Artículo Educación
Artículo Educación
segunda época
SUMARIO
año10/número36/primaverade 2019/publicaciónsemestral
Roque Sáenz Peña 352, Bernal, Buenos Aires / issn 2347-1050
Reseña
Dossier
Litio, territorio, ambiente Alejandro Eduardo Romagnoli
y globalización II Sobre Martín García Mérou: vida
intelectual y diplomática en las
Federico Nacif Américas, de Paula Bruno / 107
Presentación del dossier / 7
Expresiones artísticas
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en la Argentina.
Memoria como espacio de
Políticas, actores y conflictos en torno a
construcción colectiva / 113
la explotación e industrialización / 13
Iván Aranda
La planta de baterías de litio en
Bolivia. De la caja negra a la apertura
del paquete tecnológico / 57
Misceláneas
Néstor Kohan
Gramsci y el debate de las ciencias
sociales. Balance y perspectivas / 77
Documentos políticos
de coyuntura
Presentación / 97
Fortunato Mallimaci
Elecciones europeas 2019. La extrema
derecha cada vez más presente en los
parlamentos junto a una xenofobia y
sensación de amenaza creciente / 99
segunda año 10 / número 36 / primavera de 2019 / publicación semestral
época Ro q u e S á e nz Pe ñ a 352, B e r n al , B u e n os A i re s / i s s n 2 3 4 7 - 1 0 5 0
Secretario de redacción
Juan Pablo Ringelheim
Rector
Alejandro Villar
Consejo editorial
Martín Becerra (unq)
Vicerrector
Alejandro Blanco (unq)
Alfredo Alfonso
Cristina Teresa Carballo (unq)
Jorge Flores (unq)
Arte editorial
Osvaldo Fabián Graciano (unq)
Producción: Editorial unq
Sara Isabel Pérez (unq)
Diseño: Hernán Morfese
Carlos Fidel
Director
revista de
ciencias
sociales
segunda época
Litio, territorio,
ambiente y
globalización II
Federico Nacif
Introducción
La relevancia económica de las salmueras continentales localiza-
das bajo los salares sudamericanos no radica solo en la cantidad
de los recursos que concentra, sino también en su calidad. Si bien
el litio también puede obtenerse a partir de yacimientos mineros
convencionales –principalmente localizados en Australia–, los sa-
lares andinos ricos en “recursos evaporíticos” permiten obtener
carbonato de litio (Li2CO3) en gran escala, con el grado de pure-
za que demanda la industria de baterías eléctricas (99,5%), bajo
costos productivos mucho menores que los asociados a la minería
tradicional. Baterías recargables que, por otra parte, bajo determi-
nadas condiciones sociotécnicas, podrían producirse en la región
para favorecer allí la emergencia de un nuevo régimen energético
ambientalmente sustentable. Estos atributos no alcanzan de por sí
para justificar la explotación de las grandes reservas litíferas, pero
permiten profundizar los debates académicos y políticos sobre el
llamado “extractivismo”, ampliando el horizonte con investigacio-
nes empíricas al servicio del bien común.
Desde hace dos décadas, solo dos operaciones de litio radicadas
en el salar de Atacama en Chile, a cargo de la Sociedad Química y
Minera de Chile (sqm) y Albemarle, y una en el salar del Hombre
Muerto en Argentina, a nombre de FMC Lithium Corp., explican
alrededor del 50% de la oferta global de litio y más del 80% de su
Federico Nacif
Presentación del dossier 9 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 7-11
energético en etapa de despegue –descentralización, almacena-
miento y autoconsumo–, la intensidad científico-tecnológica que su-
pondría el desarrollo doméstico de baterías de litio mejoraría a su
vez las capacidades endógenas en ciencia y tecnología.
Referencias bibliográficas
Bradley, D. C. et al. (2017), “Lithium”, en Schulz, K. J. et al. (eds.), Critical
mineral resources of the United States-Economic and environmental
geology and prospects for future supply, U.S. Geological Survey Pro-
fessional Paper 1802, pp. K1-K21. En línea: <[Link]
pp1802K>.
Comisión Chilena del Cobre (cochilco) (2018), “Mercado internacional
del litio y su potencial en Chile”, Santiago de Chile, Comisión Chi-
lena del Cobre, Dirección de Estudios y Políticas Públicas.
Nacif, F. y M. Lacabana (coords.) (2015), Abc del litio sudamericano: sobe-
ranía, ambiente, tecnología e industria, Bernal y Buenos Aires, Uni-
versidad Nacional de Quilmes y Ediciones del Centro Cultural de
la Cooperación.
Autor
Federico Nacif es licenciado en Sociología por la Universidad de Buenos Aires(uba), becario doctoral
de conicet en Temas Estratégicos con el proyecto “El litio en América del Sur: Argentina, Bolivia y Chile,
entre la reprimarización y la industrialización de sus recursos naturales”, investigador del Instituto de Es-
tudios de América Latina y el Caribe (iealc) de la uba, integrante del Programa Socio Ambiental de la Uni-
versidad Nacional de Quilmes (piidisa) y profesor adjunto interino de Introducción a las Ciencias Sociales
de la Licenciatura en Economía de la Universidad Metropolitana por la Educación y el Trabajo (umet).
Publicaciones recientes:
Nacif, Federico (2018), “Litio en América del Sur: enclave minero o alternativa post-extractivista”, en Ra-
mírez, M. y Schmalz, S. (edit.), ¿Fin de la bonanza?: entradas, salidas y encrucijadas del extractivismo,
Buenos Aires, Biblos.
–– (2018), “El abc del litio sudamericano. Apuntes para un análisis socio-técnico.”, Revista de Ciencias
Sociales. Segunda época, N° 34, Bernal, Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes.
–– (2015), “Un estado a la medida del extractivismo. Las políticas de la ‘Minería Sustentable’ impulsadas
en América Latina desde los años 1990”, Integra Educativa, vol. viii, N° 3, La Paz.
Federico Nacif
Presentación del dossier 11 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 7-11
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo
territorial en la
Argentina
Políticas, actores y conflictos en torno
a la explotación e industrialización
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en la Argentina 15 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 13-36
orientada al sector externo, con alta dependencia del extractivismo y
baja diversificación productiva. En relación con el crecimiento anual
promedio de las exportaciones para el período 1993-2017, para Ca-
tamarca fue del 18%, para Salta del 7,1% y para Jujuy del 9%. El salto
significativo de Catamarca estuvo dado por la exportación de cobre
(67,1% sobre el total de exportaciones provinciales), y los derivados
del litio, aún sin poder cuantificarlos, se computan como productos
químicos inorgánicos (12,2%), que es el segundo rubro de exporta-
ción provincial. En Salta, los principales productos de exportación
son primarios y de tipo alimenticio (59,1%), y los derivados del litio,
sin poder cuantificarlos, son poco representativos y se computan en
el rubro productos químicos inorgánicos (5,2%). Finalmente, en Ju-
juy la minería en su conjunto ocupa el principal rubro de exporta-
ción, en particular como productos químicos inorgánicos (22,2%),
donde se incluye los derivados del litio, aunque sin poder estimar
específicamente su participación en las exportaciones, otros pro-
ductos mineros (35,7% en su conjunto) y productos primarios ali-
menticios (Cámara Argentina de Comercio y Servicios, 2018).
Por otra parte, son provincias con bajos niveles de desarrollo
social que se manifiestan en elevados niveles de pobreza estructu-
ral, necesidades básicas insatisfechas (nbi) e informalidad laboral.
Catamarca, Salta y Jujuy presentan niveles de población con nbi del
14,5%, 18,1% y 23,7% respectivamente, y esto las ubica por debajo
del Total País y en los últimos lugares del ranking provincial (din-
rep, 2014); mientras que el Índice de Desarrollo Humano (idh) es
del 0,844%, 0,834% y 0,830% respectivamente para Catamarca, Ju-
juy y Salta, ubicándolas por debajo del Total País y en los últimos
lugares del ranking provincial. Asimismo, el peor resultado lo ob-
tienen en el índice de ingresos del idh (pnud, 2016).
En materia de empleo, el Censo Nacional a la Actividad Minera
2017 (cenam17) revela que “la minería genera 33.403 puestos de
trabajo directo asalariado en Argentina” (indec, 2017, p. 97).1 Ca-
tamarca registra 2.471 puestos directos asalariados; Jujuy, 2.404 y
Salta, 1.600. La remuneración al trabajo asalariado para el año 2016
fue de 1.962 millones de pesos para Catamarca, 1.059 millones de
pesos para Jujuy y 408 millones de pesos para Salta (indec, 2017,
p. 103). La cantidad de puestos de trabajo directos que genera la
1 Si
minería es baja en comparación con otras actividades provinciales,
se suman los puestos de
trabajo directos no asalaria-
sin embargo, en términos cualitativos el aporte es significativo por
dos y contratados y tempo- el nivel de ingresos que poseen estos trabajadores. Según informa-
rarios, son en total 40.129. ción brindada por las cámaras empresariales, la puesta en produc-
El Censo, al registrar estable- ción de un proyecto en un salar genera entre 200 y 250 puestos de
cimientos mineros, no brinda
información de los empleos trabajo directos y tiene un factor multiplicador de 2,5 a 3 empleos
indirectos. indirectos. Por otra parte, en relación con los empleos indirectos,
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en la Argentina 17 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 13-36
caso más extremo de baja autonomía fiscal es el de Jujuy, que solo
cuenta con el 9,9% de recursos propios respecto de las transferen-
cias nacionales, mientras que Salta y Catamarca poseen el 23,3% y
el 24,1% respectivamente (Capello y Diarte, 2013).
Las estimaciones de la contribución al desarrollo provincial que
tendría la minería del litio, como señalan los funcionarios provin-
ciales y las empresas del sector, contrastan con los datos económi-
cos y sociales, actuales e históricos, de las provincias donde están
localizados los salares. Los supuestos beneficios que tendría para
estas provincias el desarrollo de nuevos proyectos, básicamente
a partir del aumento de la exportación del mineral, se basan en
proyecciones del precio y de la demanda internacional de litio a
futuro.2 Sin embargo, el escenario actual de la explotación del litio
en la Argentina refuerza el carácter primario y de inserción depen-
diente, como proveedoras de recursos naturales, para sostener el
proceso de cambio tecnológico y los actuales niveles de desarrollo
de los países centrales.
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en la Argentina 19 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 13-36
A continuación presentamos una lista de proyectos de litio en la
Argentina. No es exhaustiva porque los gobiernos provinciales y
las empresas hacen regularmente nuevos anuncio de inversiones
presentes y futuras vinculadas a concesiones y a las tareas de ex-
ploración, factibilidad, producción y ampliación de la capacidad
instalada que dificultan la actualización de la misma. No obstante,
esta lista con proyectos en distinto grado de avance –estado de pro-
ducción, construcción, factibilidad y exploración– es un indicativo
del escenario actual, por cierto dinámico, complejo y conflictivo, y
de la proyección a mediano plazo de la explotación e industrializa-
ción del litio en el país.
Hay tres proyectos en producción operando en la Argentina: el
de FMC Lithium, de origen estadounidense, que explota el salar
del Hombre Muerto en Catamarca a través de su subsidiaria Mi-
neras del Altiplano S.A. desde 1997; el de Sales de Jujuy S.A., una
subsidiaria de la empresa Orocobre de Australia que, con la parti-
cipación de la empresa provincial de minería de Jujuy (jemse) y la
automotriz Toyota, explota el salar de Olaroz en Jujuy desde 2014
y produce carbonato de litio grado batería desde 2015; y el de Mi-
nera Exar-Ganfeng, en el salar Cauchari Olaroz, en Jujuy, una sub-
sidiaria de las empresas Lithium América y Ganfeng, de capitales
6 Hay proyectos de China y
canadienses y chinos respectivamente.
