Recurso de Casación por Cobro de Bolívares
Recurso de Casación por Cobro de Bolívares
Exp. 2014-000826
Magistrado Ponente: G.B.V. En el juicio por cobro de bolívares (vía intimación) intentado ante el
Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, del Tránsito, Agrario y Bancario de la
Circunscripción Judicial del D.A., por el ciudadano P.S.G., en su carácter de endosatario en
procuración del ciudadano L.A.I. (†), cuyos herederos son: R.C.R.D.I., E.M.I.R., L.A. IDROGO
LEZAMA, EVAMIG M.I.R. y M.A.I.R., a quienes junto a los herederos desconocidos les fue
designado por este Alto Tribunal Defensor Público en la persona del abogado E.E.M.B., contra
el ciudadano V.A.D.S., representado judicialmente por el abogado C.R.B., en su condición de
avalista de la letra de cambio que alegan fue aceptada por la ciudadana M.M.P., quien está
asistida judicialmente por el abogado R.A.S., causa en la cual intervienen como terceros los
ciudadanos J.M.I.B., J.D.V.I.D.G. y N.M.I.D.T.; la Corte de Apelaciones (Sala Accidental) del
Circuito Judicial Penal con Competencia Múltiple en lo Civil, Mercantil, Tránsito, Bancario y
Protección de Niños y Adolescentes de esa misma Circunscripción Judicial, conociendo en
apelación, dictó sentencia el 3 de abril de 2014, mediante la cual declaró sin lugar el recurso de
apelación interpuesto por el demandado contra la sentencia del tribunal a quo de fecha 09 de
abril de 2013, que declaró con lugar la demanda y, por vía de consecuencia, confirmó el fallo
apelado declarando sin lugar la defensa de falta de cualidad y con lugar la demanda por cobro
de bolívares vía intimación. Hubo condenatoria al pago de las costas procesales.
Contra el precitado fallo, el demandado anunció recurso de casación, el cual fue admitido y
formalizado. Hubo impugnación, réplica y contrarréplica.
-I-
De la revisión de las actas del expediente se evidencia que los ciudadanos J.M.I.B., y sus hermanas,
embargaron ejecutivamente los derechos y el crédito del demandante en fecha 28 de octubre de 2003 y
que luego de transcurrido el lapso probatorio, en fecha 18 de junio de 2004 el abogado P.S.G.M., quien
actuaba como endosatario en procuración del ciudadano L.A.I.B., hoy de cujus, desistió de la acción y
del procedimiento, alegando que la letra de cambio se había pagado y dicho desistimiento fue aceptado
por el abogado C.R.B., apoderado judicial del demandado V.d.D.S..
El 21 de junio de 2004, los terceros acreedores del demandante, se opusieron a la homologación del
desistimiento de la acción y del procedimiento alegando entre otras cosas, la existencia de un fraude
procesal entre el demandante y el demandado a los fines de burlar los derechos de los terceros y se
opusieron a la homologación…
De lo anterior se desprende que dicho fallo vulneró los artículos 12 y 15 del Código, respectivamente,
pues no se atuvo a las normas del derecho y permitió que la causa que se encuentra válidamente
extinguida prosiguiera hasta mi condena lo que crea una extralimitación a los derechos de una de las
partes (actora) frente a los que a mi persona corresponden.
En ese sentido el abogado P.S.G.M., quien actuaba como endosatario en procuración del
ciudadano L.A.I.B., hoy de cujus, desistió de la acción y del procedimiento, alegando que la letra
de cambio se había pagado y dicho desistimiento fue aceptado por el abogado C.R.B.
apoderado judicial del demandado V.D.S.; sin embargo los terceros se opusieron a la
homologación del desistimiento de la acción y del procedimiento, alegando el fraude procesal
entre el demandante y el demandado, por tener el mismo derecho del objeto que recae el
embargo del crédito litigioso objeto de la medida, por consiguiente la recurrida supuestamente
aplicó falsamente el artículo 263 del Código Adjetivo Civil, el cual fue denunciado por el
recurrente.
La sentencia del Juzgado A Quo, de fecha 09 de abril de 2013, decidió en relación a este punto lo
siguiente: “En el presente caso, este Juzgador observa que el endosatario en procuración del
ciudadano L.A.I.B., el abogado P.S.G.M., a los fines de evadir los derechos de los terceros J.M.I.B.,
J.D.V.I.D.G. y N.M.I.D.T., quienes son acreedores del demandante L.A.I.B. y habían embargado el
crédito del demandante L.A.I.B. y evitar de esa manera el pago del crédito a favor de los terceros,
desistió de la acción y del procedimiento, alegando un pago no probado, a pesar de que no podía
disponer de los derechos en litigio por haber sido embargados y por no tener facultades expresas para
disponer del derecho en litigio. El desistimiento realizado por el endosatario en procuración perseguía
excluir los derechos de los terceros quienes tienen una acreencia cierta y definitivamente firme contra
el demandante. Por tales motivos, este Juzgador niega la homologación del desistimiento de la acción y
del procedimiento, realizado por el endosatario en procuración, abogado P.S.G.M., en fecha 18 de
junio de 2004, por ser fraudulento ya que su finalidad fue evadir y excluir los derechos de los terceros,
y así se decide.”
(…Omissis…)
Para decidir sobre la denuncia de fraude procesal esta Corte de Apelaciones hace las siguientes
consideraciones:
De la revisión de las actas del expediente se evidencia que los ciudadanos J.M.I.B., y sus hermanas,
embargaron ejecutivamente los derechos y el crédito del demandante en fecha 28 de octubre de 2003 y
que luego de transcurrido el lapso probatorio, en fecha 18 de junio de 2004, el abogado P.S.G.M.,
quien actuaba como endosatario en procuración del ciudadano L.A.I.B., hoy de cujus, desistió de la
acción y del procedimiento, alegando que la letra de cambio se había pagado y dicho desistimiento fue
aceptado por el abogado C.R.B., apoderado judicial del demandado V.D.S..
El 21 de junio de 2004, los terceros acreedores del demandante, se opusieron a la homologación del
desistimiento de la acción y del procedimiento, alegando entre otras cosas, la existencia de un fraude
procesal entre el demandante y el demandado a los fines de burlar los derechos de los terceros y se
opusieron a la homologación.
Los planteamientos de fraude han sido ratificados por los terceros en los diversos escritos presentados
en el juicio y el demandado V.D.S. ha negado la existencia del fraude e insistió en el pago.
Se constata que efectivamente el desistimiento de la acción y del procedimiento por parte del
endosatario en procuración se produjo el 18 de junio de 2004, luego de que los ciudadanos J.M.I.B.,
J.D.V.I.D.G. y N.M.I.D.T., habían embargado los derechos y el crédito del demandante L.A.I.B..
Tal como lo señaló el Juzgado A Quo, la legislación vigente, la doctrina nacional y jurisprudencia
patria, han señalado que una vez embargado un crédito, este se encuentra limitado y el embargado no
puede disponer del crédito y es evidente que el desistimiento de la acción y del procedimiento, alegando
el pago, es una disposición del crédito embargado.
Nuestra legislación nacional, específicamente el artículo 1.289 del Código Civil establece de manera
expresa la prohibición de disponer de un crédito luego de embargado. Dicho artículo establece:
"El pago hecho por el deudor a su acreedor, no obstante embargo de la deuda o acto de oposición en
las formas establecidas por la ley, no es válido respecto de los acreedores en cuyo favor se ordenó el
embargo, o de los oponentes; éstos en los que les toca, pueden obligarlos a pagar de nuevo."
