Unidad Sociológica I Número 7 Año 2 I Junio 2016-Septiembre 2016 I Buenos Aires
Acceso a la salud del colectivo trans:
entre las estrategias de inclusión e integralidad
Melina Antoniucci y Natacha Mateo*
El diálogo comenzado entre las ciencias médicas y las ciencias sociales ha permitido cuestionar y complejizar las miradas que desde la
medicina se construyeron alrededor de las identidad sexuales disidentes. Sin embargo, rastrear los vestigios del paradigma patologizante
resulta imprescindible para dar cuenta de las formas hegemónicas del poder biomédico que aún persiste. A partir de la sanción de un
cuerpo de leyes reparadoras en la Argentina, estas identidades han podido acceder a varios derechos que les han sido negados históri-
camente. En relación a la salud, la iniciativa de implementación de los Consultorios Amigables para la Diversidad Sexual (CADS), se
presenta como una alternativa de acceso al sistema público de salud, aunque muchas veces la especificidad de la atención y la particu-
larización de los servicios no permite integrar a las personas trans a este sistema.
PALABRAS CLAVE: Modelo médico-hegemónico - Patologización- Identidad trans - Acceso a la salud
The dialogue between the Medical Sciences and Social Sciences has allowed questioning and challenging the approach that from
medicine was built around dissident sexual identity. Nevertheless, to account for the still persistent and hegemonic ways of the biomedical
power is essential to track the vestiges of the pathological paradigm. Since the sanction of a body of remedial laws in Argentina, these
identities have been able to access various rights that have historically been denied to them. In relation to the health care system, the
initiative for implementing the Friendly Medical Offices for Sexual Diversity (known in Spanish as CADS) is presented as an alternative
access to the public health system. However, the specificity of the care and services the transgender people need prevent them from
integrating to this system.
KEYWORDS: Medical hegemonic model - Pathological paradigm - Transgender identity - Health access
“En nuestra opinión, a partir de la madurez institucional, Introducción
H
teórica y metodológica alcanzada por nuestras disciplinas,
se impone a esta altura ir más allá de las sociologías en, istóricamente, la relación entre las Ciencias
de o contra la medicina y tomar partido por una sociología Biomédicas y las Ciencias Sociales ha sido
y unas ciencias sociales con la medicina. conflictiva (Llovet y Ramos, 1995; Ramos,
Esto es, por unas ciencias sociales conscientes del valor 2007; López y Pantelides, 2007; López y Findling, 1998;
de su acervo científico y que, sin subordinaciones ni soberbias, Kornblit y otros, 2012; Domínguez Mon y otros, 2000;
apunten en un pie de igualdad a operar junto con la medicina, Spinelli, 2007; Merhy, 1998, 2006; Merhy y otros, 2012).
de manera de potenciar recíprocamente las capacidades de El campo de investigación sobre la salud/enfermedad se
conocer e intervenir sobre la problemática de salud/enfermedad” ha encontrado envuelto en una lógica de disputa constante
entre diferentes especialidades producto de su carácter
Llovet y Ramos, multidisciplinar. En algún sentido, se podría llegar a hablar de
Hacia unas ciencias sociales la inconmensurabilidad de dos paradigmas que, al momento
con la medicina: obstáculos y promesas. 1995 de dialogar, se encuentran con un terreno de investigación,
* Centro de Estudios Históricos (CEHis) - Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP).
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Géneros, cuerpo e identidades: nuevas configuraciones
intervención y acción colmado de disciplinas y profesionales una creciente inclinación teórica de las propias instituciones
que, desde sus respectivos enfoques teóricos, pretenden de salud por los aspectos sociales de las enfermedades, lo que
incidir en las problemáticas del campo. convierte a la medicina social en una rama de interés para los
Sin embargo, en esta disputa paradigmática, la medicina profesionales de la salud (Mckeown y Lowe, 1981).
