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Relación Médico-Paciente y Competencias Clínicas

Este documento describe la relación médico-paciente y las habilidades clave de un buen médico clínico. Explora los diferentes modelos de relación médico-paciente como el paternalista, dominante y de responsabilidad compartida. También discute los desafíos actuales como la falta de empatía, la burocracia y la autonomía del paciente. Finalmente, destaca que un buen médico debe ser competente, estar actualizado científicamente y comunicarse de manera efectiva con el paciente.
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Relación Médico-Paciente y Competencias Clínicas

Este documento describe la relación médico-paciente y las habilidades clave de un buen médico clínico. Explora los diferentes modelos de relación médico-paciente como el paternalista, dominante y de responsabilidad compartida. También discute los desafíos actuales como la falta de empatía, la burocracia y la autonomía del paciente. Finalmente, destaca que un buen médico debe ser competente, estar actualizado científicamente y comunicarse de manera efectiva con el paciente.
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LA RELACIÓN MÉDICO -

PACIENTE
EL PERFIL DEL CLÍNICO

RODRÍGUEZ GARCÍA MARÍA ELIZABETH


LICENCIATURA EN HERBOLARIA Y FITOTERAPIA
UNIVIM
MATRICULA: 170421
CORREO al170421@[Link]
TUTORA: ÁNGELA GABRIELA DOMÍNGUEZ PÉREZ
INTRODUCCIÓN:
LEY DE HIPÓCRATES • “La medicina es la más noble de todas las profesiones;
sin embargo, por la ignorancia de los que la ejercen y de los que juzgan de ella
con ligereza, ha venido a ser colocada en último término. Me parece ser la causa
principal de tan falso juicio el no tener la medicina, en los pueblos, otro castigo que
la falta de consideración, la cual no acepta a los sujetos que de ella hacen un
medio de vivir; se parecen éstos, en mucho, a los personajes de las tragedias,
pues, así como los actores usan el traje y la figura de aquellos a quienes
representan, sin ser lo que ellos; de igual manera entre los médicos hay los que lo
son de nombre y no por los hechos. El que se dedica a la medicina necesita reunir
las condiciones siguientes: disposición natural, enseñanza, sitio apropiado,
instrucción desde la niñez, amor al trabajo y mucha aplicación”.
Inicialmente la medicina era mágica, posteriormente se transformó en arte y
después en ciencia, sin perder una parte importante de arte y conjuntamente con
tecnología, la medicina como ciencia, logra el balance ideal para ejercer
profesionalmente.
El cambio de arte a ciencia se da a partir de los principios griegos definidos como
Juramento y Ley de Hipócrates. En el primero se indican las normas éticas que
debe guardar el médico durante el ejercicio de su profesión. En la Ley de
Hipócrates, menos conocida, define a la profesión médica, su prestigio y
condiciones que debe reunir el que se dedique a la práctica de la medicina.
LA RELACIÓN MEDICO – PACIENTE

Esta práctica es considerada natural en la práctica médica, se consideraba como


un hecho que se encontraba implícito de forma natural por lo cual no se le
otorgaba la importancia que requería sin embargo es muy importante debido a que
a través de esta comunicación es por la cual el profesional de la salud hace su
práctica más efectiva.
Esta relación es el compromiso del profesional con la persona formando parte de
una ciencia social, para que la interpretación de hechos describa todo el contexto
de la persona no solamente sea una relación tecnocrática, el profesional también
se debe de hacer cargo de los valores y preocupaciones de la persona.
En la preocupación por el bienestar de la persona el profesional debe buscar una
relación humana y empática, la perdida de la atención a esta relación conlleva al
profesional a dudar de su capacidad analítica y deductora y a confiar más de la
tecnología.
Los avances tecnológicos no vienen a sustituir a la confianza que tiene la persona
con el médico, estos avances vienen a ayudarlo son herramientas que debe
utilizar para corroborar su diagnóstico y no para elaborarlo, pero la forma en la
cual se relaciona el medico con la persona es lo que ha llevado a la interrupción
de esta relación, ya que hay que recordar que antes de ser pacientes son
personas.
En esta relación el profesional no debe de olvidar que el vínculo más importante
que se debe dar es la confianza porque depositarán en él un bien muy importante
para la persona que es su salud.
En esta reflexión debemos de considerar que la persona al tener una enfermedad
enferma en manera conjunta de sus emociones por lo tanto el medico no solo
debe ser apoyo en la sanidad del paciente sino también lo debe de consolar.
Dentro de todo este paradigma bioético, existen distintas formas de relación
medico paciente, una de ellas es el modelo paternalista, en esta relación el medico
es autoritario dirige las acciones, indica y/o realiza los procedimientos diagnósticos
terapéuticos, mientras que el enfermo sólo acata las indicaciones, sin que se
tomen en cuenta su opinión, dudas o temores. Es una relación tipo sujeto-objeto
en la cual, aunque se trata de beneficiar al enfermo, no se respetan su autonomía,
su libertad, su capacidad y derecho a decidir.
En el Modelo dominante es el enfermo quien, de acuerdo con sus conocimientos
o bien por la información obtenida, pide o exige que, de acuerdo con el diagnóstico
establecido, se realicen determinados procedimientos diagnóstico-terapéuticos. Es
una relación tipo sujeto objeto que suele ocurrir cuando el médico tratante tiene
poca experiencia. En estos casos el abuso de autonomía del enfermo puede ser
perjudicial.
El Modelo de responsabilidad compartida establece una buena comunicación, se
informa al enfermo y la familia, lo referente a su enfermedad, el diagnóstico, el
tratamiento y el pronóstico, así como la posibilidad de complicaciones. Se aclaran
sus dudas y se trata de disipar sus temores; se discuten las alternativas y en
forma conjunta se toma la mejor decisión. En este modelo intervienen la
autonomía, la libertad y el juicio del paciente, en relación a lo que quiere o lo que
espera, todo ello bajo la orientación del médico tratante. Es una relación tipo
sujeto-sujeto, por lo que debe ser deseable tratar de implementarla.

