La hermenéutica como un signo viviente de la revelación
Antonio Rejón Rosales.
Al hablar de una hermenéutica judía, necesariamente tenemos que hablar de la Torah o
también de la biblia, es decir de la revelación de Dios al hombre ya que es el centro de la
interpretación del pueblo judío, pueblo que se funda en la Terah misma, la Torah
propiamente hablando es la palabro con la que se refiere más propiamente a los cinco
primeros libros de la biblia; «en boca de un judío escuchara con mayor frecuencia la
palabra Torah, es decir “libro de Moisés”, que escribió el mismo y le fueron dictados por
Dios. Se trata de los primeros cinco libros de la biblia […]» 1. Además de hablar sobre la
revelación debemos hablar de donde se hace presente la revelación, es decir en la tradición
judía, tradición que creo yo ha salido de ella misma, que nació de la revelación, que está
escrita en la Torah.
El pueblo judío a lo largo de la historia ha pasado por sucesos que lo han dejado una
marca en él, y es de aquí, de estos sucesos donde algunos que han dejado de lado el estudio
de la Torah o simplemente la han dejado al olvidada centran los signos de la revelación en
sucesos que han marcado al pueblo, sucesos que han pasado mucho tiempo después de que
se terminó la escritura de la misma biblia, una revelación que se centra en la historia en la
que se vive, es decir conforme a los momentos que ha pasado el pueblo: «Para muchos
judíos que ya han olvidado o que nunca han estudiado los textos y los mensajes de la
escritura, los signos de la revelación recibida- y de los sordos llamados de esta revelación-
se reducen al traumatismo de los acontecimientos vividos mucho después de la clausura del
canon bíblico»2.
Sin embargo hay algo que resaltar del paso del pueblo judío con el avance de la
época, y que a mi parecer es algo que no podemos dejar pasar, es que a pesar de que la se
veía de que el pasado del pueblo de Israel, en su unidad tan destacada, se convertiría en su
solo un mito, es decir que el pueblo de Israel dejaría de existir, como se da en la revelación,
1
M.A., OUAKNIN, «El Dios de los judíos» en: la historia más bella de Dios. ¿Quién es el Dios de la biblia?,
47.
2
E. LEVINAS, más allá del versículo. Letras talmúdicas, 200.
con el paso de la historia, sin embargo se nos presenta de una manera contraria a los
supuestos:
«A la trasfiguración en mito que amenaza –degradación o sublimación- a este
pasado remoto de la revelación, se opone la actualidad asombrosa del judaísmo, esa
colectividad humana, que, a pesar de ser poco numerosa y de haberse visto
constantemente diezmada por la persecución, debilitada por la tibieza, las tentaciones
y la apostasía, ha sido capaz en su irreligiosidad misma, de fundar su vida política
sobre las verdades y los derechos extraídos de la biblia»3.
Resaltando y reconociendo que a pesar de que la historia vaya avanzando y este paso se
ha visto mermado por muchas dificultades, ya mencionadas, han tomado y no solo eso
sino que también se han fundado en la biblia. el pueblo de Israel o el pueblo judío es
llamado, también como el pueblo del libro, esto debido a que toda su tradición y forma de
vivir, como ya anteriormente lo habíamos mencionado, y sus fundamentos en la sagrada
escritura, y no solo hablamos de los fundamentos como persona, sino además sus
fundamentos a lo que concierne en la tierra, en su territorio, por así decirlo, se funda en la
Tora o Biblia al ser dada en la revelación, está fundada en ella, en estos textos en los que
ellos se sienten pertenecientes a ella. 4
La Torah pues para los judíos es un texto el cual tendrá gran resonancia dentro de
la vida del mismo pueblo, algo que siempre al leerse tendrá una resonancia en aquel que
lo lee, y sobre todo algo que se hace presente, no en un tiempo pasado o como simple
hecho histórico, sino como algo que se hace presencia en el presente: «La Torah es, para
nosotros, sobre todo un texto de fe, que atañe a nuestra vida y nuestra muerte, un texto
existencial. Nos identificamos con el cuándo lo leemos. Y cuando escuchamos hoy esos
textos, en casa o en la sinagoga, nos parece que todo eso sucede aquí y ahora» 5. Un judío
que es religioso, sabe que en la revelación, aquella voz de Dios que le ha hablado
encontrara la verdadera respuesta en su vida, que en ella es debido poner toda su
confianza, incluso como ya lo mencionados anteriormente la misma vida: «Debido a los
avateres de su historia, el judío profundamente religioso sabe que nada en este mundo es
3
Idem.