ocupa un lugar hegemónico en la resolución de los problemas En la misma línea, tal como alertan Amezcua y Gálvez-
que se presentan. La pregunta que surge inevitablemente Toro (2002), estudios como los de Goffman (1961, 1970)
es por la génesis de este poder que, sin adelantarnos pero a principios de la década de 1960 y su concepción de los
marcando las líneas de lo que queremos proponer en este hospitales psiquiátricos como institución total junto con los
artículo, denominamos médico-hegemónico. significativos aportes de Foucault (1974, 1976, 1984) y su
Para intentar responder a este interrogante, Jarillo- vasto cuerpo teórico que ilumina las ciencias biomédicas
Soto y López-Arellano (2007) proponen pensar que la desde una perspectiva más filosófica y analítica, aportan las
preponderancia del enfoque médico biológico se debe a contribuciones planteadas por el campo de la Epidemiología
su capacidad interpretativa y a los aportes científicos que Crítica como una nueva forma de pensar la salud en el espacio
supieron dar a las Ciencias Biomédicas para explicar y, urbano.
sobre todo, solucionar/mejorar los problemas de salud
de los individuos. Sin embargo, circunscribirse a ese Consideramos fundamental
enfoque implica trasladar mecánicamente este paradigma a
problemas más complejos que demandan incorporar otras pensar la relación entre las
racionalidades y otros cuerpos conceptuales, cuando en Ciencias Sociales y la Medicina,
realidad el campo de la salud se constituye, necesariamente,
como un campo interdisciplinar. sin que un paradigma supere al
Por lo tanto, el objetivo de este artículo es analizar las otro, sino que se complementen
problemáticas socio-sanitarias de los colectivos de disidencia
sexual. Para ello, reconstruiremos teóricamente las principales con el objetivo de profundizar los
discusiones entre las ciencias biomédicas y las ciencias sociales análisis sociales respecto de las
con el objetivo de pensar la construcción de un poder médico-
hegemónico, haciendo hincapié en el surgimiento de la
condiciones de acceso a la salud
sociología con la medicina. Luego, problematizaremos el rol del colectivo trans.
que ocupó, y sigue ocupando, este poder en la patologización
de las disidencias sexuales.Y por último, nos proponemos abrir América Latina no escapa a esas contribuciones.
nuevas preguntas respecto del rol que ocupan los Consultorios Particularmente, la producción académica sudamericana tiene
Amigables Diversidad Sexual en el acceso a la salud de estos mucho que aportar al campo de la Medicina Social (Laurell,
colectivos. 1982; Nunes, 1991; Iriart y otros, 2002; Merhy, 2006). Estos
análisis con perspectiva latinoamericanista comprenden el
El diálogo entre las Ciencias Médicas y las proceso de salud-enfermedad desde una perspectiva dialéctica
Ciencias Sociales: aportes y desafíos y complejizan el enfoque de la causalidad, dentro del cual
“las condiciones sociales e históricas son consideradas como
Los primeros vínculos entre las ciencias médicas y las determinantes estructurales, es decir, que existen antes del
ciencias sociales, podrían rastrearse con los aportes de las problema analizado” (Iriart y otros 2002: 131).
corrientes de la Higiene Social a principios de siglo XX, nacida Estas corrientes entienden que hay entonces una
en Alemania y que marca el antecedente de lo que luego será historicidad de lo biológico. En tal sentido, siguiendo el
la Medicina Social 1y la corriente de la Epistemología Crítica. planteo del teórico ecuatoriano Breilh (2010: 84), “una
También a principios del siglo XX, el filólogo e historiador de reflexión emancipadora sobre los problemas de salud de
la medicina Johann Peter Frank, fue pionero en exponer las la ciudad” debe superar necesariamente las afirmaciones
relaciones entre la práctica de la medicina y las condiciones reduccionistas sobre la salud y el ambiente para acercarse a la
sociales (Sigerist, 2006). En los años 1920 y 1930, se vislumbra necesidad colectiva ya que, en ellas “radican los fundamentos
1 En cierto sentido, la medicina social no existe porque toda de una ciencia conceptualmente fetichista y prácticamente
medicina es social. La medicina siempre fue una práctica social, y lo que
no existe es la medicina “no social”, la medicina individualista, clínica, del ineficaz”.
coloquio singular, puesto que fue un mito con el que se defendió y justificó Para estas corrientes, el horizonte sería entonces aportar a la
cierta forma de práctica social de la medicina: el ejercicio privado de la
profesión (Foucault, 1974). comprensión y explicación de los problemas colectivos de salud
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y a las acciones públicas de intervención que, dialogando con se complementen con el objetivo de profundizar los análisis
las teorías presentes, continúen indagando en lo conceptual, lo sociales respecto de las condiciones de acceso a la salud del
metodológico y las prácticas de los/as profesionales de la salud colectivo trans.
y especialmente en “generar propuestas de acción que permitan
incidir en los problemas de salud de los grupos humanos” Patologización de la disidencia sexual
(Jarillo-Soto y López-Arellano 2007: 146).
