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Lección 4

Este documento presenta una discusión sobre la naturaleza "glocal" de la misión de la iglesia. Explica que la iglesia debe cumplir su misión de una manera que sea sensible a lo local, pero con una visión global. Analiza varios pasajes bíblicos como Mateo 28: 19-20 y Marcos 16: 15-17 que muestran que aunque Jesús dio la Gran Comisión a una comunidad local, la intención era que llevaran el evangelio a todas las naciones y pueblos del mundo. Argumenta que para cumplir pl

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Lección 4

Este documento presenta una discusión sobre la naturaleza "glocal" de la misión de la iglesia. Explica que la iglesia debe cumplir su misión de una manera que sea sensible a lo local, pero con una visión global. Analiza varios pasajes bíblicos como Mateo 28: 19-20 y Marcos 16: 15-17 que muestran que aunque Jesús dio la Gran Comisión a una comunidad local, la intención era que llevaran el evangelio a todas las naciones y pueblos del mundo. Argumenta que para cumplir pl

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Lección 4 | El desafío Glocal de la

misión.
En este módulo estudiaremos el Desafío de la
Iglesia en el cumplimiento de la Misión de Dios, la
simultaneidad en el cumplimiento. 
Inicie con la lectura del artículo escrito por el
Misionero Rodolfo (Rudy) Girón. 
Adjunto en ésta ventana. 
-----------------------------------------------------------
¿QUÉ ES LA IGLESIA GLOCAL?

Por: Rodolfo J. Girón

Pastor en Estados Unidos.

Base bíblica: Mateo 28:19, Marcos 16:15-17, Lucas 24:44-49, Juan 20:21-23,
Hechos 1:8, Hechos 13:1-12, Éxodo 3:1-10, 4:1-3.
Idea principal: Para ser una iglesia glocal, la iglesia debe realizar su misión con
un corazón local y una visión global.
Objetivo del estudio: Desarrollar en los discípulos el compromiso de hacer de sus
iglesias entidades comprometidas con la Misión de Dios  (Lat. Missio Dei), 
expresada en las Escrituras,  siendo el elemento principal; la Gran Comisión, la
cual nos invita a servir localmente y visionar globalmente.
Introducción:
El fundador del metodismo y proponente de uno de nuestros fundamentos
teológicos más importantes, la teología de la santidad y la santificación, el teólogo
inglés Juan Wesley dijo en una ocasión: El mundo es mi parroquia. El reconocía
que su ministerio no se limitaba a su país, Inglaterra, sino que su misión se
extendía al mundo. De hecho, viajó repetidamente a América, en particular a
Estados Unidos. A lomo de caballo, recorrió muchos lugares compartiendo su
mensaje y su teología. Podemos decir que la visión de Wesley era Glocal.