La doctrina nacional, señala respecto al referido artículo 1.289 del Código Civil, doctrina recopilada
en la obra "antecedentes, comisiones codificadoras, debates parlamentarios, jurisprudencia, doctrina y
concordancias" del Código Civil, lo siguiente:
‘El embargo y la oposición son actos por los cuales un acreedor prohíbe al deudor de su deudor
pagarle a éste, y le intima la entrega a él de lo que debe a ese acreedor. Ejemplo: Primero es acreedor
de Segundo por diez mil bolívares, y Segundo es acreedor de Tercio por una suma igual. Primero
embarga y se opone a que Tercio entregue lo que debe a Segundo. El embargo en manos de Tercio tiene
como efecto inmediato hacer indisponible el crédito embargado. En consecuencia, este tercero no puede
ya pagar a su acreedor; si paga a pesar del embargo, quedará obligado a pagar a su acreedor por
segunda vez, salvo su recurso contra su propio acreedor. (Casas Rincón, supra 28, pp. 504 y 505)’.
(...Omissis...)
El embargo y la oposición, hacen inoponible el pago efectuado por el deudor a quienes hubiesen
obtenido aquéllos, pero el embargo y la oposición no favorecen a los demás acreedores que no hubiesen
efectuado tales procedimientos. El deudor que pague, pese al embargo u oposición, queda obligado a
pagar de nuevo hasta donde alcance lo que se debe al embargante u opositor, salvo su recurso contra el
acreedor.
El embargo y la oposición traban todo el crédito, aún cuando el crédito del embargante o del opositor
sea inferior al monto del pago que se impide. La jurisprudencia. (Maduro Luyando, supra 31, p.324).
(...Omissis...)
Hecho el pago al acreedor capaz, puede no ser válido, cuando ocurre alguna de las circunstancias a
que se refiere este artículo que, por esa razón, ofrece el carácter de excepcional. Tal previsión no ofrece
duda: cuando se procede al embargo de la deuda o se formula oposición legalmente al pago, el
acreedor no puede disponer a su voluntad de la cosa embargada o de la deuda a cuyo pago se hace
oposición, y el deudor debe tener la cosa a disposición de la justicia; no estando, pues, el acreedor
autorizado para pedir ni el deudor para pagar, en virtud del acto de embargo o de la oposición, el pago
no es válido; pero la ineficacia del pago es sólo respecto de los acreedores embargantes u oponentes.
(Ramírez, supra 34 pp. 29 y 30).
(...Omissis…)
Este pago no es válido porque el embargo, prohíbe o impide la enajenación el artículo del Código
Civil comentado, lo anula, basado, precisamente en que el embargo, paraliza en general, toda
operación que se haga con la cosa embargada, porque al verificarse vienen a constituirse presa segura
del acreedor, quien en la secuencia del juicio puede rematar. (Código Civil de Venezuela. Artículos
1.282 al 1.297. Antecedentes, comisiones codificadoras, debates parlamentarios, jurisprudencia,
doctrina, concordancias. Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela. Caracas.
1.994).
Asimismo, el autor patrio, Dr. J.M.O., en su obra "El Pago", expresa en relación al artículo
1.289 del Código Civil lo siguiente:
‘El artículo 1.289 C.C. añade que el embargante o el opositor, "en lo que les toca, pueden obligarlo a
pagar de nuevo, salvo su recurso contra el acreedor". Esto significa que el deudor de una acción de
cumplimiento cuyo resultado útil, en la medida en que sea necesario para mantener a estos indemnes en
sus derechos, favorecería al embargante o el opositor, al cual no puede aquel deudor excepcionarse
alegando que él ya había pagado a su acreedor’.
(...Omissis...)
Cuando el juez embarga una acreencia notifica al deudor de la misma...la acreencia embargada podrá
ser objeto a su vez de posibles nuevos embargos y de un remate judicial (534 y 595 C.P.C.) y el
producto del mismo podrá ser inclusive objeto de un reparto proporcional entre otros acreedores del
acreedor embargado cuando se den los presupuestos del concurso de acreedores. (Melich Orsini, José.
El Pago. Universidad Católica A.B.. Caracas 2000. Págs. 109-110).
(…Omissis…)
De esta manera, esta Corte de Apelaciones luego de analizadas las actas del expediente, concluye que
el desistimiento de la acción y del procedimiento realizado por el endosatario en procuración, el
abogado P.S.G.M., en fecha 18 de junio de 2004, fue fraudulento, ya que se realizó después que los
terceros J.M.I.B., J.D.V.I.D.G. y N.M.I.D.T., embargaron el crédito del demandante, L.A.I., hoy de
cujus, y dicho desistimiento se hizo en contravención de los artículos 1289 del Código
Civil y 549 del Código de Procedimiento Civil, a los fines de menoscabar los derechos de los terceros,
y lo más grave es que el alegato del pago, nunca fue probado, lo cual nos lleva a concluir que dicho
desistimiento fue fraudulento a los fines de evitar el pago del crédito a favor de los terceros quienes
tienen una acreencia cierta contra el demandante.
Por tales motivos, esta Corte de Apelaciones, niega la homologación del desistimiento de la acción y del
procedimiento, realizado por el endosatario en procuración, abogado P.S.G.M., en fecha 18 de junio de
2004, por ser fraudulento, ya que su finalidad fue evadir y excluir los derechos de los terceros, por
cuanto fue realizado después que se le habían embargado los derechos al demandante y el fundamento
del desistimiento, esto es, el pago, nunca fue probado, y así se decide. Se confirma en este punto la
sentencia del Juzgado A Quo y así se decide…
De acuerdo con el extracto del fallo de alzada antes transcrito, esta Sala observa que la
homologación del desistimiento de la acción y del procedimiento vía intimación, realizado por
el endosatario en procuración, abogado P.S.G.M. en fecha 18 de junio de 2004, y que fue
aceptado por la parte demandada, fue desestimado por el tribunal a quo cuya sentencia fue
confirmada a su vez por el juez superior, al determinar que hubo un fraude procesal; ya que
constaba en autos para ese momento la intervención de terceros interesados que se
encontraban legitimados para intervenir y ejercer sus derechos en el crédito objeto de
embargo, tal como se evidencia de la sentencia proferida por la Corte de Apelaciones de fecha
27 de enero de 2004 que riela a los folios 135 al 155 de la primera pieza del expediente.
Expuesto lo anterior, el juez a quo determinó que existía un fraude procesal, siendo esto
confirmado por la Corte de Apelaciones; en el sentido que para el momento en que se produjo
el desistimiento formulado por primera vez por el endosatario en procuración y aceptado por
el demandado, este se produjo después que los terceros embargaron el crédito del
demandante, en consecuencia dicho desistimiento, según la recurrida, habría tratado de evadir
los derechos de los terceros como acreedores del demandante.
Ahora bien con referente a la negativa del juez superior de homologar el desistimiento del
procedimiento y de la acción, por cuanto tales actividades formaron parte de un fraude
procesal, esta Sala considera que la sentencia impugnada no incurrió en la subversión del
proceso al determinar que a los terceros no se les podía vulnerar el debido proceso y cercenar
el derecho a la defensa teniendo un interés legítimo en el juicio. No puede haber subversión
del debido proceso, cuando los jueces abren la incidencia de fraude procesal, analizan las
pruebas y toman sus decisiones, tomando en cuenta además que el demandante no podía, una
vez que le fue embargado el crédito, disponer de él, ya que luego del embargo, el poder de
disposición del crédito es limitado de conformidad con el artículo 1289 del Código Civil.
En consecuencia, cualquier acreedor puede embargar preventiva o ejecutivamente los bienes del
deudor que puedan ser objeto de tal medida, y entre esos bienes se encuentran los derechos de créditos
del deudor embargado, puesto que las sumas y efectos que un tercero debe al deudor forman parte de
sus bienes, lo que permite al acreedor no solo embargarlo hasta el límite (sic) de lo reclamado, sino que
puede inclusive exigir directamente el cumplimiento de la obligación al tercero deudor mediante la
acción oblicua que permite al acreedor actuar en nombre propio pero en interés ajeno, conforme a las
previsiones del articulo (sic) 1.278 del Código Civil, que autoriza al acreedor a ejercer las acciones o
derechos de su deudor moroso y negligente en el ejercicio de su propio derecho, pero ello no hace que
el intimante, pierda la cualidad de parte dentro del proceso, pudiendo ejercer actos que contribuyan a
hacer efectivo su crédito, para a su vez cancelarle a su deudor. Todo ello, bajo el procedimiento
establecido en los artículos 593 y 594 del Código de Procedimiento Civil. De lo anterior se infiere, que
para perfeccionarse un embargo sobre un derecho de crédito del deudor, como en el caso de autos,
debe quedar el tercero notificado de su ejecución, especificándose con precisión el derecho de crédito
sobre el cual se pide el embargo pero resaltándose, que a pesar de la ejecución de la medida, el crédito
sigue perteneciendo al patrimonio del deudor embargado, sólo que éste tiene un poder de disposición
limitado, en el sentido de que no podría perjudicar la situación jurídica del acreedor embargante...