EL MODELO MECANICISTA

En él la atención se lleva a cabo de acuerdo con disposiciones administrativas


estrictas; se siguen protocolos de manejo rígidos, el enfermo no elige al médico
tratante y no siempre es atendido por el mismo médico lo cual interfiere en la
relación médico-paciente. El exceso de burocracia y trámites administrativos
retarda el tratamiento y deteriora la relación, que es de tipo sujeto-objeto.
Este modelo es frecuente en la medicina institucional, aunque también ocurre hoy
día, en la atención proporcionada por empresas prestadoras de servicios y por
compañías de seguros.
La relación médico paciente se puede perder por la falta de colaboración del
enfermo de sus familiares, también la falta de empatía es un factor determinante
ya que existen limitantes y circunstancias especiales que den por terminada esta
relación.
El cambio en los paradigmas de esta relación el medico cuenta con un elemento
fundamental que es la entrevista y el enfermo brinda la confianza y el medico la
comprensión, como bases auxiliares en el diagnóstico utiliza exámenes de
laboratorio y estudios radiológicos desde simples hasta más especializados.
Los cambios positivos que se han llevado en la relación médico paciente son:
llevar el avance a una medicina social, en beneficio de la colectividad para atender
a todos los habitantes de un país o de un grupo de ellos.
Los cambios negativos, es la conversión a una medicina concebida como una
industria donde el beneficio es para los inversionistas que la han creado
quitándole a la profesión el beneficio social que hace todo por el enfermo a que
solo las personas con mejores capacidades financieras tengan acceso a los
nuevos recursos tecnológicos.
Las condiciones de trabajo del médico son diferentes y en ocasiones el salario es
insuficiente para resolver las necesidades personales y familiares y los obliga a
tener varios empleos lo que influye en la eficiencia.
El trabajo en equipo es hoy en día ponderado como una fórmula deseable para
ejercer la medicina clínica y que cada vez parece menos un asunto de un solo
médico y su paciente. En las unidades de atención médica con frecuencia es un
médico distinto el que atiende al paciente en cada cita. Cuando los equipos no
están bien integrados el paciente puede recibir información diferente o hasta
contradictoria por parte de cada uno de sus miembros.
El paciente ha adquirido una mayor consciencia de sus derechos y es cada vez
más frecuente que defienda su capacidad de autodeterminación, y como un
principio es la autonomía puede negarse a seguir las prescripciones médicas.
La transición epidemiológica favorece la acumulación de pacientes con
enfermedades crónicas y se vuelve primordial su colaboración para el control y
manejo de sus enfermedades, tomando mejores decisiones para su bienestar.
El papel del entorno influye en la relación médico – paciente ya que la tecnología
se ha tomado como el determinante para el diagnóstico, lo que encarece costos y
atrofia al médico en el arte de la clínica.

