UNIVERSIDAD MARIANO GALVEZ DE GUATEMALA
CENTRO UNIVERSITARIO DE CUILAPA, EXTENSIÓN NUEVA SANTA ROSA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA ADMINISTRACIÓN
CURSO DE ELABORACIÒN Y EVALUACIÒN DE PROYECTOS
DOCENTE: LICDA. M.A. ANY SANTOS
PROYECTOS DE INVERSION
Un proyecto (del latín proiectus) es un conjunto de actividades coordinadas e
interrelacionadas que intentan cumplir con un fin específico. Por lo general, se estable un
período de tiempo y un presupuesto para el cumplimiento de dicho fin, por lo que se trata de
un concepto muy similar a plan o programa.
Una inversión, por otra parte, es la colocación de capital para obtener una ganancia futura.
Esto quiere decir que, al invertir, se resigna un beneficio inmediato por uno improbable.
Un proyecto de inversión, por lo tanto, es una propuesta de acción que, a partir de la
utilización de los recursos disponibles, considera posible obtener ganancias. Estos
beneficios, que no son seguros, pueden ser conseguidos a corto, mediano o largo plazo.
Todo proyecto de inversión incluye la recolección y la evaluación de los factores que influyen
de manera directa en la oferta y demanda de un producto. Esto se denomina estudio de
mercado y determina a qué segmento del mercado se enfocará el proyecto y la cantidad de
producto que se espera comercializar.
El proyecto de inversión, en definitiva, es un plan al que se le asigna capital e insumos
materiales, humanos y técnicos. Su objetivo es generar un rendimiento económico a un
determinado plazo.
Tipos de proyectos de inversión:
Las opciones de inversión se pueden clasificar preliminarmente en dependientes,
independientes y mutuamente excluyentes.
Inversiones dependientes: Las inversiones dependientes son aquellas que para ser
realizadas requieren otra inversión. Por ejemplo, el sistema de evaluación de residuos en una
planta termoeléctrica que emplea carbón depende de que se haga la planta, mientras que
esta última necesita de la evacuación de residuos para funcionar adecuadamente.
Inversiones independientes: Las inversiones independientes son las que se pueden
realizar sin depender ni afectar o ser afectadas por otros proyectos. Dos proyectos
independientes pueden conducir a la decisión de hacer ambos, ninguno o solo uno de ellos.
Por ejemplo, la decisión de comprar o alquilar oficinas es independiente de la decisión que se
tome respecto del sistema informático.
Inversiones mutuamente excluyentes: Las inversiones mutuamente excluyentes, como su
nombre lo indica, corresponden a proyectos opcionales, donde aceptar uno impide que se
haga el otro o lo hace innecesario. Por ejemplo, elegir una tecnología que usa petróleo en
vez de carbón hace innecesario invertir en un sistema para evacuar cenizas y residuos del
carbón.
Ciclos y Etapas de un proyecto de inversión:
En general se piensa que un proyecto es la intención de hacer algo y, en consecuencia, es lo
contrario a la realización de ese algo. Por ejemplo, para mejorar la salud de una población, el
proyecto consistiría en el diseño, los planos, el presupuesto y otros documentos necesarios
para construir un hospital.
También se piensa en el proyecto como una obra, como en la construcción de ese algo que
satisfaga las necesidades sentidas por la población. Bajo esta óptica, el proyecto consistiría
en la construcción del hospital.
El concepto de proyecto, sin embargo, es más amplio, comprende el desarrollo completo de
una iniciativa de inversión, desde el propósito o el deseo de ejecutar algo hasta su
materialización, puesta en marcha y operación. Desde este punto de vista, el proyecto
consistiría en el diseño, planos y otros documentos de diseño del hospital, su construcción y
la atención de pacientes por parte de los médicos, incluyendo los procesos administrativos
necesarios para ello, con el objetivo de mejorar la salud de una población determinada.
Preinversiòn: en la preinversion se incluyen los estudios de proyecto desde su identificación
y preparación hasta antes de la ejecución de las actividades planificadas. Los estudios deben
realizarse con visión prospectiva, es decir, visualizando la ejecución y la operación del
proyecto.
Inversión: la inversión es la ejecución del proyecto que comprende la materialización de los
bienes. Finaliza con una evaluación “es-post”, que constituye la decisión número dos, en la
cual determina si lo construido corresponde con lo planificado, es decir, retroalimenta la
Preinversiòn.
Postinversión: la postinversión viene a ser la etapa final del proyecto y es donde deben
cumplirse los objetivos que se determinaron para él al gestarse la idea. Comprende la puesta
en marcha y a operación del proyecto, denominándose vida útil al periodo de tiempo que
operara el mismo, teniendo algunas fechas terminales bien definidas como los proyectos
educativos, mientras que otros incluyen comerciales e industriales.
La postinversión requiere también de evaluaciones periódicas de tipo “ex – post” que
constituyen la decisión número tres, en las cuales se establece si el proyecto es generando
los beneficios esperados. Retroalimenta la preinversion y la misma postinversion.