4
Cf. Ibid., 201.
5
M.A., OUAKNIN, «El Dios de los judíos» en: la historia más bella de Dios. ¿Quién es el Dios de la biblia?,
50.
auténticamente fidedigno; sólo la Palabra de Dios le merece la estima suficiente como
para confiarle todo su asentimiento».6
Además podemos también podemos añadir que se tiene un esquema que es
tomado por muchos judíos, que se toma del sentido que se ve en los relatos de la biblia
cuando, Dios habla al hombre, por ejemplo al mismo Moisés, es decir un dialogo entre
dos partes en las cuales existe un abismo inmenso, sin embargo se hace cercana, es decir
un dialogo entre lo divino y lo humano, entre cielo y tierra: «Muchos judíos,
comunidades e individuos, siguen pensando en la revelación a partir del esquema de una
comunicación entre cielo y tierra, tal como lo sugiere el sentido obvio de los relatos
bíblicos»7.
La revelación, para un judío que es creyente es decir que lee la Torah, la
revelación no la puede situar en una fecha exacta, como lo hace el historiador, sino que
para el sucedió pero hace mucho tiempo, sin embargo la palabra de Dios no se queda en
él hace mucho tiempo, sino que día con día les habla, se hace presente en ellos, como
mencionamos con anterioridad, la revelación se hace presente en el hoy, en el aquí y en el
ahora, sigue hablando: «[…] el lector creyente, la revelación no tiene fecha: sucedió hace
mucho, mucho tiempo. Y esta palabra le habla todavía hoy. Cuando leo “Dios da la
Torah…”, la está dando ahora y a mí. La revelación se produce hoy, o continúa
haciéndose hoy»8.
Sin embargo hay que hacer unas cuantas observaciones, que son necesarias para
comprender un poco más sobre la hermenéutica judía, hablamos pues de las estructuras
que tiene la revelación en el judaísmo: « […] la estructura que presenta el contenido de la
revelación en el judaísmo. […] porque ciertas curvaturas de esta estructura de la
Revelación sugerirán el sentido en el que la trascendencia del mensaje puede ser
comprendida»9 . Los judíos, tomando los textos en los cuales concierne más propiamente
la relación de ellos mismos hacía con Dios, tienen la conciencia de que son los textos más
privilegiados: «la conciencia judía privilegia las lecciones prescriptivas –principalmente
presentes en el pentateuco, en la Torá, conocida como “Torá de Moisés”- en lo que
6
J.M., LOSADA, « Sobre la hermenéutica judía», 110.
7
E. LEVINAS, más allá del versículo. Letras talmúdicas, 201.
8
M.A., OUAKNIN, «El Dios de los judíos» en: la historia más bella de Dios. ¿Quién es el Dios de la biblia?,
50.
9
E. LEVINAS, más allá del versículo. Letras talmúdicas, 202.
respecta a la relación con Dios»10 es decir que lo que ya está dado en la revelación,
dentro de la Torah, los mandatos sobre la relación del hombre con Dios, es muy
respetable por el pueblo judío.
