REFRIGERACIÓN Y AIRE ACONDICIONADO
PROFESOR
Chama Cárdenas, Carlos Alonso
ALUMNO
Terrazas Apaza Erick Daniel
Cuba negron Dany
Valencia Cornejo Julio
Claveri perez francisco jesus
Brayan Ranilla Ramos
AREQUIPA - PERU´
2021
ÍNDIC
INTRODUCCIÓN______________________________________________________________________________________3
1. HISTORIA DE LOS REFRIGERANTES_________________________________________________________4
2. CLASIFICACIÓN DE LOS REFRIGERANTES________________________________________________11
Productos refrigerantes naturales_______________________________________________________________12
Refrigerantes fluorados o sintéticos.____________________________________________________________13
¿Cuales son los gases refrigerantes HFO?___________________________________________________________________14
¿Cuá les son los gases refrigerantes HFC?___________________________________________________________________16
3. APLICACIÓN Y SELECCIÓN DE REFRIGERANTES________________________________________20
4. IMPACTO AMBIENTAL DE LOS REFRIGERANTES_______________________________________27
5. PROTOCOLOS DE VIENA,MONTREAL Y KIOTO__________________________________________28
6. MEDIDAS DE PREVENCIÓN EN EL ALMACENAMIENTO Y EL USOS DE LOS
REFRIGERANTES___________________________________________________________________________________29
7. CONCLUSIÓN___________________________________________________________________________________35
8. WEB GRAFÍA___________________________________________________________________________________36
INTRODUCCIÓN
En esta investigación se hablará del tema de refrigeración y sus amplias ramas y
diferentes variedades de uso en la industria, la refrigeración es un tema extenso
¿cómo nace la refrigeración? Este es una pregunta muy interesante e importante,
algunos libros dice que la refrigeración nace de tiempos nómadas donde los
hombres del paleolítico y Hera de hielo guardaban carné en agujeros en la nieve
para evitar su descomposición pero... ¿En realidad nace ahí? Si nos ponemos a
pensar un poco la refrigeración nace desde que un ser vivo toma agua para calmar
su sed desde que busca algún lugar con sombra para ocultarse de la radiación del
sol. En la industria la refrigeración es muy usada por diversos medios desde aceites
que evitan que la temperatura se eleve hasta grandes maquinas que se encargan
del aire acondicionado en empresas de gran envergadura.
REFRIGERACIÓN Y AIRE ACONDICIONADO
1. HISTORIA DE LOS REFRIGERANTES
En 1750 Franklin experimentó por primera vez con el uso de refrigerantes. Usó un
vacío para evaporar éter líquido y terminó con resultados significativos. Unos 100
años más tarde, James Harrison inventó una máquina que podía comprimir
cualquier gas a líquido y viceversa en un ciclo continuo conocido como el ciclo de
compresión / evaporación.
Antes de 1895, el ciclo continuo fue ampliamente utilizado en la mayor parte del
mundo industrializado. En los primeros días, cualquier gas podía usarse como
refrigerante siempre que se pudiera comprimir. Se tuvieron en cuenta varios
factores, pero la masa fue uno de los más importantes. El refrigerante más
adecuado depende del diseño y el propósito de la máquina, siendo la eficiencia el
único objetivo de los diseños.
Los refrigerantes se convirtieron en un peligro importante para la década de 1920, lo
que provocó que las principales empresas pusieran en común sus recursos para
encontrar mejores opciones. Esto se debe a que los refrigerantes usados más
comúnmente son tóxicos o inflamables. Se inventó una nueva clase de productos
químicos conocidos como clorofluorocarbonos (CFC). Este compuesto está
compuesto de carbono, flúor y cloro. No es tóxico, no es inflamable y tiene una
masa relativamente alta y se comprime fácilmente en forma líquida. El CFC también
elimina una gran cantidad de calor cuando se evapora, lo que lo convierte en un
excelente refrigerante porque no reacciona con nada. Es muy estable y lo único que
puede descomponerlo es la luz ultravioleta.
Fue solo en la década de 1970 que los científicos se dieron cuenta de que el CFC
no es inofensivo en absoluto. Se dieron cuenta de que una vez que se rompieron los
enlaces químicos, el cloro no se descompone en la reacción. Esto es arriesgado
porque destruye lentamente la capa de ozono años más tarde. En 1995, la
compañía de A / C móvil cambió a un nuevo refrigerante
Actualmente, la mayoría de los sistemas usan refrigerantes a base de
hidroclorofluorocarbono (HCFC) e hidrofluorocarbono (HFC). Sus ventajas son
similares a las de los CFC, pero no dañan el escudo de ozono. Una de las
principales características de cada sistema de aire acondicionado / refrigeración es
su contribución al calentamiento global (GW). El reemplazo más probable para
HCFC y HFC es hydrofluoroolefin (HFO). Tiene un GWP bajo y se puede usar con
los sistemas de diseño de refrigeración existentes. La idea es eliminar los HCFC y
los HFC para el año 2030
La práctica de la refrigeración, probablemente ha existido desde la época de las
cavernas. Con frecuencia, en la historia se menciona el uso de hielo y nieve
naturales para fines de enfriamiento. Los chinos, y después los romanos, los usaban
para enfriar sus bebidas. En algunos lugares donde sólo tienen hielo en el invierno,
lo almacenaban en fosos para usarlo en el verano. En lugares desérticos donde no
disponían de hielo o nieve en ninguna época del año, como en Egipto, se utilizaba la
evaporación del agua para el enfriamiento de bebidas, y hasta algunos dispositivos
ingeniosos para hacer la estancia más confortable.
