La Corrupción
La Corrupción
5.1. INTRODUCCIÓN
La corrupción puede ser abordada desde dos perspectivas, que en absoluto son antagónicas; más bien, creo,
permanecen en un tipo de relación de género a especie. En efecto, por un lado, es posible entender la corrupción
como actos o manifestaciones concretas del uso particular de la función pública delimitados en la legislación
administrativa o penal (José Hurtado Pozo, 1995, p. 156), pero, por otro lado, es necesario entender la
corrupción en un sentido más amplio, esto es, como un clima de mentalidad colectiva, sentimientos y práctica
histórica que denominamos “fenómeno de la corrupción”.
Por otro lado, la corrupción no corresponde a una cuestión de origen solo colonial peruana. Tambiénse
encuentra en la formación de los Estados Unidos, el inglés norteamericano contiene más de doscientos
sustantivos y verbos relativos a la palabra “estafa”, (Morris Berman, 2012, p. 23) muestra una permanencia
sostenida a lo largo de la historia peruana estimada entre 2 y 6 por ciento de la producción nacional, siendo sus
niveles mayores en el gobierno de Fujimori (Alfonso Quiroz,2013), precisamente con el inicio en el país del
proceso de la modernidad neoliberal global.
Su expresión más evidente son los 19 mil procesos abiertos en el país hasta el 2013 por la Procuraduría
Anticorrupción (Julio Arbizu, 2018). Asimismo, el sentimiento subjetivo de la percepción de la corrupción en
el Perú se ha ido incrementando alarmantemente, en el Índice de Transparencia Internacional hemos pasado
del lugar 41 para el año 2000 al puesto 83 en el 2013, acercándonos a los países más corruptos del mundo como
Somalia y Corea del Norte.
Además, este fenómeno se presenta de diferentes formas y maneras en los distintos escenarios: Social,político
y económico de nuestro país. Desde hacer oídos sordos cuando alguien quiere acceder alos servicios
públicos; esto es ocasionado por prácticas de pequeña corrupción, hasta los grandes desvíos de dinero público
que la gran corrupción generó en los últimos años, es claro que la corrupción afecta a la economía del país y
a la economía personal de cada uno de los que vivimos en país, pero también afecta derechos, acceso a
servicios, así como a la gobernabilidad y la confianzaen el Estado y en sus funcionarios.
Los medios a través de los cuales la corrupción es provocada son irrelevantes: pagos ilegales, chantaje,
extorsión, connivencia, exacción.
El delito y la estafa no pueden ser comprendidos como simples problemas individuales, de la misma forma, no
puede ser entendido solo con argumentos de situaciones de pobreza y carencias de servicios sociales. La
violencia, la estafa y el delito se tornan estructurales, se transforman en componentes del patrón moderno
globalizado.
Pero ¿por qué tanta preocupación por la extensión de la corrupción en nuestra sociedad actual? ¿Qué hay de
nuevo en una práctica que se conoce hace tanto tiempo?
La historia nos muestra que la corrupción no es un problema reciente. Mientras las malas prácticas se van
haciendo más frecuentes, la capacidad del Estado para frenarle el paso parece verse reducida. No por nada la
corrupción es considerada uno de los principales problemas que enfrenta el país. La ciudadanía desconfía de la
autoridad y de las instituciones, y de la efectividad del sistema de justicia para luchar contra la corrupción.
Sin embargo, muchas veces el ciudadano se muestra tolerante a los actos de corrupción, y esta “normalización”
de las conductas corruptas reduce su capacidad de indignación y la motivación para involucrarse en la lucha
contra este flagelo a través de la denuncia o de algún otro mecanismo de participación ciudadana.
Se hace evidente, entonces, que para luchar contra la corrupción es necesaria la actuación conjunta del Estado
y de la ciudadanía.
La corrupción es un problema que afecta a países ricos y pobres y que desde la segunda mitad del siglo pasado
ha generado estudios por parte de investigadores de diversas disciplinas. Porque sus estudiosos provienen
principalmente de centros académicos y de investigación en países desarrollados, y porque los costos que acarrea
golpean más fuertemente a los países pobres, los estudios sobre la corrupción se concentran más en estos últimos.
Así, los politólogos la sitúan en las características concretas de los sistemas políticos de las naciones, atribuyendo
principalmente sus causas a la existencia de un “déficit democrático” que se manifiesta, por ejemplo, en la falta
de autonomía del poder judicial, en la incapacidad del poder legislativo para controlar los impulsos del ejecutivo,
en la falta de transparencia de las instituciones públicas, en la precariedad institucional de las agencias del estado,
en la falta de mecanismos para la rendición de cuentas de la gestión pública,en la ausencia de un liderazgo
ético, o en la debilidad de los órganos de vigilancia de la sociedad civil (Johnston,1997; Doig y Theobald, 2000;
Hope, 2000; y Friederich, 1989).
Y es que la corrupción, en el contexto actual, presenta tres aspectos singulares que la hacen potencialmente lesiva
al desarrollo de nuestras incipientes sociedades democráticas.
En primer lugar, se evidencia una conexión peligrosa entre la novedosa criminalidad organizada y la
administración pública. Si bien la criminalidad organizada no es un tipo de criminalidad absolutamente nueva,
dado que su estructura no cambia en nada la clásica división entre los delincuentes y los vigilantes de la ley, sí
lo es su connivencia con los propios órganos estatales encargados de su control y persecución. Como señala el
profesor Winfried Hassemer, la criminalidad llegaría a una situación paradójica de tener que combatirse a sí
misma (Winfried Hassemer, 1995).
En segundo término, el avance tecnológico e industrial en campos como la banca o las finanzas permiten
modalidades nuevas y encubiertas de corrupción que hacen difícil su develamiento y persecución. Ejemplo de
lo señalado puede verse en las millonarias transferencias bancarias provenientes de fondos públicos, realizadas
por los testaferros del ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos, a cuentas privadas en organizaciones
financieras ubicadas en paraísos fiscales, lo que ha dificultado enormemente su ubicación y eventual repatriación.
Finalmente, la globalización y los procesos de integración supranacional han conllevado la configuración de una
forma de criminalidad de carácter transnacional con enorme capacidad de desestabilización de mercados, así
como de corrupción internacional de funcionarios públicos (Jesús María Silva Sánchez, 1999, pp. 70-71).
