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Satisfacción y Participación en Peñalolén

Este documento presenta un estudio sobre las familias trasladadas de la toma de Peñalolén a nuevos conjuntos habitacionales. Describe la caracterización social, cultural y económica de dichas familias, su grado de satisfacción con la solución habitacional entregada y con su proceso de participación e implementación. El objetivo es conocer la realidad actual de estas personas y el impacto del traslado.

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Satisfacción y Participación en Peñalolén

Este documento presenta un estudio sobre las familias trasladadas de la toma de Peñalolén a nuevos conjuntos habitacionales. Describe la caracterización social, cultural y económica de dichas familias, su grado de satisfacción con la solución habitacional entregada y con su proceso de participación e implementación. El objetivo es conocer la realidad actual de estas personas y el impacto del traslado.

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“SATISFACCIÓN RESIDENCIAL Y PARTICIPACIÓN EN LA


EX TOMA DE PEÑALOLEN”

ALUMNAS : CLAUDIA CRISÓSTOMO B.


: LESLIE MANCILLA A.
PROFESORA : MÓNICA VARGAS A.

TESIS PARA OPTAR AL TÍTULO DE ASISTENTE SOCIAL


TESIS PARA OPTAR AL GRADO DE LICENCIADO EN TRABAJO SOCIAL

SANTIAGO – CHILE
2007
ÍNDICE

INTRODUCCIÓN 7

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 12


OBJETIVOS DEL ESTUDIO 16
HIPÓTESIS 19
ESTRATEGIA METODOLÓGICA 20

PRIMERA PARTE: MARCO TEÓRICO 24

CAPÍTULO 1: “LA FAMILIA COMO ENTE FUNDAMENTAL


EN EL CONTEXTO POPULAR URBANO”. 25

1.1 CARACTERÍSTICAS GENERALES EN TORNO A LA FAMILIA 25

1.2 CONTEXTO SOCIOECONÓMICO Y CULTURAL


DE LA FAMILIA POPULAR URBANA 30

1.3 MECANISMOS DE SUBSISTENCIA


DE LAS FAMILIAS POPULARES URBANAS 33

CAPÍTULO 2: “POBREZA, NECESIDADES Y SATISFACTORES DEL SER


HUMANO UN EJE FUNDAMENTAL A CONSIDERAR EN LA VIVIENDA” 36

2.1 POBREZA Y SUS DIFERENTES ENFOQUES 36

2.2 NECESIDADES Y SATISFACTORES QUE INFLUYEN


EN LA CALIDAD DE VIDA 41

2.3 RELACIÓN ENTRE POBREZA Y PRECARIEDAD HABITACIONAL 45

2
CAPÍTULO 3: “VIVIENDA Y SATISFACCIÓN RESIDENCIAL
COMO FACTOR DETERMINANTE EN LA CALIDAD DE VIDA” 47

3.1 ASENTAMIENTOS HUMANOS Y SEGREGACIÓN RESIDENCIAL 47

3.2 CONTEXTUALIZACIÓN DE UNA VIVIENDA ADECUADA 50

3.3 SATISFACCIÓN RESIDENCIAL Y CALIDAD DE VIDA 55

CAPÍTULO 4:“CAPITAL SOCIAL, REDES SOCIALES


Y PARTICIPACIÓN SOCIAL” 58

4.1 CAPITAL SOCIAL 58

4.2 REDES SOCIALES 61

4.3 PARTICIPACIÓN SOCIAL 63

CAPÍTULO 5: “PARTICIPACIÓN POLÍTICA Y CIUDADANA


COMO EJES FUNDAMENTALES EN EL CAMBIO SOCIAL” 68

5.1 PARTICIPACIÓN POLÍTICA 68

5.2 PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN POLÍTICAS PÚBLICAS 71

5.3 PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y EMPODERAMIENTO


EN EL MUNICIPIO. 74

3
SEGUNDA PARTE: MARCO REFERENCIAL 78

CAPÍTULO 6: “RESEÑA HISTÓRICA DE LA VIVIENDA SOCIAL EN CHILE 79

6.1 “POBLAMIENTO DE LA PERIFERIA DE SANTIAGO DE CHILE:


1920- 1970 79

6.2 ORIENTACIONES GENERALES DE LA VIVIENDA EN CHILE


DESDE 1970 – 2006 86

CAPÍTULO 7:“CARACTERIZACIÓN SOCIAL Y ECONÓMICA


DE LA COMUNA SOMETIDA A ESTUDIO”. 92

7.1 COMUNA DE PEÑALOLÉN 92

7.2 HISTORIA DE LA TOMA DE PEÑALOLÉN 95

7.3 FONDO SOLIDARIO DE LA VIVIENDA 98

TERCERA PARTE: ANÁLISIS DE LOS DATOS 101

CAPÍTULO 8: “CARACTERIZACIÓN SOCIAL, CULTURAL Y


ECONÓMICA DE LAS FAMILIAS SOMETIDAS A ESTUDIO” 102

1.1 CARACTERIZACIÓN SOCIAL DE LAS FAMILIAS EN ESTUDIO 102

1.2 CARACTERÍSTICAS CULTURALES DE LAS FAMILIAS EN ESTUDIO 117

1.3 CARACTERISTICAS ECONÓMICAS DE LAS FAMILIAS EN ESTUDIO 132

4
CAPÍTULO 9 “GRADO DE SATISFACCIÓN DE LAS FAMILIAS
RESPECTO DE LA SOLUCIÓN HABITACIONAL ENTREGADA POR EL SERVIU” 146

1. GRADO DE SATISFACCIÓN DE LOS HABITANTES


RESPECTO DEL NIVEL DE HABILITACIÓN DE LA VIVIENDA 146

2. GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DEL EQUIPAMIENTO E


INFRAESTRUCTURA DE LOS CONJUNTOS RESIDENCIALES 180

3. GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DEL ENTORNO URBANO 185

CAPÍTULO 10: “PROCESO DE PARTICIPACIÓN


E IMPLEMENTACIÓN DE SU SOLUCIÓN HABITACIONAL 209

1. PARTICIPACIÓN OTORGADA POR EL SERVIU Y EL MUNICIPIO


A LOS POBLADORES 209

2. SATISFACCIÓN DE LOS HABITANTES RESPECTO DE SU PROCESO


DE PARTICIPACIÓN EN EL CAMPAMENTO 215

3. PARTICIPACIÓN ACTUAL DE LOS POBLADORES 219

4. FACTORES POLÍTICOS QUE FAVORECIERON Y OBSTACULIZARON


LA PARTICIPACIÓN EN EL PROCESO 223

CONCLUSIONES 226

HALLAZGOS DE LA INVESTIGACIÓN 236

5
APORTE DEL TRABAJO SOCIAL 244

BIBLIOGRAFÌA 249

ANEXOS 254

ANEXO Nº 1 255

ANEXO Nº 2 268

ANEXO Nº 3 269

ANEXO Nº 4 276

ANEXO Nº 5 278

ANEXO Nº 6 282

ANEXO Nº 7 289

6
INTRODUCCIÓN

La Toma de Peñalolén fue uno de los acontecimientos más controversiales


ocurridos en el último tiempo en nuestro país, dado que se convirtió en un
referente de participación social y organizacional de los pobladores en el territorio,
tanto por la cantidad de personas y familias involucradas, como por el capital
social que allí estaba en juego.

La “toma” comenzó el año 1999 con un grupo de 1.700 familias que


organizándose clandestinamente durante meses, decidieron tomarse los terrenos
del empresario Miguel Nazur ubicados en la comuna de Peñalolén.

El motivo para elegir dichos terrenos se relaciona directamente con factores


socioculturales que primaron en estas familias, puestos que muchos de ellos
tenían un sentido de pertenencia con el territorio y con sus redes sociales y
familiares en la comuna.

Durante mucho tiempo estas familias fueron excluidas de la red social, sin
embargo, al pasar el tiempo, el gobierno se vio en la necesidad de incorporarlas
sistema habitacional legal, por lo que realizó múltiples intentos para que pudiesen
encontrar una solución habitacional de acuerdo a sus ingresos y expectativas. La
toma se estaba transformando en una experiencia exitosa de organización, fuera
de la legalidad, cuestión que ponía en tela de juicio a la administración de turno.

Finalmente, a mediados del año 2006, estas familias fueron beneficiadas con un
subsidio de vivienda social, el cual también otorgaba la posibilidad de un crédito
hipotecario, más un previo ahorro para la vivienda.

7
A fines de ése año, las familias fueron trasladadas a los conjuntos habitacionales
“Las Higueras” en la comuna de La Florida y ”Disal II”, “Parcela 18”, “Parcela 23”,
“El valle” “Microbuseros” y “Media luna Huasos”, los que se encuentran en
diferentes puntos de la comuna de Peñalolén.

Siendo estos conjuntos habitacionales los últimos construidos bajo la antigua


política habitacional, y considerando además, la importancia que tiene para los
pobladores de la ex toma de Peñalolén el haber conseguido sus viviendas, es que
surge la necesidad de conocer la realidad actual de las personas que allí habitan y
el impacto que el traslado ha generado en sus vidas.

Dicho lo anterior es necesario precisar que este estudio desarrolla sus ejes bajo
tres preguntas de investigación que rigen su accionar. Éstas son las siguientes:
¿Cuáles son los factores sociales, culturales y económicos que caracterizan a las
familias que fueron trasladadas a los nuevos conjuntos habitacionales?; ¿Cuál es
el grado de satisfacción de éstas personas respecto a la solución habitacional que
les fue entregada?; y por último ¿Cuál es el grado de satisfacción respecto del
proceso de participación e implementación de su solución habitacional?

En consecuencia se han elaborado tres objetivos generales de investigación. El


primer objetivo general se refiere a la caracterización social, cultural y económica
de las familias que fueron trasladadas a los nuevos conjuntos habitacionales,
desprendiéndose del área social el género, la edad, el estado civil, nivel
educacional y la cantidad de hogares y de habitantes por vivienda; En segundo
lugar, el área cultural que incorpora la nacionalidad, etnia, tiempo de permanencia
en el campamento, comuna de procedencia de los asignatarios y el grado de
identificación y actividades de esparcimiento; Y por último, en tercer lugar, el área
económica que contempla la situación laboral del jefe de hogar, el nivel del ingreso
familiar y los gastos en que estas familias han debido incurrir desde su traslado.

8
El segundo objetivo general se refiere a la descripción del grado de satisfacción
que tienen estas personas respecto de la solución habitacional entregada por el
SERVIU. Este objetivo se alcanzará a través de tres objetivos específicos que
aluden en primer lugar al grado de satisfacción respecto del nivel de habilitación
de la vivienda; en segundo lugar al grado de satisfacción respecto del
equipamiento e infraestructura de los conjuntos residenciales y en tercer lugar al
entorno urbano que rodea el conjunto residencial, lo anterior permite tener una
panorámica general de la situación actual de las personas que habitaban en el
campamento y que fueron trasladadas a los nuevos conjuntos residenciales de
vivienda social.

El tercer objetivo general tiene relación con la descripción del grado de


satisfacción de los asignatarios, respecto del proceso de participación e
implementación de su solución habitacional. Dicho objetivo se alcanzará a través
de cuatro objetivos específicos: El primer objetivo específico alude a la descripción
del grado de satisfacción de éstas personas respecto a los espacios de
participación otorgados por el SERVIU; el segundo, se refiere al grado de
satisfacción respecto del proceso de participación de estas personas en la
obtención de su solución habitacional; en tercer lugar se describirá el proceso de
participación actual y las proyecciones de estas personas para generar acciones
colectivas de participación; y por último en cuarto lugar, se determinarán los
factores políticos que favorecieron y obstaculizaron la participación en el proceso.

La metodología que guía éste estudio contempla la utilización de recolección de


información y análisis proveniente, tanto de la metodología cuantitativa como
cualitativa, las cuales permiten un análisis concreto de la realidad estudiada.
Además el tipo de estudio es descriptivo puesto que describe la situación tal y cual
se manifiesta en la realidad. El diseño de la investigación es no experimental
puesto que no se manipulan las variables.

9
Dicho lo anterior entonces, es posible destacar que esta investigación se
estructura de la siguiente manera: En primera instancia, se plantea la temática que
centra el objeto de esta investigación, objetivos, hipótesis y metodología empleada
para la realización del presente estudio.

Posteriormente, se presenta el marco teórico que sustenta la investigación,


compuesto por cinco capítulos que tratan temáticas relacionadas con: pobreza,
contextualización de la familia popular urbana, satisfacción residencial, capital
social, redes y participación social; y por último participación ciudadana y
participación política.

También se expone el Marco referencial que respalda la investigación, el cual está


compuesto por dos capítulos que abordan los siguientes temas: Reseña histórica
de la vivienda social en Chile; y la caracterización social y económica de la
comuna sometida a estudio.

Luego se presentan los resultados obtenidos en la investigación a través de tres


capítulos que tienen directa relación con los objetivos generales antes
presentados. Por tanto, el primer capítulo aborda la caracterización social,
económica y cultural de éstas familias. El segundo capítulo, comprende el grado
de satisfacción residencial de los beneficiarios, respecto de la solución
habitacional entregada. El tercer capítulo presenta el grado de satisfacción de los
pobladores, en relación al proceso de participación e implementación de su
solución habitacional. Para finalizar, el cuarto capítulo expone los hallazgos de la
investigación, fundamentalmente, respecto a los facilitadores y obstaculizadores
que se presentaron durante éste proceso.

10
Finalizaremos presentando las conclusiones de la investigación, naturalmente, en
relación a los resultados e información obtenida en el desarrollo de ésta. Además,
se concluye en torno a la relación profesional existente entre el Trabajo Social y la
Vivienda, respecto del aporte que nuestra disciplina entrega y puede entregar, aún
más, en este importante ámbito de intervención social.

Cabe destacar que la investigación fue viable, ya que dispuso de los recursos
humanos, materiales para llevarla a cabo. Además esta investigación no presentó
consecuencias desfavorables, en términos éticos y morales, de aquellos sujetos
sometidos a estudio, es decir, no se abordaron aspectos íntimos que pudieran
atentar contra los valores y principios de las personas entrevistadas.

11
1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

En julio del año 1999 un grupo de pobladores con problemas habitacionales,


denominados los “sin casa” por las autoridades correspondientes, inicia por la
fuerza la toma de 15 hectáreas pertenecientes al empresario Miguel Nazur,
ubicado en la comuna de Peñalolén, específicamente al norte con Avenida José
Arrieta, al oeste con Avenida Tobalaba, al este con la Avenida Consistorial y al sur
con Avenida Grecia.

Luego de un largo tiempo de interceder mediante estrategias represivas, el


Presidente Ricardo Lagos Escobar, el año 2003, decide instruir al entonces
biministro de Vivienda y Urbanismo y Bienes Nacionales, Jaime Ravinet, para que
busque una solución habitacional para estos pobladores, la cual sea consensuada
entre ambas partes y permita de estas forma pasar a estos pobladores de la
“ilegalidad” a la “legalidad”.

Luego de arduas gestiones realizadas por el Ministerio de Vivienda (MINVU), se


concreta la posibilidad de optar a una solución habitacional con un subsidio de 320
UF; un crédito hipotecario del Banco del Estado de 80 UF; el ahorro de los
interesados de 20 UF y un “voucher” por 117 UF; y así obtener la anhelada “casa
propia”.

Hoy, según el Servicio de Vivienda y Urbanización de la Región Metropolitana


(SERVIU RM), las familias que obtuvieron el subsidio habitacional han sido
trasladadas en su totalidad a las viviendas ubicadas dentro de la comuna de
Peñalolén y en la comuna de La Florida.

La etapa de traslados de los conjuntos residenciales “Las Higueras”, de La


Florida y “Microbuseros”, “El Valle”, “Disal II”, “Parcela 18”, “Parcela 23”, y
“Medialuna Huasos”, de Peñalolén; comenzaron el día 12 de Abril del año 2006,
según consta en planilla del Sub departamento de Asignaciones, de dicho servicio.

12
A siete años de concluido el proceso, es un hecho que la ex Toma de Peñalolén
es considerada un fenómeno importante puesto que ha sido la más controversial
de los últimos años a nivel regional. Las personas que allí habitaban consiguieron
una solución habitacional debido a la urgencia de resolver el conflicto para el
gobierno, el cual facilitó el proceso otorgando el acceso a programas existentes,
pero con modificaciones especiales para este caso (Fondo Solidario para la
Vivienda).

No obstante, es un hecho que el desarrollo histórico de la Vivienda Social en


nuestro país y las políticas habitacionales adoptadas por el Estado, con el fin de
reducir el déficit, han favorecido la generación de un mayor número de unidades,
dejando a un lado aspectos que no parecen ser de relevancia o tener una
prioridad, aspectos que hacen referencia a la calidad de la solución habitacional
entregada. Esto por la necesaria optimización de los recursos económicos
destinados a las políticas sociales en el país; específicamente las de vivienda. Sin
embargo, la omisión, postergación o descuido de algunos temas importantes en la
política de Vivienda Social, pueden afectar a sus habitantes en cuanto a la calidad
de vida que éstos pudiesen alcanzar, ya sea de forma individual o colectiva. Pero
afecta también a la sociedad en su conjunto, dado que una vivienda inapropiada
impacta la dinámica familiar y del barrio, implicando efectos negativos en toda la
ciudad.

No podría decirse que las soluciones actuales en programas de Vivienda Social no


satisfacen las necesidades de los habitantes, lo hacen, pero se restringen a
responder requerimientos de primera prioridad, como por ejemplo, el refugio o
protección hacia el medio natural exterior, o la de dar respuesta a necesidades
fisiológicas básicas de dormir, descansar, alimentarse y protegerse.

El Estado hace entrega de un medio protegido básico, que posibilita, en ciertos


aspectos, el desarrollo de las actividades de sus integrantes. Si bien las
soluciones habitacionales son entregadas para el beneficio de las personas, es

13
cuestionable, en qué punto comienzan a limitar al individuo para desarrollar y
desenvolver de manera adecuada las actividades humanas que requiere,
definiéndolo consigo mismo y con los demás.

Estudios hechos en torno a la satisfacción con la vivienda social en Chile, han


demostrado que el hacinamiento o la relación del habitante con el barrio, entre
otros, han manifestado que los tipos de solución que se entregan no responden
plenamente a los requerimientos demandados por el usuario.

Según las expectativas y necesidades, las viviendas suelen ser absolutamente


rígidas y niegan la posibilidad de una adecuación particular para cada familia. Con
respecto a la “configuración del entorno”, éste juega un papel importante en el
desarrollo del tema de la vivienda, haciendo de los lugares exteriores a ésta, el
espacio en el cual el individuo puede desenvolverse y satisfacer parte de sus
necesidades emocionales y de realización.

Además se debe considerar la importancia que tiene la participación en el ámbito


comunitario como un eje de intervención de los pobladores respecto de las
decisiones que involucran su propio bienestar, pues en la medida que las
personas se encuentran participando activamente, pueden ejercer influencia en los
ámbitos sociales, políticos y económicos.

14
2. PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN

Para efectos de esta investigación, se plantearon las siguientes preguntas que


centran el objetivo del presente estudio:

1. ¿Cuáles son los factores sociales, culturales y económicos que caracterizan a


las familias que residen actualmente en los conjuntos residenciales de
“Microbuseros”, “El Valle”, “Disal II”, “Parcela 18”, “Parcela 23”, y “Medialuna
Huasos”, en la comuna de Peñalolén?

2. ¿Cuál es el grado de satisfacción de los habitantes que residen actualmente en


los conjuntos residenciales de “Microbuseros”, “El Valle”, “Disal II”, “Parcela 18”,
“Parcela 23”, y “Medialuna Huasos” en la comuna de Peñalolén, respecto de la
solución habitacional entregada por el Servicio de Vivienda y Urbanismo
(SERVIU) y el Municipio?

3. ¿Cuál es el grado de satisfacción de los habitantes que residen actualmente en


los conjuntos residenciales de “Microbuseros”, “El Valle”, “Disal II”, “Parcela 18”,
“Parcela 23”, y “Medialuna Huasos” en la comuna de Peñalolén, respecto del
proceso de participación e implementación de su solución habitacional?

15
3. OBJETIVOS DE INVESTIGACIÓN

OBJETIVO GENERAL N°1

Describir social, cultural y económicamente a las familias que residen actualmente


en los conjuntos residenciales de “Microbuseros”, “El Valle”, “Disal II”, “Parcela
18”, “Parcela 23”, y “Medialuna Huasos”, en la comuna de Peñalolén.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

1.1 Caracterizar socialmente a las familias que residen actualmente en los


conjuntos residenciales, en la comuna de Peñalolén.

1.2 Identificar culturalmente a las familias que residen actualmente en los


conjuntos residenciales, en la comuna de Peñalolén

1.3 Caracterizar económicamente a las familias que residen actualmente en


los conjuntos residenciales, en la comuna de Peñalolén.

16
OBJETIVO GENERAL N°2

Describir el Grado de Satisfacción de los habitantes que residen actualmente en


los conjuntos residenciales de “Microbuseros”, “El Valle”, “Disal II”, “Parcela 18”,
“Parcela 23”, y “Medialuna Huasos”, en la comuna de Peñalolén, respecto de la
solución habitacional entregada por el Servicio de Vivienda y Urbanismo
(SERVIU).

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

2.1 Identificar el grado de satisfacción de los habitantes de los conjuntos


residenciales, respecto del nivel de habilitación de la vivienda.

2.2 Identificar el grado de satisfacción de los habitantes, respecto del


equipamiento e infraestructura de los conjuntos residenciales.

2.3 Identificar el grado de satisfacción de los habitantes de los conjuntos


residenciales, respecto del entorno urbano de las viviendas obtenidas.

17
OBJETIVO GENERAL N° 3

Describir el grado de satisfacción de los habitantes que residen actualmente en los


conjuntos residenciales de “Microbuseros”, “El Valle”, “Disal II”, “Parcela 18”,
“Parcela 23”, y “Medialuna Huasos”, en la comuna de Peñalolén, respecto del
proceso de participación e implementación de su solución habitacional.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

3.1 Describir el grado de satisfacción de los habitantes de los conjuntos


residenciales, respecto de los espacios de participación otorgados por el
SERVIU y el Municipio de Peñalolén.

3.2 Determinar el grado de satisfacción de los habitantes de los conjuntos


residenciales, respecto de su propio proceso de participación en el
campamento.

3.3 Describir el proceso de participación actual de los habitantes de los


conjuntos residenciales y las proyecciones de éstos para generar futuras
acciones colectivas de participación.

3.4 Determinar los factores políticos que favorecieron y obstaculizaron la


participación en el proceso.

18
4. HIPÓTESIS DE INVESTIGACIÓN

H1 La mayor parte de las familias pertenecientes a los conjuntos residenciales,


de “Microbuseros”, “El Valle”, “Disal II”, “Parcela 18”, “Parcela 23”, y “Medialuna
Huasos”, en la comuna de Peñalolén, pertenecen al estrato socioeconómico más
bajo de a población.

H2 Un alto porcentaje de las familias pertenecientes a los conjuntos


residenciales, de “Microbuseros”, “El Valle”, “Disal II”, “Parcela 18”, “Parcela 23”, y
“Medialuna Huasos”, en la comuna de Peñalolén, se encuentran insatisfechos
respecto de la habilitación, infraestructura y equipamiento y el entorno que rodea
su vivienda.

H3 Las familias pertenecientes a los conjuntos residenciales de “Microbuseros”,


“El Valle”, “Disal II”, “Parcela 18”, “Parcela 23”, y “Medialuna Huasos”, en la
comuna de Peñalolén, no realizan actividades en común no se han fijado nuevos
objetivos y por tanto no existe participación.

19
5. ESTRATEGIA METODOLÓGICA

5.1 ENFOQUE METODOLÓGICO

Las variables contempladas en este estudio, fueron analizadas combinando los


enfoques cuantitativo y cualitativo, esto nos permitió un análisis concreto de la
realidad estudiada, en términos de cantidades, porcentajes, estableciendo
promedios, complementado con un análisis exhaustivo de algunos temas que se
profundizaron durante la investigación utilizando técnicas cualitativas. Cabe
destacar que ambos se combinan durante todo el proceso de investigación.

5.2 TIPO DE ESTUDIO

La investigación desarrollada se enmarcó dentro de los estudios de tipo


descriptivo- explicativo, ya que éste pretende describir situaciones y eventos, es
decir, cómo es y cómo se manifiesta determinado fenómeno, además de buscar
explicaciones en torno a los fenómenos acontecidos. Los estudios descriptivos
buscan especificar las características importantes del grupo de personas a
investigar para medir, con la mayor precisión, las variables identificadas. (Dankhe,
citado por Hernández; 1986).

El diseño de la investigación es de carácter no experimental, puesto que no existió


manipulación de variables. De esta manera, se pretendió observar los fenómenos
tal como se presentaron en su contexto natural para analizarlos. Así mismo es
transeccional, ya que la investigación se desarrolló en un tiempo determinado, es
decir, que la recolección de los datos se efectúa en un determinado tiempo, y los
resultados que se obtienen son reflejo del estado momentáneo de las variables. La
medición de ellas se realiza en una sola oportunidad.

20
5.3 UNIVERSO

El universo del estudio corresponde a 1.110 familias trasladadas desde la toma de


Peñalolén, a los conjuntos residenciales de “Microbuseros”, “El Valle”, “Disal II”,
“Parcela 18”, “Parcela 23”, y “Medialuna Huasos”, ubicados en la misma comuna.

5.4 MUESTRA

La muestra del estudio corresponde a 290 familias trasladadas a los conjuntos


residenciales de “Microbuseros”, “El Valle”, “Disal II”, “Parcela 18”, “Parcela 23”, y
“Medialuna Huasos”, pertenecientes a la comuna de Peñalolén, que obtuvieron
subsidio habitacional en el Servicio de Vivienda y Urbanismo (SERVIU), el año
2006.

5.5 UNIDAD DE ANÁLISIS

Familias trasladadas a los conjuntos residenciales de “Microbuseros”, “El Valle”,


“Disal II”, “Parcela 18”, “Parcela 23”, y “Medialuna Huasos” , en la comuna de
Peñalolén.

5.6 TIPO DE MUESTREO

9 El tipo de muestra utilizada para el desarrollo de la investigación es


“Probabilística”, ya que todas las familias trasladadas que fueron seleccionadas
para los fines de este estudio, tuvieron la misma posibilidad de ser escogidas.

9 Muestra intencionada de sujeto tipo, los cuales deben ser asignatarios de


las viviendas que se encuentran en los conjuntos residenciales de “Microbuseros”,
“El Valle”, “Disal II”, “Parcela 18”, “Parcela 23”, y “Medialuna Huasos” , en la
comuna de Peñalolén; que habitaron en el campamento durante siete años, y no
fueron dirigentes en el proceso de obtención de la vivienda.

21
6 TÉCNICA DE RECOLECCIÓN DE INFORMACIÓN

Las técnicas e instrumentos aplicados para recabar la información necesaria


correspondieron fundamentalmente a:

• Cuestionario: Éste comprendió un conjunto de temas respecto de las


variables a medir, además contempló preguntas semicerradas y cerradas.

• Grupo Focal: Se contempló la realización de esta técnica en función de


profundizar aspectos relacionados con la variable vinculada al proceso de
participación e implementación de su solución habitacional.

Es necesario destacar, que la confiabilidad y validez de los instrumentos y


técnicas aplicados, fue aprobada mediante la realización de un Pre –Test y
consulta a expertos metodólogos.

7 TÉCNICAS DE ANÁLISIS DE DATOS

Los procedimientos utilizados para el análisis de la información recavada


correspondieron a:

Programa SPSS
El SPSS es un conjunto de programas orientados a la realización de análisis
estadísticos aplicados a las ciencias sociales, dentro del cual se puede tabular,
ordenar datos y calcular la información requerida de las variables, tanto en forma
descriptiva como correlacional.

Este programa permitió graficar descriptivamente datos y describir en tablas de


frecuencia los datos ingresados.

22
Análisis de Contenido
La información cualitativa recabada en el grupo focal, se organizó en torno a una
matriz que contempló los ámbitos de interés específicos respecto a las variables
del estudio. Dónde se rescató en el discurso la opinión de las personas
incorporadas en el estudio.

8 VARIABLES DEL ESTUDIO

Las variables abordadas en este estudio, corresponden a: Características


sociales, culturales y económicas de las familias trasladadas; Satisfacción
Residencial y Proceso de Participación e implementación de su solución
habitacional.

23
PRIMERA PARTE:

MARCO TEÓRICO

24
CAPÍTULO I

“LA FAMILIA COMO ENTE FUNDAMENTAL EN EL CONTEXTO POPULAR


URBANO”.

El siguiente capítulo, pretende caracterizar y describir a la familia popular urbana


dentro de su contexto social, económico y cultural. Además se dan a conocer las
estrategias de sobrevivencia que deben realizar dichas familias para alcanzar una
mejor calidad de vida. Asimismo, se permitirá conocer la perspectiva de variados
autores vinculados al tema.

1.1 CARACTERÍSTICAS GENERALES EN TORNO A LA FAMILIA

En primera instancia, definiremos a la familia como una institución social de suma


importancia, en tanto formadora de sujetos, la cual se caracteriza por constituir la
base que sostiene a la sociedad. (COSAM, 2001)

Teóricamente se plantea que la familia tiene diferentes funciones, entre ellas, las
biológicas que aluden a la procreación y a la crianza; las psicológicas en la que se
crean los vínculos emocionales; y las sociales que asignan el status y la potencian
la socialización.

La familia es un sistema dinámico, que va cambiando y desarrollándose


progresivamente a través del tiempo debido a cambios que se operan en su
interior y por la influencia de un contexto social más amplio. Así como el individuo
crece, se desarrolla, madura y envejece a través de cambios y ajustes sucesivos,
también la familia experimenta su propia secuencia de desarrollo.

Esta evolución de la familia se da a través de etapas que forman ciclos, sin


embargo, no hay que entender este ciclo vital en forma lineal, como una simple
aplicación de concepto de ciclo de vida individual a la familia.

25
Las etapas del ciclo vital de la familia son las siguientes (Klein et al; citado en
Gracia, 2000:133):

Formación de pareja y comienzo de la familia. Familia sin hijos.

La tarea central de esta etapa es el establecimiento de un compromiso


permanente, el que se va profundizando a medida que pasa el tiempo. Esto está
ligado a la formación de una identidad en pareja, lo que implica pensarse de a dos.
Una tarea central de esta etapa, es la definición de las relaciones con las
respectivas familias de origen.

Etapa de crianza inicial de los hijos

Esta etapa comienza con el nacimiento del primer hijo. La llegada de un nuevo
miembro a la familia plantea dificultades para la pareja, que debe redefinir su
manera de compartir responsabilidades, de relacionarse sentimental y
sexualmente.

Familia con hijos escolares

Esta etapa comienza con el ingreso del hijo mayor al colegio. Este se separa
parcialmente de la familia para desarrollarse en el ámbito escolar. Es importante
para la pareja poder aceptar el rol de contribuir con la formación e instrucción de
su hijo y a la vez conservar la relación conyugal, equilibrando ambos roles

Familia con hijos adolescentes

Los padres en esta etapa deben aceptar el crecimiento de su hijo y darle el


derecho para decidir personalmente en relación a su futuro laboral, sexual y
familiar. Se consideran las relaciones con la generación mayor y la facilitación
para que el hijo pueda aspirar a salir exitosamente del sistema, logrando más
autonomía e independencia.

26
Familia Trampolín

Los hijos mayores comienzan a abandonar el hogar. Cada partida de un hijo es un


evento estresante, el cual afecta en mayor o menor grado a los miembros de la
familia”. Se reestructuran los roles y las relaciones.

Nido vacío

En esta etapa los hijos abandonan el hogar. La pareja vuelve a una situación de
reencuentro, para lo cual deben reforzar el mantenimiento de sus propias
relaciones de pareja. (Ibíd.)

El sistema familiar tiene factores protectores estructurales y funcionales que


mantienen el buen funcionamiento de ésta; entre los primeros se destacan, un
nivel educacional y sociocultural adecuado, redes sociales y familiares de apoyo,
la integración a subsistemas mayores, el trabajo estable y la satisfacción laboral,
la vivienda adecuada, las necesidades vitales y de recreación cubiertas etc. Por
otra parte, los factores protectores funcionales que aportan un subsistema familiar
abierto, el cual permite una comunicación directa, reglas claras y flexibles, estilos
de comunicación niveladora donde cada miembro facilita su desarrollo. A esto se
añade la importancia en la expresión del afecto y el reconocimiento, el cual otorga
un sentido de pertenencia y un autoestima alta en cada uno de sus miembros
(COSAM op. cit)

Minuchin señala que la familia es:

"Una unidad social que enfrenta una serie de tareas de desarrollo que
difieren de acuerdo con los parámetros de las diferencias culturales, pero
poseen raíces universales”. (Minuchin, 1982: 39)

27
Asimismo, plantea que la estructura familiar es el conjunto invisible de demandas
funcionales que organizan los modos en que interactúan los miembros de una
familia. De esta forma, la familia es un sistema que opera a través de pautas
transaccionales.

Este autor, aporta lo significativo que es comprender el factor cultural que


determina el modo en que se desarrolla y relaciona una familia, no obstante, la
evolución sobre todo cultural que la familia ha sostenido en el tiempo, logra
conservar el sentido que le dio origen. (Ibíd.)

Normalmente, el concepto de familia, en el mundo occidental, hace referencia a


una pequeña unidad, que se configura a partir de las relaciones entre un hombre y
una mujer legalmente unidos por la institución del matrimonio como marido y
mujer. Cuando un niño nace de esta pareja, se crea la familia. Esta unidad
comparte una residencia común y su estructura está determinada por vínculos de
afecto, identidad común y apoyo mutuo. (Gracia, 2000).

Por otra parte, el Informe Comisión Nacional de la Familia, del Servicio Nacional
de la Mujer (1993), puntualiza que la familia es:

“Aquel grupo social unido entre sí por vínculos de consanguinidad, filiación


(biológica o adoptiva) y de alianza, incluyendo las uniones de hecho cuando
son estables. Es por ello que se es miembro de una familia en la medida que
se es padre o madre, esposa – esposo, hija – hijo, abuela – abuelo, tía – tío,
etc.”. (Comisión Nacional de la Familia, 1993:35)

28
Además plantea la existencia de diferentes tipos de familia, tales como:

¾ Familia nuclear: integrada por una pareja adulta, con o sin hijos ó por
uno de los miembros de la pareja y sus hijos.

¾ Familia nuclear simple: integrada por una pareja adulta, sin hijos.

¾ Familia nuclear biparental: integrada por el padre y la madre, con uno


o más hijos.

¾ Familia nuclear monoparental: integrada por una madre sola con sus
hijos, o por un padre solo con sus hijos.

¾ Familia extensa: integrada por una pareja o uno de sus miembros, con
o sin hijos y por otros miembros que pueden ser parientes o no
parientes.

¾ Familia extensa simple: integrada por una pareja sin hijos y por otros
miembros, parientes o no parientes.

¾ Familia extensa biparental: integrada por el padre y la madre con uno


o más hijos y por otros parientes.

¾ Familia extensa monoparental: integrada por uno de los miembros de


la pareja, con uno o más hijos y por otros parientes.

¾ Familia extensa amplia o familia compuesta: integrada por una pareja


o uno de los miembros de ésta, con uno o más hijos, y por otros
miembros parientes o no parientes. (Ibíd.)

29
A partir de las diferentes visiones expuestas anteriormente se busca extender el
concepto de familia a través de distintas orientaciones teóricas que pretenden
acercarnos a la evolución que este ha tenido en el tiempo, diversificando criterios
más amplios los cuales darán cuenta de la complejidad de dicho concepto en los
tiempos actuales.

1.2 CONTEXTO SOCIOECONÓMICO Y CULTURAL DE LA FAMILIA POPULAR


URBANA.

En el contexto socioeconómico y cultural, la familia está determina por la


incidencia de distintos factores que determinan el buen funcionamiento de ésta.
Por ejemplo, la calidad de vida debiera contemplar el bienestar físico, mental
ambiental y social expresados en una convivencia estable, con una familia que
proteja a sus miembros, sin embargo, la familia que se encuentra en situación de
pobreza material o emocional crea un conjunto de necesidades básicas
insatisfechas, las cuales acompañadas de sentimientos de culpa y frustración,
impiden a las personas desarrollarse integralmente. (COSAM; op. cit.)

El universo de familias populares urbanas se distingue por una serie de factores


claves que inciden en su vida cotidiana, factores asociados, principalmente, a la
privación o carencia en el acceso adecuado de aquellas necesidades básicas
como son: los aspectos culturales, de vivienda, de salud y educación, propios de
la subsistencia y desarrollo de grupos humanos organizados (Ibíd.).

La situación económica precaria afecta no sólo el acceso a bienes y servicios


básicos producto de la falta de ingresos, sino que también incide fuertemente en la
pérdida de la dignidad de las personas, dado que debilita las relaciones en el seno
de la familia, de la comunidad y también con las autoridades y entes públicos. Esta
situación afecta especialmente a los hogares en situación de pobreza o muy
vulnerables a serlo, lo que incide finalmente, en las perspectivas que tienen para
romper con un ciclo de privaciones que puede durar varias generaciones. Para

30
que los hogares superen la situación de pobreza, es importante que incrementen
sus ingresos y puedan satisfacer sus necesidades de manera integral

En el contexto habitacional, la vivienda debiera entregar las condiciones


necesarias para el desarrollo óptimo de los individuos, pues el bienestar y la
calidad de vida de las personas se encuentran en estrecha relación con los
espacios físicos donde los sujetos se desarrollan (Ibíd.)

Dicho lo anterior es importante definir el concepto de hacinamiento, el cual alude


a:

“La ocupación de un espacio por un número de personas que excede la


capacidad funcional del mismo, además es una situación que se produce por
exceso de personas dentro de un ambiente y por una proporción, con
relación a los metros cúbicos, que supera el mínimo exigido en cuanto a
condiciones sanitarias e higiénicas” (Ander Egg, 1995: 143).

Entonces se puede afirmar que la realidad de las familias en condición de pobreza


que carecen de una vivienda, está fuertemente marcada por un nivel de
hacinamiento importante dentro del hogar, puesto que el uso de redes solidarias y
los factores culturales de éstas inciden en la forma de abordar esta problemática.

Por otra parte si se vincula la temática del hacinamiento con la cultura, se puede
concluir entonces que a pesar que las familias se encuentren en una situación
habitacional precaria, de igual forma desarrollan códigos culturales que se
expresan en sentimientos de solidaridad frente a los pares que se encuentran en
la misma situación.

31
Respecto a lo anterior, Rapoport señala que:

“La cultura es un factor tanto de identidad como de cohesión social y


también una fuente de creación y expresión personal y comunitaria. En este
sentido, la cultura debe considerarse entonces como un activo que las
personas y sus comunidades pueden poner en movimiento, para promover
su propio desarrollo social y mejorar sus condiciones de vida” (Rapoport
citado en Codeu; 2000: 22).

Por otra parte, a pesar de los avances que se han registrado en los últimos años
en políticas públicas, la cultura aún no logra ser visualizada como un factor de
desarrollo humano, cómo lo es la vivienda, y, por tanto, aun no se concibe como
un derecho, una necesidad y, por sobre todo, un recurso o capital que todo grupo
humano posee y que puede movilizar para mejorar sus condiciones de vida.

Esta situación afecta principalmente a los sectores más vulnerables dado que las
estigmatizaciones sociales y la generación de estereotipos de la prácticas
culturales han invisibilizado el valor de su cultura propia, han limitado sus espacios
de expresión, situación que constituye una vulneración de derechos esenciales.
(Ibíd.)

En el ámbito educacional, estas familias también deben enfrentar las


desigualdades que se derivan de una educación precaria, respecto al
mejoramiento de su limitada situación económica. Esto conlleva a una notoria
diferencia en la calidad de los sistemas educacionales, tanto pública como
privada, ya que al carecer de dinero, las posibilidades de estas familias,
disminuyen al momento de optar a educación de calidad. Asimismo, en cuanto a la
vivienda, aparecen otras dificultades que estas familias deben resolver, como por
ejemplo, el aparecimiento cada vez mayor de programas sociales que no otorgan
soluciones acordes a la dimensión de los distintos problemas vinculados como,

32
por ejemplo, la calidad de la vivienda entregada y, la incapacidad de muchas
familias para optar a una casa propia.

A esta insatisfacción de necesidades y carencias se suma la marginación que


sufren los pobres de los sistemas y códigos de la cultura de una sociedad más
amplia y moderna. El Consejo Nacional para la superación de la Pobreza, ha
señalado que este es el principal factor de reproducción de la situación de
pobreza. Esta marginalidad se ve reflejada en los mercados de trabajo y en la
actividad económica, el no saber un oficio, el no conocer el acceso a tecnologías,
el no poseer el instrumental básico utilizado por la sociedad global, implica una
enorme dificultad para superar la propia condición (Consejo Nacional para la
superación de la Pobreza; 1996).

1.3 MECANISMOS DE SUBSISTENCIA DE LAS FAMILIAS POPULARES


URBANAS.

La familia popular urbana, como se mencionó anteriormente, es un sistema cuyo


objetivo primordial radica en mantenerse en el tiempo. Por lo tanto es necesario
que estas familias busquen formas y oportunidades para conseguir mayores
ingresos y, en consecuencia, se configuran mecanismos de subsistencia que
involucran su estructura.

Las estrategias de sobrevivencia son una respuesta cultural que se forman


lentamente dentro de un medio ambiente, por aprendizaje basado en prueba y
error, a partir de lo que resulta plausible como fuente de vida y sobrevivencia.
(Austin, 1996)

33
De esta forma, las estrategias de sobrevivencia corresponden a:

“Todas aquellas prácticas o conductas mecánicas o sistemáticas


destinadas a mejorar o superar las condiciones de carencia extrema que vive
un sector de la población en circunstancias de crisis económica”. (Frías en
Austin, 1996: 5)

Los sectores pobres y marginales, recrean la solidaridad social y la ayuda mutua


como respuesta espontánea a una situación socioeconómica que les ofrece
fuertes limitaciones.

Las personas enfrentadas a una situación de inseguridad económica se ven en la


necesidad de crear una red social de ayuda mutua como mecanismo de
adaptación. Esto acentúa el carácter instrumental que las relaciones de
intercambio pueden tener para aquellas personas sometidas a la estrechez de
recursos monetarios y al desamparo, en términos de seguridad social. (Ramos;
1984)

Estos mecanismos de subsistencia se manifiestan por causa de crisis económicas


y falta de oportunidades de estas familias. En consecuencia, estos mecanismos
ayudan a la adaptación de las personas frente al escenario socioeconómico
cotidiano, generando una reacción frente a las circunstancias económicas
adversas, por tanto constituyen una respuesta viable y concreta respecto de la
compleja situación de pobreza que los afecta.

Entre las estrategias que desarrollan las familias populares para sobrellevar su
situación socioeconómica se observa, por ejemplo, la búsqueda de trabajo, que va
desde la búsqueda de trabajos afines, hasta la búsqueda de cualquier tipo de
labor que les entregue algún tipo de remuneración. De lo contrario, se puede
encontrar trabajo en el comercio, incluyendo diversas actividades como comercio
al por mayor o por menor, creando negocios, kioscos, boliches, ferias libres o

34
dedicándose, simplemente, al comercio ambulante. Entre otra de las tantas
estrategias que utilizan las personas en condición de pobreza para sobrevivir, se
encuentra el inicio a la vida laboral de los más jóvenes o de las mujeres, lo que
constituye un ingreso importante para el grupo familiar. Igualmente, otras de las
estrategias se relacionan a las frecuentemente conocidas como transferencias
formales del Estado, que hacen referencia a todos aquellos aportes, bienes o
servicios que los diferentes organismos del Estado destinan al sector, los cuales
por definición son cualitativamente insuficientes y escasos.

Se incluyen en este concepto, las pensiones y jubilaciones, los subsidios vía


provisión de alimentos o habitacionales, etc. También, comprende el acceso más
o menos restringido a los bienes públicos o de ciudadanía como, por ejemplo, los
servicios de salud, de educación, de provisión de agua potable, electrificación,
seguridad social, comunicación, etc.

En este sentido, la capacidad de organizarse e integrar redes de intercambio y


solidaridad, constituye también una importante forma de sobrevivir en contextos de
pobreza, ya que este componente aparece como estratégico para la exploración
de alternativas de sostenimiento y desarrollo (FLACSO, 2000).

