La Casa de la Capitulación
La Casa de la Capitulación es una edificación con características coloniales de mediados del
siglo XVIII ubicada frente a la Plaza Bolívar en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia,
Venezuela. No existen registros sobre su fecha exacta de construcción ni el nombre del
propietario original, pero durante muchos años la casa fue residencia oficial de los
gobernadores coloniales de la provincia de Maracaibo, aunque durante dos años estuvo
ocupada por el general español Francisco Tomás Morales, jefe realista, quien la tomó
militarmente entre 1822 y 1823.
VALOR HISTÓRICO
Su valor histórico radica en que en su salón principal, el 3 de Agosto de 1823, se firmó el
Acta de la Capitulación del General Morales, después de haber sido derrotadas las fuerzas
españolas el 24 de julio del mismo año en la Batalla Naval del lago de Maracaibo.
Dicho documento dio por finalizada la Guerra de la Independencia en nuestro país, por lo que
en 1965 fue declarada Monumento Histórico Nacional por la Junta Nacional Protectora y
Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación. Actualmente es la sede de la
Academia de la Historia del Zulia y de la Sociedad Bolivariana.
En ella reposa una copia del tratado original de la Capitulación y presenta una exposición
gráfica permanente de la Batalla Naval. A pesar de todo esto, la casa es más conocida por la
leyenda del fantasma de Josefa Caballero que por su legítimo valor nacional.
Historia
La Casa de la Capitulación o de Morales es la única construcción residencial
de características coloniales de mediados del siglo XVIII. Tiene un estilo
arquitectónico muy modesto.
Esta casa data del período hispano y es el único edificio residencial del siglo
XVIII que permanece en la actualidad. Estuvo ocupada luego de la
Independencia por el general Francisco Tomás Morales, jefe realista, quien
la tomó militarmente entre 1822 y 1823.
No se le conoce constructor ni propietario con certeza, la fecha aproximada
de construcción se cree que está entre 1750 y principios de 1800.
El uso inicial que tuvo esta casa fue la de residencia de notables familias de
la colonia. Entre los primeros dueños estuvo el gobernador de la Provincia
Don Francisco Miyares, caballero de la orden de Carlos III, coronel de los
reales ejércitos, gobernador comandante general e intendente de la
provincia de Maracaibo. Su esposa era Doña Inés Mancebo Zuloaga a
nombre de quien debía estar la casa, pues era la encargada legal de los
intereses de su marido.
Desde 1795 pasó a ser residencia oficial de los gobernadores coloniales de la
provincia de Maracaibo entre los cuales podemos mencionar a Primo de
Rivera, Pedro González Villa.
Su valor histórico radica en que en su salón principal se firmó el Acta de la
Capitulación del último Capitán General español en Venezuela,
Comandante Francisco Tomás Morales, el 3 de Agosto de 1823, después de
haber sido derrotadas las fuerzas españolas el 24 de julio del mismo año en
la batalla naval del lago de Maracaibo. Por eso también se le llama Casa de
la Capitulación.
Los comisionados por parte del imperio español que negociaron y firmaron
la capitulación fueron el Coronel José Ignacio de Casas y el Teniente
Coronel Lino López Quintana, con plenos poderes de Morales; por los
patriotas el teniente Coronel José María Delgado, Comandante del Batallón
Zulia y el Capitán de la Comandancia General del departamento Zulia, José
María Urdaneta.
En 1823, el general español Francisco Tomás Morales admitió la derrota de
España y la culminación de la guerra ganada por la República de Colombia
luego de un intento fallido de invadir Maracaibo con tropas procedentes de
Coro, pues a pesar de haberse declarado la independencia de Venezuela en
1811, pretendían tomar la ciudad. El general Morales, una vez derrotado por
las tropas patriotas, decide rendirse y firmar la capitulación en esta casa.
Actualmente es la sede de la Academia de la Historia del Zulia y de la
Sociedad Bolivariana, entre otras. En ella reposa una copia del tratado
original de la Capitulación y el facsímile autenticado de la Gaceta oficial de
la República de Colombia, encontrados en el Archivo Nacional de
Colombia. Esta edificación presenta una exposición gráfica permanente de
la Batalla Naval.
Descripción
Por dibujos anónimos que datan de 1873 se puede conocer la forma original
de la planta que consistía en una planta rectangular, con patio central,
siguiendo el modelo de las viviendas del periodo hispano. Es una “casa en
alto” de cuerpo amplio, con balcones en madera y cubierta de tejas. Resalta
el gran balcón o galería exterior, que se resuelve en madera, típico de
ciudades costeras, y que también está presente en edificios de influencia
vasca en Venezuela.
En la actualidad, difiere un poco de su forma original debido a las múltiples
intervenciones, la planta se organiza en forma de L, siguiendo las líneas de
la esquinas de la parcela, los otros dos lados del patio central se definen por
medio de una columnata. El volumen está delimitado por: el techo
inclinado de tejas, el cual enfatiza la forma de L ya que ambos lados están
diferenciados. La fachada principal, orientada hacia la plaza está definida
por un balcón techado a todo lo largo, que remarca el nivel alto; el nivel
inferior está definido por la puerta de entrada, ubicada hacia la esquina en
correspondencia con la forma en L y cuatro ventanas, dos de ellas a ambos
lados de la puerta, que jerarquizan el acceso. La fachada lateral posee
también balcones individuales coincidiendo con las ventanas del nivel bajo.
Posee unos elementos decorativos tipo molduras, que enfatizan puerta y
ventanas. El material utilizado para la construcción de balcones, puertas y
ventanas es la madera.
Situación actual
Externamente se encuentra en buen estado y conserva con bastante
fidelidad la apariencia hispana originaria. En intervenciones del espacio
interno se han dejado “testigos” en sus muros en los cuales se pueden
observar los materiales y la tecnología utilizada, en los que resalta la piedra
de ojo como material básico de construcción. Recientemente se recuperó el
aljibe original ubicado en el patio central. En general el estado de
conservación es bueno.
Ubicación
Calle 95, esquina avenida 5. Maracaibo, Zulia.