Por tanto esta Sala concluye que la sentencia impugnada no incurrió en la subversión del
debido proceso como lo señaló el recurrente y además de ello, aplicó correctamente el artículo
263 del Código de Procedimiento Civil, determinando la improcedencia de la
homologación del desistimiento, por encontrarse involucrados los derechos de los terceros
embargantes en forma ejecutiva, del crédito judicial objeto de la medida, por tal razón se debe
declarar la improcedencia de la presente delación. Así se decide.
II
En ese sentido, someto a la convicción de esta Sala la circunstancia a que la recurrida, con respecto a
la facultad del actor para desistir sostuvo por un lado “…Del análisis de la letra de cambio que cursa
en autos, se puede constatar que el ciudadano L.A.I.B., endosó en procuración al cobro la letra de
cambio al abogado P.G., y le dio facultades para desistir y por el otro(sic) no lo facultó de manera
expresa para disponer del derecho en litigio. El endoso en procuración al cobro, no le permitía al
endosatario en procuración disponer del derecho en litigio, y el desistimiento de la acción y del
procedimiento significa disponer del derecho en litigio.
Tal forma de decidir, sin duda, guarda en su inmotivación que como vicio formal de la sentencia debe
ser declarado por esa honorable Sala ya que se encuentra comprometido el orden público, por cuanto
los motivos se destruyen unos con otros pero que encuadro en esta denuncia por menoscabo al derecho
a la defensa, ya que los mismos van referidos a un aspecto procesal fundamentados en que se apoya la
sentencia sobre la facultad de desistir y no de fondo del asunto sometido a la consideración de la
recurrida.
(…Omissis…)
De lo anterior se desprende que dicho fallo vulneró los artículos 12 y 15 del mencionado Código
respectivamente, pues no se atuvo a las normas del derecho y permitió que la causa que se encuentra
válidamente extinguida prosiguiera hasta mi condena lo que crea una extralimitación a los derechos de
una de las partes (actora) frente a los que a mi persona corresponden. Igualmente el fallo recurrido
vulneró el artículo 49 constitucional, en lo referente al derecho al debido proceso del que soy titular ya
que, su omisión, al no declarar la homologación del desistimiento y la consecuente nulidad de la
sentencia proferida por el tribunal de primera instancia, permitió una subversión del procedimiento
legalmente establecido que lo condujo a su desnaturalización pues desconoció los mandatos
imperativos que derivan del artículo 154 del Código de Procedimiento Civil…
“…Como Quinto Punto, esta Corte de Apelaciones analizará el alegato del demandando V.D.S.
en su escrito de Informes ante esta Superioridad, sobre la facultad del endosatario en
procuración para desistir de la acción y del procedimiento.
Del análisis de la letra de cambio que cursa en autos, se puede constatar que el ciudadano
L.A.I.B., endosó “en procuración al cobro” la letra de cambio al abogado P.G., y le dio facultades
para desistir pero, no lo facultó de manera expresa para disponer del derecho en litigio. El
endoso en procuración al cobro, no le permitía al endosatario en procuración disponer del
derecho en litigio, y el desistimiento de la acción y del procedimiento significa “disponer del
derecho en litigio”.
"Cuando el endoso contienen las palabras para su reembolso", "para su cobro", "por mandato"
o cualquier otra fase que implique un simple mandato, el portador puede ejercitar todos los
derechos derivados de la letra de cambio, pero no puede endosarla, sino a título de
procuración."
La letra de cambio puede ser endosada con el propósito de que el endosatario cumpla la
función de un mandatario. De modo directo y expreso, el artículo 426 del Código de
Comercio manifiesta que cuando el endoso contiene las palabras "para su reembolso", "para su
cobro", "por mandato", o cualquier otra frase que implique un simple mandato, el portador
puede ejercitar todos los derechos derivados de la letra de cambio.
(…Omissis...)
Por tanto, el mandatario no podrá transigir o ejecutar cualquier otro acto que exceda de la
administración ordinaria (artículo 1.688 del Código Civil)...omissis...El mandatario, se afirma, no
puede realizar acto alguno que perjudique el carácter de propietario del documento del
endosante y, por ende, el accionar del endosatario está referido, principalmente, a actos
conservatorios de los derechos de su endosante (Williams). El endosatario en procuración no
puede: conceder prórrogas, transigir, extinguir las garantías otorgadas para el pago de la letra,
remitir la deuda (Muci) Desde el punto de vista procesal, el endosatario en procuración puede
actuar en juicio, pero no puede transigir, desistir, comprometer en árbitros, hacer posturas en
remate, ejecutar las garantías y solicitar quiebras ( Muci Morles Hernández, Alfredo. Curso de
Derecho Mercantil. Tomo III. Los Títulos Valores. Caracas. 1.986. Páginas 1074 y 1075).
Pero en el presente caso, aprecia esta Corte de Apelaciones que el endoso realizado al
abogado P.S.G.M., contenía la facultad para desistir, pero no tenía la facultad de disponer del
derecho en litigio, facultad que debe ser otorgada de manera expresa para desistir de la acción
y del procedimiento, tal como lo establece el artículo 154 del Código de Procedimiento Civil.
En este sentido, es necesario citar una sentencia de la Sala Constitucional, de fecha 23 de mayo
de 2000, la cual señala que para desistir de la acción y del procedimiento, el apoderado debe
tener la facultad expresa de disponer del derecho en litigio. Dicha sentencia dejó sentado lo
siguiente:
‘El poder faculta al apoderado para cumplir todos los actos del proceso que no estén
reservados expresamente por la ley a la parte misma; pero para convenir en la demanda,
desistir, transigir, comprometer en árbitros, solicitar la decisión según la equidad, hacer
posturas en remates, recibir cantidades de dinero y disponer del derecho en litigio, se requiere
facultad expresa.’.
‘Para desistir de la demanda y convenir en ella se necesita tener capacidad para disponer del
objeto sobre el cual verse la controversia y que se trate de materias en las cuales no estén
prohibidas las transacciones’.
Pues bien, de una revisión minuciosa de los referidos documentos poderes, se desprende que
los apoderados judiciales constituidos por los presuntos agraviados, no tienen capacidad para
disponer del objeto y del derecho en litigio por cuanto no les fue conferida expresamente
dicha facultad.
Ahora bien esta Sala observa de las actas procesales que conforman el expediente, del análisis
de la letra de cambio que cursa en autos y riela en el folio (8) de la primera pieza del
expediente; que le endosó “en procuración al cobro” la letra de cambio al abogado P.G., y le
dio facultades para desistir pero, no lo facultó de manera expresa para disponer del derecho en
litigio. El endoso en procuración al cobro, no le permitía al endosatario en procuración
disponer del derecho en litigio, y el desistimiento de la acción y del procedimiento significa
“disponer del derecho en litigio” de conformidad con el artículo 426 del Código de Comercio.
Lo que significa que a juicio de esta Sala el abogado P.G. tenía la facultad de desistir, pero no
de disponer del derecho en litigio, facultad que debe ser otorgada de manera expresa; en el
caso particular del endosatario en procuración, de acuerdo a la doctrina y al artículo
426 del Código de Comercio, en concordancia con los artículos 154 y 264 del Código de
Procedimiento Civil. Por tal razón la recurrida confirmó el fallo apelado aplicando de forma
correcta el referido artículo; declarando la inadmisibilidad de la homologación del
desistimiento de la acción y del procedimiento solicitado por el demandante y aceptado por la
parte demandada y además de ello, por estar involucrados en la causa los terceros interesados
que se opusieron a la referida homologación por ser acreedores en fase ejecutiva del
ciudadano L.A.I., luego del embargó ejecutivo de su crédito, en tal sentido no podían ceder su
crédito o realizar cualquier acto de disposición.
