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Sentencia de Cobro de Bolívares 2012

El documento presenta un resumen de un caso judicial de cobro de deuda en Venezuela. El demandante está reclamando el pago de una deuda de 538.000 bolívares más una indemnización de 300.000 bolívares, según lo establecido en un convenio de pago firmado ante notario. El demandado se opuso al cobro de la deuda alegando que no adeudaba el monto reclamado. El juez enumera los alegatos de ambas partes y los trámites del caso hasta fijar un plazo para dictar sentencia.

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Sentencia de Cobro de Bolívares 2012

El documento presenta un resumen de un caso judicial de cobro de deuda en Venezuela. El demandante está reclamando el pago de una deuda de 538.000 bolívares más una indemnización de 300.000 bolívares, según lo establecido en un convenio de pago firmado ante notario. El demandado se opuso al cobro de la deuda alegando que no adeudaba el monto reclamado. El juez enumera los alegatos de ambas partes y los trámites del caso hasta fijar un plazo para dictar sentencia.

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echa de Resolución 2 de Marzo de 2012

Emisor Juzgado Primero De Primera Instancia En Lo Civil Y Mercantil

Ponente Delia Leon

Procedimiento Cobro De Bolívares (Intimación)

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

PODER JUDICIAL

JUZGADO PRIMERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL DE LA


CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ARAGUA

Maracay, 2 de marzo de 2012

PARTE ACTORA: J.J.T.R., venezolano, mayor de edad, titular de la cedula de identidad Nº V.-
9.592.126.

APODERADOS JUDICIALES DE LA PARTE ACTORA: DINORAX CORREA, RONDALD GOLDING


MONTEVERDE, N.P.P. y L.F., inscritos en el Inpreabogado bajo los Nos.120.066, 57.225, 147.984,
respectivamente.

PARTE DEMANDADA: J.A.M.L., venezolano, mayor de edad, titular de la cedula de identidad Nº


V.-13.999.506. (sin apoderado judicial constituido en autos).

MOTIVO: COBRO DE BOLIVARES VIA INTIMATORIA (Sent. Definitiva)

EXPEDIENTE: 41404

Se inicia el presente juicio de cobro de bolívares vía intimatoria mediante escrito libelar junto
con sus anexos, presentado en fecha 17 de mayo de 2011, por el ciudadano J.J.T.R., antes
identificado, asistido por los abogados DINORAX CORREA, RONDALD GOLDING
MONTEVERDE, N.P.P. y L.F., antes identificados, contra el ciudadano J.A.M.L., antes identificado.
(Folio 1 al 15).

En fecha 24 de mayo de 2011, este Juzgado admitió la presente demanda, asimismo, se ordenó
la apertura del cuaderno de medidas. (Folio 16 y 17).

Posteriormente, en fecha 25 de mayo de 2011, fueron consignados los fotostatos necesarios


para librar la boleta de intimación. (Folio 18).

La Alguacil de este Tribunal, dejó constancia que recibió los emolumentos necesarios para la
práctica de la intimación de la parte demandada, en fecha 25 de mayo de 2011. (Folio 19)
De seguidas, se observa la Secretaria de este Tribunal, quien dejó constancia que fue librada la
boleta de intimación a la parte demandada en fecha 30 de mayo de 2011. (Folio 20).

La Alguacil de este Juzgado, consignó el recibió de citación debidamente firmado por la parte
demandada en fecha 9 de junio de 2011. (Folio 21 y 22).

La abogada L.F., antes identificada, en su carácter de apoderada judicial de la parte actora,


ratificó la medida cautelar solicitada en el libelo de la demanda, mediante diligencia de fecha
13 de junio de 2011. (Folio 23).

Posteriormente, en fecha 16 de junio de 2011 la referida abogada L.F., antes identificada, en su


carácter de apoderada judicial de la parte actora, consignó los fotostatos necesarios para la
apertura del cuaderno de medidas. (Folio 24).

En fecha 20 de junio de 2011, este Tribunal aperturó el mencionado cuaderno de medidas, y


decretó las medidas solicitadas en fecha 20 de octubre de 2011.

En fecha 28 de junio de 2011, compareció ante este Tribunal el ciudadano J.A.M.L., antes
identificado, en su carácter de parte demandada, debidamente asistido por el abogado en
ejercicio R.E.P., inscrito en el Inpreabogado bajo el No.40.219, y formuló oposición al decreto
de intimación y solicitó que la presente causa fuera tramitada por el procedimiento ordinario.
(Folio 26).

Posteriormente, el ciudadano J.A.M.L., antes identificado, en su carácter de parte demandada,


debidamente asistido por la abogada en ejercicio Y.O.N., inscrita en el Inpreabogado bajo el
No.84.796, consignó escrito de contestación, oposición y propuso la reconvención, con sus
respectivos anexos. (Folio 27 al 36).

En fecha 11 de julio de 2011, este Juzgado negó la admisibilidad de la reconvención propuesta


por la parte demandada, y dejó constancia que a partir de esa misma fecha, comenzaría a
transcurrir el lapso de promoción de pruebas. (Folios 37 al 39).

Seguidamente, el ciudadano J.A.M.L., antes identificado, en su carácter de parte demandada,


debidamente asistido por la abogada en ejercicio Y.O.N., antes identificada, consignó escrito de
promoción de pruebas con sus respectivos anexos, y en esa misma fecha la Secretaria de este
Juzgado dejó constancia de haber resguardado el mencionado escrito con sus anexos en la
caja fuerte de este Juzgado. (Folios 40 y 41).

La Secretaria de este Juzgado, dejó constancia que resguardo en la caja fuerte de este Tribunal,
el escrito de promoción de pruebas con sus respectivos anexos presentados por la parte actora
en fecha 1 de agosto de 2011. (Folio 42).

Posteriormente, este Juzgado previó cómputo en fecha 4 de agosto de 2011, agregó a los
autos los escritos de promoción de pruebas con sus respectivos anexos presentados por las
partes del presente procedimiento. (Folio 43 al 66).

Mediante diligencia de fecha 8 de agosto de 2011, el ciudadano J.A.M.L., antes identificado, en


su carácter de parte demandada, debidamente asistido por el abogado en ejercicio J.A., inscrito
en el Inpreabogado bajo el No.109.749, impugnó las pruebas consignadas por la parte actora
que rielan a los folios 63 y 64 del presente expediente por considerar que nada probaban y no
tienen conexidad alguna con lo pretendido. Por su parte, la abogada L.F., antes identificada, en
su carácter de apoderada judicial de la parte actora, consignó escrito con sus respectivos
anexos formulando oposición a las pruebas presentadas por la parte demandada. (Folios 67 al
72).

Seguidamente, este Juzgado en fecha 11 de agosto de 2011, admitió los escritos de pruebas
consignados por las partes, asimismo, señalo a las partes que la inadmisibilidad de la prueba
solo es posible cuando la misma es manifiestamente impertinente, no siendo el caso en la
presente causa, razón por la cual se hace del conocimiento de las partes que la misma será
resuelta en el fallo definitivo del presente proceso. (Folio 73 y 74).

En fecha 12 de agosto de 2011, este Tribunal dejó constancia que por cuanto se incurrió en una
omisión al no fijar oportunidad para la realización del acto de ratificación de documento
propuesto por la parte demandada, se fijó oportunidad al tercer (3er) día de despacho a las
10:00 a.m., a que constaré en autos la notificación de las partes y en esa misma fecha fueron
libradas las boletas de notificación. (Folio 75 al 77).

En fecha 20 de septiembre de 2011, fueron evacuadas las declaraciones testifícales de los


ciudadanos J.D.L.S.D.C. y J.L.F.R., identificados en autos. (Folios 78 y 79).

De seguidas se observa que la abogada L.F., antes identificada en su carácter de apoderada


judicial de la parte actora, dejó constancia de que compareció a la hora indicada por este
Juzgado. (Folio 80).

Este Juzgado mediante auto dictado en fecha 5 de octubre de 2011, dejo expresamente
establecido que el acto de ratificación de documento propuesto por la parte demandada sería
celebrado al tercer (3er•) día de despacho siguiente una vez conste en autos las notificaciones
de las partes del presente procedimiento, a las 10:00 de la mañana; razón por la cual mal pudo
haberse celebrado el mencionado acto en fecha 23 de septiembre de 2011, por cuanto la parte
demandada no se encontraba notificada. (Folio 81).

La Abogada L.F., antes identificada en su carácter de apoderada judicial de la parte actora,


mediante diligencia de fecha 3 de noviembre de 2011, solicitó fuera realizado cómputo por
Secretaria de los días de despachos transcurridos en la presente causa desde el día 11 de
agosto de 2011 hasta el 3 de noviembre de 2011, lo cual fue proveído por este Tribunal en
fecha 10 de noviembre de 2011, dejando constancia que transcurrieron 32 días de despacho.
(Folio 83).

Seguidamente, este Tribunal en fecha 23 de noviembre del 2011, dictó auto fijando lapso de 60
días para dictar sentencia en el presente procedimiento. (Folio 84).

Ahora bien pasa este Tribunal a decidir la presente causa, bajo las siguientes consideraciones:

II

ALEGATOS DE LAS PARTES

ALEGATOS DE LA PARTE ACTORA:

Que su poderdante el ciudadano J.J.T.R., antes identificado, en fecha 29 de octubre de 2010,


suscribió un convenimiento de pago por la cantidad de QUINIENTOS TREINTA Y OCHO MIL
BOLIVARES (Bs.538.000,00), con el ciudadano J.A.M.L., antes identificado.
Que dicho convenio fue suscrito por ante la Notaria Cuarta de Maracay Estado Aragua,
quedando asentado en la indicada notaria bajo el No.8, Tomo 188 de los Libros de
autenticaciones, de fecha 29 de octubre de 2010, en el cual se especificó la forma de pago o
cancelación de la indicada cantidad de dinero adeudada por el ciudadano J.A.M.L., antes
identificado.

Que transcurrido como fue el lapso legal establecido en el convenio de pago el mismo hasta la
presente fecha, no se ha hecho efectivo ningún pago de los establecidos en el indicado
convenimiento.

Que se estableció en dicho convenimiento que en caso de incumplimiento de cualquiera de los


conceptos establecidos por parte del deudor o el acreedor, podría pedirse a demás del pago
de la totalidad de la acreencia, pudiendo demandar como cláusula penal por una justa
indemnización por daños y perjuicios derivados del incumplimiento por parte del acreedor, la
cual estimaron ambas partes en la cantidad de TRESCIENTOS MIL BOLIVARES (Bs.300.000,00).

Fundamentaron su demanda en los artículos 340, 640, 641, 644, 646, 648 del Código de


Procedimiento Civil y 1.155, 1.167, 1.205 y 1.264 del Código Civil.

Que el reclamo judicial de la ejecución del convenio mencionado, esta referido al cumplimiento
por parte del deudor de realizar, ejecutar, practicar, efectuar, cumplir, cometer, plasmar o
formalizar material y objetivamente el pago de la deuda.

Solicitó que por el sostenido y creciente proceso inflacionario, en la sentencia definitiva, se


ordene la indexación o corrección monetaria, incluida en ésta, los correspondientes intereses
legales establecidos en el numeral 4º del Articulo 456 del Código de Comercio, hasta la fecha
de su pago total de toda suma de dinero.

Por todo lo antes expresado es que demanda por cobro de bolívares al ciudadano J.A.L., antes
identificado, para que convenga o en su defecto, a ello sea condenado por este Tribunal a lo
siguiente:

1. A que cumpla con su obligación de pagar la cantidad adeudada de QUINIENTOS


TREINTA Y OCHO MIL BOLIVARES (Bs.538.000,00) adquirida por el convenio suscrito por el
y su poderdante por ante la Notaria Cuarta de Maracay Estado Aragua, quedando asentado
en la indicada notaria bajo el No.8, Tomo 188 de los Libros de autenticaciones, de fecha 29
de octubre de 2010.

2. A pagar las costas procesales que declare y estime este Tribunal prudencialmente.

3. A pagar por concepto de honorarios de abogados el 25% del valor de la demanda, de


acuerdo a lo establecido en el artículo 648 del Código de Procedimiento Civil.

Solicitó fueran decretadas las medida de embargo provisional de bienes muebles,


prohibición de enajenar y grabar inmuebles o el secuestro de bienes muebles que señalara
oportunamente como propiedad del demandado.

Estimo su demanda en la cantidad de OCHOCINETOS MIL BOLIVARES (Bs.800.000.00.).

ALEGATOS DE LA PARTE DEMANDADA:


Rechazó, negó y contradijo lo alegado por la parte actora en su libelo de demandada en
base a los siguientes argumentos:

Que en su escrito de la demanda la representación judicial de la parte actora alegó que le


debe al demandante la cantidad de QUINIENTOS TREINTA Y OCHO MIL BOLIVARES
(Bs.538.000,00), de conformidad con el convenio de pago que suscribió con el actor por
ante la Notaria Cuarta de Maracay Estado Aragua, quedando asentado en la indicada
notaria bajo el No.8, Tomo 188 de los Libros de autenticaciones, de fecha 29 de octubre de
2010. Igualmente, alega la representación judicial de la parte actora que hasta la presente
fecha no se ha hecho efectivo ningún pago de los establecidos en el indicado
convenimiento.