Aunque es un ejemplo de un personaje no cristiano, no obstante muy respetado


por sus principios y su espiritualidad, el principal prócer de la independencia de la
India que hoy conocemos del imperio británico, Mahatma Gandhi, en una ocasión
declaró: “Para mis necesidades materiales mi aldea es mi mundo, pero para mis
necesidades espirituales el mundo entero es mi aldea”. Tal comprensión muestra
lo que significa vivir con un corazón local y una visión global. 
Como Iglesia, el texto bíblico nos muestra que nuestra misión no es solo alcanzar
nuestra propia aldea, pueblo, ciudad o metrópoli, nuestra misión tiene un alcance
mundial, global. A través del estudio de varios pasajes bíblicos, trataremos de
demostrar lo que la Biblia nos dice de la misión glocal de la Iglesia. Vayamos
entonces al texto bíblico.
Definiciones importantes:
A. Gran comisión: Se denomina así,  al mandato final del Cristo resucitado, el
cual fue su voluntad final, su testamento final entregado a sus discípulos. Está
registrado en cinco versiones diferentes, Mateo 28:19-20, Marcos 16:15-17, Juan
20:21-23 y dos versiones Lucanas en Lucas 24:44-49 y Hechos 1:8.
B. Missio Dei: Un término teológico latín que significa la Misión de Dios contenida
no solo en el Nuevo Testamento sino también en el Antiguo Testamento y que
centra el énfasis no en que es la misión de la iglesia sino la Misión de Dios.
Podemos resumir, entre muchos elementos de esta misión que la Iglesia tiene una
misión kerigmática, es decir de proclamación,  la cual se expresa especialmente
en la Gran Comisión ya definida arriba. Tiene además una misión didáctica, es
decir, una misión de enseñar y formar discípulos (Mateo 28:19-20). Tiene una
misión diaconal, es decir, una misión de servicio,  expresada especialmente en la
actitud de servicio y responsabilidad social de la Iglesia (Mateo 25). Tiene también
una misión de Koinonia, esta se expresa especialmente en que la iglesia es una
comunidad de amor, una comunidad alternativa en la cual los dones espirituales y
el fruto del Espíritu rige su convivencia y ministerio. La Iglesia tiene también una
misión profética, es decir, está llamada a proclamar la justicia Divina y denunciar
en nombre de Dios tanto el pecado individual como el pecado social e
institucional. Finalmente la iglesia tiene una misión sacerdotal, es decir, somos
una comunidad de intercesores por un mundo perdido y estamos llamados a ser
adoradores pues la meta final es que un día, toda la creación redimida adore al
Cordero que vive por los siglos de los siglos y al Dios y Padre Todopoderoso. 
C. Glocal: Es la combinación de Local + Global. La iglesia debe ser una
comunidad Glocal, es decir, con un corazón local y una visión y un alcance global.
D. Globalización: La globalización es el fenómenos del Siglo XX y que se
extendió más en el siglo XXI en virtud de las comunicaciones, la tecnología y la
informática, a través de las cuales, el mundo se ha convertido en una “Aldea
Global,” o para usar el término de Morgan Freeman “El mundo es plano.” No hay
suceso que ocurra hoy, que en menos de 24 horas esté difundido por todo el
mundo. La digitalización de la información y la creación de la llamada “Social
media,” o los medios sociales de comunicación, las distancias se han acortado y
hoy podemos conversar, discutir, jugar, etc., literalmente con personas de todo el
mundo. La globalización por supuesto tiene otros aspectos de carácter
