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613 - 2013 - Colegiado.

El documento presenta una sentencia judicial en contra de Jorge César Ríos Arévalo y Natividad Cango Pintado por el delito de asesinato en agravio de Italo Pedro Contreras Campos. El Ministerio Público acusa a los imputados de recoger al agraviado en su domicilio y asesinarlo de varios disparos en las inmediaciones del canal mocho. Ambos imputados niegan su participación en los hechos.
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613 - 2013 - Colegiado.

El documento presenta una sentencia judicial en contra de Jorge César Ríos Arévalo y Natividad Cango Pintado por el delito de asesinato en agravio de Italo Pedro Contreras Campos. El Ministerio Público acusa a los imputados de recoger al agraviado en su domicilio y asesinarlo de varios disparos en las inmediaciones del canal mocho. Ambos imputados niegan su participación en los hechos.
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JUZGADO PENAL COLEGIADO DE SULLANA

EXPEDIENTE : 00613-2013-88-3101-JR-PE-02
ESPECIALISTA : GOMEZ SALDARRIAGA ANA MARIA
IMPUTADO : CANGO PINTADO, NATIVIDAD
JORGE RÍOS ARÉVALO
DELITO : ASESINATO
AGRAVIADO : CONTRERAS CAMPOS, ITALO PEDRO

SENTENCIA

RESOLUCIÓN NÚMERO TREINTA Y TRES


Castilla, cuatro de Setiembre
Del año dos mil catorce

VISTOS Y OÍDOS; ante el Juzgado Penal


Colegiado de Sullana, la causa número 613-13 seguida contra Jorge
César Ríos Arévalo y Natividad Cango Pintado por la presunta
comisión de delito contra la Vida, El Cuerpo y La Salud en la
modalidad de Asesinato, se procede a expedir la sentencia de ley en
los términos siguientes: - ------------------------------------------------------

I. DELIMITACIÓN DEL PLANTEAMIENTO ACUSATORIO Y DE LA


DEFENSA.

El Ministerio Público imputa a los ciudadanos Jorge César Ríos


Arévalo y Natividad Cango Pintado la comisión de delito contra la Vida,
El Cuerpo y La Salud en la modalidad de Asesinato en grado de
Tentativa, por Alevosía para el primero de los mencionados; y,
Asesinato por Lucro para el segundo; tipo penal regulado en el artículo
108 Inciso 4 del Código Penal concordante con el tipo base previsto en
el artículo 106 y artículo 16 del mismo texto de leyes en agravio de
Italo Pedro Contreras Campos, señalando para tal efecto que siendo
aproximadamente las ocho de la noche del diez de Junio del dos mil
trece los acusados se dirigieron a bordo del vehículo station wagon de
color blanco y Placa de Rodaje N° SOV-187 –propiedad de Jorge Ríos
Arévalo- hasta el departamento 401 de la Avenida Champagnat, lugar
donde recogieron al agraviado y juntos se dirigieron por inmediaciones
del canal mocho, en razón a que en dicho lugar presuntamente
encontrarían a un amigo de Ríos Arévalo que le alquilaría un terreno
para cultivo; sin embargo en pleno trayecto pararon la unidad
simulando un desperfecto, motivos por los cuales los tres ocupantes
bajaron del vehículo, alejándose el agraviado unos metros con la
intención de miccionar, momentos en los cuales y sin mediar motivo
alguno recibió el impacto de tres disparos efectuados por Cango
Pintado, el mismo que previamente le dijo “aquí llegó tu hora”,
impactando en la región lumbar derecha y otro en el ojo derecho,
cayendo de rodillas cerca del canal, acercándose Cango Pintado quien
lo tiró al suelo, para posteriormente por indicación de Ríos Arévalo,
arrastrarlo y arrojarlo al canal, lanzando igualmente el arma de fuego
utilizada, dejando abandonado al agraviado, el mismo que tras ser
arrastrado varios metros por las aguas, logró salir, siendo auxiliado
por moradores de la zona, quienes lo trasladaron al Hospital de Apoyo
II de Sullana, donde le diagnosticaron Traumatismo Ocular por
proyectil de arma de fuego -Globo Ocular derecho abierto-, Traumatismo
Toráxico por Proyectil de Arma de fuego y Fractura de Macizo Facial,
requiriendo de quince días de atención facultativa por sesenta días de
incapacidad médico legal; solicitando por dichos hechos la imposición
de Doce Años de Pena Privativa de Libertad y Diez Mil Nuevos Soles
por concepto de Reparación Civil.- --------------------------------------------

Por su parte la defensa técnica de ambos encausados mantuvieron


desde su intervención inicial el pedido de absolución de sus
patrocinados, refiriendo que ninguno de ellos tuvo participación
alguna en los hechos materia de juzgamiento; y siendo que además el
Ministerio Público no había logrado acreditar durante el contradictorio
la responsabilidad penal que les atribuía, asistiéndoles por ende a
éstos el precepto constitucional de Presunción de Inocencia.- -----------

II. ACTIVIDAD PROBATORIA REALIZADA.

Instalado el Juicio Oral se actuaron los siguientes medios de prueba:


