INTRODUCCION
Al introducir el tema del embargo conservatorio
contra el deudor transeúnte nos hemos podido
darnos cuenta la importancia que este tema
reviste, ya que atreves de este aprendimos todo lo
relacionado con el mismo.
Dentro de los temas del embargo conservatorio
contra el deudor transeúnte están; embargo
conservatorio contra el deudor transeúnte,
Características del crédito para embargar
conservatoriamente, procedimiento, exigibilidad del
crédito, Concepto de peligro y urgencia, Proceso
verbal del embargo, fase ejecutoria, fase ejecutoria.
Les invitamos a todos aquellos lectores que tengan
la oportunidad de leer este trabajo ya que va a ser
de mucha importancia para todo aquel que pueda y
tenga la oportunidad de leerlo.
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OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL
Dar a conocer el embargo conservatorio
contra el deudor transeúnte.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
Analizar el procedimiento
Investigar fase ejecutoria.
Determinar la fase ejecutoria.
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CUERPO DEL TRABAJO O DESARROLO
Embargo conservatorio contra el deudor
transeúnte:
El vocabulario jurídico de Henri Capitán, define
Embargar como acción de poner en manos de la
justicia o de la autoridad administrativa, en defensa
de un interés privado o público, un bien mueble o
inmueble, con el fin de impedir que su propietario o
tenedor pueda disponer o gozar de él en detrimento
del embargante.
Todo acreedor, aunque carezca de título puede, sin
previo mandamiento de pago, pero con permiso del
presidente del tribunal de primera instancia, y aún
del juez de paz, hacer embargar los efectos que
encuentre en la común en que resida y que
pertenezcan a su deudor transeúnte. Art. 823. c.p.c.
El que embarga será el depositario de los efectos, si
están en su poder; y en caso contrario se
establecerá uno. Art. 824. c.p.c. Tratándose de los
embargos a que se contrae el presente título, no se
podrá proceder a la venta sino después que haya
sido declarada la validez de aquellos y en el caso del
artículo 821, el embargado y el que embarga en el
del artículo 823, o el depositario si lo hubiere,
serán condenados a la presentación de los efectos
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por apremio. Art. 825.c.p.c. Además de esto, se
observarán las reglas anteriormente prescritas para
el embargo ejecutivo y para la venta y distribución
de las sumas que de él provinieren.
El embargo conservatorio General, puede ser
definido como la medida conservatoria ordenada por
el juez de primera Instancia a favor del acreedor
contra su deudor fundada en un crédito del tipo
quirografario, justificado en principio, fundado en la
urgencia y el peligro, que tiene por finalidad
indisponer judicialmente los bienes del deudor hasta
tanto intervenga una sentencia que valide el
procedimiento y ordene la venta en pública subasta
de los bienes embargados, y de su producto ser
desinteresado el acreedor ejecutante y los
acreedores oponentes . Esta definición describe este
procedimiento como poco complejo o sencillo pero
no lo es, dado a que en la práctica se unen a él una
serie de elementos y excepciones propias de las
obligaciones que lo hacen engorroso y de compleja
terminación por lo que, se hace necesario estudiar
más detalladamente los elementos que deben
reunirse para ser ordenada, validada y ejecutada la
medida. Conviene precisar a continuación tres
elementos que sintetizándose entre sí, crean un
marco diferencial de esta medida con las demás: a)
El crédito. b) El peligro y la urgencia. a) El crédito
es considerado como el derecho en virtud del cual
una persona puede exigir a otra que le dé, haga o
no haga alguna cosa. La palabra crédito no debe ser
confundida o tomada como sinónimo de deuda,
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dado que el crédito es un derecho y la deuda es una
obligación de satisfacción al derecho de crédito.
Características del crédito para embargar
conservatoriamente:
Debe tratarse de un crédito, cierto, liquido y
exigible.