El agua fue el primer refrigerante, con una larga historia de uso, continuando hasta
nuestra época. Con el paso del tiempo, se han hecho mejoras en cuanto a su
manejo y almacenamiento, pero aún se utiliza el hielo natural por todo el mundo. El
uso histórico y fundamental del hielo, ha sido reconocido en una unidad de
refrigeración: la tonelada de refrigeración, la cual se define como la cantidad de
calor que se requiere para fundir dos mil libras de hielo en 24 hrs.
En refrigeración se dio un gran paso adelante, allá por el año 1600, cuando se
descubrió que una mezcla de hielo con sal, producía temperaturas más bajas que el
hielo solo. En cierta manera, ésta fue la primera mejora sobre la naturaleza en el
campo de la refrigeración.
Hacia finales del siglo XVIII, la inventiva del hombre se había dirigido hacia la
producción de frío en el momento y tiempo que se deseara. Se desarrollaron
máquinas para disminuir la presión del vapor del agua y acelerar su evaporación.
También recibió considerable atención el arte de producir frío por la liberación de
aire comprimido. Durante la primera parte del siglo XIX, se desarrollaron máquinas
para la compresión de vapor y se probaron muchos fluidos como refrigerantes, entre
los que sobresalieron el amoníaco, bióxido de carbono, bióxido de azufre, cloruro de
metilo y en cierta medida, algunos hidrocarburos. A finales del siglo, la refrigeración
mecánica estaba firmemente establecida.
Por muchos años (desde 1876), al amoníaco se le han encontrado excelentes
propiedades como refrigerante, y desde entonces, ha sido el refrigerante más
utilizado comúnmente. Aún en la actualidad, ha demostrado ser satisfactorio, sobre
todo en refrigeración industrial en grandes plantas.
En las décadas siguientes, la atención fue orientada hacia el mejoramiento del
diseño mecánico y la operación de los equipos. A principios del siglo XX, se
desarrollaron las unidades domésticas y los refrigerantes en uso en ese tiempo,
padecían de una o más propiedades riesgosas. Algunos eran tóxicos, otros
inflamables, y otros más operaban a muy altas presiones; por lo que para estos
equipos más pequeños, los ingenieros se enfocaron al refrigerante de más baja
presión de operación: el bióxido de azufre. Este refrigerante tiene algunas fallas
serias, como la formación de ácido sulfuroso cuando se combina con el agua; es
muy corrosivo y ataca las partes del sistema. Adicional a esto, cuando se fuga aún
en pequeñísimas cantidades, causa tos violenta y ahogamiento. Estas cualidades
indeseables, obligaron a los fabricantes a hacer las unidades menos propensas a
fugas y a tener precaución de sacarlas, logrando reducir los requerimientos de
servicio hasta un punto, donde las desventajas del refrigerante no eran tan grandes.
Literalmente, se construyeron millones de esas unidades que utilizaban bióxido de
azufre, las cuales operan satisfactoriamente.
En 1928, el vicepresidente de una importante compañía de automóviles, C.F.
Kettering, decidió que la industria de la refrigeración, si quería llegar a alguna parte,
necesitaba un nuevo refrigerante seguro y estable, que no fuera tóxico, corrosivo ni
inflamable, y que tuviera las características necesarias para poder usarse en
equipos compactos. Kettering solicitó a Thomas Midgely que explorara la posibilidad
de desarrollar dicho producto. Un grupo de químicos se pusieron manos a la obra e
iniciaron la búsqueda de tal refrigerante. Sabían que las combinaciones de flúor
eran muy estables, así que, experimentaron con algunos de los compuestos
químicos comunes de carbono, cloro e hidrógeno, sustituyendo átomos de cloro e
hidrógeno por átomos de flúor, y en poco tiempo, lograron sintetizar el
diclorodifluorometano. Demostraron que no era inflamable y que tenía una toxicidad
inusualmente baja.
Los experimentos consistieron en reordenar la molécula de tetracloruro de carbono.
En la figura 12.1-A, se muestra la fórmula estructural de la molécula de tetracloruro
de carbono, usada para fabricar algunos de los refrigerantes halogenados.
Comparándola con la molécula de metano en la figura 12.1-B, se ve que las dos son
similares, excepto que el metano tiene 4 átomos de hidrógeno y el tetracloruro tiene
4 átomos de cloro. Reemplazando un átomo de cloro por un átomo de flúor, se tiene
otro compuesto más estable llamado tricloromonofluorometano o R-11, como se
muestra en la figura 12.1-C. Si se reemplazan dos átomos de cloro por dos de flúor,
se obtiene el diclorodifluorometano o R-12, como se muestra en la figura 12.1-D.
En 1929 se le solicitó a una compañía química, que ayudara a desarrollar un
proceso comercial práctico para la fabricación del nuevo refrigerante. Con este
desarrollo nació la industria de los refrigerantes halogenados, ninguno de los cuales
existía antes. El primero de ellos fue el Freón 12, que durante muchos años, fue el
más popular (ver figura 12.2). De allí siguieron el Freón 11, el Freón 21, el Freón
114, y el Freón 22, cada uno con sus características especiales.
Sin embargo, el desarrollo de los refrigerantes Freón no tuvo una recepción
entusiasta. Las comisiones de seguridad eran prudentes en sus sanciones; los
técnicos de servicio estaban inconformes respecto a las fugas, porque no los podían
detectar con el olfato; los contratistas los rechazaban porque costaban más que el
bióxido de azufre, y algunos de los fabricantes líderes, se rehusaban a diseñar el
equipo de refrigeración que se ajustara a las propiedades termodinámicas de estos
refrigerantes.
