cual
realizar este proyecto ayuda a comprender los momentos por los cuales el pueblo de
ISRAEL tubo que atravesar como las plagas, la vida en el desierto y más hechos.
OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL
Comprender la fe cristiana atreves de la investigación de la vida y obra para
fortalecimiento de nuestros valores en la vida.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Reconocer la acción por MOISES.
Comprender las penurias que atravesó el pueblo de Israel.
Fortalecer nuestra Fe cristiana.
DESARROLLO
VIDA DE MOISES
La vida de Moisés: desde su nacimiento hasta su muerte
Hubo un tiempo en el que los hijos de Israel se mudaron a Egipto para escapar de una escasez
de alimentos tremenda. José, uno de los hijos de Israel, era un gran líder en Egipto. Mientras
José vivía, los hijos de Israel estaban respetados y tratados con bondad.
No obstante, cuando José murió, su pueblo llegó a ser víctima de discriminación. De hecho,
llegaron a ser esclavos. Es interesante notar que todas las naciones que han esclavizado a otros,
han llegado a tener miedo de ellos. Así que, los egipcios llegaron a temer a los hijos de Israel,
que también se llaman hebreos. Temían que los hijos de los hebreos salieran de la niñez y
formaran un ejército revolucionario. Por tanto, se decidieron matar a todos los niños recién
nacidos.
Su nacimiento tuvo lugar cuando un faraón egipcio ordenó que se asesinara a todos los niños
hebreos nacidos, pero no todo el mundo hizo caso a las órdenes del faraón. Moisés era hijo de
Amram y de Lojebed y tenía dos hermanos llamados Miriam y Aarón, ambos mayores que él.
Lojebed escondió durante varios meses a Moisés, para impedir que se cumplieran las órdenes
del faraón, pero llegó un momento en el que no pudo esconderlo durante más tiempo. La
madre de Moisés le colocó en una cesta, con barro en un interior para que el agua no pudiera
entrar, y lo llevó al río Nilo.
La cesta fue encontrada por una princesa egipcia, la cual fue convencida por Miriam de que al
bebé le amamantara una hebrea, quien resultó ser Lojebed. Tras unos años cuidando a Moisés,
este fue devuelto a la princesa egipcia y fue criado como un hijo más del faraón, junto a su
hermano, el futuro sucesor del faraón
La vida de Moisés fue tranquila hasta que vio el trabajo de los esclavos hebreos, en ese
momento mató a un capataz egipcio al ver la brutalidad con la que trataba a los esclavos
hebreos, tras esto Moisés abandonó Egipto durante años.
Las 10 plagas de Egipto
El exilio de Moisés le llevó hasta Madián donde, tras proteger a un grupo de pastoras, fue
acogido por el padre de estas. Moisés se volvió pastor, siendo el principal responsable de vigilar
a los rebaños de la zona. Moisés vivió en Madián durante cuarenta años, casándose con Séfora,
una de las pastoras, y teniendo un hijo llamado Gersón.
Fue durante esta etapa cuando Moisés se encontró con Dios por primera vez, encontrándose
con una zarza que ardía sin consumirse. Dios, usando la zarza como medio de comunicarse, le
encomendó una misión a Moisés, la cual consistía en volver a Egipto y liberar al pueblo hebreo
de la esclavitud.
Moises regresó a Egipto y, gracias a una muestra de algunas proezas, el pueblo israelita
comenzó a confiar en Moisés como el enviado de Dios. La mayor dificultad fue convencer al
faraón de que dejara marchar a los esclavos, debido a lo cual Moisés tuvo que mandar 10
plagas para que les dejaran marchar.
Estas 10 plagas eran las siguientes:
El agua se convierte en sangre. ÉXO. 7:17 Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo
soy Jehová: he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el
río, y se convertirá en sangre. 18 Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y los
egipcios tendrán asco de beber el agua del río.
Ranas. ÉXO. 8:1 Entonces Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón y dile: Jehová
ha dicho así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 2 Y si no lo quisieres dejar ir, he aquí yo
castigaré con ranas todos tus territorios. 3 Y el río criará ranas, las cuales subirán y entrarán
en tu casa, en la cámara donde duermes, y sobre tu cama, y en las casas de tus siervos, en
tu pueblo, en tus hornos y en tus artesas.
Piojos. ÉXO. 8.16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón: Extiende tu vara y golpea el
polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el país de Egipto. 17 Y ellos lo hicieron
así; y Aarón extendió su mano con su vara, y golpeó el polvo de la tierra, el cual se volvió
piojos, así en los hombres como en las bestias; todo el polvo de la tierra se volvió piojos en
todo el país de Egipto.
Moscas. ÉXO. 8:20 Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana y ponte delante de Faraón,
he aquí él sale al río; y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 21
Porque si no dejas ir a mi pueblo, he aquí yo enviaré sobre ti, sobre tus siervos, sobre tu
pueblo y sobre tus casas toda clase de moscas; y las casas de los egipcios se llenarán de
toda clase de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estén.
