Asesino en serie
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El l�der sectario y criminal Charles Manson
La denominaci�n asesino en serie o asesino serial designa a un individuo que
asesina a tres o m�s personas,1?2? en un lapso de 30 d�as o m�s, con un per�odo de
"enfriamiento" entre cada asesinato,3? y cuya motivaci�n se basa en la
gratificaci�n psicol�gica que le proporciona cometer dicho crimen.4?5? Los asesinos
en serie �tienden a ser selectivos al acechar a sus v�ctimas y que lo hacen
impulsados por alguna necesidad interior imperiosa�.6?
Los cr�menes tienden a estar espec�ficamente motivados por una multitud de impulsos
psicol�gicos, en particular ansias de poder y compulsi�n sexual. Suelen seguir una
misma metodolog�a o modus operandi, involucrando a v�ctimas que a menudo comparten
alguna caracter�stica con el agresor, ya sea ocupaci�n, raza, apariencia, sexo o
edad.7?
La acu�aci�n del t�rmino serial killer (asesino en serie) se atribuye com�nmente al
agente especial del FBI Robert Ressler en los a�os 1970,8?9? aunque ya hab�a sido
descrito muchos a�os antes. Se tiene constancia de que el inspector policial alem�n
Ernst Gennat utilizaba ya este concepto en 1930.10?
Los asesinos en serie no deben ser confundidos con los asesinos en masa, que
asesinan a un n�mero elevado de v�ctimas de manera simult�nea en un per�odo corto
de tiempo, ni con los asesinos rel�mpago, que cometen m�ltiples asesinatos en un
corto per�odo y en lugares distintos.3?
�ndice
1 Definici�n
2 Psicolog�a y desarrollo
3 Auge
4 El asesinato m�ltiple antes de 1900
5 Tipos de asesinos en serie
5.1 Organizados y desorganizados
6 Motivaciones
6.1 Esquizofrenia
6.2 Misioneros
6.3 Hedonismo
6.4 Lucro
6.5 Poder / control
7 Dentro de la mente de un asesino en serie: Las fases de su proceso mental
8 Asesinos en serie en la cultura popular
9 V�ase tambi�n
10 Referencias
11 Bibliograf�a
12 Enlaces externos
Definici�n
El t�rmino asesino en serie (serial killer) fue presumiblemente acu�ado por el
agente Robert Ressler en los a�os 1970. La expresi�n asesino en serie entr� al
lenguaje popular en gran parte debido a la publicidad que se dio a los cr�menes de
Ted Bundy y David Berkowitz ("El hijo de Sam"), a mediados de esa d�cada. Aunque
una de las primeras veces que se us� ese concepto fue con el �asesino de los
torsos� de Cleveland.
El t�rmino permite a los criminalistas y crimin�logos distinguir a aquellos
delincuentes, que matan a varias personas en un largo per�odo, de aquellos que
asesinan mucha gente en un solo evento (asesinos en masa). Un tercer tipo de
asesino m�ltiple es el asesino rel�mpago.
Seguidamente, unas breves definiciones de estos tres tipos:
Un asesino en serie es alguien que comete tres o m�s asesinatos durante un extenso
per�odo con un lapso de enfriamiento entre cada crimen. En medio de sus delitos,
ellos parecen bastante normales, una condici�n que Hervey Cleckley y Robert Hare
llaman "m�scara de cordura". A menudo existe � pero no siempre � un elemento sexual
en este tipo de asesinos (Fred West, asesino del Zodiaco, Luis Alfredo Garavito).
Un asesino en masa, por otra parte, es un individuo que comete m�ltiples asesinatos
en una ocasi�n aislada y en un solo lugar. Los autores suelen cometer suicidio
despu�s; por consiguiente, el conocimiento de su estado mental y los motivos detr�s
de sus acciones se dejan muchas veces a la especulaci�n. Los pocos asesinos masivos
que han podido ser atrapados afirman que no recuerdan claramente el evento.
Un asesino itinerante, tambi�n conocido como asesino excursionista o spree killer,
comete m�ltiples asesinatos en diferentes lugares, dentro de un per�odo que puede
variar desde unas cuantas horas hasta varios d�as. A diferencia de los asesinos en
serie, ellos no vuelven a su comportamiento normal entre asesinatos.
Todos estos tipos de cr�menes mencionados son usualmente consumados por una sola
persona. Pero ha habido ejemplos en las tres categor�as en los que dos o m�s
perpetradores han actuado en conjunto, como Los estranguladores de la colina y
Henry Lee Lucas y Ottis Toole. El escritor Michael Newton afirma que esto sucede en
aproximadamente un tercio de los casos.
Existen otros tipos de asesinatos m�ltiples tambi�n, aunque a menudo est�n
relacionados con grandes organizaciones y no con dos o tres asesinos: genocidio y
ataques terroristas. Los asesinos m�ltiples han sido en su mayor�a varones. Las
mujeres representan la minor�a en las estad�sticas de asesinos en serie. Los
asesinos en serie est�n espec�ficamente motivados por una multiplicidad de impulsos
psicol�gicos, sobre todo por ansias de poder y compulsi�n sexual. Con frecuencia
tienen sentimientos de inadaptabilidad e inutilidad, algunas veces debido a
humillaci�n y abusos en la infancia y/o el apremio de la pobreza, tambi�n bajo
estatus socioecon�mico en edad adulta, compensando sus cr�menes esto y otorg�ndoles
una sensaci�n de potencia y frecuentemente venganza, durante y despu�s de cometer
los delitos. El conocimiento de sus acciones aterroriza a comunidades enteras y con
frecuencia confunden a la polic�a, consecuencias que son incentivo de su sensaci�n
de poder. Este aspecto motivacional los desliga de los asesinos a sueldo y otros
asesinos m�ltiples, quienes est�n motivados por el lucro. Por ejemplo, en Escocia
durante la d�cada de 1820, William Burke y William Hare asesinaron personas en lo
que se conoci� como el "Caso del ladr�n de cad�veres". Ellos no figuran como
asesinos en serie en la mayor�a de las definiciones de crimin�logos, porque sus
motivos fueron principalmente econ�micos.