económico, social, gubernamental y cultural que tienden a romper las barreras
geográficas y convertir al mundo en una Aldea Global.
LA GRAN COMISIÓN, UN MANDATO GLOBAL QUE FUE DADO A UNA
COMUNIDAD CULTURAL, POLÍTICA Y GEOGRÁFICAMENTE LOCAL.
De todas las expresiones de la Gran Comisión mencionadas arriba, nos interesa
analizar brevemente tres de ellas. 
A. La primera expresada en Mateo 28:19-20 que dice literalmente: “Por tanto,
id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre,
y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os
he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del
mundo. Amén.” En esta mención de la Gran Comisión hay muchos elementos a
resaltar, especialmente el tema del discipulado, la tarea fundamental de Iglesia.
No obstante; nos interesa mencionar que la tarea de formar discípulos fue
primeramente entregada a una comunidad de creyentes judíos galileos en su
mayoría. Era un grupo de gente bajo la dominación del imperio romano, con sus
libertades limitadas y en general, una comunidad, como lo revelan otros escritos
del Nuevo Testamento, de escasos recursos. Esto es muy importante mencionarlo
pues generalmente asociamos el cumplir nuestra misión glocal con el hecho de
tener estabilidad y abundancia de recursos materiales. Esta era una comunidad
de gente oprimida, de un estatus social de clase media baja y además, era una
comunidad que estaba apenas empezando y en pocos días, su fundador, sería
recibido arriba. Resulta por demás, muy significativo que ninguno de esos factores
resultaran limitantes para el Señor Jesús al entregarles la comisión de hacer
discípulos a todas las naciones.
Este último factor,  “a todas las naciones” necesita un análisis especial. La palabra
naciones aquí no significa delimitaciones geográficas, territoriales o geopolíticas
sino el término es originalmente un término griego ETNE de donde se origina la
palabra étnico. En otras palabras, el Señor les estaba diciendo “hagan discípulos
entre todos los grupos étnicos del mundo.” No vamos entrar en estadísticas pero
para tener una idea clara, explicamos el caso de nuestro país, Guatemala.
Aunque es pequeño en su delimitación geográfica, tenemos al menos 24 “etnias”
o “naciones” en nuestro país. En primer lugar, diríamos que hay una raza mestiza
que llamamos ladinos, pero además, existen 23 etnias más con cultura e idioma
diferente: Quichés, Tzutujiles, Mames, Canjobales, Chortíes, Kekchíes, etc. Cada
uno de estos grupos son “naciones”. 
Si lo vemos de esa manera, México no es un país, es un país de naciones, mucho
más numerosas que las de Guatemala. Si nos movemos a Sur América, Brasil es
un gran ejemplo en donde coexisten muchas naciones, es decir, están los
brasileños como les conocemos con muchas mezclas de descendencia
portuguesa/africana, pero también alemana, española, etc. Pero eso no es todo,
hay un gran número de tribus y grupos étnicos, es decir, naciones que forman el
mosaico llamado Brasil. Moviéndonos a uno de los ejemplos más conocido y
relevante, mencionamos a India con más de 3,000 naciones o grupos étnicos. Si
vamos a África, el mosaico es mucho más amplio. El punto es que la gran
comisión nunca fue dirigida solamente a los judíos de Galilea o de Judea, fue
dirigida a TODAS LAS NACIONES. Esta es la dimensión glocal de la Gran
Comisión, la cual fue dada también a nosotros. Reducir nuestra misión a nuestro
propio contexto,  es reducir nuestra misión y convertirnos en provincialistas o
localistas. Nuestro mandado es Glocal.