En consecuencia, estas acciones espontáneas y familiares se enmarcan dentro


del contexto socioeconómico local que demanda aumentar el insuficiente ingreso
familiar, y lograr vínculos de apoyo y ayuda mutua con otras familias en la misma
situación, a fin de proyectar y desarrollar actividades, tareas y objetivos comunes
que posibiliten superar situaciones de pobreza extrema.

35
CAPITULO II

“POBREZA, NECESIDADES Y SATISFACTORES DEL SER HUMANO, COMO


EJE FUNDAMENTAL A CONSIDERAR EN LA VIVIENDA”.

En este capítulo se abordará en primer lugar el concepto de pobreza a través de la


visión de diferentes autores, los cuales permitirán formar un criterio común
respecto de esta temática.

A continuación se presentarán diferentes visiones que caractericen distintas


definiciones del concepto de pobreza, las cuales nos otorgarán una panorámica
integral respecto de esta temática.

Para finalizar se determinará la influencia que ejerce dicho concepto en la calidad


vida de las familias que se encuentran en esta condición, vinculando dicha
problemática con la precariedad habitacional.

2.1 POBREZA Y SUS DIFERENTES ENFOQUES

Se considera en situación de pobreza aquellos hogares cuyos ingresos son


insuficientes para satisfacer las necesidades básicas, alimentarias y no
alimentarias, de sus miembros. A su vez, se considera en situación de indigencia a
aquellos hogares que, aun cuando destinaran todos sus ingresos a la satisfacción
de las necesidades alimentarias de sus integrantes, no lograrían satisfacerlas
adecuadamente (MIDEPLAN, 2000).

La pobreza se entiende, entonces, como la falta de recursos para que las


personas puedan experimentar, de forma satisfactoria, la atención de sus
necesidades básicas y procesos culturales acordes al entorno en el cual éstas
familias se desenvuelven (Ibíd.).

36
Según MIDEPLAN, existen dos enfoques para medir la pobreza: el enfoque de
pobreza absoluta, el cual considera que un hogar es pobre, si sus ingresos o sus
gastos agregados son inferiores a un valor equivalente al necesario para la
subsistencia.

Por otra parte el enfoque de pobreza relativa utiliza como método de medición las
líneas de pobreza relativa, las cuales se construyen de forma similar a las líneas
de pobreza, pero que ocupan como referencia los umbrales que una sociedad
considera como mínimo de vida aceptable (Ibíd.).

Respecto también a dichos conceptos, Vargas señala que:

La Pobreza absoluta se relaciona con la pobreza extrema, de este modo, la


pobreza es una cuestión de sobrevivencia en que por necesidad las personas se
organizan para poder satisfacer sus necesidades básicas. La pobreza absoluta
también es vinculada con la exclusión puesto que en décadas anteriores el sujeto
en situación de pobreza era discriminado del sistema económico en todos los
sentidos, ya que ni siquiera existía la posibilidad del crédito. Si bien actualmente
no hay mayores problemas para sobrevivir y no hace falta realizar estrategias de
sobrevivencia como en épocas anteriores, la pobreza se sigue percibiendo como
un problema importante. Si bien existe un sueldo social, entregado a las personas
más pobres no es suficiente y se generan desigualdades que dan cuenta de una
pobreza relativa. Por otro lado, se aprecia continuamente un discurso en que la
pobreza únicamente se ha maquillado u ocultado, se han mejorado aspectos
mínimos, pero muy superficialmente. Actualmente hay mayor integración,
principalmente a través del consumo, sin embargo, se mantiene la asociación
entre pobreza y explotación. Además, la percepción de exclusión social se
mantiene, en el sentido que la integración mediante el consumo no se percibe
como algo suficiente para sentirse parte del modelo. (Vargas, 2006)

37
Se añade a lo anterior que la pobreza es un concepto variable y que existen
diversas definiciones que dependen del país, de la etapa histórica o desde la
perspectiva con que se mida o analice. Por ello y porque es un problema más
complejo que la escasez de dinero, la pobreza es un fenómeno complejo y
multidimensional: afecta a las personas que viven en esa situación en el ámbito
laboral, educativo, de la salud, de la integración con la sociedad, familiar,
psicosocial, en la autoestima y también en la capacidad que puedan tener para
superarla, porque son personas que viven con incertidumbre y desesperanza. Si
bien la apertura económica contribuye al desarrollo, ésta por sí sola no bastaría si
no se toman medidas en el campo de la educación y la salud, las cuales son
esenciales en la lucha contra la pobreza (MIDEPLAN, op. cit.).

Por otra parte el enfoque de Desarrollo a Escala Humana realizado por Max-Neef,
está dirigido hacia la satisfacción de necesidades básicas de los individuos,
orientando el desarrollo hacia las personas y no hacia los objetos, esto difiere con
el enfoque monetario o al de la pobreza absoluta que solo limita la pobreza a
términos cuantificables, en cambio Max-Neef promueve un indicador del
crecimiento cualitativo de las personas.

“La calidad de vida dependerá de las posibilidades que tengan las personas
de satisfacer adecuadamente sus necesidades humanas fundamentales”.
(Max-Neef, 1993: 40)

Las necesidades que refiere el autor, son las necesidades humanas, diferenciando
las necesidades de los satisfactores de esas necesidades, ya que un ser humano
puede tener infinitas necesidades y al mismo tiempo múltiples satisfactores para
esa necesidad, variando según el tiempo, lugar y circunstancias en que el
individuo se encuentre, en palabras de Max-Neef:

38
“Las necesidades humanas son finitas, pocas y clasificables, las
necesidades fundamentales son las mismas en todas las culturas y en todos
los períodos históricos, lo que cambia, a través del tiempo y de las culturas,
es la manera o los medios utilizados para la satisfacción de las necesidades,
lo que esta culturalmente determinado no son las necesidades, sino los
satisfactores de esas necesidades”. (Ibíd. 1993: 42)

MIDEPLAN señala respecto a lo anterior que desde el Enfoque de los Ingresos,


una persona es pobre sólo cuando éste es inferior a la línea de pobreza que se ha
definido en Chile. Para definir esta línea se considera el costo de una canasta de
alimentos, compuesta de tal manera de satisfacer los requerimientos calóricos y
proteícos para que una persona pueda vivir. En la zona urbana un hogar es pobre
cuando su ingreso monetario per cápita es inferior a 2 veces el valor de una
canasta básica de alimentos, ya que se considera que las familias pobres
consumen el 50% de sus ingresos en satisfacer sus necesidades alimenticias
(MIDEPLAN; 2003).

Un hogar se considera indigente si su ingreso percápita es inferior al valor de una


canasta básica de alimentos. Asimismo, se define como “indigentes” (o
extremadamente pobres) a las personas que residen en hogares cuyos ingresos
son tan bajos que aunque los destinaran íntegramente a comprar alimentos, no
lograrían satisfacer adecuadamente las necesidades nutricionales de sus
integrantes. (Ibíd.)

Desde el Enfoque de Necesidades Básicas Insatisfechas, MIDEPLAN señala que


la pobreza es una situación de insatisfacción de ciertas necesidades básicas y de
carencia de oportunidades. Según esta perspectiva, la pobreza es un concepto
que da cuenta de una situación en la que las personas no pueden satisfacer una o
más necesidades básicas, por tanto no pueden participar plenamente en la
sociedad. Es la privación de los medios materiales para satisfacer de una manera
mínima aceptable, las necesidades humanas. Este método define como pobres a

39
toda la población que tiene una o más necesidades insatisfechas y los clasifica en
diversas categorías de pobreza según la carencia o tipo de necesidad
insatisfecha. Generalmente los indicadores considerados en este enfoque son:
nivel de hacinamiento; materiales usados en la construcción de la vivienda;
abastecimiento de agua; disponibilidad de servicios sanitarios; asistencia de los
niños y niñas a la escuela, años de escolaridad, actividad económica del jefe de
hogar, entre otros. (Ibíd.).

Desde el Enfoque de Capacidades y Realizaciones, MIDEPLAN alude que la


pobreza es un estado que limita el desarrollo de las capacidades humanas y esta
falta de capacidades básicas tiene como resultado que no se pueden alcanzar
ciertas realizaciones. Esta carencia de capacidades redunda en una falta de
oportunidades. Así, la situación de pobreza o no pobreza debe evaluarse en tanto
las personas tengan la capacidad para lograr realizaciones que consideran
valiosas, por ejemplo, tener buena salud, tener buena educación, participar en la
vida de la comunidad y otras. Los ingresos, en este caso, son un medio que debe
ser transformado en un fin, por ello no se debe entender la pobreza como una falta
de ingresos. (Ibíd.)

La pobreza se expresa, entre otras cosas en la dificultad para acceder a los bienes
y servicios que la sociedad pone a disposición, teóricamente, de todos sus
miembros. La incapacidad del individuo para generar de manera permanente, un
ingreso que satisfaga sus necesidades básicas, va produciendo carencias. Las
carencias, como por ejemplo un hábitat deteriorado o precario, la falta de acceso a
la salud, a la educación formal y a la cultura, además de importantes deficiencias
materiales tales como vivienda inadecuada en terrenos ajenos, falta de servicios
básicos y acceso difícil y/o distante de los servicios más necesarios. Por lo tanto
estas carencias tienen múltiples dimensiones, y constituyen en su conjunto
obstáculos muy fuertes para superar la condición de pobreza, cuando éstas se
conjugan de una manera muy dura y conllevan una situación de marginalidad.
(Consejo Nacional para la superación de la Pobreza; 1996).

40
2.2 NECESIDADES Y SATISFACTORES QUE INFLUYEN EN LA CALIDAD DE
VIDA DE LAS PERSONAS.

Para complementar lo señalado anteriormente, y con el fin de entender un poco


más, como la pobreza puede llegar a influir en los patrones de conducta del
individuo, es necesario precisar lo que Manfred Max- Neef (1993) denomina como
las nueve necesidades humanas fundamentales.

Las necesidades humanas se presentan como una teoría para el desarrollo del
hombre relacionando varios aspectos. (económicos, sociales, políticos, etc.)

El desarrollo se refiere a las personas y no a los objetos, de este modo, el mejor


proceso de desarrollo será aquel que permita elevar más la calidad de vida de las
personas, y ésta calidad, dependerá de las posibilidades que tengan las personas
de satisfacer sus necesidades humanas fundamentales.

Estas necesidades serán las mismas en todas las culturas sin importar el período
histórico que se viva.

Estas nueve necesidades son: de permanencia o subsistencia, de protección, de


afecto o amor, de entendimiento, de participación, de ocio, de creación, de
identidad y de libertad.

A excepción de la necesidad de subsistir, no existe jerarquía entre las demás


restantes, por cuanto debieran cumplirse simultáneamente sin la omisión de una
de éstas.

Dado que la persona es un ser de necesidades múltiples e interdependientes, las


necesidades humanas deben entenderse como un sistema en que las mismas se
interrelacionan e interactúan simultáneamente.

41
Las nueve necesidades nombradas son de carácter axiológico, y se satisfacen en
el ámbito existencial de la persona; es decir en el ser, tener, hacer y estar de ésta.
El autor plantea que estas necesidades pueden satisfacerse en tres contextos
distintos: en el contexto intrahumano, es decir, en relación con uno mismo, en el
contexto interhumano, relacionado al grupo social con el cual convive y en el
contexto extrahumano, en relación con el medio ambiente. Esto indica que las
necesidades no son estáticas, en el entendido de que se convierten en diálogo
subjetivo entre estos tres contextos.

Los satisfactores se presentan como aquellos “fenómenos” que permiten dar


respuesta a las distintas necesidades. Éstos están referidos a todo aquello que,
por representar formas de ser, tener, hacer y estar, contribuyen a la realización de
necesidades humanas.

La correspondencia entre necesidades y satisfactor no es excluyente, es decir, un


satisfactor puede contribuir simultáneamente a la satisfacción de diversas
necesidades, o por el contrario, una necesidad puede requerir diversos
satisfactores.

En relación a la satisfacción de las nueve necesidades fundamentales, es que se


puede entregar un nuevo significado al concepto de “pobreza”. Esta ya no estará
relacionada con la situación en que vivan ciertas personas que están por debajo
de un determinado umbral de ingresos, por el contrario, no se hablará de pobreza,
sino que de “pobrezas”, cuando cualquiera de las necesidades nombradas no sea
satisfecha, o no está adecuadamente satisfecha. En ese caso se entenderá que
estamos frente a una “pobreza humana”.

De este modo, cuando un individuo presente algún grado de pobreza, en


cualquiera de estas necesidades, se generarán patologías, y con esto
alteraciones, que sin duda contribuirán a disminuir la calidad de vida de éste.

42
Los satisfactores pueden tener diversas características que abarcan un amplio
abanico de posibilidades, sin embargo, para dar una referencia, Max-Neef
establece a lo menos cinco tipos a saber:

1. Violadores o destructores: Son aquellos que al ser aplicados con la


intención de satisfacer una determinada necesidad, no sólo aniquilan la
posibilidad de su satisfacción en un plazo mediato, sino que imposibilitan
por sus efectos colaterales, la satisfacción adecuada de otras necesidades.
El atributo especial de estos es que siempre son impuestos.

2. Pseudos- satisfactores: son elementos que estimulan una falsa sensación


de satisfacción de una necesidad determinada. Estos generalmente son
inducidos a través de propaganda, publicidad u otros medios de persuasión.

3. Inhibidores: son aquéllos que por el modo en que satisfacen una necesidad
determinada, dificultan seriamente la posibilidad de satisfacer otras
necesidades. Estos suelen emanar de hábitos arraigados.

4. Satisfactores singulares: son aquéllos que apuntan a la satisfacción de una


sola necesidad, siendo neutros respecto de la satisfacción de otras
necesidades. Su principal atributo es que son institucionalizados.

5. Satisfactores sinérgicos: son aquellos que por la forma en que satisfacen


una necesidad determinada, estimulan y contribuyen a la satisfacción
simultánea de otras necesidades.

Al definir la relación existente entre las necesidades y sus satisfactores, surge la


inquietud de cómo dentro del concepto de Vivienda social se aborda el tema de
satisfacer los requerimientos necesarios para cada individuo, y comprender que no
solo atañe a cumplir necesidades de tipo fisiológicos (dormir, comer, reproducirse)
o de seguridad (protección, tranquilidad, orden, estabilidad).

43
Debe considerarse que:

“El espacio no es simplemente una relación métrica; son los seres humanos
los responsables de la dosificación y por lo tanto de las relaciones
abstractas que definen los objetos; su vínculo con el espacio es entonces un
vínculo con una realidad percibida subjetivamente, por lo mismo, el espacio
influye de manera importante en el comportamiento de la gente” (Max-Neef,
1993:47)

Por lo general, los aspectos más importantes de la vida de un hombre se


desarrollan en aquellos lugares en que se permanece una mayor parte de la
existencia (como podría ser la escuela, el trabajo, la vivienda).

Por tal motivo, las necesidades fundamentales propias al hombre se ven


directamente relacionadas al hábitat en el cual se desarrolla. Si éste tiene
características inadecuadas para el individuo, puede llegar a influir de forma
negativa en él.

Las necesidades no se “satisfacen” o no son “calmadas” de manera absoluta,


porque es el hombre quien le otorga un carácter de vivir y realizarlas de manera
continua y renovada. Con esto se quiere decir que es el satisfactor el que varía
con relación al ritmo de la historia, y además se diversifican de acuerdo a las
culturas, es decir de acuerdo al ritmo de las distintas historias.

44
2.3 RELACIÓN ENTRE POBREZA Y PRECARIEDAD HABITACIONAL.

Al hacer la relación entre pobreza y precariedad habitacional o la falta de ella, se


toma conciencia de la necesidad de producir viviendas adecuadas. La importancia
de producir este tipo de viviendas, radica en que es un elemento clave para
interrumpir el círculo vicioso de la pobreza. Sin embargo la desregulación del
mercado habitacional y de ordenación territorial en zonas urbanas es una de las
principales causas de la desigualdad, originando entre otras cosas, la ocupación
de terrenos expuestos a riesgos, la degradación del medio ambiente y el aumento
de la vulnerabilidad de los hábitat urbanos, lo que repercute en toda la población,
especialmente en los grupos vulnerables.

La vivienda y los servicios conexos deberían ofrecer protección frente a los


peligros para la salud, por el contrario los tugurios y los asentamientos precarios
se convierten, con frecuencia, en una amenaza para la salud y para la esperanza
de supervivencia. Es por tanto, indispensable conseguir condiciones de vida sana
para la población. (ONU, 1997).

En relación con las nueve necesidades fundamentales enunciadas por Max- Neef,
la vivienda debiera responder de forma directa a las necesidades de subsistencia,
protección, ocio e identidad. Esto quiere decir que la vivienda, como objeto físico,
por el sólo hecho de ser concebida con sus determinados recintos, debe dar
respuestas a otras necesidades.

Debe ser un lugar que permita la subsistencia de la familia en su interior, esto es


permitir satisfacer sus requerimientos fisiológicos como comer, dormir o
reproducirse. Además debe entregar un entorno vital y social para el desarrollo del
individuo.

45
Debe ser un medio que otorgue protección contra los agentes externos y
climáticos, importantes para otorgar seguridad a la familia.

El lugar de residencia debe permitir al habitante la posibilidad de satisfacer la


necesidad de ocio, otorgando espacios en dónde la privacidad y la posibilidad de
divagar y de abstraerse sea posible.

Para efectos de este estudio, se plantea que la vivienda, el contexto inmediato en


el cual se inserta y el medio ambiente al cual pertenece, necesitan de una
interacción entre ellos, para poder comprender las diversas realidades que ofrece
un determinado contexto o grupo social y cultural dentro de nuestro país. Así,
podrá entregarse una respuesta sensible frente a la demanda, no sólo de carácter
habitacional, sino la de un sistema en donde la persona pueda desarrollarse y
satisfacer la mayor cantidad de requerimientos que le sean necesarios. Esto es,
tanto al interior de la vivienda como al exterior de ésta.

Generalmente al hablar de vivienda social, el concepto se asocia a la vivienda


entendida como aquélla unidad que ofrece protección, o que responde a las
necesidades urgentes de cobijo y de tener un lugar propio.

Sin embargo, la vivienda trasciende el mero objeto físico que a menudo se


denomina con el sustantivo “casa”. La vivienda en cierto modo es también la
expresión humana, en conductas y obras, de las formas en que se realiza la vida
(Sepúlveda et al, citado en Coudeu; 2000).

46
CAPITULO III

“VIVIENDA Y SATISFACCIÓN RESIDENCIAL COMO FACTOR


DETERMINANTE EN LA CALIDAD DE VIDA.”

A partir de la visión de diferentes autores, el siguiente capítulo pretende dar a


conocer la problemática habitacional de los asentamientos populares urbanos, y
como las soluciones implementadas han implicado la existencia de espacios
segregados socialmente en la periferia de la ciudad.

Además se expondrá la implicancia que tiene la vivienda como factor fundamental


en el desarrollo óptimo de los grupos sociales, pues la vivienda no sólo indica el
grado de bienestar, sino que además, permite determinar en que medida una
sociedad ha alcanzado cierto nivel de desarrollo y calidad de vida para el conjunto
de sus habitantes.

Por último se abordará el concepto de satisfacción residencial y como este incide


en la calidad de vida de las familias populares urbanas.

3.1 ASENTAMIENTOS HUMANOS Y SEGREGACIÓN RESIDENCIAL.

Debemos referirnos en primer lugar a la incidencia que tiene el espacio territorial


en el desarrollo social del individuo. En este sentido, un estudio realizado por la
CEPAL plantea que:

“Se reafirma la importancia del espacio como poseedor de un significado y


no simplemente como la forma de cristalización de la sociedad sobre un
territorio determinado. El espacio como producción social, como relación
dialéctica entre sociedad-naturaleza, posee connotaciones sobre las formas
en las cuales los grupos sociales tienen pertenencia al mismo. No es, pues,
una dimensión vacía a lo largo de la cual los sectores sociales se

47
estructuran sino que posee un papel en la constitución de los sistemas de
interacción. Existe un carácter interactivo entre la sociedad y el espacio,
constituyendo un foco central de investigación la interconexión entre
relaciones sociales y estructuras espaciales” (Clichevsky, 2000:8).

Por tanto se deduce que la calidad de los asentamientos humanos es


indispensable para la satisfacción plena de las necesidades básicas de las
personas y familias, pues en la medida que el sujeto se desenvuelve
adecuadamente en su espacio, se potenciará a nivel individual, grupal y
comunitario. En consecuencia, consideramos que las condiciones adecuadas y
suficientes de habitabilidad son: una vivienda de calidad acorde a las realidades
culturales y un barrio dotado de la infraestructura y equipamiento comunitario
suficiente y adecuado para vivir, trabajar, relacionarse y trasladarse.

Esto posibilitaría un adecuado desarrollo de las capacidades personales,


familiares y comunitarias, favoreciendo procesos de integración social y
condiciones óptimas de calidad de vida. Por el contrario, la precariedad en las
condiciones de habitabilidad -a nivel familiar y comunitario- se constituye en un
factor que limita y dificulta el despliegue de capacidades de las personas y su
plena integración social, e incide directamente en la generación de pobreza y de
exclusión social.

En relación con lo anterior, en las ciudades más grandes del país se observan
situaciones de fuerte desintegración social y segregación espacial, además del
déficit en vivienda, infraestructura y equipamiento social y de servicios que aún
afecta a gran parte de los hogares en situación de pobreza (Sabatini; s/a).

Los sectores pobres son desplazados de las zonas con mejor infraestructura,
mayores servicios y menor riesgo ambiental. Las personas de menores ingresos
viven “tan lejos” que incluso han disminuido progresivamente sus posibilidades de
interactuar con sectores medios y altos. Zonas residenciales segregadas producen

48
también, segmentación en el sistema educativo y en los mercados laborales
locales. (Ibíd.)

En cuanto a la dimensión de lo ambiental y la pobreza urbana, Sabatini plantea


que:

“El principal problema ambiental de América Latina, por la cantidad de


población afectada, es justamente el vinculado al hábitat. Como todo
problema ambiental, el del hábitat expresa un desajuste o desequilibrio entre
una actividad humana y ciertos recursos físicos, sean naturales o
construidos. De tal forma, la pobreza no es sólo un problema económico o
uno social y cultural, sino ambiental: viviendas precarias sobre pobladas,
equipamientos vecinales y servicio de redes insuficientes o inexistentes,
lejanía a los centros urbanos de empleo y de servicios. El olvido de la
dimensión ambiental pone en evidencia cierto simplismo al abordar el
estudio de la pobreza urbana”. (Sabatini; s/a: 54)

Además agrega que:

“El medio ambiente de las áreas precarias no sólo está caracterizado por la
deficitaria situación habitacional, sino también por ser punto de encuentro y
de relaciones entre grupos diversos, constituyendo una base de movilidad
social e integración social para los más pobres. También es innegable,
desde una perspectiva más “micro”, que la posesión de un sitio y una
vivienda en un barrio con los equipamientos mínimos, con una estructura
desarrollada de relaciones económicas, de solidaridad y ayuda mutua y
relativamente cercano a los centros de empleos y servicios de nivel
metropolitano, constituye una vía posible de progreso familiar”. (Ibíd; s/a:
55.)

49
La vivienda y el entorno próximo dónde está se ubica suponen uno de los
espacios donde las personas pasan la mayor parte de su tiempo o, al menos,
donde transcurren sus experiencias más vitales, tratar de analizar las relaciones
entre este espacio y el comportamiento humano con el fin de conocerlas y
mejorarlas, es tratar de mejorar, en definitiva, la calidad de vida de los individuos.

3.2 CONTEXTUALIZACIÓN DE UNA VIVIENDA ADECUADA

Desde la aprobación de la Declaración Universal de Derechos Humanos en 1948,


el derecho a una vivienda adecuada se ha reconocido como uno de los
componentes importantes del derecho a un nivel de vida apropiado. Todos los
gobiernos sin excepción tienen algún tipo de responsabilidad en el sector de la
vivienda, como demuestran la creación de ministerios de la vivienda u organismos
estatales análogos, la asignación de fondos al sector de la vivienda y las políticas,
programas y proyectos de todos los países. (Hábitat II; 1996)

El suministro de vivienda adecuada a todas las personas no sólo exige medidas


por parte de los gobiernos sino de todos los sectores de la sociedad, incluido el
sector privado, las organizaciones no gubernamentales, las comunidades y las
autoridades locales, así como las organizaciones y entidades asociadas de la
comunidad internacional. En un contexto global de creación de condiciones
propicias, los gobiernos deben adoptar medidas apropiadas a fin de promover,
proteger y velar por el logro pleno y gradual del derecho a una vivienda adecuada.

La vivienda para que sea adecuada, no sólo debe proteger a sus habitantes del
exterior, sino que además debe disponer de un lugar privado, espacios suficientes,
accesibilidad física, ofrecer seguridad en su tenencia y del medio ambiente,
estabilidad, durabilidad en su estructura, iluminación, calefacción y ventilación
suficiente, una infraestructura básica adecuada que incluya servicios de
abastecimiento, de agua, saneamiento y eliminación de desechos, todos estos son
factores determinantes en la calidad de vida, del medio ambiente, del

50
emplazamiento adecuado, el acceso al trabajo y servicios básicos a un costo
razonable. (Ibíd.)

Una vivienda adecuada, incluye además los terrenos donde se construyen o


construirán, las redes de urbanización mínima interna al loteo (agua potable y
eliminación de excretas) y sus respectivas conexiones domiciliarias, las redes y
conexiones de energía eléctrica, la solución de la evacuación de aguas lluvias,
pavimentación, iluminación, arborización de calles, construcción de áreas verdes,
espacios de recreación para niños y jóvenes y en general todas aquellas obras
contenidas en la legislación como parte del estándar mínimo en la construcción de
la vivienda. La carencia de servicios básicos adecuados, componente esencial de
la vivienda, menoscaba gravemente la salud humana, la productividad y la calidad
de vida, particularmente en el caso de las personas que viven en condiciones de
pobreza. (Ibíd.)

Por lo tanto se entenderá por vivienda:

“Al sistema integrado que acoge a la familia, por el terreno, la infraestructura


de urbanización y de servicios, y el equipamiento social- comunitario; todo
esto dentro de un contexto cultural, socioeconómico, político y físico
ambiental. Al mismo tiempo ello tiene su manifestación en diversas escalas
o lugares, esto es: localización (urbana o rural), barrio, conjunto
habitacional, entorno y unidades de vivienda. Sus diversos atributos se
expresan en aspectos funcionales, espaciales, formales (estéticos y
significativos), materiales y ambientales”
(Haramoto; 1994: 19).

51
La casa como el barrio han sido estudiados desde dos perspectivas: una física,
que correspondería a los aspectos de equipamiento y servicios; y otra social, que
haría referencia a las redes sociales que se establecen tanto en las áreas
compartidas de la vivienda como en el barrio.

Por otra parte, Amérigo señala que se puede hablar de tres niveles de análisis
distintos: la casa, el barrio (la palabra barrio se utiliza en el mismo sentido que
vecindario) y los vecinos, siendo esta última la dimensión social que subyace a los
otros dos.

Por ambiente residencial, entonces, se entiende no sólo la vivienda en sus


estrictas dimensiones, sino también el espacio próximo – físico y social- donde se
ubica y donde el sujeto realiza gran parte de sus actividades cotidianas (Amérigo,
1995).

Por lo que respecta a las dimensiones de la vivienda, no solo abría que tener en
cuenta el espacio interior, privado, de la misma, sino también aquellas zonas
inmediatamente próximas, semipúblicas, tales como el patio, jardín o incluso la
acera. Éstos son tan relevantes en determinados estatus socioeconómicos por las
percepciones que conllevan, ya que pueden variar considerablemente en función
de variables sociales y culturales.

Por lo tanto el estatus de bajo nivel económico, considera que el espacio


inmediato a la vivienda, en principio público, es en muchas ocasiones considerado
como propio. Lo que para unos es público, para otros es completamente privado,
lo que puede dar origen a conflictos en el uso del espacio

El barrio suele ser considerado como una zona intermedia entre el macro y el
microbarrio, comprendiendo un área más o menos amplia próxima a la vivienda
del individuo, que provee a éste de una serie de servicios, y donde se establecen
lazos amistosos con las personas que también lo habitan. (Ibíd.)

52
En función de lo recién expuesto, podría entenderse como barrio el área más
próxima a la vivienda en la que existen determinados servicios y equipamientos
tales cómo salud, recreativos, comerciales, culturales, religiosos, etc. De tal forma
que el individuo pueda desplazarse fácilmente a la mayoría de ellos, entre los que
existe una relación de mutua interdependencia, determinada por las actividades
que en ellos se realizan. Por otra parte, es una zona que permite el
establecimiento de redes sociales entre sus habitantes los cuales poseen un cierto
sentido de pertenencia al mismo.

La autora señala que ninguna de las definiciones hace referencia al área


geográfica que lo delimita, puesto que este aspecto viene determinado por la
percepción del sujeto y, fundamentalmente, por su sentido de pertenencia al
barrio. En consecuencia, la dimensión considerada como barrio no tiene una
superficie determinada, sino que ésta varía de sujeto a sujeto, el sentido de
pertenencia es una característica inherente al concepto de barrio, desde la
perspectiva que aquí se considera. Por otra parte, los vecinos serían definidos
como la dimensión social que subyace tanto al concepto de casa como al de
barrio. El ambiente residencial del individuo está caracterizado por atributos no
sólo de carácter físico sino también de carácter social que se podrían agrupar
entre los tres niveles de análisis vistos anteriormente.

A partir del concepto de lugar, utilizado por Canter, se entiende a éste último
como:

“Una relación inseparable entre el habitante y su hábitat, es decir entre la


dimensión psicosocial y la físico- espacial”. (Canter citado en Haramoto,
1994:21).

53
Además el autor establece tres niveles o escalas territoriales que incluye un
conjunto residencial, siendo éstos, desde un punto de vista sistémico, el micro-
sistema, en el que se da la relación entre la familia y la vivienda; el mesosistema
donde ocurre la relación entre los vecinos y el entorno inmediato a la vivienda; y el
microsistema, que incluye a la comunidad en relación al conjunto residencial
propiamente tal. Todo esto se sitúa dentro de un contexto socio- físico mayor con
el que los sistemas interactúan. (Canter citado en Haramoto, 1994).

“En los hábitats residenciales, la interrelación referida al ámbito social y


espacial, ocurre en tres niveles o escalas: la vivienda, el entorno y el
conjunto habitacional. Desde la perspectiva del lugar, cada uno de estos
niveles incluye interrelaciones necesarias que, en el caso de la vivienda, son
con la familia (nivel micro- sistema), en el entorno, con los vecinos
inmediatos (nivel meso-sistema) y en el conjunto habitacional, con la
comunidad que lo habita (nivel macro- sistema)” (Haramoto; 1994:21).

Además Haramoto plantea que todo sistema, como lo constituye un conjunto


habitacional, se inserta en un contexto mayor con el cual interactúa y tiene una
mutua dependencia y que, en este caso particular, tiene dimensiones sociales,
culturales y económicas por un lado y; dimensiones físico espaciales, territoriales y
ambientales por el otro. Esta relación entre contexto y sistema puede afectar
fuertemente la calidad y satisfacción de éste último, como resulta ser por ejemplo,
la localización de las viviendas básicas dentro de las ciudades y otros
asentamientos urbanos. (Ibíd.)

54
3.3 SATISFACCIÓN RESIDENCIAL Y CALIDAD DE VIDA

Por una parte, es posible distinguir entre aquellas definiciones que subrayan el
aspecto afectivo de la satisfacción residencial, considerando a ésta como:

“La gratificación o el placer que se deriva de habitar un lugar concreto,


como un sentimiento positivo que se posee hacia el entorno residencial”. En
este sentido, el concepto de satisfacción residencial es tratado desde el
punto de vista del afecto, es de hecho un sentimiento o una respuesta
emocional. (Amérigo; 1995:54).

Amérigo plantea que:

“La satisfacción residencial es considerada un resultado afectivo, una


respuesta emocional o una consecuencia de carácter positivo que proviene
de establecer comparaciones entre el ambiente residencial y la propia
situación del sujeto. Todo ello considerado en un proceso cíclico y
dinámico, en el que el sujeto se va adaptando a cada situación residencial
concreta” (Ibíd.; 1995: 55).

Haramoto, por otra parte señala que la satisfacción residencial es:

“Una evaluación subjetiva que un sujeto realiza respecto a la adecuación


entre sus expectativas, sus posibilidades y un objeto o situación”.
(Haramoto; 1994:19).

55
La satisfacción residencial, entonces, se entiende como:

“Un fenómeno psicológico que permite organizar y otorgar sentido a los


estímulos o eventos y sucesos presentes en el ambiente que nos rodea. La
forma en que se percibe el ambiente determina, en gran medida, las
conductas y actitudes ambientales” (Moyano en Haramoto, 1994: 19).

Por tanto, la satisfacción residencial está dirigida a dos ámbitos: el espacial y el


social. Las características del espacio de las viviendas, el barrio y de relación
entre distintas comunidades de los diversos conjuntos residenciales con su
sistema urbano, impondrán una serie de limitaciones y potencialidades para el
desarrollo de la vida.

“La evaluación que se hace del entorno, más que una interpretación
detallada del mismo, es una respuesta global y afectiva, fuertemente influida
por imágenes ideales, las cuales son subjetivas por naturaleza”. (Rapoport
citado en Haramoto; 1994: 20).

La “calidad residencial”, que forma parte del concepto más amplio “calidad de
vida”, es el modo más específico para enfrentar lo distintivo de la vivienda
(familia), su entorno (vecinos) y su agrupación (comunidad); pudiendo entenderse
como la percepción y valoración que diversos observadores y participantes, entre
ellos los beneficiarios, le asignan a los atributos y propiedades de los
componentes de un conjunto habitacional en sus interacciones mutuas y con el
contexto donde se insertan, estableciendo distintas jerarquizaciones de acuerdo a
variables esencialmente de orden social, cultural, económico y político. (Haramoto,
1994).

56
Existe en la vivienda, su entorno y su agrupación ciertas características que
pueden ser consideradas como atributos objetivos y subjetivos posibles de
cualificar o calificar. Estos atributos conforman un numeroso y variado conjunto de
características, aspectos o factores posibles de estimar como indicadores de
calidad. Dichos atributos no pueden ser considerados sólo aisladamente, sino en
su relación mutua dentro de un conjunto estructurado y jerarquizado. La estructura
de relaciones no es universal ni permanente, dependiendo de cada situación en el
contexto en que se da. Por lo tanto no existe una calidad única; ni siquiera para
ciertos tipos específicos de vivienda, como es el caso de la vivienda de interés
social, sino que está condicionada finalmente por la satisfacción que ofrezca a sus
beneficiarios, ya sea individual, familiar o socialmente considerados. (Ibíd.).

La calidad no depende exclusivamente de las características objetivas que se


manifiestan como atributos de la vivienda, entorno o agrupación, sino más bien a
la forma de percepción y valoración de éstos de parte del beneficiario como
individuo o grupo humano, de acuerdo a sus necesidades y aspiraciones que
definen un modo específico de apreciar su calidad de vida. La satisfacción
residencial es una de las dimensiones de la calidad residencial, siendo esta última
de carácter más amplio por incluir tanto sus dimensiones objetivas como su
dimensión subjetiva desde la perspectiva de los residentes y de otros actores
especialistas en el tema. En este sentido, la satisfacción residencial incluye antes
que nada la dimensión subjetiva bajo la perspectiva del beneficiario. Sin embargo,
esta apreciación puede ser insuficiente, por cuanto su juicio puede estar
contaminado por situaciones contingentes que pueden cambiar en el día de
mañana o por una incapacidad para enjuiciar aspectos que no conoce o no
domina. Esta restricción se supera en la medida que el juicio del beneficiario se
complementa con el del experto. La inclusión de una dimensión objetiva en la
información proporcionada por el beneficiario puede no corresponder en su
esencia a la satisfacción que le produce. Por ello se estima necesarios contar con
la información cuantitativa y cualitativa en un enfoque complementario entre
opiniones de residentes y de expertos (Ibíd.).

57
CAPÍTULO IV

CAPITAL SOCIAL, REDES SOCIALES Y PARTICIPACIÓN SOCIAL

En el presente capítulo, se abordan conceptos tales como, capital social, redes


sociales, participación social; éstos como componentes y recursos básicos que
permiten a los sujetos y sus respectivas familias incorporarse en la dinámica de
esta sociedad, en tanto organizaciones, agrupaciones y acceso a recursos y
habilidades propias que les posibiliten superar condiciones de pobreza y exclusión
social.

4.1 CAPITAL SOCIAL

Sin duda, el capital social se ha convertido en un tópico de debate para diversos


intelectuales y personajes interesados en esta materia, ya que a través de su
comprensión, se vislumbra la definición y proyección de este término en cada
individuo de esta sociedad, los cuales en conjunto, contribuyen a la creación de
capacidades que promueven, efectivamente, mejorar la confianza en sí mismos y,
por ende, la participación y asociación, tanto en el plano familiar como
comunitario, para así generar situaciones favorables respecto a su calidad de vida
y las relaciones sociales establecidas con su entorno.

CEPAL define capital social como:

“La unión en la cual existen relaciones socialmente estrechas. De tal modo,


se centra en aspectos de coexistencia heredados o creados como resultados
de compromisos para toda la vida y un contacto personal habitual. Este
puede caracterizarse por intensos sentimientos de conexión, que pueden
incluir sentimientos de preocupación, afecto e interés por el otro como los
que existen entre los miembros de una familia, en las parejas

58
comprometidas, o bien, los miembros de una minoría oprimida”. (CEPAL,
2003:58)

Así, a través de la utilización del capital social y el uso de las redes sociales, se
busca que las personas de más escasos recursos logren superar situaciones de
dependencia y logren confianza en sí mismos, generando iniciativas propias que
les permitan mejorar su situación de pobreza actual.

Según Bourdieu:

“El capital social está constituido por la totalidad de los recursos


potencialidades o actuales asociados a la posesión de una red duradera de
relaciones más o menos institucionalizadas de conocimiento y
reconocimiento mutuos. Expresados de tal forma, se trata aquí de la
totalidad de recursos basados en la pertenencia a un grupo. El capital social
que poseen los miembros individuales del grupo les sirve a todos,
conjuntamente, como respaldo, amén de hacerlos -en el sentido más amplio
del término- merecedores de crédito. En la práctica, las relaciones de capital
social sólo pueden existir sobre la base de relaciones de intercambio
materiales y/o simbólicas, y contribuyendo además, a su mantenimiento”.
(Bourdieu en Bahamondes, 2004:50)

De esta forma, se evidencia que el capital social que posee cada individuo,
constituye una herramienta importante y, también, viable que favorece la
aceleración mancomunada de un proceso de desarrollo social relevante, tanto en
términos cualitativos cómo cuantitativos.

59
Asimismo, el concepto de capital social fue incorporado a las ciencias sociales por
James Coleman. Éste, manejó el concepto para describir un recurso de individuos
que emerge de sus lazos sociales:

“Aludiendo a la capacidad de las personas a trabajar en grupo, definiendo el


concepto en sentido amplio, es decir, en todas las situaciones en que la
gente coopera para lograr determinados objetivos comunes, sobre la base
de un conjunto de normas y valores informales compartidos”. (Coleman;
2005: 13)

Es así, como el capital social se relaciona directamente con las capacidades,


habilidades y potencialidades de todo sujeto para enfrentar situaciones difíciles y
cotidianas dentro del espacio social, como lo es la pobreza. Actualmente,
convenimos en que el capital social es decisivo para el progreso y el bienestar de
toda sociedad, permitiendo sobrellevar y superar situaciones complejas que se
presentan en la cotidianeidad de todo sujeto, familia y comunidad.

En este sentido, la perspectiva del capital social permite colocar en evidencia, los
efectos favorables que pueden proyectarse a través del uso de esta significativa
orientación de la realidad y práctica social.

En consecuencia, es posible señalar que la posesión de capital social, por parte


de todos los individuos es favorable, tanto en términos individuales como sociales
ya que contribuye al progreso de la sociedad y al desarrollo de auténticos valores
éticos y sociales en pro de las próximas generaciones.

60
4.2 REDES SOCIALES

La pobreza es un fenómeno complejo, debido a lo cual existen diversos modos de


definir prácticas sociales que involucren la asociación de personas con el objeto
de compartir recursos y subsistir a través de los mismos.

Asimismo, la participación de los sujetos y familias en redes sociales no sólo


implica la necesidad de conseguir recursos a través de éstas, sino que también,
establecer vínculos sociales y económicos que permitan una relación a largo plazo
de beneficio mutuo entre las partes que involucran la red.

La noción de red social implica un proceso de construcción permanente, tanto


individual como colectivo. Es un sistema abierto, multicéntrico, que a través de un
intercambio dinámico entre los integrantes de un colectivo (familia, equipo de
trabajo, barrio, organización, tal como la escuela, el hospital, el centro comunitario,
entre otros) y con integrantes de otros colectivos, posibilita la potenciación de los
recursos que poseen y la creación de alternativas novedosas para la resolución de
problemas y la satisfacción de necesidades. Cada miembro del colectivo se
enriquece a través de las múltiples relaciones que cada uno de los otros
desarrolla, optimizando los aprendizajes al ser éstos socialmente compartidos.
(Dabas; 1998)

Actualmente, se distingue la red social como los provechos que se pueden


conseguir por medio de la participación activa en la organización. Las redes
preceden a cualquier tipo de intervención; no se contraponen necesariamente con
la organización, sino que pueden ser pensadas, en tanto sistemas de relaciones
que construyen significados en la interacción. (Ibíd.)

61
Es necesario destacar, que las redes sociales componen un significativo escenario
que permite generar relaciones de confianza, solidaridad y colaboración, puesto
que es posible rescatar recursos afines, en pro de los sujetos que integran dicha
red, a fin de constituir relaciones de intercambio y reciprocidad. Asimismo, es
posible, una retroalimentación de información relevante y prácticas sociales
comunes que permitan, naturalmente, fomentar un verdadero sentido de
pertenencia y confianza social para los sujetos que conforman la red.

Otro enfoque importante es el que plantea Luhmann (1990), no precisamente


respecto al concepto de red social, sino que a cómo se entiende el contexto
socioeconómico dentro del cual se desenvuelve toda red social. Este plantea que
los sistemas no sólo se orientan ocasionalmente o por adaptación hacia su
entorno, sino de manera estructural, y no podrían existir sin el entorno.

Entonces, este enfoque nos remite a comprender que el individuo no existe por sí
mismo, sino que por el contrario, necesita y depende de su entorno social para
poder desarrollarse integralmente, y conseguir los recursos necesarios para
subsistir. Es así, como aparece el concepto de red social, anteriormente
profundizado, en cuanto a los vínculos y asociaciones externas que el ser humano
establece para desarrollarse óptimamente, tanto en términos de recursos, como
potencialidades.

De esta forma, resulta de vital importancia fomentar la creación, organización y


utilización de las redes sociales a las cuales pueden acceder dichos sujetos y sus
respectivas familias, puesto que posibilitan recursos, de tipo humano, monetario,
material, etc., a través del cual se relacionan instituciones, organizaciones,
personas y familias en beneficio de objetivos y proyectos compartidos.

62
4.3 PARTICIPACIÓN SOCIAL

Respecto al tema de la participación social, es necesario mencionar las


implicancias de este relevante fenómeno social, el cual cruza todos los sectores
de la sociedad.

En primer lugar, Hopenhayn ofrece un aporte sustancial en torno al tema de la


participación social, el cual hace referencia a las principales motivaciones que
facilitan o impiden la participación social de las personas dentro de su comunidad
(Hopenhayn, s/a)

El autor asevera que las motivaciones más diversas subyacen a la voluntad de


participar. Es así que los cuatro tipos de motivaciones que considera a
continuación, son los suficientemente comprehensivas como para poder remitir a
ella un espectro muy amplio de motivaciones concretas; por tanto no agota el
“universo motivacional” que mueve a las personas a participar. (Ibíd.)