Corea del Sur en distintos Adicionalmente, un proyecto se encuentra en la etapa de cons-
estados de avances que no se trucción, cinco están realizando estudios de factibilidad y once se
encuentran consignados en hallan en la fase de exploración. De todos estos, seis se ubican en
esta lista. Recientemente en-
tró al mercado del litio la em-
Catamarca, diez en Salta y cuatro en Jujuy. Asimismo, nueve corres-
presa petrolera argentina de ponden a empresas de Canadá, tres de Canadá y China, cinco de
capitales privados Pluspetrol, Australia, uno de Estados Unidos, uno de Francia y uno de Chile.6
que adquirió por 83 millones
de dólares la empresa cana-
En Argentina las empresas producen carbonato de litio con dis-
diense LSC Lithium, que tiene tintos grados de refinamiento destinado al mercado externo para la
proyectos en los salares de fabricación de baterías o la transformación en derivados para otros
Pozuelos y Río Grande, en Sal- usos industriales. Asimismo, existen numerosos anuncios de inver-
ta y Salinas Grandes, Jujuy.
7 Para acceder a noticias del siones para la construcción de plantas industriales que transfor-
sector, véanse los portales men la salmuera en carbonato, fosfato, hidróxido y cloruro de litio,
especializados y la prensa lo- para la creación de empleos directos e indirectos y para la construc-
cal, como Panorama Minero,
In Neuquén, In Jujuy y el pe-
ción de fábricas de baterías cercanas a los salares que, de concre-
riódico El Ancasti, entre otros. tarse, agregarían valor a la producción local y podrían contribuir a
8 Un tema poco analizado
modificar la estructura productiva provincial.7 En este punto se pre-
son los estudios de impacto
ambiental que presentan las
senta una disyuntiva entre empleo e industrialización y protección
empresas, los estándares del medioambiente. En la actualidad los gobiernos provinciales no
ambientales que fijan las pro- problematizan este aspecto, dado que las empresas por lo general
vincias y la capacidad estatal cumplen con los estudios de impacto ambiental que se les solicitan
de evaluación del impacto
ambiental que efectivamente y poseen políticas de articulación con las comunidades para conte-
poseen. ner los conflictos.8
Lithium X (Potasio
Lithium X Energy Canadá Diabillos Salta Factibilidad
Litio)
Tres Quebradas
Neolithium Liex Canadá Catamarca Factibilidad
(3Q)
Litio Argentina y
Grosso Group Canadá Arizaro Salta Exploración
Energía
Proyecto Carachi
NRG Metalsinc NRG Metalsinc Canadá Catamarca Exploración
Pampa
Fuente: elaboración propia y actualización en base a Subsecretaría de Desarrollo Minero de la Nación (2017) e
información provista por las empresas..
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en la Argentina 21 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 13-36
Al menos tres factores permiten explicar la existencia de estos
proyectos de litio y la presencia de empresas transnacionales en
Argentina. En primer lugar, como ya señalamos, se produce un
cambio mundial en el paradigma tecnoenergético por el pasaje
de los hidrocarburos a las energías renovables y, por consiguiente,
el reposicionamiento de las empresas transnacionales para asegu-
rarse un recurso crítico que les permita mantenerse en la frontera
tecnológica y sostener las tasas de acumulación. Al mismo tiem-
po, se genera el desarrollo de nuevas tecnologías de almacenaje de
energía en baterías, particularmente impulsadas por la industria
automotriz, que convierte el litio –y su apropiación– en un recurso
estratégico para el proceso de cambio tecnológico.
En segundo lugar, el contexto de carácter global opera en el
marco de la confluencia de ventajas comparativas existentes en
Argentina –y en los otros países que componen el triángulo del
litio–, como la cantidad y el tamaño de los salares de la Puna, el
grado de concentración de litio que poseen y los menores costos
de explotación, entre otros, con una serie de ventajas competitivas
dadas por la existencia de un marco legal nacional favorable para la
minería, constituido por la Ley de Inversiones Mineras, el Código
de Minería nacional y las legislaciones, los códigos de minería pro-
vinciales (Moori Koenig y Bianco, 2003) y las políticas de incentivo
que despliegan Catamarca, Salta y Jujuy, entre otros, que tornan la
minería, y el litio en particular, en una actividad con gran atractivo
para el capital privado.
En tercer lugar, y fundamentalmente, se observa un fuerte im-
pulso discursivo y por medio de políticas públicas dado al litio –y
a la minería en general– por el Estado nacional –esto es una con-
tinuidad desde la década de 1990– y por los gobiernos provincia-
les de Catamarca, Salta y Jujuy, que consideran dicha explotación
como una posibilidad de crecimiento económico, mayor recauda-
ción y modernización de la estructura productiva provincial. Así
lo expresa, por ejemplo, el ex secretario de Minería de la Nación,
Daniel Meilán, quien sostiene: “Queremos el desarrollo de una mi-
nería que contribuya a lograr un país más justo, más federal y más
igualitario” (Panorama Minero, 8/9/2016). También el gobernador
de la provincia de Jujuy, Gerardo Morales: “Sabemos de la certeza
que necesitan los grupos inversores para desarrollarse, y también
los desafíos nacionales para determinar mayores reservas de litio,
más allá de que Argentina es uno de los cuatro principales reservo-
9 Declaración realizada en
rios mundiales”.9
el V Seminario de litio en la Estas declaraciones, junto a un marco regulatorio laxo, políticas
región sudamericana, organi-
zado por Panorama Minero en de concesión de salares y una activa promoción internacional del
Jujuy en 2016. sector para atraer a empresas transnacionales que aumenten la ex-
10 La modificación al Código
Políticas públicas, actores y conflictos en de Minería (1993) estableció
la minería del litio en Argentina: el modelo que la nación y las provincias
provincial de concesión de los salares poseen la tenencia de las
minas pero no pueden ex-
plotarlas, por lo tanto, deben
El crecimiento de la minería del litio en la Argentina obedece a la ceder a los particulares dicha
adopción de un marco regulatorio e incentivos específicos funcio- facultad (arts. 8 y 9). La modi-
ficación a la Ley de Inversión
nales a la estrategia de inversión de las empresas transnacionales. Extranjera (mediante el De-
Las recomendaciones de desregulación y liberalización de la eco- creto Nº 1853/93), la sanción
nomía realizadas por el FMI y el Banco Mundial desde la década de la Ley Nº 24.196 de Inver-
siones Mineras (1993), la Ley
de 1980 se plasmaron en las modificaciones a legislación minera.10 Nº 24.224 de Reordenamien-
Algunos de los beneficios tributarios del capital transnacional to Minero (1993), la Ley Nº
más significativos fueron: la desgravación en el pago de impuestos 24.402 de Financiamiento
y devolución anticipada del
indirectos; las exenciones en el pago del Impuesto a las Ganancias IVA (1994), la Ley Nº 24.228
durante los primeros años de explotación y al pago de derechos de de Acuerdo Federal Minero
importación de bienes de capital, equipos, repuestos y accesorios; (1995), la Ley Nº 24.498 de
la depreciación acelerada para los bienes de capital; doble deduc- Actualización Minera (1995),
la Ley Nº 24.585 de Protec-
ción del monto invertido para estudios de factibilidad técnica-eco- ción Ambiental (1995) y el
nómica; y la introducción de un nivel máximo de regalías del 3% Tratado de complementación
para las provincias.11 e integración minera Argen-
tina-Chile (1997) permitieron
Este conjunto de leyes y beneficios tributarios constituye lo que la ampliación de la superfi-
Ana Castellani denomina ámbitos privilegiados de acumulación, con- cie máxima de exploración
cepto que permite describir cómo ha sido la intervención econó- y explotación hasta 200.000
hectáreas, la eliminación de
mica estatal y el comportamiento de las empresas transnacionales la prohibición de colindancia
mineras. Castellani (2012) sostiene que los ámbitos privilegiados para facilitar la explotación
de acumulación “por su función [...] constituyen una fuente de ge- de yacimientos con minera-
neración de cuasi rentas de privilegio, mientras que si se los define lización dispersa, la creación
de catastros mineros provin-
por su forma, pueden pensarse como un entramado de relaciones ciales y su homogeneización,
y/o prácticas de articulación entre actores del sector público y acto- y la armonización de los códi-
res privados que se sostienen a lo largo del tiempo”. gos de procedimientos mine-
ros provinciales con vistas a
En este marco general, ¿cómo operan las provincias, las em- la conformación de un único
presas y los actores del territorio? ¿Cuál es la contribución de la código procesal. Se reesta-
minería del litio al desarrollo territorial? A diferencia de Chile blece el criterio de estabi-
lidad del canon minero y se
–donde el litio es considerado un recurso estratégico y posee una pautan sumas fijas. Se fija el
reglamentación específica que restringe su explotación– y de Boli- beneficio de estabilidad fiscal
via –donde existe un proyecto nacional de desarrollo del litio–, en por treinta años, un tope a las
regalías que pueden percibir
Argentina hay un régimen de concesiones de los salares por medio
las provincias, y se elimina la
del cual las provincias regularmente llaman a licitación de grandes preferencia en cuanto al ac-
parcelas para exploración y explotación (Nacif, 2018).12 Este régi- ceso al crédito oficial para pe-
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en la Argentina 23 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 13-36
men implica que cada provincia otorga en concesión parcelas de
los salares a las empresas oferentes para la exploración –y eventual
explotación– por un tiempo determinado y bajo las condiciones
que establece el pliego de licitación a cambio del pago de un ca-
non. Esto conduce a la conformación de un sistema fragmentado
de concesiones provinciales –por lo general laxo– que compiten
entre sí para atraer inversiones, al mismo tiempo que, por la ló-
gica intrínseca del modelo –generar condiciones favorables para
la llegada de inversiones–, no favorece –o limita– la creación de
capacidades estatales nacionales y provinciales para el control, la
fiscalización, la evaluación de impactos ambientales y el desarrollo
tecnológico autónomo, ni políticas de promoción para el desarro-
llo de empresas mineras nacionales y de empresas proveedoras de
las transnacionales.
queñas y medianas empresas Un repaso por la información pública y los anuncios que brindan
mineras nacionales (Moori
Koenig y Bianco, 2003).
los gobiernos provinciales, las empresas y la prensa local y especia-
11 Si bien el pago de regalías lizada muestra que Argentina, en los últimos diez años, se convirtió
no registra niveles homo- en el principal destino de las inversiones en exploración en litio.13
géneos en América Latina,
Argentina es uno de los paí-
Sin embargo, las empresas se orientan principalmente a obtener
ses que más bajo nivel de concesiones y luego salir a buscar socios que les permitan iniciar las
alícuota presenta. Además, tareas de exploración para estimar el potencial del salar y evaluar
para establecerla se toma el la conveniencia de continuar con los estudios de factibilidad y las
valor de “boca de mina”, lo
que permite deducir los cos- evaluaciones de impacto ambiental, y finalmente decidir explotarlo
tos directos de explotación. directamente e iniciar la fase de construcción o vender el proyecto
12 El manejo de los recursos
en alguna de las fases anteriores. Se estima que un proyecto de li-
naturales y la capacidad re-
gulatoria y sancionatoria es
tio demanda aproximadamente siete años desde la obtención de la
competencia provincial. El concesión hasta la operación en su máxima capacidad productiva
Estado nacional fija el marco proyectada. Por lo tanto, más allá de la existencia en la actualidad
regulatorio general y estable-
cer políticas de coordinación
de tres proyectos en producción en la Argentina y de las inversiones
entre las provincias. proyectadas, el régimen de concesiones provinciales conduce a la
13 Las inversiones en explo-
distribución de los salares entre diferentes empresas transnaciona-
ración de litio crecieron un les y a una especie de privatización “de hecho” del territorio, con
900% entre 2015 y 2018,
según declaraciones de la fines principalmente especulativos y de control de los recursos.
Secretaría de Política Minera Los estados provinciales son los principales impulsores de este
de la Nación (Panorama Mi- esquema de explotación del litio mediante la conformación de un
nero, edición Nº 471, enero
de 2019). marco “atractivo al capital”, la licitación de áreas de explotación, el
14 La razón es la existencia de otorgamiento de permisos y la asunción de un rol de garantes de la
una ventana de oportunidad sustentabilidad económica y social de las inversiones. El principal
de unos veinte años, aproxi-
madamente, dado el ciclo
interés de los gobiernos provinciales es que se generen la mayor
tecnológico de las baterías cantidad de proyectos, porque así el Estado provincial percibe un
de litio y la volatilidad de un conjunto de beneficios económicos y políticos que se traducen en
mercado marcado por lógicas
legitimidad. Así lo refleja un alto funcionario de Minería al señalar
especulativas y avidez de las
empresas transnacionales que el objetivo de su área es agilizar los procesos administrativos
por asegurarse el recurso. para que los proyectos de litio comiencen cuanto antes.14
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en la Argentina 25 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 13-36
bierno provincial. Hasta entonces solo poseían dos horas diarias de
electricidad. Asimismo, la empresa tiene un litigio con el Estado a
raíz de la falta de pago por el uso del agua.