1. Declaración de Jorge César Ríos Arévalo. Manifestó tener una
ferretería en la Avenida Buenos Aires de la ciudad de Sullana,
conociendo a agraviado casualmente en una ferretería donde
trabajaba en Noviembre del dos mil doce aproximadamente, sabiendo
que era extranjero, encontrándose siempre que llegaba a Sullana,
conociendo su domicilio porque el propio agraviado se lo dijo, él
mismo que poco a poco le fue comentando que tenía que tramitar
documentos de unas tierra, aceptando haberle solicitado un
préstamo de dinero que debía cancelar en el término de un mes,
obligación con lo cual cumplió; introduciendo en este extremo del
interrogatorio el Ministerio Público un extracto de la declaración
preliminar, en el cual el encausado señaló que tenía una deuda con
el agraviado por el monto de Trece Mil Ochocientos Nuevos Soles.
Respecto a Cango Pintado, el declarante señaló que lo conoce de
varios años atrás, siendo su cliente de ferretería, no habiéndole
comentado la deuda que tenía a favor del agraviado, dejando
constancia la fiscalía que a nivel preliminar señaló que habiendo sido
requerido por el agraviado para que le pague la deuda, al llegar
Nativo a su tienda a las cinco de la tarde le contó de la deuda, y es
éste quien le propone darle muerte diciéndole que le cobraba por ello
Dos Mil Nuevos Soles; manifestando el declarante que dijo eso por
consejo de su abogado, quien le señaló que así recobraría su libertad.
Respecto a las acciones desplegadas el día de los hechos indicó que
llegó a su casa al promediar las siete de la noche, llegando a verlo un
amigo y cuando conversaba con éste, siendo aproximadamente las
diez y treinta de la noche llegó la policía y lo capturó; introduciéndose
en este estado un párrafo de su declaración preliminar en la cual
indicó que el día de los hechos junto con Cango Pintado fue a ver al
agraviado, esperando que baje porque vive en el tercer piso,
dirigiéndose juntos a Cieneguillo Sur. Así mismo refirió que el
teléfono celular que dio a la policía es el número 952072559, al cual
lo llamó Cango el diez de Junio, pues a diario le vendía productos de
ferretería, sin embargo respecto a la llamada de las once y treinta de
la noche indicó que fueron los mismos policías quienes hicieron dicha
llamada al ver que de ese número habían llamadas perdidas; negando
haber prometido a su co acusado pagarle Dos Mil Soles para dar
muerte al agraviado, habiéndose auto incriminado inicialmente por
consejo de su defensa; argumento ante lo cual el Ministerio Público
lecturó un acápite de la declaración ampliatoria del encausado de
fecha doce de Agosto del dos mil trece, en la cual contando con la
presencia del abogado defensor que lo asistió en juicio, indicó que a
eso de las siete de la noche del diez de Junio llamó a Italo para que lo
acompañe a una parcela en Cieneguillo, yendo junto con Nativo a
casa del chileno. Continuando con su declaración, señaló que el
vehículo en el que se desplazó el día de los hechos es un mitsubshi
blanco de Placa de Rodaje SOB- 187, desconociendo el uso de armas,
habiéndose enterado de las lesiones del agraviado luego de ser
detenido, pues en la comisaría le comunicaron el motivo de su
detención; precisando que en la citada fecha no fue a casa del
agraviado, siendo que éste le efectuó un préstamo de Seis Mil
Ochocientos Nuevos Soles con una tasa de interés del diez por ciento,
pues iba a hacer un negocio.- ------------

2. Declaración de Natividad Cango Pintado. Manifestó conocer a


Ríos Arévalo desde que eran casi niños, pues él tenía doce años
aproximadamente cuando trabajaba en una ferretería, mas no así al
agraviado, señalando que a nivel preliminar la fiscal escribió en su
laptop su declaración pero no le permitió leerla, y días después
cuando estaba en observación en el penal, su abogado Jorge Alberca
le llevó la declaración diciendo que se había tomado la atribución de
firmarla y ponerle huella. Respecto a los hechos imputados, indicó
que el diez de Junio del dos mil trece trabajó de siete de la mañana a
siete de la noche, comunicándose como de costumbre ese día con su
co acusado, pues le compraba material de ferretería, habiendo
hablado de su teléfono celular número 969528507a las once y
treinta de la noche, porque le entró una llamada, diciéndole que
pasaba a recogerlo, pero como no era la voz de su amigo, le dijo como
excusa que iba a salir; recibiendo posteriormente a las dos de la tarde
del día siguiente una llamada de su jefe, quien le indicó que vaya a
su casa para que recoja unas láminas porque iba a despachar
productos, y al llegar al lugar fue intervenido por personal de la
DININCRI, negando desde ese momento su participación, no
conociendo al agraviado; añadiendo que la firma que obre en el Acta
de Intervención Policial N° 58-13 si le pertenece, pues el personal
policial lo golpeó para que firmara, no permitiéndole leer su
contenido; habiéndole practicado el examen de absorción atómica sin
contar con abogado defensor, indicado que aproximadamente diez
días antes de su intervención manipuló químicos que pueden dar
positivo para la prueba de Plomo, Bario y Antimonio, pues efectuó
trabajos de cavado de pozos en la ciudad de Lurín los primeros días
de Julio.- -------------------------------------------------------------------------