Ejemplo de esta característica lo muestra el caso, durante el gobierno del expresidente Fujimori, de la compra
por parte del Estado de armamento militar o policial a proveedores de países extranjeros, el cual terminó
“desviándose” a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Este acto complejo de corrupción
termino comprometiendo a dos países, además del Perú.
El Informe “Defensoría, Ética pública y Prevención de la Corrupción” señala los principios del buengobierno
afectados por la corrupción. (DP, 2017- informe 01).
• La participación
• La transparencia
• La responsabilidad
• La rendición de cuentas
• La sensibilidad a las necesidades y aspiraciones de la población.
La transparencia y lucha contra la corrupción nos compromete a todos los individuos a ser partícipes del accionar
voluntario y democrático; en todas las naciones sin excepción alguna se practica la corrupción en diferentes
niveles y modalidades, es a partir de ello que los ciudadanos hemos perdido confianza en la aplicación de las
políticas y leyes que son planteadas, pero no son puestas en práctica empezando por nuestras autoridades ya sea
a nivel internacional, nacional, regional y local.
A partir de la década de los años ochenta, la palabra que se menciona cada vez más es corrupción, calificativo
para todo aquello que esté (por principio e inercia) directamente relacionado, con cualquier autoridad,
especialmente si son personas relacionadas con cualquier órgano de gobierno y, francamente, el uso y abuso
de dicho adjetivo en los escenarios social, religioso, académico, profesional, empresarial, mediático, con o sin
razón, y lo que es peor, como chisme barato, ya metiene harto, porque a este tema se le dedica mucho tiempo
explotando el escándalo amarillista, con intenciones de descrédito, exhibicionismo y hasta como chantaje, pero
con poco interés en poner misma sociedad, presentándose con diferentes matices y magnitudes, desde la pequeña
mentira o del chisme doméstico, hasta llegar a los actos escandalosos de gran impacto social, económico y
político, que es pan de todos los días y en la mayoría de los países. (Rendón, 2017)
Erradicar la corrupción es tarea muy difícil, para esta labor se necesitara herramientas fundamentales; dentro de
ellas se encuentra la familia, quien es la portadora de principios y valores en sus miembros que la integran,
asimismo la colaboración de todos los ciudadanos como integrantes de un país sabiendo elegir gobernantes que
acepten la responsabilidad de luchar contra personas que ejerzan actos corruptos, reconociendo los efectos
negativos y la necesidad de contar con la participación responsable de ambos lograremos prevenirla y combatirla.
“La corrupción no es un crimen sin víctimas. La corrupción nos afecta a todos. Es momento de informarnos,
exigir, vigilar y denunciar”
5.2. DEFINICIÓN
Stephen Morris (1992: 25) sostenía que "la corrupción como el uso ilegitimo del poder público para el beneficio
privado". Todo uso ilegal o no ético de la actividad gubernamental como consecuencia de consideraciones de
beneficio personal o político"; o simplemente como "el uso arbitrario del poder".
“La corrupción es un fenómeno que altera o trastoca la forma de alguna cosa. Pero puede referirse a realidades
materiales o morales, por lo que aparecen varios sentidos del término que nos ayudan a precisar nuestro objeto.
Hay formas de corrupción de las cosas materiales y otras formas de corrupción de las acciones morales.” (Galli
1996, p. 214)
“La corrupción es una transacción entre actores del sector público y privado por medio de la cual ciertos bienes
colectivos son ilegítimamente convertidos en retribuciones privadas”. (Heindenheimer, 1990, p. 6)
Al intentar una definición del fenómeno, pone especial atención en la “posición del agente”, por lo tanto habrá
corrupción en: “aquellos actos que constituyen la violación activa o pasiva, de un deber posicional o del
incumplimiento de alguna función específica realizados en el marco de discreción con el objeto de obtener algún
beneficio extra posicional, cualquiera sea su naturaleza”. (Malem, 2000, p. 28)
Guillermo Brizio (2012) designa la corrupción como un fenómeno social, a través del cual un servidor público es
impulsado a actuar en contra de las leyes, normatividad y prácticas implementados, a fin defavorecer intereses
particulares.
Son muchas las definiciones de corrupción que se manejan en el ámbito público, académico y jurídico. Desde
la Defensoría del Pueblo definen a la corrupción como el mal uso del poder público, entendido como el
incumplimiento de los principios del buen gobierno, así como de los preceptos éticos presentes en la sociedad.
Los actos de corrupción tienen el propósito de obtener ventajas o beneficios indebidos para quien actúa o para
terceros, en perjuicio del bienestar general. (DP, 2017- informe 01).
5.3. ELEMENTOS
5.4. CAUSAS
Las causas de la corrupción pueden ser endógenas (internas) o exógenas (externas): Entre las muchas causas
endógenas (las que tienen que ver con el individuo) podemos enlistar las siguientes (Mauro, 1995):
5.4.1. Causas endógenas:
Las causas que hacen posible este problema se podrían clasificar en los niveles sociales, económico y político.
En lo social, la falta de un servicio profesional que fiscalice los actos de los gobernantes; insuficiente
participación ciudadana en actos de fiscalización y evaluación de la gestión pública.
Algunas de estas causas endógenas son:
• Ambición
• Codicia
• Falta de valores
• Falta de conciencia social
5.4.2. Causas exógenas:
• Impunidad en los actos de corrupción
• Modelos sociales que transmiten antivalores (valores negativos).
• Excesivo poder discrecional del funcionario público
• Concentración de poderes y de decisión en ciertas actividades del gobierno.
• Soborno internacional.
Seymour Martín Lipset, considera los siguientes factores que condicionan la aparición y desarrollo de la
corrupción:
a) La ausencia de valores en la sociedad, lo que explica la interesada poca claridad para determinar lo correcto
de lo incorrecto en el ejercicio de la función pública. Un ejemplo de lo mencionado lo encontramos en las
declaraciones del líder político Luis Bedoya Reyes cuando, respecto del proceso penal seguido contra su hijo,
Bedoya de Vivanco, por complicidad en delito de peculado realizado por Vladimiro Montesinos, señaló que
su hijo había cometido, en todo caso, un pecado, pero no un delito.
Finalmente, se nos presenta un aspecto singular propio del desarrollo político de nuestro país enla década
de los años 90. Me refiero al sistema político autoritario impuesto por el régimen de ese momento y que
engendró un acentuado nivel de corrupción política sin precedentes en el país. Corrupción de corte
instrumental a efectos de mantener el poder gubernamental sin posibilidad de control. De ello da cuenta la
situación que atravesó el Poder Judicial, el Ministerio Público, el Congreso de la República, la Academia
Nacional de la Magistratura, el Tribunal Constitucional, la prensa, entre otros entidades estatales y privadas.