A su vez, las empresas provinciales mineras, en lugar de tener
un rol significativo en la regulación de la explotación y en la polí-
tica de desarrollo industrial y tecnológico, operan garantizando la
sustentabilidad política y social de la explotación, ya que son una
pieza fundamental para asegurar la gobernabilidad del sistema en
el largo plazo mediante una participación activa en la negociación
entre el gobierno provincial, las empresas y los actores locales (Na-
cif, 2015). Jemse, la empresa provincial de minería de Jujuy, es la
más activa en cuanto a su vinculación con el sector privado y la
licitación de parcelas de los salares. Tiene una participación del
8,5% en la empresa Sales de Jujuy, subsidiaria de la australiana
Orocobre y socia de Toyota. En la licitación internacional para el
estudio de litio que se realizó en 2018 en la zona de Salinas Gran-
des, Laguna de Guayatayoc y Salar de Jama se estableció dentro
de las condiciones la participación accionaria de jemse como socia
en la distribución de los beneficios, regalías móviles, el cumpli-
miento de algunos parámetros ambientales y la participación de
16 “Licitación internacional las comunidades en los proyectos.16 Sin embargo, no cumple con
para estudios de litio en el Protocolo de Consulta y Consentimiento Libre, Previo e Infor-
Salinas, Guayatayoc y Sa-
lar de Jama”, en https:// mado que establece Naciones Unidas para la implementación de
[Link]/nota-principal/ proyectos extractivos en territorios de comunidades indígenas, y
licitacion-internacional-para- esto genera situaciones de conflicto y litigio. camien, la empresa
estudios-de-litio-en-salinas-
guayatayoc-y-salar-de-jama.
provincial de Catamarca, no tiene participación en los beneficios
17 Los municipios de Cata- de la empresa fmc en el salar del Hombre Muerto, dado que en
marca recibieron en 2016 un el pliego original no fue contemplada. En los proyectos recientes
total de 25 millones de pesos
en concepto de regalías, y, de
se observa un rol más activo del gobierno provincial, procurando
ese monto, más del 50% que- tener mayor participación en la renta del litio y fijando mejores
dó para los municipios ubica- condiciones y regulaciones.
dos en las cercanías de los No obstante, las políticas provinciales y la intervención de las
yacimientos (El Ancasti, 26
de marzo de 2017). Los efec- empresas generan resistencia por temas socioambientales, por la
tos positivos de la minería en competencia entre diversas actividades productivas sobre recur-
la población local a menudo sos escasos como el agua (Martín y Wagner, 2013), por rechazo
son relativizados por trabajos
de investigación que incor-
u oposición en algunas de las comunidades a causa de los escasos
poran otras variables, como beneficios en el territorio (Tapia, 2014) y por la distribución de la
la generación de puestos de renta en algunas comunidades locales.17 Numerosos movimientos
trabajo para la población lo-
cal, la utilización de recursos
sociales se han constituido para luchar contra la instalación de
naturales como el agua, la proyectos mineros sin el consentimiento de las comunidades. El
contaminación por desastres caso más significativo es el de las comunidades kolla y atacama de
o pasivos ambiental, la par- Salinas Grandes y Laguna Guayatayoc, quienes comparten y hacen
ticipación de la comunidad,
etcétera (Merlinsky, 2013; uso del territorio bajo la forma de propiedad y posesión comuni-
Manzanal y Villareal, 2011). taria. Este colectivo comenzó a organizarse en 2010 por el inicio de
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en la Argentina 27 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 13-36
un plan de desarrollo en torno al litio, más allá de algunas políti-
cas sectoriales, y poseen bajas capacidades de control y regulación
económica y ambiental. Son parte de un proceso global, con pre-
dominio de las empresas transnacionales, en el que les cabe un rol
secundario de garantizar la gobernabilidad del proceso.
nen la creación de valor com- Los recursos naturales ocupan un lugar significativo en los proce-
partido como “las políticas y sos de acumulación en América Latina, ya sea por su implicancia
prácticas operacionales que
aumentan la competitividad en la estructura económica y social como por su significación en
de una empresa, mientras términos políticos y de conflictividad social que entrañan. Consti-
simultáneamente mejoran las tuyen el principal producto de intercambio de la región en el co-
condiciones sociales y econó-
micas de las comunidades en
mercio internacional, pero también un factor que ha condicionado
las cuales opera. La creación las posibilidades de desarrollo de la misma, tanto por la tendencia
de valor compartido se enfoca al deterioro de los términos de intercambio y la primarización de
en identificar y expandir las co-
nexiones entre los progresos
la estructura productiva como por la dependencia tecnológica y fi-
económico y social” (p. 6). La nanciera del capital transnacional asociado a ellos.
empresa Sales de Jujuy posee El auge en la demanda mundial de litio reedita el debate sobre
un área y una responsable de desarrollo y recursos naturales presente desde mediados del siglo
Valor Compartido dedicada al
vínculo con las comunidades. xx en la literatura latinoamericana. ¿Para qué se utilizan los recur-
21 La empresa Millennial sos naturales? ¿Se destinan a satisfacer el proceso de acumulación
Lithium, que opera en el salar del capital, industrialización y desarrollo científico-tecnológico de
de Pastos Grandes, en Salta,
contempla en el Plan de De-
los países centrales o, por el contrario, para generar un proceso au-
sarrollo Integral del proyecto tónomo y nacional de desarrollo tecnológico e industrial? Asimis-
la construcción de un centro- mo, ¿cómo se vincula la explotación de los recursos naturales con
almacén comunitario y de un
edificio de usos múltiple. La
los procesos socioambientales a nivel territorial?
empresa señala que “este
trabajo es fundamental para
nuestras relaciones con la co-
munidad y el compromiso con
La concepción de desarrollo asociado
la gente de Pastos Grandes a la especialización y exportación
y está siendo bien recibido” de recursos naturales
(Panorama Minero, Nº 470,
enero de 2019). La realiza-
ción de estas obras muestra
En las provincias mineras argentinas prevalece una concepción de
dos aspectos: el primero, la desarrollo asociada a la especialización y exportación de recursos
necesidad de las empresas naturales. La explotación del litio no es ajena y se la asocia con la
de disponer de algún tipo
de políticas de negociación/
modernización de la estructura productiva y el desarrollo nacional
vinculación o seducción con y provincial. De hecho, el Plan Minero Nacional de 2004 conside-
las comunidades para evitar raba la minería como política de Estado y sostenía que la misma
la oposición de las mismas a constituye una alternativa productiva para el desarrollo y la pros-
los proyectos extractivos; el
segundo, la infraestructura peridad de las zonas más alejadas de los grandes centros industria-
destinada a las comunidades les. Asimismo, para el gobierno de Cambiemos, la eliminación de
Banco Mundial, Australia tiene un ingreso per capita de 53.700 Australia comenzó con un
proceso de apertura de su
dólares –cuatro veces superior al de Argentina–, las exportacio- economía, privatizaciones
nes de los minerales representan el 10% del pbi, se invierte el 2,2% de empresas públicas, dis-
del pbi en ciencia y tecnología, el sector servicios emplea al 70% minución de la protección del
mercado interno y abandono
de la población económicamente activa y la dotación de recursos de su estrategia de industria-
naturales per cápita es catorce veces mayor que la de Argentina. lización. Se especializó en la
Australia tiene una fuerte orientación exportadora de recursos na- exportación de recursos natu-
turales, principalmente hacia China, Japón y los países del Sudeste rales –agropecuarios y mine-
rales–, en el desarrollo de co-
Asiático.23 Como señalaba Santiago Dondo, subsecretario de Polí- nocimiento aplicado a estos y
tica Minera del Ministerio de Energía y Minería de la Nación hasta en una sociedad de servicios
febrero de 2017: altamente calificada.
23 Australia es el principal ex-
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en la Argentina 29 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 13-36
Sin embargo, por las particularidades y los contextos históricos
que entran en juego en los procesos de desarrollo nacional, la bi-
bliografía especializada ha profundizado en los riesgos de adop-
tar acríticamente modelos de desarrollo exitosos en otros países
(Schteingart y Coatz, 2015; Casparrino, Briner y Rossi, 2011). En ese
sentido, a diferencia de Argentina, Australia cuenta con algunas de
las principales empresas mineras del mundo, por lo tanto, con el
know how, la tecnología y el acceso privilegiado al financiamiento
para llevar adelante proyectos que suponen comprometer cuan-
tiosos recursos a largo plazo en un mercado mayormente guiado
por lógicas especulativas y alta volatilidad. Además, la dotación de
recursos naturales per cápita de Argentina es catorce veces menor.
Por lo tanto, el modelo australiano de especialización en commodi-
ties y sociedad de servicios no sería una alternativa viable de desa-
rrollo para nuestro país, sino, por el contrario, el desarrollo de las
cadenas de valor industriales, donde los recursos naturales serían
un elemento significativo pero no determinante (Roger, 2018; Fa-
brizio, 2016).
La desigualdad en Argentina no solo se explica por la diná-
mica económica y social que adquiere la región central donde se
encuentra el núcleo industrial, agroindustrial, comercial y finan-
ciero. También es necesario señalar que la existencia de modelos
de acumulación primarizados, concentrados y en algunos sectores
altamente extranjerizados en las regiones periféricas tienden a la
reproducción de la pobreza y a la exclusión sin ofrecer alternativas
de desarrollo.
Pero esta configuración que encuentra soporte en las ventajas
naturales de las regiones periféricas no es la alternativa inexorable
para el destino de estos territorios, ya que pueden constituir tam-
bién la base material para el impulso hacia la diversificación de la
estructura productiva y la complementación intersectorial de tal
manera que se puedan configurar perfiles productivos y cadenas de
valor más complejas y social y ambientalmente más sustentables.
Para generar desarrollo territorial asociado al litio es necesario
pasar del enfoque sectorial basado en la concesión de los salares y
la exportación del recurso, predominante actualmente en las po-
líticas públicas provinciales, y adoptar un enfoque de cadena de
valor que introduzca una concepción más amplia, compleja e in-
tegral de desarrollo. Mediante el enfoque sectorial se privilegia el
aumento de la competitividad internacional de la minería del litio
a través de políticas de incentivo y “seducción” que permitan atraer
inversiones –flexibilización y homogeneización del marco regula-
torio y ambiental, abaratamiento de los costos de producción me-
diante el desarrollo de infraestructura energética, vial, ferroviaria
de investigación como el inquimae y el cidmeju, relacionadas con la que opera el proyecto Tres
Quebradas (3Q) en Catamar-
investigación sobre baterías y el desarrollo de técnicas vinculadas ca, pondrá en funcionamiento
al proceso productivo y a reducir el impacto ambiental. Sin em- en febrero de 2019 una planta
bargo, estos avances están expuestos a los cambios de orientación piloto que compró a la Univer-
sidad de Antofagasta (Chile),
en el modelo de desarrollo y a los recortes del presupuesto nacio- con capacidad para producir
nal para el sistema de ciencia y tecnología y el financiamiento de cincuenta toneladas de car-
las universidades.25 Asimismo, hay algunos proyectos e iniciativas bonato de litio. Este es un
ejemplo de las posibilidades
para la fabricación de baterías en el mediano plazo. Por su parte, la de desarrollo científico y tec-
promoción de la industria de bienes de capital y de insumos vincu- nológico que tendría el litio
lados a la cadena de valor del litio se encuentra poco desarrollada en la Argentina si se adoptara
y en la actualidad estos sectores están siendo afectados por las po- un enfoque de cadena valor
en lugar de uno sectorial y se
líticas de apertura económica, desprotección del mercado interno apostara al desarrollo indus-
y desindustrialización. trial y científico-tecnológico.
