"AÑO DEL BICENTENARIO DEL PERÚ: 200 AÑOS DE
INDEPENDENCIA"
Facultad de Derecho y Ciencias Políticas
TEMA: EL AUTISMO
DOCENTE:
MARISOL BORDA PAMPAÑAUPA
INTEGRANTES:
Ortega Cachay, Jessica Fiorella
Vivanco Sandoval, Ana Andrea
ASIGNATURA:
Problemas de aprendizaje
CICLO: V
2021
Este trabajo va dedicado en primer lugar a Dios,
y a nuestros padres que son nuestro empuje
para seguir y soñar en cumplir con nuestras metas.
INTRODUCCIÓN
Dentro del ámbito de la psicopatología infantil, el autismo constituye una entidad
que, desde su descripción inicial en 1943 hecha por Leo Kanner, continúa
despertando un interés progresivo en profesionales, no solo en médicos, sino
también en psicólogos y pedagogos. Por lo que ya hace bastantes años, el
Trastorno Espectro Autista (TEA) es el trastorno de inicio infantil que ha
producido grandes investigaciones; y no solo esto, este trastorno también ha
protagonizado películas y novelas. Durante mucho tiempo, los TEA fueron
considerados trastornos infantiles. Sin embargo, hoy día se sabe que se tratan
de condiciones permanentes que acompaña a la persona a lo largo de todo su
ciclo vital. Además, las familias que tienen un hijo con TEA se encuentran ante
una realidad que no esperaban tener, aunque esto no significa que no pueden
superarlo. Claro, tendrán que aprender a convivir con una persona con TEA,
teniendo un camino no exento de dificultades, lleno de retos y superaciones.
Entender mejor lo que implica esta convivencia puede ayudarnos a dotar a las
familias de los recursos que precisan para recorrer el trayecto de forma más
saludable, porque la mejor herramienta con la que contamos posiblemente es el
conocimiento sobre la enfermedad, debido a que el saber disipa las malas
interpretaciones, las ideas erróneas y las situaciones abusivas, lo cual permite
recuperar las esperanzas proporcionando a los familiares seguridad y certeza
para afrontar con éxito distintas actuaciones. En el desarrollo del tema se definirá
científicamente este trastorno, sus características clínicas, posibles causas de
origen, tratamiento, enfoque y/o manejo. Asimismo, para su mejor comprensión
se presenta casos clínicos; cómo se desarrolla la convivencia en las familias de
las personas con
DEFINICIÓN
Es un conjunto de síndromes y trastornos descriptos, explicados, diferenciados
y clasificados, los cuales no son entendidos en términos estrictos de enfermedad
debido a la ausencia de marcadores e instrumentos específicos para su
diagnóstico en la actualidad. La gran mayoría se clasifican como síndromes por
la hipótesis plurietiológicas de su naturaleza; en otras palabras, las
manifestaciones de sus signos y síntomas pueden ser producidas por diversas
causas. Otras se describen como trastornos debido al impacto en los procesos
del desarrollo de los niños con una gran diversidad y severidad de los signos y
síntomas de la enfermedad. El espectro incluye los trastornos generalizados del
desarrollo, algunas condiciones neurológicas y psiquiátricas que se acompañan
de “rasgos autistas”, el Síndrome de Asperger y el autismo propiamente dicho.
De los subtipos que presentan el TEA, resaltan dos:
Autismo: Es un trastorno generalizado del desarrollo definido por la
presencia de un desarrollo alterado o anormal, que se manifiesta antes
de los tres años y por un tipo característico de comportamiento anormal
que afecta a la interacción social, a la comunicación y a la presencia de
actividades repetitivas y restrictivas. El trastorno predomina en los chicos
con una frecuencia tres a cuatro veces superior a la que se presenta en
las chicas. Afecta nuclearmente una triada de competencias que se
esperan de una persona con desarrollo típico, desde temprana edad.
