República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior
Universidad Nacional Simón Rodríguez (Unesr)
Núcleo: Araure-Estado Portuguesa
PNF: Fisioterapia
Alteraciones del Sistema Articular y
Periarticular
Facilitador: Participante:
Lic. Yurbin Mejías Diana Bustamante V-26.007.494
Catedra:
Sistema óseo y articular
Sección: “I”
Junio, de 2021
Contenido
Introducción página
(3)
Alteraciones del Sistema Articular y Periarticular:
Luxaciones y complicaciones página (4-
6)
Complicaciones ortopédicas durante el parto página (7-
10)
Alteración de bolsas serosas página
(11)
Ruptura, e inflamación de los tendones y sus envolturas página (12-
13)
Quistes sinoviales (ganglios) página
(14)
Contusión página
(15)
Desgarro muscular página
(16)
Lesiones abiertas página (17-
19)
Inflamaciones (miositis) página
(20)
Espasmo muscular página
(21)
Contractura página
(22)
Retracción página (23-
25)
Puntos de gatillo página (26-
27)
Atrofia página (28-
29)
Degeneración muscular página (30-
31)
Hipertrofia página (32-
33)
Tumores página (34-
35)
Alteración de la información propioceptiva página (36-
37)
Artrosis degenerativa página
(38)
Discopatias página (39-
40)
Valoración y diagnostico deferencial de fisioterapia página (41-
42)
Conclusión página (43)
Fuente bibliográfica página
(44)
Anexos página (45-
49)
Introducción
El cuerpo humano tiene muchas articulaciones que permiten la movilidad de los
miembros, y están formadas por la unión de unos huesos con otros mediante
músculos, ligamentos y otros elementos. El dolor es una alarma que nos da el
cuerpo, nos indica que algo está mal , hay personas que continúan su trabajo o
vida cotidiana con dolor y luego las consecuencias son más complicadas, el
tiempo de recuperación es más largo y la rehabilitación más compleja, incluso
esto nos puede llevar a que el paciente deje el deporte. Lo más recomendable
es acudir a un especialista, mucho mejor si es certificado, para revisar si lo que
ande mal. Existen diversas patologías, que varían desde una lesión leve, hasta
alguna enfermedad severa, sin embargo en este caso hablamos de
enfermedades puntuales, que abracan las alteraciones articulares y
periarticulares.
Luxaciones y complicaciones
Luxación o dislocación, si un hueso se desencaja de la articulación y no vuelve
a su posición natural, se produce una luxación. En situación normal estas
piezas encajan perfectamente, pero a veces una de estas partes se separa de
la otra y no vuelve a su posición natural. Hay veces en las que el hueso se
desencaja de la articulación pero al momento vuelve a su cavidad, lo que se
produce en estos casos es una subluxación.
Tipos de luxaciones
Agudas: se producen tras un traumatismo relativamente fuerte pero no tan
de impacto.
Inveterada o crónica: se refiere a cuando un hueso no está dentro de la
articulación, se tiene una lesión previa con cicatriz de las partes blandas
que ocupa este espacio.
Recidivantes: son las lesiones que se generan en una articulación que ya
ha sufrido una luxación.
Habituales: son aquellas que padecen las personas con una patología
articular de base.
Las complicaciones agudas (asociadas a lesiones) para las luxaciones incluyen
las siguientes:
Fracturas.
Sangrado.
Lesiones nerviosas.
Infección.
Causas: dependiendo de la articulación afectada, las causas de la luxación
varían. Normalmente la causa de la dislocación es una rotación forzada, mal
apoyo y traumatismo las más comunes son:
Hombro.
Cadera.
Rodilla.
Tobillo.
Codo.
Espalda.
Diagnóstico: en caso de sospechar una luxación, el médico tratante procederá
a solicitar:
Examen físico.
Radiografías: para confirmar la dislocación y revelar fracturas de huesos u
otros daños en la articulación.
Resonancia magnética (RM). para evaluar el daño a las estructuras de
tejido blando alrededor de la articulación dislocada.
Síntomas: las luxaciones y subluxaciones, como la mayoría de las lesiones
traumatológicas, presentan unos signos y síntomas característicos:
Dolor agudo e intenso, sobre todo al intentar mover la articulación o cargar
peso.
Zona hinchada y amoratada.
Si hay afectación nerviosa, sentirá sensación de hormigueo y posible
parálisis.
Pero en el caso de una dislocación, al ser una lesión más grave, además se
observará:
Deformación del miembro, que adopta una postura antinatural.
Imposibilidad de mover el miembro.
Posibles daños graves a los ligamentos, incluso siendo necesario el empleo
de cirugía.
Tratamiento:
Atención médica inmediata para volver a colocar la articulación en su lugar,
luego reposo durante varias semanas.
Sedación consciente para procedimientos quirúrgicos, reducción y tracción.
Férula y vendaje enyesado.
Terapias.
Manipulación de articulación.
Cuidado personal.
Descanso.
Complicaciones
Las complicaciones graves de las luxaciones son inusuales pero pueden
amenazar la vida o viabilidad de un miembro y producir una disfunción
permanente de éste. El riesgo de complicaciones es elevado con luxaciones
abiertas que predisponen a la infección y con luxaciones que interrumpen los
vasos sanguíneos, la perfusión tisular, y nervios. Las luxaciones,
particularmente si no se reducen rápidamente, tienden a tener un mayor riesgo
de lesiones vasculares y nerviosas respecto de las fracturas. Las luxaciones
cerradas que no involucran los vasos sanguíneos o los nervios, en particular
aquellas que se reducen rápidamente, tienen menos probabilidades de causar
complicaciones graves.
Las complicaciones a largo plazo de las luxaciones incluyen las siguientes:
Inestabilidad: la inestabilidad puede ser incapacitante.
Rigidez y alteración de la amplitud de movimiento: es más probable si una
articulación necesita inmovilización prolongada: la rodilla, el codo y el
hombro son zonas propensas a la rigidez postraumática, especialmente en
los ancianos.
Osteonecrosis: esta ocurre principalmente cuando el suministro vascular
está dañado. Las luxaciones de una cadera nativa (no protésica) son
propensas a la osteonecrosis.
Artrosis: las luxaciones que alteran las superficies que soportan el peso de
las articulaciones o resultan en la mala alineación articular y la inestabilidad
predisponen a la degeneración del cartílago articular y artrosis.
•Complicaciones ortopédicas durante el parto
La patología ortopédica neonatal presenta características, diagnóstico precoz,
tratamiento correcto y rápido para excelentes resultados, en la mayoría de los
casos. Las deformidades presentes en tejidos tan moldeables, como en el
recién nacido, pueden ser revertidas por completo mediante manipulación y
posterior inmovilización en posiciones de corrección. Los tratamientos actuales
de la mayoría de las deformidades pueden llevar resultados exitosos cerca del
90% de los casos. Existen múltiples patologías, algunas de ellas:
o Metatarso aducto o varo: es una deformidad del pie, con una incidencia
que varía entre 1 y 6,1 casos por cada 1.000 nacidos vivos. Es una
desviación del antepié hacia la línea media, en aducto, con una curva
homogénea y sin presencia de pliegue dérmico medial profundo. El retropié,
así como el tobillo, son normales. Puede ser bilateral hasta en un 50% de
los casos. En la mayoría de los casos se corrige espontáneamente, hasta
en el 85% de los casos a los 3 meses, esto dependerá del grado y
flexibilidad inicial. El metatarso es parecido solo con mayor rigidez, y
presencia de un pliegue medial a la altura de la articulación tarso-
metatarsiana. Es severo y la deformidad es fija.
Según el grado de flexibilidad de abducción del antepié, se puede clasificar en:
Categoría A: leve o flexible: suele mejorar durante los 3 primeros meses.
