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Definición y tipos de testigos

Este documento define qué es un testigo según la doctrina procesal y clasifica los tipos de testigos. Un testigo es una persona que declara ante el tribunal sobre hechos que conoce. Los testigos se clasifican por su vínculo con los hechos (presenciales u referenciales), su vínculo con el proceso (interesados o extraños), su forma de comparecencia (voluntarios u oficiosos), y cómo han conocido los hechos (directa o indirectamente). El testimonio debe referirse a los hechos controvertidos

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Definición y tipos de testigos

Este documento define qué es un testigo según la doctrina procesal y clasifica los tipos de testigos. Un testigo es una persona que declara ante el tribunal sobre hechos que conoce. Los testigos se clasifican por su vínculo con los hechos (presenciales u referenciales), su vínculo con el proceso (interesados o extraños), su forma de comparecencia (voluntarios u oficiosos), y cómo han conocido los hechos (directa o indirectamente). El testimonio debe referirse a los hechos controvertidos

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Sumario: 

1. Definición de «testigo» según la doctrina procesal, 2.


Clasificación de testigos, 3.1. Por el vínculo con los hechos, 3.2. Por el
vínculo con el proceso, 3.3. Por la forma de comparecencia, 3.4. Por la
forma como han conocido los hechos, 4. El testimonio, 4.1. Características
del testimonio.

1. Definición de «testigo» según la doctrina procesal

La prueba testimonial se realiza a través del testigo. Este es la persona que


comparece ante el Tribunal para informar sobre determinados hechos que
conoce. A la declaración que realiza el testigo, se le llama testimonio. Este
medio de prueba existe tanto en materia civil, como en materia penal,
aunque la respectiva reglamentación suele ser diferente.

La doctrina procesal ha elaborado diversas definiciones de los testigos; por


ejemplo, Alvarado Velloso[1] señala que “el testigo relata el conocimiento
personal que tiene acerca de hechos que han realizado otras personas y que
él ha captado por medio de alguno de sus sentidos”[2]. En esta definición de
la prueba testimonial, se destaca el carácter personal que necesariamente
debe tener esta prueba; es decir, su acentuación se materializa en la
audiencia a partir de la declaración personal de un tercero.

Del mismo modo, Devis Echandía señala:

El testimonio es un acto procesal, el cual sirve para que una persona


informe a un juez sobre lo que sabe de ciertos hechos, está dirigido siempre
al juez y forma parte del proceso o de diligencias procesales previas, como
cuando se recibe para futura memoria.[3]

Esta definición de Echandía hace énfasis en el destinatario de este medio


probatorio. Es indiscutible que la prueba testimonial se dirige al juez, tanto
es así que una declaración de testigo pierde validez si no se realiza en
presencia del juzgador. De esta manera, se plantea la segunda característica
que es la dirección hacia el juez de las declaraciones que hace el testigo.

En ese sentido, Lino Enrique Palacio señala que “se denomina prueba de


testigos a aquella que es suministrada mediante las declaraciones emitidas
por personas físicas, distintas de las partes y del órgano judicial, acerca de
sus percepciones o realizaciones de hechos pasados o de lo que han oído
sobre estos”[4].

De la misma manera, el maestro Briseño Sierra señala que “el testimonio


debe vincularse con el conflicto, lo que se denomina pertinencia del medio
confirmatorio. El testimonio solo es admisible en el periodo procesal
adecuado”[5]. Sierra, en su definición de la prueba testimonial, hace énfasis
en el objeto de los testimonios para ello sostiene que las declaraciones que
realizan los testigos deben estar conducidas a aclarar los hechos
controvertidos, es decir, todo testimonio debe cumplir el principio de
pertinencia. Esta definición nos lleva a sostener que las declaraciones
vertidas por los testigos deben ser idóneas para dar luces al juzgador sobre
los hechos del conflicto, si los testimonios no se refieren a los hechos
controvertidos estos serán declarados como pruebas impertinentes.