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en la Argentina 31 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 13-36
De este modo, para el desarrollo territorial resulta necesario
que las regiones y provincias puedan contar con una multiplicidad
de encadenamientos horizontales y verticales, a fin de crear valor
a nivel territorial transformando la materia prima en producto
elaborado y que esto genere beneficios sociales y económicos. El
incremento del nivel de industrialización en los territorios es una
vía para la complejización de la cadena y el agregado de valor, a
la vez que colabora con el desarrollo de proveedores de bienes
y servicios. Para ello se requieren políticas tendientes a comple-
mentar los sectores primarios con los industriales, de servicios y
científico-tecnológicos de modo tal que la riqueza que se genere
redunde en desarrollo territorial, mejor calidad de vida e inclusión
social. Asimismo, un abordaje territorial demanda contemplar la
dimensión socioambiental, generalmente ausente en los enfoques
sectoriales o de cadena de valor, que la extracción de litio tiene en
ecosistemas frágiles y la participación de las comunidades locales,
muchas de las cuales rechazan la implementación de los proyectos
en sus territorios.
Conclusiones
Estamos en presencia de políticas públicas, prácticas y un discur-
so acrítico sobre la contribución del litio al desarrollo que no pro-
blematizan el aporte real y potencial que tendría para Argentina
abandonar el actual modelo extractivista-exportador para pasar a
un enfoque de cadena de valor que impulse el desarrollo industrial
y tecnológico desde una perspectiva soberana y que contribuya
al desarrollo territorial. Estas políticas, prácticas y discursos son
sostenidos por un arco amplio de actores con poder significativo
que, con algunos matices, afirman que las alternativas de desarro-
llo para las provincias periféricas están en el aprovechamiento de
sus ventajas comparativas. Por lo tanto, como la dotación de sus
recursos mineros es abundante, la actividad minera se constituye
casi en su “destino natural”.
Se fundamentan empíricamente en algunos resultados apa-
rentes –aportes tributarios, crecimiento económico, empleo, in-
fraestructura y contribuciones a la modernización de la estructura
productiva provincial–, pero no contemplan las consecuencias en
términos de pérdida de soberanía económica, política y tecnológi-
ca, primarización, carácter extractivo, extranjerización, desigual-
dad, exclusión, expulsión y conflictos socioambientales que genera.
A veinte años de la explotación del litio en Argentina, los resul-
tados son escasos en cuanto a contribución al desarrollo territorial.
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Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en la Argentina 35 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 13-36
Autor
Alejandro Casalis es licenciado en Ciencia Política (uba) y magister en Políticas Sociales (flacso). Do-
cente e investigador del área Estado y Políticas Públicas de flacso. Docente de grado en la unlam y de
posgrado en la unq y la untref. Integrante del proyecto de investigación “Sustentabilidad de la explota-
ción del litio en Argentina. Globalización y territorios vulnerados”, con sede en el piidisa de la unq. Sus
temas de investigación son desarrollo territorial, políticas públicas, gobiernos locales, minería y litio.
Publicaciones recientes:
Casalis, A. (2017), “Procesos, dinámicas y tendencias de las políticas públicas nacionales en relación al
desarrollo territorial y la gestión local en Argentina (2003-2017)”, Divulgatio, Nº 3, Universidad
Nacional de Quilmes.
–– y D. Roger (2018), “De la liberalización del sector a una potencial alternativa de desarrollo autónomo”,
en [Link]
de-desarrollo-autonomo/.
Casalis et al. (2017), “Exploraciones en torno al litio y su potencial de desarrollo para Argentina: iden-
tificación de temas estratégicos de cara a su explotación”, Industrializar Argentina, año 15, Nº 33.
Casalis y A. Trinelli (2017), “Minería y modelo de desarrollo: sustentabilidad y capacidades estatales”, en
García Delgado, D. y A. Gradín (comps.), Neoliberaslimo tardío. Teoría y praxis, Buenos Aires, flacso
Argentina.
Fuente: Pablo Lacabana, Laboratorio SIG, PIIdISA, UNQ, en base a Dente y Martínez
(2018).
Vera Mignaqui
Puna, litio y agua 39 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 37-55
La zona de la Puna donde se encuentra la mayoría de los salares está
compuesta por dieciocho subcuencas hídricas cerradas (mapa 2),
en cuya zona más baja suelen ubicarse las lagunas o salares (Paoli
et al., 2011).
Fuente: Pablo Lacabana, Laboratorio SIG, PIIdISA, UNQ, en base a Paoli et al. (2011)
1. Antofalla
2. Laguna Blanca
5. De Aguas Calientes
8. Pocitos o Quirón
9. Arizaro
10. De Incahuasi
11. Llullaillaco
13. Tolillar
14. Vilama
15. Zapaleri
16. Jama
Vera Mignaqui
Puna, litio y agua 41 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 37-55
Gallardo, 2011; Castello y Kloster, 2015; Puente y Argento, 2015;
Anlauf, 2015).
En 2010, dentro de las principales conclusiones y recomenda-
ciones de la Reunión del Grupo de Expertos Senior sobre el De-
sarrollo Sostenible del Litio en América Latina afirmaron que “la
extracción de litio a través de la evaporación de salmueras en sa-
lares puede tener impactos significativos en el delicado equilibrio
de los suministros de agua”; además, que “estudios exhaustivos de
impacto medioambiental y de monitoreo son esenciales para im-
pedir, minimizar y mitigar cualquier impacto negativo en la flora
y fauna así como en los ecosistemas de los salares y las áreas adjun-
tas” (Naciones Unidas, 2010, p. 2).
En 2012, un reporte de la Fundación Ambiente y Recursos Na-
turales (farn) y el Centro de Investigación y Documentación Boli-
via (cedib) comentaba que “las comunidades indígenas (de Argen-
tina) que habitan las zonas desean poder seguir viviendo del modo
que lo hacen ancestralmente, y temen que la extracción de litio en
el lugar pueda afectar ese vivir” (farn y cedib, 2012, p. 6). Respecto
de los impactos ambientales, el reporte expresa que “es uno de los
puntos en los que resultó más difícil recabar información fehacien-
te y respecto del cual será necesario ahondar en un futuro” (p. 26).
Con la intención de construir consensos sobre la necesidad de
evaluar el impacto de la extracción del litio en salmuera sobre la di-
námica hídrica de la región, aportamos estos análisis y discusiones
para enriquecer dicho debate.
La Puna es una región de cuencas endorreicas, esto es, cuencas
cerradas, sin salida al mar. El agua está presente en reservorios –
por ejemplo, lagos, humedales, salares, ríos permanentes– y transi-
ta a través de flujos –por ejemplo, precipitación, evaporación, esco-
rrentía, infiltración, usos para el desarrollo del ambiente, como el
las plantas para crecer–. Estos flujos componen el ciclo del agua y
junto con los reservorios son los componentes del balance hídrico.
Sin la intervención de las personas, en un año la cantidad de agua
en los reservorios suele asumirse constante y los flujos compen-
sarse entre sí, aunque se presentan ciclos mayores a los anuales de
recarga de acuíferos. Para ejemplificar: el agua que llega a la región
por precipitación fluye a través de ríos o arroyos, a través del terre-
no superficialmente o de manera subterránea, o es absorbida por
la flora y fauna del ambiente para luego ser evaporada y volver a la
atmósfera.
La extracción del litio en salmuera y la producción de carbo-
nato de litio afectan tanto al agua en reservorio como a los flujos,
poniendo en riesgo toda la dinámica del ecosistema, ya que la zona
de la Puna es una región donde el agua es el factor determinante
Vera Mignaqui
Puna, litio y agua 43 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 37-55
Mapa 3. Áreas protegidas de la Puna
Vera Mignaqui
Puna, litio y agua 45 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 37-55
Tabla 2. Estimación de tasa de reservas / capacidad proyectada para
salares a 2022 y cantidad de años en que se vaciará el 20%
Reservas /
Capacidad Capacidad Años que
Reservas Recursos* Capacidad
Subcuenca instalada 2017 proyectada tardará en
(t LCE) (t LCE) proyectada
(t LCE) 2022 (t LCE) vaciar el 20%
(años)
1. Antofalla
2. Laguna Blanca
3. Carachi Pampa -
Incahuasi
4. Del Hombre
20.000 81.000 2.339.000 7.323.000 29 6
Muerto
5. De Aguas Calientes
8. Pocitos o Quirón
9. Arizaro
10. De Incahuasi
13. Tolillar
14. Vilama
15. Zapaleri
16. Jama
Sin datos de
18. Pozuelos 25.000
reservas
Vera Mignaqui
Puna, litio y agua 47 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 37-55
Para el caso del denominador, el ewr, que es la necesidad de
agua para servicios ecosistémicos, se considerará un promedio
de 25% según el rango propuesto por Smakhtin (2004) de 20-
50%. Por lo que:
Con los datos de mar, cons y ewr podemos estimar el índice de es-
trés hídrico para cada subcuenca que se espera tenga extracción al
2022. Los niveles del indicador de estrés hídrico representan distin-
tos grados de explotación del recurso según se detalla en tabla 3.
A medida que el nivel de explotación avanza, al aumentar el wsi,
disminuye la disponibilidad de agua para servicios ecosistémicos,
agravando el impacto sobre el ambiente.
Aplicando las fórmulas y los datos descritos, llegamos a los niveles de estrés hídrico por
subcuenca que pueden verse en la tabla 4.
Superficie (km2)
Estrés hídrico
Intensidad de
Subcuenca
Capacidad
(m3/año)
(m3/año)
por Litio
(t LCE)
año)
1. Antofalla 50 11.254,21
2. Laguna Blanca 50 3.786,19
3. Carachi Pampa - Incahuasi 50 9.494,34
4. Del Hombre Muerto 81.000 130 10.530.000 50 4.823,18 12.057.950 1,2
5. De Aguas Calientes 50 1.538,59
6. Salinas Grandes - Guayatayoc 20.000 86 1.720.000 50 17.552,11 43.880.275 0,1
7. Del Rincón 50.000 86 4.300.000 50 2.376,42 5.941.050 1,0
8. Pocitos o Quirón 50 3.006,21
9. Arizaro 50 10.629,64
10. De Incahuasi 50 1.223,54
11. Llullaillaco 50 2.474,06
12. Centenario - Pastos Grandes 35.000 86 3.010.000 50 4.453,43 11.133.575 0,4
13. Tolillar 50 1.253,32
14. Vilama 50 1.393,07
15. Zapaleri 50 506,21
16. Jama 50 1.694,63
17. Cauchari - Olaroz 85.000 41 3.485.000 50 5.794,04 14.485.100 0,3
18. Pozuelos 25.000 86 2.150.000 325 3.783,38 61.479.925 0,0
Vera Mignaqui
Puna, litio y agua 49 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 37-55
Puede observarse que los resultados varían ampliamente entre
subcuencas. Es importante aclarar el punto de la subestimación de
este estrés, ya que no se está considerando el consumo de agua para
otros usos, como el municipal, el industrial –incluyendo otros mi-
neros– y el agropecuario. Solo considerando la demanda de agua
dulce para la extracción y el procesamiento del litio se tienen ni-
veles relevantes de estrés hídrico en cuatro de las seis subcuencas
en las que se espera tener extracción al 2022. También es válido
aclarar que esto permanece en caso de que la operación comience
en años posteriores: el nivel de impacto anual para la proyección
de capacidad considerada será el mismo.
Las subcuencas que se verán más afectadas son las del Hombre
Muerto y la del Rincón, con un estrés hídrico que indica sobreex-
plotación del recurso. Las subcuencas de Centenario-Pastos Gran-
des y de Cauchari-Olaroz tendrán un nivel de explotación mode-
rada. Por último, Salinas Grandes-Guayatayoc y Pozuelos tendrán
niveles de ligera explotación del recurso, siendo las que menos ve-
rán afectado su ecosistema, aunque recordamos nuevamente que
solo estamos considerando el uso del agua para la extracción del
litio y no otros que pueda haber en dichas regiones, como el uso
municipal, el agropecuario, etcétera.