Rechazó, negó y contradijo tales argumentos señalados por la representación judicial de la


parte actora, en virtud de que hasta la presente fecha le ha pagado al actor la cantidad de
CUARENTA Y DOS MIL BOLIVARES (Bs.42.000,00), en cumplimiento del indicado convenio
de pago mediante pagos parciales que le realizó de la manera que de seguidas se
transcribe:

1. La cantidad de VEINTE MIL BOLIVARES (Bs.20.000,00), que la canceló en fecha 31 de


diciembre de 2010.

2. La cantidad de DOCE MIL BOLIVARES (Bs.12.000,00), en fecha 31 de enero de 2011.

3. La cantidad de DIEZ MIL BOLIVARES (Bs.10.000,00), en fecha 4 de marzo de 2011.

Todo lo cual consta en de recibos suscritos por el actor ciudadano J.J.T.R., antes
identificado, por los montos y las fechas ante indicadas por conceptos de abonos a la
deuda contenida en el citado convenio de pago.

Que la parte actora miente al afirmar que le debe la cantidad de QUINIENTOS TREINTA Y
OCHO MIL BOLIVARES (Bs.538.000,00), ya que por efecto de los pagos parciales dicha
deuda se redujo a la cantidad de CUATROCIENTOS NOVENTA Y SEIS MIL BOLIVARES
(Bs.496.000,00), y no como alega y afirma la representación judicial de la parte actora
desconociendo los pagos parciales realizados por su persona en las fechas antes indicadas.

Que es temeraria la pretensión de la parte actora al pretender intimar el pago de la


totalidad de la deuda contenida en el mencionado convenio de pago, desconociendo los
pagos parciales que la ha hecho en cumplimiento del mencionado convenio de pago,
procurándose un enriquecimiento injusto y sin causa en perjuicio de su persona.

Opuso como defensa de fondo la excepción de contrato no cumplido prevista en


el artículo 1.168 del Código Civil, ya que de conformidad con la cláusula novena del
convenio de pago celebrado entre el actor y su persona por ante la Notaria Cuarta de
Maracay Estado Aragua, quedando asentado en la indicada notaria bajo el No.8, Tomo 188
de los Libros de autenticaciones, ambas partes se obligaron a pagar los honorarios
profesionales al abogado R.E.P., inscrito en el Inpreabogado bajo el No.40.219, causado por
la redacción y tramitación del indicado convenio de pago e inclusive por todas las
diligencias y actuaciones realizada por el abogado R.E.P., antes identificado, para que se
celebrara el indicado convenio de pago.

Que a su criterio el indicado convenio de pago tiene la naturaleza jurídica de un contrato


sinalagmático perfecto, ya que si bien es cierto de que en dicho convenimiento de pago se
obligó a pagar la cantidad de QUINIENTOS TREINTA Y OCHO MIL BOLIVARES
(Bs.538.000,00), no es menos cierto que tanto el actor en su carácter de acreedor como su
persona se obligaron a pagar de por mitad como codeudores solidarios al abogado R.E.P.,
antes identificado, la cantidad de CUARENTA MIL BOLIVARES (Bs.40.000.00), por los
conceptos antes señalados.

Que en reiteradas ocasiones le propuso al actor pagar en la cuota parte que les
correspondía a cada uno por honorarios profesionales del mencionado abogado, y así
evitar que los intimara judicialmente por el cobro de sus honorarios profesionales.

Que todas sus diligencias fueron infructuosas, ya que el actor a pesar de haber convenido
con el cancelar los honorarios profesionales del mencionado abogado se ha negado sin
causa al pago de los indicados honorarios profesionales.

Que se vio en la imperiosa necesidad de pagar la totalidad de los mencionados honorarios


profesionales, los cuales alcanzaron la cantidad de CUARENTA MIL BOLIVARES
(Bs.40.000.00).

Que en reiteradas ocasiones le ha pedido al actor que reconozca el pago correspondiente


a su cuota parte en lo que respecta al pago de los indicados honorarios profesionales que
alcanza la cantidad de VEINTE MIL BOLIVARES (Bs.20.000,00), y que corresponde según su
criterio a la cuota parte de la obligación solidaria que tenían ambos, y que por lo que se
encuentra estipulada en la cláusula novena del indicado convenio de pago de los
honorarios profesionales a los cuales legítimamente tuvo derecho el abogado R.E.P..

Que siendo infructuosas todas sus actuaciones para lograr el reconocimiento de dicho
pago por parte del actor a los fines de que operara la compensación entre ambas deudas.
Razón por la cual a partir del mes de marzo del 2011, viendo que el actor no cumplía con
su obligación de reconocerle el pago de su cuota parte hecho en su persona en lo que
respecta a los honorarios profesionales al abogado R.R.E.P. se vio en la necesidad de
suspender los pagos parciales que le venia haciendo al actor hasta tanto el no cumpliera
con su obligación ya que solo tenia que reconocer el pago de los indicados honorarios
profesionales siendo que su cuota parte alcanzaba a la cantidad de VEINTE MIL BOLIVARES
(Bs.20.000,00), de conformidad con lo previsto en la cláusula novena del indicado convenio
de pago a los efectos de que opera la compensación entre dicha cantidad de dinero y la
deuda contraída por su persona.

Que considera procedente la excepción de contrato no cumplido propuesta en su defensa,


en razón de que el indicado convenio de pago celebrado entre el actor y su persona,
constituye un contrato bilateral sinalagmático perfecto donde el actor contrajo una
obligación de pagar honorarios profesionales conjuntamente con su persona y si el actor
como ciertamente no ha cumplido con la cuota parte de su obligación en lo que respecta
al pago de honorarios profesionales, por imperio del artículo 1.168 del Código Civil, le
asiste el derecho de negarse a cumplir con la obligación contenida en dicho convenio de
pago determinada por el pago parcial de la deuda, la cual le di estricto cumplimiento hasta
el mes de marzo de 2011, cuando decidió suspender dichos pagos hasta que el actor le
reconociera el pago de la cuota parte que el había hecho, y que le correspondía pagar a el
de los honorarios profesionales al abogado R.E.P., antes identificado.

DE LA RECONVENCIÓN:

Que el actor reconvenido ciudadano J.J.T.R., antes identificado, s eha negado a cumplir con
la obligación solidaria que ambos teniamos que pagar los honorarios profesionales
causados a favor del abogado R.E.P., antes identificado, por la redacción y tramitación del
convenio de pago que suscribió con el actor por ante la Notaria Cuarta de Maracay Estado
Aragua, quedando asentado en la indicada notaria bajo el No.8, Tomo 188 de los Libros de
autenticaciones, de fecha 29 de octubre de 2010, circunstancia por la cual se vio forzado a
pagar los indicados honorarios profesionales de manera integra y en su totalidad al
abogado R.E.P., antes identificado, todo con el fin de evitar una intimación de parte del
mencionado abogado. Siendo infructuosa todas diligencias realizadas por su persona en lo
que respecta a la solicitud de reconocimiento del pago que hizo de la cantidad de VEINTE
MIL BOLIVARES (Bs.20.000,00), y que le correspondía pagar al actor reconvenido ciudadano
J.J.T.R. y que este de manera contumaz se ha negado a reconocerle.

Propuso la reconvención y en efecto reconvino a la parte actora ciudadano J.J.T.R., para


que:

1. convenga o en su defecto se a condenado por este Tribunal en reconocer el pago


efectuado por su persona de la cuota parte de su obligación de pagar los honorarios
profesionales al abogado R.E.P. y que alcanza la cantidad de VEINTE MIL BOLIVARES
(Bs.20.000,00), a los efectos de que opere la compensación entre dicha cantidad de dinero
y la deuda contenida en el indicado convenio de pago celebrado en fecha 29 de octubre
del año 2010, el cual quedo anotado bajo el No.8, Tomo 188 de los Libros de
autenticaciones llevados por ese despacho notarial la cual alcanza la cantidad de
QUINIENTOS TREINTA Y OCHO MIL BOLIVARES (Bs.538.000,00).

2. y para que convenga o en su defecto sea condenado por el Tribunal en reconocer los
pagos parciales efectuados por su persona lo que alcanzan la cantidad de CUARENTA Y
DOS MIL BOLIVARES (Bs.42.000,00), y de que dichos pagos sean imputados a la deuda
contraída por mi persona e el convenio de pago celebrado en fecha 29 de octubre del año
2010, el cual quedo anotado bajo el No.8, Tomo 188 de los Libros de autenticaciones
llevados por ese despacho notarial la cual alcanza la cantidad de QUINIENTOS TREINTA Y
OCHO MIL BOLIVARES (Bs.538.000,00).

3. Para que convenga o en su defecto sea condenado por este Tribunal en reconocer que
por efecto de la compensación de las deudas y por efecto de los pagos parciales que le ha
realizado, el monto real de la suma adeudada por su persona alcanza a la cantidad de
CUATROCIENTOS SETENTA Y SEIS BOLIVARES (Bs.476.000,00).

Este Tribunal declaró por auto de fecha 11 de julio de 2011, inadmisible dicha
reconvención, por no tratarse de una nueva pretensión, sino de las mismas defensas y
excepción en la que se sustentó la contestación de la demanda, la cual no fue apelada,
razón por la cual este Tribunal, respecto de la reconvención nada tiene que decidir
respecto de dicha reconvención.

III

DE LA VALORACIÓN DEL MATERIAL PROBATORIO

DE LAS PRUEBAS PROMOVIDAS POR LA PARTE ACTORA

• Poder en copia simple otorgado por el ciudadano J.J.T.R., antes identificado, a los
abogados en ejercicio DINORAX CORREA, R.G.M., N.P.P. y L.F., inscritos en el Inpreabogado
bajo los Nos.120.066, 57.225, 107.830 y 147.984, autenticado ante la Notaria Publica
Tercera de Maracay Estado Aragua, en fecha 23 de febrero de 2011, bajo el No.33, Tomo
19, del cual se desprende que los mencionados abogados quedaron plenamente
facultados para representar al mencionado ciudadano, el cual al no haber sido objeto de
tacha o impugnación esta Juzgadora le otorga pleno probatorio de conformidad con lo
establecido en los artículos 1.357 y 1.359 del Código Civil y 429 del Código de
Procedimiento Civil. Así expresamente se decide.

• Convenio de pago en copia certificada celebrado entre los ciudadanos J.A.M.L., antes
identificado, y el ciudadano J.J.T.R., antes identificado, por la cantidad de QUINIENTOS
TREINTA Y OCHO MIL BOLIVARES (Bs.538.000,00), autenticado por ante la Notaria Cuarta
de Maracay Estado Aragua, quedando asentado en la indicada notaria bajo el No.8, Tomo
188 de los Libros de autenticaciones, de fecha 29 de octubre de 2010, el cual al no haber
sido objeto de tacha o impugnación esta Juzgadora le otorga pleno probatorio de
conformidad con lo establecido en los artículos 1.357 y 1.359 del Código Civil y 429
del Código de Procedimiento Civil. Así expresamente se decide.

• Copia de Cheque del banco del Sur Banco Universal, en copia simple emanado de la
ciudadana TEODINA M.L., antes identificada, a pagarse a la orden del ciudadano J.J.T.,
ANTES IDENTIFICADO, de fecha 4 de octubre de 2010, por la cantidad de DOCE MIL
BOLIVARES (Bs.12.000.00), sobre el mencionado titulo valor se observa que fue impugnado
de manera pura y simple por la parte demanda por su impertinencia del objeto y los
hechos alegados en autos; pero resulta que el mencionado documento privado fue
acompañado en copia razón por la cual se desestima dicha prueba.

• Copia de Letra de cambio de fecha 25 de octubre de 2010, a pagar a la orden del


ciudadano J.J.T., antes identificado, por el ciudadano J.A.M.L., antes identificado, por la
cantidad de TREINTA MIL BOLIVARES (Bs.30.000), sobre el mencionado titulo valor se
observa que fue impugnado de manera pura y simple por la parte demanda por su
impertinencia del objeto y los hechos alegados en autos, pero resulta que el mencionado
documento privado fue acompañado en copia razón por la cual se desestima dicha prueba.

• Copia fotostática simple de la cédula de identidad del ciudadano J.D.L.S.D.C., titular de la


cedula de identidad No. V-7.257.296, del cual se deriva la identificad del referido
ciudadano, razón por la cual este Juzgado valora el referido documento administrativo de
conformidad con lo establecido en los artículo 1.357 y 1.359 del Código Civil. Así
expresamente se decide.

• Copia fotostática simple de la cedula de identidad del ciudadano J.L.F.R., titular de la


cédula de identidad No. V-9.679.051, del cual se deriva la identificad del referido
ciudadano, razón por la cual este Juzgado valora el referido documento administrativo de
conformidad con lo establecido en los artículo 1.357 y 1.359 del Código Civil. Así
expresamente se decide.

