INTEGRANTES:
ANGEE ARGUELLO MORENO
SOFIA SUAREZ HEREDIA
LA GLOBALIZACIÓN Y SU IMPACTO EN EL COMERCIO MUNDIAL.
1. ¿Qué se entiende por globalización?
2. Transito del comercio internacional al comercio global.
3. Competitividad internacional.
4. Globalización de los mercados financieros.
5. Principales bloques económicos.
6. Normatividad.
7. Estadísticas.
DESARROLLO
1. La globalización es un proceso histórico de integración mundial en los ámbitos económico,
político, tecnológico, social y cultural, que ha convertido al mundo en un lugar cada vez más
interconectado. En ese sentido, se dice que este proceso ha hecho del mundo una aldea
global.
La disolución progresiva de las fronteras económicas y comunicacionales ha generado una
expansión capitalista. Esta, a su vez, ha posibilitado inversiones y transacciones financieras
globales orientadas a mercados distantes o emergentes, en términos que antiguamente
resultaban muy difíciles, altamente costosos o inviables.
El proceso de globalización ha modificado la forma en que interactúan los países y los
sujetos. Ha generado gran impacto en aspectos económicos (mercado laboral, comercio
internacional), políticos (instauración de sistemas democráticos, respeto de los derechos
humanos), así como un mayor acceso a la educación y a la tecnología, entre otros.
Las más importantes características de la globalización son las siguientes:
Es un fenómeno planetario, es decir, se manifiesta en todo el mundo;
es universal, pues abarca todos los aspectos de la vida humana y social;
es desigual y asimétrica, ya que repercute de formas muy diferentes según el nivel de
desarrollo de cada país y su cuota de participación en el poder mundial;
es impredecible, es decir, sus resultados no pueden ser anticipados;
depende de la conectividad y de las telecomunicaciones;
supone la reorganización espacial de la producción;
globaliza las mercancías y favorece la uniformidad del consumo;
conforma un modelo financiero mundial
2. El paso del comercio internacional al comercio global ha sido uno de los acontecimientos
más trascendentales en el ámbito económico en los últimos años, lo mismo que ocurrió
cuando se pasó de la autarquía al comercio internacional.
El comercio internacional se inició con el tráfico de especies, oro, plata y piedras preciosas,
desde que existe el transporte y los mercaderes, pero fue con la revolución industrial (que
trajo el motor a vapor, los medios de transporte y de producción masivas), que logró una
escala continental e intercontinental. Con ello, se transformaron las estructuras, los sistemas
y las formas de producción en cada país y en cada área económica existente en el mundo.
Cambió no sólo el ámbito económico sino también el ámbito político, social y cultural de los
pueblos.
Con el comercio internacional nacieron los mercados internacionales y la interdependencia
entre los países, tanto en sus formas de producción como en la asignación de recursos (que
y cuanto producir de cada bien), cada país se especializa en aquellas actividades en las que
tiene ventajas comparativas. Es este principio el que rige el ámbito económico en el mundo
y en función del cual se crean las Teorías de Comercio Internacional, sobre cuyas bases se
estructuran las Políticas de Comercio Internacional
En el comercio internacional se produjo un cambio notable, la producción en línea trajo
consigo las economías de escala, donde un número muy reducido de plantas podían
abastecer el consumo en todo el mundo. Para ello, fue necesario armar sistemas de
comercialización donde la producción de equipos, productos y repuestos, se hacían en el
origen y se transportaban a los destinos, lugar en que se hacía la mantención y la
reparación. Con ello, las necesidades de transporte se multiplicaron.
Estos sistemas de comercialización, compuestos de redes de distribuidores, (proveedores
de combustibles, vendedores de repuestos, talleres de mantención y reparación, etc.),
masificaron los mercados y desterraron para siempre el autoconsumo y la producción
artesanal. La división del trabajo pasó a ser el concepto universal de como producir y hacer
las cosas.