Si bien estas estimaciones preliminares sirven de aporte para
contribuir al debate, señalando que el impacto en la disponibili-
dad de agua dulce en la mayoría de las subcuencas donde se prevé
extracción y procesamiento de litio será relevante, es importante
mencionar la necesidad de ahondar en estudios de campo que nos
permitan contar con información real de escorrentías superficia-
les, así como entender el detalle de las tecnologías de extracción y
procesamiento de litio para tener valores ajustados a cada caso de
consumo de agua.
Vera Mignaqui
Puna, litio y agua 51 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 37-55
las autoridades deberán informar sobre el estado del ambiente,
considerando los impactos de las actividades antrópicas actuales
y proyectadas (Infoleg, 2002). Por último, la Ley de protección
ambiental para la actividad minera, en su artículo 18, establece
que las empresas mineras que causen daño actual o residual al
patrimonio ambiental estarán obligados a mitigarlo, rehabilitar-
lo, restaurarlo o recomponerlo (Infoleg, 1995b). Sin embargo,
para poder controlar, monitorear y regular cualquier actividad
y exigir la remediación ambiental a las empresas que causaren
daño, es necesario contar con la información necesaria. Las in-
vestigaciones recientes sobre el impacto ambiental de la extrac-
ción y el procesamiento del litio en salmuera en la Puna argenti-
na indican que será relevante de concretarse las expectativas de
producción. Entendiendo que toda actividad extractiva a escala
industrial genera impacto ambiental, es importante hacer un
seguimiento y tener conciencia de hasta qué grado de deterio-
ro estamos dispuestos a pagar para fomentar la actividad minera
del litio llevada a cabo por empresas extranjeras, en su mayoría,
generando un insumo –carbonato de litio– para producir bienes
–baterías para autos eléctricos– que serán principalmente usados
en otros países.
¿Cómo espera el Estado argentino regular el impacto ambiental
de estas actividades? ¿Cómo espera el Estado argentino garantizar
un ambiente sano para las comunidades? ¿Se justifica la ganancia
local o nacional de esta actividad siendo conscientes de su costo
ambiental?
Avanzar de manera sana en el fomento de la actividad de ex-
tracción y procesamiento del litio en la Puna argentina requiere
ahondar en estudios sobre los impactos ambientales, mejorar la
información disponible sobre las características ambientales de la
Puna en general y de la dinámica hídrica en particular, y definir
una política pública que fomente la actividad a la vez que garan-
tice un ambiente sano para las comunidades. Seguir investigando
en esta dirección y generando información y datos de calidad es
clave para cumplir con la legislación nacional y dar respuesta a las
preocupaciones de la comunidad.
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<[Link]
Vera Mignaqui es Ingeniera química (unmdp), magíster en Arts in Development Studies (iss-Erasmus
Rotterdam University) y doctoranda en Desarrollo Económico (unq), y docente en temas ambientales
(unq, unmdp y unsam).
Publicaciones recientes:
Mignaqui, V., y M. Lacabana (2018), “Explotación del litio en Argentina: preguntas sobre el impacto en el
ciclo del agua”, Revista NODAL, disponible en <[Link]
litio-en-argentina-preguntas-sobre-el-impacto-en-el-ciclo-del-agua/>.
Mignaqui, V. (2017), “Los retos del desarrollo sostenible para las universidades”, Integración y Cono-
cimiento, vol. 2, N° 7, pp. 256-271.
Mignaqui, V. (2014), “Sustainable development as a goal: social, environmental and economic dimen-
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Vera Mignaqui
Puna, litio y agua 55 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 37-55
Iván Aranda
La planta de baterías
de litio en Bolivia
De la caja negra a la apertura
del paquete tecnológico
Y añadía:
Iván Aranda
La planta de baterías de litio en Bolivia 59 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 57-74
Figura 1. Esquema conceptual de la estrategia de industrialización del litio
Fase I . Escala piloto Fase II . Escala industrial Fase III . Agregación de valor
Salmuera
Iván Aranda
La planta de baterías de litio en Bolivia 61 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 57-74
lógicos, relacionados con el negocio, los socios y sus culturas em-
presariales, la base científico-tecnológica; políticos, recuperando la
soberanía sobre los recursos naturales; estratégicos, apostando por
avanzar en el desarrollo autónomo;7 y económicos, sin olvidar que
el proyecto de industrialización de los recursos evaporíticos tiene
que ser económicamente rentable. Ahora bien, ¿cuáles han sido los
resultados alcanzados sobre la base de estos planteamientos inicia-
les y qué elementos articularon el proceso que devino en ppb?
Iván Aranda
La planta de baterías de litio en Bolivia 63 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 57-74
Figura 2. Esquema conceptual de la industrialización
del litio en función del desarrollo de la cadena de valor
Iván Aranda
La planta de baterías de litio en Bolivia 65 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 57-74
comprometido el presidente Evo Morales– orientadas a la realiza-
ción de los imaginarios históricos –relacionados con la industriali-
zación de los recursos naturales–.
El impulso final a la decisión de la adjudicación del proyecto
fue la firma de un informe de viaje del ingeniero responsable tras
su visita en diciembre de 2011 a las instalaciones de la empresa Lin-
yi Dake Trade Co., Ltd. Ese mes se adjudicó el proyecto de planta
piloto de baterías a la empresa china. La negociación del contrato
culminó el 6 de junio de 2012. Las operaciones de protocolización
y apertura de carta de crédito demoraron hasta el 3 de septiem-
bre de ese año, fecha en la que comienza formalmente el proyecto,
según lo estipulado en el contrato [Link]-011/2012.
No sin estar exenta de dificultades, relacionadas con la desa-
duanización de equipos o la refacción de las infraestructuras, la
implementación de la primera etapa del proyecto de industrializa-
ción de los recursos evaporíticos de Bolivia concluyó satisfactoria-
mente el 17 de febrero de 2014, coincidiendo con la inauguración
de una planta piloto de baterías de litio en la localidad de La Palca,
Potosí.
Iván Aranda
La planta de baterías de litio en Bolivia 67 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 57-74
diferentes dependiendo de la geometría de la celda– y modificar
una buena parte de todo el proceso de manufactura de la celda.
También se han desarrollado nuevas baterías13 y, a partir de
aquí, nuevos productos: desde un pack de 2 kWh –incluyendo el
sistema de control electrónico (Battery Management System, bms)–
diseñado según las especificaciones técnicas del motor de un mon-
tacargas, hasta otras configuraciones de menor potencia diseñadas
para trabajar en entornos rurales y acoplados a paneles solares. Es
decir, partiendo de la base tecnológica transferida por la empresa
extranjera, una secuencia de procesos de socialización, externali-
zación, combinación e internalización del conocimiento (Nonaka
y Takeuchi, 1994) tuvo lugar al interior de la ppb, dando lugar a la
creación de soluciones propias para problemas concretos. Adap-
tando la configuración de las celdas de 10 Ah, inicialmente diseña-
das para ser ensambladas en baterías de 240 Wh14 para alimentar
el motor eléctrico de una bicicleta, la gnre/ybl produce baterías
capaces de satisfacer necesidades de almacenamiento de energía
en comunidades aisladas.
Tener la capacidad de modificar el diseño inicial contratado
–baterías de 240 kWh– confirma un conocimiento profundo so-
bre la tecnología de baterías de alta energía. Pero, además, también
confirma la hipótesis de que un enfoque de desarrollo endógeno
de capacidades, en el caso de un proyecto como la industrializa-
13 Nótese que en este caso ción del litio, intensivo en ciencia y tecnología, permite a su vez
estamos diferenciando cel- una dinámica de aprendizajes cruzados –lo que se aprende en un
das de baterías. Las primeras
se refieren a la celda unitaria,
campo es funcional a otro–. Hacer que un antiguo montacargas
una unidad electroquímica funcione con una batería nueva ensamblada no es tan simple como
compuesta por ánodo, cáto- unir, en lugar de ocho celdas de 10 Ah, sesenta (~1.8 kWh). Técni-
do, electrolito, colectores de
corriente, etcétera. Mientras
camente es mucho más complicado e implica una serie de ajustes
que las segundas pueden es- y nuevos diseños.
tar compuestas por una sola En primer lugar, la configuración de las celdas (serie o parale-
celda (batería de un celular) o
lo) depende de las especificaciones técnicas del motor eléctrico a
por varias (batería de un vehí-
culo eléctrico). Con el término energizar, por tanto, es necesario un ensamble técnico con el cono-
“batería” nos referimos a las cimiento electromecánico. Una vez definida la configuración de la
diferentes configuraciones batería –que trabajará con un determinado voltaje nominal e inte-
(series y paralelo) de celdas
ión-litio que dan lugar a una sidad de correiente de descarga–, se requiere un sistema de control
batería con unas especifica- electrónico (bms) que mantenga las celdas operando de manera
ciones técnicas determina- correcta. Este bms se encarga de suspender una celda que deja de
das en términos de voltaje,
potencia, capacidad.
funcionar, evitar descargas profundas, sobrecargas, etcétera. Es
14 La tecnología contratada decir, se trata del “cerebro” de la batería. En realidad, el desarrollo
con la empresa china incluía de estos sistemas es el negocio de muchas empresas en Europa y
el ensamblado de un pack Estados Unidos, puesto que suelen ser sistemas diseñados ad hoc
de ocho celdas de 10 Ah-3V,
dando lugar a una batería de con un precio de venta elevado. En el caso de Bolivia, en lugar de
240 Wh. adquirirlo de una empresa extranjera, fue el propio equipo de La
Iván Aranda
La planta de baterías de litio en Bolivia 69 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 57-74
de proveedores y dinamizar la economía local, asegura agilidad a
ybl a la hora de llevar a cabo la reparación y el mantenimiento de
infraestructuras especiales, como líneas de gases –argón, nitróge-
no–, grupo de presión –aire comprimido, línea de vació–, el siste-
ma eléctrico o los sistemas de control de temperatura y humedad.
Conclusiones
Si partimos de que las bdl son artefactos de elevada intensidad
científico-tecnológica, los procesos de aprendizaje y el desarrollo
de capacidades de absorción dependerán de los criterios según los
cuales la tecnología es seleccionada. De aquí, la propia naturaleza
tecnológica de las baterías de litio y sus componentes constituye el
punto de partida del cual dependen las formas en las que el conoci-
miento científico-tecnológico será apropiado y producido.
En Bolivia, se partía de un conocimiento nulo en la materia, por
tanto, de haber apostado por la transferencia de una tecnología de
última generación, el riesgo de que la brecha de conocimiento re-
sultase insuperable habría aumentado. En este caso, el papel del
personal científico-técnico boliviano podría haberse reducido al
de meros operarios de la tecnología. En cambio, frente al mito de
la tecnología de punta, se optó por otra de segunda generación con el
propósito no solo de manufacturar productos con valor comercial,
sino también de apropiarse del conocimiento –codificado y táci-
to– encerrado en la planta piloto, de su valor tecnológico, a través de
una estrategia deliberada de desagregación del paquete tecnológico:
no es necesariamente la última tecnología la que mejor satisface las
necesidades del proyecto político vigente.
El hecho de que el mercado globalizado ofrece la posibilidad de
adquisición de paquetes tecnológicos de todo tipo en términos de pre-
cio, tecnología, modalidad de adquisición, etcétera, supone una
oportunidad para el desarrollo de políticas orientadas a la trans-
ferencia de conocimiento con fines capacitantes. Permite aprove-
char el conocimiento transferido para acortar brechas tecnológicas
a través de su absorción para, a partir de ahí, iniciar la etapa de
producción de conocimiento propio.