De conformidad con el texto del artículo 48 del
Código de Procedimiento Civil, modificado por la ley
No.5119 del 4 de mayo del 1959, y la ley 845 del
15 de julio del 1978, basta con que el crédito
parezca estar en peligro para que el juez autorice la
medida. Por lo que la certidumbre el crédito sobre
cuya validez no se plantea duda alguna exigibilidad
crédito cuya ejecución puede ser actualmente
exigida por el acreedor y liquidez aquel cuyo monto
se halla exactamente determinado no son exigidos
para que la media sea ordenada. La certidumbre del
crédito Con relación a la certidumbre del crédito,
nuestro más alto tribunal ha decidido que para el
otorgamiento de la autorización para tomar medidas
conservatorias el crédito no tiene que ser
totalmente cierto, basta que tenga la apariencia de
ser Verosímil.
Pero esto no quiere decir que el acreedor no esté en
la obligación de aportar la prueba de la existencia
del crédito.
No es lo mismo certidumbre y existencia. Ha sido
juzgado que conforme a las disposiciones de los
artículos 48 reformado y 54 del Código de
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Procedimiento Civil, los jueces cuando se les solicita
autorización para practicar el embargo
conservatorio deben apreciar si el crédito alegado es
a su juicio justificado en principio y si este está en
peligro todo lo cual se estableció en la especie, que
en tales condiciones y en consecuencia los medios
que se examinan carecen de fundamento y deben
desestimarse.
Exigibilidad del crédito:
Un crédito es exigible cuando ha llegado el término
el cual a su vez es considerado como la modalidad
resultante de un contrato o de una ley que tiene por
efecto diferir el cumplimiento de una obligación
término suspensivo o fijar su extinción en una
fecha determinada o al ocurrir un acontecimiento
futuro de realización cierto término extintivo. De
conformidad con las disposiciones de los artículos
1186 y 1188 del Código Civil: a lo que se debe a
término fijo, no puede reclamarse antes del
vencimiento del término, sin embargo, b) el deudor
no puede reclamar el beneficio del término, cuando
ha quebrado, o cuando por un acto suyo ha
disminuido las garantías dadas en el contrato a su
acreedor. El artículo 48, está fundado sobre la
protección que debe el Estado al crédito, por lo que
un deudor que va rumbo a la insolvencia disminuye
la garantía de sus acreedores quirografarios, que
tienen un derecho de prenda general sobre el
patrimonio de sus deudores, de conformidad con las
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disposiciones de los artículos 2092 y 2093 del
Código civil dominicano.
Concepto de peligro y urgencia:
El legislador ha dispuesto que: El crédito se
considera en peligro cuando se aporten elementos
de prueba de naturaleza tal que permitan suponer o
temer la insolvencia inminente del deudor.
El peligro puede ser definido como:
El estado riesgoso del crédito por no poder ser
cobrado a causa de circunstancias relacionadas con
la situación económica del deudor, puede ser reales
o aparentes.
Nuestra Suprema Corte de Justicia ha decidido que
la urgencia que justifica la intervención del juez
encuentra su razón de ser en el peligro inminente
que amenaza los intereses del acreedor, la que es
apreciada soberanamente por los jueces del fondo y
dentro de los limites de prudencia de dichos
magistrados, por lo que las decisiones que adopten
en este aspecto no están sujetas al control de la
casación.
En qué momento debe presentarse la prueba
de la urgencia y el peligro que corre el crédito:
Como será explicado más adelante, el
procedimiento del embargo conservatorio tiene
varios estadios, en el primero de ellos el deudor no
se entera de que en su perjuicio se están solicitando
medidas conservatorias, por lo que es importante
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precisar en cuál de los estadios debe probársele al
juez la urgencia naciente de la peligrosidad que
corre el crédito en ser cobrado.- Adelanto que los
estadios se dividen de la siguiente manera:
gracioso, jurisdiccional y extrajudicial.