B. La segunda mención de la Gran Comisión en Marcos 16:15-17 “Y les dijo:


Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.  El que creyere y
fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas
señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios;
hablarán nuevas lenguas;” Esta versión marcana de la Gran Comisión tiene
muchos elementos que podríamos analizar, pero nos interesa fijarnos en la
dimensión global del mandato. Jesús está ordenando a su comunidad de
discípulos que ya describimos arriba, que tenían que “ir a todo el mundo” y
predicar el evangelio “a toda criatura.” No puede ser más claro que esto. Aunque
el mundo que hasta entonces conocían incluía Europa, Asia y África, el llamado
Nuevo Mundo, América, todavía no estaba en su entendimiento, Jesús sabía que
dicho evangelio llegaría a América. No obstante, el mandato fue claro, debían ir a
todo el mundo. Su visión y su misión tenía un alcance global. Este grupo de
galileos, llamados “hombres sin letras y del vulgo” (Hecho 4:13), en donde el
significado original de “vulgo” es “idiota,” resulta muy difícil creer que Jesús estaba
enviando a un grupo de “idiotas,” según las autoridades religiosas, predicar el
evangelio a todo el mundo.
Además, el mandato indicaba “a toda criatura.” Esto era claro, nadie estaba
excluido, ninguna raza, lengua o nación, en la Gran Comisión no hay excepción
basado en raza, lengua o nacionalidad. La iglesia verdadera de Jesucristo debe
saber que es su responsabilidad predicar el evangelio a toda criatura. Los
guatemaltecos no podemos aducir que por no saber o no conocer otro idioma u
otras culturas, no tenemos la responsabilidad. Es nuestra responsabilidad “ir por
todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura.” Entonces, nuestra
responsabilidad es predicarle a ladinos, quichés, tzutujiles, canjobales pero
también a chinos, japoneses, indios, pakistaníes, indonesios, etc., que profesen el
hinduismo, el budismo, el islam, o sean ateos, animistas, entre muchos más. No
hay excepción de personas, pues somos deudores a todos ellos, ya que la Gran
Comisión nos impele a eso (Romanos 1:14).
C. La tercera mención, y posiblemente, para nosotros como
pentecostales, la más significativa y demandante es Hechos 1:8 “Pero recibiréis
poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos
en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” (RV60),
“Pero, cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis
testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines
de la tierra.” (NVI). He citado las dos versiones más conocidas por razones muy
importantes que adelante veremos. Citando la versión NVI, la Gran Comisión se
presenta en forma muy clara el aspecto global de la misión de la Iglesia.
Lamentablemente por el uso que históricamente la versión Reina-Valera ha
tenido, nuestro entendimiento de la gran comisión de “ser testigos” se ha limitado.
En primer lugar, el Señor responde a las inquietudes escatológicas de sus
discípulos dándoles una exhortación y un mandato, parafraseando podríamos
decir, “dejen de preocuparse por las cosas futuras, el Padre tiene todo bajo su
control, ustedes recibirán poder para ser mis testigos” Esta versión de la Gran
Comisión tiene muchos aspectos dignos de estudio. Desde el punto de vista
neumatológico, es claro que el Señor está diciéndoles, el elemento necesario para
ser testigos es el poder que recibirán, pero a la vez, está implicando que el
propósito del poder no es hacerlos poderosos, sino hacerlos testigos, cuyo
significado original es “gr. marturos = mártires.” Recibirán poder para ser mis
mártires. Vaya desafío, nosotros generalmente vemos este pasaje como un
orgullo pentecostal en donde el que más poder tiene, más famoso se hará. Nada
más alejado de la verdad que el Señor les decía, el equipamiento de poder que
reciben será para que sean mejores mártires, mejores testigos. La implicación es
que recibimos poder para ser testigos y es un poder que viene a los que están
listos a ser testigos, de lo contrario el poder se convierte solamente en orgullo
denominacional o un distintivo doctrinal.
El siguiente elemento muy importante de este pasaje es la interpretación que
muchas veces hacemos del aparente orden que el Señor sugiere al mencionar
primero, que serían testigos en Jerusalén, luego en toda Judea, luego en Samaria
y finalmente hasta lo último de la tierra. Esta concepción de una secuencia ordinal
ha surgido de la lectura de nuestra amada versión Reina Valera 1960 a donde se
pierde un aspecto fundamental del entendimiento de esta versión de la Gran
Comisión. Para entenderlo usaremos dos gráficas que ilustran tal entendimiento:
En esta gráfica vemos como se le da un sentido ordinal a la Gran Comisión. Una
vez alcancemos Jerusalén, entonces iremos a Toda Judea y así sucesivamente.
Es un error verlo ordinalmente. El desarrollo del libro de los Hechos,  nos muestra
que el Señor dirigió a la iglesia a realizar dicha tarea en forma simultánea. Claro
que se originó en Jerusalén, pero cuando la iglesia había crecido en Jerusalén y
tenía más de ocho mil miembros, el Señor permite la persecución y la iglesia se
desparrama por toda el Asia Menor. 
Afortunadamente la Nueva Versión Internacional nos ha ayudado al introducir una
traducción variante que toma en cuenta la traducción de “seréis testigos en…”
Este “en” se puede traducir con la variante “tanto en cómo,” que es una mejor y
más adecuada traducción de la intención que el Señor tenía para Su Iglesia, es
decir, que la Iglesia tuviera una visión y una misión GLOCAL. El siguiente
diagrama nos ilustra lo que la Nueva Versión Internacional nos aclara:
Una iglesia Glocal es entonces aquella que puede ver su misión más allá de las
cuatro paredes de la Iglesia y que alcanza a su Jerusalén, es decir,  es relevante
en su aldea, pueblo, ciudad o metrópoli, no obstante; alcanza su país y todas las
naciones que la componen, además, se extiende a su continente o región y llega
hasta lo último de la tierra. Es una acción simultánea intencional. 
Una de las conclusiones que podemos deducir de estas tres menciones de la
Gran Comisión; la iglesia no tiene un programa misionero, si la iglesia no es
misionera, no debe llamarse Iglesia. La visión y la misión de la Iglesia debe ser
glocal, reducirla a nivel local es provincialismo.
PARA SER UNA IGLESIA GLOCAL NUESTRA VISIÓN DEBE ESTAR
FUNDADA EN DIOS Y EN SU PODER: SIN VISIÓN EL PUEBLO PERECE.
A. Definiendo la Visión.
Generalmente se define visión como: La capacidad de un líder de mirar más allá
del presente y predecir con bastante acierto en donde la persona o entidad quiere
estar. Es decir, es una representación ideal de lo que la persona o entidad quiere
ser en un futuro. Este concepto obviamente es administrativo y es muy útil en
términos de guiar a una entidad, una iglesia o cualquier esfuerzo humano. Sin una
visión clara del futuro la tendencia es a desaparecer.

