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Revista 15

Este número de la Revista de Historia Militar presenta varios artículos sobre temas históricos y militares de Chile, incluyendo una reseña de la espada de Bernardo O'Higgins, la huella de un soldado chileno del siglo XIX, y el uso del casco checo en el ejército chileno. También incluye secciones sobre uniformes militares, héroes, curiosidades históricas, y documentos históricos del ejército chileno. El editorial destaca la importancia de difundir conocimientos sobre la histor
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Revista 15

Este número de la Revista de Historia Militar presenta varios artículos sobre temas históricos y militares de Chile, incluyendo una reseña de la espada de Bernardo O'Higgins, la huella de un soldado chileno del siglo XIX, y el uso del casco checo en el ejército chileno. También incluye secciones sobre uniformes militares, héroes, curiosidades históricas, y documentos históricos del ejército chileno. El editorial destaca la importancia de difundir conocimientos sobre la histor
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Revista

de ISSN 0719-4641

Historia Militar año 2016-2017, diciembre

Reseña histórica de la Espada Bernardo O´Higgins Departamento


Siguiendo la huella de un soldado chileno de comienzos del siglo XIX Cultural, Histórico
El casco checo en el Ejército de Chile y de Extensión del Ejército
2
Revista de
Historia Militar

B anda de Guerra e Instrumental del Regimiento de Infantería N° 5 Carampangue


en ceremonia en la Quebrada de Tarapacá, 27 de noviembre de 1929. Col. particular Pedro
Hormazábal [Link]

Artículo
Revista
de 3
Historia Militar

Editorial
A l editar el número quince de la Revista de Historia Militar, se continúa en la senda de la difusión de
la historia militar de Chile, desafío que se materializa manteniendo y ampliando los horizontes de la his-
toriografía, siempre apegada al rigor histórico y de rescate y conservación del patrimonio militar de Chile.

En la presente publicación se abordan distintos temas, como la reseña histórica de la denominada


espada Bernardo O´Higgins, consignando su verdadero origen, heráldica y simbolismo, la que es uti-
lizada en la actualidad por los oficiales del Ejército y se estima como un aspecto que debe ser conocido
por todo el personal. Por otra parte, se incorpora una interesante investigación acerca de la huella de
un soldado que se caracteriza por una larga y atractiva carrera militar que comienza en 1810 y termina
en 1851; en su recorrido asiste a los hechos de armas más importantes de este período histórico, desde
los inicios de la independencia hasta la consolidación de la república. Se suma a los artículos anterio-
res uno relativo al uso del casco checo, poco conocido e incorporado al Ejército a partir de la década de
1930, estando en servicio hasta 1970, principalmente en las unidades del sur del país.

Se ha considerado importante difundir artículos más novedosos y desconocidos que contribuyan al


conocimiento de la historia institucional, por lo que en este número se ha incorporado una nueva sec-
ción iconográfica, en relación al rescate patrimonial de fotografías en mosaicos de militares que a lo
largo del tiempo fueron ampliamente utilizadas en las unidades, costumbre registrada a partir de la
Guerra del Pacífico, entre 1879 y 1884.

En las secciones permanentes en Colecciones, se hace referencia a los cañones empleados en Chile
durante el siglo XX de procedencia alemana, francesa y norteamericana y en Símbolos militares, se
aborda el distintivo utilizado por el servicio de Bandas desde sus orígenes, como parte importante del
quehacer de las tropas. En la sección Documentos, el Expediente de Montepío se presenta como una
pieza documental fundamental y trascendente, que aporta datos sobre la familia del militar, un hito en
lo que respecta a los beneficios previsionales propios de los militares en el mundo.

Junto a las anteriores, las secciones sobre el uso de los Uniformes militares, Héroes en el recuerdo,
¿Sabía Ud. qué?, Pintura militar y Publicaciones militares entre otras como es costumbre abordan
interesantes y novedosos aspectos que deben ser difundidos para conocimiento del personal militar y
de aquellos civiles que se interesan por la temática militar de Chile.

Finalmente, con el presente número esperamos contribuir a la divulgación de la historia y patrimonio


del Ejército de Chile y por ello, nos hemos propuesto seguir en la senda del aporte y difusión del cono-
cimiento del particular y amplio espectro de la temática de la historia militar de Chile.

Editorial
4
Revista
de
Historia Militar

Editorial 3
Edición 1 Nº 15 / Editorial
diciembre 2016-2017
Santiago de Chile
Derechos reservados.
Las fotografías sin
Entrevista 6 100 años atras 32
referencia son propiedad
del archivo iconográfico Entrevista a
del DCHEE y pueden
ser utilizadas sin fines Julio Miranda ¿Qué sucedió en
comerciales, citando como
fuente al DCHEE.
Espinoza 1916 y 1917?

ISSN 0719-4641
Novedades 9
Jefe del Estado
Mayor General
Muestra
del Ejército museográfica en Soldados 34
GDD Ricardo Martínez la XI Jornada de
Menanteau
Historia Militar Héroes en el recuerdo
Jefe del DCHEE
CRL. Eduardo Villalón
Rojas
Uniformes 11
Jefe Sección Uniformes militares
Asuntos Históricos chilenos
y Patrimoniales Curiosidades 35
TCL. Pedro E.
1960-1970
Hormazábal Espinosa ¿Sabía Ud. que...?
Editor
TCL. Pedro E.
Hormazábal Espinosa
Artículo 23
Historiadores
Claudia E. Arancibia Reseña histórica de
Floody
TCL. Pedro E.
la Espada Bernardo Cuadro 36
Hormazábal Espinosa O´Higgins Parlamento de
Camila Pesse Delpiano
Negrete,
Claudio Gay
Colaboradores
CAP. Rodrigo Arredondo
Vicuña
SOF. Raúl Carrasco
Barría
Artículo 27 Colecciones 38
Diseño, Siguiendo la huella Cañones usados
Diagramación e de un soldado en Chile durante
Impresión chileno de comienzos el siglo XX
Instituto Geográfico
Militar del siglo XIX (1910-1972)

Índice
Revista
de 5
Historia Militar

Artículo 40 Preguntas frecuentes 56


El casco checo en el Manipulación y conservación
Ejército de Chile de documentos

Mosaico 57
Oficiales de la
Símbolos militares 45 Compañía de Ingenieros
Distintivos de Bandas “Concepción”, mayo de
1900

Actividades 58
Monumento 52 Actividades del
Monumento público a Departamento Cultural,
Pedro de Valdivia Histórico y de Extensión
del Ejército

Documentos 61
Pintura militar 53 Expediente de
Pintura militar Montepío

Comentario de Libro 54 Información 63


Jornada de Historia Donaciones
Militar IX y X Requisitos para publicar
(Regiones)

Libros 55 Fotografía MIlitar 64


Publicaciones La Escuela Militar
militares formando en Av. Blanco
Encalada en 1920,
delante del cuartel de
Arsenales de Guerra en
un día de lluvia
Índice
6
Revista
de
Historia Militar

Entrevista a
Julio Miranda Espinoza
Profesor de Historia

¿Qué lo llevó a interesarse por el estudio de la historia? sobre la temática militar. Por último se me viene a la mente el militar
y estratego suizo Antoine-Henri Jomini.
Pienso que mi familia fue fundamental en mi disposición para ser
en primer lugar un profesor. Mi madre era normalista, con una ¿Cuáles son las principales lecciones o enseñanzas que ha
enorme vocación y cariño por su profesión, de manera que nací en recibido con respecto al oficio de historiador?
medio de libros, pruebas y apuntes. Mi infancia transcurrió en un
pueblo pequeño y tranquilo llamado Constitución y mi principal Para empezar, yo no me considero aún un historiador, creo que me
pasatiempo fue la lectura. Las obras de Magdalena Petit, Liborio falta más oficio y lamento no haberme iniciado en esta actividad más
Brieba y Jorge Inostrosa fueron mis preferidas. Respecto a mi joven. En lo personal, el ser profesor de historia ha sido de una gran
inclinación por la historia tuvo mucho que ver mi abuelo materno, ayuda, pues me manejo en lo global, tengo una visión del mundo y de
marino que navegó por distintas latitudes y nos deleitaba con- la historia patria más completa. Siempre me gustó escribir y era ora-
tándonos sus aventuras, además con él escuchábamos todas las dor obligado para todas las efemérides nacionales. Con don Ricardo
noches en la radio Corporación un programa que se llamaba “El Krebs aprendí que para ser un historiador serio hay que tener una
Gran Teatro de la Historia”, donde narraban obras como “Adiós al gran paciencia, ser perseverante en la búsqueda de la información
Séptimo de Línea”. que no siempre se nos presenta con facilidad, en numerosas ocasiones
pasarán días sin encontrar absolutamente nada, no hay que desani-
¿Cómo fue su experiencia como estudiante de pedagogía marse, cuando menos se espera ella llega y hay que saberla interpre-
en historia? tar, leer mucho sobre el tema, contrastar las diversas fuentes y sobre
todo, intentar ser objetivo.
Me tocó vivir –a mi parecer– los mejores años del Instituto Pedagó-
gico de la Universidad de Chile. En la década de los sesenta se vivía ¿Qué sugerencias metodológicas le haría a los
en el establecimiento un clima de tranquilidad y estudio, en un marco investigadores que están recién comenzando su carrera?
de respeto y exigencia académica imposible de olvidar, con maes-
tros cariñosos y dedicados, verdaderos educadores que predicaban Es importante la elección del tema, no solo debe ser de nuestro agrado,
con el ejemplo. Va mi recuerdo y homenaje a don Eugenio Pereira sino también interesante para los futuros lectores y en lo posible, poco
Salas, Rolando Mellafe Rojas, Julio Heise González y Ricardo Krebs estudiado. Por lo indicado, hay que revisar muy bien la bibliografía
Wilkens. que existe al respecto y luego hacerse un plan de trabajo, donde estén
claramente identificados los objetivos y las tareas a cumplir. Hay que
¿Cuáles son los historiadores que más lo han marcado? tener desde los inicios una idea general sobre la investigación que se
va a efectuar y en qué lugar, es decir, archivos, bibliotecas, prensa,
Del siglo XIX en Chile, don Diego Barros Arana y don Benjamín internet, etc. Si se trata de biografías es bueno tomar contacto con
Vicuña Mackenna, a quien admiro por sus extraordinarias dotes de parientes o descendientes del personaje en estudio. Escribir sobre
escritor, que lo transformaron en un dedicado cronista de los grandes temas históricos trae consigo una gran responsabilidad, ya que se
eventos de la historia patria, especialmente sus biografías relativas a está dando a conocer el pasado y formando conciencia y valoración
personajes de la Guerra del Pacífico. En la misma senda quiero desta- sobre los acontecimientos ocurridos, especialmente cuando se trata de
car a Nicanor Molinare Gallardo por aproximarse a la veracidad his- situaciones relacionadas con la vida del país.
tórica, utilizando relatos de testigos oculares y documentación oficial
y desde luego a don Gonzalo Bulnes. En el siglo pasado don Sergio ¿Cuáles son las temáticas que ha tenido que investigar en
Villalobos y Enrique Brahm. el ámbito de la historia militar?

Respecto a los clásicos antiguos no podría dejar de mencionar a Heró- Biografías de militares y personajes destacados de la historia patria,
doto de Halicarnaso, Tucídides, Polibio y Jenofonte, autores cuyas como por ejemplo Ignacio Carrera Pinto, Arturo Pérez Canto, Luis
obras debería obligadamente leer todo estudioso que pretende escribir Cruz Martínez, José Luis Araneda Carrasco, Juan Antonio Vargas

Entrevista DCHEE - CLAUDIA ARANCIBIA FLOODY


Revista
de 7
Historia Militar

Pinochet, Arturo Salcedo y los médicos Senén Palacios Navarro y Los testimonios de los soldados Abraham Quiroz y Marcos Ibarra
Clodomiro Pérez Canto. El año 2015 terminé de escribir la Trilogía Díaz, presentes en la Campaña de la Sierra en 1882, son una fuente
Histórica, obra en tres tomos, que profundiza sobre una de las ges- primaria interesante de leer, así como la correspondencia del subte-
tas militares más destacadas de la historia patria, el Combate de La niente Arturo Pérez Canto.
Concepción.
En el Archivo Histórico del Ejército, se puede consultar la documenta-
¿Qué lo llevó a interesarse por el Combate de La ción oficial sobre la Campaña de la Sierra, el Libro de Correspondencia
Concepción y qué aspectos novedosos encontró en su del Chacabuco 6º de Línea y los informes enviados a la autoridad cen-
investigación? tral por el comandante de la unidad, don Marcial Pinto Agüero. Refe-
rentes importantes son también las Memorias del General Estanislao
En la década pasada, el Ejército de Chile inició una campaña para del Canto y del general peruano Andrés Alfredo Cáceres. Respecto a
potenciar la figura de uno de sus héroes más relevante, el capitán Igna- los historiadores, hay uno que considero fundamental, don Gonzalo
cio Carrera Pinto. Para ello, entre otras acciones destinadas a ese fin, se Bulnes y también la recopilación de Pascual Ahumada Moreno.
decidió escribir un libro que diera a conocer su vida. De esa forma nació
la obra “Ignacio Carrera Pinto, el Héroe” –de la que soy autor–, misión ¿Cuáles fueron sus principales fuentes de consulta para
que me encomendó el Departamento Comunicacional del Ejército. llevar a cabo esta investigación y con qué dificultades se
encontró?
En la investigación efectuada nos encontramos con muchas aristas
interesantes que cautivaron nuestra atención –y pareciera ser tam- No tuve mayores dificultades, como no fuera la gran cantidad de horas
bién de los lectores– como por ejemplo la herencia militar recibida por que tuve que dedicar a la búsqueda de fuentes interesantes, originales
Carrera Pinto de sus antepasados, su vida estudiantil en las aulas y, sobre todo, fidedignas, que le dieran valor a la investigación. Se
del Instituto Nacional y su participación en diversas instituciones viajó a diversas ciudades del país, incluso a España, entrevistando
públicas y religiosas, como el Cuerpo de Bomberos de Santiago, la a parientes, familiares, académicos de universidades, historiado-
Intendencia capitalina –donde se desempeñó como secretario del res, periodistas, sacerdotes, profesores, en fin, toda persona que me
Intendente de la época don Benjamín Vicuña Mackenna– y su pre- pudiera entregar un aporte, al igual que las bibliotecas y archivos
sencia activa en la fundación del Patrocinio San José, establecimiento respectivos. Mi mayor fuente de consulta fue, desde luego, el Archivo
destinado a educar a niños huérfanos y desvalidos, integrando como Nacional y el Archivo Histórico del Ejército.
prosecretario su primer Consejo Directivo.
Sobre su participación en la investigación acerca de
Con posterioridad nació la obra “Los Subtenientes de La Concep- dos destacados oficiales “Dos Héroes del Ñuble: don
ción”, donde se narra la vida heroica de tres jóvenes chilenos que Juan Antonio Vargas Pinochet y don José Luis Araneda
acudieron al llamado de su patria, entregando generosamente su Carrasco”, ¿ha encontrado antecedentes novedosos
vida en defensa de su integridad: Julio Montt Salamanca, Arturo sobre sus vidas?
Pérez Canto y Luis Cruz Martínez. Los tres se incorporaron al Ejér-
cito sin el consentimiento de la familia, Julio era de una contextura No quisiera adelantar demasiado sobre esta investigación, ya que en
frágil y enfermiza, Arturo huye de su casa y se embarca al norte este minuto la obra está terminada pero aún no pasa a imprenta. Sí
dejando consternada a su madre y Luis Cruz Martínez, el más joven, les puedo asegurar que hay antecedentes novedosos sobre ambos per-
se embarcó de incógnito en el convoy que transportaba al Batallón sonajes, cuya actuación dedicada por años a la institución militar no
Curicó. Es una historia digna de ser conocida y que contiene varios siempre fue bien comprendida por sus contemporáneos.
aspectos novedosos, como por ejemplo, la paternidad de Luis, que
esperamos haya sido al fin aclarada a la luz de importantes antece- A través de sus investigaciones debe haber consultado
dentes aportados por la familia. bibliografía sobre historia militar. ¿Cuáles son las obras
que usted considera más relevantes?
¿Cuáles son los principales historiadores que se debe
consultar si se está interesado en conocer sobre la Sobre historia militar se ha escrito bastante y en el caso de la Guerra
Campaña de la Sierra y, específicamente, en el Combate del Pacífico, que es mi especialidad, a mi parecer las obras relevantes
de La Concepción? son “La Guerra del Pacífico” de Pascual Ahumada, “La Guerra del
Pacífico” de Gonzalo Bulnes, “Las Cuatro Campañas de la Guerra del
Más que historiadores, prefiero mencionar algunos escritos que son Pacífico” de Francisco Machuca,“Historia de la Guerra del Pacífico”
necesarios conocer, como los efectuados por don Nicanor Molinare de Diego Barros Arana, “Historia Militar de la Guerra del Pacífico”
publicados por El Diario Ilustrado en 1911 y el Tomo I sobre el Com- de Wilhelm Ekdahl, el “Álbum de la Gloria de Chile”, “Historia de la
bate de La Concepción del mismo autor, que quedó solo como prueba Campaña de Tarapacá”, “Historia de la Campaña de Tacna y Arica”
de imprenta, de fecha 1912. e “Historia de la Campaña de Lima” de Benjamín Vicuña Mackenna.

Entrevista
8
Revista
de
Historia Militar

Mención especial para la “Historia del Ejército de Chile” del Estado en el fondo es la historia del país, puesto que el Ejército ha estado pre-
Mayor General del Ejército en sus tomos V y VI. sente desde nuestros orígenes como nación. Para ello es primordial
llevar a librerías obras que circulan solo dentro del ámbito castrense.
A su juicio, ¿qué temas faltan por investigar respecto a la Interés existe en el público, como se ha podido comprobar en las últi-
historia militar de Chile? mas publicaciones de la Academia de Historia Militar.

Me parece que aún existen muchos héroes olvidados, cuyo ejemplo Considerando que usted realizó docencia mucho tiempo
de vida y entrega a la causa de su patria son dignos de ser conocidos en la Escuela Militar ¿Qué consejo le daría a los actuales
por las actuales generaciones y en lo personal, me entusiasman las profesores de historia?
biografías.
Que no olviden dentro de sus lecciones entregar aspectos de la cul-
¿Qué importancia y trascendencia le atribuye a la mirada tura chilena, desde los aborígenes en adelante. Referirse a la fun-
de la historia militar hoy en Chile? dación de ciudades y fuertes, artesanía, construcciones, literatura,
arte, música, costumbres y creencias. Don Jaime Eyzaguirre en su
Importancia desde luego enorme, es tarea fundamental de nuestros historia de Chile es un buen exponente de esta faceta de nuestra
tiempos dar una mirada más profunda a nuestra historia militar, que historia. DCHEE

Currículum
Profesor de Historia, Geografía, Educación Cívica y Economía Política de la Universidad de Chile.
Se desempeñó como docente de la Universidad Católica de Chile, sede regional del Maule, Colegio de La Salle de Santiago y Escuela Militar del Libertador Bernardo
O’Higgins Riquelme.
Autor de numerosos artículos, entre ellos: Historia de las Paradas Militares, el Gobernador Alonso de Ribera, la Línea del Maule, Efemérides al Servicio de la Educación;
Arturo Salcedo, soldado al servicio de la Patria. De su autoría es también la trilogía histórica acerca del Combate de La Concepción, con las obras: “Ignacio Carrera Pinto.
El Héroe”, “Los Subtenientes de La Concepción. La Tríada Heroica” y “Los Clases y Soldados de La Concepción. La Senda de la Gloria”, donde investiga en profundidad a
los oficiales, clases y soldados, los protagonistas de esa épica gesta militar chilena.

Entrevista
Revista
de 9
Historia Militar
Muestra museográfica en la XI
Jornada de Historia Militar

C on el propósito de incentivar el interés y aproxima-


ción al patrimonio histórico militar, este año se presentó
en la XI Jornada de Historia Militar “En la senda de
la Independencia” una muestra museográfica que
resaltó la temática de las ponencias de la jornada.
Tanto objetos originales y réplicas como imágenes
del período, llamaron la atención del público.

Una de las iniciativas del DCHEE fue la restau-


ración y exhibición del cañón "El Inespugnable",
propiedad del Círculo de Suboficiales Luis A. Soto.
Fabricado en 1815 en Buenos Aires, Argentina, el
cañón de bronce fue trasladado por el Ejército de los
Andes a través de la cordillera en el memorable cruce de
1817. Tras el proceso de arenado y reparación de sus rue-
Cañon "El Inespugnable" previo a su restauración
das por FAMAE, la pieza de artillería utilizada en la Batalla
de Maipú pudo ser presentada en perfectas condiciones, apre-
ciándose de manera clara la inscripción con su nombre y año de

Muestra de uniformes de unidades militares de la Independencia

DCHEE - CAMILA PESSE DELPIANO Novedades


10
Revista
de
Historia Militar

manufactura. Además, se mostró la réplica 1:1 de "El Republicano",


cañón Gribeauval de 4 libras con avantrén de origen francés. Fue
utilizado durante el proceso independentista en la Batalla de Maipú
y Chacabuco, y reproducido por el señor Patricio Valencia a partir
del original, propiedad del Museo Histórico Militar.