Síndrome de Asperger: Este trastorno tiene una validez nosológica
dudosa, por lo que su clasificación en TEA aún no es clara. Está
caracterizado por el mismo tipo de déficit cualitativo de la interacción
social propio del autismo, además de por la presencia de un repertorio
restringido, estereotipado y repetitivo de actividades e intereses. Difiere
sin embargo del autismo en que no hay déficits o retrasos del lenguaje o
del desarrollo cognoscitivo. La mayoría de los afectados son de
inteligencia normal, pero suelen ser marcadamente torpes desde el punto
de vista motor. El trastorno se presenta con preferencia en varones (en
proporción aproximada de 8 a 1). Parece muy probable que al menos
algunos casos sean formas leves de autismo, pero no hay certeza de que
esto sea así en todos los casos. La tendencia es que las anomalías
persistan en la adolescencia y en la vida adulta, de tal manera que
parecen rasgos individuales que no son modificados por influencias
ambientales. Ocasionalmente aparecen episodios psicóticos en el inicio
de la vida adulta. Ambos suelen diagnosticarse en la edad escolar y se
conoce que el cerebro de alguien que sufre de alguno de estos dos
trastornos funciona de forma diferente al de una persona que no la tiene.
SINTOMAS
Las personas con un TEA pueden presentar las siguientes características:
o No responder a su nombre para cuando tienen 12 meses de edad.
o No señalar los objetos para demostrar su interés (no señalar un avión que
pasa volando) para cuando tienen 14 meses de edad.
o No jugar juegos de simulación (jugar “a darle de comer” a un muñeco)
para cuando llegan a los 18 meses de edad.
o Evitar el contacto visual y querer estar solos.
o Tener dificultades para comprender los sentimientos de otras personas y
para hablar de sus propios sentimientos.
o Presentar retrasos en las destrezas del habla y el lenguaje.
o Repetir palabras o frases una y otra vez (ecolalia).
o Dar respuestas no relacionadas con las preguntas que se les hace.
o Irritarse con los cambios pequeños.
o Tener intereses obsesivos.
o Aletear las manos, mecerse o girar en círculos.
o Tener reacciones poco habituales al sonido, el olor, el gusto, el aspecto,
el tacto o el sonido de las cosas.
CAUSAS
Se desconocen las posibles causas y lo que hacen más complicada esta
situación es que al parecer no hay dos casos que se originen exactamente de la
misma manera. Hay pruebas de que existen anormalidades físicas y químicas
en los cerebros de estas víctimas, ya que presentan cierta desorganización en
la estructura o función cerebral inicial, aunque la investigación aún no ha
determinado cómo encajan juntas. Solía pensarse y algunas veces se dijo a los
padres que podía ser causado por una privación emocional profunda. Este error
solo agregó una culpa injustificada a la ya considerable carga emocional de los
padres. Existen elementos genéticos incitadores en el misterio hasta ahora
inexplicable de lo que causa. Por ejemplo, este problema es más frecuente en
gemelos idénticos que en los fraternos. Si un niño es autista, hay una posibilidad
ligeramente mayor de que lo sea su hermano o hermana. El hecho de que sea
más frecuente en los varones que en las mujeres sugiere también en el factor
genético. Sin embargo, en los raros casos en que las mujeres padecen, tiende a
ser más profundo que en los varones. Además, no es clara aún la función que
tienen las complicaciones durante la gestación y el nacimiento, que son factores
frecuentes.
TRATAMIENTO
Actualmente, no existe una cura para los TEA. Sin embargo, las investigaciones
muestran que los servicios de tratamiento de intervención temprana pueden
mejorar el desarrollo de estos niñ[Link] servicios de intervención temprana
ayudan a los niños desde el nacimiento hasta los 3 años (36 meses) de edad a
aprender destrezas importantes. Estos servicios pueden incluir terapia para
ayudar al niño a hablar, caminar e interactuar con los demás. Por lo tanto, es
importante hablar con el médico de su hijo lo antes posible si piensa que su hijo
tiene un TEA u otro problema del desarrollo.
Incluso si a su hijo no se le ha diagnosticado un TEA, podría reunir los requisitos
para recibir servicios de tratamiento de intervención tempana. La Ley para la
Educación para Personas con Discapacidades (IDEA, por sus siglas en inglés)
establece que los niños menores de 3 años (36 meses) de edad que estén en
riesgo de tener retrasos del desarrollo podrían reunir los requisitos para recibir
servicios. Esos servicios se prestan mediante un sistema de intervención
temprana en su estado. A través de ese sistema, puede solicitar una evaluación.