• Poder en copia simple otorgado por el ciudadano J.A.M.L., antes identificado, al abogado
en ejercicio R.E.P., inscrito en el Inpreabogado bajo el No.40.219, autenticado ante la
Notaria Publica Cuarta de Maracay Estado Aragua, en fecha 1 de noviembre de 2010, bajo
el No.6, Tomo 188, del cual se desprende que establece expresamente que la totalidad de
los cobros de los montos de los cánones arrendaticios que haga el apoderado allí
constituido se les deberá igualmente pagar al ciudadano J.J.T.R., antes identificado, el cual
al no haber sido objeto de tacha o impugnación esta Juzgadora le otorga pleno probatorio
de conformidad con lo establecido en los artículos 1.357 y 1.359 del Código Civil y 429
del Código de Procedimiento Civil. Así expresamente se decide.

• Testimoniales de los ciudadanos J.L.F.R., venezolano, mayor de edad, con cédula de


Identidad No.9.679.051 y J.D.L.S.D.C., venezolano, mayor de edad, con cédula de Identidad
No.7.257.296, cuyas actas de deposiciones, de seguidas se transcribe:

“…En horas de despacho del día de hoy 20 de septiembre de 2011, siendo las 10:00 a.m.
oportunidad fijada por este Tribunal para que tenga lugar el acto de evacuación testifical
del ciudadano J.D.L.S.D.C., venezolano, mayor de edad, con cédula de Identidad
No.7.257.296, se deja constancia que comparecieron las apoderadas judiciales de la parte
actora abogadas DINORAX J.C.V., L.J.F., inscritas en el inpreabogado bajo el No.120.066,
147.984, respectivamente, asimismo, se deja expresa constancia que la parte demandada
no compareció, ni por si ni por medio de apoderado judicial alguno. Se presentó al referido
ciudadano, a quien se le impuso el motivo de su comparecencia y manifestó no tener
impedimento alguno en declarar y juramentado en forma legal dijo ser y llamarse como
queda ciudadano J.D.L.S.D.C., venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad
No. 7.257.296, con domicilio en Calle la lucha, No.55, Barrio 13 de enero Campo Alegre, de
Maracay Estado Aragua. Acto seguido, toma la palabra la abogada L.J.F. y expone:
PRIMERO : Diga si conoce de vista, trato y comunicación a los ciudadanos J.J.T. Y J.A.L.?.
CONTESTO: si los conozco. SEGUNDA: Diga si por ese conocimiento que dice tener sabe y
le consta que el ciudadano J.J.T. realizo compras de materiales para unas mejoras y
reparaciones a un inmueble supuestamente del ciudadano J.A.L.?. CONTESTO: si yo estuve
presente cuando recibimos el material. TERCERA: Diga si sabe la dirección del inmueble
donde usted dice que recibió el material?. CONTESTO: residencias Araguama contri.
CUARTA: Diga a quien o a que persona le entrego ese material que recibió en ese inmueble
que usted señala?. CONTESTO: era el tío de J.A. el que estaba haciendo esas reparaciones.
QUINTA: Diga si por ese conocimiento que tiene le consta de que el ciudadano J.J.T.
canceló al albañil emolumentos por mano de obra?. CONTESTO: yo estuve cuando le hizo
un pago un sábado. Cesaron las preguntas. Termino se leyó, y conformes firman.

“…En horas de despacho del día de hoy 20 de septiembre de 2011, siendo las 10:30 a.m.
oportunidad fijada por este Tribunal para que tenga lugar el acto de evacuación testifical
del ciudadano J.L.F.R., venezolano, mayor de edad, con cédula de Identidad No.9.679.051,
se deja constancia que comparecieron las apoderadas judiciales de la parte actora
abogadas DINORAX J.C.V., L.J.F., inscritas en el inpreabogado bajo el No.120.066, 147.984,
respectivamente, asimismo, se deja expresa constancia que la parte demandada no
compareció, ni por si ni por medio de apoderado judicial alguno. Se presentó al referido
ciudadano, a quien se le impuso el motivo de su comparecencia y manifestó no tener
impedimento alguno en declarar y juramentado en forma legal dijo ser y llamarse como
queda ciudadano J.L.F.R., venezolano, mayor de edad, con cédula de Identidad
No.9.679.051, con domicilio en urbanización Madre Maria de san José, Sector 1-A, edificio
1-A, apartamento 116 de Maracay Estado Aragua. Acto seguido, toma la palabra la
abogada DINORAX J.C.V. y expone:

PRIMERO
Diga si conoce de vista, trato y comunicación a los ciudadanos J.J.T. Y J.A.L.?. CONTESTO: si los
conozco. SEGUNDA: Diga si por ese conocimiento que dice tener sabe y le consta que el
ciudadano J.J.T. realizo compras de materiales para unas mejoras y reparaciones a un inmueble
supuestamente del ciudadano J.A.L.?. CONTESTO: si. TERCERA: Diga si usted realizo el
presupuesto para una obra de albañilería de una casa presuntamente propiedad del ciudadano
J.A.L.?. CONTESTO: si, si lo realice. CUARTA: Diga para que persona realizo usted ese
presupuesto?. CONTESTO: para el señor J.J.T.. QUINTA: Diga si por ese conocimiento que tiene
le consta de que el ciudadano J.J.T. canceló al albañil emolumentos por mano de obra?.
CONTESTO: si lo cancelo. SEXTA: Diga si sabe la dirección del inmueble donde se realizo las
mejoras?. CONTESTO: si, estuve allá. Cesaron las preguntas. Termino se leyó, y conformes
firman.

Este Juzgado le otorga pleno valor probatorio a dichas testimoniales, de conformidad con lo
establecido en el artículo 508 del Código de Procedimiento Civil, al no observar inhabilidades
ni contradicciones.

DE LAS PRUEBAS PROMOVIDAS POR LA PARTE DEMANDADA

• Original y copia simple de recibo de fecha 31 de enero de 2011, en el cual se dejo constancia
que fue recibida del ciudadano J.A.M., antes identificado, la cantidad de DOCE MIL BOLIVARES
(Bs.12.000.00), sobre el particular se observa que fue impugnado por la parte actora,
sustentando en su oposición que de dicho instrumento no se desprende que sea un abono a la
suma pactada a pagar en el convenio que cursa a los folios 10 al 13 del presente expediente.
En efecto, ha debido demostrar la parte demandada de conformidad con lo dispuesto en
los artículos 1.354 del Código Civil y 506 del Código de Procedimiento Civil que dichos pagos
se hicieron para abonar la deuda de QUINIENTOS TREINTA Y OCHO MIL BOLÍVARES (Bs.
538.000,00) y no por reparaciones realizadas a los inmuebles objeto de litis. Así se decide.-

• Original y copia simple de recibo de fecha 31 de diciembre de 2011, en el cual se dejo


constancia que fue recibida del ciudadano J.A.M., antes identificado, la cantidad de VEINTE MIL
BOLIVARES (Bs.20.000.00), sobre el particular se observa que fue impugnado por la parte
actora, sustentando en su oposición que de dicho instrumento no se desprende que sea un
abono a la suma pactada a pagar en el convenio que cursa a los folios 10 al 13 del presente
expediente. En efecto, ha debido demostrar la parte demandada de conformidad con lo
dispuesto en los artículos 1.354 del Código Civil y 506 del Código de Procedimiento Civil que
dichos pagos se hicieron para abonar la deuda de QUINIENTOS TREINTA Y OCHO MIL
BOLÍVARES (Bs. 538.000,00) y no por reparaciones realizadas a los inmuebles objeto de litis. Así
se decide.-.

• Original y copia simple Carta de fecha 4 de marzo de 2011, en el cual el ciudadano J.J.T.R.,
antes identificado dejo constancia de que recibió la cantidad de DIEZ MIL BOLIVARES
(Bs.10.000,00), por concepto de abono de deuda del ciudadano J.A.M., antes identificado, sobre
el particular se observa que fue impugnado por la parte actora, sustentando en su oposición
que de dicho instrumento no se desprende que sea un abono a la suma pactada a pagar en el
convenio que cursa a los folios 10 al 13 del presente expediente. En efecto, ha debido
demostrar la parte demandada de conformidad con lo dispuesto en los artículos
1.354 del Código Civil y 506 del Código de Procedimiento Civil que dichos pagos se hicieron
para abonar la deuda de QUINIENTOS TREINTA Y OCHO MIL BOLÍVARES (Bs. 538.000,00) y no
por reparaciones realizadas a los inmuebles objeto de litis. Así se decide.-

• Factura No.0150, emanada del abogado R.E.P., antes identificado, de fecha 15 de febrero de
2011, a nombre del ciudadano J.A.M., antes identificado, y cuyo concepto es el pago de
honorarios profesionales de abogado por redacción de documento y tramitación del convenio
de pago celebrado por ante la Notaria Publica Cuarta de Maracay, de fecha 29-12-2010, bajo el
No.8, Tomo 188, por la cantidad de CUARENTA MIL BOLIVARES (Bs.40.000,00), sobre el
particular se observa que es un documento emanado de terceros, el cual a pesar de haber sido
promovido para que ratificara en juicio el mismos, dicha prueba no fue evacuada, por falta de
impulso.

• Original de recibo de fecha 11 de marzo de 2011, en el cual se dejo constancia que fue
recibida del ciudadano J.A.M., antes identificado, la cantidad de DOS MIL BOLIVARES
(Bs.2.000.00), por concepto de abono de deuda con el ciudadano J.J.T., antes identificado, sobre
el particular se observa que dicho documento fue impugnado, sustentando en su oposición
que de dicho instrumento no se desprende que sea un abono a la suma pactada a pagar en el
convenio que cursa a los folios 10 al 13 del presente expediente. En efecto, ha debido
demostrar la parte demandada de conformidad con lo dispuesto en los artículos
1.354 del Código Civil y 506 del Código de Procedimiento Civil que dichos pagos se hicieron
para abonar la deuda de QUINIENTOS TREINTA Y OCHO MIL BOLÍVARES (Bs. 538.000,00) y no
por reparaciones realizadas a los inmuebles objeto de litis. Así se decide

IV
MOTIVACIONES PARA DECIDIR

La parte demandada soporta su contestación en la demanda, en la excepción del contrato no


cumplido de conformidad con lo previsto en el artículo 1.168 del Código Civil, puesto que al
haber honrado completamente la obligación del pago de los honorarios del abogado,
conforme a la Factura No.0150, emanada del abogado R.E.P., antes identificado, de fecha 15 de
febrero de 2011, a nombre del ciudadano J.A.M., antes identificado, y cuyo concepto es el pago
de honorarios profesionales de abogado por redacción de documento y tramitación del
convenio de pago celebrado por ante la Notaria Publica Cuarta de Maracay, de fecha 29-12-
2010, bajo el No.8, Tomo 188, por la cantidad de CUARENTA MIL BOLIVARES (Bs.40.000,00);
quedó a su juicio relevado de cumplir con la cancelación de la suma de QUINIENTOS TREINTA
Y OCHO MIL BOLÍVARES (Bs. 538.000,00), hasta tanto la parte actora le devuelva la suma de
veinte mil bolívares (Bs. 20.000,00), que estaba obligado a pagar por ese concepto de
honorarios profesionales al abogado R.E.P..

Asimismo, asevera que efectuó pagos parciales en cumplimiento del indicado convenio de
pago mediante pagos parciales que le realizó de la manera que de seguidas se transcribe:

La cantidad de VEINTE MIL BOLIVARES (Bs.20.000,00), que la canceló en fecha 31 de diciembre


de 2010.

La cantidad de DOCE MIL BOLIVARES (Bs.12.000,00), en fecha 31 de enero de 2011.

La cantidad de DIEZ MIL BOLIVARES (Bs.10.000,00), en fecha 4 de marzo de 2011.

Señalando, adicionalmente que ello consta en los recibos suscritos por el actor ciudadano
J.J.T.R., antes identificado, por los montos y las fechas ante indicadas por conceptos de abonos
a la deuda contenida en el citado convenio de pago.

Ahora bien, en sentencia Nº 494 de fecha 20 de diciembre de 2002, la Sala de Casación Civil del
Tribunal Supremo de Justicia dejó sentado lo siguiente:
…la parte intimada alegó que en razón de la referida estipulación a favor de terceros, Cuyuní Banco de
Inversión, C.A., carecía de cualidad pasiva para ser demandada por el cobro de honorarios, pues debió
demandarse a quienes asumieron la deuda, Grupo Inmobiliario La Ladera, C.A., y Parque Industrial
Ladera, C.A., de acuerdo a la transacción judicial.

La estipulación a favor de terceros, está contenida en el  artículo 1.164 del Código Civil, el cual
establece lo siguiente:

...Se puede estipular en nombre propio en provecho de un tercero cuando se tiene un interés personal,
material o moral, en el cumplimiento de la obligación.

El estipulante no puede revocar la estipulación si el tercero ha declarado que quiere aprovecharse de


ella.

Salvo convención en contrario, por efecto de la estipulación el tercero adquiere un derecho contra el
promitente.

La recurrida, si bien reconoció la existencia y validez de la transacción judicial, desestimó la


posibilidad de que se haya planteado en ella una estipulación a favor de terceros, por cuanto el
abogado L.B.L., habría dado su consentimiento en nombre de su representada, Cuyuní Banco
de Inversión, C.A., y no en nombre propio. En efecto, señaló la recurrida lo siguiente:
...Considera quien aquí Juzga que efectivamente las empresas demandadas convinieron con que los
honorarios profesionales correspondientes a los apoderados judiciales de la actora intimada serían por
su cuenta, es decir, asumieron la obligación de incluir dentro de los pagos a realizar en virtud de la
transacción a Cuyuní Banco de Inversión, C.A., los honorarios que ésta debe pagar a sus apoderados.
No otra interpretación puede darse a dicha cláusula si la misma se analiza dentro del contexto del
documento en su conjunto, por cuanto esta obligación es una más dentro de todas las otras asumidas
por las empresas demandadas en dicho documento transaccional.