La peste contra el ganado. ÉXO. 9:1 Entonces Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de
Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me
sirva. 2 Porque si no lo quieres dejar ir, y lo detienes aún, 3 he aquí la mano de Jehová
estará sobre tus ganados que están en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas,
con plaga gravísima.
Úlceras ÉXO. 9: 8 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno,
y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante de Faraón; 9 y vendrá a ser polvo sobre toda la
tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, por todo
el país de Egipto.
Granizo y fuego. ÉXO. 9:22 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para
que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre
toda la hierba del campo en el país de Egipto. 23 Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y
Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover
granizo sobre la tierra de Egipto. 24 Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo,
tan grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada.
Langostas. ÉXO. 10: 13 Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un
viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana el
viento oriental trajo la langosta. 14 Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y se
asentó en todo el país de Egipto en tan gran cantidad como no la hubo antes ni la habrá
después; 15 y cubrió la faz de todo el país, y oscureció la tierra; y consumió toda la hierba
de la tierra, y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; no quedó cosa verde
en árboles ni en hierba del campo, en toda la tierra de Egipto.
Oscuridad ÉXO. 10:21 Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya
tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. 22 Y extendió Moisés su
mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días. 23
Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; más todos los hijos de
Israel tenían luz en sus habitaciones.
La muerte de todos los primogénitos. ÉXO. 12:29 Y aconteció que a la medianoche Jehová
hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se
sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo
primogénito de los animales. 30 Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y
todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no
hubiese un muerto.
Estas plagas convencieron al faraón de que debía liberar a los esclavos hebreos. Pero el faraón
cambió de opinión cuando Moisés y el pueblo hebreo ya había huido, partiendo con un gran
ejército para recuperar a los esclavos.
El ejército egipcio alcanzó a los esclavos cerca del mar Rojo, pero Moisés gracias a la ayuda de
Dios separó el mar en dos, los hebreos pasaron andando fácilmente, pero al intentar pasar los
egipcios fueron masacrados por la vuelta del mar a su cauce.
Vida en el desierto y muerte de Moisés
Tres meses tras la travesía en el desierto Moisés subió al Monte Sinaí, lugar donde recibió las
tablas donde se encontraban los 10 mandamientos, las leyes básicas del pueblo hebreo. Moisés
estuvo en el monte durante 40 días, y cuando bajó para dar las escrituras a su pueblo descubrió
que los hebreos habían construido un becerro de oro, al cual veneraban. Moisés entró en
cólera y destruyó el becerro mediante las tablas de los mandamientos, rompiendo estas
también.
Tras muchos años de travesía los hebreos llegaron a la Tierra Prometida, llamada Palestina. Una
nueva generación de hebreos entró liderada por Josué a su nuevo hogar. Pero Moisés no pudo
entrar en este lugar, debido a que había desobedecido a Dios en algún momento de su travesía
por el desierto.
Moisés falleció a los 120 años, sin poder entrar en aquella tierra por la había luchado durante
tantos años, pero siendo un gran héroe para todos los hebreos posteriores.
Moisés y los 10 mandamientos
Los 10 mandamientos. Estos también se conocen como "El decálogo" y son una serie de
principios éticos que son muy relevantes dentro del cristianismo y también del judaísmo. Aquí
se detallan algunas normas que se deben llevar a cabo como, por ejemplo, adorar a Dios, cómo
actuar en la sociedad, reglas para practicar la bondad, etcétera.
En la Biblia hebrea, estos 10 mandamientos aparecen dos veces: en los libros de Éxodo y
Deuteronomio. Según cuentan en este libro, Dios le dio a Moisés en el Monte Sinaí dos tablas
de piedra que contenían los Diez Mandamientos; sin embargo, este acabó rompiéndolas
porque cuando bajó al pueblo vio que la gente estaba adorando a un becerro de oro. Tras este
suceso, Moisés se disculpó ante Dios por la ignorancia del pueblo y Dios le perdonó
entregándole otras lajas de piedra donde se debían escribir de nuevo estos mandamientos.
Hoy en día, este Decálogo nos llega sobre todo gracias a las enseñanzas que se imparten en el
catecismo. Actualmente, la Iglesia católica promueve estos 10 mandamientos:
Amarás a Dios sobre todas las cosas.
No tomarás el nombre de Dios en vano.
Santificarás las fiestas.
Honrarás a tu padre y a tu madre.
No matarás.
No cometerás actos impuros.
No robarás.
No darás falsos testimonios ni mentirás.
No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
No codiciarás los bienes ajenos
CONCLUSIONES
Conocer la biblia parte de nuestra fe la que permite nuestra creencia a Dios como único y
verdadero y que cada una de sus acciones único y verdadero que cada uno de sus
porciones y de amar al prójimo y respetar sus designios
RECOMENDACIONES
Recomendamos a todos al conocer la vida de Moisés en fundamental para generar un
cambio revelación de nuestras vidas para sintetizar nuestro existir es una
fundamentalmente tener horas de Formación Humana ya que nos brinda la capacidad d
conocer de donde venimos y a de donde vamos