Gradualmente, surgieron diseños que usaban pequeñas cantidades de estos
refrigerantes costosos. Se diseñaron compresores, evaporadores, condensadores e
intercambiadores; se construyeron unidades paquete con un mínimo de uniones, y
cada unión estaba cuidadosamente diseñada y fabricada para eliminar fugas. Se
utilizaron nuevos materiales que no podían ser utilizados con seguridad con los
antiguos refrigerantes, los técnicos se volvieron expertos en la detección de fugas, y
el Freón arribó como un refrigerante aceptado. El resultado fue que los freones eran
virtualmente la base de todas las unidades pequeñas, y era usado también en
trabajos grandes de aire acondicionado.
Con el tiempo, se fueron desarrollando otros compuestos halogenados y creció la
familia de los freones. Además de refrigerantes, se les encontraron otras
aplicaciones, tales como propelentes, solventes, extinguidores de fuego, agentes
espumantes y otros. Algunos años más tarde, otras compañías comenzaron a
fabricar los compuestos halogenados con otros nombres comerciales.
Para la década de los setenta, ya había sospechas de que estos compuestos
afectan la capa de ozono de la atmósfera, pero no se podía demostrar, y tal
aseveración no era aceptada por los fabricantes. Al principio de los ochenta,
estudios hechos por científicos de la NASA por medio de satélites, descubrieron un
"adelgazamiento" de la capa de ozono en la Antártida, y estudios posteriores,
comprobaron que el deterioro del ozono estratosférico era debido a la emisión de
compuestos halogenados, principalmente los que contienen bromo y cloro (ver
capítulo 9).
Después de varios años de negociaciones, se llevó a cabo un acuerdo internacional
en 1989 en la ciudad de Montreal, Canadá, por lo que se le conoce como el
Protocolo de Montreal. Este protocolo es un esfuerzo conjunto de gobiernos,
científicos, industrias y grupos ecologistas coordinados por la UNEP (Programa
Ambiental de las Naciones Unidas). Este acuerdo consistió en regular la producción
y uso de los clorofluorocarbonos (CFC) de manera gradual, hasta su total
defasamiento antes del año 2000, partiendo de la base de los niveles de producción
mundial que había en 1986.
Mientras tanto, los fabricantes de refrigerantes trabajaban en la búsqueda de
productos nuevos para sustituir los que iban a desaparecer. Rápidamente
desarrollaron compuestos para substituir al R-11 y al R-12, que tienen propiedades
termodinámicas muy similares, pero que no afectan la capa de ozono. Estos
refrigerantes son el R-123 y el R-134a, que en la actualidad ya se están
produciendo comercialmente, y algunos fabricantes de equipo original ya los están
incluyendo en sus unidades. Dichos productos pueden utilizarse también en equipos
usados que actualmente funcionan con R-11 o R-12, haciendo algunas
modificaciones al compresor, tales como utilizar aceite sintético en lugar de aceite
mineral y cambiar algunos sellos o empaques, por otros de diferente material.
Se desarrollaron también refrigerantes como el R-124 y el R-125, para sustituir al R-
114 y algunas aplicaciones del R-502, respectivamente. Otras alternativas
aceptables para reemplazar al R-12 y al R-502 durante el período de transición,
hasta el defasamiento total, son las mezclas ternarias. Las mezclas ternarias, son
mezclas azeotrópicas de tres diferentes refrigerantes de entre los siguientes: 22,
124, 125, 134a, 152a y propano. Estas mezclas tienen características muy similares
a los clorofluorocarbonos, pero con un impacto ambiental grandemente reducido y
que requieren un mínimo de cambios en los equipos, comparados con otros
refrigerantes alternos.
La historia se repite de manera similar, como a principios de la década de los años
treinta, cuando se introdujo comercialmente el R-12. La introducción de los nuevos
refrigerantes va a requerir de información y capacitación tanto de técnicos,
contratistas y fabricantes de equipo original. Su costo actualmente es entre 2.5 y 4
veces más, pero a diferencia de la primera vez, en esta ocasión son la única
alternativa, y además, existe la conciencia ecológica, lo que hace que tengan que
aceptarse estos nuevos productos.
2. CLASIFICACIÓN DE LOS REFRIGERANTES
Los tipos de gases que se usan de forma habitual en los sistemas de refrigeración
son numerosos. A esta variedad de opciones se le suma el hecho de que se trata de
un sector que está evolucionando de un modo constante, debido a la actual
aplicación de la normativa europea F-Gas.
Este procedimiento tiene como objetivo reducir en un 70% el uso de gases de efecto
invernadero en 2030, por lo que muchos de los gases refrigerantes que se han
venido utilizando hasta ahora, se están reemplazando por otro tipo de alternativas
más respetuosas con el Medio Ambiente.
La variedad de tipos y un escenario tan cambiante son dos factores que han
generado una sensación de incertidumbre entre aquellos profesionales que buscan
sustitutos compatibles con sus equipos de refrigeración. Y en ocasiones, es
complicado conocer la tipología actual de gases eficientes que se adapten a la
normativa y cuyo uso esté totalmente permitido.
Por ello, es importante saber con exactitud cuál es la clasificación de los gases
refrigerantes y las especificaciones de cada uno de ellos.
Productos refrigerantes naturales
Estos gases no dañan la capa de ozono y no afectan al calentamiento global, por lo
que son alternativas más sostenibles.
Sin embargo, en algunos casos su aplicación es más limitada en comparación con
los fluorados, ya que representan un mayor riesgo de manipulación debido a que
contienen ciertas sustancias inflamables y tóxicas, como los hidrocarburos o el
amoniaco.
