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Babilonia Al Descubierto - Simon Aquino

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1

al Descubierto
Babilonia
al Descubierto

Publicado por: Editorial D&F / Ecuador Categoría: Reforma


Diseño de Portada: Dra. Ana Mendez Ferrell Diagramación y Diseño: Andrea Jaramillo Impresión:
Ediecuatorial C.A.

Derechos reservados. No se autoriza la reproducción de este libro, ni de partes del mismo, en forma
alguna, ni tampoco que sea archivado en un sistema o transmitido de manera alguna, ni por ningún
medio electrónico, mecánico, fotocopia, grabación u otro, sin permiso previo escrito por el autor.

Las referencias bíblicas han sido extraidas de la traducción Reina Valera, revisión 1960; para el uso de
alguna traducción diferente se especifíca en el interior en el mismo verso.

© Ministerio Portadores de su Presencia Internacional


[email protected] | www.escueladereforma.com 3˚ Edición 2015, Editorial D&F, Guayaquil
- Ecuador
ISBN: 978-9942-13-242-0

al Descubierto
David Silva Ríos Simón Aquino M.
Dedicatoria
Dedicamos este libro a nuestro Padre Celestial, a nuestro amado Jesús y al
Espíritu Santo, por la bendición que nos da, de poder servir a sus hijos en esta
generación.

Entregamos a Dios esta obra literaria, como una Primicia, dando todo crédito,
honra, reconocimiento, aplausos y honor al unico que lo merece para
siempre.
AMÉN
Babilonia al Descubierto
Comentarios
C

onozco a los profetas David Silva y Simón Aquino, desde sus inicios como
ministros, y he presenciado la autoridad que el Señor les ha entregado, en
aspectos tan complejos como el entendimiento de las dinámicas espirituales
de una ciudad o nación, pero más que todo, he podido ver en ellos el sincero
deseo, de ver una iglesia poderosa, tal como Jesús la pensó.

En mis más de cuarenta años de ministerio, he podido presenciar los estragos


que la religión puede producir en los hombres, que con genuino amor al
Señor, trabajan por el establecimiento del reino de Dios, escribir sobre esta
realidad no es una tarea fácil, porque conlleva arriesgarse a no ser
comprendido, al rasgar velos tan escondidos dentro de la iglesia.

Estando en un tiempo de búsqueda de respuestas en el ministerio, sirviéndole


como pastor más de tres décadas en ese tiempo, sufrí un paro cardiaco que
termino con mi vida, estuve clínicamente muerto, todo en mi se detuvo, inerte
sin latidos, sin respiración alguna durante una hora, los doctores escribieron
mi acta de defunción. Cuando en el Espíritu Dios puso una gota de su sangre
dentro de mí y me devolvió a la vida, fue un milagro poderoso, que dejo
perplejo a los doctores, pero que no logre comprender del todo en ese
momento, hasta que Dios fue traspasando esa resurrección también a mi
mente y corazón, aun teniendo una vasta experiencia como ministro, sé muy
bien ahora, que esta resurrección seria para mí el inicio de un éxodo de
Babilonia.

Cuando veo un estudio profético como este siendo publicado, donde se


detallan los velos de este imperio de la muerte, sus guardianes y estructura,
no me queda más que gozarme en el Señor y recomendar su lectura y estudio,
sabiendo que el poder de la resurrección que Cristo nos entrego, esta
esperándonos en cada hoja de este libro, para sacar a su pueblo del letargo de
Babilonia.
Pastor. Jorge Astudillo
Ministerio Apostólico “Gracia sobre Gracia” / Chile
D

avid Silva es un profeta a quien conozco hace varios años y he visto como ha
ido emergiendo de manera fiel y consistente. Su vida es un poderoso
testimonio de la gracia de Dios tranformando vidas. En tiempos de reforma
Dios levanta voces profeticas para traer luz y fortalecer Su iglesia, para que
conforme a su propósito no tenga mancha ni arruga, ni cosa semejante y sea
establecida en verdaderas dimensiones de santidad, venciendo las artimañas
de

Babilonia. Este libro da herramientas para ayudarnos en este propósito y es


muy pertinente para la iglesia de hoy. Que esta voz profética se siga
escuchando en las naciones. Bendiciones,
Arturo y Gladys Tobar
Pastores Ministerio Comunidad Cristiana Palabra de Vida
- Miembro del Movimiento Transformación Colombia Bogotá - Colombia

ste es un escrito del Profeta David Silva Ríos y Simón Aquino que muestra
de manera clara los dos mundos que estamos viviendo, el natural y el
espiritual, su forma de exposicion nos hace evidente que: La peor mentira ya
no es lo opuesto a la verdad , sino aquello que es muy parecido a la verdad.
El mundo natural depende del mundo espiritual, como esta escrito en la
Biblia y en este precioso libro: “Todo lo que se ve fue hecho de lo que no se
veía” podemos concluir lo indispensable que es hoy “Ser como niños” para
poder vencer el engaño y ser guiados a una alta calidad de vida, donde la
justicia y la verdad edifican un mundo de gozo y paz.

Recomiendo ampliamente la lectura y el estudio de “BABILONIA AL


DESCUBIERTO” EL SISTEMA ESPIRITUAL QUE TE IMPIDE VIVIR
EN LA PLENITUD DEL REINO DE DIOS.

De seguro serás edificado y llevado a niveles y dimensiones de comprensión


nunca antes alcanzados.
Les bendigo,
Gilberto Pérez Duarte
Pastor Ministerio del Verbo de Dios Bogotá - Colombia
Indice :
Prólogo: Dra. Ana Méndez Ferrell 17
Motivación y Propósito 21
Capítulo 1: Nimrod, El Ungido del Inframundo 23
Adopción de un nombre
Nimrod el rebelde
Cazador de almas
El Lazo del cazador
Nimrod y el espíritu del anticristo

Capítulo 2: Las Tres Caras de Nimrod 41


1˚ Nivel del Comunicador
2˚ Nivel del Guerrero
3˚ Nivel del Administrador

Capítulo 3: Las Tres Casas de Gobierno 51


1˚ La casa de los mensajeros (Comunicador)
2˚ La casa del Guerrero
3˚La casa del Administrador

Capítulo 4: La Reina es Territorial 71


Semiramis
La Reina del Cielo
Espíritus Territoriales

Capítulo 5: El Sistema Babilónico y sus Velos 87


La ciudad histórica
1er Velo Babilónico: “El Gobierno Piramidal
2do Velo Babilónico: “La Necesidad de Control“
3er Velo Babilónico: “La Uniformidad“
4to Velo Babilónico: “El Sello del Humanismo“
5to Velo Babilónico: “La exaltación del ego y del yo“
6to Velo Babilónico: “La cubierta Religiosa“
7mo Velo Babilónico: “Mentalidad de Imperio“

Capítulo 6: Principados en el Sistema Babilónico 121


Un poco de Historia
Como operan los principados en babilonia.
Persia, Grecia y Roma
La debilidad de Baw-bel

Capítulo 7: Los Guardianes de Babilonia 151


Las representaciones
Los guardianes de babilonia
Leones rapaces
Jezabel como guardiana de babilonia
La masonería como guardían de babilonia

Capítulo 8: Choque de Reinos 175


El Reino y El Padre
Elias y el Agua
Elias manifestando al Abba
Altar de Hijos
El Padre contra la reina

Pensamientos Finales 195 Referencias Bibliográficas 197


Babilonia
al Descubierto
Babilonia al Descubierto
Prólogo
Dra. Ana Méndez Ferrell
E

l Profeta David Silva ha sido un hijo ministeral de nuestro ministerio por


muchos años. Un hombre que desde que lo conocimos ha demostrado ser un
verdadero siervo de Jesucristo con un fruto abundante de justicia y pureza.

David ha dedicado su vida ministerial a reproducir una generación de jóvenes


puros que conozcan a Dios íntima y profundamente y que puedan hacer la
diferencia en las generaciones por venir. El Profeta Simón Aquino, co-autor
de este libro es uno de sus frutos más notables. Ambos son grandes guerreros
y profetas de profundo conocimiento del mundo espiritual tanto de Dios
como de las tinieblas.
Para mi esposo Emerson y para mí, ha sido un privilegio haber contado con
ellos en varias guerras de gran envergadura, entre ellas la conquista de la
Antártida.

Este libro es un verdadero tesoro de la Nueva Reforma que Dios está


haciendo en estos tiempos para llevar a Su Iglesia a niveles de autoridad,
poder y revelación que la posicionarán en su destino gobernante.

Es un libro que abrirá los ojos de su entendimiento para ver y entender las
grandes artimañas de nuestro enemigo a través de su gobierno babilónico.
Jesús entrenó a su Iglesia y le dejó un poderoso legado en el libro del
Apocalipsis, para combatir y derribar a Babilonia. Este es el gran enemigo
espiritual que mantiene al pueblo de Dios en ceguera y en encarcelamiento.
El llamado de Dios a cada generación es :”¡salid de ella pueblo mío!”. Para
esto es necesario identificarla, conocer cómo opera para destruir a cada hijo
de Dios que pueda caer en sus garras. Es vital entender cómo Babilonia se ha
ido infiltrando en toda forma de religión incluyendo a la amada Iglesia de
Cristo.
Babilonia sabe que si logra apagar la vida espiritual de los verdaderos hijos
de Dios, ella seguirá gobernando las naciones. Aborrece la verdad en todas
sus manifestaciones porque es artista en hechizos e ilusiones mentirosas.

Todos debemos salir de ella, porque todos venimos de ella y de una forma o
de otra si no estamos sumamente alertas de sus artimañas, nos puede ir
envolviendo con sus sutiles vendas de encantamiento. El error de muchos es
mirar a Babilonia como algo ajeno a La Iglesia, como si fuera un sistema que
surgirá en un futuro para tratar de destruir a los santos. Pero Dios dice: salid
de ella PUEBLO MÍO, lo que implica que Su pueblo está dentro de ella.
Dios está gritando desde el cielo ¡REFORMA!. Porque la iglesia tiene que
detenerse y analizarse y ver las cosas que no están funcionando y que la
tienen atada y saber los porqués de todo esto. Dios nos llamó (verbo en
tiempo pasado) reyes y sacerdotes para gobernar con Él y tener dominio
sobre todas las circunstancias y autoridad contra todo el poder del diablo.
Jesús le dio esto a Su Iglesia desde el siglo primero y ya es tiempo que
hagamos eficaz lo que le costó a Jesús el precio de su propia vida.

Dios está ya levantando reformadores en muchas naciones. Hombres y


mujeres de Dios que anhelan ver la victoria de La Iglesia, como un
organismo vivo y unido por sus coyunturas. Gente que no está buscando
establecer su propio reino sino el de Dios. Hijos de Dios en poder, llenos del
amor de Dios, de Su humildad, de Su Santidad, de Su luz y de Su sabiduría.

Querido Lector, Dios te está llamando a ti también para hacer la diferencia. Y


este es uno de los mejores libros que he leído que te llevarán a ese destino.

Dra. Ana Méndez Ferrell


Babilonia al Descubierto
Motivación
y Propósito
Cuando hablamos de Babilonia, a nuestra mente vienen historias como las de
escuela dominical: el caos de las lenguas en Génesis, Daniel frente a
Nabucodonosor o tal vez los jóvenes amigos de Daniel que no quisieron
postrarse ante el ídolo.

Al buscar información o libros que den luz sobre esta definición,


generalmente conseguimos textos que se asocian a la gran ramera de
Apocalipsis o con la Iglesia Católica Romana y, aunque esta religión actúa y
se fundamenta en principios babilónicos, la Baw-bel espiritual es mucho más
que el Catolicismo. Prueba de esto es que, además, se le puede ver en otras
religiones como el Islam, el hinduismo o, incluso, en gobiernos seculares
como la Unión Europea. Babilonia es un gobierno espiritual. Es un sistema
alojado tras cada secta y cada argumento que se opone al Reino de Dios,
incluyendo los argumentos que moran en la mente espiritual de muchos
cristianos.

Babilonia es mucho más que la torre, no solo fue una ciudad y posteriormente
un imperio, es un régimen espiritual que opera hasta el día de hoy como
estructura de regencia en los aires. Cristo la derrotó en sus fundamentos, pero
aún tiene poder sobre aquellos, que de manera inconsciente o voluntaria, se
han rendido a ella.

Baw-bel significa confusión y, precisamente, esa es su mayor arma:


confundir a través de ilusiones y encantamientos en la mente, seducir con
hechicería el alma de la gente, manipularles desde sus emociones, apoderase
de sus pensamientos y doblegar la voluntad de aquellos que han bebido de
ella. Babilonia sitúa velos en el corazón. Estos necesitan ser sacados para
poder ver la VERDAD y no solamente ver lo que llamamos “realidad”.

En nuestra búsqueda por salir de Babilonia y que esta salga de nosotros,


hemos ordenado cada conocimiento que el Señor nos ha entregado para llevar
a cabo una limpieza profunda de nuestra pasada forma de pensar. Cada
principio a enseñar se respalda en las escrituras bíblicas y en cada experiencia
obtenida cuando el Espíritu Santo decidió, en su misericordia, quitarnos el
velo y purgar el veneno babilónico de nuestra alma.

Todo los hemos recopilado y ordenado para ponerlo a disposición de la


Iglesia; entendiendo que al terminar de escribir este libro, tal vez a Dios le
haya placido revelar aún más a sus santos en el mundo. Por lo tanto, puede
que lo que está a punto de leer, en los próximos años, necesite que se le
añadan más verdades al respecto. No obstante, por ahora esto es lo que
podemos saber con certeza de Babilonia.
Capítulo
1
Babilonia al Descubierto
Nimrod,
Elungido del Inframundo
“Esta noche han venido a la tribu, los sabios y ancianos se han reunido a
determinar una decisión, un emisario de Nimrod estuvo hace un momento, el
Gran Cazador, señalan que es mitad hombre y mitad dios, que podría
derribar un árbol frondoso de un solo golpe, que mata leones con las manos
y que es la encarnación del sol, dicen que su rostro causa terror, que es tan
grande como una gran roca, que a él sacrifican los hombres que le sirven y
que si no le obedeces los espíritus te persiguen hasta que pierdes el juicio.

Su emisario señaló que Nimrod quiere estas tierras, que nos invita a ser
parte de sus ciudades, si le servimos podremos seguir habitando este lugar,
edificar lugares donde vivir siempre, que estaremos sin temer a las fieras y
que nunca nos faltará que comer ni que beber, pero si nos oponemos
tendremos que salir de aquí o él mismo vendrá con sus siervos y no quedará
memoria de nuestra tribu en la tierra.

Los ancianos decidirán hoy que es lo mejor, creo que lo peor sería caer bajo
la furia del dios sol. El Gran Cazador ha venido a invitarnos y es algo que no
ocurre dos veces.”

Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra.


Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como
Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová. Y fue el comienzo de su reino
Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar. De esta tierra salió para
Asiria, y edificó Nínive, Rehobot, Cala y Resén entre Nínive y Cala, la cual
es ciudad grande.

Génesis 10:8-10

En los albores de la humanidad la gente se agrupaba para evitar los ataques


de las fieras de la región, las leyendas mitológicas más antiguas de múltiples
civilizaciones hacen referencia a este personaje como un cazador y guerrero
que habría librado a la gente de las fieras y que, por ende, se transformó en su
líder. Con el tiempo Nimrod comenzó a pedir que se le rindiera culto como
dios , la Palabra nos habla de él como el “primer Guibbor”.