En los mercados, los norteamericanos impusieron la competencia donde los conceptos de
precios y costos fueron el dogma. Con plantas cada vez más grandes aparecieron las
empresas multinacionales que amenazaron con capitalizar la producción y el comercio
mundial. Ante esto nació el proteccionismo, la ingerencia de los Estados en la actividad
económica y los grandes bloques políticos que separaron al mundo occidental del mundo
socialista y, entre ellos, el tercer mundo.
Sin embargo, el comercio internacional nunca dejó de crecer, interrumpido básicamente por
la 1a. y 2a. guerras mundiales, creció sin precedentes a partir de los años cincuenta en el
mundo occidental (y probablemente al interior del bloque de países socialistas),
especialmente entre Norteamérica y Europa. En esta etapa se incorporaron Japón y los
NIE's (Taiwán, Corea del Sur, Singapur y Hong Kong), en el Asia, y Brasil en Latinoamérica.
El resto de Latinoamérica se encierra en sus políticas de industrialización mediante la
sustitución de importaciones, basando sus exportaciones en uno o dos grandes
"commodities".
3. En un mundo que tiende a la globalización, cada empresa y actividad económica debe
competir con sus similares ubicadas en cualquier lugar del mundo. Para sobrevivir, deben
transformar las ventajas comparativas en ventajas competitivas.
Por ello, los países que se abren al comercio exterior deben diseñar una serie de medidas
macroeconómicas que permitan a las empresas privadas desarrollar ventajas competitivas
sin restricciones. Luego, la apertura siempre viene acompañada de desregulación de los
mercados, entre ellos: el de los factores productivos (laboral y de capitales), de productos
(materias primas, productos intermedios y finales) y servicios (incluyendo los de
comunicaciones y de transporte). Así como también, de programas de privatización de las
empresas públicas (incluyendo los servicios básicos), algunos servicios públicos (salud,
educación, aduana, etc.) y, en muchos casos, la infraestructura o al menos su operación.
Las ventajas competitivas son pasajeras, van cambiando en la medida que los competidores
cambian sus estrategias, los países sus regulaciones y los bloques su organización interna.
Los países industrializados tienen que diversificarse internacionalmente en la producción
para mantener su competitividad, ampliando también el rango de productos y procesos a
fabricar internacionalmente.
Esta globalización de la producción viene acompañada de flujos de capital, de inversión
directa en los países de reciente desarrollo, y de internacionalización de las grandes
empresas (en los mercados financieros internacionales) en los países de mayor desarrollo.
Para los primeros, significa consolidar su apertura, equilibrar sus sistemas económicos,
privatizar sus empresas públicas productivas y de servicios, mejorar su infraestructura,
reformar sus sistemas laborales, etc. Para los segundos, consolidar sus equilibrios
macroeconómicos, internacionalizar sus mercados financieros, ampliar y mejorar su
infraestructura y todos los elementos que signifiquen mejorar su competitividad.
4. Un aumento explosivo en la movilidad del factor capital, en los 80, ha conducido a mercados
totalmente relacionados a nivel mundial, para los países que han optado por abrirse a los
mercados externos. La globalización en los 90, incluirá nuevos países, mercados e
instrumentos financieros.
La globalización se ha precipitado con la desregulación de los mercados financieros, la
diversificación global de las carteras de colocaciones y la tecnología de las comunicaciones,
que permitió perfeccionar los flujos de información. Cada uno de estos factores ha
conducido a que los grandes mercados, donde la oferta de ahorros es de dimensiones
colosales, como en EE.UU, Europa, Japón, Taiwán, etc., puedan colocar sus fondos en
cualquier mercado abierto en el mundo, que ofrezca una mayor rentabilidad.