Bíblicamente entendemos que sin visión el pueblo se extravía (Proverbios 29:18).


Una iglesia sin visión va a la deriva. En este contexto bíblico la definición de visión
es más complicada. Por un lado, tiene que ver con la revelación de Dios de sí
mismo a los seres humanos. Estos, entendiendo dicha revelación, pueden tener
una visión clara de quien es Dios. Por otro lado, este entendimiento de quien es
Dios les da a los seres humanos la capacidad de ver hacia el futuro con fe.

B. El concepto bíblico de visión.


Uno de los mejores pasajes que ilustran este concepto lo encontramos en el
pasaje de Éxodo 3, cuando Moisés es llamado a servir a Dios. El pasaje menciona
que mientras Moisés apacentaba las ovejas de su suegro Jetro, el Ángel de
Jehová se le apareció en una llama de fuego. Moisés dijo “Iré yo ahora y veré esta
grande visión, por qué causa la zarza no se quema” El termino es usado
claramente en el sentido de algo que él consideraba inusual. Lo que sigue es lo
que nos ayuda a entender mejor el concepto de visión como una revelación
Divina.

Cuando Moisés se acerca para ver, Jehová le habla y le dice: “No te acerques;
quita el calzado de tus pies porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.” 

1. El primer elemento que Moisés entiende de la visión es en cuanto a la


naturaleza de Dios. El que estaba hablando con él era Santo y demandaba
santidad de aquellos que se acercan a Él. La señal visible de ese respeto a la
santidad de Dios era quitar el calzado de los pies.
2. Luego Dios se revela a Moisés como un Dios de vivos y no de muertos. Al
identificarse con Moisés le dice: “Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham,
Dios de Isaac, y Dios de Jacob.” Era obvio que Moisés se enfrentaba a la
presencia del Dios de Israel del cual él había oído a través de su madre y la
tradición oral de su pueblo hebreo. Ahora él empezaba a entender al Dios
Todopoderoso de Israel.
3. Dios se revela a Moisés como un Dios que toma acción en favor de su
pueblo. Le dice claramente: ¨Bien he visto la aflicción de mi pueblo..., y he oído
su clamor...; pues he conocido... y he descendido para librarlos..., y sacarlos.... El
clamor, pues,... ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que
los egipcios los oprimen.” Dios es un Dios vivo que tenía cuidado de su pueblo,
escuchaba su clamor y estaba listo para tomar acción.
Tener entonces visión no es asunto de mi capacidad, aunque tiene mucho que ver
con eso, pero es más la posibilidad de ver a Dios accionando de acuerdo a su
plan y soberana voluntad.
Visión, en resumen, es la capacidad del ser humano de captar, creer y accionar
sobre la revelación que Dios hace de sí mismo, ahora, a través de su Palabra y a
través de su manifestación por medio del Espíritu Santo. 
C. Definiendo la misión.
Entendemos por misión a aquella tarea que desarrolla la visión, la implementa. La
misión hace real la visión y es fiel a la misma.