Guibbor significa poderoso, por lo tanto, guerrero, tirano: gigante, de gran


vigor, hombre, poderoso, valiente, valor, varones de guerra, vigoroso.

Nimrod fue un tirano, un gobernante que subyugaba a sus súbditos a través


del temor, su influencia fue tan extensa que se le asocia con un sinnúmero de
deidades mediterráneas como Baal, Asar, Dumuzi, Osiris, Marduk, Ninurta,
Gilgames, Menrot hijo de Kush (la mitología de los hunos asociaba a Atila
como descendiente de Nimrod), el rey Ninus, Zoroastro. También se le ha
vinculado con Enmerkar, el fundador de la ciudad de Uruk e, incluso, en
algunos libros de la Masonería se le sugiere como el fundador de la logia,
puesto que él habría sido el primer arquitecto de ciudades (según la
enciclopedia de la libre masonería).

La forma en que está asociado el nombre de Nimrod con el de otras ciudades


de Mesopotamia(BirsNimrud; TellNimrud cerca de Bagdad; el monte
Nimrod, la antigua Calah),devela su enorme popularidad Las numerosas
escenas de caza del arte babilónico y asirio concuerdan con la imagen bíblica
que se tiene de Nimrod.

Nimrod fue adorado en la antigüedad como el dios Sol. Esto corrobora lo


mencionado en Génesis “Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de
Jehová” la expresión “delante” citada en el párrafo anterior quiere decir
opuesto a Dios, frente a él, a Elohim, de manera confrontacional y altiva.

Adopción de un Nombre

Nimrod es el nombre de este personaje, pero además su nombre representa al


espíritu que habita en él. El espíritu de Nimrod es superior al mismo
personaje. Este espíritu es un padre de leviatanes.

Cuando se levanta un individuo que representa una identidad espiritual


específica, dicha entidad adopta el nombre de aquella persona pues ha
gobernado al sujeto en su totalidad, introduciendo su propia personalidad en
él. Tal es el caso de Jezabel, quien después de morir comida por los perros,
aparece mencionada por Cristo en Apocalipsis. Esto no significaba que la
mujer que perseguía a Elías aún estuviera viva, sino que el espíritu detrás de
la esposa de Acab seguía vigente y activa en la Iglesia en Apocalipsis. Lo
mismo acontece con el espíritu de Nimrod.

Nimrod el Rebelde

Nimrod, cuyo nombre significa rebelde, es la representación máxima del


orgullo, la arrogancia, la tiranía y la idolatría. Para la tradición histórica judía
y aún para la islámica, Nimrod, movido bajo los principios satánicos que
provocaron la rebelión angelical, levantó ciudades globalizadas; estas
ciudades eran idólatras y famosas por la violencia de sus ejércitos.

Son tantas las asociaciones de Nimrod con seres mitológicos y aún con reyes
primitivos tiranos y violentos, que es posible inferir que es el mismo espíritu
de Nimrod actuando en diferentes personas, lugares y tiempos.

Nimrod decide levantar una torre con el fin de “hacerse un nombre”, es decir,
una fama que perdure en el tiempo. Es así como construye la torre de Baw-
bel y Babilonia. Esta sería la cuna e impulso de la idolatría, la astrología, la
hechicería, el ocultismo de alto rango, la inmoralidad y el comercio injusto.

Nimrod murió sin tener hijos, sin embargo, su esposa Semiramis concibió
pasado el tiempo de la muerte él. Tras esta situación, la mujer argumenta que
el bebé próximo a nacer será la reencarnación del fallecido “dios sol”. Al
niño se le llamará Tamuzz y se le adorará como el sol naciente, representado
en este “renacer de Nimrod”. Tamuzz y Semiramis se casan posteriormente.
Tal es el grado de perversión que la gente adorará a Semiramis y al niño por
todas las culturas antiguas, haciendo de Tamuzz una especie de “Nimrod”
renacido. Por esta razón, este culto idolátrico estaba asociado a la primavera y
el amanecer.

Teniendo esto en cuenta, es importante saber que el espíritu de Nimrod


(reafirmado en Tamuzz), es lo mismo que el anti-Cristo. Es un anti diseño de
Jesús, el cual interviene hoy en día para traer una mentalidad de orgullo y
rebelión.
La rebelión es más que un pecado, es una forma de vivir opuesta a los
principios de Dios de manera explícita y deliberada. Pecar es “errar”, pero la
rebelión es saber lo que es malo y aún así insistir en maquinar para hacerlo.

Esta es la manera en la que opera el espíritu del anticristo: ir en contra de la


voluntad de Dios. El espíritu de anticristo está en el sistema babilónico
espiritual para gestar hijos falsos y rebeldes. Tanto el espíritu del anticristo
como Tamuzz son la falsedad del Hijo verdadero (Jesús).

Se verá que en estos tiempos, la rebelión será una marca en la población


mundial. Esta es, por lo tanto, un sello propio de este espíritu de anticristo y
es necesario que cada uno de nosotros se

aferre a la revelación del amor de Jesús para vencer dicha corriente.


Cazador de Almas

El espíritu de Nimrod puede también ser reconocido en la tiranía de Nerón,


Hitler, Mao Setung, Lenin, Franco y muchos dictadores más que se les
recuerda por su enorme crueldad. Pero sin duda, la mayor característica de
Nimrod es la capacidad de cazar almas; poniendo un lazo en el alma de la
gente para que le adore. Es tal la manera en que los caza, que ellos pierden
autonomía y solo se mueven como súbditos.

Quien se detenga a observar los discursos de Hitler, podrá asegurar que


estaba ungido por el diablo de una manera especial. La gente podía estar
horas escuchándolo sin cansarse y perder la atención. De forma semejante ha
sucedido en otros dictadores de esas características, cada uno de ellos tenía
seguidores incondicionales que habían sido cazados en sus almas, su
capacidad de autonomía se había perdido por completo, estaban atrapados en
un lazo diabólico a tal grado, que podían ser cómplices de aberraciones
inhumanas sin la menor objeción. Estaban atrapados por el lazo del cazador.

Este espíritu sigue operando en una forma de liderazgo que busca


transformarse en el centro de una estructura. Recurre a la manipulación y
hace a la gente dependiente de él. Cuando un líder exige dependencia del
resto en todo, opera como un cazador de almas. La amenaza de quitar la
protección y el sustento a cambio de la integridad es operar en las dinámicas
de Nimrod; es cazar el alma.
Por esta causa, cuando en Cristo somos llamados al Ministerio, debemos
vencer ese deseo de poder en el corazón. Es necesario “morir” a nosotros
mismos y a esa ilusión de éxito que hemos creado en nuestra mente. Pues, si
no la derribamos, nos llevará a manipular a los hombres para conseguir
seguidores. Es, por tanto, el amor quien debe vencer en nosotros.

Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban


más con él. Dijo, pues, Jesús a los doce: ¿Queréis vosotros iros también?

Juan 6:66-67

Jesucristo nunca mantuvo a sus discípulos subyugados o amenazados por el


juicio de Dios o con maldiciones. A quienes se fueron los dejó retirarse y aún
preguntó a los que quedaban si seguirían con él, a pesar de enseñar principios
tan confrontantes. El lavó los pies de Judas en la última cena y antes de que
lo entregara en Getsemaní, le llamó “amigo” por última vez. Es posible que
esta acción no sea fácil de reproducir, por esto el amor de Cristo debe ser la
emanación que brota de nuestro corazón.

La amenaza religiosa es una manifestación de Baw-bel. Dicha amenaza


consiste en referir el juicio de Dios a quienes se oponen a los deseos de un
líder específico, es un tentáculo de la simiente de este gobierno. Es el espíritu
de Nimrod operando en un régimen que depende de los súbditos para
mantenerse en pie y, por esto, recurre a las amenazas y al atar almas a fin de
que la estructura de una regencia estable no decaiga.

Con el tiempo, y muchas veces en la completa y dolorosa soledad


“ministerial”, hemos comprendido que un ministerio, llamado oficio o don,
no depende de los seguidores, sino solo de Dios, de lo que él determinó para
este.

Si nuestros ojos espirituales están activados, es posible ver las semillas de


maldad brotando vástagos que rodean el corazón y amargan el alma, para
llevar a líderes al deseo de subyugar a otros, consciente o inconscientemente,
y cazar sus vidas. Lo cual terminará por destruirlos a ellos y de paso,
esclavizar al resto.

El lazo del Cazador


Nimrod es cazador. En la antigüedad, como hombre, usaba las herramientas
de caza típicas de la época. De la misma forma, el espíritu de Nimrod es
acechador de almas. Él implementa un método que atrapa las emociones y la
voluntad de las personas, sometiéndolas a un sistema que los pone a espaldas
de los propósitos de Dios o, simplemente, distrayéndoles de este.

Cuando la Biblia habla de “lazo”, se refiere a las cuerdas que ponían los
cazadores para atrapar a la presa. Esta captura era tal, que la presa no podía
huir de ninguna forma, porque cuando jalaba del lazo para zafarse de él este
se apretaba aun más.

El diablo usa las conexiones del alma como ataduras. Es decir, te asocia o
une a personas que serán una trampa para ti. Satanás sabe que a través de
personas el Espíritu Santo puede bendecir. De hecho, Dios trabaja con
“asociaciones” en el Reino (familias ministeriales, conexiones del Espíritu,
etc.); por esto el diablo tuerce este diseño y también usa personas para
atrapar, apartar o distraer tu corazón del propósito de Dios.

Al revisar las decisiones más erróneas que hemos tomado, nos percatamos
que muchas de ellas estaban influenciadas por conexiones equivocadas en
nuestra alma.

Nuestra capacidad para amar a otros puede ser cegada cuando no se


perfecciona con la justicia y la verdad. Estas permiten que el amor no se
transforme en un mal para abusar de quién se ama.

Con un entendimiento profético, revisemos como ejemplo el vínculo entre


Mical y David:

Pero Mical la otra hija de Saúl amaba a David; y fue dicho a Saúl, y le
pareció bien a sus ojos. Y Saúl dijo: Yo se la daré, para que le sea por lazo, y
para que la mano de los filisteos sea contra él. Dijo, pues, Saúl a David por
segunda vez: Tú serás mi yerno hoy.

1 Samuel 18:20-21

El “amor” de Mical estaba centrado en su deseo de ser reina. Su alma se


oponía al sacrificio por otros, ella sabía que David tenía un futuro glorioso.
Saúl se la entrega a David con el fin de que este muera en el intento de pagar
la dote de cien prepucios, esta conexión puso a David en riesgo. Luego,
cuando él huye, Mical es entregada por Saúl a otra persona a fin de provocar
a David. Ella no reclama ni muestra el más mínimo enojo porque David ya no
tenía muchas posibilidades de ser rey. Posteriormente David vuelve para
gobernar y pide que Mical se le restituya, ante esto, el actual esposo de la
mujer le sigue llorando pero esto no parece afectarle en lo más mínimo. Mical
carece de empatía o compasión pues su único objetivo es ser reina.

Mical es una conexión equivocada para David, es fruto de las maquinaciones


de Saúl. Ella nunca fue una ayuda idónea para David, excepto cuando le
ayudó a huir engañando a su Padre. El continuo deseo de grandeza de Mical
sería solamente un dolor de cabeza para David.

Cuando el arca de Jehová llegó a la ciudad de David, aconteció que Mical


hija de Saúl miró desde una ventana, y vio al rey David que saltaba y
danzaba delante de Jehová; y le menospreció en su corazón

2 Samuel 6:16

El vínculo del alma entre David y Mical fue un continuo lazo. De hecho,
Dios no permitió que ella le diera hijos, porque estaban conectados por un
lazo maligno, Mical quedó estéril por menospreciar a David. Observemos
este versículo con atención.

No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos,


no sea que aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma.

Proverbios 22:24-25

“Note acompañes”, esa es una gran advertencia para cualquiera de nosotros.


No sea que, por conexiones equivocadas, aprendamos la manera de vivir de
otros y el lazo del cazador nos atrape. Siempre la mala compañía nos llevará
a adoptar las formas, costumbres y hábitos de otros, porque entramos en su
atmósfera. Si, por ejemplo, tenemos conexiones con gente perezosa, a la larga
actuaremos como ellos, porque al generar un vínculo, nuestra alma se “abre”
a recibir de ese lazo de influencia.
Dios nos hizo seres sociales, es imposible evitar ser influenciados por otros a
menos que nos aislemos, pero entonces se estaría yendo contra el diseño
original, pues fuimos creados para socializar, con necesidad de generar
vínculos; eso el diablo lo sabe. Dios dijo al hombre: “no es bueno que estés
solo”. Jesucristo nunca practicó la soledad prolongada, solo tenía tiempos de
apartarse para Dios, pero el aislamiento no era su forma de vida. Jesús fue
una persona muy amigable, es más, le llamaban “amigo de pecadores”. Él
introducía a la gente a un ambiente espiritual de pureza y libertad. Su
gobierno sobre las cosas era tan profundo que generaba en su entorno una
atmósfera de gloria y sabiduría, donde sumergía al pueblo en su alrededor.
Disfrutar la compañía de otros fue parte de su ministerio, por lo que, con el
discernimiento correcto, debemos desarrollar ese aspecto en nuestro corazón.

¿Cuándo vemos qué el lazo del cazador está en nuestra vida? Cuando las
personas que son de tropiezo están doblegando nuestra voluntad, es hora de
salir corriendo, porque es señal de que el vínculo ha penetrado las
barreras del alma. La conexión se está haciendo fuerte, por lo cual se hará
difícil romperla con el tiempo.

Las uniones equivocadas son lazos que atrasan y hasta pueden cortar el
propósito de Dios en nuestras vidas, nos tiran a una dirección equivocada.
Esta alineación puede ser nuestra ruina. Abdías refiere a este desastre
sorpresivo:

Todos tus aliados te han engañado; hasta los confines te hicieron llegar; los
que estaban en paz contigo prevalecieron contra ti; los que comían tu pan
pusieron lazo debajo de ti; no hay en ello entendimiento.

Abdías 1:7

El lazo del cazador se traduce como conexiones sociales que ponen trampa a
nuestra vida. Muchas de estas no son gente perversa, pero, a diferencia tuya,
el interés por Dios y por obedecerle es desigual. En esto debemos ser
sinceros: al examinarlas personas con que estamos conectados, es necesario
notar el nivel de señorío de Cristo en ellos. El siguiente testimonio es un
ejemplo:

“Cierta hermana a quien ayudamos en el ministerio, fue enlazada por el


cazador. Ella era usada fuertemente por Dios en la adoración y tenía un
ministerio pionero. Dios había depositado en ella una unción especial para
estas dos cosas. Sin embargo, su alma abrió una brecha después de algunos
conflictos y tribulaciones. Entonces, el diablo, aprovechando esa situación
puso a su alrededor gente que no amaba a Dios ni lo tenía como Señor. Esta
conexión la fue desviando tal punto que se apagó espiritualmente y perdió
por mucho tiempo todo lo que Dios le había entregado. Sus dones cayeron
juntamente con ella, su alma se desenfocó al grado que el caos tocó a toda su
familia. Apartada de Dios, el lazo del cazador sujetó su alma a esclavitud a
través de una conexión equivocada. Cada vez que ella intentaba volver a
Dios, la conexión (una supuesta amiga) le jalaba a su condición actual, un
plan perfecto para destruirla. Sin embargo, el Señor Jesucristo tuvo
misericordia y escuchó la oración de la gente que la amaba y rogaba por
ella. Finalmente pudimos ayudarle, se levantó y lo primero que Dios le
ordenó fue cortar la conexión equivocada. Luego de que eso se rompió, lo
demás fue sencillo” [testimonio relatado por el equipo de sanidad del
ministerio, para no exponer a nuestra hermana, hemos guardado su
nombre].