Por otra parte, la cláusula décima novena, claramente determina que la aceptación de los términos de
la transacción la formula el abogado L.B.L., en su sólo y único carácter de apoderado judicial de la
sociedad mercantil Cuyuní Banco de Inversión, C.A., y con ningún otro y mucho menos aparece
formulada una aceptación a título personal. No existe entonces una clara manifestación de voluntad de
dicho apoderado aceptando expresamente el cambio de deudor de sus honorarios profesionales.

El hecho de que en una transacción judicial una de las partes asuma el pago de los honorarios de los
abogados de la otra, crea una acción directa y principal entre ellas, pero no puede extenderse tal pacto
o convenio como una liberación de la obligación primaria y principal que se crea entre mandante y
mandatario, a menos que exista convención en contrario entre ellas y así se deja establecido...

Toca a la Sala analizar en primer lugar, si es válido el argumento de la recurrida que desestima
la posibilidad de que exista una estipulación a favor de terceros, por el hecho de que ese
tercero, no haya manifestado su consentimiento para ese negocio jurídico. Primeramente, debe
indicarse qué ha entendido la doctrina nacional y extranjera sobre la denominada estipulación
a favor de terceros:
...La estipulación a favor de terceros es un contrato mediante el cual el deudor, denominado promitente,
se compromete frente a otra persona denominada estipulante, a ejecutar una prestación en beneficio de
un tercero.

Como consecuencia fundamental, la estipulación a favor de terceros produce un derecho de crédito


directo del tercero frente al promitente. Constituye una de las principales excepciones al principio que
rige los efectos internos del contrato, mediante el cual los contratos no tienen efecto sino entre las
partes contratantes, no dañan ni aprovechan a terceros, sino en los casos establecidos en la ley. La
estipulación a favor de terceros es precisamente uno de los casos establecidos en la ley; concretamente
en el artículo 1.164  del  Código Civil...

(Maduro Luyando, Eloy. Curso de Obligaciones, Derecho Civil III, Universidad Católica A.B.,
Caracas, 1989, página 572).

La doctrina extranjera, ha expresado sobre el particular lo siguiente:

“...La estipulación a favor de tercero es un procedimiento técnico que permite a dos personas
que celebran un contrato entre ellas hacer nacer un derecho en beneficio de un tercero. Los
dos contratantes desempeñan respectivamente el papel de estipulante y de promitente. El
estipulante toma la iniciativa de la creación del derecho a favor del tercero; el promitente
acepta obligarse a favor de ese tercero. La persona que resulta acreedora a consecuencia del
contrato se denomina tercero beneficiario. Ripert, Georges y Boulanger, Jean. Tratado de
Derecho Civil. Tomo IV, Editorial La Ley, Buenos Aires, pág. 380).
Definido el negocio jurídico conocido como estipulación a favor de terceros, debe citarse la
opinión doctrinaria respecto al consentimiento del tercero:
...La aceptación por el tercero beneficiario. El derecho del beneficiario se convierte en irrevocable,
según los términos del artículo 1.121  del  Código Civil, a partir del día en que aquél acepte la
estipulación. Pero esa aceptación, contrariamente a la aceptación de una oferta para contratar, no
hace que nazca la obligación: el crédito contra el prometiente existía en el patrimonio del tercero desde
la conclusión del contrato celebrado entre el estipulante y el prometiente. La aceptación tiene, pues,
como único efecto, suprimir el derecho de revocación que pertenece al estipulante: torna irrevocable la
estipulación a favor del tercero.

Por no estar subordinado a la aceptación el nacimiento del derecho en el patrimonio del beneficiario,
aquélla puede formularse válidamente por el beneficiario después de la muerte del estipulante, e
igualmente por los herederos del beneficiario luego de la muerte de este último.

Por la misma razón, la capacidad de recibir del tercero beneficiario debe ser apreciada en el día de la
estipulación, y no en el día de la aceptación

. (Mazeaud Henri y Léon, Mazeaud Jean, Lecciones de Derecho Civil, parte segunda, volumen
III, pág. 88). (Negritas de la Sala).

Por su parte la doctrina patria ha expresado el siguiente criterio:


...Ese derecho de crédito se consolida desde el momento en que el tercero beneficiario acepta, pues una
vez aceptada, el estipulante no puede [Link] embargo, la acreencia entra en el patrimonio del
tercero desde el instante de la estipulación y no desde la aceptación; por ello, la aceptación es un acto
de consolidación del crédito en el patrimonio del tercero.

Lo explicado diferencia la estipulación del contrato de donación, pues éste se perfecciona cuando el
donatario acepta; en caso de que no acepte, no hay contrato. En cambio, en la estipulación el derecho
del beneficiario existe aun antes de la aceptación. Además, la aceptación en la estipulación no requiere
formalidad especial, mientras que en la donación la aceptación debe efectuarse por documento
auténtico.

(Maduro Luyando, Eloy. Obra citada, página 576). (Negrillas de la Sala).


Como puede observarse de las citas doctrinarias expuestas, el consentimiento del tercero tiene
únicamente el efecto de hacer irrevocable el negocio jurídico planteado entre el estipulante y el
promitente, pero la obligación del promitente frente al tercero, y toda la estructura de la estipulación,
no está condicionada a la aceptación de ese tercero. En otras palabras, la falta de consentimiento por
parte del tercero, no anula la estipulación. Sólo deja latente la posibilidad de que el estipulante y el
promitente anulen el convenio, posibilidad que desaparece una vez que el tercero ha aceptado la
estipulación. La torna irrevocable.

Puede observarse el error de la recurrida al determinar que la estipulación a favor de terceros no se


configuró por la falta de consentimiento de los abogados, terceros a esa estipulación. Este criterio, per
se, constituye una falta de aplicación del  artículo 1.164 del Código Civil, por cuanto la norma indica
claramente que el consentimiento del tercero, tiene incidencia sobre la posibilidad de que el estipulante
pueda o no revocar la estipulación, pero no sobre la validez intrínseca del negocio jurídico.

Sin embargo, no obstante la infracción del  artículo 1.164 del Código Civil, para que la Sala case el
fallo es necesario que ésta violación sea determinante en la suerte de la controversia, es decir, que la
estipulación sea válida y en consecuencia, prospere el alegato de la falta de cualidad pasiva de la
demandada para sostener la acción.

Sobre este particular, debe analizarse la situación del caso bajo estudio, y determinar la posibilidad de
efectuar la señalada estipulación a favor de terceros respecto a los honorarios profesionales de
abogados, y la viabilidad de que un abogado sea contratado para un determinado juicio, y su cliente,
estipule con la contraparte, que sea ésta quien pague los honorarios de sus mandatarios, perdiendo así
el tercero, el abogado, la posibilidad de decidir a quién cobrar sus honorarios y de intimarlos a quien
fue su cliente. Expresado de otra forma, se debe a.l.p.d. que el abogado, sin el concurso de su voluntad
y por efecto de la estipulación de terceros, se vea impedido de intimar honorarios profesionales a su
mandante, viéndose obligado a cobrarlos al promitente.

El ejercicio de la profesión de abogado, sobre todo la judicial, implica una relación de confianza, de
seguridad, entre el profesional del derecho y su cliente. Los honorarios profesionales a los cuales tiene
derecho el abogado, dependen de muchos factores, y uno de ellos, es la solvencia económica, moral y
condiciones particulares de su mandante, quien en todo momento puede verse expuesto a la obligación
de pagarlos, cuando el abogado decida intimarlos.

Un abogado, se dedicará a intervenir en un largo y fatigoso proceso judicial, tomando seguramente en


cuenta la situación particular de su cliente, como el grado de responsabilidad, conocimiento individual
de la ética y principios morales de quien lo contrató, capacidad económica de responder por los gastos
y toda la actividad profesional desplegada, y en fin, las condiciones individuales y personalísimas del
mandante, que generan en el abogado la confianza suficiente para desplegar su actividad profesional
en juicio y sentirse en todo momento respaldado.

Cumplidas todas estas condiciones, y decidido el abogado a defender los derechos e intereses de su
cliente en juicio, de acuerdo a la tesis de la estipulación a favor de terceros en el caso de los honorarios
profesionales, podría el mandante estipular que un promitente que no reúna las mismas características
de solvencia económica o moral, se comprometa a responder por los honorarios profesionales del
abogado, con el agravante de que entre el promitente y el profesional del derecho, nunca se ha
verificado ese nexo de confianza. Podría incluso verse el abogado en la situación de tratar de obtener
sus honorarios de quien lo ha visto en todo momento, y a lo largo del juicio, como su antagonista,
contrario a sus intereses.

Toda esta situación, de acuerdo a la estipulación “a favor” de terceros, se verificaría sin el concurso de
la voluntad del abogado, quien pasivamente debe observar como su cliente se desprende de la
responsabilidad de pagar sus honorarios, y la coloca en manos de quien está probablemente siendo
objeto de medidas judiciales de ejecución, sin capacidad económica de responder por esos honorarios,
o al menos debiendo esperar la liquidación última de los activos del promitente.

Además de estas consideraciones que destacan lo inapropiado de esta estipulación de la deuda de


honorarios profesionales, debe hacerse referencia al  artículo 286 del Código de Procedimiento Civil,
el cual establece un límite del 30% calculado de acuerdo al valor de lo litigado, para los honorarios
profesionales que la parte vencida y condenada en costas, deba pagar a los abogados de la parte
contraria. Este límite no existe para los honorarios que el abogado le intima a su cliente, de acuerdo a
pacífica doctrina de la Sala de Casación Civil.

En tanto que, la limitación legal comentada lo es entre partes, quienes son los legitimados para
cobrarle una a la otra, pues el proceso de intimación de honorarios propiamente dicho es del abogado
contra su cliente y en todo caso representarle para ejercer ese derecho.
Entonces, si el cliente que debe pagar honorarios profesionales a su abogado, estipula “a favor” de
este último que sus honorarios serán pagados por la contraparte, esta última fungiendo como
promitente, podría perfectamente argüir que sólo estará obligada de acuerdo al  artículo
286  del  Código de Procedimiento Civil, a pagar hasta un límite del 30% del valor de lo litigado, límite
que no existía frente a su mandante.

Este límite del 30 %, que nace para el promitente y no existía para el estipulante, constituye una
violación al principio de integridad del pago, contenido en el  artículo 1.291 del Código Civil, el cual
establece que “...el deudor no puede constreñir al acreedor a recibir en parte el pago de una deuda,
aunque ésta fuere divisible...” Este principio de la integridad del pago a los honorarios profesionales,
que indica que el cumplimiento debe ser completo, es decir, debe comprender toda la prestación
prometida, no es armónico con el señalado límite del 30% para la contraparte vencida, límite que no
existe, como ya se señaló, para el mandante intimado.

Por otra parte, los artículos 16, 22 y 23 de la Ley de Abogados, destacan el derecho del abogado a
percibir honorarios de su cliente, y la potestad de intimarlos a la otra parte, luego de la condenatoria
en costas. En efecto, señalan estos artículos lo siguiente:

Artículo 16: Los abogados en ejercicio están obligados a aceptar las defensas que se les confíen de
oficio, salvo negativa razonada, y podrán exigir a sus defendidos el pago de honorarlos.

Artículo 22: “El ejercicio de la profesión da derecho al abogado a percibir honorarlos por los trabajos
judiciales y extrajudiciales que realice, salvo en los casos previstos en las Leyes.

Cuando exista inconformidad entre el abogado y su cliente en cuanto al monto de honorarlos por
servicios profesionales extrajudiciales, la controversia se resolverá por la vía del juicio breve y ante el
Tribunal Civil competente por la cuantía. La parte demandada podrá acogerse al derecho de retasa en
el acto de la contestación de la demanda.

La reclamación que surja en juicio contencioso acerca del derecho a cobrar honorarlos por parte del
abogado, será sustanciada y decidida de conformidad con lo establecido en el Artículo 386  del  Código
de Procedimiento Civil y, la relación de la incidencia, si surgiere, no excederá de diez audiencias.

Artículo 23: Las costas pertenecen a la parte, quien pagará los honorarios a sus apoderados,
asistentes o defensores. Sin embargo, el abogado podrá estimar sus honorarlos y pedir la
intimación al respectivo obligado, sin otras formalidades que las establecidas en esta Ley.”
(Negritas de la Sala).

La obligación de pagar honorarios profesionales, es una obligación de hacer, entendiéndolas


como aquellas que consisten en la realización por parte del deudor de cualquier actividad o
conducta distinta a la transmisión de la propiedad u otro derecho real. Respecto a las
obligaciones de hacer, el artículo 1.284 del Código Civil, dispone lo siguiente:
...La obligación de hacer no se puede cumplir por un tercero contra la voluntad del acreedor, cuando
éste tiene interés en que se cumpla por el mismo deudor.

