CELEBRACION LITURGICA POR EL DIA DEL MAESTRO
1 – Rito inicial
Hermanos y hermanas:
Hoy estamos reunidos maestros (profesores) y alumnos y padres
de familia, para agradecer y suplicar a Dios por la gracia de
celebrar el día de hoy el día del maestro.
Agradecer el don de esta insustituible vocación y suplicar la gracia
de ser fiel a ella con alegría, porque nuestra Comunidad Educativa
está de fiesta.
2- Acto penitencial: Para recordar los sagrados misterios del Señor
vamos a reconocer que somos pecadores rezando la oración del
Yo confieso.
Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a
santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a
vosotros, hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, nuestro
Señor.
3- Liturgia de la Palabra Monición general: Vamos a escuchar la
Palabra de Dios, ella nos hará comprender y valorar el motivo que
hoy nos reúne fraternalmente.
Abramos la mente y el corazón a su mensaje.
Primera lectura
Evangelio (Mc 6, 30-34).
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le
contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: "Venid
vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco." Porque
eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni
para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado.
Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de
todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les
adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio
lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se
puso a enseñarles con calma.
Marcos 6, 30-34
Reflexiones sobre la lectura de hoy
Meditación del Papa Francisco
El Evangelio de hoy nos dice que los apóstoles después de la experiencia de la misión,
están contentos pero cansados. Y Jesús lleno de comprensión quiere darles un poco de
alivio. Entonces les lleva a aparte, un lugar apartado para que puedan reposarse un
poco. "Muchos entretanto los vieron partir y entendieron... y los anticiparon".
Y a este punto el evangelista nos ofrece una imagen de Jesús de particular intensidad,
'fotografiando' por así decir sus ojos y recogiendo los sentimientos de su corazón. Dice
así el evangelista: “Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció
de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato”.
Retomemos los tres verbos de este sugestivo fotograma: ver, tener compasión, enseñar.
Los podemos llamar los "verbos del Pastor".
El primero y el segundo están siempre asociados a la actitud de Jesús: de hecho, su
mirada no es la de un sociólogo o la de un fotoreporter, porque Él mira siempre "con los
ojos de corazón".
Estos dos verbos: "ver" y "tener compasión", configuran a Jesús como el Buen Pastor.
También su compasión no es solo un sentimiento humano, pero es la conmoción del
Mesías en la que se hizo carne la ternura de Dios. Y de esta compasión nace el deseo de
Jesús de nutrir a la multitud con el pan de su palabra. O sea, enseñar la palabra de Dios a
la gente. Jesús ve; Jesús tiene compasión; Jesús enseña. ¡Que bello es esto! (S.S.
Francisco, Angelus del19 de julio de 2015).
4- Oración de los fieles
A cada intención, pedimos: Danos un corazón grande para amar.
- Por los educadores, para que, con paciencia y bondad, alienten
en los alumnos el deseo de crecer y superarse. Roguemos al
Señor.
- Por los alumnos, para que, con alegre responsabilidad, encaren
la tarea de su propia educación. Roguemos al Señor.
- Por los educadores y los alumnos, para que juntos, con afecto y
comprensión, busquen una esmerada preparación religiosa,
cultural, moral y social. Roguemos al Señor.
- Por los educadores de la I.E. ……………. quienes nos sintamos
particularmente deudores, para que el Señor recompense su
entrega de amor por nosotros. Roguemos al Señor.
5- Presentación de las ofrendas
El Señor, nuestros Dios, nos ha enriquecido con toda clase de
bienes materiales y espirituales. Por eso, presentemos al Señor
nuestro propósito de ponerlos al servicio de los demás.
Pan: Presentamos al señor al Señor nuestro trabajo por el cual el
maestro busca ganarse el pan de cada día en la interacción con
sus estudiantes.
Vino: Presentamos al señor el sabor de la enseñanza que como
maestros nos abnegamos en buscar maneras creativas de enseñar
y aprender a la vez de cada uno de nuestros estudiantes.
6 - Prefacio (PE. Vb.) Jesús ha querido asociarnos a su misión
evangelizadora. Por eso, elevemos el corazón y demos gracias al
Señor nuestro Dios, porque él es el Camino, la Verdad y la Vida.
7 - Comunión:
Hermanos recordemos a Jesucristo que es el Pan que se nos parte
y reparte para unirnos como hermanos. Con alegría, recordemos a
Jesús en la última cena que se convirtió en pan y vino. Pan de vida
y vino de la alegría de saber que Cristo se queda con nosotros
para enseñarnos como maestro que pastorea a sus ovejas y guía
hacia un camino de verdad y de discernimiento.
8 - Canto final
Queridos amigos: Con alegría por haber renovado al Señor el
entusiasmo por nuestra vocación de ser maestros, vamos a
terminar recitando una oración al maestro.
Señor:
Te damos gracias por los maestros
que desgastan su existencia
en la gran obra de misericordia
de enseñar al que no sabe
y ayudarle a formar su mente
y su conciencia.
Bendice el amor
con que ejercen su abnegada labor
aunque no siempre han recibido
el reconocimiento merecido.
Maestro Bueno, dales Tu gracia
para que puedan enseñar como Tú,
con sabiduría y paciencia,
sencillez y eficacia.
Concédeles humildad para querer
no sólo instruir sino aprender.
Infúndeles Tu prudencia y caridad
para que sepan corregir sin humillar.
Pon en ellos Tu mirada
para lograr penetrar el corazón de sus alumnos
y descubrir y alentar lo mejor en cada uno.
Bendice en especial
a los que enseñan Tu Palabra
y la doctrina de la Iglesia,
comunícales Tu luz y Tu coherencia.
Y a los maestros agobiados
por las difíciles condiciones
en que ejercen su enseñanza
anímalos, sosténlos, acompáñalos,
no dejes que pierdan la esperanza.
Tú que eres el Camino,
guía a todos los maestros hacia Ti.
Tú que eres la Verdad,
permíteles hallarte y compartirte.
Tú que eres la Vida,
recompénsalos con Tu cercanía,
ahora y por toda la eternidad. Amén.