Esperamos que usted, querido amigo, no se encuentre conectado


erróneamente. Todos, en algún momento, hemos batallado con este tipo de
trampas, lo importante es discernirlas y vencer. El Espíritu Santo que conoce
los corazones puede guiarnos a la verdad. Es importante señalar que las
mujeres son más vulnerables a este tipo de trampas porque su diseño está
centrado más en las relaciones. De hecho, por eso es sencillo para una mujer
forjar una relación de amistad y terminar dependiendo de esta. Por su parte,
los hombres corren el peligro de ser “fieles amigos” de falsas conexiones, por
esto, debemos cuidar y examinar nuestros vínculos. Reconocer en que
niveles los estoy forjando, en que profundidad, y si esto podría hacerme
renunciar a los sueños de Dios. Lea el siguiente versículo:

Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma


con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que
salió de su boca.

Números 30:2

Se subrayó una parte del versículo a fin de llamar su atención. Fíjese que al
comprometernos con las palabras ligamos nuestras almas. Así, las conexiones
equivocadas nos atrapan porque nos llevan a comprometer nuestra vida al
punto de doblegar la voluntad. Lo que hemos dicho nos ata espiritualmente a
una persona, nos compromete cada vez más hasta el punto en que
comenzamos a renunciar a lo que creemos correcto, por causa de cumplir un
compromiso de palabra con la conexión errada.

Al mismo tiempo, las frases que escuchamos de una mala conexión,


influencian y desarrollan en nosotros una muralla de pensamientos. Como
resultado de esto nace una confianza en cosas vanas, una ilusión de la
realidad. Nimrod, esto es, el lazo del cazador opera tergiversando nuestro
diseño. Sin embargo, el padre celestial puede quebrar estos yugos cuando se
lo permitimos. Puede ser doloroso despojarse, pero ello nos ha de librar de la
muerte.

Somos seres sociales por diseño, Dios nos creo así, con la capacidad en el
alma y el espíritu de conectarnos y de vincularnos. La iglesia es una
orgánica red social del espíritu, un cuerpo vivo de vínculos, hueso con
hueso, hermano con hermano. Grabemos esto en nuestro espíritu, porque este
es el diseño de Dios desde que dijo: “no es bueno que el hombre esté solo”.
Babilonia acecha muy sutilmente, pero de manera eficaz. Debemos ser
sinceros y reconocer que no todos están comprometidos con nuestro Dios.
Para algunos él es su Salvador, pero no su Señor, lo cual es crucial.
Necesitamos procurar enlaces que eleven nuestra relación con el Padre.

El engaño es tan sutil que no ves su mal hasta que te explota en la cara. De
esta manera, los dictadores, líderes y hombres que se han movido en el soplo
de Nimrod, logran subyugar a las personas, pues crean trampas en sus almas,
doblegando sus voluntades para manipular sus acciones. Salir de una
manipulación no es fácil, no obstante, hemos experimentado esa liberación y
estamos hoy anunciándole que es posible ser libres de lazos que fueron
puestos para derribarnos.

El espíritu del anticristo es todo opresor que caza como Nimrod, con
capacidad para enlazar la vida de la gente, de tal manera, que nadie
cuestionará sus acciones. Todos apoyarán sus decisiones, porque sus
voluntades estarán cautivas en el lazo del cazador. Con esto no queremos
decir que aprobemos la gente que a todo le busca una falla para criticar con
notoria falta de amor a sus líderes, esas son personas rebeldes que no se
puede jamás sujetar. Lo que referimos es, en cambio, el hecho de que
sabemos que la dependencia a otro ser que no sea Dios no es sana.

Nimrod no es solo un personaje histórico, es el espíritu detrás de él y el cual


sigue operando. Las escrituras advierten sin rodeos sobre esto.

Escápate como gacela [es decir “escapa rápido”] de la mano del cazador, y
como ave de la mano del que arma lazos. Proverbios 6:5
Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; Se rompió el lazo, y
escapamos nosotros. Salmos 124:7

Escultura de Nimrod y dibujo basado en el arte de la época


Nimrod y el Espíritu del Anticristo

Se sabe, por la Biblia, que el espíritu del anticristo opera desde hace mucho
tiempo, que se opone a la verdad de Dios y a Cristo mismo. La mayoría de
las veces, este espíritu se centra en esferas de gobierno, desde ahí busca
mantenerse en un lugar de preeminencia y dirigir la oposición contra todo lo
que manifieste a Cristo de manera genuina.
Algunos dijeron que Hitler era el anticristo, otros pensaron que era Lenin o
Stalin, pero ninguno de ellos lo fue. Sin embargo, se movían en el espíritu del
anticristo, derramando la sangre de los santos, sometiendo naciones, con gran
influencia y poder; logrando ser adorados como dioses por sus seguidores.
Este es el espíritu del Cazador, el mismo al que Juan llama el espíritu del
anticristo, el mismo que vemos en Nabucodonosor cuando edifica una estatua
para que lo adoren.

Nimrod usó un reino globalizado, todos hablaban lo mismo, una misma


religión ocultista, un sistema de múltiples niveles en asuntos espirituales, un
mismo tirano rebelde contra Dios gobernando sobre todos y admirado como
dios infalible para el pueblo. Esta es una faceta que debemos considerar
cuando hablamos de Nimrod. Juan declara sobre este espíritu.

Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo


viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por
esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros,
pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros,
habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase
que no todos son de nosotros.

Juan 2:18-19

Nimrod salió de Noé. Noé, el justo, tuvo a Cam y de su línea genealógica


vino Nimrod, pero su corazón nunca fue íntegro ni se inclinó a Dios. Cada
vez que vea un personaje histórico manipulando como el tirano de Baw-bel,
podrá notar que sus inicios parecían buenos y hasta justos, esto le dio gran
arrastre sobre el pueblo. Sin embargo, con el tiempo se manifestó lo que
realmente eran. Por lo tanto, los inicios no me dirán cual será su final, lo
más prudente será mirar y pesar los espíritus.

El espíritu de Nimrod es el del anticristo, el que opera desde que Adán cayó.
Este espíritu se movía antes de la manifestación de Jesús como el Verbo
hecho carne y aún hoy sigue operando. Si bien es cierto, este espíritu no tiene
poder en sí mismo, se las ingenia para engañar y construir murallas de
argumentos en la mente de la gente. Murallas que todos edificamos al estar
lejos de Dios.
El espíritu del anticristo está en cada argumento que se opone a Dios. Está
detrás de cada líder que tiraniza a los que le siguen, está en cada deseo de
renombre que brote en nuestros corazones, cada apetito de control y
concentración de poder, está en cada acto de iniquidad con apariencia de
justicia y está, por sobre todo, donde se expresa el orgullo y rebelión.
Pecados que desarrollamos desde niños en nuestra naturaleza caída y de los
que Cristo vino a liberarnos en su sangre.

La Iglesia bajo la unción apostólica y profética es capaz de confrontar este


espíritu, esto porque su acción es de gobierno. No estamos ante un demonio
específico, sino ante una entidad espiritual que trabaja a nivel de sistemas,
por lo tanto, solo la unción de Reino de apóstoles y profetas en la Iglesia,
podrá desenmascararlo, confrontarlo y cortar los lazos que han tejido sobre
gobernantes, líderes y pueblos. Es un choque de regencias, entre el cazador y
los libertadores, entre el tirano y los padres, entre el rebelde y los obedientes,
entre los orgullosos y los humildes. Quienes confrontan a este espíritu son
ministerios que conocen la unción profética y apostólica, puesto que la han
desarrollado y han actuado en ella como para llevar este sello. Son quienes
han padecido por causa del nombre de Cristo y de los que brota el amor
genuino no fingido.

Pelear contra Nimrod es pararse contra el padre de los leviatanes, no


podemos pretender ir contra de él si aún participamos de lo que él engendra:
la rebelión, el orgullo y el hambre por cazar y dominar almas.
Capítulo
2
Babilonia al Descubierto
Las tres Caras
deNimrod

El Tirano de Babel poseía, además, tres características que lo hacían infalible.


Son tres facetas que corresponden a un régimen demoníaco de alto rango,
cada aspecto le daba un mayor nivel de influencia sobre la gente. A esto
podemos llamarle tres niveles de gobierno que este espíritu desarrolla sobre
gente influenciada por él.

Aprendimos, en una guerra internacional en Latinoamérica, dirigida por el


apóstol Fernando Orihuela, lo que leerá a continuación. A través de
intercesiones proféticas, Dios mostró cómo este espíritu tirano desarrolla una
manera efectiva de gobierno en tres facetas o niveles. Entender esto no fue
sencillo,
Las tres caras de nimrod

tuvimos que tomar dicha información y desarrollarla, pero esta indagación ha


expandido nuestra capacidad de responder a las maquinaciones del imperio
de la muerte. La falta de conocimiento genuino hace perecer al pueblo y
cuando este es golpeado por la ignorancia, ese daño trae dolor al corazón del
Padre.

1. Nivel del Comunicador:

Nimrod tenía poder para mover las masas, para que estas le siguieran. Podía
convencerles de que sus ideas eran buenas porque sus palabras, sin duda, eran
persuasivas. Prueba de esto es el haber llegado a fundar ocho ciudades.
Estamos hablando de edificar diferentes esquemas de gobiernos que, aunque
fueran muy básicos, se necesitaba del apoyo de la gente para semejante labor.
Un ser humano común podría, tal vez, llegar a levantar una gran agrupación
en su vida, siempre y cuando cuente con los medios y el tiempo para hacerlo,
si se ha preparado intelectualmente podría levantar dos y adquirir otras.
Nimrod, por su parte, estaba en un tiempo en que carecía de muchos medios
y, sin embargo, edificó ocho ciudades, no solo ocho casas, sino que ocho
ciudades sobre las que gobernó y las que le adoraban como a su dios, para
eso se necesita convencer a un buen número de personas, y desarrollar una
ideología que impulsara a la gente a obedecerle y adorarle .

¿Cómo pudo Nimrod convencer a la gente de que él era una deidad? Sin
duda, de la manera en que hoy en día muchas sectas se levantan y muchos
falsos maestros y charlatanes se aprovechan de la gente: por la capacidad de
comunicar ideas, hechizando con el poder de la persuasión.

La historia cuenta cómo Hitler era admirado por reos y guardias, en la cárcel
donde fue puesto tras un intento de golpe de estado, escribió el libro Mi
Lucha, que lo catapultaría como un líder para el pueblo que aplaudía sus
discursos . Esa es una unción diabólica para cazar las almas. Hitler se
aprovechó de la pobreza que sacudía a Alemania, de las frustraciones de la
primera guerra y convenció a la gente de que él podía darles un futuro
glorioso.

Dos versículos que nos gustaría exponerles, seguramente aportarán mayor


claridad sobre este nivel de gobierno.
El anciano y venerable de rostro es la cabeza; el profeta que enseña mentira,
es la cola.
Isaías 9:15

…y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó
sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a
luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.

Apocalipsis 12:4

Se puede ver en estos versículos que el dragón (el diablo), arrastró a los
ángeles con su cola, lo que también es el poder mentiroso, persuasivo,
manipulador y hechicero de los falsos profetas. Un falso profeta promete
cosas de manera convincente y la gente les cree porque las palabras
persuasivas se conectan con las necesidades del alma y crean un lazo. Esa
la misma unción diabólica que posee Nimrod, para arrastrar a la gente a la
idolatría y la esclavitud, es el lazo del cazador. Ningún profeta genuino
aceptará que la gente dependa de él, sino que guiará al pueblo a encontrarse
con Dios cada vez que le entregan la oportunidad de influenciarlos.
Para llegar a ser tan poderoso, Nimrod, sin duda, debió estar capacitado por
el diablo con esa fuerza persuasiva que solo el
Las tres caras de nimrod

dragón tiene. La misma con la cual arrastró a la tercera parte de los ángeles
del cielo y les convenció de rebelarse. La misma fuerza con la que engañó a
Eva y que hasta el día de hoy ciega a los hombres. Una fuerza sobrenatural
para envolver de tal manera las mentiras, al punto de ser aceptadas como una
infalible verdad. Pues, como ya dijimos, se conectan con necesidades, con
motivaciones erradas del corazón, palabras lisonjeras que no redarguyen, ni
exhortan ni consuelan, simplemente buscan manipular las emociones y la
voluntad.

¿Cómo se logra esto? Haciendo una mezcla de verdades con sutiles


torceduras. Es decir, el argumento mantiene su lógica, pero no su verdad.
Un ejemplo de esto es la siguiente expresión: “si todos los hombres roban y
los hermanos son hombres, entonces todos los hermanos son ladrones”. Ese
razonamiento es lógico, pero a la vez es mentiroso.

De esta manera, las comunicaciones en Nimrod nos mienten y van poniendo


imágenes en la mente, las que el incauto creerá porque se conectan con sus
necesidades, es un arte diabólico de este espíritu. El ilusionismo trabaja con
los “puntos ciegos” de nuestra alma, fragmentos que no podemos
discernir, o porque nuestro corazón ya está manipulado o porque la carga
emocional del argumento es muy intensa y lo bloquea.

Los puntos ciegos del alma son esos lugares de mayor sensibilidad, a veces
son partes que están dañadas por el pasado y que reaccionan para protegerse,
haciendo uso del lazo que le han tendido, en la búsqueda por protección. Así
es como muchos de nosotros fuimos engañados y, debimos demandar una
intervención radical del cielo para no quedar en la ruina.

2. Nivel de Guerrero:

La arqueología muestra a Nimrod como un hombre de armas, siempre se le


ve con su arco y con una postura ofensiva. De hecho, en algunos lugares se
asociaba al león con Marduk (recuerde, una de las adaptaciones del culto a
Nimrod que mencionamos anteriormente), por tener el león esa faceta de
guerrero que Nimrod poseía. De hecho, las Escrituras le llaman el primer
“guibbord”. La palabra guibbord también es usada en el capítulo seis del
Libro de Génesis, cuando se narra cómo los principados tomaron mujeres y
les nacieron gigantes.

…que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas,
tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. Y dijo Jehová: No
contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es
carne; mas serán sus días ciento veinte años. Había gigantes en la tierra en
aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas
de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes
[guibbord] que desde la antigüedad fueron varones de renombre.

Génesis 6:2-4
Ahora mire esta revisión de los judíos mesiánicos:

Y los gigantes estaban sobre la tierra en aquellos días; y, también después


entraron los hijos de Dios a las hijas de los hombres y les parieron; éstos son
los potentes [guibbord], los

desde el siglo, los hombres los renombrados. (Versión Jünemann)

Cuando Génesis dice que este opresor era un guibbord, está resaltando las
características que expresa también en el capítulo seis, esto es que Nimrod
era poderoso. No se le podía enfrentar
Las tres caras de nimrod

como a cualquier persona normal, era un guerrero híbrido, mitad ángel caído
y mitad hombre, como los hijos gigantes de los principados que tomaron
mujeres para sí, por esto, ostentaba una fuerza poco común.

