RABANO
MÁS BENEFICIOS
¿Ácido úrico?
Si su organismo muestra niveles altos de ácido úrico y de colesterol malo, consumir rábano es
una buena manera de contrarrestarlos.
Un elíxir saludable
Cociendo 100 gramos de rábano en un litro de agua logramos una excelente preparación para
desintoxicar el hígado. Eso sí, antes de tomarla dos veces al día (un pocillo pequeño) es mejor
endulzarla con miel de abejas.
Siempre rico
Una de la forma más conocida de comerlo es en una ensalada fresca. Si lo acompaña con
espinacas y ajonjolí, tendrá un potente alimento para contrarrestar problemas de anemia y otras
dolencias asociadas a la escasez de calcio.
Reduce barriga
Si necesita reducir abdomen, ¡este remedio es para usted! Licúe tres rábanos rojos con cáscara y
la pulpa de un tomate de árbol maduro con cáscara. La idea es tomar esta bebida sin endulzar
durante dos semanas antes del desayuno.
PEREJIL
Esta “matica”, como dirían las señoras, además de ser fuente de vitamina A y C (que entre otras
sirven para reforzar la barrera de nuestro organismo contra las infecciones), de calcio (perfecta
para prevenir la osteoporosis) y de hierro (téngala presente para condimentar sus alimentos si
sufre de anemia producida por la falta de ese mineral), ayuda a disminuir los niveles de
colesterol ‘malo’ y de triglicéridos. También es antioxidante, al contener los maravillosos
betacarotenos.
Muchas personas consumen perejil en forma de zumo (dos vasos al día), combinado con apio o
con zanahoria, para bajar de peso, pues no solo elimina la grasa sino que es un potente diurético.
Y por esa misma característica, la de eliminar los líquidos acumulados de forma natural, se le usa
como coadyuvante en tratamientos para la artritis y el reumatismo, y para prevenir enfermedades
de los riñones.
Aproveche que es rico en clorofila para combatir el mal aliento.
MÁS BENEFICIOS
Estómago inflamado
Una tacita de infusión de perejil (si quiere, endúlcela con miel) después de comer, eliminará los
gases y regulará el tránsito intestinal. ¡Es muy digestivo!
Picaduras
Si la picó un bichito, puede calmar el escozor poniendo sobre el área afectada hojas de perejil
machacadas.
Para la piel
El perejil es reconocido por sus beneficios como tónico para la piel. Muela o pique finamente 2
cucharadas de perejil y 2 de hierbabuena, mezcle con 1 taza de leche y guárdela en la nevera
entre 10 a 12 horas. Luego cuele y use la leche como tónico cada noche antes de acostarse.
¡Perfecta para pieles grasas!
En el embarazo no, pero…
No abuse de su consumo si está embarazada, pero sáquele partido a sus propiedades, las cuales le
ayudarán a recuperarse del parto. Las abuelas lo usan también para aumentar la leche de las
madres lactantes.
En el baño
También tiene propiedades relajantes. En la tina llena de agua tibia, ponga un ramito de perejil…
¡relax total!
aJO
Solo los vampiros deberían mantenerse alejados del ajo. Su olor característico después de
consumido desaparece con un buen lavado de boca o masticando unos chicles de menta, una
hojita de hierbabuena o una semilla de cardamomo, así que esa excusa no se vale. ¡Es hora de
aprovechar sus múltiples virtudes!
Por ejemplo, la de combatir parásitos tan fuertes como la tenia, las amebas y otros
microorganismos que incluso han creado defensas contra los tratamientos médicos tradicionales.
Y no solo limpia toda la trayectoria de los intestinos sino que evita que esos “bichos” vuelvan a
anidar allí.
Mientras las abuelas lo usan también para “limpiar” el hígado y combatir los cálculos, las
personas hipertensas pueden aprovechar otros de sus beneficios: por su efecto vasodilatador
disminuye la presión arterial. El ajo tiene la fórmula mágica para hacer menos espesa la sangre –
de ahí que evita los coágulos-. Y claro, además de ayudar a prevenir la arterioesclerosis y los
ataques al corazón, reduce los niveles de colesterol malo y aumenta el bueno.
MÁS BENEFICIOS
No más tos
El jarabe de ajo es buenísimo para detener los accesos de tos, los síntomas de la gripa y tratar
otras afecciones respiratorias. Se prepara así: machaque 5 dientes de ajo, hiérvalos en ½ litro de
agua durante 15 minutos, adicione el jugo de 1 limón y 3 cucharadas de miel, siga hirviendo por
5 minutos más. Se toma una cucharada tres veces al día.