Sobre este particular la Sala de Casación Civil de este Alto Tribunal en sentencia N° 00501,
expediente N° 2012-000164, de fecha 16 de julio de 2012, caso: sociedad mercantil Edylo, C.A
contra Desarrollos Turísticos Villaggi (Detuvica), posteriormente denominada Desarrollos
Turísticos Villaggi-Hotel Puerta del Sol, C.A., señala:
“…A este respecto, en sentencia N° 443 emanada de la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia en fecha 23-05-2000, bajo la ponencia del Magistrado José Delgado
Ocando, en el expediente N° 438, se estableció que:
‘El poder faculta al apoderado para cumplir todos los actos del proceso que no estén
reservados expresamente por la ley a la parte misma, pero para convenir en la demanda,
desistir, transigir, comprometer en árbitros, solicitar la decisión según la equidad, hacer
posturas en remates, recibir cantidades de dinero y disponer de derecho en litigio, se requiere
facultad expresa’.
‘Para desistir de la demanda y convenir en ella se necesita tener capacidad para disponer del
objeto sobre que verse la controversia y que se trate de materias en las cuales no estén
prohibidas las transacciones’
Pues bien, de una revisión minuciosa de los referidos documentos poderes, se desprende que
los apoderados judiciales constituidos por los presuntos agraviados, no tienen capacidad para
disponer del objeto y del derecho en litigio por cuanto no les fue conferida expresamente
dicha facultad.
Ahora bien, toca a esta Sala Constitucional pronunciarse sobre la validez o no de dicho acto de
auto composición procesal unilateral efectuado por la representación judicial de los presuntos
agraviados, y, al examinar los presupuestos de validez para que dicha manifestación surta los
efectos que le atribuye la ley, que consisten en la extinción del proceso pendiente, encuentra
esta Sala Constitucional que el mismo no puede tener tal validez, debido a que la
representación judicial de la parte accionante carece de la capacidad necesaria para efectuar
dicho acto de autocomposición procesal unilateral; en este sentido enseña el mencionado
doctor A.R.R.: “… no constituye una sentencia sobre el mérito (sentencia de renuncia) como es
exigida en otros sistemas, sino la aprobación o ratificación por el juez, del desistimiento del
actor. No se extiende sino al examen de los presupuestos requeridos para la validez del
desistimiento, tales como la legitimación, la capacidad procesal de la parte, o la representación
de su apoderado y la facultad expresa que requiere éste para el desistimiento, o la naturaleza
disponible de los derechos involucrados.”(ob. cit. pág. 354)…”.
III
“...C) Se desprende de la recurrida que fueron omitidas formas sustanciales de los actos de
procedimiento que menoscabaron el derecho de defensa de los que soy titular y que
lesionaron el orden público procesal al no haber decretado la homologación del desistimiento
de la acción y del procedimiento hasta por el monto no embargado ejecutivamente por las
razones siguientes:
Aun cuando esa honorable Sala sostenga la tesis de la recurrida en cuanto a no homologar el
desistimiento por determinar que no era procedente – causal no establecida en la ley, tenemos
que la presente causa se produjo un embargo ejecutivo sobre los derechos y el crédito del
demandante en fecha 28 de octubre del 2003 por un monto de (Bsf. 447.731,36) y luego de
transcurrido el lapso probatorio, en fecha 18 de junio de 2004, el abogado P.S.G.M., quien
actuaba como endosatario en procuración del ciudadano L.A.I.B., hoy de cujus, desistió de la
acción y del procedimiento donde me intimó la cantidad de (Bsf. 941. 529, 00) y dicho
desistimiento fue aceptado por mi representante judicial C.R.B.
Es de destacar, que la la Sala Accidental de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal
con Competencia Múltiple en fecha 30 de abril de 2011, declaró: 1) sin lugar el recurso de
apelación ejercido por el tercero respecto al punto que declaró sin lugar la tercería intentada
por dicho ciudadano; y 2) impartió homologación al desistimiento tanto de la acción como del
procedimiento, celebrado entre las partes demandante y demandada, respectivamente, en la
causa principal, en fecha 30 de mayo de 2006.
No obstante esta Sala observa de las actas procesales que cursan en autos, que el tercero
interviniente interpuso recurso de casación ante esta Sala; la cual dictaminó en fecha 13 de
junio de 2012 casar de oficio la sentencia de fecha 30 de abril de 2011, dictada por la Sala
Accidental de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal con Competencia Múltiple y
anuló la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia Civil, Mercantil, del Tránsito,
Agrario y Bancario de la misma Circunscripción Judicial; de fecha 14 de diciembre de 2005;
asimismo el auto de fecha 22 de junio de 2004 dictado por el juez a quo y ordenó la reposición
de la causa al estado de que el tribunal de la causa abra el procedimiento incidental previsto en
el artículo 607 del Código de Procedimiento Civil para que resuelva la denuncia de fraude
procesal.
En ese sentido el juez a quo determinó que existía un fraude procesal, siendo esto confirmado
por la Corte de Apelaciones; en el sentido que el desistimiento formulado por primera vez por
el endosatario en procuración y aceptado por el demandado, se produjo después que los
terceros embargaron el crédito del demandante, en consecuencia dicho desistimiento, de
acuerdo a lo expresado por la recurrida, trató de evadir los derechos de los terceros como
acreedores del demandante.
Por lo antes expuesto, concluye la Sala que la Sentenciadora de alzada no infringió por errónea
interpretación el artículo 263 del Código de Procedimiento Civil, ni menoscabó el debido
proceso y el derecho a la defensa, razón suficiente para determinar la improcedencia de la
presente denuncia. Así se decide.
IV
(…Omissis…)
De la anterior transcripción parcial del dispositivo de la recurrida, se desprende que dicho fallo
vulneró los artículos 12 y 15 del mencionado Código, respectivamente, pues no se atuvo a las normas
del derecho y con su decisión me condenó al pago de unos honorarios profesionales como si
estuviéramos en presencia del supuesto de hecho contenido en el artículo 648 adjetivo referido a la
confección del decreto intimatorio, siendo que nos encontramos en un proceso de cobro de bolívares de
unas cantidades en una letra de cambio, donde se produjo formal oposición, siguiendo por los canales
del procedimiento ordinario donde nunca se pueden incorporar para su cobro las cantidades por
conceptos de honorarios profesionales y que de paso no podrían acumularse por la prohibición
contenida en el artículo 78 adjetivo, lo que produjo una subversión al procedimiento legalmente
establecido que lo condujo a su desnaturalización pues desconoció los mandatos imperativos que
derivan del artículo 652 del Código de Procedimiento Civil que parcialmente dispone: “Formulada la
oposición en tiempo oportuno por el intimado o por el defensor, en su caso, el decreto de intimación
quedará sin efecto, no podrá procederse a la ejecución forzosa y se entenderán citadas las partes para
la contestación de la demanda, la cual tendrá lugar dentro de los cinco días siguientes a cualquier hora
de las indicadas en la tablilla a que se refiere el artículo 192, sin necesidad de la presencia del
demandante, continuando el proceso por los trámites del procedimiento ordinario o del breve, según
corresponda por la cuantía de la demanda” y los que derivan del artículo 78 ejusdem que reza: No
podrán acumularse en el mismo libelo pretensiones que se excluyan mutuamente o que sean contrarias
entre sí, ni las que por razón de la materia no correspondan al conocimiento del mismo tribunal, ni
aquellas cuyos procedimientos sean incompatibles entre sí
De esta transcripción se deduce con precisión que tales conceptos no tienen las características de
SUMA LIQUIDA Y EXIGIBLE DE DINERO a que se contrae el artículo 640; esos conceptos
(honorarios profesionales de abogados) costas y gastos e intereses que se produzcan hasta el total y
definitivo pago de la obligación principal que se demanda e indexación judicial de las sumas de dinero
intimado) (sic) no han sido estimados con anterioridad, ni consta de alguna manera su cuantía, fijada
antes del cumplimiento de la obligación.- Por lo tanto, mal puede intimarse tales conceptos en el
proceso monitorio; es indebida tal pretensión; y , desde luego, es inadmisible la demanda según
el artículo 643 del Código de Procedimiento Civil.