Los asesinos en serie frecuentemente tienen impulsos extremadamente s�dicos. Estos
anulan la capacidad de sentir empat�a por el sufrimiento de otros, de esta manera,
son frecuentemente llamados psic�patas o soci�patas, t�rminos que han sido
renombrados por psic�logos como trastorno de personalidad antisocial. Algunos
asesinos en serie hacen uso de la lujuria y la tortura, para obtener placer sexual
por mutilaci�n de la v�ctima y tambi�n de matarla lentamente por un prolongado
lapso de tiempo.
Psicolog�a y desarrollo
La mayor�a de los asesinos en serie tienen antecedentes enfermizos. Se sabe que,
frecuentemente, fueron v�ctimas de abusos durante su infancia, ya sea f�sica,
sexual o psicol�gicamente, toda vez que existe una correlaci�n entre los abusos de
su infancia y los cr�menes que cometen.
El elemento de fantas�a en el desarrollo de los asesinos en serie es extremadamente
importante. A menudo fantasean acerca de asesinar durante y a�n despu�s de la
adolescencia. Sue�an despiertos de manera compulsiva sobre dominaci�n, sometimiento
y asesinato, usualmente con elementos muy espec�ficos de sus fantas�as que despu�s
aparecen en sus cr�menes reales. Otros disfrutan leyendo historias de sadismo,
llenos de violaci�n, tortura y homicidio. Pero en algunos casos, estos rasgos no
est�n presentes.
Algunos asesinos en serie, presentan uno o m�s signos de alerta en su ni�ez de lo
que se conoce como el "Conjunto McDonald" o "Tr�ada psicop�tica". Estos son:
Piroman�a, comenzar incendios invariablemente solo por la emoci�n de destruir
cosas.
Crueldad hacia los animales (relacionado con el "zoosadismo"). Muchos ni�os pueden
tener comportamientos crueles con los animales, como por ejemplo cortarle las patas
a las ara�as, pero los futuros asesinos en serie con frecuencia matan animales m�s
grandes, como perros y gatos, y com�nmente para su propio deleite, m�s a�n de solo
impresionar a sus amigos.
Enuresis m�s all� de la edad en que los ni�os normalmente superan tal
comportamiento.
Cabr�a hacer una aclaraci�n, esta tr�ada, desarrollada en 1963, ha sido
recientemente cuestionada por otros investigadores.
Muchos expertos han afirmado que una vez que el asesino en serie comienza con sus
actos delictivos no puede parar (o solo en contadas veces). Algunos sostienen la
opini�n de que aquellos que no son capaces de controlar sus impulsos homicidas son
m�s f�ciles de atrapar.
Auge
Ha habido informes contradictorios hasta cierto punto sobre el asesinato m�ltiple.
El FBI asegur� en los a�os 80, que en alguna �poca en particular, existieron apenas
35 asesinos en serie en actividad en los Estados Unidos, dando a entender que los
asesinos m�ltiples en cuesti�n, hab�an cometido sus primeros cr�menes pero que a�n
no hab�an sido aprehendidos o detenidos por otras causas (por ejemplo, suicidio,
par�lisis o muerte natural).
Esta cifra ha sido frecuentemente exagerada. En su libro Serial Killers: The
Growing Menace, Joel Norris afirma que hubo quinientos asesinos en serie en activo
en alg�n momento en Estados Unidos, responsables de cinco mil v�ctimas al a�o, lo
que ser�a aproximadamente un cuarto de la totalidad de homicidios conocidos en el
pa�s.
El asesinato m�ltiple antes de 1900
Art�culo principal: Listado de asesinos antes de 1900
Retrato en pintura de Elizabeth B�thory.
A pesar de que el fen�meno de los asesinos m�ltiples es generalmente considerado un
hecho contempor�neo, puede ser detectado en la historia, no obstante con cierto
l�mite de precisi�n.
En el siglo XV, uno de los nobles m�s ricos en Francia, Gilles de Rais, secuestr�,
viol� y asesin� al menos un centenar de ni�os y muchachos. La arist�crata h�ngara
Elizabeth B�thory, fue arrestada en 1610 y subsecuentemente acusada de torturar y
matar hasta 600 jovencitas. Ella constat� en su diario todos sus asesinatos. Aunque
ambos, De Rais y B�thory fueron supuestamente s�dicos y adictos a matar, difieren
de los asesinos en serie de hoy en d�a, en que este par eran ricos y poderosos.
Bas�ndose sobre la falta de una fuerza policial establecida y medios de informaci�n
activos durante aquellos siglos, puede muy bien ser que hubiese otros tantos
asesinos m�ltiples en aquel entonces, quienes no fueron identificados o no fue bien
difundida su existencia.
Thug Behram, l�der de la banda Thuggee en la India, frecuentemente ha sido nombrado
el asesino en serie m�s prol�fico del mundo. Seg�n numerosas fuentes, se estima que
asesin� a 931 personas por estrangulaci�n mediante una tela ceremonial (o rumal,
que en idioma Hindi significa pa�uelo), usado por su culto entre 1790 y 1830, de
esta manera, posee el registro de m�s asesinatos cometidos por una sola persona en
la historia. En total, los secuaces de manera general habr�an sido responsables de
aproximadamente dos millones de muertes, de acuerdo con el Libro Guinness de los
R�cords.