Esa concentración del poder determinó que la corrupción avanzara a niveles que ninguno de nosotros imaginó.
A eso se debe la importancia de un sistema de administración de justicia independiente en el contexto de un
Estado democrático que necesita consolidarse.
5.5. TIPOS
La mordida no es el único tipo de corrupción. Sin duda es la forma de corrupción más conocida y enla que
todos, de una u otra manera, hemos participado. Pero el fenómeno de la corrupción tiene varias caras que nos
pueden afectar, más aún cuando quedan sin castigo.
Max Kaiser (2016) precisa otros tipos:
a) “Póngase la del Pueblo”: el soborno
Es el nombre técnico que se le da a la tristemente famosa mordida. Se trata del servidor públicoque recibe
un beneficio extra, y por lo tanto ilegal, por hacer o dejar de hacer algo que era su responsabilidad. Quien lo
entrega es igualmente responsable.
b) “Un peso para el pueblo, uno para mí”: el peculado o desvío de recursos
Peculado es robar y el desvío es utilizar los recursos públicos para un fin privado y distinto de su objetivo
inicial.
c) “Ahí te encargo a mi compadre”: el tráfico de influencia
Se da cuando un servidor público usa su poder para propiciar que algún asunto tome una ruta determinada.
Es esa llamada que se hace para empujar o desatorar algo con un beneficio para quien hace la llamada.
d) “Porque quiero y porque puedo”: abuso de funciones
Es el servidor público que se olvida de un principio básico: sólo puede hacer aquello para lo que está
legalmente autorizado.
e) “Un político pobre es un pobre político”: enriquecimiento oculto
Los servidores públicos tienen derecho a un sueldo. También tienen derecho a tener propiedades e incluso
negocios o intereses privados que no afecten su desempeño. Nosotros tenemos derecho a conocer todo eso.
Cuando lo ocultan o mienten, limitan uno de nuestros derechos democráticos más elementales: el de vigilarlos
y, por lo tanto, evaluarlos.
f) “Calladito te ves más bonito”: obstrucción de la justicia
Se da cuando un servidor público trata de evitar que un acto ilícito se denuncie, se investigue o se sancione.
Cuando en una democracia sólo se sanciona a quienes carecen de influencia, la justicia se vuelve selectiva.
g) “El que no transa no avanza”: colusión
Surge cuando dos empresas (o más) se ponen de acuerdo para “sacarle” más dinero al Estado por un producto
o servicio, dañando las finanzas públicas.
h) “Esos terrenitos pronto valdrán una fortuna”: uso ilegal de información confidencial
Sucede cuando un servidor público usa la información confidencial que tiene a su disposición para hacer un
negocio privado. Por ejemplo, cuando los familiares de un gobernador descubren providencialmente en dónde
se ubicará la nueva zona de desarrollo del estado y compran todo para después ganar una fortuna vendiéndolo.
i) “Primero la familia”: nepotismo
El cargo público utilizado como agencia de colocación familiar.
j) “Al jefe lo que pida”: conspiración para cometer actos de corrupción
Cuando la corrupción se planea al más alto nivel, el único rastro que queda es una instrucción verbal. Lo
común es que caiga el funcionario de bajo nivel que puso su firma en el documento.
k) Extorsión
Es cuando un servidor público, aprovechándose de su cargo y bajo la amenaza, sutil o directa, obliga al usuario
de un servicio público a entregarle también, directa o indirectamente, unarecompensa.
l) Fraude
Es cuando servidores públicos venden o hacen uso ilegal de bienes del gobierno que les han confiado para su
administración.
m) La falta de ética
Es un tipo especial de corrupción que, si bien no tiene que ver directamente con la apropiación ilegal de
recursos del gobierno y de ciudadanos usuarios, sí entraña entre algunos servidores públicos, una conducta
negativa que va en contra de los propósitos y metas de las instituciones públicas. Esta falta de ética se pude
observar cuando determinado servidor público no cumple con los valores de su institución, es decir, cuando
no conduce sus actos con: honestidad, responsabilidad, profesionalismo, espíritu de servicio, por citar
algunos.
5.7. EFECTOS
Pues bien, esta generalidad y extensión de la corrupción, así como las nuevas características que viene
adquiriendo en este último tiempo, llevan consigo efectos sumamente graves en la vida política, económica y
social de un país (Luis Pásara, en Boletín de la Comisión Andina de Juristas, No 41, p. 19.)
a) En el ámbito político, efectivamente, la corrupción influye en la inestabilidad política de los Estados. Los
cambios de régimen, en mayor o en menor medida, son explicables desde la constatación de factores de
corrupción precedente. Y es que este fenómeno socava brutalmente la confianza de la ciudadanía en el
funcionamiento regular de las instituciones políticas. Esta desconfianza detiene precisamente el desarrollo de
estas instituciones y encuba situaciones que pueden determinar un explosivo ambiente de insatisfacción social.
Como señala la profesora Ackerman, “la corrupción sistemática socava la legitimidad de los gobiernos,
especialmente la de los democráticos, los que incluso pueden verse amenazados por golpes de Estado dirigidos
por líderes totalitarios” (Rose Ackerman, 1997, p. 28).
Como puede apreciarse, esta frase de Ackerman es ciertamente aplicable a la realidad política peruana, si no,
recordemos el periodo del régimen del gobierno aprista que precedió al régimen autoritario que gobernó el Perú
durante la década de los años 90.
Finalmente, la corrupción también reproduce y consolida la desigualdad social, consolida el clientelaje político
y perpetúa la ineficacia de la burocracia y, por lo tanto, impide contar con una administración pública eficiente
al servicio de la satisfacción de los derechos de los peruanos.
Igualmente, la corrupción conlleva a que la redistribución de la riqueza se reasigne a favor de aquellos que
detentan alguna forma de poder monopólico, esto es, de sectores con mayor capacidad adquisitiva, en perjuicio
de las capas menos favorecidas y a las que generalmente van destinados los fondos públicos.
Así mismo, algunos estudios econométricos nos indican que existe una “correlación negativa entre crecimiento
y altos niveles de corrupción” (Rose Ackerman, op. cit. p. 28), lo que significa que a mayores niveles de
corrupción menores serán los índices de crecimiento económico de un país.