Bajo esta misma óptica, Jairo Parra señala que “el testimonio es un medio


de prueba que consiste en el relato que un tercero hace al juez sobre el
conocimiento que tiene de los hechos en general”. Más adelante, Parra
define los elementos que contiene esta prueba, entre ellos señala que “la
persona (el tercero) que rinde el testimonio debe ser una persona física, por
lo tanto, no puede ser testigo una persona jurídica, los representantes de las
personas jurídicas sí pueden ser llamados a rendir testimonio […]. Esta
prueba testimonial debe versar sobre hechos en general, teniendo en cuenta
que el juez vigilará lo referente a la conducencia y la pertinencia de la
prueba, pero esto no tiene nada que ver con la eficacia del testimonio y
jamás con la existencia”[6].
La definición de Parra Quijano es más integral respecto a los rasgos de
elementos que caracterizan a la prueba testimonial como es el carácter
personal, la oralidad y el destinatario de la prueba. Se hace énfasis en el
objeto de la prueba testimonial que son los hechos controvertidos. También,
es importante resaltar que según Parra las personas jurídicas no pueden ser
testigos, ya que son los representantes de este sujeto de derecho, quienes
pueden comparecer ante el juez; si bien la persona jurídica es una
construcción del Derecho a la cual se le conceden derechos y deberes, en el
aspecto procesal, estos entes realizan sus actos a través de sus
representantes y son ellos quienes se encuentran legitimados para ser
testigos.

Un testigo es la persona natural, capaz y extraña al juicio que Por tener


conocimiento de los hechos materia de la controversia está obligada, en
función de la buena administración de justicia a declarar sobre
determinados hechos. Se destaca en esta definición el rasgo de ajenidad del
testigo, si bien es un sujeto que conoció los hechos, el testigo no debe tener
ningún interés en la solución del conflicto, no debe estar parcializado hacia
un resultado. En ese mismo sentido, Gorphe también destaca el rasgo de
ajenidad al señalar que “la prueba testimonial basada en el crédito de la
experiencia ajena, es un medio que no podría basarse a sí mismo. Para no
degenerar en una fe ciega, sencilla e ilusoria, esta creencia, como cualquier
otra, tiene necesidad de someterse a la razón de justificarse”[7].

De la misma opinión es Hugo Alsina al señalar que “cuando el testimonio en


juicio emana de un tercero, estamos en presencia de la prueba testimonial o
por testigos”. Alsina considera que un testigo es la persona capaz, extraña
al juicio, que es llamado a declarar sobre hechos que han caído bajo el
dominio de sus sentidos. Del mismo modo, Claria Olmedo señala que “los
testigos son fuentes de pruebas, pues existen antes del proceso y son los
que proveen información básica para llevar a cabo el proceso. Los testigos
han de declarar lo que han percibido a través de sus sentidos ante el juez.
Los testigos deben ser siempre personas naturales y capaces, además de
ser ajenos al proceso, es decir, no tener ningún interés en el resultado. No
será necesario que los hechos sobre los cuales declaran los testigos sean
sobre los hechos controvertidos”[8].

La definición de Olmedo deslinda con las anteriores definiciones respecto a


si la declaración de los testigos necesariamente deben referirse a los
hechos controvertidos. Este autor señala que no siempre es así, pues
existen declaraciones que sirven para dar un “contexto de las circunstancias
al juez y no necesariamente sobre el hecho controvertido, nosotros
consideramos que la prueba testimonial debe versar sobre los hechos
controvertidos. Cabe recordar que, si bien en la realidad no toda declaración
testimonial soluciona el caso, esto no quiere decir que no se centre en los
hechos controvertidos, los testimonios dan luces y aclaran el panorama
sobre estos hechos, de no ser así, serían pruebas impertinentes y carecería
de validez su presencia en el proceso.