En Espa�a, Manuel Blanco Romasanta fue condenado a muerte en 1853 tras la confesi�n
de 9 asesinatos, aunque la pena le fue conmutada por considerarle un caso de
licantrop�a cl�nica.
En su famoso libro Psychopathia Sexualis, Richard von Krafft-Ebing registra el caso
de un asesino en serie ocurrido alrededor del a�o 1870, un italiano llamado
Eusebius Pieydagnelle quien ten�a una obsesi�n sexual con la sangre y confes� haber
dado muerte a seis personas.
En Vitoria, Espa�a, Juan D�az de Garayo fue detenido en 1880 y condenado a muerte
por 6 asesinatos tras su confesi�n. Aunque no asesin� solo prostitutas, y tuvo
varios intentos fallidos, intent� justificar los asesinatos alegando que las
prostitutas le quer�an cobrar demasiado.
En M�xico existi� un asesino en serie de mujeres en 1880 llamado Francisco Guerrero
P�rez "El Chalequero". Mat� a 20 mujeres despu�s de violarlas para luego
decapitarlas tirando sus restos en los alrededores de R�o Consulado en Ciudad de
M�xico. El caso de Guerrero, podr�a situarse en el apartado de asesino misionero;
ya que argument� que mataba a las mujeres para evitar que fueran infieles. Fue
apresado en 1888, saliendo en libertad en 1904, donde volvi� a matar a una anciana.
Fue sentenciado a muerte aunque muri� en 1910 de tuberculosis.
El popular asesino an�nimo Jack el Destripador degoll� y destrip� varias
prostitutas en Londres en 1888 (el n�mero exacto de v�ctimas se desconoce - como
m�nimo cuatro, probablemente seis). Estos cr�menes brutales lograron obtener enorme
atenci�n de la prensa debido a que Londres, en aquel momento, era la capital y
centro de la superpotencia econ�mica m�s importante del mundo.
Joseph Vacher fue ejecutado en Francia en 1898 despu�s de confesar el asesinato y
mutilaci�n de 11 mujeres y ni�os, mientras que el asesino en serie estadounidense
H. H. Holmes fue ahorcado en Filadelfia en 1896 despu�s de confesar 27 asesinatos.
Tipos de asesinos en serie
Organizados y desorganizados
El FBI, sin demasiada precisi�n, ha categorizado a los asesinos en serie dentro de
dos tipos diferentes: organizados y desorganizados:
Asesinos organizados: Usualmente son poseedores de un coeficiente intelectual
superior a la media (110 en adelante) planifican sus cr�menes muy met�dicamente por
lo cual pueden tardar a�os en realizar un asesinato. A veces realizan sus
asesinatos por despecho o debido a trastornos y, para encubrirse, pueden intentar
involucrar a otras personas en su planificaci�n. Por lo com�n, secuestran a las
v�ctimas, despu�s de ganar su confianza, mat�ndolas en un lugar y deshaci�ndose de
ellas en otro. A veces, este tipo de persona busca entre su pasado a personas que
formaron parte de su vida y que la marcaron de alguna manera. Act�an enga�ando de
muchas maneras y, si hay personas extra�as en medio de su objetivo, las estudian y
llegan a crear toda una cantidad de circunstancias para volverlas en contra de su
objetivo. A veces, pueden tardar a�os en separar a su objetivo de su obst�culo. Una
vez realizado este prop�sito se acercan de forma pasiva y con muchas mentiras y
enga�os a la persona de su pasado. As�, por fin, consigue alcanzar su meta, que es
hacer da�o a la persona que seleccion� como v�ctima, y su manera de actuar puede
ser: (A) matar a su v�ctima o provocarle sufrimiento, como hacerle da�o f�sico a un
ser querido o amado, a su entorno ya sea familia directa del objetivo o ser querido
actual ; (B) ensa�arse con su objetivo inicial. Por ejemplo, Ted Bundy se pon�a en
el brazo un molde de yeso falso, pidiendo a las mujeres que le ayudaran a llevar
unos libros hasta su veh�culo, donde las golpeaba duramente dej�ndolas
inconscientes, y as� poder actuar. Otros tienen como objetivo espec�fico a las
prostitutas, quienes tal vez van voluntariamente con el asesino en serie, creyendo
que es un cliente cualquiera. Estos tipos de asesinos, tienen un alto grado de
control sobre la escena del crimen, y generalmente conocen bien la ciencia forense
que los habilita para cubrir sus huellas, tal como enterrar el cuerpo o cargarlo
hasta un r�o para hundirlo. Adem�s, ellos siguen escrupulosamente sus cr�menes en
los medios de comunicaci�n, y muchas veces se enorgullecen de sus acciones, como si
fuesen grandiosos proyectos. El asesino organizado es habitualmente muy sociable y
tiene amigos y amantes, muy a menudo hasta esposa e hijos. Son el tipo de persona
que cuando son capturados, son descritos por los conocidos como "un tipo agradable"
que "no ser�a capaz de hacer da�o a una mosca". Algunos asesinos en serie se
esfuerzan por hacer que sus cr�menes resulten dif�ciles de descubrir, como por
ejemplo falsificando notas de suicidio; este es el caso de Harold Shipman, un
m�dico de cabecera brit�nico, cuya posici�n social y ocupaci�n eran tales que le
permit�a simular las muertes de sus v�ctimas, considerando que mor�an por causas
naturales: entre 1971 y 1998, mat� as� por lo menos a 250 de sus pacientes m�s
viejos, y hasta muy poco antes de ser descubierto a�n no se sospechaba que ninguno
de sus cr�menes hubiera sido premeditados.