Génesis seis es un capítulo de mucha controversia, por lo que será bueno que
habrá su corazón para entender algo profundo que Dios nos quiere mostrar.

Cuando los ángeles caídos tomaron mujeres y engendraron hijos, de esta


mezcla salieron gigantes. La Biblia da ejemplos de ellos y otras historias de
diferentes naciones también los mencionan .Hombres de hasta tres metros,
con seis dedos, con mutaciones genéticas producto de esa mezcla, su sangre
ya no era humana. Esto le molestó tanto a Dios que decidió borrar a esa
generación de la tierra y para esto llamó a Noé, porque era justo y “perfecto
en sus generaciones”, es decir, que su genética no estaba contaminada con
este cruce.

Si Dios borró del mapa a esa generación y solo dejó a la familia de Noé, la
pregunta que surge es ¿De dónde salieron los hijos de Anac, o los gigantes de
Canaán que venció Caleb y el resto de gigantes que David terminó por
exterminar?

En términos genéticos, un hijo no siempre manifiesta los genes de su padre


por ser la primera generación; son los nietos quienes, generalmente, revelan
sus genes. Si se observa la distribución de los hijos de Noé, notamos que
Cam es quien engendra los hijos desde donde, posteriormente, surgen los
pueblos de los gigantes. De Cam saldría Nimrod, sin embargo, si Cam no
poseía ese gen de los gigantes, es lógico inferir que su esposa, la cual se libró
del diluvio, portaba dicho gen. Este se manifestó en las siguientes
generaciones al ser Cam maldecido por Noé. El gen no se hubiera
activado si Cam no hubiese sido maldecido en sus generaciones, el factor
espiritual siempre afecta generacionalmente el físico.

Nimrod tenía genética demoníaca, era poderoso, un gigante violento y


derramador de sangre, un desarrollo bélico. Al meditar en la historia,
notamos que este nivel combativo le ha dado a muchos gobernantes la
capacidad de acrecentar su influencia. El mismo ejemplo de Hitler es válido
también en este nivel de gobierno y podríamos incluir a todos los dictadores
latinoamericanos. Su capacidad de destrucción y estrategia a través de la
violencia o el entrenamiento militar, les dio mayor poder en el lugar donde
gobernaban, un poder tiránico.

La violencia satánica tiene su fuerza en los espíritus de temor y en el trauma


que esta genera. Estos espíritus se albergan en las personas para controlar sus
emociones, al rememorar la herida colectiva, o a través de imágenes en el
subconsciente del alma, permiten una subyugación prolongada que
perdura independiente del lugar y tiempo. Además provoca lo que
denominamos “ciclos de sangre”, o una ola de venganza que va derramando
más sangre inocente y abriendo una amplia brecha en el mundo espiritual.
Esto responde a que la sangre, por ser la concentración de la vida de los
hombres, siempre llama a más sangre y si esta es vertida por violencia,
perpetúa el trauma colectivo y asienta los espíritus de temor y la
subyugación. Esta es una estrategia propia del espíritu de Nimrod.

3. Nivel de Administrador:
Para reinar sobre ocho ciudades hay que saber administrar. Para edificar los
zigurats, (pirámides achatadas en la cima) hay que
Las tres caras de nimrod

saber gestionar. Para poner a la muchedumbre a construir a ese nivel, hay que
saber organizar los recursos. Cada detalle de una construcción con esa
envergadura, sobre todo si no se tiene los instrumentos con que se cuentan
hoy en día y considerando que será lo que edifiques, tardará años en ser
terminado. Nimrod tenía la capacidad de realizar cosas a ese nivel.

Hubo muchos guerreros en aquel tiempo, sin duda, y tal vez más de algún
otro engañador, pero lo que catapultó a este tirano, fue su capacidad de
organizar y reinar sobre las ocho ciudades que fundó. El número de ciudades
que edificó no fue al azar, la estrella de ocho puntas es un símbolo de Ishtar y
de la “reina del cielo”; es el número de templos que la secta Bahai está
edificando en todo el mundo, es un número usado en la administración
ocultista y diabólica. Satanás muestra en Nimrod su característica más
preciada, la de administrar imperios. Este es el nivel más alto de influencia,
Nimrod lo usó y sembró su régimen de confusión por toda la media luna
mesopotámica, hasta el día de hoy.

No preguntamos, ¿Quién le enseñó al Nimrod histórico cómo gobernar?, la


respuesta está en el inframundo. El príncipe de las tinieblas lo instruyó en
estos tres niveles de gobierno, tres facetas que Satanás copió del cielo, para
posteriormente torcerlo y usarlo en su manera de trabajo.

Hoy en Latinoamérica se están gestando pactos entre naciones, ideológicos,


políticos y algunos con una adaptación del socialismo marxista. A simple
vista parece una causa justa, se rebelan contra la manipulación política de las
potencias y abogan por la unidad de los pueblos latinos. Sin embargo, esto no
tiene nada de ingenuo ni justo. Al revisar la vida de algunos de los próceres
que estas ideologías toman como ejemplos, usted podrá ver que aquellos
históricos “libertadores”, masones de alto rango, se movían, en su mayoría,
en estas tres facetas o niveles de gobierno que acabamos de ver.

Los movimientos políticos actuales, cualquiera sean estos, pueden ser un


peligro sí operan en estas facetas y alimentan la rebelión. Todo dictador en la
historia se ha movido en estas tres caras de Nimrod: militar, administrador y
comunicador. Algunos ejemplos son: Adolfo Hitler, Fidel Castro, Franco de
España y otros más que han operando en el espíritu y en las tres caras de
Nimrod. Esta es la influencia del espíritu del anticristo expuesto en los
tiempos.

El espíritu de Nimrod está en muchas otras naciones y culturas, tal vez, no


mostrándose en estas tres caras de manera visible, pero sí en lo invisible.
Desde donde operan las potestades y principados del imperio de la muerte,
siguen moviéndose con cada uno de estos niveles.

Es importante recalcar, estos tres niveles son la versión torcida, la


perversión de un diseño de gobierno del Cielo. Una estrategia con la que
Dios trabaja para traer su Reino a una comunidad y para levantar ministerios
que impacten las naciones.
Las tres caras de nimrod
Capítulo
3
Babilonia al Descubierto
Las tres
g
casasde
obierno
Tomé un lápiz y en medio de esos días de ayuno escribí como una carta diplomática a Gabriel, el
ángel, sabiendo que los ángeles son siervos puestos para respaldar nuestro avance en la tierra. Escribí
como un decreto en el que pedía se me abrieran las comunicaciones para poder cumplir la tarea que se
nos fue encomendada por el Señor y por el Padre. Cada petición estaba respaldada por las palabras
en que Dios nos daba una asignación. Escribí la carta y pedí al ángel que Dios puso para guardar
Chile, que se la entregara a Gabriel, al pasar de las semanas empezamos a conocer gente entendida en
las comunicaciones, literalmente esa esfera de influencia se abrió para nosotros.

Pr. Simón Aquino M.

Es necesario que usted pueda leer el resto de este texto inmerso en el Espíritu
de la profecía, cierre sus ojos un momento y ore de esta forma:

Espíritu Santo, revélame los tesoros escondidos y los secretos muy


guardados. Que suban a mi corazón las cosas que ojo no vió ni oído oyó,
pero que tú tienes para los que te aman, te lo

pido a través y en Cristo el Señor, Amén.

Decíamos que Nimrod tenía tres rostros, como una pirámide de tres
caras o de tres niveles y que podríamos hablar de ellos como niveles de
gobierno babilónico. También señalamos que estos habían sido copiados de
un esquema del Cielo para gobernar. Ahora bien, este diseño no funciona en
niveles jerárquicos, puesto que Dios no trabaja de manera piramidal. Esta
forma de régimen divino es usada como la primera implementación del Reino
sobre la tierra, para luego tomar cada espacio de influencia, por medio de
estas tres áreas expresadas en el gobierno de “las tres casas”.

La primera vez que oímos acerca de esto fue en Colombia, estábamos en una
guerra territorial dirigida por el apóstol Fernando Orihuela, había gente de
aquella nación, junto con un equipo internacional de intercesores, profetas y
apóstoles de muchos países latinos. Habíamos estado peleando en Cartagena
de Indias y ahora en ciudad de la región Caribe, entonces el equipo de
profetas tuvo una intercesión en el Espíritu. Dios habló acerca de este sistema
de gobierno de tres niveles, pero que había sido copiado por el diablo en la
rebelión.
El primer pensamiento que vino a nuestra mente, es lo mismo que tal vez
usted esté pensando ahora: ¿Qué es todo esto? Así que lo mejor era, con el
tiempo, sumergirnos a preguntarle a Dios para que nos mostrara estas casas
del Cielo. Cuando decimos “casas”, es como decir “tribus” o “clanes”;
agrupaciones con funciones delegadas por Dios. Así como los de Judá que se
caracterizaban por ser guerreros y adoradores, los Levitas en el sacerdocio,
los de Dan eran visionarios, los de Isacar, entendidos en los tiempos, etc., así
mismo, Dios nos reveló que en el cielo operan tres casas, que funcionan para
establecer un avance más efectivo del Reino de Dios.

1. La Casa de los Mensajeros: Comunicador

Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y


he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas.

Lucas 1:19
Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo: Gabriel,
enseña a éste la visión.
Daniel 8:16

Hay un ángel, en estos versículos, que se repite como mensajero. Es la casa


de Gabriel. Este ángel está a cargo de los ángeles mensajeros y de las
comunicaciones, de seguro estos son muchos y están operando hoy en día
entre nosotros. Usted puede creer esto si cree que Dios es el mismo de ayer,
hoy y por los siglos.

Los mensajes de Dios tienen importancia eterna, estos cambian el curso de la


historia y Dios se vale de su Espíritu para hablarnos y también de sus ángeles.
Si recordamos el caso de Cornelio, el ángel le dijo qué debía hacer. Los
ángeles traen mensajes y hasta pueden enseñarnos lo que no entendemos de
una visión. Juan tuvo esta experiencia en Apocalipsis y sabemos de muchos
profetas que hoy están viviendo esas mismas experiencias. Algún escéptico
podría decir “hoy tenemos al Espíritu Santo y la Biblia, no necesitamos de
ángeles”, pero, para desgracia de la gente que piensa así, Jesús fue visitado
por ángeles cuando estuvo en el desierto ayunando y también en el
Getsemaní para poder ser fortalecido. Si él, que era el Verbo hecho carne los
necesitó, ¿cuánto más nosotros?
La casa de los mensajeros tiene una importancia crucial. Todos los ministros
en guerra espiritual y que están en ministerios de rompimiento deben saber
esto, porque cuando el diablo ataca lo primero que hace es cortar las
comunicaciones. Ocurre tanto en la guerra espiritual como en la vida diaria,
esto trae confusión y tinieblas, no hay comunicación fluida y todos
presuponen y creen lo que no es. La confusión turba el alma, quitándonos el
gozo y bloqueando la vida del Espíritu en nosotros.

Los mensajes de Dios son luz y propósito, esto llena de gozo nuestro espíritu
e inunda el alma. Grabe esto dentro de usted, no estamos hablando de una
alegría momentánea, el gozo de Dios es un estado del espíritu que nos
permite no desistir de nuestra asignación, es una fortaleza espiritual de Dios
que se construye en el interior de nosotros. ¿Ha perdido alguna vez el gozo?
¿Ha sentido que ya no tiene voluntad ni para levantarse de su cama?

Y entonces Dios envía una palabra, un mensaje oportuno que nos despierta,
que nos devuelve la fortaleza y nos levantamos nuevamente. No hablamos de
simples emociones, sino de la sustancia de Dios que nos determina a actuar
por sobre la emoción. Recuerde como Jezabel dejó a Elías inoperante, hasta
el punto de querer morir y Dios tuvo que hablarle para que se levantara.
Nehemías también lo entendió de esta manera.

Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a
los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no
os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.

Nehemías 8:10

El gozo es fortaleza. Los que no entienden esto, es porque no comprenden lo


que es el gozo y su importancia en la vida espiritual. Jesús fue un hombre
ungido de gozo, si alguien quiere la unción de Cristo, debe entender la
sustancia del gozo. La Escritura resalta esta característica de Cristo en
Hebreos, leamos con revelación estos versículos.

Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad
es el cetro de tu Reino. Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, por lo
cual te ungió Dios, el Dios tuyo,
con óleo de alegría más que a tus compañeros. Hebreos 1:8-9

El Espíritu está hablando de un Hijo que gobierna, de su capacidad de señorío


con justicia, pero igualmente señala de él, “fuiste ungido con óleo de alegría
más que tus compañeros”. Note la imagen en esas palabras, “más que tus
compañeros”. La unción de Cristo no solo fue el hacer milagros, el prodigio
era el producto de la unción. La unción partía de un gozo sobrenatural, mayor
que la de sus compañeros. No era que Jesús estuviera siempre de broma en
broma, sino que había una sustancia en su interior, que lo mantenía enfocado
en su asignación y lo llevó más allá de la “turbación de su alma” en
Getsemaní, manteniéndolo determinado. Esta sustancia de gozo en el espíritu,
se origina cuando las comunicaciones entre un hijo y el Padre son fuertes y
fluidas. Esto es la casa del mensajero, la luz de sus palabras trayendo
propósito. Veamos como el rey David y Jeremías hallaron esta realidad:

Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, porque son el gozo de
mi corazón.
Salmos 119:111

Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y
por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová
Dios de los ejércitos.

Jeremías 15:16

David y Jeremías reconocían que las palabras de Dios les producían gozo en
su alma y espíritu. El corazón es la bisagra entre estos dos y el gozo de las
Palabras de Dios los llenaban de esta fortaleza, era una fortificación a prueba
de golpes. Jeremías es más gráfico, tomó los mensajes que recibió y los
comió en su espíritu, llenándolo de alegría, de fuerza sobrenatural para
soportar los días duros que vivía. Esto le sucedió a Jeremías cuando estaba en
una profunda depresión, entonces volvió a escuchar a Dios, no para guiar a
los demás, sino para reafirmar su llamado. Esto fue suficiente para levantar a
Jeremías de su depresión.

En un tiempo de intercesión profética, Dios nos llevó a un lugar, era como un


taller de cocina. Ahí, un hombre resplandeciente amasaba unos panes de
masa de higos. Ángeles estaban a la puerta esperando que el hombre
terminara de cocinar esos panes, para llevarlos a las personas que tenían
asignadas. Los panes eran de diferentes tamaños y puestos en pocillos para
ser horneados. Cada tamaño era según la medida de lo que cada hombre
podía soportar de la verdad de Dios. Lo más extraño del lugar era que se
escuchaban cascadas de aguas continuas, como si estuviéramos inmersos en
el agua. De pronto, el Señor nos habló y dijo que estábamos en un lugar
dentro de él, desde donde el Espíritu de la Profecía preparaba Palabras de
verdad (las masas de higos) para sustentar a cada hijo. Por lo que pudimos
entender que sus palabras no solo son voces que salen de él, no solo es sonido
o frases, sino que es, literalmente, alimento que él toma de sí mismo y que
nutre. Es como la sangre de una madre que por proceso natural se transforma
en leche y nutre al recién nacido. Así mismo Dios toma de sí y nos alimenta
con sus Palabras, trayendo fortaleza sobrenatural. Esta se expresa por un gozo
que sobrepasa el entendimiento, las emociones y que te empuja a terminar la
tarea.