Las motivaciones que el autor destaca son las siguientes:

Mayor control sobre la propia vida: Ganar control sobre la propia situación y el
propio proyecto de vida mediante la intervención en decisiones que afectan el
entorno vital en que dicha situación se desenvuelve. En la medida en que
participar supone el poder de influenciar decisiones que afectan mi propia vida, el
deseo de participar supone mi voluntad de ejercer mayor control sobre procesos
que afectan el entorno en el cual busco satisfacer necesidades, desarrollar
capacidades y actualizar potencialidades.

Esto significa en último término, ser menos “objeto de decisiones en las que no
intervengo y que sólo conozco por los efectos que sólo producen en mí, y ser más
“sujeto” o protagonista en el proceso colectivo en el que tales decisiones se
desarrollan.

63
Mayor acceso a bienes y servicios: Acceder a mejores y mayores bienes y/o
servicios que la sociedad está en condiciones de suministrar, pero que por algún
mecanismo institucional y estructural no suministra. Esta motivación consiste en
ampliar el campo en el que yo puedo exigirles a los otros; en este caso, mi
capacidad de intervenir en las decisiones que afectan mi situación se convierte en
capacidad para ser pesar mis demandas y expectativas socioeconómicas sobre
deliberaciones que afectan la distribución social de bienes y/o servicios. A través
de la participación, se busca optimizar el acceso a bienes y servicios disponibles,
o bien, presionar contra obstáculos estructurales o institucionales.

Mayor integración a procesos: Integrarse a procesos de desarrollo en los cuales


los sectores excluidos se constituyen en el chivo expiatorio de sistemas que,
muchas veces, producen más marginalidad de la que disuelven.

El deseo de integrarse a procesos colectivos es, inversamente, el deseo de


escapar de la “maldición de la exclusión”, pero la exclusión también es
consecuencia de procesos societales excluyentes. De este modo, la integración
individual a tales procesos puede, no obstante, perpetuar aspectos estructurales e
ideológicos de un estilo de desarrollo excluyente.

Mayor autoestima: Aumentar el grado de autoestima mediante un mayor


reconocimiento, por parte de los demás, de los derechos, las necesidades y las
capacidades propias. La participación es buscada como mecanismo de ratificación
social para acrecentar la confianza en sí mismo. En la medida en que mis
opiniones son tomadas en cuenta en la toma de decisiones, y que mis iniciativas
aportan a gestiones colectivas de las cuales me beneficio yo y se beneficia la
comunidad a la cual pertenezco, valorizo mi aporte y, en consecuencia, me
valorizo como ser social. A medida que introyecto el reconocimiento social de mis
capacidades y facultades, incremento mi autoestima.

64
Ninguna de las motivaciones señaladas excluye a las restantes. Sin embargo,
todas se remiten a una motivación última que compromete la existencia humana
como tal, a saber: La voluntad de cada cual de ser menos objeto y más sujeto. Por
otro lado, es a la luz de esta motivación fundamental que podremos delimitar el
concepto de participación con mayor precisión y con implicancias valorativas
menos equívocas.

El criterio es simple: La participación tiene sentido cuando redunda en


humanización, es decir, cuando la población involucrada en el proceso en cuestión
libera potencialidades previamente inhibidas, deja de ser mero instrumento u
objeto de otros, se convierte en “protagonista de sí mismo en tanto ser social.
(Ibíd.)

Es así que la participación social, responde a un conjunto amplio de necesidades


humanas, tales como: la subsistencia, la comunicación, la afectividad, la
creatividad, la identidad y la protección. En tales condiciones (deseables, ideales y
emergentes) la participación se convierte en un ejemplar actualizador de
potencialidades. (Ibíd.)

El aporte sustancial hecho por Hopenhayn respecto al tema en cuestión, nos


conduce a una reflexión necesaria acerca de los cuatro tipos de motivaciones que
inciden, determinantemente, en el grado de participación social que presentan los
distintos sujetos sociales. Es decir, cuando estas motivaciones se hacen presentes
en las conciencias de los sujetos, se logra por consiguiente, el interés en participar
en algún tipo de instancia ya sea de tipo cultural, comunitaria, deportiva, etc.,
dentro o fuera de su comunidad. De lo contrario, cuando los sujetos no
manifiestan tales motivaciones, es probable que sus intenciones en participar en
tales instancias, sean escasas o completamente nulas.

65
En cuanto a la participación, Hopenhayn analiza los elementos determinantes
(motivaciones) que posiblemente explican, la presencia de un alto o bajo grado de
participación social de los sujetos en determinados contextos y circunstancias; no
obstante, la necesidad de sentido de pertenencia al territorio de residencia,
también nos da cuenta de este fenómeno.

De esta forma:

“El sentido de pertenencia (identidad) de los sujetos radica menos por su


pertenencia a una cultura, clase o a una nación que en la forma en que
articulan estrategias de vida en su entorno inmediato. Este entorno
inmediato de la vida cotidiana está compuesto por un espacio, y por un
tiempo o un ritmo dictado por el tipo de actividades que realizamos y la
forma de organizarlas”. (Ibíd.; s/a: 17)

La identidad de los sujetos con respecto a su territorio, es fundamental, para


explicar la posible existencia de una alta o baja participación social en contextos
específicos, ya que ella implica un grado de reconocimiento de los sujetos con su
localidad, que es común a todos, y que por consiguiente, involucra una historia,
elementos, necesidades e intereses similares entre los miembros y, que en la
medida de que sean compartidos, nos estaremos refiriendo a un alto grado de
sentido de pertenencia de ellos con su territorio, lo cual moviliza sus capacidades
y acciones para participar en instancias comunitarias que satisfagan no sólo las
necesidades e intereses individuales, sino que, y principalmente, las del conjunto
de la comunidad. De lo contrario, las motivaciones de participación social se ven
seriamente disminuidas.

66
La participación social combina dos funciones que antes permanecían divorciadas:
Por un lado, la organización y movilización colectiva para presionar al poder
central en torno a demandas de bienes y servicios; por otro lado, la organización
comunitaria para producir o gestionar bienes y servicios desde y para la
comunidad. De este modo, se va generando un estilo de participación que
combina la búsqueda de mayor presencia a escala macro, con la búsqueda de
mayor protagonismo a escala micro. La participación social se convierte, con ello,
en el punto de inflexión entre lo político y lo individual, lo comunitario y lo público,
la subjetividad y la socialidad. (Ibíd.) Actualmente, se otorga gran importancia a la
participación social de los individuos, como medio de integración clave a los
procesos sociales, políticos, económicos y culturales de la sociedad. Gran parte
de los organismos internacionales, están adoptando la participación social como
estrategia de acción, con el objeto de favorecer un mayor desarrollo social de los
países, en términos de equidad y democracia.

En las sociedades latinoamericanas se está produciendo un crecimiento continuo


respecto al tema de la participación social, ya que la población demanda
participar, como medio que les permita insertarse en los asuntos competentes de
su comunidad y, así, reivindicar derechos que les corresponden. Es así, como en
la participación comunitaria puede desarrollarse recursos y potencialidades de
gran consideración, a fin de obtener logros significativos y al mismo tiempo
mejorar la calidad de vida de todos los sujetos involucrados.

Es posible destacar que la participación pretende modificar, por medio de la


participación real y activa, las estructuras y procesos de las diversas instituciones,
a fin de adecuarlos mejor a los intereses de la totalidad de sus miembros. Además
se destaca que los aspectos relevantes de la participación, es la capacidad de
generar autoestima en la sociedad, puesto que el sentimiento arraigado de valor
propio, capacidades y potencialidades individuales representan, también,
confianza social y beneficios substanciales para todo sujeto, familia y comunidad.

67
CAPÍTULO V

“PARTICIPACIÓN POLÍTICA Y CIUDADANA COMO EJES FUNDAMENTALES


EN EL CAMBIO SOCIAL”

Existe un amplio conjunto de factores sociales, culturales, políticos y económicos


que inciden directamente en las actividades, proyectos y aspiraciones que
desarrollan los sujetos en esta sociedad, ya sean favorables o no, dependiendo
del nivel de oportunidades que estos sujetos poseen dentro de su entorno social
próximo, los cuales asumen mayor o menor influencia en dichas actividades.

Es así, como se analizarán desde las perspectiva de diferentes autores, la


importancia de estos conceptos, entendidos como recursos sociales de los cuales
dispone todo sujeto y que además de permitirle insertarse en su contexto social,
económico y cultural.

5.1 PARTICIPACIÓN POLÍTICA

La participación política hace ya algún tiempo esta cada vez más baja, las últimas
generaciones pierden credibilidad frente a las instituciones que ostentan el poder.
Los personeros que se dedican a la política aparecen solo en tiempos de
elecciones, y siempre son los mismos rostros y las mismas propuestas, los
partidos políticos que apuntan a un eje más igualitario son aun poco consistentes
en relación a un país que se encuentra en pañales respecto del término de la
dictadura y la búsqueda de justicia e está cada vez más inmerso en el sistema
capitalista.

68
Así lo señala Figueroa:

“La participación como soporte de la democracia está en crisis: la


permanencia de enclaves autoritarios, la debilidad de la sociedad civil como
actor de la vida nacional, la preeminencia del mercado, los débiles
mecanismos de participación, nos llevan a sostener que estamos aun lejos
de la construcción de una democracia verdadera” (Figueroa, 2001: 10)

A ello se agrega que: "Gran parte de las tensiones en la acción colectiva


resultan del cambio en las condiciones estructurales de la sociedad chilena.
La implantación de una economía de mercado, junto al fin del rol integrador
del Estado, han hecho de las prácticas reproductivas un requisito
insoslayable en la vida diaria de las familias asalariadas" (Espinoza en
Figueroa; 2001: 10).

Así mismo para las autoridades, la participación política se reduce a épocas de


elecciones, por tanto, la participación electoral se transforma en la forma primaria
de participación política y de participación en general. Si se revisa la historia
democrática de Chile, probablemente encontremos una serie de atributos que
hacen considerar que nuestro país fue un ejemplo para el mundo en desarrollo,
hasta el quiebre de la democracia por supuesto.

La democracia política entonces debiera profundizarse en una democracia social,


en la que las personas participan, además del plano político tradicional, en las
decisiones que les conciernen más directamente, en todos niveles y más
específicamente en el plano social y económico y cultural.

69
Este complemento se produce entonces, por la integración de la comunidad a
nivel individual y colectivo. Por tanto, la participación en sentido amplio forma parte
de las bases mismas de expresión de la persona y de la concepción de
democracia (Figueroa, Ibíd.)

Un democracia auténtica se refiera a que las materias socioeconómicas sean


objeto de una decisión concertada más que impuesta, lo cual requiere de un
diálogo institucionalizado entre el Estado y los diferentes actores sociales, como
de estos últimos entre sí, intercambiando sus puntos de vista.

La adopción de un sistema amplio de participación por parte del Estado, tanto en


el orden exclusivamente político, como en el orden socioeconómico, actúa como
un estimulante de las relaciones entre los diferentes grupos, entre autoridades y
agentes activos; agilizando de esta manera los mecanismos sociales en la toma
de decisiones y contribuyendo así a enmarcar y a disminuir las tensiones o
conflictos sociales, pues en la medida que la ciudadanía tiene incidencia en las
cuestiones socioeconómicas y culturales que les afectan, el descontento en la
población disminuye.

“El proceso por el cual las personas situadas organizadamente en


estructuras democráticas y representativas tiene acceso al poder como
copartícipes responsables de la conducción de sus propios problemas,
constituye una etapa importante en el proceso cuyo objetivo es la
dignificación plena de la persona humana y la construcción de una
democracia política social y económica” (Figueroa; Ibíd:12).

Situaciones como la baja inscripción de jóvenes en los registros electorales


muestra cómo este ejercicio básico de ciudadanía o la primera forma de
participación en el ámbito político, está cada vez más desacreditado. De igual
modo, la militancia en partidos políticos oscila entre 5,8% según encuesta
“Participa” en 1994, y un 2% en 1996. (Encuesta Participa en Figueroa, Ibíd.)

70
Vemos entonces que la participación política ha descendido considerablemente en
relación a los años 60 y 70. Este panorama, nos obliga a cuestionar el
debilitamiento producido en esta materia y la desacreditación de los mecanismos
electorales y del sistema de partidos políticos, que no logran dar respuesta a las
demandas de la base social. En tal sentido, se ha producido un retroceso
importante en relación a los avances alcanzados en décadas anteriores.

5.2 PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN POLÍTICAS PÚBLICAS

En segundo lugar, tal y como lo plantea la División de Organizaciones Sociales


(DOS) de la Secretaría General de Gobierno, entidad que tiene el tema de la
participación social como uno de sus ejes centrales:

“La Participación es concebida como un valor, una dimensión fundamental


de todo sistema democrático. Por lo tanto, no sólo nos coloca un propósito
sino también que orienta nuestra acción cotidiana. Además señala que la
participación es el proceso de intervención de la sociedad civil (individuos y
grupos organizados) en las decisiones y acciones que los afectan
(SEGEGOB, 2004:13).

Por lo tanto es necesario abordar la participación ciudadana, a modo de


complementar la visión expuesta anteriormente, ya que ambas se relacionan con
acciones realizadas por la ciudadanía (organizada o no) en cuestiones que la
involucran.

La participación ciudadana en políticas públicas está entendida como el proceso


de intervención- interlocución, diálogo, cogestión o decisión- entre la sociedad civil
(ciudadanos /as u organizaciones) y los/as funcionarios/as públicos, en función de
la tarea específica que realiza la institución pública, para el ejercicio de sus
derechos ciudadanos. (Ibíd.)

71
Por tanto, para que ocurra participación se debe considerar que es un proceso,
que los grupos o las personas individuales pueden intervenir en las acciones
públicas, que es necesario que el sector público tenga la apertura, genere la
información y establezca espacios y mecanismos que acojan las preocupaciones,
necesidades y propuestas provenientes de la ciudadanía, que es necesario tener
una ciudadanía que se involucre en las cuestiones públicas, con organizaciones
fuertes que representen toda su diversidad (Ibíd.).

Una persona o un grupo organizado está participando cuando, primero, es


informado/a de alguna acción que le afecta, cuando es consultado/a y emite
opinión sobre esa acción, cuando decide respecto a ella, o cuando realiza control
ciudadano sobre dichas acciones (Ibíd.).

Los principios orientadores de la Participación Ciudadana son:

-Buen trato, fundado en la dignidad de todas las personas y en el deber de servicio


del sector público.

-Transparencia en nuestra gestión, a través de la mayor información y apertura a


la ciudadanía.

- Igualdad de oportunidades para la participación, generando condiciones de


acceso para los más vulnerables.

- Respeto a la autonomía y diversidad de las organizaciones de la sociedad civil,


evitando toda forma de discriminación e instrumentalización.

- Orientación al ciudadano, priorizando la participación de los destinatarios finales


de las políticas, programas y servicios, es decir, de los usuarios, consumidores,
beneficiarios y otros (Ibíd.).

72
Las modalidades de Participación, son diferentes formas de participación. Aquí se
describe cada una de ellas:

- La modalidad informativa- el nivel básico de participación, tiene como finalidad


informar para el efectivo ejercicio de los derechos ciudadanos de las acciones,
servicios, trámites y beneficios que posee el Estado, de modo de transparentar la
gestión pública.

- El modo consultivo tiene como fin preguntar a la ciudadanía sobre alguna


cuestión relevante del programa público.

- La modalidad gestionaria, en cambio, implica compartir ciertas responsabilidades


en la ejecución de la política o programa, genera capacidades en la comunidad y
supone la existencia de liderazgo social e información para actuar como
interlocutor representativo y responsable. La ciudadanía tiene una influencia
mayor en las decisiones, pues son considerados gestionadores para dar
respuestas a problemas determinados.

- El empoderamiento, supone el control social sobre la política pública. A través de


ella la ciudadanía adquiere un rol preponderante e influyente en la toma de
decisiones, proponiendo temas al Estado; así los/las ciudadanos/as desarrollan
destrezas y capacidades, fortaleciendo sus espacios de participación y, con ello,
sus organizaciones, actuando con un sentido de identidad y comunidad propia,
aumentando sus capacidades de negociación e interlocución con el sector público.

Se entiende que estas modalidades de participación, son como una “escaleras de


participación”, la cual empieza en el primer peldaño con la información, continúa
en la consulta, sigue con la cogestión y finaliza con el empoderamiento. Estos
“peldaños” son acumulativos, esto quiere decir que, para poder ser consultado
necesariamente se debe estar informado, o para gestionar decisiones se debe
previamente estar informado y haber sido consultado. Más aún, las modalidades

73
representan grados de profundidad de la participación, en el sentido que mientras
más alto uno se encuentre en la escalera, mas profundo es el grado de
participación ejercido (Ibíd.).

5.3 PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y EMPODERAMIENTO EN EL MUNICIPIO

Sin duda, el avance más significativo respecto a la participación ciudadana tiene


que ver con la conceptualización de ésta como base para el empoderamiento de la
ciudadanía como sujeto de derecho. Esta apuesta del Estado es un logro de las
luchas reivindicativas de los diferentes movimientos sociales a la vez que es
respuesta a los compromisos adquiridos por éste a través de los tratados
internacionales a favor de los derechos humanos y muy en particular en lo que
dice relación con los derechos sociales, económicos y culturales, y más
recientemente con los derechos colectivos y del medio ambiente.

La participación ciudadana se plantea como:

“La estrategia necesaria para garantizar la más alta correspondencia entre


la oferta de bienes y servicios básicos y las demandas sociales, y una mayor
capacidad de respuesta y de transparencia de parte de los gestores públicos
en el propósito de generar condiciones de desarrollo más equitativas y
sostenibles que permitan profundizar la gobernabilidad democrática”
(Cortés, 2001: 63).

La estrategia del municipio respecto a la participación ciudadana, contempla


además de la legitimación de las autoridades municipales a través de su elección
por sufragio universal, la apertura de espacios institucionales para la participación
de la población en el fortalecimiento de la gestión pública municipal y la
habilitación ciudadana para la toma de decisiones locales.

74
Por tanto, desde una perspectiva normativa, la descentralización es reconocida
como un proceso eminentemente político que significa la creación y legitimación
de espacios para la participación y el empoderamiento de la sociedad civil en la
gestión pública (Ibíd.).

Esta apertura implica a su vez nuevos desafíos para los distintos grupos
históricamente discriminados o sub representados, en orden a ocupar los
nacientes espacios y asumir con responsabilidad las nuevas herramientas de
cambio. Las organizaciones sociales como agentes de transformación, y la
perspectiva de la ciudadanía como instrumento de análisis, encuentran en este
contexto una oportunidad muy valiosa para avanzar hacia una mayor equidad e
integración social.

“La participación ciudadana cualifica la gestión pública en la medida que


permite a las autoridades y tomadores de decisiones conocer de cerca las
necesidades, demandas y expectativas de los diferentes sujetos sociales. A
través suyo, la municipalidad adquiere la capacidad y sensibilidad para
identificar y atender, a través de su oferta de política pública específica, a las
diferentes necesidades y prioridades de sus pobladores, atendiendo a sus
condicionantes socioeconómicos y también los culturales, etáreos, de
género, étnicos, etc., y tiene mayores elementos de juicio para priorizar
inversiones respondiendo al principio de la equidad, con lo cual también se
gana en la racionalización de los recursos municipales que en general son
escasos” (Ibíd.: 65).

Además, la participación ciudadana exige la rendición de cuenta de parte de las


autoridades con lo cual se garantiza también la probidad y transparencia en las
decisiones de gasto público. Este paso entre actor votante y actor decidor y
fiscalizador implica la ampliación del concepto de ciudadanía dado que los sujetos
sociales, a la vez que participan en la elección de sus autoridades, abandonan su
papel pasivo frente a la gestión pública local y pasan a ser actores estratégicos de

75
la misma. Por su parte, a partir de su larga trayectoria de participación, las
organizaciones sociales han logrado un gran aprendizaje relacionado con la
gestión pública local que puede y debe ser aprovechada por los municipios y que
tiene que ver con su capacidad de establecer relaciones de fuerza y presión con
los poderes locales, de gestionar recursos ante agentes nacionales como
internacionales, su capacidad propositiva frente a los tomadores de decisiones y
su capacidad de liderazgo y motivación por los asuntos que atañen a la
comunidad. A través de la participación y compromiso de las organizaciones
sociales tanto de carácter funcional como territorial se avanza en la visibilización
de las discriminaciones y subordinaciones que afectan a los diferentes estamentos
poblacionales (mujeres, etnias, minorías sexuales, discapacitados, por ejemplo) en
el espacio territorial y en contener la presión necesaria para avanzar hacia
medidas concretas tendientes a la superación de dichas limitaciones, relacionadas
con temas tan sensibles como por ejemplo el empleo e ingresos, acceso a
vivienda digna, violencia intrafamiliar, roles estigmatizados, salud sexual y
reproductiva, educación y formación para la convivencia y dignidad humana.

Por supuesto que paralelamente a la apertura de espacios para la participación


surge una lógica de actuación e interrelación de intereses sociales. Cada grupo
social que participa en el proceso de toma de decisiones de política pública
municipal, tiende a privilegiar sus propias motivaciones e intereses corporativos,
los cuales pueden ser en muchos casos convergentes y complementarios al “bien
común”, son contradictorios y fuentes de conflicto. A través de los procesos de
negociación y consenso, formación de alianzas estratégicas, generación de
confianzas entre unos y otros actores, se generan redes sociales que se potencian
a sí mismas como actores políticos y «empoderan» a sus asociados en la defensa
y conquista de sus derechos ciudadanos (Ibíd.).

76
Así, el espacio municipal se convierte también en el espacio fundamental para
concretar un tejido de redes tanto institucionales como de la sociedad civil. Dentro
de este tejido, la municipalidad, el concejo municipal y su cuerpo técnico son el
punto de referencia para el resto de los actores presentes. Sin embargo, las
interrelaciones mutuas entre los otros actores pueden ser tanto o más importantes
que la de cada uno con el municipio dado que, con la sinergia que se genera por
la acción colectiva, se potencian las organizaciones sociales en términos de
efectivizar su capacidad de incidencia en la toma de decisiones locales.

77
SEGUNDA PARTE
MARCO REFERENCIAL

78
CAPÍTULO VI

“RESEÑA HISTÓRICA DE LA VIVIENDA SOCIAL EN CHILE”

Se estima que para entender la situación de los campamentos en nuestro país, es


necesario conocer de forma general, los orígenes y posterior desarrollo del
problema de la habitación popular en Santiago de Chile, a la luz de las siguientes
etapas: en primer lugar “el predominio de formas legales” como el inquilinato
(1830- 1940), arriendo de sitios, contrato llamado “arriendo a piso”, además de los
cuartos redondos, piezas en conventillos y piezas en edificios deteriorados. En
segundo lugar, se expondrá el predominio de la ocupación ilegal de terrenos sin
contrato previo y, a veces a través de la violencia (1950- 1970), y en tercer lugar
se abordarán las políticas habitacionales en los tiempos del Régimen Militar y los
últimos gobiernos de la Concertación.

6.1 “POBLAMIENTO DE LA PERIFERIA DE SANTIAGO DE CHILE


1920- 1970”.

Junto con la ocupación de espacios baldíos o de terrenos de uso público, el


arriendo a piso parece ser la forma más antigua de ocupación del suelo en la
periferia urbana. Consistió en la división de una propiedad rural ubicada junto a la
ciudad y que era dividida en lotes por su propietario, los cuales eran alquilados a
familias que debían construir en ellos sus habitaciones, pagando una renta
calculada en un precio fijo por cada vara que comprendía el sitio La forma de
poblar, señalada anteriormente, parece existir desde por lo menos de fines del
siglo XVIII. Fue durante la primera mitad del XIX cuando su presencia comenzó a
ser observada con preocupación por las autoridades, aunque es ese momento no
se le dio una solución enérgica, éstas solo se buscaron solamente cuando alguna
catástrofe como una inundación u otro accidente parecido hizo necesario
preocuparse por las personas que habían sido damnificadas, situación que en la

79
actualidad no ha cambiado demasiado. Durante la primera mitad del siglo XX esta
situación se mantuvo estable, tendiendo a disminuir notablemente su magnitud en
la medida que los propietarios de chacras de los alrededores de Santiago ya no
crearon sitios para ser alquilados “a piso”, derivando las subdivisiones de sus
propiedades en la formación de “poblaciones” para sectores de la clase media, en
constante aumento, y con posibilidades tanto de alquilar como de comprar sitios
en estos nuevos loteos pagando mejores precios que los grupos pobres de la
ciudad (De Ramón, s/a).

Todas las comunas periféricas se vieron afectadas por este proceso, el cual fue
denunciado a partir de la década de 1910, iniciándose un paulatino abandono de
los sectores centrales habitados por la clase media desde el siglo anterior. Por lo
tanto los sectores, más pobres se vieron obligados a alquilar un cuarto en un
conventillo o en las casas céntricas que iban quedando desocupadas a causa del
fenómeno recién señalado. También a instalarse en las riberas del río Mapocho o
junto al Zanjón de la Aguada, terrenos libres que se ofrecían a aquellos que no
podían pagar alquiler de ningún tipo. Al igual que los sitios alquilados a piso, los
cuartos redondos y los conventillos eran de antigua data. El tipo de construcción
colonial, con la casa principal situada al interior en el segundo y tercer patios,
permitía que los cuartos a la calle fuesen alquilados independientemente y sin
conexión con la familia propietaria.

Sin embargo, a mediados del siglo XIX, este tipo de arrendamientos había dejado
de hacerse en las casas grandes y céntricas, construyéndose ya especialmente
largos cañones de edificios cuyas piezas o habitaciones mantenían estas
características. Aún más, en aquellos lugares en que los propietarios de chacras
alquilaban el piso en la forma expresada en el párrafo anterior, solían también
construir estos largos cuerpos de edificio donde aparecían los cuartos redondos,
piezas sin más ventilación que la puerta de acceso al exterior y que formaban
parte, con los ranchos que se levantaban en los alrededores, un conjunto
miserable. Todos los testimonios de que se dispone son abiertamente negativos

80
respecto a las condiciones de vida y estado sanitario de este tipo de viviendas, sin
embargo, esta situación no cambio y todavía, hacia 1940, los conventillos eran el
tipo de morada que albergaba al mayor porcentaje de la clase proletaria
santiaguina. (Ibíd.)

En síntesis, podemos concluir que el conventillo y sus asimilados se convirtieron


en el tipo de vivienda que albergó los mayores porcentajes de personas de la
clase proletaria y que este proceso fue en ascenso durante la primera mitad del
siglo XX hasta alcanzar sus más altos niveles en 1952. Las políticas
habitacionales de los gobiernos que se sucedieron desde esta última fecha hasta
1970 modificaron esta situación, disminuyendo para estos últimos años la
población de los conventillos y asimilados a sólo 64.660 personas, o sea, el 2,5%
de la población de Santiago. Pero en este mismo momento se hizo patente la
evolución sufrida por el problema habitacional, convirtiéndose las poblaciones y
los campamentos en el tipo que albergaba ahora los más altos porcentajes de los
grupos bajos de la sociedad urbana capitalina. Es decir, que el problema se
traspasó masivamente desde los sectores urbanos situados en el casco tradicional
de la ciudad hacia la periferia. (Bravo, 1993)

Los tipos anteriores de habitación popular correspondían a aquellos en que


predominaban las formas legales, en general el inquilinato o contrato de
arrendamiento. Dichas formas, sin duda, fueron las primeras que conocieron los
sectores populares, ya que no tenían posibilidades de ocupar ilegalmente terrenos
urbanos por el férreo control que ejercía el gobierno central para defender el
derecho de propiedad privada. Solamente fue tolerada la ocupación ilegal de
terrenos cuya propiedad no era clara o que correspondía a bienes nacionales de
uso público como las riberas de los ríos o de los canales de desagüe. Es por eso
que surgieron rancherías a la vera del Zanjón de la aguada y del río Mapocho.
(Ibíd.)

81
Los conventillos, cités y casas alquiladas por habitaciones separadas fueron
incapaces de albergar a toda la masa migrante que el desarrollo industrial fue
capaz de atraer. Por otra parte, los particulares habían dejado de construir los
mencionados lugares, con lo cual la única posibilidad de acción por parte de los
sectores populares fue la autoconstrucción con materiales de desecho y en
terrenos que no les pertenecían. La situación que ocurría desde principios del siglo
XX, en que los elementos desplazados de los conventillos ya fuese por la
demolición de algunos de éstos o por la saturación de los conventillos y asimilados
que permanecieron en pie o, todavía, por el alza de las rentas de arrendamiento,
tuvieron que establecerse en aquellos sitios eriazos donde podían hacerlo. A ellos
se unieron grupos venidos desde el campo y que no tenían dónde vivir ni poseían
medios para aspirar a algo mejor. Así se reinició la ocupación de las márgenes del
Zanjón de la Aguada o de las riberas del río Mapocho, que se convirtieron en
focos cada vez más agudos de la extrema pobreza urbana santiaguina. (De
Ramón; op. cit; s/a).

Esta situación recibió un nuevo impulso a partir de fines de la década de 1930.


Nuevas oleadas de pobladores, provenientes del crecimiento vegetativo de la
ciudad, o compuestas por migrantes, comenzaron a instalarse en terrenos eriazos
y abandonados en diversos sectores de Santiago. En estos terrenos se constituían
poblaciones que iban creciendo paulatinamente a medida que llegaban nuevos
pobladores hasta que el terreno disponible era saturado. Este proceso se mantuvo
con esas características hasta aproximadamente mediados de la década de 1940.
Después de 1945 habría comenzado el proceso de “tomas” de terrenos en
algunos casos por medios violentos, donde un grupo numeroso de familias,
previamente concertados, actuando de una sola vez y, por tanto, constituyendo un
grupo compacto y homogéneo, realizaban esta “invasión” bajo el liderato de uno o
varios partidos políticos. (Ibíd.)

82
Estas “poblaciones” sostuvieron un proceso que fue creciendo gradualmente
durante los años siguientes. Ya en 1952 vivían en “callampas” unas 75.000
personas, lo cual significaba el 6,25% del total de la población de Santiago;
catorce años más tarde este número había ascendido a 201.217 personas, o el
8,05 % del total de los habitantes de la ciudad; y en 1970, este número había
subido a 346.380 habitantes, constituyendo el 13,4% de aquella población total de
Santiago. Finalmente en 1973 estos pobladores llegaban a 500.000 personas, lo
que era casi el 18% de los habitantes de la capital según el Censo de 1970
(Bravo; op cit; 1993).

Lo interesante de destacar aquí es que esta nueva situación vino a romper lo que
había sido más característico de la vivienda popular en la primera mitad del siglo
XX. Estas callampas eran fruto o daban origen a un principio de organización
social que hasta entonces no se conocía, generando líderes sociales y dando
forma a nuevas maneras de convivencia que serían el antecedente lejano de
nuevas formas de organización. También debe destacarse que estas callampas
terminaron con el sistema de tenencia que se basaba en el pago de una renta de
arrendamiento, como fue característico del arriendo de piezas en los conventillos y
asimilados y del alquiler de los sitios a piso. Con estos cambios se daba no sólo
un alivio a los nuevos pobladores, sino que se entregaba la posibilidad cierta de
lograr una vivienda, sin duda muy precaria, pero que ofrecía algo que esas
familias jamás habían tenido. Las tomas de terrenos comenzaron durante la
década de 1950. Se señalan como sus principales características que estaban
dirigidas por un partido político y de que eran realizadas en un acto único,
repentino y a veces violento, que tomaba por sorpresa a las autoridades y, por
supuesto, al propietario, aunque éste solía ser generalmente el Fisco, que había
adquirido los terrenos invadidos para construir allí una población de conformidad a
los planes habitacionales que tenía en marcha. (Ibid)

83
Dichas acciones determinaron la creación de los “comités sin casa”, compuestos
por aquellos que vivían como allegados y por habitantes de tugurios y callampas,
los cuales, motivados ya fuertemente por las circunstancias que se vivían,
comenzaron a funcionar como organismos de presión y de negociación frente a
las autoridades y a los partidos políticos de la oposición de izquierda. Hasta ahora
habían sido los partidos políticos tradicionales de izquierda los que habían
patrocinado o ayudado a este proceso. En abril de 1970 los comités sin casa
celebraron su primer congreso y acordaron plantear su lucha reivindicativa en el
terreno de la lucha política. El lema fue “Casa o muerte” y “De la toma del sitio a la
toma del poder”, con lo cual se cambiaba radicalmente la línea de lo que había
sido hasta entonces el movimiento de pobladores. En esta ocasión se plasmó el
concepto de campamentos, los cuales entraban ahora en conflicto expreso con la
legislación existente, por considerar que ésta era inoperante y no permitía la
solución del problema habitacional. Es en este momento cuando intervino el
movimiento de izquierda revolucionaria (MIR), el cuál trató de hacer de estos
campamentos una especie de pequeñas comunidades revolucionarias con
organización propia, diferenciada de las conocidas hasta entonces. (De Ramón;
op. cit s/a)

Las tomas desde 1967 y los campamentos que proliferaron en 1970 eran una
forma diferente y nueva que adoptaron los pobladores para abordar el problema
habitacional, ligándolo a un contexto sociopolítico mucho más amplio. Así, en lo
que respecta a la administración de justicia aparecieron intentos serios de
organizar tanto la disciplina como el orden, la seguridad y la justicia interna cuando
se cometieron delitos o se realizaron actos que debían ser reparados. A partir de
1960 la solución habitacional pasó a ser planteada directamente al Estado en su
representación más concreta, el presidente de la República. Ya no funcionaría el
esquema de la ley, basado en la pirámide que llegaba hasta la conferencia de
Uniones Comunales. Ahora se enfrentaba al Poder Ejecutivo, directamente, con lo
cual la movilización de los pobladores tendía a lograr resultados inmediatos,
obtenidos mediante medios políticos y no administrativos (Ibíd.).

84
Las características de esta nueva etapa poblacional han sido las siguientes: en
primer lugar, las tomas y la formación de campamentos desplazaban y
reemplazaron en el hecho cualquiera tentativa de planificación, pues se repudiaba
la acción de las instituciones creadas por el gobierno central, trasladándose la
iniciativa a los grupos pobladores en unión de los partidos políticos. En seguida
estas tomas tendieron a terminar con la segregación espacial urbana, pues las
invasiones se hacían en terrenos situados en distintos sectores de la ciudad y no
sólo en la más lejana periferia. Finalmente, recalcan que la organización política
que se dio a los grupos dirigentes de los campamentos formó un tipo muy
especial de poder urbano que entró en conflicto con los municipios, la
administración provincial y con el propio gobierno, en lo cual muchos vieron un
riesgo de anarquía urbana (Ibíd.).

85
6.2 ORIENTACIONES GENERALES DE LA VIVIENDA EN CHILE DESDE 1970 –
2006.

Durante el gobierno de Frei y, especialmente, durante el de la Unidad Popular, los


grupos de menores recursos accedieron masivamente a la tierra mediante las
tomas de terreno. Ellas generaron un rápido crecimiento periférico de las ciudades
del país.

“En Chile, de una u otra forma, antes de 1973 hubo un proceso masivo de
acceso al suelo urbano, acceso que se produjo tanto en condiciones legales
como ilegales” (Necochea citado en Bravo, et al, 1993: 104).

Este proceso, detenido bruscamente por el gobierno militar en 1973, se va


revirtiendo por la interrupción de las tomas y por la aplicación de programas de
erradicación y radicación de campamentos. El antiguo crecimiento irregular,
producto de las tomas, deja paso al crecimiento urbano “regular” abierto
completamente al mercado.

Adicionalmente, la flexibilización de las normas previamente existentes para


facilitar políticas parciales, no explícitas, tales como quitar restricciones del plano
regulador para facilitar y hacer mas rentable la instalación masiva de conjunto de
vivienda social en determinadas áreas tiene un efecto directo sobre el aumento de
la segregación socio espacial urbana. (Bravo et al, 1993)

Aquí la paradoja, en términos territoriales, es que el resultado no es muy diferente


al observado anteriormente, producto de la toma indiscriminada. Aún más, en
cierta forma podría decirse que tiene un efecto similar: extensión excesiva de la
ciudad con baja densidad de ocupación, escasez de equipamiento y deficiencia
de los servicios en las zonas de menor nivel socioeconómico y aumento de la
segregación urbana, etc. Sólo en el gobierno de la Unidad Popular, se dieron
tomas de terrenos en áreas residenciales de estratos sociales de mayores

86
ingresos, produciéndose durante un corto período, una regresión de la
segregación urbana. La apertura total del área urbana “mercado libre”,
implementada por el gobierno militar, genera un impacto, tan negativo en términos
de la especulación con el suelo, que, en 1985, se promulga un nuevo plan que
reconoce al suelo como un recurso limitado y que necesita ser regulado. Grandes
zonas de la periferia están legalmente en manos de inversionistas privados, cuyo
fin primordial es la obtención de la más alta rentabilidad posible, lo cual se
contrapone con aspectos tales como la necesidad de dotar a los distintos sectores
urbanos de equipamiento y servicios públicos. (Ibíd.).

Con anterioridad a las políticas de desarrollo urbano del gobierno militar, los
sectores populares se ubicaban indiscriminadamente en la periferia y en los
resquicios urbanos menos atractivos para el mercado, generando serios
problemas por el crecimiento “fuera de control” de las ciudades. Con la posterior
liberalización económica aplicada al suelo, el gobierno y las empresas productoras
de vivienda social, localizan los nuevos desarrollos habitacionales populares en la
misma periferia y resquicios urbanos. Sin embargo, esta vez se hace en forma
más selectiva, dado que las fuerzas del mercado determinan que sean los
terrenos más baratos, y generalmente menos aptos y atractivos para la instalación
urbana, los que deban ser utilizados para la construcción de vivienda social. Así, lo
que se producía espontáneamente a través del crecimiento irregular se reproduce,
y en forma más segregativa, como consecuencia de las fuerzas del mercado.
(Ibíd.)

La única y gran diferencia que debe ser reconocida es que los nuevos desarrollos
implementados por el gobierno incluyen la provisión de servicios básicos. Esto,
unido a un intensivo programa de saneamiento de campamentos realizado en las
últimas dos décadas ha puesto a Chile en uno de los primeros lugares, entre los
países en desarrollo, en cuanto a la provisión de agua potable y alcantarillado. Es
importante reconocer esto, ya que, a pesar de las altas tasas de allegamiento y

87
hacinamiento resultantes de la represión del crecimiento urbano irregular, durante
el período militar, los índices de salud han mejorado significativamente (Ibíd.).

Por otra parte, el estudio realizado por el MINVU “Chile un siglo de políticas en
Vivienda y Barrio”, señala que a comienzos de la década de los noventa, la
situación en materia de vivienda se caracterizaba por un déficit cuantitativo y de
trayectoria creciente, reflejado en la existencia de más de 900 mil familias sin
casa. Por su parte, la oferta de soluciones habitacionales existente cubría sólo de
manera parcial las necesidades de los hogares mas pobres del país (MINVU,
2004).

La propuesta programática del equipo político técnico de la Concertación de


Partidos por la Democracia propuso al país tres ideas matrices de gestión del
sector de la vivienda que surgían del diagnóstico del déficit habitacional y urbano
acumulado:

“i) Más viviendas para los más pobres y allegados; ii) mejores barrios y
ciudades; iii) diseño y ejecución participativa de los programas
habitacionales” (Mac Donald, citado en MINVU, 2004: 230).

Durante el primer gobierno de la concertación, el MINVU tuvo especial


preocupación por adaptar los instrumentos de política habitacional a las nuevas
características y énfasis de la política social y económica en democracia
(estrategia de desarrollo de crecimiento con equidad), así como acentuar los
programas dirigidos a los sectores de menores ingresos.

“Los principios generales que dicta el Ministerio para orientar dichas tareas
fueron: primero, la redistribución, esto se refería a contribuir al
mejoramiento de la distribución del ingreso, favoreciendo los programas
dirigidos a los sectores más postergados, sin descuidar políticas que
permitieran a los sectores medios acceder a los instrumentos financieros y

88
sociales necesarios); segundo, la progresividad, que significaba contemplar
mayores subsidios para las soluciones de menor costo unitario y mayor
focalización en la pobreza; tercero, la regionalización, referida a delegar a las
autoridades regionales las opciones de desarrollo de los programas
habitacionales; cuarto, la ponderación de factores socio-económicos y
habitacionales en la entrega de soluciones, premiando la focalización y los
esfuerzos de organización de los postulantes; quinto, la libre asociación,
referida a la creación de modalidades de postulación colectiva; sexto, la
participación referida a una política de puertas abiertas con las
organizaciones del sector privado (Cámara Chilena de la Construcción),
organizaciones sociales; ONGs u organismos no gubernamentales; y,
séptimo, la integración urbana, esto es la búsqueda de mecanismos de
recuperación de sectores deprimidos y de incorporación de los beneficiarios
de los programas habitacionales a la red de servicios sociales urbanos.”
(MINVU, 2004: 230)

En el segundo gobierno de la concertación el MINVU introdujo nuevos énfasis


dirigidos a perfeccionar la política habitacional, incrementando su funcionalidad
con respecto a los objetivos de equidad y con la vigoroza dinámica económica
mostrada por el país.

“Los principios orientadores de la política del Ministerio en este segundo


gobierno de la concertación fueron: i), el ciudadano como centro de las
políticas; ii), la equidad y solidaridad como sentido de la participación
ciudadana; iii), la búsqueda de ciudades sustentables; iv), la consolidación
de políticas integrales; v), la promoción de un Estado activo, regulador,
subsidiario y facilitador; vi), la búsqueda de mercados urbanos eficientes; y
vii), la consolidación de modalidades participativas de hacer ciudad”. (Ibíd:
230).

89
Hay que destacar que la coyuntura en la cual debieron implementarse las políticas
habitacionales del primer gobierno de la Concertación estaban muy marcadas por
la magnitud del allegamiento que se presentaba como una demanda social
contenida, probablemente la mayor demanda social dejada por el período
autoritario. Ello inducía a temer un proceso masivo de tomas de terreno, frente a
lo cual el MINVU asumió el problema de los allegados en distintos niveles.
Primero, diálogo directo con los comités de allegados; segundo, se perfeccionaron
los procesos de selección y asignación habitacional; tercero, se creó el Programa
de Vivienda Progresiva, esfuerzo explícito orientado a ampliar las alternativas de
acceso a la vivienda de los sectores allegados de menores ingresos. (Ibíd.)

La política de vivienda está enmarcada por el gobierno del ex presidente Ricardo


Lagos Escobar, quién planteó que, junto con el crecimiento económico y la
modernización, Chile requería llegar a ser un país más igualitario, más solidario,
con mayor igualdad de oportunidades y con redes más eficaces de protección
social.

Durante este gobierno, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo se ha planteado el


desafío de generar políticas, planes y programas destinados a mejorar la gestión
de la ciudad y el territorio, propiciando el desarrollo de ciudades funcionales,
equitativas, eficientes, socialmente integradas, con viviendas que reconozcan la
diversidad de la demanda, barrios con equipamiento y espacios públicos donde se
generen posibilidades para el desarrollo de la cultura y el ejercicio de la
democracia (Ibíd.).

En este marco ha orientado su accionar en focalizar los recursos de vivienda en


los sectores más pobres; la consolidación del programa Chile Barrio, acelerando la
solución de las familias de los asentamientos catastrados; rehabilitar los espacios
públicos de valor patrimonial; avanzar en la modernización de la gestión urbana a
través de la reforma de instrumentos legales, normativos y el desarrollo de
instrumentos de planificación territorial, y consolidar la asociación público- privada,

90
generando nuevas alternativas de inversión y potenciando el crecimiento del país.
(Ibíd.)

“Acorde a este contexto, los objetivos estratégicos del MINVU en este


período han sido: i) Terminar con la erradicación de las familias de los
asentamientos del Programa Chile Barrio; ii) Disminuir el déficit habitacional,
y focalizar la inversión preferentemente en los pobres; iii) Modernizar la
gestión de las ciudades actualizando la legislación, la normativa y los
instrumentos de planificación territorial; iv) Mejorar la calidad de vida en las
ciudades, aumentando la oferta de espacios públicos integrales y poniendo
en valor las áreas patrimoniales.” (Ibíd.: 300)

En materia de la nueva política habitacional, ésta constituye una respuesta al


cuadro o balance de fortalezas y debilidades de los años noventa. Durante esta
década se alcanzaron logros significativos inéditos en el país (reducción del déficit,
mejora de la calidad y estándares de las viviendas y loteos y diversificación de
programas); pero se percibe que persistieron limitaciones de la focalización de los
programas en los sectores pobres; que el sistema de producción masiva SERVIU
generó crisis de calidad; y que las nuevas políticas requerían enfrentar los
problemas de segregación socio-espacial de las ciudades y consolidar mejores
grados de acceso de los pobres a servicios urbanos y niveles adecuados de
calidad de vida. En dicho marco, la nueva política habitacional se trazó como
objetivo proseguir disminuyendo el déficit habitacional y mejorando la calidad de
las viviendas; pero mejorar asimismo la focalización de recursos en los sectores
pobres y también contribuir al equilibrio socio- espacial y calidad del entorno
urbano (Ibíd.).