Hasta los años 80, los países con altas tasas de ahorro presentaban fuertes ventajas
comparativas para la inversión local, al ofrecer bajas tasas de interés, posibilitando su rápido
desarrollo. Países como Japón, Corea, Taiwán, etc. pudieron gozar por mucho años de esta
tremenda ventaja en relación a occidente. Relaciones de 1: 2 entre las tasas de interés de
largo plazo (Bonos de Gobierno), entre los mercados de EE.UU. y Japón, perduraron por
mucho tiempo, pero actualmente han convergido al mismo valor en ambos países y también
en Europa.
Luego, el costo de los créditos dependerá de la empresa y del lugar de la inversión. Las
empresas reconocidas que ofrecen mayor seguridad podrán obtener créditos a costos más
bajos. Los países que tengan un menor riesgo podrán ofrecer mayores atractivos para atraer
las inversiones, mejorando su competitividad.
La competencia por la disponibilidad de fondos va a ser cada día más intensa. Entre los
principales demandantes se encuentran: los gobiernos de los países desarrollados (para
cubrir déficit), los países de la Ex-Unión Soviética, los países emergentes de Asia y de
Latinoamérica. Luego, la competitividad país pasa por ofrecer muy buenas condiciones
(rentabilidad) y seguridad. Especialmente importante porque en el mundo moderno la
mayoría de los fondos se canalizan a través de inversión directa (bonos, acciones, joint
venture), es decir, participación en la propiedad
5. Principales bloques :
En general el mundo se clasifica en países desarrollados o industrializados, en desarrollo y
sub-desarrollados. Los primeros constituyen los principales mercados, pero los segundos
observan las tasas de crecimiento más rápidas. Sin embargo, esta clasificación no sirve
para entender el comercio y el transporte. Para ello, es importante identificar las principales
áreas y bloques económicos y las principales rutas o tráficos internacionales.
· Norte América
Comprende a EE.UU. y Canadá, siendo el primero el mercado individual más grande. Esta
área de mercado, se está integrando mediante un acuerdo de libre comercio, el TLCNA, que
actualmente incluye también a México. Sin considerar a este último, la población alcanza a
280 millones y el PGB a US$6100 billones.
El TLCNA tendrá la propiedad de desviar comercio internacional a comercio intraregional.
EE.UU. como país individual compra el 16% de las exportaciones del resto del mundo, 50%
de las exportaciones de Latinoamérica, 30% de las de Japón y 75% de las de Canadá.
· Asia
Es la tercera área comercial en el mundo, con una población de 2.912 millones y un PGB de
US$5200 billones, probablemente será la l a después del año 2000.
El comercio exterior, intra-asia se espera crezca más rápidamente, de US$600 millones, se
espera que llegue cerca de los US$2,0 mil millones en el año 2000.
Esta área económica cuenta con varias áreas geográficas que son focos de alto desarrollo,
entre estos se cuentan:
· Los NIE (Taiwan, Corea, Singapur y Hong Kong), con una población de sólo 72 millones,
tiene un PGB de US$566 billones.
· Japón, por si mismo una de las áreas económicas más importantes en el mundo, tiene una
población de 124 millones y un PGB de US$3.362 billones.
· Asia sureste, países comprendidos en la Asociación de las Naciones del Sureste Asiático
(ASEAN). Malasia, Indonesia, Filipinas, Tailandia, Brunei y excluyendo Singapur, cuentan
con una población de 320 millones de habitantes y un PGB de US$302 billones.
· India se ha abierto al comercio exterior recientemente.
· Australia y Nueva Zelandia recientemente concretaron un acuerdo de libre comercio que
abrir completamente las fronteras entre ambos países.
Además, existen focos geográficos de alto crecimiento económico e industrial, con fuertes
nexos económicos y de comercio, debido a mercados étnicamente similares, se concentran
en:
· El triángulo del crecimiento: Singapur - Malasia - Indonesia.
· Sur de China (Provincias de Guandong y Fujian) Hong-Kong - Taiwán.