Asesinos desorganizados: Con un IQ bajo/mediocre (entre 80 y 95), cometen sus
cr�menes impulsivamente. Mientras que el asesino organizado saldr� espec�ficamente
a cazar a la v�ctima, el desorganizado matar� a alguien cuando quiera que surja la
oportunidad, y contadas veces se molestar� en deshacerse del cuerpo, dej�ndolo en
el mismo lugar en que encontr� a la v�ctima. Usualmente llevan a cabo ataques
"sorpresa", asaltando a sus v�ctimas sin previo aviso, y t�picamente ejecutar�n
rituales que creen necesarios llevar a cabo, una vez que la v�ctima se encuentre
muerta (por ejemplo; necrofilia, mutilaci�n, canibalismo, etc.). A menudo son
personas insociables, teniendo pocos amigos, y pueden tener un historial de
problemas mentales y ser descritos por sus conocidos como exc�ntricos o incluso
como "un poco extra�os o raros". Tienen poca consciencia sobre sus cr�menes y puede
que bloqueen los recuerdos de sus asesinatos. Uno de los casos recientes m�s
conocidos que encajan con este perfil es el de Francisco Garc�a Escalero, el
"Matamendigos".11?
Un n�mero significativo de asesinos en serie muestran simult�neamente ciertos
aspectos de los dos tipos mencionados, aunque las caracter�sticas de un tipo
dominan. El comportamiento de algunos asesinos declina de ser organizado a
desorganizado, seg�n sus homicidios contin�an. Complementan cuidadosa y
met�dicamente los asesinatos al principio, pero conforme su compulsi�n se sale de
control, dejan de dominarse volvi�ndose descuidados e impulsivos.
Algunos asesinos sufren de personalidad m�ltiple (Trastorno de identidad
disociativo) lo que los lleva a cometer asesinatos tanto organizados como
desorganizados. Aunque varios psic�logos han citado a la personalidad m�ltiple como
una de las mayores causas de asesinatos, est� comprobado que solo la minor�a de los
asesinos en serie sufren este trauma.[cita requerida]
Motivaciones
Los patrones organizado y desorganizado, est�n relacionados con los m�todos de los
asesinos. En consideraci�n a los motivos, pueden ser ubicados dentro de cinco
categor�as diferentes:
Esquizofrenia
Contrariamente a la opini�n popular, rara vez los asesinos en serie son
esquizofr�nicos o est�n motivados por alucinaciones y/o voces en sus cabezas.
Muchos pretenden ser exculpados por la raz�n de la locura. Sin embargo, existen
unos cuantos casos genuinos de asesinos en serie, que fueron tratados seg�n tal
concepci�n.
Herbert Mullin masacr� a 13 personas despu�s de o�r unas voces que le dijeron que
los asesinatos eran necesarios para evitar que hubiera un terremoto en California.
Ed Gein aleg� que al comer los cad�veres de mujeres que se asemejaban a su madre
difunta pod�a preservar el alma de su madre en su propio cuerpo. Mat� dos mujeres
que le recordaban a su madre, comi�ndose a una y siendo arrestado mientras se
encontraba en proceso de preparar el segundo cuerpo para consumirlo. Tambi�n us� la
carne de cad�veres exhumados para dar forma a un "traje de mujer" para s� mismo, y
de esta manera poder "convertirse" en su madre, a la vez que no dejaba de hablar
consigo mismo en una voz en falsete. Despu�s de su arresto fue ingresado en una
instituci�n mental por el resto de su vida.
Misioneros
Los llamados asesinos apost�licos creen que sus actos est�n justificados cada vez
que ellos se deshacen de cierto tipo de personas que ellos consideran indeseables,
(prostitutas o miembros de cierto grupo �tnico), haci�ndole un favor a la sociedad.
Robert Pickton, Gary Ridgway, Mark David Chapman, John Bodkin Adams y Aileen
Wuornos, son a menudo descritos como asesinos apost�licos. Curiosamente, en el caso
de Wuornos, las v�ctimas no eran prostitutas, sino los clientes de estas. Los
asesinos apost�licos difieren de otros tipos de asesinos en serie, en que sus
motivaciones no son sexuales.
Hedonismo
Este tipo asesina por el simple placer de hacerlo, aunque las caracter�sticas que
ellos disfrutan pueden diferir. Algunos pueden deleitarse con la "b�squeda" de
perseguir y encontrar una v�ctima m�s que cualquier otra cosa, mientras otros
pueden estar principalmente motivados por los actos de tortura y abuso de la
v�ctima mientras est� viva. Usualmente existe un fuerte rasgo sexual en los
cr�menes, aun cuando puede que no sea inmediatamente obvio, pero algunos asesinos
obtienen una oleada de excitaci�n que no es necesariamente sexual, tal como David
Berkowitz, quien consegu�a cierta emoci�n al disparar a parejas j�venes, cuando
estos se encontraban en su auto, lo hac�a al azar y despu�s escapaba sin siquiera
tocar f�sicamente a las v�ctimas. Entre la categor�a de Hedonista existe tres tipos
de asesino.
El primero es el asesino motivado por emoci�n: Este asesino mata por la emoci�n que
siente mientras que su v�ctima muere. La v�ctima tiene que estar consciente durante
el ataque para que el asesino pueda recibir el m�ximo placer posible. Actos
sexuales no ocurren despu�s que la v�ctima muere. El objetivo del asesino motivado
por emoci�n es sentir el terror de sus v�ctimas antes que mueren.
