LP41-G-2015-000018
CIUDADANO:
Dr. ALBERTO MÁRQUEZ LUZARDO
JUEZ DEL JUZGADO NACIONAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO
DE LA REGIÓN CENTRO-OCCIDENTAL
SU DESPACHO.
Nosotros, ALEXY ANTONIO MORALES MARTINEZ, NEISA
JOSEFINA MORRELL DE MORALES y ALEXY ANTONIO MORALES
MORRELL, venezolanos, mayores de edad, titulares de las cedulas de identidad Nº
V- 4.520.964, V-7.668.003 y V- 17.953.447 en su orden, inscritos en el
INPREABOGADO bajo los Nos: 21.787, 29.093 y 132.870 respectivamente,
domiciliados en la ciudad de Maracaibo del Estado Bolivariano del Zulia y hábiles,
actuando con el carácter de apoderados judiciales de la Alcaldía del Municipio Santos
Marquina del Estado Bolivariano de Mérida; Representación que consta de
instrumento poder conferido en fecha Veintiuno (21) de Febrero de 2.017, por ante la
Notaría Pública Tercera del Estado Mérida, anotado bajo el No: 50, tomo: 16, que
consignamos marcado “A” para su vista y devolución, estando dentro de la
oportunidad legal y procesal para Formalizar la Fundamentación del Recurso de
Apelación en la presente causa signada bajo la nomenclatura LP41-G-2015-000018,
lo hacemos en los siguientes términos:
Por cuanto en fecha: 16 de diciembre del año 2106, El Tribunal Superior
Estadal de lo Contencioso Administrativo de la Circunscripción Judicial del Estado
Bolivariano de Mérida, emitió Sentencia y la misma fue objeto del ejercicio del
Recurso de apelación contra la misma por considerarla contraria a Derecho,
procedemos en esta actuación formal a esgrimir los elementos de hecho y
fundamentos de derecho así:
Vicios que se observan y alegan ante esta instancia Superior que adolece la
Sentencia impugnada:
El denominado VICIO DE INMOTIVACIÓN de la sentencia constituye un
defecto de forma del fallo, el cual produce o acarrea la nulidad de ésta por la carencia
absoluta o total de fundamentos sobre los cuales debe descansar dicha decisión.
El artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, en su ordinal 4º, sujeta al
sentenciador a la obligación de expresar en su fallo las razones de hecho y de derecho
en que fundamenta su dispositivo; lo contrario constituiría una imposibilidad para
establecer los hechos controvertidos y controlar así la correcta aplicación de la ley.
La doctrina ha señalado sobre la inmotivación, lo siguiente:
El vicio de la sentencia por falta de motivación sólo existe cuando
carece en absoluto de fundamentos, pues no debe confundirse la escasez
o exigüidad de la motivación con la falta absoluta de motivos, que es lo
que anula el fallo.” (Tratado de Derecho Procesal Civil Venezolano,
Arístides Rengel Romberg, página 317).
Abundando sobre este tema, esta Sala de Casación Social, en sentencia de
fecha 15 de marzo de 2000, en el asunto Ennio José Zapata contra Banco de
Venezuela, S.A.C.A., ha aseverado que:
“(...) la sentencia está inmotivada cuando el sentenciador incurre
en alguna de las siguientes hipótesis: a) Si no contiene materialmente
ningún razonamiento de hecho o de derecho en que pueda sustentarse el
dispositivo, lo cual es de improbable ocurrencia; b) Cuando las razones
expresadas por el sentenciador no tienen relación alguna con la
pretensión deducida o con las excepciones o defensas opuestas, en virtud
de lo cual, los motivos razonados, a causa de su manifiesta
incongruencia con los términos en que quedó establecida la litis, deben
ser tenidos como jurídicamente inexistentes; c) Los motivos son tan
vagos, generales, inocuos, ilógicos o absurdos que impiden conocer el
criterio jurídico que siguió el juez para dictar su decisión, y e) Cuando
el juez incurre en el denominado silencio de pruebas.