3. Declaración de Italo Pedro Contreras Campos. Manifestó trabajar


en una empresa agrícola que quiere desarrollar labores en Perú,
viajando a Sullana hasta el dos mil trece en que fue atacado por unas
personas; conociendo a Ríos Arévalo en setiembre del dos mil doce,
con quien entabló amistad, frecuentando incluso a su familia; siendo
que éste le pidió préstamos de dinero, entregándole en momento
distintos Dos Mil Cuatrocientos, Tres Mil Doscientos y Siete Mil
Cuatrocientos Nuevos Soles, refiriéndole en la última oportunidad
que necesitaba que le devuelva el dinero en el término de dos días,
sin embargo al día siguiente Ríos Arévalo le dijo que tenía que viajar a
Jaen porque su enamorada estaba embarazada y regresó el día
sábado, entonces el domingo lo llamó por el dinero y le dijo que se lo
entregaría al día siguiente; siendo que la noche del diez de Junio
estaba en su departamento ubicado en la calle Champañat
conversando por conversando por celular con su hija, y al promediar
las siete y quince de la noche lo llamó Jorge Ríos, diciéndole que lo
acompañe a ver a un amigo que vive camino a Piura por la carretera,
a lo cual accedió, llegando éste a verlo en su auto Mitsubishi,
percatándose de la presencia de un señor adelante, por lo que se
sentó en la parte trasera del carro, siendo que cuando llegaron al
Canal Escobar pasó algo extraño porque Cango Pintado levantó la
mano y dijo “aquí”, contestándole Ríos “a la izquierda”, avanzando
mas o menos un kilómetro, manipulando Ríos al parecer el
alimentador del gas o combustible, parando el carro, refiriendo que se
había malogrado, por lo que al parecerle extraño, llamó de inmediato
a una señorita tratando de hablar fuerte para que ellos escuchen y
sepan que alguien más sabia donde estaba; luego de lo cual bajaron
del vehículo, Rios se puso adelante, mientras que Cango miraba el
carro poniéndose atrás para el lado derecho del canal simulando que
iba orinar, entonces también bajo por el lado izquierdo del carro
frente a las luces delanteras, instantes en los cuales Cango se acercó
con un arma diciéndole “te llegó la hora”, corriendo para el lado
donde estaban las luces, recibiendo dos impactos en la espalda y uno
en la cara que le reventó el ojo derecho, mientras que Ríos decía
“tíralo al canal”, ante lo cual Cango lo arrastró y tiro al canal Daniel
Escobar el cual tenía mas o menos ciento veinte centímetros de
altura y como ya conocía esa zona y estaba lúcido, se cogió de una
soga logrando salir del canal, sacándose el polo para taparse el ojo,
pues le sangraba mucho, logrando ver a lo lejos unas luces, por lo
que siguió caminando, hasta llegar a una casa, siendo auxiliado y
trasladado al hospital de Sullana, para luego ser internado en la
Clínica Miraflores de Piura, ratificándose en que Cango fue el autor
material de los disparos, habiendo desde su declaración inicial
indicado la forma como estaba vestido, reconociéndolo mediante
tomas fotográficas; añadiendo finalmente que si bien no existe
documento que acredite el préstamo de dinero hecho a Ríos Arévalo,
la persona de Vicente Flores estuvo presente cuando le entregó los
Siete Mil Cuatrocientos Nuevos Soles.- -------------------------------------
4. Declaración de Psicóloga Ketty Villarroel Ponce. Manifestó haber
practicado las pericias psicológicas a ambos encausado; siendo que
respecto al Dictamen Pericial N° 03765-13-PSC practicado a Natividad
Cango Pintado, indicó haberse entrevistó con el peritado en dos
sesiones, concluyendo que éste no presenta sintomatología de
trastorno psicopatológico, gozando de buena salud mental, siendo
consciente de sus actos, con una personalidad narcisista, egocéntrico
y caracteres de arrogancia, no tomando en cuenta muchas veces los
convencionalismos sociales, con un bajo nivel de tolerancia a la
frustración, no adaptándose fácilmente a un entorno adverso, con
cambios bruscos de humor que lo puede llevar a la agresión física.
Así mismo señaló la perito que el encausado en relación a los hechos,
le refirió durante la entrevista que se les apagó el carro, reconociendo
haber efectuado tres disparos al agraviado, a quien le dijo “no te
quiero matar pero quiero mi dinero”, pero como el lugar era oscuro no
vio si le impacto, tirando el arma al canal, encontrándose
arrepentido, pues es impulsivo, no volviendo hacer trabajos por
debajo de la ley. En relación al Dictamen Pericial N° 003764-2013-TSC
practicado a Jorge Ríos Arévalo, señaló haberse entrevistado con éste
en dos sesiones, concluyendo que el peritado no presenta trastorno
psico patológico, es consciente de sus actos, de personalidad
extrovertida y sociable; presentando además una baja capacidad
autocrítica, desplazando la responsabilidad de los hechos imputados
a su amigo, adaptándola a sus propios intereses, con relato
elaborado, manifestando que al escuchar los disparos de su co
procesado trato de huir del lugar.- ------------------------------------------

5. Declaración de Juan Miguel Moya Peña. Emisor del Certificado


Médico Legal N° 4587-DPF, practicado al agraviado, indicó que se
trató de una evaluación post facto, concluyendo que el peritado
presentaba traumatismo ocular por proyectil de arma de fuego con
enucleación de globo ocular derecho y fractura macizo facial;
añadiendo que la citada pericia post facto se efectuó en base a
documentos médicos remitidos por fiscalía, consistentes en
fotocopias fedateadas, en las cuales si bien es cierto no aparecía sello
de médico tratante, si estaban certificadas por el director de la
clínica, con reporte operatorio de fecha doce de Julio, requiriendo del
uso de miniplacas o mini tornillos, con extracción de proyectil de
arma de fuego en región lumbar derecha.- ---------------------------------

6. Declaración de Hugo Irribarren Caballero. Manifestó ser el emisor


del Dictamen Pericial de Ingeniería Forense N° 397-13 de fecha nueve
de Agosto del dos mil trece, practicado a Jorge Ruiz Arevalo,
consistente en una espectofotometría de absorción atómica, la misma
que dio positivo para plomo en mano derecha e izquierda y negativo
para bario y antimonio. Así mismo, indicó haber emitido el Dictamen
Pericial de Ingeniería Forense N° 398-13 practicado a Natividad Cango
Pintado, el cual dio positivo para plomo, bario y antimonio compatible
para restos de disparo con arma de fuego en mano derecha e
izquierda, habiendo utilizado igualmente el método de
espectofotometría de absorción atómica; siendo que en atención a lo
señalado en su declaración plenaria por el encausado, al haber
referido ser soldador, el órgano de pruena indicó que en caso de
personas dedicadas a ésta ocupación los resultados son mucho más
altos, sobrepasando los encontrados en caso de restos de disparo,
admitiendo igualmente que los cationes pueden permanecer más
tiempo impregnados.- ----------------------------------------------------------

