0% encontró este documento útil (0 votos)
64 vistas8 páginas

La Personalidad

Este documento describe la personalidad desde diferentes perspectivas. Explica que la personalidad es única en cada persona y surge de la interacción entre factores hereditarios y ambientales a lo largo de la vida. También resume definiciones clásicas de personalidad de autores como Gordon Allport y Jean Filloux, y describe brevemente tipos de personalidad propuestos históricamente.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
64 vistas8 páginas

La Personalidad

Este documento describe la personalidad desde diferentes perspectivas. Explica que la personalidad es única en cada persona y surge de la interacción entre factores hereditarios y ambientales a lo largo de la vida. También resume definiciones clásicas de personalidad de autores como Gordon Allport y Jean Filloux, y describe brevemente tipos de personalidad propuestos históricamente.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA PERSONALIDAD

LA PERSONALIDAD

En muchas expresiones del lenguaje


cotidiano está presente la palabra
personalidad:

"¡Qué personalidad tan original!".


Podemos decir de alguien un poco
excéntrico, "Lo que pasa es que
tiene mucha personalidad" (por
alguien testarudo o agresivo); "Es
tan tímida que parece que no tiene personalidad", y otras expresiones similares. Aunque no podamos definirla,
utilizamos esta palabra para referir la forma de ser o de comportarse de alguien, aquello que distingue a una
persona de otra. Por lo tanto, desde el punto de vista de la Psicología, no será correcto deducir que solo tienen
"personalidad" los que demuestran importancia o que no la tienen lo que se comportan de forma insegura.
Aunque hay personas con características parecidas, la personalidad es única en cada ser humano, ya que cada
personalidad es la síntesis de la forma de ser, sentir y comportarse física, psicológica y socialmente frente a las
distintas circunstancias de la vida.

Antes de seguir con el tema, se aclara que incluir el estudio de la personalidad en este eje no significa que esta
se estructure solo alrededor de la afectividad, también los aspectos biológicos, cognitivos y todo lo vinculado
con la naturaleza humana están presentes en la personalidad. Al igual que para la totalidad de los temas
tratados, hay diversas formas de definir y enfocar el estudio de la personalidad de acuerdo con la teoría que la
sustenta, sin embargo, la mayoría coincide en que la personalidad es un constructo (modo de percibir o
interpretar algo) que está conformada por factores internos relativamente estables que hacen que la conducta
de una persona sea consistente en diferentes ocasiones y distinta de las conductas que otras personas
mostrarían en ocasiones comparables. Esto es sencillo, aunque tal vez no lo parezca, por ejemplo: todas las
definiciones de personalidad comparten elementos comunes, hacen referencia a un "adentro" que se organiza
de una manera específica para cada persona.

Alguien con una personalidad fuerte (segura, con estabilidad emocional, con alta autoestima) reaccionará con
rapidez frente a un accidente callejero, también cuando debe rendir un examen e insistirá para obtener algo que
desea y le es negado.

De acuerdo con esa personalidad conformada, cada uno actúa en el mundo externo a través de conductas que la
expresan.

Gordon Allport define la personalidad como la organización dinámica de los sistemas psicofísicos que
determinan los ajustes del individuo al medio circundante. Analicemos esta definición:

• Organización dinámica. Tengamos presente el concepto de estructura, donde el todo es más que la
suma de las partes; ese todo actúa interrelacionando los componentes de la personalidad, de forma activa
según los cambios que se producen.

• Sistemas psicofísicos. En los seres humanos es imposible separar lo biológico de lo psicológico: si me


duele la cabeza es posible que esté malhumorada; si tomo sol en la playa y estoy bien acompañada, será difícil
distinguir entre el placer físico y psicológico. Aunque no lo tengamos presente, nuestras conductas son una
expresión psicofísica.
• Determinan los ajustes únicos del individuo al medio circundante. En el Eje 1 estudiamos la conducta
como adaptación. Cada uno se adaptará a sus circunstancias según una única y exclusiva manera de ser, según
su historia, sus objetivos, sus características físicas y psicológicas, sus costumbres, el momento del que se trate.
Siempre la conducta humana es única e irrepetible, adecuada al aquí y ahora de cada momento en particular.