HABILIDADES DE UN BUEN CLÍNICO

Las habilidades fundamentales que debe de tener un buen clínico es ser


competente, con una educación sólida, ya que la competencia radica en el saber
hacer, lo cual demuestra un desempeño eficiente.
Las tres acepciones más difundidas son: capacidad, que es el saber hacer con los
conocimientos adquiridos, competitividad que hace alusión a una sociedad en la
que se tiene que demostrar ser el mejor o el más eficiente, e incumbencia que es
la función que debe ser desempeñada por una persona o aquello que involucra
afectivamente a un individuo.
Las competencias profesionales la conducta real del individuo durante el ejercicio
de su profesión, siendo ésta el grado de utilización de los conocimientos, las
habilidades y el buen juicio en todas las situaciones que se pueden confrontar.
La competencia clínica es la parte esencial de la formación del médico, este debe
ser técnicamente competente en términos de conocimientos y habilidades para
comunicarse con sus pacientes y con otros profesionales.
Debería entender y contribuir a todas las metas de la atención de la salud:
prevención, curación, rehabilitación y cuidados de apoyo; y debería reconocer que
su principal contribución es aumentar la calidad de vida de sus pacientes.
Debería estar informado de los conocimientos validados científicamente, de la
efectividad de las nuevas terapéuticas o pruebas diagnósticas y usar solo los
procedimientos diagnósticos y terapéuticos que han mostrado ser efectivos en
situaciones clínicas apropiadas.
Debería reconocer cuando la información requerida para las decisiones clínicas es
incompleta y contribuir al desarrollo de nuevo conocimiento.

COMUNICACIÓN EFECTIVA

En la comunicación efectiva con el paciente es de vital importancia que se


establezca un dialogo comprensible para el paciente, formando parte de sus
derechos, siendo deber del médico garantizar la efectividad del proceso de
comunicación, en lo cual se deben de tomar en cuenta todos los interlocutores del
proceso. [ CITATION Lic16 \l 2058 ].
Esta comunicación debe garantizar la honestidad para ambas partes ya que de
ello depende la relación y el vínculo que se forme, en esta comunicación también
se debe de tener en cuenta la perspectiva y percepción del informado para que los
interlocutores realicen un intercambio de información satisfactorio.
También se debe de tener en cuenta la ideología de los pacientes y todos los
factores socioculturales que se encuentran en su entorno siendo responsabilidad
del profesional encontrar las herramientas efectivas para que la comunicación
efectiva se lleve a cabo, también el lenguaje corporal se debe de tener en cuenta.
La expresión simple y clara en la comunicación forma parte de los derechos del
paciente;
“El correcto uso del lenguaje es la principal herramienta que debe emplearse para
garantizar el flujo de información como el emisor lo requiere. Dentro del ámbito de la
salud, este tema ha sido relevante en cuanto a terminología y complejidad se refiere, ya
que los médicos y los usuarios, como se ha mencionado con anticipación, regularmente
se encuentran en contextos distintos, por lo que algunos conceptos que para unos son de
uso cotidiano, para los otros pueden ser desconocidos.”[ CITATION Lic16 \l 2058 ].

CONCLUSIÓN
Toda relación implica un compromiso por ambas partes y sobre todo en el médico
paciente ya que es un compromiso en el cuan hay un depositario y un receptor las
dos partes juegan un papel muy importante para lograr establecer vínculos de
confianza, esta propuesta es para establecer que cada uno cumple con un
compromiso muy importante para la salud del paciente ya que debe formar parte
de su tratamiento de forma activa.
La relación médico paciente es muy importante ya que sin ella no se logra la
cooperación de ambos se debe de tener en cuenta todo tipo de comunicación a la
hora de establecer el vínculo entre el paciente y el médico, para que la
comunicación sea efectiva.
No solamente los conocimientos fisiológicos del médico son los que pueden
establecer esta relación sino también la empatía, el compromiso, la aceptación, la
ética y el aspecto más importante la comunicación efectiva, todos estos factores
son sumamente importantes a la hora del establecimiento de esta relación ya que
sin el compromiso de ambos no se logrará el establecimiento de esta relación.
Cabe señalar la importancia del porque no solamente hay que cuidar del enfermo
sino también enseñarlo a cuidarse de forma preventiva, concientizándolo a su
autocuidado, ser asertivo en la forma de dirigirse al paciente de forma que el
entienda lo que se le está diciendo y ser imparcial para que el paciente participe
de forma activa en su tratamiento, por lo tanto, la relación médico paciente debe
contener confidencialidad del médico al paciente y a su familia en cuanto no ponga
en riesgo su integridad física o mental y permitirle al paciente tomar decisiones.

Referencias
Alberto, C. J. (2006). Semiología Generalidades. Obtenido de Med unne:
[Link]
Medicina/MEDICINA-I/semio/[Link]

Aragón, V. M. (2011). La relacion medico paciente. medigraphic, vol. 33.

Llanio Navarro Raymundo, P. G. (2003). Propedéutica Clínica y semiología médica tomo 1. la


Habana, Cuba: Ciencias Medicas.

Mendoza, H. L. (2006). Competencia profesional y competencia clínica. Obtenido de UNAM:


[Link]

Ricardo, R. M. (09 de 06 de 2013). UNAM. Obtenido de unidad 1 Introduccion al estudio de la


endodoncia:
[Link]

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