Fue de este hecho de lo que se aprovechó Bolivia: los signifi-
cados en cuanto a valor que a priori se le dieron a la tecnología
Iván Aranda
La planta de baterías de litio en Bolivia 71 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 57-74
en la etapa de diseño –como valor de uso, de cambio y tecnoló-
gico– fueron traducidos por la gnre y alineados con los intereses
del resto de los grupos sociales relevantes vinculados al proyec-
to –jefatura del Estado, funcionarios públicos, sociedad civil, et-
cétera– y materializados a través del proceso de selección de la
tecnología. En concreto, la modalidad de acceso a la tecnología
con la que dio comienzo el proyecto de baterías de litio boliviano
–adquisición “llave en mano” de una planta piloto de manufactu-
ra de baterías de litio, frente a otras alternativas con tecnologías
más avanzadas– supuso el cierre de una primera controversia15
que condicionó la trayectoria sociotécnica futura. La estrategia de-
liberada de desagregación del paquete tecnológico impactó sobre
el desarrollo de las capacidades de absorción de los científicos e
ingenieros bolivianos, sentando las bases para la producción de
nuevos conocimientos relacionados con la ciencia y técnica de los
acumuladores de litio.
A partir de una tecnología disponible para bdl –diseñada para
abastecer la electrónica portátil y la movilidad eléctrica– es posible
una “operación de reutilización creativa” (Thomas, 2010) al servi-
cio de nuevos sentidos: la soberanía energética, con base en la acu-
mulación de energía renovable, y la explotación de las bdl como ar-
tefacto capacitante, útil para satisfacer necesidades sociales propias.
No obstante, esta flexibilización en la interpretación de los ar-
tefactos está vinculada a las capacidades técnicas de los científicos
e ingenieros bolivianos para modificar los diseños y procesos produc-
tivos; lo cual depende, en última instancia, de una voluntad política
de priorizar el impulso de las capacidades endógenas en ciencia y
tecnología frente al cortoplacismo de la perspectiva exclusivamen-
te economicista. En definitiva, frente a la operación de una tecnolo-
gía encapsulada, la magnitud de la flexibilidad interpretativa es con-
tingente a la apertura del paquete tecnológico.
Por último, la historia sugiere que, mientras se priorice el cor-
toplacismo y la rentabilidad en detrimento de la acumulación de
capacidades internas, se estará renunciando a fortalecer aquellos
atributos esenciales que pueden modificar la asignación centro-pe-
riferia. Y en este sentido, a diferencia de Argentina y Chile, donde
la explotación bajo régimen concesional de los salares está desvin-
culada de una estrategia de industrialización en torno al desarro-
llo de productos “aguas arriba o abajo”, y donde el rol que juega
la ciencia y la tecnología responde a un modelo exclusivamente
15 Este concepto se desarro-
ofertista-lineal, el enfoque de Bolivia, cristalizado en la trayectoria
lla en la Teoría del Actor-Red
sociotécnica de la planta piloto de baterías de litio, resulta aleccio-
(tar), propuesta por Latour,
Callon y Law (Callon, 1986; nador. Pues, a pesar de no estar exenta de dificultades, Bolivia se
Latour, 1987). constituye como el único país del Cono Sur que prohibió las con-
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H. y A. Buch (coords.), Actos, actores y artefactos. Sociología de la
tecnología, Bernal, Universidad Nacional de Quilmes.
Iván Aranda
La planta de baterías de litio en Bolivia 73 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 57-74
–– (2010), “Los estudios sociales de la tecnología en América Latina”, Íco-
nos. Revista de Ciencias Sociales, Nº 37, Quito, flacso.
Autor
Iván Aranda es licenciado en Ciencias Químicas (Universidad Autónoma de Madrid) e ingeniero supe-
rior de Materiales (Universidad Complutense de Madrid). De 2009 a 2014 fue consultor de la Gerencia
Nacional de Recursos Evaporíticos de Bolivia y participó del diseño y la implementación del proyecto de
industrialización del litio. Actualmente está involucrado en diferentes proyectos europeos relacionados
con la transición energética.
Publicaciones recientes:
Aranda I. (2015), “Litio en América Latina: alternativa productiva para la soberanía energética”, en Nacif,
F. y M. Lacabana (coord.), ABC del litio sudamericano: soberanía, ambiente, tecnología e industria,
Bernal y Buenos Aires, Universidad Nacional de Quilmes y Ediciones del CCC.
–– (2015), “El alcance de los modelos regionales de industrialización del litio y su relación con el avance
hacia la soberanía energética”, La Época, año xiv, La Paz.
–– y A. Rodríguez Carmona (2014), De la salmuera a la batería. Soberanía y cadenas de valor, La Paz, Centro
de Investigaciones Sociales, vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia.
revista de
ciencias
sociales
segunda época
Néstor Kohan
Gramsci y el debate de
las ciencias sociales
Balance y perspectivas
Néstor Kohan
Gramsci y el debate de las ciencias sociales 79 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 77-93
Según Gramsci, la conjunción de es- Como miembro del pci en el comité
tas tres posiciones erróneas tenía conse- ejecutivo de la Internacional Comunista,
cuencias marcadamente negativas. Gramsci viaja en 1922 al Moscú bolchevi-
El principal déficit derivaba en una que, donde conocerá a Giulia Schucht, su
actitud política pasiva –la espera pasiva compañera y madre de sus dos hijos: Delio
de “la crisis terminal” y el “derrumbe” y Giuliano. Ese año, por invitación de León
automático del capitalismo–. El econo- Trotski, Gramsci redacta una nota sobre el
micismo, el determinismo y el materia- futurismo italiano, publicada como apén-
lismo condenaban a la clase trabajadora dice de su libro Literatura y revolución.
y a los movimientos revolucionarios a Luego de una estancia en Viena,
perder la iniciativa política en la lucha Gramsci regresa a Italia. Es elegido di-
de clases. putado en 1924. Para esa época ya había
Por eso Gramsci, aunque tenía gran participado en la redacción de varios
respeto personal y político por su com- periódicos e impulsado la creación de
pañero, decide romper con Bordiga otros: Avanti! (¡Adelante!), La città futu-
–además, en este divorcio influyó el he- ra (La ciudad futura), Il grido del popolo
cho “externo” de que Bordiga rechazaba (El grito del pueblo), L’Ordine Nuovo (El
en ese momento los lineamientos de la Orden Nuevo) y L’Unitá (La Unidad).
Internacional Comunista, pues mientras En 1926, poco antes de ser arrestado
la Internacional, bajo inspiración de Le- por los fascistas, envía una carta al co-
nin, convocaba a unirse entre todas las mité central del Partido Comunista de la
corrientes revolucionarias, Bordiga se urss (pcus) alertando sobre las nefastas
limitaba a su estrecho círculo político–. consecuencias que tendría una lucha
fratricida al interior del partido sovié-
tico. La carta es retenida por Togliatti,
En la sociedad de los soviets quien solo se la muestra al dirigente
Nikolái Bujarin, pero no la entrega a to-
Gramsci se convierte entonces en el dos los destinatarios.
máximo dirigente del pci. Para ese en-
tonces, la clase obrera ya había sido
derrotada por los grandes empresarios Un cerebro entre rejas
de la fiat y sus representantes políticos
al frente del Estado. Luego de avanzar Ese año Gramsci es detenido. Tiene 35
sobre Roma el 28 de octubre de 1922, el años. Por negarse a pedir la gracia de
fascismo –la “mano dura” que prome- Mussolini, permanece preso hasta su
tía a los dueños de empresas “poner or- muerte, en 1937. El fiscal fascista que
den” y disciplinar la rebeldía del mun- lo condenó, Michele Isgrò, declara:
do plebeyo–, encabezado por Benito “Durante veinte años debemos impedir
Mussolini, se consolida en el poder. En funcionar a este cerebro”. Gramsci fue
esta coyuntura, y en consonancia con condenado a veinte años, cuatro meses
Lenin en la Internacional Comunista, y cinco días de reclusión.
la estrategia que para Italia promueve El encarcelamiento le va destruyen-
Gramsci es el frente único antifascista y do el cuerpo: en 1928 –cuando todavía
anticapitalista. no había comenzado la redacción de
Néstor Kohan
Gramsci y el debate de las ciencias sociales 81 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 77-93
leves modificaciones. No hay en ellos habrá socialismo y de que el problema
libros unitarios, estructurados con un central de la revolución –como lo apren-
índice convencional. Una lectura des- dió en los consejos obreros de Turín, con
prevenida puede perderse en ese océano su lucha heroica y su derrota– es la cues-
infinito de reflexiones. tión del poder. He allí la razón, lógica e
¿Entonces? ¿Cuáles son los posibles histórica, por la cual el poder se convier-
hilos articuladores de la reflexión de te en el eje de sus meditaciones.
Gramsci? Las respuestas son múltiples. Al analizar el problema del poder,
Cada una fue deudora de un “uso” de realiza una de las grandes innovaciones
Gramsci, moldeado desde una perspecti- en las ciencias sociales, la teoría y la fi-
va política. La aproximación que propo- losofía política contemporánea. Lo hace
nemos es provisoria y tentativa, apenas retomando puntualmente las reflexiones
una posible perspectiva de lectura, for- e intuiciones de Lenin sobre las condicio-
mulada desde las experiencias de Amé- nes que deben ocurrir para que se desen-
rica Latina, tras los fracasos de añejas cadene una “situación revolucionaria”.
ortodoxias y de los autobautizados –con Por ejemplo, en “La celebración del 1º de
mucha pompa– “posmarxismos”, refor- mayo por el proletariado revolucionario”,
mistas y socialdemócratas, que le suce- de 1913, Lenin escribe: “La sola opresión,
dieron sin mayor fortuna, pena ni gloria. por grande que sea, no siempre origina
El principal objeto de reflexión de una situación revolucionaria en un país”
Gramsci, desde su juventud hasta su (Lenin, 1958-1960, t. 19, pp. 218-219).
madurez, es el problema del poder re- Dos años más tarde, en “La bancarrota
volucionario y la transformación radical de la II Internacional”, el pensador bol-
de la sociedad capitalista. Gramsci es un chevique insiste: “Porque la revolución
revolucionario –puede corroborarse re- no surge de toda situación revoluciona-
corriendo su abultada correspondencia ria, sino solo de una situación en la que a
y sus documentos políticos, así como los cambios objetivos antes enumerados
incontables biografías, de las cuales la viene a sumarse un cambio subjetivo”
principal y más seria es la ya citada de (Lenin, 1958-1960, t. 21, p. 212).
Giuseppe Fiori–, por eso piensa el mar- Inspirándose en esas reflexiones,
xismo como una teoría política de la re- el pensador y militante italiano redac-
volución, mientras descree, en polémica ta el fragmento 17 del cuaderno N° 13
con sus antiguos compañeros socialis- (1932-1934), uno de los pasajes funda-
tas, del evolucionismo de los cambios mentales de los Cuadernos de la cárcel.
graduales. Frente a ellos utiliza la ironía Lo titula, sintomáticamente: “Análisis
y el sarcasmo. Resulta de mala fe y has- de situación y relaciones de fuerza”
ta grosero, además de falso, atribuirle a (Gramsci, 1999-2000, t. 5, pp. 32-40).