Pero el efecto más grave, y en ello compartimos las ideas de Pásara, es que la corrupción atenta contra una de
las condiciones necesarias de la vida en sociedad: la confianza recíproca entre los ciudadanos y en la colectividad,
debido a lo imprevisible del comportamiento entre unos y otros.
Este sentimiento de desconfianza en las instituciones y entre los propios conciudadanos quiebra las bases del
contrato social llevándonos a un clima de anomia y desestructuración social. Como bien señala Díez Picazo, “es
cierto que los gobernantes no encarnan el Estado en su conjunto y es asimismo cierto que concretos casos de
criminalidad gubernativa no convierten al Estado en una
organización criminal; pero es incuestionablemente cierto que los gobernantes son órganos del Estado, y sobre
todo que representan la imagen visible del mismo. La conclusión es evidente: la criminalidad gubernativa tiende
a difuminar la ecuación entre Estado y legalidad y, por consiguiente, tiende a deslegitimar el Estado ante los
ciudadanos” (Luis María Díez Picazo, 2000, p. 14.).
De plano, todo este panorama de causas y efectos que hemos expuesto nos muestra un fenómeno cuya represión
desborda su tratamiento meramente jurídico penal y nos exige poner atención, además, en otro tipo de políticas
de carácter extrajurídico o extrapenal.
5.8.1. En la Época Colonial, vivían bajo tres bases importantes para su economía, las cuales fueron la agricultura,
la minería y el comercio. El mayor aporte económico venía de la explotación de las minas de oro y de plata.
Como segundo plano económico lo tuvo los cultivos de algodón como ejemplo.
En este Época, estaban marcadas las diferencias sociales, como, por ejemplo, los españoles y eran netamente
propietarios y administraban las tierras, por otra parte, los indígenas y esclavos se encargaban de la mano de
obra. Para los españoles era algo vergonzoso que trabajarán en las tierras como lo dijo Hernán Cortés con la
famosa frase “No he venido a arar la tierra como si fuera un campesino”. Estaba prohibido el comercio con
otras colonias, las cuales todas eran enviadas a España. A raíz de eso, había el contrabando y la piratería. En
lo cultural hubo instituciones educativas las cuales eran controladas por la Iglesia. Los virreinatos españoles
en América tenían pocas instituciones educativas para el pueblo, pero establecieron desde muy temprano
prestigiosas universidades para los españoles y los criollos,los futuros administradores. En Lima, se fundó la
Universidad de San Marcos en 1552.
La corrupción en el Perú tiene una larga data histórica. Su origen se remonta a los albores del régimen colonial,
en el siglo XVI. Sus formas, bien documentadas, incluyeron las ganancias irregulares, indebidas e ilegales
conseguidas por los más altos representantes de la corona española al momento de distribuir los cargos
oficiales de la administración virreinal. Con los cargos comprados, los administradores coloniales cometían
abusos y exprimían la capacidad productiva de la población indígena dedicada a la minería, de paso
sobornando a supervisores encargados de velar por el cumplimiento de los protocolos que reglamentaban la
explotación de las minas. Otra forma de corrupción común en esa época fue el contrabando de bienes
extranjeros que privaron al erario de mayores ingresos. Los beneficiados eran comerciantes privados que
paulatinamente incrementaron su poder financiero y su acceso a los órganos del estado.
Como poder olvidar la creación del Comando Paramilitar “Rodrigo Franco” por Agustín Mantilla encargado
de asesinar a dirigentes sindicales y populares, la masacre de los penales en 1986, las cuantiosas sumas de
dinero malversadas en el famosísimo y promocionado tren eléctrico (que por cierto nunca llego a funcionar),
los millones de dólares MUC derrochados en complicidad con sus socios los “doce apóstoles”, el caso Zanati,
INDUMIL, los Mirages, laventa irregular de acciones de la deuda externa a cargo de Luís Alva Castro, la
carne podrida importada por Morales Bermúdez, etc. A la par del copamiento absoluto y manejo corporativo
del estado por parte de la “maquinaria” aprista de aquel entonces. (PROÉTICA. Lima, 2002).
La presidencia de Alan García Pérez durante este período aplicó, expandió y profundizó las típicas
herramientas de política económica aplicadas en quinquenios previos que, en términos generales,
caracterizaron al desarrollismo dirigido de América Latina, desde la Gran Depresión de 1930 hasta la crisis
económica de la década de 1980 que fue marcada por la deuda externa contraída con la banca comercial
norteamericana.
Las políticas comprendieron tasas de interés y tipos de cambio subvaluados, altos aranceles a la importación
de bienes extranjeros, uso de la banca estatal para dirigir créditos subsidiados a sectores productivos, control
de precios de insumos y productos básicos suministrados por empresas privadas y públicas. Mal diseñadas y
mal aplicadas, sin sustento técnico apropiado, ni coordinadas eficazmente, las políticas introdujeron graves
distorsiones en la economía.
➢ Alan García: Los casos por los que es investigado en la fiscalía
El líder del Apra, Alan García, quiso llegar a la presidencia de la República por tercera vez. La ciudadanía,
sin embargo, debe recordar que sobre él pesan graves acusaciones por las conmutaciones de penas a reos
vinculados con el narcotráfico, la muerte de policías y civiles durante un enfrentamiento en Bagua, presuntos
vínculos con empresas brasileñas corruptas, encubrimiento de hechos delictivos durante su segundo mandato
y otros casos que aquí recordamos:
• Narcoindultos
Durante su segundo gobierno, Alan García indultó a narcotraficantes y aprobó conmutaciones de penas
ahora investigadas porque, según testigos, estuvieron condicionadas a retribuciones económicas. Por un
lado, el Poder Judicial condenaba a narcotraficantes e integrantes de bandas criminales; por otro, Alan
García los liberaba para, según argumentó, “erradicar el hacinamiento de los establecimientos penales”.
Con Alan a la cabeza se entregaron más de 5000 conmutaciones de penas y más de 200 indultos. La
Comisión de Gracias Presidenciales, órgano encargado de evaluar y proponer al presidente las reducciones
de penas, estuvo encabezada por Miguel Facundo Chinguel (Ex preso en el penal Ancón II), acusado de
montar una red criminal.
Y antes de llegar a las manos de Alan García, las propuestas de conmutaciones e indultos pasaban por la
opinión del ministro de Justicia, cargo que durante los ‘narcoindultos’ fue asumido por Aurelio Pastor,
condenado a cuatro años de prisión por el delito de tráfico deinfluencias.