Bastante ilustrativa es la definición de Ortells Ramos, cuando señala que “el


testigo es la fuente de la prueba testifical, siendo la persona que declara en
el proceso ante el juez sobre su percepción y conocimiento de hechos y
circunstancias pasadas. Este autor señala que la prueba testifical tiene
algunas características:

a) Se trata de un medio probatorio que exige la presencia y la declaración


oral del testigo ante el juez. Las declaraciones prestadas por el testigo fuera
del proceso y en presencia de una persona que no sea juez, no son prueba
testifical. Por ello no puede confundirse la prueba testifical con el testimonio
documental.

b) El testigo ha de ser un tercero respecto a los sujetos del proceso; es decir,
no se puede ser ni juez ni parte en el proceso que declara.

c) La declaración de testigos debe referirse a los hechos pasados de los que
haya tenido conocimiento directo (por haberlos presenciado) o indirecto
(porque se lo han contado)”[9].
Nosotros consideramos que el testigo es un tercero ajeno al juicio, que pudo
apreciar determinados hechos sobre la materia de la litis. El testigo origina
la prueba testimonial; por ello, el testigo tiene que ser una persona capaz,
debe actuar sin presión y su declaración debe ser veraz y objetiva, para que
de este modo su testimonio sea pertinente[10].

2. Clasificación de testigos

La doctrina procesal establece la siguiente clasificación sobre los tipos de


testigos:

3.1. Por el vínculo con los hechos

Esta clasificación se vincula con la relación directa o indirecta que tuvo el


testigo con los hechos. De esta manera, un testigo puede ser referencial o
presencial.

Testigo presencial

Es el testigo que estuvo en el momento y en el lugar de los hechos. Esta


prueba es directa, pues la fuente presenció el hecho controvertido en el
mismo momento en que se produjo; por ejemplo, en un proceso por
indemnización, se ofrece a un testigo que observó los daños que hizo el
demandado sobre un bien inmueble del actor.

Testigo referencial

Es el testigo que obtuvo la información de forma indirecta, pues sólo lo


escuchó de otros. Él no estuvo en el lugar, ni en el momento de los hechos.
La doctrina procesal recomienda que no se debe considerar al pie de la letra
lo que este testigo informa. Por ejemplo, la vecina que escuchó el balazo,
pero no vio cómo mataron a la víctima.

El testigo presencial es de mayor credibilidad que el testigo referencial, pues


este tiene conocimiento directo de los hechos controvertidos. De esta
manera, su testimonio se sienta sobre bases sólidas; no obstante, creemos
que hay que tomar con pinzas lo dicho por ambos tipos de testigos, pues
por la práctica procesal hemos visto que existen testigos directos o
indirectos que han mentido en su testimonio a cambio de algún beneficio,
esto habría que erradicarlo de nuestro sistema judicial.

3.2. Por el vínculo con el proceso

Esta clasificación se basa en el interés que presenta el testigo en relación al


resultado del proceso. Esta distinción hecha por la doctrina es algo
compleja, ya que en la mayoría de sistemas procesales se señala que el
testigo no debe tener ningún tipo de interés. Según este enfoque doctrinario
los testigos pueden ser: externo y deponente.

Testigo externo al proceso

Este testigo[11] no posee ningún interés en el resultado del proceso. Por


ejemplo, en un proceso de filiación, el recepcionista de un hotel que ofrece
su testimonio sobre si la pareja era asidua concurrente al lugar. Si este es
citado a declarar en el proceso sería un testigo externo, pues el
recepcionista no tiene ningún beneficio con el resultado del proceso.

Testigo deponente

Es el testigo que tiene un interés inmediato en el proceso. Por ejemplo, en el


proceso civil existe lo que se conoce como el tercero civilmente
responsable. Supongamos que un conductor dependiente atropella a una
persona, dejándola con lesiones leves. El agraviado puede demandar al que
ocasiono el daño, pero existe un tercero civilmente responsable que es el
propietario del auto. El propietario si es citado a declarar en el proceso sería
un testigo deponente.

3.3. Por la forma de comparecencia


Esta clasificación se vincula en relación a la voluntad y a la espontaneidad
del tercero al momento de emitir el testimonio. En ese sentido puede ser
que una persona acuda voluntariamente al juzgado a informar lo que vio,
como también puede ser que sea renuente a asistir. Por ello, bajo este
enfoque la doctrina clasifica a los testigos en testigo espontáneo y testigo
refractor.