7. Acta de Intervención Policial de Jorge César Ríos Arévalo de


fecha once de Julio del dos mil trece. Da cuenta que siendo las cero
horas del once de Julio del dos mil trece, personal de la SEINCRI al
tomar conocimiento del ingreso al Hospital de Sullana de una persona
herida con arma de fuego, se traslado al lugar, sindicando el agraviado
a Ríos Arévalo y a un desconocido que luego identificó como Cango
Pintado, como las personas que lo atacaron; información en mérito a la
cual se produjo la intervención de Ríos Arévalo en la cuadra uno de la
calle José Maria Raygada, en circunstancias que conducía un carro
blanco statión wagon con Placa de Rodaje N° SOB-187 marca
Mitsubishi, portando un celular Samsung negro, así como su billetera
conteniendo Ciento Diez Nuevos Soles y objetos personales,
trasladándolo a la SEINCRI; firmando el acta los efectivos policiales
intervinientes.- -------------------------------------------------------------------

8. Acta de Intervención Policial de Natividad Cango Pintado de


fecha. No señala de manera expresa fecha de emisión, indicando sin
embargo que un día antes a las veintidós horas ingresó un ciudadano
chileno al Hospital de Sullana por lesiones con arma de fuego,
habiéndose identificado en las investigaciones preliminares a Ríos
Arévalo como uno de los agresores, el mismo que al momento de su
intervención efectuada el día anterior aceptó su autoría, sindicando a
Cango Pintado como el autor material, logrando la ubicación de éste
último a las catorce horas por el Sector San José.- ----------------------

III. DELITO IMPUTADO Y BIEN JURÍDICO PROTEGIDO.


El delito de Asesinato por Alevosía requiere para su configuración la
concurrencia de tres presupuestos fundamentales, siendo éstos: a) Elemento
Normativo. Pues su ámbito de acción se encuentra delimitado a los delitos
contra la vida de las personas, apareciendo como circunstancia agravatoria; b)
Elemento Objetivo. Consiste en que la agresión debe hacerse de manera tal que
elimine toda posibilidad de defensa del agredido, lo que lleva como
consecuencia inseparable, la inexistencia de riesgo para el atacante que pudiera
proceder del comportamiento defensivo de la víctima; y, c) Elemento Subjetivo.
Representado por el dolo, consistente en que la voluntad consciente del agente
ha de abarcar no sólo el hecho de la muerte de una persona, sino también a la
circunstancia de que ésta se ejecuta a través de una agresión que elimina las
posibilidades de defensa del ofendido. 1 . ----------------------------------------------------

Por su parte el delito de Asesinato por Lucro es aquél en el que elemento


objetivo y determinante de la voluntad criminal está determinado por la
codicia del sujeto activo, esto es el deseo inmoderado de riqueza, ganancia o

1
SALA PENAL NACIONAL. Recurso de Nulidad N° 1425-09
provecho; abarcando tanto el supuesto de la motivación unilateral en el sujeto
agente que impulsa su voluntad de matar para obtener un beneficio como
meta, como también comprende el supuesto del mandato, es decir el hecho de
que el sujeto agente de muerte a una persona a cambio de una contra
prestación económica.- -------------------------------------------------------------------

IV. ANÁLISIS FÁCTICO Y JURÍDICO DEL CASO PLANTEADO.

Respecto a la valoración de la actividad probatoria, la misma debe efectuarse


al amparo de lo dispuesto por el artículo 393 del Código Procesal Penal el
cual prescribe que el juez penal para la apreciación de las pruebas procederá
primero a examinarlas individualmente y luego de manera conjunta, de
acuerdo a las reglas de la sana crítica; debiendo precisarse en este contexto
que constituyen dos los ítems principales materia de probanza por
parte del Ministerio Público en el desarrollo de un juicio oral; siendo éstos,
en primer término la comisión del evento delictivo materia de
juzgamiento; y en segundo lugar la autoría del mismo; pues no sólo
basta acreditar que el delito se cometió -formas y circunstancias de su
perpetración-; sino que además debe demostrarse de manera irrefutable la
autoría del mismo; es decir la vinculación del acusado con la incriminación
fiscal; siendo éstos los criterios rectores en base a los cuales se procede a
efectuar el subsiguiente análisis probatorio - valorativo.- - -----------------------
1. Respecto a la comisión del evento delictivo materia de juzgamiento.
Respecto a la probanza de esta primera premisa, se tiene que durante el
contradictorio se recabó la declaración del agraviado, el cual refirió de
manera detallada los hechos acaecidos en su perjuicio el diez de Junio del
dos mil trece, precisando que luego de haber sido impactado con
proyectiles de arma de fuego, uno de sus agresores lo tiró al canal vía,
logrando instantes después salir del mismo, siendo finalmente auxiliado
por moradores del lugar, los mismos que lo trasladaron al Hospital de
Apoyo II de Sullana, declaración que resultó corroborada de manera
inobjetable con la declaración del perito médico legal Juan Moya Peña;
órgano de prueba que en juicio señaló haber efectuado un reconocimiento
post facto al agraviado en autos, teniendo además como material de
referencia copias fedateadas de la Historia Clínica del mismo, emitiendo el
Certificado Médico Legal N° 4587-DPF en el cual concluyó que el peritado
presentaba traumatismo ocular por proyectil de arma de fuego con
enucleación de globo ocular derecho y fractura macizo facial; información
de carácter científico que permite al despacho aseverar que la afectación al
cuadro de salud que presentó el agraviado el día de los hechos respondió
de manera indubitable a lesiones generadas por impacto de proyectil de
arma de fuego efectuado por tercera persona, información válida y certera
que permite tener por acreditada en juicio la primera exigencia fáctica
materia de análisis.- ---------------------------------------------------------------
2. Respecto a la autoría del evento delictivo y la vinculación de los
acusados en su ejecución.