En el primero de ellos el acreedor se dirige al juez y
presenta a éste los medios que soportan sus
alegaciones, en esta fase el deudor no se entera de
nada y el acreedor tiene entera libertad de decir al
juez lo que considere más útil a sus intereses más
aún puede manipular la prueba puede dirigir la
prueba de forma tal que el deudor aparezca ante
los ojos del juez como un insolvente, no cabe la
menor duda de que en esta primera fase debe serle
probada al juez la urgencia y el peligro.
El artículo 48 del Código de Procedimiento Civil,
dispone que deban ser aportados los elementos de
prueba que hagan considerar en un estado peligroso
y de urgencia el cobro del crédito lo cual se hará
constar en el auto que dicte el juez.
La Sentencia que valide el crédito deben hacerse
costar estos dos elementos: La urgencia y el
peligro, lo que nos lleva a analizar estos dos
elementos en la segunda fase. La segunda fase
contrario a la primera es enteramente jurisdiccional
y el deudor recobra todas las prerrogativas,
principalmente las relativas al debido proceso de
ley, pues si bien en la fase graciosa el acreedor
pudo haber manipulado la prueba y posiblemente le
haya sido fácil convencer al juez en la fase
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jurisdiccional, él está en la obligación legal de
probar.
La Vía de Ejecución está en la obligación de hacer
constar en su sentencia la circunstancia de si existe
o no urgencia y peligro. Soslayar este
razonamiento, es desconocer los principios
constitucionales relativos a la prueba como son: a)
El derecho de no ser privado de la prueba b) El
derecho a contradecir la prueba c) La publicidad
anticipada del medio probatorio a seguir d) la
racionabilidad de los plazos en el ejercicio del
derecho de oportunidad probatorio, e) Oportunidad
igualitaria en la presentación de la prueba f)
Igualdad en el tratamiento procesal probatorio g)
Igualdad para la producción, comunicación,
recepción y discusión de la prueba h) oportunidad
razonable para la presentación de la prueba i)
Legitimidad en el proceso de obtención y recepción
de la prueba.
En síntesis, se violarían todos los principios
rectores del proceso la contradicción el aporte de la
prueba y el derecho de defensa, entre otros.
Posición de la jurisprudencia con relación al
problema planteado. Una decisión del año 1979, de
nuestro más alto tribunal dispuso que al carecer la
ordenanza y la sentencia en el caso de la especie,
de la más mínimas menciones sobre el peligro y la
urgencia que pudieran existir para el hoy recurrido,
de perder o demorar el cobro de la discutida
acreencia que reclamaba frente a una compañía
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aseguradora, a la que el mismo al contratar su
seguro le reconocía su solvencia, por lo que hay que
admitir que en tales circunstancias tal como alega la
recurrente la sentencia impugnad por lo que se
impone su casación en el punto que se examina.
Finalmente y como cierre conceptual somos del
criterio de que aún y cuando el artículo 48 del
referido texto no indica que la urgencia y el peligro
deben hacerse constar en la sentencia que valide el
embargo, su omisión produce un vicio que la hace
anulable.
Cómo se prueba la urgencia y el peligro:
Nuestra Suprema Corte de Justicia en reiteradas
ocasiones a sentado el criterio de que la apreciación
de la urgencia y el peligro es una cuestión
abandonada a la apreciación de los jueces del
fondo, que para los fines del artículo 48 y siguiente
del Código de Procedimiento Civil, la apreciación de
si existen o no urgencia y peligro para conceder o
denegar las medidas conservatorias que se soliciten
en base a los indicados textos entra en la esfera de
prudencia de los jueces del fondo, lo mismo que el
alcance mayor o menor, que dentro de los límites
del pedimento que se les haya hecho, pueden tener
esas medidas, que en consecuencia las decisiones
que toman a ese respecto los jueces del fondo no
están sujetas al control de la casación, salvo como
es natural, que las decisiones se hayan dictado en
vista de un título sin fuerza jurídica que las
justifique.