Categoría B: moderado o fijo: se corrige mediante yesos, y órtesis.
Categoría C: severo o rígido: se usa yesos en las primeras semanas, o una
cirugía, que se retrasa hasta los 2 años.
o Pie zambo: o pie equinovaro congénito, es una malformación que se
presenta entre el 1% y el 2% de los recién nacidos. Puede ser bilateral
hasta en un 50% de los casos. Incluye: equino, varo, cavo, aducto. Aun no
es claro pero puede ser por un freno en el desarrollo fetal, mecánicos
intraúteros. Se asocia a otras patologías, como: la espina bífida, entre otras.
Dependiendo del grado de rigidez, se pueden diferenciar en dos tipos:
Tipo A (leve, forma flexible).
Tipo B (severa, forma rígida).
o Pie talo valgo: es una deformidad en la que el pie está en eversión
completa (valgo), con flexión dorsal máxima. Los tejidos blandos del dorso
del pie y la porción lateral del mismo muestran retracción (contractura de
musculatura peronea), y limitan la flexión plantar y la inversión.
Radiográficamente, son pies con una estructura ósea normal. No hay
luxación o subluxación de los huesos del tarso. Esta es frecuente en partos
de presentación podálica, madres jóvenes y primíparas. Se da por la
posición defectuosa del feto, la compresión del mismo por útero pequeño o
la musculatura abdominal potente. Se inicia el tratamiento con
manipulaciones y, en la mayoría de los casos, la musculatura va
adquiriendo tono, el pie se va equilibrando espontáneamente, en contadas
ocasiones, se utilizaran yesos seriados.
o Astrágalo vertical congénito: es una deformidad también conocida como
pie convexo o en mecedora, consiste en un pie plano rígido neonatal, como
consecuencia de la alteración en la posición y orientación del astrágalo, que
se encuentra en equino. Se puede diagnosticar previo al nacimiento, por
medio de ultrasonográficos, se presenta en 1 de cada 10.000 nacidos vivos,
sin predilección de sexo, y de forma bilateral en un 50% de los neonatos. Se
ha detectado una influencia hereditaria en algunos pacientes, mayormente
requiere cirugía.
o Displasia del desarrollo de la cadera: se define como la interrupción del
normal crecimiento de los elementos que forman las estructuras anatómicas
de la cadera: cotilo, cabeza de fémur, cápsula y estructuras músculo-
tendinosas. Comprende tres conceptos que hay que diferenciar: la displasia,
la subluxación y la luxación de cadera. Se presenta entre 1 a 2 casos por
cada 1000 recién nacidos vivos, aunque esto varía según las diferentes
series. Principales factores de riesgo, para poder sospecharla; (primer hijo,
sexo femenino, parto de nalgas, antecedentes familiares de este trastorno,
oligohidramnios). En un examen físico, se puede observar la disminución de
la flexoabducción de la extremidad afectada y una asimetría de pliegues, así
como, la apariencia de tener una pierna más corta que la contralateral.
También, se pueden hacer uso de las maniobras de inestabilidad para detectar
una cadera luxable o subluxable.
Maniobra de Ortolani: se coloca al recién nacido con ambas caderas en
flexión y abducción de 90°, forzando la abducción a la vez que se realiza
una presión suave de los dedos sobre el trocánter, reduciéndose la
luxación.
Maniobra de Barlow: implica el movimiento contrario, de manera que se
realiza la fuerza hacia posterior, mientras la cadera se encuentra en
aducción.
o Luxación congénita de la rodilla: esta deformidad consistente en un genu
recurvatum congénito, donde la hiperextensión de las rodillas puede llegar a
ser irreductible en los casos más rígidos. Esta alteración presenta una
incidencia de 1 por cada 100.000 nacidos vivos. Es aún de etiología
desconocida, pero la presentación de nalgas durante el parto es un
importante factor de riesgo, así como, la agenesia total o parcial de los
ligamentos cruzados de la rodilla; también, se pueden encontrar
acortamientos y fibrosis de los cuádriceps, entre otras deformidades
asociadas. El tratamiento variará en función del grado de afectación. En
casos severos, se acude a procedimientos quirúrgicos. Se diagnóstica
durante el examen físico y radiografía simple, para determinar el grado de
severidad.
Grado I: rodilla en 15° a 20° de hiperextensión; puede ser manipulada hasta
los 45° a 90° de flexión.
Grado II: desplazamiento moderado con una hiperextensión de 25° a 45°,
en el que todavía se observa contacto entre las superficies articulares de la
tibia y el fémur. Se puede flexionar hasta la posición neutra.
Grado III: desplazamiento total del tercio proximal de la tibia, pasando por
delante de los cóndilos femorales, sin llegar a encontrarse contacto alguno
entre ambas carillas articulares.
o Tortícolis muscular congénito: es una condición donde hay un
acortamiento del músculo esternocleidomastoideo del lado, puede incluir el
resto da la musculatura cervical, como el platisma colli. Presenta una
inclinación lateral de la cabeza hacia el lado afecto y una rotación de la
barbilla hacia el lado contralateral, una incidencia del 0,3% a 1,9%.
La cabeza se encuentra inclinada lateralmente y la oreja llega a contactar
con el hombro, esta actitud suele ser flexible. Al pasar de los días, puede
ponerse de manifiesto un engrosamiento situado en el vientre muscular del
ECM, denominado oliva, se presenta solo en el 20-30% de los casos,
desaparece en pocas semanas, siendo sustituida por fibrosis, la inclinación
de la cabeza es cada vez más evidente. El tratamiento implica fisioterapia, o
una cirugía.
o Síndrome del niño moldeado: este síndrome se basa en alteraciones
posturales, con una deformidad en forma de C que incluyen: plaquicefalia,
tortícolis, escoliosis, oblicuidad pélvica, cadera contracturada en abdución o
malposición de las rodillas o los pies, donde está el tronco curvo, la
inclinación de la cabeza y la aducción de la extremidad, está por encima
del nivel corporal. Los factores de riesgo son: sexo masculino, gran peso al
nacer, madre primípara, oligoamnios, toxemia del embarazo, parto asistido
o presentación de nalgas. El diagnóstico es clínico, y el tratamiento se basa
en la fisioterapia y observación clínica.
o Parálisis braquial obstétrica: es una lesión que compromete las
estructuras espinales que conforman el plexo braquial, secundario
generalmente, se produce por un traumatismo durante el parto y, como
consecuencia, produce algún grado de parálisis del miembro superior. Se
produce al traccionar el cuello o la extremidad superior del neonato, en el
momento del parto, sobre todo en pacientes nulíparas, menores de 20 o
mayores de 30 años, con un producto que presenta, trabajos de parto
prolongados, partos instrumentales y aquellos que nacen en posición
podálica. Su incidencia oscila entre 0,38 a 5,1 casos por cada 1.000
nacidos vivos. Se diagnostica por la anamnesis y la exploración física, y
otros exámenes.
Dependiendo del nivel donde se produzca la lesión, podremos tener uno de los
siguientes tipos de parálisis:
Parálisis de Erb-Duchene.
Parálisis de Klumpke.
Parálisis total.
Alteración de bolsas serosas
Se trata de un pequeño saco lleno de líquido que tiene como función
amortiguar las fricciones que existen entre los huesos, ligamentos y músculos.
Esta dolencia mayormente se focaliza en aquellas articulaciones donde hay
mayor movilidad, las enartrósicas, como por ejemplo el hombro, realizan
movimientos de abducción, extensión, flexión y rotación, entre otros.
Causas:
Lesiones
Sobreuso o presión crónicos
Artritis inflamatoria
Infección aguda o crónica.
