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Reflexiones sobre el sufrimiento y la fe

El documento presenta una homilía dominical que aborda el tema del sufrimiento a través de las lecturas bíblicas. La homilía comienza reflexionando sobre el libro de Job y el misterio del dolor. Luego, analiza las lecturas que muestran a un Dios que se compadece del sufrimiento humano y lo combate a través de Jesús. Finalmente, concluye que aunque el dolor no es querido por Dios, Él se acerca a los que sufren a través de su Hijo encarnado.

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Reflexiones sobre el sufrimiento y la fe

El documento presenta una homilía dominical que aborda el tema del sufrimiento a través de las lecturas bíblicas. La homilía comienza reflexionando sobre el libro de Job y el misterio del dolor. Luego, analiza las lecturas que muestran a un Dios que se compadece del sufrimiento humano y lo combate a través de Jesús. Finalmente, concluye que aunque el dolor no es querido por Dios, Él se acerca a los que sufren a través de su Hijo encarnado.

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PARALITURGIA DEL DOMINGO 7 DE

febrero DE 2020

INTRODUCCIÓN ZOLY
La Palabra de Dios incide sobre la vida concreta de hombres y
mujeres. Si no fuera así sería irrelevante y no valdría la pena
prestarle atención.

El ser humano se hace preguntas que brotan de la realidad que le


toca vivir. Una de las experiencias más desconcertantes de la vida
humana es la del sufrimiento. El misterio del dolor parece desmentir
cualquier sentido que se le quiera dar a la existencia, haciendo
patente, más bien, un vacío desgarrador que la ahoga. Es lo que Job
siente en su dramática vivencia de enfermedad, pérdida de bienes y
soledad. ¿Cómo no identificarse con sus palabras en un mundo
repleto de gente que pasa por situaciones similares? Incluso, puede
que hasta sea nuestra propia situación. ¿Dónde está Dios? ¿Por qué
calla ante tanta miseria y pesadumbre?

El mal es uno de los argumentos más fuertes contra la existencia de


Dios. Hoy las lecturas de la Palabra de Dios nos confrontan con el mal
y el sufrimiento. No nos ofrecen soluciones fáciles. Tampoco enuncian
teorías. Sin embargo dan luz. La Palabra de Dios, sobre todo la
Palabra de Dios hecha carne, no rehuye el cara a cara con el misterio
del mal. Jesús, como vemos en el evangelio, entiende su vida como
una misión al servicio de la vida, de la salud, de la esperanza, del
bien. Su predicación y su actuación sanan, liberan, ofrecen un
horizonte humanizador. Y es una tarea que ha de llegar a todos. Por
eso, la ha dejado como encargo a sus discípulos, tal y como Pablo
explica en la segunda lectura.

El dolor no es querido por nadie. Tampoco por Dios. La Palabra de


este domingo no teoriza sobre el mal, muestra a un Dios encarnado
que se acerca y se compadece.  Un Dios que, en Jesús, lo ha
experimentado y que lo combate.  Por eso, la gente lo busca.  ¿Y
nosotros?

CANTO:

ACTO PENITENCIAL ZULMA


¿Por qué no nos duele más cuando nos ofrecemos miseria unos a
otros con nuestros pecados?
Pidamos perdón a Dios y unos a otros. (Pausa)

 Señor, Jesús, tú gritaste desgarradoramente en el huerto de


los olivos: "Padre: Aparta de mí este sufrimiento, pero que se
haga tu voluntad".
R/. Señor, ten piedad de nosotros.
 Cristo Jesús, en la cruz tú preguntaste: "Dios mío, por qué me
has abandonado?".
R/. Cristo, ten piedad de nosotros.
 Señor Jesús, tú nos has dejado el signo de la cruz para
recordarnos tu sufrimiento y para respetarla con esperanza.
R/. Señor, ten piedad de nosotros.
Ten misericordia de nosotros, Señor, y perdónanos el dolor que nos hemos
infligido unos a otros y el sufrimiento de tu Hijo. Que él nos lleve a la vida
eterna.

