ASERTIVIDAD
¿Qué es asertividad?
Asertividad es una estrategia de comunicación que nos permite defender nuestros
derechos y expresar nuestra opinión, gustos e intereses, de manera libre y clara, sin
agredir a otros y sin permitir que nos agredan. Una conducta asertiva nos permite hablar
de nosotros mismos, aceptar cumplidos, pedir ayuda, discrepar abiertamente, pedir
aclaraciones y aprender a decir “no”.
Andrew Salter (1949) definió la asertividad como un rasgo de personalidad y pensó que
algunas personas la poseían y otras no, exactamente igual que ocurre con la tacañería y
la extroversión.
Sin embargo, unos años después, Wolpe (1958) y Lazarus (1966) la definieron como “la
expresión de los derechos y sentimientos personales”, y hallaron que casi todo el mundo
podía ser asertivo en algunas situaciones y absolutamente ineficaz en otras.
Por lo tanto, la conducta asertiva se puede entrenar y de esta manera aumentar el
número de situaciones en las que vamos a tener una respuesta asertiva y disminuir al
máximo las respuestas que nos provoquen decaimiento u hostilidad.
Es derecho y obligación de cada uno protegerse de las situaciones que nos parezcan
injustas o desmedidas; ya que cada uno conoce mejor que nadie lo que necesita o le
molesta.
El entrenamiento asertivo es eficaz en la ansiedad, depresión y resentimiento derivado
de las relaciones interpersonales, especialmente si los síntomas han sido provocados por
situaciones injustas. A medida que somos más asertivos nos encontraremos más
cómodos en las relaciones con los otros y seremos capaces de dedicar tiempo para
nosotros.
Hay quien considera que asertividad y habilidades sociales son términos sinónimos. Sin
embargo, vamos a considerar que la asertividad es solo una parte de las habilidades
sociales, aquella que reúne las conductas y pensamientos que nos permiten defender los
derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido.
Una de las razones por la cual la gente es poco asertiva, es debido a que piensan que no
tienen derecho a sus creencias, derechos u opiniones. En este sentido, el entrenamiento
asertivo no consiste en convertir personas sumisas, sino a enseñar que la gente tiene
derecho a defender sus derechos ante situaciones que a todas luces son injustas.
No hay que interrumpir nunca a la gente. Interrumpir es de mala educación.
- Usted tiene derecho a interrumpir a su interlocutor para pedir una explicación.
- Los problemas de uno no le interesan a nadie más y no hay que hacerles perder el
tiempo escuchándolos.
- Usted tiene derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
- Hay que adaptarse a los demás, si no es posible arriesgarnos a perder una amistad.
- Usted tiene derecho a decir "NO".
- Cuando alguien tiene un problema hay que ayudarle.
- Usted tiene el derecho de decidir cuándo prestar ayuda a los demás y cuando no.
Los casos en los cuales no es aconsejable defender nuestros derechos en ese preciso
momento son aquellos en los cuales corremos peligro de agresión física o violemos la
legalidad (ej. que nos insultan por la calle o superior que nos arresta en el ejército).
Recuerde: para todo hay un momento, y saber encontrar el momento adecuado para
decir las cosas es también una habilidad.
Hay muchas técnicas para ser asertivos. Una de las técnicas que mejor funcionan es
desarmar antes al otro con un cumplido o un reconocimiento de su labor, de su persona
o de su tarea, para después pasar a expresar lo que necesitamos.
¿Para qué te servirá ser asertivo?
Ser asertivo sirve para exponer a los demás cuáles son tus verdades deseos y
necesidades, y para demostrar dignidad, autoconfianza y respeto por ti mismo.
Lo más interesante es que las peticiones que hagas desde la comunicación asertiva
tendrán muchas más probabilidades de tener éxito ya que estarás pidiendo
legítimamente que se respete tu punto de vista. Habitualmente te será útil para:
Dar tu opinión, hacer una petición o pedir un favor a alguien de forma natural y no
como si le estuvieras pidiendo que te perdonase la vida.
Expresar tus emociones negativas (quejas, críticas, desacuerdos, etc.) y rechazar
peticiones sin que los demás se sientan heridos o molestos contigo.
Mostrar emociones positivas (alegría, orgullo, agrado, atracción) y hacer cumplidos sin
parecer demasiado volátil emocionalmente.
Preguntar por qué y sentirte legitimado a cuestionar la autoridad o las tradiciones.
Iniciar, continuar, cambiar y terminar conversaciones de forma cómoda y sin la
sensación de estar ninguneando o faltando al respeto a nadie.
Compartir tus sentimientos, emociones y experiencias con los demás y favorecer que
ellos compartan las suyas contigo.
Resolver los problemas cotidianos antes de que aparezcan emociones negativas como la
ira y el enfado y la situación se descontrole.
Sin embargo, siendo asertivo no lograrás que la gente te quiera, no se enfade nunca
contigo, y que te concedan todo lo que deseas. Por mucha asertividad que uses siempre
habrá gente que seguirá dándote un no como respuesta si les pides algo que va en contra
de sus intereses o valores.
También habrá quien te pueda malinterpretar y tomarse tu mensaje como un ataque
personal. Nada es infalible.