Se incluyeron armas de fuego utilizadas por las tropas patriotas, tales


como los fusiles originales Charleville y Brown Bess, junto a varios
sables del período. Lo acompañaron réplicas de uniformes realistas
del Regimiento Talaveras y patriotas del Batallón Nº 8, con sus res-
pectivas banderas.

Se agradece especialmente a los coleccionistas particulares por el


préstamo de objetos: Fernanda González, Gilles Galté, Benjamín Hor-
mazábal, Patricio Valencia y los miembros del Círculo de Suboficiales
Luis A. Soto. DCHEE
Cañon "El Inespugnable" tras su restauración

Réplica del cañón "El Republicano"

Novedades
Revista
de 11
Historia Militar

Uniformes militares chilenos


1960-1970

E n los inicios de la década de 1960 se modificó el Reglamento


de Vestuario introduciendo algunas modificaciones como sigue: Los
distintivos de línea y de los servicios estarán constituidos por el color
de los parches de las blusas y los capotes, por el de los botones y por
el color de las insignias de los parches.

El personal del cuadro permanente usará los parches correspondien-


tes a su respectivo escalafón. Los parches se usaran sin vivo; excepto
la Escuela Militar que usará vivo amarillo.

Los colores de los distintivos serán los siguientes:

CUADRO PERMANENTE

BOTONES E
ESCALAFONES PARCHES
INSIGNIAS:
1.- Personal de Línea
a) De Armas.
Infantería Rojo Dorados
Artillería Negro Dorados
Caballería Celeste Plateados
Ingenieros Azul-prusia Dorados
Telecomunicaciones Blanco-marfil Dorados
Mecanizados Amarillo-oro Dorados
b) De Intendencia Plomo Dorados
c) De Transportes Café claro Dorados
2.- Personal de los Servicios
Justicia Escarlata Dorados
Sanidad Granate Dorados
Sanidad Dental Granate Dorados
Veterinaria Azul claro Dorados
Material de Guerra Verde oliva Dorados
Religioso Morado Dorados
Servicios varios Gris verde claro Dorados
3.- Escalafones Especiales
a) Aux. Serv. San. Granate Dorados
b) Aux. Serv. Química Verde oliva Dorados
c) Aux. Geógrafos, Imp. y Art. Gráf. Azul- prusia Dorados
d) Maestros de Armas Gris verde claro Dorados
e) Aux. Tecn. Maestr. Verde oliva Dorados
f) Mec. Esp. Vehíc. Mot. Verde oliva Dorados
g) Aux. Pred. Mil. Gris verde claro Dorados
h) Serv. Aux. Gris verde claro Dorados Parches de Oficiales del arma de Artillería

DCHEE - TCL. PEDRO HORMAZÁBAL ESPINOSA Uniformes


12
Revista
de
Historia Militar

BOTONES E
ESCALAFONES PARCHES
INSIGNIAS:
4.- Parches Especiales
a) Escuela Militar Negro Dorados
b) Escuela de Especialidades Gris verde claro Dorados
c) Escuela de Músicos Gris verde claro Dorados

Se dispuso que la blusa de sarga fuera de lana semipeinada color


gris verde ligeramente hormada, de corte corriente, espalda de dos
piezas y con abertura central de 6 a 7 cm más abajo del talle. En su
parte delantera cerrará con 6 botones grandes metálicos con estrella,
proporcionalmente repartidos y a la vista, de color dorado, plateado
o gris-acero, según corresponda al Escalafón de Línea o de Servicio
respectivos.

Cada delantero tendrá dos bolsillos, uno superior y otro inferior.


Los bolsillos superiores serán simulados y estarán colocados entre
el segundo y tercer ojal y proporcionalmente al ancho de pecho. Los
inferiores estarán colocados en posición inclinada, apuntando el borde
superior de la tapa al último ojal, quedando la parte posterior 10 a 12
cm por debajo de la línea de la cintura. La tapacartera superior tendrá
un ancho de 10,5 a 12,5 cm y la inferior será de 15 a 17 cm, según la
talla. El alto será de 5 a 6 cm; los bolsillos cerrarán con tapacarteras
de 3 puntas, con botones chicos de metal, con estrella, de color dorado,
plateado o gris-acero, según corresponda.

Las mangas no tendrán bocamangas y su costura anterior deberá caer


verticalmente sobre la punta media del bolsillo inferior.

El cuello será de sarga de lana color verde oliva con vivos, semihor-
mado interiormente y forrado en choleta gris. Este cuello será de un
alto proporcional a la talla correspondiente, debiendo ser la altura
atrás 3,5 a 4 cm y 7 cm adelante hasta la punta. Llevará dos broches
metálicos para cerrarlos en los extremos del pie del cuello.

Las palas serán de la misma tela que la blusa, sin vivos, con dimen-
siones proporcionales a la talla, debiendo ser las de la talla normal
de 4,5 a 5.0 cm de ancho por 11 cm de largo. Estarán cosidas en la
costura de la manga con el borde posterior siguiendo la costura del
hombro y con un ojal al extremo libre para abrocharla a un botón
chico metálico de color dorado, plateado o gris-acero según corres-
ponda.

La banda de la Escuela Militar usará una blusa con cuello de paño


azul normal y vivo amarillo.

Las palas del personal soldados alumnos del Batallón Escuela de Cla-
Parches de Oficiales de Regimientos Blindados y Escuela ses de la Escuela de Infantería, serán de paño rojo con monograma
“E.C.” de metal dorado de 4 cm por 4 cm. Para el personal soldados
alumnos de Escuela de Especialidades, las palas serán de sarga de
lana verde oliva oscuro, con un cordón bicolor (azul y blanco) en su
contorno y con un monograma “E.E.” de metal dorado de 4 cm por
4 cm.

Uniformes DCHEE - TCL. PEDRO HORMAZÁBAL ESPINOSA


Revista
de 13
Historia Militar

Se dispuso el uso de la blusa de cuartel y de campaña de lanilla gris


verde, para la zona central, sur y austral y de mezclilla kaki para la
zona norte.

Serán de cuello vuelto sin vivos, con 2 puntas, sin armadura en el inte-
rior abrochado cada una con un botón plástico gris verde de 22 líneas.
Los bordes del cuello llevarán sobrecostura o pespunte; alto del cuello
proporcional a la talla, siendo la altura de la talla mediana de 3,5 cm
atrás y de 7 cm adelante hasta la punta.

Llevan palas del mismo género, sin vivos y con sobrecostura. Las
dimensiones de las palas serán proporcionales a la talla, debiendo
ser la talla mediana de 4,5 cm de ancho por 12 cm de largo. La pala
va cosida, sobrepuesta a la costura de la manga, siguiendo su borde
posterior la costura del hombro y abrochada en su extremo libre a un
botón plástico gris verde de 22 líneas.

Se utilizan dos tipos de calzoncillos; los cortos serán de tocuyo de


algodón crudo, de dos piezas, con pretina entera, con dos botones
blancos de 22 líneas que abrochan en sus extremos. Las piernas ter-
minan con un dobladillo de 1 cm. Los calzoncillos largos, también
de tocuyo afranelado crudo, de dos piezas: delantero y trasero, con
pretina doble de 6 cm de ancho, con elástico de 5 cm de largo en la
parte central trasera. Un extremo de la pretina lleva dos ojales que
abrochan a dos botones plásticos blancos de 22 líneas.

Se complementa con una camisa de tocuyo de algodón crudo. En la


delantera llevará 4 botones plástico blancos de 22 líneas que abrocha-
rán a los correspondientes ojales.

A su vez la camisa gris perla de tocuyo de algodón color gris perla,


modelo sport, de manga larga. El cuello será tipo sport, vuelto, de 2
hojas y terminado en punta, abrochado mediante un ojal de trabilla, CRL Rubén Madrid Lillo con tenida de salida Nº 2 y parche de artillería

a un botón plástico gris de 22 líneas, oculto bajo la parte derecha del


cuello. La altura del cuello será de 3 a 4 cm atrás y 7 cm adelante. Los
bordes del cuello llevarán pespunte de ½ cm de ancho.

Llevará dos bolsillos superiores de parche, sin fuelle, de forma cua-


drada, abiertos, con tapa de imitación, cosidos. Los bolsillos se
abrocharán mediante un ojal en la parte central superior, a un botón
plástico gris de 22 líneas.

El frente de la camisa irá abotonada mediante cuatro ojales sencillos a


los correspondientes botones plásticos grises de 22 líneas. Parches de tropa de Regimiento Exploradores

La espalda será de una sola pieza y llevará en el centro del canesú


un tablón o fuelle encontrado. Los puños serán tipo camisa, sencillos,
cuadrados y se abrocharán mediante un solo ojal a un botón plástico
gris de 22 líneas.

Las palas serán de 2 hojas del mismo género, cosidas en la costura de


la manga. En sus extremos libres tendrán un ojal para abrocharlas a
un botón plástico gris de 22 líneas.

DCHEE - TCL. PEDRO HORMAZÁBAL ESPINOSA Uniformes


14
Revista
de
Historia Militar

El capote será en paño de lana semipeinada color gris verde, con cue-
llo semisuelto en sarga de lana color verde oliva obscuro, sin vivos,
cerrando adelante con un broche.

Llevará en su parte delantera doble abotonadura de seis botones gran-


des metálicos con estrella, con color dorado, plateado o gris-acero,
según corresponda al escalafón de línea o de servicios respectivo,
debiendo quedar los dos últimos botones a la altura de las caderas.
Tendrá una hilera de igual número de ojales en ambos delanteros a
una distancia de 2,5 cm del borde.

Las bocamangas serán simuladas (cosidas) y de un largo de 16 a


19 cm.

Llevará a los costados un bolsillo a la altura de las caderas, ligera-


mente oblicuo, con tapacarteras rectas, siguiendo la dirección de los
bolsillos, de un ancho de 6 cm.

Las palas serán del mismo paño del capote, sin vivos, cosidas a la
altura de la costura de la manga, con un borde posterior, siguiendo
la costura del hombro. En su extremo libre llevará un ojal para abro-
charlo a un botón chico metálico con estrella, de color dorado plateado
o gris-acero, según corresponda.

La espalda llevará a la altura del talle, un cinturón de 5 cm de


TCL Alfredo Morales Flores con distintivo de ancho, de una pieza y sobrecosido. Una abertura en la parte tra-
Educación Física y parche de Blindado sera, arrancará del talle hacia abajo, en forma de fuelle, con 3
botones de 22 líneas que abrocharán en los respectivos ojales. El
largo del capote será hasta 30 cm del suelo en la talla mediana y
proporcionalmente a la talla, en los demás. El cuello para los capo-
tes de los subalferes, cadetes y personal de la banda de la Escuela
Militar, será de paño azul normal, con vivos amarillos.

El capote impermeable de tocuyo engomado gris verde de doble


faz. El corte será amplio y con cinturón entero. Tiene cuello
vuelto para usarlo abierto o cerrado. Llevará en su parte poste-
rior un pie de cuello y en el interior la correspondiente tira para
colgar. Cerrará adelante, debajo del cuello, con un botón de 32
líneas plástico gris verde y en el frente llevará doble abotona-
dura paralela de tres botones de 40 líneas plástico gris verde.
Cada uno de los botones del frente tendrá su contrabotón de
18 líneas.

Llevará una corrida de ojales en cada delantero y la vuelta


izquierda también llevará un ojal. Usará dos bolsillos diagona-
les a la altura de las caderas, imitando parches y abiertos en su
interior para dejar pasar las manos al capote o blusa. En la parte
exterior llevará una tapacartera con tres puntas.

El cinturón será de la misma tela impermeable, con dos pasadores


fijos en los costados del impermeable, a la altura del talle, y uno suelto
que se pueda deslizar a lo largo del cinturón. El ancho del cinturón
Oficial de caballería con capote
será de 5,5 cm debiendo terminar en una hebilla de corredera gris

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Revista
de 15
Historia Militar

verde de material plástico bastante sólida con buenas características


de duración.

En cada hombro tendrá una pala de la misma tela impermeable con


ojal y botón gris verde plástico de 32 líneas. La dimensión de la pala
será de 5,5 cm por 15 cm.

Cada manga tendrá en su extremo una pala de las mismas dimensio-


nes de la anterior, con un ojal y botón gris verde plástico de 32 líneas.
Además llevará otro botón igual, pegado a 8 a 10 cm del anterior, para
angostar la manga.

El capote para las Armas montadas será abierto atrás.

Las gorras serán de paño hormada, de sarga, de lana semipeinada


gris verde, con vivos del mismo género y visera de fibra semigacha
forrada en nylon color marrón y barboquejo de plástico del mismo
color, unido a la gorra por 2 botones de igual color. Este barboquejo
llevará dos pasadores de manera que permitan aumentar o dismi-
nuir su largo.

La banda superior (casco) será hormada adelante y flexible atrás.


Será interiormente forrada y armada en la parte superior e interior de
la banda (casco) con un alambre acerado sobrepuesto a toda su cir- Overol de tanquista de Regto. Caballería Blindada N°1 Granaderos
cunferencia. En su interior llevará un tafilete de cuero (badana) unido
a la banda inferior.

A su vez la gorra de campaña será de lona gris verde de 8 onzas, del


mismo corte y modelo que la gorra de paño hormada, pero sin armado
interior, agregándose los botones necesarios (3 botones cafés y 3 boto-
nes dorados metálicos) para colocar el cubrenuca.

También se usará el gorro plástico impermeable. La gorra de varios


usos para la zona austral, será de plástico gris verde, con visera de
fibra cubierta, con el mismo material, ribete de plástico café en el
borde de la visera, forro y tafilete de badana gris plomo. Estará divi-
dida en gorra y cubrefaz.

La gorra llevará una banda de 9 cm en su parte delantera, rebajándose


hacia atrás hasta los 5 cm, llevará un barboquejo del mismo material
plástico, en su parte delantera, abrochado a dos botones en sus extre-
mos, el que será susceptible de alargarse o acortarse por medio de
pasadores. En su parte central superior la banda llevará una cucarda
simple.

El overall de mezclilla será de una pieza de mezclilla color kaki, con


cuello de tira de 3 a 4 cm de ancho, el que cerrará con un botón de 27
líneas.

En su parte delantera será abierto, desde el cuello hasta la entrepierna, Suboficiales con capote de paño de Zona Austral y gorra
cerrándose en toda su longitud con botones grises de 27 líneas. En
los hombros llevarán palas del mismo género, que abrocharan en su
extremo libre a un botón plástico gris de 22 líneas.

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16
Revista
de
Historia Militar

Entre el segundo y tercer botón llevará un bolsillo de parche a ambos


lados, de forma cuadrada, con sus respectivas tapacarteras termina-
das en tres puntas. El bolsillo llevará un botón central plástico gris de
22 líneas que abrochará en la tapacartera.

En el talle se colocará un cinturón de la misma tela, cosido al centro de


la espalda, de 5 cm de ancho, con dos ojales y dos botones a 15 cm de
distancia, con un pasador para fijar la punta.

Llevará a los costados dos aberturas para introducir las manos


directamente a los bolsillos del pantalón y atrás, a la misma altura
de ellas, dos bolsillos de parche sin tapacartera, de forma cua-
drada.

En las piernas, al término de la abertura de los costados, llevará un


bolsillo de parche angosto, de forma rectangular.

Las piernas y mangas serán lisas y llevarán un chicote con dos atra-
ques formando ojal, para abrochar a un botón gris de 27 líneas.

Los zapatones de caña corta serán de cuero ureko negro de 2 a 2,5 mm


de espesor. Se compondrán de 5 piezas principales: puntilla, caña, tira
trasera, talón para contrafuerte y suplente de cabretilla. La altura de
la caña será de 12 a 16 cm, según la numeración. A su vez los zapato-
nes de caña larga, con excepción de la caña que tendrá entre 22 y 25
cm, según la numeración. Llevarán, además, una hebilla metálica de
¾’ en su parte superior para abrochar hacia el exterior de la caña y
siete ojetillos en la caña.

CRL Carlos Mardones Díaz con distintivos de piloto de Ejército Los de salida serán de cuero box-calf negro de 1,2 a 1,5 mm de espe-
sor, de mediacaña modelo “Derby”. Se compondrán de 3 piezas:
puntilla, caña y tira trasera. La caña será forrada en badana y la
puntilla en lona 8-7 onzas. Las costuras serán de hilo de algodón Nº
30. La unión de la puntilla se hará con dos costuras separadas a 3
mm. La caña llevará 3 ojetillos por cada lado y remache rápido en los
extremos. Los demás detalles de confección serán iguales al zapatón
de caña corta y además se confeccionarán con planta de suela y tacos
de goma.

El calzado austral será de cuero ureko negro de 2 a 2,5 mm de grueso.


Se confeccionarán en modelos de caña corta y larga. Su confección
se diferenciará de los modelos anteriores en que lleva en la puntilla
una entretela de material plástico y su contrafuerte es de tela elástica.
Además las costuras y características de la planta serán semejantes al
sistema del zapato de esquí.

Distintivo de oficial de Ingeniero Politécnico militar para


oficiales extranjeros y de otras instituciones Los zapatos de Esquí, serán de cuero ureko y constarán de 3 piezas
principales: puntilla, caña, tira trasera y correa de 60 cm de largo por
2 cm de ancho. El suplente irá sujeto a una correa de 26 cm. Ambas
correas se sujetarán exteriormente por hebillas de 1 pulgada con
coscojo. Interiormente irá forrado en badana. Entre el forro y el cuero
llevará una entretela de plástico. El contrafuerte y doble puntadura
será de tela elástica.

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Revista
de 17
Historia Militar

El sistema de confección será tipo inglés. Llevará dos entretapas, la


superior de goma de 3 mm de espesor y la siguiente suela de 4 mm,
ambas cosidas con hilo Nº 7 y 8 de lino. Sobre estas entretapas se
colocará la tapa de goma de 5 mm de espesor hasta abarcar el taco,
con su superficie estriada irregularmente con cierta profundidad. Las
punteras serán protegidas con protectores de bronce de 1,5 mm. Tanto
la planta como los protectores irán clavados para su mejor afianza-
miento a la suela. Todas las costuras del corte son doblemente cosidas
con hilo de lino crudo Nº 2.

Respecto de los oficiales, el 24 de octubre de 1961 se decretaron las


siguientes modificaciones “capa”: Donde dice que el “capote” usaba
el vivo rojo para los oficiales de Armas, se cambia a vivo rojo para los
oficiales de Línea.

Los oficiales del servicio religioso tendrán derecho a vestir uniforme


con los distintivos del grado correspondiente, en grandes ejercicios
y maniobras. En tales circunstancias, usarán el uniforme Nº 3 de
Cuadro de dotación
campaña con los distintivos de grado en fondo morado. Además en
este uniforme llevarán una cruz de malta de 8 cm de diámetro de color
morado, rodeada de una circunferencia de hilo color amarillo oro, al
lado izquierdo del parche.

El 12 de julio de 1962 se decretó que los oficiales de otras institucio-


nes que obtengan la especialidad de ingeniero militar en la Academia
Politécnica Militar del Ejército, están autorizados para usar, previo el
cumplimiento de las normas que sobre uso de distintivos rijan en sus
respectivas instituciones, un distintivo "de forma circular, de 3,5 cm
de diámetro, elaborado en plata”. Sobre el campo esmaltado en color
blanco irán, en la parte central y colocada en relieve, la hoja de palma
y sable cruzados, en metal dorado reducido a un tamaño que calce en
las dimensiones del círculo. Su colocación normal será 8 cm bajo el
bolsillo derecho de la blusa o guerrera.

Los oficiales extranjeros que obtengan la especialidad de ingeniero


militar en la Academia Politécnica Militar del Ejército de Chile, están
autorizados para usar, previo cumplimiento de las normas sobre
uso de distintivos extranjeros en el Ejército respectivo, el distintivo
especial de forma circular, de 3,5 cm de diámetro, elaborado en plata.
Sobre el campo, esmaltado en color blanco, irá en la parte central
superior, colocado en relieve, un escudo nacional dorado, con los
colores correspondientes, de 1,5 cm.

Debajo del escudo, irán colocados, también en relieve y en metal


dorado, la hoja de palma y sable cruzados, reducidos a un tamaño
que calce con las dimensiones del distintivo y del escudo. Su colo-
cación normal será de 8 cm. bajo el bolsillo derecho de la blusa o
guerrera. Oficiales con tenida de gala y capa. GRL René Schneider
condecorando a suboficiales en Punta Arenas

Por otra parte se incorporó en 1962 la cuota de vestuario como sigue


para los sargentos 1ºs, que “tendrán derecho por una sola vez, al
ascender a suboficial mayor, a un uniforme de salida, confeccionado
en tela fina; compuesto de un capote, una gorra, una blusa, un panta-

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18
Revista
de
Historia Militar

lón recto y uno de montar, un cinturón de servicio y campaña, modelo


de oficial”.

En noviembre de 1962 se decretó que los choferes en maniobras, ejer-


cicios en terrenos y en todo acto del servicio con tropas, usarán el
uniforme compuesto por blusa, igual a la del personal que participa
en el ejercicio; pantalón recto, de paño o sarga semipeinado; zapatón
“Derby”, gorra de campaña; y los distintivos correspondientes a su
grado, unidad o repartición. Este uniforme, como el equipo que uti-
lice este personal, será proporcionado de las existencias que haya en
segunda categoría en la unidades o reparticiones a las que pertenez-
can.