El segundo tipo es el asesino motivado por lujuria: Este asesino es el que tortura
y mutila sus v�ctimas. Son motivados por lujuria y placer sexual. Las v�ctimas de
este tipo de asesino se encuentran con evidencia de tortura y a veces faltando
partes del cuerpo. La violaci�n de las v�ctimas del asesino motivado por lujuria es
com�n. A pesar de eso, otros pueden asesinar al perjudicado r�pidamente, casi como
rutina y despu�s gratificarse en actos de necrofilia o canibalismo, como en el caso
de Lewis Hutchinson.
El tercer tipo de asesino hedonista es el asesino motivado por beneficio.12?
Lucro
La mayor�a de los criminales que cometen asesinatos m�ltiples por fines materiales
(tales como los asesinos a sueldo), no son clasificados como asesinos en serie,
porque est�n motivados por el af�n de lucro o alg�n tipo de ganancia econ�mica, en
lugar de estarlo por una compulsi�n psicopatol�gica. Aun as�, existe una delgada
l�nea que separa a ambos tipos de asesinos. Por ejemplo, Marcel Petiot, quien
operaba en la Francia ocupada por los nazis, podr�a clasificarse como asesino en
serie. Se hac�a pasar como un miembro de la resistencia francesa y atra�a con
enga�os a opulentos jud�os a su casa, haci�ndoles creer que �l pod�a hacerlos salir
clandestinamente del pa�s. En lugar de eso, los asesinaba y robaba sus
pertenencias, matando a 63 personas antes de que fuera finalmente atrapado. Aunque
la principal motivaci�n de Petiot era material, pocos pueden negar que un hombre
deseoso de matar a tanta gente, simplemente por adquirir unas pocas docenas de
maletas con ropas y joyer�a, fue un asesino compulsivo y un psic�pata.
Poder / control
Este es el asesino en serie m�s com�n. Su principal objetivo a la hora de matar es
obtener y ejercer poder sobre su v�ctima. Tales asesinos algunas veces fueron
maltratados de ni�os, se sienten incre�blemente impotentes y a menudo se satisfacen
en pr�cticas que est�n vinculadas a las formas de abuso que sufrieron ellos mismos.
Muchos asesinos de este tipo abusan sexualmente de sus v�ctimas, pero difieren de
los asesinos hedonistas en que la violaci�n no es motivada por lujuria, sino por
otra forma de dominaci�n sobre el martirizado.
Algunos asesinos en serie puede que tengan caracter�sticas de m�s de uno de los
tipos mencionados. Por ejemplo, el asesino brit�nico Peter Sutcliffe parece ser un
asesino demente y a la vez misionero, toda vez que afirm� que escuchaba voces que
le ordenaban que limpiara las calles de prostitutas.
Alternativamente, otra escuela de pensadores clasifica los motivos por: necesidad,
af�n de lucro o poder.
Dentro de la mente de un asesino en serie: Las fases de su proceso mental
La captura y puesta en prisi�n de un elevado n�mero de asesinos en serie psic�patas
le ha permitido a los psic�logos y psiquiatras forenses analizar de primera mano el
desviado comportamiento que �stos exhiben. Aunque no predomina una opini�n uniforme
acerca de c�mo funciona el mecanismo ps�quico que conduce a un individuo com�n a
transformarse en un homicida en cadena, se han formulado, no obstante, planteos
altamente fundamentados y sugerentes. Por ejemplo, ha sido muy difundido el esquema
postulado por el psic�logo e investigador policial norteamericano Dr. Joel Norris
quien, despu�s de entrevistar a muchos homicidas en serie, desarroll� su teor�a
consistente en que durante el proceso cerebral por el cual atraviesa esta clase de
delincuentes necesariamente se presentan varias etapas o fases mentales que dirigen
sus acciones hasta desembocar en un desenlace fatal.
Al primero de estos estadios se le llama �fase de aura� y en el mismo se visualiza
un pasmoso grado de confusi�n en el pensamiento exteriorizado por el individuo, el
cual va dejando entrever signos delatores de una psicopat�a que llegar� r�pidamente
a convertirse en una aut�ntica obsesi�n. El asesino psic�pata experimenta con tan
virulenta lucidez sus fantas�as que �stas se van mezclando de manera crecientemente
peligrosa con la realidad, alcanzando un extremo donde el sujeto afectado no
lograr� diferenciar entre ambas. El individuo torna a depender de modo progresivo
de estas fantas�as, hasta un punto donde aquellas comienzan a gobernarlo por
completo. Lo que inicialmente se traduc�a en inofensivos juegos on�ricos pasa a
ocupar un tiempo y un espacio cada vez m�s esencial dentro de su vida consciente.
La segunda etapa de esta funesta retah�la mereci� el nombre de �fase de b�squeda�.
Aqu� el man�aco toma la irrevocable decisi�n de perpetrar el crimen, y comprende
que para ello debe hallar una v�ctima adecuada a sus particulares necesidades. Hay
psic�patas que al arribar a este grado se dan por satisfechos con reafirmar sus
fantas�as e imaginan que consuman el delito, pero no avanzan m�s all�.
Pero si la resoluci�n de asesinar para cumplir con su morbo deviene m�s poderosa se
entra de plano en la �fase de seducci�n�, que es aquella en la cual el futuro
asesino establece contacto con posibles objetos de agresi�n desplegando su
magnetismo individual y su dial�ctica. Comienza a disfrutar con su �actuaci�n� y
busca hacer bajar la guardia a su oponente preparando el camino para un ataque de
improviso. Algunos perturbados pueden contenerse al arribar a esta etapa y se
conforman con haber establecido ese contacto con eventuales v�ctimas, y luego
retroceden.