Gramsci una esperanza aniñada e infan- Allí separa amarras del marxismo deter-
til en la posibilidad de “radicalizar” las minista –catastrofista– según el cual de
formas políticas de la dominación bur- la crisis económica del capitalismo, sea
guesa y así mejorar el capitalismo. A lo de sobreproducción de capitales, sea de
largo de sus miles de páginas, anteriores subconsumo, surgiría automáticamente
y posteriores a su arresto, Gramsci está el “derrumbe” capitalista y su contra-
convencido de que sin revolución no cara, la revolución socialista. A contra-
Néstor Kohan
Gramsci y el debate de las ciencias sociales 83 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 77-93
En este otro supuesto “descubrimien- limita a la inmediatez coyuntural–. Se
to” de Foucault, donde el “cómo” del po- trata de alcanzar una conciencia socia-
der se impone sobre el enigmático “por- lista que no se restrinja a reivindicacio-
qué”, el filósofo francés no hace más que nes mínimas –permitidas, toleradas y a
glosar al periodista británico Orwell, re- veces alentadas por el sistema–, sino que
cubriéndolo con la jerga posestructura- aspire a transformar el conjunto global
lista a la moda. ¡Enorme diferencia con de las relaciones de poder de la socie-
Antonio Gramsci! Al pensador marxis- dad. Uno de los problemas principales
ta italiano no le es indiferente “quién consiste en que los movimientos trans-
ejerce el poder”. Para los Cuadernos de formadores nunca actúan solos. En-
la cárcel son tan importantes el cómo frente de ellos, y de manera antagónica,
junto con el quién y el porqué. Según tienen todo un sistema que se esfuerza
Gramsci, el poder está conformado, no en frenar esos cambios, obstaculizarlos
por “relaciones” en general, difusas e e intentar revertirlos.
indeterminadas, sino por relaciones de Históricamente, los análisis de Gramsci
fuerza específicas y determinadas entre sobre la hegemonía se originan en la
las clases sociales. Jamás resulta indife- derrota de los consejos de fábrica de Tu-
rente qué clase social o bloque de clases rín, de la que él fue parte activa. La gran
ejerce el poder sobre otras. conclusión gramsciana sostiene que la
En los Cuadernos de la cárcel, la modi- clase obrera de la industria automotriz
ficación de las relaciones de fuerza debe italiana perdió su batalla contra la bur-
partir de una situación “económica ob- guesía en 1920 porque los trabajadores
jetiva” –extradiscursiva–, pero jamás de rebeldes lucharon solos. No pudieron
detiene allí. Si no se logra trascender la construir una fuerza social ni un bloque
inmediatez corporativa –el terreno de histórico articulando sus demandas es-
las meras reivindicaciones particulares pecíficas con otros colectivos sociales
de cada movimiento social– para pasar –como los campesinos meridionales–,
al plano político más general, todo in- superando el estrecho límite de su lu-
tento de proceso de cambio y transfor- cha fabril. No lograron construir la he-
mación revolucionaria se dirige hacia gemonía. Los responsables principales
un fracaso. Gramsci denomina “catarsis” fueron, según Gramsci, los dirigentes
el pasaje de la economía a la política, de del viejo ps, moderado y gradualista,
lo particular a lo general, de reivindica- quienes no superaban su ideología eco-
ciones específicas de cada movimiento nomicista y sus prejuicios racistas hacia
social a una visión abarcadora del con- los “terrone”, campesinos de piel oscura
junto de la sociedad. del sur de Italia que también eran rebel-
des –a partir de ideologías anarquistas
o cristianas igualitaristas–, pero que
La enfermedad contagiosa no estaban organizados sindicalmente
del economicismo como los del norte industrial.
Esa fue la principal enseñanza que
Para los movimientos revolucionarios, Gramsci extrajo de la derrota de los
el principal obstáculo a resolver consis- consejos obreros. Si se lucha en soledad
te en superar el economicismo –que se contra el capitalismo, solo se espera la
Néstor Kohan
Gramsci y el debate de las ciencias sociales 85 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 77-93
na “con el hierro y con el fuego”: a través puede ser rellenada con cualquier con-
del ejercicio de la fuerza material, el po- tenido azaroso (Laclau, 1996, p. 79). Se-
der y la violencia. mejante interpretación de Gramsci, for-
Convertir a Gramsci en un teórico del zada y mañosa, somete los Cuadernos de
“puro consenso” presupone descono- la cárcel a un lecho de Procusto: si sobra
cer o directamente suprimir y eliminar algo, se corta; si falta algo, se estira.
el extenso cuaderno Nº 10. Gravísimo Laclau “se olvida”, desconoce o su-
error de interpretación hermenéutica prime las eruditas y refinadas críticas
en el que incurrió, ya desde fines de los que Gramsci escribió sobre la filosofía
años 1950 y 1960, el filósofo italiano implícita en las obras de teatro de Luigi
Norberto Bobbio –autor de un Diccio- Pirandello. En esos numerosos pasajes
nario de política–, quien a través de sus de los Cuadernos de la cárcel –revisados
muy repetidas dicotomías trató de con- y reescritos varias veces por su autor–,
traponer en su famoso artículo “Gram- Gramsci describe las limitaciones del
sci y la concepción de la sociedad civil”, teatro de Pirandello y las explica por
de 1967, al “pacifista” Gramsci contra no haber podido trascender en el plano
el “violento” Lenin, así como también cultural su posición siciliana –regiona-
al “teórico del factor económico” Marx lista–, aunque su obra contenga algunos
versus el “especialista en las superes- elementos de alcance nacional y cosmo-
tructuras” Gramsci (Bobbio, 1985, pp. polita. Esa limitación cultural, según
351-355). Gramsci, conduce a Pirandello a con-
Aquel viejo “error” de Bobbio, casi fundir la dialéctica histórica con la mera
infantil e insostenible, fue reciclado y retórica y la sofística, cayendo en un
vuelto a cocinar un par de décadas más simple relativismo… (Gramsci, 1999-
tarde –condimentado con una jerga más 2000, t. 4, pp. 209, 266, 305). Esa neta
culta y combinado con otras referencias diferenciación gramsciana entre dia-
filosóficas– por Ernesto Laclau, menos léctica histórica y relativismo también
infantil en sus dicotomías pero no me- está ampliamente desarrollada –en co-
nos unilateral. Laclau no solo termina herencia con los apuntes de crítica tea-
convirtiendo a Gramsci en un reformista tral– en sus observaciones sobre Bujarin
culto; además le atribuye un nihilismo del cuaderno Nº 11. Por lo tanto, dichas
posmoderno según el cual el relativismo críticas adquieren un alcance filosófico
filosófico se vuelve extremo a partir de general, no se limitan solo a Pirandello
una contingencia pura y la evaporación o Bujarin.
de toda verdad de la historia (Anderson, Confusión, entonces, de dialéctica
2018, p. 114). Los proyectos políticos de histórica con retórica y sofística y reduc-
cambio social radical dejan de tener fun- ción de la verdad a simple relativismo…
damentos sólidos. Absolutamente todo ¡Exactamente la misma operación que
se convierte en una narrativa elástica y intenta hacer, desde el giro lingüístico
flexible cuya verdad depende exclusiva- y el deconstruccionismo “a la france-
mente de los juegos de lenguaje y la flui- sa”, Ernesto Laclau varias décadas más
dez de los relatos en danza. La hegemo- tarde, con un brindis a la moda del mo-
nía, entonces, sometida a los “tironeos” mento! (cf. Laclau, 2000, pp. 58, 62).
infinitos de las negociaciones políticas, ¿Eliminamos entonces la crítica gram-
Néstor Kohan
Gramsci y el debate de las ciencias sociales 87 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 77-93
la telaraña del economicismo, limitados sistema capitalista. No logrará una con-
a sus reivindicaciones e intereses inme- cepción hegemónica.
diatos. Para triunfar, los procesos de En un fragmento de sus escritos sos-
transformación social necesitan crear tiene que: “El tercer momento [de las re-
sus propios colectivos intelectuales (“or- laciones de fuerzas] es el de la relación
gánicos”) y sus instituciones de cultura, de las fuerzas militares, inmediatamente
para a su vez ganar a una franja de in- decisivo en cada ocasión”. Pero advierte:
telectuales tradicionales, ya que habi- “también en este se pueden distinguir
tualmente ellos son los encargados de dos grados: el militar en sentido estricto
elaborar el cemento ideológico del con- o técnico-militar y el grado que se pue-
senso, la comunicación, los valores, las de llamar político-militar” (Gramsci,
estructuras de sentimiento –individua- 1999-2000, t. 5, p. 38).
les y colectivas– y la cultura con que se Gramsci se refiere a la lucha de clases
construye y reproduce cotidianamente entre fuerzas sociales colectivas que en
el orden social. determinados momentos de la historia
Pero Gramsci entiende por “intelec- atraviesan el proceso de la guerra civil
tual” no únicamente a un especialista como prolongación del conflicto social
académico. Amplía la noción para in- y político por otros medios, o sea, el
cluir a quienes tienen capacidad de or- punto culminante del desarrollo histó-
ganizar, educar y articular a un colectivo rico de las relaciones de poder y de fuer-
social. zas entre las clases sociales. La guerra
se convierte en una instancia de articu-
lación y un gozne entre lo “endógeno”
Más allá de la “teoría y lo “exógeno”, entre las relaciones de
de los factores” poder y de fuerza entre las clases al inte-
rior de una formación económico-social
Al reflexionar analíticamente sobre las y su inserción externa en el marco del
relaciones de poder y de fuerzas que ca- sistema capitalista mundial. Tanto en
racterizan una situación, Gramsci parte Italia como en Rusia y en muchas otras
de una relación “económica objetiva” sociedades –incluidas, por supuesto,
para pasar luego a la dimensión espe- las latinoamericanas–, las revoluciones
cíficamente política y cultural donde se constituyen procesos de transformación
construye la hegemonía. Es en el plano de larga duración que desembocan en
de la política, de la generalización de los una gran confrontación social donde se
intereses para el conjunto de la socie- pone en juego el problema central del
dad, donde se logra construir la concien- poder.
cia socialista, comunitaria, nacional, Por ejemplo, en las “Tesis de Lyon”
antipatriarcal, ecológica, anticapitalista –elaboradas por Gramsci en enero de
y antiimperialista. Si la opción revolu- 1926 para el Tercer Congreso del pci,
cionaria permanece enredada exclusiva- poco antes de caer preso– el revolucio-
mente en las reivindicaciones puntuales nario italiano aclara de qué está hablan-
de cada movimiento social, nunca podrá do. Refiriéndose a la consigna política
construir una visión totalizante de su de Lenin sobre un “gobierno obrero y
propia historia ni una crítica a fondo del campesino”, señala que “para el parti-
Néstor Kohan
Gramsci y el debate de las ciencias sociales 89 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 77-93
es… un mundo oscuro, tétrico, sombrío allí que Antonio Gramsci constituya un
y tenebroso donde predomina en forma pensador más que sugerente para el Sur
absoluta “la violencia y el terror”. Desde Global, lo que se conoce como “Tercer
este ángulo tan parcializado y esquemá- Mundo” o el ámbito tricontinental –de
tico, Antonio Gramsci habría sido “el Asia, África y Nuestra América–.
gran teórico de la hegemonía en Occi- Otro de los conceptos que le permi-
dente” –por contraposición implícita a ten a Gramsci articular economía, polí-
Lenin, “el teórico de la violencia orien- tica y cultura –“estructura” y “superes-
tal”–. Ante semejante despropósito, sur- tructura”, en la jerga clásica del prólogo
ge la interrogación: ¿y el resto del mun- de 1859 de Karl Marx a la Contribución a
do?, ¿qué queda para la mayor parte del la crítica de la economía política– es el de
planeta que no pertenece al Occidente bloque histórico.
europeo capitalista desarrollado y a Es- Para pensar aquel tipo de unidad
tados Unidos? Pues despotismo orien- entre la clase trabajadora en sus diferen-
tal, terror musulmán, anomía, tribalis- tes colectivos históricos y el mundo de
mo y primitivismo africano, caudillismo la cultura, entre luchas reivindicativas
militar latinoamericano y pueblos indí- e ideológicas mediadas por la política,
genas “sin historia” ni perspectiva de fu- Lenin había creado la categoría de fuer-
turo. Todos “atrasados”. Pueblos-niños za social. Lo hizo a partir de la noción
que esperan ser civilizados por “la pesa- de “fuerza social productiva”, empleada
da carga del hombre blanco”, antes, o de por Marx en el capítulo sobre la coope-
la globalización neoliberal, ahora. ración del segundo tomo de El Capital
En realidad, a contramano de se- (Marx, 1975, t. II, vol. 4, p. 400). Trasla-
mejantes lugares comunes neocolonia- dando aquella noción marxiana del ám-
listas, eurooccidentalistas, ilegítimos e bito productivo fabril al espacio social
insostenibles, la reflexión de Gramsci de las relaciones políticas, Lenin sostuvo
incursiona con mucha profundidad en que una fuerza social es la alianza y uni-
los problemas de la periferia capitalis- dad estratégica –a largo plazo, no me-
ta, subdesarrollada y dependiente, así ramente coyuntural– de determinadas
como en la complejidad y los meandros fracciones de clases sociales, vinculadas
del colonialismo interno. Baste recordar entre sí por una concepción ideológica y
sus estudios, precarcelarios y continua- una estrategia política.