En el caso en estudio, Ciudadano Juez, la sentencia apelada, se encuentra
viciada por considerar la Juzgadora que el acto administrativo: decreto del Alcalde
estaba revestido de nulidad conforme a lo establecido en el artículo 19, numeral 4º de
la Ley Orgánica de procedimientos administrativos ya que el ciudadano alcalde no
tiene competencias para resolver la expropiación, apreciación totalmente equivocada
ya que el ciudadano alcalde si es competente para emitir decretos de conformidad con
lo dispuesto en el artículo 54 numeral tercero de la Ley Orgánica del Poder Público
Municipal vigente y el citado decreto no se refería en ningún momento a
procedimiento de expropiación por causa de utilidad pública y social, sino a un
Decreto de tierras ejidos, competencia del municipio de conformidad con lo dispuesto
en el Capítulo III, de los ejidos artículos 146, 147, 148, 149, 150 y 151, articulado a
al que la sentencia ni siquiera hace mención.
Así las cosas, se rechaza que el acto administrativo es decir el decreto del
alcalde es un desacierto normativo que se reviste de ilegalidad y que existió un
desconocimiento de los procedimientos adecuados para cumplir los fines del estado
ya que en ningún momento de realizo una expropiación por causa de utilidad pública
y social que lo pretende hacer ver la juzgadora, sino por el contrario el alcalde actuó
apegado a la Constitución y a la Ley quienes le otorgan la más amplias competencias
en materia de ejidos municipales.
Así mismo la Juzgadora señala que la parte Recurrente: la ASOCIACION
CIVIL DE PROPIETARIOS DE LAS RESIDENCIAS SAN CLEMENTE,
demostraron la propiedad como se evidencia en los documentos de propiedad del
parcelamiento. Afirmación esta en la que la Juzgadora se fundamenta en una errada
valoración de la prueba ya que por el contrario fueron anexados en el escrito de
Contestación copias certificadas de 05 documentos marcados con la Letra A, en los
cuales se dejaba constancia que dichos ciudadanos son propietarios única y
exclusivamente de los lotes de terreno y no de las áreas de equipamiento. áreas de
vialidad, áreas verdes, áreas deportivas y áreas de parque que corresponden al
Municipio de conformidad con lo establecido en el artículo 93 de la Ordenanza sobre
Arquitectura, Urbanismo y Construcciones Generales, Gaceta Municipal Nº 10, de
fecha 07 de Febrero del año 2012, el cual señala “toda persona natural o jurídica que
se proponga urbanizar o parcelar, debe fijar inicialmente un plazo máximo para la
construcción de los servicios públicos y para la entrega a la municipalidad de las
avenidas, calles, plazas, ramales de cloacas, instalaciones de alumbrado público y de
demás construcciones que por su origen, naturaleza y destino, no sean de propiedad
particular sino que correspondan al uso público, así como también los acueductos y
las fuentes que los alimentan, para que ellas los administre como BIENES DEL
MUNICIPIO SIN QUE TENGA QUE INDEMNIZAR NADA AL RESPECTO”,
También existe FALSO SUPUESTO DE HECHO Y VICIO EN EL
SILENCIO DE PRUEBA cuando en la sentencia se insiste que dicho terreno se
encuentre ubicado en la zona rural del Municipio Santos Marquina del estado
Bolivariano de Mérida como lo determina la juzgadora ya según se pudo evidenciar
de informe de inspección técnica de fecha 25 agosto de 2011 realizada por el
Ingeniero Marco A. Gutiérrez, adscrito a la Unidad Administrativa de Permisiones y
el Ingeniero Gerardo López de la Oficina de Equipamiento Ambiental de la Dirección
Estadal Ambiental Mérida, donde se señala “Coordenadas del terreno el terreno en
consulta se localiza en el espacio urbano referenciado con las coordenadas UTM
(datum WGS84): 273.524E, 955.894N. 273.554E, 955.864N, según programa
ARCGIS 9.2 (Shapefile de MERIDA/POU, se ubica como un espacio zonificado
como AREAS DE NUEVOS DESARROLLOS RESIDENCIALES (ND-2), informe
de inspección técnica que fueron anexados marcado con la letra G. Además
anexamos marcados con la letra H la Factibilidad de Uso de Terreno de fecha 05 de
marzo del año 2013, donde se señala que dicho terreno se encuentra dentro de la
poligonal Urbana del área metropolitana de Ejido- Mérida- Tabay con una
zonificación denominada AREAS NUEVOS DESARROLLOS RESIDENCIALES
(ND-2). Suscrito por el Ingeniero Forestal Andrés Eloy Márquez, Director
Ordenamiento del Territorio y Gestión Ambiental de la Alcaldía del Municipio
Santos Marquina del estado Bolivariano de Mérida, y constancia de zonificación y
variables ambientales de fecha 30 de julio del año 2012, donde se señala que el citado
terreno se encuentra dentro de la poligonal urbana del área metropolitana de Ejido-
Mérida-Tabay, plan actualmente aprobado según Gaceta Oficial 5303, Extraordinario
de fecha 01 de febrero del año 1999, debidamente suscritas por el Ingeniero Forestal
Andrés Eloy Márquez, Director Ordenamiento del Territorio y Gestión Ambiental de
la Alcaldía del Municipio Santos Marquina del estado Bolivariano de Mérida.