En el caso de los honorarios judiciales, pudiese darse la situación, por ejemplo, que el
demandado vencido quede en precaria situación patrimonial. Una estipulación por parte del
actor, para que el demandado se comprometa a pagar los honorarios de los abogados del
primero, sin el consentimiento del tercero, en este caso, el abogado, significaría un cambio del
deudor en el cumplimiento de la obligación de hacer, sin garantía alguna para el tercero
acreedor de que su nuevo deudor tenga posibilidad alguna de pagarle.

Por este motivo, en el caso particular del derecho al cobro de honorarios profesionales,
tomando en cuenta el límite del 30% que establece el artículo 286 del Código de
Procedimiento Civil, para el cobro de honorarios de abogado a la parte vencida, así como los
principios de integridad del pago, artículo 1.291 del Código Civil, y de cumplimiento directo de
las obligaciones de hacer, artículo 1.284 eiusdem, la Sala considera que la promesa de pago
contenida en las cláusulas décima octava y décima novena, no son oponibles a los abogados
intimantes, A.E.H.S. y L.B.L., pues no es posible trasladar un negocio como la estipulación a
favor de terceros, en detrimento del propio tercero, y menos aún cuando el abogado A.E.H.S.
no aparece en el referido documento de transacción.

Por estas razones, la presente denuncia por infracción de los artículos 12 y 140 del Código de


Procedimiento Civil, y 1.159, 1.164, 1.282, 1.283, 1.317 y 1.360 del Código Civil, debe declararse
improcedente. Así se decide.

Queda claro, pues, que la estipulación a favor de tercero es un procedimiento técnico que
permite a dos personas que celebran un contrato entre ellas hacer nacer un derecho en
beneficio de un tercero, por lo que los dos contratantes desempeñan, respecto al tercero, el
papel de estipulante y de promitente.

Se trata pues, en el presente caso, que además de las obligaciones contraídas por cada una de
las partes en el “convenio de pago”, adicionalmente y conjuntamente adquirieron en el mismo
una obligación adicional, tal y como puede leerse en dicha documental que cursa a los folios
10 al 13, en su cláusula novena: “…ambas partes convienen de manera a pagar al ciudadano
R.E.P., la cantidad de cuarenta mil bolívares (Bs. 40.000,00) por concepto de Honorarios
Profesionales causados por la redacción y tramitación del presente convenio e inclusive por
todas las diligencias y actuaciones realizadas con el fin de celebrar el presente acuerdo. En el
entendido de que la presente obligación es de por mitad para cada una de las partes actuantes
en el presente acuerdo, destacándose que el pago de los Honorarios Profesionales del Doctor
R.E.P., constituye un derecho de crédito a su favor líquido y exigible…”

Ahora bien, la parte demandada con la finalidad de demostrar que tiene derecho a repetición
de lo pagado por concepto de honorarios profesionales de abogado, esto es, de haber
cumplido íntegramente con la obligación pactada, cuyo tercero es el abogado R.E.P.; promovió
una factura firmada por el referido profesional del derecho, y de conformidad con lo dispuesto
en el 431 del Código de Procedimiento Civil, solicitó se admitiera la prueba de ratificación de
documento, la cual fue admitida en su oportunidad, pero resulta que la prueba nunca fue
evacuada, lo que evidencia que la parte accionada no cumplió con la carga de probar sus
afirmaciones de hecho para lograr la repetición de la suma de VEINTE MIL BOLÍVARES (Bs.
20.000, 00).

En este orden de ideas, se debe tomar en consideración, que es doctrina pacífica y reiterada
que corresponde a las partes probar los hechos que la favorecen, y afrontar el riesgo de la falta
de prueba pues conforme a lo dictaminado en la ley: “las partes tienen la carga de probar sus
respectivas afirmaciones de hecho.”
Ciertamente, tanto el código sustantivo y adjetivo civil, distribuye la carga de la prueba entre
las partes, como un deber procesal cuya intensidad depende del respectivo interés, vale decir,
si al actor le interesa el triunfo de su pretensión deberá probar los hechos que le sirven de
fundamento y si al demandado le interesa destruir, cambiar esos alegatos, su actividad directa
en el proceso, debe estar encaminada a desvirtuar la pretensión alegada y deberá probar el
hecho que la extingue, que la modifique o que impida su existencia jurídica, es decir, plantea la
distribución de la carga de la prueba entre las partes, propia del proceso dispositivo.

Por su parte, el artículo 1.354 del Código Civil establece lo siguiente: “Quien pida la ejecución


de una obligación debe probarla, y quien pretenda que ha sido libertado de ella debe por su
parte probar el pago o el hecho que ha producido la extinción de su obligación”.

La mencionada n.r. la distribución de la carga de la prueba, es decir, determina a quién


corresponde suministrar la prueba de los hechos en que se fundamenta la acción o la
excepción; de allí que incumbe al actor probar los hechos constitutivos, esto es, probar
aquellos que crean o generan un derecho a su favor, y se traslada la carga de la prueba al
demandado en relación con los hechos extintivos, modificativos e impeditivos de la pretensión.
(Sent. 30 de noviembre de 2000. Caso: Seguros La Paz, C.A., contra Banco Provincial de
Venezuela SAICA).

Tampoco le era dable, por las razones ya expresadas oponer la excepción de contrato no
cumplido con fundamento en la estipulación a favor de un tercero, desarrollada en el artículo
1.168 del Código Civil.

En efecto, el contrato bilateral se caracteriza por generar obligaciones contrapuestas entre las
cuales existe un nexo de interdependencia, es decir, la obligación de una de las partes
constituye el presupuesto inevitable de la obligación o de las obligaciones de la otra parte
contratante. En virtud de ello, cada una de las partes se hace a la vez acreedora y deudora de la
otra; en otras palabras, el contrato genera crédito y deuda para cada una de las partes
contratantes. De esa manera, bajo el contrato bilateral la parte puede demandar la resolución
del contrato por incumplimiento culpable de una de las partes, siempre y cuando no pueda
imputársele a quien demanda haber incumplido su obligación; en ese caso, podría oponerse la
excepción de contrato no cumplido, es decir, que consiste en que una de las partes puede
negarse a cumplir su obligación mientras su contraparte no cumpla la suya.

Estas figuras están contempladas en los artículos 1.167 y 1.168 del Código Civil, que


respectivamente señalan:
En el contrato bilateral, si una de las partes no ejecuta su obligación, la otra puede a su elección
reclamar judicialmente la ejecución del contrato o la resolución del mismo, con los daños y perjuicios
en ambos casos si hubiere lugar a ello

En los contratos bilaterales, cada contratante puede negarse a ejecutar su obligación si el otro no
ejecuta la suya, a menos que se hayan fijado fechas diferentes para la ejecución de las dos obligaciones

Al respecto, J.M.-Orsini expresa lo siguiente:

“... A) La acción de resolución por incumplimiento (Art. 1.167) y la excepción non adimpleti
contractus (Art. 1.168), sólo se conciben en los contratos bilaterales.
La primera consiste en el derecho que tiene la parte a la cual no puede imputársele haber
incumplido la obligación a su propio cargo de demandar judicialmente a la parte incumplidora
para obtener que una sentencia le desligue de sus compromisos recíprocos, si es que aún no
los ha ejecutado, o que disponga la restitución de lo que ella misma haya ya dado, si en
cambio éste fuere el caso.

La segunda consiste en el derecho de esa misma parte inocente a negarse a cumplir mientras
su contraparte no cumpla, conforme al enunciado principio “dando y dando”, siempre y
cuando la exigibilidad de la obligación recíproca de su contraparte no esté suspendida por un
término o una condición” (Doctrina General del Contrato. Caracas, Editorial Jurídica
Venezolana, 1985, pp. 44 y 45). (Cursivas del autor). (Negritas de la Sala).

Como puede observarse, la excepción de contrato no cumplido, alegada por el demandado,


contemplada en el artículo 1.168 antes referido, tiene aplicación cuando uno de los
contratantes se niega a ejecutar su obligación si el otro no ejecuta la suya; es indispensable,
pues, que una de las partes pida el cumplimiento de las obligaciones derivadas del contrato
para que la otra pueda oponer la excepción de contrato no cumplido.

Sin embargo, a juicio de esta Sentenciadora quien aspira enervar o contrarrestar los hechos
que el actor le imputa, no puede liberarse de su obligación de pagar la suma pactada en el
convenio en que se sustenta la demanda, con el fundamento de no haber cumplido con ello,
por haber tenido que sufragar los honorarios del abogado conforme a una estipulación a favor
de un tercero, que redactó el documento e hizo los tramites conducentes, toda vez que el
contrato conserva toda su fuerza probatoria sin que haya quedado expresamente supeditada
su ejecución al cumplimiento de dicha estipulación del tercero, tal y como puede verificarse de
la cláusula novena del contrato antes transcrita, pues además la obligación contraída ha sido
expresamente admitida por el demandado en su escrito de contestación, es decir se trata de
una relación que no fue objeto de contradicción por el contrario, se repite éste admite haber
celebrado dicho contrato en las condiciones que en él se señalan; por estas razones, queda
evidenciado que no puede prosperar en derecho la excepción de contrato no cumplido.

Finalmente, de las pruebas cursantes en autos, específicamente las testimoniales evidencian,


que se hicieron reparaciones y mejoras a los inmuebles objeto de litis, que pertenecen a “EL
DEUDOR” según consta de contrato de compraventa autenticado por ante la Notaría Pública
Cuarta de Maracay, Estado Aragua, en fecha 29 de diciembre de 2008, el cual quedó anotado
bajo el Nº 35, Tomo 160 de los Libros de Autenticaciones llevados por esa Notaría; siendo ello
así, y en virtud que los recibos consignados en autos con los cuales pretende comprobar que
efectuó pagos parciales en cumplimiento del indicado convenio de pago mediante pagos
parciales que le realizó de la manera que de seguidas se transcribe: 1.- La cantidad de VEINTE
MIL BOLIVARES (Bs.20.000,00), que la canceló en fecha 31 de diciembre de 2010. 2.- La
cantidad de DOCE MIL BOLIVARES (Bs.12.000,00), en fecha 31 de enero de 2011. 3.-La cantidad
de DIEZ MIL BOLIVARES (Bs.10.000,00), en fecha 4 de marzo de 2011. En ninguno de ellos se
puede evidenciar que se trata de un abono de la deuda que el demandado convino pagar en el
contrato suscrito en fecha 29 de octubre de 2010; y al no haber acompañado la parte
demandada otros medios probatorios capaces de demostrar su defensa, la misma no puede
prosperar en derecho.
Por consiguiente, la demanda será declarada con lugar en la parte dispositiva del fallo. Así se
decide.-

DISPOSITIVA

En fuerza de las consideraciones antes expuestas, este Juzgado Primero de Primera Instancia en
lo Civil y Mercantil de la Circunscripción Judicial del Estado Aragua, administrando justicia
emanada de los ciudadanos y ciudadanas, en nombre de la República Bolivariana de Venezuela
y por Autoridad de la Ley, declara: PRIMERO: CON LUGAR la demanda de COBRO DE
BOLÍVARES (VÍA INTIMATORIA) intentada por el ciudadano J.J.T.R., antes identificado, asistido
por los abogados DINORAX CORREA, RONDALD GOLDING MONTEVERDE, N.P.P. y L.F., antes
identificados, contra el ciudadano J.A.M.L., también identificado.

SEGUNDO
SE CONDENA a la parte demandada a pagar a la parte actora la cantidad de QUINIENTOS
TREINTA Y OCHO MIL BOLÍVARES (Bs. 538.000,00) por concepto del monto total pactado en el
convenio suscrito por las partes en fecha 29 de octubre de 2010.

TERCERO
Como consecuencia de la anterior declaratoria, se condena en costas a la parte demandada, de
conformidad con lo previsto en el Artículo 274 del Código de Procedimiento Civil.

Regístrese, publíquese, y déjese copia de la presente decisión.

Dada, sellada y firmada en la Sala del Juzgado Primero de Primera Instancia Civil y Mercantil de
la Circunscripción Judicial del Estado Aragua. En Maracay, a los dos (2) días del mes de marzo
de 2012. Años 201° y 152°.

LA JUEZ PROVISORIA.

DELIA LEÓN COVA LA SECRETARIA,

DALAL MOUCHARRAFIE SAAB

En la misma fecha, previo el anuncio de ley, se registró y publicó la anterior decisión, siendo las
dos y treinta y cinco de la tarde (2:35 p.m.).

LA SECRETARIA,

DALAL MOUCHARRAFIE SAAB


OJOOOOOOOOOO

ALA DE CASACIÓN CIVIL

Exp. 2016-000538

Magistrado Ponente: F.R.V.E.