Otro autor que ha trabajado sobre personalidad es Jean Filloux, quien definió personalidad como la
configuración única que toma, en el transcurso de la historia de un individuo, como el conjunto de los sistemas
responsables de su conducta. Vamos a analizar esta definición:

Personalidad es: Personalidad no es:

• Única, propia de un individuo aunque este • Influencia ejercida por un individuo sobre
tenga rasgos en común con otros. otro ("tiene una notable personalidad").

• No es solo suma de funciones sino una • Apariencia de la que se reviste una persona
integración, una organización. ("adoptar una personalidad").

• Es temporal porque siempre pertenece a un • El ideal que uno trata de forjarse a sí mismo
individuo que vive en este aquí y ahora. ("tratar de cultivar la personalidad").

• Es una variable intermediaria entre el • La esencia metafísica del ser humano ("Ia
estímulo y las respuestas, se afirma como un estilo a personalidad es inviolable").
través de la conducta y por medio de ella.

HERENCIA Y MEDIO. ¿SE NACE O SE HACE?

¿Cómo puede ser que dos hermanos sean tan distintos? ¡Cómo se parecen esa madre y esa hija! ¿Qué razón hay
para que cambies tan seguido de parecer? ¿Qué fácil te resultó adaptarte a una vida tan distinta? Este tipo de
reflexiones habituales nos lleva a pensar por qué somos de tal o cual manera, cómo funcionamos frente a cada
situación, cómo se forma la personalidad, cuál es la influencia de lo hereditario y de lo adquirido.

El cuestionamiento sobre si la personalidad se trae (es innata) o se aprende (adquirida), es un viejo tema que dio
lugar a polémicas, en la actualidad se acepta que la personalidad se construye en la interacción de un individuo
con su medio ambiente, con sus circunstancias de vida, su entorno familiar y social.

Se sabe que no hay diferencias tajantes entre la herencia y el medio, entre lo innato y lo adquirido o entre
natura y nurtura, que es la forma en que Filloux habla de esto mismo.

Todos estos pares que parecen opuestos se complementan y van conformando la personalidad; hay una
herencia genética que desde el momento del nacimiento (y también en la vida intrauterina) encuentran
respuestas que van incidiendo de un manera determinada por las res-puestas afectivas, alimentarias, los
estimulas y otras circunstancias que proporciona el ambiente de crianza. Es decir hay condiciones básicas que
tienen que darse, por ejemplo para aprender a hablar se requiere que los órganos de la fonación y la audición no
tengan problemas pero el tiempo y la forma en que el bebé adquiere el lenguaje está en directa relación con los
estímulos recibidos y con las condiciones afectivas en que se esté desarrollando.
Sin embargo hay que tener en cuenta que no hay razones únicas que expliquen las diferencias individuales,
algunos bebés con una temprana institucionalización (puede ser en jardines maternales) pueden recibir el
estímulo necesario para adquirir más rápido el lenguaje, mientras que otro cuidado por una mamá muy
temerosa y que no deja lugar a que el bebé vaya creciendo, retarde su adquisición.

Las circunstancias de vida irán moldeando la personalidad desde los inicios de la vida prenatal hasta más allá de
la adolescencia, etapa en que ya estará conformada, lo que no quiere decir que no puedan producirse algunos
cambios en otros momentos de la vida.

LA CONFORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD

Tradicionalmente se estableció que la personalidad se conforma a partir de tres elementos: constitución,


temperamento y carácter. Bleger afirmó "la personalidad se asienta sobre un trípode formado por la
constitución, el temperamento y el carácter" sobre los cuales hay una creciente influencia de los factores
culturales y una decreciente incidencia de los hereditarios.

