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GERMINADOS

Los germinados son semillas germinadas que son más nutritivas y fáciles de digerir que las semillas sin germinar. Proporcionan vitaminas, minerales, enzimas y otros beneficios para la salud como mejorar la digestión, reducir el colesterol y prevenir enfermedades. Se pueden germinar varios tipos de semillas como alfalfa, trigo y berro siguiendo los pasos de remojar, germinar y cosechar.

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GERMINADOS

Los germinados son semillas germinadas que son más nutritivas y fáciles de digerir que las semillas sin germinar. Proporcionan vitaminas, minerales, enzimas y otros beneficios para la salud como mejorar la digestión, reducir el colesterol y prevenir enfermedades. Se pueden germinar varios tipos de semillas como alfalfa, trigo y berro siguiendo los pasos de remojar, germinar y cosechar.

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GERMINADOS

Los germinados son aquellos alimentos


que, al ingerirlos, aún están vivos, lo cual
permite enormemente el aumento su
valor nutricional. La germinación es una
intensa actividad metabólica, en la que
tienen lugar varias reacciones químicas,
entre las cuales destaca la síntesis de
enzimas.

Estos cambios químicos que ocurren en la


semilla al ser germinada, permite la activación de una fábrica enzimática poderosa, que no se
supera nunca en cualquier estadio posterior de crecimiento. Esta rica concentración
enzimática actúa sobre el metabolismo humano al consumir los germinados conduciendo a
una regeneración del torrente sanguíneo y de los procesos digestivos.

Cuando un grano de cualquier cereal o leguminosa cuenta con el agua, oxígeno y calor
suficientes germina. Una vez germinados son más nutritivos y fáciles de digerir. Los granos de
cereales y leguminosas son alimentos “concentrados” y, debido a su bajo contenido en agua y
su riqueza en hidratos de carbono complejos -como el almidón- y proteínas, no deben
consumirse crudos. Para que al organismo le resulte más fácil su asimilación se comen cocidos
o asados. Con ello, se realiza una especie de “pre-digestión” que nuestro organismo no podría
realizar por sí sólo. Los germinados, en cambio, es como si ya hubieran alcanzado ese estado.

Los germinados pueden ser obtenidos en cualquier época del año, a diferencia de la
producción de otros vegetales. Su ciclo de cosecha es de tan solo una semana y su rendimiento
muy grande. Con un solo kilo de semillas de alfalfa se producen entre 10 y 14 kilos de
germinados frescos. Los germinados son alimentos completos que contribuyen a corregir
carencias comunes en nuestra alimentación, lo que garantiza su nicho en el mercado.

PROPIEDADES:

- Vitamina B. La tiamina (B1), la riboflavina (B2) y la niacina (B3) son abundantes en los
germinados de alfalfa, trigo, girasol, centeno y sésamo. Contribuyen al buen
funcionamiento del sistema nervioso.
- Vitamina E. Esta vitamina actúa como antioxidante celular, es un excelente protector
del corazón y un buen tonificante. El trigo germinado llega a incrementar hasta tres
veces su contenido.
- Vitamina K. Posee propiedades coagulantes, se encuentra en la alfalfa germinada.
- Calcio. Los germinados de sésamo proporcionan abundante calcio, también son
excelentes fuentes de este mineral los brotes de almendra, girasol, alfalfa y garbanzo.
- Potasio. Se encuentra en los brotes de almendras, sésamo, girasol, soja y judías.
- Hierro. Contienen en cantidades importantes los brotes de alfalfa, fenogreco, lentejas,
soja roja y soja verde
- Oligoelementos. Los germinados contienen oligoelementos como el yodo, el zinc, el
selenio, el silicio, el cromo y el cobalto.
- Enzimas. Cuando se comen crudas las enzimas de las semillas germinadas -llamadas
diastasas- facilitan la digestión de la fibra, las proteínas y las grasas.
BENEFICIOS