Adentrándonos ya en el nacimiento de la sociología con la El cuerpo, como objeto de estudio y reflexión, se ha
medicina, en tanto campo disciplinar de estudios, es necesario convertido a lo largo del siglo XX, en la plataforma de
remarcar que tiene sus orígenes en un gran número de aportes enunciación de las ciencias biomédicas y también de las
teóricos que se articularon a mitad del siglo XX (Biagini, ciencias sociales. Se podría estudiar la historia del siglo
1996; Ramos 2006). Por un lado, la tradición seguida por pasado a través de las construcciones y las clasificaciones
Spencer y su conceptualización de la sociedad desde una visión que éstas han hecho de los modelos de cuerpo. Cuerpos
organicista, los estudios del suicidio que desarrolló Durkheim gozosos, robustos, saludables, productivos, fuertes, sanos y
(1897), el concepto de retraso cultural desarrollado por la cuerpos objetos, estandarizados, patologizados, enfermos
Escuela de Chicago (1922) o el tratamiento teórico hecho y abyectos.
por Parsons (1951) sobre los profesionales y sus pacientes Inscripto de una biohistoria2, como plataforma de
(Biagini, 1996). Por otro lado, dos cambios en la Medicina enunciación pero también como espacio de inscripción,
también permitieron el desarrollo de este campo disciplinar. el cuerpo puede leerse como un símbolo del mundo social
El primero tiene que ver con la aparición de un modo que los propios sujetos habitan. Retomando los aportes de
multicausal de comprensión de la enfermedad. El segundo Csordas (2001), Vartabedian (2007: 3) afirma que “el cuerpo
con los cambios en la organización de los sistemas médicos no puede más ser entendido como un hecho de la naturaleza,
(Biagini, 1996). como un objeto que desafía a la cultura. Por el contrario, es
A partir de estas nuevas discusiones, y con el desarrollo de un agente activo de la cultura, tiene una base existencial y está
la Medicina Social y la Epidemiología Crítica más consolidadas involucrado tanto en la percepción como en la práctica” .
como campo disciplinar, Robert Strauss (1957) realiza una Paralelamente a estas discusiones, las sociedades
distinción que diferencia la Sociología en la medicina y la modernas fueron conformando una experiencia a través de
Sociología de la medicina. Para el autor, en la primera acepción, la cual los individuos podían, y debían, reconocerse desde
los sociólogos sólo proporcionan sus conocimientos y métodos esos cuerpos como portadores y sujetos de una sexualidad.
de investigación a los médicos, a los servicios de salud o en las A cada momento socio-histórico le correspondería entonces
instancias decisorias de políticas públicas en la materia. En la diferentes vivencias de los cuerpos y las sexualidades. Pensar
segunda, en cambio, se aborda la salud y la medicina como entonces la sexualidad como una experiencia en clave socio-
factores sociales susceptibles de ser analizados a partir de una histórica
teoría sociológica.
Frente a esta disyuntiva, que separa dos formas de implica poner en consideración la correlación dentro de
comprender la relación teórica e investigativa entre las una cultura entre los campos de saber que se inauguran al
Ciencias Médicas y la Sociología, Llovet y Ramos (1995) respecto, los tipos de normatividad que se establecen, las
proponen una sociología con la medicina al afirmar que prácticas eróticas y amatorias que se visibilizan y las formas
es necesario superar la dicotomía entre ambas ciencias de subjetividad que se construyen. (Fernández, 2012: 18)
como dos paradigmas diferentes, y que se debe apuntar a
profundizar los análisis multidisciplinares de manera de Pensar entonces la sexualidad en términos de experiencia
potenciar recíprocamente las capacidades de conocer e intervenir histórica es la punta para comenzar a problematizar los ejes
sobre la problemática de salud/enfermedad. que la constituyen como paradigma esencialista y natural.