Los mensajes de Dios generan gozo y esta satisfacción es una potencia que te
hace avanzar sin importar lo que otros digan, o que interese qué tan grande es
el obstáculo. No hablamos de una simple motivación, nos referimos a una
fortaleza que se genera en el interior producto de la sustancia de las palabras
de Dios. Observe el cuadro a continuación después de los deprimentes días
que vivieron los discípulos tras la crucifixión de Jesús.

...E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he


aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho.
Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron
corriendo a dar las

nuevas a sus discípulos.


Mateo 28:7-8

Podemos ver cómo, cuando escucharon el mensaje de este ángel, todo cambió
en su interior. Ellas venían de luto y luego regresaban con alegría; no les
importaba si les creerán o no, no les afecta si hace unos días el cuerpo del
maestro colgaba de una cruz inerte. El mensaje que acaban de recibir les llenó
de regocijo y este les permite volver a soñar.

Fue el gozo lo que fortaleció a Jesús en su calvario. Jesús fue el hombre más
feliz sobre la tierra, les decía en su dolor a las mujeres “no lloren por mí”, no
le gustaba ser objeto de lástima, había una satisfacción en su interior, una
fortificación en Su espíritu, que le vigorizaba para avanzar en el Calvario. El
escritor de Hebreos lo explica detalladamente:

…puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el


gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se
sentó a la diestra del trono de Dios.

Hebreos 12:2

Él tenía el deleite de saber que su sufrimiento nos daría la libertad y nos


devolvería la vida y el Reino del Padre. Esta satisfacción fue su fortaleza aun
en la cruz y tomó por poco el oprobio, el dolor y el padecimiento, porque
estando en Getsemaní, sudando sangre, con su alma siendo exprimida “hasta
la muerte”, los ángeles vinieron a servirle, le inyectaron mensajes a su alma
derramada y él se levantó de esa oración, resuelto a terminar lo que había
comenzado. El gozo genuino del Espíritu Santo fue la fortificación
inexpugnable de su interior.

La casa de los mensajeros es importante en el cielo porque establece luz y


genera en nosotros ese gozo que nos fortalece para cumplir el propósito de
Dios.

El gozo es una fortaleza que se construye en nuestro espíritu y nos permite


cumplir el propósito que Dios escogió en su amor para nosotros. Esta es una
virtud muy poco entendida por la iglesia, virtud que la religión confinó en los
conventos de monjes ermitaños. Dios nos creó con un fin específico, para ser
hijos y mostrar su gloria en el área para la cual él nos ha creado. Lograr
cumplir ese propósito es imposible sin levantar esta fortaleza en nosotros.
Solo mire su pasado, verá que usted ha crecido en la medida en que ha creído
a lo que Dios le ha hablado, cada una de estas palabras o mensajes que él
depositó en usted vino a ser el baluarte con la cual ha podido decidir y
mantener sus convicciones, vino a ser el regocijo que le ha sostenido
finalmente.

Gabriel es el encargado de esta casa. Mirando la raíz hebrea del nombre de


este arcángel, tiene los siguientes posibles significados:
•Hombre (como un campeón) de Dios
•Dios se ha mostrado fuerte
•Fuerza de Dios
•Dios es mi fortaleza

Estos significados giran en torno a la “fortaleza” que Dios nos puede


impartir, ¿Cómo hace esto? a través de mensajes. Por esta razón las
comunicaciones de radio, televisión, Internet y cada uno de estos sistemas
han sido tomadas tan fuertemente por el imperio de la muerte. Ellos pueden
desmoralizar una nación con estos medios, ellos están atrincherados en estas
áreas de la sociedad porque temen a las posibilidades de alcance que hay en
las comunicaciones. Tienen temor al ver gente de Reino que comience a
traspasar el mensaje de Dios en sonidos o en imágenes.

Cuando es bien trasmitida, una sola imagen puede impartir al alma y al


espíritu meses de conocimiento. Un sonido puede ministrarnos aun cuando no
seamos conscientes de su presencia en nuestra mente. Es por esta razón que
las tiendas de compras ponen música, pues así buscan influenciar tu estado de
ánimo y hacer que te sientas bien comprando.

Podríamos hablar más acerca de esta casa, pero solo quisiéramos sembrar en
usted el hambre por sumergirnos a ver con el espíritu su importancia en esta
batalla de reinos.

2. La casa del guerrero:


Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban
contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles Apocalipsis 12:7

Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero
he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y
quedé allí con los reyes de Persia.

Daniel 10:13

Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él


por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra
él, sino que dijo: El Señor te reprenda.
Judas 1:9

El personaje que se repite esta vez no es Gabriel, sino Miguel, el guerrero.


Este ángel siempre aparece combatiendo cuando se le menciona en la Biblia,
pero precisemos en algunos detalles de los versículos que acabamos de
exponer: por ejemplo, en Apocalipsis 12:7 dice “Miguel y sus ángeles”. ¿Los
ángeles son de él? Naturalmente lo que aquí está mencionando Juan, es que
Miguel luchaba con los ángeles de la casa de los guerreros, la casa que está
bajo la autoridad de Miguel. Estos “luchaban” y, en el griego, es la palabra
“polomeo” que quiere decir “hacer guerra”, un combate continuo,
permanentemente contienden, y esa batalla en el segundo cielo la comanda
Miguel.

Mire el versículo de Daniel 10:13. Dice que este ángel traía el mensaje para
el profeta pero el príncipe de Persia se le opuso y no lo dejaba pasar, ¿Por qué
no podía pasar?, porque el rango de este espíritu contrario era de
“principado”, un rango muy alto en el imperio de la muerte. Así que este
ángel mensajero no podía sacarlo de su camino, mas Dios envió a Miguel;
este veterano de guerra sí sabía cómo abrirle el paso al mensajero. De la
misma forma, cuando se enfrentó al diablo por el cuerpo de Moisés y no
quiso maldecirlo porque aún Satanás gobernaba el mundo entero y Miguel no
tenía el permiso para enjuiciarlo.

Aquí hay un detalle crucial, peleamos según la atribución que nos fue
delegada, nadie puede pelear si no se le delegan autorizaciones para hacerlo,
esto nunca lo olvide. Miguel no posee mayor autoridad que Satanás en el
mundo físico, ambos son espíritus y no poseen cuerpos, por lo tanto, sus
acciones en el mundo material tienen solo un nivel de jurisdicción, un rango
según lo que se le asignó. La atribución delegada condiciona las acciones que
podemos tomar, nada podremos hacer en guerra sin los permisos
correspondientes del Padre.

Note que Miguel nunca aparece dando mensajes, su tarea no es esa ¿Quién no
le habría querido contar a María que ella tendría en su vientre al Salvador?,
pero Dios envió al ángel indicado, no a Miguel, porque este es de la casa de
los guerreros. Aunque Miguel sí habla, como lo vimos en el caso de Daniel,
su función principal es la batalla, de la misma manera Gabriel posee su
espada de juicio, pero su principal área son las comunicaciones.
La casa de los guerreros batalla contra el caos, su ofensiva inicial siempre ha
sido contra la anarquía espiritual. Dios mismo es un Dios guerrero, contendió
contra el caos en la creación. El libro de Job nos habla de cómo sometió a
Leviatán, él lo puso bajo sus pies. Los guerreros no solamente batallan con
sus espadas, sino que son llamados a mantener el orden y hacer retroceder el
caos, porque la anarquía es tiniebla y las tinieblas muerte, por lo tanto,
hacerlas retroceder es el avance.
Cuando la anarquía se establece, lo primero que se disipa es la luz y la paz.
Toda falta de orden es deterioro de la luz, sin luz la confusión llena el lugar y
la paz sucumbe.

¿Cómo un hijo de Dios sabe cuándo un área de su vida está en oscuridades?


Porque esa área no tiene paz, es un continuo desconcierto. Cuando batallas en
adoración, notas, después de esa adoración profunda, que la atmósfera se
llena de serenidad, la paz parece tan tangible que la respiramos. ¿Ha vivido
usted esa realidad? La adoración es un arma tremenda que quita el caos y
genera armonía.

La casa de los guerreros batalla para establecer la paz del Espíritu, usted
pensará: “¿Pero la guerra no era para expandir el Reino?” Y está en lo cierto,
porque el Reino de Dios, es un reino de paz, esa paz que sobrepasa todo
entendimiento y que el mundo no puede dar. Es más, la sede del Reino de
Dios es la Jerusalén Celestial, o si gusta “Yerushaláim”, que significa
“fundada en paz” o, posiblemente, “visión de paz”.

Nuestro entendimiento de la paz está basado en los rudimentos del mundo. La


paz no es unas cuantas horas de descanso en las orillas de una playa
paradisíaca. Es un estado del espíritu que ocurre cuando todo está
funcionando bajo los diseños y propósitos de Dios. La revelación ha traído
orden y ha puesto cada cosa en su diseño y propósito correcto, generando
paz. Esto es lo que ocurrió en el relato de la creación en el Génesis, por esta
razón, la ciudad de Dios está diseñada en esta virtud; porque en ella cada cosa
funciona según los diseños y propósitos de Dios. Lo contrario a la paz, es el
caos del despropósito.

¿Cómo pudieron los apóstoles morir de maneras tan terribles y a la vez


hacerlo en absoluta serenidad? porque entendían que en sus muertes había un
propósito.
Cuando hablamos de expandir el Reino de Dios, estamos diciendo que este va
avanzando y poniendo a su paso cada cosa en el lugar, diseño y propósito que
Dios le dio, esto es armonía. Por lo tanto, generar paz no se logra con
calmantes, ni charlas motivacionales, mucho menos con vacaciones eternas
en las playas del Caribe. Esta se establece cuando las cosas están fuera del
caos y el desorden y han hallado propósito, diseño y alineamiento en el
Padre.

El príncipe de las tinieblas, del caos y del despropósito, es enemigo de esta


armonía perfecta, de la ciudad de Dios. Por esta razón, Miguel y sus ángeles
batallan para quitar a los espíritus contrarios de los territorios. Satanás y sus
ángeles van torciendo los diseños, engañando y haciendo errar a los santos en
el mundo, cegando y trayendo caos y desorden en hogares, ciudades y
naciones.

La guerra territorial de miles de intercesores en el mundo está destruyendo el


despropósito y la anarquía, para llevar a las naciones a la voluntad de Dios.

3. La casa de los administradores:

Tú, querubín grande, protector,


yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras
de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que
fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tus
contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del
monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín
protector. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu
sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los
reyes te pondré para que miren en ti. Con la multitud de tus maldades

y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario; yo,


pues,saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza
sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran.

Ezequiel 28:14-18

Estos versículos nos hablan de un ángel superior en rango, como lo son los
dos anteriores que guían diferentes casas de ángeles. Si Gabriel comanda a
los mensajeros y Miguel a los guerreros, naturalmente falta un Arcángel, un
líder para la tercera casa. Ese líder cayó, se profanó, como dice el profeta, por
sus contrataciones.

¿En el cielo habían contratos? naturalmente que sí, pero no tocaremos este
tema porque hay muy buenos libros sobre este asunto. Solo añadiremos el
hecho de que Lucero tenía a su cargo la casa de la administración. Él era un
Querubín sin igual, “el sello de la creación”. Así que, a pesar de estar a cargo
de esta casa, poseía muchas habilidades más. El punto es que esta casa
administraba todo en el cielo, organizaba toda actividad que se llevara a cabo,
incluida la adoración de todo lo creado y el asegurarse de que la justicia
perdurase en todo lugar.

La buena administración permite la Justicia. Cuando no hay justicia se genera


iniquidad, lo torcido. Por eso se señala: “A causa de la multitud de tus
contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste”. La mala administración
de los bienes celestiales quitó la justicia y generó en Lucero la iniquidad.
Cuando referimos a mala administración de Lucero, no apuntamos a su falta
de organización, sino que asumimos que este se quedaba con parte de la
ganancia y con parte de la adoración. Todo esto lo corrompió.

Al ser jefe de esta casa, Lucero arrastró consigo a gran parte de los dirigentes
y peritos, si bien esto que aludimos pertenece a nuestra propia especulación,
usted verá que tiene mucha coherencia. Al revisar el orden del imperio de la
muerte, bien descrito por la profeta Ana Méndez en su libro Regiones de
Cautividad , y al mirar las organizaciones ocultistas como la masonería, la
cábala y la Nueva Era, verá que su fuerza está en su capacidad para
administrar, de tergiversar diseños.

Sin arriesgarnos mucho, se puede mirar la “geometría sagrada” que usa el


ocultismo para pactar ciudades y pueblos y vislumbrar cómo ellos gestionan
la ciudad de tal forma que la convierten en verdaderos altares y guaridas de
demonios. Generan iniquidad, columnas de iniquidad e iniquidad
comunitaria, la que a su vez corrompe todo rastro de justicia en la sociedad.

Esto es a causa de la capacidad milenaria de dirigir que Satanás posee. ¿Cuál


es la razón de llenar y levantar columnas de iniquidad? Que la iniquidad nos
quite la justicia, pues la justicia es contra la iniquidad y estas dos se oponen
entre sí. Compare estos versículos y note la relación entre ellos.

¿Se juntará contigo el trono de iniquidades que hace agravio bajo forma de
ley? Salmos 94:20
Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; Misericordia y verdad van
delante de tu rostro. Salmos 89:14
Nubes y oscuridad alrededor de él; Justicia y juicio son el cimiento de su
trono. Salmos 97:2

Hay dos tronos en el mundo espiritual, porque hay dos gobiernos en continuo
combate. El trono de Dios que se establece en justicia, para este se requiere
de administradores que aseguren esa continua justicia la que se traduce en
hacer la voluntad del Padre. El otro trono que “tiene forma de ley” pero que
es iniquidad, es el de Satanás gobernando en el imperio de la muerte.
Mientras se genere iniquidad él podrá poner su trono, esto es a nivel de
naciones, ciudades y personas.

Dios levantó la casa de los administradores para establecer la justicia y


Lucero se corrompió generando la iniquidad, arrastrando del cielo muchos
administradores e ingenieros espirituales.

¿Qué hizo entonces el Padre? Creó a Adán y le dio capacidad para regir la
tierra, administrar, gestionar y conducirla. De este modo, Adán traía los
diseños del Creador y hacía prácticos estos diseños para gobernar la tierra y
administrarla en justicia. Si miramos el arca del pacto, notamos que posee
dos querubines: son las dos casas que no cayeron, la de las comunicaciones,
que asientan la fortaleza del gozo, y la de los guerreros, que instauran la paz.
El tercer querubín ya no está, pero en cambio, al lugar santísimo entraba el
sumo sacerdote, quien representaba la tercera casa, la de los administradores,
la que debe instaurar la equidad. Necesitamos comprender qué es la justicia:
adecuado es entender que justicia es aquello que está alineado a la voluntad
perfecta de Dios. Jesucristo es la justicia encarnada y esta va en contra de
aquello que se opone al Padre y su carácter. De igual forma, la Palabra de
Dios es rectitud, porque trae a un orden las cosas, endereza lo torcido,
desenmascara la mentira, instituye un parámetro del bien y del mal, lo cual
nos permite caminar según la legislación de Dios. Esto es el fundamento de
su trono, porque su trono es el lugar de su gobierno.
Toda jefatura de los gobiernos seculares está establecida bajo una
constitución, está determina en base a leyes, decretos y estatutos: que es
bueno y malo para la multitud que está dentro de ese gobierno. Así mismo,
desde el trono de Dios se imparte y expande su gobierno, todo aquel que sea
parte de este Reino debe regirse por las leyes, decretos y estatutos de este, las
que están escritas en su palabra (la Biblia como “constitución”) y
representadas o encarnadas en Jesucristo, el Rey de dicho Reino.