En los demás actos del servicio usarán uniforme de paño gris oscuro,
compuesto de gorra, vestón, pantalón recto, camisa, abrigo y zapato-
nes negros.

La gorra será de sarga de lana semipeinada gris oscuro, con vivos


del mismo género y visera de fibra, semigacha; forrada en charol
plástico negro y barboquejo de plástico del mismo color, unido
a la gorra por dos botones negros. Este barboquejo llevará dos
pasadores, de manera que permitan aumentar o disminuir su
largo. La banda superior (casco) será hormada adelante y flexible
atrás. Interiormente será forrada y armada en la parte superior
e interior de la banda (casco) con alambre acerado sobrepuesto
en toda su circunferencia. En su interior llevará un filete de cuero
(badana) unido a la banda inferior. El ancho de la banda inferior
será de 4,5 cm.
Juramento a la Bandera. Curso especial de Estudiantes. Antofagasta, 1966
En mayo de 1963, ante la necesidad de uniformar el uso de las tenida
militar de los oficiales del servicio religioso, capellanes de planta,
capellanes auxiliares y capellanes honorarios, se dispuso que: "los
oficiales del servicio religioso del Ejército (capellanes de planta)
podrán vestir el uniforme Nº 2 de diario, con los distintivos del grado
que corresponda. Los parches serán de terciopelo color morado y las
presillas con el fondo de paño del color ya indicado".

Además, en este uniforme usarán en la blusa una cruz latina de 25


por 18 mm bordada en hilo de oro sobre paño del mismo uniforme y
cosida de tal modo que el pie de la cruz quede a 2 cm sobre el bolsillo
izquierdo de la blusa.

En grandes ejercicios y maniobras usarán el uniforme Nº 3 de Cam-


paña, en cuyo caso la cruz latina será de metal dorado. Los capellanes
auxiliares usarán el mismo uniforme de los capellanes de planta, pero
en lugar de los distintivos de grado usaran presilla de oficiales, senci-
lla y sin estrellas.
Parche Escuela de Suboficales
Los capellanes honorarios podrán usar el uniforme militar solo en
los grandes ejercicios y maniobras en la misma forma dispuesta
para los capellanes auxiliares. Respecto de la sotana, los capellanes
de planta y los auxiliares usarán en el cuello de la sotana, parches de
terciopelo morado con el escudo nacional. Los capellanes honorarios

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Revista
de 19
Historia Militar

llevarán en el cuello de la sotana parches de terciopelo morado con


la insignia de la unidad o repartición que atiendan. Por su parte
el vicario general castrense, cuando tenga investidura episcopal,
usará en el cuello de su traje talar, parche de terciopelo morado
con las insignias de general. Con respecto al tiempo de duración
de las tenidas para los capellanes auxiliares será de cuatro años, en
igualdad de condiciones que los capellanes de planta. En lo referido
a uniforme para los capellanes honorarios será entregado, cuando
corresponda, en calidad de préstamo por la respectiva unidad o
repartición donde presten sus servicios.

Con fecha 26 de junio de 1963, se dispuso que los pilotos privados con
que cuenta el Ejército, están debidamente autorizados para usar en su
uniforme el distintivo que los acredita como tales. Se aprobó una pio-
cha distintiva de piloto privado, presentada por el directorio del Club
Aéreo del Ejército, de fondo negro, sobre placa metálica base amarillo
oro, forma de contorno de alas, de 8 cm de largo por 2,5 cm de alto, en
su parte más alta, ribete amarillo oro, de 0,05 cm de placa base. Alas
doradas, sobre la placa metálica, de 7 cm de largo total, por 1,25 cm
de alto, en su parte más alta. Uniendo las dos alas, laurel central de
1,25 cm de ancho en su parte interior, por 2 cm de alto, abierto en sus
extremos superiores, con un casco de guerra, modelo alemán de 1 cm
de largo por 0,75 cm de alto, en metal plateado ubicado en el interior
del claro dejado entre los laureles; visera del casco hacia la izquierda y
estrella plateada de 0,25 cm de diámetro, frente a los extremos abier-
tos del laurel. En la parte posterior llevará un prendedor de 6 cm, con
cierre de seguridad. Su confección podrá ser también en género de
terciopelo, con bordados en hilo de oro o plata, según corresponda.
En el caso de tratarse de piochas de género, sus dimensiones podrán
alterarse en 0,5 cm en el sentido horizontal y 0,25 cm en la dirección
vertical del género base y en la proporción adecuada en las insignias,
para destacar estas últimas. Se llevará frente al segundo botón de la
blusa y deberá centrarse con respecto al botón de la cartera superior
izquierda.

Los distintivos correspondientes al color de los parches de las


blusas y capotes, así como el color de los botones e insignias del
personal del cuadro permanente serán los que a continuación se TCL. Walter Luther Melcher con distintivo de piloto privado militar
indican:

A. Cuadro permanente en las reparticiones ministeriales, cuartel


general del Ejército, altas reparticiones, cuarteles generales de uni-
dades operativas y organismos dependientes de estos.

(1) Parche color gris verde claro, sin vivos, usarán todos los sub-
oficiales clases y soldados, cualquiera que sea el escalafón a que
pertenezcan con las siguientes excepciones, cuyos parches ten-
drán los colores que se indican:

(a) Cuerpo Militar del Trabajo: azul-prusia, sin vivos.


(b) Batallón de Telecomunicaciones del Ejército: blanco marfil, sin
vivos.
(c) Los botones e insignias serán dorados.

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Revista
de
Historia Militar

B. En la Dirección de Instrucción.

(1) Los suboficiales, clases y soldados pertenecientes a la Academia


de Guerra, Academia Politécnica Militar, Escuela de Músicos,
Escuela de Educación Física y Escuela de Especialidades, usarán
parches color gris verde claro, sin vivos. Los botones e insignias
serán dorados.
(2) El personal de la Escuela Militar usará parches de color negro con
vivo amarillo. Los botones e insignias serán dorados.
(3) En las escuelas de Armas, todo el personal usará los parches del
color correspondiente al Arma del respectivo instituto, sin vivos.
Los botones e insignias serán dorados con excepción de la Escuela
de Caballería que los usará plateados.
(4) Para la Escuela de Montaña el color del parche será el corres-
pondiente al Arma de Infantería. Los botones e insignias serán
dorados.

C. En los Cuerpos de Tropas.

(1) El que presta sus servicios en las unidades independientes, cual-


quiera que sea el escalón a que pertenezca, usará parches con el
color del Arma de la respectiva unidad y con la insignia corres-
pondiente a esta.
(2) En las unidades reforzadas el personal usará el parche correspon-
diente al Arma de Infantería, a excepción de los integrantes de la
unidad que, específicamente sean de otras Armas, los que usarán
el parche del color de su Arma y con la insignia de la unidad.
(3) En los batallones de los Servicios no se hará distinción de especia-
lidad. Todo el personal usará parche de color gris verde claro con
la insignia de la unidad correspondiente.
El personal de Intendencia, Sanidad, Material de Guerra, Trans-
porte, etc., tendrá como distintivo de su especialidad la respec-
tiva insignia de metal, la que se usará en la blusa, a la altura del
2º botón, al costado izquierdo.
(4) Las insignias y botones de la blusa y capote serán dorados, con
excepción del Arma de Caballería que los usará plateados. Los
parches serán sin vivos.
(5) Los suboficiales, clases y soldados que por alguna razón pasen a
Desfile Estandarte de Granaderos con uniforme de desfile, ca. 1962 prestar servicios en carácter de agregados o comandados a una
repartición o unidad distinta a la que pertenezcan, conservarán
los distintivos de su unidad y Arma.

El 24 de marzo de 1964 se decretó que las insignias nacionales o


extranjeras que acrediten especialidad primaria o secundaria, estudios
especializados, cursos extraordinarios, etc., que no sean cintas de con-
decoraciones y que hayan sido otorgadas por diplomas y reconocido
su derecho a uso por Boletín Oficial del Ejército, se colocarán bajo el
centro del bolsillo izquierdo y a la altura del quinto botón en la blusa
del uniforme diario. No se usará más de una de estas insignias a la vez.

Se exceptúan de la presente disposición los distintivos de oficial de


Estado Mayor, ingeniero politécnico, profesor o instructor de esquí y
trabajo de alta montaña, y piloto aviador.

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Revista
de 21
Historia Militar

En 1965 se autorizó para que, con cargo a la cuota fiscal, se pudiera


ordenar la confección en la Sociedad Cooperativa Militar las siguien-
tes prendas de uniforme:

Gorra gris verde, tela tropical o gabardina.


Blusa completa, tela tropical o gabardina.
Pantalón recto, tela tropical o gabardina.
Pantalón de montar, tela tropical o gabardina.
Capote de salida.
Gorra de etiqueta.
Guerrera celeste, azul o blanca.
Pantalón recto de etiqueta.

El 13 de abril de 1965 con la reciente creación del Batallón de Para-


caidistas del Ejército, se hace necesario establecer los distintivos del
personal que pertenezca a él, como asimismo, los distintivos de la espe-
cialidad de paracaidistas, los distintivos serían paracaidista, jefe de
salto y guía y especialista en empaque y mantenimiento de paracaídas.

El 23 de noviembre de 1965 se reglamentó el uso del distintivo de


comandos en la tenida de salida y en la de instrucción, consistente
en una barra metálica de color negro, con un corvo dorado y un ribete
del mismo color, en el uniforme de servicio y de campaña se usará un
parche semicircular de género y letras y ribetes amarillos con la pala-
bra “comandos”, el que se colocará en la parte superior de la manga
izquierda.

El 19 de enero de 1966 se dispuso el cambio de denominación de la


Escuela de Mecanizados por Escuela de Blindados y como transito-
riamente estará afecta al Arma de Caballería, se reemplazó el parche Boina negra de paracaidista de Comando
amarillo oro por azul celeste y los botones dorados por plateados.
También se dispuso el reemplazo de la insignia de la Escuela y uni-
dades blindadas por una insignia plateada compuesta por un tanque
mirado de frente y dos sables cruzados por detrás, con el número o la
letra “E”, situación que será modificada estableciendo el parche ama-
rillo y la atonadura e insignias de color dorado para el arma de Blin-
dados a partir del 25 de septiembre de 1968. Ese año se reiteró que el
personal de reserva debía usar el cordón tricolor alrededor del grado.

Por su parte el 1 de septiembre de 1966, se suprimió el uso en el uni-


forme de salida de los suboficiales mayores, el cinturón de servicio
con un tirante de modelo oficina.
Distintivo de Comando
El 25 de octubre de 1966 se reglamentó el uso de la boina para los
paracaidistas, de paño gris marengo ribeteada, con un tafilete de
cuero negro, y en la parte alta la insignia de la especialidad y sobre
esta una escarapela tricolor, esta podía usarse en los uniformes de
servicio y parada. A poco andar, esta boina en vez de usar escara-
pela utilizó el grado del personal y se utilizó la boina con la tenida
de salida en la Escuela de Paracaidistas y [Link].

El 31 de mayo de 1968 se dispuso que la tenida de instrucción y


campaña fuera la de fatiga en color pampa y verde oliva para la

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Revista
de
Historia Militar

zona norte, y verde oliva para la zona central, sur y austral, uti-
lizándose como abrigo el chaquetón corto o el capote de antiguo
modelo.

Por otra parte el 6 de junio de 1968, se aprobó el uniforme para la


Escuela de Suboficiales, consistente en la tenida de salida de los
oficiales. Usarán parche azul normal con vivos amarillo aromo,
escudo nacional y distintivos de especialidad dorados; presillas
con fondo de paño azul, cuello de la blusa, el capote y el panta-
lón con vivos amantillos aromo. Los alumnos usarán uniforme de
sarga con blusa con faldón largo, con presilla de paño azul nor-
mal, con vivo de amarillo aromo e inicial de “ES” bordada con hilo
amarillo aromo. Usarán un disco distintivo de la escuela consis-
Distintivo de Cuadro Permanente, instructor de Escuela de Blindados tente en un casco, un fusil con una palma cruzados y la leyenda
“Escuela de Suboficiales” más una o dos estrellas correspondien-
tes a los alumnos de 1º o 2º año. Estará confeccionado en seda
amarilla. Los monitores y submonitores usarán una o dos barras
de galón dorado. Estos uniformes tuvieron su modificación con la
promulgación a inicios de la década siguiente del reglamento de
vestuario. DCHEE

TTE. Patricio O'Ryan en Escuela de Artillería con tenida de combate

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Revista
de 23
Historia Militar

Reseña histórica de la Espada


Bernardo O´Higgins
PE D RO E DO . H O RMAZÁB A L E SP I N O SA
Historiador Militar

E l origen del uso de la espada en Chile se remonta a las que


abrieron la brecha a la civilización española que formó este país.
Durante los siglos XVI y XVII, las espadas eran el arma principal
del soldado que había arribado a la empresa de conquista, específi-
camente a Chile. Durante esos años la espada era bastante perfecta
y las había de dos clases; las de corte o también llamadas de presen-
tación o de ceñir, y las de guerra, que se usaron mayoritariamente
durante la Conquista y luego en la república.

En aquellos tiempos, las espadas se utilizaban para dar golpes con-


tundentes y también servían para ser usadas como estoques, de ahí la
importancia de que tanto los oficiales como los soldados adquirieran
destrezas como esgrimistas y supieran aprovechar muy bien sus habi-
lidades, tanto en los combates como en los duelos que comúnmente
ocurrían entre ellos.

Durante los últimos cuatro siglos, la espada ha sido la fiel compa-


ñera de los nobles, de los militares y también de los civiles. En algún
tiempo durante la colonia estuvo prohibido transitar en Santiago sin
la correspondiente espada al cinto; eran los tiempos del ejército veci-
nal, que debía estar en condiciones de enfrentar las amenazas de las
periódicas sublevaciones indígenas. La espada llegó a ser un arma
característica de origen español, la que conserva hasta hoy un mere-
cido aprecio y prestigio, como las famosas hojas de espada de acero
toledano de España.

A inicios del siglo XIX durante el proceso independentista, debido a


la proliferación de las armas de fuego cortas o largas, la espada pasó
a ser de uso exclusivo de los oficiales. Además de servir de arma de
defensa inmediata, fue utilizada para ejercer el mando, ya que las
órdenes y movimientos con los brazos se hacían con la espada exten-
dida, lo que permitía ampliar el campo de vista de los soldados para
recibir claramente las instrucciones y órdenes. El uso de la espada
en combate se mantuvo todo el siglo XIX, durante la campaña de
la Independencia hasta la Guerra Civil de 1891. En esta época
cabe tener presente que los sargentos 1º de compañías también
utilizaban un tipo de espada más sencilla, además del fusil
que llevaba todo soldado.

En el Ejército de Chile durante el siglo XIX y XX, las espa-


das y los sables fueron fabricadas en Europa entre 1830 y Espada Bernardo O'Higgins con vaina

Artículo
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Revista
de
Historia Militar

1885, en Inglaterra entre 1860 y 1880, en España entre 1879 y 1910, en


Alemania entre 1892 y 1897 y, finalmente, algunas fueron confeccio-
nadas por la industria nacional durante el siglo XX.

Origen de la Espada Bernardo O´Higgins y otras armas


blancas

El origen de las espadas y sables que habrían pertenecido o son


atribuidos al prócer Bernardo O’Higgins es poco claro. Junto a
los efectos personales remitidos por su hijo Demetrio O’Higgins,
se entregó al Museo Histórico Nacional un florete. A su vez, en el
catálogo de 1909 del Museo Histórico Militar con el Nº 1.100 figura
una espada que le habría regalado O’Higgins al coronel de la Inde-
pendencia Juan López, quien a su vez se la obsequió a don Pedro
Labarca. Él la legó a su muerte al señor Recaredo Labarca, padre de
don Aníbal Labarca Feliú, quien finalmente la donó a este museo.

Por otra parte, existe una tercera espada atribuida a O’Higgins, que
el 8 de octubre de 1959 fue donada a la Armada Nacional por los
señores Jorge Guzmán y Luis Eyzaguirre Infante, descendiente del
coronel gobernador e intendente de Santiago don José María Guz-
mán. Bernardo O’Higgins le habría obsequiado la espada en señal de
amistad el 28 de enero de 1823, día en que abdicó al cargo de Director
Empuñadura de espada en Museo Naval Marítimo
Supremo.

Finalmente, existe un cuarto sable atribuido al prócer. Claudio Gay


relata que O´Higgins, mientras era perseguido por la caballería de
Carrera en el Combate de Tres Acequias, habría perdido un sable
modelo 1808, y lo habría capturado el subteniente Alipio Villalobos.
Este sable atribuido se mantendría en propiedad de sus descendien-
tes.

En vista de estos antecedentes disímiles y la necesidad de disponer


de un modelo de sable para los oficiales generales, se dispuso entre
las décadas del 30 y 40 estudiar y proponer una espada que fuera
representativa. Después de los estudios correspondientes, fue esta-
blecido el uso del modelo propuesto en el Reglamento de Vestuario y
Equipo para Oficiales del año 1949, que en su articulado 49 letra a.
dice: “Espada Bernardo O’Higgins. Consistirá en un facsímil de la
espada de Bernardo O´Higgins y será usada por los oficiales genera-
les de armas”. Posteriormente el reglamento del año 1982 del Ejército
estableció que la espada Libertador Bernardo O´Higgins tuviese
dos categorías, en su categoría de gala sería usada por los capitanes
generales y teniente generales y en la categoría de combate por los
Sable de combate 1808. Col. part. Pedro Hormazábal Villalobos. mayores generales y brigadieres generales.

Fue durante el año 1987 cuando el presidente de la


república y capitán general Augusto Pinochet
Ugarte, dispone que todos los oficiales del
Ejército reciban la espada de com-
bate de O’Higgins y todos
los oficiales generales
la espada de
gala.

Artículo
Revista
de 25
Historia Militar

Ambas eran muy similares, variando la vaina y la calidad de los


materiales de fabricación. Luego en el reglamento del año 2002 se
modifica su denominación a espada de oficiales, sin cambio alguno
en su diseño y fabricación. A partir del año 2004 se autorizó el uso
de esta espada a los suboficiales mayores del Ejército de Chile.

Descripción de la Espada Bernardo O´Higgins

La espada Bernardo O’Higgins diseñada por primera vez en el regla-


mento de 1949 no tiene un original, sino que se toma como modelo la
espada de presentación o de ceñir conmemorativa de la Guerra de la
Independencia de España de los franceses de 1808. La guarnición de
esta espada es copia fiel de la que conmemora los hechos acaecidos en
Madrid en el Parque de la Artillería de Monte León, día en que comenzó
la Guerra de la Independencia. Los artilleros españoles Daoiz y Belarde
fueron los héroes de esta revolución popular contra los franceses el 2 de
mayo de 1808, quienes encontraron finalmente la muerte. En la concha
principal de la guarnición de esta espada aparecen los perfiles de estos
dos artilleros junto a los escudos de España y los borbones.

Descripción heráldica de la Espada Bernardo O’Higgins

La espada Bernardo O’Higgins tiene una guarnición de latón dorado


estilo imperio, con doble concha. En el centro de la principal aparece
el escudo o’higginiano de 1821, con una alteración al incorporarle en
la base de la estrella una media luna, detallado heráldicamente en el
siguiente apartado.

Tiene empuñadura de nácar o marfilina y pomo en cabeza de Atenea,


quien en la mitología griega es la diosa de la guerra, civilización, sabi-
duría, estrategia, las artes, la justicia y la habilidad. En la mitología Espada de ceñir modelo 1808 española
romana se la adoraba con el nombre de Minerva.

Existe un sinuoso aro o gavilán en cuyo centro destaca el símbolo feme-


nino de la victoria, portando en sus manos la palma y la corona de
laurel, mérito indiscutible de los héroes. La hoja es recta con dos filos,
decorada con la firma de Bernardo O’Higgins en el primer tercio, con
un largo de 83 cm. La vaina es de metal dorado completa con brocal y
contera para oficiales generales, y la vaina con dorado y metal blanco
con brocal y contera para los oficiales, con un largo de 86 cm.

Descripción heráldica del escudo o’higginiano de 1821

Este figura junto a un retrato de Bernardo O’Higgins en un grabado


de papel de Robert Cooper, donde aparece el escudo de la nación en
su parte inferior. Actualmente se encuentra en el Museo Histórico
Nacional.

En su parte superior un grifo de la mitología universal, cuyo primer


reporte se encuentra en la edad de bronce en Oriente próximo. Este
consiste en su parte delantera de un águila gigante con plumas dora-
das, afilado pico y poderosas garras, la parte inferior es la de un león
con pelaje amarillo, musculosas patas y cola. Para algunas culturas Escudo o'higginiano 1821
antiguas, el grifo tenía el poder de los cuatro elementos: el fuego, el
aire, el agua (maremotos) y la tierra (temblores). Representa conven-

Artículo
26
Revista
de
Historia Militar

cionalmente la fuerza, el valor y la vigilancia, y está posado en un


escudo de origen francés, de forma triangular curvilíneo.

Más abajo, en la parte superior del escudo, una estrella de cinco pun-
tas, característica de Chile que representa su posición geográfica, la
más austral del orbe, y también el blasón que utilizaban los aboríge-
nes en sus pendones.