Esta referencia es el punto clave para responder una Indagar sobre la formación de los saberes, los sistemas de
pregunta que atraviesa todo este trabajo: si nos interesa poder que regulan sus prácticas y sus devenires y las formas
pensar las problemáticas socio-sanitarias de los colectivos de
2 La conjunción del exceso de medicalización y la inscripción
diversidad sexual ¿Por qué es necesario estudiar el sistema de dentro de un sistema de normalidad/anormalidad como forma de control
salud desde las Ciencias Sociales en general y la Sociología social, abren la posibilidad de pensar la historia del cuerpo social en
términos de biohistoria (Foucault 1976, 1980): el efecto, en tanto huella
en particular? Como una suerte de premisa, consideramos mnémica en lo biológico y también lo social, que ha dejado la intervención
fundamental pensar la relación entre las Ciencias Sociales y médica totalizante, a comienzos del siglo XVIII, y que aún sojuzga a ciertas
identidades consideradas anormales y amenazantes del sistema binario con
la Medicina, sin que un paradigma supere al otro, sino que el que se definen las identidades sexuales.
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Géneros, cuerpo e identidades: nuevas configuraciones
en que los modelos clasificatorios reclaman la identificación patológico como dos entidades naturales, esencialistas y
con una forma u otra (Fernández, 2012). Esta puesta en desprovistas de todo desarrollo histórico. Estas formas
discurso del sexo, no son más que las técnicas polimorfas del clasificatorias, encuentran su legitimidad en las líneas teóricas
poder que Foucault (1976) reconoce como tecnología en de las ciencias naturales y la psiquiatría, y condenan a todas las
tanto procesos de conexión entre las prácticas discursivas, identidades sexuales disidentes como una categoría marginal,
relaciones institucionales y efectos materiales que, actuando y por ende potencialmente peligrosa (Fausto Starling, 2000;
de manera conjunta, producen afirmaciones verdaderas sobre Cabral, 2011; Ortega, 2014), la cual requerirá el despliegue
los cuerpos. de toda una batería de técnicas de normalización (Ortega,
Si el cuerpo puede pensarse como un legado de la 2014). Estos sistemas clasificatorios están basados en una
sociedad moderna, la posibilidad de trascender las formas hetero/homonormatividad que, naturalizando la visión
identitarias responden a un modelo pos-moderno que ha binaria, condenan al ostracismo y el mundo de lo abyecto a
comenzado a pensar más allá del binarismo y, sobre todo, de toda identidad que se encuentre por fuera de estas lógicas.
los esencialismos. Paralelamente, los avances hacia la despatologización
En este sentido, las contribuciones desde los movimientos también deben su proceso a los distintos colectivos activistas
de activistas LGTTBIQ, los estudios queer y algunas corrientes que han logrado instalar el debate en el ámbito académico y
del feminismo y el pos-feminismo pusieron en evidencia público en consonancia con los procesos de revisión de los
no sólo la importancia política que adquieren los modos de manuales de diagnóstico de DSM CIE. Una de las principales
denominar las formas sexuales disidentes, sino lo inacabado que iniciativas a nivel mundial es la conformación de STP4 (Stop
resulta un esquema clasificatorio donde prima una episteme Trans Pathologization), que actualmente cuenta con más de
exclusivamente binaria (Butler, 2002; Fernández y Siqueira 370 organizaciones y redes activistas adheridas, y tiene la
Peres, 2013). tarea de coordinar la convocatoria por el Día de Acción por
Al respecto, Fernández y Siqueira Peres (2013) se preguntan, la Despatologización Trans, jornada que se realiza anualmente
¿qué es lo que parece haber estallado con la visibilización de desde el 2009. En este marco, en octubre de 2013 se realizaron
las diversidades sexuales? Y se responden: el orden sexual más de 100 acciones en 49 ciudades de distintos puntos del
moderno y sus modalidades específicas de producción de mundo (Suess, 2014).