No obstante, sus propiedades de bajo impacto medioambiental las convierten en los
productos del futuro para muchas aplicaciones, y por ello su uso ha comenzado a
aumentar en los últimos años.
Son los siguientes:
· R-600A (isobutano)
· R-290 (propano)
· R-170 (etano)
· R-1270 (propileno)
· R-717 (amoniaco)
· R-744 (dióxido de carbono)
Refrigerantes fluorados o sintéticos.
Al contrario que los anteriores, este tipo de gas está creado de un modo artificial,
aunque su objetivo es el mismo: mantener un equipo a una temperatura específica.
Los gases sintéticos más utilizados eran los clorofluorocarbonos (CFC), pero tras
comprobar cómo sus sustancias afectan a la capa de ozono, se prohibió su uso.
Así, tras esta supresión, en la actualidad conviven 3 tipos de alternativas fluoradas
HCFC (Hidroclorofluorocarbonos): se convirtieron en los sustitutos de los prohibidos
CFC, ya que el impacto que causaban al ozono era menor.
Sin embargo, siguen siendo gases de efecto invernadero con un potencial de
calentamiento global medio alto, por lo que actualmente se encuentran en una etapa
de eliminación.
En los países desarrollados, su uso está permitido hasta el año 2040, pero a día de
hoy ya ha comenzado a reducirse su producción.
HFC (Hidrofluorocarbonos): estos gases refrigerantes fueron la alternativa a
HCFC. Están considerados como productos más ecológicos, ya que como no
contienen cloro, son sustancias menos dañinas para el ozono.
Sin embargo, continúan siendo gases de efecto invernadero, y si bien es cierto que
de momento solo representan un pequeño porcentaje de la emisión de los gases
dañinos, su uso continuado aumentará el peligro del calentamiento global.
Por ello, los Organismos internacionales ha anunciado la sustitución de algunos
HFC por otros gases refrigerantes con un impacto medioambiental menor.
HFO (Hidrofluoroolefinas): es la cuarta y más reciente generación de refrigerantes
fluorados, y han sido diseñados para sustituir a los HFC.
El motivo es que se trata de gases que presentan un potencial de agotamiento de
ozono igual a cero, pero además son unas alternativas mucho menos impactantes
para el calentamiento global.
De hecho, dentro de los gases fluorados, son los productos menos dañinos con el
Medio Ambiente.
¿Cuales son los gases refrigerantes HFO?
Compuestos de hidrógeno, flúor y carbono, estos gases se han convertido en la
alternativa más prioritaria de cara a las preocupaciones sobre el cambio climático,
ya que como hemos comentado, son los refrigerantes sintéticos que menor efecto
negativo causan en el calentamiento global del Planeta.
Por ello, en la actualidad se consideran refrigerantes más ecológicos y prometen
desempeñar un papel fundamental en la solución a los problemas ambientales, al
menos de momento. De hecho, la Unión Europea no los incluye en su plan de
eliminación de gases de efecto invernadero, por lo que uso está permitido.
Los gases refrigerantes HFO son los siguientes:
1234YF: muy estable en condiciones extremas, este gas se ha desarrollado para
dar respuesta ante la eliminación progresiva de los refrigerantes con un alto
potencial de calentamiento atmosférico en el sector del Aire Acondicionado Móvil
(MAC).
Así, es la alternativa idónea para sustituir al HFC-134A en todas las aplicaciones de
inflamabilidad leve. Si bien, su instalación requiere una serie de cambios para ser
utilizado en sistemas de aire acondicionado de expansión directa.
Sus aplicaciones más extendidas son: aire acondicionado para el sector de la
automoción, frigoríficos domésticos, enfriadores de agua centrífugos, bombas de
calor, cámaras de conservación, transporte frigorífico y refrigeración comercial.
R448A: este refrigerante es una combinación de HFC y HFO, y ha llegado al
mercado para sustituir al R-404A y al R-507 en instalaciones ya existentes y en
nuevas aplicaciones de refrigeración de baja y media temperatura. Se trata de un
gas de baja toxicidad y además no es inflamable.
Las principales instalaciones para el uso del R448A son las siguientes: refrigeración
comercial, supermercados e hipermercados, bodegas refrigeradas, instalaciones y
muebles de congelados y transporte frigorífico.
R449A: al igual que el anterior, es una mezcla de HFC y HFO, y tampoco es
inflamable ni dañino con la capa de ozono. También es el sustituto natural de los
refrigerantes R-404A y R-507 para modernizar las instalaciones existentes o para su
instalación en equipos nuevos.
En comparación con sus antecesores, esta nueva alternativa permite una reducción
de aproximadamente el 65% de impacto atmosférico y un ahorro de eficiencia
energética de hasta el 10%.
Válido para instalaciones de refrigeración y aires acondicionados (ambos en ámbitos
comerciales e industriales), el refrigerador R449A permite un proceso de
actualización muy sencillo y se perfila como una solución muy eficiente a largo
plazo.
R452A: está indicado para numerosas aplicaciones, como refrigeración de
transporte, contenedores refrigerados, camiones frigoríficos y sistemas de
refrigeración comercial/industrial.
También se trata de alternativa más ecológica para sustituir a los refrigerantes R-
404A y R-507, operando con una amplia gama de temperaturas de ambiente. No
inflamable y de baja baja toxicidad, sus emisiones directas e indirectas de CO2 son
un 9,1% menor que sus predecesores.