91
CAPÍTULO 7

“CARACTERIZACIÓN SOCIAL Y ECONÓMICA DE LA COMUNA”

7.1 COMUNA DE PEÑALOLEN

La comuna de Peñalolén limita al Norte con la Comuna de La Reina. Al poniente


con las Comunas de Ñuñoa y Macul, al sur con la Comuna de La Florida y al
oriente con la Comuna de Las Condes.

Se localiza al oriente de la provincia de Santiago, en la Región Metropolitana, por


tanto la comuna tiene características residenciales, gracias a la vialidad
estructurante la comuna presenta una alta interacción espacial de flujos
pendulares con el centro urbano y con el resto de las comunas de la ciudad,
principalmente con aquellas situadas en el sector oriente (Ilustre Municipalidad de
Peñalolén, www.penalolen.cl).

Como consecuencia de su localización geográfica y como resultado del


emplazamiento de la ciudad en la cuenca de Santiago, Peñalolén se ubica en los
faldeos de la precordillera andina.

El territorio comunal tiene una superficie de 5.487 hectáreas (54,9 km2), lo que
representa el 2,5% de la superficie de la provincia de Santiago y el 0,3% de la
superficie de la Región Metropolitana. No obstante, es una de las diez comunas de
mayor extensión territorial de la provincia de Santiago. De esta superficie, el
58,6% es considerado como área urbana o de extensión urbana, y de ella el 89%
se encuentra urbanizado (Ibíd.).

92
De acuerdo a los resultados del Censo de 2002, en Peñalolén habitaban 216.060
personas, ubicando a la comuna dentro de las 12 más pobladas del país y en la
sexta ubicación dentro de la Región Metropolitana de Santiago después de Puente
Alto, Maipú, La Florida, Las Condes y San Bernardo.

Esta población se distribuye en forma relativamente homogénea dentro de la


comuna, siendo el sector de Peñalolén Alto el más poblado con 53.288 personas,
mientras que el sector de menor población es Nuevo Peñalolén Alto con 33.225
habitantes, el cual, sin embargo, es el de mayor crecimiento intercensal. Lo
Hérmida (con 47.808 habitantes) y San Luis (con 47.897 habitantes) presentan
cierta homogeneidad en el volumen poblacional (Ibíd.).

Según el resultado el Censo del 2002 había en Peñalolén 105.528 hombres


(48,84%) y 111.532 mujeres (51,16%). El predominio de las mujeres -situación
común para los centros urbanos importantes- había ido aumentando en el tiempo,
sin embargo, en el período intercensal 1992-2002 esta situación parece haberse
revertido, sin que ello signifique un predominio de los hombres. Mientras en 1970
el índice de masculinidad era de 95,38 para 1982 había disminuido a 94,82 y para
1992 a 94,23. Ello se relaciona con la estructura etárea de la población. En tanto
que la población anciana (mayoritariamente femenina) aumenta en relación con la
población joven, la población femenina se acrecienta con relación a la masculina.

El Censo 2002 arroja un índice de masculinidad levemente superior al de 1992 y


muy similar al de 1970, con 95,47. Peñalolén es una comuna con población
relativamente joven. El 27% de sus habitantes son menores de 15 años y sólo el
5,6% son mayores de 64 años. La disminución de los grupos quinquenales bajo
los 15 años en relación a los grupos superiores se debe a la disminución de las
tasas de natalidad de los últimos 20 años, en tanto, el leve aumento de los grupos
quinquenales entre 29 y 39 años respecto a los grupos inferiores se debe a
procesos de inmigración de familias jóvenes (Ibíd.).

93
Como es lógico suponer, la población comunal se incrementa en razón de dos
factores: el crecimiento vegetativo de la población residente (nacimientos menos
defunciones) y por migraciones (inmigrantes menos los emigrantes). No obstante,
en Peñalolén ambos factores son relevantes, lo cual explica la gran dinámica
demográfica.

Lo anterior refleja que Peñalolén es una comuna joven donde su población está
mayoritariamente compuesta por inmigrantes. Existen antecedentes de 413
comunas y países de distintos orígenes de los habitantes de Peñalolén,
predominando aquellos nacidos en Ñuñoa (13.571 inmigrantes), Santiago (12.072
inmigrantes), Providencia y Macul (5.138 inmigrantes). De comunas de otras
regiones destacan Temuco (2.344 inmigrantes) y Chillán (2.124 inmigrantes). En
tanto, entre los extranjeros, sobresalen los peruanos (1.123 personas) y los
argentinos (658 personas). Entre los inmigrantes recientes (últimos 5 años),
destacan los provenientes de Ñuñoa, La Florida, La Reina, Las Condes y Macul,
con el 33% de los inmigrantes (Ibíd.).

94
7.2 HISTORIA DE LA TOMA DE PEÑALOLEN

“A medianoche del 4 de julio de 1999, y solo después de diez meses de


organización clandestina, la orden es dada para asaltar y tomar las 24
hectáreas de tierra abandonada y cuidadosamente seleccionada
pertenecientes al empresario Miguel Nazur, ubicadas en la Avenida José
Arrieta, hacia la precordillera. En menos de seis horas y antes del amanecer,
un ejército de más de 1.800 familias llevan a cabo una manifestación jamás
efectuada en la historia de Chile. Cada una aparentemente sabía
exactamente hacia donde ir, como actuar y qué hacer. Cargaron sus
pertenencias y construyeron una ciudad de lona plástica y cartón” (Allard,
2000:3)

En un comienzo habitaban solo 50 familias, las cuales contaban con la


autorización del Miguel Nazur, con el objetivo de cuidar el terreno. Situación que
cambio radicalmente cuando un grupo aproximado a las 1800 familias apoyados
por el movimiento La Zurda, ocuparon a la fuerza los terrenos de dicho
empresario.

El propósito de estas 1800 familias era buscar un lugar donde construir sus
hogares. De esta forma, en una primera etapa no quisieron la ayuda de las
autoridades y vivieron de manera autónoma e independiente por tres años. El año
2003 el entonces Ministro de Vivienda Jaime Ravinet, por instrucciones del
Presidente de la República, propone a los habitantes de este campamento buscar
una solución habitacional en cualquier lugar fuera de la comuna de Peñalolén. Las
familias en primera instancia, no aceptan. Por ese entonces el empresario Nazur,
ofreció vender el terreno ocupado al Estado, pero por un monto de 4 UF el metro
cuadrado, situación que no fue considerada viable, pues el gobierno compra
terrenos a un costo mucho menor del propuesto (0,6 UF aproximadamente);
(Servicio de Vivienda y Urbanismo, www.serviu.cl).

95
Luego de ese ofrecimiento, el entonces ministro de Vivienda, convoca a un equipo
especializado para hacerse cargo del tema. El grupo estaba liderado por la
arquitecta Cristina Silva. En septiembre del 2003 el equipo inició su trabajo, en
tanto el Seremi de Vivienda y Urbanismo de la época, se encargó de buscar
terrenos para construir las viviendas para las familias. El equipo de Cristina Silva
se encargó de diseñar el programa que en definitiva transformaría a los tomadores
de terreno en postulantes a viviendas, mediante la propuesta de apoyarlos y
buscar una solución para su problema habitacional. La mayoría de las familias
aceptó. Se inscribieron en el programa “Fondo Concursable Solidario de Vivienda”
y en noviembre del año 2003, 1716 familias del campamento de Peñalolén, fueron
beneficiados con un subsidio. Uno de los problemas con los que debió lidiar el
MINVU, fue llegar a acuerdo con los dirigentes del campamento. En un comienzo
existían sólo 4 ó 5 Comités representantes de las familias, los que con el tiempo,
se transformaron en 28. A pesar de la dificultad de buscar el acuerdo con un
número alto de dirigentes, el MINVU consiguió consensuar con estos
representantes lo que fue respaldado por los pobladores. (Ibíd.)

En noviembre del año 2003, el Ministro de Vivienda, Jaime Ravinet, solicitó al


equipo a cargo del tema de la “Toma de Peñalolén” que comenzaran a diseñar las
viviendas sociales que les serían entregadas a los pobladores.

El equipo contaba con dos arquitectos entre sus filas, los cuales hicieron varios
bosquejos de viviendas para el ministro. Se eligieron los que parecieron mejores, y
con las características solicitadas por él: que no consumiera suelo y creciera hacia
adentro.

Para perfeccionar esta vivienda de 50 metros, el ministro invitó a los arquitectos


Víctor Gubbins y Cristián Fernández a formar parte del proyecto. El diseño inicial
se expuso en una maqueta a las familias del campamento y luego se realizó el
diseño definitivo por parte de Cristián Fernández y Víctor Gubbins (Ibíd.).

96
De acuerdo a esta propuesta los pobladores hicieron observaciones y solicitaron
la construcción de un muro cortafuego en los dos pisos de la vivienda, para evitar
oír el ruido de sus vecinos.

El SERVIU fue elegido por las familias como entidad organizadora y se le dio a
éste además el mandato para ser el consultor y agente inmobiliario en toda la
operación. El proceso de adquisición de terrenos fue bastante prolongado, las
compras fueron directas en algunos casos y en otros se produjo por expropiación.

Durante el transcurso de estos procedimientos se realizaron varias auditorias


(internas entre el MINVU y la Contraloría General de la República), todo ello para
demostrar que todo lo ejecutado hasta el momento fue bajo el amparo de la
legalidad. De esta manera, la novedad efectuada en el Fondo Concursable fue las
80 UF adicionales, sancionadas con una modificación al manual del Fondo. Para
lograr este crédito se firmó un convenio con el Presidente del Banco de Estado,
aprobado por el director del presupuesto y firmado por el Presidente de la
República. En cuanto a éste crédito, se estimó que las familias deberían pagar a
20 años, la suma de 8 mil a 9 mil pesos de dividendos mensuales (Ibíd.).

Una de las aristas del Fondo Concursable, es el Plan de Habilitación Social, el


cual contó con 10 UF para realizar trabajos anexos al programa. De esta forma se
contrató al Instituto de Ecología Política para poner en marcha el Plan para las
1716 familias subsidiadas. El plan contemplaba aspectos de consultoría jurídica
que se realizó con la Fundación para la Familia (dependiente de la primera dama
Luisa Durán), la que ayudó a muchas personas del campamento a obtener
pensiones alimenticias, a realizar trámites de divorcio, tuición de los hijos, además
de permitir inscribir a muchos jóvenes en cursos de recuperación de drogas. Otro
de los trabajos que se solicitó al Instituto de Ecología Política fue enseñar a las
familias a ampliar interiormente sus viviendas y que con 9 UF podían hacer ellos
mismos una ampliación al segundo dormitorio y si ese mismo trabajo lo hacía una
empresa constructora les costaría 15 UF.

97
En cuanto a la asignación de las viviendas SERVIU solicitó a los pobladores una
“propuesta de forma de asignación “. Debido a la cantidad de familias a las que se
entregarían viviendas, se propuso diseñar una tarjeta de identificación especial
con el nombre de cada subsidiado. De esta manera se busca evitar que cualquier
persona pueda mezclarse entre los beneficiados. Esta tarjeta debería ser
presentada junto al carné de identidad del beneficiado. A este sistema se le
agregaría además, un autoadhesivo que identificara a cada comité ya que estos
se encontraban dispersos a lo largo del terreno. El sistema para postular se realizó
a través de la Municipalidad y la solución contempló sólo a las familias
catastradas en noviembre del 2003. Además se les expuso a las familias que
debían hacerse responsables de las personas allegadas con las que pudieran
estar conviviendo ya que no debía quedar nadie en el campamento. Dentro del
plan de salido también se contempló la desratización, control de perros vagos,
movilización por parte de la municipalidad, la preparación de una guardería infantil
y de ancianos, y el aviso a las familias una semana antes del traslado para la
preparación de ellas. Esto con el fin de que puedan revisar lo que deberían o no
llevarse desde el campamento (Ibíd.).

7.3 FONDO SOLIDARIO DE LA VIVIENDA

El Fondo Solidario de Vivienda es un Programa Habitacional del Ministerio de


Vivienda y Urbanismo destinado a dar solución habitacional a familias que están
organizadas, en grupos de al menos diez integrantes, que se encuentran bajo la
línea de pobreza, que no han obtenido anteriormente un subsidio habitacional, que
están inscritas en los registros del SERVIU y que son patrocinados por una
entidad de gestión inmobiliaria social (EGIS).
A través de este programa se pueden presentar proyectos para acceder a
soluciones habitacionales tales como:

98
· Densificación predial (construcción de otra vivienda en el mismo sitio)
· Construcción de viviendas en el mismo sitio en que las familias residen
· Construcción de viviendas en nuevos terrenos
· Adquisición de viviendas nuevas
· Adquisición de viviendas usadas
· Adquisición y rehabilitación de viviendas en cités
· Adquisición, rehabilitación y subdivisión de edificios antiguos, para convertirlos en
viviendas

El proyecto habitacional se financia con subsidio habitacional otorgado por el


Estado, cuyo monto es de 280 UF, pudiendo aumentar según la región, provincia
y/o comuna de emplazamiento de dicho proyecto. A ello se le agregan 10 UF de
ahorro mínimo de las familias y aportes adicionales gestionados por el grupo o la
EGIS. En el caso de proyectos de construcción, se considerarán 7 U.F. para obras
de equipamiento u obras de mejoramiento del entorno urbano. Eventualmente los
grupos que presenten proyectos de construcción, podrán optar a un aporte
adicional de 5 UF para complementar las obras de mejoramiento urbano y/o
equipamiento en caso que cumplan con lo reglamentado para el fondo de
Iniciativas.

Los proyectos elaborados se ingresan al Banco de Proyectos para ser evaluados


por una Comisión Técnica Evaluadora, quien en un plazo establecido, emiten
observaciones que pueden ser de carácter técnico, económico, legal, social.
Aclaradas estas observaciones por parte de la EGIS el proyecto obtendrá, si
corresponde, un Certificado de Precalificación, con lo cual queda habilitado para
postular al llamado a concurso próximo. Estando el proyecto en concurso, se
aplican los criterios de selección, que corresponden a factores de vulnerabilidad
del grupo, condición de pobreza del grupo expresada en su puntaje de Ficha CAS,
pertinencia del Plan de Habilitación Social, menor monto de subsidio solicitado,
mayor monto de aportes adicionales declarados y calidad técnica de los proyectos.

99
A los criterios antes señalados se suma un puntaje del Jurado Regional que es
presidido por el Intendente de cada Región y compuesto por el SEREMI de
Vivienda y urbanismo, el SEREMI de la SERPLAC, por el Director del SERVIU,
por un representante del Capitulo Regional de la Asociación Chilena de
Municipalidades y por un Consejero del Gobierno Regional.

Una vez que el proyecto resulte seleccionado, se destinarán recursos para la


contratación de servicio de asistencia técnica que tiene por objeto, garantizar la
correcta ejecución del proyecto habitacional. Para operar en este programa, se
deben contemplar las exigencias del D.S. N° 174, (V. y U.) de 2005, Resolución N°
2763 (V. y U.), de fecha 10/08/05, y Resolución N° 533, (V. y U.), de 1997
(Servicio de Vivienda y Urbanismo, www.serviu.cl)

100
TERCERA PARTE
ANÁLISIS DE LOS DATOS

101
CAPITULO 8

“CARACTERIZACIÓN SOCIAL, CULTURAL Y ECONÓMICA DE LAS FAMILIAS


SOMETIDAS A ESTUDIO”.

El presente capítulo tiene por objeto, mostrar de manera gráfica los resultados
obtenidos durante el desarrollo de la investigación, de esta manera se puede
identificar la situación actual que están experimentando estas familias, en los
ámbitos social, económico y cultural.

8.1 CARACTERIZACIÓN SOCIAL DE LAS FAMILIAS EN ESTUDIO

Para describir socialmente a las familias en estudio, es necesario abordar el


género del beneficiario, su edad, estado civil, nivel educacional, el número de
personas con las que habita y el número de hogares que comparten la vivienda.
Estos factores permitirán caracterizar socialmente a las familias, y establecer una
panorámica general de éstas.

A través de la aplicación del cuestionario, los encuestados respondieron las


preguntas que decían relación con este objetivo, obteniendo los siguientes
resultados.

102
8.1.1 GÉNERO DEL BENEFICIARIO

Según los datos arrojados en el cuestionario, es posible señalar que un 75,17 %


de los beneficiarios son mujeres, mientras que un 24, 83 %, son hombres. Ambos
porcentajes equivalen a 221 mujeres encuestadas y 73 hombres encuestados,
respectivamente.

GRÁFICO N° 1
“GÉNERO DEL BENEFICIARIO”

Sexo del beneficiario


Femenino
24,83% Masculino

75,17%

Fuente: Investigación Directa.

Según los datos expuestos en el gráfico anterior, es posible señalar que un alto
porcentaje de los beneficiarios son mujeres; por tanto se infiere que la población
de los beneficiarios es mayoritariamente femenina. A partir de esto, es posible
establecer que los hombres son principalmente quiénes aportan el ingreso del
hogar y las mujeres quienes participan en las organizaciones territoriales, con esto
se demuestra el hecho que la mayoría de las personas que conforman los comités
de vivienda pertenecen a la población femenina.

103
8.1.2 EDAD DEL BENEFICIARIO

Respecto al gráfico que se presenta a continuación, se puede inferir en relación a


la edad que, en primer lugar un 47,62 % es adulto, considerando a éstos entre los
36 y los 59 años de edad. En segundo lugar encontramos con un 40,82 % a los
adultos jóvenes, los cuales se encuentran en un rango etáreo entre los 26 y los 35
años de edad. En tercer lugar con un 9,86 % se encuentran los jóvenes que
representan al segmento etáreo entre los 18 y los 25 años de edad; y por último
sólo con un 1,70% de la población beneficiada es adulto mayor, los cuales están
considerados desde los sesenta años en adelante.

GRÁFICO Nº 2
“EDAD DEL BENEFICIARIO”

1,70%
9,86% Edad
Jóvenes
Adultos Jóvenes
Adultos
Adultos mayores

47,62%

40,82%

Fuente: Investigación Directa

104
Según los datos expuestos anteriormente, se puede señalar que la población
perteneciente a los conjuntos residenciales, es mayoritariamente joven, es decir,
que las familias se encuentran en la etapa de formación de pareja y comienzo de
la familia (familia sin hijos), etapa de crianza inicial de los hijos (nacimiento del
primer hijo), o familias con hijos escolares; según lo planteado en el ciclo vital de la
familia. Esta situación implica que los padres deben priorizar por el bienestar de
sus hijos, puesto que éstos se encuentran en una etapa clave para su futuro
desarrollo. Por otra parte no se descarta la posibilidad que la familia siga
creciendo, puesto que las madres están en plena edad reproductiva, lo que
conllevaría a nuevos gastos en la familia.

105
8.1.3 ESTADO CIVIL DEL ASIGNATARIO

De acuerdo a los datos obtenidos respecto del Estado Civil de los Entrevistados,
se puede desprender; en primer lugar que, el porcentaje más representativo, es de
un 49,32% el cual equivale a 145 personas encuestadas, las cuales pertenecen a
la categoría de los casados. En segundo lugar se identifica a las parejas que
conviven, representando el 38,44%, los cuales representan la cantidad de 113
personas encuestadas. En cuarto lugar 16 personas afirman que se encuentran
solteros, cantidad que equivale al 5,44 % de la población encuestada. En quinto
lugar el 5,10%, el cual representa a 15 personas encuestadas, afirma ser
separados de hecho. Por último sólo el 1, 70%, el cual equivale a 5 personas
encuestadas, pertenece a la categoría de viudos. (Ver anexo Nº 5, tabla Nº)

GRÁFICO Nº 3
“ESTADO CIVIL DEL BENEFICIARIO”

Estado Civil del Beneficiario


5,44%
1,70%
Casado (a)
Separado(a)
Conviviente
Viudo(a)
Soltero(a)

49,32%
38,44%

5,10%

Fuente: Investigación Directa.

106
En este caso el mayor porcentaje pertenece a las personas casadas, el cual
representa al 42% de la población encuestada, por tanto, se puede inferir que la
mayoría de los asignatarios encuestados afirma estar unidos por el vínculo legal.

En relación con lo anterior, se debe recordar entonces el concepto de familia que


plantea Gracia el cual hace referencia a una pequeña unidad, que se configura a
partir de las relaciones entre un hombre y una mujer legalmente unidos por la
institución del matrimonio como marido y mujer (Gracia, op. cit.).

La categoría de convivientes, sin duda alude también al concepto de familia


entendiendo a ésta cómo “Aquel grupo social unido entre sí por vínculos de
consanguinidad, filiación (biológica o adoptiva) y de alianza, incluyendo las
uniones de hecho cuando son estables. Es por ello que se es miembro de
una familia en la medida que se es padre o madre, esposa – esposo, hija –
hijo, abuela – abuelo, tía – tío, etc.”. (Comisión Nacional de la Familia, op. cit:
35.); Por tanto esta categoría representa también un porcentaje importante en
cuanto a las uniones conyugales, puesto que un amplio porcentaje de los
entrevistados se declara en situación de convivencia.

107
8.1.4 NIVEL EDUCACIONAL

En cuanto al nivel educacional de los beneficiarios encuestados, se establece de


acuerdo a los datos arrojados por la encuesta que en primer lugar, el mayor
porcentaje de personas, se encuentra en el rango de básica incompleta, que
contempla de esta manera a 95 personas encuestadas, con un porcentaje de un
32, 53%; en segundo lugar con un 23,29%, el cual equivale a 68 beneficiarios que
sólo cursaron la básica completa. En tercer lugar, se identifica que un 20,89%,
vale decir, 61 personas encuestadas, alcanzó a cursar la enseñanza media
completa; en cuarto lugar, con un 20,21%, es decir 59 sujetos encuestados, se
encuentra la categoría de media incompleta, finalmente en quinto lugar, con un
2,74%, cifra que equivale a 8 personas, están contemplados aquellos sujetos que
se declaran analfabetos. (Ver anexo Nº 5, tabla Nº 2)

GRÁFICO N° 4
“NIVEL EDUCACIONAL DEL BENEFICIARIO”

Escolaridad del Beneficiario


0,34% 2,74%
Analfabeto
20,89%
Básica incompleta
Básica completa
Media incompleta
32,53% Media completa
Escuela especial

20,21%

23,29%

Fuente: Investigación Directa

108
De acuerdo al nivel educacional de los beneficiarios se puede señalar que el
mayor porcentaje se encuentra en la categoría Básica Incompleta, cifras que son
relevantes, si consideramos que el nivel educacional obtenido limita al individuo al
momento de acceder a un puesto de trabajo en el ámbito laboral, lo que conlleva
al acceso de un trabajo mal remunerado, y por tanto en la incidencia directa en la
calidad de vida de éstos y la satisfacción de sus distintas necesidades.

109
8.1.5 CANTIDAD DE HABITANTES POR VIVIENDA

En relación a la cantidad de personas que habitan por vivienda, se desprende, en


primer lugar que la cifra más alta se presenta entre 4 y 6 integrantes con un
58,16%, es decir 171 hogares entrevistados. En segundo lugar con un 31,29% se
encuentran aquellas familias que tienen de 1 a 3 integrantes; en tercer lugar están
las familias que tienen de 7 a 9 integrantes con un 10,20%; y por último con un
0,34% se encuentran los hogares donde habitan 10 o más personas.

GRÁFICO Nº 5
“NÚMERO DE PERSONAS POR VIVIENDA”

0,34%
10,20% Cantidad de habitantes en la vivienda
1-3
4-6
7-9
31,29%
10 y más

58,16%

Fuente: Investigación Directa

110
En relación a lo anterior, se puede desprender que el contexto habitacional y la
vivienda debiera entregar las condiciones necesarias para el desarrollo óptimo de
los individuos, pues el bienestar y la calidad de vida de las personas se
encuentran en estrecha relación con los espacios físicos donde los sujetos se
desarrollan.

En este sentido, es necesario precisar que las familias trasladadas a los conjuntos
habitacionales tienen en promedio de 4 a 6 habitantes por vivienda, y en
porcentaje esto significa un 48% de la población. En segundo lugar se encuentran
aquellas familias que tienen de 1 a 3 integrantes por familia, lo que es efectivo en
un porcentaje de un 31%. En tercer lugar, con un 10%, se encuentran las familias
que tienen de 7 a 9 integrantes. Cabe destacar que la vivienda entregada es de 50
metros cuadrados, donde existe sólo un dormitorio principal.

111
8.1.6 CANTIDAD DE HOGARES EN LA VIVIENDA

Según la cantidad de hogares que se encuentran habitando por vivienda,


podemos señalar, que en un 84,5 % existe sólo un hogar, mientras que con un
14,8 % encontramos a aquellas viviendas que poseen dos hogares y solo un 0,7%
tiene tres hogares habitando en la vivienda.

TABLA Nº 1
“CANTIDAD DE HOGARES QUE HABITAN EN LA VIVIENDA”

Cantidad de hogares al
interior de la vivienda
Recuento Porcentaje
1 246 84,5%
2 43 14,8%
0,7%
3 2
Total 291 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Por tanto se puede señalar en primer lugar que, 246 personas encuestadas
declaran tener un hogar por vivienda. En segundo lugar existen 43 personas
encuestadas que afirman compartir la vivienda con dos hogares. Esta situación
disminuye las condiciones de habitabilidad adecuadas de las personas al interior
de ésta. Por otra parte, se debe considerar las dimensiones de la vivienda, la cual
inicialmente tiene 50 metros cuadrados, por tanto no es difícil imaginar en que
condiciones se encuentran habitando éstas familias.

En relación con lo anterior, es necesario definir el concepto de hacinamiento, el


cual alude a: “La ocupación de un espacio por un número de personas que
excede la capacidad funcional del mismo, además es una situación que se
produce por exceso de personas dentro de un ambiente y por una
proporción, con relación a los metros cúbicos, que supera el mínimo exigido
en cuanto a condiciones sanitarias e higiénicas” (Ander Egg; op. cit: 143).

112
De acuerdo a la cantidad de personas que habitan en cada vivienda, es evidente
que éstas familias se encuentran afectadas por un nivel de hacinamiento
importante, considerando que las viviendas entregadas por el SERVIU tienen sólo
un dormitorio construido (Política Habitacional año 2005), y que la ampliación de
los otros dormitorios debe construirse una vez que la familia se encuentren
habitando en ésta, además las familias deben contar con el presupuesto que dicha
ampliación requiere.

En relación con lo anterior, se debe añadir entonces el rol que juegan las
autoridades referentes al tema, pues éstas cuales se ven involucradas en una
suerte de contradicción entre teoría y práctica. Considerando que el MINVU y el
SERVIU, si bien plantean como misión: “Contribuir a mejorar la calidad de vida
de los chilenos, trabajando para satisfacer sus necesidades habitacionales y
haciendo de las ciudades lugares apropiados donde vivir y desarrollarse”.
(www.minvu.cl ; op. cit) y “Materializar las políticas de vivienda y urbanismo
del Estado, mediante una eficiente ejecución, fiscalización y evaluación de
sus programas, que consiga mejorar la calidad de vida de las personas y
comunidades de la Región Metropolitana" (www.serviurm.cl; op. cit),
respectivamente; aún queda mucho para que dichas misiones se plasmen de
forma efectiva en la realidad de las personas que no tienen otra opción más que
optar al subsidio de vivienda social.

En función de lo anterior se puede destacar las siguientes opiniones del grupo


focal:

“Nosotros somos ocho en la casa... hay tres personas que están


durmiendo prácticamente en el patio, cerrado por el techo y por los lados”
(M1).
“Las que tienen cuatro o cinco hijos... todos en una misma pieza, igual
problemas de matrimonio también hay, porque no hay privacidad pa ná”...
(M12)

113
Estas opiniones dan cuenta al igual que el cuestionario que, efectivamente un alto
porcentaje de las familias sufre de un nivel de hacinamiento importante, lo que
genera un desgaste en cada uno de los miembros de la familia y por ende en la
calidad de vida de los mismos.

Por otra parte debemos considerar que cada sector de la vivienda cumple una
función determinada, lo que permite al individuo desarrollarse de manera óptima
dentro de su espacio más íntimo. La situación de estas familias es completamente
adversa puesto que los diferentes espacios que les otorga su vivienda, son
cotidianamente utilizados con doble finalidad, ya que muchas veces el living-
comedor termina siendo el dormitorio de los integrantes que no son contemplados
en el dormitorio principal.

“Con cuatro niños por familia, seis niños... ¿Cómo vamos a construir lo que
hay que construir?... es una burla al poblador...” (M2).

Con respecto a esta opinión es posible visualizar la compleja situación de éstas


personas, en cuanto a la incomodidad que genera tener que ampliar su vivienda
mientras ellos están habitándola, esto debido principalmente al limitado espacio de
las mismas (tanto interior como exterior) debiendo dejar sus bienes muebles, fuera
de su hogar, vale decir, en espacios públicos (la calle); a esto se suma la
contaminación que genera la ocupación de los materiales utilizados para la
construcción, lo que atenta la salud de los habitantes y va en desmedro de la
calidad de vida; además de los recursos económicos que deben destinar las
familias para dicha ampliación, familias que en promedio tienen un ingreso entre
$127.000 y $250.000.

114
En relación a la cantidad de niños en la vivienda, se puede visualizar en primer
lugar, la existencia de 98 familias (37,8%) que tienen dos niños por vivienda. En
segundo lugar se encuentran las familias que tienen un niño por vivienda (33,2%);
En tercer lugar y con un 17,8%, el que equivale a 46 hogares con tres niños por
vivienda; En cuarto lugar 22 hogares (8,5%) tiene cuatro niños. En último lugar se
visualizan 7 hogares (2,7%) con cinco y seis niños habitando en la vivienda.
Respecto a esto se hace referencia a la importancia de otorgar espacios de ocio y
recreación en la implementación de la solución habitacional al momento del
traslado de las familias.

En cuanto a la cantidad de adultos que habitan por vivienda, se puede observar en


primer lugar que 183 hogares (63,3%) están conformados por 2 adultos. En
segundo lugar se encuentran 58 hogares (20,1%) donde habitan 3 adultos; En
tercer lugar 22 hogares (7,6%) corresponden a viviendas que tienen habitando a
cuatro adultos. En cuarto se encuentran 13 hogares (4,5%) donde afirman vivir
personas solas. En quinto y último lugar se presentan 11 hogares (4,5%) que
manifiestan tener de cinco adultos a seis adultos habitando en la vivienda.

En cuanto a la cantidad de adultos mayores que habitan en los conjuntos


habitacionales, se puede afirmar que éstos están representados por un 1,70% de
la población. De éste porcentaje, (1,70%) la cantidad de adultos mayores que
habitan en los conjuntos residenciales se ve reflejada en una cifra de 42,9% con
un adulto mayor por vivienda, con un 28,6% se visualizan dos adultos mayores por
vivienda y en igual porcentaje, es decir un 14,3% se identifican a tres y cuatro
adulto mayor, respectivamente.

115
De lo anterior, se pueden desprender los tipos de familias que existen en la
población de estudio; la familia nuclear: integrada por una pareja adulta, con o sin
hijos ó por uno de los miembros de la pareja y sus hijos; la familia extensa:
integrada por una pareja o uno de sus miembros, con o sin hijos y por otros
miembros que pueden ser parientes o no parientes; la familia extensa simple:
integrada por una pareja sin hijos y por otros miembros, parientes o no parientes;
la familia extensa biparental: integrada por el padre y la madre con uno o más
hijos y por otros parientes. (Comisión Nacional de la Familia; op.cit)

116
8.2 CARACTERÍSTICAS CULTURALES DE LAS FAMILIAS EN ESTUDIO

Para este objetivo, se vinculan dentro de la característica cultural de las familias,


las variables que comprenden nacionalidad, etnia, tiempo de permanencia de
estas familias en el campamento y su lugar de procedencia, además de identificar
sus relaciones con los otros miembros de la toma, con sus vecinos actuales, y los
vecinos de viviendas aledañas. De esta manera, en relación a la información
obtenida a través del cuestionario aplicado, fue posible obtener los siguientes
datos correspondientes al objetivo.

8.2.1 NACIONALIDAD DE LOS ASIGNATARIOS ENCUESTADOS

En función de la nacionalidad de los asignatarios entrevistados, es posible señalar


que el porcentaje más representativo es de un 96,60% y corresponde a personas
de nacionalidad chilena; los ciudadanos y asignatarios de las viviendas de
nacionalidad peruana están representados por un 2,38%; los ciudadanos de
nacionalidad boliviana se presenta un porcentaje de 0,68%, y finalmente con un
0,34% se encuentran los ciudadanos argentinos. (Ver anexo Nº 5, tabla Nº 3)

GRAFICO Nº 6
“NACIONALIDAD DEL BENEFICIARIO”

0,68%0,34% Nacionalidad
2,38%
Chileno(a)
Peruano(a)
Boliviano
Argentino

96,60%

Fuente: Investigación Directa

117
De los datos señalados anteriormente, se puede desprender que el acceso a un
subsidio habitacional de vivienda social, no sólo es un derecho de los chilenos,
sino que los extranjeros que residen aproximadamente un período de tres años y
obtienen la nacionalidad chilena, tienen el mismo derecho para acceder a la casa
propia.

Además cabe destacar la participación que tuvieron estas personas, en la toma de


los terrenos, y como éstos deben hacer frente a los prejuicios de sus vecinos,
tanto cuando vivían en el campamento como en la actualidad, a pesar que ellos
hayan sido parte del proceso.

Así es señalado en la siguiente opinión:

“A pesar de que fuimos parte de la toma y estuvimos luchando, cuando


llegamos acá, los vecinos igual nos hacen saber que la casa no debiera
pertenecernos y que por nuestra culpa quedaron chilenos sin
subsidio...”(M3).

La opinión anterior visualiza la discriminación de la cual son objeto los extranjeros


que accedieron a los subsidios que otorga el Estado, a pesar de que ellos hayan
sido parte del proceso inicial.

118
8.2.2 ETNIA

Con respecto a la etnia a la cual pertenecen los asignatarios encuestados, se


puede inferir que el 86,05% declara no pertenecer a ningún pueblo originario,
mientras que el 12,59% declara pertenecer a una etnia, por último un 1,36% se
encuentran aquéllas personas que no saben o no responden dicha pregunta.

Con respecto a las personas que señalan pertenecer a una etnia podemos
encontrar que un 91,18% de dicho porcentaje pertenecen a la etnia mapuche,
mientras que el 5,88% dice pertenecer al pueblo originario Inca, y solo un 2,94%
declara pertenecer a la etnia Aymará. (Ver anexo Nº 5, tabla Nº 5)

GRAFICO Nº 7
“ETNIA DE LA FAMILIA”

5,88% Tipo de etnia


2,94%
Mapuche
Aymara
Inca

91,18%

Fuente: investigación Directa

119
Es importante señalar que las diferencias culturales en espacios de convivencia
comunitarios, se hacen visibles en cuanto a las costumbres que las personas
desarrollan en la vida cotidiana y la forma de habitar la vivienda. De esta manera
podemos inferir que al igual que los ciudadanos extranjeros, las personas
pertenecientes a una etnia determinada, siendo chilenas, pero reconociéndose
como tal, también son discriminadas puesto que su estilo de vida, generalmente
es distinto en comparación con aquellos sujetos criados en el contexto urbano.

Por tanto es necesario destacar el aporte que hace Minuchin respecto a ésta
temática. El autor hace referencia a lo significativo que es comprender el factor
cultural que determina el modo en que se desarrolla y relaciona una familia, no
obstante, la evolución sobre todo cultural que la familia ha sostenido en el tiempo,
logra conservar el sentido que le dio origen. (Minuchin, op. cit)

120
8.2.3 TIEMPO DE PERMANENCIA EN EL CAMPAMENTO

Con respecto al tiempo que las familias habitaron en el campamento se puede


señalar que el 62,33% de éstas vivió de seis a siete años habitando en el
campamento de forma permanente; Luego es posible identificar aquellas familias
que permanecieron en el campamento de cinco a seis años, con un porcentaje de
14,73%. Entre las familias que habitaron entre cuatro y cinco años sólo podemos
encontrar un 8,56%; mientras que el 7,88% permaneció de tres a cuatro años. El
5,48% corresponde a aquéllas personas que señalan haber vivido en el
campamento de dos a tres años. Por último se encuentran aquellas personas que
habitaron de seis meses a un año con un 1,03%. (Ver anexo Nº, tabla Nº 5)

GRAFICO N 8
“TIEMPO DE PERMANENCIA DE LAS FAMILIAS EN EL CAMPAMENTO”

Tiempo en el campamento
1,03%
5,48%
Entre 6 meses y 1 año
7,88%
Entre 2 y 3 años
Entre 3 y 4 años
Entre 4 y 5 años
8,56% Entre 5 y 6 años
Entre 6 y 7 años

14,73%
62,33%

Fuente: investigación Directa

121
De los datos arrojados por el gráfico se puede inferir que todas aquellas familias
que vivieron de cinco a siete años en el campamento son los que debieron
enfrentar las duras condiciones habitacionales, de represión policial, de salubridad
y todas aquellas dificultades que implicó realizar ésta toma de terrenos.

Se destaca además la importancia de los vínculos y redes que los sujetos


generaron durante todos los años de permanencia en el campamento. Estas
personas desarrollaron un alto sentido de identidad y de pertenencia con el lugar
donde habitaban, pues cabe destacar que los terrenos fueron cuidadosamente
escogidos con el fin de construir sus viviendas y así poder desarrollarse en un
espacio en el cual se sentían identificados, y de esta forma considerarlo como
propio.

Las familias que habitaron en el campamento de dos a cuatro años, no presentan


el mismo grado de pertenencia como en la categoría anterior, puesto que no
tuvieron la experiencia del asentamiento en su primera etapa. Las personas que
habitaron en el campamento de seis meses a dos años, son aquellas familias
cuestionadas por sus pares, en cuanto al derecho que éstas tienen respecto del
acceso a la vivienda, puesto que los habitantes más antiguos del campamento, no
se explican porque están habitando en los conjuntos habitacionales si no
estuvieron tantos años en la toma.

122
8.2.4 COMUNA DE PROCEDENCIA DE LAS FAMILIAS

Respecto a la comuna de procedencia de las familias pertenecientes a los


conjuntos habitacionales, es posible identificar que el 77,55% tiene como lugar de
origen la zona urbana, específicamente en la comuna de Peñalolén, mientras que
el 22,45% de las familias restantes proceden de otras comunas o de la zona rural,
específicamente del sur de nuestro país.

GRAFICO N°9
“COMUNA DE PROCEDENCIA DE LAS FAMILIAS PERTENECIENTES A LA EX TOMA”

Comuna de Procedencia
Peñalolen
22,45% Otra comuna

77,55%

Fuente: investigación Directa

123
Según los datos expuestos anteriormente, es posible señalar que gran parte de las
familias pertenecientes a la ex toma de Peñalolén, cuentan con una red familiar y
social importante que habita dentro del mismo territorio, lo que permite establecer
vínculos sociales y económicos que favorecen una relación a largo plazo, situación
por la cual estas personas decidieron permanecer y construir sus viviendas en
Peñalolén.

Lo señalado anteriormente, es posible corroborarlo en la siguiente opinión:

“Yo soy nacida y criada en Peñalolén y me voy a morir aquí” (M10)

Es necesario destacar que las redes sociales componen un significativo escenario


que permite generar relaciones de confianza, solidaridad y colaboración, puesto
que es posible rescatar recursos afines, en pro de los sujetos que integran dicha
red, a fin de constituir relaciones de intercambio y reciprocidad.

Para el resto de las familias la comuna es igualmente significativa, pues a pesar


de no haber nacido o sido criado dentro de ésta, se acrecenta entre ellos la visión
de una comuna segura, que les otorga acceso a buenos servicios, tanto privados
como municipales; a esto, se suma el desarrollo de un sentido de pertenencia
significativo, el cual han alcanzado a través del tiempo de permanencia en dicha
comuna.

Cabe destacar que un porcentaje menor de las familias tienen como lugar de
origen ciudades que se encuentran al sur de nuestro país, lo que implica
diferencias culturales significativas en cuanto al uso de los espacios públicos y
privados, por ejemplo se entrevistó a una persona mapuche la cual hizo una
ampliación delantera sin radier, cuestión que no les significa incomodidad dada la
relevancia que le asignan los mapuches al contacto con la tierra.

124
8.2.5 GRADO DE IDENTIFICACIÓN DE LOS ASIGNATARIOS CON SUS
VECINOS

Con los vecinos al interior del campamento:

Respecto del grado de identificación que tienen los asignatarios con los vecinos al
interior del campamento, es posible señalar que un 61,1% siente que tiene
aspectos comunes con las personas que allí habitaban, por otra parte podemos
señalar que un 36,9 % manifiesta no sentirse identificado con dichas personas.

TABLA N° 2
“GRADO DE IDENTIFICACIÓN DE LOS ASIGNATARIOS RESPECTO DE LOS VECINOS AL
INTERIOR DEL CAMPAMENTO”

Recuento Porcentaje

Si 179 61,1%

No 108 36,9%

Ns/ Nr 6 2,0%

Fuente: Investigación Directa

Referente al grado de identificación que poseen las familias con respecto a los
vecinos del campamento, se destaca que en la mayoría de éstas existe un grado
de identificación importante, el cual en muchos casos se genera a partir del
proceso inicial, vale decir, desde la toma de terreno.

En dicho acontecimiento las personas se propusieron objetivos y metas, las cuales


alcanzaron exitosamente, lo que potenció el sentido de pertenencia en la
organización y estrechó los vínculos entre las personas, generando una dinámica
en la cual el uso de códigos permitió resguardar el proceso que se estaba llevando
a cabo, con la finalidad de mantener una comunicación y una relación igualitaria
entre ellos.

125
En consecuencia podemos validar lo anterior, señalando que:

“La cultura es tanto un factor de identidad como de cohesión social y


también una fuente de creación y expresión personal y comunitaria. En este
sentido la cultura debe considerarse entonces como un activo que las
personas y sus comunidades pueden poner en movimiento, para promover
su propio desarrollo social y mejorar sus condiciones de vida”. (Rapoport
citado en Coudeu, op cit: 22).

Por otra parte aquellas personas que manifestaron no tener aspectos en común
con los habitantes de la ex toma, aludieron principalmente a que no establecieron
vínculos con los vecinos, no generaron sentido de pertenencia, se incorporaron
durante el proceso de término de la toma, o simplemente porque hubo
asignatarios que no pertenecieron al campamento, situación que se manifiesta en
las siguientes opiniones:

“Hay una dirigenta que tiene una hermana allá y ésa hermana nunca vivió en
la toma, pero la puso en otro paño para que no nos diéramos cuenta” (M7)

“Hay gente que reconoce que compró un cupo...” (M12)

Ambas citas dan cuenta de las irregularidades que surgieron en el proceso de


inscripción y asignación de las viviendas, etapa del proceso habitacional que
estuvo a cargo de los dirigentes y funcionarios del SERVIU, situación que generó
irregularidades al momento de catastrar a las familias que efectivamente se
encontraban habitando en el campamento y que cumplían con los requisitos
solicitados por dicha institución.

126
Si bien no se apuesta a la paternalización del Estado en relación a la organización
ciudadana, es necesario que exista un consenso entre las partes, vale decir, los
pobladores, sus representantes y el Estado, en cuanto a los procesos y decisiones
que influyen en la organización y cohesión de la comunidad, particularmente el de
la conservación de las redes sociales y familiares.

En consecuencia, no es viable que la Institución, en este caso el SERVIU, le


otorgue principalmente responsabilidad a los dirigentes, puesto que para tomar las
decisiones atingentes, se requiere de una visión objetiva, donde no deben primar
los intereses personales por sobre los colectivos. Por tanto, la institución debió
asegurarse de que el catastro dónde figuraban los futuros asignatarios,
contemplará información fidedigna, en cuanto a los requisitos que ellos
establecieron y respecto a las personas que efectivamente habitaban en el
campamento.

