se ha hablado de fe, obediencia y de amor pero :
¿que pasa si no refrenó mi lengua??
Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su
hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la
ley, sino juez.
Santiago 4:11
Esto habla claramente del poder que hay en la boca que hasta murmurando puedes estar
maldicionando sin darte cuenta.
Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
Mateo 5:37
Si te preguntan algo sea nuestro contestar si o no no hablemos de mas tratando de ser
sabios o de justificar una acción propia o de alguien limitemos
Puesto que esto agrada a Dios
Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus
labios no hablen engaño;
1 Pedro 3:10
Se que todos los que estamos aqui siempre nos detenemos a tomar a cada uno de nuestros
hijos y bendecirlos cada día.
Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended: No lo que entra en la boca
contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.
Mateo 15:10-11
Es por eso hermano que no podemos maldecir a nadie por que al hablar mal de alguien no
solo lo maldices sino que te contaminas
Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del
corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los
hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
Mateo 15:18-19
Por eso es importante orar ya que de nuestra boca salen las bendiciones no solo para
nosotros sino para nuestro Pastor , hijos ,autoridades e incluso para el que nos maldice lo
hayamos escuchado o no.
David sabia la importancia de cuidar lo que se habla
Oh Dios de mi alabanza, no calles; Porque boca de impío y boca de engañador se han
abierto contra mí;Han hablado de mí con lengua mentirosa; Con palabras de odio me han
rodeado,Y pelearon contra mí sin causa. En pago de mi amor me han sido adversarios;Mas
yo oraba.
Salmos 109:1-4
Lo mismo sucede con los santeros y espiritistas que repiten una y otra vez la maldición
hasta que se cumpla y la iglesia no debe estar sorda a esta realidad.
Vemos como personas que no sirven a Dios ven la importancia de bendecir y maldecir con
la lengua veamos el ejemplo de Balac.
Y vio Balac hijo de Zipor todo lo que Israel había hecho al amorreo. Y Moab tuvo gran temor
a causa del pueblo, porque era mucho; y se angustió Moab a causa de los hijos de Israel. Y
dijo Moab a los ancianos de Madián: Ahora lamerá esta gente todos nuestros contornos,
como lame el buey la grama del campo. Y Balac hijo de Zipor era entonces rey de Moab.
Por tanto, envió mensajeros a Balaam hijo de Beor, en Petor, que está junto al río en la
tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido de
Egipto, y he aquí cubre la faz de la tierra, y habita delante de mí. Ven pues, ahora, te ruego,
maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de la
tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito.
Números 22:2-6
Y aún Dios aborrece esto
Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua
mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente,
Proverbios 6:16-17
Gracias a Dios también nos da poder para cancelar esas maldiciones que hemos dicho o
nos han dicho
bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.
Lucas 6:28
Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón
perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.
Santiago 3:2
Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son
gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. Así también
la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande
bosque enciende un pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La
lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda
de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. Porque toda naturaleza de bestias,
y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza
humana; pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser
refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella
maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca
proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. ¿Acaso alguna
fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso
la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua
salada y dulce.
Santiago 3:4-12