En este acápite, indudablemente el de mayor importancia en el análisis


valorativo judicial, pues permitirá arribar a un pronunciamiento final
sobre la responsabilidad o inocencia de la parte acusada, debe señalarse
que al ser la única y principal prueba directa de cargo ofrecida por el
despacho fiscal la declaración testimonial del agraviado, es menester
verificar si la misma reúne las exigencias contenidas en el Acuerdo
Plenario N° 02-2005, en virtud al cual al no regir el antiguo principio
jurídico “testis unus testis nullus” la sola declaración del único testigo de
los hechos puede constituir prueba válida y suficiente de cargo para
enervar la presunción de inocencia, en la medida que converjan tres
requisitos de manera indisoluble; esto es a) la ausencia de
incredibilidad subjetiva, es decir que no existan relaciones entre
agraviado e imputado basadas en el odio, resentimientos, enemistad u otras
que puedan incidir en la parcialidad de la deposición, que por ende le
nieguen aptitud para generar certeza, b) verosimilitud que no sólo incide
en la coherencia y solidez sino que debe estar rodeada de ciertas
corroboraciones periféricas, y c) persistencia en la incriminación sin
que ello implique el carácter de una regla que no admita matizaciones.- ---

En este contexto debe señalarse que efectuando el análisis del caso


concreto es de advertir que respecto a la primera de las exigencias
plenarias antes citadas, entre el agraviado y ambos acusados no existía
con anterioridad a los hechos problema o rencilla alguna, que pudiera
poner en tela juico o serio cuestionamiento la idoneidad y por ende el valor
probatorio de la sindicación que efectúa el agraviado; advirtiéndose
además en este extremo uniformidad en las declaraciones tanto del
agraviado como de los imputados, en el sentido que respecto al encausado
Ríos Arévalo no sólo es que no existieron con anterioridad al evento
criminal rencillas entre éste y el agraviado; sino que además en sentido
contrario se había consolidado una amistad entre ambos; mientras que
respecto al encausado Cango Pintado, éste ni siquiera conocía al
agraviado, no pudiendo en este contexto aludir o presumir la existencia de
un móvil abyecto en la sindicación efectuada por el agraviado; estando
consecuentemente el colegiado en condiciones objetivas de afirmar que en
el caso sub examine si converge la exigencia plenaria analizada.- -----------

En lo concerniente a la persistencia en la incriminación, se tiene que


desde el estadío preliminar hasta su declaración final durante el Juicio
Oral, el agraviado se ha mantenido uniforme en sus declaraciones,
debiendo entender por uniformidad la permanencia o inalterabilidad de los
hechos principales, no pudiendo exigir para tener por acreditada ésta
última exigencia plenaria la repetición inalterable e inamovible sobre todas
las cuestiones fácticas principales y accesorias, pues entre otras cosas el
paso del tiempo puede originar la alteración u olvido de determinados
detalles o aspectos de naturaleza secundaria que por su escaza
trascendencia no afectan el fondo o núcleo central de la imputación,
siendo que en el caso sub examine, se ha logrado verificar una
permanencia inalterable de la sindicación efectuada por el agraviado, de
manera directa desde su primera declaración preliminar respecto al
encausado Ríos Arévalo, y mediante descripciones físicas que finalmente
permitieron la ulterior individualización de Cango Pintado; hechos que en
conjunto permiten afirmar a la judicatura que la imputación efectuada por
el agraviado-testigo se ha mantenido inalterable desde el estadio inicial de
las investigaciones preliminares, resultando en el plenario dicha
sindicación coherente, razonable y espontánea, respondiendo con soltura
y naturalidad a cada una de las preguntas formuladas durante el
contradictorio por la defensa técnica de los encausados, teniendo así por
acreditada la segunda de las exigencias plenarias, máxime si al respecto el
propio Acuerdo Plenario N° 02-2005 indica de manera expresa que la
persistencia en la incriminación no debe entenderse como una regla que
no admita matizaciones, en la medida claro está que en lo sustancial
persista la imputación incriminatoria, aspecto que se corrobora en autos,
pues el agraviado ha mantenido inalterable su afirmación referida a que el
día en que se perpetraron los hechos, con ambos encausados llegó a bordo
de un vehículo de propiedad de Ríos Arévalo a inmediaciones del canal
Escobar, lugar donde fue finalmente atacado con arma de fuego y arrojado
al agua.- ------------------------------------------------------------------------------