dos más tarde dentro de la prisión, so- Retomando a su vez esa categoría de
bre “la cuestión meridional”. Lenin, Gramsci afirma que el concepto
En esos escritos sobre el sur reflexio- de bloque histórico permite compren-
na sobre sociedades con predominio der de una manera no mecánica la rela-
campesino, subordinadas y dependien- ción entre estructura y superestructura,
tes de la modernidad industrial avanza- economía y política, clase trabajadora,
da, aportando análisis sobre las especi- cultura e intelectuales, entre formas de
ficidades del mundo de la cultura y sus sentir, comprender, saber y actuar de las
instituciones en la periferia capitalista clases subalternas y quienes compar-
e incluso acerca del papel de la religión ten esa misma pespectiva estratégica a
y las Iglesias en dichas formaciones so- partir de la ideología, la comunicación
ciales (Gramsci, 1990, pp. 304-325). De y la cultura. Cuando la hegemonía de
Néstor Kohan
Gramsci y el debate de las ciencias sociales 91 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 77-93
económica, mientras los sujetos colecti- que toda filosofía es política y toda polí-
vos son apenas un mero reflejo pasivo de tica presupone un punto de vista filosó-
la economía–; y en la política, del econo- fico, una ideología, una concepción del
micismo –que espera pasivamente que mundo y de la vida, una cosmovisión. La
“llegue” la revolución producto de una unidad entre filosofía, política e ideolo-
crisis del “factor” económico–. Tanto en gía se da en la historia. En el terreno de
el materialismo objetivista como en el la sociedad se expresa como la unidad
economicismo, los sujetos y sus variadas de la cultura, los intelectuales y los di-
formas de praxis transformadora cum- versos colectivos de la clase trabajadora.
plen un papel secundario y pasivo. Toda filosofía al margen de la historia es
La filosofía de la praxis no es más pura metafísica (Gramsci, 1999-2000, t.
que el correlato filosófico de la teoría 4, p. 266), es decir, un relato falsamente
política de la hegemonía. Gramsci cree universal, ajeno al tiempo y al espacio.
Referencias bibliográficas
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Bobbio, N. (1985), Estudios de historia de la filosofía: de Hobbes a Gramsci, Madrid, Debate.
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mo en la obra de Ernesto Laclau”, en Borón, A., Tras el búho de Minerva. Mercado contra
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–– (1999-2000), Cuadernos de la cárcel, t. i-iv, edición crítica de Valentino Gerratana, traduc-
ción de Ana María Palos, México, Editorial ERA.
–– (2003), Cartas de la cárcel 1926-1937, edición a cargo de Dora Kanoussi, traducción de
Cristina Ortega Kanoussi, colaboración-asesoría de Donatella Di Benedetto en el
Instituto Gramsci de Roma, México, Ediciones ERA - Fondazione Istituto Gramsci -
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
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Lukács, G. (1978) [1971], “Entrevista a Lukács de Perry Anderson”, New Left Review, London.
[Traducción: Josep Sarret. En El Viejo Topo Nº 25, Madrid].
Autor
Néstor Kohan es doctor en Ciencias Sociales (uba). Profesor asociado. Investigador indepen-
diente del conicet. Investigador del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe (iealc-
uba). Tiene publicados 43 artículos en revistas académicas. Ha publicado 49 libros propios y 50
partes de libros. Ha sido traducido al inglés, francés, alemán, italiano, portugués, gallego, catalán,
euskera, hebreo y árabe.
Publicaciones recientes:
Kohan, N. (2018), “El Capital”: dialèctica i revolució, Barcelona, Tigre de paper.
–– (2018), Lenin. La pregunta del viento, Bilbao, Auñamendi Kultur Elkartea.
–– (2018), “El taller de investigación de Karl Marx”, en Marx, K., Comunidad, nacionalismos y capi-
tal. Textos inéditos, Buenos Aires, iealc-uba.
Néstor Kohan
Gramsci y el debate de las ciencias sociales 93 revista de ciencias sociales, segunda época
Nº 36, primavera de 2019, pp. 77-93
DOCUMENTOS
POLÍTICOS de
COYUNTURA
revista de
ciencias
sociales
segunda época
Presentación
Fortunato Mallimaci
* Sevota en todos los países de la ue, aunque los sistemas electorales que se utilizan son los nacionales. Recordemos que el
Consejo Europeo recomendó que los países con más de treinta y cinco eurodiputados introduzcan un umbral de entre
el 2% y el 5%. Esto no se cumple en todos los países. Por ejemplo, el gobierno alemán no lo aceptó y fijó un umbral del 2% en
noviembre de 2018.
* [Link]
iglesia-desde-la-periferia/.
** [Link]
* Senkman, Leonardo (25/4/2019), “Antisionismo y filosionismo antisemita, ¿la cuadratura del círculo?”, Nueva Sion. Dispo-
revista de
ciencias
sociales
segunda época
Sobre Martín García
Alejandro
Eduardo
y diplomática en
las Américas
Paula Bruno,
Martín García
Mérou: vida
intelectual y
diplomática en
las Américas,
Bernal, Editorial
Martín García Mérou: vida intelectual y diplomática en las Américas de la Universidad
ofrece una antología de textos precedida por un estudio original. Nacional de
En 2004 Paula Bruno había publicado –también por la unq– un Quilmes, col.
análisis y una recopilación de escritos de Paul Groussac. A ese li- La ideología
bro le siguió la edición de una influyente biografía del intelectual argentina y
francés (2005), que la autora volvería a trabajar en su tesis doctoral latinoamericana,
junto con otras figuras que escribieron en las últimas décadas del 2018, 216 pp.
siglo xix y las primeras del xx –Eduardo Wilde, José Manuel Estra-
da, Eduardo Holmberg–. Las trayectorias de estos “pioneros cultu-
rales”, como los denominó, le permitieron verificar que el periodo
en cuestión se caracterizó por una “diversidad constitutiva” y un
“espesor de la esfera cultural” no reductible al ritmo de la política
(Bruno, 2011, p. 17). Este último libro es, entonces, un eslabón más
en esa serie de investigaciones que, a través de la biografía y el aná-
lisis social y cultural, Bruno ha desarrollado acerca de un momento
clave de la historia de la vida intelectual argentina. La primera de
sus virtudes es la revalorización de una personalidad que hasta el
momento solo había recibido atención parcial.
Si Martín García Mérou (1862-1905) posee rasgos en común
con otros intelectuales trabajados con anterioridad, su perfil tiene
asimismo aspectos que lo distinguen. En especial uno, relevante
para la perspectiva de análisis adoptada. Se trata de alguien que
se constituye no solo en objeto de estudio, sino también en un an-
tecedente de la labor investigativa. En efecto, las observaciones de
García Mérou que Bruno reúne, ordena y analiza giran en torno
a los “espacios de sociabilidad, hombres de cultura, producción
literaria y mundo editorial” (2018, p. 17), es decir, en torno a los
Referencias bibliográficas
Bruno, P. (2004), Travesías intelectuales de Paul Groussac. Bernal, Universi-
dad Nacional de Quilmes.
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— (2011), Pioneros culturales de la Argentina. Biografías de una época. Bue-
nos Aires, Siglo XXI.
— (dir.) (2014), Sociabilidades y vida cultural: Buenos Aires, 1860-1930, Ber-
nal, Universidad Nacional de Quilmes.
Autor
Alejandro Romagnoli es licenciado y profesor en Letras (uba), magíster en Estudios Literarios (uba), y
actualmente cursa el doctorado en Literatura (uba) con una beca del conicet. Su investigación se vincula
con la historia de la crítica literaria hacia fines del siglo xix y comienzos del xx. Es docente de Lectura y
Escritura Académica (deya, unq), del Taller de Lectura y Escritura (unaj) y de Teoría Literaria (ISFD Nº 50).
revista de
ciencias
sociales
segunda época
Memoria
como espacio de
construcción
colectiva
Conversatorio junto a lxs artistas de la exposición colectiva “Memoria ¿Estás Ahí?” | De izquierda
a derecha: Pablo Delfini, Hilda Paz, Roxana Ybañes (coordinadora Programa de Cultura UNQ),
Laura Andreoni, Raquel Goya, Gabriel Sasiambarrena
revista de
ciencias
sociales
segunda época
Alejandro Casalis
Litio y desarrollo territorial en Argentina. Políticas, actores
y conflictos en torno a la explotación e industrialización
Resumen
El objetivo del artículo es indagar en la contribución al desarrollo
territorial que tiene la explotación e industrialización del litio en
Argentina, como así también en las políticas públicas y el rol que
asumen el sector público y privado y los actores sociales en este
proceso. Consideramos el litio como un recurso estratégico. Cen-
tramos el análisis en las provincias de Catamarca, Salta y Jujuy y
nos proponemos pensar con sentido crítico la explotación de este
elemento y la relación con el desarrollo territorial.
En la primera parte del artículo plantearemos la cuestión del
desarrollo territorial y realizaremos una caracterización econó-
mica, social e institucional de las provincias argentinas en donde
se extrae litio. En la segunda parte describiremos el escenario ac-
tual en relación con la explotación del litio en Argentina. En la
tercera parte indagaremos críticamente en las políticas públicas
e inversiones privadas en relación con la explotación e industria-
lización del litio y la contribución al desarrollo territorial. Asi-
mismo, en los conflictos socioambientales y por la distribución
de la renta. Finalmente, vincularemos la cuestión del litio con
el debate entre desarrollo y recursos naturales desde una mira-
da territorial. Señalaremos la necesidad de abandonar el modo
extractivista-exportador y de importación de tecnología para
asumir un enfoque de cadena de valor que impulse el desarrollo
tecnológico nacional y la industria de bienes de capital e insu-
mos, con una mayor regulación pública y la participación de la
sociedad civil para garantizar desarrollo territorial y la sustenta-
bilidad ambiental.
Abstract
Vera Mignaqui
Puna, litio y agua. Estimaciones preliminares para
reflexionar sobre el impacto en el recurso hídrico
Resumen
Abstract
Iván Aranda
La planta de baterías de litio en Bolivia. De la caja
negra a la apertura del paquete tecnológico
Resumen
Abstract
Néstor Kohan
Gramsci y el debate de las ciencias sociales
Resumen
El texto aborda el eje central de los Cuadernos de la cárcel de Anto-
nio Gramsci a partir de sus teorías marxistas del poder y la hege-
monía. Sostiene que la filosofía de la praxis es la expresión epis-
temológica de la teoría política de la hegemonía. Cuestionando
las lecturas convencionales sobre Gramsci de Norberto Bobbio
y Ernesto Laclau, intenta historizar la génesis de las categorías
gramscianas a partir de las luchas sociales y políticas en las que se
involucró el pensador italiano.
Abstract
The text deals with the central axis of Gramsci’s Prison Notebooks
from his Marxist theories of power and hegemony. He argues that
the philosophy of praxis is the epistemological expression of the
political theory of hegemony. Questioning the conventional rea-
dings on Gramsci by Bobbio and Laclau, he attempts to historicize
the genesis of the Gramscian categories from the social and politi-
cal struggles in which the Italian thinker was involved.
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alfabético, de acuerdo con el siguiente formato:
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Auyero, J. (1999), Caja de herramientas. El lugar de la cultura en la sociología nor-
teamericana, Bernal, Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes.
Ejemplo
Edwards, D. y J. Batley (año), ……………..
Cuando se trate de una obra de hasta tres autores, se utilizará: Apellido, N. (para
el primer autor), N. Apellido (para los siguientes).
Cuando se trate de una obra de más de tres autores, se utilizará: Apellido, N. (para
el primer autor) más la expresión “et al.”
En caso de disponer dos o más publicaciones en un año por el mismo autor, en la
Bibliografía general deberán marcarse: a, b, c, etc., luego del año: 1952a, 1952b,
1952c…
Volúmenes colectivos
Autor/es (Apellido, N.) (año), “Capítulo”, en Autor (Apellido, N.) (comp./ed./dir.)
(año), Título, ciudad, editorial, pp.
Ejemplo
Jay, M. (2007), “Sobre tramas, testigos y juicios”, en Friedlander, S. (comp.), En
torno a los límites de la representación. El nazismo y la solución final, trad. Marcelo
G. Burello, Bernal, Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes, pp. 157-169.
Capítulos de libros
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