En la base del escudo una línea de volcanes característica, que define


nuestra naturaleza y suelo, una realidad que conocían muy bien los
padres de la patria, ya que esta figura aparece en la acuñación de las
monedas desde 1817 hasta 1834.

En ambos costados figuran lanzas de caballería, fusiles y bayonetas


de infantería, dos banderas chilenas en cada costado y en la base dos
tubos de cañón, dos clarines y un tambor.

Conclusiones

Las armas blancas atribuidas a Bernardo O’Higgins, conforme a los


antecedentes escritos y de transmisión oral, serían un florete, dos
espadas y un sable.

Una quinta arma blanca es la que se conoce como la espada de Ber-


nardo O’Higgins que figura en el Reglamento de Vestuario y Equipo
para Oficiales de 1949, que inicialmente fue conferida a los oficiales
generales de armas, esta por tanto no tiene un original de la época
Espada Bernardo O'Higgins para oficiales o’higginiana, sino que se hizo a mediados del siglo XX, usando como
diseño la espada de la Independencia española de los franceses de
1808. Se le incorporó el escudo o’higginiano de 1821, cuyo significado
heráldico debiera ser conocido por todos aquellos que en alguna etapa
de su carrera reciben esta espada.

Actualmente la que se conoce como espada para oficiales es la tradi-


cional espada Bernardo O’Higgins, que mantiene el diseño y específi-
camente la firma en la hoja.

Finalmente, la espada que se utiliza hoy con la terminología “Espada


de Bernardo O’Higgins”, debe referirse en rigor a una espada de
honor para Bernardo O’Higgins, debiendo ser su denominación
correcta “Espada Bernardo O’Higgins”. DCHEE

Detalle del escudo de la Espada de Bernardo O'Higgins

Artículo
Revista
de 27
Historia Militar

Siguiendo la huella de un soldado


chileno de comienzos del siglo XIX
CLAUDI A ARANCI BI A FLOO DY
Historiadora DCHEE

L as vivencias y el camino recorrido por los soldados de


principios del siglo XIX son usualmente poco conocidas, ya que
no existen numerosas fuentes primarias para poder reconstruir su
pasado.

Es por esta razón que al encontrar en el Archivo Histórico del


Ejército la hoja de servicios completa de un soldado desconocido
junto a su hoja de filiación, además de localizar la pensión que se
le entregó a su esposa en el Archivo Nacional, se pudo rehacer su
historia y poner en valor las numerosas acciones de guerra en las
que participó y las distinciones que le fueron entregadas.

En esta oportunidad nos referiremos al soldado José Santiago Pérez


que nació el año 1791. Fue hijo legítimo de Pedro Santiago y Juana
Pérez, oriunda de Santiago.1 Lamentablemente las fuentes no men-
cionan mayores antecedentes de su infancia.

Su historia como militar comienza en el período de la Independen-


cia de Chile. Ingresó al Ejército a los 19 años como soldado el 12 de
marzo de 1810 al Batallón Infantes de Chile, una unidad del Ejér-
cito del Reino de Chile.

Posteriormente, el año 1812, realizó la campaña al sur de la repú-


blica contra las fuerzas españolas bajo las órdenes del general José
Miguel Carrera, y en 1813 estuvo en la Batalla de El Roble por la
que obtuvo una medalla;2 en el mismo año se encontró en el Sitio de
Chillán, en la Batalla de Yerbas Buenas y Membrillar.

Participó también en el Sitio y Batalla de Rancagua el 1 y 2 de


octubre de 1814, emigrando después de la derrota a Mendoza con el
capitán Carlos Formas. Estando en las Provincias Unidas del Río
de la Plata, en el año 1815 concurrió a la Toma de Montevideo a las
órdenes del general Brizuela por la cual obtuvo un cordón de honor
y nueve reales de sobresueldo.

Más adelante, en el año de 1817, regresó a Chile con el Ejército de Hoja de filiación del SG2 José Santiago Pérez. DCHEE
los Andes bajo las órdenes del general San Martín. Se encontró en
las batallas de Uspallata y Chacabuco, en esta última fue grave-
mente herido y se le concedió un escudo de honor.

En la revisión de su hoja de servicios se indica que participó en


la Batalla de Maipú, la cual consolidó la Independencia de Chile,

Artículo
28
Revista
de
Historia Militar

estando bajo las órdenes del general San Martín y por la cual
obtuvo un escudo de honor que debía llevar sobre el brazo izquierdo
que dice: “La Patria a los vencedores de Maipú, 5 de abril de 1818”.

Aunque ya se había logrado la Independencia de Chile, el soldado


José Santiago continuó en el Ejército Libertador del Perú, bajo el
mando del general don Francisco Antonio Pinto y se halló en el Com-
bate de Moquegua. Vuelve del Perú el año 1822, para continuar en la
campaña a Mendoza a las órdenes del coronel Manuel Astorga.

Después de ello fue enviado a la pacificación de la provincia de


Valdivia a las órdenes del coronel Jorge Beauchef. En ese período
la guarnición de Valdivia estaba abandonada, ya que el gobierno
estaba usando sus fuerzas en la Expedición Libertadora del Perú,
por lo que pasaron varios meses sin que ningún buque chileno
pasara por Corral, lo que creó el ambiente propicio para una rebe-
lión que se temió pudiera tomar rumbo realista y que terminó con la
muerte del gobernador Letelier. Es por ello que se envió el 5 de marzo
de 1822 desde Valparaíso al coronel Jorge Beauchef con 330 solda-
dos. Como era un oficial muy querido y reconocido por los soldados
le fue muy fácil sofocar la rebelión.3
Escudo de honor a los vencedores de Maipú. MHN
El soldado Santiago el año 1823 continuó bajo el mando de Beau-
chef y realizó las tres campañas al sur contra las montoneras de
Caleufe y Palacios y en una de ellas fue herido de lanza en la Bata-
lla de Huilio.

El 20 de octubre de 1823 después de trece años en distintas campañas


ascendió a cabo 2º encontrándose en el Batallón Guardia de Honor.

Más adelante participó en las dos campañas a Chiloé, que todavía


se encontraba en poder de los realistas, la primera el año 1825 bajo
las órdenes del teniente coronel Manuel Riquelme y participó en la
toma del Castillo de Carelmapu; y en la segunda en el año 1826 al
mando del general Ramón Freire, se encontró en la toma del Casti-
llo de Balcacura4 y en la Batalla de Bellavista, en esta fue herido de
bala en la cabeza. En ese mismo año hizo una campaña a la Fron-
tera bajo las órdenes del comandante Salazar y tuvo un encuentro
con los huilliches a orillas del rio Mulchén.

A fines de 1826, el bandido realista Pincheira refugiado en la


cordillera había engrosado mucho sus fuerzas y estaba haciendo
estragos entre el Maule y Concepción, por lo que el gobierno tuvo
que tomar medidas y se organizó un Ejército del Sur al mando del
Escudo de combatiente en la acción del Puente de Buin. general Borgoño, con tres divisiones. Una estuvo a cargo del coro-
Col. part. Benjamín Hormázabal Quintero nel Beauchef, otra a cargo del coronel Bulnes y otra del teniente
coronel Antonio Carrero para lograr derrotar a Pincheira. Fue en
este contexto que nuestro personaje hizo en 1827 una campaña a la
ultra cordillera bajo las órdenes de Beauchef y tuvo un encuentro
con los pehuenches y fuerzas de los Pincheira.

Son muchas las peripecias que debe haber vivido el cabo José
Santiago, es a través de las memorias de Beauchef que podemos
impregnarnos de lo que vivió. Relata las vivencias en el trayecto
por la cordillera en la cumbre del Descabezado y la dificultad que

Artículo
Revista
de 29
Historia Militar

tenían para caminar por la nieve, pero también se refiere a momen-


tos de alegría. Al llegar a los valles describe lo siguiente: “Apro-
ximándonos, se iba borrando el cuadro sombrío que acababa de
ver y era reemplazado por un manto de verdura. Simultáneamente
la tropa empezó a alegrarse, los cantos siguieron a la alegría sin
que se dieran cuenta estos hombres sencillos de la impresión que
producía y se desordenaron para llegar más pronto al valle […] El
lugar era hermosísimo, con extraordinaria abundancia de patos”.5

Continuando sus aventuras en el sur, se encontró también en la


sublevación de la provincia de Colchagua el año 1828 y sufrió el
sitio de aquella plaza por tres días careciendo de alimento y agua.
En el mismo año se halló en un encuentro con los pehuenches y
fuerzas de Pincheira en Pilquén por cuyo hecho lo ascendieron a
cabo 1º estando en el Batallón Nº8. Dos años después, el 13 de sep-
tiembre de 1830, ascendió a sargento 2º y pasó al Batallón Maipú.

Pasaron los años y en 1835 realizó una campaña a Purén a las


órdenes del coronel José Ignacio García y se halló en un encuentro
con los huilliches en las lomas de Purén, en otro con los mismos Medalla conmemorativa del Centenario de la Batalla de Yungay.
en las cordilleras de Huadaba, otros más contra los mapuches de Col. particular Benjamín Hormazábal Quintero
Collico para poder sacar la compañía de Cazadores del Batallón
Carampangue que estaba sitiada y su capitán había sido quemado.
En 1836 concurrió a la captura de Pincheira y sus fuerzas bajo las
órdenes del general Manuel Bulnes.

Siguiendo su vocación militar, el sargento Santiago partió a Perú,


formando parte del Ejército Restaurador del Perú bajo el mando
del general Manuel Blanco Encalada en la primera campaña y
en la segunda bajo la dirección del general Manuel Bulnes. Ahí
estuvo en la Toma de Lima, Sitio del Callao, Puente de Buin, por
el que obtuvo un escudo de honor6 y la Batalla de Yungay donde se
le concedió una medalla de plata.7 El gobierno del Perú le entregó
también una medalla y se le abonó el doble de tiempo que duró
la campaña y un año por dicha batalla. Durante estas campañas
prestó servicios como sargento 1º del Batallón Valparaíso, Porta-
les, Yungay y Chacabuco.

Después de esta campaña, sabemos aspectos de la vida familiar


del sargento 1º José Santiago, quien era viudo de María Contreras
y se casó en 1843 en la parroquia de San Isidro en Santiago con
doña Jesús Díaz Marchant, hija legítima de Fernando y Nicolasa,
de Curicó. Más adelante tuvieron dos hijos, Guillermo, que nació
en Santiago en 1849 y Adolfo, en Valparaíso en 1860.8

En 1846 su hoja de filiación indica que se contrató nuevamente en


el Ejército y describe que el sargento 2º José Santiago sienta plaza
voluntariamente por seis años en el Batallón de Línea Chacabuco.
Lo interesante es que en este documento aparecen los rasgos físicos
y permite tener una idea de cómo era el personaje. Es descrito de
“cara: regular, color: cobrizo, pelo: cano, ojos: pardos, nariz: regu-
lar, boca: regular, barba: poca”.9 Su estatura 5 pies, 1 pulgada y 4 Medalla de plata a los clases y soldados que combatieron en la Batalla
líneas que es aproximadamente 1 metro 66 cm. de altura. También de Yungay. Col. particular Benjamín Hormázabal Quintero
indica que es de oficio carpintero y como en las demás hojas de
filiación su religión católica, apostólica y romana.

Artículo
30
Revista
de
Historia Militar

Así continúa su carrera militar y el 7 de noviembre de 1850 José


Santiago obtuvo el tercer premio de constancia,10 que era un incen-
tivo tanto visual –porque se veía en el uniforme– y económico que
recibían las tropas desde el grado de soldado a sargento, después
de haber servido sin interrupción y cumplido tres tiempos de cinco
años, vale decir 15 años de servicio con conocida constancia, sin
destituciones, ni uso de licencia absoluta, ni haber incurrido en
nota de fealdad, que significa castigo o sanción.

Al tiempo lo encontramos participando en la Revolución de 1851


durante la que concurrió a la defensa de las autoridades legalmente
constituidas, en este caso del presidente Manuel Montt, y fue
herido gravemente de un balazo, de cuya herida resultó su inutili-
dad. El gobierno lo premió con una medalla de plata.

Luego estuvo retirado a inválidos11 y a continuación prestó servi-


cios en el Batallón Cívico Nº 2 hasta el 1 de diciembre de 1857,
cuando fue nombrado subteniente de la 1º Compañía de la 1º Bri-
gada de Infantería de Marina.12

Notas del Comandante en la hoja de servicio de José Según Decreto Supremo del 3 de abril de 1860, pasó al Cuerpo
Santiago Pérez (extracto). DCHEE de Asamblea de Valparaíso. El 6 de septiembre del mismo año
se desempeñó como jefe instructor en la Compañía Cívica de
Infantería del departamento de Casablanca, según decreto de la
Comandancia General de Armas de la Provincia.

Sirvió 51 años en el Ejército y en su última hoja de ser-


vicios contaba ya con 69 años de edad, la que revela:
“salud: achacosa, valor: acreditado, aplicación: mucha;
capacidad: suficiente, conducta: ejemplar, estado:
casado”.13 Murió el 9 de mayo de 1861 en Casablanca
con entierro menor, por no tener bienes.14 Era un oficial
de rango medio. La esposa recibió como pensión $ 94 el
año 1862 y se indica que no sabía firmar.

En este relato histórico se ha querido desenterrar la


vida de un soldado que prestó servicios a la causa de
la Independencia de América y que da cuenta de una
existencia llena de vicisitudes y que producto de las
campañas militares en las que participó recorre dife-
rentes lugares del continente.

Son innumerables las acciones de guerra en que se


encontró, desde las campañas de la Patria Vieja, luego
en Montevideo, después en Rancagua, luego Mendoza,
Chacabuco, Maipú, en la Expedición Libertadora al
Perú, en la Conquista de Chiloé, en las campañas del
sur en contra los indígenas, después en las dos expedi-
ciones al Perú producto de la Guerra contra la Confede-
ración Perú-Boliviana y, finalmente, en la Revolución
de 1851. Termina su vida militar como subteniente y
jefe instructor de las guardias cívicas del departamento
de Casablanca lo que nos habla de un ascenso por su
extensa y meritoria carrera militar. DCHEE
Militares de artillería e infantería chilenos, 1826. Acuarela
gentileza de CRL Carlos Méndez Notari

Artículo
Revista
de 31
Historia Militar

ACCIÓN MILITAR DISTINCIONES


1 Batalla de El Roble Escudo de honor
2 Toma de Montevideo Cordón de honor
3 Batalla de Chacabuco Escudo de honor
4 Batalla de Maipú Escudo de honor
5 Combate de Puente de Buin Escudo de honor
6 Batalla de Yungay Medalla de Plata
Defensa de las autoridades legalmente
7 Medalla de Plata
constituidas 1851

Notas

1 VERGARA QUIROZ, Sergio. Historia Social del Ejército. Tomo


II, Santiago, 1993, p. 143.
2 En su hoja de servicios dice medalla, pero debe ser un escudo de
honor.
3 Para mayores detalles ver Memorias de Jorge Beauchef. Centro de
Investigaciones Diego Barros Arana, Santiago, 2005, pp. 186-204.
4 En la hoja de servicios original aparece como Valcacura.
5 BEAUCHEF, [Link]., p. 252.
6 El escudo de honor se llevará en la manga del brazo izquierdo de
la casaca. Este escudo será de paño grana, figura elíptica, orlado de
laurel, con una estrella en el centro bordada de oro y en su circun-
ferencia el mote siguiente, en letras también de oro –A los bravos
del Puente de Buin– 6 de enero de 1839. (Decreto del 17 de agosto
de 1839).
7 La medalla representará por el anverso, en esmalte blanco, una
estrella de cinco puntas de diez y seis líneas de diámetro, cuyos
ángulos se verán iluminados por rayos de oro divergentes: en el
centro de ella y en un círculo de siete líneas de diámetro se repre-
sentará una montaña con una corona de laurel en la cúspide y en la
circunferencia del círculo en letras de oro sobre esmalte encarnado,
la inscripción. El gobierno de Chile a los vencedores de Yungay.
Por el reverso llevará realzado en oro la de: El 20 de enero de 1839.
(Decreto del 10 de diciembre de 1839).
8 Expediente Montepío Nº 436, Vol. 509 de 1862 en el Fondo Minis-
terio de Guerra en el Archivo Nacional,
9 Hoja de filiación del Sargento 2º José Santiago en Archivo Histó-
rico del Ejército. Volumen V 136.
10 La Ordenanza General del Ejército en su título XIV, y el articulado
de 1 a 8, dispone lo que es el premio de constancia. Hoja de servicio del STE José Santiago Pérez (extracto). DCHEE
11 Retirado a inválidos significa que producto de las heridas quedó
con una inutilidad relativa para el servicio.
12 Su diploma de ascenso firmado por Manuel Montt se encuentra en
el Expediente de Montepío en el Archivo Nacional.
13 Hoja de servicios Nº 35 en Archivo Histórico del Ejército.
14 VERGARA QUIROZ, op. cit., p.143.

Artículo
32
Revista
de
Historia Militar
¿Qué sucedió en 1916 y 1917?

El Mundo
8 de enero de 1916: en 6 de febrero de 1916: 21 de febrero: en Francia 3 de marzo de 1916: en 24 de abri de 1916 l: en Mayo de 1916: comienza
el marco de la Primera fallece Rubén Darío, –durante la Primera el marco de la Primera Dublín (Irlanda) sucede la primera intervención
Guerra Mundial, las poeta nicaragüense. Guerra Mundial– Guerra Mundial, Portu- el Levantamiento de militar de [Link]. en
fuerzas aliadas aban- comienza la Batalla de gal declara la guerra a Pascua, hecho que ini- República Dominicana
donan la península de Verdún. Alemania. cia la Guerra de Inde- con el desembarco de las
Galípoli, Turquía. pendencia de Irlanda. tropas, y la proclama, el
Líderes como Michael 29 de noviembre, de la
Collins y Éamon de ocupación del país por un
1916

Valera son los grandes período de 8 años.


próceres de la indepen-
dencia irlandesa.

Chile
28 de enero de 1916: 12 de abril de 1916: Se promulga la Ley 27 de junio de 1916: se 2 de julio de 1916: Agosto de 1916:
Ley Nº 3.054: se se aprueba Tratado sobre Accidentes de informa neutralidad Pedro Prado inau- Alberto Mackenna
aprueba Tratado de Amistad entre la Trabajo. del gobierno de Chile gura el grupo de Subercaseaux, inten-
Pro- Paz entre la República de Chile con ocasión del estado Los Diez con su dente de Santiago
República de Chile y y la República de de Guerra entre Por- manifiesto en la junto con el senador
la República Oriental China. tugal y Alemania. Biblioteca Nacional Pedro Bannen ini-
del Uruguay. y en septiembre se cian una campaña de
publica el primer expropiación del cerro
1916

número de la revista San Cristóbal a pri-


de Los Diez. vados con la idea de
convertirlo en un gran
parque público.

Ejército de Chile
31 de marzo de 1916: Se fija el 9 de julio Se dispone Diploma Se dispone uso de Se reforma la Ley de
se crea el Consejo como aniversario del firmado por el Pre- banderas de mando. Montepío Militar.
Consultivo Militar. Combate de La Con- sidente de la Repú-
cepción y día del Jura- blica para oficiales de
mento a la Bandera. Estado Mayor.
1916

100 años atrás DCHEE - CLAUDIA ARANCIBIA FLOODY


Revista
de 33
Historia Militar

17 de julio de 1916: en 27 de agosto de 1916: 1916: Albert Einstein


Buenos Aires (Argen- Italia declara la guerra a presenta la teoría gene- 1917
tina) finaliza la I Copa Alemania. ral de la relatividad
América, Uruguay es el Abril de 1917: Estados Unidos le Agosto de
primer campeón de la declara la guerra a los Imperios 1917: Estalla
competencia tras vencer Centrales, transformándose en la Revolución
al grupo conformado conflicto mundial. Rusa. Abdica el
por Argentina, Chile y zar Nicolás II y
Brasil. toma el mando
Aleksandr
Kérenski.

30 de agosto de 20 de diciembre de
1916: la gran 1916: nace en Lebu el 1917
hazaña del poeta Gonzalo Rojas.
Piloto Pardo y 1917: Javier Díaz 12 de febrero de 1917: 1917: Ante la entrada
su tripulación en Valderrama publica Se celebra el centenario de [Link]. a la I Gue-
la escampavia su obra La Batalla de de la Batalla de Cha- rra Mundial, Chile
Yelcho. Rescate Chacabuco. cabuco con romerías declara su neutralidad
de la Expedición a los monumentos de en el conflicto.
Británica en la Antártica. los Padres de la Patria;
chilenos y argentinos
asisten a los campos
de Chacabuco y pre-
sencian la recreación
de la contienda.

Se adopta “Himno a Se dispone reemplazo Se aprueba Cuaderno


la Bandera Chilena” de color al gris verde de tarifas y reglamen- 1917
del maestro don Enri- en uniformes para la tos de transportes
que Soto en actos de tropa y su confección para el ferrocarril 1917: Se adopta la 1917: Se aprueba el 1917: Se aprueba
Jura a la Bandera. en género nacional, ya militar de Puente Alto lanza confeccionada reglamento de tiro Reglamento Orgá-
que debido a la guerra al Volcán. por la dirección de para la artillería de nico que crea la
europea se agotó el Material de Gue- campaña (material Compañía de Avia-
paño color azul regla- rra, igual a de tiro rápido). ción para el servicio
mentario. la de 1897, del Ejército.
pero con un
largo de 3,20
metros.