Las características personales surgen de una carga genética que se va moldeando con otras influencias desde los
primeros días de vida, a partir del vínculo con la madre, el padre y otros afectos. La interacción entre un
individuo y el ambiente está en la génesis de la personalidad, es decir que hay elementos constitucionales que
adquieren mayor o menor relevancia e inciden en el temperamento según las pautas culturales. Por ejemplo, de
un varón de fuerte musculatura se espera más probablemente que tenga un carácter más definido y otro menos
desarrollado, un temperamento menos expansivo. Si bien la constitución física tiende a incidir en la
personalidad, esto no será una variable inmodificable ya que las identificaciones que se realicen, en especial
durante los primeros años de vida, irán conformando el temperamento y el carácter más allá de los parecidos
físicos con el padre o la madre.
LOS TIPOS DE PERSONALIDAD

Desde todos los tiempos se trataron de establecer clases o categorías entre la manera de ser de las personas
según sus semejanzas y diferencias. Estas semejanzas y diferencias permiten clasificar según su tipo, según la
combinación de rasgos o características similares y compartidas, aunque debe tenerse en cuenta que no hay
tipos "puros". La mayoría de las tipologías de otros tiempos según las características físicas o psicológicas
cayeron en desuso, las mencionamos como dato histórico; en la actualidad la importancia asignada está
superada por enfoques complejos que consideran los procesos subjetivos más que los descriptivos.

Ya Platón afirmaba: "No hay dos personas que nazcan exactamente iguales, sino que cada una difiere de
cualquier otra en cuanto a sus dotes naturales, estando capacitada para una ocupación y otra para otra".
Hipócrates elaboró la teoría de los humores o los cuatro temperamentos, completada por Galeno. Los cuatro
humores eran: sangre, bilis, bilis negra y linfa; y según cuál predominara sería el temperamento resultante. A
cada uno le corresponden personalidades sanguíneas (vivaces y entusiastas); coléricas (irritables); melancólicas
(depresivas) o flemáticas (indiferentes, apáticas).

Otra tipología es la de Ernest Kretschmer, quien se basó en características físicas y psicológicas, observando a
enfermos mentales y luego a las "personas normales". Distinguió entre:

• pícnicos: cuerpo pesado, cara ancha y extremidades cortas; son personas sociables, alegres y cálidas, de
humor variable, que pasan de la euforia a la depresión.

• asténicos: delgados, de hombros estrechos, extremidades largas y escaso desarrollo muscular.


Reservados y poco sociables, hipersensibles, suelen ser fríos y distantes.

• atléticos: gran desarrollo óseo y muscular, cabeza alargada y espaldas anchas, miembros fuertes, manos
y pies grandes. Suelen ser explosivos y con dificultad de resolver situaciones, a veces son violentos.

• displásicos: son personas atípicas, ya que reúnen características de los tres tipos anteriores, suelen
poseer trastornos glandulares, de gran variabilidad de temperamento, reacciones imprevisibles.

La constitución física es un componente importante de la personalidad.

LA SALUD MENTAL

Cuando nos encontramos con alguien que nos pregunta cómo estamos, habitualmente contestamos "bien", no
nos duele nada, no tenemos fiebre y vamos caminando hacia la escuela, al trabajo, a un recital, o a tantas otras
partes. En otras ocasiones podemos decir: "Estoy más o menos", "me duele la muela", "anoche no pude dormir
bien" o "mi papá se quedó sin trabajo". Es decir que estar bien, malo regular depende tanto de razones físicas,
psicológicas y del contexto. Este concepto de salud es el que expresa la Organización Mundial de la Salud (OMS):
"La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad".