Empero, la mayor�a ya no son capaces de reprimirse ni detenerse y ascienden al
siguiente escal�n dentro de esta neurosis conocido como �fase de caza�. En la etapa
de cacer�a se avanza abruptamente de la cautelosa pasividad a una febril actividad.
El victimario ya ha escogido el tipo de presa humana que considera �apropiado� y se
apresta a entrar en contacto decisivo con ella.
Dependiendo de la personalidad del agresor, este emplear� su encanto y atractivo
personal �si los tuviere- en pos de inducir a la v�ctima a caer en una trampa, o
bien llevar� a cabo una sucesi�n de encuentros inspirados en el prop�sito de
ganarse su confianza previamente a acometerla. El tiempo que insume este estadio de
su proceso mental puede prolongarse durante semanas o meses, o bien durar apenas
unos instantes. Lo cierto es que esta etapa inevitablemente se cumple siempre antes
de entrar en la denominada �fase de captura�. Esta fase comporta el quinto hito
dentro de la an�mala conducta ps�quica del criminal. Aqu� es cuando el asesino
�literalmente hablando- se despoja de su m�scara, y hace uso de la fuerza a fin de
retener a su presa o para conducirla a donde quiere. Se trata de un punto de no
retorno. La sorprendida v�ctima cobra consciencia por primera vez de las
intenciones letales que animaban a su contraparte y, debido a ello, ahora el
matador ya no podr� echarse atr�s.
Seguidamente se instala la �fase de asesinato�, propiamente dicha, la cual
cristaliza y da culminaci�n a las precedentes imaginer�as s�dicas o de dominaci�n.
Ac� es cuando el ultimador pierde absolutamente cualquier atisbo de percepci�n de
la realidad y se embarca de lleno en la realizaci�n a cualquier precio de sus
planes y deseos. Ha desembocado en la fase que justifica la existencia de todas las
etapas anteriores. Se trata de la raz�n de ser de la totalidad del proceso mental
precedente, y el ejecutor �imbuido de enfermizo �xtasis- no vacila en llevar a
t�rmino el crimen so�ado con todos sus t�tricos a�adidos.
A la �ltima de las instancias de este patol�gico impulso cerebral se la designa
�fase de depresi�n�. A ella �nicamente se ingresa una vez consumada efectivamente
la agresi�n f�sica. La excitaci�n despertada por el acto de asesinar ha alcanzado
su paroxismo. Posteriormente, el man�aco queda abrumado bajo una intensa depresi�n
y abulia, lo cual no quiere decir que sea capaz de reconocer la maldad de sus actos
y, mucho menos a�n, que pueda sentir remordimiento. Comprende, eso s�, que el
placer esperado no fue tan deleitoso como imagin�, y hasta puede calibrar que los
riesgos son demasiado grandes en comparaci�n con el relativamente magro fruto
cosechado. Sin embargo, en caso de que en verdad estemos en presencia de un
psic�pata homicida, esta fase no dura mucho y, tiempo m�s tarde, vuelve a transitar
de manera sistem�tica por el antedicho proceso, el que nada m�s se detiene si el
ultimador se enferma o incapacita, o si es capturado o muere.
El asesino, en definitiva, no hace sino llevar a cabo una fantas�a de car�cter
ritual. No obstante, una vez sacrificada la persona agredida, se esfuma la
identidad que la misma conservaba dentro del imaginario del criminal. La v�ctima ya
no representa lo que el victimario supon�a al principio, a saber: la novia que lo
rechaz�, la voz retumbante de la madre odiada, o la aplastante lejan�a provocada
por el padre ausente. Todos estos fantasmas permanecen grabados de la forma m�s
v�vida en la psique del ejecutor luego de perpetrado del crimen, y este no ha
logrado ahuyentarlos de su interior. Por el contrario, su intangible presencia se
torna cada vez m�s opresiva y ominosa y, metaf�ricamente, lo obliga a repetir el
enfermizo ciclo que lo empuja a volver a matar. El desastre cometido no borra ni
cambia el pasado, porque el asesino en serie termina por odiar m�s. De ah� el
car�cter adictivo de su mecanismo mental y la imposibilidad de detenerse. El cl�max
obtenido instantes atr�s tan solo resulta un espejismo que no logra compensar esos
sentimientos contradictorios, y tampoco llena su hondo vac�o ni le sacia la febril
ansiedad que lo agobia.13?14?15?
Asesinos en serie en la cultura popular
Grabado de la �poca, de Jos� Guadalupe Posada, que ilustra uno de los asesinatos
cometidos por Francisco Guerrero P�rez.
A causa de la horripilante naturaleza de sus cr�menes, sus diversas personalidades
y perfiles, y su habilidad para evadir la detecci�n y matar a muchas v�ctimas antes
de ser capturados y encarcelados, los asesinos en serie se han vuelto r�pidamente
figuras de culto, y han sido representados en muchas novelas, filmes, canciones,
historietas, videojuegos, etc.
La fascinaci�n p�blica por los asesinos en serie, induce al �xito de muchas novelas
polic�acas y filmes acerca de asesinos en serie de ficci�n, incluyendo el American
Psycho de Bret Easton Ellis; y especialmente The Silence of the Lambs de Thomas
Harris y su galardonada adaptaci�n cinematogr�fica, cuyo principal antagonista, el
antrop�fago asesino en serie Hannibal Lecter, se ha convertido en todo un icono
cultural. El personaje John Doe, de la pel�cula Seven, es otro notorio asesino en
serie de ficci�n, e incluso la pel�cula Scream est� basada en unos casos reales de
asesinatos en serie ocurridos en Florida. La serie de historietas Family Bones
cuenta la historia de los asesinatos de Copeland en Misuri.