Algunos de los factores de riesgo para una luxación articular son:
Propensión a las caídas.
Factor hereditario.
Práctica de deportes, de alto impacto o de contacto, como gimnasia y otros.
Accidentes automovilísticos.
Diagnóstico: se sospecha en pacientes con hinchazón o signos de inflamación
sobre la bolsa.
Evaluación clínica
Ecografía o RM en bursitis profunda
Aspiración para una probable infección, hemorragia.
Síntomas
Dolor.
Dificultad para realizar actividades de la vida cotidiana.
Tratamientos: existen varios tratamientos para la bursitis,
Medicamentos.
Fisioterapia.
Inyección intra articular solo debe ser aplicado por un médico.
Ruptura, e inflamación de los tendones
Una ruptura de tendón es un desgarro parcial o total de un tendón.
Causas: puede ser causada por una lesión o un aumento de presión en el
tendón, su riesgo puede incluso ser mayor si el tendón es débil, pueden ser el
resultado de la tendinitis, uso de esteroides, edad avanzada y condiciones
crónicas como la artritis.
Diagnóstico: durante la exploración física, el médico te inspeccionará la parte
inferior de la pierna para ver si tienes sensibilidad e hinchazón. Es posible que
el médico sienta un espacio en el tendón si está completamente roto. Si hay
alguna duda acerca de la extensión de la lesión en el tendón de Aquiles (si está
parcial o totalmente roto), el médico pide una ecografía o una exploración por
resonancia magnética.
Síntomas:
Un sonido de desgarre o de algo que se revienta al momento de la lesión.
Dolor o sensibilidad en el área del tendón reventado.
Debilidad o rigidez en el área lesionada.
Inflamación.
Moretones.
Dificultad para caminar o mover el área donde ocurrió la ruptura del tendón.
Tratamiento: este depende de cuál tendón sufrió la ruptura y la severidad.
Los AINE, como el ibuprofeno.
Acetaminofén.
Una inyección de esteroides.
Los dispositivos de apoyo, como una férula, yeso o tablilla, limitan el
movimiento y protegen el tendón.
Si el tendón reventado está en la pierna, es probable que requiera de
muletas.
Fisioterapia.
Cirugía puede necesitarse en caso de haber sufrido una ruptura total.
Inflamación de los tendones
Conocida como tendinitis es común por una lesión en las articulaciones como
la muñeca, por algunos deportes aumenta el riesgo. Los tipos comunes son,
(codo de tenista, codo de golfista, y otros).
Causas: puede ser por una lesión repentina, o por la repetición de un
movimiento usual en particular a lo largo del tiempo, que implican tensionar los
tendones.
Los factores de riesgo para tener tendinitis incluyen la edad, trabajar en
empleos específicos o participar en determinados deportes:
Edad: cuando las personas envejecen, sus tendones son más vulnerables a
las lesiones.
Profesión: es más frecuente en personas con empleos de movimientos
repetitivos, posiciones incómodas, deportes entre otros.
Diagnóstico: los médicos diagnostican la tendinitis con su historia clínica.
Examen físico
Pruebas de imagen.
Síntomas: suelen ocurrir en el punto en donde el tendón se adhiere a un hueso.
Dolor que, por lo general, se describe como un dolor sordo, especialmente,
cuando se mueve la extremidad o la articulación afectada.
Sensibilidad.
Hinchazón leve.
Tratamiento: para empezar reducir el dolor y la hinchazón.
Descanso.
Inmovilizar o elevar el área afectada.
Medicinas, pueden ayudar.
El hielo es útil para lesiones graves recientes.
Ultrasonido.
Fisioterapia.
Inyecciones de esteroides y la cirugía.
Quistes sinoviales (ganglios)
Se trata de un tipo de tumores benignos, en ningún caso contagioso,
localizados cerca de las articulaciones o de los tendones. Se suelen ver a
simple vista (no es frecuente pero también existen los quistes ganglionares
ocultos), y tienen un tamaño que varía desde unos milímetros hasta varios
centímetros. Su contenido es viscoso o gelatinoso, similar al líquido sinovial
responsable de lubricar las articulaciones para que no rocen con el movimiento.
Causas: aunque no se conoce bien la causa que lo provoca, su aparición suele
ser repentina y se atribuye a sobrecargas en la zona o a movimientos
repetitivos de la articulación afectada. También un golpe o las contusiones
importantes puede provocarlo, pero a veces no hay razón que lo justifique y
surge sin más, aunque es cierto que posiblemente aumente su tamaño si la
articulación en la que ha aparecido tiene mucha movilidad.
Diagnóstico: el diagnóstico es sencillo
Mediante la exploración física.
Ecografía.
Síntomas; no suelen causar dolor, aunque algunos sí son verdaderamente
molestos y, según dónde se sitúen, van a afectar o no al movimiento de la
articulación.
Tratamiento: en ocasiones, y sin saber por qué, desaparecen por sí mismos o
disminuyen de tamaño, sin necesidad de ninguna terapia adicional, por lo que
la mejor opción es esperar y observar. El tratamiento conservador, consiste en
técnicas de fisioterapia para disminuir el dolor provocado por el ganglión de
muñeca y conservar la movilidad articular y la fuerza; así como para favorecer
su reabsorción. En algunas ocasiones también se lleva a cabo la aspiración del
quiste, pero presenta más riesgos. Cuando existe dolor severo o compresión
nerviosa, se lleva a cabo el tratamiento quirúrgico, en el cual se produce la
extracción del quiste, mediante técnicas de escisión quirúrgica o resección
artroscópica; actualmente han demostrado ser seguras y presentan un menor
riesgo de recidiva que las técnicas de aspiración.
Contusión
Las contusiones debidas a golpes, caídas, o cualquier impacto que no ocasiona
heridas abiertas, pueden ser leves, o provocar fracturas o lesiones internas. Se
origina una contusión cuando se produce un golpe, caída o cualquier impacto
sobre la piel, pero sin llegar a romper su continuidad ni ocasionar heridas
abiertas. Sin embargo, nunca hay que subestimar la gravedad de una
contusión; aunque no haya sangre, un golpe de intensidad moderada podría
ocasionar daños en músculos, tendones, e incluso órganos internos, y puede
dar lugar a fuertes hemorragias internas.
Se pueden clasificar las contusiones atendiendo a la intensidad del impacto.
Cada tipo de contusión requerirá de una atención y tratamiento diferentes:
Contusiones mínimas.
Contusiones leves o de primer grado.
Contusiones moderadas o de segundo grado.
Contusiones graves o de tercer grado.
Causas: se producen cuando el cuerpo recibe un impacto o se golpea con un
objeto externo, es decir cuando un músculo o tendón se estiran demasiado o
se rompe.
Diagnóstico: se realiza por medio de un examen físico, y se puede apoyar con
imágenes para evaluar lesiones asociadas.
Síntomas:
Dolor en la zona afectada.
Acumulación de líquido (edema).
Cambio en la coloración de la piel (hematoma).
Tratamiento: generalmente se manejan con reposo y medidas antiinflamatorias.
En los casos complejos requiere hospitalización para observación estricta y
cirugía.
Desgarro muscular
El desgarro muscular ocurre cuando el músculo se contrae al estirarse.
Según la gravedad de la lesión, puede clasificarse de la siguiente manera:
De primer grado: daños leves de las fibras musculares
De segundo grado: rotura muscular parcial de las fibras musculares
De tercer grado: rotura muscular total de las fibras musculares.
Causas: puede suceder al correr, saltar o patear, hay más probabilidad en los
siguientes casos:
Calentamiento es demasiado breve.
Los músculos ya están, débiles, tensos, rígidos, cansados o fatigados.