Testigo espontáneo

Es el testigo que expone su testimonio, pese a que ningún mandato judicial


lo obliga, sino que su conducta es impulsada por su sentido de justicia. Por
ejemplo, en un proceso donde se quiere descubrir al asesino de un joven, un
grupo de cinco personas que observaron el hecho delictivo se acercan
voluntariamente al juzgado para realizar su manifestación de lo ocurrido.

Testigo refractor

Es aquel testigo que posee información relevante para dilucidar los hechos
controvertidos. No obstante, no tiene voluntad de hacerlo y, por ello, es
coaccionado para que acuda a comparecer ante el juez. Por ejemplo,
supongamos un proceso donde se trate de descubrir cómo ocurrió la
muerte de dos jóvenes que paseaban por la Amazonia peruana. La única
persona que sobrevivió es el tercer acompañante y este no quiere declarar.
Para ello, la ley faculta al juez a obligarlo coercitivamente a que brinde su
testimonio. El tercer acompañante renuente sería un testigo refractor.

Consideramos que el testimonio de aquel sujeto, que en aras de solucionar


el conflicto y colaborar con la justicia se acerca al proceso para ayudar a
esclarecer los hechos, tiene mayor valor probatorio que aquel testigo que es
obligado a declarar. No obstante, tenemos que ser cautos y verificar si esa
espontaneidad es porque realmente desea ayudar. En cuanto al testigo
refractor consideramos que el derecho debe coaccionar a aquellos sujetos
que no colaboran con la justicia. De esta manera no solo ayuda en la
solución de la litis, sino con la coacción, el juez da una señal a los
ciudadanos de que el principal beneficiario la justicia es la sociedad y que
todos debemos colaborar con ella.

3.4. Por la forma como han conocido los hechos

Esta clasificación de los testigos se vincula a la manera como se han


conocido los hechos; se basa en las distintas formas de aprehender la
información relevante para el proceso. Según este enfoque, pueden ser
testigos de hechos ajenos, testigos de hechos personales, testigos de la
fama y testigos de oídas.

Testigos de hechos ajenos que han conocido o percibido por medio de


alguno de los sentidos (vista, oído, tacto, gusto y olfato)

Este tipo de testigo se caracteriza por relatar los hechos que conoció a
través de sus sentidos y ajenos a su persona. Por ejemplo, en un proceso
cuya materia es “violencia familiar, tres vecinos son citados como testigos.
Estos han observado los maltratos físicos, han escuchado los improperios e
insultos de la pareja; por ello, son testigos directos, no obstante, no han
participado de los hechos. Serían considerados por la doctrina de acuerdo
con este enfoque como “testigos de hechos ajenos.

Testigos de hechos que ha realizado personalmente

Este tipo de testigos narran los hechos realizados por ellos mismos. Su
testimonio tiene importancia, ya que sus actos presentan estrecha
vinculación con los hechos controvertidos: por ejemplo, un testigo de hecho
seria aquel tercero que es citado para que reconozca un documento que
supuestamente él redactó.

Testigo de conocimiento que ha conocido acerca de la fama ostenta alguien

Este tipo de testigo no narra los hechos que hizo, ni narra 10 que vio, sino
relata lo que sabe sobre una persona que es parte de un proceso. Esto se
debe a la cercanía o el conocimiento que tiene con la forma de vida del
sujeto. Se le llama “testigo de fama”, pues la información que ofrece al
proceso es sobre la conducta de un determinado sujeto. Por ejemplo, un
testigo es citado para que ofrezca testimonio sóbrela conducta de un
hombre a quien se le imputa ser el presunto autor del delito de estafa.
También este tipo de testigo puede aparecer en los procesos civiles, por
ejemplo, en un litigio donde se discute la tenencia de un menor de edad. El
testigo es citado para que ofrezca su testimonio sobre Ja conducta de la
madre que desea tener el cuidado del hijo.

