Esto se debe a el mal trato de los trabajadores a los clientes (tanto de delivery como los que
atienden en el local) y el incumplimiento de las normas sanitarias impuestas por el gobierno
para evitar el contagio y la propagación del Covid-19. En el delivery se puede percibir que no
tienen una higiene adecuada con respecto a la entrega de los pedidos y en el local no respetan
el distanciamiento social, además de poner los platos de comida en lugares infectados y no
respetar la limpieza de los servicios higiénicos.
Analizando la información también podemos percibir quejas del personal, ya que según lo que
informan, no están recibiendo los implementos adecuados, desde que se cambio la empresa
que los abastecía de estos mismos, y que el inspector además de dejar de visitarlos hace 4
meses, no ayuda a dar solución a sus quejas.