La salud y la enfermedad están en un continuo equilibrio, no son estados diferenciados sino que hay grados que
van desde el completo bienestar hasta la peor de las enfermedades o la locura, con todas las variables y matices.
Cualquier enfermedad viral, por ejemplo, tendrá mejor evolución dependiendo de las condiciones psicológicas y
el entorno afectivo y social de cada uno. Por eso se utiliza la expresión "no hay enfermedades sino enfermos"
que se refiere a la singular manera en que cada sujeto puede procesar su enfermedad y cómo esto incide en su
evolución.

¿De qué está enfermo un fumador compulsivo? ¿Del pulmón o de ansiedad? ¿Cómo podrá superar la
sobreviviente de un accidente los efectos psicológicos del trauma? ¿Y su recuperación física? ¿Cuál será el futuro
emocional de un bebé abandonado o castigado en sus primeros meses de vida?

Como saben todo sujeto está constituido por una unidad psicofísica social, por lo tanto, en cada caso la
respuesta dependerá de la constitución física y psíquica de cada uno, de sus experiencias anteriores y del
entorno que facilite u obstaculice la recuperación. Cuando los factores intervinientes no pueden
complementarse y restablecer el equilibrio, sobrevienen las enfermedades.

La salud mental permite desarrollar una vida acorde con nuestras capacidades, establecer vínculos emocionales
de intercambio con nuestros pares y familiares, constituir relaciones de pareja más o menos estables, y
enfrentar las situaciones cotidianas en forma tal que permitan el desarrollo de proyectos a mediano y largo
plazo.

Algunas situaciones vitales como lo son los duelos, separaciones, mudanzas y otras producen un alto impacto y
pueden desequilibrar la salud mental. La elaboración de las mismas estará relacionada con las condiciones de
vida anterior, la estructura psíquica y el acompañamiento afectivo y eventualmente terapéutico, en caso de ser
necesario.

En la actualidad, y en especial en los medios urbanos, el fenómeno del stress afecta la salud de muchas
personas. Se llama stress a la" respuesta generalizada que se produce en el organismo ante una situación
inesperada o de carácter toxico ya sea infeccioso o emocional" (Cannon). El stress produce sensación de
cansancio, dificultad para concentrarse, agobio.

El concepto de prevención es de importancia cuando se habla de salud, y aquí son importantes las variables
familiares, sociales e institucionales pero en especial las políticas públicas que facilitan las condiciones de vida de
una comunidad y los planes o programas sanitarios, educativos y sociales que se desarrollen. Prevención
significa "actuar para algo negativo no suceda o si lo hace que sea causando el menor daño posible"; hay
distintos tipos de prevención: primaria (actuar antes); prevención secundaria (actuar durante) y prevención
terciaria (reducir el daño). Por ejemplo, un programa de vacunación masiva o una campaña alertando sobre las
consecuencias del consumo excesivo de alcohol son acciones que pueden ser consideradas de prevención
primaria.

Las formas de vivir de una comunidad pueden promover la salud mental o bien contribuir a trastornarla y es una
realidad que los medios urbanos populosos, exigentes, ruidosos y con múltiples estímulos para todo tipo de
consumos producen sobrexigencias que atentan con la posibilidad de que las personas puedan resolver sus
situaciones vitales de forma reflexiva y cooperativa con los demás.

En ese sentido es importante la pertenencia familiar y grupal que opera como contención afectiva y la
posibilidad de definir proyectos factibles de logro ya sean familiares, deportivos, artísticos, laborales, creativos
que ayuden a sostener el deseo y los ideales.
ENFERMEDAD MENTAL

Cuando la dificultad para resolver las situaciones cotidianas es permanente, cuando un niño o niña llora sin
motivos aparentes y no puede tener amiguitos; cuando los problemas de memoria de una persona mayor le
impiden continuar viviendo sola; cuando el consumo de sustancias impide a una joven conservar su trabajo o
mantener sus amigas, estamos frente a situaciones que comprometen la salud mental, aunque no podamos
hablar precisamente de "enfermedades". La salud-enfermedad es un equilibrio entre lo llamado "normal" o
"patológico" que suele ser frágil, aunque hay condiciones previas y factores actuales que determinan la
predominancia de una u otra. Cuando alguien tiene dificultades para adaptarse de forma frecuente a su
entorno; distorsiona su comprensión de la realidad; establece vínculos que le impiden disfrutar de su trabajo y
su sexualidad o trastornos que interfieren en su vida cotidiana de un modo severo y permanente, es posible que
se esté padeciendo algún trastorno o enfermedad mental.