En el juicio por cobro de bolívares vía intimación, con fundamento en una letra de cambio,
intentado ante el Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de
la Circunscripción Judicial del estado Lara, por los abogados M.A.A.C. y J.C.S., actuando en su
carácter de endosatarios en procuración del ciudadano N.A.S., contra el ciudadano F.A.C.,
representado judicialmente por el abogado R.G.R.; el Juzgado Superior Tercero en lo Civil,
Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Lara, conociendo por reenvío,
dictó sentencia en fecha 25 de abril de 2016, mediante la cual declaró: 1) Sin lugar el recurso de
apelación interpuesto por el demandado F.A.C., contra la decisión proferida en fecha 18 de
junio de 2014 por el juzgado de cognición, 2) declaró la caducidad de la acción por cobro de
bolívares vía intimatoria, y en consecuencia inadmisible in limini litis, la demanda, 3) revocó la
sentencia dictada por el Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del
Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Lara en la fecha ut supra, y 4) no condenó en
costas por no haber vencimiento total, de conformidad con lo dispuesto en los
artículos 274 y 281 del Código de Procedimiento Civil.

Contra la precitada decisión, en fecha 26 de abril de 2016, el abogado M.A.A., procediendo


como endosatario en procuración del ciudadano N.A.S., anunció recurso extraordinario de
casación, el cual fue admitido y oportunamente formalizado. No hubo impugnación pertinente.

Concluida la sustanciación respectiva, le correspondió la ponencia al Magistrado F.R.V.E., quien


con tal carácter suscribe el presente fallo y en consecuencia pasa a decidirlo en los términos
que a continuación se expresan:

DENUNCIA POR QUEBRANTAMIENTO DE FONDO

ÚNICA

De conformidad con lo establecido en el ordinal 2° del artículo 313 del Código de


Procedimiento Civil, en concordancia con el 320 eiusdem, se denuncia la infracción de los
artículos 431, 441 y 461 del Código de Comercio, por falsa aplicación, y de los artículos 410,
411, 441 y 451 ibídem, por falta de aplicación.

La representación judicial de la parte demandante formalizante, denuncia:


…DENUNCIA POR ERROR DE JUZGAMIENTO

ÚNICA DENUNCIA: De conformidad con el  ordinal 2o  del artículo 313 del Código de Procedimiento
Civil, en concordancia con el artículo 320 eisudem (sic), se denuncia la infracción por falsa de
aplicación de los artículos 431,  441  y  461  del  Código de Comercio, así como la falta de aplicación de
los artículos 410, 411 441 y 451 del mismo Código (sic).

La sentencia recurrida al momento dictar el fallo indicó lo siguiente:

(…Omissis…)

La recurrida incurrió en una evidente y notaria falsa aplicación de los dispositivos legales denunciados,
pues subsumió el caso sometido a su consideración, bajo el argumento =falso= de que la acción
promovida de cobro de bolívares se trataba de UNA LETRA DE CAMBIO NO ACEPTADA por lo que
se debía cumplirse con los trámites previstos en el  artículo 431 del Código de Comercio, falsamente
aplicado a este caso, en el sentido de que según su parecer, el instrumento cambiario debió ser
presentado para su aceptación dentro de los seis meses desde su fecha, declarando de oficio la
caducidad de la acción propuesta bajo este argumento totalmente falso.

De igual forma, confunde evidentemente este dispositivo al indicar textualmente que “La caducidad de
igual forma se presenta frente al librador, si el pago no es exigido en el lapso de seis meses desde su
emisión”, cuando en el caso que nos ocupa, EL LIBRADOR ES MI REPRESENTADO, SIENDO A SU
VEZ, BENEFICIARIO DE LA LETRA DE CAMBIO, aplicando falsamente las normas que regulan al
CHEQUE con las LETRAS DE CAMBIOS (sic), pues en las primeras (el cheque) el librador es a su vez
el obligado del pago, no siendo de igual circunstancia en el que nos ocupa, dado que el librador de la
letra de cambio es su beneficiario.

En este caso que nos ocupa NO OPERÓ EL LAPSO DE CADUCIDAD LEGAL en razón de ejercerse la
acción en forma directa contra el librado de la letra de cambio, y no contra algún endosante…

(…Omissis…)

Es indiscutible que en el presente caso el título valor accionado se trata de una LETRA DE CAMBIO
librada SIN AVISO Y SIN PROTESTO, la cual fue presentado a su cobro dentro del lapso a que se
contrae la acción directa prevista en el artículo 451  del  Código de Comercio, cuyo plazo (no de
caducidad) es la de prescripción de tres (03) años y no falsamente considerar, que estaba sometido a
una condición de aceptación de seis meses desde su fecha de vencimiento, pues consta que
efectivamente se trata de una demanda de cobro de un instrumento cartular sometido el lapso de
prescripción de tres años establecido en el artículo 479  del  Código de Comercio, no objeto de la
ninguna denuncia en vista de no haber sido objeto del thema decidedum (sic) por la sentencia
recurrida.

(…Omissis…)

Con este proceder la sentencia recurrida infringió por falsa aplicación los
artículos  452  y  410  y  411  del  Código Comercio, dejando de aplicar las normas que correctamente
servían para decidir esta controversia, que no son más que los artículos 451, 410 y 411 del mismo texto
sustantivo, que de haber aplicado habría declarado CON LUGAR la demanda en todas sus partes y no
SIN LUGAR como acaeció en el presente caso.

De conformidad con lo pautado en el ordinal 4o del artículo  317  del  Código de Procedimiento
Civil señalo que la norma jurídica que el sentenciador de última instancia ha debido aplicar
correctamente y no aplicó para resolver el presente asunto, son los
artículos  451, 410 y 411 del Código de Comercio, siendo determinante en el dispositivo del fallo, pues
de haberlos considerados, habría declarado CON LUGAR la demanda, sin aplicar falsamente los
artículos  431, 442 y 461 del Código de Comercio, que fueron los que determino (sic) la conclusión
descabellada de la recurrida de considerar que en el caso que no ocupa operó la caducidad para el
portador de la letra de cambio frente al librador, por no presentar para su cobro la letra de cambio
luego de los seis meses establecidos en los artículos 442 y 431 ibídem, cuando el instrumento cartular
=letra de cambio= que sirvió de fundamento para el ejercicio de esta acción, FUE LIBRADO SIN
AVISO Y SIN PROTESTO.

Por las razones indicadas, solicito se sirva declarar con lugar la presente denuncia de fondo…

. (Negrillas, subrayado y mayúsculas de la formalización).


La Sala para decidir, observa:
Del transcrito observa esta Sala que el recurrente le atribuye a la recurrida la infracción de los
artículos  431, 441 y 461 del Código de Comercio  por falsa aplicación, así como la falta de aplicación
de los artículos 410, 411, 441 y 451 eiusdem.

Asimismo, bajo este sustento acusa que la recurrida incurrió en la falsa aplicación de las referidas
normas jurídicas, por cuanto, a su decir “…subsumió el caso sometido a su consideración, bajo el
argumento falso de que la acción promovida de cobro de bolívares se trataba de una letra de cambio no
aceptada…” y con ello, consideró la juez de la recurrida que debió cumplirse con los trámites previstos
en el artículo 431  del  Código de Comercio.

En este sentido, afirma el formalizante que la juez superior consideró que “…el instrumento cambiario
debió ser presentado para su aceptación dentro de los seis meses desde su fecha, declarando de oficio
la caducidad de la acción propuesta bajo este argumento falso…”.

En este orden de ideas, señala que la recurrida confunde al indicar que “…la caducidad de igual forma
se presenta frente al librador, si el pago no es exigido en el lapso de seis meses desde su emisión…”,
pues, a su decir, en el presente caso “…el librador es mi representado, siendo a su vez, beneficiario de
la letra de cambio…”.

Estima en este sentido el abogado recurrente, que en el presente caso, en la recurrida se aplicaron
falsamente las normas que regulan el cheque a las letras de cambios, ya que “…en las primeras (el
cheque) el librador es a su vez el obligado del pago, no siendo igual en el caso de la letra de cambio
dado que el librador es su beneficiario…”.

Considerando el abogado recurrente que “…en el caso que nos ocupa no operó el lapso de caducidad
legal en razón de ejercerse la acción en forma directa contra el librado de la letra de cambio, y no
contra algún endosante…”, por lo que, a su entender “…en el presente caso el título valor accionado,
se trata de una letra de cambio librada sin aviso y sin protesto, la cual fue presentada a su cobro dentro
del lapso a que se contrae la acción directa…”.

Así, sostiene el formalizante que se trata de una demanda de cobro de un instrumento cartular sometido
al lapso de prescripción de tres (3) años y no como falsamente lo consideró la superior que estaba
sometido a “…una condición de aceptación de seis meses desde su fecha de vencimiento…”.

En relación con lo expuesto, señala que con ello “...la recurrida infringió por falsa aplicación los
artículos  452, 410 y 411 del Código de Comercio, dejando de aplicar las normas que servían para
decidir, que son los artículos 451, 410 y 411 eiusdem…”.

Por último, señala que de haber aplicado las referidas normas, la sentenciadora habría declarado con
lugar la demanda, sin aplicar falsamente los artículos  431, 442 y 461 del Código de Comercio, con los
cuales arribó a la conclusión que “…opero (sic) la caducidad para el portador de la letra de cambio
frente al librador, por no presentar para su cobro la letra de cambio luego de los seis meses…”, a su
decir, la letra de cambio sujeta a juicio fue librada sin aviso y sin protesto, lo cual no fue considerado
por la recurrida.

En relación con lo expuesto, observa la Sala que el recurrente delata una serie de artículos del Código
de Comercio  en forma confusa para fundamentar su delación, por una parte, delata el abogado
recurrente la falsa aplicación de los artículos  431, 441 y 461 del Código de Comercio, por otra parte,
delata que la recurrida aplicó falsamente los artículos 452, 410 y 411 eiusdem, y por último refiere que
la falsa aplicación se contrae a los artículos 431, 442 y 461 ibídem, y por otra parte delata la falta de
aplicación “…de los artículos 410, 411, 441 y 451 del mismo Código…”
En relación con lo denunciado por el formalizante, el ad quem estableció en su fallo, lo siguiente:

…Así las cosas, es evidente que esta Juzgadora (sic) como Directora (sic) del Proceso (sic), al
percatarse que en una causa no se han cumplido los presupuestos procesales para la admisión de la
demanda, tiene la potestad de declarar de oficio la inadmisibilidad de esa pretensión, aunque la misma
ya haya sido admitida y siendo indiferente el estado o grado en que se encuentre, de conformidad con el
articulo (sic) 14 del Código de Procedimiento Civil.

De las actas procesales se desprende que la presente causa se encuentra afectada de caducidad, que si
bien es cierto no fue alegada en la presente causa, la misma es una cuestión de orden público la cual
puede ser verificada de oficio por el Juez (sic), por ser la misma de orden público, pudiendo ser
declarada en cualquier estado y grado de la causa.

(…Omissis…)

…en cuanto a la oportunidad para presentar la letra de cambio a su aceptación, dispone el artículo
431  del  Código de Comercio, que: “las letras de cambio a un plazo vista, deben ser presentadas a la
aceptación dentro de los seis meses desde su fecha. El librador puede reducir este término o estipular
uno mayor.” La caducidad de igual forma se presenta frente al librador, si el pago no es exigido en el
lapso de seis meses desde su emisión. Este lapso de caducidad de seis meses, deviene de la aplicación
analógica y concatenada de una serie de normas del Código de Comercio.

En ese sentido considera esta Alzada (sic) que de autos se desprende que la actora consignó con el
libelo de demanda un (01) instrumento cambiario, para ser pagado a la orden de N.A.S. y librado por el
ciudadano F.A.C., todos identificados, cuya fecha de pago era el día 30 de agosto de 2010 (f. 4), por lo
que el lapso de caducidad de seis (06) meses a favor del librador se cuentan a partir de la fecha en que
debía ser pagada el titulo valor, es decir, el 30 de agosto de 2010, los cuales se cumplieron el 01 de
marzo de 2011. Siendo que la letra de cambio fue presentada para su cobro el 02 de mayo de 2013 por
ante la unidad de recepción y distribución de documentos, sobradamente luego de vencido este lapso de
caducidad para la presentación al cobro. Por tal motivo, aplicándose lo dispuesto en el  artículo
461  del  Código de Comercio, de acuerdo al contenido del artículo 431 eiusdem, operó la caducidad
para el portador de la letra de cambio frente al librador, al presentarlo tardíamente al cobro, luego de
los seis meses establecidos en los artículos 442 y 431 ibídem. Así se decide…

Del transcrito de la recurrida se constata, que la juez superior, consideró que la causa estaba
afectada de caducidad y por ser de orden público pasó a verificarlo de oficio.

Así, la juzgadora en virtud de lo establecido en el artículo 431 del Código de Comercio,


consideró que las letras de cambio deben ser presentadas a la aceptación dentro de los seis (6)
meses desde la fecha en que “…debería ser pagado el título valor…”, por otra parte, estableció
que la caducidad opera frente al librador, si el pago no es exigido en el lapso de seis (6) meses,
ya que a juicio de la juzgadora “…este lapso de caducidad de seis (6) meses, deviene de la
aplicación analógica y concatenada de una serie de artículos…”.

En este sentido, la alzada consideró que del instrumento cambiario consignado con el libelo se
desprende que la fecha de pago era el día 30 de agosto de 2010, por lo que estableció que el
lapso de caducidad de seis (6) meses a favor del librador se cuentan a partir de esta fecha, en la
cual, debió ser pagado el titulo valor -letra de cambio-.
Al respecto, estableció que dicho lapso se cumplió el 1 de marzo de 2011, y siendo que la letra
de cambio fue presentada para su cobro el día 2 de mayo de 2013 por ante la unidad de
recepción y distribución de documentos, a criterio de la ad quem, se encontraba “…
sobradamente vencido el lapso de caducidad para la presentación del cobro…”.

