El maestro sabe, enseña y ama, y sabe que el amor está por encima del saber y que sólo se
aprende de verdad lo que se enseña con amor.
Porque sos mi señorita
hoy te quiero regalar
un manojo de deseos
para que puedas soñar,
un ramito de violetas
para que puedas guardar
el más dulce de mis besos
y un "te quiero" de verdad.
Comenzó el año como todos
entre deseos y sueños.
Era marzo, hoy recuerdo.
Cerraron las fronteras
pero los maestros las abrieron.
Se instaló el miedo y el silencio
pero risas y esperanza trajeron.
Fueron las aulas virtuales
su trabajo, se desvelo y su reino.
Maquillaban su rostro
para ocultar su desvelo.
y vistieron sus paredes
de flores y palabras alegres
sonreian, pero lloraban por dentro.
"Que no vean mis niños
que i risa es lamento"
La familia de sus alumnos fue la familia suya.
Abrieron virtudes,
aprendieron juntos
Nada es perfecto.
Se cometieron errores
pero aprendieron de ellos.
Son ustedes, los maestros
a quienes hoy agradezco
son maestros de mi pueblo
corazon generoso, abierto.
Creo que en esta pandemia
les debemos mucho más
que agradecimiento.
Que no se olvide lo que han hecho
que todos sepan que sin ustedes
este año, todo, todo hubiera sido desierto.
Gracias por tanto amor, Maestros,
gracias por el intento
demostraron que entre todos
podemos ir más allá del silencio!!
El maestro cada día
se nos brinda por entero,
y con trabajo y desvelo
nos da su sabiduría.
Se esmera por entregarnos
sin reservas su saber,
y así nos hace crecer
para poder realizarnos.
Por todo eso sabemos
que nunca será bien pago
todo el esfuerzo brindado
...más igual lo agradecemos.
Finalmente no podremos
retribuir lo recibido,
quedando más que entendido
que nunca lo olvidaremos.