Por las razones que anteceden, y hago valer, pido al tribunal declarar con lugar la cuestión previa
promovida; y, en consecuencia declarar inadmisible la demanda…
El tribunal de la causa mediante sentencia de fecha 13 de enero de 2004, declaró sin lugar la
cuestión previa opuesta, la cual fue apelada y conocida por la Corte de Apelaciones con
competencia múltiple en lo Penal, Civil, Mercantil, Tránsito, Trabajo, Bancario y Menores de la
Circunscripción Judicial del estado D.A. en fecha 27 de enero de 2004, la cual confirmó el fallo
interlocutorio recurrido al declarar sin lugar la cuestión previa pues los honorarios de abogado
forman parte de las costas, de conformidad con lo establecido en los
artículos 647 y 648 del Código de Procedimiento Civil.
(…Omissis…)
De las normas transcritas se evidencia en primer lugar la procedencia de las costas en el decreto
intimatorio y que dentro de las costas se encuentran los honorarios de abogados, los cuales no
excederán del 25% del valor de la demanda.
Con fundamento en dichas normas es que es procedente la estimación que realizó el demandante en su
libelo por concepto de honorarios profesionales, los cuales no exceden del 25% del monto demandado.
Asimismo de la revisión del decreto intimatorio dictado por el juez a-quo, se observa que el mismo esta
ajustado a derecho en lo relativo a las costas y honorarios de abogados, siendo pues dicha cantidad
demandada por concepto de costas y honorarios de abogados profesionales líquida y exigible. Y así se
decide.
Finalmente respecto a la indexación demandada, debemos indicar que dicho concepto es accesorio de
la letra. Además de esto, de la recisión del decreto intimatorio dictado por el juzgado a-quo,
observamos que la indexación no fue incluida no existiendo perjuicio alguno para la parte intimada. Así
se decide…
Ahora bien, no tiene razón el impugnante al señalar que lo delatado por el recurrente trata del
mismo asunto decidido en la cuestión previa; lo que se planteó fue que las cantidades
demandadas tales como los honorarios profesionales de abogado, los intereses que se
siguieran causando y la indexación no eran sumas líquidas y exigibles; en tal sentido, de
acuerdo al demandado, su pretensión no era viable a través del procedimiento por intimación
de conformidad con lo pautado en el artículo 640 del Código de Procedimiento Civil, asunto
totalmente distinto al planteamiento de la denuncia donde se alega que existiría una inepta
acumulación de pretensiones de acuerdo al artículo 78 del Código de Procedimiento Civil, al
haber cobro de bolívares conjuntamente con intimación de honorarios profesionales de
abogados. Por tal razón, al no existir cosa juzgada sobre el particular, la Sala entra a conocer el
planteamiento de la denuncia.
NARRATIVA
(…Omissis…)
Las cantidades demandadas son las siguientes: PRIMERO: La cantidad de NOVECIENTOS
CUARENTA Y UN MILLONES QUINIENTOS VEINTINUEVE MIL QUINIENTOS SETENTA Y NUEVE
BOLIVARES CON CERO CENTIMOS (Bs. 941.529.579,oo), hoy NOVECIENTOS CUARENTA Y UN
MIL QUINIENTOS VEINTINUEVE BOLIVARES FUERTES (Bs. F 941.529,00) correspondientes a la
primera y única letra de cambio.
(…Omissis…)
(…Omissis…)
DISPOSITIVA
(…Omissis…)
8. Se declara SIN LUGAR la defensa de falta de cualidad opuesta por el demandado, V.D.S., y se
declara CON LUGAR la demanda de intimación al pago por cobro de bolívares, intentada por
P.S.G.M., en su carácter de endosatario en procuración al cobro de L.A.I. B., hoy de cujus (…) y en
consecuencia se condena al ciudadano V.D.S., al pago de las siguientes cantidades: PRIMERO: La
cantidad de NOVECIENTOS CUARENTA Y UN MIL QUINIENTOS VEINTINUEVE BOLIVARES
FUERTES (Bs. F 941.529,00) correspondientes a la letra de cambio demandada. SEGUNDO: La
cantidad de CIENTO NUEVE MIL NOVECIENTOS SETENTA Y CINCO BOLIVARES FUERTES (Bs.F
109.975,00) correspondientes a los intereses de la letra de cambio calculados a la rata de (5%) anual
conforme el artículo 456 del Código de Comercio. TERCERO: La cantidad de DOSCIENTOS
TREINTA Y CINCO MIL TRESCIENTOS OCHENTA Y DOS BOLIVARES FUERTES (Bs.F
235.382,00), por concepto de honorarios profesionales estimados en un veinticinco por ciento (25%).
CUARTO: Los intereses que se siguieron venciendo desde la admisión de la demanda (09-10-2003)
hasta la fecha en que quede definitivamente firme la sentencia, los cuales deberán ser calculados por
experticia complementaria del fallo, a la tasa del 5% anual, conforme el artículo 456 del Código de
Comercio. QUINTO: Se CONDENA al pago de la indexación de las cantidades señaladas en los puntos
Primero, Segundo y Tercero la cual deberá ser calculada por experticia complementaria del fallo,
tomando como base los índices de precios al consumidor establecidos por el Banco Central de
Venezuela para el Estado D.A., de conformidad con lo establecido en el artículo 249 del Código de
Procedimiento Civil, desde la fecha de admisión de la demanda (09-10-2003) hasta la fecha en que
quede definitivamente firme la presente sentencia.
9.- Se condena en costas a la parte demandada de conformidad con el artículo 281 del Código de
Procedimiento Civil…
En tal sentido, “…La doctrina patria, ha definido al procedimiento por intimación o monitorio,
como “aquel de cognición reducida, con carácter sumario, dispuesto a favor de quien tenga
derechos de créditos que hacer valer, asistidos por una prueba escrita. Puede ésta dirigirse en
tal caso al Juez mediante demanda, y el Juez, inaudita altera parte (sin oír a la otra parte),
puede emitir un decreto con el que impone al deudor que cumpla su obligación. Esto debe ser
notificado al deudor, y entonces, o el deudor hace oposición y en tal caso surge de ello un
procedimiento ordinario, o el deudor no hace oposición dentro del término, y entonces el
decreto pasa a ser definitivo-irrevocable, con los efectos ejecutivos de una sentencia de
condena...”. (Corsi, Luis, Apuntamientos sobre el Procedimiento por Intimación. Caracas, 1.986).
La Sala de Casación Civil por su parte, mediante fallo N°. 194, de fecha 10 de abril de 2008,
caso ARB Consultores, C.A., contra Agrocaris, C.A. y otro, expresó:
…Es propicio señalar que el decreto de intimación es una orden de pago, en la que se conmina al
deudor, para que pague apercibiéndole de ejecución. Ello es así por ser una orden de pago que
eventualmente se transformará en el título a ejecutar, y por tanto es un presupuesto indispensable que el
decreto intimatorio especifique las cantidades que deben ser pagadas por el deudor, pues el intimado
sólo puede pagar si conoce qué cantidad le es requerida, lo que no puede es condenarse a un tercero a
pagar una suma de dinero, por medio de un proceso para el cual no fue intimado ni se le informó
cantidad exacta de una deuda liquida y exigible.