100 años atrás


34
Revista
de
Historia Militar

Héroes en el recuerdo

General de división Coronel Coronel Sargento mayor


Basilio Urrutia Vásquez Pablo Marchant Fuentealba Rafael Soto Aguilar Francisco Cotapos
Ingresa como soldado distinguido Nacido en Santiago en 1847, el 4 Ingresó como subteniente al Bata- Ingresa al Ejército el 8 de agosto de
al Batallón Ligero Valdivia el 14 de octubre de 1866 ingresa como llón 2º de línea el 3 de abril de 1859, 1870 como soldado del Regimiento
de junio de 1837 y es nombrado soldado al Batallón 4º de línea, encontrándose en la Batalla de Cerro Cazadores a Caballo, siendo cabo 2º,
sargento 1º en la misma unidad. ascendiendo a cabo 1º, sargento Grande. Asciende a teniente e hizo cabo 1º y sargento 2º de dicha uni-
Asciende a subteniente y participa 2º y sargento 1º. En 1868 fue nom- dos campañas al territorio de la dad. Se contrata nuevamente como
en la campaña del Ejército Restau- brado subteniente abanderado de Araucanía, luego asciende a capitán sargento 2º el 23 de octubre de 1875
rador entre 1838 y 1839, por lo que la misma unidad el 10 de septiem- en 1866 y como sargento mayor en en el Batallón 3º de línea. Se encuen-
obtuvo dos medallas y se le concede bre de 1869. Hizo campañas a la la misma unidad en 1879. El 1 de tra en el bombardeo de Antofagasta,
el ascenso a capitán el 28 de marzo Araucanía. Es ascendido a capitán agosto de 1870 pasa al Batallón 4º en el Desembarco de Pisagua y en la
de 1839. Sargento mayor graduado en 1879 y durante la Guerra del de línea, siendo nombrado 2º jefe Batalla de San Francisco (Dolores).
haciéndose efectivo en 1851, es Pacífico participa en el bombardeo de dicho batallón el 28 de marzo de Efectúa la expedición a Mollendo.
nombrado teniente coronel en 1858 y de Antofagasta, Asalto y toma de 1879, participando en el bombardeo Se encuentra en la Batalla de Tacna
asciende a coronel efectivo en 1866. Pisagua, Batalla de San Francisco, de Antofagasta, Asalto y toma de y en la Toma de Arica, siendo herido
Comandante de los batallones 8º y 4º Batalla de Tacna, Asalto y toma Pisagua y Batalla de San Francisco, en dicho asalto. Es nombrado subte-
de línea, ocupa el cargo de intendente de Arica. Luego, en la segunda donde resultó herido en un brazo. Es niente el 13 de septiembre de 1880.
y comandante de armas de Chiloé. campaña concurre a las batallas de nombrado comandante general de Asciende a teniente 27 de julio de
Ascendido a general de brigada, se Chorrillos y Miraflores. Asciende en armas de Biobío. El 15 de octubre 1881. Hizo la expedición a Junín y
desempeña como como general en 1881 a sargento mayor. Es nombrado de 1880 es designado comandante enfrenta a las montoneras en 1882.
jefe de la Alta Frontera. El 11 de abril comandante del Batallón Aconcagua del Batallón Cívico Movilizado Participa en la expedición de Urriola
de 1874 asciende a general de divi- y asciende a teniente coronel. Fue Los Ángeles y ascendido a coronel en 1883. Obtuvo cédula de retiro en
sión y luego es nombrado ministro nombrado comandante del Batallón el 31 de mayo de 1881. En 1886 es 1885. En 1891 es nombrado capitán
de guerra, general en jefe del Ejército Collipullli y como coronel, coman- designado comandante del Cuerpo del Batallón 10 º de línea, asciende a
del Sur y del Ejército del Centro. dante del Batallón 4º de línea. El 12 de Inválidos de La Laja y en 1888 sargento mayor el 6 de abril de 1891,
Fallece en Santiago el 3 de junio de de septiembre de 1891 es borrado nombrado comandante del Batallón siendo borrado del escalafón el 12 de
1881. del escalafón, para luego acogerse a Cívico de Infantería de Los Ángeles. septiembre de 1891 y cédula de retiro
retiro el 29 de julio de 1893. Se le concede cédula de retiro abso- 11 de mayo de 1895.
luto con fecha 11 de junio de 1889.
Teniente coronel
Cruz Daniel Ramírez Gómez
Ingresa como cabo a la Escuela de Clases el 24 de mayo de 1853, asciende a sargento 1º de la Brigada de Marina en 1856
y el 3 de octubre de 1857 es nombrado subteniente. Se desempeña como ayudante de la Escuela Naval. Es depuesto de su
cargo en 1865 y reincorporado en 1879. Se incorpora al Batallón Atacama Nº1. Participa en el desembarco de Pisagua y
en la Batalla de San Francisco donde resulta herido en el brazo derecho, que le fue amputado. Asciende a capitán y el 14
de septiembre de 1880 con el grado de sargento mayor fue nombrado 2º jefe del Batallón Movilizado Quillota. Participa
en la Batalla de Miraflores. Posteriormente el 21 de abril de 1882, es nombrado comandante para organizar la Brigada
Cívica de artillería de Punta Arenas. Asciende a teniente coronel de Guardias Nacionales el 15 de mayo de 1882 y el 12
de septiembre de 1891 es nombrado comandante del Batallón Nº 6 de infantería y edecán del Congreso al año siguiente,
y obtiene su retiro por invalidez absoluta el 22 de diciembre de 1896. Fallece en San Felipe el 25 de septiembre de 1906. DCHEE

Soldados DCHEE - TCL. PEDRO HORMAZÁBAL ESPINOSA


Revista
de 35
Historia Militar
¿Sabía Ud. que...?

En 1535 la hueste indiana, junto El instructor militar del prócer


al adelantado Diego de Almagro, Bernardo O´Higgins fue el coro-
trajeron a Chile los primeros 112 nel de ingenieros Juan Mackenna
caballos. Soportando una exte- O’Reilly, en quien O’Higgins reco-
nuante travesía cruzaron la cordi- noció a su padre militar por sus
llera de los Andes por el paso de enseñanzas y consejos.
San Francisco, que se encuentra
sobre los 4.726 metros de altitud,
llegando finalmente a Copiapó.
Este es el origen del caballo de gue-
rra chileno.

Durante la Guerra del Pacífico, la Durante la Guerra del Pacífico,


caballería usó por primera vez el tanto los oficiales como la tropa
típico chivateo araucano para efec- usaron dos modelos de corvos
tuar sus cargas con el toque clarín diferentes, uno grande de cinto y
en la Batalla del Alto de Tarapacá, uno más pequeño que se usaba en
el 27 de noviembre de 1879. la bota.

A partir de 1976, la insignia dis- La fábrica San Francisco de Lima-


tintiva de las unidades de caza- che de cañones de artillería de
tanques en el arma de Blindados costa y marina, se ubicó en Lima-
usó un triángulo con la figura de che por dos motivos: quedar fuera
la serpiente cascabel, de origen del alcance de la artillería de los
brasilero, toda vez que operaba el buques y por la calidad de la arci-
material CRR EE-9 “Cascabel”. lla de la zona.

La dama chilena Dolores Prats de A partir de la década de los años


Huici, quien emigró a Mendoza en ochenta del siglo pasado, se auto-
1814, bordó la bandera del Ejército rizó a las unidades que participa-
de los Andes en 1816 junto a otras ron en las acciones bélicas del siglo
damas patricias mendocinas. XIX a portar, además del pabellón
nacional, su estandarte histórico,
aquel que guió a nuestros soldados
siempre a la victoria.

DCHEE - TCL. PEDRO HORMAZÁBAL ESPINOSA Curiosidades


36
Revista
de
Historia Militar

Parlamento de Negrete,
Claudio Gay
F ue realizado entre el 4 y 7 de marzo de 1793 en los márge-
nes del río Biobío en el vado fronterizo de Negrete, a instancias del
en que se servía a los indios mucha carne asada y mucho vino. Con el
aparato de costumbre, juraron estos su amor a la paz y su sumisión
gobernador de Chile Ambrosio O´Higgins, junto a los principales al rey de España; y cuando se les hubieron repartido los regalos que
caciques de la zona fronteriza. Tuvo un alto costo debido a los regalos se les daban en esas ocasiones, volvieron a sus tierras en medio del
y agasajos que por costumbre se brindaban a los asistentes. En total bullicio y de la algazara que se seguía a sus fiestas y borracheras.
la concurrencia fue de 2.645 mapuches, sin considerar mujeres, niños Aquel parlamento, en cuyo resultado no podía tener gran fe el pre-
y otros. sidente O’Higgins, pero que complacía a la Corte por el aparente
sometimiento de los araucanos, había costado 10.897 pesos, suma
La comitiva española llevaba un artesano que hacía las veces de dibu- verdaderamente enorme, dada la pobreza del tesoro real y las necesi-
jante, Ignacio Andia y Varela, y se supone que su boceto sirvió de dades más premiosas que habrían podido remediarse ...”.
inspiración para la ilustración alusiva al Parlamento de Negrete que
el naturalista francés Claudio Gay incluyó en su Atlas de la historia Las tropas corresponden al Regimiento Dragones de la frontera que
física y política de Chile de 1854. montados en caballos de diferentes pelajes dan la espalada, aprecián-
dose su sombrero tricornio, bandolera y botas; a pie los milicianos
Según Barros Arana “El 27 de febrero de 1793, creyendo vencidas en luciendo un coleto, que consistía en una camisa de cuero de vaca sin
su mayor parte estas dificultades, salió O’Higgins de Los Ángeles, y mangas, además un morrión redondo de cuero iban premunidos de
se instaló en las ramadas que había hecho levantar en el pintoresco lanzas. Este tipo de milicias eran todas de caballería.
campo de Negrete. Allí se le fueron reuniendo el intendente de Con-
cepción, brigadier don Francisco de Mata Linares, y cerca de 1.500 La ilustración de Gay presenta un error al haber coloreado la bandera
soldados de línea y de milicias y 66 oficiales efectivos o titulares, y el de la estrella solitaria, la que para la época no correspondía por no
deán de la catedral don José Tomás Roa y Alarcón. Por parte de los existir su diseño y utilización.
indios concurrieron, según las actas del parlamento, 161 caciques,
16 capitanes ancianos y de respeto, 11 mensajeros, 77 capitanejos y Bajo la ramada principal se encuentra el gobernador y el represen-
2.380 mocetones o acompañantes que acudían a aquella fiesta para tante de la Iglesia, el deán de Concepción. Se aprecian en el cuadro
alcanzar su parte en los agasajos. Tres días se pasaron en estas con- mocetones galopando alegres y al fondo el campamento y las rucas de
ferencias, alternadas con los sencillos, pero abundantes banquetes los araucanos. Atrás, la majestuosa cordillera de los Andes. DCHEE

Monedas de América española usadas en Chile a fines del s. XVIII.


Monedas de 2 y 1 reales. Monedas macuquinas de media y un cuarto de real. Col. particular Fernanda González Silva

Artículo DCHEE - TCL. PEDRO HORMAZÁBAL ESPINOSA


Revista
de 37
Historia Militar

Cuadro
38
Revista
de
Historia Militar

Cañones usados en Chile durante el


siglo XX (1910-1972)

Cañón Krupp 75 mm. L/30. M/1911. Cañón Krupp 105 mm. L/16. M/11
Material de tiro rápido de trayectoria razante y tiene un alcance De tiro fraccionado que le permite efectuar tiro curvo (obús) o
con elevación máxima de 6.942 m. Con una longitud de 30 cali- rasante, es apto para acompañar a la infantería en terrenos que no
bres, posee un número de rayas de 28 y tiene un peso del cañón sean de montaña. Con un peso de 379 kg y un alcance de 6.250 m
con cierre de 352 kg. Utiliza un freno de retroceso hidromecánico con 5ª carga, utiliza un freno de retroceso hidromecánico. Como
(aceite y resorte) y emplea como munición de guerra la granada munición de guerra, emplea Shrapnel tipo Krupp, construcción
explosiva y la Shrapnel. Para su desplazamiento usa la tracción Bofors 1929 con un largo de 3,5 calibres, y a su vez la granada
hipomóvil. explosiva Krupp 1929 a base de Trotyl. Emplea espoletas instan-
táneas o con retardo, con la granada explosiva Bofors 1929 que es
similar a la Krupp.

Cañón Schneider 155 mm. M/17 Obús N.A.75 mm. M1


Este material corresponde a la artillería mediana en su límite supe- Material de montaña, puede ser llevado a lomo de mula en seis
rior. Pesando 4.130 kg, es motorizado y posee gran movilidad en cargas. Sin embargo, los albardones presentaron problemas al ser
toda clase de terreno debido a las excelentes condiciones de su el mular chileno de distintas características al norteamericano, por
camión tractor. Tiene un alcance 11.800 m con granada explosiva lo que fue necesario experimentar otra alternativa. Su peso es de
y Schrapnel y de 12.000 m con granada M/102. Su velocidad de 246.7 kg y posee una longitud de calibre de 15.9, con un alcance de
tiro es de 4 tiros por minuto con personal bien instruido y utiliza un 8.677 m. Su cadencia máxima de fuego es de seis tiros por minuto
sistema de retroceso y recuperador hidroneumático. La munición y tiene un mecanismo de retroceso hidroneumático con pistón flo-
emplea cargas de tolita y T.N.T. tante.

Colecciones DCHEE - TCL. PEDRO HORMAZÁBAL ESPINOSA


Revista
de 39
Historia Militar
Los cañones de artillería tienen su incorporación en Chile con la llegada de la hueste indiana en el siglo XVI. Eran
de origen europeo y durante la colonia algunos fueron fundidos en Lima, luego en la Independencia la fabricación
se hizo en Buenos Aires y en Chile. En el siglo XIX, los cañones fueron adquiridos a Francia y a Alemania sucesiva
y alternadamente. Antes del inicio de la I Guerra Mundial, el proveedor de cañones para el Ejército de Chile fue la
Casa Krupp de Alemania y terminado el conflicto se adquirió artillería de campaña y montaña a Francia –material
Schneider–. Finalmente, en la II Guerra Mundial, se incorporó el material de obuses de origen norteamericano
durante 1943. La transformación se produce cuando se reemplaza la tracción animal por la motorizada para el
material de artillería de campaña. Durante este período se contó con cañones y obuses de campaña y montaña, y
la modernización del material de artillería en uso la marcará la adquisición de material autopropulsado a partir de
1972.

Cañón Schneider 75 mm. M/1919 Cañón Schneider 105 mm. M/1919


Cañón de montaña, sus aproximados 1.170 kg son transportados Cañón de montaña divisible en 9 cargas a lomo. Su montaje y
a lomo de mula repartido en nueve mulares, o circunstancialmente las cargas de proyección le permiten realizar el tiro curvo (obús)
arrastrados debido a lo frágil del sistema de rodadura. Tiene un y está dotado de freno de retroceso hidroneumático. Emplea como
alcance de 9.000 m con granada explosiva y posee un sistema munición de guerra la granada explosiva con carga de tolita con
de retroceso hidroneumático, el que emplea gas nitrógeno para bastante poder destructor. Además cuenta con los proyectiles
su recuperación. Utiliza granadas explosivas Schneider M/19 y Schrapnel que contienen 365 balines y con excelente munición de
C/29. Emplea espoleta instantánea y tiene una carga de proyección gran poder explosivo.
de pólvora tubular de nitrocelulosa.

Obús N.A.75 mm M.1. A.1. Obús N.A. 105 mm. M1, fabricado 1942-1943
Es un material de montaña y aunque debía ser transportado a lomo Este material tácticamente pertenece a la artillería motorizada
de mula, la Escuela de Artillería optó por trasladarlo en el camión y técnicamente a la arrastrada, siendo su medio de transporte el
G.M.C de 2.5 toneladas, lo que resultó óptimo. También podía ser camión G.M.C de 2,5 toneladas, con motor en línea de seis cilin-
utilizado por medios aerotransportados, opción habitual durante dros. Con un peso de 482 kg, tiene una trocha de 2.146 m. Posee un
la II Guerra Mundial. Con ruedas neumáticas, puede ser tractado alcance máximo con proyectil explosivo 12.205 yardas (11.000 m).
incluso por Jeep. Pesa 246,7 kg, su alcance es de 8.677 m y man- También dispara un proyectil explosivo antitanque con un alcance
tiene el mecanismo de retroceso hidroneumático. de 3.150 m. Empleando la granada de alto explosivo cargada con
T.N.T, utiliza espoletas de retardo o instantáneas. DCHEE

Colecciones
40
Revista
de
Historia Militar

El casco checo en el
Ejército de Chile
RI CARDO JARA FRANCO
Investigador histórico

C hile empleó desde el año 1939 hasta fines de los años 60, un
casco checo denominado VZ-Modelo 32, que fue el primer casco
de acero empleado por el Ejército de Chile. Sin embargo, dicho
casco no mantiene un buen recuerdo entre nosotros, aun cuando
sin duda se trataba de un casco de inmejorables cualidades balís-
ticas y ergonómicas. El alto mando y el personal que sirvió con
este material se demostró inconforme con su uso, por la tenden-
cia a deslizarse hacia adelante y cegarlos en los momentos más
inadecuados. ¡Sin duda una mala costumbre! Otros lo acusan de
ser excesivamente pesado y causar “varias muertes por desnu-
camiento”,1 serias acusaciones del que no es del todo culpable,
como veremos a continuación.

A fines de los años 30, el gobierno chileno hizo un importante


pedido de material bélico y otras adquisiciones al gobierno del
Reich alemán.2 Entre ellos se solicitaron locomotoras Krupp-
Henschel tipo 90, 100 y 110, aviones Junkers, cascos de acero
M/1935 –Stahlhelm 35–, fusiles y carabinas sistema Máuser,
vehículos ligeros 4x4, piezas de artillería (LFH-18 L-28, de 105
mm), blindados (Leichte Kampfwagen Ausland, blindado de
exportación del Panzer I), camiones Magirus Deutz y otras parti-
das, sin embargo, dado el rearme apresurado del Ejército alemán,
solo una mínima parte de lo anterior llegó a territorio nacional.

Los cascos M/1935 fueron sustituidos por los modelos de fibra


vulcanizada M/1933 (Vulkanfiber Leichthelmen) y los cascos de
Casco VZ-32 con calca original, en el lado izquierdo de su posicionamiento
acero checo VZ-32, la adquisición consistió en una partida aproxi-
correcto – Tetón sobre la frente. Col. part. Ricardo Jara Franco
mada de 5.000 a 6.000 unidades, que equiparon principalmente a
los regimientos de la zona centro-sur, entre ellos al Regimiento de
Infantería Nº 1 Buin –durante un corto período–, al Regimiento
de Infantería Nº 8 Tucapel, al Regimiento Andino Nº 2 Guardia
Vieja (Nº 18 a partir de 1948), al Regimiento de Infantería Nº 10
Pudeto, al Destacamento Andino Nº 4 La Concepción, al Escua-
drón de Asalto de la Escuela de Unidades Mecanizadas (1942) y
al Regimiento de Caballería Nº 7 Guías, entre otros.

Artículo
Revista
de 41
Historia Militar

Que Alemania no vendiera sus cascos de nuevo diseño M/1935 a


un costo inicial de 6 Reichsmarks era comprensible, dado que en
ese entonces las dos fábricas encargadas de su producción (Eis-
enhüttenwerke de Thale y la Sächsische Emallier und Stanzwerke
A.G. de Lauter, en Sajonia), tenían que proveer los 220.000 cascos
solicitados por China, prioritarios sobre las entregas propias, y
en seguida continuar con el suministro a la Wehrmacht (Ejército,
Fuerza Aérea y Marina) que ya el 20 de agosto de 1937 reque-
ría de 2.684.512 unidades solicitadas por la Sección 6 del Estado
Mayor General, para suministro y reemplazo de material.

Por otra parte, el casco VZ-32 era un excelente casco de 2ª gene-


ración, tal como el M/1935 alemán, de diseño original y sin vin-
culación a modelos precedentes. Este nuevo casco fue diseñado
para proteger la cabeza contra vectores horizontales (esquirlas de
metralla, piedras, escombros, etc.) en base a formas ovaladas y
lados redondeados, a diferencia de los modelos más antiguos que
fueron diseñados para su uso en trincheras y protección contra
vectores verticales. Era un casco muy resistente y sólido, aunque
tenía tendencia a rajarse con relativa facilidad.

El casco fue fabricado en una aleación de acero al cromo-níquel


por presión en varias fases de compresión, en un espesor de 1
mm. Su composición homogénea y su gran elasticidad fueron Vista frontal del casco VZ-32. Col. part. del autor

alcanzadas por un recocido de templado y destemplado del metal.


No fue necesario proteger sus bordes, porque podía alcanzar los
80/100 kg/cm² de carga sin cambiar su forma, dada su elastici-
dad.