Por lo tanto, así como la gestión de los gobiernos seculares están regidas por
las constituciones de estos y a la vez se aseguran que estas leyes se llevan a la
práctica en cada área de la sociedad, de la misma manera la casa de la
administración debe certificar que en cada área, lugar y actividad se
manifieste la justicia del Reino de Dios. La administración genera justicia o
iniquidad según el tipo de administración.

Revisando el arca del pacto se pueden ver los elementos que estaban en
esta. Primero las tablas de la ley, es decir, la justicia expresada en
mandamientos. La ley le dio orden a Israel como pueblo, la casa del
administrador. Segundo, la vara de Aarón, que es símbolo de autoridad y
permiso del cielo, ¿Lo recuerda? Peleamos según la autoridad que nos fue
dada, no debe olvidarlo, esta es la casa del guerrero. Tercero, estaba el maná,
el pan de ángeles, Jesús dijo: “no solo de pan vivirá el hombre sino de toda
palabra que sale de la boca de Dios”. Ya no comemos maná, porque ese es
pan de ángeles, ahora nos alimentamos de sus palabras que liberan el pan de
los hijos; de sus mensajes. Esa es la comida que fortalece la casa del
mensajero.

Todo ministerio que haya sido llamado a demostrar el Reino de Dios en la


tierra, debe considerar estas tres casas en el funcionamiento de su labor,
desenvolverse en las comunicaciones, la guerra y la administración.

Desde este punto de inicio podrá golpear con precisión las tinieblas y
defender los territorios que les fueron heredados por el Padre.

En el hallazgo de todo lo que se ha descrito aquí, Dios trajo una palabra que
Pablo escribió a los romanos, la iglesia que estaba bajo el último imperio que
demostraba a babel antes de su caída. Este texto nos permitió entender la
unión de estos elementos y cómo estas casas interactuaban entre sí en el
Reino de Dios.

…porque el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo


en el Espíritu Santo. Romanos 14:17

Fuimos llamados no solo a ser administradores de la tierra, el Espíritu Santo


nos introduce a un Reino en el que podemos movernos y funcionar como
mensajeros por la locura de la predicación y la palabra profética. Ser
guerreros que sacuden las puertas del Hades y administradores de los bienes
del cielo, todo por su Espíritu.

Capítulo
3
Babilonia al Descubierto
t
La Reina es
erritorial
Estábamos en Maicao, en la frontera de Colombia con Venezuela, el propósito de esta visita era
efectuar una escuela de intercesión al ministerio “Frutos de la vid”. Desde un inicio el Señor nos
advirtió que sería una batalla fuerte, puesto que la reina del cielo pelearía para proteger ese punto de
Colombia, y así fue, nos atacaron brujos de alto rango. El primer día estuvimos con fiebre y dolor de
huesos, al otro día problemas estomacales, luego nos cortaron la luz y el agua en el sector donde nos
hospedábamos, intentaban desenfocarnos de lo que podíamos realizar en dicho lugar, famoso por la
cantidad de brujos de alto rango, pero el Espíritu nos mantuvo firmes .

Tuvimos una intercesión con el liderazgo del ministerio durante la tarde de uno de los días de escuela
y confrontamos las ataduras de la ciudad. Pero lo más fuerte vino después, como a las dos de la
madrugada sin poder dormir, el Espíritu Santo nos llevó a enjuiciar el diseño que aprisionaba dicha
ciudad. Una mujer con características similares a la diosa Kali, se nos

presentó en donde estábamos, era la reina del cielo, la batalla fue intensa, tanto que físicamente
sentíamos que íbamos a reventar, era como si nuestras cabezas estuvieran en una prensa siendo
apretadas, la opresión era muy fuerte, pero el espíritu nos guiaba en cómo luchar, mientras
decretábamos su juicio .En lo físico se armó una tormenta eléctrica, una lluvia torrencial y cada vez
que pronunciábamos un juicio con las palabras que Dios nos entregaba, literalmente truenos caían del
cielo, fue tan poderoso que incluso una centella cayó esa noche.

Al día siguiente, la atmósfera de la ciudad cambio, el agua de la lluvia que antes dañaba la ciudad,
esta vez limpió las calles de la basura y abrió una brecha para los tiempos que vendrían. Entre los
resultados físicos, una red de narcotráfico entre Venezuela y Maicao fue desbaratada a los siguientes
días, la reina del cielo estaba peleando por mantener estable su trono y no perder influencia, pero
Babilonia nunca tendrá más poder que el Reino de Dios.

Profetas David Silva y Simón Aquino M.


Semiramis

Es la esposa de Nimrod. Las leyendas cuentan que fue hija de una diosa Siria
llamada Atagartis, con cara de mujer y cuerpo de pez, quien la abandonó para
que muriera. Sin embargo, la pequeña fue alimentada por palomas hasta que
un pastor la encontró y la llevó al palacio del rey Nimrod, por esto su nombre
significa “paloma”.

Fue ella quien a la defunción de Nimrod (a quien pudo haber asesinado),tomó


el control del gobierno y se autoproclamó la “diosa madre” y “reina del cielo”
. Ella es el ídolo que innumerables veces aparece en la mitología de los
antiguos pueblos relacionada a diferentes nombres como Ishtar, Astarté,
Innana, Venus, Isis, Ashtoreth (a quien Israel rindió culto en los lugares
altos), etc. Todas ligadas a la luna, la inmoralidad y la guerra.
Su nombre cambiaba según la región en donde se le veneraba, siendo uno de
los cultos más influyentes y adoptándose a las culturas de las diferentes
regiones. Se usaba como símbolo de ella la luna y la estrella de ocho puntas,
además de asociarla al planeta Venus.

La gran ciudad de Nínive poseía un templo dedicado a Ishtar como diosa


tutelar de la ciudad. La diosa guerrera que montaba sobre leones.

Su culto llegaría a Israel con el nombre de “Astoreth” o como “la reina del
cielo”, vemos en el libro de Jeremías como Dios está indignado por esta
práctica.

¿No ves lo que éstos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de
Jerusalén? Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las
mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer
ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira. ¿Me provocarán ellos a
ira? Dice Jehová. ¿No obran más bien ellos mismos su propia confusión
(babilonia=confusión)?

Jeremías 7:17-19

La palabra que nos has hablado en nombre de Jehová, no la oiremos de ti;


sino que ciertamente pondremos por obra toda palabra que ha salido de
nuestra boca, para ofrecer incienso a la reina del cielo, derramándole
libaciones, como hemos hecho nosotros y nuestros padres, nuestros reyes y
nuestros príncipes, en las ciudades de Judá y en las plazas de Jerusalén.

Jeremías 44:16-17

La corrupción en Israel alcanzó niveles extremos a raíz de esta religión.


Vemos en el capítulo 44 de Jeremías, que se ofrecía culto de manera
generacional, bajo la cobertura y autoridad de los reyes y padres de familia.
También de manera comunitaria en lugares públicos como las plazas de la
ciudad. Esta adoración se hacía a la madre y al hijo, de esta forma Semiramis
o “la reina del cielo” se transforma en un ícono de idolatría, ocultismo,
violencia e inmoralidad.

Dibujo basado en cerámicas de Ishtar


La reina del cielo:

Gracias a Dios, hay bastante material sobre este espíritu. Recomendamos los
DVD del Apóstol Fernando Orihuela, que puede adquirir en su página
Kerigma, en ellos explica quién es la reina del cielo, cómo opera y la forma
de cortar su influencia en nosotros.

Con el fin que entienda el resto del texto, explicaremos algunos puntos. Vale
decir, cómo la reina del cielo es un sistema espiritual, la misma babilonia que
se presenta como una identidad y está detrás de cultos idolátricos: las
vírgenes del catolicismo, la diosa luna o Alá del Islam, la diosa Kali, la
Pachamama en Sudamérica, Shingmoo en China, Venus o Afrodita, Virgo
entre los druidas, Hertha en Germania, Isis en Egipto, Diana de los efesios,
etc.
Su trascendencia no es solo cultural, sino que más profundo de las
conexiones históricas entre una religión pagana y otra, tiene relación con la
manera en que va empoderándose en diferentes territorios con características
similares.

Los tres cultos más preponderantes a la reina que vemos en las Escrituras
eran: El de Inanna (Sumeria), Isthar (Asiriobabilónico) y Astarté (Canaán).
La primera dependía fuertemente de la inmoralidad sexual en todas sus
formas. La segunda con la violencia, el derramamiento de sangre y la
subyugación. La tercera enfatizaba el ocultismo en todas sus
representaciones, desde la manipulación apoyada en barreras de argumentos
filosóficos, hasta la astrología y hechicería de alto nivel.

Puesto que este espíritu es de alta jerarquía y rige sobre naciones, cada
religión en el mundo tiene su manera de incorporarle. En las naciones
occidentales o cristianizadas, la reina del cielo retorna bajo la máscara de
María, usurpa su nombre y es levantada en Éfeso (en la misma ciudad donde
Pablo y Juan la enfrentaron como Diana) en el concilio del año 431, con el
fin de reclamar adoración y posicionarse nuevamente en el mundo occidental.

Sin embargo, no es la única de sus representaciones, no invariablemente


aparecerá como María. Este sistema se alimenta de la sangre derramada y
establece una profunda miseria en el lugar en que se entrona.

La reina del cielo, al igual que Nimrod, está atada y enraizada


intensamente al funcionamiento de Babilonia como sistema. Por esta
razón, Apocalipsis describe dos juicios a babilonia, como mujer y como
ciudad, al referirse a mujer está enfatizando al sistema de la reina del cielo y
al referirse a la ciudad, está mostrando el juicio al régimen en sí mismo.

Solo añadir que el sistema de la “reina del cielo” se mueve en esta ordenación
que conocemos como Babilonia. Es decir que su gobierno espiritual sobre un
territorio está fundamentado en principios babilónicos.

En el transcurso de los siguientes años, notaremos como la iglesia va ir


profundizando su comprensión sobre la “reina de cielo”. Esto, debido a que
las misiones hoy en día requieren de una ofensiva espiritual, comandada por
apóstoles, profetas, pastores, maestros, evangelistas, intercesores y ministros
proféticos que confronten a la reina para que suelte las almas cautivas.

Gracias al Espíritu Santo, ministerios pioneros están hoy en día capacitando


al pueblo de Dios sobre estos temas que estuvieron velados durante siglos,
mas en este tiempo están saliendo a la luz.

Espíritus territoriales:

Para comprender como maniobra este sistema de la reina del cielo,


Permítanos aclarar algunos antecedentes sobre la dinámica territorial de los
espíritus. Qué nos muestra la Palabra y qué ratifica la historia sobre los
“dioses” de los pueblos y los espíritus territoriales. Le será de gran ayuda leer
esta explicación para vislumbrar porque la “reina” del cielo es territorial.
Comenzamos con un versículo de los tiempos en que ciudades batallaban
entre sí con la guía de sus espíritus, a quienes llamaban dioses.

Vino entonces el varón de Dios al rey de Israel, y le habló diciendo: Así dijo
Jehová: Por cuanto los sirios han dicho: Jehová es Dios de los montes, y no
Dios de los valles, yo entregaré toda esta gran multitud en tu mano, para que
conozcáis que yo soy Jehová.

1 Reyes 20:28

Este versículo nos muestra la cosmovisión de las culturas del Antiguo


Testamento, incluyendo al pueblo de Israel. Ellos asignaban a cada
territorio una entidad espiritual que tutelaba dicho lugar y los pueblos
creían que Jehová era Dios de montes o valles, asignándole un área según
el lugar en que continuamente se manifestaba y era adorado.

Si examinamos con detenimiento el Antiguo Testamento, vemos que los


pueblos poseían dioses territoriales a quienes obedecían y atribuían la
prosperidad de sus poblados. Estos dioses falsos no eran otra cosa que
espíritus caídos que se manifestaron a los hombres y, al igual que Satanás,
exigieron de ellos devoción.

La cosmovisión de este tiempo se grafica en las palabras de sus generales y


reyes. Observemos ahora un pasaje que nos dará mayor luz acerca de esto:
Y no os haga Ezequías confiar en Jehová, diciendo: Ciertamente nos librará
Jehová, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de Asiria. No
escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: Haced conmigo paz, y
salid a mí, y coma cada uno de su vid y de su higuera, y beba cada uno las
aguas de su pozo, hasta que yo venga y os lleve a una tierra como la vuestra,

tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas, tierra de olivas, de aceite,


y de miel; y viviréis, y no moriréis. No oigáis a Ezequías, porque os engaña
cuando dice: Jehová nos librará. ¿Acaso alguno de los dioses de las
naciones ha librado su tierra de la mano del rey de Asiria?¿Dónde está el
dios de Hamat y de Arfad? ¿Dónde está el dios de Sefarvaim, de Hena, y de
Iva?¿Pudieron éstos librar a Samaria de mi mano? ¿Qué dios de todos los
dioses de estas tierras ha librado su tierra de mi mano, para que Jehová libre
de mi mano a Jerusalén?

2 Reyes 18:30-35

Rabsaces, en sus palabras, atribuye la victoria y la derrota a una lucha de


poderes territoriales y argumenta que el Dios de Israel (asignado por este
hombre a Jerusalén) caería al igual que los otros dioses provinciales. Sin
embargo, conocemos cómo terminó esta historia: El ángel de Dios hirió a los
sirios matando miles en un solo día y Jehová mostraba que él no era parte de
la clasificación que hacía el enemigo.

El discurso de Rabsaces es entendible cuando lo aplicamos al contexto de la


noción espiritual de los poblados que rodeaban a Israel. Él creía que Jehová
era el Dios territorial de Jerusalén y que su dios lo derribaría como a los
espíritus de otros pueblos. Es tan clara esta forma de ideología que aún el
mismo rey Ezequías se preocupa por esta amenaza y, trayendo estas cartas
ante la presencia de Dios, argumenta esta lucha espiritual en su oración.
Conozcamos en el siguiente versículo y cómo los profetas entendían la
territorialidad de los espíritus.

Anunciad en las naciones, y haced saber; levantad también bandera,


publicad, y no encubráis; decid: Tomada es Babilonia, Bel (o Baal) es
confundido, deshecho es Merodac (o Marduk); destruidas son sus esculturas,
quebrados son sus ídolos. Jeremías 50:2
Israel, en los inicios de su revelación, creía que Jehová era uno entre muchos
dioses, pero él fue reafirmando su característica de único Dios a través de las
guerras con otras naciones y sus dioses. Asimismo, nunca descartó la realidad
de las potestades geográficas, más bien usó el ministerio profético, como en
el versículo de Jeremías, para destacar sus juicios a las otras naciones y
juzgar a los poderes que regían ese lugar. Es por esto que Jeremías no solo
habla de la caída del imperio babilónico físicamente, sino que además
incluye la confusión que caerá sobre los principados de Babilonia,
nombrando a Baal y Marduk, que son representaciones de Nimrod.