identidades sexuales. Es el modelo binario que entra en crisis Si bien existe un consenso generalizado entre activistas
en tanto que fija como posibilidad sólo dos términos (hombre- y académicos/as en torno a los beneficios de abandonar el
mujer/heterosexual-homosexual); atributivo, porque tiene paradigma de la patologización, algunas posturas sostienen
la posibilidad de cargar ciertas características y no otras a las que si la despatologización del trastorno de identidad de
personas que portan tales identidades; y jerárquico, ya que género significa dejar sin acceso y sin financiación la atención
posiciona las opciones sexuales no heterosexuales como la a los tratamientos médicos, sobran motivos para sostener la
“diferencia”3. A decir de los autores, es sobre esta lógica binaria, atención sanitaria y la garantía del acceso a la salud, aunque
atributiva y jerárquica que se han conformado los criterios desde una perspectiva despatologizante (Polo Usaola y Zarco,
epistémicos y las prácticas intervencionistas del mundo 2010). Uno de esos motivos alude al concepto que la propia
científico, cultural, político y social (Fernández y Siqueira O.M.S sostiene y que entiende a la salud no sólo como la
Peres, 2013).Y ha sido esta misma lógica la que ha encontrado ausencia de enfermedad sino también como la presencia del
un correlato en las disidencias, los activismos y las prácticas de bienestar físico, psíquico y social (O.M.S, 2010).
resistencias identitarias (Butler, 2002).
Por otro lado, este diálogo incipiente del que venimos La urgente necesidad de un paradigma
hablando, entre las ciencias biomédicas, las ciencias sociales despatologizante
y los aportes que se han hecho en la discusión respecto de
las categorías teóricas clásicas, construyeron un nuevo Casi como un correlato del proceso de vulneración y
paradigma desde donde tanto los colectivos militantes exclusión que sufrieron, y aún hoy continúan sufriendo las
como las producciones académicas, comenzaron a dibujar el personas trans5, la construcción de bases estadísticas6 ha sido
camino hacia la despatologización de las identidades sexuales 4 Diponible en: http://www.stp2012.info/old/es. Consultado el
12/09/2016
disidentes. 5 El término trans designa a todas las identidades y expresiones
Principalmente, el paradigma patologizante se asentó de género que cuestionan tanto el binarismo hombre/mujer como las
identidades que de ese binarismo se desprenden.
sobre la base de discursos que delimitan lo normal de lo 6 La construcción de datos e índices constituye el paso inicial
para la planificación de políticas públicas y programas sociales tendientes
3 Es por esto que en esta investigación elegimos adoptar el término a mejorar la calidad de vida de un grupo poblacional específico o de la
disidencia en vez de diferencia sexual (Fernández y Siqueira Peres, 2013). comunidad toda.
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más por iniciativas de los esfuerzos activistas de colectivos escasos datos con los que cuenta la comunidad son los que se
y organizaciones y los impulsos académicos, que por parte construyeron gracias al esfuerzo militante y el compromiso de
del Estado. Es por ello que, al medir el impacto de las voluntades individuales.Tal es el caso de La gesta del nombre propio.
políticas sociales, sobre todo el cuerpo de leyes sancionado Informe sobre la situación de la comunidad travesti en la Argentina
recientemente en la Argentina, las estadísticas son escasas, (2005) coordinado por Lohana Berkins y Josefina Fernández o
heterogéneas y no pueden extrapolarse a nivel nacional. Cumbia, copeteo y lágrimas. Informe nacional sobre la situación de las
En materia de salud se puede citar un estudio realizado travestis, transexuales y transgénero (2007) compilado por Lohana
por la Fundación Huésped y la Asociación de Travestis, Berkins y con el trabajo de investigación y coordinación de
Transgéneros y Transexuales de Argentina en el año 2013 que Renata Hiller, Aluminé Moreno y Ana Malimacci. Estos
indicó que, sobre un total de 406 mujeres trans, el 41,2 % exhaustivos relatos logran reconstruir el origen y devenir de
evitó ir a un centro de salud previo a la Ley de Identidad de la comunidad que, en la mayoría de los casos, tiene el mismo
género, mientas que luego de ésta sólo un 5,3% decidió no itinerario: desde el interior de las provincias hacia la capital del
concurrir. Además, el 67,1% expresó no haber sido llamada país y con un promedio de vida que supere los 36 años de edad.