En ese orden de ideas, la Sala Constitucional de este Alto Tribunal, ha indicado que “...el decreto
intimatorio es una propuesta de sentencia condenatoria, motivada sumariamente, la cual debe contener
todos los elementos necesarios para convertirse en su oportunidad en un título ejecutivo, equivalente a
sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, de manera que, una vez notificado el referido decreto
se le concede al deudor un plazo, para ejercer oposición y en tal caso surge de ello un procedimiento
ordinario en que se obtendrá la sentencia definitiva que cause ejecutoria. No obstante, si el deudor no
hiciere oposición al decreto de intimación dentro del referido plazo, éste pasará a ser definitivo e
irrevocable, con los efectos de una sentencia de condena, por lo que se llevará a cabo su inmediata
ejecución...”. (Sent. 8/5/02, caso: Interbank c/ Jiam S.d.C.). (Subrayado de la Sala). (Subrayado de la
Sala Constitucional).
De allí que sea obligatorio que el juez indique en el decreto de intimación, el monto de la deuda y el
nombre, apellido y domicilio del demandante y demandado; pues ello implicaría la determinación de la
propuesta de sentencia condenatoria, motivada sumariamente, la cual debe contener todos los
elementos necesarios para convertirse en su oportunidad en un título ejecutivo, equivalente a sentencia
pasada en autoridad de cosa juzgada, de manera que, una vez notificado el referido decreto se le
concede al deudor un plazo, para ejercer oposición y en tal caso surge de ello un procedimiento
ordinario en que se obtendrá la sentencia definitiva que cause ejecutoria….
El actor puede pedir en su libelo de demanda las costas, las cuales están fijadas en la norma
especial contenida en el artículo 648 del Código de Procedimiento Civil, que comprende
también el pago de los honorarios de abogado cuya cantidad no debe exceder del veinticinco
por ciento (25%) del valor de la demanda que podían quedar eventualmente firmes, en la fase
ejecutiva del procedimiento de intimación, cuando no se produzca la oposición por parte del
intimado.
Ahora bien, formulada la oposición del demandado decae el decreto intimatorio y con él lo
pautado en el artículo 648 del Código de Procedimiento Civil, pues termina la posibilidad
procesal de la fase ejecutiva inmediata del proceso por intimación, de acuerdo con lo
establecido en el artículo 651 del Código de Procedimiento Civil, y comienza un juicio
ordinario, pues surge el contradictorio, razón por la cual las costas aplicables al caso en
concreto serán las pautadas en los artículos 274 del Código de Procedimiento Civil y los
honorarios de los abogados los establecidos en el artículo 286 eiusdem.
A tal efecto, el autor G.A.C., en su libro “Procedimiento por Intimación”, de Vadell Hermanos
Editores, 2004, pág. 100, expresó:
…Cuando se produce la oposición oportuna al decreto de intimación y se deja este sin efecto alguno,
queda también sin efecto el monto máximo del 25 % del valor de la demanda fijado por concepto de
honorarios profesionales del abogado demandante…
En el caso planteado el juez en la sentencia recurrida declaró en el tercer punto del dispositivo,
que el demandado debía pagar la cantidad de doscientos treinta y cinco mil trescientos
ochenta y dos bolívares fuertes (Bs.F 235.382,00), por concepto de honorarios profesionales
estimados en un veinticinco por ciento (25%), lo cual corresponde a la condenatoria en costas
establecida en la norma especial contenida en el artículo 648 del Código de Procedimiento
Civil, que se impone cuando queda firme el decreto intimatorio en el procedimiento por
intimación, por falta de oposición del demandado.
Visto que el decreto intimatorio decayó por la oposición del demandado, el juicio por cobro de
bolívares, vía intimación, se convirtió en un proceso ordinario, razón por la cual el juez ad quem
no debió ordenar el pago de la cantidad de doscientos treinta y cinco mil trescientos ochenta y
dos bolívares fuertes (Bs.F 235.382,00), por concepto de honorarios profesionales estimados en
un veinticinco por ciento (25%), correspondientes a las costas establecidas en el artículo
648 del Código de Procedimiento Civil. Cuando la demandada se opuso al decreto intimatorio
quedó sin efecto jurídico, tanto la resolución provisional estimatoria de la orden de pago de la
obligación contenida en el citado decreto, como las costas y honorarios profesionales, pues
ninguna de ellas es absoluta, ni definitiva, sino condicionada a la sentencia definitiva que en el
caso particular de las costas las acuerde por el principio de vencimiento total.
Como bien lo ordena el Legislador, el Tribunal admite la demanda y ordena intimar a la parte
demandada otorgándole un plazo de diez días para que pague o haga oposición, y en la boleta
de intimación se le calcula el monto a pagar y las costas prudencialmente calculadas que no
exceda de un 25% del valor de la demanda. En este sentido, la parte actora estimó la demanda
en Bs.941.529.579, 00, y los intereses de la letra de cambio por la cantidad de Bs 109.975.885,5.
En tal virtud el Tribunal ordenó el pago de los honorarios profesionales sobre la base del 25%
del valor que comprende la cantidad de Bs. 235.382.394,8 que sumado totaliza la cantidad de
Bs.1.286.887.859, como efectivamente ocurrió. Pero al ser intimada la parte demandada y
oponerse al decreto intimatorio, este último pierde efectos jurídicos y se desarrolla el
procedimiento que establece el artículo 652 del Código de Procedimiento Civil.
Con fundamento en las razones expuestas, la Sala considera que la denuncia formulada es
procedente, por existir el menoscabo de formas esenciales del procedimiento que causaron
indefensión a la parte demandada, configurándose la infracción de los artículos 12, 15 y 652,
del Código de Procedimiento Civil, pues el decreto intimatorio quedó sin efecto, y en
consecuencia la orden de pago de las costas y los honorarios profesionales, ya que la forma
correcta de intimar los honorarios profesionales, sería la de esperar la condenatoria en costas
en la sentencia definitiva e intimar dichos honorarios, garantizando al demandado el derecho a
oponerse y seguir todo el procedimiento, incluyendo la retasa. Así se decide
Respecto a la segunda infracción que acusó el formalizante en esta denuncia sobre la inepta
acumulación de pretensiones y la inadmisibilidad de la demanda por violación del artículo
78 del Código de Procedimiento Civil, pues el actor pidió en su libelo el pago de los honorarios
de abogado y el sentenciador lo acordó:
2) La Sala indicó en el desarrollo de la primera delación que lo pedido por el demandante fue
el pago de las costas establecidas en el artículo 648 del Código de Procedimiento Civil, norma
especial que comprende tanto los costos como los honorarios de abogados siempre que éstos
no excedan, en el caso particular del procedimiento por intimación del veinticinco por ciento
(25%) del valor de la demanda, lo cual descarta lo alegado por el demandado en cuanto a la
inepta acumulación de pretensiones, pues no se están planteando dos acciones distintas en un
mismo proceso, sino un cobro de bolívares vía intimación más la correspondiente petición de
condenatoria en costas en dicho procedimiento.
Por tanto, no es procedente la infracción de los artículos 12, 15 y 78 del Código de
Procedimiento Civil, por subversión procesal a causa de una supuesta inepta acumulación de
pretensiones. Así se decide.
3) La Sala pasa a analizar la tercera infracción contenida en esta misma denuncia, en la cual el
formalizante acusó la subversión procesal porque el juez ad quem ordenó la indexación de los
honorarios de abogados condenados a pagar.
(…Omissis…)
8. Se declara SIN LUGAR la defensa de falta de cualidad opuesta por el demandado, V.D.S., y se
declara CON LUGAR la demanda de intimación al pago por cobro de bolívares, intentada por
P.S.G.M., en su carácter de endosatario en procuración al cobro de L.A.I. B., hoy de cujus (…) y en
consecuencia se condena al ciudadano V.D.S., al pago de las siguientes cantidades: PRIMERO: La
cantidad de NOVECIENTOS CUARENTA Y UN MIL QUINIENTOS VEINTINUEVE BOLIVARES
FUERTES (Bs. F 941.529,00) correspondiente a la letra de cambio demandada. SEGUNDO: La
cantidad de CIENTO NUEVE MIL NOVECIENTOS SETENTA Y CINCO BOLIVARES FUERTES (Bs.F
109.975,00) correspondiente a los intereses de la letra de cambio calculados a la rata de (5%) anual
conforme artículo 456 del Código de Comercio. TERCERO: La cantidad de DOSCIENTOS TREINTA
Y CINCO MIL TRESCIENTOS OCHENTA Y DOS BOLIVARES FUERTES (Bs.F 235.382,00), por
concepto de honorarios profesionales estimados en un veinticinco por ciento (25%).