· Europa Oriental
Esta extensa región geográfica comprende a los países de europa oriental y a los de las ex-
Unión Soviética. Cuenta con una población de millones de habitantes y un PGB de US$1,9
mil billones. Cada país se encuentra en etapas diferentes de avances hacia una economía
de mercado, pero todos tienen problemas de distinto orden de importancia por lo que su
desarrollo económico y el dinamismo de su comercio exterior todavía tendrá que esperar.
En la mayoría, los derechos de propiedad, los sistemas administrativos y el proceso legal
aún no configuran un todo coherente que pueda permitir atraer inversiones extranjeras, las
que son necesarias para sustentar las privatizaciones de antiguas empresas públicas y crear
nuevos negocios. Problemas de mayor importancia constituyen el estado crítico de la
infraestructura de transporte, comunicaciones, etc. Además, a pesar que la mano de obra es
altamente educada y presenta bajos salarios, también presenta problemas endémicos de
baja productividad.
· Latinoamérica
Una región extensa pero económicamente pequeña, con poco más de 400 millones de
habitantes y un PGB de 1,2 mil billones aproximadamente. En los últimos años, presenta
una tasa de crecimiento alta y un gran dinamismo, debido a que la mayoría de los países
han reestructurado sus sistemas económicos, abriendo sus mercados a la competencia
externa.
Existen cuatro bloques de países en latinoamérica: el MERCOSUR, el Mercado Andino, el
Mercado Común Centroamericano (MCCA) y la Comunidad de Países del Caribe
(CARICOM).
· El Mercosur, compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, cuenta con una
población de 195 millones de habitantes y un PGB de US$492 mil millones.
· El Mercado Andino, compuesto por Bolivia, Ecuador, Colombia, Perú y Venezuela, cuenta
con una población de 94,7 millones de habitantes y un PGB de US$178,5 mil millones.
· El Mercado Común Centro Americano, (MCCA) esta compuesto por El Salvador,
Honduras, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, cuenta con una población de 30
millones y un PGB de US$32,4 billones.
· El CARICOM, está compuesto por doce pequeños estados que incluyen a: Barbados,
Jamaica, Guyana y Trinidad Tobago, entre los más desarrollados y a Belice, Antigua-
Berbuda, Domínica, Grenada, Monserrat, San Cristobal-Nieves, Santa Lucía y San Vicente-
Las Granadinas, entre los de menos desarrollo. Cuenta con una población de 5 millones de
habitantes y un PGB de US$11,2 mil millones.
· MERCOSUR
El Mercado Común del Sur (MERCOSUR), compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay y
Uruguay, fue constituido en Marzo de 1991 (Tratado de Asunción) con el objetivo de llegar a
un Mercado Común el 1° de Enero de 1995. Esto significa liberar el flujo de bienes, servicios
y factores, al interior de la región, además, adoptar una política comercial común en relación
a terceros países.
El MERCOSUR, como bloque, cuenta con una población de 195 millones de habitantes y un
PGB de US$492 billones (miles de millones), es decir, unos US$2.500 per cápita. El
comercio exterior alcanza a unos US$90 billones (ver Cuadro No 2.1).
El tratado de Asunción comprende una serie de instrumentos (art.5): Programa de
Liberalización Comercial, Coordinación de las Políticas Macroeconómicas. Eliminación de
Restricciones no Arancelarias, definición del Arancel Externo Común y la adopción de
Acuerdos Sectoriales. Sin embargo, el único compromiso con cronogramas establecido fue
el Programa de Liberalización Comercial. Este programa se ha venido cumpliendo
estrictamente, tanto en relación a las reducciones arancelarias como a las listas de
excepción.