Diagnóstico: el médico o fisioterapeuta puede diagnosticar el desgarro
muscular. Éste determinará exactamente cuáles son los tejidos musculares que
están dañados, el alcance del daño y cuánto tiempo tardará en sanar.
Síntomas:
Dolor muscular considerable empeora con el movimiento, por lo que impide
continuar con actividades.
Rigidez e inflamación en la zona que rodea la lesión.
Se puede tener moretones alrededor de la zona lesionada.
Tratamiento:
Proteger la lesión de daños ulteriores.
Reposar durante las primeras 48 a 72 horas; posteriormente, reanudar poco
a poco el movimiento para no perder demasiada fuerza muscular.
Aplicar bolsas de hielo sobre la zona lesionada.
Comprimir la zona con vendas.
Elevar la zona lesionada por encima del nivel del corazón para controlar la
inflamación.
Medicamentos para el desgarro muscular.
Cirugía.
Fisioterapia.
Lesiones abiertas
Una herida abierta es una lesión donde hay una ruptura externa o interna de un
tejido del organismo, en general la piel.
Causas: las caídas, accidentes automovilísticos, accidentes con objetos o
herramientas afilados son las causas más comunes. Si se ha producido un
accidente grave y hay una hemorragia significativa, o si la hemorragia dura más
de 20 minutos, acuda con urgencia al médico.
Tipos: hay cinco tipos de heridas abiertas, que se clasifican según su causa.
Abrasión: se produce cuando la piel se frota o se raspa contra una
superficie áspera o dura. En general, esa herida sangra poco, pero es
necesario limpiarla bien para evitar infecciones.
Incisión: causas por un objeto afilado, como un cuchillo, un trozo de vidrio.
sangran mucho y con rapidez. Si es profunda, podrían dañarse tendones,
ligamentos y músculos.
Laceraciones: es una ruptura irregular o un desgarro en la piel, son
causadas por accidentes con herramientas y máquinas y sangran en forma
rápida y profusa.
Punción: es un pequeño orificio causado por un objeto largo y puntiagudo,
como un clavo, una aguja, o una bala también. Podrían no sangrar mucho,
pero pueden ser lo suficientemente profundas como para dañar órganos
internos. Se debe acudir al médico para un refuerzo antitetánico y prevenir
así una infección.
Avulsión: es un desgarro parcial o completo de la piel y del tejido. Suelen
producirse durante accidentes violentos, como accidentes donde se aplasta
el cuerpo, explosiones y heridas por armas de fuego. Sangran profusa y
rápidamente. Si se cercenara una parte del cuerpo, debe enviarse al
hospital junto con el paciente pues quizás puedan volver a unirla. Se debe
envolver en una gasa húmeda y colocar en hielo, de ser posible.
Tratamiento: siempre que sean heridas menores, pueden tratarse en el propio
hogar haciendo lo siguiente:
Lavar y desinfectar la herida para eliminar la suciedad.
Aplicar presión directa y eleve esa parte del cuerpo para controlar el
sangrado y la inflamación.
Cubrir la herida con gasas o vendas estériles (las menores pueden curarse
sin necesidad de vendarlas).
Mantener la herida limpia y seca por cinco días.
Descanso.
De ser necesario, tomar acetaminofén para el dolor.
En caso de hematomas o inflamación, aplique hielo.
No quitarse la costra.
Usar protección solar sobre el área hasta que esté completamente curada.
Consultar al médico si sucede lo siguiente:
La herida tiene más de un centímetro de profundidad.
La hemorragia no se detiene con presión directa y dura más de 20 minutos.
La hemorragia es consecuencia de un accidente grave.
El medico la tratara de la siguiente manera:
Limpiará la herida.
Anestesiará la zona.
Aplicará puntos de sutura a la herida.
Cerrará la herida con un pegamento para la piel.
Aplicará un refuerzo antitetánico si se trata de una punción.
Puede que recete penicilina u otro antibiótico si hubiera una infección.
Recetará un analgésico.
Unirá la parte del cuerpo que se haya cercenado.
Es muy importante lavarse siempre las manos y practicar los cuidados sobre
una superficie limpia cuando se cambien los vendajes. Antes de volver a
vendar la herida, desinféctela y séquela, descartar siempre las gasas y vendas
usadas.
Complicaciones: la principal complicación es el riesgo de infección. Los
siguientes, son indicios de infección:
Aumento del enrojecimiento.
Dolor.
Inflamación.
Sangrado continúo.
El área de la herida se torna oscura y seca.
El área de la herida se hace más grande o profunda.
Hay una mayor secreción.
Hay pues espeso verde, amarillo, marrón o maloliente.
Fiebre superior a 37,8 grados C por más de cuatro horas.
Bulto doloroso en ingle o axila.
La herida que no cicatriza.
En los casos graves, podría ser necesario hacer una intervención quirúrgica
para eliminar el tejido infectado y a veces el tejido circundante.
Las siguientes infecciones podrían presentarse debido a una herida abierta:
Tétanos, por la bacteria tetánica.
Celulitis (infección en la piel).
Infección subcutánea necrosante (una infección grave que puede dar lugar
a la gangrena, en la cual se descompone el tejido).
Gangrena (pérdida y muerte del tejido).
Gangrena gaseosa (tipo de gangrena húmeda causada por una bacteria
llamada clostridium).
Inflamaciones (miositis)
La miositis es la inflamación de los músculos que se usan para mover el
cuerpo.
Causas: puede ser causada por una lesión, una infección o una enfermedad
autoinmune.
Diagnóstico: un médico lo puede diagnosticar por medio de un examen físico,
exámenes de laboratorio, de imagen y una biopsia muscular.
Síntomas: hay dos tipos principales de miositis son la polimiositis y la
dermatomiositis
La polimiositis causa debilidad en los músculos y en general afecta a los
músculos cercanos al tronco del cuerpo.
La dermatomiositis causa también debilidad muscular y además un
sarpullido en la piel.
Otros síntomas de la miositis pueden ser:
Cansancio después de caminar o estar parado.
Tropiezos o caídas.
Problemas para tragar o respirar.
Tratamiento: no existe una cura para estas enfermedades pero los síntomas se
pueden controlar.
Altas dosis de corticosteroides.
Medicamentos.
Terapia de rehabilitación.
Ejercicio.
Calor.
Aparatos de asistencia.
Descanso.
Espasmos muscular
Cuando un músculo está en espasmo, se contrae sin control y no se relaja, se
pueden presentar en cualquier músculo del cuerpo, pero a menudo se
producen en una pierna.
Causas: sucede por un músculo que está sobrecargado o lesionado.
Los factores que podrían causar un espasmo muscular incluyen:
Hacer ejercicio cuando no se ha tomado suficientes líquidos
(deshidratación).
Tener bajos niveles de minerales, como potasio o calcio.
El nervio que se conecta a un músculo está irritado, como una hernia discal.
En la pantorrilla ocurren al patear durante la natación o al correr.
Se pueden presentar en la noche mientras esta en la cama.
Los de la parte superior de la pierna sucede con actividades como saltar.
El espasmo en el cuello (columna cervical) puede ser un signo de estrés.
Síntomas
Tensión en el músculo en ocasiones se describe como un nudo.
Dolor puede ser intenso.
Diagnóstico: el médico buscará músculos tensos o duros que son muy
sensibles al tacto. Si la causa es la irritación de un nervio, como en la espalda,
una resonancia magnética puede servir para encontrar la causa del problema.
Tratamiento: al primer signo de espasmo muscular, debe suspender la
actividad e intentar estirar y masajear el músculo afectado. El calor ayuda a
relajar el músculo, aunque la aplicación de hielo puede servir después del
primer cuando el dolor haya mejorado. Si el músculo aún sigue dolorido, se
pueden usar medicamentos antiinflamatorios no esteroides. En casos más
graves, se prescriben medicamentos antiespasmódicos. Después del
tratamiento, se debe buscar la causa del espasmo para evitar que se vuelva a
presentar. Si un nervio irritado está involucrado, se podría necesitar fisioterapia
o incluso cirugía.