Si prestamos atención el periodo anterior a los reyes, el libro de los Jueces,


veremos la misma situación de pugna espiritual:
Desde los cielos pelearon las estrellas; desde sus órbitas pelearon contra
Sísara. Jueces 5:20

Débora, en su cántico profético de posguerra contra Sísara, no está


escribiendo un poema, está cantando lo que ve en la dimensión espiritual.
Recordemos que este general venía contra Israel y que creía que Jehová era
un dios geográfico. No obstante, el Señor lo derrota a pesar de que, según
Sísara, este no era el Territorio de Jehová y, de esta forma, Dios muestra su
soberanía más allá de los espacios físicos.

Posterior a esta victoria contundente de Israel y, por lo tanto, de Jehová Dios


de Israel, Débora exclama que “las estrellas pelearon contra Sisara”. Está
tratando de expresar que hubo una ofensiva espiritual en el cielo; la
asociación antigua de los astros con existencias espirituales era normal en las
“ciencias” arcaicas, de allí la asignación de entidades espirituales a las
constelaciones.

Débora está afirmando que entes espirituales lidiaron contra Sísara y los
ángeles caídos que le apoyaban; como la batalla mencionada en
Apocalipsis, cuando Miguel lucha contra el dragón en el cielo.

En aquellos tiempos, la actividad espiritual era explícita y no se disfrazaba


como hoy, las poblaciones entendían que, paralelo al universo físico, había
otro mundo que estaba en inquebrantable batalla y que la interacción de
ambas dimensiones decidía los acontecimientos de las naciones.
La cosmovisión del secularismo descarta toda actividad espiritual por ser
inmaterial y no comprobable por el “sagrado” método científico. La verdad se
basa en la materia, aunque no pueda explicar de dónde proviene esta. Dicha
forma de ideología ha hecho que olvidemos por completo el predominio del
orbe espiritual sobre las naciones, por lo que Dios tiene que dedicar un
abundante tiempo en nosotros para quebrar esa manera secular de ver la
realidad sin caer en otras corrientes de error. Este libro es parte de su plan en
tu vida, para ayudar en esa transformación de cosmovisión: es nuestra
oración que así sea.

Por otra parte, la cosmovisión animista cree que lo material no tiene


importancia, puesto que el cosmos está gobernado caprichosamente por
existencias espirituales. Esta cosmovisión es propia de diversas tribus
indígenas, sin embargo, la cosmovisión bíblica nos muestra el influjo
espiritual de este universo invisible en el globo tangible. No lo hace como un
acto caprichoso, sino, más bien, como una interacción continua con el ámbito
físico, considerando ambas dimensiones como creadas por un único Dios.
Hoy en día, este movimiento espiritual e interacción continua no están
detenidos, si así fuese, Apocalipsis no la describiría como un hecho presente
y futuro; la ofensiva espiritual continúa tras la cortina de lo físico. La
diferencia radica en que hoy los velos de Babilonia están sobre la
muchedumbre para no ver la verdad y solo vivir de la información de sus
sentidos físicos, que es parte de las consecuencias de comer del árbol del
conocimiento del bien y del mal que Dios prohibió a Adán.

Pero revisemos algunos versículos más. Creemos que es importante dejar una
base bíblica clara sobre este asunto, para que podamos entender el ejercicio
de Babilonia como un gobierno espiritual.

Y consultando David a Jehová, él le respondió: No subas, sino rodéalos, y


vendrás a ellos enfrente de las balsameras. Y cuando oigas ruido como de
marcha por las copas de las balsameras, entonces te moverás; porque
Jehová saldrá delante de ti a herir el campamento de los filisteos.

Y David lo hizo así, como Jehová se lo había mandado; e hirió a los filisteos
desde Geba hasta llegar a Gezer. 2 Samuel 5:23-25

En estos versículos, Dios le ordena a David no moverse hasta que escuche


el sonido de marcha sobre él. Siendo Jehová omnipresente, debe ponerse
delante de Israel antes del combate, ¿por qué razón? Porque los filisteos
arribaban con sus principados territoriales a combatir: ellos adoraban a
Dagón, un Leviatán del mar, y David no estaba preparado para desafiar a ese
tipo de potencias, por lo tanto, Jehová salía delante de él y sometía a los
espíritus que amenazaban a su siervo. Si esto le parece extremo, solo debe
sondear los salmos del rey profeta y notar cómo él deducía que la guerra no
consistía solo en armas y espadas, sino en que Jehová saliera a la cabeza de él
a batallar.

Aún más sorprendente, es ver el desarrollo fino del oído espiritual de David.
Este hombre, diligente en adorar genuinamente, gozaba de un oído con tal
sensibilidad que, al tomar las órdenes de Dios, su reacción no es de sorpresa,
sino más bien de disposición a oír. Claramente Jehová guiaba sus decisiones
y estas incluían una interacción de ambos ámbitos; el físico y el espiritual.

Vamos ahora con los pasajes célebres del profeta que habitó en medio de la
Babilonia histórica.

Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que


dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios,
fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el
príncipe del reino de Persia se

me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales
príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia.

Daniel 10:12-13

Él me dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para
pelear contra el príncipe de Persia; y al terminar
con él, el príncipe de Grecia vendrá. Pero yo te declararé lo que
está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino
Miguel vuestro príncipe.

Daniel 10:20

El relato de Daniel es popular por la disputa que hubo durante 21 días antes
que el profeta recibiera una contestación. Podemos ver en estos versículos
que el velo de lo concreto está completamente corrido y Daniel comprende
que los “príncipes” mencionados no son gobernantes humanos, sino poderes
territoriales citados como los “príncipes” o, como Pablo les designa
posteriormente, “los principados”. Estos se oponían a que el mensaje llegara
a Daniel, puesto que el profeta tenía la autoridad para interceder de tal modo
que la realidad internacional cambiaba.

Sin ir más lejos en el entendimiento de las dinámicas de espíritus de


territorios, al estudiar detenidamente los cuatro evangelios, advertimos que la
expulsión de demonios es parte activa del ministerio público de Jesús. El
desalojo de estas entidades es una acción continúa, como el mismo Señor
llega a afirmar que “si por el dedo de Dios hecho fuera demonios, es porque
el Reino de Dios está aquí”. Por lo tanto, no solo fue una mera demostración
de atribución, sino parte esencial del establecimiento del Reino en su
ministerio y no solo de él, sino más aún de los doce apóstoles en la Iglesia del
primer siglo.

La confrontación y la pugna espiritual era algo que se esperaba a tal punto


que es parte de las herramientas que Jesús delega a la Iglesia al comisionarla
para instaurar el Reino en la tierra: echar demonios es parte de esa comisión.

¿Qué buscan estos espíritus? Sean demonios, potestades, principados o el


rango que posean, su intención es dominar, para así matar robar y destruir. El
dominio es un requerimiento, desde el espacio personal de una lucha
espiritual, hasta en el ámbito geográfico. Dominar es el medio con el cual
pueden destruir, por esta razón su búsqueda va más allá de poseer un alma.
Estos persiguen darle forma a las naciones y a cada generación, porque en
ellas residen las vidas de los pueblos, en las ciudades y en las sociedades que
conocemos.

El Reino, por su parte, también arremete por ir ganando territorios, persona a


persona; cambiar Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra; no nos bastará
con cien personas que reciban a Cristo y vengan al Reino. Dios quiere la
ciudad completa, el país bajo sus pies; Jesús no murió y resucitó por menos
que eso. Pablo lo entendió y sembró su continente con la verdad.

La reina del cielo es, por lo tanto, un espíritu territorial (al igual que Nimrod).
Ellos buscan la adoración de la gente de cada espacio, no les interesa del todo
la tierra en sí misma, sino los pueblos de esas tierras, las etnias, las tribus,
comunidades, esferas de influencia y naciones, para esto elaboran una
estructura de dirección bajo nociones del inframundo. Esta distribución es
Baw-bel; de ella beberán los reinos de la tierra, pondrán sus principios
sustentando paradigmas y fortalezas de argumentos, todo sistema que ejerza
dominio será tentativo para el inframundo. Lugares como la ONU o la
OTAN, esferas de gobierno como el Banco Mundial o la OEA, no son
señoríos físicos, pero sí de predominio: Son tierra fértil para generar los
elementos de Baw-bel sobre este mundo y armar un gobierno que les permita
a los principados moverse en independencia y ser alimentados continuamente
por los poblados de las ciudades.

La guerra, por lo tanto, es territorial, ya sea un territorio físico o una


esfera de dominio. El Reino necesita, por consecuencia, invadir esos lugares
e impactarlos con la voluntad y propósito de Jesucristo. Para esto debemos
tener revelación de lo que enfrentamos, dimensionar la guerra espiritual, en
toda su altura, anchura y profundidad, tanto profética como apostólica. Los
profetas quebrarán el poder sobre los territorios, pero necesitamos que
verdaderas Iglesias apostólicas pongan el Reino en dichos territorios, o la
batalla de los profetas no será del todo fructífera.
Capítulo
5
Babilonia al Descubierto

ELSISTEMA
B
abilónico
y sus Velos
La Ciudad Histórica

Babilonia, conocida por ser una de las nacientes ciudades del mundo antiguo
y erigida por Nimrod junto con otras siete. En ella se edificó la conocida torre
de Baw-bel, construcción que se paralizó cuando Dios envió un juicio contra
los humanos fragmentando sus idiomas. Este acontecimiento provocó que los
primeros habitantes de la ciudad se propagaran llevando consigo sus cultos a
los principados que conocían.

Con posterioridad tuvo un sistema legal denominado “Código Hammurabi”.


Este fue esencial para formar una estructura de gobierno sólida y sirvió como
base para otras culturas. La dinastía de su rey expandiría la pequeña ciudad
del Éufrates hasta tomar todo el valle entre Éufrates y Tigris. Los límites de
la ciudad se verían constantemente movidos por las continuas batallas que se
daban en la región a causa de querer tomar el fértil valle Mesopotámico.
Debemos recordar que esta ciudad se encontraba muy cerca del lugar donde
estuvo el huerto del Edén. El relato de Génesis lo expresa de esta manera:

Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro


brazos. El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de
Havila, donde hay oro; y el oro de aquella tierra es bueno;

hay allí también bedelio y ónice.El nombre del segundo río es Gihón; éste es
el que rodea toda la tierra de Cus Y el nombre del tercer río es
Hidekel(nombre hebreo del río Tigris); éste es el que va al oriente de Asiria.
Y el cuarto río es el Éufrates.Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso
en el huerto de Edén,

para que lo labrara y lo guardase. Génesis 2:10-15


Sin embargo, este huerto fue sacado por Dios al ver la maldad de los
humanos y, en esas mismas tierras en la llanura de Sinar (Mesopotamia), se
levantó la ciudad.

Al nombre de Baw-bel o Babilonia según la misma tradición babilónica (no


la bíblica), se atribuía el significado de Puerta de Dios o puerta de los dioses .

El culto a los diferentes dioses era, sin duda, un culto a potestades


territoriales que se habían establecido en el valle. Estas entidades exigían
la adoración de los habitantes del lugar.

Entendemos que la zona donde estuvo el huerto de Edén tenía tal


apertura espiritual que los habitantes le llamaban
“puerta de los dioses”. Sin duda, los principados se dejaban ver en este lugar
con mayor reiteración.

El relato bíblico asocia el nombre Baw-bel con el verbo hebreo balal, que
significa confundir o confusión. Esto, a causa de que Dios los confundió a
través del lenguaje para que no prosiguieran en su empresa de construir la
torre. Este antecedente es notable si reflexionamos en que ellos querían un
lugar alto para gobernar desde allí, lo que nos hace pensar que,
verdaderamente, lo que buscaban era abrir una puerta dimensional
entre el segundo cielo y la tierra. Tal como lo fue el Edén, donde se
conectaba el tercer cielo con la tierra.Exploremos un poco más la narración
de Génesis:

Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra


de Sinar, y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos
ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el
asfalto en lugar de mezcla. Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y
una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si
fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.

Génesis 11:2-4

Los detalles de la decisión que había en sus corazones son importantes para
ver cuál es la forma en que trama Babilonia y los elementos que subyacen en
este sistema. Recuerde que Hebreos 11:3 expresa que “todo lo que se ve fue
hecho de lo que no se veía”, por ende, para comprender la Babilonia
espiritual, debemos prestar atención a la ciudad física en primera instancia,
pero no conformarnos solo con eso. Baw-bel es un sistema que irá
adaptándose para sobrevivir, manteniendo sus principios, no obstante,
variando su disposición física.

La Biblia nos habla claramente de cómo este sistema invade toda estructura
de gobierno aún la del pueblo de Dios.

Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la
tierra. Apocalipsis 17:18

Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, PUEBLO MÍO, para que no
seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; Apocalipsis
18:4

Aquí vemos que Dios señala no sólo los gobiernos mundiales sino también
un gobierno que constantemente se ha infiltrado en la iglesia en una y otra
generación.

En los últimos años hemos aprendido, por medio de de la profeta Ana


Méndez, lo siguiente: cuando Lutero entiende, por el Espíritu Santo, que la
salvación es por gracia por medio de la fe, origina una reforma histórica que
sitúa a la iglesia de Jesucristo de regreso en el mapa. Lutero centró su
mensaje en esta verdad revelada a su vida.

Con el tiempo, la Iglesia iría recibiendo mayor revelación de verdades


espirituales que la restituyen al carácter original pensado por Dios.

Así, cada cierto año, Dios alza hombres y mujeres pioneros que transportan
una antorcha con la revelación que llega a sellar ese tiempo. Acercando, de
este modo, la Iglesia mundial al bosquejo original de la Iglesia apostólica del
primer siglo.
Pese a lo anterior, ninguno de estos tremendos hombres de Dios cambió la
forma piramidal aunque si proveyeron de los principios necesarios para
cambiar su fondo. Es decir, desde que la religión católica aplicó un diseño
piramidal de gobierno, presente en la era feudal y extraído de Baw-bel como
régimen espiritual, nunca se ha alterado del todo. De hecho se ha masificado,
usándose hoy tanto por esta religión, como por denominaciones evangélicas,
empresas, naciones, estados, etc.

La causa de lo anterior es que aún se necesitaba restaurar principios


fundamentales del Reino de Dios en la Iglesia, antes de cambiar su
estructura. ¡¡El tiempo de cambiar la estructura ya llegó!!

Estamos en los albores de una nueva “reforma de estructura y de


entendimiento”, esto nos llama a un replanteamiento de muchas formas y
doctrinas que debemos revisar en la presencia de Dios.

Dios me llevó a mí personalmente a analizar los velos que estaban


obstruyendo mi caminar con Dios, las formas babilónicas que se habían
formado en mi conciencia y en mi forma de hacer las cosas y que necesitaban
ser transformadas para la gloria que él quiere manifestar en Su Iglesia en este
siglo.