En el MERCOSUR ha habido un compromiso de los gobiernos y el sector privado con la
integración. El comercio entre los países miembros, que ya había venido aumentando en
base a acuerdos bilaterales anteriores, tuvo un crecimiento de 40% entre 1991 y 92. Si bien
este aumento favoreció al Brasil, que aumentó sus exportaciones en un 79% dentro del
MERCOSUR, están dadas las bases para un comercio intraregional más estable y
equilibrado. (Ver Cuadro No 2.2).
Las empresas más grandes en la región han cambiado sus estrategias de locales a
regionales y, las medianas y pequeñas, de locales a internacionales (cuando no habían
salido al exterior). El avance de los acuerdos sectoriales en algunas industrias se ha
adelantado a los acuerdos a nivel de gobierno y están empujando la integración. En otras
áreas más sensibles, estos acuerdos han ido más lentos e incluso hay solicitudes de un
ritmo menos acelerado en la integración para poder ajustarse.
En el sector agrícola, las industrias lácteas, cerveceras, carne, arroz, etc., están cambiando
la organización al interior de la región, llevando la competencia de nivel local a regional. En
cada una de ella las formas han sido diferentes, en la industria láctea y cervecera juegan un
rol importante las empresas trasnacionales (ya sea por su cuenta o en asociación con la
industria local), compiten entre ellas y con las empresas locales, en cambio, en la industria
de las carnes blancas y el arroz la competencia es entre empresas regionales.
En el sector metalmecánico la industria automotriz traspasó definitivamente las fronteras, las
empresas establecidas están relocalizando sus instalaciones para fabricar componentes y
ensamblar vehículos para el mercado local y exportar fuera de la región. Autolatina y GMC,
las más grandes, están liderando estos avances. Además, nuevas empresas han sido
atraídas a la región, entre ellas Toyota, que anunció la instalación de una planta para
producir camionetas y camiones livianos en Argentina.
En el sector forestal y sus derivados, las empresas regionales y de fuera (chilenas,
españolas, etc.) están invirtiendo importantes montos para producir para el mercado regional
y exportar.
Sin lugar a dudas, en todas las actividades económicas se nota la influencia de la apertura
al comercio exterior y de la integración. Argentina ha sido el país más favorecido con la
inversión regional y de fuera de la región. De los US$3.070 mil millones exportados por
Brasil, en 1992, más del 60% correspondió a bienes de capital y de ellos, una proporción
importante se estima fue en inversión directa de empresas brasileñas en este país. Además,
varias grandes empresas iniciaron las exportaciones al mercado argentino de productos
finales, para abrir mercados y poder instalarse con posterioridad, entre ellas, empresas
cerveceras, de alimentos (carnes blancas), etc.
Una encuesta realizada en los primeros meses de 1993 reveló la creación de más de 100
convenios de inversión conjunta, amparados en las disposiciones jurídicas del MERCOSUR.
· El Grupo Andino
El Pacto Andino nació en 1969, con la suscripción del Acuerdo de Cartagena, entre los
países de Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú. En 1973 se incorporó Venezuela y en
1976 se retiró Chile.
Este pacto fue un acuerdo a nivel de gobiernos, por lo que definitivamente no podía
funcionar sin la participación directa de los actores. Por ello, los acuerdo más importantes de
desgravación para el comercio recíproco, se postergaron, así como también los de
aranceles externos comunes (sólo se concretaron los de los sectores metalmecánico,
siderurgia y petroquímico). Por el contrario, fueron aprobados los acuerdos sobre limitación
a la inversió externa, que fueron tan importantes en el desarrollo de Brasil y los NIE, por
ejemplo. Sin embargo, se avanzó en la creación de una institucionalidad subregional
(Parlamento Andino, Tribunal de Justicia Andino) y de mecanismos monetarios y financieros
(Fondo Andino de Reservas y Corporación Andina de Fomento).