Con los vecinos al interior del conjunto residencial:

Respecto al grado de identificación de los asignatarios con los vecinos que residen
al interior de los conjuntos habitacionales, es posible señalar que un 51,2 %
manifiesta tener un alto sentido de pertenencia, mientras que un 47,8 %,
demuestra no sentirse identificado con dichas personas

TABLA N° 3
“GRADO DE IDENTIFICACIÓN DE LOS ASIGNATARIOS RESPECTO DE LOS VECINOS DEL
CONJUNTO RESIDENCIAL”

Recuento Porcentaje

Si 150 51,2%

No 140 47,8%

Ns/ Nr 3 1,0%

Fuente: Investigación Directa

127
Según los datos expuestos anteriormente, es posible inferir que entre ambas
categorías la diferencia es medianamente significativa, puesto que las opiniones
están divididas casi igualitariamente. Esto revela que el mayor porcentaje tiene un
sentido de pertenencia desarrollado con sus actuales vecinos.

Con los vecinos de viviendas aledañas:

Referente al grado de identificación con los vecinos de viviendas aledañas, los


encuestados señalan con un 70,0% en la primera categoría, que no están
identificados con los vecinos que habitan en estas viviendas, un 24,1% alude a
que si están identificados con dichas personas y un 5,9% contesta no sabe o no
responde.

TABLA N° 4
“GRADO DE IDENTIFICACIÓN CON VECINOS DE VIVIENDAS ALEDAÑAS”

Recuento Porcentaje

Si 70 24,1%

No 203 70,0%

Ns/ Nr 17 5,9%

Fuente: Investigación Directa

Los porcentajes anteriores manifiestan en su primera mayoría la negatividad frente


al sentido de pertenencia que tienen los habitantes de los conjuntos residenciales
con los vecinos de viviendas aledañas. Esto debido a dos causas que, si bien son
opuestas entre sí, apuntan a lo mismo, el estrato socioeconómico. En primer lugar
los nuevos conjuntos habitacionales, tres casos puntuales que se mencionarán a
continuación, tienen a su alrededor, vecinos que se encuentran en condiciones
desfavorables, vale decir, poblaciones y barrios que por ser más antiguas, y
pertenecer a un estrato social bajo, poseen problemáticas sociales y económicas
de alto nivel.

128
Las poblaciones sometidas a estudio, aún no presentan a nivel macro dichas
problemáticas y por ende el rechazo de estos vecinos frente a esta situación. De
los conjuntos habitacionales en los cuáles están presentes estas problemáticas, se
pueden destacar Disal II, Parcela 18, y Parcela 23, los cuales se encuentran en
Avenida Las Torres, entre Américo Vespucio y Tobalaba, sector que se caracteriza
por un alto índice de delincuencia y tráfico de drogas.

Por otra parte y en el otro extremo, podemos encontrar la realidad de los conjuntos
habitacionales de Microbuseros, El Valle y Media luna Huasos, los cuáles se ven
afectados de cierta manera por la diferencia de status existente entre ellos y sus
vecinos. Estos últimos en su mayoría posee un nivel socioeconómico acomodado,
lo que genera sentimientos encontrados en las personas entrevistadas, puesto
que si bien la aceptación de éstos en su mayoría es buena, de igual forma se
generan prejuicios y sentimientos de injusticia frente a esta desigualdad.

La categoría restante sí siente un grado importante de identificación con los


vecinos de viviendas aledañas, esta realidad se vincula con la existencia de
personas que poseen un nivel socioeconómico similar al de los entrevistados,
pues en situaciones puntuales se ha realizado un trabajo de red importante con las
organizaciones de base, vale decir, juntas de vecinos o centros de madres.

129
8.2.6 ACTIVIDADES DE ESPARCIMIENTO

En cuanto a las actividades que pueden realizar los habitantes de éstos conjuntos
habitacionales en sus tiempos libres, podemos señalar las siguientes opiniones:

“Salir ahí al lado de la puerta, estar ahí parada y aburrirse, mejor se está
dentro viendo televisión y aburriéndose igual...” (M 10)

“Estresarnos...” (M6)

Es necesario destacar que el proyecto habitacional entregado a los pobladores


contemplaba, entre otros, la finalización de las obras (en cuanto a infraestructura y
equipamiento del conjunto habitacional), para el mes de diciembre del presente
año. No obstante, las plazas, los juegos infantiles y las sedes sociales no estaban
construyéndose al momento de aplicar el instrumento de recolección de datos, lo
que da indicios del incumplimiento en los plazos estipulados por la constructora y
el SERVIU.

Lo anterior es avalado por la siguiente opinión:

“Yo ocupo la placita de San Luis, porque si no tenemos una plaza nosotros
para poder dar una vuelta, tenemos que ocupar la que esta al lado” (M5)

En relación con lo anterior, se considera básico y primordial que la entrega de una


solución habitacional contemple la dimensión ambiental cómo eje fundamental en
la implementación de ésta:

“El espacio no es simplemente una relación métrica, sino un vínculo con una
realidad percibida subjetivamente... por lo mismo el espacio influye de
manera importante en el comportamiento de la gente”
(Max- Neef, op. cit: 47.)

130
Los aspectos más importantes en la vida de un ser humano, se desarrollan en
aquellos lugares en que se permanece una mayor parte de la existencia, un
ejemplo de ésto es la vivienda, la escuela o el trabajo. Por tal motivo las
necesidades fundamentales propias al hombre se ven directamente relacionadas
al hábitat en el cual se desarrolla. Si éste tiene características inadecuadas para el
sujeto, puede llegar a influir de forma negativa en él.

Tal como lo plantea Sabatini:

“La pobreza no es sólo un problema económico o uno social y cultural, sino


ambiental: viviendas precarias sobrepobladas, equipamientos vecinales y
servicio de redes insuficientes o inexistente, lejanía a los centros urbanos de
empleos y de servicios. El olvido de la dimensión ambiental pone en
evidencia cierto simplismo al abordar el estudio de la pobreza urbana”.
(Sabatini op cit: 54)

De lo anterior se debe rescatar la necesidad de entregar una solución habitacional


integral en lo que respecta a la vivienda, el equipamiento del conjunto residencial y
el entorno urbano. Por tanto las políticas habitacionales deben estar enfocadas a
mejorar la calidad de vida de las personas, invirtiendo más recursos económicos y
humanos.

131
8.3 CARACTERISTICAS ECONÓMICAS DE LAS FAMILIAS EN ESTUDIO

Para el desarrollo de este objetivo, es necesario referirnos a la situación laboral


del jefe de hogar en cuanto al tipo de trabajo y tipo de contrato; al nivel de ingreso
del jefe de hogar y a los gastos en los que han incurrido estas familias desde que
están habitando sus nuevas viviendas.

A través de la aplicación del cuestionario, los asignatarios encuestados


respondieron las preguntas que decían relación con este objetivo, obteniendo los
siguientes resultados.

8.3.1 SITUACIÓN LABORAL DEL JEFE DE HOGAR

Tipo de Trabajo

De acuerdo a los resultados obtenidos en el cuestionario, se puede desprender de


la situación laboral del jefe de hogar que, en primer lugar, un 63,67% de los
entrevistados, vale decir, 184 de éstos, alude a que trabaja tiempo completo; En
segundo lugar, un 11,1% de los asignatarios, es decir, 32 de éstos, trabaja media
jornada. En tercer lugar 29 de los entrevistados, vale decir el 10%, señala que
trabaja independiente. En cuarto lugar con un 6,6%, vale decir, 19 de los
entrevistados se encuentran trabajando esporádicamente; En quinto lugar un 6,2,
es decir, 18 de éstos sujetos trabaja por temporada; En sexto lugar se encuentran
las personas que son jubilados o pensionados los cuales figuran con un 1,38%; y
por último en séptimo lugar se puede encontrar a las personas que figuran como
cesantes con un 1,04% de la población. (Ver anexo Nº 5, tabla Nº 6)

132
GRAFICO N° 10
“SITUACIÓN LABORAL DEL JEFE DE HOGAR”

1,04% 1,38%
10,03%
Situacion laboral del jefe de hogar
Trabajando tiempo completo
Trabajando media jornada
Trabajo por temporada
6,57%
Trabajo esporadico
Trabajo independiente
Cesante
6,23%
Jubilado /Pensionado

11,07%
63,67%

Fuente: Investigación Directa

133
Tipo de Contrato del jefe de hogar

Respecto al tipo de contrato que tiene el jefe de hogar, se puede señalar en primer
lugar que un 52,05%, es decir, 152 de los jefes de hogar que se encuentran
trabajando tiempo completo tienen contrato indefinido; En segundo lugar un
37,33%, vale decir, 109 de los trabajadores jefes de hogar, no tiene ningún tipo de
contrato; En tercer lugar se encuentran los sujetos contratados a plazo fijo los que
se agrupan en un 8,22%; En cuarto lugar con un 1,37%, es decir, 4 de las
personas entrevistadas, trabajan a honorarios ; y por último con un 1,03%, vale
decir 3 de las personas encuestadas son contratados por obra o faena. (Ver anexo
Nº 5, tabla Nº 7)
GRAFICO N° 11
“TIPO DE CONTRATO DEL JEFE DE HOGAR”

Tipo de Contrato
Indefinido
Plazo fijo
Honorarios
Por obra, faena etc.
37,33% No tiene contrato

52,05%

1,03%
1,37%
8,22%

Fuente: Investigación Directa

134
En relación Al tipo de trabajo y la situación contractual de los jefes de hogar de las
familias sometidas a estudio, se puede señalar en un primer lugar que la categoría
que apunta a los sujetos contratados es casi la mitad de la población encuestada.

La situación se presenta diferente para el resto de la población, puesto que las


cifras aproximadas se agrupan en casi un 48% aproximadamente. De éste grupo
se desprende que casi un 37% de los jefes de hogar no tiene contrato, situación
que genera inseguridad social y económica en los sujetos, por tanto éstos no
pueden proyectarse respecto de la adquisición de bienes y pago de servicios
básicos, y por ende deben recurrir a distintas formas que conlleven al
endeudamiento de la familia.

En consecuencia, es necesario apelar a la mejora de las condiciones laborales de


los trabajadores, pues en la medida que éstos no tengan contrato con la empresa
a la cual le prestan servicios, su situación social se va desgastando puesto que no
tienen previsión social y seguridad laboral. Por ende, la carencia de trabajo o la
inseguridad que éste conlleva producto de la inestabilidad laboral incide
fuertemente en la pérdida de la dignidad de las personas, dado que debilita las
relaciones en el seno de la familia y de la comunidad. Esta situación afecta
especialmente a los hogares en situación de pobreza, lo que influye finalmente, en
las perspectivas que tienen para romper un ciclo de privaciones que puede durar
varias generaciones.

135
8.3.2 NIVEL DE INGRESO DEL HOGAR

Personas que Contribuyen al Ingreso del Hogar

A partir de los resultados obtenidos de acuerdo a la contribución del ingreso en el


hogar, podemos inferir que sólo un integrante de la familia aporta al ingreso del
hogar, estando dichos hogares representados por un 62,80%; en segundo lugar
con un 30,03% se encuentran los hogares donde dos personas generan recursos
económicos; en tercer lugar con un 6,14% se encuentran los hogares que
perciben tres sueldos y por último en cuarto lugar, con un 1,02% se encuentran los
hogares donde no se perciben ingresos.

GRAFICO N° 12
“CANTIDAD DE PERSONAS QUE CONTRIBUYEN AL INGRESO FAMILIAR”

6,14% 1,02%
Cantidad de personas que contribuyen al ingreso
0
1
2
3

30,03%

62,80%

Fuente: investigación Directa

136
De lo anterior se puede desprender que si bien, un alto porcentaje de las familias
cuenta con una persona que contribuye al ingreso del hogar, éstas ganancias se
encuentran dentro del sueldo mínimo, pues la gran mayoría de los asignatarios no
terminó su enseñanza superior, sino que un porcentaje importante sólo cursó
hasta la enseñanza básica incompleta, situación que conlleva inevitablemente al
acceso de un trabajo precario. No obstante, si bien la apertura económica
contribuye al desarrollo, ésta por sí sola no bastaría si no se toman medidas en el
campo de la educación y la salud, las cuales son esenciales en la lucha contra la
pobreza.

En consecuencia se considera en situación de pobreza a aquellos hogares cuyos


ingresos son insuficientes para satisfacer las necesidades básicas alimentarias y
no alimentarias, de sus miembros. A su vez se considera en situación de
indigencia a aquellos hogares que aún cuando destinarán todos sus ingresos a la
satisfacción de las necesidades alimentarias de sus integrantes, no lograrían
satisfacerlas adecuadamente. (MIDEPLAN, 2000 op cit).

La pobreza se puede entender entonces, como la falta de recursos para que las
personas puedan experimentar, de forma satisfactoria, la atención de sus
necesidades básicas y procesos culturales acordes al entorno en el cuál estas
familias se desenvuelven. Considerando además que el promedio de habitantes
por vivienda es de cuatro a cinco personas, no cuesta imaginar que su situación
económica y por tanto su calidad de vida no es óptima para su adecuado
desarrollo. La situación económica es un tanto más favorable para el segmento
que sigue a continuación, en el cual está considerado un cuarto de la población
entrevistada aproximadamente. En estas familias se da que dos personas
contribuyen al ingreso del hogar, situación que potencia medianamente la
seguridad y la estabilidad de la familia. Por otra parte las personas que
manifiestan no tener ningún ingreso, son las que potencialmente viven con los
subsidios otorgados por el municipio o el Estado.

137
Cabe señalar en relación a lo anterior que en todas las categorías mencionadas
anteriormente, las personas que están consideradas cómo contribuyentes al
ingreso familiar, han desarrollado estrategias de sobrevivencias producto de su
situación económica, entendiendo por éstas:

“Todas aquellas prácticas o conductas mecánicas o sistemáticas destinadas


a mejorar o superar las condiciones de carencia extrema que vive un sector
de la población en circunstancias de crisis económicas” (Frías en Austin op
cit: 5)

Por tanto, no necesariamente deben tener un trabajo estable o en algunos casos


bien remunerado, sino que inclusive están contempladas aquellas personas que
trabajan independiente o a nivel micro, y que posiblemente han encontrado formas
de percibir ingresos de manera autónoma o han sido capacitadas por distintas
organizaciones (privadas o estatales) con el objetivo de obtener ingresos
económicos a través de la generación de productos a pequeña escala (venta de
chocolates, costuras, etc).

Ingreso total familiar

Con respecto al ingreso familiar, se puede señalar que un 55,48% de los jefes de
hogar, perciben un sueldo entre $127.000 y $250.000; en segundo lugar se puede
inferir que un 28,77% se encuentran las personas que reciben como promedio
$127.000; en tercer lugar, ya siendo parte de una cifra minoritaria, se encuentran
las personas que perciben más de $350.000 con un 8,22%; y por último se
encuentran aquellas familias que perciben entre $250.000 y $350.000 con una
cifra de un 7,53%.

138
GRAFICO N° 13
“INGRESO TOTAL FAMILIAR”

Ingreso Familiar
8,22%
Hasta 127 mil
7,53% Entre 127 mil y 250 mil
28,77% Entre 250 mil y 350 mil
Más de 350 mil

55,48%

Fuente: investigación Directa

Tal como fue señalado anteriormente, se puede inferir que más de la mitad de la
población se encuentra percibiendo desde el sueldo mínimo o el doble de éste,
cifra que en ningún caso aporta a la tranquilidad de éstas familias, puesto que si
consideramos el pago de los servicios básicos, dividendo, más los gastos de
locomoción y alimentación, la renta familiar disminuye considerablemente, y por
ende se reduce la capacidad de la familia para satisfacer otras necesidades.

Respecto a las nueve necesidades humanas, se destaca en primer lugar que


éstas relacionan varios aspectos (económicos, sociales, políticos, etc.), en
consecuencia, para comprender mejor lo anteriormente expuesto, es necesario
destacar que el desarrollo se refiere a las personas, de éste modo se puede
apostar a un desarrollo que permita elevar más la calidad de vida y ésta calidad,
dependerá de las posibilidades que tengan los sujetos de satisfacer sus
necesidades humanas fundamentales, las cuales relacionan varios aspectos tanto
económicos, sociales, políticos, etc., por lo que éstas deben entenderse como un
sistema en que las mismas se interrelacionan e interactúan simultáneamente (Max
Neef; op. cit).

139
8.3.3 GASTOS

Aumento de Gastos en la Nueva Vivienda

De los datos arrojados respecto al aumento de gastos desde que los asignatarios
habitan la vivienda, se puede inferir que un 52,38% considera que sus gastos
aumentaron entre $10.000 y $30.000; en segundo lugar podemos encontrar que
un 21, 43% de los entrevistados declara que sus gastos aumentaron desde
$30.000 hasta $60.000; en tercer lugar con un 21,43% los asignatarios señalan
que aumentaron hasta $10.000 sus gastos; y por último se encuentra los
propietarios que declaran no tener cambios en el presupuesto anterior, con un
4,4%.
TABLA N°5
“GASTOS QUE REALIZA LA FAMILIA”

Gastos Recuento Porcentaje

Sin cambios 13 4,4%

Hasta 10.000 63 21,4%

Entre 10 mil y 30 mil 154 52,4%

Entre 30 mil y 60 mil 63 21,4

60 mil y más 1 0,3

Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa

De lo señalado anteriormente, se puede inferir que aproximadamente la mitad de


los asignatarios entrevistados afirman que el aumento de sus gastos ha sido
considerable desde que se cambiaron del campamento a sus nuevas viviendas,
puesto que en la toma, ellos cancelaban el servicio de luz solamente, pues el
servicio de agua era obtenido gratuitamente desde la planta de las multitiendas
existentes en frente de la toma, a través de un túnel subterráneo construido el
primer año.

140
Por otro lado el servicio de gas no estaba contemplado genéricamente, ya que
muchas familias suplían ese recurso con otros medios como fogatas, cocinillas
etc.

Por otro lado, un porcentaje importante señala que sus gastos se han encarecido
notablemente, al respecto señalaron:

“Casi el doble o el triple de los gastos anteriores...”(M2)

“Yo encuentro que la electricidad está mala, porque desde que llegué acá,
estoy pagando arriba de $40.000, el mes pasado me salieron casi $50.000, y
ahora $66.000... y lo peor es que casi no paramos en la casa...” (M1)

“Nosotros llegamos en junio y nunca ha llegado una cuenta de luz... después


todo se va a acumular... no sé que voy a hacer...” (M6)

De lo anterior se puede inferir en primer lugar la existencia de irregularidades


respecto de las empresas que entregan servicios básicos, pues en reiteradas
ocasiones los asignatarios aludieron que las cuentas que debían pagar, no eran
equivalentes a su consumo. A esto se suma el atraso de dichas cuentas por parte
de las empresas a los usuarios, lo que genera una acumulación en de la deuda,
por tanto, un posible endeudamiento y cobro de interés por parte de éstas
empresas. En segundo lugar, se puede rescatar que en la toma, las personas
compartían una vida en común, por tanto, existía cohesión grupal frente a las
problemáticas que pudiesen presentarse, buscando de ésta forma sobrellevar las
dificultades individuales, encontrando soluciones colectivas.

141
Así lo señalan las siguientes opiniones:

“Antes pagábamos todos la luz, y no pagábamos agua, ahora tenemos que


pagar todo solitos no más” (M9)

“Yo nunca pasé hambre en el campamento, en cambio ahora hay días en que
no tenemos que comer, porque la plata no alcanza” (M10).

Se relaciona las opiniones vertidas por las pobladoras, con el concepto de pobreza
relativa ya expuesto, pues si bien, actualmente no existen mayores problemas
para sobrevivir y no hace falta organizarse para planificar estrategias de
sobrevivencia como en épocas anteriores, la pobreza se sigue percibiendo como
un problema importante. Se aprecia continuamente un discurso en que la pobreza
únicamente se maquilla y oculta, se han mejorado aspectos mínimos, pero muy
superficialmente. Si bien actualmente existen más posibilidades de integración,
principalmente a través del consumo; se mantiene la asociación entre pobreza y
explotación, así lo determinan los porcentajes expuestos anteriormente que tienen
relación con la situación laboral de los jefes de hogar, pues pobreza y explotación
son dos conceptos que se complementan entre sí. Además, la percepción de las
personas que se encuentran en condición de pobreza respecto a de exclusión
social, se mantiene, en el sentido que la integración mediante el consumismo no
se percibe como algo suficiente para sentirse parte del modelo imperante.

142
Aumento del pago en el Dividendo

Los siguientes datos aluden a que un 46,9% de los asignatarios debiera pagar
entre $20.000 y $30.000 de dividendo, en segundo lugar se encuentran los
propietarios que cancelarán entre $10.000 y $20.000, el cual equivale a un 33,2%
de la población encuestada, por último se presentan los asignatarios que
cancelaron totalmente la deuda, los cuales figuran con un porcentaje de un 19,5%.
TABLA N° 6
“MONTO DEL DIVIDENDO ACTUAL”

l
Recuento Porcentaje
cancelado totalmente 57 19,5%
entre 10.000 y 20.000 97 33,2%
entre 20.001 y 30.000 137 46,9%
entre 30.001 y 40.000 1 ,3%
Total 292 100,0%

Fuente: investigación Directa

Según afirman los entrevistados, los dividendos deberán cancelarse en los


primeros meses del año 2007, debido al tiempo de gracia otorgados por el banco.
Teóricamente, la finalidad de éste último, apunta a que las familias tengan la
posibilidad de ahorrar y así poder ampliar sus viviendas, por tanto, debe
entenderse que, en la fecha realizado el estudio, las familias no estaban
considerando dentro de su presupuesto mensual, el pago de la deuda habitacional

143
Así lo señala la siguiente opinión:

“Cuando empecemos a pagar dividendo... ahí la cosa se va a poner más


complicado” (M 5)

Cabe destacar que para la familia en situación de pobreza, el pago de veinte mil o
treinta mil pesos mensuales, es un gasto importante dentro del presupuesto
familiar, sin duda que ésos gastos valen la pena realizarlos por una vivienda, la
cuál en teoría, debiera otorgar protección y seguridad a todos los propietarios y
sus descendientes, ya que se compra dicho bien con el objetivo que dure toda la
vida.

“Yo pretendo que la casa me dure toda la vida y yo no creo que esa silicona
que le echaron me dure toda la vida... Hay personas que compraron su casa
a treinta años, de aquí a treinta años esa silicona no les va a durar...”(M2)

“Se fue el SERVIU, se van a ir todos, van a llegar los dividendos y vamos a
tener que estar igual que las casas COPEVA con protestas...” (M 7)

Las personas en situación de pobreza no tienen otra opción más que acceder al
subsidio habitacional de vivienda social y es un hecho reconocido por los propios
gobiernos, que en el último tiempo, las viviendas sociales se han caracterizado por
ser de mala calidad, tanto en la construcción de las mismas como el tamaño de
estas. Esto implica que no se les otorga seguridad a los pobladores, las empresas
constructoras y el SERVIU no fiscalizan de manera adecuada la calidad de las
viviendas que entregan.

144
Además las personas reúnen todos sus esfuerzos para obtener una vivienda
propia, y acuden a las estrategias colectivas más aberrantes para el ser humano,
cómo lo es realizar una toma de terreno y vivir en un campamento durante casi 7
años, donde deben enfrentarse violentamente con las autoridades, y donde no
cuentan con ningún servicio básico que les otorgue higiene y sanidad.

Todo con el objetivo de optar a una vivienda propia; y sin embargo, están muchas
veces a medio terminar, construidas con materiales de mala calidad, y que no
otorga los espacios básicos necesarios para el desenvolvimiento adecuado de
cualquier persona. Básicamente los pobladores deberán incurrir en el doble de los
gastos para la reconstrucción de éstas viviendas, puesto que deberán reemplazar
los materiales de mala calidad utilizados en la construcción, a esto se suman las
ampliaciones que deben realizar para disminuir el nivel de hacinamiento dentro de
sus hogares, además del pago de dividendos y las cuentas de los servicios
básicos que antes tampoco tenían contemplados.

145
CAPITULO 9

“GRADO DE SATISFACCIÓN DE LAS FAMILIAS, RESPECTO DE LA


SOLUCIÓN HABITACIONAL ENTREGADA POR EL SERVIU”

El presente capítulo pretende mostrar de manera gráfica los resultados obtenidos


a través del instrumento de recolección de datos, describiendo el grado de
satisfacción que tienen las familias residentes en los conjuntos habitacionales,
según la habilitación de la vivienda, la infraestructura y equipamiento del conjunto
residencial y el entorno urbano que rodea dicho conjunto.

9.1. GRADO DE SATISFACCIÓN DE LOS HABITANTES, RESPECTO DEL


NIVEL DE HABILITACIÓN DE LA VIVIENDA.

Para describir el nivel de habilitación, es necesario contemplar las condiciones


materiales en que fue entregada la vivienda, la privacidad tanto dentro como fuera
de ésta, la calidad de los servicios básicos con los que dispone y el tamaño de la
vivienda y del lugar destinado para la ampliación. De esta manera, en relación a la
información obtenida a través del cuestionario aplicado, fue posible obtener los
siguientes datos correspondientes al objetivo.

146
9.1.1 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO A LAS CONDICIONES
MATERIALES EN QUE FUE ENTREGADA LA VIVIENDA

Respecto a las condiciones materiales en que fue entregada la vivienda, es


posible visualizar que un 43,55 % de los asignatarios se encuentran insatisfechos,
ya que consideran que su vivienda fue entregada en malas condiciones, por otra
parte, un 36,93 % señala que se encontraba en un estado regular y un 19,51 % de
las familias restantes manifiesta estar conforme y satisfecho con las condiciones
en que ésta fue entregada. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 1)

GRÁFICO Nº 14
“CONDICIONES MATERIALES EN QUE FUE ENTREGADA LA VIVIENDA”

Condiciones Materiales
19,51% Buenos(as)
Regulares
Malos(as)

43,55%

36,93%

Fuente: Investigación Directa

Según el gráfico expuesto anteriormente, es posible deducir que gran parte de los
asignatarios se encuentran insatisfechos respecto de las condiciones materiales
en que les fue entregada la vivienda. Amérigo en su texto sobre Satisfacción
Residencial, realiza un análisis psicológico de la vivienda y su entorno y señala
que la satisfacción:

147
“Es considerada un resultado afectivo, una respuesta emocional o una
consecuencia de carácter positivo que proviene de establecer
comparaciones entre el ambiente residencial y la propia situación del sujeto.
Todo ello considerado en un proceso cíclico y dinámico, en el que el sujeto
se va adaptando a cada situación residencial concreta” (Amérigo, op cit: 55).

Según lo señalado por el autor, es posible inferir que las familias trasladadas a
estos conjuntos residenciales no poseen una visión positiva respecto de las
viviendas que les fueron entregadas, por lo tanto difícilmente podrán adaptarse a
ellas y desarrollar una calidad de vida óptima.

Esta situación es planteada por parte de los pobladores de la siguiente manera:

“Yo lo encuentro indigno…indigna las casas que nos dieron, mejor y mas
bonita era mi casa que tenia en la toma” (M5)

“Es una burla que nos hallan entregado casas y sin terminar, para la plata
que pidieron, deberían haber sido casas terminadas, por último con los dos
dormitorios”(M 10)

Según las opiniones expuestas anteriormente, cabe destacar que las familias
están insatisfechas con la vivienda, no solo por los materiales utilizados para la
construcción, sino que además porque ésta no estaban terminadas al momento de
habitarlas. Debido a esta situación las familias manifiestan temor, ya que no
desean vivir la misma situación ocurrida en el 1997 con las casas COPEVA, cabe
destacar además que las personas pagan por estas casas alrededor de
$1.500.000 los que cancelan al contado y $1.800.000 aquellos que pidieron crédito
al Banco del Estado, es importante resaltar que la diferencia de dichos montos se
debe a que el crédito está sujeto a intereses.

148
“Se fue el SERVIU, se va a ir todo, van a llegar los dividendos y vamos a
estar igual que las casas COPEVA con protestas” (M8)

Por otra parte señalan que:

“Los mas afectados fueron los de Huasos y Microbuseros, las casas no


estaban con las puertas, ventanas, no había luz en muchas casas porque no
tenían medidor” (M3)

“Yo tuve que comprar media camiona de relleno para poder rellenar el patio
de atrás…porque en la primera lluvia se vino todo abajo” (M6)

Las personas, manifiestan que las casas no son un regalo, puesto que deben
pagarlas, por tanto, tienen derecho a exigir que sean de buena calidad y que les
proporcione una adecuada calidad de vida.

149
9.1.2 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO A LA PRIVACIDAD DE LA
VIVIENDA EN RELACIÓN A LOS VECINOS

Respecto a las privacidad de la vivienda en relación al aislamiento de ruidos con


los vecinos, es posible señalar que un 78,35 % de las familias manifiestan estar
satisfecho, por otra parte un 11,00 % señala que es regular y un 10,65 % esta
insatisfecho con la privacidad y opta por la categoría de malo. (Ver anexo Nº 6,
tabla Nº 2).

GRÁFICO Nº 15
“PRIVACIDAD DE LA VIVIENDA RESPECTO DE LOS VECINOS”

10,65% Condiciones de privacidad respecto del aislamiento de ruidos


Buenos(as)
Regulares
Malos(as)
11,00%

78,35%

Fuente: Investigación Directa

Respecto a los datos expuestos anteriormente, podemos inferir que un alto


porcentaje de las familias considera que las condiciones de privacidad respecto
del aislamiento de ruidos con los vecinos son buenas, debido a que las viviendas
cuentan con un cortafuego que permite aislar una de otra.

150
Sin embargo, aquellos que ya se han ampliado, manifiestan que la privacidad solo
dura hasta que construyen sus nuevos dormitorios, puesto que estos quedan junto
a los de sus vecinos.
Por tanto, cabe señalar que el lugar de residencia debe permitir al habitante la
posibilidad de satisfacer sus necesidades, otorgando espacios en dónde la
privacidad y la posibilidad de divagar y de abstraerse sea posible.

151
9.1.3 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO A LA PRIVACIDAD AL
INTERIOR DE LA VIVENDA

Con respecto a la privacidad de la vivienda, es posible señalar que el mayor


porcentaje, vale decir un 74,57 % de las familias considera que ésta es muy buena
y por lo tanto se encuentra muy satisfecho, por otra parte un 13, 06% señala que
la vivienda no tiene un buen aislamiento en cuanto a los ruidos, y solo un 12, 37%,
plantea que es regular. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 3)

GRÁFICO Nº 16
“PRIVACIDAD AL INTERIOR DE LA VIVIENDA”

13,06% La privacidad al interior de su vivienda es:


Buenos(as)
Regulares
Malos(as)

12,37%

74,57%

Fuente: Investigación Directa

152
Según los datos expuestos en el gráfico, la mayoría de las familias manifiesta
sentirse satisfecho respecto de la privacidad que tiene al interior de su vivienda,
sin embargo, es posible señalar que ésta se ve afectada, cuando hay mas de tres
personas habitando en la vivienda, puesto que se ven forzados a compartir el
limitado espacio que les brinda su vivienda, esta situación se ve reflejada en la
siguiente cita:

“Las que tienen cuatro o cinco hijos…todos en una pieza, ósea igual hay
problemas de matrimonio, porque no hay privacidad pa’ na’ ” (M6)

Esta problemática esta fuertemente ligada al tamaño de la vivienda y de sus


habitaciones, ya que en la mayoría de los casos los padres deben compartir el
dormitorio con sus hijos lo que impide desarrollar una vida en pareja normal. Cabe
señalar que esta situación se ve doblemente afectada, cuando las personas
comparten la vivienda con otras familias, puesto que la situación de hacinamiento
en la que se encuentran impide que estas cuenten con un espacio propio donde
desarrollarse.

153
9.1.4 GRADO DE SATISFACCIÓN CON LA TECHUMBRE DE LAS VIVIENDAS

Respecto a la calidad de la techumbre de las viviendas, es posible describir los


siguientes resultados, en primer lugar con un porcentaje de, 42,47% podemos
encontrar a aquellas familias que se satisfechas con la techumbre, en segundo
lugar y con solo unas décimas de diferencia, 42,12 % encontramos a aquellos que
consideran que las condiciones en que fue entregado el techo de la vivienda son
malas y en tercer lugar encontramos con un 15,41 % a aquellos que manifiestan
que la calidad de la techumbre es regular. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 4)

GRÁFICO Nº 17
“GRADO DE SATISFACCIÓN CON LA TECHUMBRE DE LA VIVIENDA”

Calidad de la Techumbre es:


Buenos(as)
Regulares
Malos(as)

42,12% 42,47%

15,41%

Fuente: Investigación Directa

La diferencia existente, entre aquellos que consideran que la calidad de la


techumbre se encuentra en buenas condiciones y los que consideran que es mala,
no es realmente significativa. Sin embargo, cabe señalar que las viviendas
sufrieron grandes daños en la primera lluvia, ya que se pasó el agua, mojando sus
bienes muebles y humedeciendo por completo los muros.

154
El techo de la vivienda se entrega con el pizarreño y las vigas de madera a la
vista, sin mayores terminaciones. Lo que resulta preocupante de esta situación es
que éste no esta cumpliendo la función que le corresponde, es decir, cubrir y
proteger a las familias, de las condiciones climáticas y ambientales, lo que ha
hecho aún más compleja la estadía de las familias en su hogar. Respecto a lo
señalado anteriormente se da cuenta en la siguiente cita:

“Pasó drama cuando vino la primera lluvia…ahí nosotros nos vinimos a dar
cuenta que tipo de casas nos habían entregado, pero de primera estábamos
todos contentos” (M8)

“Hay filtraciones en cuanto a aguas lluvias…es que a usted se le pasa toda


la casa cuando llueve” (M5)

Respecto a estas opiniones podemos inferir que muchas de las personas que
manifiestan estar insatisfechas con la calidad de la techumbre, se debe
principalmente a que en la primera lluvia pudieron comprobar el estado en que
este se encontraba, situación por la cual realizaron los reclamos correspondientes
y solicitaron la reparación de estos teniendo como resultado lo siguiente:

“Para arreglarme el techo me echaron colafría con agua…esa fue toda la


solución” (M8)

Según esta opinión, cabe señalar que la empresa encargada de construir las
viviendas es quien también las repara, por tanto, es posible establecer que las
soluciones que otorgan a las familias para reparar los techos no son viables, de
acuerdo a esto es importante recalcar que el SERVIU es el encargado de
fiscalizar las obras y por tanto velar porque los trabajos sean bien efectuados.

155
9.1.5 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO A LA CALIDAD DE LOS
MUROS DE LA VIVIENDA

En primer lugar podemos señalar respecto de la calidad de los muros de la


vivienda, que un 33,33 % de las familias manifiesta que éste se encuentra en
buenas condiciones, por otra parte un 15,99 %, señala que es regular, mientras
que un 50,68 % cree que son malos y por tanto no se encuentran satisfechos con
éstos. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 5)

GRÁFICO Nº 18
“CALIDAD DE LOS MUROS DE LA VIVIENDA”

La calidad de los muros es:


Buenos(as)
Regulares
Malos(as)
33,33%

50,68%

15,99%

Fuente: Investigación Directa

Respecto a los datos expuestos en el gráfico, las familias manifiestan en un alto


porcentaje, que la calidad de los muros se encontraba en malas condiciones al
momento de habitar la vivienda, ya que estos estaban agrietados y como
consecuencia caían pedazos de cemento, además señalan que en la primera
lluvia debido a las filtraciones del techo, se mojaron todos los muros afectando
fuertemente a las familias, ya que debido a la humedad los niños se enfermaron y
algunas de sus pertenencias se mojaron.

156
Cabe señalar que los muros del primer piso son de concreto, es decir cemento y
ladrillo, y el segundo piso es de internil, material que hace muy difícil poner un
clavo para colgar un cuadro.

157
9.1.6 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DEL PISO DE LA VIVIENDA

Respecto al grado de satisfacción que poseen las familias respecto del piso es
posible señalar que un 37,11 % manifiesta sentirse conforme con la calidad de
éste, mientras que un 19,59 % cree que se encuentra en regulares condiciones, y
por último con un 43,30 % se encuentra aquellos que consideran que la calidad
del piso al momento de la entrega de la vivienda se encontraba en malas
condiciones y por tanto se encuentra insatisfecho. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 6)

GRÁFICO Nº 19
“CALIDAD DEL PISO DE LA VIVIENDA”

Calidad del piso


Buenos(as)
Regulares
Malos(as)

37,11%

43,30%

19,59%

Fuente: Investigación Directa

Respecto a los resultados obtenidos en el gráfico anterior, es posible inferir que un


alto porcentaje de las familias no se encuentra satisfecho con la calidad y con las
condiciones en que fue entregado el piso de su vivienda, señalando lo siguiente:

“El piso de mi casa tiene grietas y se salen pedazos de cemento…yo creo


que en cualquier momento me quedo sin piso, en todo caso esto pasa en
todas las casas” (M12)

158
Como es posible apreciar en la cita anterior las familias se ven afectadas con esta
situación, y la única solución es poner cerámica y tapar las grietas del piso, cabe
destacar que para poder realizar estos arreglos la familia debe disponer de
recursos extras, que no estaban contemplados dentro de su presupuesto.

Por otra parte, es importante recalcar que el piso es la base de toda vivienda y si
éste no se encuentra en buenas condiciones, difícilmente podrá mantenerse
durante mucho tiempo.

El primer piso de las viviendas fue entregado con radier, el cual en la mayoría de
la casas se encuentra totalmente agrietado y desnivelado, por otra parte, el
segundo piso es de madera, el cual cruje cuando alguien camina sobre él, por
tanto es posible establecer que éste no se encuentra en óptimas condiciones,
cabe señalar que el piso de las ampliaciones también es de madera, material que
concentra el calor, lo que provoca que el segundo piso sea muy caluroso.

159
9.1.7 GRADO DE SATISFACCIÓN CON LA ELECTRICIDAD DE LAS
VIVIENDAS

Respecto al grado de satisfacción con respecto al sistema eléctrico del que


disponen las viviendas, es posible inferir que un 48,61 % de las familias señalan
que esta se encuentra en buenas condiciones y por lo tanto se encuentran
satisfechos, mientras que un 41,84 % manifiesta estar disconforme y solo un 9,52
considera que es regular. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 7)

GRÁFICO Nº 20
“SATISFACCIÓN RESPECTO AL SISTEMA ELECTRICO”

Luz electrica
Buenos(as)
Regulares
Malos(as)

41,84%

48,64%

9,52%

Fuente: Investigación Directa

Respecto a lo anterior, es posible señalar que la diferencia de porcentaje entre los


que se encuentran satisfechos y los que no, es mínima, aquellos que consideraron
que la electricidad de la vivienda se encuentra en mal estado señalan que:

“Yo encuentro que la electricidad esta mala, porque desde que llegué ahí
estoy pagando arriba de $40.000 pesos, el mes pasao me salieron casi
$55.000, y ahora $66.000 y casi no paramos en la casa” (M7)

160
“A mi se me quemó el microondas porque hubo una falla, se me va a
terminar quemando el refrigerador, la lavadora, el televisor” (M10)

Estas opiniones dan cuenta de las malas condiciones en que se encuentra el


sistema eléctrico de las viviendas, las familias manifiestan haber reclamado y aún
no se otorga algún tipo de solución, por lo demás nadie responde por los daños
ocurridos a sus electrodomésticos. Por otra parte se refieren a la instalación de
este servicio y señalan que:

“No dejaron enlauchado para las ampliaciones, yo que me amplié y tengo mi


living adelante, tuve que romper muro para poder enlauchar…sino queda el
cable a la vista” (M5)

Esta situación, sin duda requiere de gastos extras que las familias no tenían
contemplado dentro de sus gastos, por otra parte una situación dramática que
vivieron algunas familias se expone en la siguiente cita:

“La primera semana que llegue, estuve a vela…se me quemaban las


ampolletas” (M8)

161
9.1.8 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO A LA INSTALACIÓN DE AGUA
POTABLE

Respecto a los resultados obtenidos en la encuesta, es posible señalar que un


56,12 % de las familias manifiestan que las condiciones en que se encontraba el
sistema de agua potable se encontraba en buenas condiciones, mientras que un
35,03 % señala estar insatisfechos respecto a las condiciones de este servicio y
por último con un 8,84 % se encuentran aquellas familias que consideran que éste
es regular. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 8)

GRÁFICO Nº 21
“CONDICIONES EN QUE FUE ENTREGADO EL SISTEMA DE AGUA POTABLE”

Agua Potable
Buenos(as)
Regulares
Malos(as)
35,03%

56,12%

8,84%

Fuente: Investigación Directa

Según los datos expuestos anteriormente, es posible señalar, que un alto


porcentaje de las familias manifiestan que el servicio de agua potable se
encuentra en buenas condiciones, sin embargo un porcentaje no menor señala
que éste posee deficiencias en su instalación y en su funcionamiento, lo que ha
hecho aun más compleja la situación de estas familias, lo señalado anteriormente
es posible identificarlo en las opiniones expresadas por las personas:

162
“Los baños tienen filtraciones, se sale el agua por la ducha y se pasa para
cocina” (M8)

“En mi casa están todas las llaves malas, se sale el agua por todos lados”
(M6)

“Ahora el agua me salió $33.000 pesos en un…imagínese pal verano, no voy


a poder ni regar” (M3)

En relación a estas tres opiniones, todas coinciden en que las condiciones del
servicio de agua potable no se encuentra funcionando en óptimas condiciones, y
que requieren de reparaciones las cuales debiera efectuar la empresa
constructora quien es responsable de estas fallas.

163
9.1.9 GRADO DE SATISFACCIÓN EN RELACIÓN AL ALCANTARILLADO

Según el grado de satisfacción respecto a la calidad del alcantarillado un


porcentaje de 74,23 % de las familias manifiesta que éste se encuentra en
perfecto estado y por lo tanto declaran estar satisfechos, por otra parte un 17,87 %
señala que este tiene dificultades y que no funciona adecuadamente, y un 7,90 %
cree que éste es regular. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 9)

GRÁFICO Nº 22
“CALIDAD DEL ALCANTARILLADO”

Alcantarillado
17,87% Buenos(as)
Regulares
Malos(as)

7,90%

74,23%

Fuente: Investigación Directa

Según lo expuesto anteriormente, es posible establecer que un gran porcentaje de


las familias encuestadas, señalan que nunca han tenido dificultades con el
alcantarillado, sin embargo existe un porcentaje que manifiesta estar insatisfecho
con este servicio, lo que se ve reflejado en las siguientes opiniones:

164
“A mi se me ha tapado el baño y la cocina no se cuantas veces” (M6)

“De los alcantarillados sale mal olor, más encima tenemos que compartirlo
con el vecino…si al él se le tapa el baño a mi también” (M4)
Ambas opiniones reflejan que en algunas viviendas existen dificultades con este
servicio y que a pesar de que ellos han manifestado en reiteradas ocasiones esta
problemática, nadie se hace responsable.

165
9.1.10 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DEL TAMAÑO Y
DISTRIBUCIÓN DE LA VIVIENDA

Con respecto al tamaño de la vivienda entregada, es posible inferir que el 47,08%


de las familias consideran que su vivienda es pequeña y por lo tanto la clasifican
dentro de la categoría de malo, por otra parte con un 32,65 % están aquellas
familias que se encuentran conforme con el espacio y la distribución que presenta
su vivienda, y en última instancia con un 20,27 % encontramos a aquellos que
considera que el tamaño es regular. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 10)

GRÁFICO Nº 23
“TAMAÑO Y DISTRIBUCIÓN DE LA VIVIENDA”

Tamaño de la vivienda
Buenos(as)
Regulares
Malos(as)
32,65%

47,08%

20,27%

Fuente: Investigación Directa

Según los datos expuestos en el gráfico, es posible señalar que un alto porcentaje
de las familias, considera que el espacio y la distribución de sus viviendas es
limitado y estrecho, situación que es posible corroborar con la siguiente cita
rescatada en el grupo focal:

166
“Fue un drama para nosotros como familia, no nos podíamos acomodar”
(M3)

“Era bien dramático, teníamos todas nuestras cosas afuera, no nos cabía
nada y dábamos gracias a Dios porque no llovió esos días” (M5)

“Las casa son chicas y angostas” (M10)

De acuerdo a las opiniones anteriormente expuestas, es posible señalar que


efectivamente las casas entregadas disponen de 50 metros cuadrados con
posibilidad de ampliarse hacia arriba, situación que implica un gasto económico
importante para estas familias, si consideramos que sus ingresos son limitados.