Abordados los dos primeros requisitos plenarios, corresponde analizar el


referido a la verosimilitud de la imputación y existencia de
corroboraciones periféricas, para lo cual es necesario concatenar la
persistente e inalterable imputación efectuada por el agraviado con los
restantes medios de prueba recabados en el plenario; debiendo en primer
lugar citar en esta línea de análisis que en el estadío procesal de su
declaración, ambos encausados se declararon inocentes de la imputación
fiscal, manifestando Ríos Arévalo que el día de los hechos no se entrevistó
con el agraviado, y que en ningún momento le había comentado a Cango
Pintado sobre la deuda que le tenía a Italo Contreras, habiendo aceptando
en el estadío preliminar los hechos por consejo de su abogado defensor, el
mismo que le habría referido que auto incriminándose recobraría
inmediatamente su libertad; afirmaciones que fueron contrastadas con
extractos de su declaración preliminar, en las cuales señaló “…, al llegar
Nativo a su tienda a las cinco de la tarde le contó de la deuda, y es
éste quien le propone darle muerte diciéndole que le cobraba por ello
Dos Mil Nuevos Soles”, no resultando coherente y muchos menos creíble
el argumento de exculpación vertido en el acto de audiencia por el
encausado, respecto a que aceptó inicialmente su responsabilidad por
consejo de su abogado para alcanzar su libertad, pues aún cuando se
trate de una persona carente de cualquier conocimiento o formación
jurídica, el cargo que se le atribuía desde el estadío inicial y que así le
fuera informado era de suma gravedad, y por ende merecedor de fuerte
reproche penal, evidenciándose con ello que se trata de un mero
argumento de defensa tendiente a enervar su responsabilidad penal;
máxime si ante la afirmación que hiciera referida a que el día de los
hechos no vio al agraviado se introdujo parte de su declaración preliminar,
en la cual ante pregunta similar señaló “… el día de los hechos junto
con Cango Pintado fui a ver al agraviado, esperando que baje porque
vive en el tercer piso, dirigiéndose juntos a Cieneguillo Sur”,
afirmaciones vertidas por el encausado en el estadío inicial del proceso
investigatorio que se le siguiera y que generan convicción al colegiado por
su razonabilidad y coherencia, las mismas que además se ven reforzadas
en cuanto a su valor incriminatorio, con la declaración de la perito
psicóloga Ketty Villarroel Ponce, la misma que al informar sobre el
Dictamen Pericial N° 3764-13, señaló que el peritado Jorge Ríos Arévalo al
ser preguntado sobre los hechos desplazaba la responsabilidad su amigo,
adaptándola a sus propios intereses, con un relato elaborado,
manifestando que al escuchar los disparos de su co procesado trato
de huir del lugar, vale decir que el citado encausado ratificó su presencia
y participación en los hechos incriminados hasta en tres momentos
diferentes; siendo éstos los siguientes: a) el instante mismo de su
intervención, en el cual además de reconocer su intervención en los
hechos, proporcionó la identidad de la persona con quien ejecutó el
intento de asesinato, tal como se corrobora del contenido del Acta de
Intervención Policial de Cango Pintado, en la cual se señala que su
individualización se obtuvo producto de la delación efectuada por su co
procesado, lo cual además resulta lógico, pues si bien es cierto Italo
Contreras había sindicado a Ríos Arévalo, y señalado la participación de
otro sujeto en los hechos en su agravio al cual no conocía, es la
información rendida precisamente por el sindicado la que permitió la
rápida identificación y captura de Cango Pintado; b) En su declaración
preliminar, lo cual se advierte de la lectura de párrafos de la misma que se
hiciera durante el contradictorio en la cual señala que fue Cango Pintado
quien le propuso dar muerte al agraviado a cambio de una
contraprestación; y, c) Durante la entrevista que tuvo con la perito
psicóloga; considerando el colegiado -en mérito al análisis antes citado- en
este extremo de la imputación, acreditada la participación y consecuente
responsabilidad penal del encausado.- ----------------------------------------

En lo concerniente a la acusación formulada contra Natividad Cango


Pintado, es de advertir que durante el plenario –al igual que su coprocesado-,
proclamó su inocencia, negando haber participado en los hechos que se le
imputaban, manifestando que el día once de Junio recibió una llamada de
su jefe en la cual le refirió que vaya a su vivienda a recoger unos
productos, siendo que al llegar a dicho lugar fue intervenido por el
personal policial, negando desde ese momento su intervención en el evento
incriminado, añadiendo que la firma que obra en el Acta de Intervención
Policial fue hecha por su persona debido a los golpes que le propinaron los
policías interviniente; correspondiendo por ende cotejar dicha tesis
exculpatoria con los demás medios de prueba actuados en el plenario. Así
pues, se tiene que tal como se señalara líneas arriba, la individualización
de Cango Pintado no obedeció en un primer momento a información dada
por el agraviado Italo Contreras, dado que como indicó éste último en su
declaración plenaria, hasta antes de los hechos no conocía al citado
procesado, sino que fue precisamente Ríos Arévalo quien en el momento
mismo de su intervención señala expresamente el nombre de la persona
que participó junto a él en los hechos incriminados, permitiendo ésta
delación inicial su inmediata intervención horas después, lo cual
constituye una primera incriminación que contradice la sostenida
inocencia del encausado, la cual se vio fortalecida y por ende acreditada
con los ulteriores medios de prueba recabados en juicio; así se tiene que el
agraviado haciendo alusión al día en que ocurrieron los hechos, señaló de
manera contundente en su declaración en el plenario: “Cango se acercó
con un arma diciéndome te llegó la hora, corriendo para el lado
donde estaban las luces, recibiendo dos impactos en la espalda y
uno en la cara que le reventó el ojo derecho, mientras que Ríos decía
“tíralo al canal”, ante lo cual Cango lo arrastró y tiro al canal
Daniel Escobar”; versión que se corrobora en cuanto al agravio físico
sufrido, con lo manifestado por el perito médico legal Juan Moya Peña,
emisor del Certificado Médico Legal N° 4587-DPF, practicado al agraviado,
órgano de prueba que indicó que el peritado peritado presentaba
traumatismo ocular por proyectil de arma de fuego con enucleación -
extirpación- de globo ocular derecho y fractura macizo facial.- ---------------

Así mismo se tiene, que igualmente resulta desvirtuada la auto alegada


inocencia del encausado Cango Pintado con lo manifestado en juicio por la
perito psicóloga Ketty Villarroel, la misma que respecto a la Pericia
Psicológica N° 3765-13-PSC, que le practicara, señaló que el encausado es
una persona que no presenta trastornos psicopatológicos, consciente de
sus actos, con cambios bruscos de humor que lo puede llevar a la agresión
física, añadiendo además en la data que, al preguntarle directamente
sobre los hechos que se le imputaban, el peritado le refirió que el día de
los hechos se les apagó el carro, efectuado tres disparos al agraviado,
a quien le dijo “no te quiero matar pero quiero mi dinero”, pero como
el lugar era oscuro no vio si le impacto, tirando el arma al canal,
encontrándose arrepentido, pues es impulsivo, comprometiéndose a
no volver a efectuar trabajos por debajo de la ley; medio de prueba
que acredita integra la información proporcionada preliminarmente por el
encausado Ríos Arévalo, respecto a que Cango Pintado le propuso dar
muerte a Italo Conteras a cambio de una contraprestación pecuniaria,
emergiendo con ello con claridad el elemento lucrativo para la
configuración o subsunción de los hechos dentro del agravante de
Asesinato por Lucro.- --------------------------------------------------------------