Respecto a su guarnición, esta era muy cómoda, en base a 5 len-


güetas de cuero de cerdo de doble lóbulo, fijadas individualmente
con un remache de base abierta a un pequeño fleje metálico al
estilo sueco, relleno de crin de caballo (7-8 gr) y alojadas en unas
pequeñas bolsas de lino en la parte posterior de cada lengüeta.
Estas almohadillas debían ser acomodadas con relleno de crin
hasta alcanzar una separación de 15 mm entre la cabeza y la
pared del casco, para permitir una correcta ventilación y una bre-
cha adecuada, que disminuyera los efectos de las deformaciones
por impactos y la abrasión correspondiente sobre la cabeza.

Su característico peripejo era de dos piezas en cuero de vacuno


de 18 mm de ancho con corte longitudinal de 10 cm en el men-
tón, regulándose mediante diábolos ubicados en las anillas late-
rales de sujeción. El casco original fue pintado con un barniz
color caqui mate, lográndose una gran elasticidad de la pintura
Vista interior del casco VZ-32. Col. part. del autor
mediante tratamiento térmico. Permitía el uso de máscara de gas
al desplazar el peripejo desde el mentón a la barbilla.

Su peso oscilaba entre los 1.080 a 1.250 gr para los dos tamaños
estándar (147 y 150 mm de altura respectivamente), nada exage-
rado considerando que el M/1935 alemán oscilaba entre los 810 a
los 1.230 gr según tamaño (5 tamaños diferentes) y el M1 ameri-
cano con sus dos componentes pesaba 1.350 gr.

Artículo
42
Revista
de
Historia Militar

El VZ-32 fue aprobado para su fabricación el año 1936, sin


embargo, su mayor nivel de producción fue alcanzado entre 1938-
1939, poco antes del desmembramiento de Checoslovaquia (en
Bohemia-Moravia, Eslovaquia y Rutenia Subcarpática). Irónica-
mente, es el símbolo de las fuerzas armadas checoslovacas, aun-
que nunca hubo un Ejército checo equipado con este casco.

Fue fabricado por 3 empresas:

• Bratri und Gottlieb y Brauchbar, en Brno (Sello BGB)


• Dolnych Hámroch, en Sandrik (Sello S-D-H)
• C.A. Scholtz, de Matejovciach (Sello Sch-M).

Tales empresas estampaban su logo en tinta en su interior, junto


con el sello de aceptación del Ejército –un pequeño león ram-
pante–, año de fabricación y en algunos casos el destino de estos
cascos: Gendarmería (CET), Guardia de Frontera (FS) o Policía
(POL). No obstante, los cascos llegados a Chile raramente pre-
sentaron estos cuños, por cuanto formaban parte del inmenso
stock de cascos de combate incautados por Alemania y pintados
de verde (RAL 6006 Graüolive) para su incorporación inmediata
al Ejército alemán (Heer). Al ser exportados a Chile su exterior
fue pintado de gris-verde y se añadió una calca de extraordinaria
calidad, pero en el lugar equivocado.

El uso de la calca con el escudo tricolor quedó normado para este


casco en el Art. 60, letra C, página 32 del “Reglamento de Vestua-
rio y Equipo para Oficiales” de 1939, el cual indicaba lo siguiente
para el casco de guerra:

“Será de acero, modelo Ejército y proporcionado por el Estado.


Llevará en el costado derecho, al centro e inmediatamente sobre
el botón correspondiente al barboquejo, un escudo tricolor de 4
cm de alto por 3 cm de ancho, según la figura Nº 12. Se empleará
con el Uniforme Nº 3 de Campaña, y con el Nº 2, para ciertas
instrucciones y servicios; reemplazará también al de Formación,
cuando no se disponga de éste”.

Conscripto chileno de iniciales M.A.C., del Regimiento Andino Nº 2 Guardia El casco de combate tenía inicialmente una estimación de vida
Vieja (Nº 18 a partir de 1948), año 1944, perteneciente al Grupo de Artillería, útil de 20 años,3 aunque sirvió durante toda la década del 40,
2ª Batería, con casco posicionado en forma correcta. Ello implicaba que la
calca quedara a su lado izquierdo en forma antirreglamentaria, o que dicho
50 y 60 en nuestro Ejército, siendo descartado finalmente por su
casco estuviera repintado o careciera de calca. Colección part. del autor pequeña cantidad y el desfase tecnológico del material.

Cabe señalar que este casco debió coexistir con el equipo ameri-
cano de 2ª y 3ª generación (cascos de la serie M1), proporciona-
dos a partir de la inclusión de Chile y los países latinoamericanos
al esquema de defensa hemisférica de 1943, al tenor de los linea-
mientos de la Conferencia de Río de Janeiro de 1942 y posterior-
mente con los proporcionados por el Tratado Interamericano de
Asistencia Recíproca (TIAR) de 1947 y el Pacto de Ayuda Militar

Artículo
Revista
de 43
Historia Militar

(PAM) de 1951, que correspondieron al menos a 4 versiones tec-


nológicas del modelo americano (M1A1/43, M1A1/51, M1/61,
M1/66), los que presentaron mayor comodidad, resistencia balís-
tica y versatilidad que nuestro viejo modelo checo.

Este modelo estuvo presente en gran parte de los escenarios de


la II Guerra Mundial, portado por el Ejército alemán, la Defensa
Aérea y Protección de Fábricas (Herr, Luftschutz y Werkschutz),
la organización Technische Nothilfe (TeNo) y colaboracionistas
pro alemanes, eslovacos y rusos, sirviendo además a daneses, ita-
lianos, iraquíes, finlandeses, yugoslavos, polacos, letones, esto-
nios, carpatios y búlgaros. Posterior a la II Guerra fue empleado
por cubanos, vietnamitas, argelinos y egipcios. Demasiados
usuarios para los defectos que se le imputaban.

Nuestra disconformidad con el casco tiene una respuesta lógica


y deja un sabor amargo y un hecho anecdótico. El casco en su
correcta posición presenta una almohadilla frontal y cuatro almo-
hadillas posteriores distribuidas a ambos lados de la nuca. Las
anillas del barboquejo no son simétricas con respecto al eje del
casco, sino que están desplazadas varios milímetros hacia atrás
(8 a 10 mm), a modo de reforzar el ajuste sobre el mentón. Exte-
riormente, la posición correcta quedaba situando el tetón frontal
sobre la frente del usuario y con la calca nacional sobre el lado
derecho. Casco VZ-32. Bosquejos del Ministerio de Defensa checoslovaco

Sin embargo, en Alemania, desde la cual fueron despachados con


su color gris-verde definitivo, su calca nacional posicionada fue
colocada al lado izquierdo del tetón frontal. Sus nuevos usuarios
procedieron a colocarse el casco con la calca al lado derecho,
cerrando el destino de este magnífico casco. De esa manera, dos
de las cuatro almohadillas traseras quedaron sobre los costados
laterales de la frente, posición ya incómoda al no tener el apoyo
frontal, pero sin duda lo peor fue que el peripejo quedaría en
posición adelantada y no retrasada como estaba diseñado. Esto
produjo un efecto de palanca que acentuaría la tendencia a desli-
zarse hacia delante y obligando a sus portadores a posicionarlo
ligeramente inclinado hacia atrás y no en posición horizontal,
como lo estipulaba el diseño original. Probablemente los pocos
milímetros de desplazamiento no fueran significativos, pero bas-
taron para incomodar durante más de 30 años a sus usuarios y
ganarse una reputación inmerecida en Chile.

Extrañamente, esta situación no solo aconteció en nuestro país,


sino que afectó a una gran cantidad de cascos suministrados a Casco VZ-32. Bosquejos del Ministerio de Defensa checoslovaco
las organizaciones civiles alemanas, tales como el Luftschutz, y a
organizaciones de combate como el Cuerpo de Protección Ruso,
organización pro alemana durante la II Guerra Mundial.

Es conveniente mencionar que actualmente su valor de colección


es de 110 € a 250 €, según su estado.

Artículo
44
Revista
de
Historia Militar

Finalmente, podemos concluir que el casco checo VZ-32 es el pri- Colaboración


mer casco de combate en uso en el Ejército de Chile, y que precede
a los sucesivos modelos de cascos de combate de procedencia Se agradece la colaboración del coleccionista Sr. Rafael Vargas
americana, brasileña e israelita. Araya, en la realización del artículo. DCHEE

Bibliografía

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CASANOVA M., Álvaro. Anuario de la Academia de Historia Militar Nº 16, año 2001. “Historia de los Cascos Modelo Alemán en uso en el Ejército de Chile”.
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Notas

1 CASANOVA M., Álvaro. Anuario Nº 16, año 2001, pág. 137, de la Academia de Historia Militar, “Historia de los Cascos Modelo Alemán en uso en el Ejército de
Chile”.
2 MARAMBIO, Cristian. Revista Fuerzas de Defensa y Seguridad, Nº 353, sept. 2007, pág. 45, “Medios Blindados del Ejército de Chile”.
3 Según lo señalado en el “Reglamento de Vestuario y Equipo para Tropas”, año 1930, serie D, Nº 5, Cap. II, Art. 14, Cuadros a) y b), y lo pertinente de los Art. Nº
101 y Nº 192.

Escuela de Unidades mecanizadas Escuadrón de Asalto. ca. 1940

Artículo
Revista
de 45
Historia Militar

Distintivos de Bandas

L a música se encuentra ligada desde antigua data al acaecer


del hombre y la vida militar no es una excepción, la noble misión
de las bandas militares es “alentar al soldado en la guerra y enri-
quecer su espíritu en la paz”1 como además, “estimular el logro
de hechos heroicos, infundiendo nuevos bríos al combatiente,
mediante himnos y marchas guerreras”.2

Los inicios de las bandas militares, es posible hallarlos en los


tambores y trompetas de órdenes, donde sus toques indicaban las
evoluciones de las tropas. En el ámbito de nuestro territorio, las
primeras bandas o más bien, las primeras luces de músicos bajo
un reglamento se encuentran en la Ordenanza de Carlos III (1768),
cuyo articulado unificó la doctrina del Ejército español disperso
por el mundo.

Las primeras bandas militares en Chile tuvieron un “escaso desa-


rrollo en los tiempos coloniales. Unos cuantos tambores, atabales,
chirimías y las trompetas de ordenanza bastaron para servir las
necesidades de esa época, en que las manifestaciones cívicas se
reducían al recibimiento de los nuevos Gobernadores y Obispos”.3
Asimismo, las campañas de la Independencia fueron primordiales
para el florecimiento de la música de carácter militar, la cual fue
ahogada con la reconquista, renaciendo nuevamente con el Cruce
de los Andes y la Batalla de Chacabuco.4

En el análisis de la reglamentación, derivada en leyes y decre-


tos, ha sido posible indagar que el músico, dentro de las unida-
des, no tenía una diferencia en su uniforme, o un distintivo que
lo identificara del resto, más bien su diferenciación era marcada
por su labor. Ello queda de manifiesto en el decreto firmado por
el presidente Montt y refrendado por el ministro de Guerra José
Francisco Gana, de fecha 29 de abril de 1852, en que se ordena
una nueva organización, dotación y uniformes de los Cuerpos de
Ejército y la Guardia Nacional,5 donde se aprecia claramente la
importancia de los trompetas y músicos en cada escalón de las
unidades, desde la plana mayor del regimiento a cada una de las
compañías y escuadrones, dejando claramente establecido que “se
prohíbe terminantemente emplear en las músicas de los batallones
i regimientos a soldados, cabos o sarjentos de la dotación de armas
de las compañías pudiendo (SIC) solo ocuparse en la banda a indi-
viduos destinados a ellas, como tambores, cornetas y trompetas”,6
lo cual denota la importancia de cada empleo y función.

DCHEE - CAP. RODRIGO ARREDONDO VICUÑA Símbolos Militares


46
Revista
de
Historia Militar

Nuevas noticias se aprecian a inicios del siglo XX, encontran-


dose ciertos elementos distintivos en los músicos militares, que es
posible hallarlos hasta el día de hoy. A este respecto, la Ordenanza
General del Ejército de 1901,7 menciona de los músicos, en el artí-
culo 57, que “el sargento primero de la banda de músicos, en todas
las armas llevará, sobre la costura del nacimiento de la manga i
cayendo hacia el brazo, hombreras de jénero azul con ocho listas
de color amarillo, de medio centímetro de ancho cada una i con
rapacejos de plata, de cuatro centímetros de largo”.8 En el artículo
siguiente señala que los músicos “llevarán estas mismas hombre-
ras sin rapacejo”.9

En el artículo 59, en tanto, menciona que “el sargento primero de


la banda de tambores y cornetas i éstos, llevarán respectivamente
hombreras de la misma forma que las anteriores, pero de jénero de
color garance con listas de color blanco…”,10 luego señala que “el
largo de las hombreras, sin rapacejo, será de diez centímetros…”.11

El año 1903 aparece otra información sobre los músicos mili-


tares, ya que por decreto del presidente Ramón Barros Luco, se
fija el uniforme de los profesores de bandas: “Los profesores de
bandas de músicos de esta capital usarán en actos del servicio
el mismo uniforme prescrito para los oficiales de infantería en el
nuevo reglamento, pero en vez del escudo usarán la lira, con las
modificaciones siguientes: El cuello del dorman i de la levita i las
bocamangas del dorman llevarán en su parte superior vivos ama-
rillos. La gorra igual a la descrita, sustituyendo los vivos garance
por vivos amarillos. El casco igual al de la Escuela Militar, pero
sin pluma. En vez de faja usarán cinturón de servicio. El Departa-
mento Administrativo suministrará dichos artículos, a los precios
fijados para los oficiales del Ejército”.12 De esta forma, la imagen
de la lira comenzará a tomar un puesto importante a la hora de
identificar a la banda.

El Reglamento de Vestuario y Equipo para la Tropa del año 1907


no cambia mucho lo dispuesto anteriormente respecto a los músi-
cos, sí agrega la figura del tambor mayor en vez del sargento pri-
mero de banda.13

Más adelante, específicamente el 3 de marzo de 1910, por Decreto


Nº 255 del Ministerio de Guerra, nuevamente se elevan disposicio-
nes respecto a los profesores de bandas, ahora relacionadas con los
cuerpos de infantería y armas montadas, señalando que usarán:
“Gorra de infantería pero sin la banda roja, lira de metal amarillo
de dos centímetros de alto en el frente i cucarda tricolor; Casco igual
al de la infantería; Guerrera de azul normal como la infantería, con
el cuello i bocamanga de mismo paño azul, llevando en el borde
superior un galón de oro de 17 mm de ancho, lira de metal amarillo
en los ángulos interiores del cuello; botones con escudo nacional,
vivo de color rojo (…); Levita igual a la reglamentaria, pero todo
de paño negro azulado, lira de metal amarillo en los ángulos inte-
riores, vivos color rojo… Caponas con paño encima, igual a la gue-
rrera, al centro una lira de oro de cuatro centímetros…”.14

Símbolos Militares DCHEE - CAP. RODRIGO ARREDONDO VICUÑA


Revista
de 47
Historia Militar

En 1918, mediante una publicación en el Boletín Oficial del Minis-


terio de Guerra, se realiza una modificación al Reglamento de
Vestuario y Equipo Nº 27, en donde se señala, respecto al tema de
las bandas, que “las hombreras de los músicos i tambores serán
de la misma tela del uniforme con las huinchas correspondientes
al arma de color de los vivos”.15

En el año 1930, por Decreto Nº 202 de 23 de febrero de 1930, se


aprueba un nuevo Reglamento de Vestuario y Equipo para la
Tropa,16 en el cual se señala que el color de parche de las tenidas
de la Escuela de Músicos es el verde botella, usando “hombreras
de paño del color distintivo del arma, de forma de un segmento
de circunsferencia, de 25 cm de largo por 11 ½ de diámetro en
su parte más alta. Llevará en toda su extensión, sobre el borde
inferior, una huincha de hilo de 8 milímetros de ancho, de color
amarillo rey para los músicos y verde oliva para trompetas, cor-
netas, pitos y tambores. Perpendiculares a esta tira irán 8 más de
los mismos colores y dimensiones, separadas 2 centímetros unas
de otras. Las hombreras del vicesargento 1º jefe de banda y las del
tambor mayor llevarán, además, a lo largo del borde inferior, un
rapacejo de hilo de plata de 4 centímetros de largo”.17

El Reglamento de Vestuario y Equipo para la Tropa, año 1940,18


identifica dentro de su articulado insignias de especialidad y apti-
tud, las cuales serían de metal. En el caso específico de los músicos,
estos utilizarían “una lira de 3 cm de alto por 3 cm de ancho y 3 mm
de espesor”19 y para los pífanos, tambores y trompetas, “una cor-
neta de 3,5 cm de largo, con su respectivo cordón”.20 Más adelante
especifica, como en cada reglamento, el uso de las hombreras para
los músicos, pífanos, tambores y trompetas, variando el tamaño de
las franjas o huinchas a 14 mm de ancho para los músicos y 7 mm
para los pífanos, tambores y trompetas, en tanto que los canelones
para los jefes de bandas serán de 6 cm de largo, variando de color:
plateado para caballería y dorado para las demás armas. Respecto
a los tambores y trompetas mayores, los canelones serían de 4 cm de
largo.21 En relación a distintivos de parches, el reglamento señala el
uso de una lira para el Servicio de Bandas.22

Cabe hacer mención que en el año 1949 se regulaba, a través de


un reglamento orgánico, la Escuela de Músicos Militares,23 donde
se mencionaba que su misión era formar el personal de músicos
militares necesario para las bandas del Ejército y perfeccionar la
preparación profesional de los jefes de bandas y del personal de
músicos, esta escuela dependía de la Sección I. c. Jefatura de Ban-
das, de la Inspección General de Instrucción.24

En 1952, en tanto, se modificó el Reglamento de Vestuario y


Equipo para la Tropa, de 1949, señalando que los “egresados de
la Escuela de Músicos, llevarán una lira de metal dorado de 3 cm
de alto por 2 ½ cm de ancho, con una letra E al centro y una barra
de 2 cm de largo por 5 mm de ancho, en la base, con el número
romano correspondiente al ciclo alcanzado, la letra E y los núme-
ros romanos serán esmaltados en color rojo”.25

DCHEE - CAP. RODRIGO ARREDONDO VICUÑA Símbolos Militares


48
Revista
de
Historia Militar

Pocos cambios sufrirán los elementos que identifican a la función


de la banda y sus integrantes, pero aparecerán insignias y distin-
tivos para quienes cumplen dicha función y que serán claramente
visibles entre sus pares, distinguiéndolos por tener la misión de
dirigir e integrar la banda de guerra.

Es así como en un reglamento de la Escuela Militar del año 1965,


se dispuso que “el Tambor Mayor, Corneta Mayor y los Escoltas
de la Bandera, usarán en la guerrera y blusa blanca, sólo en las
formaciones, los mismos indicados para los Brigadieres Mayo-
res”,26 luego señala “Banda de Guerra: Corneta de 3 cm de largo
colocado horizontalmente; Tambor Mayor: Dos bastones cruzados
en el interior del triángulo, proporcionales a éste”.27

El Reglamento de Vestuario del año 1972 indica que el color de los


parches correspondientes a los servicios es gris verde, en tanto que
el artículo siguiente menciona que el color usado en los parches y
fondos de las presillas de los oficiales, para el caso de sanidad,
sanidad dental, justicia, religión, banda y otros, sería “gris verde
con vivo rojo”.28 En el artículo 27, letra k, se detalla la información
de las hombreras para músicos: “Las usará el personal de bandas
instrumentales y de guerra en cada oportunidad que sea ordenado
y serán de paño color rojo, en forma de segmento de circunferen-
cia de 24,5 cm de largo en su cuerda por 11,5 de alto. El borde
inferior llevará una huincha color amarillo rey de 7 mm de ancho.
Perpendicular a esta huincha, irán otras del mismo color y ancho,
separadas por 16 mm. Las de los músicos llevarán en su borde
inferior canelones dorados de 4 cm de largo. Las hombreras de los
Jefes de bandas llevarán huinchas color amarillo rey de 14 mm de
ancho separadas por 16 mm. Llevarán además canelones dorados
de 6 cm de largo”.29

El Reglamento de Vestuario y Equipo de 1982,30 que permanecerá


con modificaciones varias hasta el año 2002, elimina el uso de
colores en los parches, identificando a todo el Ejército con el color
rojo, y reemplaza el uso de distintivos de unidades por el escudo
nacional.