por su nombre de elección en dicho ámbito previo a la sanción Para el caso de la población trans, esta identidad se manifiesta
de la ley, y luego de la misma la cifra se redujo a un 17,0%. Esta entre los 9 y los 13 años de edad, lo que implica la expulsión
tendencia se repite entre los 46 varones trans que participaron de las dos instituciones socializadoras más importante de la
en el mismo estudio donde el 58,2 % manifestó que había niñez: la familia y la escuela. Además, casi el 80% tiene a la
evitado concurrir a un centro de salud previo a la ley y, luego prostitución como principal fuente de ingreso.
de ella, el porcentaje se redujo a un 12,1%. Asimismo, el 43,6 Este relevamiento estadístico y la basta bibliografía en
% expresó que, previo a la ley, no lo llamaron por su nombre la temática, dan cuenta de que la problemática del acceso a
de elección en los servicios de salud, mientras que posterior a la salud de la población Travesti y Trans se ha convertido en
la normativa, el 13,1% tuvo que atravesar por dicha situación materia de preocupación e investigación en el ámbito de los
discriminatoria7. diferentes colectivos políticos por la igualdad de derechos
En relación a las condiciones de vida en general, los (Cabral y otros, 2009; Margulies, 2012; García, 2009; Irizar,
2014; Casal y Pugliese, 2009; Lasso Báez, 2014; Zaldúa y
7 Estudio disponible en http://www.huesped.org.ar/informe-
situacion-trans/ Consultado el 20/08/2016 otros, 2014; Machado, 2014; Lavigne, 2006).
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Géneros, cuerpo e identidades: nuevas configuraciones
En América Latina en general, y en Argentina en atención médica (hormonal y psicológica) en el ámbito de los
particular, el avance en materia de derechos sobre la comunidad hospitales públicos (Ochoa López y Figueroa, 2009; Weller y
LGTBIQ ha constituido una reparación histórica sobre este otros, 2013; Irizar, 2014).
colectivo. Dan cuenta de ello la sanción de la Ley 26.618 de Actualmente, en Argentina funcionan 30 CADS de los
Matrimonio Igualitario, el Programa Provincial de Cupo cuales 24 están concentrados en la provincia de Buenos Aires,
Laboral Trans, la Ley 26.791 de Femicidios -que introduce las 4 en la provincia de San Juan, 1 en San Luis y 1 en Tucumán
modificaciones al Art. 80 del Código Penal- y la Ley 26.743 (Ocho López y Figueroa, 2009). En la ciudad de Mar del Plata,
de Identidad de Género, que en su Artículo 11 contempla el CADS está coordinado por la Red de personas con VIH-
y promueve el acceso integral a la salud, puntualizando sida de Mar del Plata, Asociación de Travestis, Transexuales,
particularmente sobre el derecho de todas las personas Transgénero de Argentina (ATTTA), Centro de Salud Nº 1 y
mayores de dieciocho años de edad a fin de garantizar el goce el Programa de la Región Sanitaria VIII.
de su salud integral, acceder a intervenciones quirúrgicas En lo que respecta a la implementación de los CADS, el
totales y parciales y/o tratamientos integrales hormonales para trabajo realizado por Cutuli y Faji Neer (2016) se propuso
adecuar su cuerpo, incluida su genitalidad, a su identidad de indagar en las iniciativas desplegadas por profesionales de
género autopercibida, sin necesidad de requerir autorización la salud especializados/as en los llamados Tratamientos de
judicial o administrativa. Además de este artículo, uno de los Reafirmación de Género y por integrantes de organizaciones
aportes más destacados de la Ley de Identidad de Género es sociales en los C.A.D.S, concluyendo que
la modificación que introdujo a la Ley 17.132 de Ejercicio
de la Medicina, mediante la cual se prohibía la realización de la implementación del artículo 11º de la Ley 26.743
cirugías de reafirmación de género, conocidas comúnmente tiene como principal obstáculo la inexistencia de
como operaciones de cambio de sexo. También modificó la un programa estatal que coordine y sostenga dichas
Ley 18.248 del Nombre, ya que antes de estas modificaciones, iniciativas y que promueva tanto la conformación de
las personas que solicitaban la rectificación registral de sus nuevos equipos como el cumplimiento del contenido la
nombres y sexo en sus documentos debían contar con una Ley en toda dependencia de salud (p. 3).