De otro lado, suma igualmente en calidad de elemento periférico los


resultados del Dictamen Pericial de Ingeniería Forense N° 398-13,
practicado por el perito Hugo Irribarren Caballero, el mismo que en juicio
señaló que las pruebas que le fueron recabadas al encausado Cango
Pintado, arrojaron como resultado la presencia de cationes de plomo, bario
y antimonio, es decir de los tres elementos químicos presentes en los
fulminantes de arma de fuego, reforzándose con ello tanto la delación
inicial efectuada por Ríos Arévalo como la aceptación que sobre su
intervención en los hechos hiciera el propio cango Pintado ante la perito
psicóloga; todo lo cual permite concluir al colegiado que la declaración
incriminatoria del acusado si se encuentra revestidas de las exigencias
establecidas por el citado Acuerdo Plenario N° 02-2005, gozando por ende
de entidad probatoria suficiente susceptible de enervar la Presunción de
Inocencia que por mandato constitucional asiste a los encausados; toda
vez que el Ministerio Público acreditó igualmente en autos, de manera
contundente la vinculación de los acusados con la comisión del hecho
punible incriminado.- -----------------------------------------------------------

V. APLICACIÓN DEL PRINCIPIO DE DETERMINACIÓN ALTERNATIVA DE LA


PENA
No obstante lo antes señalado, y teniendo como base la tesis incriminatoria
acreditada durante el contradictorio, el colegiado debe efectuar en este
estadío un análisis respecto a la tipicidad del hecho fáctico materia de
sanción, y es que según la imputación fiscal el procesado Jorge Ríos Arévalo
sería autor del delito de Asesinato por Alevosía, sin embargo de la actividad
probatoria recabada en el plenario se acreditó que el citado encausado no fue
quien directamente ejecutó la acción tendiente a segar la vida del agraviado,
sino que tal como lo señalara a nivel preliminar -información introducida
válidamente durante el plenario- sino que fue quien efectuó un acuerdo
monetario con Cango Pintado, para que sea éste último quien liquide al
agraviado, con lo cual en primer lugar no tuvo el dominio del hecho que
como premisa básica se exige para atribuirle la comisión del ilícito en calidad
de autor; sin embargo su conducta resulta igualmente reprochable
penalmente bajo el título de instigador, ello en virtud a lo previsto por el
artículo 24 del Código Penal, correspondiendo por ende bajo éstos alcances
dosificar su sanción penal, debiendo en este sentido el órgano jurisdiccional
en tal sentido aplicar el Principio de Determinación Alternativa, en virtud al
cual no se vulnera el derecho de defensa del encausado ni otros derechos
fundamentales cuando el órgano jurisdiccional al efectuar un acto de
desvinculación de la acusación fiscal, sanciona al procesado por un tipo
penal distinto; siempre y cuando concurran los siguientes presupuestos: a)
Homogeneidad del bien jurídico, situación que se cumple en el caso sub
judice, pues resulta evidente que el delito de Asesinato bajo cualquiera de
las circunstancias agravantes previstas a lo largo del artículo 108, mantienen
incólume como bien jurídico tutelado la Vida Humana, compartiendo por
ende tanto la agravante de Lucro como de Alevosía, la homogeneidad del bien
jurídico protegido.; b) Inmutabilidad de los hechos y pruebas; aspecto que
también resulta ser observada y cumplida en el caso concreto, pues es
precisamente en mérito a los hechos acreditados en juicio con la actuación
probatoria respectiva que el órgano jurisdiccional concluye que no se advierte
la concurrencia de la circunstancia agravante invocada por el despacho
fiscal, así como la del título de imputación, siendo por ende el encausado
merecedor de una sanción penal por el delito de Asesinato por Lucro en
calidad de instigador; c) Preservación del derecho de defensa¸ en este
acápite debe indicarse, que el ejercicio legítimo del derecho de defensa se ha
respetado irrestrictamente durante todo el contradictorio, habiendo ejercido
durante el mismo la posibilidad de alegar, probar y contradecir la tesis fiscal
que pesaba sobre el encausado, no existiendo en este sentido vulneración
alguna al ejercicio legítimo de dicho derecho; d) Coherencia entre los
elementos fácticos y normativos para realizar la correcta adecuación
del tipo; en las líneas precedentes, el órgano jurisdiccional ha señalado de
manera concreta las razones por las cuales no considera configurado en
autos el tipo penal de Asesinato por Alevosía invocado en la tesis fiscal, y en
sentido contrario acreditada con suficiente y razonable actividad probatoria
de cargo el tipo penal de Asesinato por Lucro; y e) Favorabilidad, aspecto
que si bien es cierto técnicamente no estaría técnicamente convergiendo,
también lo es que lo que se busca con este requisito es no perjudicar al
procesado con un mayor reproche penal, aspecto que si se tutela o resguarda
en autos, pues aun cuando la desvinculación efectuada importa la
subsunción del tipo penal bajo distinta agravante a la invocada por la
fiscalía, ello en nada perjudica la sanción penal a imponer, pues los
parámetros punitivos se mantienen inalterables, tanto respecto a la variación
de la agravante que el colegiado considera acreditada como respecto al título
de imputación. 2 .- ---------------------------------------------------------------------