Contractura
Es una contracción del músculo, alguna de sus fibras es continuada e
involuntaria, provocando que el músculo esté en constante tensión. Esta lesión
es bastante común, y puede impedir hacer gestos con normalidad y sin dolor.
Es importante saber identificar las contracturas y diferenciarlas de otras.
Las contracturas musculares pueden distinguirse según cuándo se originen:
Durante el esfuerzo: durante el ejercicio físico el cuerpo metaboliza
sustancias activas y produce el movimiento, pasando a ser sustancias de
deshecho o inactivas (metabolitos). Si el esfuerzo es excesivo, por dureza o
por falta de entrenamiento, el organismo no depura los metabolitos en el
torrente sanguíneo y se produce dolor e inflamación.
Posterior al esfuerzo: El músculo es incapaz de volver al estado de reposo.
A veces ocurre que, después del ejercicio intenso, si el músculo ha sido
sometido a gran trabajo, no es capaz de volver al estado de relajación.
Residuales: Cuando hay una lesión grave, la musculatura que la rodea
tiende a contraerse como protección. Esto que hace que, aunque esté
curada la lesión principal, los músculos de alrededor queden
contracturados.
Causas: suelen aparecer cuando el músculo hace una actividad inapropiada,
en intensidad o función. Algunas de las principales causas son:
Frío: el frío ambiental o la solicitación muscular, si no se realiza un
calentamiento adecuado puede generar una contractura.
Sobreesfuerzo: si se exige una intensidad repentina o durante un tiempo
prolongado sin descanso se puede producir la lesión, o también las
posturas inadecuadas. Las personas sedentarias son más propensas.
Estrés emocional: debido a la tensión acumulada.
Deshidratación: la falta de agua u otros componentes como el magnesio, la
glucosa, potasio aumentan las probabilidades de sufrir una contractura, ya
que son importantes para el correcto funcionamiento de los músculos.
Edad avanzada: las personas mayores pierden elasticidad y son más
propensas a esta clase de lesiones.
.
Síntomas:
Normalmente el músculo se contrae y se distiende.
El músculo no se relaja y sigue contraído, manteniéndose la zona dura e
hinchada. Un abultamiento de la región al tacto, conocido como “nudo”.
Síntomas habituales:
Dolor y rigidez articular y muscular
Movimientos reducidos
Debilidad muscular
Uso limitado de la zona afectada
Diagnóstico: se basa en la palpación del músculo afectado, para detectar
posibles abultamientos o áreas con mayor tensión. Al desplazar los dedos se
intenta detectar un punto con mayor resistencia, donde las fibras musculares
están contraídas. Además también se valorará si existe dolor en la zona, lo cual
confirmará la presencia de una contractura. Otro método consiste en probar la
movilidad del músculo afectado, partiendo con la referencia del músculo del
lado opuesto. En determinados casos, se realiza una radiografía de la zona
afectada por el dolor para descartar una fractura.
Tratamiento: no se recomienda tratar las contracturas por uno mismo, ya que
los masajes o medicamentos que se tomen pueden ser inapropiados.
Se aconseja acudir al especialista para realizar el tratamiento más adecuado:
Miorelajantes y antiinflamatorios: siempre prescritos por el médico.
Calor local: consigue la relajación del músculo y tiene efecto analgésico.
Masajes: que debe ejecutarse por un especialista fisioterapeuta, aumenta el
flujo sanguíneo, lo cual mejora la recuperación de los tejidos y limpia de
metabolitos, además de relajar el músculo y reducir el dolor.
Retracción
Un músculo depende de la integridad de la fascia, un tejido que recubre a casi
todas las estructuras de nuestro cuerpo. En estos estudios, se ha demostrado
la toxicidad de un producto químico con diferentes grados de precisión. La
retracción o acortamiento muscular o fascial. Un acortamiento muscular es la
pérdida o reducción de la movilidad de las fascias en 2 niveles:
Retracción o acortamiento muscular o fascial por reducción del
deslizamiento entre estructuras: al ver los músculos se encentra un tejido
que los recubre a cada uno. Este tejido es la fascia, y tiene la finalidad de
protegerlos del roce entre las estructuras que tienen alrededor otros
músculos, tendones, huesos. Cuando se produce una restricción entre la
fascia y esos tejidos que se encuentran alrededor, se produce una
limitación.
Retracción o acortamiento muscular o fascial por reducción del
deslizamiento íntimo entre las fibras fasciales: lo cierto es que la fascia
del músculo no se encuentra sólo cubriéndolos por fuera, sino que envuelve
en el interior del musculo a cada una de las fibras musculares, tal y como
una naranja: la fascia vendría siendo el tejido de la naranja que forma los
gajos, mientras que las fibras musculares vendrían siendo la pulpa. Si entre
las fibras musculares y sus envolturas no existe cierto movimiento que
permita el deslizamiento entre una estructura necesario para que el músculo
se estire y se acorte, se produce la retracción.
Causas: existen muchas y distintas. En la mayoría de las personas no es solo
una causa, sino una combinación de ellas. Entre las causas tenemos:
Tendencia genética, las personas que naturalmente tienen tejidos más
rígidos o duros tienen un sistema fascial más potente, por lo que es normal
que manifiesten retracciones muy seguido.
Carácter, tensiones emocionales acumuladas, (ira, tristeza, incluso la
alegría) se estructuran en nuestro tejido fascial. Las tensiones emocionales
en especial no son solo algo psicológico, sino que nuestro carácter y cómo
reaccionamos está impreso en nuestro cuerpo.
Actividad física excesiva o escasa, hacer mucha actividad física produce
múltiples heridas en los músculos, lo que conlleva a una serie de
inflamaciones continuas generan cicatrices o fibrosis, y las fibrosis son
como ya hemos dicho tejidos más rígidos que generan la retracción o
restricción.
Falta de estiramiento.
Lesiones y cirugías.
Diagnóstico: el diagnostico clínico y de exclusión, que se basa en el
interrogatorio.
Síntomas:
Los acortamientos o retracciones musculares o fasciales traen varias
consecuencias, entre las que podemos nombrar:
Mayor riesgo a lesiones, cuando se le pide un movimiento amplio y brusco a
un músculo acortado éste se rompe.
Menor rendimiento deportivo.
Problemas y dolores a distancia.
Peor salud en general, cuando tenemos un movimiento restringido es un
cuerpo menos capaz y menos saludable.
Tratamiento:
Tratar con un fisioterapeuta.
Automasajes frecuentes.
Vida dinámica.
Puntos de gatillo
El punto gatillo miofascial se trata de un nódulo que es palpable sobre la piel y
se localiza en una banda tensa del músculo. Los músculos están compuestos
de muchas fibras musculares y estas mismas fibras están llenas de sarcómeras
que son las que permiten la contracción. Durante la contracción estas
sarcómeras se acortan, cuando una o un grupo de ellas se quedan
permanentemente en acortamiento (contracción) por una sobrecarga muscular,
provocan la aparición de la activación del punto gatillo de la zona.
Consecuentemente, el flujo sanguíneo, la llegada de nutrientes y el drenaje de
toxinas no se realiza de forma correcta en la zona afecta por lo que deriva a
una inflamación y dolor, de forma local o referido
Causas:
Traumatismos.
Malas posturas.
Hábitos durante la jornada laboral o actividades rutinarias que provocan
que los músculos no consigan relajarse.