(...Omissis…)
QUINTO: Se CONDENA al pago de la indexación de las cantidades señaladas en los puntos Primero,
Segundo y Tercero la cual deberá ser calculada por experticia complementaria del fallo, tomando como
base los índices de precios al consumidor establecidos por el Banco Central de Venezuela para el
Estado D.A., de conformidad con lo establecido en el artículo 249 del Código de Procedimiento Civil,
desde la fecha de admisión de la demanda (09-10-2003) hasta la fecha en que quede definitivamente
firme la presente sentencia.
9.- Se condena en costas a la parte demandada de conformidad con el artículo 281 del Código de
Procedimiento Civil…
TERCERO: los honorarios profesionales causados, estimados en un veinticinco por ciento (25%)
doscientos treinta y cinco millones trescientos ochenta y dos mil trescientos noventa y cuatro con ocho
céntimos (Bs. 235.382.394,8) más las costas y costos del procedimiento calculados por este Tribunal
con estricta observancia del artículo 648 del Código de Procedimiento Civil en relación con lo
establecido en el artículo 274 ejusdem. CUARTO: solicito la indexación judicial (omissis)…
(Negrillas de la Sala).
En el asunto concreto, se observa que el actor solicitó la indexación sobre las: “…sumas
dinerarias intimadas…” es decir, correspondientes a la cantidad establecida en la letra de
cambio y los intereses generados, los honorarios de abogado que fueron pedidos por el actor
con base en el artículo 648 del Código de Procedimiento Civil, es decir, como las costas que se
generan en la fase de ejecución del decreto intimatorio del procedimiento por intimación.
En el caso bajo estudio a juicio de esta Sala, si no son procedentes las costas y los honorarios
tampoco es procedente la indexación; pues ninguna de ellas es absoluta, ni definitiva, sino
condicionada a la existencia de la oposición.
Con fundamento en las razones expuestas la Sala encuentra procedente la presente denuncia
por existir el menoscabo de formas esenciales del procedimiento que causaron indefensión a la
parte demandada, configurándose la infracción de los artículos 12, 15 y 652 del Código de
Procedimiento Civil, la violación del debido proceso y el derecho a la defensa. Así se decide.
“…El fallo recurrido declaró “la validez de la intervención de los ciudadanos J.M.I.B., J.D.V.I.D.G. y
N.M.I.D.T. como terceros acreedores del demandante en el presente juicio, con derecho a
embargar los derechos y la acreencia del demandante (sic) de conformidad con el artículo
593 del Código de Procedimiento Civil y como consecuencia de la declaratoria con lugar de la
demanda a favor del demandante, los terceros tienen derecho a ejecutar su acreencia sobre
bienes de propiedad del demandado”. De lo expuesto se evidencia que, tanto el tribunal de la
causa como el de la recurrida, resolvieron considerar como terceros intervinientes en la
presente causa los aludidos ciudadanos con motivo de su presentación voluntaria al proceso a
través de la consignación a los autos de un escrito contentivo de un conjunto de alegaciones
conforme a los cuales aquellos adujeron ser acreedores de la parte actora en este juicio. Cabe
destacar que, con motivo del mencionado escrito, la actividad procesal se realizó en la primera
instancia fue la práctica de una medida cautelar de embargo según lo dispone el artículo
593 del Código de Procedimiento Civil, siendo que dichos ciudadanos no ejercieron formal
acción de tercería, conforme lo dispone el artículo 370 ordinal 1 del Código de Procedimiento
Civil, en consecuencia, no se produjo la apertura del procedimiento a que se contrae el artículo
371 eiusdem…” (Mayúsculas del texto transcrito).
En el caso sub iudice, observa la Sala que el recurrente alega que el Tribunal de Alzada incurrió
en la falta de aplicación de los artículos 370 y 371 del Código de Procedimiento Civil; pues los
terceros interesados consignaron en autos un escrito donde aducen ser acreedores de la parte
actora, en el cual no habrían hecho mención de los artículos ya indicados para fundamentar
jurídicamente su solicitud como terceros.
“….Los terceros podrán intervenir, o ser llamados a la causa pendiente entre otras personas en
los casos siguientes:
2. Cuando practicado el embargo sobre bienes que sean propiedad de un tercero, éste se
opusiere al mismo de acuerdo a lo previsto en el artículo 546.
3. Cuando el tercero tenga un interés jurídico actual en sostener las razones de alguna de
las partes y pretenda ayudarla a vencer en el p.C.a.d. las partes pida la intervención del
tercero por ser común a éste la causa pendiente.
Visto lo anterior, la Sala observa que consta en autos un escrito a los folios 16 al 19 de la
primera pieza del expediente, consignado por el ciudadano J.M.I.B. en nombre y
representación propia y de sus hemanas las ciudadanas J.d.V.I.d.G. y N.M.I.d.T., en el cual
solicitan al tribunal de la causa, por ser acreedores del demandante en el presente juicio,
ejecutar su acreencia sobre bienes propiedad del demandado, con motivo de una
sentencia dictada por el Juzgado Octavo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del
Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, en fecha 4 de
agosto de 1999, que declaró con lugar el juicio de rendición de cuentas contra el
ciudadano L.A.I. (+) condenándolo a pagar la cantidad de doscientos seis millones
doscientos veintitrés mil setecientos cincuenta bolívares (Bs. 206.223.750, 00).
En ese sentido el referido Juzgado Octavo decretó medida de embargo ejecutivo sobre
bienes propiedad del demandado, que para ese momento era el ciudadano L.A. Idrogo(+),
hasta cubrir la suma de cuatrocientos cuarenta y siete millones setecientos treinta y un mil
trescientos sesenta y cuatro bolívares con cuarenta y nueve céntimos (Bs 447.731.364,49)
monto este correpondiente al embargo ejecutivo decretado por ese tribunal en ese juicio.
Esta Sala difiere de lo señalado por el recurrente, ya que consta en autos el referido
mandamiento de ejecución
proferido por el Juzgado Octavo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de
la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, que declaró con lugar el
juicio de rendición de cuentas, que riela en el folio 28 y 29 de la primera pieza del
expediente, donde se evidencia el interés legítimo que tienen estos terceros de ser
acreedores del demandado teniendo la legitimidad y la cualidad para hacer valer su
acreencia en el juicio.
Asimismo la Sala constata que el Tribunal de Alzada ratificó el derecho a embargar que
tienen los terceros legitimados, sobre los derechos y acreencias del demandante; lo que
significa a juicio de esta Sala, que los terceros interesados tienen la cualidad para intervenir
en el juicio de conformidad con el artículo 593 del Código de Procedimiento Civil, por
haber demostrado con el decreto de embargo de otro juicio, proferido por el Juzgado
Octavo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción
Judicial del Área Metropolitana de Caracas, el interés legitimo sobre el presente proceso;
por consiguiente el Juez de Alzada no incurrió en la falta de aplicación de los
artículos 370 y 371 del Código de Procedimiento Civil, dado el principio iura novit curia, en
concordancia con el artículo 257 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, razón suficiente para determinar la improcedencia de la presente denuncia. Así
se decide
Por lo antes expuesto, concluye la Sala que la Sentenciadora de alzada no infringió por
falta de aplicación los artículos 370 y 371 del Código de Procedimiento Civil debido a que
existe una prueba fehaciente consignada por los terceros legitimados, constituida por el
decreto de embargo ejecutivo proferido por el Juzgado Octavo de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de
Caracas, proveniente de un juicio de rendición de cuentas, razón suficiente para determinar
la improcedencia de la presente denuncia.