- Clorofila. Las semillas germinadas que más clorofila sintetizan son las de trigo y las de
alfalfa. La clorofila es absorbida directamente por la sangre a través del sistema
linfático, en el torrente sanguíneo activa el metabolismo celular, mejora la defensa,
resistencia, capacidad regeneradora de las células, y la respiración, entre otras
propiedades, potencia los procesos naturales de curación, depura la sangre, frena las
infecciones y equilibra la relación ácido-base en el organismo.
- Control de enfermedades degenerativas serias.
- En el caso del cáncer, la Dra. Thelma Arthur (Arthur Testing, Chula Vista, California)
tras un estudio, comprobaron efectos anticancerígenos en varios vegetales,
especialmente zanahorias y perejil, pero sobre todo, los encontraron en los brotes.
- Son buenos complementos de las dietas para adelgazar, especialmente los brotes de
rábano, fenogreco, alfalfa, repollo y trébol.
- Rebajan índices de colesterol.
- Producen mejorías de las funciones sexuales y reproductivas.
- Retardan el envejecimiento celular. Especialmente por el aporte de antioxidantes
vitamínicos (vitaminas A, C y E), que atacan a los radicales libres. Pero también por el
aporte de enzimas exógenas.
- Digestivos, nutritivos y de bajas calorías. Aportan muy pocas calorías, por ejemplo 100
grs. de brotes de soja: 30 calorías.
- Estimulan las secreciones del páncreas.
- Facilitan la digestión, activan los procesos de regeneración y desinflamación del
aparato digestivo, revitalizan los mecanismos metabólicos internos.
- Mejoran el funcionamiento intestinal, alivian el estreñimiento, fortalecen el intestino y
la flora intestinal, contribuyen a eliminar gases y desechos.
- Rebajan el índice de colesterol.
- Tonifican el sistema nervioso.
- Contribuyen a mantener la elasticidad de las arterias y la vitalidad del sistema
glandular.
- Su consumo está recomendado en casos de anemia por su riqueza en clorofila, y para
personas con el estómago delicado.

¿CÓMO HACER UN GERMINADO?

PASO 1: Remojar

Empezar con remojar las semillas y/o granos. Esto desactiva las enzimas inhibidoras que
mantienen a la semilla “dormida.” Comienza asimismo el proceso de producción de otras
enzimas y la conversión del almidón, las proteínas y las grasas. Las semillas duplican y hasta
triplican su volumen, por lo que deben estar muy bien cubiertas de agua purificada. Una
técnica que suele usarse es con frascos de vidrio de boca ancha. Si se remoja por más de 12
horas, es necesario cambiar el agua al menos 2 veces en el día. Una vez remojadas el tiempo
necesario, que varía según la especie vegetal, se enjuagan con agua fresca antes de ponerlas a
germinar en un lugar ventilado con temperatura templada.
PASO 2: Germinar

Las semillas remojadas y enjuagadas se colocan en el frasco, tapado con una malla de nylon o
de algodón muy fino. Se coloca el frasco boca abajo, a 45°, para que drene el agua,
permitiendo que las semillas permanezcan húmedas pero no en contacto con el agua.

Es mejor que no haya mucha luz al principio, para acompañar el proceso de iniciación del
germinado, para lo cual si es necesario, puede taparse el frasco con una toallita. Se coloca
debajo del frasco un recipiente para recibir el agua. Los brotes que contienen mucha clorofila,
como los de alfalfa y trébol, necesitan una suave luz solar indirecta (detrás de un vidrio). Nunca
deben exponerse directamente a la luz del sol. Para mejores resultados, hay que enjuagar los
brotes 2 ó 3 veces por día, colocando el tarro bajo el chorro de agua purificada, y retirando
luego todo el agua a través de la malla. Esto remueve los desperdicios.

Luego, se vuelve a colocar boca abajo a 45°. Otra técnica es utilizar una bolsa de algodón muy
fino, la cual queda colgada drenando el agua, con las semillas germinando adentro. También
hay germinadores automáticos, con varios platos que van drenando el agua de enjuague por
efecto sifón.

PASO 3: Cosechar

Así se llama al momento en que se recolectan los brotes maduros. Es el momento, también, de
remover y desechar las cáscaras, lo cual dará mejor sabor a los brotes, además de permitirles
durar más en la heladera. Si se usan para hacer jugos, no es necesario quitar las cáscaras. En el
caso de las semillas de girasol, hay que quitar las cáscaras antes de ponerlas a germinar, como
ya se dijo.

