LECTURA SELECCIONADA N° 8:
EL ARTÍCULO FIRMADO
Yanes, R. (2004): El artículo, un género entre la opinión y la actualidad. Revista Latina de Comunicación Social, 58,
La Laguna (Tenerife). Recuperado el 19 de marzo de 2015 de:
[Link]
Emy Armañanzas y Javier Díaz Noci distinguen entre columna y artículo, al definir a
la primera como un texto de opinión con periodicidad y ubicación fijas, mientras
que el artículo -que aquí denominamos artículo firmado-, es esporádico y está
escrito por un colaborador no habitual del periódico (1996: 85).
Gonzalo Martín Vivaldi ofrece una definición bastante completa: es un escrito, de
muy vario y amplio contenido, de muy diversa forma, en el que se interpreta,
valora o explica un hecho o una idea actuales, de especial trascendencia, según la
convicción personal del articulista que lo firma (1998: 176), y considera que no es
“literatura menor” ni “periodismo mayor”, sino, sencillamente, periodismo literario.
Teodoro León Gross define este género como un discurso dialéctico de carácter
persuasivo en el que su autor plantea una antítesis frente a la tesis que proporciona
la realidad, preferentemente sobre aquella parte que constituye la información de
actualidad (1996: 179). El artículo es un texto en el que se refleja la opinión
personal de quien lo firma sobre un hecho de actualidad, pero no parece necesario
que plantee una antítesis de la realidad. En su estilo de absoluta libertad insiste
Juan Gutiérrez Palacio, para quien el artículo no tiene limitaciones definidas, ya que
es el estilo personal del articulista el que le otorga identidad propia (1984: 202), y
Zinsser (López Pan, 1996: 126) afirma que cuando decimos que nos gusta el estilo
de un escritor, queremos decir que nos gusta su personalidad tal y como se refleja
en sus artículos.
Es un género con estilo libre, literario, creativo, y, por ello, ameno. El artículo
firmado es un subgénero periodístico que disfruta de absoluta libertad en los
asuntos de los que trata, en las ideas que se defienden, en el estilo con que se
expresa, y, por supuesto, en su estructura formal. Todos tienen un fin persuasivo
que persiguen con un lenguaje directo para crear una relación de intimidad con el
lector. No es el articulista quien elige a su lector, sino éste el que busca en las
páginas de los periódicos aquel autor que coincide con su forma de ver las cosas. A
partir de ese momento comienza la relación de confianza a través de cada escrito
con la proximidad de todo texto de opinión.
El articulista intenta convencer al lector con unos argumentos para que adopte una
determinada posición. Para Juan Gutiérrez Palacio, el artículo tiene las funciones de
informar, interpretar y entretener, pero también pretende convencer e incitar
(1984: 161), y el grado de convicción está relacionado con la credibilidad de la
persona que lo firma. Ana Francisca Aldunate y María José Lecaros afirman -de
acuerdo con Rafael Lapesa (1995: 194)-, que la fuerza de los artículos se basa en
el prestigio intelectual de sus autores, por lo que su influencia sobre la sociedad es
auténtica y crea un estado de opinión (1989: 43).
Sin noticia, el artículo no existe, pues se trata del comentario personal de un
acontecimiento reciente. Para Martínez Albertos, es un género periodístico para la
opinión, aunque de un tono menor que el editorial, el comentario y la crítica (1983:
383). Nace a partir del hecho noticioso, que es cuando el articulista valora la
trascendencia de éste y los elementos de interés informativo. Busca lo que hay
detrás de la noticia, y, más que tratar de un suceso, se estudian las causas y
consecuencias, su situación y su contexto. Sin embargo, la habilidad argumentativa
de un articulista hace que no necesariamente tenga que ser un suceso de
trascendencia o de interés público el origen de un artículo firmado. El prestigio y la
creatividad del autor pueden lograr que un asunto banal sea considerado por los
lectores un suceso importante (León Gross, 1996: 163).
Es un texto literario elaborado muchas veces por escritores que no han trabajado
en el periodismo. José María de Areilza (Miguel, Amando de, 1982: 36) nos ofrece
una definición bastante acertada, en la que, de forma literaria, menciona las
características fundamentales que a su juicio tiene este género periodístico:
“síntesis de lo temporal con lo permanente, maridaje del acontecimiento con un
contexto, simbiosis del pensamiento con el relato, contar la historia como una
noticia y hacer de la noticia una historia, mezclar la cultura con la observación
directa, la filosofía con el suceso, y la anécdota con la categoría”. Amando de
Miguel considera que la función informativa de este género, al que denomina
artículo de opinión, es un componente característico, y lo define como “la noticia
pasada por el pasapurés de una firma solitaria” (1982: 21).
Podemos terminar este apartado con una aproximación al concepto teórico de este
género periodístico: “El artículo firmado es una modalidad del artículo cuyo autor,
que no es un periodista integrante de la plantilla laboral del periódico, escribe de
forma esporádica y con absoluta libertad expresiva un texto sin ubicación ni
extensión fijas”.
Preguntas para enfocar tu lectura:
1. Establezca algunas diferencias entre columna y artículo.
2. ¿Por qué Martín Vivaldi considera al artículo como “periodismo literario”?
3. ¿En qué se basa la fuerza de persuasión de los artículos?
4. ¿Qué tratamiento le da el articulista a la noticia?
5. ¿Cuáles son las características principales del artículo?
6. ¿A qué conclusión arriba el autor respecto al artículo firmado?