En adición a lo expuesto, la juzgadora para resolver el caso sometido a su arbitrio aplicó lo


dispuesto en el artículo 461 del Código de Comercio, de acuerdo al contenido del artículo 431
eiusdem, bajo estas consideraciones estableció la juzgadora, que en la presente causa “…opero
(sic) la caducidad para el portador de la letra de cambio frente al librador…” ya que, se
presentó tardíamente -la letra de cambio- al cobro, luego de los seis (6) meses establecidos en
los artículos 442 y 431 ibídem.

Ahora bien, la falsa aplicación consiste en la relación errónea entre la ley y el hecho que
desnaturaliza el verdadero sentido de la norma, o el desconocimiento de su significado, lo cual
ocurre cuando se aplica la norma a un hecho no regulado por la misma, o cuando su aplicación
se realiza de tal manera que se llega a consecuencias jurídicas diferentes o contrarias a las
buscadas por la ley. (Sentencia N° 459 de fecha 9 de diciembre de 2002, ratificada en decisión
N° 14 de fecha 13 de febrero de 2013).

Vistos los argumentos dados por el formalizante, y en atención al criterio jurisprudencial


anteriormente trascrito, el vicio delatado por falsa aplicación de una norma jurídica se produce
cuando el juez utiliza para resolver una situación de hecho que no encuadra en el supuesto que
dicha norma contempla y en este sentido, siendo que la recurrida para resolver el caso a su
juicio, aplicó los artículos 461, 431 y 442 del Código de Comercio, la Sala entiende que lo
pretendido por el formalizante es delatar la infracción por falsa aplicación de estas normas
jurídicas, y así se pasa a conocer, el delatado vicio:

En este orden de ideas, a los fines de verificar la forma en la cual fue aplicado el derecho para
resolver lo controvertido en el caso de especie, procede la Sala a citar a continuación, el
contenido de los artículos del Código de Comercio cuya infracción se acusa.

De estos se trata:
…Artículo 461: Después del vencimiento de los términos fijados para la presentación de una letra de
cambio a la vista o a cierto término vista; Para sacar el protesto por falta de aceptación o por falta de
pago; Para la presentación al pago en caso de resaca sin gastos; El portador queda desposeído de sus
derechos contra los endosantes, contra el librador y contra los obligados, a excepción del aceptante. A
falta de presentación a la aceptación en el término estipulado por el librador, el portador pierde sus
acciones tanto en defecto de pago como de aceptación, a menos que no se derive de los términos de la
estipulación que el librador no ha entendido eximirse más que de la garantía de la aceptación. Si la
estipulación de un término para la presentación está contenida en un endoso, el endosante solamente
puede valerse de dicho término…

.
…Artículo 431: Las letras de cambio a un plazo vista, deben ser presentadas a la aceptación dentro de
los seis meses desde su fecha. El librador puede reducir este término o estipular uno mayor. Estos
términos pueden ser reducidos por los endosantes…

.
…Artículo 442: La letra de cambio a la vista es pagadera a su presentación. Debe presentarse al cobro
dentro de los plazos legales o convencionales fijados para la presentación a la aceptación de las letras
pagaderas a un plazo vista…

Se desprende de las disposiciones denunciadas como infringidas, que la inobservancia de los


plazos de presentación de la letra a cierto término vista a la aceptación, contemplado en el
artículo 431 eiusdem, o de la letra a la vista al pago, establecido en el citado artículo 442
ibídem, los plazos para sacar el protesto por falta de aceptación o por falta de pago, y de los
plazos para la presentación al pago en caso de resaca sin gastos, tiene por consecuencia la
pérdida de los derechos del portador contra los obligados de regreso.

En este sentido, el precitado artículo 461 eiusdem, consagra un lapso fatal de caducidad, por
no presentar para la aceptación o a su cobro la letra de cambio, luego de vencidos los 6 meses
establecidos es los referidos artículos 431 y 442 ibídem, pasado el cual pierde el portador sus
derechos contra todos los signatarios de la cambial dejando a salvo, por el contrario, los
derechos contra el aceptante.

Por otra parte, denuncia el formalizante como no aplicados los


artículos 410, 411, 441 y 451 del Código de Comercio.

Ahora bien, reiteradamente esta Sala ha sostenido que la falta de aplicación ocurre cuando el
juez no emplea una norma jurídica, expresa, vigente, aplicable y subsumible, la cual resulta
idónea para la resolución de la controversia planteada, dando lugar a una sentencia injusta y
susceptible de nulidad, pues, de haberla aplicado cambiaría esencialmente el dispositivo en la
sentencia (Ver sentencia N° 494, de fecha 21 de julio de 2008, caso: A.F.A. y otras, contra M.R. y
otra; criterio reiterado por esta Sala en sentencia N° 470, de fecha 18 de octubre de 2011,
expediente N° 11-082, caso. Cervecería Regional, C.A., contra Cervecería Polar, C.A y otras).

Ahora bien, observa la Sala que el formalizante pretende atribuirle a la recurrida por una parte
la falsa aplicación y por otra la falta de aplicación del artículo 441 del Código de Comercio.

En este sentido, siendo que el juez aplicó el referido artículo para la resolución de la
controversia, la Sala pasa a conocer el referido artículo por falsa aplicación tal como se
estableció ut supra.

Así, los restantes artículos delatados como no aplicados establecen lo siguiente:


…Artículo 410: La letra de cambio contiene:

1° La denominación de letra de cambio inserta en el mismo texto del título y expresada en el mismo
idioma empleado en la redacción del documento.

2° La orden pura y simple de pagar una suma determinada.

3° El nombre del que debe pagar (librado).

4° Indicación de la fecha de vencimiento.

5°.El lugar donde el pago debe efectuarse.


6° El nombre de la persona a quien a cuya orden debe efectuarse el pago.

7° La fecha y lugar donde la letra fue emitida.

8° La firma del que gira la letra (librador)…

.
…Artículo 411: El título en el cual falte uno de los requisitos enunciados en el artículo precedente, no
vale como tal letra de cambio, salvo en los casos determinados en los párrafos siguientes:

La letra de cambio que no lleve la denominación de “letra de cambio”, será válida siempre que
contenga la indicación expresa de que es a la orden.

La letra de cambio cuyo vencimiento no esté indicado, se considerará pagadera a la vista.

A falta de indicación especial se reputa como lugar del pago y del domicilio del librado, el que se
designa al lado del nombre de éste.

La letra de cambio que no indica el sitio de su expedición se considera como suscrita en el lugar
designado al lado del nombre del librador…

.
…Artículo 451: El portador puede ejercitar sus recursos o acciones contra los endosantes, librador y
los demás obligados:

Al vencimiento,

Si el pago no ha tenido lugar;

Aun antes del vencimiento,

1° Si se ha rehusado la aceptación

2° En los casos de quiebra el librado, aceptante o no, de suspensión en sus pagos, aun en el caso de que
no conste de una resolución judicial, o por embargo de sus bienes que haya resultado impracticable o
infructuoso.

3°- En los casos de quiebra del librado de una letra que no necesita aceptación…

. (Negrillas de la Sala).

De las normas legales transcritas se desprende esencialmente los requisitos que la -letra de
cambio-, debe contener de conformidad con el artículo 410 ibídem, a su vez el precitado
artículo 411 contempla la inexistencia del instrumento cartular al no contener los requisitos
señalados en el artículo anterior, así como los casos de excepción por la inobservancia de
alguno de estos requisitos, por su parte, el artículo 451 eiusdem, establece las acciones o
recursos que el portador puede ejercitar contra, los endosantes el librador y los demás
obligados.

Ahora bien, para la presentación de una letra de cambio a la vista o a cierto término vista y
para sacar el protesto por falta de aceptación o por falta de pago, esta Sala de Casación Civil
estableció en sentencia N° 040, de fecha 27 de enero de 2014, caso: Citibank N.A. contra
J.R.D.L.R.R., expediente N° 13-344, lo siguiente:
…En atención a la denuncia de infracción por errónea interpretación del  artículo 461 del Código de
Comercio, debe la Sala concluir que la norma denunciada es perfectamente clara cuando: “…Después
del vencimiento de los términos fijados para la presentación de una letra de cambio a la vista o a cierto
término vista para sacar el protesto por falta de aceptación o por falta de pago… (sic) …(sic) el
portador queda desposeído de sus derechos contra los endosantes, contra el librador y contra los
obligados, a excepción del aceptante…”. (Subrayado y negrillas de la Sala).

Se desprende del criterio jurisprudencial transcrito que después de vencido los términos para presentar
una letra de cambio a la vista o a cierto termino vista, se debe sacar el protesto, bien por aceptación o
por falta de pago, y la inobservancia de esos términos hace caducar la acción del portador del
instrumento cambiario, quedando desposeído de sus derechos contra los endosantes contra el librador y
contra los obligados, a excepción del aceptante, lo cual se refiere a -la acción de regreso- que es contra
el librador y contra todos los endosantes.

En adición a lo expuesto, en razón a la inconformidad manifiesta del formalizante con lo decidido, la


Sala estima necesario referir, a los efectos de resolver lo planteado en el recurso de casación objeto del
presente fallo; algunas nociones sobre las características del instrumento mercantil del cual se trata,
expuesto por el doctrinario O.P.T., en su obra “…La Letra de Cambio en el Derecho Venezolano…”.

Al respecto, considera el mencionado autor, que la letra de cambio:

…Previene el artículo 452 del Código del Comercio que la negativa de pago debe constar por medio de
un documento auténtico, que se denomina protesto, el cual debe ser sacado, bien el día en que la letra
se ha de pagar o en uno de los días laborables siguientes, y establece el artículo 461 que (sic) después
del vencimiento del término para sacar el protesto, el portador queda desposeído de sus derechos
contra los endosantes, contra el librador y contra los obligados (aceptante por intervención y avalistas
de éste, del librador y de los endosantes), a excepción del aceptante. Esta disposición legal consagra un
lapso fatal de caducidad, pasado el cual pierde el portador sus derechos contra todos los signatarios de
la cambial a excepción del obligado directo o aceptante.

La regla general de nuestra legislación mercantil en esta materia (el protesto), exige que el portador
debe levantar un protesto por falta de aceptación o por falta de pago, según los casos, dentro de la
oportunidad expresamente fijada por el legislador establecido (art. (sic) 452). (sic) Y en el artículo 461
(sic) se sanciona el incumplimiento de tal formalidad, de la manera siguiente: “Después del
vencimiento de los términos fijados para la presentación de una letra de cambio a la vista o a cierto
tiempo vista para sacar el protesto por falta de aceptación o por falta de pago… (sic) el portador queda
desposeído de sus derechos contra los endosantes, contra el librador y contra los obligados a excepción
del aceptante”. En consecuencia la norma general en nuestra legislación cambiaria ordena el
levantamiento del protesto, por falta de aceptación o por falta de pago, en los lapsos taxativamente
determinados; y el incumplimiento de la obligación de levantar el protesto hace caducar la acción del
portador del instrumento cambiario, frente a los endosantes al librador y a sus respectivos garantes.

(…Omissis…)
En este artículo se señala como primer caso de caducidad el vencimiento de los términos fijados para la
presentación de una letra a la vista o a cierto término vista, y la razón de ello está en que la ley les fija
de modo expreso términos para ser presentados. Dentro de seis meses desde su fecha para las letras
giradas a cierto plazo vista y dentro del mismo lapso para la presentación al cobro de las giradas a la
vista, ya que estas son pagadas a su presentación.

El hecho de que en este artículo se hiciera mención de esas letras no es causa suficiente para que el juez
declare que el artículo 461 eiusdem, sólo es aplicable a este tipo de letras de cambio. Pues, el
legislador establece como segundo caso de caducidad el vencimiento de los términos para sacar el
protesto por falta de aceptación o de pago.

(…Omissis…)

Por tanto, sin la presentación necesaria a tal fin en su defecto, debe levantarse el protesto por falta de
pago, pues en ambos casos el portador queda desposeído de sus derechos contra los endosantes, contra
el librador y contra los obligados, a excepción del aceptante.

(…Omissis…)

CASOS EN LOS QUE NO ES NECESARIO EL PROTESTO

Del estudio de las normas cambiarias de nuestro  Código de Comercio surgen los diferentes casos en
los que no es necesario el protesto, pues no existe en ese ordenamiento jurídico positivo ninguna
disposición legal que de manera expresa haga tal discriminación. Estos son: a) cuando el librador o
una endosante estampan en la letra la cláusula “resaca sin gastos”, “sin protesto”, u otra equivalente;
b) cuando el librador de una letra que no necesita aceptación ha quebrado; c) en las letras no
aceptadas; y d) cuando ocurre un caso de fuerza mayor por más de treinta días.

…Cuando el librador o un endosante estampan en la letra la cláusula “resaca sin gastos”, “sin
protesto”, u otra equivalente

El librador o un endosante pueden, por medio de la cláusula de “resaca sin gastos”, “sin protesto”, u
otra equivalente dispensar al portador de hacer sacar el protesto para ejercitar sus acciones por falta
de aceptación o por falta de pago (art. 454).