Al amparo del artículo 313 ordinal 1º del Código de Procedimiento Civil, se
delata la infracción por la recurrida del artículo 243 ordinal 5º del mismo Código, en
concordancia con los artículos 12, 13, 15, 17 y 244 eiusdem por padecer la recurrida
del VICIO DE INCONGRUENCIA, según el cual toda sentencia debe contener una
decisión expresa, positiva y precisa con arreglo a la pretensión deducida y a las
excepciones o defensas opuestas.
Como puede observarse, es evidente que la juzgadora le suple a la
Recurrente defensas para llegar a la contraria conclusión de que los
Recurrentes son propietarios de las áreas de equipamiento del presunto
Urbanismo. Lo cual conforma el vicio de incongruencia. La
incongruencia es un vicio de la sentencia que ocurre cuando en el fallo
no se obedece a la exigencia que sujeta al sentenciador a establecer una
completa correlación entre los elementos definidores del proceso. Dichos
elementos vienen dados por la pretensión, la contestación y la decisión.
En el caso sub iudice, se delató la presencia de este vicio de La
incongruencia negativa que se configura cuando no existe
pronunciamiento de la recurrida en relación con los alegatos de alguna
de las partes.
Ciudadano Juez, esgrimimos el referido Vicio de incongruencia cuando la
Juzgadora en la sentencia en su Dispositiva ordena: que se deba realizar la entrega
inmediata del terreno por parte del ciudadano alcalde a sus legítimos dueños cualidad
que nunca fue demostrada y mucho menos en el estado en que se encontraba antes de
la publicación del decreto ya que en el mencionado terreno se están construyendo 30
viviendas de interés social y ya le fue asignada por parte del Fondo Simón Bolívar
para la Reconstrucción S.A, dependiente del Ministerio del Poder Popular para el
Hábitat y Vivienda la cantidad de QUINCE MILLONES CINCUENTA Y CUATRO
MIL BOLIVARES (15.054.000.00. Bs) Según se evidencia en punto de cuenta Nº
013-03 CATEGORIA “D” recursos se fueron utilizados para la construcción de
estas TREINTA (30) viviendas para personas de bajos recursos de nuestro municipio
Todo ello dentro del marco de la Gran Misión Vivienda Venezuela. Además ya
la dirección de Vivienda del Municipio Santos Marquina invirtió la cantidad de
DOSCIENTOS CATORCE MIL TRESCIENTOS DOS BOLIVARES CON
CINCUENTA Y SIETE CENTIMOS (214.302.57) recursos utilizados para las
instalaciones de aguas negras del urbanismo.
Por lo anteriormente expuesto solicitamos de Usted, ciudadano Juez se revoque
la sentencia impugnada mediante este escrito por considerarla contraria a Derecho y
al interés colectivo y social de los habitantes del sector y ratificar la validez del acto
administrativo recurrido.
Es justicia a la fecha de su presentación.