Para desechar las cascarillas, hay que meterlos en una gran olla con agua fría hasta la mitad.
Retirar luego los que floten, separándolos hacia un costado con una mano y sosteniendo los
brotes con la otra. Los desechos se retiran con la mano o con alguna espumadera de madera o
plástico. Los granos, arvejas y lentejas no requieren ser descascarillados antes de la cosecha.
Las semillas de sésamo se cosechan al segundo día, apenas con un inicio de brote, pues luego
adquieren un sabor muy amargo. Cumplido el tiempo de brotado, se guardan en la heladera en
un contenedor bien cerrado. Duran hasta 3 o 4 días, dependiendo del clima y el tipo de brote.

SEMILLAS PARA GERMINAR

Cualquier semilla de leguminosa o grano de cereal puede ser germinado, aunque, los más
apreciados por su ternura y buen sabor son los brotes de: legumbres (porotos mung, lenteja,
alfalfa), cereales (trigo, cebada) y también de berro, rábano, calabaza, girasol, lino, sésamo,
etc. El sabor es variable, por ejemplo el de alfalfa es muy agradable, el de mostaza es el más
picante y el de trigo tiene sabor dulce por los carbohidratos que contiene

 Alfalfa: completo y más consumido por su agradable sabor. Contiene vitaminas A, B, C,


E y K , calcio, magnesio, potasio, hierro, selenio y zinc y los aminoácidos más
importantes. Es remineralizante, combate la fatiga y la debilidad.
 Arroz integral: es rico en vitamina B, fósforo, potasio, magnesio, sodio, calcio y silicio.
Ayuda a la adecuada conservación de huesos y dientes.
 Arvejas: proporcionan clorofila, proteínas, carbohidratos, fibra, vitamina A, hierro,
potasio y magnesio.
 Avena: la semilla germinada más recomendable para trastornos nerviosos,
depresiones y alteraciones del sueño. Contiene vitaminas B y E, proteínas,
carbohidratos, fibra, minerales y un alto contenido en silicio, necesario para el
desarrollo de las estructuras musculares, cerebrales y nerviosas.
 Berro: muy adecuado para combatir los síntomas de la fatiga primaveral. Alcaliniza y
depura la sangre, neutraliza el exceso de toxinas. Regula el metabolismo. Es rico en
hierro, fósforo, manganeso, cobre, zinc, yodo, calcio y vitaminas A, B2, E y C.
 Garbanzos: son ricos en carbohidratos, fibra, calcio, proteínas, magnesio, potasio y
vitaminas A y C. No producen gases durante la digestión.
 Lentejas: retrasan el envejecimiento y son ricas en proteínas, vitamina C y hierro.
 Maíz: alto contenido en magnesio, necesario para conservar la tensión muscular
especialmente en el tracto intestinal.
 Mostaza: adecuado para tratar trastornos digestivos como gastritis, enteritis, etc. Rica
en vitamina C, proteínas y lípidos.
 Porotos Mung: son ricos en vitaminas A, C, y complejo B.
 Semillas de calabaza: contienen proteínas, vitamina E, fósforo, hierro y zinc.
 Semillas de girasol: ricas en proteínas, grasas insaturadas, vitaminas B y E, calcio,
hierro, fósforo, potasio y magnesio.
 Rabanito: contiene abundante clorofila, útil para combatir digestiones pesadas y para
calmar la tos.
 Sésamo: buena fuente de fibra, proteínas, vitaminas B y E, magnesio, potasio, hierro,
fósforo y calcio.
 Soja verde: contiene proteínas que dan lugar al aminoácido metionina, de efecto
relajante. Fortalece el sistema nervioso y contribuye a rebajar el exceso de colesterol.
Son ricas en vitaminas A, C, hierro y potasio.
 Trigo: es rico en proteínas, magnesio, fósforo y vitaminas B y E. Previene infecciones,
remineraliza, regenera las células y sirve para tratar trastornos nerviosos.

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