Este dolor está causado por la aparición de unos nódulos sensibles llamados
puntos gatillo que comportan disfunciones en nuestro cuerpo. Se trata de un
nódulo que es palpable sobre la piel y se localiza en una banda tensa del
músculo. Éste provoca un dolor con un patrón característico y se pueden
encontrar alrededor de todo nuestro cuerpo. Los puntos gatillo están descritos
ya que se localizan siempre en las mismas partes del cuerpo, donde más
abundan es en la musculatura de la espalda porque son músculos con
características posturales y estos tienden a fatigarse más.
Síntomas:
Debilidad pesadez, cansancio y restricción del movimiento generando.
Disfunciones del sistema musculoesquelético como dolores de espalda,
hombro, rodilla, cefaleas.
Posibles desencadenantes:
Factores físicos: fatiga postural por posturas mantenidas (se suelen fatigar
los músculos de la espalda). Traumatismos directos o de repetición por
contracciones repetidas al realizar una acción repetitiva.
Factores emocionales: estrés, ansiedad.
Factores viscerales: problemas estomacales o del hígado por una mala
alimentación o estrés pueden activar puntos gatillo de la parte superior de la
espalda.
Tratamiento: se puede abordar con diferentes técnicas de fisioterapia, basadas
en la terapia manual como la presión digital de los puntos gatillo, amasamiento
del musculo a través de la masoterapia profunda, estiramientos y crioterapia
(aplicación de hielo). En cuanto a su tratamiento invasivo, la punción seca,
decir que es una de las pocas técnicas invasivas en fisioterapia y de las que
mejores resultados se obtiene cuando existe un dolor de origen miofascial, esta
consiste en la aplicación de agujas de acupuntura sobre el punto gatillo. Se
atraviesa la piel e incluso el músculo con la intención de romper las
adherencias del nódulo, creando también una nueva inflamación que
restablecerá de nuevo el flujo sanguíneo en la zona, así como la llegada de
nutrientes y el drenaje de sustancias de desecho del metabolismo que, en su
conjunto, favorecerá y agilizará la regeneración del tejido afectado. Es una
técnica dolorosa ya que la presión o la inserción de la aguja en el nódulo del
punto gatillo producen un dolor intenso. No obstante, como ya se ha
comentado, es una técnica muy efectiva, a las 24-48 horas el dolor ha
disminuido de forma favorable y el músculo ha conseguido relajarse
recuperando su estado normal.
Atrofia
Es el desgaste, adelgazamiento o pérdida del tejido muscular.
Causas: existen tres tipos de atrofia muscular: fisiológica, patológica y
neurogénica.
La atrofia fisiológica es causada por no usar los músculos lo suficiente. Este
tipo a menudo se puede revertir con ejercicio y una mejor nutrición. Las
personas más afectadas son aquellas, con trabajos que requieren que estén
sentados, problemas de salud que limitan el movimiento, o disminución en
los niveles de actividad, están postrados en cama, entre otras.
La atrofia patológica puede ser causada por envejecimiento, inanición y
enfermedades, tales como el síndrome de Cushing (debido al uso elevado
de medicamentos llamados corticosteroides).
La atrofia neurogénica es el tipo más grave, puede deberse a una lesión, o
una enfermedad, en los nervios que se conectan a los músculos, tiende a
suceder más repentinamente que la atrofia por desuso.
Algunas enfermedades que afectan los nervios y controlan los músculos son:
Esclerosis lateral amiotrófica (ELA o enfermedad de Lou Gehrig).
Daño a un solo nervio, como el síndrome del túnel carpiano.
Síndrome de Guillian-Barre.
Daño a los nervios causados por una lesión, diabetes, toxinas o alcohol.
Polio (poliomielitis).
Lesión de médula espinal.
Otras causas de atrofia muscular pueden incluir:
Quemaduras.
Terapia prolongada con corticosteroides.
Desnutrición.
Distrofia muscular.
Osteoartritis.
Artritis reumatoidea.
Diagnóstico: el proveedor llevará a cabo un examen físico y hará preguntas
acerca de la historia clínica y los síntomas.
El proveedor examinará los brazos y las piernas y medirá el tamaño de los
músculos para tratar de determinar qué nervio o nervios están afectados.
Exámenes de sangre.
Tomografías computarizadas.
Electromiografía (EMG).
Resonancias magnéticas.
Biopsia de nervio o músculo.
Estudios de conducción nerviosa.
Radiografías.
Síntomas:
Escoliosis.
Dificultad para tragar.
Los músculos de las piernas suelen estar más gravemente afectados que los
de los brazos.
Dolor muscular.
Síntomas de desgaste de las articulaciones.
Tratamiento:
Se recomienda un programa de ejercicios para ayudar a tratar la atrofia
muscular. Algunos de los ejercicios se pueden realizar en una alberca para
reducir la carga muscular, y otros tipos de rehabilitación. Su proveedor de
atención médica le puede dar más información sobre esto.
Las personas que no pueden mover de forma activa una o más
articulaciones pueden hacer ejercicios usando dispositivos ortopédicos o
férulas (tablillas).
Llame a su proveedor si presenta una pérdida muscular prolongada e
inexplicable. Con frecuencia, esto se puede ver cuando uno compara una
mano, un brazo o una pierna con la otra.
Degeneración muscular
Está asociada con la edad es un trastorno ocular que destruye lentamente la
visión central y aguda, lo cual dificulta la lectura y la visualización de detalles
finos.
Causas: es causada por daño a los vasos sanguíneos que irrigan la mácula.
Existen dos tipos de DME:
La DME seca ocurre cuando los vasos sanguíneos bajo la mácula se
vuelven delgados y frágiles. Se forman pequeños depósitos amarillos,
llamados engrosamientos localizados. Casi todas las personas con
degeneración macular comienzan con la forma seca.
La DME húmeda ocurre solo en alrededor del 10% de las personas con
degeneración macular. Crecen nuevos vasos anormales y muy frágiles bajo
la mácula. Estos vasos dejan escapar sangre y líquido. Este tipo de DME
causa la mayor parte de la pérdida de la visión asociada con la enfermedad.
Diagnóstico:
Examen oftalmológico.
Usar un tinte especial y una cámara para observar el flujo sanguíneo en la
retina (angiografía con fluoresceína).
Tomar una fotografía del revestimiento interno del ojo (fotografía del fondo).
Usar ondas de luz para observar la retina (tomografía de coherencia óptica).
Un examen que mide el pigmento de la mácula
Los médicos no están seguros de lo que causa la DME. La enfermedad es
poco común antes de los 55 años y con mucha frecuencia se observa en
adultos de 75 años o más.
Los factores de riesgo para la DME son:
Antecedentes familiares de la enfermedad
Ser de raza blanca
Tabaquismo
Dieta rica en grasas
Ser mujer
Síntomas
Al principio, es posible que no se presenten síntomas.
A medida que la enfermedad empeora, puede tener problemas con la visión
central.
El síntoma más común en la DME seca es la visión borrosa. Con
frecuencia, los objetos en la visión central lucen distorsionados y opacos y
los colores lucen desvanecidos. En las fases tardías, es posible que usted
no sea capaz de reconocer las caras hasta que las personas estén cerca.
Síntomas de la DME HÚMEDA
El síntoma inicial de la DME húmeda es que las líneas rectas aparecen
torcidas y onduladas.
Puede haber una pequeña mancha oscura en el centro de la visión que se
vuelve más grande con el tiempo.
Con ambos tipos de DME, la pérdida de la visión central puede presentarse
muy rápidamente. Si esto ocurre, se necesita urgentemente la evaluación
de un oftalmólogo.
Tratamiento
Si tiene DME avanzada o seca grave, ningún tratamiento puede restablecer la
visión.