A partir de 1989, con la declaración conjunta de Caracas se inició una nueva etapa que le
dio impulso a la integración. Pero es en la Cumbre de Galápagos (18 de Abril de 1989), con
la aprobación del Diseño Estratégico para la Orientación del Grupo Andino, que se dio el
paso definitivo. En esta oportunidad se reconoció en sus objetivos la necesidad de
compatibilizar la integración con la apertura externa, con lo que finalmente se reconocía el
hecho que no más del 4% de las exportaciones de los países integrantes y poco más del 5%
de las importaciones, correspondía al comercio intraregional (después de 20 años de Pacto
Andino).
En 1992, Colombia y Venezuela implementaron un acuerdo reciente (Acta de Barahona) y
liberaron de toda traba al comercio recíproco, poniendo en vigor un arancel externo común.
El presidente Sixto Duran, de Ecuador, cuando recién ascendió al poder propició una Zona
de Libre Comercio y Unión Aduanera con Colombia y negoció con Venezuela y Bolivia un
arancel externo común, con lo que permitió integrar a este país al acuerdo. Lo mismo hizo
Perú, negociando bilateralmente con cada uno de los miembros del grupo. El Arancel
Externo Común fue aprobado en Marzo de 1993.
El comercio intraregional del Grupo Andino creció sustancialmente en estos tres años de
decidida integración (1991 a 1993). Entre 1991 y 92, el comercio global creció en 20%,
aumentando de 6,1% a 7,7% la participación en relación al total del comercio exterior de los
países de la región (comparado en 4,8% en 1988). Entre los principales actores, entre
Colombia y Venezuela, duplicarion su comercio, por ejemplo, en 1987 fue de US$380
millones y en 1992 de US$1.029 millones (ver Cuadro No 2.3).
En materias relacionadas con el transporte, también se ha avanzado en forma significativa.
En el Diseño Estratégico (de 1989) se incluyeron las principales metas. En la Decisión 271,
de octubre de 1990, se entregaron las instrucciones para disponer de un sistema andino de
carreteras y de su operación. En la Decisión 257, se prescribe que "se puede transportar
libremente en la subregión productos para exportación e importación bajo la responsabilidad
de cualquier empresa autorizada, que cuente con vehículos autorizados y utilice la
documentación uniforme establecida" (INTAL, 1993).
El transporte marítimo y los puertos fueron una preocupación desde el inicio e incluidos en
las Decisiones 289 (1989) y 314 (1990). Por medio de la primera, los cinco países acordaron
eliminar la reserva de carga para los países de la región y, en la segunda, se hizo extensivo
a terceros países, sustituyéndose por el principio de reciprocidad. Esta apertura culminó el
31 de Diciembre de 1992.
· El Mercado Común Centro Americano (MCCA)
El MCCA nació en 1960, con el Tratado de Managua, en el que participaron Costa Rica, El
Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Este mercado ampliado funcionó durante los
años 60, lográndose un aumento efectivo del comercio intraregional (de US$30 millones en
1960 a US$ 207, en 1970), con una participación creciente en las importaciones intre-
regionales, del 6% al 24 %. Desde entonces sufrió numerosos conflictos y crisis debido a los
problemas políticos y económicos de la mayoría de los países que lo integran.
En 1987-88, se empezó a dar un nuevo impulso al proceso de integración, que coincide con
el proceso de pacificación de la región y, en 1990, con las elecciones libres en Nicaragua.
En Junio de 1990, fue aprobado el Plan de Acción Económica para Centroamérica (con una
agenda muy amplia), en base al cual se avanzó en término de reemplazar los acuerdos
bilaterales por una zona de libre comercio1. Recién en 1992, fue adoptado el arancel
uniforme centroamericano, fijándose el 1° de enero de 1993 para su entrada en vigor. Este
tiene tres tramos: 5%, 10-15% y 20%, más varias categorías de excepciones (que pueden ir
del 1 % al 30%).
(¹ CEPAL, "La Evolución Reciente de los procesos de Integración en América Latina y el
Caribe", Hiil, 1991)
Además, en enero de 1991, los países centroamericanos acordaron un Acuerdo Marco, con
el presidente de México, tendientes a crear una zona de libre comercio con este país.