autorización judicial y con una larga serie de pericias médicas
y psiquiátricas que indicaran que la persona padecía alguno Como hemos podido ver hasta aquí, el campo de las ciencias
de los “Trastornos de la Identidad Sexual” catalogados en médicas y sociales ha abierto un panorama que permite pensar
los manuales internacionales (en los Standards of Care for las identidades sexuales disidentes desde una perspectiva
Transgender Health de la WPATH8 hasta el 2011, en el DSM analítica que asume el paradigma de la despatologización y el
de la APA9 hasta el año 2015 y en la CIE de la OMS10 en la acceso a la salud desde la iniciativa de implementación de los
actualidad). Tiempo antes de la sanción de la Ley de Identidad CADS.
de Género, la Ley 26.657 de Salud Mental en su artículo 3º
prohibió que se realicen diagnósticos en el ámbito de la salud Conclusiones
mental basados exclusivamente en la orientación sexual o la
identidad de género (Cutuli y Farji Neer, 2016). A modo de conclusión de este debate teórico, nos interesa
Puntualmente, en lo que respecta al acceso a la salud de las plantear fundamentalmente dos aspectos. Por un lado, el rol
personas trans, y a raíz de las modificaciones mencionadas en el del poder médico-hegemónico en la construcción binaria de los
Artículo 11º, en un esfuerzo mancomunado entre la Dirección sexos ha sido la piedra angular desde donde se han formulado
de Sida y Enfermedades de Trasmisión Sexual (DSyETS) del las formas patologizantes de las identidades sexuales disidentes.
Ministerio de Salud de la Nación como coordinadora y el En este sentido, la interdisciplinariedad entre los campos de la
apoyo técnico y financiero del Sistema de Naciones Unidas medicina y las ciencias sociales, y particularmente la sociología,
(ONUSIDA, UNFPA, PNUD y OPS), entre el año 2010 han aportado una visión más compleja y despatologizante,
y 2012 se implementan los Consultorios Amigables para que recorre las construcciones binarias y hegemónicas de las
la Diversidad Sexual (CADS) en varias localidades del país, edificaciones socio-sexuales.
con el objetivo de garantizar el acceso integral a la salud y Por otro lado, en materia de accesibilidad a la salud, la
mejorar la accesibilidad a los recursos preventivos y a la iniciativa de los CADS en los sistemas públicos de salud,
parte de entender estas identidades desde la perspectiva
8 Word Professional Association for Transgender Health.
9 Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders de la despatologizante. Sin embargo, ¿constituyen realmente una
American Psychiatric Association. forma de accesibilidad real? Delimitar una problemática y
10 Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización
Mundial de la Salud. crear una política que la contemple, ¿es suficiente para generar
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las condiciones de accesibilidad al sistema de salud? ¿No sería para poblaciones Trans: ¿Una estrategia de accesibilidad?.
más efectivo lograr que se incorpore en una visión universal Ponencia presentada en V Jornadas de Jóvenes Investigadores.
los derechos del colectivo trans, en todo el sistema de salud? Noviembre de 2009. Instituto de Investigaciones
Visión que también recoja y capacite a los efectores de salud Gino Germani. FCS/ UBA. Buenos Aires, Argentina.
que se desempeñan en estos ámbitos.
En este sentido, la existencia de un consultorio que Cutuli, S. y Farji Neer, A. (2016). Mapeando estrategias:
contemple las especificidades de los colectivos trans, no iniciativas, oportunidades y dificultades en la implementación
deja por fuera al sistema integral de salud que, más allá de la Ley de Identidad de Género en el ámbito sanitario.
de las capacitaciones correspondientes para trabajar con Ponencia presenta en las XII Jornadas Nacionales de debate
problemáticas específicas, debería brindar una atención Interdisciplinario en Salud y Población. 3, 4 y 5 de agosto de
integral e inclusiva para todas las poblaciones en general. 2016. Instituto de Investigaciones Gino Germani. FCS/ UBA.
La implementación de los CADS, como forma específica y Buenos Aires, Argentina.
recortada de algo mucho más integral y amplio como es el
acceso a la salud, ¿no contribuye a robustecer estas formas? Dominguez Mon, A. Federerico, A. Findling, L. Mendez
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