Varias Vitaminas
Como en su contenido tiene vitaminas de la familia B, C y mucha A, ayuda a tener una buena
visión, a fortalecer el sistema de defensa contra las enfermedades y a que nuestros pulmones y
riñones funcionen correctamente.
Antiséptico
Si “se le mide” a comer un diente de ajo crudo una vez a la semana, tendrá a su disposición un
poderoso bactericida. Esto porque contiene alicina, sustancia que combate varias clases de
bacterias y de virus.
Contra la diarrea
Ante un episodio de diarrea y cólicos estomacales, pruebe a picar muy bien 2 dientes de ajo,
hiérvalos en 1 pocillo de leche y tome la preparación dos veces al día. Y si su problema son las
flatulencias, cómase 1 diente de ajo crudo rociado con sal después del almuerzo.
Anti- “depre”
El ajo es también ideal para quienes andan “bajos de nota”, pues aumenta los niveles de
vitalidad. Es más: investigaciones intentan confirmar que incrementa los niveles de serotonina en
el cerebro, lo cual significa que es un buen coadyuvante en los tratamientos contra la depresión.
Recetas de jugos curativos con apio
Jugo con apio para la hipertensión
En la China continental, se efectuó un estudio con el jugo de apio con el fin de verificar
si ayudaba a reducir la hipertensión. Se pudo comprobar que efectivamente tenía esta
propiedad. A continuación, se presenta la receta para este propósito.
Ingredientes
6 tallos de apio con la parte de arriba, cortados en trozos
2 zanahorias grandes, con los extremos cortados y troceadas
2 limones, pelados y partidos en cuatro trozos
Preparación
Pasar trozos de apio, zanahoria y limón, alternándolos, por la licuadora. Remover y
beber de inmediato. Tomar un vaso a diario y se puede endulzar con unas gotitas de
miel.
Jugo con apio para las alteraciones digestivas
Ingredientes
1 pepino, cortado en trozos
4 ramas de apio con la parte de arriba, cortadas en trozos
2 kiwis, cortados en trozos
Preparación
Pasar trozos de pepino, apio y kiwi, alternándolos, por la licuadora. Remover y beber
de inmediato. Tomar un vaso de este jugo cuando se sienta la molestía estomacal o de
manera preventiva antes de una abundante comida.
Jugo con apio para adelgazar #1
Ingredientes para 2 personas
Ingredientes
3 rebanadas gruesas de piña
2 tallos de apio
El jugo de 2 naranjas
Preparación
Extraer el jugo de la piña y del apio utilizando el extractor de jugos. Mezclar los 3 jugos
y cuela. Servir en un vaso decorado con 1 triángulo de piña
Jugo con apio para adelgazar #2
Ingredientes para 2 personas
4 tallos de apio partidos en trozos de 5 a 7 cm
1/2 pepino picado o en rebanadas largas
1/2 taza compacta de espinacas
1 manzana partida en octavos
1/8 de cabeza de col (90 g) partida a la mitad
Preparación
Ponga el apio, el pepino, las espinacas, la manzana y la col uno a la vez en el
exprimidor y procéselos. Sirva en un vaso y si desea decore el borde con una rodaja de
pepino. Tomar 1 vaso de este jugo a diario por la mañana. Tiene un efecto saciante que
contribuye a la hora de adelgazar
RECETA
· Harina de maíz crudo: 450 gramos
· Queso prensado o campesino: 900 gramos
· Almidón (maicena): 125 gramos
· Levadura en polvo: 10 gramos
· Huevos: 2 unidades
· Mantequilla: 60 gramos
· Azúcar: 60 gramos
· Sal: 1 pellizco
Preparación
· Se ralla el queso y se mezcla con el almidón (maicena).
· A continuación se tamiza la harina junto a la levadura en polvo y se mezcla suavemente
con el queso rallado y el almidón.
· En un bol a parte, se calienta la mantequilla a punto de pomada y se mezcla con el azúcar
y los huevos.
· A la crema de mantequilla se le va incorporando poco a poco la mezcla anterior (de
queso, almidón, levadura y harina) hasta obtener una masa que se pueda moldear con las
manos.
· Cuando la masa está lista de divide en porciones pequeñas de aproximadamente 100
gramos. Cuidadosamente se les da forma de bolas que quedaran aplastadas por su propio
peso.
· Se prepara una bandeja llana con un papel para hornear (para evitar que se peguen el la
bandeja).
· Se colocan las bolas cuidadosamente en la bandeja y se hornean durante 15 minutos a
320 grados hasta que estén los panecillos bien doraditos.
· Se dejan enfriar a temperatura ambiente y ya estarán listos para comer.