100% encontró este documento útil (3 votos)
3K vistas7 páginas

Declaraciones Profeticas

El documento habla sobre la importancia de hacer confesiones positivas basadas en la Palabra de Dios. Propone hacer confesiones diarias sobre victoria, liberación, sabiduría, prosperidad y protección para vivir de manera victoriosa. Explica que las confesiones pueden ayudar a tener vida, bendición, salud y prosperidad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (3 votos)
3K vistas7 páginas

Declaraciones Profeticas

El documento habla sobre la importancia de hacer confesiones positivas basadas en la Palabra de Dios. Propone hacer confesiones diarias sobre victoria, liberación, sabiduría, prosperidad y protección para vivir de manera victoriosa. Explica que las confesiones pueden ayudar a tener vida, bendición, salud y prosperidad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

La palabra de Dios dice: “La vida y la muerte está en

poder de la lengua y el que la halla comerá de su fruto”.


Es importante que tú aprendas a confesar:
vida y no muerte,
bendición y no maldición,
salud y no enfermedad,
prosperidad y no pobreza,
victoria y no derrotas.

Estas confesiones que puedes hacer todos los días te


ayudarán a tener una vida victoriosa.
PREPÁRATE PARA VIVIR UNA EXPERIENCIA SIN IGUAL CON
EL CAMBIO DE TU FORMA DE HABLAR.
1. MI POSICIÓN Y VICTORIA EN CRISTO JESÚS.
2. LIBERACIÓN DEL TEMOR Y FORTALEZA DIARIA EN CRISTO
JESÚS.
3. SABIDURIA Y DIRECCIÓN EN CRISTO JESUS.
4. MI PROSPERIDAD Y PROVISIÓN DIARIA EN CRISTO JESÚS.
5. SALVACIÓN Y PROTECCIÓN DE MI FAMILIA EN CRISTO
JESÚS.
6. CONTROL DE MI CUERPO Y MI ANDAR ESPIRITUAL EN
CRISTO JESÚS.
1. MI POSICION Y VICTORIA EN CRISTO JESUS:
Por virtud de la gracia de Dios soy una nueva criatura en Cristo
Jesús,las cosa viejas pasaron y todas son hechas nuevas.
Yo soy la obra maestra de Dios y fui creado en Cristo Jesús para
buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que
anduviera en ellas.
Por gracia soy salvo y ahora soy la justicia de Dios en Cristo
Jesús.
Para mí no hay más condenación porque estoy en Cristo Jesús, y no
ando
Conforme a la carne, si no conforme al Espíritu.
Por medio de la Sangre de Cristo tengo redención, el perdón de
pecados;
Y por lo tanto Dios me ha librado de la potestad de las tinieblas
y me ha trasladado al reino de su amado Hijo.
Yo no soy de este mundo, ni estoy controlado por las leyes de este
mundo.
Pecado, muerte, enfermedad y pobreza no tienen poder sobre mì
porque el
Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado del pecado y de la
muerte.
Ahora estoy sentado con Cristo Jesús en lugares celestiales sobre todo
principado y autoridad, poder y señorío y sobre todo nombre que se
nombre, no sólo en este siglo, sino también en el venidero.
Yo tengo victoria, porque tengo la fé que ha vencido al mundo.
¡SATANÁS!, ¡Yo tengo toda autoridad sobre ti, y en el nombre de
Jesús destruyo todas tus obras!
Yo tengo el nombre de Jesús, que es el nombre sobre todo nombre y
en ese nombre someto todas las cosas bajo los pies de Cristo Jesús.
Yo soy un creyente que camina por fé y no por vista.

ESTAS SEÑALES ME SIGUEN:


EN EL NOMBRE DE JESÚS: YO HABLO EN OTRAS LENGUAS,
EN EL NOMBRE DE JESÚS: ECHO FUERA LOS DEMONIOS,
EN EL NOMBRE DE JESÚS: NADA QUE YO COMA ME DAÑARÁ,
EN EL NOMBRE DE JESÚS: PONGO LAS MANOS SOBRE LOS ENFERMOS
Y SANARÁN.
2. LIBERACIÓN DEL TEMOR Y FORTALEZA DIARIA:
Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Jehová es mi pastor, y aunque ande en valle de sombra de muerte no temeré mal
alguno, porque Él está conmigo, su Palabra y su Espíritu me infunden aliento.
No tengo temor porque el perfecto amor de Dios ha echado fuera el temor.
Dios no me ha dado espíritu de temor, si no de poder, de amor y dominio propio.
Como yo habito al abrigo del Altísimo y moro bajo la sombra del omnipotente,
Jehová me libra del lazo del cazador y de la peste destructora.
Pues a sus ángeles Él envía para que me guarden en todos mis caminos,
Los ángeles me llevan en sus manos para que mi pie no tenga tropiezo.
No tendré temor porque el Ángel de Jehová acampa a mí alrededor y me defiende
de todo mal.
Ángeles de Dios, cuídenme y protéjanme en este día, en el nombre de Jesús.
Con justicia yo soy adornado y estoy lejos de opresión, y el temor no se acercará a
mí.
El que conspire contra mí, delante de mi caerá, y ninguna arma forjada contra mí
prosperará, porque mayor es el que está en mí que el que está en el mundo.
Como yo temo a Jehová y en sus mandamientos me deleito en gran manera; mi
corazón está asegurado y no temeré.
No tendré temor de malas noticias porque mi corazón está firme confiado en Jehová.
Rehúso a la preocupación y la ansiedad, porque Dios tiene especial cuidado de mí,
Él me cuida como la niña de sus ojos.
Por nada estoy afanoso, sino que mis peticiones son conocidas delante de Dios con
toda oración y súplica con acción de gracias.
La paz de Dios, la salvación de Dios, la protección de Dios, la salud de Dios, la
prosperidad de Dios, “GUARDA MI CORAZÓN Y MI MENTE” en Cristo Jesús.
En éste día estoy seguro y no temo a demonios,
No temo a hombres, No temo a brujos, No temo a santeros, No temo a hechiceros,
No temo a circunstancias, porque el gran Shaddai está conmigo,
Y NO DESMAYO porque El TODOPODEROSO es mi Dios;
Él me esfuerza,
Él siempre me ayuda,
Él siempre me sustenta con la diestra de su justicia.
Todo lo puedo en Cristo Jesús, el ungido que vive en mí, Él es un dínamo de energía que me
fortalece.
3. SABIDURÍA Y DIRECCIÓN:
Yo tengo la mente de Cristo Jesús y soy guiado por el Espíritu Santo.
Estoy en las manos del Buen Pastor, y nada ni nadie me puede sacar de Su mano.
Nunca confío en mi propia prudencia, sino que confío en Jehová de todo mi corazón
y Él endereza mi camino.
Yo soy un hijo de Dios y soy guiado por el ESPIRITU SANTO.

El ESPIRITU SANTO, EL Espíritu de verdad, me guía a toda verdad y me hace saber las cosas
que han de venir.
Yo soy sabio porque Cristo Jesús está en mí, la esperanza de gloria,
Y Él me ha sido hecho por Dios: Sabiduría, Justificación, Santificación y Redención.
El Padre de Gloria me da espíritu de sabiduría y revelación en el conocimiento de Cristo Jesús.

Los ojos de mi espíritu están siendo alumbrados por el ESPIRITU SANTO, para que yo sepa cuál
es la esperanza a que Él me ha llamado y
Cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos y
Cuál es la supereminente grandeza de su poder para los que creemos.

YO PONGO LA PALABRA DE DIOS EN PRIMER LUGAR EN MI VIDA, PORQUE ELLA ES MI FUENTE DE


FÉ Y SABIDURÍA.

Yo no me conformo a este mundo, sino que soy transformado por medio de la renovación de
mi mente,
Y recibo la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
La palabra de Cristo Jesús mora en abundancia en mí en toda sabiduría.
Yo estoy atento a la Palabra de Dios.
Mis ojos no se apartan de la Palabra de Dios y la guardo en mi corazón.
He hallado la Palabra de vida y ella es medicina a todo mi cuerpo.
Por la fé en la Palabra de Dios tengo el poder para hacer todas las cosas,
Y puedo recibir todas las promesas de Dios.

Yo creo que Dios puede hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que yo
pido o entiendo según el poder que actúa en mí.
4. MI PROSPERIDAD Y PROVISION DIARIA:
Jehová es mi Pastor y nada me faltará.

Ahora soy un hijo de Dios, heredero de Dios y coheredero con Cristo Jesús.

Doy gracias al Padre que me hizo apto para participar de la herencia de los santos en luz.

Estoy bendecido con toda bendición en Cristo Jesús en lugares celestiales.


Yo hago prosperar mi camino, y todo me sale bien porque medito en la Palabra de Dios noche
y día.
Todo lo que yo hago prospera, y soy como un árbol plantado junto a corrientes de aguas.
Cristo me redimió de la enfermedad.
Cristo me redimió de la pobreza.
Yo soy la simiente de Abraham, sigo las pisadas de la fé de Abraham,
Soy heredero de Abraham según la promesa.
Yo conozco la gracia de mi Señor Jesucristo, que por amor a mí se hizo pobre, siendo rico, para
que yo con su pobreza fuese enriquecido.
Yo temo a Jehová y me deleito en su palabra en gran manera, y por eso bienes y riquezas hay
en mi casa.