167
9.1.11 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO AL TAMAÑO DE LA
HABITACION DE LA VIVIENDA

Respecto al tamaño de habitación con la que cuenta la vivienda al momento de


ser entregada, un 49, 13 % considera que es bueno y por lo tanto manifiesta estar
satisfecho con éste, por otra parte un 34,95 % considera que el espacio del
dormitorio es bastante reducido por lo que considera que es malo y un 15,92 %
cree que es regular. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 11)

GRÁFICO Nº 24
“TAMAÑO DE LA HABITACIÓN DE LA CUAL DISPONE LA VIVIENDA”

Tamaño del dormitorio


Buenos(as)
Regulares
Malos(as)
34,95%

49,13%

15,92%

Fuente: Investigación Directa

Según los datos expuestos anteriormente es posible señalar que un alto


porcentaje de las familias considera que el tamaño del dormitorio entregado es
amplio, sin embargo un porcentaje no menor, considera que este es reducido, y
además señala que las viviendas debieran contemplar más de un dormitorio si
consideramos las características de las familias, que por lo general cuentan con
uno o más hijos, o habitan con otros familiares, situación que afecta en la forma en
que éstos deben distribuirse mientras logran construir los demás dormitorios, esta
situación se corrobora en las siguientes citas:

168
“Estoy disconforme con el espacio…te dan solo un dormitorio, teniai que
dejar las cosas afuera pa’ poder dormir” (M7)

“Teníamos que dormir todos amontonados…mientras teníamos que


construir el segundo dormitorio (M5)

“Nosotros somos ocho…hay tres durmiendo prácticamente en el patio


cerrado por el techo y pos los lados”(M10)

Estas opiniones dan cuenta de las incomodidades que deben enfrentar estas
familias, trasladando sus pertenencias de un lugar a otro o dejándolas en la calle,
construyendo mientras están habitando en la vivienda.

Un alto porcentaje de las familias son de tipo Nuclear, Extensas; Simples o


Biparentales, por lo cual podemos inferir que son familias que contienen mas de
tres personas habitando en una vivienda que solo posee un dormitorio construido.

169
9.1.12 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO AL TAMAÑO DESTINADO
PARA LA AMPLIACIÓN

Según los datos que se exponen en el gráfico, es posible señalar que un 78,55 %
de las familias encuestadas, señalan que el espacio destinado para la ampliación
es bueno y por lo tanto se encuentran satisfechos con éste, por otro lado un
12,46% señala que es regular y un 8,30 % manifiesta que el espacio es reducido y
por lo tanto opta por la alternativa de insatisfecho. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 12)

GRÁFICO Nº 25
“TAMAÑO DESTINADO PARA LA AMPLIACIÓN”

0,69%
8,30% Tamaño destinado para ampliación
Buenos(as)
Regulares
12,46% Malos(as)
Ns/Nr

Pies show counts

78,55%

Fuente: Investigación Directa

170
Las cifras revelan que un gran porcentaje de las familias se encuentran
satisfechas respecto del tamaño destinado para la ampliación, tanto para los
dormitorios (en el segundo piso), como para ampliar living-comedor, patio y jardín.

La dificultad que encuentran no es el espacio dispuesto para ampliar la vivienda,


sino más bien los recursos económicos con los que deben contar para realizar la
ampliación, situación que es compleja debido a las características y el nivel de
endeudamiento de las familias.

171
9.1.13 TAMAÑO DE LA VIVIENDA Y CANTIDAD DE HABITANTES

Con respecto al cruce de variables entre el tamaño de la vivienda y la cantidad de


habitantes, se puede afirmar en primer lugar que las familias que tienen de 1 a tres
integrantes consideran en un 44,9% que el tamaño de la vivienda es bueno; un
19,1% considera que el tamaño es regular; y un 36% que el tamaño es malo.

En segundo lugar las familias que están compuestas de 4 a 6 integrantes señalan


en un 27,5% que el tamaño de la vivienda es bueno, un 18,7% que es regular y un
53,8% considera el tamaño de la vivienda malo.

Por último y en tercer lugar se encuentran las familias que tienen de 7 a 9


integrantes, donde un 26,7% opina que el tamaño de la vivienda es bueno, un
30% que es regular y un 43,3% que es malo.
TABLA N° 17
“CANTIDAD DE HABITANTES Y TAMAÑO DE LA VIVIENDA”

Cantidad de Tamaño Tamaño Tamaño


habitantes Bueno Regular Malo Total
por vivienda
1- 3 44,9% 19,1% 36,0% 100%

4- 6 27,5% 18,7% 53,8% 100%

7- 9 26,7% 30,0% 43,3% 100%

Fuente: Investigación Directa

De los datos expuestos anteriormente se puede inferir que las familias que son
integradas por tres personas, representan a 89 de 290 familias, las que
representan el 31,29% de la población encuestada. De éstas sólo 40 consideran
que el tamaño de la vivienda es bueno, 17 hogares señalan que el tamaño es
regular y 32 de éstos que el tamaño es malo.

172
Las cifras expuestas anteriormente son preocupantes considerando en primer
lugar que el número de integrantes de esta categoría representa el mínimo
considerado por familia, suponiendo que ésta es compuesta por ambos padres y
un niño, o el padre o la madre más dos hijos etc. En segundo lugar, la vivienda
entregada está diseñada para máximo tres personas, puesto que existe sólo el
dormitorio principal, por tanto los tres integrantes deben compartir dicha
habitación, mientras son construidos los demás. Lo anterior agrava la situación
puesto que la posibilidad de ampliarse está estrechamente relacionada con la
situación económica de la familia, vale decir, si estas se encuentran en
condiciones económicas para invertir dinero en una futura ampliación.

Así lo señalan las siguientes opiniones:

“Yo allá en la toma tenía pieza para mí, para mi hija, mi cocina americana, mi
living, todo individual, todo aparte...” (M 5)

“Fue un drama para nosotros como familia, no nos podíamos acomodar...”


(M 12)

Otra categoría señalada es la familia compuesta por cuatro a seis integrantes, las
cuales están representadas por 171 familias entrevistadas las que representan el
58,16% de la población. Esta situación representa el promedio de familias
existentes en la población, lo que genera incertidumbre respecto de que calidad de
vida están sobrellevando éstas personas, tanto en el período de entrega y
posterior adaptación a la nueva vivienda y el tiempo transcurrido para la
ampliación. De 171 hogares, 47 de éstos señalan que el tamaño de la vivienda es
bueno, 32 opinan que el tamaño es regular y casi el doble de los primeros, es
decir, 92 familias, opinan que el tamaño de la vivienda es malo.

173
Así lo manifiestan las siguientes opiniones:

“Con cuatro niños por familia, seis niños, como van a construir lo que hay
que construir, es como una burla que le hicieron al poblador” (M5)

“Teníamos que dormir todos amontonados mientras nosotros construíamos


el segundo dormitorio...” (M 8)

La categoría siguiente destaca que las familias encuestadas están compuestas de


siete a nueve integrantes, cifra que representa el 10,20%, es decir, 30 familias del
total de la población encuestada. De éstos, 8 consideran que el tamaño de su
vivienda es bueno, 9 señalan que el tamaño es regular y 13 señalan que el
tamaño es malo.
El nivel de hacinamiento de estas familias es dramático puesto que si ya las
familias de sólo tres integrantes sienten que el espacio y el tamaño de la vivienda
es insuficiente, las condiciones de vida de, en este caso, se ven tremendamente
vulneradas:

“Estoy disconforme con el espacio, te dan sólo un dormitorio, teníamos que


dejar las cosas a fuera pa poder dormir” (M 12)

“Nosotros somos ocho, hay tres personas que están durmiendo


prácticamente en el patio cerrado por el techo y por los lados...” (M 10)

En consecuencia es necesario mencionar que el concepto de hacinamiento, alude


a:
“La ocupación de un espacio por un número de personas que excede la
capacidad funcional del mismo, además es una situación que se produce por
exceso de personas dentro de un ambiente y por una proporción, con
relación a los metros cúbicos, que supera el mínimo exigido en cuanto a
condiciones sanitarias e higiénicas” (Ander Egg, op cit)

174
En función de lo anterior, se debe considerar que las políticas habitacionales están
enfocadas a mejorar la calidad de vida de las personas, otorgando de esta manera
una vivienda que otorgue protección a sus habitantes. Si bien las familias que
habitaron en la toma, en algunos casos tuvieron la precaución de ahorrar con la
finalidad de poder ampliar sus viviendas en el menor tiempo posible, existen otras
que no lo hicieron, debido a su precaria condición económica o por falta de
incentivo. Sin embargo, las autoridades no deben omitir el hecho de que el
promedio de las familias subsidiadas es de cuatro a seis habitantes por vivienda,
y en esas condiciones debió considerarse la necesidad de construir viviendas al
menos con dos dormitorios, lo que les permite a las familias bajar, en la medida de
sus posibilidades, el nivel de hacinamiento dentro del hogar.

175
9.1.14 CONDICIONES MATERIALES EN QUE RECIBIÓ LA VIVIENDA E
INGRESO FAMILIAR.
TABLA N° 18
“CONDICIONES MATERIALES DE LA VIVIENDA E INGRESO”

Ingreso Condiciones Condiciones Condiciones Total


agrupado buenas regulares Malas
Hasta 127 mil 22,2% 40,7% 37,0% 100%
Entre 127 y 17,7% 38,0% 44,3% 100%
250 mil
Entre 250 y 27,3% 22,7% 50,0% 100%
350 mil
Más de 350 16,7% 25,0% 58,3% 100%
mil

Fuente: Investigación Directa

En relación al cruce de variables respecto a las condiciones materiales en que fue


recibida la vivienda e ingreso familiar, se puede inferir respecto de la primera
categoría, vale decir, las familias que tienen un sueldo de $127.000 las cuales
equivalen a 81 de 290 familias encuestadas que: un 22,2%, es decir,18 familias,
considera que las condiciones materiales en que fue entregada su vivienda es
buena; un 40,7% que equivalen a 33 familias, considera que éstas fueron
regulares, y un 37,0% que representan a 30 familias, señala que las condiciones
materiales de entrega de la vivienda fueron malas.

Respecto a la categoría de las familias que reciben un ingreso familiar entre 127 y
250 mil pesos, las cuales son 158 de 290 familias encuestadas; se puede inferir
que 28 familias, es decir, 17,7% considera como buenas las condiciones
materiales en que fue entregada su vivienda; un 38,0%, vale decir, 60 familias
asevera que las condiciones materiales en que fueron entregadas sus viviendas
fueron regulares; y un 44,3%, es decir, 70 familias que señalan éstas son malas.

Respecto a la tercera categoría, donde se encuentran 22 de 290 familias


encuestadas, las cuales reciben como ingresos entre 250 y 350 mil pesos, se
puede señalar que un 27,3%, es decir, seis familias, aseveran que las condiciones
materiales de entrega de la vivienda fueron buenas; un 22,7%, es decir, 5 familias,

176
consideran que éstas fueron regulares; y un 50% de éste porcentaje, es decir, 11
familias afirman que las condiciones de entrega fueron malas.

Por último, las familias que reciben como ingreso 350.000 pesos y más, las que
están representadas por un total de 24 familias de 290 encuestados, afirman en
un 16,7%, el cual representa a 4 familias, que las condiciones en que fue
entregada la vivienda fue buena; por otra parte, un 25% el cual equivale a 6
familias, señala que las condiciones fueron regulares; y para finalizar se destaca
que de éstas familias, una cifra del 58,3%, equivalente a 14 familias, opina que las
viviendas fueron entregadas en malas condiciones.

Así está señalado por las siguientes opiniones:

“Es una burla que nos hallan entregado la casa sin terminar, para la plata
que pidieron, debería haber sido casa terminada, por último con dos
dormitorios...” (M 3)

“Faltó apoyo y compromiso por parte de la constructora en los arreglos de


las casas...” (M 1)
Rescatando las cifras antes mencionadas, se debe destacar que del total de los
asignatarios encuestados, vale decir, 229 de 290 opinan que su vivienda esta
regularmente construida y mal construida. Situación que da cuenta de la
insatisfacción que tienen las personas respecto de la vivienda que les entregó la
empresa constructora, viviendas que en el proceso de construcción, fueron
fiscalizadas por el SERVIU.

177
Existe una gran contradicción respecto del decir y el hacer por parte del Servicio
de Vivienda y Urbanismo, ya que si bien su misión es:

"Materializar las políticas de vivienda y urbanismo del Estado, mediante una


eficiente ejecución, fiscalización y evaluación de sus programas, que
consiga mejorar la calidad de vida de las personas y comunidades de la
Región Metropolitana" (www.serviurm.cl op cit)

De acuerdo a lo anterior, surge la inquietud de porque el nivel de satisfacción de


las personas es negativo respecto al servicio que ésta institución les entrega. No
es una exageración señalar que estamos frente a familias que en promedio tienen
un ingreso de $250.000 mensuales, familias en las cuales la gran mayoría de los
adultos figura con la enseñanza básica incompleta, por lo tanto, porque no
considerar la condición de pobreza económica y educacional de estas personas,
quienes con esfuerzo reúnen el dinero para optar a una casa propia y que al
momento de obtenerlas deben re- construir lo que les han entregado y más aun
deben seguir reuniendo dinero para construir la ampliación, y así poder alcanzar
un mínimo estándar en su calidad de vida.

La vivienda debe ser un lugar que permita la subsistencia de la familia en su


interior, esto es permitir satisfacer sus requerimientos fisiológicos como comer,
dormir o reproducirse. Además debe entregar un entorno vital y social para el
desarrollo del individuo. Debe ser un medio que otorgue protección contra los
agentes eternos y climáticos, importantes para otorgar seguridad a la familia. El
lugar de residencia debe permitir al habitante la posibilidad de satisfacerla
necesidad de ocio, otorgando espacios en donde la privacidad y la posibilidad de
divagar y de abstraerse sea posible. (Coudeu op. cit.)

178
Claramente las personas pertenecientes a la ex toma de Peñalolén no sienten que
sus necesidades están satisfechas, pues si bien ahora están inmersos dentro de la
legalidad y tienen su casa propia, estás viviendas más que otorgarles seguridad,
les provoca incertidumbre, ya que no están seguros de que sus casas les durarán
para toda la vida.

179
9.2. GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DEL EQUIPAMIENTO E
INFRAESTRUCTURA DE LOS CONJUNTOS RESIDENCIALES

Con respecto a este punto, es necesario desarrollar el grado de satisfacción que


poseen las familias con respecto a las calles y avenidas que rodean su vivienda, el
alumbrado público, las áreas verdes, juegos infantiles, sede comunitaria, lugares
para hacer deporte y si existe algún tipo de plaga que incida negativamente en la
vida de éstas. De esta manera, en relación a la información obtenida a través del
cuestionario aplicado, fue posible obtener los siguientes datos correspondientes al
objetivo.

9.2.1 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DE LAS CALLES Y AVENIDAS


QUE RODEAN LA VIVIENDA

Respecto a la satisfacción que tienen las familias respecto de las calles y avenidas
que rodean su vivienda, es posible señalar que un 66,55 % considera que éstas se
encuentran en buen estado y por lo tanto se encuentran satisfechos, por otra parte
un, 20,48 % encuentra que la calidad es regular y un 12,97 % considera que son
malas y por lo tanto se encuentra insatisfecho. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 13)

180
GRÁFICO Nº 26
“CALIDAD DE LAS CALLES Y AVENIDAS QUE RODEAN LA VIVIENDA”

12,97% Calles y avenidas que rodean la vivienda


Buenos(as)
Regulares
Malos(as)

20,48%

66,55%

Fuente: Investigación Directa

Según los datos expuestos en el gráfico anterior, es posible constatar que un alto
porcentaje de las familias considera que las calles y avenidas que rodean su
vivienda, se encuentran en óptimas condiciones, sin embargo, existe un
porcentaje que señala que éstas no se encuentra bien pavimentadas y que están
desniveladas, situación que dificulta a las familias cuando llueve , ya que el agua
se acumula en ciertos sectores bloqueando el paso de los peatones, esta
afirmación se expresa en las siguientes citas:

“No terminaron de pavimentar bien las calles, no hay veredas en los


pasajes” (M9)

“Cuando llovió se me vino toda el agua encima, porque mi casa está como
en una bajada” (M6)

“El terreno de los postes y del alcantarillado también se hundió” (M4)

181
Las opiniones expuestas anteriormente reflejan que existe un porcentaje de
familias están siendo afectadas, por esta situación y que además sienten temor de
que el terreno que sostiene los postes seda por completo y ponga en riesgo a su
familia y su vivienda.

182
9.2.2 GRADO DE SATISFACCIÓN CON EL ALUMBRADO PÚBLICO

Con respecto a la satisfacción con el alumbrado público las familias señalan que
un porcentaje de 72,26 % encuentra que este es bueno y por lo tanto se ubica en
la categoría de los satisfechos, por otra parte con un 19,86 % están aquellos que
consideran que este se encuentra en mal estado y por último con un 7,88% los
que consideran que es regular. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 14)

GRÁFICO Nº 27
“CALIDAD DEL ALUMBRADO PÚBLICO”

Alumbrado Público
19,86% Buenos(as)
Regulares
Malos(as)

7,88%

72,26%

Fuente: Investigación Directa

De acuerdo con los datos anteriormente expuestos, se puede inferir que un gran
porcentaje de las familias consideran que el alumbrado público funciona de
manera óptima, mientras que existe un porcentaje que manifiesta que este no es
suficiente y que en reiteradas ocasiones no funciona, lo cual provoca inseguridad
en la población, ya que temen que se concentre la delincuencia en esos lugares
debido a la falta de luz, incluso es posible señalar que algunos conjuntos
residenciales al momento de ser entregados no contaban con iluminación en las
calles, situación que provocó inseguridad y molestia en la población.

183
9.2.3 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DE LAS ÁREAS VERDES
PERTENECENTES A LOS CONJUNTOS HABITACIONALES

Respecto a la calidad de las áreas verdes es posible señalar que un 94,88 %


considera que estas son malas y por tanto se encuentra totalmente insatisfecho,
mientras que un 4,10 % manifiesta que estas son buenas y solo un 1,02 % cree
que son regulares. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 15)

GRÁFICO Nº 28
“GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DE LAS ÁREAS VERDES”

4,10%
1,02% Areas verdes
Buenos(as)
Regulares
Malos(as)

94,88%

Fuente: Investigación Directa

En relación al gráfico anterior es posible señalar que un alto porcentaje de la


familias se encuentran totalmente insatisfechos con las áreas verdes con las
cuales debiera disponer el conjunto residencial, ya que ésta es parte de la
propuesta realizada por el SERVIU a los pobladores, situación que a la fecha no
se ha concretado. Las áreas verdes ni siquiera han sido construidas, pese a que
existen los lugares disponibles para hacerlas, razón por la cual estos terrenos se
constituyen como un foco de plagas y de contaminación importante.

184
Cabe señalar además que la falta de este servicio impide que las personas
puedan ocupar su tiempo de ocio dentro del mismo recinto, lo cual es posible
identificar en la siguiente cita:

“Yo ocupo la placita de San Luis, porque si no tenemos una plaza nosotros
para poder ir a dar una vuelta, tenímos que ocupar la que esta al lado” (M6)

“Debieran haber hecho las plazas… con tanto niño viviendo aquí…debieran
haber pensado que era importante” (M5)

De acuerdo a estas citas, podemos decir que las personas expresan que para
ellos es fundamental para su desarrollo integral satisfacer su necesidad de ocio,
tal como lo señala Max Neef, existen nueve necesidades que el ser humano debe
satisfacer para desarrollarse integralmente: Las necesidades de permanencia o
subsistencia, de protección, de afecto o amor, de entendimiento, de participación,
de ocio, de creación, de identidad y de libertad, además, el autor plantea que
estas necesidades pueden satisfacerse en tres contextos distintos: en el contexto
intrahumano, es decir en relación con uno mismo, en el contexto interhumano,
relacionado al grupo social con el cual convive y en el contexto extrahumano, en
relación con el medio ambiente. Esto indica que las necesidades no son estáticas,
en el entendido de que se convierten en diálogo subjetivo entre estos tres
contextos. (Max Neef, op cit)

De acuerdo a lo anteriormente expuesto, podemos señalar que las personas que


habitan en los conjuntos residenciales no estarían satisfaciendo integralmente sus
necesidades, por tanto esta situación no apunta a mejorar la calidad de vida de
éstos.

185
9.2.4 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO A LOS JUEGOS INFANTILES
PERTENECIENTES AL CONJUNTO RESIDENCIAL

Respecto del grado de satisfacción que tienen los beneficiarios en relación a los
juegos infantiles de los que dispone el conjunto residencial, es posible señalar que
un 96,60 % manifiesta estar insatisfecho con dicho servicio, mientras que el
3,40%, los evalúa como positivos. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 16)

GRÁFICO Nº 29
“GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DE LOS JUEGOS INFANTILES”

3,40%
Juegos Infantiles
Regulares
Malos(as)

96,60%

Fuente: Investigación Directa

Estos datos evidencian que la mayor parte de las familias se encuentran


insatisfechos con los juegos infantiles con los que debiera disponer el conjunto
residencial, lo que se debe principalmente a que no existen dichos juegos, solo en
los conjuntos residenciales parcela 18 y Disal II existe una instalación de barras
para hacer ejercicio, las cuales son bastante riesgosas para los niños del sector,
además de estar ubicados en un bandejón central (entre dos calles) que solo tiene
tierra a su alrededor.

186
Cabe señalar que el promedio de niños es 2 por vivienda, por lo que se puede
inferir que éste es un servicio bastante demandado por la población, la siguiente
opinión da cuenta de lo señalado anteriormente:

“Yo lo único que pedía era que terminaran bien las casas y los juegos
infantiles” (M12)

187
9.2.5 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DE LOS LUGARES PARA
REALIZAR DEPORTE

Respecto de los lugares para realizar deporte, es posible señalar que un 96,60 %
de las familias señalan estar insatisfechas con dicho servicio, mientras que un
2,04% manifiesta encontrarlos regular y finalmente con igual porcentaje un 0,68 %
se encuentran aquellos que consideran que estos espacios son buenos y aquellos
que no responden a la pregunta. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 17)

GRÁFICO Nº 30
“GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DE LOS LUGARES PARA REALIZAR DEPORTE”

0,68%0,68%
2,04% Lugares para realizar deportes
Buenos(as)
Regulares
Malos(as)
Ns/Nr

96,60%

Fuente: Investigación Directa

De acuerdo a los datos expuestos anteriormente, es posible inferir que un alto


porcentaje de las familias señalan estar insatisfechas respecto de los lugares para
realizar deporte, ya que estos no han sido construidos en ninguno de los conjuntos
residenciales, lo que trae como consecuencia que las personas que allí residen no
tengan espacio para la recreación y para realizar actividades en comunidad, según
lo anterior, cabe destacar que la calidad de los asentamientos humanos es
indispensable para la satisfacción plena de las necesidades básicas de las
personas y familias, pues en la medida que el sujeto se desenvuelve

188
adecuadamente en su espacio, se potenciará a nivel individual, grupal y
comunitario. En consecuencia, las condiciones adecuadas y suficientes de
habitabilidad son: una vivienda de calidad acorde a las realidades culturales y un
barrio dotado de la infraestructura y equipamiento comunitario suficiente y
adecuado para vivir, trabajar, relacionarse y trasladarse.

189
9.2.6 GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO A LA SEDE COMUNITARIA

En primer lugar posemos señalar que el porcentaje más alto se ubica en la


categoría de malos con un 82,65 %, en segundo lugar con un 8,84 % se
encuentran aquellos que manifiestan estar conforme con estos espacios, mientras
que el 8,50 % encuentra que éstos son regulares. (Ver anexo Nº 6, tabla Nº 18)

GRÁFICO Nº 31
“GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DE LOS LUGARES DESTINADOS AL ENCUENTRO
COMUNITARIO”

8,84% Lugares destinados para el encuentro comunitario


Buenos(as)
Regulares
8,50%
Malos(as)

82,65%

Fuente: Investigación Directa

De acuerdo a los datos expuestos anteriormente en el gráfico, es posible inferir


que el mayor porcentaje se concentra principalmente en aquellos que consideran
que los lugares destinados para el encuentro comunitario son malos, ya que no
cuentan con una sede comunitaria donde reunirse y organizarse.

190
Clichevsky señala en relación a lo anterior que:

“Se reafirma la importancia del espacio como poseedor de un significado y


no solo simplemente como la forma de cristalización de la sociedad sobre un
territorio determinado. El espacio como producción social, como relación
dialéctica entre sociedad-naturaleza, posee connotaciones sobre las formas
en las cuales los grupos sociales tienen pertenencia al mismo. No es, pues,
una dimensión vacía a lo largo de la cual los sectores sociales se
estructuran sino que posee un papel en la constitución de los sistemas de
interacción. Existe un carácter interactivo entre la sociedad y el espacio,
constituyendo un foco central de investigación la interconexión entre
relaciones sociales y estructuras espaciales” (Clichevsky, op cit: 8).

Por tanto, cabe destacar, que para toda persona es fundamental sentirse parte de
una comunidad y desarrollar su sentido de pertenencia con las demás personas y
con el entono que la rodea, lo cual es posible desarrollar a través de la interacción
con los demás en los espacios públicos que comparten.

191
9.2.7 EXISTENCIA DE PLAGAS POR CONJUNTO RESIDENCIAL

En cuanto a la presencia de plagas es posible señalar que todos los conjuntos


residenciales poseen problemas ambientales en mayor o menor grado. Según lo
anterior es posible señalar que el conjunto que tiene mayor porcentaje en
presencia de moscas es Disal II, con un 72,41 %, luego se encuentra
Microbuseros con un 22,47 %, mientras que Medialuna Huasos presenta un 13,47
%, en Parcela 23 hay un 12,82 %, en el Valle 7,69 y por último Parcela 18 con
6,45 %.

Según la presencia de Moscas, se encuentra en primer lugar Parcela 18 con un


64,52 %, en segundo lugar Parcela 23 con 46,15 %, en tercer lugar El Valle con un
38,46 %, en cuarto lugar Disal II con 24,14 %, en quinto lugar Medialuna Huasos
con 19,57 % y en sexto lugar Microbuseros con 19,10 %

Respecto de presencia de garrapatas encontramos a Medialuna Huasos con 19,57


%, luego a Parcela 18 con 12,90 %, El Valle con 7,69, Microbuseros con 4,49 %,
Parcela 23 con 2,56 % y finalmente Disal II que manifiesta no tener ese tipo de
plagas.

Según los malos olores podemos señalar que en Parcela 18 existe un porcentaje
de 12,90 %, en Parcela 23 un 7,69 %, en Microbuseros un 6,74 %, en el Valle 5,13
%, en Medialuna Huasos 2,17 % y finalmente en Disal II no hay problemas de
malos olores.

Respecto a la presencia de basurales es posible señalar que solo dos conjuntos


manifiestan tener este tipo de problema, Disal II con un 3,45 % y Microbuseros con
un 2,25 %.

En cuanto a la presencia de ruidos sólo Microbuseros manifestó tener este tipo de


problemática con un 2,25 %.

192
Por último podemos señalar que en cuanto a la inexistencia de problemas
ambientales que un 45,65 % corresponde a Medialuna Huasos, un 42,70 % a
Microbuseros, un 41,03% a El Valle, 25,64 % a Parcela 23, un 3,23 % a Parcela
18 y por último se encuentra Disal II ya que todos los asignatarios encuestados
manifestaron que existía al menos un problema ambiental en su sector.

GRÁFICO Nº 32
“PRESENCIA DE PROBLEMAS AMBIENTALES O PLAGAS EN EL CONJUNTO
RESIDENCIAL”

El Valle Disal II Parcela 18


7,69% 3,45% 3,23% 6,45%
12,90% Existencia de plagas
24,14%
Ratones

41,03%
Moscas
12,90% Garrapatas
38,46% Malos olores
Basurales
72,41% Ruidos
64,52%
5,13% Nohay problemas ambientales
7,69%
Ns/Nr
Parcela 23 Medialuna los Huasos Microbuseros
5,13% 12,82% 13,04%
22,47%

25,64%
42,70%
45,65% 19,57%

19,10%
7,69% 46,15%
2,56%
19,57% 2,25% 4,49%
2,17% 2,25% 6,74%

Fuente: Investigación Directa

193
De acuerdo a los datos expuestos anteriormente, es posible inferir que todos los
conjuntos residenciales en alguna medida presentan problemas ambientales o
presencia de plagas, situación que afecta considerablemente la salud de las
personas y por ende su calidad de vida. Para que las personas puedan
desarrollarse de manera óptima, es necesario que posean un entorno saludable y
libre de contaminantes que afectan su vida cotidiana.

Lo anteriormente señalado, no ocurre en las viviendas entregadas en los


conjuntos residenciales, ya que deben enfrentar las siguientes problemáticas: El
Valle la presencia de moscas, Disal II ratones y moscas en gran cantidad, Parcela
18 plaga de moscas, en Medialuna Huasos la situación es mejor, sin embargo
encontramos la presencia de moscas y garrapatas los cuales se dan en un bajo
porcentaje, finalmente en Microbuseros la cantidad de ratones es considerable.
Respecto a lo mencionado anteriormente, podemos señalar que el conjunto
residencial Disal II quien posee las peores condiciones ambientales, asocia esta
problemática a que en la parte posterior de las viviendas se encuentra la empresa
Disal, la cual traslada y limpia los baños químicos en el sector. Parcela 18 que
también posee una gran cantidad de moscas está ubicado justamente frente a las
casas de Disal II. Esta situación, es posible identificarla en la siguiente cita:

“Yo donde vivo, no tenía idea porque le decían Disal II, y cuando llegué aquí
claro po’ veía puros baños químicos…después me di cuenta que al lado de
la casa que me tiraron están los baños” (M6)

En Microbuseros la situación es igualmente preocupante, ya que frente a las


viviendas pasa un canal, que solo esta cerrado con una reja, situación que
además de afectar la salud de las familias, pone en riesgo la vida de los niños que
juegan alrededor.

194
9.3. GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO DEL ENTORNO URBANO

En este punto, es necesario desarrollar la calidad del entorno, las relaciones


interpersonales con los vecinos de viviendas aledañas, la aceptación y la
convivencia con éstos en espacios públicos, los medios y tipos de movilización
que utilizan las personas para trasladarse de un lado a otro y por último los
servicios con los cuales disponen. De esta manera, en relación a la información
obtenida a través del cuestionario aplicado, fue posible obtener los siguientes
datos correspondientes al objetivo.

9.3.1 CALIDAD DEL ENTORNO QUE RODEA LA VIVIENDA POR CONJUNTO


RESIDENCIAL

Según el entorno que rodea la vivienda, es posible señalar, que el conjunto


residencial que se encuentra mas satisfecho y conforme, en cuanto a el ambiente
y las relaciones que se da entre vecinos, la seguridad, y el tipo de viviendas que
se encuentran a su alrededor es Disal II con un porcentaje de 78,13 %, luego se
encuentra El Valle con un 78,05 %, Medialuna Huasos con un 73,91 %, Parcela 18
con un 70,45 %, Microbuseros con un 68,13 % y finalmente Parcela 23 con un
47,50 %.

Por otra parte es necesario analizar aquellos que consideran conjuntos que
consideran que éste es malo lo cual se presenta con los siguientes porcentajes:
Parcela 23 con un 27,50 %, El Valle con un 12,20 %, Medialuna Huasos con un
6,52 %, Disal II con un 6,25 % Microbuseros con un 3,30 % y finalmente Parcela
18 con un 2,27 %.

195
TABLA N° 7
“CALIDAD DEL ENTORNO POR CONJUNTO RESIDENCIAL”

Bueno Regular Malo Ns/Nr Total


Conjunto al El Valle Entorno que 32 1 5 3 41
cual pertenece rodea la vivienda 78,0% 2,4% 12,2% 7,3% 100,0%
el entrevistado Disal II Entorno que 25 5 2 32
rodea la vivienda 78,1% 15,6% 6,3% 100,0%
Parcela 18 Entorno que 31 9 3 1 44
rodea la vivienda 70,5% 20,5% 6,8% 2,3% 100,0%
Parcela 23 Entorno que 19 9 11 1 40
rodea la vivienda 47,5% 22,5% 27,5% 2,5% 100,0%
Medialuna Entorno que 34 6 3 3 46
los Huasos rodea la vivienda 73,9% 13,0% 6,5% 6,5% 100,0%
Microbuseros Entorno que 62 18 3 8 91
rodea la vivienda 68,1% 19,8% 3,3% 8,8% 100,0%

Fuente: Investigación Directa

En primer lugar es importante señalar que la satisfacción del entorno es:

“La evaluación que se hace del entorno, más que una interpretación
detallada del mismo, es una respuesta global y afectiva, fuertemente influida
por imágenes ideales, las cuales son subjetivas por naturaleza”. (Rapoport
citado en Haramoto; op cit: 20).

Los datos anteriormente expuestos revelan que el conjunto que se encuentra más
insatisfecho respecto de su entorno es Parcela 23, lo que además es posible
visualizarlo en la siguiente cita:

“Hay mucha droga en las casas que están alrededor” (M3)

Como es evidente esta situación afecta a las familias a allí residen, puesto que
manifiestan sentir temor frente a la venta de drogas en el sector ya que ésta puede
ser de fácil acceso para niños y adolescentes que habitan en el conjunto. Esta
problemática trae además como consecuencia la delincuencia, lo que genera
inseguridad y desconfianza en la población.

196
Por otra parte, es posible señalar que existe una contradicción en la percepción
del conjunto residencial Disal II, puesto que es uno de los conjuntos que presenta
mayor problemática en relación a la presencia de plagas, y sin embargo es el que
mejor evalúa su entorno.

197
9.3.2 RELACIONES INTERPERSONALES CON VECINOS DE VIVIENDAS
ALEDAÑAS AL CONJUNTO RESIDENCIAL

En primer lugar, con un 57,39 % se encuentran aquellas familias que señalan que
las relaciones con los vecinos de las viviendas que se encuentran alrededor del
conjunto residencial son buenas, en segundo lugar un 17,87 % no sabe o no
responde a la pregunta, en tercer lugar con un 14,78 % señala que las relaciones
son regulares, mientras que el 9,97 % manifiesta que éstas son malas.

GRÁFICOS Nº 33
“RELACIONES CON VECINOS DE VIVIENDAS ALEDAÑAS”

Relaciones con vecinos de viviendas aledañas


17,87% Buenos(as)
Regulares
Malos(as)
Ns/Nr

9,97%

57,39%

14,78%

Fuente: Investigación Directa

198
De acuerdo a los datos arrojados en el gráfico, podemos señalar que las
relaciones de las familias con los vecinos de las viviendas aledañas en general es
cordial y afectuosa, ya que se siente acogidos por sus nuevos vecinos, sin
embargo cabe destacar a aquellas personas que no quisieron contestar la
pregunta, ya que éstas manifestaron no tener ningún tipo de relación con estas
personas y por tanto no pueden responder si esta relación es negativa o positiva.

Por otra parte las personas que señalan que las relaciones son regulares o malas
se refieren principalmente a que las relaciones son distantes ya que ambas partes
sienten que tienen diferencias culturales importantes, como por ejemplo, en la
forma de habitar y en la manera en que se relacionan con los demás.

199
9.3.3 ACEPTACIÓN DE LOS VECINOS DE VIVIENDAS ALEDAÑAS AL
CONJUNTO RESIDENCIAL

El siguiente gráfico nos presenta la aceptación de los vecinos de las viviendas


aledañas al conjunto residencial, presentando un 59,73 % de las familias que ha
existido una buena aceptación por parte de sus nuevos vecinos, por otra parte un
14,68 % piensa que esta es regular, mientras que un 13,65 % no responde a la
pregunta y un 11,95 % señala que no es aceptado por sus vecinos, por tanto no
existe una buena relación.
GRÁFICO Nº 34
“ACEPTACIÓN DE LOS VECINOS DE VIVIENDAS ALEDAÑAS”

Aceptación de los vecinos fuera


del conjunto residencial
13,65%
Buenos(as)
Regulares
Malos(as)
Ns/Nr
11,95%

59,73%

14,68%

Fuente: Investigación Directa

De acuerdo a los resultados del gráfico, podemos señalar, que gran parte de las
familias consideran que han tenido una buena aceptación por parte de sus nuevos
vecinos, a pesar de las diferencias económicas y culturales que éstas presentan,
señalando que:

“Cuando llegamos los vecinos de las casa del frente nos hicieron una
bienvenida” (M5)

200
El porcentaje de familias que señalan que la aceptación es regular se debe
principalmente a que en algún momento sintió que sus vecinos lo discriminaban
por venir de un campamento. Esta situación llama profundamente la atención, ya
que las personas que tienen dicho comportamiento, son aquellos que tienen una
situación económica similar e incluso proceden de un campamento, igual que las
familias en estudio. Lo que llama profundamente la atención, es que las familias
han tenido mejor aceptación por parte de las personas que tienen una mejor
situación socioeconómica como por ejemplo la comunidad ecológica.

201
9.3.4 CONVIVENCIA CON VECINOS DE VIVIENDAS ALEDAÑAS EN
ESPACIOS PÚBLICOS

Respecto a la convivencia con los vecinos de viviendas aledañas en espacios


públicos, es posible señalar que un 58,36% de las familias señala no tener
dificultades para relacionarse con sus vecinos en los espacios que comparten,
mientras que un 16,38 % manifiesta que ésta es regular, por otra parte el 13,31
% cree que la convivencia es negativa o prácticamente nula y un 11,95 % no sabe
o no responde a la pregunta.

GRÁFICO Nº 35
“CONVIVENCIA CON VECINOS DE VIVIENDAS ALEDAÑAS”

11,95% Convivencia con vecinos en los espacios públicos que comparten


Buenos(as)
Regulares
Malos(as)
Ns/Nr
13,31%

58,36%

16,38%

Fuente: Investigación Directa


Los datos expuestos anteriormente, reflejan que la convivencia entre vecinos es
buena, situación que favorece las relaciones interpersonales y por ende genera
lazos de solidaridad entre éstos. Cabe destacar que establecer vínculos con otras
personas permite a los individuos ampliar su red social y generar espacios de
colaboración mutua, lo que permite desarrollar una identidad con las personas y
por lo tanto generar sentido de pertenencia. Lo señalado anteriormente permite
que la comunidad se organice y genere acciones que apunten a mejorar su
calidad de vida y su entorno inmediato.

202
9.3.5 DISTANCIA DE LOS MEDIOS DE LOCOMOCIÓN QUE UTILIZA PARA
DESPLAZARSE

Respecto a la distancia que las familias tienen para acceder a los medios de
locomoción es posible señalar que un 82,65 % manifiesta que éstos se encuentran
cercanos a su residencia y un 17,35 % considera que no se encuentran cercanos
y que por tanto no es dificultoso desplazarse.

GRÁFICO Nº 36
“MEDIOS DE LOCOMOCIÓN”

Existencia de medios de locomoción cercanos


17,35% Si
No

82,65%

Fuente: Investigación Directa

Según los datos arrojados por el gráfico, es posible señalar que un alto porcentaje
de las familias señala que los medios de locomoción se encuentran cercanos a su
residencia y por lo tanto pueden desplazarse de un lugar a otro sin mayores
dificultades, esta situación se debe principalmente a que los lugares en que están
ubicados los conjuntos residenciales son céntricos, ya que están ubicados en
calle y avenidas donde transita una gran cantidad de locomoción, esta situación
favorece el desplazamiento de estas familias a sus lugares de trabajo, estudio,
etc. Por otra parte permite acercar a estas personas al medio en el cual se
desenvuelven diariamente.

203
Aquellas personas que señalan que estos medios de locomoción no son de tan
fácil acceso, se debe principalmente, a que no pasan con tanta frecuencia y a que
los colectivos que allí transitan tienen un costo elevado que no les permite a estas
familias utilizarlo como el medio más recurrente.

204
9.3.6 TIPOS DE MOVILIZACIÒN UTILIZADOS PREFERENTEMETE POR LAS
FAMILIAS

Según medios de locomoción que utiliza preferentemente la familia, podemos


señalar que un 84,19 % utiliza locomoción colectiva, mientras que un 11,00 % opta
por desplazarse a pie, y por último con igual porcentaje 2,41 % se encuentran
aquello que se movilizan en bicicleta y en locomoción particular.

GRÁFICO Nº 37
“TIPOS DE MOVILIZACIÓN QUE UTILIZA LA FAMILIA PREFERENTEMENTE”

2,41%
11,00% Medios de movilización utilizados preferentemente
Peatonal
2,41% Bicicleta
Locomoción Colectiva
Locomoción Particular

84,19%

Fuente: Investigación Directa

205
De acuerdo a los datos arrojados por el cuestionario, se puede señalar que un alto
porcentaje de la población utiliza preferentemente medios de locomoción colectiva,
lo que tiene gran relación con el item anterior, ya que las familias señalan que
estos se encuentran cercanos a su hogar. Aquellas personas que se desplazan
prioritariamente a pie, se debe principalmente a que no cuentan con recursos
económicos para ir y venir de un lugar a otro, o simplemente porque las distancias
que recorren diariamente no son tan extensas. Cabe destacar que existe una
minoría de estas familias que posee movilización particular, donde se encuentra
principalmente aquellos que tienen un mejor ingreso y aquellos que cuentan con
un almacén o negocio en su hogar.

206
9.3.7 SERVICIOS DE LOS QUE DISPONE LA FAMILIA

Según los servicios de los que dispone la familia, en sus respectivos conjuntos
residenciales, es posible señalar, que éstos se dan en los siguientes porcentajes:
un 16,81 % consultorios, un 16,48 % colegios, un 16,14 % bancos, un 15,81 %
carabineros, un 15,14 % jardines infantiles, un 12,27 % hospitales, un 7,34 %
bomberos.

GRÁFICO Nº 38
“SERVICIOS A LOS QUE TIENE ACCESO LA
FAMILIA”

Acceso a Servicios
15,14% 16,14% Banco
Bomberos
Carabineros
Consultorios
7,34% Hospìtales
Colegios
16,48% Jardines infantiles

15,81%

12,27%

16,81%

Fuente: Investigación Directa

207
De acuerdo a los datos expuestos anteriormente, es posible concluir que el total
de los conjuntos residenciales, dispone de servicios cercanos en caso de
emergencia o necesidad, aunque cabe destacar que los que tienen menor
porcentaje se debe principalmente a que las personas no se encuentran bien
informadas respecto de la ubicación exacta de éstos, lo que limita la posibilidad de
acceder a ellos.

En función de lo expuesto anteriormente, Amérigo señala que es importante


conocer el concepto de barrio, el cual apunta precisamente a que ésta es el área
más próxima a la vivienda en la que existen determinados servicios y
equipamientos tales cómo salud, recreativos, comerciales, culturales, religiosos,
etc. De tal forma que el individuo pueda desplazarse fácilmente a la mayoría de
ellos, entre los que existe una relación de mutua interdependencia, determinada
por las actividades que en ellos se realizan. Por otra parte, es una zona que
permite el establecimiento de redes sociales entre sus habitantes los cuales
poseen un cierto sentido de pertenencia al mismo. De acuerdo a esto es
importante que las familias desarrollen su sentido con los vecinos, con su barrio y
con su entorno.

208
CAPÍTULO 10

“PROCESO DE PARTICIPACIÓN E IMPLEMENTACIÓN DE SU SOLUCIÓN


HABITACIONAL”

El presente capítulo tiene por objeto, mostrar de manera gráfica los resultados
obtenidos a través del instrumento de recolección de datos. De esta manera se
identificará la situación actual que están experimentando estas familias, respecto
de los espacios de participación otorgado por las instituciones, de su proceso de
participación en la toma, de su proceso de participación en la actualidad y de los
factores políticos que favorecieron y obstaculizaron el proceso.

10.1 PARTICIPACIÓN OTORGADA POR EL SERVIU Y EL MUNICIPIO A LOS


POBLADORES

De acuerdo a los datos obtenidos, se puede inferir que un 96,23% de la población


encuestada opina que el SERVIU no permitió la participación de los pobladores en
el proceso de obtención de la vivienda. Por otra parte sólo un 3,77% de éstas
personas opinan que la participación si fue permitida.