Ahora bien, todo esto de sobre la revelación es necesario para llegar a la
hermenéutica judía, puesto que habiendo visto sobre la revelación en la Torah y cómo es
que el hombre reacciona hacia ella, es clave resaltar también el talmud, el talmud es
propiamente la hermenéutica judía, y Ouaknin resalta la importancia de ella dentro del
pueblo judío: « […] para los judíos, es tan importante como la Torah, lo llamamos, por lo
demás, Torah oral y completa la Torah escrita, la de los cinco primeros libros de la biblia
[…]»11
Hablando sobre el talmud, es decir sobre las interpretaciones de la Torah, y es
aquí donde centraremos la hermenéutica judía, puesto que es diferente a muchas otras
hermenéuticas, puesto que la misma forma en la que está escrita la Torah, hace que la
hermenéutica judía se distinga de las demás: «La vuelta desde las traducciones al texto
hebreo, revela la extraña, la misteriosa ambigüedad o la polisemia que la sintaxis hebrea
autoriza: las palabras coexisten en lugar de coordinarse o de subordinarse sin más las
unas con las otras, contrariamente a lo que suele ocurrir en las lenguas llamadas
evolucionadas o funcionales»12. Y hablo de esto puesto que dentro de la hermenéutica
judía no solo existe un sentido, o solo se queda con lo que está escrito sino que, se va a
imponer una búsqueda más a fondo sobre el sentido que ya está dado y del cual no se le
quita su validez: «[…] permanentemente se impone una búsqueda que va más allá del
sentido obvio. Ciertamente, este es conocido y reconocido como obvio y, a su nivel,
como plenamente valido»13 es decir que no solo se queda con lo ya dado en la escritura
sino que el mismo judío trata de encontrar un sentido para el mismo, una interpretación
para él.
Conforme más se analiza o se devuelve al texto hebreo, se vuelve más difícil tratar
de encontrar la verdad de aquella parte de la Torah: «El retorno al texto hebreo vuelve
aún más complicada la decisión acerca de la intención última de un versículo y, con más
10
Idem.
11
M.A., OUAKNIN, «El Dios de los judíos» en: la historia más bella de Dios. ¿Quién es el Dios de la biblia?,
51.
12
E. LEVINAS, más allá del versículo. Letras talmúdicas, 203.
13
Idem.
razón, de un libro entero del antiguo testamento»14 siempre existe, creo yo y según lo que
hemos visto, una interrogante sobre cuál es el verdadero significado sobre lo que se lee y
se trata de comprender. Toda la revelación es pues objeto de estudio, abre interrogantes
cada vez que se lee, abre la puerta para un mundo de significados: «No hay un solo
versículo, una sola palabra del antiguo testamento –leído como lectura religiosa, como
revelación- que no abra sobre todo un mundo, mundo inicialmente insospechado que
envuelve lo legible»15.
Y es que como lo menciona Scholem: «Nunca se les paso por la mente a los
portadores de esa revelación negar o limitar el carácter concreto y bien delimitado del
contenido de la comunicación recibida por ellos.»16 No existe una limitante un sentido en
el que quede claro y ya no se pueda interpretar nada más, sino que esa sea puramente la
verdad.
La interpretación judía sobre los textos, como ya vimos anteriormente, suele ser
muy rigurosa, sin embargo hay que también resaltar que absolutamente todo es objeto de
estudio, para los escribas, rabís, las mismas letras tienen un significado o una
interpretación ante los ojos de los estudios como se nos presenta: «Rabí Akiva
interpretaba hasta los ornamentos de las letras del texto sagrado” dice el talmud. Estos
escribas, estos sabios a los que solemos llamar esclavos de la letra, intentaban arrancar las
letras, como si fuera las alas replegadas del espíritu […], todo el sentido que estas letras
conllevan o al cual ellas despiertan» 17 sin embargo en otro texto se narra uno de los
pasajes sobre Moisés al subir al subir al monte Sinaí y al encontrarse a Dios lo encuentra
tejiendo coronas para adornar las letras y al preguntarle Moisés para que adornarlas: « Y
él le contestó: hay un hombre, que existirá tras muchas generaciones, de nombre Yosef
ben Arika; el será el primero que proclamara un sinfín de doctrinas sobre cada una de
estas pequeñas tildes»18. Es pues la importancia de interpretar cada uno de los detalles
que están escritos en las letras de la revelación.
Sin embargo antes del análisis de las letras o de la forma de la escritura
encontramos algo importante también para la hermenéutica judía que es el llamado
14
Idem.