La visión siempre antecede a la misión. Sin una visión clara no podemos cumplir
la misión pues ésta se fundamenta en la visión. Sin visión no hay misión, o mejor
dicho no se puede cumplir la misión. Generalmente en una empresa la misión
expresa una sumatoria de la visión y los valores que esta empresa quiere brindare
a su clientela. Hoy es algo muy importante.

En el contexto bíblico, de nuevo el pasaje de Éxodo 3:1-10, nos sirve de un claro


marco para entender dicha relación.

1. Dios se manifiesta, se revela a Moisés y le deja saber quién es Él. El Gran YO


SOY, se da a conocer y eso permite a Moisés entender que él está en relación
con alguien por encima de él, es el DIOS DE SUS PADRES, el Dios que está vivo,
el Dios que mira, el Dios que oye, el Dios que conoce y comprende, el Dios que
está atento, el Dios que no olvida, el Dios que desciende y el Dios que toma
acción.

2. Esto es sumamente importante pues Moisés basará su misión en esta


visión. Era imprescindible para él. La misión es dada por Dios en Éxodo 3:10:
Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi
pueblo, los hijos de Israel. 
3. Es una misión puntual, clara y desafiante. De hecho, es una misión
imposible. Enfrentarse a los faraones que gobernaban Egipto en ese tiempo (El
éxodo se llevó a cabo en la primavera de 1446 a. de J.C. Dicc. Bib. M. Hispano.).
Era como enfrentarse al país más poderoso de la tierra, que en nuestros días es
los EE. UU. 
4. La misión es tal,  que si Dios no interviene, es imposible. Es ahí donde la
visión toma relevancia. Entender al Dios que nos comisiona es fundamental para
poder realizar la misión.
5. Ante tal misión el ser humano se siente incapaz. Moisés declara a Dios su
incapacidad y es reafirmado por Dios que no es una misión que dependa de él,
sino del GRAN YO SOY. No obstante, en la misión, los recursos que Dios da al
ser humano, serán vitales para la realización de dicha misión.
6. Dios prepara a aquellos que cumplirán su misión. El nunca esperará nada
de nadie a quien él no haya capacitado. Dios usa a Moisés pues él ha invertido en
Moisés 80 años de preparación. Moisés gasto 40 años preparándose en Egipto y
40 años en el desierto.
7. Dios usa lo que nosotros tenemos y lo que somos. En Éxodo 4, 
aprendemos como Dios enseña a Moisés a confiar en Dios y en sí mismo. Los
temores de Moisés: “no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha
aparecido Jehová.” Dios le responde: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? No se
trata de tener grandes o muchos recursos. Se trata de ser diligentes en
prepararnos y poner en las manos de él “lo que tenemos a mano”. La obra la hace
Él. 
8. Cuando uno está dispuesto a ubicarse en el centro de la voluntad de Dios,
nada es imposible para Él. Por muy imposible que parezca la visión y que
nosotros no tenemos lo que se requiere, es ahí que empieza nuestra victoria, pues
la misión es realizada en el Poder del Dios que se revela a nosotros como un Dios
Santo y que demanda santidad, un Dios que conoce nuestras realidades y las
realidades del mundo perdido y está listo, por su Espíritu a caminar con nosotros
en la misión, así como caminó con su pueblo a través de la nube (la Shekina) de
Dios, el tabernáculo y el arca que son hoy la presencia real del Espíritu prometido
reiteradamente en la Gran Comisión: “He aquí yo estoy con vosotros…,” “…estas
señales seguirán a los que creen…,” “ recibiréis poder…,” “soplando les dijo,
recibid el Espíritu…” En todas estas instancias es obvio que cuando la iglesia está
dispuesta a cumplir la Gran Comisión y convertirse en una iglesia glocal, el poder
del Espíritu Santo estará por seguro con su iglesia.    
LA IGLESIA DE ANTIOQUÍA, UNA IGLESIA CON VISIÓN Y MISIÓN GLOCAL.
HECHOS 13.