A finales del 2006, el canal estadounidense Showtime empez� a emitir una serie
sobre un asesino en serie (que mataba a otros asesinos) que trabajaba como analista
forense para la polic�a: Dexter. La serie est� basada en la novela Darkly Dreaming
Dexter de Jeff Lindsay.
En la serie CSI: Crime Scene Investigation, que fue producida por la cadena CBS, se
ha destacado un conjunto de asesinos en serie con reconocimiento singular como son
Paul Millander "El asesino de la ba�era" un juez corrupto y criminal que tuvo en
jaque a Gil Grissom durante m�ltiples episodios; Kevin Greer "El asesino de la
pintura azul". Atacaba a sus v�ctimas colocando pintura en un pasamanos de la
Universidad Western de Las Vegas, oblig�ndolas a acercarse a una fuente para
remov�rsela, lugar donde las embest�a; Natalie Davis (Jessica Collins) "La asesina
de las miniaturas" una asesina que realizaba maquetas de sus cr�menes a la
perfecci�n y las enviaba a los polic�as; Nate Haskell (nombre real: Warner Torpe)
un asesino en serie que drogaba secuestraba y asesinaba parejas j�venes en
California, Nevada, Arizona y Texas y quien puso en jaque en varias ocasiones al
CSI Raymond Langston, y contaba con un grupo de c�mplices, mujeres que hac�an culto
a su personalidad a las cuales denominaba sus novias, a las cuales torturaba y
asesinaba despu�s de cometer sus cr�menes; los hermanos gemelos Jared Briscop y
Paul Wintroup conocidos por secuestrar y asesinar chicas universitarias en Seattle
y Las Vegas, tomando en su relaci�n de hermanos una din�mica a su hermandad al
estilo de los gemelos Castor y Polux, y quienes pusieron en jaque al CSI supervisor
D.B Russell y al equipo.
En 2008, CBS tambi�n lanz� El mentalista, una serie en la que el protagonista,
Patrick Jane, persigue a un asesino en serie de identidad desconocida que se hace
llamar Red John conocido por asesinar principalmente mujeres en California, Nevada,
y M�xico, y quien asesin� a la esposa y a la hija de Jane 5 a�os antes del inicio
de la serie luego de que Jane lo insultase en un programa de televisi�n. Descubrir
la identidad de Red John es el principal objetivo de la serie y de Jane. A
diferencia de la mayor�a de los asesinos en serie, que trabajan en solitario o con
ayuda de unos pocos c�mplices, y similarmente comparado con el asesino Nate Haskell
de CSI, Red John es un genio criminal que cuenta con decenas de c�mplices variados
que trabajan para �l, como son civiles, otros asesinos en serie e incluso
infiltrados en la Polic�a de Sacramento, FBI , CBI y posiblemente otras agencias
gubernamentales, con lo que la tarea de desenmascararlo se torna a�n m�s
complicada.
Representaci�n de la �poca del hallazgo de una v�ctima del asesino en serie Jack el
Destripador.
D-Tox, pel�cula de 2002, protagonizada por Silvester Stallone, muestra la historia
del agente del FBI Jack Malloy quien persigue a un particular asesino en serie de
polic�as, el cual ha asesinado a su esposa y a varios de sus compa�eros de trabajo.
Aunque si bien la pel�cula no tuvo �xito comercial, se convirti� en una pel�cula de
culto para los fan�ticos de asesinos en serie de ficci�n, por crear en su concepto
a un asesino en serie que persigue y mata polic�as, algo que no se ha presentado ni
siquiera en la vida real.
Monster, pel�cula del a�o 2003, protagonizada por la actriz sudafricana Charlize
Theron, muestra la historia de Aileen Wuornos en el tiempo de sus cr�menes,
interpretaci�n que le vali� ganar un premio �scar.
En M�xico, el caso de Gregorio C�rdenas "El estrangulador de Tacuba", inspir� a
V�ctor Hugo Rasc�n Banda a escribir la obra de teatro El Criminal de Tacuba,
dirigida por Ra�l Quintanilla y protagonizada por Sergio Bustamante. Tambi�n, el
caso de las hermanas Gonz�lez Valenzuela "Las Poquianchis", inspir� al escritor
mexicano Jorge Ibarg�engoitia para escribir el libro Las muertas. Asimismo, la
historia fue llevada al cine bajo la direcci�n de Felipe Cazals bajo el t�tulo Las
Poquianchis, protagonizada por Diana Bracho, Patricia Reyes Sp�ndola, Mar�a Rojo y
Ana Ofelia Murgu�a. Tambi�n en ficci�n los asesinos en serie es representada en la
famosa telenovela y thriller Cuna de lobos con el personaje central de la matriarca
Catalina Creel, interpretada por la actriz Mar�a Rubio, una villana en la gran
tradici�n dram�tica de la Alexis Carrington de Dinast�a de Alexis Carrington, el
J.R. Ewing de Dallas , o la Abby Cunningham de Knots Landing. La devoci�n
antinatural de Catalina a su �nico hijo (interpretado por Alejandro Camacho) la
llev� a ocultar un ojo sano detr�s de la mentira de la ceguera, cometi� una serie
de asesinatos que comienzan con su propio marido, Carlos (Ra�l Meraz), luego con
participar en el secuestro del hijo de Leonora (quien fue interpretada por Diana
Bracho). Adem�s fue mando el incendio de un asilo de ancianos, sobornos para
ocultar sus asesinatos del Escudero/Joyero (Jorge Fegan), de Guti�rrez (Carlos
C�mara) el vicepresidente de la compa��a Lar-Creel, Lucero (Magda Karina) la
representante de agencia de viajes, as� como el asesinato del Inspector Su�rez
(Humberto Elizondo), el investigador jefe de la empresa Lar-Creel, y por acidente
la explosi�n del avi�n de matar a su propio hijo Alejandro y su nuera Vilma
(Rebecca Jones). Cuna de lobos lleg� a ser tan popular en su pa�s de origen que en
la noche de la emisi�n final, las calles de la Ciudad de M�xico - infamemente
ahogada por el tr�fico - estaban desiertas ya que los locales estaban en sus casas
pegados a sus pantallas de televisi�n. Se ha volvi� a ver varias veces en los
Estados Unidos y Australia en los �ltimos a�os. Una nueva versi�n ha estado en
conversaciones por varios a�os.