15
Idem
16
G. SCHOLEM, conceptos básicos del judaísmo. Dios, creación, revelación, tradición, salvación, 77.
17
E. LEVINAS, más allá del versículo. Letras talmúdicas, 204.
18
G. SCHOLEM, conceptos básicos del judaísmo. Dios, creación, revelación, tradición, salvación, 76.
midrash: «Exegesis del antiguo testamento denominada midrash o búsqueda o
interrogación. Esta exegesis es anterior al momento en que análisis gramatical (bien
recibido pero que adviene tardíamente) se suma a este desciframiento de enigmas
encerrados en el texto de la escritura […] »19
El mismo lector gracias de la revelación, y al tratar de buscar el sentido, la
interpretación al texto se hace partícipe ya de la revelación: «pero esta invitación a la
investigación o desciframiento, al midrash, es ya participación del lector en la revelación,
en la escritura. A su manera, el lector es escriba» 20. Y es aquí donde contrasta lo que en
anteriores parramos mencionábamos, sobre que la revelación no es simplemente como un
pasado, sino que se hace presente en el aquí y en el ahora, que la revelación se me está
dando a mí.
El hombre es el receptor en el que la revelación se hace presente y no solo eso
sino que habita en el cuándo la recibe, es para el hombre, puesto que es un dialogo entre
el cielo y la tierra, como lo hablamos con anterioridad, una palabra que viene desde lejos,
que atraviesa en gran abismo y llega al hombre: «a un tiempo que viene del más allá, del
afuera, y palabra que habita en aquel que recibe. El ser humano no sería un simple
oyente, sino el único “terreno” en el que la exterioridad consigue mostrarse» 21. Es un
mensaje que tiene vida y se dirige a alguien que tiene vida, como se nos dice «La
Escritura, al menos cuando es bíblica (aunque tal vez no exclusivamente), es una Vida
que se dirige a una vida, un Ser viviente que se dirige a un ser viviente, más aún, […] un
cuerpo que le habla a un cuerpo».22 Demás podemos agregar la vitalidad de la revelación
se da en los comentarios que se han hecho y de los cueles hemos mencionado, sobre la
revelación, tal y como se nos dice: «Pero su vitalidad más característica se da allí donde
se comentan los textos sagrados, por muy extravagantes que al lector critico de hoy le
parezcan quizá esos comentarios o incluso aquella idea misma del texto»23.
El hombre judío se siente llamado al estudio de la Torah, en el cual el mismo
estudio encontrara su propio sentido, una aplicación de vida y no propiamente creer en
una religión, como moisés en el pentateuco, o en la Torah no funda una religión: «es un
19
E. LEVINAS, más allá del versículo. Letras talmúdicas, 204.
20
Idem.
21
Ibid., 205.
22
E. FALQUE, « ¿Es fundamental la hermenéutica? », 200.
23
G. SCHOLEM, conceptos básicos del judaísmo. Dios, creación, revelación, tradición, salvación, 84.
llamado, y de ese llamamiento el pentateuco nos entrega el eco y el rastro. Su obra es una
vocación, un drama vivido, por consiguiente, y no la elaboración de una doctrina»24 .
A manera de conclusión la hermenéutica judía, está basada siempre en el
contenido de la revelación, puesto que de ella emana toda su vida o su fundamento, es
claro resaltar que de que la hermenéutica judía está en un primer momento está en el
Talmud que es la interpretación de los primeros cinco libros y además en la midrash que
es más propiamente una exegesis o interpretación del antiguo testamento. Como lo índico
en el título, en este ensayo me enfoque más sobre la hermenéutica y como es que gracias
a ella se sigue teniendo la vivacidad de la revelación de Dios hacia el hombre, y como esa
revelación para el hombre judío no es una revelación pasada, a pesar de la dispersión del
pueblo por todo el mundo, se sigue haciendo presente en ellos y no se toma como un
simple hecho del pasado, expuesto con anterioridad. La hermenéutica judía, en mi
reflexión personal, es pues tratar de buscar un sentido propio sobre la revelación,
interpretar desde un punto del punto de vista tomando en cuenta la midrash y el talmud, y
lo que en engloba cada uno de ellos. La palabra de Dios, es decir la revelación no es un
simple pasado del cual hablar y tomar lo bueno, sino hacer una interpretación y conservar
viva tanto la tradición que está en la Torah y que después se explica más propiamente en
el talmud.
24
A. NEHER, Moisés y la vocación judía, 94.