TABLA Nº 8
“ESPACIOS DE PARTICIPACIÓN OTORGADOS POR EL SERVIU”
Recuento Porcentaje
Si 11 3,8%
No 281 96,2%
Total 292 100,0%

Fuente: Investigación Directa


.

209
En relación a la misma pregunta, es posible señalar que del 3,77% de la población
que opinó que si existieron espacios de participación en el proceso, un 72,7%
aseveró que ésta fue buena; un 9,1% señalo que fue regular y un 18,2% que fue
mala.
TABLA Nº 9
“GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO A LOS ESPACIOS DE PARTICIPACIÓN
OTORGADOS POR EL SERVIU”

Recuento Porcentaje
Bueno 8 72,7%
Regular 1 9,1%
Malo 2 18,2%
Total 11 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Es importante señalar que desde las entidades gubernamentales la participación


es concebida como “un valor, una dimensión fundamental de todo sistema
democrático, que orienta nuestra acción cotidiana y es el proceso de
intervención de la sociedad civil (individuos y grupos organizados) en las
decisiones y acciones que los afectan” (SEGEGOB, op. cit: 13.).

Por tanto la participación ciudadana en políticas públicas está entendida como: el


proceso de intervención- interlocución, diálogo, cogestión o decisión- entre la
sociedad civil (ciudadanos/as u organizaciones) y los funcionarios públicos, en
función de la tarea específica que realiza la institución pública, para el ejercicio de
sus derechos ciudadanos. (SEGEGOB op. cit: )

Por tanto, para que ocurra participación se debe considerar que es un proceso,
que los grupos o las personas individuales pueden intervenir en las acciones
públicas, que es necesario, que el sector público tenga la apertura, genere
información y establezca espacios y mecanismos que acojan las preocupaciones,
necesidades y propuestas provenientes de la ciudadanía, que es necesario tener

210
una ciudadanía que se involucre en las cuestiones públicas, con organizaciones
fuertes que representen toda su diversidad.

Pero vale la pena preguntarse que formas de participación esta llevando a cabo el
Servicio de Vivienda y Urbanismo, en este caso particular, pues considerando que
un 96,3% de la población encuestada señala que esta institución no otorgó
espacios de participación y un 3,77 señala afirma que sí, pero que solo se remitió
a la modalidad informativa: Una persona o un grupo organizado está participando
cuando, primero, es informado/ a de alguna acción que le afecta, cuando es
consultado/ a y emite opinión sobre esa acción, cuando decide respecto a ella, o
cuando realiza control ciudadano sobre dichas acciones. (Ibid).

Se entiende que estas modalidades de participación, se asimilan a una “Escalera


de participación”, la cual empieza en el primer peldaño con la información,
continua en la consulta, sigue con la cogestión y finaliza con el empoderamiento.

Estos “peldaños” son acumulativos, esto quiere decir que, para poder ser
consultado necesariamente se debe estar informado, o para gestionar decisiones
se debe previamente estar informado y haber sido consultado. Más aún, las
modalidades representan grados de profundidad de la participación, en el sentido
que mientras mas alto uno se encuentre en la escalera, mas profundo es el grado
de participación ejercido. Sin embargo, ya a dos años de elaborado el Instructivo
presidencial del ex presidente Ricardo Lagos, lo hechos demuestran que es obvio
que aún las políticas públicas están estancadas en la escala inicial de
participación.

211
TABLA Nº 10
“PARTICIPACIÓN OTORGADA POR EL MUNICIPIO A LOS POBLADORES DURANTE EL
PROCESO”
Recuento Porcentaje
Si 15 5,2%
No 275 94,8%
Total 290 100,0%

Fuente: Investigación Directa.

El municipio como gobierno local debe velar por el bienestar de los integrantes
de su comunidad, estableciendo vínculos con las personas que habitan en la
comuna, por tanto el espacio municipal debiera convertirse en el espacio
fundamental para concretar un tejido de redes tanto institucionales como de la
sociedad civil.

Claramente, en esta situación puntual, los pobladores encuestados consideran


que el municipio no ha cumplido su rol de gobierno local, pues éste se ha
desentendido de la problemática habitacional actual; por otra parte afirman que el
rol cumplido por el municipio solo se remitió a la aplicación de la ficha CAS y al
desalojo y traslado de los habitantes del campamento a las nuevas viviendas.

Así lo determinan los siguientes porcentajes, donde del 5,17%, un 50% considera
que los espacios de participación fueron buenos, un 41% que fue regular y un
8,3% que fue malo. Sin embargo se debe añadir que todos los encuestados
afirmaron que existía una similitud entre participación y la presencia de
funcionarios del municipio.

212
TABLA Nº 11
“GRADO DE SATISFACCIÓN RESPECTO A LOS ESPACIOS DE PARTICIPACIÓN
OTORGADOS POR EL MUNICIPIO”

Recuento Porcentaje
Bueno 6 50,0%
Regular 5 41,7%
Malo 1 8,3%
Total 12 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Dentro del tejido social, la municipalidad, el concejo municipal y su cuerpo técnico


son el punto de referencia para el resto de los actores presentes. Sin embargo, las
interrelaciones mutuas entre los otros actores pueden ser tanto o más importantes
que la de cada uno con el municipio dado que, con la sinergia que se genera por
la acción colectiva, se potencian las organizaciones sociales en términos de
efectivizar su capacidad de incidencia en la toma de decisiones locales, sin
embargo no ha existido la estimulación ni de los habitantes del campamento ni de
los funcionarios del municipio, respecto de la re- organización antes existente en el
campamento.

Por su parte, a partir de la larga trayectoria de participación, las organizaciones


territoriales deben lograr un gran aprendizaje relacionado con la gestión pública
local que puede y debe ser aprovechada por los municipios y que tiene que ver
con su capacidad de establecer relaciones de fuerza y presión con los poderes
locales, de gestionar recursos ante agentes nacionales como internacionales, su
capacidad propositiva frente a los tomadores de decisiones y su capacidad de
liderazgo y motivación por los asuntos que atañen a la comunidad.

A través de la participación y compromiso de las organizaciones sociales tanto de


carácter funcional como territorial se avanza en la visibilización de las
discriminaciones y subordinaciones que afectan a los diferentes estamentos

213
poblacionales. Cada grupo social que participa en el proceso de toma de
decisiones de política pública municipal, tiende a privilegiar sus propias
motivaciones e intereses corporativos, los cuales pueden ser en muchos casos
convergentes y complementarios al “bien común”, son contradictorios y fuentes de
conflicto. A través de los procesos de negociación y consenso, formación de
alianzas estratégicas, generación de confianzas entre unos y otros actores, se
generan redes sociales que se potencian a sí mismas como actores políticos y
«empoderan» a sus asociados en la defensa y conquista de sus derechos
ciudadanos.

214
10.2. SATISFACCIÓN DE LOS HABITANTES RESPECTO DE SU PROCESO DE
PARTICIPACIÓN EN EL CAMPAMENTO

Para analizar este objetivo, es importante profundizar en la evaluación que


realizan los sujetos respecto de su propia participación, respecto de las demás
personas del campamento y de los dirigentes que llevaron a cabo el proceso de
obtención de la vivienda.

A través de la aplicación del cuestionario, los encuestados respondieron las


preguntas que decían relación con este objetivo, obteniendo los siguientes
resultados.

10.2.1 EVALUACIÓN DEL PROCESO DE PARTICIPACIÓN

TABLA Nº 12
“EVALUACIÓN DE SU PROPIO PROCESO DE PARTICIPACIÓN”

Recuento Porcentaje
Bueno 267 90,8%
Regular 17 5,8%
Malo 10 3,4%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa.

Respecto a la auto evaluación que realizaron los asignatarios respecto de su


propio proceso, se puede inferir que el 90,82% de éstos evalúa que su
participación fue buena, un 5,78% que fue regular y un 3,40 que la participación en
el proceso fue mala.

215
Lo anterior puede relacionarse con el concepto de Capital Social que plantea la
CEPAL:

“La unión en la cual existen relaciones socialmente estrechas. De tal modo,


se centra en aspectos de coexistencia heredados o creados como resultados
de compromisos para toda la vida y un contacto personal habitual. Este
puede caracterizarse por intensos sentimientos de conexión, que pueden
incluir sentimientos de preocupación, afecto e interés por el otro como los
que existen entre los miembros de una familia, en las parejas
comprometidas, o bien, los miembros de una minoría oprimida”. (CEPAL,
2003: 58)

Otra definición de capital social es la que presenta Coleman, la cual alude a:

“La capacidad de las personas a trabajar en grupo, definiendo el concepto


en sentido amplio, es decir, en todas las situaciones en que la gente coopera
para lograr determinados objetivos comunes, sobre la base de un conjunto
de normas y valores informales compartidos”. (Coleman; 2005: 13)

Se puede vincular entonces el capital social con el sentido de pertenencia que


generaron los vecinos del campamento en cuanto al objetivo que se propusieron
en los inicios del proceso. Como se visualiza en la tabla anterior, se puede
desprender que las personas están satisfechas con la participación que tuvieron
en el proceso de obtención de la vivienda, puesto que afirman que el objetivo
planteado en un inicio fue logrado. Sin embargo aquellos que manifestaron que
ésta fue regular o mala, se debe principalmente a que su trabajo muchas veces le
impedía participar de las reuniones, asambleas y marchas realizadas.

216
TABLA Nº 13
“EVALUACIÓN DE LOS INTEGRANTES DEL CAMPAMENTO”
Recuento Porcentaje
Bueno 201 68,4%
Regular 89 30,3%
Malo 4 1,4%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa.

De la tabla anterior se puede inferir que el 68,37% considera la participación de los


integrantes en el campamento fue buena, en segundo lugar el 30,27% que la
participación fue regular y un 1,36% que la participación fue mala.

Según los datos expuestos anteriormente, es posible señalar que un alto


porcentaje de las personas encuestadas considera que la participación de todos
los integrantes de campamento fue buena. Sin embargo, existen algunos que
manifiestan que ésta fue regular o mala aludiendo a que siempre eran los mismos
los que participaban, lo cual se expresa en la siguiente cita:

“Hay gente que se espero sentada a que le pusieran la plata y salió con casa
igual” (M7)

De esta forma podemos inferir que hay personas que no participaron activamente
del movimiento poblacional y que sin embrago gracias al esfuerzo y trabajo de
otros fueron beneficiados.

217
Por otra parte se puede señalar que la participación de los dirigentes en el proceso
fue en su mayoría considerada como buena, con un 49,66%, en segundo lugar
con un 26,87% de la población encuestada opina que la participación de los
dirigentes fue mala, y finalmente con un 23,47% encontramos a aquellos que
afirman que la participación de éstos fue regular.

TABLA Nº 14
“EVALUACIÓN DE LA PARTICIPACIÓN DE LOS DIRIGENTES”

Recuento Porcentaje
Bueno 146 49,7%
Regular 69 23,5%
Malo 79 26,9%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa.

Como se puede apreciar, en la tabla anterior, el mayor porcentaje se encuentra en


aquéllos que consideran que la gestión realizada por el dirigente fue eficaz,
mientras que otro porcentaje igualmente importante, señala que el dirigente se
tomo atribuciones y actuó según intereses personales. Esta situación es posible
identificarla en las siguientes citas:

“Nuestra dirigente se la jugó y nos dejó a todos en parcela 23, incluso hizo
un sorteo pa ver la ubicación de las casas…”

“Hay gente que pagó al dirigente para quedar en avenida” (M8)

Como podemos apreciar, ambas opiniones dan cuenta de lo anteriormente


expuesto, además deja entrever que en algunos casos los dirigentes lucraron con
esta situación.

218
10.3. PARTICIPACIÓN ACTUAL DE LOS POBLADORES

A través de la aplicación del grupo focal, los encuestados respondieron las


preguntas que decían relación con este objetivo, obteniendo las siguientes
opiniones:

“La participación de la gente igual no es mucha, porque ahora nadie se


preocupa del vecino...” (M 11)

A partir de esta opinión, se puede inferir que actualmente las personas son reacias
a participar puesto que se sienten cansados del proceso anterior. Existe además
una desesperanza respecto de los logros que pueden alcanzar si es que volviesen
a reunirse, además consideran que el objetivo de conseguir las casas ya fue
cumplido, y que por tanto ahora las personas se ocupan sólo de su vivienda.

“Los dirigentes hicieron una división entre parcela 18 y Disal, ahora hay
como una rivalidad, hasta problemas para hacer la plaza tenemos por la
división...” (M6)

Por otra parte la población señala que fueron objetos de una segmentación en
cuanto a la organización que ellos tenían en el campamento, pues afirman que
fueron los dirigentes y las autoridades quienes dividieron los sectores, atomizando
así posibles formas de organización.

No obstante de los seis conjuntos residenciales, Parcela 23 es el que al momento


de realizar el focus group, afirmó que efectivamente sí se estaban organizando,
así lo manifiesta la siguiente frase:

“Nosotros en parcela 23 tenemos nuestra presidente y nuestra secretaria,


nos organizamos, fuimos al municipio y hemos conseguido cosas” (M3)

219
Cabe destacar que solamente en este conjunto habitacional la dirigente conservó
las redes existentes en el campamento, por tanto los pobladores manifestaron es
establecimiento vínculos sociales que permitieron una relación a largo plazo a
beneficio mutuo entre los vecinos involucrados. Asimismo, la participación de los
sujetos y familias en esta red social no sólo implicó la necesidad de conseguir
recursos, sino que también, implicó un proceso de construcción permanente, tanto
individual como colectivo.

Por tanto debemos aludir al significado de red como un sistema abierto,


multicéntrico, que a través de un intercambio dinámico entre los integrantes de un
colectivo (familia, equipo de trabajo, barrio, organización, tal como la escuela, el
hospital, el centro comunitario, entre otros) y con integrantes de otros colectivos,
posibilita la potenciación de los recursos que poseen y la creación de alternativas
novedosas para la resolución de problemas y la satisfacción de necesidades.
Cada miembro del colectivo se enriquece a través de las múltiples relaciones que
cada uno de los otros desarrolla, optimizando los aprendizajes al ser éstos
socialmente compartidos. (Dabas; op. cit)

Es importante destacar que en la medida que se conservaron las redes sociales


en el conjunto habitacional antes mencionado, se potenció la organización y el
capital social entre los asignatarios, por tanto se aludió a la capacidad de las
personas a trabajar en grupo, es decir, en todas las situaciones en que la gente
cooperó para lograr determinados objetivos comunes, sobre la base de un
conjunto de normas y valores informales compartidos.

220
Lo anterior se relaciona directamente con uno de los motivos de participación
planteados por Hopenhayn:

Mayor acceso a bienes y servicios: Acceder a mejores y mayores bienes y/o


servicios que la sociedad está en condiciones de suministrar, pero que por algún
mecanismo institucional y estructural no suministra. Esta motivación consiste en
ampliar el campo en el que yo puedo exigirles a los otros; en este caso, mi
capacidad de intervenir en las decisiones que afectan mi situación se convierte en
capacidad para ser pesar mis demandas y expectativas socioeconómicas sobre
deliberaciones que afectan la distribución social de bienes y/o servicios. A través
de la participación, busco optimizar mi acceso a bienes y servicios disponibles, o
bien, presionar contra obstáculos estructurales o institucionales que impiden a los
que yo aspiro. (Hopenhayn; op. cit).

Según lo planteado por el autor, se puede inferir que en la medida que los sujetos
se apropien y desarrollen un sentido de identidad con su territorio, la participación
irá aumentando por ende se potenciará la acción colectiva.

De esta forma:

El sentido de pertenencia (identidad) de los sujetos radica menos por su


pertenencia a una cultura, clase o a una nación que en la forma en que articulan
estrategias de vida en su entorno inmediato. Este entorno inmediato de la vida
cotidiana está compuesto por un espacio, y por un tiempo o un ritmo dictado por el
tipo de actividades que realizamos y la forma de organizarlas. (Ibíd.)

La identidad de los sujetos con respecto a su territorio, es fundamental, para


explicar la posible existencia de una alta o baja participación social en contextos
específicos, ya que ella implica un grado de reconocimiento de los sujetos con su
localidad, que es común a todos, y que por consiguiente, involucra una historia,
elementos, necesidades e intereses similares entre los miembros y, que en la

221
medida de que sean compartidos, nos estaremos refiriendo a un alto grado de
sentido de pertenencia de ellos con su territorio, lo cual moviliza sus capacidades
y acciones para participar en instancias comunitarias que satisfagan no sólo las
necesidades e intereses individuales, sino que, y principalmente, las del conjunto
de la comunidad.

222
10.4. FACTORES POLÍTICOS QUE FAVORECIERON Y OBSTACULIZARON LA
PARTICIPACIÒN EN EL PROCESO

10.4.1 PARTICIPACIÓN DE LOS POBLADORES EN PARTIDOS POLÍTICOS

Se puede inferir de la tabla que un 98,83% de los pobladores encuestados no


participa de ningún partido político, y por otra parte solo el 1,71% afirma si hacerlo.

TABLA Nº 15
“PARTICIPACIÓN EN PARTIDOS POLITICOS”
Recuento Porcentaje
Si 5 1,7%
No 287 98,3%
Total 292 100,0%

Fuente: Investigación Directa.

En relación con los antecedentes de las cifras anteriores, es claro que la


participación política hace ya algún tiempo esta cada vez más baja, las últimas
generaciones pierden credibilidad frente a las instituciones que ostentan el poder.

Las personas, sin importar el estrato socioeconómico al cual pertenecen,


consideran que la política no es representativa. Así lo afirman los datos
anteriormente expuestos, pues las personas que sí militaban en un partido político
representan el 1% del total de la población, cabe destacar que dichas personas se
declaran militantes del partido socialista, resultado unánime en relación con éste
porcentaje.
Las opiniones rescatadas de los discursos de las personas apuntan a que los
personeros que se dedican a la política aparecen solo en tiempos de elecciones, y
siempre son los mismos rostros y las mismas propuestas, los partidos políticos
que apuntan a un eje más igualitario son aun poco consistentes en relación a un
país que se encuentra en pañales respecto del término de la dictadura, la
búsqueda de justicia e inmerso cada vez más en el sistema capitalista.
223
“La participación como soporte de la democracia está en crisis: la
permanencia de enclaves autoritarios, la debilidad de la sociedad civil como
actor de la vida nacional, la preeminencia del mercado, los débiles
mecanismos de participación, nos llevan a sostener que estamos aun lejos
de la construcción de una democracia verdadera” (Figueroa, op. cit: 10)

La democracia política entonces debiera profundizarse en una democracia social,


en la que las personas participan, además del plano político tradicional, en las
decisiones que les conciernen más directamente, en todos niveles y más
específicamente en el plano social y económico y cultural.

224
10.4.2 INFLUENCIA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

Respecto de la pregunta enfocada a la influencia de los partidos políticos en el


proceso de obtención de la vivienda, se puede inferir que un 58,84% afirma que si
influyeron, un 15,65% que no influyeron; y el resto de las cifras, vale decir, un
24,15% y un 1,36% se encuentran entre los que no respondieron a la pregunta y a
los que se mantuvieron neutrales, respectivamente.
TABLA Nº 16
“INFLUENCIA DE LOS PARTIDOS POLITICOS”

Recuento Porcentaje
Si Influyeron 173 58,8%
No Influyeron 46 15,6%
Se mantuvieron neutrales 4 1,4%
Ns/Nr 71 24,1%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa.

Respecto al 58% que respondió que si hubo influencia de los partidos políticos en
el proceso, se les contra preguntó cómo consideran ellos dicha influencia, si fue
positiva o negativa. Por tanto se puede inferir que del 58% anteriormente
mencionado, un 20,38% considera que la influencia fue positiva; un 37,36% que
fue negativa y un 42, 26% se mantiene neutral. La adopción de un sistema amplio
de participación por parte del Estado, tanto en el orden exclusivamente político
como en el orden socioeconómico, actúa como un estimulante de las relaciones
entre los diferentes grupos, entre autoridades y agentes activos; agilizando de esta
manera los mecanismos sociales en la toma de decisiones y contribuyendo así a
enmarcar y a disminuir las tensiones o conflictos sociales, pues en la medida que
la ciudadanía tiene incidencia en las cuestiones socioeconómicas y culturales que
les afectan, el descontento en la población disminuye.

225
CONCLUSIONES

De acuerdo a los resultados de nuestra investigación, es posible señalar que las


familias que obtuvieron solución dentro de la comuna de Peñalolén, se
caracterizan principalmente por ser familias nucleares y extensas, las cuales están
compuestas en su mayoría por cuatro a seis personas.

Por otra parte es una población mayoritariamente joven, lo que permite inferir que
se encuentra en la etapa de crianza de los hijos, cabe señalar que existen iguales
porcentajes entre las familias que se encuentran unidas a través del vínculo legal,
es decir, el matrimonio y las parejas que están conviviendo.

En el ámbito educacional, las familias tienen un bajo nivel de escolaridad, ya que


en su mayoría cursaron la básica incompleta, esta situación les impide acceder a
un empleo bien remunerado, por lo que perciben bajos ingresos, lo cual ubica a
las familias en un estrato socioeconómico bajo, por tanto les dificulta el acceso a la
satisfacción de sus múltiples necesidades.

Además es necesario mencionar que una gran cantidad de familias solicitó un


crédito hipotecario al Banco del Estado de Chile, el cual estableció un acuerdo con
el SERVIU Metropolitano, para que de esta forma se les pudiese otorgar el
beneficio a estas personas y así obtener su anhelada casa propia, sin embargo,
existe otro porcentaje de familias que canceló su vivienda al contado.

En consecuencia, dicho crédito mantiene endeudada a las familias, ya que a


contar de Enero y Febrero del año 2007 comenzarán a pagar un dividendo, el cual
varía según la cantidad de años pactados, a esto se suma el endeudamiento que
las familias han adquirido para realizar las ampliaciones en su vivienda. Por otra
parte, cabe señalar que el costo de la vida de las familias en su nueva residencia
ha aumentado considerablemente, puesto que ahora solventan sus gastos
individualmente y no en forma compartida, como ocurría en el campamento.

226
Dentro del universo de las familias beneficiadas, fue posible identificar a
ciudadanos procedentes de otros países, como Perú, Bolivia y Argentina, estas
personas en ocasiones se han sentido discriminados por antes por los mismos
pobladores de la toma y actualmente por sus vecinos del conjunto residencial.

Por otra parte otros beneficiarios señalan que han visualizado un cambio cultural,
en relación al “antes” y el “después” del campamento. Esta situación se traduce en
el cambio de actitudes que los vecinos han percibido entre ellos, pues la forma de
ser y de actuar de algunas sujetos se ha vuelto más recatada desde el traslado.
Añaden además que la gente se encuentra bajo un pensamiento individualista, por
lo que ya no existe conciencia del “nosotros” como se visualizaba en el
campamento, esta situación ha afectado fuertemente en la organización territorial
de cada conjunto residencial, obstaculizando la participación de los miembros de
la comunidad y generando una disminución respecto al sentido de pertenencia.

En relación con lo anterior, cabe señalar que la Cultura es, en estos términos, un
factor clave para lograr la participación de las personas en la comunidad, esto
porque el ser humano tiene predeterminado el instinto gregario, y por su
naturaleza necesita de la convivencia con otros, por tal, debe inventarlas y
desarrollarlas en conjunto con sus semejantes. Por esto resulta fundamental
trabajar con las familias beneficiadas la temática de la cultura y la participación, ya
que por medio de éstas es que se crea el sentido de pertenencia a una vida en
común, lo que constituye una fuente importante de bienestar individual.

En relación con la calidad de la vivienda entregada, es posible establecer que las


familias se sienten insatisfechas con la calidad de ésta, debido a la gran cantidad
de fallas que presentan en la construcción y sus terminaciones. Por tanto, esta
situación hace más compleja la estadía de las familias en su hogar, ya que las
condiciones climáticas y medioambientales afectaron fuertemente su vivienda,
causando daños graves, los cuales en algunos casos han sido reparados por la
empresa constructora encargada del proyecto y en otros casos ha sido la propia

227
familia quien ha tenido que reparar los daños. Esta situación ha implicado un gasto
extra para estas personas, el cual no estaba contemplado dentro de su
presupuesto familiar.

Es importante señalar, que las familias deben ampliar sus viviendas, puesto que
estas fueron entregadas sólo con un dormitorio construido, el cual en rigor es el
matrimonial, de acuerdo a esto, es posible establecer, que las familias se
encuentran en situación de hacinamiento hasta que les sea posible modificar su
situación y realizar la ampliación. Sin embargo, un alto porcentaje de las familias
cuando se trasladaron a su nueva vivienda, se vieron en la obligación de dar doble
utilidad a algunos lugares de la casa, como por ejemplo, utilizar el living-comedor,
como dormitorio.

La infraestructura y equipamiento de los conjuntos residenciales tiene a las


familias completamente insatisfechas, puesto que hasta la fecha no se han
construido y por tanto las familias no cuentan con estos espacios que además de
utilizarlos para ocupar su tiempo libre y de ocio, les sirve para potenciar y
promover las relaciones con las personas de la comunidad a modo de establecer
vínculos que permitan incentivar la participación. Cabe señalar, que la inexistencia
de espacios de recreación, incide negativamente en la población, puesto que
contribuye a disminuir la calidad de vida y la satisfacción de las múltiples
necesidades de los seres humanos. Por otra parte, es importante considerar que
la inexistencia de la sede comunitaria, imposibilita a las personas a participar,
situación que suena un tanto contradictoria, ya que la política de gobierno apunta
a potenciar y promover la participación en la comunidad.

El entorno de la vivienda es considerado como positivo por las familias, a pesar de


que en sus barrios posean problemas ambientales, las personas rescatan las
buenas relaciones con sus vecinos al interior del conjunto y con los de viviendas
aledañas, por lo que manifiestan sentirse integrados y por tanto, parte importante
de su entorno. Las buenas relaciones con los vecinos permite generar movilidad

228
social y por tanto generar lazos y vínculos que potencien la participación y que
desarrolle el sentido de pertenencia, con el propósito de generar espacios de
colaboración entre los miembros de la comunidad.
En relación a las hipótesis planteadas en este estudio, donde la primera hace
referencia a que la mayor parte de las familias pertenecientes a los conjuntos
residenciales, pertenecen al estrato socioeconómico mas bajo de la población, se
puede deducir que dicha hipótesis fue comprobada, puesto que efectivamente un
alto porcentaje de las familias se encuentra en situación de pobreza, lo que es
posible corroborar a través de su situación educacional, ya que el porcentaje más
alto se encuentra en aquellos que sólo han cursado la básica incompleta y por
tanto realizan trabajos donde perciben bajas remuneraciones. El porcentaje de
ingreso se concentra principalmente entre $127.000 y $250.000 pesos lo que no
permite cubrir todas las necesidades familiares. Debido a esta situación las
personas se ven forzadas a adquirir créditos para obtener bienes, lo que aumenta
su nivel de endeudamiento y empobrece aún más a la familia. Sin embargo cabe
destacar que muchas de estas familias desarrollan estrategias de sobrevivencia,
para generar nuevos ingresos al hogar, esto es posible identificarlo en la gran
cantidad de negocios que existen en los conjuntos residenciales, lo que sin duda
genera un ingreso importante a la economía doméstica.

En relación a la cantidad de personas que habita en cada vivienda, es posible


señalar que el mayor porcentaje se concentra entre 4 y 6 personas por hogar, lo
que además de ser complejo en términos económicos dificulta la convivencia y la
distribución de éstas en el espacio que les brinda la vivienda, entendiendo que
ésta sólo tiene un dormitorio construido, por tanto se ven en la obligación de
realizar ampliaciones que requieren de un costo económico considerable, además
se debe considerar que aquellas familias que no pagaron sus viviendas al
contado, solicitaron un crédito al Banco del Estado y deben comenzar a pagar sus
dividendos, los cuales varían según los años pactados por la familia.

229
La segunda hipótesis plantea que un alto porcentaje de las familias se encuentran
insatisfechos respecto de la habilitación, infraestructura y equipamiento y el
entorno que rodea su vivienda.

De acuerdo al análisis, esta hipótesis es comprobada, en cuanto a la habilitación y


la infraestructura y equipamiento del conjunto residencial. En relación a las
condiciones materiales en que fue entregada la vivienda, un alto porcentaje de las
familias señaló sentirse insatisfecho, debido a la calidad de los materiales
utilizados y a las deficiencias detectadas en la construcción, especialmente en el
piso, la techumbre, los muros y los servicios básicos.

Esta situación afectó considerablemente la calidad de vida de las familias, ya que


todas aquellas partes mencionadas anteriormente son fundamentales en cada
vivienda y por ende es importante que estos cumplan de buena manera su
función.

Además las familias se encuentran totalmente insatisfechos con respecto al


equipamiento y la infraestructura del conjunto residencial, ya que el total de los
conjuntos aún no se construyen las áreas verdes, los lugares para realizar
deporte, los juegos infantiles y las sedes comunitarias, todos aquellos espacios
que potencian el encuentro comunitario y por ende los vínculos y las relaciones
entre vecinos, además de generar un sentido de pertenencia importante con el
entorno.

La hipótesis es refutada en cuanto al entorno que rodea la vivienda, ya que las


personas se sienten satisfechos con éste, manifestando que la aceptación y las
relaciones con los vecinos de viviendas que se encuentra fuera del conjunto
residencial, son cordiales y afectuosas. En este punto, es importante destacar que
existe una contradicción por parte de las personas, ya que los conjuntos
residenciales Disal II, Parcela 18 y Microbuseros presentan serios problemas
ambientales, que perjudican considerablemente la vida de los sujetos que allí

230
habitan. Las plagas de moscas, garrapatas y ratones son los principales
problemas ambientales que deben enfrentar estas familias, por lo que cabe
cuestionar el actuar de las entidades encargadas del proyecto, ya que de esta
manera difícilmente se esta apuntando a mejorar la calidad de vida de los
chilenos.

En relación con lo anteriormente expuesto, cabe destacar que las familias que
perciben $127.000 pesos o menos, son aquellas que se sienten más satisfechas
con sus viviendas, esta situación cambia considerablemente, a medida que los
ingresos de la familia aumentan, por lo que es posible inferir que éstos son
determinantes en la percepción que tienen estas personas de su nueva vivienda,
del equipamiento y de su entorno.

En cuanto al barrio y el entorno, es posible inferir que los conjuntos habitacionales


poseen una serie de servicios a los cuales pueden acceder fácilmente, además
disponen de medios de locomoción cercanos, en cuanto a la distancia que deben
recorrer estas personas para llegar a ellos, pero ineficientes, en cuanto a la
cantidad y calidad de los mismos.

La tercera hipótesis planteada hace referencia que las no realizan actividades en


común, no se han propuesto nuevos objetivos y por tanto no existe participación.
Esta hipótesis es comprobada, ya que los asignatarios manifestaron que al
momento de asignar las viviendas quedaron todos disgregados, situación que
produjo un quiebre en la organización, debilitando las redes, los vínculos y los
lazos afectivos que generaron con sus vecinos del campamento. La situación
expuesta anteriormente, ha provocado en la población acrecentar sus diferencias
y volverse más individualistas, fijándose solo metas personales que no involucran
al resto de la comunidad.

231
Sin embargo existen algunas familias que manifiestan interés por conservar la
organización y lograr una participación que permita fijarse nuevos objetivos que
apunten a mejorar su situación actual.

Por otra parte, es importante considerar que una gran limitante para que las
familias se reúnan, es el no contar con los espacios adecuados, como las áreas
verdes, juegos infantiles, lugares para realizar deporte, y la sede comunitaria, los
cuales permiten que las familias interactúen y establezcan lazos importantes entre
sí.

Para finalizar, se debe entender que el objeto primero de la vivienda es el hombre


y la familia, que son la base de la sociedad y el recurso fundamental del país.
Dentro de ello la solución habitacional debe asignar primera prioridad al usuario,
preocuparse por su idiosincrasia, cultura y costumbres, de modo que los tipos
concebidos como respuestas habitacionales atiendan no solo las necesidades
existenciales de la población, sino también los de carácter axiológico. (Sepúlveda
citado en Coudeu; op.cit).

Lo importante de destacar, a partir de los comentarios citados, es reconocer que la


vivienda, si bien tiene como primera preocupación resolver el abrigo y protección
hacia el medio exterior, también se presenta como un medio, dónde el habitante
ve reflejada la posibilidad de transmitir y satisfacer en ella otras necesidades.

La vivienda se convierte, por esta razón, en un medio fundamental para el


desarrollo del individuo, entendiendo esto, como la capacidad de ver resueltas o
satisfechas en alguna medida los anhelos personales y los de la familia dentro y
fuera del lugar que constituye su hábitat.

232
Dentro de la vivienda, el habitante define y se posesiona de determinados
espacios; el significado para el uso de estos está condicionado o determinado
para las funciones que fueron diseñadas, y en torno a estos se genera ciertas
costumbres y hábitos como dormir, comer, asearse, reunirse, etc.

Es evidente que las posibilidades de movimiento dentro de los recintos estarán


condicionadas por el tamaño de éstos, y en el caso de la vivienda social, a pesar
de tener una definición y rol claros en términos funcionales, su reducido tamaño y
rigidez impedirá una adecuada diferenciación del modo de uso de estos,
produciendo en el caso de que la familia sea numerosa, una superposición de los
usos, provocadas por el hacinamiento. Es así como se verá limitada, en ciertos
aspectos, la posibilidad de desarrollo por parte de los usuarios.

A los programas de vivienda social, si bien puede atribuírseles ciertas virtudes


como solución habitacional, resulta importante considerar como afecta su
programa, dimensión, materialidad y estructura, si esta no se adapta a los
requerimientos particulares propios a la condición cultural de sus habitantes.

Sus residentes ocuparán las viviendas por un largo período, y deberán adaptarse
obligadamente a las cualidades que éstas presenten. Muchas veces, con el
propósito de adecuarla a los requerimientos particulares, los habitantes llegan a
hacer grandes esfuerzos para conseguirlo, acumulando en cierta medida,
frustraciones por necesidades insatisfechas que en cualquier momento pueden
aflorar como reacciones negativas. (Sepúlveda en Coudeu; op. cit)

Se comprende entonces, que la vivienda puede llegar a alterar la conducta y el


desarrollo integral del habitante como persona, si se descuida o no se toma
consideración con respecto a la forma en que se habita en ella, y por otra parte, si
ésta no se adecua a nuestras propias necesidades.

233
La condición que tiene el ambiente creado de alterar el comportamiento de la
persona, no esta ligado estrictamente a la condición física del espacio, también
estará condicionado por el grado de insatisfacción o frustración que este provoque
en sus habitantes. Estas frustraciones se generarán en la medida que el ambiente
y en este caso la vivienda, (así como el entorno de esta) no pueda responder a los
anhelos personales, coartando la satisfacción de las necesidades del individuo.

Se piensa que las necesidades que requiere la persona con relación a la vivienda,
se ven insatisfechas, en parte, por no reconocer en su espacio del diario vivir,
elementos que le son propios a su cultura, lenguaje y costumbres. Esto por falta
de elementos en el ambiente que facilite la comunicación por medio de los
“fenómenos significativos” presentes en él, y que son en definitiva, aquellos
elementos que hablan de su identidad como grupo.

Es importante señalar que la apropiación del espacio en la vivienda, por parte de


sus ocupantes, genera una personalidad propia en ésta, impregnándola con su
ser, con su concepción de la vida y su modo de habitar, resaltando la importancia
de identificarse con el lugar puesto que facilita que los residentes atribuyan
multitud de significados positivos a su vivienda. (Ekambi- Smith citado en
Coudeau; op. cit)

En síntesis el individuo tiene una apreciación subjetiva con respecto a su vivienda,


y junto con esto, el deseo de satisfacer sus necesidades y anhelos de forma
adecuada, si la vivienda no le permite realizarlas, podría llegar a influir en el grado
de frustración de éste.

Desgraciadamente no pareciera que la tendencia por parte de los organismos


responsables de producir las viviendas, sea la de reparar en cuáles son las
consecuencias a largo plazo que ésta podría generar en los hábitos y
comportamiento de sus ocupantes después de haberlas habitado durante más de
una generación.

234
A modo de síntesis podemos concluir que la nueva Política Habitacional avanza
en la construcción de una sociedad más igualitaria, donde las decisiones apuntan
a mejorar la calidad de vida de los sectores más carenciados de nuestra sociedad,
intensificando su labor en aquellos que presentan mayores dificultades para
alcanzar su pleno desarrollo, como es el caso de los grupos más vulnerables;
mujeres, niños, adultos mayores, entre otros. Sin embargo, hay elementos que
aún no se han logrado incorporar dentro de la aplicación de la Política Habitacional
actual, uno de estos elementos corresponde a la localización de los Programas
Habitacionales y las características del lugar de residencia donde se construirán
las viviendas.

235
HALLAZGOS DE LA INVESTIGACIÓN

En este capítulo, se pretende dar cuenta de algunas opiniones vertidas en el grupo


focal las cuales tienen relación con la percepción de algunas asignatarias respecto
al proceso de traslado de las familias al conjunto residencial; respecto a las
irregularidades que existen con la habilitación de las viviendas; con la propuesta
planteada por el SERVIU y con los dirigentes; y por último algunas propuestas
realizadas por las asignatarias para solucionar su situación actual. Estas
apreciaciones son de valiosa importancia, por tanto es conveniente profundizar en
ellas y analizarlas. Cabe destacar que los temas mencionados anteriormente no
están contemplados dentro de los objetivos de estudio, sin embargo, aportan
información relevante y complementaria respecto de los resultados de la
investigación.

Traslado de las familias a los conjuntos residenciales:

El proceso de traslado fue sin duda uno de los momentos más importantes y
difíciles experimentado por las familias, una serie de emociones y sentimientos
afloraron en ellos, al dejar el lugar que habitaron por tantos años.

Los asignatarios, señalan que el SERVIU les avisó del traslado, con sólo 3 o 4
días de anticipación, ésta situación complicó mucho a las familias, ya que en ése
corto plazo debían embalar sus pertenencias y cambiarse a su nueva vivienda. Es
importante destacar que muchas familias además de sus bienes muebles poseen
una gran cantidad de materiales y desechos como cartones, latas, etc, ya que se
dedican a la recolección y venta de éstos, situación que impidió enviar todas sus
pertenencias en el camión que dispuso la municipalidad para efectuar los
traslados.

236
Por otra parte, cabe señalar que el espacio tanto interior como exterior de la
vivienda perteneciente al conjunto residencial era evidentemente más reducido
que el de las casas de la toma, lo que obligó a las familias a clasificar sus
pertenencias y optar por las que se llevarían a su nuevo hogar.

De acuerdo a esto, es necesario considerar que las familias a medida que pasan
los años acumulan y obtienen una serie de bienes con los cuales indudablemente
establecen un vínculo afectivo y de pertenencia, puesto que para obtenerlo deben
realizar ciertos sacrificios que implican un costo económico importante para ellos,
por esta razón, les resultó muy difícil deshacerse de algunas cosas y dejar otras
en el campamento.

Se debe considerar que este apego de las familias con sus pertenencias, también
se dio con la vivienda que tenían en el campamento, ya que señalan que ellos
valoraban lo que ahí tenían, puesto que para estas personas implicó un gran
sacrifico levantar “palo por palo”

Es importante, rescatar el valor que la gente le da al esfuerzo realizado para


levantar y construir el campamento, puesto que cada familia construyó su propia
casa, la cual protegió y resguardó a la familia durante un largo período.

Sin embargo el hecho de que estas familias permanecieran durante bastante


tiempo habitando en el mismo territorio, provocó que éstas se adecuaran y
desarrollaran un sentido de pertenencia importante con el lugar, por lo mismo
señalan que para ellos fue muy dramático el traslado, ya que los sacaron bajo
presión, con mucha insistencia y recordándoles día a día que no podían volver al
lugar.

237
Las personas manifestaron que los obligaron a salir de su casa en el campamento
y casi los echaron a empujones, lo que se transformó en una situación bastante
violenta y dolorosa para los pobladores.

Las familias desarrollaron un gran apego a las viviendas que tenían en la toma y
por tanto la dificultad que implica para ellos dejarlas es bastante, por otra parte, es
importante rescatar la forma en que las personas encargadas del traslado
realizaron esta labor, ya que las familias manifiestan que fueron poco empáticos y
que nada les importó sacarlos del lugar que para ellos, era tan importante. A raíz
de lo anterior, los pobladores manifiestan bastante molestia respecto de la forma
de proceder de los encargados del traslado, señalando que fue un momento muy
traumático, ya que ellos salían de la casa y estaba el camión encargado de
demoler, esperando para tirar abajo todo lo que quedaba.

Cabe señalar, que la forma de proceder del personal encargado de “destruir” las
casas pertenecientes a la toma (Municipio de Peñalolén y Militares de las fuerzas
armadas), se debió principalmente a que querían evitar que otras personas se
tomaran nuevamente el terreno o que las mismas familias volvieran al lugar.

A raíz de lo anteriormente expuesto, es posible señalar que se denota un


sentimiento de nostalgia en las personas ya que las familias enfrentaron y vivieron
una serie de experiencias en esa vivienda, la cual construyeron con gran esfuerzo
y en la que experimentaron penas y alegrías y sin duda momentos inolvidables,
como el nacimiento de sus hijos, matrimonios, separaciones, etc.

238
Irregularidades identificadas en la vivienda, en la propuesta planteada por el
SERVIU y en la forma de proceder de los dirigentes:

En cuanto a la habilitación de la vivienda, se ha constatado que un alto porcentaje


de las familias encuestadas se encuentran insatisfechas con la calidad de su
nueva vivienda, además, en el grupo focal es posible identificar fallas en otros
aspectos que no estaban considerados en el instrumento de recolección de datos,
lo cual deja entrever que la situación de las familias es aún más compleja de lo
que parece.

Muchas de las viviendas, aparte de poseer fallas en su construcción, presentan


defectos en las instalaciones de los servicios básicos, en las puertas, chapas e
incluso en el conjunto residencial Microbuseros hay viviendas que se entregaron
sin la tasa de baño.

Parece insólito, pensar que las instituciones responsables de éste proyecto,


planteen mejorar la calidad de vida de las familias, si no otorgan siquiera los
servicios básicos con los cuales debe contar una vivienda, para ser adecuada.

Hábitat II plantea que una vivienda adecuada, debe incluir los terrenos donde se
construyen o construirán, las redes de urbanización mínima interna al loteo (agua
potable y eliminación de excretas) y sus respectivas conexiones domiciliarias, las
redes y conexiones de energía eléctrica, la solución de la evacuación de aguas
lluvias, pavimentación, iluminación, arborización de calles, construcción de áreas
verdes, espacios de recreación para niños y jóvenes y en general todas aquellas
obras contenidas en la legislación como parte del estándar mínimo en la
construcción de la vivienda. La carencia de servicios básicos adecuados,
componente esencial de la vivienda, menoscaba gravemente la salud humana, la
productividad y la calidad de vida, particularmente en el caso de las personas que
viven en condiciones de pobreza. (Hábitat II; op cit)

239
La situación experimentada por las familias sin duda es compleja, ya que señalan
que para la primera lluvia, aparte de lloverse el techo y humedecerse los muros se
mojaron las puertas, ya que la vivienda no tiene alero, lo implica que el agua caiga
directamente sobre ésta, provocando dificultades al momento de abrirla o cerrarla.

A esta situación se le suma la mala calidad de las chapas instaladas, puesto que
una gran cantidad de personas se ha visto en la necesidad de forzarlas para poder
ingresar a su hogar, situación que deja entrever que se optó por materiales de
bajo costo sin importar su calidad.

Por otra parte, cabe señalar la gravedad y la falta de ética de los profesionales que
llevaron a cabo las obras y que finalmente las fiscalizaron, ya que efectivamente
es una burla que entreguen viviendas en esas condiciones. Algunos señalaron
haberse quedado con la chapa en la mano, y lo que es peor aun, sus llaves abren
no solo su puerta, sino también la de algunos vecinos. En este punto es
importante señalar que un mes antes de entregar las viviendas a los pobladores,
el Departamento de Asignación del SERVIU realiza una entrega ficticia de llaves a
las personas, completando un documentos con sus datos y los de su vivienda,
para que cuando el cambio se haga efectivo, éstos presenten dicho documento y
se realice la entrega formal de las llaves de “su casa”

Los pobladores depositaron un alto grado de confianza en el SERVIU, eligiéndolo


como entidad fiscalizadora de las obras, por tanto, confiaron en que las
reparaciones que prometieron realizar (las que nunca debieron existir),
efectivamente serían efectuadas, como por ejemplo el cambio de las puertas, el
cual se programo para Septiembre y hasta el día de hoy no se hace efectivo.