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Para probar la urgencia y el peligro que corre el
crédito, no existe una disposición legal especial que
la reglamente, correspondiendo a la jurisprudencia
fijar algunas directrices.
Está justificada la decisión que autorice un embargo
conservatorio cuando se ha mostrado que los únicos
bienes inmuebles que tiene el deudor están
gravados en hipoteca, cuya posible ejecución, por
tales acreedores, podría hacer la prenda de los
demás acreedores.
Por el contrario, debe interpretarse como ausencia
de peligro el hecho de que ante una reclamación
hipotecaria o prendaría o una póliza de seguro o
que simplemente se demuestre que tiene bienes
suficientes con que hacer frente a los compromisos
hechos con su acreedores que administra
correctamente su patrimonio Títulos que permiten
las medidas conservatorias: Entre los títulos que
permiten esta medida tenemos:
1) La Sentencia condenatoria susceptible de un
recurso ordinario o que ha sido objeto del mismo.
2) El auto dictado por el juez competente en
ausencia de Sentencia condenatoria.
3) El acto auténtico o el acto bajo firma privada
cuando se trata de embargado retentivo.
4) El mandamiento de pago luego de vencido el
plazo de un día, en el caso de embargo de locación
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previsto el artículo 819 del Código de Procedimiento
Civil. Las sentencias condenatorias susceptibles de
recursos: Ha sido Juzgado que el beneficiario de una
Sentencia que contiene condenación a pagar una
determinada suma de dinero aún y cuando pueda
ser susceptible de los recursos ordinarios y
extraordinarios, constituye un título conservatorio
de pleno derecho con el que pueden ser tomadas
medidas conservatorias.
El embargo contra el deudor transeúnte:
Este embargo, también llamado foráneo es el
embargo conservatorio que tiene por objeto colocar,
bajo las manos de la justicia los efectos de un
deudor transeúnte.
Se llama también foráneo porque en latín la palabra
fuera se dice faras. En consecuencia, el embargo se
hace contra un deudor domiciliado fuera de la
localidad de donde se lleva a cabo el embargo.
Este tipo de embargo conservatorio fue
reglamentado en el derecho consuetudinario
francés, ya que se venía practicando en la edad
media.
La utilidad del embargo contra el transeúnte es hoy
en día la misma que tenía en la edad media, el
acreedor obtiene una garantía frente al deudores
que habitaban por el tiempo limitado su domicilio
.En la actualidad se manifiesta su utilidad por el
auge del turismo y los hombres de negocio para los
cuales no existen fronteras.
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La posibilidad de trabar un embargo conservatorio
contra el transeúnte, lo establece el artículo 822 del
código de procedimiento civil cuyo texto es el
siguiente: todo acreedor, aunque careza de titulo
puede sin previo mandamiento de pago, pero con
permiso del presidente del tribunal de primera
instancia y aun del juez de paz, hacer embargar los
efectos que encuentren en la común en que reside y
que pertenezcan a su deudor transeúnte.
Procedimiento:
La cita del crédito, así como su naturaleza civil o
comercial, son indiferentes y todo caso procede el
embargo contra el transeúnte.
La condición sine que no, para proceder a este
embargo es que se trata del deudor transeúnte, por
lo que no es necesaria la urgencia.
El deudor transeúnte es el que no tiene domicilio ni
residencia en el municipio donde esta ubicados los
muebles, no importa la nacionalidad del deudor, el
cual puede ser dominicano o extranjero.
En cuanto a la competencia se refiere, en razón de
la materia el permiso previo obligatorio puede ser
otorgado por el juez de paz o por el de primera
instancia, a opción del demandante, en razón del
territorio, el tribunal competente es el juez del
domicilio del acreedor , bien se trate del juez de paz
como del primera instancia,
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Cuando el acreedor esta previsto de titulo
ejecutorio, puede proceder a este tipo de embargo,
a fin de obtener las ventajas propias de los
embargos conservatorios, pues el embargo
ejecutorio va precedido de un mandamiento de
pago dentro de un plazo, el cual puede aprovechar
el deudor para disipar los muebles a embargarse.