Por todo lo anterior expuesto esta Sala considera que al encontrar procedentes dos
denuncias por existir el menoscabo de formas esenciales del procedimiento que causaron
indefensión a la parte demandada, configurándose la infracción de los
artículos 12, 15 y 642 del Código de Procedimiento Civil, al condenar el pago por la
cantidad de doscientos treinta y cinco mil trescientos ochenta y dos bolívares fuertes (Bs.F
235.382,00), estimados en un veinticinco por ciento (25%) por concepto de honorarios
profesionales de abogado al demandado, mas su indexación cuando hubo oposición al
decreto intimado; conlleva a la declaratoria con lugar del recurso extraordinario anunciado
y formalizado, tal como se hará en el dispositivo del presente fallo. Así se decide.
Ahora bien, el Tribunal Supremo de Justicia podrá casar un fallo sin reenvío, cuando su
decisión sobre el recurso haga innecesario un nuevo pronunciamiento sobre el fondo de
conformidad con lo previsto en el artículo 322 del Código de Procedimiento Civil.
Por tanto, habiéndose declarado procedente una de las denuncias por defecto de actividad
relativa a la infracción de los artículos 12, 15 y 652 del Código de Procedimiento Civil, lo
cual da lugar a casar el fallo recurrido, esta Sala encuentra que están suficientemente
establecidos los extremos del artículo 322 del Código de Procedimiento Civil, que haría
innecesario un nuevo pronunciamiento sobre el fondo, lo cual atentaría contra el principio
de la utilidad casacionista y la celeridad jurídica, razón suficiente para anular el fallo
recurrido en lo relativo a la condena de la parte demandada del pago de honorarios
profesionales. En consecuencia, en el dispositivo del presente fallo, se casará la sentencia
sin reenvío, declarándose con lugar la demanda, excluyendo del punto 8vo lo relacionado
al concepto por honorarios profesionales, que corresponden a un juicio autónomo e
independiente del presente proceso. No habrá condenatoria en costas del proceso, al no
haber vencimiento total, de conformidad con el artículo 274 del Código de Procedimiento
Civil. Así se decide.
DECISIÓN
Por las razones expuestas, este Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de
Venezuela, en Sala de Casación Civil, administrando justicia en nombre la República y por
autoridad de la ley, declara: CON LUGAR el recurso de casación anunciado y formalizado
por la parte demandada, ciudadano V.A.D.S., CASA SIN REENVÍO la sentencia dictada en
fecha 3 de abril de 2014, por la Corte de Apelaciones (Sala Accidental) del Circuito Judicial
Penal con competencia múltiple en lo Civil, Mercantil, Tránsito, Bancario y Protección de
Niños y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del estado D.A.. En consecuencia, se
declara: 1.- Desestimada la intervención de la ciudadana R.C.R. por no haber acreditado su
cualidad de heredera del cujus L.A.I.B. ya que no consignó documental que probara ser la
cónyuge del de cujus y por consiguiente heredera del demandante. 2.- SIN LUGAR las
denuncias de fraude procesal formuladas por el demandado V.D.S. 3.- SIN LUGAR, la
apelación ejercida por el demandado V.D.S. contra la sentencia dictada por el Juzgado de
Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, del Tránsito, Agrario y Bancario de la
Circunscripción Judicial del estado D.A., en fecha 09 de abril de 2013. 4.- CONFIRMA
PARCIALMENTE la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil, del Tránsito, Agrario y Bancario de la Circunscripción Judicial del estado D.A., en
fecha 09 de abril de 2013 5.- Declara la validez de la intervención de los ciudadanos J.M.I.B.,
J.D.V.I.D.G. y N.M.I.D.T., como terceros acreedores del demandante en el presente juicio,
con derecho a embargar los derechos y acreencias del demandante L.A.I., hoy de cujus, de
conformidad con el artículo 593 del Código de Procedimiento Civil y como consecuencia
de la declaratoria Con Lugar de la demanda a favor del demandante, los terceros tienen
derecho a ejecutar su acreencia sobre bienes propiedad del demandado. 6.- Declara que el
desistimiento de la acción y del procedimiento realizado en fecha 18 de junio de 2004, por
el endosatario en procuración, el abogado P.S.G.M., fue fraudulento, ya que se realizó
después de que los terceros J.M.I.B., J.D.V.I.D.G. y N.M.I.D.T., embargaron el crédito del
demandante, L.A.I., hoy de cujus, y dicho disentimiento se hizo en contravención de de
los artículo 1289 del Código Civil y 549 del Código de Procedimiento Civil, a los fines de
menoscabar los derechos de los terceros, aunado a que el alegato de pago, nunca fue
probado, lo cual nos lleva a concluir que dicho disentimiento fue fraudulento a los fines de
evitar el pago del crédito a favor de los terceros quienes tienen una acreencia cierta contra
el demandante. Por consiguiente, esta Sala de Casación Civil, niega la homologación del
desistimiento de la acción y del procedimiento, realizado por los endosatarios en
procuración, abogado P.S.G.M., EN FECHA 18 DE JUNIO DE 2004, por ser fraudulento ya
que su finalidad fue evadir y excluir los derechos de los terceros. 7.- Se declara que el
endosatario en procuración, además de que tenía la limitación de disponer del derecho en
litigio y no podía disponer del crédito por cuanto ya le había sido embargado, tampoco
tenía la capacidad para desistir de la acción y del procedimiento ya que no tenía la facultad
para disponer del derecho en litigio de conformidad con lo establecido en el artículo
154 del Código de Procedimiento Civil. 8.- SIN LUGAR la defensa de falta de cualidad
opuesta por el demandado, V.D.S. y CON LUGAR la demanda de intimación al pago por
cobro de bolívares, intentado por P.S.G.M., en su carácter de endosatario en procuración al
cobro de L.A.I. B, hoy de cujus, en contra del ciudadano V.D.S., y en consecuencia se ordena
al ciudadano V.D.S., al pago de las siguientes cantidades: PRIMERO: La cantidad de
NOVECIENTOS CUARENTA Y UN MIL QUINIENTOS VEINTINUEVE BOLÍVARES FUERTES (Bs F
941.529,00) correspondientes a la letra de cambio demandada. SEGUNDO: La cantidad de
CIENTO NUEVE MIL NOVECIENTOS SETENTA Y CINCO BOLÍVARES FUERTES (Bs F
109.975,00) correspondientes a los intereses de la letra de cambio calculados a la tasa del
(5%) anual conforme al artículo 456 del Código de Comercio. TERCERO: Se niega la
cantidad de DOSCIENTOS TREINTA Y CINCO MIL TRESCIENTOS OCHENTA Y DOS
BOLÍVARES FUERTES (Bs F 235.382,00), por concepto de honorarios profesionales
estimados en un veinticinco por ciento (25%). CUARTO: Los intereses que se siguieron
venciendo desde la admisión de la demanda (09-10-2003) hasta la fecha en que quede
definitivamente firme la sentencia , los cuales deberán ser calculados por experticia
complementaria del fallo, a la tasa del 5% anual, conforme al artículo 456 del Código de
Comercio. QUINTO: Se condena al pago de la indexación de las cantidades señaladas en
los puntos Primero y Segundo la cual deberá ser calculada por experticia complementaria
del fallo, tomando como base los índices de precios al consumidor establecidos por el
Banco Central de Venezuela para el estado D.A., de conformidad con lo establecido en
el artículo 249 del Código de Procedimiento Civil, desde la fecha de admisión de la
demandada (09-10-2003) hasta la feche en que quede definitivamente firme la presente
sentencia. 9.- Al no haber vencimiento total no hay condenatoria en costas del proceso.
No ha lugar la condenatoria al pago de las costas procesales del recurso de casación, dada
la naturaleza del dispositivo del presente fallo.
Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de la Sala de Casación Civil, del Tribunal
Supremo de Justicia, en Caracas, a los dieciséis (16) días del mes de junio de dos mil
dieciséis. Años: 206º de la Independencia y 157° de la Federación.
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G.B.V.
Vicepresidente,