R513A: otra alternativa ecológica de bajo impacto y compuesta de una combinación
de HFC+HFO. No solo es el adecuado para la sustitución del refrigerante R-134A,
sino que pude ser utilizado para una gama de aplicaciones más amplia, como
sistemas de baja temperatura y congelación.
Compatible para equipos nuevos y válido para el reacondicionamiento de sistemas
existentes, permite un aumento del rendimiento de hasta un 20% en comparación
con el gas R-134A. Este avance se traduce además en una importante reducción
del consumo energético.
¿Cuáles son los gases refrigerantes HFC?
Aunque se desarrollaron para sustituir a los HCFC, ya que en su día se perfilaban
como una alternativa más ecológica y adecuada al no contener cloro, siguen siendo
gases de efecto invernadero, por lo que afectan negativamente al Planeta.
De hecho, algunas estimaciones aseguran que este refrigerante podría ser el
responsable de provocar la subida de 1 grado centígrado en el calentamiento global
a finales de siglo.
Por este motivo, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) ha anunciado una serie
de limitaciones a los hidrofluorocarbonos, con el fin de sustituirlos por los HFCO
anteriormente mencionados. Y según la nueva normativa, en 2024 ya no se
producirán nuevos equipos enfriadores con este tipo de gas.
Pero hasta entonces, estos son los refrigerantes HFC disponibles en la actualidad:
R453A: mezcla de gases refrigerantes HFC y HC. Es la alternativa idóneas para
sustituir al R-22 en equipos que dispongan de sistema de expansión regulable (TXV)
y con temperaturas de evaporación positivas, medias y bajas (hasta -35ºC).
Las aplicaciones que permite son numerosas, ya que está especialmente diseñado
para instalaciones de aire acondicionado comercial, enfriadoras de agua y en
procesos industriales de enfriamiento.
Por ello, es compatible con cámaras refrigeradas, supermercados, transporte
refrigerado, máquinas expendedoras, vitrinas frigoríficas, bodegas refrigeradas o
pistas de hielo.
R434A: con la misma capacidad frigorífica e idéntica eficiencia energética que el R-
22, este refrigerante presenta una ventaja añadida, y es que permite descargas
inferiores que su antecesor, por lo que prolonga en gran medida la vida del
compresor.
Válido para ser utilizado en splits, enfriadoras de agua, aires acondicionados
industriales, transporte refrigerado o enfriadores de leche, entre otros muchos
equipos.
R442A: además de sustituir al R-22, es además la alternativa idónea para los
siguientes gases: R-404A y R-507. Comparado con estos, su potencial de
calentamiento es más de un 50% menor.
Con una capacidad frigorífica superior con respecto a sus antecesores, la
composición de este refrigerante HFC aporta unos mejores retornos de aceite al
compresor. Por ello, es un gas idóneo para supermercados, congeladores,
almacenes frigoríficos, cámaras frigoríficas, bodegas refrigeradas, transporte
refrigerado y pistas o máquinas de hielo.
R417A: válido para equipos que dispongan de sistema de expansión fijo (capilar) o
regulable (TXV), y con temperaturas de evaporación por encima de -10ºC.
Es un sistema confiable que sustituye al R-22 en sistemas de aire comercial y
doméstico, así como para bombas de calor, splits, unidades rooftop,
almacenamiento de alimentos, equipos de conservación de supermercados y como
refrigerante para cámaras y transporte frigorífico.
R422D: permite una sustitución rápida, sencilla y económica del R-22 en equipos
que dispongan de sistema de expansión regulable (TXV) y temperaturas de
evaporación positivas y medias (de hasta -15ºC).
Ampliamente utilizado en sistemas enfriadores de agua y en otra serie de equipos,
como cámaras de conservación, rooftop y multisplits/ cassette.
R407H: refrigerante y sustituto directo del R-404A y R-507 en equipos existentes,
aunque también es válido para instalaciones nuevas de refrigeración comercial e
industrial de temperatura media/baja y expansión directa.
Su potencial de calentamiento atmosférico es un 61,88% inferior al de los gases
anteriores, y se perfila como el producto idóneo para células de almacenamiento en
frío, sistemas multiplex de supermercado y vitrinas, máquinas de hielo, transporte de
refrigeradores y congeladores.
R32: se trata de gas HFC puro, utilizado en pequeños equipos nuevos de aire
acondicionado y también como componente en mezclas HFC. En sus inicios, era
utilizado solo en sistemas acondicionadores, pero sus características le han
convertido ya en una opción idónea también para sistemas de bajas temperaturas.
No solo es una buena alternativa para el R-22, sino que sustituye además al R-410A
y al R-502.
Como es un refrigerante puro, puede transferirse tanto en fase líquida como en la
gaseosa. Y además, no tiene deslizamiento de temperatura, por lo que en un
posible caso de fuga, podrá rellenarse el equipo directamente.
R134A: es un producto realmente eficiente como refrigerante para temperaturas
positivas y medias, ya que posibilita trabajar a presiones más bajas que otros gases
HFC.
Sustituye de un modo muy eficaz al R-12 en los siguientes sistemas: aire
acondicionado de coches, frigoríficos domésticos, enfriadores de agua centrífugos,
bombas de calor, cámaras de conservación y en el transporte frigorífico.
R407C: mezcla de gases refrigerantes HFC, esta alternativa se utiliza de forma muy
en equipos nuevos de climatización y aire acondicionado. Diseñado para suplir al R-
22 con un nivel de toxicidad muy bajo, incluso en situaciones de rendimiento
extremo.
No recomendado para evaporadores inundados ni compresores centrífugos. Sus
ámbitos de aplicación incluyen equipos de aire acondicionado comercial y
doméstico, cámaras y trasportes frigorífico, así como otros sistemas para almacenar
y conservar alimentos en supermercados.