Siempre me acuerdo de Jehová mi Dios, porque Él me dá el poder para hacer las riquezas a fin
de confirmar su pacto con Abraham, Isaac y Jacob.
Como soy un diezmador y un ofrendador fiel, no estoy bajo maldición.
Las puertas de los cielos están siempre abiertas sobre mí.
Dios envía sobre mí bendición hasta que sobreabunde.
Y Dios reprende al devorador de mis finanzas.
Yo siembro abundantemente y cosecho abundantemente al ciento por uno.
Yo he dado y me será dado: Medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en mi
regazo.
Porque con la misma medida que yo mido, me vuelven a medir.
Soy un dador alegre y el poderoso Dios hace que abunde en mí toda gracia, a fin de que
teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, yo abunde para toda buena obra.
Dios me da semilla y yo siembro sin detener mi mano y estoy enriquecido para toda liberalidad.

POR ESTA RAZÓN SOY UN IMÁN QUE ATRAE LAS RIQUEZAS DEL PECADOR A MIS MANOS.

Mi Dios suple todo lo que me falta conforme a la multitud de sus riquezas en gloria en Cristo
Jesús.
Dinero viene de todas las direcciones y estoy libre de deudas.
Tengo más que suficiente para gastar, dar y mucho más para guardar.
Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa y digan siempre: ¡Sea exaltado
Jehová, quien tiene placer en la prosperidad de su siervo!.
COMO YO OBEDEZCO Y SIRVO A DIOS, acabaré mis días en prosperidad y mis años en dicha.
¡Oh Jehová, sálvame ahora, te ruego que me hagas prosperar ahora!.
Dinero viene para mí ahora,
Aumento viene para mí ahora,
Promoción viene para mí ahora,
Abundancia viene para mí ahora.
El favor de Dios está sobre mí ahora, En el nombre de JESÚS.
5. SALVACIÓN Y PROTECCIÓN DE MI FAMILIA.
Yo creo en el Señor Jesucristo,
Y yo y mi casa somos salvos
Y todos servimos a Jehová.
Yo creo a la palabra de Dios, que su bendición está en la casa del justo.
Mi esposa (esposo) y mis hijos son bendecidos por Jehová.
YO NO ENGENDRÉ HIJOS PARA MALDICIÓN, SINO PARA BENDICIÓN.
Mi descendencia será poderosa en la tierra, porque la generación de los
rectos será bendita y heredará la tierra.
Mis hijos son enseñados por Jehová
Y grande es la paz de mis hijos.

Mis hijos cumplen el propósito de Dios para sus vidas y son


instrumentos de bendición para el Reino de Dios.
Yo declaro que mis hijos son santos, son sabios, son ungidos, son
saludables y son prósperos.
El favor de Jehová está sobre ellos y Dios les abre puertas para alcanzar
el favor de los hombres.
Mis hijos honran a sus padres, en todo les irá bien y tendrán larga vida
sobre la tierra.
Ningún mal, ninguna enfermedad, ninguna tragedia alcanzará a mis
hijos porque ellos son la herencia de Jehová.
6. CONTROL DE MI CUERPO Y MI ANDAR ESPIRITUAL.
Yo soy el templo de Dios y el Espíritu Santo mora en mí.
Mi cuerpo es un instrumento de justicia y sanidad.
Ahora mismo presento mi cuerpo como un sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.
El pecado no se enseñorea más de mí porque estoy bajo la gracia y Cristo es mi Señor.
Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, más Cristo vive en mí.
Y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo por la fé del Hijo de Dios, quien me amó y se
entregó así mismo por mí.
Por fé yo disciplino mi cuerpo en sus apetitos y lo pongo bajo servidumbre a mi
espíritu.
Yo soy de Cristo Jesús y he crucificado mi carne con sus pasiones y deseos.
Me he desvestido del viejo hombre y me he vestido del nuevo hombre creado según
Dios en la justicia y santidad de la verdad.
NINGUNA PALABRA CORROMPIDA SALE DE MI BOCA, sino la que es buena para la
necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
Yo no contristo al Espíritu Santo de Dios, con el cuál fui sellado para el día de la
redención.
Yo ando como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena
obra y CRECIENDO EN EL CONOCIMIENTO DE DIOS.
Estoy fortalecido con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda
paciencia y longanimidad.
Jehová Dios es mi Sanador y por las heridas de Cristo Jesús yo fui sanado.
Toda enfermedad, todo germen, todo virus y toda bacteria que venga contra mi
cuerpo, muere al instante por la ley del Espíritu de Vida en Cristo Jesús que mora en
mí.
Ninguna plaga tocará mi morada.
Mi cuerpo, mi casa y mi familia están seguros porque el poder sanador de Cristo Jesús
mora en mí.
Él mismo ESPÍRITU que levantó a Cristo Jesús de los muertos vivifica mi cuerpo con
su vida de resurrección, con salud, con energía, con vida abundante, con vida
excitante y eterna.
Con larga vida Dios me sacia y me muestra su salvación.
Ciertamente el bien y la misericordia de Jehová me seguirán todos los días de mi vida
y en la casa de Jehová moraré por largos días.

También podría gustarte