Proceso verbal del embargo:
El procedimiento se inicia solicitando, mediante
instancia, la debida autorización, bien sea al juez de
paz o al de primera instancia del domicilio del
acreedor.
El juez autoriza el embargo mediante auto y
ordenanza.
Acto seguido, se procederá a efectuar el embargo,
el cual está a su cargo de un alguacil.
El embargo es de tipo mobiliario y los únicos bienes
muebles que pueden embargarse son los que se
encuentran en el municipio en habita el acreedor.
El embargo será depositario de los efectos si está en
su poder; en caso contrario se establecerá uno.
Cuando los muebles están en poder de un tercero
que se niega a presentarlos al alguacil, el acreedor
debe recurrir al embargo retentivo entre las manos
de este tercero.
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Los bienes embargados no pueden desplazarse de
sanciones penales.
Fase ejecutoria:
El embargo contra el transeúnte tiene dos fases, la
conservatoria, la cual comprende la solicitud dirigida
al juez la ordenanza otorgada por el juez y la
redacción del acta de embargo.
La fase ejecutoria consiste en la instancia en
validez, siendo competente para validar este
embargo, el mismo juez que ha otorgado la
autorización. La sentencia en validez debe contestar
la existencia del crédito y el monto del mismo y
debe convertir el embargo conservatorio en
embargo ejecutivo.
De conformidad con la doctrina nacional, el único
juez competente para validar el embargo, es el de
primera instancia, no el juez de paz, el cual solo
puede autorizar el embargo, pero no dictar la
sentencia de validación.
La validación debería depender, según nuestro
criterio del monto del crédito, con lo cual el juez de
paz podría ser competente para la validación del
embargo.
El juez de primera instancia competente para
validar el embargo, en razón del territorio, es el del
lugar en que fue practicado el embargo o el del
domicilio residencia del acreedor según dijimos más
arriba.
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La sentencia que valida el embargo puede fijar el
día de la venta.
La sentencia debe ser notificada al deudor, el cual
en todo caso debe enterarse de la fecha en el cual
se procederá a la venta de los efectos embargados.
La venta debe ser precedida de las formalidades de
publicidad prescritas para los embargos ejecutorios.
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CONCLUSION
Después de haber realizado esta investigación
embargo conservatorio contra el deudor transeúnte
el procedimiento, Características del crédito para
embargar conservatoriamente, proceso verbal del
embargo y la fase ejecutoria.
Es importante manifestar que este contenido de
este trabajo resulta de gran conocimiento para
todos los estudiantes de Derecho que se interesen
en el estudio sistemático de él.
El embargo contra el deudor transeúnte este
embargo, también llamado foráneo es el embargo
conservatorio que tiene por objeto colocar, bajo las
manos de la justicia los efectos de un deudor
transeúnte.
Se llama también foráneo porque en latín la palabra
fuera se dice faras. En consecuencia, el embargo se
hace contra un deudor domiciliado fuera de la
localidad de donde se lleva a cabo el embargo.
El deudor transeúnte es el que no tiene domicilio ni
residencia en el municipio donde esta ubicados los
muebles, no importa la nacionalidad del deudor, el
cual puede ser dominicano o extranjero.
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BIBLIOGRAFIA
Libro de Procedimiento Civil Tomo 2 de
Artagñan Pérez Méndez.
Tavares, Floiran (hijo), Elementos de Derecho
Procesal Civil.
Escuela Nacional de la Judicatura 2008.
Código de Procedimiento Civil Dominicano.
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las vías de ejecución.
Pina Martínez Alfredo. Derecho procesal.
Germán mejía mariano, Vías de ejecución.
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