ORACIÓN COLECTA: TIO ISAAC


Oremos a nuestro Dios compasivo
que está cercano a nosotros en Jesucristo.
(Pausa)
Oh Dios bondadoso:
Cuando te gritamos nuestro dolor
en nuestro cansancio, nuestro dolor y nuestra enfermedad,
recuerda cómo tu Hijo también
acudió a ti en su sufrimiento de muerte.
No permitas que nos callemos por auto-compasión
y fortalécenos en la convicción
de que podemos encontrarte en nuestro dolor
lo mismo que en nuestras alegrías,
y de que tú siempre te preocupas por nosotros
por medio de aquél que nos mostró cuánto nos amaste,
Jesucristo nuestro Señor.
PRIMERA LECTURA: THALIA
Lectura del libro de Job 7, 1-4. 6-7

Job habló diciendo:


«¿No es acaso milicia la vida del hombre sobre la tierra,
y sus días como los de un jornalero?;
como el esclavo, suspira por la sombra;
como el jornalero, aguarda su salario.
Mi herencia han sido meses baldíos,
me han asignado noches de fatiga.
Al acostarme pienso: "¿Cuándo me levantaré?"
Se me hace eterna la noche
y me harto de dar vueltas hasta el alba.
Corren mis días más que la lanzadera,
se van consumiendo faltos de esperanza.
Recuerda que mi vida es un soplo,
que mis ojos no verán más la dicha».

SEGUNDA LECTURA TÍOI VIRGE:


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 9, 16-
19. 22-23

Hermanos:
El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo.
No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el
Evangelio!
Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi
paga.
Pero, si lo hago a pesar mío, es que me han encargado este
oficio.
Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el
Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que
me da la predicación del Evangelio.
Porque, siendo libre como soy, me he hecho esclavo de
todos para ganar a los más posibles. Me he hecho débil con
los débiles, para ganar a los débiles; me he hecho todo
para todos, para ganar, sea como sea, a algunos.
Y todo lo hago por causa del Evangelio, para participar yo
también de sus bienes.

SALMO RESPONSORIAL ZULEMA:

Sal 146, 1-2. 3-4. 5-6 R. Alabad al Señor, que sana los corazones
destrozados.

Alabad al Señor, que la música es buena;


nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel. R/.

Él sana los corazones destrozados,


venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre. R/.
Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados. R/

EVANGELIO: MAMA YOLANDA

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga,


fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y
Andrés. La suegra de Simón estaba en cama
con fiebre, e inmediatamente le hablaron de
ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la
levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a
servirles.
Al anochecer, cuando se puso el sol, le
llevaron todos los enfermos y endemoniados.
La población entera se agolpaba a la puerta.
Curó a muchos enfermos de diversos males y
expulsó muchos demonios; y como los
demonios lo conocían, no les permitía hablar.
Se levantó de madrugada, cuando todavía
estaba muy oscuro, se marchó a un lugar
solitario y allí se puso a orar. Simón y sus
compañeros fueron en su busca y, al
encontrarlo, le dijeron:
«Todo el mundo te busca».
Él les responde:
«Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas,
para predicar también allí; que para eso he
salido».
Así recorrió toda Galilea, predicando en sus
sinagogas y expulsando los demonios.
Palabra del Señor
REFLECCION
Oración de los Fieles ZONIA

Como pueblo que hemos experimentado el sufrimiento presentemos


todas las necesidades y sufrimientos de los hombres a Dios, cuyo
Hijo sufrió y murió, y digamos:
R/. Escúchanos, Señor, y ten piedad.