Hipertrofia
La hipertrofia, es el aumento en el tamaño de un músculo, o su área de sección
transversal atribuida a un aumento en el tamaño o número de miofibrillas
(actina y misiona) dentro de una fibra muscular dada. La hipertrofia muscular
se produce tanto en las fibras musculares de tipo I como en las de tipo II, pero
en mayor medida en estas últimas.
Tipos
Hipertrofia Uterina.
Hipertrofia muscular por el uso esteroides o anabólicos.
Hipertrofia patológica; como la hipertrofia ventricular, síndrome de Kocher.
Causas:
Guillian Barre.
Diabetes Mellitus.
Hipoglicemia.
Leucemia.
La práctica de algunos deportes, anaeróbicos de alto rendimiento, como lo
son; el fisicoculturismo, levantamiento de pesas, y el fitnes.
Diagnóstico:
Signos y síntomas (diagnóstico clínico).
Exámenes de sangre.
Ecografías.
Ecosonograma de zona blanda.
Los tres factores que provocan una respuesta hipertrófica en el cuerpo incluyen
tensión mecánica, daño muscular y estrés metabólico.
El grado de tensión mecánica de una sesión de entrenamiento de fuerza se
determina principalmente por la intensidad (cantidad de carga levantada) y
el tiempo bajo tensión (duración de la carga aplicada).
El entrenamiento de fuerza que crea una situación de sobrecarga causa
daño muscular y una respuesta inflamatoria, lo que potencia la liberación de
diversos factores de crecimiento.
El estrés metabólico surge de los programas de entrenamiento que
dependen en gran medida del sistema anaeróbico, disminuyendo el nivel de
pH y causando la degradación de la fibra muscular.
Síntomas:
Pérdida del tono muscular.
Pérdida de fuerza.
Dolor.
Temblores.
Perdida de la movilidad.
Daños en el sistema nervioso.
Tratamiento:
Medicamentos antinflamatorios.
Descanso.
Terapia de calor, frio.
Tumores
Se trata de una masa anormal de tejido corporal. Los tumores pueden ser
cancerosos (malignos) o no cancerosos (benignos).
Causas: cuando las células se dividen y se multiplican excesivamente en el
cuerpo. Normalmente, no lo controla. Se crean nuevas células para
reemplazar a las viejas o para desempeñar nuevas funciones. Las células que
están dañadas o no se necesitan mueren para dar paso a células sanas. Si se
altera el equilibrio de división y muerte celular, se forma un tumor. Los
problemas del sistema inmunitario pueden llevar a tumores. El tabaco es una
causa.
Benceno y otros químicos y toxinas.
Consumo excesivo de alcohol.
Toxinas ambientales, como ciertos hongos venenosos y un tipo de tóxico
que puede formarse en las plantas de cacahuete (aflatoxinas).
Exposición excesiva a la luz solar.
Problemas genéticos.
Obesidad.
Exposición a la radiación.
Virus.
Diagnóstico: el proveedor de atención médica podría observar un tumor, como
el cáncer de piel o bucal. Sin embargo, la mayoría de los cánceres no se
pueden ver durante un examen debido a que están localizados en lo profundo
del cuerpo.
La biopsia, se hace para determinar si el tumor es canceroso (maligno) o no
canceroso (benigno). El procedimiento depende del tipo de tumor.
Una tomografía computarizada (TC).
Una resonancia magnética (RM).
Se usa la tomografía por emisión de positrones (TEP) para algunos
tumores.
Exámenes de sangre.
Biopsia de médula ósea (muy a menudo para leucemia o linfoma).
Radiografía de tórax.
Conteo sanguíneo completo (CSC).
Pruebas de la función hepática.
Síntomas: los síntomas dependen del tipo y localización del tumor.
Los tumores en el pulmón presentan tos, dificultad respiratoria o dolor
torácico.
Los tumores del colon pueden causar pérdida de peso, diarrea,
estreñimiento, anemia ferropénica y sangre en las heces.
Es posible que algunos tumores no provoquen síntomas, como el cáncer
esofágico o pancreático, hasta que la enfermedad haya avanzado.
Los siguientes síntomas pueden ocurrir con los tumores:
Fiebre y escalofríos
Fatiga
Pérdida del apetito
Sudores nocturnos
Pérdida de peso
Dolor
Tratamiento: varía con base en:
El tipo de tumor, si es o no canceroso
Su localización
Es posible que no se necesite tratamiento si el tumor:
No es canceroso (es benigno).
Está ubicado en un área "segura" donde no ocasionará problemas.
Algunas veces, los tumores benignos se pueden extirpar.
Si un tumor es canceroso, los posibles tratamientos incluyen:
Quimioterapia.
Radiación.
Cirugía.
Terapia dirigida al cáncer.
Inmunoterapia.
Grupos de apoyo.
Alteración de la información propioceptiva
La propiocepción se habilita para verificar cuál es la orientación espacial del
cuerpo o de parte del cuerpo en el espacio, la sincronización de los
movimientos y su velocidad, la fuerza ejercida por los músculos, cuánto y a qué
velocidad se contrae un músculo. Es importante en los movimientos comunes
que se realizan a diario, es decir, que permite saber si tenemos las piernas
cruzadas en este momento aunque no se pueda porque están debajo de la
mesa. También es especialmente importante en los movimientos requieren un
mayor nivel de coordinación. La propiocepción mantiene la estabilidad articular
bajo condiciones dinámicas, proporcionando el control del movimiento deseado
y la estabilidad articular.
La coordinación apropiada de la coactivación muscular (agonistas –
antagonistas) atenúa las cargas sobre el cartílago articular. Es entonces, la
mejor fuente sensorial para proveer la información necesaria para mediar el
control neuromuscular y así́ mejorar la estabilidad articular funcional. Depende
de estímulos sensoriales tales como: visuales, auditivos, vestibulares,
receptores cutáneos, articulares y musculares. Por ejemplo, en la rodilla o el
tobillo es determinada principalmente propioceptores y mecanoreceptores
articulares. Los déficits en el control neuromuscular dinámico en la estabilidad
de la articulación en los tres ejes de movimiento, puede contribuir a la
diferencia de lesiones que se presenta entre los hombres y las mujeres atletas,
siendo estas lesiones en la rodilla de 6 a 8 veces más frecuentes en el sexo
femenino debido a la laxitud ligamentosa. El acondicionamiento neuromuscular,
es un factor protector para disminuir la incidencia de lesiones y tan importantes
como el tiempo de reacción muscular ante situaciones de estrés articular, como
la minimización del tiempo para alcanzar fuerzas estabilizadoras en las
articulaciones son importantes.
Por lo tanto, la propiocepción interviene en procesos de:
Discriminación y localización de partes del cuerpo en el espacio.
Graduación de la fuerza de contracción.
Timing del movimiento.
Contribuye al desarrollo de las reacciones de enderezamiento
Transferencias de peso.
Funciones manuales.
Habilidad de soporte.
Se llama disfunción propioceptiva cuando la habilidad de recibir la información
desde las terminales nerviosas de músculos, tendones y articulaciones, y poder
integrarla en el cerebro está alterada.
Cuando existe una disfunción del sistema propioceptivo se puede:
Caminar con mucha tensión o débilmente.
Agarrar objetos demasiado firme o débilmente.
No percibir cambios posturales en el cuerpo, ni de forma estática ni
dinámica.
Ser torpe e ir cayéndose o chocándose con objetos.
Parecer débil.
Estar siempre en tensión aun siendo una postura cómoda como puede ser
estar sentada en el sofá de casa.
Falta de fluidez en las secuencias de movimiento.
Debilidades musculares.