VI. DETERMINACIÓN JUDICIAL DELA PENA.

Acreditada la responsabilidad penal del encausado, corresponde efectuar el


análisis valorativo correspondiente a la determinación judicial de la pena, la
misma que tiene por función, identificar y decidir la calidad e intensidad de
las consecuencias jurídicas que correspondan aplicar al autor o partícipe de
un delito, dado que la conminación abstracta que tiene la pena en la ley, se
expresa generalmente en una extensión mínima y máxima 3; análisis que
debe efectuarse dentro de los márgenes punitivos establecidos para los
artículos 108 y 24 de Código Penal, así pues se tiene que teniendo en cuenta
los márgenes de razonabilidad establecido por el sistema de tercios previsto
por el artículo 45-A del Código Penal, para el proceso de dosificación de la
pena, es de señalar que en el caso de autos se ha verificado un proceder por
demás reprochable y con un total desprecio a la vida humana por parte de
ambos encausados, movidos por un móvil abyecto, lo cual ha generado en el
agraviado una disminución sensorial permanente, al haber perdido uno de
los globos oculares, situación física que evidentemente restringe y/o limita el
ritmo de vida que tenía con antelación a ser víctima de los hechos materia de

2
SAN MARTÍN CASTRO; “JRISPRUDENCIA Y PRECEDENTE PENAL VINCULANTE”, p. 889.
3
SALA PENAL PERMANENTE DE LA CORTE SUPREMA. EXP. N° 10-2001
juzgamiento; debiendo sin embargo en sentido contrario el colegiado tener en
cuenta que al haber quedado el iter criminis en el grado de Tentativa,
estamos consecuentemente ante la concurrencia en autos de una causal de
disminución de punibilidad prevista en el artículo 16 del Código Penal, en
mérito a la cual la sanción a imponer –aun con la concurrencia de
circunstancias agravantes específicas- no puede superar el mínimo legal de la
pena conminada.- -----------------------------------

VII. REPARACIÓN CIVIL.

En lo concerniente a la Reparación Civil es menester señalar que el artículo


93 del Código Penal establece que ésta comprende la devolución del bien y la
indemnización por el daño ocasionado; coincidiendo con lo señalado de
manera uniforme por numerosa jurisprudencia; en virtud al cual “el monto
de la reparación civil debe estar en función a la magnitud de los daños
y perjuicios ocasionados, debiendo existir proporcionalidad entre éstos
y el monto que por dicho concepto se fija”, debiendo por ende en el caso
concreto al momento de determinar el monto de la Reparación Civil a
imponer, tener en cuenta precisamente la naturaleza primerísima dentro de
la escala de bienes jurídicos protegidos que tiene la vida humana, al haber
sido precisamente la vida del agraviado la que se encontró en serio riesgo con
el accionar de los encausados, así como el grave y permanente daño sufrido
en su integridad física al habérsele practicado una evisceración de uno de los
globos oculares, reduciendo así su potencial o capacidad visual a un
cincuenta por ciento.- ----------------------------------------------------------------

VIII. COSTAS PROCESALES.

En cuanto a la imposición de costas procesales el artículo 497 inciso uno del


Código Procesal Penal prescribe que “toda decisión que ponga fin al
proceso penal … establecerá quien debe soportar las costas del
proceso”; por lo que al mediar la aceptación de cargos por el propio
encausado como presupuesto sustentatorio de la emisión de un fallo de
condena no existe eximente alguno para su aplicación, debiendo procederse
a liquidar las mismas en el estadío de ejecución de la pena ante el
requerimiento respectivo de la parte legitimada para tal fin.- --------------------
IX. DECISIÓN.
En consecuencia, en mérito a los fundamentos fácticos y jurídicos antes
señalados, en atención a las facultades que le han sido conferidas y de
conformidad con los artículos VIII del Título Preliminar, 93, 106 y 108 inciso
3 del Código Penal; y, artículos 372, 392, 394, 396, 399 y 497 del Código
Procesal Penal, en uso de las facultades conferidas por ley, EL JUZGADO
PENAL COLEGIADO DE SULLANA, FALLA:

1. CONDENANDO a JORGE CÉSAR RÍOS ARÉVALO como INSTIGADOR


de delito contra La Vida, El Cuerpo y La Salud en la modalidad de
ASESINATO POR LUCRO en agravio de ITALO CONTRERAS CAMPOS a
DOCE AÑOS DE PENA PRIVATIVA DE LIBERTAD; la misma que
cumplirá en el Establecimiento Penitenciario que designe la autoridad
penitenciaria y que contabilizada desde la fecha de su aprehensión
material acaecida el día diez de Julio del dos mil trece, vencerá el nueve de
Julio del dos mil veinticinco, fecha en la cual deberá disponerse su
inmediata excarcelación, siempre y cuando no exista mandato judicial
emanado de autoridad judicial competente en sentido contrario.- ----

2. CONDENANDO a NATIVIDAD CANGO PINTADO como AUTOR de delito


contra La Vida, El Cuerpo y La Salud en la modalidad de ASESINATO
POR LUCRO en agravio de ITALO CONTRERAS CAMPOS a DOCE AÑOS
DE PENA PRIVATIVA DE LIBERTAD; la misma que cumplirá en el
Establecimiento Penitenciario que señale la autoridad penitenciaria y que
contabilizada desde la fecha de su aprehensión material acaecida el día
diez de Julio del dos mil trece, vencerá el nueve de Julio del dos mil
veinticinco, fecha en la cual deberá disponerse su inmediata excarcelación,
siempre y cuando no exista mandato judicial emanado de autoridad
judicial competente en sentido contrario.- ----------------------------------------

3. FÍJESE la REPARACIÓN CIVIL en la suma de DIEZ MIL NUEVOS SOLES


que deberá pagar el sentenciado a favor de la parte agraviada. Con costas
procesales. Consentida y/o Ejecutoriada que sea la presente CÚRSENSE
los respectivos Boletines y Testimonios de Condena. Notifíquese la
presente en el modo y forma de ley.- --------------------------------------------
HOLGUIN ALDAVE
ESPEJO VELITA
ALVAREZ FLORES

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