 Por todos los que predican el evangelio, para que lleven la


Buena Nueva de Cristo a los hombres, en sus realidades
plenamente humanas, y con todas sus necesidades,
roguemos al Señor.
 Por los líderes y gobernantes de las naciones, para que hagan
de la justicia y del servicio el fundamento del orden social, y
de esa forma lleven a todos un sentido de dignidad y de plena
realización humana, roguemos al Señor.
 Por las víctimas de discriminación, por los que buscan
seguridad y amor, por los que viven solos y desesperados de
la vida, por los enfermos y discapacitados, para que puedan
encontrar al Señor en hermanos que les den amor y
esperanza, roguemos al Señor.
 Por todos los que cuidan a los enfermos, para que no se
cansen nunca de tratarlos con atención personal e infinito
respeto, como lo harían con el Señor mismo, roguemos al
Señor.
 Por todas las comunidades cristianas, especialmente la
nuestra, para que los desalientos y los fracasos no nos
amarguen la vida, sino que nos lleven más cerca del Señor;
para que todos seamos un solo corazón y una sola alma y no
permitamos que nadie entre nosotros viva en necesidad,
roguemos al Señor.
 Oh Dios vivo y amoroso, tú te sabes muy bien nuestras
necesidades y preocupaciones y ves nuestros sufrimientos, ya
que nos conoces por nuestro nombre. Confiamos en ti a
causa de tu Hijo, Jesucristo, nuestro Señor.

PETICIONES: TIA ZOYLA


Encomendemos al Señor a todos los que encontramos en las
encrucijadas de la vida, para que ellos también puedan oír y aceptar
la invitación a la mesa del Señor. Oremos así: R/. Señor, sé
nuestra vida y alegría.
 Para que el Señor reúna a todos los pueblos en una común
alabanza a su nombre, roguemos al Señor.
 Para que la vida de todos los cristianos irradie alegría y
esperanza,  y propicie una fiesta de felicidad para otros,
roguemos al Señor.
 Para que el Señor, que destruye la muerte, dé consuelo y
fortaleza, a los que lloran la pérdida de seres queridos,
roguemos al Señor.
 Para que las comunidades sin sacerdotes, aisladas como
están con frecuencia, puedan también recibir al Señor en
comunión como su alimento para el camino, roguemos al
Señor.
 Para que en la eucaristía el Señor sea la alegría y el vínculo
de amor de todas nuestras comunidades cristianas, roguemos
al Señor.
Señor, ¡Qué bueno estar todos juntos contigo! Que nuestros
corazones se desborden de alegría y nos hagan compartir unos con
otros  todos los buenos dones con los que tú nos has enriquecido.
Bendícenos en Jesucristo nuestro Señor.
ORACIÓN OFERTORIO TÍO TOÑO
Oh Dios y Padre nuestro:
En estos signos de pan y vino
recordamos a tu Hijo Jesucristo.
Acepta nuestra buena disposición
para llegar a ser como él,
y así, cólmanos con su Espíritu
para que también nosotros
nos hagamos débiles con los débiles
y servidores los unos de los otros.
Que de esta forma tu Hijo viva en medio de nosotros
como nuestro Señor y Salvador
por los siglos de los siglos.
INTRODUCCIÓN AL PADRENUESTRO SOLEDAD:

Nuestro Padre del cielo nos ama en Cristo.


Así pues, recitémosle la oración confiada de su Hijo.
R/ Padre nuestro…
ORACION FINAL TÍO JUAN:

Hermanos: El sufrimiento siempre permanecerá


como un escándalo o al menos un misterio.
Podemos intentar actuar como si no nos afectara,
negar que exista o alejarnos de él,
pero para un cristiano no hay escape verdadero.
Está escrito en nuestra existencia
desde que Cristo murió en la cruz.
Nunca lo comprenderemos cabalmente,
pero sabemos que tiene sentido y es salvador.
Que ojalá aprendamos a llevar nuestras penas con Cristo,
con esperanza y valor.
Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo y Espíritu Santo
descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.
} CANTO DE DESPEDIDA: TODOS

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