En lo que respecta a las bandas militares, se reglamentó las teni-


das de cada uno de los integrantes de la banda de guerra e instru-
mental: tambor mayor, tambores, pífanos, corneta mayor, jefe de
banda e instrumentistas, agregando que: “En campañas, manio-
bras, grandes ejercicios o períodos de instrucción, en las cuales
las Bandas participen, el uniforme a usar será el que se disponga
para las tropas en general. De realizarse formaciones, paradas o
desfiles, durante o al término de campañas, maniobras, etc., no
se usarán los distintivos de bandas señalados precedentemente.
Dichas actividades se realizarán solamente con el uniforme y
equipo técnico empleado en el transcurso de la campaña o manio-
bra. Las bandas instrumentales –por uniformidad– no portarán
mochila debido a que gran parte de sus integrantes llevan instru-
mentos pesados o voluminosos, los que deben colgarse o terciarse
al cuerpo del músico instrumentista. En este caso, el vestuario y

Símbolos Militares DCHEE - CAP. RODRIGO ARREDONDO VICUÑA


Revista
de 49
Historia Militar

equipo respectivo se colocará en bolsas roperas, las que deberán


ser transportadas hasta los lugares previamente destinados”.31

Asimismo, incluyó distintivos especiales para identificar al per-


sonal, los cuales se usarían sobre las costura del bolsillo superior
izquierdo y a la altura del segundo botón de la blusa. En el caso
del tambor mayor, el distintivo sería la “Figura de una guaripola
en metal dorado de 3,5 cm de largo sobre un disco de 4,5 cm de
diámetro forrado en género rojo. La guaripola estará ubicada al
centro del disco en posición diagonal con su punta hacia arriba”,32
en tanto que la banda de guerra (tambores, pífanos y cornetas)
“figura de corneta en metal dorado de 3,5 cm de largo sobre un
disco de 4,5 cm de diámetro forrado en género de color rojo. La
corneta estará ubicada al centro del disco, en posición horizontal
con la boquilla hacia la derecha del usuario”.33

En el capítulo V, “Uso de accesorios”, en tanto, especifica detalla-


damente las hombreras, similar a lo ya descrito en otros reglamen-
tos,34 agregando un acápite especial para reglamentar el uso de los
gallardetes de las bandas de guerra de las unidades regimentarias,
divisionarias y Gran Banda Militar de la guarnición de Santiago.35

Sumado a lo anterior, este reglamento dispone el uso de distinti-


vos de Armas y Servicios, conformados por la silueta del escudo
nacional, en metal dorado y esmaltado en color rojo al fuego de 2,7
por 2,5 cm, en cuyo centro va el distintivo, destacándose, de entre
otros elementos, la lira.

El año 2002 aparece un nuevo Reglamento de Vestuario y Equipo,


donde se especifica el denominado uniforme Nº 1 ‘De parada de
mimetismo’ y ‘gris verde’ de las bandas militares a pie y monta-
das,36 agregando el uniforme de la Banda de Conciertos del Ejér-
cito, tanto del director como de los músicos instrumentistas.37 En
ella, el oficial usa la tenida de gala habitual, en tanto que el perso-
nal de músicos usa la guerrera azul con vivos amarillos –similar
a los cadetes–, pero en la pala amarilla lleva una lira bordada en
color rojo y hombreras con fondo negro. En presentaciones inter-
nas la banda utiliza vivos y parches rojos, como el resto de la ins-
titución con escudos nacionales.

Cabe hacer presente que para los integrantes del Servicio de Ban-
das se reglamenta un nuevo diseño de distintivo, en el cual figura
una cabeza de Minerva sobre la lira.

Asimismo, para la bandas montadas, específicamente la banda del


Regimiento de Caballería Blindada Nº 1 “Granaderos”, se regla-
mentan tanto su vestuario como los gallardetes y las hombreras,
donde el celeste del arma de caballería queda destacado.38

Para las bandas de guerra, en tanto, se dispone el uso de distinti-


vos para las tenidas de servicio, instrucción y combate, tanto para
el tambor mayor como para el personal de la banda, siendo este
usado en la manga derecha a 5 cm de su costura superior, consis-

DCHEE - CAP. RODRIGO ARREDONDO VICUÑA Símbolos Militares


50
Revista
de
Historia Militar

tente en un triángulo verde oliva u ocre de 6 cm por lado con un


bastón o una corneta en su interior.39

El año 2016, con la implementación de un nuevo Reglamento de


Vestuario y Equipo, se agregaron una serie de cambios en los dis-
tintivos de Armas y Servicios, apareciendo una insignia bordada
para tenida de combate y servicio, como el de la Nº 2 de salida,
esta vez sin el borde del escudo nacional. Además, se reglamenta
una tenida nueva para el personal de la banda de conciertos, que
en su pala nuevamente figura la lira, tanto en tenida de gala azul
como en la tenida de verano.40

Finalmente, tras la revisión de distintivos y elementos de unifor-


mes, será la lira, instrumento de larga data en la historia de la
humanidad, el elemento que aglutina y recorre la historia del que-
hacer de las bandas militares, cuyos acordes unen a jefes de banda
e instrumentistas; profesionales de la música que, junto con ser sol-
dados, como dice el himno del servicio, son artistas, que entregan
su arte para el desarrollo de la vida militar. DCHEE

Notas

1 “La música en el corazón del soldado” En: Revista VEA, 4 de abril de 1968,
pp. 62 – 63.
2 Ibídem.
3 PEREIRA SALAS, Eugenio, “Las primeras bandas militares de Chile”. En:
Revista Musical Chilena, Universidad de Chile, Facultad de Artes, Departa-
mento de Música, Vol. 2, Nº 12, junio de 1946, sección “El rincón de la Histo-
ria”, p. 43.
4 Pereira señala “O’Higgins y San Martín aprovecharon el impulso colectivo y
en una Orden del Día 22 de julio de 1817, decretaron la formación de una ‘Aca-
demia de Música’, integrada por 50 jóvenes escogidos ‘entre los muchachos
más dotados de los diferentes cuerpos de la capital’. Se nombró Director de la
Academia al Teniente del Batallón Nº 8, Antonio Martínez, entregándosele los
instrumentos que se habían podido reunir, en espera de material que se había
encargado presurosamente a Europa y a los Estados Unidos”. Ibídem.
5 VARAS, José Antonio (Comp), Recopilación de Leyes, Decretos Supremos i
Circulares concernientes al Ejército, desde abril de 1839 a diciembre de 1858,
Imprenta Chilena, Santiago de Chile, 1860, pp. 309 a 313.
6 Ibídem, p. 311.
7 Anexos, Ordenanza Jeneral del Ejército, Imprenta Nacional, Santiago de
Chile, 1901.
8 Anexo 10 “Equipo y Uniforme”. Ibídem, p. 339.
9 Ibídem.
10 Ibídem.
11 La misma descripción se hará en el Reglamento de Vestuario y Equipo para la
Tropa de 1907, en donde se agrega que el color de las listas de género para las
hombreras del Regimiento Escolta sería amarillo. “Reglamento de Vestuario i
Equipo para la tropa en tiempos de Paz” (Regl. Vest. Equip. Nº 27), Imprenta
Ministerio de Guerra, Santiago de Chile, 1907, p. 35.
12 Sección 1ª, Nº 726 de fecha 24 de abril de 1903. Recopilación de Leyes y
Decretos referentes al Ejército, correspondiente al año de 1903, Imprenta
Ministerio de Guerra, Santiago de Chile, 1909, p. 43.
13 Reglamento de Vestuario y Equipo para la Tropa, 1907, op. cit., p. 35.
14 Decreto Nº 255 de 3 de marzo de 1910. En ARGE. Uniformes y distintivos
Nº 3.

Símbolos Militares DCHEE - CAP. RODRIGO ARREDONDO VICUÑA


Revista
de 51
Historia Militar

15 Boletín Oficial del Ministerio de Guerra, Nº 555, de fecha 25 de septiembre de


1918, p. 6.820. Cabe hacer presente que no usaban sable o yatagán en su cintu-
rón, medida aplicada a los suboficiales de los servicios o asimilados, quedando
claramente identificados los de servicios el año 1929, al modificarse el Regla-
mento de Vestuario y Equipo para la Tropa Nº 5, serie D: “a) En Administración:
los ecónomos, mayordomos, guardaalmacenes, dactilógrafos y obreros (zapate-
ros, carpinteros y sastres); b) En Sanidad: los practicantes; c) En Veterinaria: los
mariscales; d) En Justicia: los dactilógrafos de este servicio; e) En Reclutamiento:
los dactilógrafos de este servicio; f) En Material de Guerra: los armeros, artificie-
ros, talabarteros, electricistas, mecánicos, choferes, carroceros; g) Músicos: los
de las bandas instrumentales”. Decreto G.1 Nº 2.469 de 6 de agosto de 1929,
Boletín Oficial del Ejército, Nº 61, 7 de agosto de 1929, pp. 1309 – 1310.
16 Reglamento de Vestuario y Equipo para la Tropa, Serie D Nº 5, Boletín Ofi-
cial del Ejército, Nº 7, 1930, p. 79.
17 Ibídem.
18 Reglamento de Vestuario y Equipo para la Tropa, público serie C. Nº 1, I
parte, cuaderno VII, Instituto Geográfico Militar, año 1940.
19 Ibídem, p. 34.
20 Ibídem.
21 Ibídem, p. 35.
22 Esta lira también figura en el Reglamento de Vestuario y Equipo para Ofi-
ciales del año 1939. Cfr. Reglamento de Vestuario y Equipo para Oficiales,
Servicio Serie D, Nº 6, Ministerio de Defensa Nacional, Cuartel General del
Ejército, 1939, anexo 11, p. 100.
23 Reglamento Orgánico de la Escuela de Músicos Militares, serie A Nº 5,
Ministerio de Defensa Nacional, Subsecretaría de Guerra, Instituto Geográ-
fico Militar,1949.
24 Ibídem, cap. I, art. 2, p. 3.
25 Boletín Oficial del Ejército, Nº 8, de 22 febrero de 1952, p. 282.
26 Reglamento de Vestuario y Equipo para la Escuela Militar, R.T.I.V., Comando
en Jefe, Instituto Geográfico Militar, 1965, art. 74, p. 23.
27 Ibídem, art. 76.
28 Reglamento de Vestuario y Equipo del Ejército, R.L.I. (P) Nº 1.562, Comando
en Jefe, Dirección General de Logística, Ed. 1972, art. 11, p. 18.
29 Ibídem, pp. 40 – 41.
30 Reglamento de Vestuario y Equipo del Ejército, R.L.I. (R) Nº 1.570, Comando
en Jefe, Instituto Geográfico Militar, 1982.
31 Ibídem, art. 22, pp. 39-40.
32 Distintivos de Especialidad y otros, Ibídem, p. 56.
33 Ibídem.
34 “Las hombreras para músicos serán usadas por el personal de las Bandas
(Instrumentales de Guerra) y Cornetas (Trompetas) de Órdenes, en las tenidas
de formación y en cada oportunidad que se ordene. Dichas hombreras serán
de paño, con fondo de color rojo. Su conformación será en forma de segmento
de circunferencia, de 25 cm de largo en su cuerda por 11,5 cm de alto. En su
borde inferior llevarán una huincha de color amarillo rey, de 16 mm de ancho.
Perpendicular a ésta irán otras 7 huinchas del mismo color y ancho, separadas
equidistantemente por 16 mm entre sí. En su reverso llevarán un forro del color
del uniforme en uso. Para su sujeción, estas hombreras llevarán huinchas del
mismo color y del largo de la cuerda, cosida en sus extremos, de tal modo que
permita introducir el brazo. En la parte superior y a 25 cm, más o menos a su
alzada, llevarán otra huincha de sujeción de unos 7 cm más o menos y de las
mismas características que la anterior, por donde deberá pasar la presilla del
uniforme. El Tambor Mayor, Corneta (Trompeta Mayor) Mayor y Jefe de Ban-
das usarán idénticas a las descritas anteriormente, diferenciándose solamente
en que éstas llevarán un rapacejo (tira de flecos dorados), el que irá colocado
a lo largo y debajo de la huincha del borde inferior. Los flecos de este rapacejo
tendrán un largo de 6 cm. La conformación de las hombreras será idéntica para
ambas Bandas y Cornetas (trompetas) de Órdenes”, Ibídem, p. 65.
45 Véase Gallardetes de Bandas de Guerra, Ibídem, pp. 65 y 66.
36 Reglamento de Vestuario y Equipo, R.L.I. Nº 1.536, Comando en Jefe, Insti-
tuto Geográfico Militar, 2002, pp. 55 a 74.
37 Ibídem, p. 215.
38 Ibídem, pp. 229-230.
39 Ibídem, p. 332.
40 Reglamento de Vestuario y Equipo, R.A.L. 02001., Comando en Jefe, Insti-
tuto Geográfico Militar, 2006, ficha 40 a 41a.

DCHEE - CAP. RODRIGO ARREDONDO VICUÑA Símbolos Militares


52
Revista
de
Historia Militar

Monumento público a
Pedro de Valdivia

L a iniciativa de erigir un monumento a Pedro de Valdivia per-


teneció a la sociedad española residente en Chile tras su primer con-
greso en 1960, en el cual decidieron donar a Santiago una estatua de
su fundador en conmemoración de los 150 años de la Primera Junta de
Gobierno, hito de nuestra historia patria.

La estatua ecuestre se encargó al escultor Enrique Pérez Comendador,


destacado artista español, que había presentado una media figura de
Pedro de Valdivia en una exposición de arte español contemporáneo.
Hecha del bronce de antiguos cañones para construir buques de gue-
rra, donado por el Ejército hispano, sus partes fueron fundidas en
Segovia y Madrid.

Fue inaugurada el 25 de julio de 1963, día del apóstol Santiago, en la


ladera norte del cerro Santa Lucía, el mismo lugar donde el conquis-
tador fundó Santiago un 12 de febrero de 1541. En 1966 fue traslada
a su actual sitio, la Plaza de Armas de Santiago, debido a que en
el cerro ya existía una estatua a pie de Pedro de Valdivia hecha en
mármol. Si en un principio esta miraba hacia el oriente de la Plaza,
en 1999 se cambió su orientación hacia el poniente, mirando a la
Municipalidad de Santiago. Ese año, entre otras remodelacio-
nes, la estatua ecuestre fue restaurada, dándole nuevo brillo al
bronce, sellando sus grietas y reponiendo las piezas faltantes.

El escultor quiso representar a Pedro de Valdivia como “un hombre


de una clara visión política, consciente de que gobernar no era solo
administrar o mandar”;1 en su mano derecha sujeta el rollo con el acta
de fundación de la capital y en la izquierda la empuñadura de su espada
“como símbolo de la justicia, de un nuevo orden y de una fe universal”.2
El caballo tiene una de sus patas delanteras levemente levantada y no
lleva riendas, detalle que llama particularmente la atención. Su pedestal
de poca altura cumple una función más práctica que simbólica, ya que
deja menos distancia entre la figura y el espectador. Inscrito en la placa
se lee: “Al fundador de la nacionalidad chilena Gran Capitán Don Pedro
de Valdivia. Obsequio a Chile de la colectividad española en homenaje
al 150 aniversario de su Independencia. Día de Santiago Apóstol. 25 de
julio de 1963.”DCHEE

Notas

1 Voionmaa Tanner, Liisa.


Escultura pública. Del
monumento conmemorativo
a la escultura urbana. San-
tiago 1792-2004. Ed. Ocho
libros, Santiago, 2004. p. 80
2 Ibídem.

Monumento DCHEE - MARÍA TERESA GALAZ CHIANG


Revista
de 53
Historia Militar

Pintura militar

General de Ejército René Schneider Chereau. Pieza de artillería montada Krupp al trote, ambientada en la década
Oficial de Infantería, fue comandante del Regimiento de Infantería de 1960.
Nº 18 “Guardia Vieja” y director de la Escuela Militar. Estando como Es obra del pintor R. Vergara Lobos y se encuentra en la pinacoteca
comandante en jefe de la V DE, asumió como Comandante en Jefe del del Destacamento Chacabuco. Óleo sobre tela de 1,21 x 1,01 m.
Ejército el 27 de octubre de 1969. Falleció el 25 de octubre de 1970, víc-
tima de un atentado terrorista perpetrado el 22 de octubre de ese año.
Obra de la pintora Rosemarie Schmidt I., pertenece a la pinacoteca
de la Comandancia en Jefe del Ejército. Óleo sobre tela de 60 x 69 cm.

Batalla de Miraflores
En la pintura se aprecia al General en Jefe viendo pasar las tropas rumbo a la batalla. El cuadro perteneció al Regimiento “Miraflores” en
Traiguén y posteriormente pasó al Regimiento “Maturana” en La Unión, donde se encuentra hasta la fecha.
Obra de pintor anónimo. Óleo sobre tela de 2,84 x 1,84 m. DCHEE

DCHEE - TCL. PEDRO HORMAZÁBAL ESPINOSA Pintura militar


54
Revista
de
Historia Militar

Jornada de Historia Militar, IX y X


(Regiones)
Salesianos Impresores
Santiago, 2016, pp. 325.

DEPARTAMENTO CULTURAL, H I S TÓRI CO Y DE EXTENS I ÓN DEL EJÉRCITO

E ste libro reúne las ponencias de la IX Jornada de Historia Mili-


tar titulada “El Ejército de Chile en el contexto de la I Guerra Mun-
de Chile a través de la prensa argentina. El profesor Julio Miranda
Espinoza dio a conocer antecedentes sobre los clases y soldados que
dial”, realizada el año 2014, junto a las exposiciones de la I Jornada participaron en la Batalla de La Concepción y, finalmente, la profe-
de Historia Militar realizada en región, en este caso en Antofagasta sora Ana Henríquez analizó la figura de José Francisco Vergara y su
el año 2015, y la X Jornada de Historia Militar en Santiago que trató participación en el conflicto.
sobre las “Visiones de la Guerra del Pacífico”.
Esta publicación busca poner a disposición del público las ponencias
El 2014 se cumplieron 100 años del inicio de la I Guerra Mundial y de nuestras Jornadas de Historia Militar como material de consulta
se consideró de interés conocer los efectos que tuvo esta contienda para investigadores e historiadores, y con ello contribuir a la difusión
en nuestro país y en el Ejército de Chile. La primera exposición fue de la historia militar en Chile. DCHEE
presentada por el profesor Enrique Brahm García, quien entregó
una visión general sobre el impacto de la I Guerra Mundial en
Chile, luego el contraalmirante Jorge Balaresque Walbaum dio a
conocer las operaciones navales en el Cono Sur de América durante
1914. Continuó el teniente coronel Pedro Hormazábal Espinosa,
quien describió las impresiones de los oficiales chilenos que siguie-
ron las operaciones militares en Europa. El teniente coronel Rocco
Lancellotti Vergara analizó la influencia que tuvo la I Guerra Mun-
dial en la doctrina, organización e instrucción del Ejército de Chile.
Finalmente, el profesor Juan Ricardo Couyoumdjian Bergamali dio
a conocer las vivencias y participación de los extranjeros residen-
tes y nacionales chilenos en la Guerra de 1914.

El año 2015 se abordó en la X Jornada de Historia Militar la temática


de la Guerra del Pacífico, la cual se realizó en primera instancia en
Antofagasta, centrándose en lo ocurrido en aquella ciudad. El teniente
coronel Pedro Hormazábal Espinosa expuso sobre los desafíos de la
base de operaciones de Antofagasta y el paso del Ejército de pie de paz
al de guerra en 1879, luego el capitán de fragata IM Andrés Contador
Zelada se refirió a las armas menores utilizadas en la Guerra del Pací-
fico y el mayor Ricardo Kaiser Onetto al empleo de la Caballería en la
Campaña de Antofagasta.

La tercera parte de esta obra se refiere a la X Jornada de Historia Mili-


tar realizada en Santiago el año 2015, que analizó diferentes visiones
de la Guerra del Pacífico, comenzando con el profesor Claudio Tapia
Figueroa, quien se refirió a Chile en el contexto sudamericano, y luego
el profesor Mauricio Rubilar Luengo analizó la imagen internacional

Comentario de libro DCHEE - CLAUDIA ARANCIBIA FLOODY


Revista
de 55
Historia Militar

Publicaciones militares

1. Patrick Puigmal. Diccionario de 2. Cristián Guerrero Lira. 1817 De 3. Fabián Berríos V. Orígenes. Las 4. Rafael Mellafe M. Mitos y ver-
los militares napoleónicos durante Mendoza a Chacabuco. Impresa causas de la Guerra del Pacífico. dades de la Guerra del Pacífico.
la independencia de los países Gráfica LOM, Santiago, 2016, pp. Editorial Legatum, Santiago, Legatum editores, Santiago, 2015,
bolivarianos. Colombia, Vene- 267. 2016, pp. 664. pp. 247.
zuela, Bolivia, Ecuador. Centro Contenido: Este libro presenta la Contenido: Este libro nos da a Contenido: Esta obra busca res-
de Investigaciones Diego Barros labor de preparación del Ejército conocer en forma didáctica las ponder algunas interrogantes
Arana, Santiago, 2015, pp. 432. de los Andes, el cruce de la cordi- causas lejanas y los detonantes que han surgido sobre la Guerra
Contenido: Este volumen incluye llera con toda sus problemáticas de la Guerra del Pacífico, incor- del Pacífico y que han ido adqui-
402 biografías de soldados y ofi- y luego el análisis de la Batalla porando antecedentes políticos, riendo características de mito. El
ciales napoleónicos que partici- de Chacabuco, considerando la sociales, económicos y militares autor va respondiendo en forma
paron en la independencia de los resistencia realista y la actuación que explican sus orígenes desde el clara y documentada cada una de
países bolivarianos y da cuenta de los patriotas. período colonial hasta 1879. las temáticas.
de su aporte en el ámbito militar y
también en los servicios públicos
de los países donde se radicaron.