Uno de los mejores modelos neotestamentarios de una iglesia verdaderamente
Glocal es la Iglesia de Antioquía. Veamos la descripción de esta iglesia según
Hechos 11 y 13.
A. Era una iglesia fundada como fruto de la acción misionera de los
primeros creyentes que salieron de Jerusalén, judíos helénicos que dejaron de
hablar solo a los judíos y empezaron a compartir el evangelio con los gentiles y
surge un gran avivamiento y se funda la iglesia de Antioquía. Hechos 11:19-22,25
19 Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que
hubo con motivo de Esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no
hablando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos. 20 Pero había entre ellos unos
varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía,
hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús.
B. Una iglesia que sabía dar lo mejor para misiones. Una vez la iglesia se
había establecido y prosperaba, el Espíritu Santo les desafía a entregar dos de
sus mejores líderes. De hecho, Bernabé y Saulo (Pablo) eran en alguna medida
pastor y maestro, al lado de los otros líderes mencionados. No obstante, cuando
la iglesia es desafiada a dar lo mejor de sus líderes, ellos obedientemente les
impusieron las manos y empezaron lo que sería la primera empresa misionera
para alcanzar a los gentiles. Fue el fruto de una iglesia obediente al Espíritu y con
una mentalidad Glocal: Hechos 13:1-3. 1 Había entonces en la iglesia que estaba
en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Níger, Lucio
de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. 
2 Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a
Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. 3 Entonces, habiendo
ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.
Una iglesia Glocal es la que reconoce que su existencia es fruto del trabajo de
otros que estuvieron dispuestos a dar lo mejor para que un día el evangelio fuera
predicado y surgiera como fruto, una iglesia. La visión glocal debe ser fruto de la
gratitud por haber recibido lo que hemos recibido. Eso quita de nuestra
perspectiva el eclesiocentrismo y se puede concebir una iglesia con mentalidad
del Reino, una iglesia que está dispuesta a dar los mejores para que el propósito
divino sea realizado.
PREGUNTAS DE REFLEXIÓN:
1. ¿En qué medida está nuestra iglesia cumpliendo el mandato del Señor de ser
una iglesia con una visión y una misión Glocal?

2. ¿Cuál es la motivación bíblica para ser una iglesia Glocal?


3. ¿Esta nuestra visión realmente fundada en la revelación divina y en qué medida
nuestra misión se fundamenta en esa visión?

APLICACIÓN:
1. Cambiar nuestra concepción localista de iglesia requiere un verdadero cambio
de mentalidad. Esto no ocurre fácilmente, es un proceso y la mejor manera de
lograrlo es a través de un proceso de intercesión y re lectura de la Biblia. Busque
a un grupo afín de su iglesia y dedique al menos una vez a la semana una hora
específica para orar por las naciones no alcanzadas y los que están perdidos.

2. Enfoque el tema de misiones no como un programa sino como algo inherente a


la Iglesia, algo que es parte de su vida y su razón de ser. No tenga un comité de
misiones, haga misiones parte del ministerio de la Iglesia. Algo tan integrado como
las sociedades de la iglesia o los ministerios de alabanza, educación, etc.

3. Un misionólogo decía que la comprensión induce a la compasión. La iglesia no


cambiará su enfoque local si ignora la necesidad, así que la información y la
reflexión bíblica, yendo de la mano, permitirán a la iglesia comprender la realidad
del mundo hoy y se buscarán maneras prácticas de llevar adelante la visión y
misión glocal de la iglesia.

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