Testigo de oídas

Este tipo de testigo no conoció los hechos en forma directa, sino que “solo
le han contado cómo sucedió todo”. Este tipo de prueba testimonial carece
de confiabilidad, no obstante, en determinadas situaciones ofrecen indicios
al juzgador. Por ejemplo, en un proceso civil donde se discute la tenencia de
un menor de edad, un testigo es citado para que se ofrezca su testimonio
sobre la conducta de la madre que desea tener el cuidado del hijo. Solo que
ha este testigo no le consta que la conducta de madre sea como manifiesta,
pues él solo dice lo que escuchó de ella.

4. El testimonio

El testimonio es un acto de declaración sobre los hechos. Estos


conocimientos lo realiza un tercero imparcial ante el juez. En la doctrina
nacional, Ledesma Narváez señala que “el testimonio es la narración que
una persona hace de los hechos por ella conocidos, para dar conocimiento
de estos a otra. Su función es la de representar u hecho del pasado y
hacerlo presente a la mente de quien escucha. La persona con sus sentidos,
con su memoria, con su lenguaje, cuenta acerca de la existencia del hecho,
de la forma como sucedió y de los peculiares matices que lo rodearon. […] El
testimonio es apreciado como una prueba indirecta, porque no media
identificación entre el hecho a probar, que es el objeto de la prueba, y el
hecho percibido por el juez”[12].
En el testimonio, se plasma la información vertida por el testigo. En este
documento, el testigo puede afirmar que no le constan los hechos. Es por
ello que se debe diferenciar entre la persona del testigo y el testimonio. En
este caso podrá haber un órgano de prueba, mas no habrá testimonio, pues
no se ofreció ninguna información sobre los hechos.

4.1. Características del testimonio

La doctrina procesal ha señalado diversas características, Al respecto Devis


Echandía, citado por Jairo Parra, señala que el testimonio presenta las
siguientes características:

1.“Debe ser un acto dirigido a representar un hecho pasado.

2. Debe ser personal. El órgano de la prueba, en este caso es el testigo, de


tal manera que es él quien debe rendir o suministrar su versión, aunque
afirme no constarle nada. No se puede otorgar poder para que otro rinda
testimonio.

3. El hecho objeto de la narración debe haber ocurrido con anterioridad al


momento de narrarlo y fuera del proceso.

4. El acto de representar el hecho pasado, debe ocurrir dentro del proceso o
en una diligencia judicial previa o anticipada.

5. Que la declaración verse sobre hechos y circunstancias, no


necesariamente percibidos, sino en algunos casos deducidos, pero de
ninguna manera, salvo el testigo técnico, puede versar sobre opiniones o
juicios de valor sobre los mismos”[13].

De lo afirmado por Devis Echandía, se concluye que el testimonio tiene dos


rasgos: la función representativa de los hechos y el vínculo que debe existir
entre lo narrado y los hechos controvertidos.
Asimismo, en la doctrina nacional, Sagástegui Urteaga[14] que el testimonio
presenta las siguientes características:

 Es un acto humano dirigido a representar un hecho no presente.


 Es un acto jurídico conscientemente ejecutado.
 Es un medio de prueba.
 Es una prueba indirecta, personal representativa e histórica.
 Es un acto procesal.
 Es una declaración específica.
 No necesariamente se trata de una declaración de ciencia, sino de
experiencia.
 Se trata de una producción obtenida a la memoria del testigo que
conserva la perfección y permite recordarla al momento de su
declaración.

[1] Según Alvarado Velloso, el testigo tiene tres deberes fundamentales,


estos permiten que esta prueba logre su cometido, el maestro argentino
señala al respecto:
El deber de comparecer
Todo testigo está sujeto al cumplimento de tres deberes de diferente
contenido; el de comparecer, el de declarar y el de decir la verdad es la
declaración. El deber de comparecer a raíz de él, el testigo debidamente
citado al efecto ha de comparecer ante el juez que lo citó sin poder
excusarse a voluntad pues el comparendo constituye una carga pública. Si
no comparece sin causa justificada, se constriñe su comparendo (…)
El deber de declarar o atestiguar
Comparecido el testigo ante el juez, debe declarar acerca de lo que le
pregunten las partes. Caso de no hacerlo, en algunos códigos se constriñe
su declaración, con lo cual se le quita el carácter de deber al que estamos
estudiando.
El deber de decir verdad
Comparecido el testigo y colocado ya en posición de declarar, debe ahora
decir ve dad acerca de lo que es interrogado. Para asegurar ello, desde
antiguo la ley le exige prestar solemnemente juramento de que así lo hará e
identificarse y responder adecuadamente una serie de preguntas cuya
respuesta sirve para conocer el grado de imparcialidad del
testigo. ALVARADO VELLOSO, Adolfo. Lecciones de Derecho Procesal Civil,
Editorial San Marcos, 2.ª edición, 2011, Lima, pp. 531-532.