Aquí no se va a profundizar en este tema ni a establecer las diferencias que algunos autores plantean entre
trastornos y enfermedades mentales, ni entre los trastornos psíquicos y los mentales, por no considerar
necesaria esta información en este texto, ya que de esto se ocupa la Psicopatología. La Psicopatología conforma
un campo heterogéneo de discursos y prácticas en el que contribuyen la Psicología, la Psiquiatría, las
Neurociencias, el Psicoanálisis, la Farmacología, las ciencias médicas. Es decir que tanto los saberes científicos
como el trabajo interdisciplinario contribuyen a la comprensión, la prevención y la asistencia de las
enfermedades mentales. La distinción más general y clásica referida a las enfermedades mentales es la que se
hace entre neurosis y psicosis.

Las neurosis afectan algunos aspectos de la conducta, sus síntomas cognitivos y emocionales pueden dificultar o
distorsionar la comprensión de la realidad pero en general no afectan totalmente el manejo en la vida cotidiana.

Las psicosis en cambio suponen una distorsión de la comprensión de la realidad que comprometen la
percepción, el razonamiento y el sentido crítico. La realidad interna es vivenciada como real y esto se expresa
mediante alucinaciones o delirios.

Dentro de esta división esquemática hay diversos estados, síntomas y mecanismos propios de cada persona que
padece y un entorno que a veces profundiza la enfermedad y otras veces la alivia o contiene. Lo que importa
aquí es saber que en general la enfermedad mental no tiene un carácter irreversible y que no hay abordajes
únicos ni mágicos para enfrentarlas sino que suelen complementarse. La evolución dependerá de un buen
diagnóstico profesional, del cumplimiento de las indicaciones y tratamientos y del acompañamiento familiar y
social requerido. Cualquier tipo de enfermedad, incide en el grupo familiar despertando distintas reacciones que
van desde la identificación total con el "enfermo" hasta la hostilidad más explícita, por lo que es bueno recordar
que nadie se enferma porque quiere -aunque en algunos casos lo parezca- y que toda enfermedad implica
sufrimiento ya sea consciente o inconsciente y por sobre todo una enorme dificultad para disfrutar de la vida
amando y trabajando en libertad.

CLASIFICACIONES: DCM-IV Y CIE 10

Con la necesidad de encontrar parámetros comunes para clasificar enfermedades mentales, la Asociación
Psiquiátrica Americana ([Link].), en el año 1952 elaboró el Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos
Mentales (DSM), que describe las distintas categorías diagnósticas que facilitan el intercambio de información
sobre trastornos mentales, para uso de psiquiatras, psicólogos e investigadores.
A través de los años este manual se fue modificando y actualmente se encuentra en uso la 4ta. Edición.

Manual del DSM IV

Hoy se está preparando una nueva edición que dará lugar al DSM-V que contará con nuevos materiales.

El material que reúne el DSM recibe múltiples críticas, dado que su metodología se atiene solo a describir sin
profundizar en los procesos y variables individuales de la enfermedad mental. La difusión que se realiza de este
material puede resultar inconveniente si no está acompañada por los conocimientos, la evaluación clínica y
terapéutica y la postura ética a cargo de un profesional.

Por su parte, la Organización Mental de la Salud (OMS) propone una clasificación similar contenida en el CIE-10
(Clasificación Internacional de las Enfermedades y Problemas de Salud, 10° edición)

El DSM-IV en su presente edición del año 2000, describe 283 desórdenes; alrededor del triple que en la primer
edición de 1952.

También podría gustarte