R410A: es el resultante de la combinación de R-125 y R-32, pero no es inflamable,
como este último. Sustituye al R-22, permitiendo unas presiones de operación
mayores (aproximadamente de un 50% más).
Es un gas químicamente muy estable y totalmente compatible para aplicaciones de
aire acondicionado comercial y doméstico, así como en sistemas de refrigeración de
baja y media temperatura. Como el resto de los refrigerantes HFC, presenta una
baja toxicidad y se puede utilizar en bombas de calor, refrigeradores y
deshumidificadores, entre otros equipos.
R404A: refrigerante compuesto por una mezcla de R-125, R-143A y R-134A. Incluye
unas prestaciones termodinámicas muy eficaces para nuevas instalaciones de
temperatura baja/media.
El rango de sus aplicaciones es muy amplio: vitrinas, cámaras y almacenes
frigoríficos, sistemas enfriadores de agua, túneles de congelados, barcos de pesca,
pistas de hielo y transporte frigorífico.
R507A: alternativa muy eficiente a largo plazo para antiguas instalaciones de
media/baja refrigeración basadas en los refrigerantes R-22 o R-502, pero con una
capacidad frigorífica superior a estos en determinadas condiciones.
Los escenarios de su uso más habituales son túneles de congelados, sistemas
inundados, pistas de hielo, cámaras y vitrinas frigoríficas, máquinas de hielo y
helados, así como barcos de pesca o sistemas dispensadores de bebidas frías.
R426A: refrigerante de sustitución rápida, económica y sencilla de varios gases más
tóxicos, como R-12, R-409A, R-406A y DI-36. Permite una eficiencia energética y
una capacidad iguales que estos, pero su deslizamiento de temperatura es mayor,
por lo que en caso de fuga, el fraccionamiento de la mezcla sería inferior.
El aire acondicionado de los automóviles es su aplicación más habitual, pero
también es válido para otra variedad de equipos, como frigoríficos domésticos,
transporte y refrigeración comercial o cámaras de conservación.
R428A: sustituto de los refrigerantes R-22, R-502, R-408A, DI-44 y HP80, es una
alternativa a largo plazo, menos tóxica e idónea para utilizar en una gran variedad
de aplicaciones de refrigeración de temperatura media y baja.
3. APLICACIÓN Y SELECCIÓN DE REFRIGERANTES
Para seleccionar un refrigerante adecuado para un sistema de refrigeración o
acondicionamiento de aire se deben tener en cuenta ciertas variables
termodinámicas que requieren ser controladas de manera conjunta. Desarrollar una
metodología que integre parámetros de selección que contemplen los
requerimientos del sistema, la protección ambiental, las instalaciones y seguridad
del personal, además de la eficiencia energética, hará el proceso más amigable
técnicamente. La metodología propuesta se enmarca en un modelo de decisión
multicriterio de los parámetros establecidos por estándares y normas que permitirá
al usuario-lector definir de una manera más sencilla el refrigerante que le brinde las
mejores prestaciones, compaginando también los requerimientos del proyecto con
diferentes sustancias, cuyas propiedades cubran sus necesidades de manera
eficiente. Los hallazgos muestran que los refrigerantes naturales constituyen una
alternativa importante como sustancias frigoríferas para sustituir los refrigerantes
sintéticos.
Actualmente existen una gran cantidad de refrigerantes, pero para seleccionar el
más adecuado se deberán observar sus propiedades químicas, físicas y
termodinámicas. Esto puede ser complicado sino se comprende la importancia de
cada una de estas sustancias.
Para un sistema de refrigeración comercial económico se recomienda el refrigerante
R-134a debido a que el consumo de energía eléctrica es más bajo porque las
presiones de trabajo son presiones medias. Existen otros refrigerantes que trabajan
en este rango de temperaturas, pero sus presiones de trabajo son más altas.
Se necesita cambio de lubricante
Ampliamente usado en refrigeración doméstica y comercial y aire
acondicionado automotor. También en chillers y equipos comerciales
grandes.
Está siendo reemplazado en Europa en los usos para aire acondicionado
automotor
La producción mundial es importante y está en aumento.
Eficiencia energética algo menor que para al r-22
Es posible utilizarlo para hacer en chillers centrífugos de R-12, R-114 y R-
500, chillers reciprocante de R-12 y R-500, aire acondicionado automotor y
deshumidificadores residenciales de R-12 y R-500.
• Se requiere un control estricto de fugas, reducción de la carga y un
programa de recuperación, regeneración y destrucción para mitigar los
efectos negativos del PCG
Es importante recordar que los equipos de refrigeración no son productores de frío,
simplemente son dispositivos que extraen el calor de un sitio utilizando como medio
un gas y lo transportan al exterior al convertirse en líquido en el condensador. El gas
se condensa utilizando un compresor, se puede mejorar la eficiencia de estos
equipos si el gas opera a presiones altas, entonces deberá tener un calor latente de
evaporación también alto para que la masa necesaria sea menor y así el compresor
no requiera tanta energía. Si no es así, entonces la combinación de alta presión y
bajo calor latente consumirá más energía.
La refrigeración es necesaria para nuestra vida y no podemos prescindir de ella, tal
vez podamos tolerar un clima cálido pero la conservación de alimentos es
fundamental en nuestros tiempos. Esto ha motivado la búsqueda del refrigerante
ideal que cumpla con todos los requisitos. Existen otros criterios como los culturales
y de costo, sin embargo, mientras se consigue encontrar el refrigerante ideal, es
necesario que sigamos las normas de uso en los ya existentes.