Esta cláusula no dispensa al portador ni de la presentación de la letra de cambio en los términos


prescritos, ni de los avisos que debe dar a un endosante precedente y al librador (art. 454). La prueba
de la inobservancia de los términos incumbe a aquél que se aprovechado de ella contra el portador.

La cláusula emanada del librador produce sus efectos con respecto a todos los signatarios…

(…Omissis…)

Como se observa de la disposición, el legislador cambiario no fijó una expresión concreta para hacer la
dispensa, sino que dejó a las personas autorizadas para hacerla (sic) libertad en la forma de señalarla.
Así tenemos que también tendrían ese valor “regreso sin gastos”, “sin gastos”, “libre de protesto”,
“libre de gastos”. Lo que si debe importar es que la frase estampada manifieste sin lugar a dudas la
voluntad del librador o del endosante de dispensar de la obligación de sacar el protesto.

(…Omissis…)
La norma legal en estudio establece que el librador o un endosante pueden hacer esta dispensa…

(…) Para el librado esta cláusula es única para el ejercicio de la acción de regreso

Nuestro Alto Tribunal ha decidido que “La cláusula liberatoria del protesto cuando emana del
aceptante carece de significación jurídica, por cuanto el protesto no se requiere en ningún caso
para el ejercicio de la acción directa, sino únicamente para el ejercicio de la acción de regreso”.

(…Omissis…)

En materia cambiaria la dispensa del protesto (…) se trata de una indicación excepcional que
deroga el principio general de que toda letra impagada debe ser protestada, en tiempo útil,
para que el portador conserve sus acciones contra los obligados por vía de regreso, a
excepción del librado aceptante y su avalista, quienes son los únicos directamente
comprometidos por virtud de la letra.

(…Omissis…)

Una letra donde aparezca esta cláusula (de resaca sin gastos), el portador a su vencimiento
tiene que presentarla sólo al cobro (debiendo probar el interesado que ello no se efectuó),
pero nada más, ya que la acción cambiaria no se pierde por efecto del pago, pues ha sido
voluntad del librador el que no se saque el protesto…

(…Omissis…)

Cuando la cláusula dispensadora la inserta el librador, libera al portador de demostrar


fehacientemente la falta de aceptación o la falta de pago, contra todos los obligados o
suscriptores de la letra de cambio (art. 454, último apararte, bastando, entonces la presentación
extrajudicial para la aceptación o para el pago para que procedan las acciones cambiarias del
portador para el caso de que el obligado no acepte o no pague la letra (…) La ley presume que
la letra fue presentada oportunamente a la aceptación o al pago, para beneficiar al portador,
ordenando que “…la prueba de la inobservancia de los términos incumbe a aquel que se ha
aprovechado de ella contra el portador” (art. 454), esto es, que la carga de la prueba en este
corresponde al deudor cambiario, porque sería absurdo pensar que el portador no tendrá
interés de reclamar el pago al vencimiento y por otra parte, el legislador le haría el juego al
deudor de mala fe al permitirla la oposición de excepciones que sólo buscarían la incomodidad
del portador de la letra…”. (Subrayado, mayúsculas y negrillas de la Sala).

Asimismo, estima esta Sala conveniente destacar las notas características del instrumento en
mención, que al respecto hace el autor J.R.M., en su obra “…Lo fundamental en la Letra de
Cambio y otros Temas de Derecho Mercantil…”, al estudiar el principal obligado en el título
cambiario, y el lapso de caducidad consagrado en el artículo 461 del Código de Comercio,
expresa lo siguiente:
…1° El Principal Obligado

No es cierto que el principal obligado sea el librador en la Letra de cambio con librado aceptante.
Puede decirse que es el primero en obligarse, cosa muy diferente a ser el principal obligado.
Y la prueba de que él principal obligado en la letra de cambio es el librado, la tenemos en muchas
disposiciones legales. En efecto, el  artículo 410 del Código de Comercio, al enumerar los elementos
constitutivos de la Letra de Cambio, establece en el ordinal 3°, que la persona que recibe y acepta la
orden de pagarla (sic) Letra (sic) se denomina el librado. Y en el 447 en el primer aparte establecen,
respectivamente: “El librado puede exigir, al pagar la letra de cambio, que le sea entregada cancelada
por el librador”. “El librado que pague antes del vencimiento, lo hace a su costa y riesgo”.

Y como si todo esto fuera poco, el único obligado contra quien el Código de Comercio  concede la
acción directa es contra el librado aceptante.

Y lo que es más: aun después de prescrita una Letra, cuando ya no hay acción contra ninguno de los
obligados cambiarios, es posible que contra el librado-aceptante se pueda intentar la acción causal.

(…Omissis…)

e) el mayor rigor de la ley es con el librado

Ya hemos visto que al mencionar el Código de Comercio  los elementos integrantes de la Letra de
cambio, define al librado como el de la persona que debe pagar; y al tratar del pago, habla siempre del
librado como el que tiene el deber de cancelar la letra.

Y el Art. 461 dice: “…el portador queda desposeído de sus derechos contra los endosantes, contra el
librador y contra los obligados, a excepción del aceptante…”.

Y en el capítulo relativo a la prescripción se observa que mientras todas las acciones contra los demás
obligados prescriben por un año, contra el aceptante prescriben por tres años…

. (Subrayado y negrillas de la Sala).

Señalan los citados autores que la norma general en nuestra legislación cambiaria ordena el
levantamiento del protesto, por falta de aceptación o por falta de pago, en los lapsos
taxativamente determinados y que el incumplimiento de la obligación de levantar el protesto
hace caducar la acción del portador del instrumento cambiario frente a los endosantes al
librador y sus respectivos garantes, a excepción del obligado directo o aceptante.

En este sentido, definen que el librado de la letra de cambio es el obligado directo o aceptante
de la misma.

Así, sostienen que en materia cambiaria la dispensa del protesto se trata de una indicación
excepcional que deroga el principio general de que toda letra impagada debe ser protestada,
en tiempo útil, para que el portador conserve sus acciones contra los obligados por vía de
regreso, a excepción del librado aceptante y su avalista, quienes son los únicos directamente
comprometidos por virtud de la letra.

Por otra parte, refiere la doctrina citada que la cláusula liberatoria del protesto no se requiere
en ningún caso para el ejercicio de la acción directa, sino únicamente para el ejercicio de la
acción de regreso.

Ahora bien, a los fines de constatar lo delatado por el formalizante se hace necesario
descender a las actas procesales.
En este sentido, la Sala pudo constatar de las actas que conforman el expediente, que corre
inserto al (folio 4), el título cambiario denominado -letra de cambio-, suscrita en fecha 7 de de
mayo de 2010, por: los ciudadanos N.A.S. -librador-, F.A.C. -librado-, y endosada en
procuración por los ciudadanos abogados M.A.A. y J.C.R., actuando en carácter de
representación, en favor del librador, para que cobren judicialmente la referida letra de cambio,
pagadera en fecha 30 de agosto de 2010.

Así, la jurisprudencia de vieja data de esta Sala ha establecido en cuanto a la letra de cambio y
la figura del endosatario en procuración que:
…La letra de cambio puede ser endosada con la finalidad de que el endosatario cumpla con las
funciones de un mandatario.

Este y no otro es el sentido de la norma contenida en el  artículo 426 del Código de Comercio  al


estatuir: ‘Cuando el endoso contiene las palabras “para su reembolso”, “para su cobro”, “por
mandato”, o cualquier otra frase que implique un simple mandato, el portador puede ejercitar todos los
derechos derivados de la letra de cambio, pero no puede endosarla, sino a titulo de procuración. Los
obligados no pueden en este caso invocar contra el portador otras excepciones que las que podría
oponerse al endosante’.

En estos casos el endosatario no es un propietario de la letra de cambio, sino un simple mandatario y


sus relaciones con el endosante se rigen por las disposiciones propias del contrato de mandato.

En virtud del endoso o apoderamiento o en procuración, el endosatario no deviene en titular de los


derechos derivados de la letra de cambio, sino en un mandatario del endosante, para el solo efecto de
ejercitar esos derechos. Ello explica por qué el endosatario procurador no puede endosar la letra sino
únicamente a título de procuración. Por lo mismo, los obligados cambiarios pueden oponerle al
endosatario procurador las excepciones que tengan contra el endosante, por ser esta la verdadera
contra parte de los deudores cambiarios en el proceso cartular…

. (Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Civil sentencia de fecha 29 de julio de 1992.
Ponente Dr. A.R.). (Subrayado y negrillas de la Sala).

De la jurisprudencia parcialmente transcrita se desprende que la letra de cambio puede ser


endosada con el objeto que el -endosatario a procuración-, cumpla con las funciones de un
mandatario al cobro.

Al respecto, en virtud del endoso en procuración, el endosatario no deviene en titular de los


derechos derivados de la letra de cambio, sino en un simple mandatario del endosante al solo
efecto de ejercitar esos derechos.

En este orden de ideas, armonizado con los referidos criterios, estima la Sala que la letra de
cambio, comporta por si misma al librado la obligación de pagar.

Ahora bien, en el presente caso el formalizante sostiene que la juez de la recurrida arribó a la
conclusión que operó la caducidad para el portador de la letra de cambio frente al librador
sancionada en el artículo 461 ibídem, por no presentar a su cobro la letra de cambio luego de
vencidos los seis meses establecidos en los artículos 442 y 431 eiusdem, sin observar la
sentenciadora que la letra de cambio fue librada sin aviso y sin protesto.
En efecto, la Sala observa que la ad quem, declaró la caducidad, por cuanto a su criterio operó
la misma para el portador de la letra de cambio frente al librador al presentarlo tardíamente al
cobro luego de vencidos los seis meses establecidos en los delatados artículos.

A juicio de esta Sala, ciertamente -como lo indicó el recurrente- la juez de alzada yerra en la
aplicación de los artículos 431, 442 y 461 del Código de Comercio delatados por falsa
aplicación, por cuanto, incurrió en un error al calificar la acción, como si se tratara de la acción
de regreso, cuando lo correcto era calificarla como una acción directa, que fue propuesta por
los endosatarios en procuración del ciudadano N.A.S. -librador- contra el librado del mismo.
Por otra parte, el titulo cambiario fue aceptado bajo la condición -sin aviso y sin protesto.

En atención a lo expuesto, la Sala observa de las actas que conforman el expediente, tal como
se señaló ut supra, que la letra de cambio fue presentada al cobro por los endosatarios en
procuración, antes identificados, por lo que, estaba sometida al lapso de prescripción de 3
años, contemplado en el artículo 479 del Código de Comercio, contados a partir de la fecha de
vencimiento de la letra al cobro en fecha 30 de agosto de 2010, y no al de caducidad como
erróneamente lo estableció la juez de la recurrida, quien consideró que operó el lapso de
caducidad de seis meses “…a favor de librador…” a partir de la referida fecha de vencimiento al
cobro.

Así, tratándose de una acción directa lo demandado, y aceptada la letra de cambio -sin aviso y
sin protesto-, lo aplicable eran los artículos 410, 451, 454 y 479 del Código de Comercio, por
ser el librado el principal obligado en pagar la letra de cambio, siendo que, las referidas normas
contemplan las acciones contra el aceptante de la misma.

En consideración a todos los fundamentos precedentemente expuestos, la denuncia examinada


debe ser declarada con lugar, considerándose falsamente aplicados los
artículos 461, 431 y 442 del Código de Comercio. Así se establece.

En consecuencia se declara con lugar la delación por falta de aplicación de los artículos 410 y
451 eiusdem, por ser el librado el principal obligado en la letra de cambio, y esta comporta por
sí misma la obligación de pagar. Así se decide.

DECISIÓN

Por las razones antes expuestas, el Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de
Venezuela, en Sala de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la República
Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la ley, declara: CON LUGAR el recurso
extraordinario de casación interpuesto por el abogado, M.A.A.C., en su carácter de endosatario
en procuración del demandante ciudadano N.A.S., contra la sentencia dictada por el Juzgado
Superior Tercero en lo Civil, Mercantil, del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado
Lara, en fecha 25 de abril de 2016.

En consecuencia se declara LA NULIDAD de la sentencia recurrida y SE ORDENA al juez de


reenvío que resulte competente, dicte nueva sentencia acatando la doctrina referida.

Queda de esta manera CASADA la sentencia impugnada.

Por la naturaleza de lo decidido, no es procedente la condenatoria en costas.

Publíquese, regístrese y remítase el expediente al tribunal superior de origen.


Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de la Sala de Casación Civil del Tribunal
Supremo de Justicia, en Caracas, a los dieciséis (16) días del mes de diciembre de dos mil
dieciséis. Años: 206º de la Independencia y 157º de la Federación.

Presidente de la Sala,

____________________________

G.B.V.

Vicepresidente-Ponente,

______________________________________

F.R.V.E.

Magistrada,

__________________________________

M.V.G. ESTABA

Magistrada,

_________________________________

V.M.F.G.

Magistrado,

_____________________________

Y.D.B.F.

Secretaria temporal,

________________________

Y.B.J.

Exp.: Nº AA20-C-2016-000538

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