Además, el tratamiento de síntomas particulares, como la terapia del habla para
los retrasos en el lenguaje, no requiere que espere hasta recibir un diagnóstico
formal de TEA.
EDUCACIÓN EN PERSONAS CON TEA
Como se dijo anteriormente, no hay dos casos que se originen exactamente de
la misma manera, por lo que resulta inapropiado aplicar recomendaciones de
intervención de carácter general sin una individualización significativa. Se sabe
que suele generar mucha incertidumbre en los docentes el aceptar en su aula un
estudiante con TEA, pero sin duda, se considera que su presencia es un reto en
el que se ven favorecidos tanto los docentes como compañeros de aula, pues se
garantiza un aprendizaje más significativo y vivencial. Es clave establecer una
relación positiva con el estudiante, aun cuando la situación no lo posibilite, ya
que permite el desarrollo de sus capacidades. Es esencial mantenerse empático
con el niño y demostrarle respeto. El profesional debe sentir un gran entusiasmo
en su labor y en la terapia del niño y en ocasiones ser capaz de mostrar
creatividad para resolver problemas, teniendo siempre una disposición calmada
y respuestas emocionales equilibradas. Además, es necesario adaptar el
ambiente educativo a las características que presenta un alumno con TEA; esto
quiere decir que la institución tendrá que utilizar un ambiente estructurado en la
que el entorno del niño debe de ser no excesivamente complejo sino
relativamente simple y planificado y organizado de modo que el alumno aprenda
a relacionarse y se adapte sus conductas con el medio. La enseñanza
estructurada busca hacer el entorno de la clase tan significativo como sea
posible. Cuando el niño comprende lo que sucede y anticipa lo que va a suceder,
mejora el aprendizaje y disminuyen los problemas de conducta (Kunce y
Mesibov, 1998). Para garantizar un mejor aprendizaje y para iniciar la
intervención psicopedagógica de la persona con TEA es necesario considerar
los siguientes aspectos:
Un ambiente organizado con la ayuda de apoyos visuales.
Sistemas para el control y regulación de la conducta.
Sistemas de signos y un lenguaje que sean familiares para el estudiante con
TEA.
Experiencias positivas y lúdicas donde el aprendizaje resulte significativo.
Experiencias de aprendizaje concreto, vivencial. Condiciones de aprendizaje
sin error, garantizando el éxito.
Recursos para facilitar la comprensión del aprendizaje con un sistema de
andamiaje y con énfasis en lo visual.
Actividades con sentido. ESTRATEGIAS PARA TRABAJAR LAS ÁREAS
CURRICULARES
CASOS
1.- un niño atractivo se sienta tranquilo, dando vuelta a la rueda de su cochecito
de juguete e ignorando todo lo que sucede a su alrededor. Una hora después,
aún da vuelta a la rueda y trata de empujar el coche sobre el suelo, sin hacer
ruidos de “vroom, vroom” de motor, solo mira las ruedas que dan vuelta y vuelta.
No presta atención al llamado de su madre para que venga y coma. Se resiste a
cualquier tentativa de que le quiten su coche y se aparta abruptamente de su
madre cuando se esfuerza por pararlo. Parece que se encuentra en un mundo
privado del que no quiere salir ni compartir.
Diagnóstico: El niño no está enfermo emocionalmente sino padece TEA.
CONCLUSIONES
El autismo permanece como un enorme reto para las neurociencias que de
conjunto con la investigación genética y el desentrañamiento de la conectividad
cerebral que subyace alterada en el trastorno, más los avances en el campo de
la ingeniería genómica, serán las que ofrezcan con trabajo transdisciplinario, la
solución al problema del Autismo que ubica a seres humanos en el lugar más
alejado del mundo real de los normales. Mientras, se conmemorará cada 2 de
abril “El Día Mundial del Autismo” con el argumento del TEACCH que reza: “Los
autistas son parte de nuestro mundo y no un mundo aparte”.
BIBLIOGRAFIA
[Link]
[Link]
[Link]
disorder/symptoms-causes/syc-20352928