En Argentina se hizo la pel�cula "El �ngel", la cual est� basada en la vida de
Carlos Eduardo Robledo Puch, tambi�n conocido como "El �ngel de la muerte".
En Venezuela el escritor de telenovelas Mart�n Hahn escribe historias con un
asesino en serie que se disfraza de alg�n personaje popular inventado por ellos
mismos, y mata a las personas, pero dejando la expectativa de quien o quienes son
los asesinos que se disfrazan y matan a su conveniencia, dejando al espectador
jugar con la trama llena de misterio, suspenso y los sospechosos, que cuando llega
su cap�tulo final en el cual paralizan al pa�s en este caso Venezuela y el �ndice
de audiencia es muy favorecedor para la cadena que la transmite para saber las
identidades del o los asesinos que cometieron los asesinatos. La primera telenovela
venezolana de este estilo de drama asesino fue Ang�lica Pecado del a�o 2000, donde
el personaje asesino era El Cuervo, La mujer de Judas de 2002 Personaje Asesino La
mujer de Judas, Estramb�tica Anastasia de 2004 Personaje Asesino El Monje, todas
estas producidas por la cadena RCTV y luego las 2 �ltimas: La viuda joven de 2011,
personaje asesino La Viuda Negra" y Mi ex me tiene ganas de 2012 Personaje Asesino
El Brujo" de la cadena Venevisi�n Todas gozaron una alt�sima audiencia, r�cords en
sus cap�tulos finales donde el misterio y la identidad quedaba develado. En ese
mismo a�o la telenovela El rostro de la venganza, producida por Telemundo, cuenta
la historia de un ni�o que cometi� un crimen en su colegio, seg�n mat� 7 ni�os pero
lo inculparon a �l, mientras la verdadera asesina quien se cre�a que estaba muerta
result� ser la que mat� 6 ni�os. Cuando el ni�o culpado sale de la c�rcel 20 a�os
despu�s, esta �ltima reaparece y se dedica a asesinar. La telenovela es
protagonizada por David Chocarro y Marlene Favela, y antagonizada por Jonathan
Islas y Felicia Mercado, con las participaciones especiales de Maritza Rodr�guez y
Elizabeth Guti�rrez y el papel estelar interpretado por Saul Lisazo.
Los Estranguladores, India.
En la serie H�roes, el personaje Sylar (Gabriel Gray) descubre su habilidad de
aptitud intuitiva, y es capaz de saber como funcionan las cosas y mecanismos, ya
sean mec�nicos o biol�gicos como el cerebro. Pero con su habilidad viene un hambre
por tener m�s habilidades, m�s poderes y para obtenerlos se convierte en un asesino
en serie en busca de poderes para ser especial, la forma en que comete sus
asesinatos, es usando su primera habilidad adquirida, la telekinesis para sujetar a
la persona contra alguna pared y procede a abrir su cabeza como si fuera un
abrelatas, haciendo una incisi�n en la frente y apuntando su dedo �ndice hacia la
cabeza de la v�ctima, luego de eso se dedica a observar el cerebro expuesto de la
persona y aprende a usar su nueva habilidad. En la serie el FBI lo busca por m�s de
10 asesinatos en contra de gente especial y lo que lo hace ser tema de m�s
controversias entre la polic�a es que, al usar telekinesis en sus asesinatos, no
deja huellas digitales o marcas de contacto f�sico, y encuentran cad�veres sin la
parte de arriba de la cabeza, sin cerebro, cuerpos en charcos de sangre y
cruelmente dejando tirada la parte de la cabeza cortada, congelados o empalados en
situaciones imposibles de realizar para una persona normal, convirti�ndolo en un
asesino en serie imparable.
Los objetos de recuerdo y la erudici�n sobre asesinos en serie, es una subcultura
que gira alrededor del legado de varios infames y c�lebres asesinos en serie.
Mientras los objetos de recuerdo est�n generalmente circunscritos a las pinturas,
escritos y poemas de estos personajes, un mercado ha crecido desde la �ltima d�cada
del siglo XX con enciclopedias, tarjetas y hasta figurillas de acci�n.
V�ase tambi�n
Anexo:Asesinos en serie por pa�ses
Anexo:Asesinos por n�mero de v�ctimas
Asesinato
Asesino masivo
Psicopat�a
Homicidio
Spree killer
Trastorno antisocial de la personalidad
Trastornos de la personalidad
Referencias
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Enlaces externos
Especial de Portalmix sobre los peores asesinos en serie de la historia
Crime Library's Serial Killer page
Serial Killer 'Hit List' at Mayhem.net
[1]
Wikimedia Commons alberga una categor�a multimedia sobre Asesino en serie.
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Categor�a: Asesinos en serie
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