• Petroaudios
Fue el mayor escándalo de corrupción del segundo gobierno de García. La empresa Discover Petroleum
International ganó la buena pro para la explotación de cinco lotes petroleros de manera irregular en el 2008,
tal como se reveló a través de unos audios donde se escucha al aprista Romulo León informar a Alberto
Químper, ex director de Perú-Petro, que Discover estaba dispuesto a pagarle 5000 dólares mensuales por
ayudarlaa ganar los contratos.
León y Químper estuvieron presos tres años. El primero de ellos recuperó su libertad por exceder el plazo
para que se emita sentencia. El segundo fue excluido del proceso al prescribir los delitos que le imputaron.
Durante las investigaciones, Alan García dijo desconocer las negociaciones con Discover Petroleum. Esta
afirmación fue desmentida por Rómulo León, quien aseguró que el líder aprista sí estaba al tanto.
• Metro de Lima
La principal empresa investigada del caso ‘Lava Jato’, Odebrecht, lideró el consorcio quese encargó del tren
eléctrico en el Perú, una de las obras de las que se jacta Alan García. Odebrecht, sin embargo, es investigada
en su país, en Venezuela y en Panamá por el presunto pago de coimas a funcionarios y políticos.
El presidente de esa empresa, Marcelo Odebrecht, fue arrestado en Brasil, donde cumple condena por su
presunta participación en un esquema de sobornos de la estatal Petrobras. En Perú, García y sus ministros
aprobaron un sistema legal excepcional que le permitió a Odebrecht y su socia Graña y Montero incrementar
en más de 400 millones de dólares el costo de los tramos 1 y 2 de la Línea 1 del tren, según denunció
Convoca.pe a través del diario La República.
• Colegios Emblemáticos
La megacomisión detectó que la remodelación de colegios emblemáticos durante el segundo gobierno de
Alan García habría servido para encubrir grandes desembolsos de fondos públicos a terceros.
En este caso, se detectó que el ex mandatario aprista cometió una presunta falta constitucional al promulgar
el Decreto de Urgencia 004-2009, que permitió realizar contrataciones sin licitaciones. Amparados en ese
polémico decreto, funcionarios del Ministerio de Educación lograron evadir los procedimientos establecidos
para realizar contrataciones.
En julio de este año, una investigación de la revista ‘Poder’ detectó que la presunta red delictiva de Rodolfo
Orellana, tuvo participación en este caso a través de su cooperativa de ahorro Coopex, que habría entregado
cartas-fianza ilegales a las empresas que se encargaron de las remodelaciones del colegio Clorinda Matto de
Turner en el Cusco.
• El Baguazo
Decretos legislativos impulsados por el segundo gobierno de Alan García provocaron un sangriento
enfrentamiento el 5 de junio del 2009 entre policías y pobladores indígenas enla zona denominada Curva
del Diablo, en Bagua. Murieron 22 policías, 10 civiles y desapareció el mayor PNP Felipe Bazán.
Los familiares de los policías fallecidos denunciaron penalmente a Alan García por homicidio culposo.
Los decretos que desencadenaron la violencia pretendían promover la inversión en la Amazonía peruana,
pero las comunidades indígenas alertaron que estos violaban sus derechos. El mismo día del enfrentamiento
en Bagua, Alan García declaraba ante la prensa que los pobladores indígenas no son “ciudadanos de primera
clase”.
• El Frontón
Durante su primer gobierno, recordado por la hiperinflación, se llevó a cabo una matanza en los penales El
Frontón y San Juan de Lurigancho. Ocurrió el 18 de junio de 1986, cuando los reclusos de El Frontón y San
Juan de Lurigancho iniciaron un motín planificado también Santa Bárbara.
El Ejecutivo al mando de Alan García ordenó al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas restablecer el
orden. En Lurigancho murieron 124 reclusos; en Santa Bárbara, dos; y en El Frontón, 118. En este último
penal solo hubo 30 sobrevivientes.
Según testimonios recogidos por la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), los terroristas que se
rindieron en El Frontón fueron ejecutados a balazos y con armas blancas. Y recientemente el semanario
‘Hildebrandt en sus trece’ publicó un reportaje que recoge las declaraciones de José Francisco La Madrid,
mayor retirado del Ejército Peruano, quien revela que Alan García ordenó la ejecución de presos.
• Falso Doctor
Alan García presumió del grado académico de doctor sin tenerlo. Incluso, firmó documentos de la
Universidad de San Martín de Porres con ese título, cuando solo es magíster.
El propio Instituto de Gobierno de la Universidad de San Martín de Porres (USMP), dirigido por el líder del
Apra, tuvo que quitarle el título de doctor en su página web. Y el exmandatario fue denunciado por el
presunto delito contra la administración pública en la modalidad de usurpación de autoridad.
Ante el escándalo, García dio la cara y reconoció que no ostenta el grado de doctor; sin embargo, fiel a su
estilo, calificó la denuncia como una “tontería”.
• La Familia Aprista
Alan García está a la cabeza de un partido golpeado constantemente por las denuncias contra sus integrantes,
a quienes desafilia cuando se descubren sus vínculos con la corrupción o el narcotráfico.
Entre los personajes que pertenecieron al partido de la estrella se encuentran Aurelio Pastor, sentenciado a
cuatro años de prisión por tráfico de influencias; Facundo Chinguel,(Ex preso en el penal Ancón II), acusado
de montar una red criminal; y Rómulo León, quien estuvo preso por el caso ‘Petroaudios’.
A ellos se suma Gerald Oropeza, quien sigue prófugo de la justicia peruana y es investigado por el presunto
delito de tráfico de drogas. Tras revelarse que era militante aprista, el partido político de la estrella tuvo que
anunciar que realizaría una reinscripciónde todos sus militantes. (Diario la República, 2015)
Fue prioridad del nuevo gobierno buscar la reinserción del país en los mercados internacionales con el apoyo
del Fondo Monetario Internacional. A la par de este objetivo, el gobierno emprendió una drástica contracción
fiscal, la devolución de la autonomía a la política monetaria, y liberalización de los precios en los mercados
privados que al principio agudizó la inflación y los índices negativos de la producción y el empleo, pero que
en menosde un año ya mostraba signos de estabilización económica. El cambio hacia la economía de mercado
cobró un impulso vigoroso durante la primera gestión del Ministro de Economía Carlos Boloña, de febrero
de 1991 a enero de 1993. Fue el ministro Boloña quien, aprovechando los poderes dictatoriales que se
arrogó el presidente Fujimori con el auto golpe de estado en abril de 1992, sentó las bases del nuevo modelo
con edictos que modificaron sustancialmente el modo de hacer negocios en el Perú.