En 1992, el MCCA (incluyendo Panamá que pertenece al acuerdo pero no al mercado
común), tenía una población de 30 millones de habitantes, con un PGB de US$32,4 billones,
es decir, un ingreso per cápita de US$1.100 aproximadamente. Su comercio exterior
alcanzó a unos US$15 billones, con fuerte desbalance en las importaciones (64%). (Ver
Cuadro No 2.1).
El comercio intraregional aumentó en 60% entre 1988 y 1992, alcanzando US$890 millones
en este último año, sólo un 12,9% del total. En cuanto a las exportaciones, para Guatemala
y El Salvador representan participaciones más altas (entre el 15% y el 26%), por el contrario,
para Honduras ésta es sólo poco más del 2%.
6. Los beneficios de la apertura de los mercados no podían concentrarse en pocas manos,
haciendo más dramática la situación de millones de pobres y más concentrada la riqueza.
Había que darle un contenido social a las políticas y buscar difundirlas ampliamente para su
aplicación. Esa especie de remordimiento de la conciencia concluyó en un Pacto Global
entre las Naciones Unidas y numerosas empresas, muchas de ellas multinacionales, para
asumir los retos sociales y ambientales de la globalización. Hoy son más de 2.000 las que
conforman la red. Todo acuerdo debe tener una razón de ser, un contenido, un aglutinante.
El del Pacto Global está plasmado en 10 principios que deben ser adoptados por quienes lo
suscriban. Esos valores se distribuyen en 4 áreas: Derechos Humanos, Relaciones
Laborales, Medio Ambiente y Lucha contra la Corrupción. Los derechos humanos no
solamente deben apoyarse y respetarse. También es necesario asegurarse de no ser
cómplices de su vulneración. Cuántos, es válido preguntarse, de los visitantes de Ralito,
¿fueron cómplices del atropello a los derechos humanos? Ese interrogante aún está por
resolverse. La libertad de afiliación, la eliminación del trabajo forzoso, la erradicación del
trabajo infantil y la abolición de la discriminación en el empleo son compromisos
fundamentales en el área laboral. El respeto al medio ambiente y la lucha contra la
corrupción, incluidas en esta última, la extorsión y el soborno, son el núcleo básico de las
otras dos áreas. Los miembros del Pacto se reunieron en Ginebra, Suiza, el pasado 6 de
julio y emitieron una declaración de 21 puntos, cuyo espíritu puede resumirse en la siguiente
frase: la pobreza, la inequidad en los ingresos, el proteccionismo y la ausencia de
oportunidades de un trabajo decente, constituyen graves amenazas a la paz mundial y a los
mercados. Agregaron además que si la globalización se enraíza en principios universales,
tiene el poder de mejorar el mundo siempre y cuando los beneficios sociales y económicos
lleguen a la gente y a las comunidades en todas partes. Es una posición ética que debe
traducirse en resultados verificables. Decían los líderes mundiales que la urgencia del
momento era la acción y están en lo cierto. Las declaraciones de principios, valores y
buenas intenciones, abundan. Recordemos que en el año 2000, los países se
comprometieron en los Objetivos del Milenio, entre los que se destaca la erradicación del
hambre y la pobreza, que estamos a medio camino para cumplir las metas y que falta
mucho por hacer. Lo que debe hacerse, entonces, es actuar y de esa tarea no pueden
marginarse los gremios económicos. Todas las empresas pequeñas, medianas y grandes
deben suscribir el Pacto Global y aplicarlo y la sociedad civil y los líderes laborales, vigilar su
cumplimiento. Decano Facultad de Economía, U. Piloto "Recordemos que en el año 2000,
los países se comprometieron en los Objetivos del Milenio, entre los que se destaca la
erradicación del hambre y la pobreza.
7. ESTADÍSTICAS