[2] ALVARADO VELLOSO, Adolfo. Lecciones de Derecho Procesal Civil,


Editorial San Marcos, 2ª edición, 2011, Lima, p. 509.

[3] DEVIS ECHANDÍA, Hernando.  Compendio de pruebas judiciales, Bogotá,


1969, p. 315.

[4] LINO PALACIO, Enrique. Derecho Procesal Civil, Tomo IV, Abeledot Perrot,


Buenos Aires, p. 562.

[5] BRISEÑO SIERRA, Humberto. Derecho Procesal, Volumen II, 2ª edición,


Editorial Harla, Mexico, 1995, p. 1348.

[6] PARRA QUIJANO, Jairo. Manual de Derecho Probatorio, Ediciones Librería


del Profesional, 7.ª edición, Colombia, 1997, pp. 51-52.

[7] GORPHE, Francisco. La crítica del testimonio, traducción de Mariano Ruiz


Funes, Madrid, p. 19.

[8] CLARIA OLMEDO, Jorge. La prueba en materia procesal civil, Ediciones


Lerner, 1979, p. 45.

[9] ORTELLS RAMOS, Manuel. Derecho Procesal Civil, Editorial Thomson


Arazandi, 4.ª edición, Navarra, 2003, p. 444.

[10] Es importante resaltar que el término ‘testimonio’ proviene de las


palabras testado, testibuir. “Testado” significa declaración o explicación
según su mente y “testibuir” significa dar fe a favor de otro para la
confirmación de una cosa.

[11] La presencia del testigo externo es predominante en nuestro sistema.


Para ello nos basamos en la norma del CPC que dice:

Artículo 224.
La declaración de los testigos se realizará individual y separadamente.
Previa identificación y lectura de los Artículos 371 Y 409 del Código Penal, el
juez preguntara al testigo:
1. (…)
2. Si es pariente, cónyuge o concubino de alguna de las partes, o tiene
amistad o enemistad con ellas, o interés en el resultado del proceso; y
3. Si tiene vínculo laboral o es acreedor o deudor de alguna de las partes.
Los requisitos expresados en esta norma procesal son fundamentales en
aras de conseguir un proceso justo y equitativo, pues es obvio que si uno de
los testigos tiene un interés en el proceso su testimonio será parcializado.

[12] LESDESMA NARVAEZ, Marianella. Comentarios al Código Procesal Civil,


Tomo I, 3.ª Edicion, 2011, p. 508.

[13] PARRA QUIJANO, Jairo. Tratado de la prueba judicial. El testimonio,


Tomo I, Ediciones Librería del Profesional, Colombia, 1996, p. 79.

[14] Este autor señala que el testimonio debe cumplir algunos requisitos de


validez y eficacia en el proceso. Requisitos para su validez:
a) Que se lleve a cabo la audiencia respectiva.
b) Que al llevarse a cabo la audiencia dirigida por el juez se garantice la
intervención de los abogados defensores.
c) Que el testigo no sea susceptible de tacha.
d) Que el testimonio que no esté prohibido por los supuestos del artículo
229 del CPC.
SARASTEGUI URTEAGA, Pedro, Código Procesal Civil comentado por los
mejores especialistas, Editorial Adrus, 2010, p. 217.
Fragmento del libro del profesor Raúl Canelo Rabanal, La prueba en el
Derecho Procesal. Su valoración testimonial, documental, pericial y
sucedáneo.  Lima: Grijley, 2017.

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