Y si la mayoría de los economistas peruanos y extranjeros coincide en señalar que las reformas de la época
constituyeron la semilla que germinó en un vigoroso crecimiento económico en años posteriores, pocos
pueden disputar que el proceso fue acompañado por niveles extraordinarios de corrupción. En parte, estos
niveles se alcanzaron por el cierre del congreso e intervención del poder judicial en abril de 1992, por la activa
participación en las corruptelas del principal asesor político del régimen, Vladimiro Montesinos, y porque el
gobierno abusó escandalosamente de su legitimidad política ganada por su victoria contundente sobre el
terrorismo insurgente y la recuperación de la economía. Sin los controles directos sobre los mercados privados
en la economía, y sin el uso de las empresas estatales para usufructuar indebidamente, este problema mutó
hacia formas distintas.
La corrupción fue mucho más que operaciones irregulares de la deuda externa. Según Quiroz (2013), el
gobierno de Fujimori tejió redes de corrupción que atraparonprácticamente a todos los estamentos de la
sociedad peruana – miembros del congreso, de los órganos electorales, del poder judicial, de las fuerzas
armadas, de la policía nacional, del sector empresarial privado, de organizaciones no gubernamentales, de los
medios de comunicación, del deporte nacional. Los mecanismos fueron variados – comisiones por la compra
de armas, importaciones irregulares de medicina, tráfico de drogas, estafas de compañías de seguros,
malversación de los fondos de las privatizaciones de las empresas públicas, transferencias irregulares de
recursos públicos, edictos de decretos secretos para beneficiar a allegados al régimen, sobornos de periodistas
con recursos públicos, asignación de contratos públicos sin transparencia a favor de funcionarios del régimen.
a) Alberto Fujimori: Estos son los delitos por los que está en prisión.
El expresidente Alberto Fujimori, quien cumple una condena de prisión por diversos delitos, gobernó el Perú
por dos periodos, desde 1990 hasta el 2000.
Hagamos un repaso de los delitos que llevaron a Fujimori Fujimori a ser procesado por la justicia peruana y
estar recluido en la DIROES. Esto luego que la Corte Suprema de Chile aprobara la petición del Poder
Judicial para extraditarlo en el 2007.
• Usurpación de funciones: El 11 de diciembre del 2007 se dictó la primera sentencia de 6 años de prisión
contra Alberto Fujimori. Se trató del delito de usurpación de funciones, luego que se comprobara que le dio
la orden a un militar de suplantar a un fiscal para realizar el allanamiento ilegal de la vivienda de Trinidad
Becerra, por entonces esposa de Vladimiro Montesinos. Esta acción tenía por objetivo desaparecer los
“vladivideos”.
• Barrios Altos, La Cantuta y otros secuestros: La segunda sentencia se dictó 4 meses después, el 7 abril
del 2009. En el juicio se le dieron 25 años de prisión por el asesinato de nueve estudiantes y un profesor de
la Universidad Nacional de EducaciónEnrique Guzmán y Valle (La Cantuta) y 15 personas en Barrios Altos,
entre ellas un niño de ocho años. Este proceso incluyó los secuestros del periodista Gustavo Gorritiy del
empresario Samuel Dyer en 1992.
"Este tribunal declara que los cuatro cargos se encuentran probados más allá de toda duda razonable, y la
sentencia es condenatoria", sostuvo el juez César San Martín, quien lideró todo el proceso.
• Delito de Peculado: Ese mismo año, la Sala lo sentenció a 7 años y 6 meses de cárcelpor el delito de peculado
al reconocer que se apropió de 15 millones de dólares de las arcas nacionales con el fin de entregárselos a su
ex asesor, Vladimiro Montesinos.
• Delito de Corrupción: Su cuarta condena llegó en el 2015 por casos de corrupción, como el espionaje
telefónico, el pago a medios de comunicación y la compra de congresistas. Por este delito se le impusieron
seis años de prisión y el pago de una reparación civil a cada víctima de ‘chuponeo’.
• Diarios Chicha: Finalmente, la Cuarta Sala Penal Liquidadora dictó el 8 de enero de 2015, ocho años de
prisión para el expresidente por desviar fondos de las Fuerzas Armadas y del Servicio de Inteligencia Nacional
(SIN), para financiar la creación de ‘diarios chichas’ que apoyaran su segunda candidatura presidencial, en
1995. Sin embargo, el pasado 16 de agosto, la Sala Permanente de la Corte Suprema declaró su inocencia en
este caso y lo absolvió de la condena.
• Condenas pendientes: Con la ampliación de la extradición del expresidente Alberto Fujimori, la cual fue
autorizada por la Corte Suprema de Chile, Fujimori será procesado por un caso de homicidio calificado y uno
de peculado. (Poder Judicial, 2004)
5.8.4. Del 2000 a la Actualidad
En el marco de las Elecciones Regionales y Municipales 2014, la Procuraduría Especializada en Delitos de
Corrupción emitió un informe3 que dio cuenta de que el 92% de los alcaldes (1699 de 1841) estaban siendo
investigados por delitos contra la administración pública, tales como peculado de uso, malversación de fondos,
negociación incompatible y colusión. Más del 50% de los alcaldes provinciales (454) y distritales (1245) que
estaban siendo investigados postulaban a la reelección. En el referido informe también se dio cuenta de 429
exalcaldes provinciales y 1326 exalcaldes distritales que estaban siendo investigados por los mismos ilícitos
penales. De acuerdo con la Procuraduría, Áncash era la región con mayor cantidad de funcionarios investigados
(46 alcaldes provinciales y 146 distritales). Le siguen La Libertad (42 alcaldes provinciales y 80 distritales) y
Cusco (41 alcaldes provinciales y 96 distritales). Según la información remitida por la Procuraduría, las
entidades agraviadas con mayores casos de corrupción son las municipalidades provinciales y distritales. En
tercer y cuarto lugar se encuentran la Policía Nacional del Perú y los gobiernos regionales. Los exgobernadores
regionales también han sido involucrados en actos de corrupción, e incluso algunos de ellos ya cuentan con
sentencia condenatoria. Son los casos, entre otros, de:
➢ El exgobernador regional de Tumbes (2011-2014), sentenciado a once años de prisión efectiva por los delitos
de colusión, cohecho y asociación ilícita para delinquir.