Algunos investigadores han regresado a los refrigerantes naturales como el dióxido
de carbono o el amoniaco, buscando encontrar la manera de superar sus
desventajas. Nosotros como usuarios no debemos de liberar el gas a la atmósfera,
como se hace con quienes purgan los sistemas de este modo, ya que aunque los
nuevos gases afectan menos a la capa de ozono y tienen menos efecto
invernadero, aún son dañinos.
La utilización de métodos químicos mediante mezclas refrigerantes se puede
considerar como una etapa intermedia entre el frío natural y el frío artificial, ya se
conocía antiguamente que, añadiendo nitrato sódico al agua, se consigue disminuir
su temperatura.
Estas mezclas permitieron experimentos a bajas temperaturas. En 1715, utilizando
una mezcla de nieve y nitrato amónico, Daniel Gabriel Fahrenheit estableció el cero
de su termómetro; en 1760 von Braun solidificó el mercurio a -40ºC. En el siglo XIX
numerosos científicos estudiaron las leyes que rigen las mezclas frigoríficas, y las
mezclas de hielo y sal común, que permiten disminuir la temperatura hasta -20ºC.
Sin embargo, los métodos de refrigeración por estos productos, son discontinuos y
de capacidad muy limitada, por lo que no se puede hablar de refrigeración hasta la
invención de la refrigeración mecánica.
4. IMPACTO AMBIENTAL DE LOS REFRIGERANTES
La mayoría de los refrigerantes han sido conocidos por ser nocivos para el medio
ambiente ya sea porque contribuyen al calentamiento global o porque aceleran la
destrucción de la capa de ozono el 16 de septiembre de 1987 tuvo lugar el protocolo
de Montreal en el cual se prohibía el uso de gases que utilizaban compuestos CF C
a partir del año 2010. Gracias a esto los refrigerantes actuales apenas afectan a la
capa de ozono coma pero sigue siendo muy nocivos para el calentamiento global
potenciando el efecto invernadero.
Tras el descubrimiento del daño causado a la capa de ozono por los CFC y otras
sustancias, y la celebración del protocolo de Montreal para el establecimiento de un
cronograma que conllevará a su eliminación definitiva , la industria mundial ha
trabajado en el desarrollo de alternativas de sustitución para encontrar sustancias
que no afecten la capa de ozono.
Entre los principales compuestos sustitutos se encuentran los
hidroclorofluorocarbonos(HCFC),Los(HFC), los hidrocarburos(HC) y algunos
refrigerantes naturales como el amoníaco y el dióxido de carbono(CO2).
5. PROTOCOLOS DE VIENA,MONTREAL Y KIOTO
• Convenio de Viena : el convenio de Viena aprobado en marzo de 1985
representó el primer paso mundial para la protección de la capa de ozono puesto
que busca unificar el trabajo de varios países en la búsqueda de alternativas a
través de la investigación.
Mayo de 2006 190 países han firmado y ratificado el convenio de Viena.
• Protocolo de Montreal: mediante el protocolo de Montreal, aprobado en
septiembre de 1987 y actualizado mediante enmiendas de Londres (1990),
Copenhague(1992), Viena(1995),Montreal(1997) beijing(1999), se establecerán las
fechas de control de las sustancias agotadoras de la capa de ozono, restricciones
de importación y exportación de las mismas y adopción de un mecanismo de
financiación.
• Protocolo de Kioto: firmado en 1997, que establece límites de a las emisiones
de gases que contribuyan al efecto invernadero . La Unión Europea empieza a
fabricar legislación para reducir las emisiones de efecto invernadero y también
apunta hacia los gases usados en la refrigeración industrial. Asi, decide reducir
drásticamente el uso de los gases usados en la refrigeración industrial que
contribuyan al cambio climático: es decir, prácticamente todo( excepto amoniaco y
paradójicamente el CO2)
6. MEDIDAS DE PREVENCIÓN EN EL ALMACENAMIENTO Y EL
USOS DE LOS REFRIGERANTES
La mayoría de los refrigerantes a presión y temperatura ambientales son gases, y
en la operación se someten a otras condiciones cerca de las líneas de líquido, y
vapor saturado. Por lo que otras propiedades como la temperatura de ebullición y
las presiones de saturación a diferentes temperaturas son importantes para la
selección del refrigerante adecuado.
Las propiedades químicas como la reactividad y toxicidad también son muy
importantes para la conservación de nuestro medio ambiente y de nuestra salud.
Por supuesto el refrigerante no debe de ser ni inflamable ni explosivo.
Hasta ahora no hay ninguno que reúna todas las propiedades deseables. Aunque
existen en el mercado gran variedad, sin embargo, muchos de ellos son causantes
del efecto invernadero, mientras que hay otros que no tienen ese efecto, pero son
inflamables o tóxicos.
De ninguna manera ha terminado la investigación para encontrar el mejor
refrigerante, y ninguno está fuera de consideración, desde el bien conocido Freón,
hasta el retorno a los refrigerantes naturales como el dióxido de carbono, que
presenta algunas ventajas ante los refrigerantes HFCs. Pero también presenta
algunas desventajas.
A continuación, se mencionarán algunos ejemplos para ilustrar un proceso de
selección de un refrigerante.
El refrigerante que se usa para temperaturas menores de –40°C. Deberá tener las
siguientes características:
• La temperatura de ebullición a presión atmosférica deberá ser menor a la
temperatura de trabajo. Asegurando que la presión en el evaporador será
positiva y que a esa presión estará como un líquido saturado.