En una lesión neurológica, traumática, deportiva y tras una intervención
quirúrgica siempre se produce una disfunción propioceptiva más o menos
elevada. Una buena evaluación y un tratamiento ayudan a una mejor
recuperación del paciente, en calidad y tiempo de evolución. De ahí́ la
importancia de establecer un diagnóstico y tratamiento efectivos que
disminuyan las secuelas de las lesiones.
.
Artrosis degenerativa.
Es un trastorno crónico que causa alteraciones en el cartílago y los tejidos
circundantes.
Causas:
Afectación del cartílago articular y los tejidos es común en el
envejecimiento.
Rigidez al despertar, tras un periodo de inactividad, desaparece en minutos.
La artrosis se clasifica como;
Primaria o idiopática: no se sabe la causa puede afectar a ciertas
articulaciones, como la rodilla, o a muchas de ellas.
Secundaria: por otra enfermedad o patología, como; infección, una lesión.
Factores de riesgo;
Personas que fuerzan repetidamente una articulación o grupo de
articulaciones, como los obreros de fundición, los mineros del carbón y
otros.
La obesidad, en particular en la rodilla y especialmente en las mujeres.
Diagnóstico: se basa en los síntomas y en los resultados de las radiografías.
Síntomas:
Inflamación
Enrojecimiento
Calor local
Dolor
Perdida de la movilidad.
Deformación en miembros, dedos, pies, codo.
Tratamiento:
Ejercicios y fisioterapia.
Fármacos que alivian el dolor y mejoran la función.
En alteraciones graves, se hace alguna sustitución o intervención
quirúrgica.
Discopatias
La discopatía degenerativa es una patología frecuente se relaciona con la
lumbalgia (con o sin ciática), motivada por la pérdida de altura o grosor de uno
o varios discos de la columna vertebral. Las personas jóvenes tienen unos
discos sanos entre las vértebras que funcionan como amortiguador y absorben
el impacto entre los huesos, permitiendo el movimiento. Sin embargo, como
parte del envejecimiento natural del organismo, van perdiendo elasticidad y es
entonces cuando se produce la discopatía degenerativa.
Causas: de la discopatía degenerativa o por qué se produce
Existen diversos factores causantes de la discopatía degenerativa, que son:
Edad: que el disco intervertebral se reseque, algo relacionado con la edad,
haciendo que no amortigüe correctamente.
Actividades y deportes que puedan rasgar el exterior del disco.
Lesiones que provocan hinchazón, dolor e inestabilidad.
Factores que agravan la aparición de discopatía degenerativa:
Tensiones y presiones repetidas, sobre el nervio causando lesiones
discales y dolor.
Dieta deficiente y poco ejercicio físico, deja lesiones y desgastes
prematuros.
Inadecuado manejo emocional, con excesivo miedo, ansiedad, enfados, lo
que puede tensar excesivamente los músculos cercanos a la columna,
provocando un desgaste de los huesos y discos intervertebrales.
La obesidad y la sobrecarga laboral predisponen a la discopatía.
Diagnóstico:
Rayos X.
Evaluación física, se pone al caminar al paciente y se observa dificultad de
movimiento, dificultad en la macha entre otras.
Síntomas: los más característicos son:
Dolor persistente e incapacitante
Dolor en la parte baja de la espalda, que irradia hacia los glúteos y muslos
Dolor en el cuello que irradia a los brazos y manos
Dolor que se agrava al sentarse
Dolor al inclinarse, levantarse o girarse
Dolor que se ve aliviado al caminar y moverse
Dolor que disminuye si se cambia de posición a menudo
Dolores severos intermitentes, con duración de unos días a meses
Hormigueo y adormecimiento en extremidades
Debilidad muscular en las piernas y pies
Tratamiento:
Ejercicio físico.
Terapia física.
Antiinflamatorios no estenoides y analgésicos.
Cirugía: reemplazo de discos con implantes o fusión de la espina.
Terapias que utilicen calor y frío.
Movilización espinal.
Valoración y diagnostico deferencial de fisioterapia
La valoración en fisioterapia es el paso previo al tratamiento del paciente, en el
cual intentamos obtener todos los datos imprescindibles y relevantes del
mismo, a través de una anamnesis y exploración física exhaustiva desde el
primer contacto. Para así elaborar y ofrecer el plan terapéutico más óptimo y
personalizado a las necesidades del paciente para una mejor recuperación.
Se puede determinar que una buena valoración será clave para garantizar las
posibilidades de éxito en el tratamiento.
Recaudar datos es importantísimo en este ámbito:
Inspección visual del paciente: la valoración empieza desde el primer
contacto visual con el paciente, visualizando la marcha, postura,
movimientos evitando dolor, gestos, tono de voz, entre otros. Todo este
feedback es imprescindible, ya que comienza un pensamiento y requiere
darle forma.
Anamnesis: edad del paciente, si es primera vez o segunda de la lesión,
antecedentes familiares, alergias, enfermedades previas, intervenciones
quirúrgicas.
Sintomatología y proceso de su lesión: en esto hay que ser lo más
específico posible, para sacar gran parte de las características de su
dolencia. Se necesita saber si es un dolor de hace poco o mucho tiempo, si
es intento o leve, si se mantiene localizado o se irradia, si es quemazón o
dolor palpitante, si hay rigidez o no, ya que hay muchos tipos de dolores,
que vienen producidos por muchos tipos de patología, cuanto más pequeño
se haga el círculo, más se a acercar al punto de origen del mismo.
Test motores: después de toda la recolecta de datos, se pasa a la
valoración más física, en la que se busca la patología de manera más
cercana. Con estos test se busca encontrar fallos o déficit a nivel de
activación muscular. En estos, también se reproduce el dolor de nuestro
paciente, por lo que vamos a acercarnos a él, encontrando los movimientos
de dolor exactos, a la vez que los movimientos que le alivian.
Test neurac (Redcord): en el dispositivo de tratamiento Redcord, vamos a
buscar una valoración activa de las cadenas miofasciales de nuestro
paciente, buscando cadenas hiperactivas que le están produciendo una
descompensación a nivel muscular y neural al paciente, el cual muy
posiblemente sea uno de los desencadenantes de la lesión.
Test diagnóstico mediante ecografía: un gran apoyo a la hora de la
valoración, ya que cuando tenemos un pensamiento construido en base a
toda la valoración anterior, nos ayudamos en esta prueba de imagen para
confirmar aún más nuestro pensamiento sobre la lesión del paciente. Al ser
una prueba de imagen dinámica, vemos en directo todo lo que deseemos
gracias a nuestros instrumentos de ecografía de primera línea.
Conclusión
Finalizando, conocer el cuerpo humano, sus funciones y mecanismos debe ser
una prioridad en especial si eres un médico especialista o estas preparándote
para eso. Hoy en día son más las personas que acuden para una evaluación
con los fisioterapeutas, a través de la evaluación con el medico se puede saber
si algo anda mal, y mayor las personas que sufren algunas de estas patologías,
la información de cómo actúa, se desarrolló, cada una de ellas, nos enseña
mejor a cómo actuar en casa, desde la prevención, hasta como tratarla en caso
de emergencia por uno mismo, mientras se llega al médico, cabe destacar, que
quien mejore actuara en este caso es el médico, con la intención de dar la
mejor solución lo antes posible.
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retraccion-muscular-o-fascial/
Anexos
Luxaciones y complicaciones
Ruptura del tendón
Inflamación del tendón
Tendinitis del codo
Bolsa de quistes sinoviales
Contusión Desgarro muscular
Espasmo muscular
Puntos gatillo
Musculo atrofiado
Hipertrofia Tumores
Alteración de la información propioceptiva
Artrosis degenerativa Discopatias
Valoración y diagnostico en fisioterapia
Tipos de evaluación
Alteraciones ortopédicas en el neonato
Retracción
Contractura