➢ El exgobernador regional de Loreto (2011-2014), sentenciado a seis años de prisión efectiva por colusión.
➢ El ex gobernador de la región Áncash (2015-2016), sentenciado a cinco años de prisión efectiva por el delito
de colusión desleal.
➢ El exgobernador regional del Callao (2007-2010), sentenciado a cinco años de prisión efectiva por colusión
agravada.
➢ El ex gobernador de la región Ucayali (2007-2014), sentenciado a cinco años de prisión efectiva por el delito
de negociación incompatible.
➢ El exgobernador regional de Cusco (2011-2013), sentenciado a cuatro años de prisión suspendida por colusión
ilegal y negociación incompatible.
➢ El exgobernador regional de Ayacucho (2011-2015), sentenciado a cinco años de prisiónefectiva por
negociación incompatible (La información fue declarada ante los medios de comunicación por el entonces
Procurador Cristian Salas. En vista de que el informe no está disponible en el portal web, y conociendo la
disposición de la cooperacióninterinstitucional, se ha solicitado a la Procuraduría una copia de este).
El Perú tiene el triste récord mundial de tener un ex presidente de la República condenado por corrupción
(Alberto Fujimori); otro expresidente prófugo (Alejandro Toledo); un tercer expresidente investigado por
lavado de activos que estuvo preso (Ollanta Humala); un cuartoexpresidente investigado por corrupción y
enriquecimiento ilícito hace 13 años (+Alan García); y un quinto expresidente obligado a renunciar por sus
vínculos corruptos con la empresa Odebrecht (Kuczynski). (Yonhy Lescano, 2018)
Caso de la lideresa del Partido Fuerza Popular está acusada por delitos tales como lavado de activos y
organización criminal; y su grupo parlamentario blinda a los corruptos.
➢ La lideresa del partido Fuerza Popular, que tenía la mayoría absoluta en el Congreso, está acusada por el
Ministerio Público, de los delitos de lavado de activos, por blanquear fondos ilícitos provenientes de la
empresa corrupta Odebrecht en la campaña política del2011, funcionando como una organización criminal.
Miembros de este partido, tienen vinculaciones con la organización criminal “Los Cuellos Blancos del
Puerto” que ha intentado copar varias instituciones como el Ministerio Público, Poder Judicial, Consejo
Nacional de la Magistratura, ONPE, etc.
➢ El Ministerio Público ha solicitado 36 meses de detención preventiva para dicha lideresa, y sus principales
colaboradores.
➢ El grupo parlamentario Fuerza Popular al retrasar deliberadamente las acusaciones contra el exjuez supremo
César Hinostroza, y luego el envío de los expedientes con las resoluciones acusatorias por diversos delitos,
facilitó la fuga del país de dicho personaje.
➢ Fuerza Popular ha blindado con sus votos, y ocasionado el archivo de las acusaciones contra el corrupto Fiscal
de la Nación Pedro Chávarri. (Yonhy Lescano, 2018)
Ninguna disposición normativa o diseño organizacional alternativo puede resultar eficaz contra la corrupción si
no se presentan y mantienen dos presupuestos básicos: en primer lugar, es imprescindible un mínimo consenso
político favorable a esta causa. Este contexto no sólo dota de legitimidad a las políticas que se implementen, sino
que otorga continuidad a las mismas por encima de las coyunturas particulares. En segundo lugar, resulta
necesaria la garantía de una suficiente independencia interna (dentro de su propio aparato institucional) y externa
(respecto de influencias del poder político o económico de turno) de los órganos responsables del sistema de
administración de justicia (Ministerio Público, Poder Judicial y Policía Nacional del Perú). Efectivamente, el
Ministerio Público como titular único de la acción penal, así como el Poder Judicial, órgano de decisión de los
conflictos, son órganos del sistema de justicia que deben superar su histórica pasividad e ineficacia frente a los
abusos del poder. La independencia en el desarrollo de sus funciones es presupuesto esencial de una política
eficaz de persecución de la corrupción (Fernando Cruz Castro, op. cit. p. 83). Sólo esta independencia les otorga
la fortaleza necesaria para enfrentar los costos de esta causa nacional.
El individualismo, la mercantilización y la “razón cínica” se integran en una unidad (Los orígenes del cinismo
se remontan a la Grecia antigua, expresada en la escuela filosófica liderada por Antístenes, que reivindicaba la
vida natural, sin normas, ni convenciones, aspiraba a una existencia sobria, sin ornamentos, ni artificios y se
buscaba la autenticidad. Contario al cinismo difuso de la modernidad tardía). El proceso de cholificación se
reconfigura, la capacidad de trabajo, el ideal productivista, el interés colectivo y, sobre todo, el sueño de un
horizonte de sentido de igualdad social de las primeras generaciones sesenteras se desplaza a su lado más
oscuro en el mundo actual, la cultura cínica.
La modernidad global desarrolla una cultura cínica que no tiene el tapujo de aceptar abiertamente lo que antes
ocultaba, la injusticia, violencia, corrupción y falta de humanidad,y desecha todo sentimiento de culpa al
borrar el sentimiento de dolor que provocaba la ideade haber perjudicado a los otros (Zygmunt Bauman e
Leonidas Donskis, 2013). Se intensifica el crecimiento económico descomunalmente y, a la vez,
descaradamente se admite destruir lanaturaleza y las personas.
En ese contexto, de la cultura de las antiguas élites oligárquicas se reproducen la «viveza» criolla sin la “gracia”
y del gamonalismo solo queda la “prepotencia” y la “fuerza” sin la “delicadeza” (Aníbal Quijano, 2009, pp. 14
– 25), que se entrelazan con la subjetividad del individualismo del neoliberalismo global, el pragmatismo
utilitario y el goce desmedido por el consumismo a cualquier costo.
En la vida social pareciera que se extiende el influjo del “todo vale” que deriva en el comportamiento cínico,
el individuo busca imponerse porque piensa que tiene todo el derecho de hacerlo, sin pensar en los otros e
incluso apelando a la violencia desembocada (Juan Carlos Ubilluz, 2006, pp. 74-75). La afirmación de que
«nadie cree en nadie» parece haberse convertido en el principio central para salir adelante, el recurso de la
violencia se impone en la lucha de la vida diaria. El cinismo y la violencia son la otra cara del
hiperindividualismo globalizado.