La etapa de Preinversiòn incluye 4 estudios que son los siguientes:
1. Idea: todo proyecto nace con su idea o identificación en la cual se detecta la
necesidad a satisfacer, el problema a resolver o el objetivo por alcanzar. Se trata
sobre todo de establecer la factibilidad técnica de llevar adelante la idea.
2. Perfil: se determina en forma preliminar los costos y beneficios del proyecto. Como
resultado del perfil se selecciona la opción de solución que se considere más
conveniente.
3. Prefactibilidad: se procede a estudiar en detalle la alternativa de inversión
seleccionada a nivel de perfil
4. Factibilidad: se afinan los detalles relativos a los aspectos técnicos, institucionales
económicos y financieros de la alternativa seleccionada a fin de contar con mayor
certidumbre en la toma de decisiones sobre la ejecución del proyecto. La factibilidad
abarca también la elaboración de planos, presupuestos y especificaciones de
ejecución. Como norma el estudio de factibilidad lleva a la aprobación final del
proyecto. En caso contrario, o a lo sumo lleva a su postergación o a modificaciones
menores en su formulación.
Es importante conservar ese orden en los estudios de preinversion, ya que las fases de idea
y perfil permiten detectar y eliminar los proyectos malos, evitando así incurrir en los costos
elevados que implican los estudios de pre y factibilidad. Además, existen otras razones para
justificar los estudios de preinversion:
1. Permiten determinar la bondad del proyecto en sí mismo: el estudio ayuda a
definir su una inversión es conveniente evitando cuantiosas pérdidas, así como a
visualizar la mejor manera de realizarla dentro de las alternativas posibles. Logrando
mayor eficiencia en el uso de los recursos.
2. Permiten comparar proyectos: los estudios permiten seleccionar el mejor entre los
proyectos competitivos o bien jerarquizarlos, de acuerdo con su prioridad u orden de
ejecución.
3. Permiten obtener financiamiento: el estudio permite justificar el proyecto ante
potenciales inversionistas o financiadores. Las características mínimas de los estudios
varían de acuerdo con el origen de los recursos financieros.
Previo a su ejecución el proyecto debe pasar por las fases de negociación, aprobación,
licitación y contratación.
1. Negociación: es una fase que se da en diferentes instancias durante la preinversion,
tanto a nivel interno del país como a nivel externo. Consiste en convencer a
funcionarios, técnicos, expertos y políticos de los beneficios del proyecto, de su
congruencia con las políticas de gobierno, de la conveniencia de su financiamiento,
etc. Se recomienda que los técnicos que han participado en la formulación del
proyecto se involucren en su negociación como conocedores en profundidad del
mismo.
La negociación es importante en la definición final del proyecto, pues en ella se
analiza la disponibilidad técnica y financiera para asegurar que la inversión y su
funcionamiento se adecuarán a las necesidades de la población. En ella se decide
entre lo óptimo que debería hacerse y lo bueno que puede realizarse.
2. Aprobación: la negociación concluye con la aprobación del proyecto por parte del
inversionista o fuente financiera, con lo cual queda definida la asignación de recursos
para el proyecto: humanos, materiales, financieros y temporales.
3. Licitación y contratación: en esta fase se cubren todas las actividades involucradas
en la obtención de los bienes y servicios, necesarios para la materialización final del
proyecto. Incluye la preparación de los documentos de licitación, convocatorias,
análisis de las propuestas adjudicaciones y contrataciones necesarias.
Clasificación de los estudios de viabilidad:
Estudio de mercado: está formado, a su vez, por varias etapas, teniendo en primer lugar la
definición detallada del producto o del servicio que se pretenda desarrollar y ofrecer. Luego
de haber encontrado la identidad del proyecto, es necesario preguntarse si existe un nivel de
demanda que justifique su realización; por otro lado, si se trata de una revolución, entonces
el interrogante será si podría impactar de forma positiva en la porción de la sociedad a la cual
se dirigiese. Superada esta parte, llega la investigación de los potenciales competidores y las
características de sus ofertas, tales como su éxito, los precios y su historial de ventas y
presencia en la industria.
Estudio técnico: se dedica a determinar el modo y los recursos con los que se llevará a
cabo la producción, pasando por el espacio físico que se destinará a dicho fin, las mejores
opciones para conseguir la materia prima, las maquinarias, los métodos de trabajo y el perfil
ideal de los empleados a quienes se asignará esta etapa;
Estudio financiero: no hay que olvidar el presupuesto, dado que para llegar a una decisión
con respecto a cada uno de los puntos recién expuestos es necesario evaluar el inevitable
impacto económico. Y es éste el estudio que se encarga de analizar detenidamente la
viabilidad del proyecto y decide si se puede continuar o si conviene rediseñar la estrategia
para evitar pérdidas considerables;
Estudio de organización: como su nombre lo indica, se trata de buscar la mejor manera de
dar comienzo a la empresa, de encontrar los medios adecuados para llevar a la realidad
todas las ideas que se han evaluado y aceptado hasta el momento.