240
Es importante señalar que esta situación generó expectativas en las personas,
sintiendo que efectivamente alguien se haría responsable de las fallas y los daños
que sufrieron las viviendas con la lluvia. Lo preocupante de esta situación se basa
principalmente en que las casas deben estar completamente reparadas para el
próximo invierno, ya que esta problemática puede ser aún mas drástica y
transformarse en una suerte de COPEVA 2.

Los pobladores se sienten engañados con la solución habitacional, puesto que


manifiestan que las propuestas que a ellos les hicieron no tenían comparación con
los que efectivamente les entregaron, a ellos les mostraron una maqueta, un plano
y una casa construida que en rigor no tiene ningún parecido con la vivienda que
poseen actualmente, la otra era pareada y tenía dos dormitorios construidos. Cabe
señalar que esta situación le resta credibilidad a la entidad pública, por lo que es
necesario preguntarse cómo están siendo aplicadas las políticas y que tan
efectivas son.

Muchas de las familias señalan que la decisión final respecto de que proyecto
elegir la tomaba el dirigente, ya que éste era el único que tenia acceso directo con
las entidades responsables. Cabe recalcar que el rol del dirigente es representar a
los pobladores, y facilitar el consenso entre éstos, exponiendo sus diferentes
puntos de vista para así llegar a un acuerdo con las entidades correspondientes.
Lamentablemente esta situación no ocurrió con algunos de los dirigentes del
campamento, ya que primaron sus intereses personales por sobre los colectivos,
situación que provoca un quiebre a nivel de la organización.

Algunas personas señalan que hay dirigentes que lucraron con esta situación, ya
que cobraron por dejar a las personas en avenidas o en sitios más amplios, esto
afectó las relaciones interpersonales y la organización lo que hasta el día de hoy
no logra ser solucionado. Las personas se sienten engañadas no solo por las
entidades responsables del proceso, sino también de sus propios representantes.

241
Propuestas de los asignatarios para solucionar su situación actual:

Resulta complejo pensar que viviendas nuevas, que están siendo habitadas desde
hace aproximadamente 7 meses presenten tantas problemáticas, lo que llama la
atención, es que las familias no se han organizado para reclamar y exigir por sus
derechos, lo que evidencia el quiebre a nivel organizacional que ha estancado la
participación en los pobladores.

Sin embargo, hay algunas personas que manifestaron que para la lluvia, muchas
personas resultaron gravemente afectadas y nadie se preocupó de ellos, cada
cual velo por su familia, por sus pertenencias y por su vivienda.

Ya no existe organización y participación entre los pobladores, ellos lo atribuyen a


que cuando se asignaron las viviendas, disgregaron a la gente separándola por
conjuntos, segmentaron los lazos y vínculos que existía entre éstos, acabando con
la identidad colectiva y por ende con el sentido de pertenencia. A pesar de esta
situación, hay personas que consideran que deben exigir y velar por sus derechos,
planteando alternativas de solución para su situación.

La condonación de la deuda, es una de las soluciones expuesta por estas familias,


otra es que el SERVIU pague los intereses del banco y ellos sólo cancelen la
deuda verdadera que asumieron con éste último. Otras personas, consideran que
las medidas de presión utilizadas mientras estaban en la toma eran una buena
alternativa para lograr sus objetivos o para cambiar situaciones, por lo que
consideran que hay que presionar al SERVIU y a la empresa constructora para
que les de una solución a corto plazo

242
Si bien estas son las alternativas de solución que propone la gente frente a su
situación, es importante considerar que tan factibles y viables son, por otra parte
Hábitat II, señala que el suministro de vivienda adecuada a todas las personas no
sólo exige medidas por parte de los gobiernos sino de todos los sectores de la
sociedad, incluido el sector privado, las organizaciones no gubernamentales, las
comunidades y las autoridades locales, así como las organizaciones y entidades
asociadas de la comunidad internacional. En un contexto global de creación de
condiciones propicias, los gobiernos deben adoptar medidas apropiadas a fin de
promover, proteger y velar por el logro pleno y gradual del derecho a una vivienda
adecuada. (Hábitat II, op cit)

243
EL APORTE DEL TRABAJO SOCIAL

Las problemáticas sociales y las necesidades insatisfechas, son temáticas que el


trabajador social debe abordar y enfrentar dentro de cualquier organismo e
institución en el cual se encuentra inserto, es por esto que existen orientaciones y
lineamientos los cuales guían su actuar y permiten desempeñar esta labor social
de manera eficiente respecto a los sujetos, familias, grupos y comunidades con los
cuales éste se vincula, con los cuales se establecen compromisos de trabajo
orientados a mejorar la situación en la que se encuentran estos sujetos.

Sin duda, el Trabajo Social es una disciplina que tiene como objetivo potenciar y
fortalecer las capacidades y habilidades de los sujetos con los cuales interviene,
con el propósito de que éstos cuenten con las herramientas necesarias para
desenvolverse y desarrollarse de manera adecuada en su entorno social,
utilizando dichas herramientas con el fin de satisfacer en la medida de sus
posibilidades las demandas y necesidades que se presenten en el desarrollo de su
existencia.

Dichos objetivos que orientan el quehacer del Trabajo Social pretenden promover
y fortalecer las capacidades y facultades personales, familiares y colectivas de
todos los sujetos con los cuales se relaciona, desde un enfoque que permita la
participación activa de los sujetos, con el fin de que éstos se desarrollen de
manera integral, a modo de contemplar todas las dimensiones del ser humano, es
decir las dimensiones políticas, social, cultural y económica, en el marco de las
necesidades y carencias que se experimentan tanto a nivel individual como social.

Existen tres campos de intervención en los cuales el Trabajo Social desarrolla su


práctica: Caso y Familia, Grupo y Comunidad, de esta manera abordará al
individuo, su grupo familiar y las organizaciones en las cuales éstos se insertan,
realizando de esta manera una intervención transversal en éstos tres niveles.

244
De esta manera el Trabajador Social orienta su accionar basándose en tres ejes
fundamentales que determinarán su intervención: Organización, Participación y
Movilización, los cuales permitirán al individuo generar una conciencia crítica
frente a los acontecimientos sociales.

Por otra parte, cabe señalar que el contexto cultural, económico, político y social
que rigen nuestra sociedad, determinan en gran medida las problemáticas que
enfrentan los individuos y por ende el quehacer profesional.

Según lo expuesto anteriormente, es posible señalar que el modelo económico


neoliberal, ha alcanzado en nuestra sociedad un alto grado de poder, lo que se ve
reflejado principalmente en el control que pretende ejercer en los ámbitos
económico y político. La globalización que acarrea el capitalismo, ha traído
consigo avances tecnológicos importantes para la humanidad, no obstante,
también ha generado exclusión social, desigualdades económicas, individualismo
y pobreza, situaciones que generan el deterioro de la tierra y uso indiscriminado
de los recursos naturales.

Respecto al contexto actual, el Trabajo Social debe por tanto promover y fortalecer
ésta sociedad la cual se encuentra regida por dichos valores capitalistas,
promoviendo y desarrollando capacidades en los individuos que permitan hacer de
esta sociedad una nación más justa, democrática y participativa.

En cuanto al Trabajo Social y la vivienda, el profesional debe velar por que el


sujeto se desenvuelva en un medio ambiente adecuado, esto se refiere a la
vivienda en sí, al entorno que la rodea, a las redes con las cuales el sujeto debiera
disponer para canalizar sus objetivos individuales y colectivos, a las condiciones
medioambientales en que son construidos estos asentamientos y un adecuado
acceso a los bienes y servicios de los que dispone.

245
Velar por una política habitacional integral, desarrollar un sentido de pertenencia
del individuo y su familia con el entorno que les pertenece, orientarlos y educarlos
respecto del cuidado y mantención de sus nuevos asentamientos, establecer y
promover los vínculos en la comunidad, son objetivos que el Profesional debe
considerar al momento de la intervención. El fomentar los procesos acumulativos,
tanto económicos, sociales, educacionales, culturales y espirituales, apunta a la
superación de la pobreza pero para ello se requiere de espacios adecuados,
abiertos tanto por la sociedad y como por el Estado.

El Trabajador Social tiene un rol importante dentro de la intervención, la cual


incluye además su incorporación desde la etapa de la divulgación del o los
programas, hasta su evaluación pasando por la identificación de los grupos
demandantes, la elaboración de diagnósticos socioeconómicos, la programación y
ejecución de los planes habitacionales, dar apoyo a la organización , gestionar el
aporte de terrenos (ya sean del municipio, del ministerio de bienes nacionales u
otras reparticiones gubernamentales) etc.

También se necesita de un rol articulador, entre la población que demanda una


solución habitacional y el Estado. Lo anterior conlleva a colaborar en la confección
de propuestas para mejorar los programas habitacionales y además participar
activamente en su ejecución. La promoción social en el desarrollo de la población
y la sociedad en general, a través de la organización y participación de la
comunidad permitirá no sólo rescatar sus potencialidades, valores, sus
experiencias de autoayuda para autogestionar la obtención de tierra y/o vivienda,
para la dotación de los servicios básicos (saneamiento) sino también dar
respuestas concretas, reales y sentidas por la población.

246
La intervención del Trabajador Social realizada en los programas de vivienda,
debe provocar gran movilización y cambios de actitudes en la población, situación
no menos importante si se considera que se trata de crear un nuevo hábitat con
todo lo que esto implica, formación de barrios, nuevas redes sociales, acceso a
nuevos servicios, etc.

La intervención profesional con una comunidad, implica algunos pasos


metodológicos propios de la intervención social, no obstante suficientemente
flexibles como para que sean modificados a partir de la necesidades de cada
situación particular que se tenga en los contextos en que se va a trabajar.

Por otra parte la disciplina fundamenta su quehacer profesional en el respeto a los


derechos humanos, pues los profesionales deben abogar por su cumplimiento, por
tanto se entiende que el trabajo social contempla entre sus funciones intervenir
indiscriminadamente con cualquier persona que lo requiera independiente de la
raza, la condición socioeconómica, la edad etc. Es por esto que también debe
estar capacitado para desenvolverse profesionalmente en cualquier área.

La visión integral que otorga la profesión, permite abordar las problemáticas


sociales de forma holística, adaptándose a la realidad, la cual por definición es
dialéctica. Capacidad que no poseen la mayoría de los profesionales puesto que
se remiten solo a su quehacer profesional y le restan importancia a los diferentes
factores que pueden influir en un mismo sujeto.

Se añade además que la profesión también esta en estrecha relación con los
movimientos sociales que se van generando a lo largo de la historia, pues aquí
también, la disciplina está capacitada para adaptarse a los diferentes
acontecimientos sociales que van surgiendo.

247
Es así como el Trabajo Social se caracteriza por defender los derechos de las
minorías oprimidas, intentando a través de su quehacer profesional luchar contra
el modelo económico que cada vez genera más desigualdades.

Es importante además considerar la importancia de ser agentes de cambios en la


sociedad, independiente del área en que el profesional se desenvuelva, pues los
Trabajadores Sociales están capacitados para realizar cualquier tipo de
intervención, sobre todo en lo que se refiere a propuestas en el ámbito de las
políticas públicas, ése es el campo al que se debe aspirar puesto que ahí se
generan las desigualdades, por tanto es ahí donde deben resolverse.

Por otra parte, cabe señalar que aquella familias que viven en condición de
extrema pobreza forman parte de un sector de la sociedad excluido en distintos
ámbitos sociales; económicos, habitacionales, ambientales, educacionales y
culturales, entre otros. Como Trabajadores sociales, nuestro trabajo de
intervención debe privilegiar la satisfacción de las necesidades de participación y
afecto, que son las más vulneradas por esta población, debemos buscar fomentar
el desarrollo de la identidad y la libertad, entendiendo éstos como componentes
fundamentales de la Integración Social. Si bien el problema observable a primera
vista es la carencia de un lugar de habitación, nosotros como profesionales
debemos tener una mirada integradora y futurista, asociando además a lo anterior
un concepto de habitabilidad que va mas allá de la solución habitacional
propiamente tal, debemos propender a que las familias alcancen mayores niveles
de autonomía y de desenvolvimiento social. Que las familias cuenten con las
oportunidades y el entorno propicio para elegir libremente su destino, que les
permita realizarse como personas velando por el respeto de los derechos y por el
cumplimiento de los deberes que a cada uno les corresponde cumplir.

248
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Ministerio de Vivienda y Urbanismo

Servicio de Vivienda y Urbanismo www.serviurm.cl

Ilustre Municipalidad de Peñalolen www.penalolen.cl

253
ANEXOS

254
ANEXO N°1

OPERACIONALIZACIÓN DE LAS VARIABLES

DIMENSIÓN SUBDIMENSIÓN INDICADOR


VARIABLE

Características Social Género del Femenino


Sociales, Culturales y Asignatario
Económicas Masculino

Edad del Asignatario 18- 25 años


26- 33 años
34- 41 años
42- 49 años
50 o más

Estado Civil del Soltero/a


Asignatario Casado/a
Viudo/a
Separado/a
Conviviente

Analfabeto/a
Nivel Educacional del Sin Escolaridad
Asignatario Básica Incompleta
Básica Completa
Media Incompleta
Media Completa
Educación Superior

255
Número de personas Nº de habitantes
que viven en la
actualidad con el Nº de niños, adultos y
beneficiario en la adulto mayor
vivienda

Número de hogares Nº de hogares


que comparten la
vivienda

256
Nacionalidad del Chileno
Cultural asignatario Peruano
Argentino
Boliviano
Otros ¿Cuáles?

Religión que profesa -Católica


la familia -Evangélica
-Testigo de Jehová
-No profesa religión
-Otras

Etnia de la familia Grupo étnico o pueblo


originario al que
pertenece la familia

257
Tiempo de -Semanas
permanencia en el -6 meses a 1 año
Campamento -1 a 2 años
-2 a 3 años
-3 a 4 años
-4 a 5 años
-5 a 6 años

Lugar de procedencia -Comuna Provincia RM


de la familia -Comuna Provincia
Cordillera
-Comuna Provincia Costa

Sentido de -Con los habitantes del


pertenencia campamento
(Grado de
identificación con las
personas)

-Con los vecinos actuales

-Con los vecinos de


viviendas aledañas al
conjunto residencial

258
Económicas Situación Laboral -Tipo de trabajo

-Tipo de contrato

Nivel de Ingreso del -Ingreso total familiar


grupo familiar
-Nº de personas que
contribuyen al ingreso
familiar

- Ingreso Percapita

Gastos -Aumento en el gasto que


realiza la familia desde
que habita en el conjunto
residencial

-Dividendo

259
Satisfacción Nivel de Habilitación Condiciones en que - Condiciones materiales
Residencial de la vivienda fue entregada la en la que fue entregada la
vivienda vivienda

-La privacidad de la
vivienda en relación a los
vecinos

-La privacidad al interior


de la vivienda

-Grado de satisfacción
con la techumbre

-Grado de satisfacción
con los muros

-Grado de satisfacción
con el piso

-Grado de satisfacción
con la luz

-Grado de satisfacción
con el agua

-Grado de satisfacción
con el alcantarillado

260
Tamaño y -Grado de satisfacción
distribución de la con el tamaño de la
vivienda solución habitacional

-Habitaciones de la
vivienda

-Espacio destinado a la
ampliación

Equipamiento e Calles y Avenidas -Grado de satisfacción


infraestructura con calles y avenidas

Alumbrado Público Grado de satisfacción con


el alumbrado público

Áreas Verdes Grado de satisfacción con


las áreas verdes

261
Presencia de Existencia de problemas
Problemas ambientales
Ambientales Plagas, malos olores,
basurales, etc.)

Juegos Infantiles Grado de satisfacción con


juegos infantiles

Lugares para realizar Grado de satisfacción con


deportes lugares para realizar
deportes

Lugares para el Grado de satisfacción con


encuentro lugares para el encuentro
comunitario comunitario

Entorno Urbano Entorno de la Calidad del entorno


vivienda

262
Relaciones Buenas
interpersonales con Regular
vecinos de viviendas Malas
aledañas NS/ NR

Aceptación de los Buenas


vecinos de viviendas Regular
aledañas Malas
NS/ NR

Convivencia con Buenas


vecinos de viviendas Regular
aledañas en espacios Malas
públicos NS/ NR

Medios de ¿Tiene medios de


Locomoción locomoción cercanos para
desplazarse con facilidad?

263
Tipos de Movilización Peatonal
Bicicleta
Locomoción colectiva
Locomoción Particular

Presencia de Bancos
Servicios Bomberos
Carabineros
Consultorios
Hospitales
Colegios
Jardines Infantiles
Supermercados

Participación Respecto de la s Servicio de Vivienda -Espacios de participación


Instituciones y Urbanismo y
-Grado de Satisfacción,
respecto de los espacios
de participación otorgados
por el SERVIU

Municipalidad de -Espacios de participación


Peñalolén
-Grado de Satisfacción,
respecto de los espacios
de participación otorgados
por el Municipio

264
Respecto de su Participación Grado de satisfacción de
propio proceso de individual su propio proceso de
participación participación

Participación Grado de satisfacción de


colectiva la participación de los
integrantes del
campamento

Grado de satisfacción de
Participación de la participación de los
dirigentes dirigentes

Respecto del Tipo de Participaciòn Asamblea


proceso de
participación actual Comités

Voceros

Dinámica Grupal Liderazgo

Roles

Toma de decisiones

Resolución de conflictos

265
Ámbitos de acción Interacción entre grupos
participativa
Interacción con
instituciones

Participación en proyectos
concursables

Respecto de sus Acciones colectivas para


proyecciones lograr otro fin

Respecto de Militancia en Partido Surda


factores políticos Político
que incidieron en el PC UDI
proceso
PS RN

PPD

Otros

266
Influencia de los Si influyeron
partidos políticos en
el proceso No influyeron

Se mantuvieron neutros

Incidencia de los Positiva


partidos políticos
Negativa

267
ANEXO N°2

DEFINICIÓN DE VARIABLES

I. VARIABLE: CARACTERIZACIÓN SOCIOECONÓMICA Y CULTURAL

DEFINICIÓN CONCEPTUAL: En el contexto socioeconómico y cultural, la familia


está determina por la incidencia de distintos factores que determinan el buen
funcionamiento de esta. Por ejemplo, la calidad de vida debiera contemplar el
bienestar físico, mental y social expresados en una convivencia estable, con una
familia que proteja a sus miembros, sin embargo, la familia que se encuentra en
situación de pobreza material o emocional crea un conjunto de necesidades
básicas insatisfechas, las cuales acompañadas de sentimientos de culpa y
frustración, impiden a las personas desarrollarse normalmente. (COSAM; 2001)

II. VARIABLE: SATISFACCIÓN RESIDENCIAL

DEFINICIÓN CONCEPTUAL: Es la evaluación subjetiva que un sujeto realiza


respecto a la adecuación entre sus expectativas, sus posibilidades y un objeto o
situación”.(Haramoto; 1994:19).

III. VARIABLE: PARTICIPACIÓN

DEFINICIÓN CONCEPTUAL: Se trata de un acto ejercido por un sujeto/ agente


que esta involucrado en un ámbito en dónde puede tomar decisiones. (Ezequiel
Ander – Egg, 1995)

DEFINICIÓN OPERACIONAL: Es el proceso de intervención de la sociedad civil


(individuos y grupos organizados) en las decisiones y acciones que los afectan.
Entonces, la participación está relacionada con cualquier acción que realiza la
ciudadanía, organizada o no, en cuestiones que la involucran.

268
ANEXO N°3

CUESTIONARIO

CUESTIONARIO DE SATISFACCIÓN RESIDENCIAL

IDENTIFICACIÓN DEL ASIGNATARIO:

Nombre del Beneficiario: _______________________________________________

Conjunto Residencial al que pertenece:


Medialuna
El Valle Disal II Parcela 18 Parcela 23 Microbuseros
Huasos
1 2 3 4 5 6

1. Femenino Masculino Sexo:


1 2

2. Edad:

3. Estado civil:
Casado/ a Separado/ a Conviviente Viudo/a Soltero/a
1 2 3 4 5

4. Nacionalidad:
Otra ¿Cuál?___________
Chileno/a Peruano/a Boliviano/a Argentino/a

1 2 3 4 5

5. Escolaridad:
Básica Básica Media Media Educación
Analfabeto/a
incompleta completa incompleta completa Superior
1 2 3 4 5 6

6. ¿Cuántas personas habitan actualmente en la vivienda? ___________

269
7. De las personas que habitan su vivienda ¿Cuántas son adultos, cuantos son niños y cuantos son
adulto mayor?
Nº Personas que habitan en la vivienda

Adultos

Niños (menores de 18 años)

Adulto Mayor (mayores de 60 años)

8. ¿Cuántos hogares existen actualmente en la vivienda? ____________

9. ¿Cuántas personas contribuyen al ingreso del hogar? ____________

10. En que situación laboral se encuentra:

trabajando trabajando
trabajo por trabajo jubilado/ percibe pensión
tiempo tiempo Independiente Cesante
temporada esporádico de invalidez o de otro tipo
completo parcial
1 2 3 4 5 6 7

11. ¿Qué tipo de contrato tiene?


Por obra,
Servicios
Indefinido Plazo fijo Honorarios faena, De aprendizaje No tiene contrato
transitorios
servicios
1 2 3 4 5 6 7

12. ¿Podría decirme cuál es el ingreso total de su hogar?____________________

13. ¿En cuanto aumento sus gastos desde que habita en el conjunto residencial? __________________

14. Monto del dividendo actual __________________

15.- ¿Su familia profesa algún tipo de religión?


Si
No NS / NR
¿Cuál?______________

270
1 2 9

16.- ¿Pertenecen a algún grupo étnico o pueblo originario?


Si
¿Cuál?______________ No NS / NR

1 2 9

17.- ¿En que comuna vivía con su familia, antes de llegar al


campamento?___________________________________

18.- ¿Cuánto tiempo vivió en el Campamento?


6 meses a 1
Semanas 1 a 2 años 2 a 3 años 3 a 4 años 4 a 5 años 5 a 6 años 6 a 7 años
año
1 2 3 4 5 6 7 8

SATISFACCIÓN RESIDENCIAL Bueno/a Regular Malo/a NS/NR


1 2 3 9
19. Como encuentra Ud. las condiciones
materiales en que fue entregada su vivienda

20. Como encuentra el tamaño de su vivienda

21. El tamaño de las habitaciones

22. El tamaño destinado para la ampliación

23. Como encuentra la privacidad de su


vivienda, respecto del aislamiento de ruidos
en relación a los vecinos
24. La privacidad al interior de su vivienda es:

25. La techumbre

26. Los muros

271
27. El piso

28. La luz

29. El agua

30. El alcantarillado

31. Las calles y avenidas que rodean su


vivienda son:

32. El alumbrado público (Le brinda seguridad)

33. Como encuentra las áreas verdes

34. Como encuentra los juegos infantiles

35. Como encuentra los lugares para realizar


deportes (canchas)
36. Los lugares destinados para el encuentro
comunitario( para reunirse y conversar)

ENTORNO URBANO Buenas/os Regular Malas/os NS/NR


1 2 3 9
37. ¿Cómo considera el entorno que rodea
su vivienda?

38. ¿Cómo son las relaciones con los


vecinos de las casas que se encuentran
fuera del conjunto residencial

39. ¿Cómo encuentra la aceptación de los


vecinos de las casas que se encuentran
fuera del conjunto residencial?

40. ¿Como percibe la convivencia con


estos vecinos en los espacios públicos
que comparten?

272
USTED SIENTE QUE TIENE COSAS EN COMUN CON: SI NO NS/NR
1 2 9
41. Las personas del campamento

42. Los vecinos que viven al interior del conjunto residencial

43. Los vecinos que viven en casas fuera del conjunto


residencial

44. En esta población diría Ud. que existen problemas ambientales ¿Cuáles?
No hay problemas NS/
Ratones Moscas Garrapatas Malos olores Basurales Ruidos
ambientales NR
1 2 3 4 5 6 7 9

45. ¿Tiene medios de locomoción cercanos para desplazarse con facilidad?

SI NO
1 2

46. ¿Qué medios de movilización utiliza preferentemente?


Locomoción Locomoción
Peatonal Bicicleta
Colectiva Particular
1 2 3 4

47. De la siguiente lista ¿a qué servicios tiene acceso?


Jardines
Banco Bomberos Carabineros Consultorios Hospitales Colegios Supermercados
Infantiles
1 2 3 4 5 6 7 8

PARTICIPACIÓN

48. El SERVIU permitió la PARTICIPACIÓN DE TODOS LOS POBLADORES del campamento en los
procesos de obtención de la vivienda

273
SI NO
1 2

Solo si responde 48.1 Bueno Regular Malo


1 2 3
49.¿ Como encuentra esos espacios de
participación ( diseño de la vivienda,
proceso de asignación y capacitaciones
de habitabilidad)

50. el MUNICIPIO permitió la PARTICIPACIÓN DE TODOS LOS POBLADORES del campamento en los
procesos de obtención de la vivienda

SI NO
1 2

Solo si responde 50.1 Bueno Regular Malo


1 2 3
51.¿ Como encuentra esos espacios de
participación?

1 2 3 4 5 6 7
DE 1 A 7, QUE NOTA LE PONE A…
52. SU PARTICIPACIÓN en el proceso de
obtención de esta vivienda

53. LA PARTICIPACIÓN DE LOS


INTEGRANTES DEL CAMPAMENTO

54. LA PARTICIPACIÓN DE LOS


DIRIGENTES en este proceso

274
55.¿ Ud. participa activamente en algún partido político?

Si
¿Cuál?___________ No NS/NR

1 2 3

56. ¿Cree que los partidos políticos influyeron de alguna forma en el proceso de participación
realizado para la obtención de la vivienda?
Se
Si influyeron No influyeron mantuvieron NS/NR
neutros
1 2 3 4

57. ¿Como cree que incidieron los partidos políticos en el proceso?


(Sólo para los que respondieron 56.1)

Positivamente Negativamente NS/NR

1 2 3

58. ¿Quisiera agregar algo mas que le parezca importante y que no este contemplado en el
cuestionario?
________________________________________________________________________________________
________________________________________________________________________________________
________________________________________________________________________________________
________________________________________________________________________

275
ANEXO N° 4
PAUTA DE PREGUNTAS FOCOS GROUP

FECHA DE REALIZACIÓN: MARTES 14 DE NOVIEMBRE DE 2006-08-09 HORA


: 15:00 a 17:30 HORAS
PARTICIPANTES : 12 PERSONAS
LUGAR : DEPENDENCIAS JARDÍN INFANTIL, DISAL II

ÁMBITO SOCIAL

• ¿Cuál es su estado civil?


• ¿Hasta que curso estudiaron?
• ¿Cuántas personas habitan en su vivienda?
• ¿Cuántos hogares hay habitando actualmente en la vivienda?

ÁMBITO CULTURAL

• ¿Qué nacionalidad tienen?


• ¿Cuánto tiempo vivieron en el campamento?
• ¿En que comuna vivían antes de llegar al campamento?
• ¿Sienten que tienen cosas en común con: las personas del campamento,
con los vecinos actuales y con los vecinos de viviendas aledañas?
• ¿En que ocupan su tiempo libre?
• ¿Ustedes creen que la gente cambio su forma de ser desde que esta en las
casas?

276
ÁMBITO ECONÓMICO

• ¿En que situación laboral se encuentra el jefe de hogar?


• ¿Cuál es el nivel de ingreso del grupo familiar?
• ¿En cuanto aumentaron sus gastos desde que esta habitando en el
conjunto residencial?

SATISFACCIÓN RESIDENCIAL

• ¿Cómo encuentra las condiciones materiales en las cuales le entregaron su


vivienda?
• ¿Cual es el nivel de conformidad respecto de las viviendas que les fue
entregada por el SERVIU?
• ¿Cómo encuentran la infraestructura y equipamiento de los que dispone el
conjunto residencial?
• ¿Cómo encuentra el entorno que rodea su vivienda?

PARTICIPACIÓN

• ¿Cómo considera los espacios de participación entregados por el


SERVIU?
• ¿Cómo considera los espacios de participación entregados por el
Municipio?
• ¿Cómo califica su propio proceso de participación, el de los pobladores
y el de los dirigentes?
• ¿Existió influencia de los partidos políticos en el proceso de
participación?
• ¿Cómo considera que influyeron los partidos políticos?
• ¿Existe participación actualmente, como se organizan?

277
ANEXO Nº 5
OBJETIVO GENERAL Nº 1

Tabla Nº 1
“Estado civil del Beneficiario”

Estado Civil del


entrevistado

Recuento Porcentaje
Casado (a) 145 49,3%
Separado(a) 15 5,1%
Conviviente 113 38,4%
Viudo(a) 5 1,7%
Soltero(a) 16 5,4%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 2
“Nivel de escolaridad del beneficiario”

Escolaridad que
alcanzo el entrevistado
Recuento Porcentaje
Analfabeto 8 2,7%
Básica incompleta 95 32,5%
Básica completa 68 23,3%
Media incompleta 59 20,2%
Media completa 61 20,9%
Escuela especial 1 ,3%
Total 292 100,0%

Fuente: Investigación Directa

278
Tabla Nº 3
“Nacionalidad del beneficiario”

Nacionalidad del
entrevistado

Recuento Porcentaje
Chileno(a) 284 96,6%
Peruano(a) 7 2,4%
Boliviano 1 ,3%
Argentino 2 ,7%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 4
“Tipo de religión que profesa la familia”

Tipo de religión
Recuento Porcentaje
Católica 102 58,3%
Evangelica 65 37,1%
Testigo de Jehoba 5 2,9%
Adventista 1 ,6%
Cristiano 2 1,1%
Total 175 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 5
“Pueblo originario al que pertenece la familia”

Tipo de etnia
Recuento Porcentaje
Mapuche 31 91,2%
Aymara 1 2,9%
Inca 2 5,9%
Total 34 100,0%

Fuente: Investigación Directa

279
Tabla Nº 6
“Tiempo de permanencia de la familia en el campamento”

Tiempo en el
campamento
Recuento Porcentaje
Entre 6 meses y 1 año 3 1,0%
Entre 2 y 3 años 16 5,5%
Entre 3 y 4 años 23 7,9%
Entre 4 y 5 años 25 8,6%
Entre 5 y 6 años 43 14,7%
Entre 6 y 7 años 182 62,3%
Total 292 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 7
“Situación laboral del jefe de hogar”

Situacion laboral del jefe


de hogar
Recuento Porcentaje
Trabajando tiempo
31 31,0
completo
Trabajando media
25 25,0
jornada
Trabajo por temporada 10 10,0
Trabajo esporadico 18 18,0
Trabajo independiente 13 13,0
Cesante 1 1,0
Jubilado /Pensionado 2 2,0
Total 100 100,0

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 8
“Tipo de contrato del jefe de hogar”

Tipo de contrato
Recuento Porcentaje
Indefinido 152 52,1%
Plazo fijo 24 8,2%
Honorarios 4 1,4%
Por obra, faena etc. 3 1,0%
No tiene contrato 109 37,3%
Total 292 100,0%

Fuente: Investigación Directa

280
Tabla Nº 9
“Aumento de gastos de la familia desde que habita en el conjunto residencial”

aumento de gastos
desde que habita el
conjunto residencial
Recuento Porcentaje
Sin cambios 13 4,4%
Hasta 10.000 63 21,4%
Entre 10.000 y 30.000 154 52,4%
Entre 30.000 y 60.000 63 21,4%
60.000 y más 1 ,3%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 10
“Monto del dividendo”

Monto del dividendo


actual
Recuento Porcentaje
cancelado totalmente 57 19,5%
entre 10.000 y 20.000 97 33,2%
entre 20.001 y 30.000 137 46,9%
entre 30.001 y 40.000 1 ,3%
Total 292 100,0%

Fuente: Investigación Directa

281
ANEXO Nº6

OBJETIVO GENERAL Nº 2

Tabla Nº 1
“Condiciones materiales en que fue entregada la vivienda”

Condiciones
materiales en que
recibió su vivienda
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 56 19,5%
Regulares 106 36,9%
Malos(as) 125 43,6%
Total 287 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 2
“Privacidad de la vivienda respecto de los vecinos”

Condiciones de
privacidad respecto del
aislamiento de ruidos
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 228 78,4%
Regulares 32 11,0%
Malos(as) 31 10,7%
Total 291 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 3
“Privacidad al interior de la vivienda”

La privacidad al interior
de su vivienda es:
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 217 74,6%
Regulares 36 12,4%
Malos(as) 38 13,1%
Total 291 100,0%

Fuente: Investigación Directa

282
Tabla Nº 4
“Grado de satisfacción con la techumbre de la vivienda”

La calidad de la
techumbre es:
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 124 42,5%
Regulares 45 15,4%
Malos(as) 123 42,1%
Total 292 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 5
“Calidad de los muros de la vivienda”

La calidad de los
muros es:
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 98 33,3%
Regulares 47 16,0%
Malos(as) 149 50,7%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 6
“Calidad del piso de la vivienda”

La calidad del piso es:


Recuento Porcentaje
Buenos(as) 108 37,1%
Regulares 57 19,6%
Malos(as) 126 43,3%
Total 291 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 7
“Satisfacción respecto al sistema eléctrico”

La luz electrica es:


Recuento Porcentaje
Buenos(as) 143 48,6%
Regulares 28 9,5%
Malos(as) 123 41,8%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa

283
Tabla Nº 8
“Condiciones en las que fue entregado el sistema de agua potable”

El agua
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 165 56,1%
Regulares 26 8,8%
Malos(as) 103 35,0%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 9
“Calidad del alcantarillado”

El alcantarillado
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 216 74,2%
Regulares 23 7,9%
Malos(as) 52 17,9%
Total 291 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 10
“Tamaño y distribución de la vivienda”

Tamaño de la vivienda
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 95 32,6%
Regulares 59 20,3%
Malos(as) 137 47,1%
Total 291 100,0%

Fuente: Investigación Directa

284
Tabla Nº 11
“Tamaño de la habitación de la cual dispone la vivienda”

Tamaño de
habitaciones
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 142 49,1%
Regulares 46 15,9%
Malos(as) 101 34,9%
Total 289 100,0%

Tabla Nº 12
"Tamaño destinado para la ampliación”

Tamaño destinado
para ampliación
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 227 78,5%
Regulares 36 12,5%
Malos(as) 24 8,3%
Ns/Nr 2 ,7%
Total 289 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 13
“Calidad de las calles y avenidas que rodean la vivienda”

Las calles y avenidas


que rodean su vivienda
son:
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 195 66,6%
Regulares 60 20,5%
Malos(as) 38 13,0%
Total 293 100,0%

Fuente: Investigación Directa

285
Tabla Nº 14
“Calidad del alumbrado público”

El alumbrado público
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 211 72,3%
Regulares 23 7,9%
Malos(as) 58 19,9%
Total 292 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 15
“Calidad de las áreas verdes”

Las areas verdes son:


Recuento Porcentaje
Buenos(as) 12 4,1%
Regulares 3 1,0%
Malos(as) 278 94,9%
Total 293 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 16
“Calidad de los juegos infantiles”

Los juegos infantiles


son:
Recuento Porcentaje
Regulares 10 3,4%
Malos(as) 284 96,6%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 17
“Calidad de los lugares para realizar deporte”

Cómo son los lugares


para realizar
deportes(canchas) :
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 2 ,7%
Regulares 6 2,0%
Malos(as) 284 96,6%
Ns/Nr 2 ,7%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa

286
Tabla Nº 18
“Calidad de los lugares destinados al encuentro comunitario”

Los lugares destinados


para el encuentro
comunitario:
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 26 8,8%
Regulares 25 8,5%
Malos(as) 243 82,7%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 19
“Calidad del entorno que rodea la vivienda”

Como considera el
entorno que rodea su
vivienda
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 203 69,0%
Regulares 48 16,3%
Malos(as) 27 9,2%
Ns/Nr 16 5,4%
Total 294 100,0%

Fuente: Investigación Directa

287
Tabla Nº 20
“Relación con los vecinos de viviendas aledañas”

Como son las


relaciones con vecinos
cuyas casas están
fuera del conjunto
residencial
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 167 57,4%
Regulares 43 14,8%
Malos(as) 29 10,0%
Ns/Nr 52 17,9%
Total 291 100,0%

Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº 21
“Aceptación de los vecinos de viviendas aledañas”

Aceptación de los
vecinos fuera del
conjunto residencial
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 175 59,7%
Regulares 43 14,7%
Malos(as) 35 11,9%
Ns/N 40 13,7%
r 100,0
Total 293
%
Fuente: Investigación Directa

Tabla Nº22
“Convivencia con vecinos en espacios públicos”

La convivencia con
estos vecinos en los
espacios públicos que
comparten es:
Recuento Porcentaje
Buenos(as) 171 58,4%
Regulares 48 16,4%
Malos(as) 39 13,3%
Ns/Nr 35 11,9%
Total 293 100,0%

Fuente: Investigación Directa

288
ANEXO N° 7

POLITICA HABITACIONAL DE MEJORAMIENTO DE LA CALIDAD E


INTEGRACIÓN SOCIAL

VIVIR MEJOR
GOBIERNO DE CHILE

III. Los Grandes Desafíos:

9 Disminuir el déficit habitacional, focalizando en las familias que viven en


pobreza.

9 Garantizar la calidad de las viviendas, mejorando su estándar y los


procesos de diseño y construcción.

9 Promover integración social, procurando soluciones habitacionales insertas


en barrios y ciudades.

II. Para Las Familias Que Viven En Pobreza

9 Cantidad:

- 223.000 soluciones habitacionales en el periodo 2007 – 2010


(Fondo Solidario de Vivienda y Subsidio Rural)
- Región: 89.200

289
9 Calidad:

- Aumento del subsidio en 50 UF promedio (mayor superficie construida)


- Rigurosa evaluación de los Proyectos
- Programa de Aseguramiento de la Calidad (PAC)
- Regulación de las Entidades de Gestión Inmobiliaria Social
(EGIS).
9 Integración:

- Incentivo a la adquisición de viviendas usadas


- Promover la densificación predial
- Gestión de suelos públicos
- Proyecto de ley de suelos e integración social (LGUC)
- Cambios de uso de suelo (OGUC)
- Subsidio diferenciado a la localización

III. Para Las Familias Que Viven En Pobreza

Aumento de Subsidio en 50 UF
Agrega 1 dormitorio

290
PROGRAMAS HABITACIONALES

PROGRAMAS DE SUBSIDIO HABITACIONAL


“FAMILIAS QUE VIVEN EN POBREZA”.
Tabla Nº1
Programa Subsidio Ahorro Crédito
UF Mínimo
UF
Fondo Solidario Aporte de Terceros
de Vivienda 330- 370 10 No (opcional)
Título I Fundaciones
Empresas
Municipios
ONG’s

Fondo Solidario Aporte de Terceros


de la Vivienda 280- 320 30 Opcional (opcional)
Título II Fundaciones
Empresas
Municipios
ONG’s

Subsidio Rural Aporte de Terceros


Soluciones 230 10 y terreno Opcional (opcional)
Singulares Fundaciones
Empresas
Municipios
ONG’s

Subsidio Rural Aporte de Terceros


en Villorrios 280 10 y terreno Opcional (opcional)
Fundaciones
Empresas
Municipios
ONG’s

291
PROGRAMAS DE SUBSIDIO HABITACIONAL “SECTORES MEDIOS”

• Cantidad:

- 174.000 soluciones en el periodo 2007 – 2010


- Sistema de Subsidio Habitacional y Leasing Habitacional.
- Región: 69.600. 17.400 x año

• Calidad:

- Acreditación y certificación de capacidades técnicas (empresas constructoras,


profesionales y trabajadores), Certificación de materiales.
- Mayor fiscalización en procesos de construcción (viviendas y conjuntos).

292
Tabla Nº 2
Programa Subsidio Ahorro Mínimo Crédito
UF UF
Subsidio General
Compra Viv. 90- 150 50 Sí
Nueva o Usada de
hasta 1000 UF
Subsidio de Interés
Territorial. 200 100- 200 Sí
Renovación Urbana
Vivienda Nueva de
hasta 2000 UF.
Subsidio de
Rehabilitación 250 100- 200 Sí
Patrimonial o
Conservación
Histórica. Hasta 2000
UF
Leasing Habitacional Leasing
90- 140 No obligatorio

293
PROGRAMA DE PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO FAMILIAR
Mejoramiento de viviendas

100.000 soluciones en el periodo 2007– 2010.

Región 40.000
Tabla Nº 3
Programa Ahorro Mínimo (UF) Subsidio Máximo Subsidio de
(UF) asistencia Técnica
(UF)
Mejoramiento del 1 12 4
Entorno
Mejoramiento de la 3 50 4 (postulación
Vivienda colectiva)
3 (postulación
individual)

Ampliaciones 5 90 8

294
PROGRAMA DE PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO FAMILIAR
Mejoramiento de Barrios

Programa Subsidio Aporte Municipio


(se calcula el financiamiento beneficiarios
sobre el valor total del
proyecto)
Pavimentos Participativos Hasta el 90% 5% - 25% 5% – 25%
(nuevos y recuperación)
Programa Espacios Públicos 70% - 92% 8% - 30%
(no sólo patrimoniales)
-
Programa Mejoramiento 10%-85% 5%-30% 10%-60%
Condominios Sociales
Programa Recuperación de Intervención Intervención de Intervención de 200
Barrios de 200 200 Barrios. Barrios. Inversión
Barrios. Inversión MM$ MM$ 82.000.Región
Inversión 82.000.Región Metropolitana 87
MM$ Metropolitana const. Años 1970 a
82.000.Región 87 const. Años 1990
Metropolitana 1970 a 1990
87 const.
Años 1970 a
1990

295
SUBSIDIO A LA LOCALIZACION
PROYECTOS FONDO SOLIDARIO DE VIVIENDA

Condiciones de los terrenos:

- Estar ubicados al interior del área urbana (sectores ya urbanizados).


- Tener condiciones aptas para emplazar viviendas o que las obras de habilitación
se puedan costear con el presupuesto del proyecto.
- Tener acceso a establecimiento educacional (parvularia y básica) con matrícula
disponible para los nuevos habitantes.
- Tener acceso a establecimiento de salud primaria.
- Tener acceso a transporte público en el entorno cercano.
- Tener acceso directo a una vía pública.

SUBSIDIO A LA LOCALIZACION
PROYECTOS FONDO SOLIDARIO DE VIVIENDA

Condiciones de proyectos y postulantes:

- Estar emplazados en ciudades de más de 30.000 habitantes


- Tamaño máximo: 150 viviendas
- A lo menos el 60% de los postulantes debe residir en la comuna donde se
localiza el terreno.
- Los postulantes deben tener un puntaje CAS inferior al puntaje de corte definido.
Región hasta Abril de 2007 puntaje 564 y hasta 614

296
SUBSIDIO A LA LOCALIZACION
PROYECTOS FONDO SOLIDARIO DE VIVIENDA

Tamaño de las ciudades Monto promedio subsidio


(N° de habitantes) (por postulante)
Entre 30.000 y 100.000 35 UF
Entre 100.000 y 500.000 65 UF
Entre 500.000 y 1.000.000 80 UF
Sobre 1.000.000 100 UF

Nuestro compromiso para los próximos 4 años:

9 Reducir significativamente el déficit habitacional de los sectores que viven


en pobreza con la entrega de 223 mil subsidios. Región: 89.200. Anual 22.300
9 A partir del 2007, las viviendas sociales destinadas a las familias más
vulnerables, serán de mayor tamaño (mínimo 2 dormitorios) y ampliables. Total
40 m2 aproximadamente.
9 Favorecer la integración social posibilitando una mejor localización de las
viviendas sociales. Subsidio localización 100 UF
9 Entregar 100 mil subsidios para ampliar, reparar y mejorar viviendas
existentes. Región 40.000
9 Recuperar 200 barrios beneficiando a 100 mil familias. Región. 87 ubicados
en 33 comunas.

297

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