En la modernidad tardía las preocupaciones y sueños colectivos, la cultura de los intereses compartidos y los
deberes sociales pierden sentido, su lugar lo ocupan la preeminencia de la mercantilización y del
individualismo.
El cinismo es el desprecio y negación de los “antiguos valores” por la hegemonía del valordel individualismo
y del valor dinero, donde los otros existen sólo como obstáculos o son meros recursos, desaparece toda
consideración moral a la comunidad, a toda causa común yla esperanza de igualdad social, el empleo sin
reparo y pudor de la violencia y la corrupciónson componentes de los nuevos tiempos globales. El cinismo
es el uso del poder absoluto,arbitrario y sin límites, simplemente los demás, las gentes no interesan, es el
dominio de lacultura de la desesperanza, del “sálvese quien pueda” y el “después de nosotros el diluvio”
(Franz Hinkelammert, 2001, pp.105 -111). La generalización en la modernidad global de larazón cínica es la
preponderancia del «estado de guerra» (Enrique Dussel, 2002/2003) entrelas personas, la excepcionalidad de
la beligerancia se convierte en parte intrínseca de la vidamoderna, es el reino del enfrentamiento de individuos
egoístas, en la que el otro esaniquilado, vencido a cualquier precio. En el “estado de guerra o corrupción” la
sociedad se vuelve un conjunto de agresivos egos que compiten con la finalidad suprema de
autopromoverse a costa de los demás, en la que predomina el ventajismo individual, el afán de lucro
desbocado, la rudeza y el pragmatismo que llega a su forma de descarada eindolente, sin importar
nada. Es la negación de todo derecho del otro sin reparo ymiramiento alguno. El estado de guerra enajena
la moral, despoja a las instituciones y a lavida social de las obligaciones que condicionaban la actuación
de las personas según lafamilia, la comunidad y los ideales utópicos.
5.9.2. Propuestas de reorganización estatal
La idea de potenciar este tipo de propuestas en el ámbito organizativo y administrativo resulta no sólo de su
mayor capacidad preventiva con respecto a la mera aplicación de sanciones punitivas, sino también de que a
través de estos mecanismos evitamos recurrir indiscriminadamente al derecho penal y a sus instrumentos,
muchas veces restrictivos de derechos fundamentales de la persona.
Se trata de mecanismos de carácter técnico u organizativos (Winfried Hassemer, 1995, p. 152) implementados
dentro del aparato estatal a efectos de disuadir o evitar contextos que favorezcan la materialización de actos de
corrupción. Entre ellos podemos referir los siguientes:
Sin embargo, no quiero decir con ello que la ausencia del Estado en todos los sectores de la economía sea la
solución a los problemas de la corrupción. Es evidente que la presencia del Estado es necesaria en varios
sectores de servicios públicos. En estos casos, es necesario implementar regulaciones internas adecuadas
como, por ejemplo, el incentivo de la propia competencia dentro de la administración pública (Rose
Ackerman, op. cit. p. 34). En igual sentido, Robert Kiltgaard. op. cit. p. 78 y 79). Por otro lado, también
existen riesgos de que la corrupción se traslade al sector privado, sobre todo cuando se forman monopolios
en algunos ámbitos de la economía, de ahí también la importancia de instituciones estatales como el Indecopi,
que supervisa y promueve un ambiente de libre competencia en el sector privado.
➢ Transparencia progresiva y control permanente en las negociaciones y transacciones realizadas por los
funcionarios.
Esta es la idea del mencionado informe Nolan. Al establecerse un sistema de denunciasconfidenciales,
se expone permanentemente a los funcionarios públicos a tener que estar encapacidad de dar explicaciones
fundadas de las decisiones que constantemente adoptan. Aello puede ayudar el establecimiento de reglas
claras y precisas. De igual función lo constituyen las auditorías internas y externas a la que deben estar
expuestas las diversasunidades administrativas, sobre todo las que muestren sospechas sobre un alto
grado decorrupción.
Pero la transparencia en la actuación administrativa no sólo debe estar expuesta por los mecanismos contables
o denuncias internas dentro de la administración pública. Esta transparencia sobre todo debe ser
permanentemente fiscalizada por la sociedad civil organizada, y en especial por la prensa de investigación.
La lógica de la democracia y del Estado de derecho debe materializarse en estos mecanismos de control que
se practican desde un ejercicio libre de la prensa. ¡Cuántas transacciones corruptas permanecieron en la
oscuridad debido a una prensa que en su mayoría renunció a su trabajo de crítica a la gestión pública del
régimen! Cuestión escandalosa resultó ser la forma en que los medios de comunicación más importantes
sujetaron su capacidad de fiscalización a los lineamientos del régimen fujimorista.
Por otro lado, se sugiere en este campo la rotación de personal, a fin de evitar la formación de connivencias
y arreglos entre “colegas” en un distorsionado espíritu de cuerpo. Y, finalmente, el establecimiento de códigos
de ética para la función pública. Se entiende que el fundamento de esta necesidad reside en la propia idea
moral del Estado como una entidad supraindividual que busca el bien común. Lógicamente, un código de
ética para la función pública no es la solución final para la corrupción, sin embargo, permite, a través de
disposiciones de principio, evitar los espacios confusos y contradictorios que podrían generar las múltiples
normas que regulan las funciones del Estado. Teniendo una mayor claridad y unidad sobre lo correcto e
incorrecto en la actuación pública se favorece la universalización de las normas de conducta de los
funcionarios públicos y se evita la dispersión normativa. Esta es la apuesta que desde hace un tiempo viene
impulsando la Defensoría del Pueblo en nuestro país, quien, entiendo, ha sido una de las primerasinstituciones
en adoptar una directiva estricta de neutralidad en las elecciones, experiencia seguida por todos los
organismos del Poder Ejecutivo.
➢ Desalentar y acabar con la impunidad, aplicando sanciones que realmente sean efectivas.
Para la sociedad en general, existe un arraigado prejuicio: basta que alguien acepte una responsabilidad pública
y se presente como funcionario o servidor público para que deinmediato y sin mediar nada, lo califiquen de
bandido y de corrupto, a pesar de que socialmente se le consideraba una persona honesta, así que, por aceptar la
invitación, el individuo se muta en un ser corrupto. (Rendón, La Corrupción, 2017).