EL SECTOR AGRARIO DEL ECUADOR: EFECTOS DE LA TASA DE INTERES.
El Ecuador es un país fundamentalmente agrícola, con una población eminentemente rural y
mayoritariamente concentrada en la región sierra. La agricultura (cultivos, ganadería y pesca)
contribuye con el 10,4% del PIB, además es oportuno mencionar, que el PIB por habitante se
estima en 2500 dólares en el 2010 y sigue siendo uno de los más bajos de América Latina. Aun
así, debido a la tremenda desigualdad en la distribución de la riqueza, ese promedio no da
cuenta de la real situación de pobreza de la gran mayoría de la población, es por eso que cada
día son más los campesinos dedicados al sector agrario que salen a buscar formas de
financiamiento, la cual, los préstamos bancarios son la principal solución, pero ¿estos
préstamos son productivos? ¿Cómo poder saber cuál Banco me da la mejor opción? ¿es
rentable adquirir el préstamo? ¿debe un trabajador agrario conocer sobre las tasas de
interés y cual es mejor?
Si bien es cierto las matemáticas financieras nos permiten resolver todas estas dudas,
preguntas y brindar soluciones optimas, basados en operaciones de inversión (por ejemplo,
para conocer la rentabilidad de un proyecto de negocio) y de financiamiento (por ejemplo,
para saber cuál es el interés que debemos pagar por la adquisición de un préstamo).
En el sector agrario y otros sectores en general, es común encontrarnos con conceptos
denominados “interés simple y compuesto”, ya sea para la inversión o para el financiamiento,
pero ¿Cuál de estos es mejor?
La diferencia fundamental entre el Interés simple y el Interés compuesto es que en el primero
el capital permanece constante, y en el segundo el capital cambia al final de cada periodo de
tiempo. entonces se puede decir que el interés compuesto siempre es mayor que el interés
simple debido al efecto de capitalización también conocido como el valor temporal del dinero.
Comprender la diferencia entre estos dos métodos te permitirá elegir el préstamo adecuado, a
la par que encontrar la mejor alternativa para almacenar tus ganancias.
En conclusión, si eres un trabajador del sector agrario que es prestatario y no quieres
endeudarte mucho, entonces obviamente buscarás un préstamo que no sea compuesto. Pero
si, por el contrario, eres un inversionista que desea ganar un montón de dinero que podrías
usar más adelante, entonces buscarás otras opciones que te proporcionen mayor rentabilidad.