• La conductividad térmica debe ser lo más alta posible para que pueda
transferir calor más rápidamente, ahorrando espacio y material en las áreas
del evaporador y condensador son mínimas.
• El calor latente de evaporación debe ser lo más alto posible para reducir el
tamaño de los componentes (menor masa de refrigerante) y ahorrar energía.
• La temperatura de congelación debe ser inferior a cualquier temperatura de
trabajo.
• En este último punto se puede apreciar mejor la figura 1, en donde se
muestran dos refrigerantes típicos, cuyas áreas de trabajo corresponden al
aire acondicionado (R-134a) y refrigeración doméstica, y el otro (R-504) a la
refrigeración industrial como se puede ver a continuación.
Diagrama termodinámico de los refrigerantes R-134a y R-504
El amoniaco, y su aplicación combinada en cascada con dióxido de carbono son los
refrigerantes ideales a nivel industrial y ecológico; el amoniaco tiene 0 (cero) de
índice ODP y GWP y el dióxido de carbono tiene 0 ODP y 1 GWP. La parte contraria
al amoniaco radica no en su inflamabilidad ni en su toxicidad, sino en a) la irritación
muy molesta de las vías respiratorias que no lo hace apropiado para instalaciones
de tipo comercial y b) su actividad química sobre cobre y compuestos de cobre.
En los casos en que se determina la inviabilidad del amoniaco tenemos otros
refrigerantes sintéticos entre los que la selección es, con frecuencia, más compleja
que lo que suele aplicarse o captarse. Entre otras circunstancias, su
comportamiento con lubricantes y su formulación fisicoquímica (composición
química y mezclas azeotrópicas o no) y, por supuesto, el precio son parte
importante de los criterios a tener en cuenta.
refrigerantes con mínimo Impacto Potencial de Ozono y de Efecto Invernadero son
los REFRIGERANTES HIDROCARBUROS NATURALES como son el R-290, R-600
y el R-600A, que además de ser sustitutos directos de los refrigerantes más usados,
son NATURALES y por sus características Fisicoquímicas, pueden reducir
considerablemente el consumo de energía, comparado con los refrigerantes
actuales.
Los hidrocarburos naturales como refrigerantes ofrecen una refrigeración más
eficiente debido a su elevado calor latente de evaporación. Por este motivo, se
pueden utilizar compresores más pequeños que ofrecen una mayor eficiencia
energética. Los refrigerantes naturales no solo tienen un bajísimo potencial de
calentamiento global sino que también son mejores para el medioambiente.
Aumento de la eficiencia
La eficiencia de un congelador se puede medir como un coeficiente de rendimiento
(COP), que es la relación entre la refrigeración y la energía eléctrica consumida.
Los ultra congeladores VIP ECO tienen un COP extremadamente alto. La eficiencia
de los congeladores de la gama Eco es el resultado del elevado calor latente de
evaporación de los hidrocarburos como refrigerantes. Este valor se relaciona con la
cantidad de calor que se necesita para convertir el líquido en gas, que es
básicamente la energía necesaria para resistir las fuerzas que unen las moléculas
del refrigerante y lo mantienen en un estado líquido. Dado que se necesita una
mayor energía térmica para romper las fuerzas de unión entre las moléculas de
hidrocarburos, estos refrigerantes extraen el calor de manera más eficiente de la
cámara congeladora que si se utiliza un refrigerante tradicional.
Impacto ambiental extremadamente bajo
Como experto consolidado en la fabricación de ultracongeladores y congeladores
biomédicos, el objetivo de PHCbi es proporcionar a los clientes los equipos de
menor consumo de energía y más ecológicamente responsables. Con la
introducción de la tecnología de hidrocarburos como refrigerantes a nuestra gama
de congeladores, PHCbi ofrece una solución a todos los laboratorios que buscan
reducir su impacto ambiental. Además de no reducir la capa de ozono, los
hidrocarburos tienen una corta duración en la atmósfera y potenciales de
calentamiento global muy bajos. La duración en la atmósfera de un gas se relaciona
con el tiempo promedio que una molécula se queda en la atmósfera antes de que
una reacción química o una precipitación la eliminen. Una duración atmosférica
breve quiere decir que el refrigerante se elimina rápidamente de la atmósfera y
contribuye menos al calentamiento global.
7. CONCLUSIÓN
El uso de aire acondicionado y equipos de refrigeración ha ido aumentando
desde su primera aparición (La primera unidad de aire acondicionado
eléctrica moderna fue inventada por Willis Carrier en 1902. en Buffalo (New
York)), no solo en áreas del planeta con altas temperaturas sino también en
otras zonas para el disfrute y el buen desempeño de las actividades diarias
de las personas.
El ser humano en su eterna búsqueda de vivir mejor, ve de manera
imprescindible el uso de estos aparatos bien sea para mejorar su propia
calidad de vida y las de otros como, para la conservación de alimentos,
calidad en confort en recintos, dependiendo cada vez más de estos.
En nuestro país se está implementado mucho lo que es el sistema de aire
acondicionado con tratamiento de aire, lo que se denomina “climatización”, en
el se está tratando el aire de suministro, donde los cuidados en control de
bacterias debe ser minucioso, por ende la utilización de filtros tienen un factor
muy importante, y se puede observar que su selección es muy sencilla y
eficaz
8. WEB GRAFÍA
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azas_Monroy_Juan_Pablo.pdf?sequence=1&isAllowed=y
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ambiente.html#:~:text=Refrigerantes%20y%20medio%20ambiente,de%20la
%20capa%20de%20ozono.
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2991248.pdf