DESTACADO DESTACADO

Carlos Martínez Hernán- General Humberto


dez. Iquique. Ruta histórica Corado Figueroa. Ejército de
1879. Oñate Impresores y Cía. Chile en El Salvador. Historia
Ltda., Iquique, 2010, pp. 103. de una centenaria relación
Esta obra es una iniciativa de amistad y cooperación.
del suboficial mayor (R) Carlos Academia de Historia Militar.
Martínez Hernández, quien está Santiago, 2016, pp. 223.
radicado en Iquique y busca, Este libro da cuenta de
especialmente con los jóvenes, la relación de amistad y coo-
recorrer el camino que siguie- peración entre el Ejército de
ron las tropas chilenas durante Chile y El Salvador, desde
la Campaña de Tarapacá en la la perspectiva de un oficial
Guerra del Pacífico, siguiendo salvadoreño como lo es el
los mapas que aparecen en el general Humberto Corado
libro. Figueroa. En la primera parte
Para quienes no pueden relata el origen de la contra-
recorrer la ruta, se incorporaron tación de la primera misión
una serie de imágenes antiguas militar chilena concertada por
y actuales de los distintos pun- el presidente Tomás Regalado
tos, para que conozcan los cam- para reorganizar el Ejército de
pos de batalla y los lugares en El Salvador en el año 1902. Entrega los datos biográficos y la labor
donde acamparon los soldados chilenos durante la ocupación del Depar- profesional realizada por los oficiales chilenos capitán Juan Pablo
tamento de Tarapacá. Bennett Argandoña, capitán Francisco Lagreze Frick, teniente Julio
Se incluyen antecedentes históricos de cada uno de los lugares de la Salinas Alarcón, teniente Armando Llanos C. y teniente Carlos Ibáñez
ruta y algunos relatos de los protagonistas de los hechos, como el subte- del Campo. El grado de afinidad y simpatía con las familias salvadore-
niente Rafael Torreblanca, y fotografías de los vestigios que quedan de ñas se ve demostrado en que cuatro de los cincos oficiales contrajeron
las oficinas salitreras, de las señas de los campamentos que utilizaron los matrimonio con señoritas salvadoreñas.
batallones Chillán y Linares y el gran número de rucas o pircas de caliche A mediados del siglo XX, se vuelve a solicitar la contratación de
levantadas por los soldados para armar sus alojamientos. una misión militar chilena para organizar, fundar y dirigir la Escuela
de Guerra de El Salvador. Fueron 15 profesores militares del Ejército
de Chile, entre los años 1950 y 1957, quienes cumplieron la tarea de
desarrollar la Escuela de Comando y Estado Mayor.
El año 1993, siendo ministro de Defensa de El Salvador el general
Corado, se solicitó nuevamente asesoría al Ejército de Chile, mediante
una misión militar que comenzó en 1995 y que llevó a cabo el Plan Arce
2000 de modernización institucional.

DCHEE - CLAUDIA ARANCIBIA FLOODY Libros


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Revista
de
Historia Militar

Preguntas frecuentes
Manipulación y conservación de documentos
1.- ¿Qué es la conservación?

Es la lucha continua contra toda forma de deterioro, es decir, aquellas • No apoyarse en los libros.
acciones tendientes a disminuir los avances del daño, sin tocar la res- • Procurar que el libro esté apoyado totalmente sobre una superficie
titución de la parte estética de la obra. plana.
• Debajo del libro no se debe colocar ningún objeto, ya que puede
2.- ¿Qué entendemos por restauración y su propósito? producir deformaciones.
• Si el papel está frágil, al pasar las hojas se debe deslizar la mano
El propósito de la restauración no es devolver el objeto a su estado ori- por debajo, no sosteniéndolo de la esquina.
ginal, sino detener la evolución de la degradación y consolidar lo que • Procurar tener un lugar despejado para trabajar, con espacio sufi-
ha permanecido. Por consiguiente, la restauración no intenta restituir ciente para los libros.
toda la solidez original de los materiales ni del objeto mismo. • No tomar más libros de los que se pueden manejar en forma
segura.
3.- ¿Cuáles son las pautas de manipulación para el personal
que trabaja con documentos de valor patrimonial? Anotaciones:
• No tomar notas sobre el libro abierto.
Higiene • Para notas de trabajo utilizar solo lápiz grafito.
No se debe comer, beber y fumar mientras se manipulan libros. • Si dentro de un libro se encuentran elementos metálicos, retirarlos
Aparte del riesgo que significa para el objeto, es un riesgo para el que y dar aviso al personal encargado.
lo opera. • Si dentro de un libro se encuentran papeles, tarjetas y otros mate-
Se debe asegurar de que las manos estén limpias antes de manipular riales, colocarlos dentro de un sobre anotando en este el número
los documentos, idealmente se deben usar guantes de algodón color del libro al cual pertenecen y guardarlos en la contratapa.
blanco. • No se debe sacar fotos o fotocopias en el caso de documentos.
No se deben tener cerca de los libros sustancias que se puedan derra- • Se debe utilizar ambas manos en la manipulación de obras de
mar, ensuciar o producir algún daño accidental, como por ejemplo gran formato.
tintas, tijeras, tazas con líquido, etc. • No guardar, ni exhibir libros bajo focos, luz solar ni luz artificial,
pues puede provocar decoloración, resecamiento y
Manipulación degradación fotoquímica. DCHEE
• Los libros deben tomarse y abrirse con cuidado, además de utili-
zar ambas manos.

Preguntas frecuentes DCHEE- MARÍA TERESA GALAZ CHIANG


Revista
de 57
Historia Militar

Oficiales de la Compañía de Ingenieros


“Concepción”, mayo de 1900

Sargento mayor Pedro P. Dartnell


Teniente ayudante Luis A. Arenas, contador 2º Antonio Astorga, capitán Rómulo Cambiazo, tenientes Fermín
Alfaro y Guillermo Davies, alféreces Manlio Schenoni y Carlos Castillo U.

DCHEE - TCL. PEDRO HORMAZÁBAL ESPINOSA Mosaico


58
Revista
de
Historia Militar

Actividades del Departamento Cultural,


Histórico y de Extensión del Ejército

E l objetivo del Plan de Gestión Cultural 2016 del DCHEE fue


generar instancias novedosas e inclusivas que acercaran al público a
las tradiciones y a la memoria de la institución. Esto se logró a través
de la conmemoración de hitos claves de nuestra historia nacional y
de sus heroicas figuras, la puesta en valor del patrimonio militar, la
apertura de puertas de los edificios institucionales y la recuperación
de antiguas tradiciones que actuaron como aglutinador de nuestra
sociedad, tal como las retretas musicales en las plazas chilenas. El arte
y sus nuevas formas de expresión, junto a las actividades académicas,
se dirigieron a fortalecer la conexión de la comunidad chilena con el
Ejército, en búsqueda de cohesión y arraigo.

El teatro se tomó la palestra, presentándose en distintas zonas del país


las obras “La Concepción” –representando el heroísmo y entrega de
los soldados chilenos que combatieron en la Guerra del Pacífico- y
“Bueras, héroe y olvido”, que centró su relato en la figura de Santiago
XI Jornada de Historia Militar en Santiago
Bueras, personaje clave en nuestro proceso de emancipación. Los
espectáculos musicales incluyeron el Concierto de Gala de la Banda

Jornada de Historia Militar en Coyhaique

Actividades DCHEE - CAMILA PESSE DELPIANO


Revista
de 59
Historia Militar

de Conciertos del Ejército, la presentación del grupo “Los Cuatro


Cuartos” en la X Región, además del concurso de Bandas de Guerras
Escolares. En una novedosa instancia familiar en la Escuela Militar se
celebró la Navidad: una proyección lumínica de diseños navideños en
el frontis, asociada a la música y el ballet, conocido como mapping.
Asimismo, se conmemoraron los días del Patrimonio Nacional y del
Patrimonio de la Defensa, abriéndose al público las puertas de los
cuarteles reconocidos como monumentos nacionales.

Además, se lanzó el libro del historiador Cristián Guerrero Lira,


titulado 1817, de Mendoza a Chacabuco y editado por el Ejército de
Chile, la Universidad Bernardo O´Higgins y la Corporación de Con-
servación y Difusión del Patrimonio Histórico Militar.

“En la senda de la Independencia” fue el título de la XI Jornada de Gala Escuela Militar

Historia Militar realizada en el Auditórium del Edificio Ejército Bicen-


tenario, un encuentro académico que abordó la emancipación ameri-
cana a partir de la victoria en la Batalla de Chacabuco. Se expusieron
diversos temas, tales como “Rumbo a Chile. Cómo se forjó el Ejército
de los Andes en la provincia de Mendoza” por Teresa Alicia Giampor-
tone, “El Cruce de los Andes. De Mendoza a Chacabuco” por Cris-
tián Guerrero Lira, “La Batalla de Chacabuco y el rol de Bernardo
O’Higgins” por Roberto Arancibia Clavel, “Guerra, libertad y des-
arraigo: Las tropas negras del Ejército de los Andes, 1816-1821” por
Hugo Contreras Cruces, y “Creación de la Academia Militar: Un hito
en la formación militar” a cargo del teniente coronel Mauricio Ibarra
Zoellner. Se realizó además una muestra de objetos patrimoniales e
imágenes del período de la Independencia. La XI Jornada se llevó a
cabo también en el Centro Cultural de Coyhaique y en la Universidad Gala Escuela Militar - CRL. Eduardo Villalón, CJE
de Magallanes en Punta Arenas. Las ponencias presentadas fueron Humberto Oviedo y MAY. Sandro Yáñez

Obra de Teatro La Concepción en Humberstone

Actividades
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Revista
de
Historia Militar

“La presencia de militares napoleónicos en el proceso independentista


de Chile” por Patrick Puigmal y “La trascendencia de la Batalla de
Chacabuco en el renacer de la causa independentista” por el teniente
coronel Pedro Hormazábal E.

Las publicaciones del año 2016 consistieron en la Revista de Historia


Militar Nº14, el Cuaderno de Historia Militar Nº12 y la compilación
de las IX y X Jornadas de Historia Militar de Santiago junto con la
primera versión en regiones, en este caso Antofagasta. Todas son de
libre acceso al público interesado y pueden ser retiradas en las ofici-
nas del DCHEE.

Internamente, la sección de Asuntos Históricos funciona como orga-


nismo asesor de las unidades del Ejército, al realizar investigaciones
acerca de los antecedentes históricos y sus patronímicos, e indicacio-
nes para proyectos como el Bicentenario del Cruce de los Andes y el
Guión Mirador Interpretativo de la Batalla de Chacabuco. El DCHEE
y su Archivo Histórico son una fuente importante para el desarrollo
Mapping en frontis Escuela Militar
de investigaciones sobre la historia militar y temas afines, por lo que
está abierto al público general para solicitar información y sugeren-
cias para sus proyectos, recibiéndose este año cerca de 200 visitas
particulares.

La asesoría patrimonial de la unidad propone políticas institucionales


para la gestión, investigación y conservación del patrimonio mueble
del Ejército, aprobándose este año el Reglamento “Patrimonio His-
tórico Cultural del Ejército” RAA-03012. El personal del DCHEE se
trasladó a distintas unidades militares del país para confrontar el
cargo de patrimonio histórico, orientando al personal encargado en
cuanto a materias de conservación, restauración, proyectos cultura-
les y dirección de la plataforma museológica. Algunos de los lugares
visitados fueron el Destacamento de Montaña Nº 8 “Tucapel”, el
Regimiento Logístico Nº 3 “Victoria”, el Museo Parque Bucalemu y
el Campo Militar Pozo Almonte, junto a las guarniciones de Iquique,
Día del Patrimonio de la Defensa en Edificio Ministerio de Defensa Punta Arenas y Concepción. Esta labor seguirá llevándose a cabo
durante los próximos años para determinar la distribución del cargo
patrimonial, el cual será ingresado al Sistema de Información y Ges-
tión Logística del Ejército (SIGLE).

El Archivo General del Ejército continuó su quehacer en el área de cer-


tificación de veteranos de guerra, en dar respuesta a los requerimien-
tos del DETLE, en la certificación de personal de planta, antecedentes
judiciales y soldados conscriptos, junto con la recepción de carpetas
de antecedentes personales y el proyecto de mejora de las carpetas. DCHEE

Retreta musical Destacamento de Montaña Nº 17 "Los Ángeles"

Actividades
Revista
de 61
Historia Militar

Expediente de Montepío

E l expediente de montepío1 es un documento que emana del


Ministerio de Guerra y que tiene como objetivo entregar “depósitos
de dinero, formado ordinariamente de los descuentos hechos a los
individuos de un cuerpo militar para socorrer a sus viudas y huérfa-
nos, después de que han fallecido”.  

En la legislación militar de Chile, desde el período de la Independencia


se hace mención a los montepíos militares. En primera instancia el
general Bernardo O’Higgins decreta una pequeña asignación men-
sual a las viudas y madres de los bravos vencederos de Chacabuco,
y en el gobierno del general Ramón Freire, se decreta que debe darse
montepío “a las viudas y familias de quienes fallecieron antes de la
revolución en servicio del rei católico conforme a lo preceptuado en
el reglamento del monte”. Más adelante, el 20 de febrero de 1826, se
dispone que la mujer, madre o hijos de los oficiales de cualquiera clase
y graduación, que sean tanto generales como particulares que hayan
servido sin intermisión en los ejércitos de la república, tienen opción
al montepío militar.

Se establece en la Ordenanza General del Ejército de 1839, que men-


ciona “Del Monte pío”, que “Las viudas de los oficiales, los hijos
varones de éstos, que no hubieron cumplido quince años, i las hijas
Documentos expedientes Montepío. DCHEE
hasta que tomen estado, cuyos padres, desde la clase de subteniente
inclusive hasta la de jeneral, hayan servido diez años contados desde
1810, tendrán opción al Monte-pío militar en la forma dispuesta por
las leyes vijentes”.

Por otra parte, para poder tener derecho a recibir un beneficio se


abría un sumario denominado “Expediente de Montepío”, donde
la viuda, hija soltera o madre viuda, debía certificar su identidad
y su relación con el fallecido, entregando una serie de anteceden-
tes.

Se ha querido dar a conocer un expediente de montepío de comienzos


del siglo XX, que se encuentra en el Archivo Histórico del DCHEE,
correspondiente a doña Gregoria Marambio, viuda del soldado del
Regimiento Nº 2 de Artillería don Cesáreo Villalón. Este comienza
con una filiación de la interesada e incluye una fotografía.

La filiación menciona su estatura, señales físicas y la fecha en que


solicita el montepío –1925–, acogiéndose a los beneficios compren-
didos en la Ley Nº 4.022 del 5 de junio de 1924 respecto de quienes
participaron en la campaña en contra de Perú y Bolivia en 1879 y se
encontraron en acciones de guerra.
Certificado de matrimonio. DCHEE

DCHEE - CLAUDIA ARANCIBIA FLOODY Documentos


62
Revista
de
Historia Militar

En el proceso, se entrega un certificado del Archivo General de Guerra


de su esposo, en este caso don Cesáreo Villalón, que señala su con-
dición de soldado y las acciones de combate en que participó, como
Antofagasta, Pisagua, San Francisco, Tacna y Arica.

Luego incorpora el certificado de matrimonio entre don Cesáreo y


doña Gregoria, que indica sus profesiones, edades y los lugares de
donde provenían.

También se adjunta el certificado de defunción del veterano. Se inclu-


yen las declaraciones de la interesada, donde la señora Gregoria
explica que su esposo falleció, además de tres declaraciones de tes-
tigos que dicen conocerla y que testifican que estuvo casada con el
soldado Cesáreo.

Posteriormente, se incluye un documento que se titula “Dictamen del


Fiscal”, en donde se emite una resolución, que en este caso comprueba
la identidad de la interesada, que la calidad de los testigos merecen
plena fe y verifica la viudez de la solicitante.

El último documento es un informe de la Comisión Liquidadora de


Recompensas de la Guerra de 1879-1884, el cual estipulaba que la
viuda tenía derecho a recibir un montepío anual de $ 600.

Cabe señalar que desde el punto de vista de la investigación histó-


Portada expediente de Montepío. DCHEE rica, los expedientes de montepío son muy valiosos, ya que entregan
antecedentes de detalle que muchas veces no se encuentran en otras
fuentes históricas, y dan cuenta de la relación que existe entre la insti-
tución y las familias de los militares. DCHEE

Notas

1 Los Montes de Piedad son una costumbre de tiempos antiguos, en que los sol-
dados, después de la batalla, hacían una colecta entre todos para las viudas
de sus compañeros de armas, como una expresión solidaria.

Informe Comisión Liquidadora. DCHEE Doña Gregoria Marambio. DCHEE

Documentos
Revista
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Historia Militar

Donaciones
Durante el año 2016 recibimos las siguientes donaciones del Sr. Cristián Arce.

El 13 de mayo de 2016 se recibió el “Reglamento de Tiro para la Artillería”. Imprenta El Diario. Linares, 1921. Editado por el Ejército de Chile,
fue entregado al fondo de Reglamentos del Archivo Histórico.

El 26 de julio de 2016 se recibió el “Indice jeneral de las leyes, decretos y demás disposiciones atinjentes al ramo militar” por Ramón Miquel y
los coroneles J. Anibal Frias i Gabriel Alamos”. Imprenta El Correo. Santiago, 1896.

En enero de 2017 se recibió el “Escalafón del Ejército por grados y antigüedad. Oficiales de Guerra i mayores del Ejército”. Imprenta Ministerio
de Guerra. Santiago, 1915.

Requisitos para publicar


La Revista de Historia Militar ofrece sus páginas a la investigación y publicación de académicos, profesionales, investigadores,
docentes y, en general, a todos los lectores que sientan que pueden aportar en la difusión de temas histórico-culturales en el área
de la historia militar.
Los requisitos para publicar en la RHM son:
- Artículos originales, inéditos y exclusivos sobre temas relativos a la historia militar de Chile.
- Las opiniones y conceptos vertidos por los autores de los artículos son de su exclusiva responsabilidad.
- El trabajo puede ser enviado al jefe del Departamento de Historia Militar (Zenteno Nº 45, entrepiso, Santiago) o por Internet a la
dirección: departamentocultural@[Link].
- Los trabajos serán sometidos a la aprobación del DCHEE.
- Se debe señalar a pie de página las citas y las referencias. Asimismo, la bibliografía consultada se debe indicar al final del trabajo.
El formato del trabajo puede ser en digital o en papel
- Papel: En word, letra Nº 12, Times New Roman, mínimo 3 páginas y máximo 8 páginas (aparte las fotografías).
- Digital: CD o DVD. El trabajo en formato word y una carpeta con todas las fotografías o gráficos adjuntos en el trabajo. Todos ellos
deben ser publicables y no pueden contravenir los derechos de autor.
Fecha de recepción de los artículos: junio de 2018.
Temática: Historia militar de Chile y patrimonio histórico militar.
Requisitos para el Cuaderno de Historia Militar
El Cuaderno de Historia Militar tiene los mismos requisitos que la Revista de Historia Militar, pero varía el número de páginas,
mínimo 15 páginas y máximo 30 páginas, y considera muy pocas imágenes y solo en blanco y negro. Incluir citas a pie de página
y bibliografía.
Fecha de recepción de los artículos: junio de 2018.
Temática: Historia militar y patrimonio histórico militar.
En caso de cualquier duda, puede contactarnos por email a la dirección: departamentocultural@[Link]

Información
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Revista
de
Historia Militar

La Escuela Militar formando en Av.


Blanco Encalada en 1920, delante del
cuartel de Arsenales de Guerra en un día
de lluvia
DEPARTAMENTO CULTURAL, H I S TÓRI CO Y DE EXTENS I ÓN DEL EJÉRCITO

La banda instrumental de músicos no pertenecía a la orgánica de la


Escuela, y en este caso corresponde a la banda de músicos del Regi-
Encabezando la unidad de formación se encuentra la banda de gue- miento Buin. Tiene en un primer plano a la batería integrada por el
rra, conformada por el tambor mayor, que luce casco con penacho redoblantes, el bombo y los platillos, y a continuación los músicos
rojo, hombreras de músico y bastón. Está integrada solo por cadetes premunidos de instrumentos de viento. Fuera de la fila, el sargento 1º
premunidos de pitos y cajas. El penacho es de crin de caballo y visten jefe de banda. La unidad luce casco con punta con escudo nacional,
pantalón negro y guerrera azul con botamangas negras con dos boto- guerrera azul oscura, pantalón negro y hombreras de músico, con
nes horizontales, a la usanza sueca, adoptada por la Escuela desde la cinturón de cuero negro con hebilla dorada con escudo nacional.
época de Schonmeyer.
A la izquierda, tres compañías de formación. En primer plano, el oficial
ayudante con una banda tricolor terciada de derecha a izquierda distin-
tiva de la función de ayudante de órdenes, casco con penacho blanco de
crin de caballo y sable envainado al cinto. A continuación, el capitán
comandante de la compañía seguido del teniente comandante de la
sección, ambos con caponas en los hombros y sable cabeza de león. Los
cadetes con casco con penacho usan el cóndor como emblema, palas
rojas con monograma EM y vivo rojo. Además, utilizan las cartucheras
de cuero negro para munición de fusil Máuser, que contrasta con los
tirantes blancos de la mochila y el respectivo cinturón. DCHEE

Fotografía militar DCHEE - TCL. PEDRO HORMAZÁBAL ESPINOSA


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Historia Militar

Fotografía militar
66
Revista
de
Historia Militar

Artículo
DEPARTAMENTO CULTURAL, HISTÓRICO
Y DE EXTENSIÓN DEL EJÉRCITO
“Siempre presentes”

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