Primer Velo babilónico: El Gobierno Piramidal

Se puede ver, por las excavaciones arqueológicas, que las edificaciones


babilónicas tenían diseño piramidal, es decir, que iban de mayor a menor en
una escala ascendente. El historiador Juan Luis Montero en su libro Breve
historia de Babilonia, narra que estas edificaciones fueron levantadas en el
corazón de las ciudades de Mesopotamia. La arqueología no logra definir la
razón de las edificaciones, solo sabe que la palabra zigurat debería significar
“Templo-Torre” o “Cima de la Montaña” .

Aquel diseño se propagó desde el valle fértil hasta los confines de la tierra,
desde la confusión de lenguas y el posterior esparcimiento de los hombres del
valle. Este esquema es la expresión de los principios de gobierno del valle, la
ordenación piramidal, o de multiniveles, es la que sustentaría su
administración, siendo tan eficaz que sería reproducida en cientos de etnias
conocidas y aún en los procedimientos jerárquicos de las religiones más
predominantes de la tierra.

¿De dónde adquirieron estos gobernantes la inspiración para edificar de esta


manera? El historiador Georges Roux en su libro Mesopotamia, relata que el
rey Neo-sumerio Gudea, recibió en sueños los detalles de sus edificaciones a
través de dos entes espirituales que le hablaron sobre cómo hacer las
construcciones.

Pirámides en el Mundo

“Cultura” quiere decir, “aquello a lo que rendimos culto”. Dicho esto, cada
cultura que se difundió en la torre de Baw-bel, se llevó consigo sus
convenciones de culto, además de la disposición de gobierno que Nimrod
usaba: la estructura piramidal. No solo podemos encontrar la organización en
pirámides de los pueblos en los imperios, ciudades y etnias diferentes, sino,
además, su representación en monumentos como las pirámides de Egipto,
México, Guatemala, Bolivia, Perú, etc.

En el libro Historia del arte de HughHonour y John Fleming, los historiadores


hablan de las pasmosas similitudes entre las artes de diferentes continentes,
sobre todo en lo relacionado a los montículos artificiales de usos religiosos y
con forma de zigurat .

Esta estructura de administración es un boceto altamente probado y seguro


para subyugar, porque proporciona control sobre los que participan en la
organización. Esta es una estructura en que hacemos de los que nos siguen,
gente dependiente de nosotros y no de Dios.

El verdadero liderazgo que vemos en la escritura es un edificio coordinado


por las coyunturas, que orienta, entrena e impulsa a la gente a depender de
Dios y no del hombre.

edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la


principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien
coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien
vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el
Espíritu.

Efesios 2:20-22

El edificio de Dios es un organismo vivo que Dios mismo se encarga de


mantener unido para que funcione correctamente.

Como nuestro mismo cuerpo. ¿Podrá el hombre por más ungido que sea
controlar el latido de su corazón o los
ácidos necesarios para la digestión, o el flujo del oxígeno en las células?

De igual manera hay tantas cosas que no somos llamados a controlar y que
al tratar de hacerlo hemos edificado una Iglesia dividida en 40 000
denominaciones.

Por tanto, la premisa piramidal la cual pone el gobierno y el control de


todo un edificio en un hombre, es parte de la expresión de Baw-bel y se
inserta en el corazón de la muchedumbre que ama “escalar” niveles para
ubicarse sobre los demás. Esto nos divide y alienta sentimientos ajenos al
verdadero amor que debe fluir en la familia de Dios.

El Señor quiere que nos transformemos en Padres que trabajan por amor.
Aunque parezca sencillo decirlo, esta metamorfosis es sumamente dolorosa.
Requiere de un continuo “despojarse” en cada área de nuestro corazón y
demanda ir a las motivaciones más escondidas de nuestra alma, aquellas
disfrazadas. Es un viaje que sin el Espíritu Santo, nos puede parecer un
recorrido de memorias dolorosas que nos han llevado a ser como somos hoy.
Un proceso imposible de lograr por la fuerza humana, pero accesible para los
que desean caminar en el Espíritu Santo.

El profesor argentino de arte antiguo, Cesar Sondereguer, en su libro


“Pirámides y templos: De Egipto y América: Fundamentos ideológicos,
morfo proporcionalidad, critica estética”, asevera que las construcciones
religiosas (en este caso los zigurats) tenían como fin mantener la tiranía y el
poder absoluto en los reyes-dioses o reyes-sacerdotes de la antigüedad en las
diferentes culturas . ¿Será posible que ese espíritu haya absorbido ya a
algunas iglesias Cristianas?

Necesitamos volver al modelo primero de la iglesia, aquel que incluía la


formación de la gente junto a mentores con corazón paternal, discipulados
relacionales que no van posicionándote en una torre ascendente, hermanos
ancianos que muestren un corazón de padre más que de dirigente. Modelo
que nos vincula en amor a la Iglesia, somos hoy llamados a este cambio, de
manera paulatina, gradual y siempre basados en ese amor genuino de Cristo.

El gozo del padre no es ser alabados por los demás, sino ver a sus hijos crecer
en honra; cesar de demandar admiración y disponerse a ser
menospreciados con tal de que otros crezcan. Si desechamos de nuestro
corazón el anhelo de posición y estamos dispuestos a pasar inadvertidos con
tal de que terceros avancen, lograremos sacar ese principio del corazón,
cargándolo a la cruz. Por eso indicamos que no es tarea fácil, hemos sufrido
un proceso de desarraigar dichas motivaciones antes de subrayar esto y no
exageramos al decir que solo el amor fidedigno de Jesús puede lograr esta
trasformación, no hay otro camino.

La iglesia precisa extirpar del interior esa sed de poder desmedido, requiere
dejar de competir para ver quién genera “más presencia de Dios” o números y
enfocarse en limpiar los corazones. Así podremos ayudar, en verdad, a un
mundo que ya no quiere encontrar en los templos lo que les ha dañado en las
calles, el egoísmo y el orgullo de los hombres. Esta trampa no está lejos de
nosotros, a menos, que nos sinceremos con Dios y rindamos el corazón.

Segundo Velo babilónico: La Necesidad de Control

¿Qué es el control? ¿Dónde se genera? Eran las preguntas que le hacía a


Dios cuando él estaba confrontándome con las vendas babilónicas que había
en mí.

De momento, en medio de la oración, Dios me hizo dormir. Tuve un sueño,


veía en medio de una zona desértica, una cueva en lo alto de un monte, sabía
que estaba en un tiempo pasado, como la prehistoria. La cueva en aquel
monte tenía pieles fuera de ella, cuando la miré me sobrevino una profunda
sensación de soledad, fue tan fuerte que me hizo caer al suelo y llorar, la
imagen de esa cueva habitada en medio de un desierto palestino me
sobrecogió en gran manera, entonces desperté con esa angustia y le dije al
Señor, “¿Qué fue todo eso? ¿Cómo se relaciona con el control?”

La respuesta está en Adán, el “hombre despojado” que fue exiliado del


huerto del Edén. Este humano, que disfrutaba del cuidado amoroso de Dios,
ahora estaba solo, siente turbación porque sabe que ya no es inmortal, en
cualquier minuto puede morir y no sabe qué es la muerte. Lo desconocido
genera ansiedad en él, no alcanza a controlarlo.

Las bestias ya no le respetan, el clima no se sujeta más a él, no es


representante de Dios. Siente culpa por lo que ha hecho, pero nada puede
hacer para revertir lo acontecido, ha perdido su vida, su mente privilegiada
(que seguramente usaba el 100% de su cerebro) ahora está colmada de
pensamientos que no conocía, pues el mal entró en su interior. Recibe
reflexiones perversas, todo perdió orden dentro y fuera de él, ya no escucha a
Dios de manera nítida, no puede ver el universo espiritual y, aunque sabe que
está vigente, no alcanza a verle como antes. El cosmos se torna hostil e
inseguro, ¿Qué comerá mañana cuando tenga hambre? Por primera vez siente
frío y no sabe cómo hacer para protegerse, se colmó de necesidades que no
conocía, precisa buscar un lugar seguro donde pueda dormir tranquilo, las
bestias conseguirían atacarlo, la noche es símbolo de la desconfianza, porque
ignora qué lo espera atrás de la oscuridad. La inseguridad, la ansiedad, el
profundo temor ha llenado su interior desde que perdió el amor del Padre y
son emociones que de ningún modo había experimentado.

El hombre se dio cuenta que necesitaba concebir una manera de predecir lo


que acontecería. Su mente podía planificar el mañana así que sintió que la
solución era controlar el hábitat buscando darle orden al mundo en caos que
le rodeaba. Comenzó a esquematizar, planificar, anticiparse lo que más
pudiera al futuro, y si bien no podía predecirlo todo, esa anticipación, esa
idea de control le daba a su alma la seguridad que necesitaba y que,
antes, se la proporcionaba la confianza en el amor del Padre. Aquella es
la misma manera en que aprendemos a sobrevivir todos ante el temor y
la amenaza.

La turbación llama al control y a la ansiedad de darle orden a lo que es un


caos. El hombre fue hecho para habitar en armonía, para moverse en un
ambiente de equilibrio y congruente, para habitar en medio de su Padre y su
Padre con él.

Dios es un Dios de orden, él no mora en el caos, más aún, batalla contra este.
De idéntica forma el ser humano necesita darle disposición y un perfil a lo
que le rodea, necesita ordenar su entorno. Sin embargo, si a esa necesidad le
añadimos el miedo, la ansiedad y la inseguridad, obtendremos un potencial
deseo de control. El orden no es control, pero el control puede generarse en
busca de un orden.
Dios capacitó al ser humano para memorizar y con esto esquematizar,
planificar y anticiparse, todo esto con el fin de ordenar, no de controlar. El
control al que nos referimos, hace uso de la fuerza y de la amenaza, porque
impone su voluntad y elimina todo lo que se oponga a esa voluntad. El
control excluye todo lo que pueda ser espontáneo, es un fin que para sí
mismo justifica los medios, a diferencia del orden, que busca ubicar cada
organismo en el lugar, función y propósito que le corresponde.

Cuando Dios ordenó el mundo, en el primer capítulo de Génesis, contuvo el


caos porque situó cada elemento en el sitio que le correspondía y para el que
fue creado. Así mismo instauró nuevas cosas dándoles una función específica
y determinada. El control, sin embargo, obliga que las cosas usen el lugar
determinado por él, aunque éste no sea el que le corresponde. Para el hombre
controlador lo que importa no es la función, o el llamado de los que están a su
cargo sino que ellos se sometan a lo establecido. Este deseo busca la
uniformidad que permite predecir y controlar.

Observando la creación, vemos que Dios le diseñó a cada elemento y criatura


una identidad y función, un lugar determinado en el ciclo de la vida del
planeta. Sin embargo, el ser humano en vez de tratar de entender y utilizar la
creación según estos diseños, ha pretendido controlarlos, ha alterado
funciones, ha buscado predecir con el fin de poder intervenir en su entorno,
ejerciendo una tiranía sobre la creación, explotándola y oponiéndose aún a lo
naturalmente establecido. Ese intento de esclavitud sobre la creación le ha
generado un mayor caos, resumido en la crisis global que hoy vemos, climas
con cambios extremos, animales extintos, naturalezas desbastadas y
comportamientos desviados que se alejan de lo naturalmente establecido.

El Control Piramidal

La distribución de Babilonia ha permanecido porque opera bajo el principio


del control. Este elemento la hace ser muy efectiva. Nimrod logró manipular
y subyugar a la multitud de su tiempo por el miedo que ellos tenían a las
bestias, les hizo percibir que vivir en una de sus ciudades podía ser muy
seguro, aunque esto significase servirle y adorarle como rey y dios.

La pirámide forja al control, elimina lo espontáneo. El problema de esto es


que el Espíritu Santo no responde a esquemas que él mismo no ha
establecido, ni a leyes que no ha determinado. Una estructura piramidal
concibe tal nivel de vigilancia que impide la guía del Espíritu, pues Éste es
imposible de controlar, o somos guiados por él o no lo somos.

Por esta razón notamos, en las historias de avivamientos, cómo el mover de


Espiritu Santo siempre ha venido a romper estructuras que estorban a la
Iglesia para que la vida se pueda manifestar.

Con este entendimiento, habrá percibido que Baw-bel es un sistema


espiritual asentado en la dimensión invisible. La Biblia nos exhorta a huir
de ella ya que es una guarida de demonios de todas las jerarquías y funciones,
que nutre los espíritus religiosos de todas las religiones, incluyendo al
Cristianismo.

En el diseño de Dios el Espíritu no controla, el Espíritu lo que hace es


guiar a la verdad. Es difícil enfrentarse a esta verdad sobre la administración
piramidal que Dios no comparte, pero es una verdad que no podemos callar y
necesitamos traerla a luz como un día el Señor lo hizo con nosotros, a fin de
que pudiésemos arrepentirnos y cambiar.
Es Importante entender que la reforma o el salir de Babilonia, no significa
salirse de las iglesias y ser un anarquista autónomo que quiere depender de
Dios y aislarse de toda forma de autoridad. Eso no es lo que estoy tratando de
comunicar. Dios quiere sacar a toda la iglesia fuera de Babilonia, empezando
con cada uno de nosotros.

Las preguntas que cada uno debe hacerse ante Dios son:

Señor muéstrame ¿dónde YO soy un contolador?, ¿dónde yo quiero usar a


otros para levantarme YO?, ¿donde estoy dependiendo del hombre y no de
TI?, ¿Estoy edificando en forma piramidal o estoy ejerciendo una verdadera
paternidad? ¿soy un verdadero buscador tuyo con sed y con hambre de crecer
o de cambiar, o soy tan sólo un súbdito en una organización en la que me
estoy apagando?, ¿Soy corregible, enseñable y humilde, capaz de crecer en
Dios bajo una autoridad correcta, o soy un rebelde que quiere estar en la
cúspide para no depender de nadie, ni estar sujeto a nadie? ¿Estoy buscando
mi identidad, mi seguridad y mi aceptación en Dios, o en una posición o en
un título?

Salir de Babilonia, para ayudar a otros a salir, empieza cuando me atrevo a


mirar en el espejo de lo que Dios quiere que yo cambie de mí.
La Religiosidad Piramidal
La religión es uno de los poderes de la sociedad. Su discurso es “solo yo
poseo la manera de conocer a Dios”.

El Espíritu Santo nos guía a toda verdad. Él como Dios se acerca a nosotros y
ordena en nosotros sus verdades para que las conozcamos y funcionemos en
ellas. Es por eso que en Él perdemos toda capacidad de controlar y sólo nos
queda dejarnos guiar, como un niño que toma la mano del Padre, como Adán
cada mañana antes de perder el Reino y el Edén.

La religiosidad de Baw-bel es la manera en que, tristemente, a veces


actuamos. Sin ninguna consulta con el cielo, buscando anticiparnos,
planeamos y esquematizamos, a fin de controlar y lograr lo que
“supuestamente” Dios quiere hacer. Algunos ministros más humildes se
dejan guiar, permitiendo que Dios se acerque por su Espíritu y ordene en
ellos el propósito eterno, para así sólo sentarse a trazar lo que ya saben que
está concebido desde la eternidad.

¿Por qué no hacerlo, por qué no ser guiados? La causa está en que la
disposición piramidal nos enseñó a suprimir lo espontáneo, nos educó a creer
que, lo que no está bajo control, puede generar caos y mucho daño a “la obra
de Dios”. Sin embargo, la anarquía viene por falta de orden y esta, a su
vez, viene por no permitir que el Espíritu nos guíe, nos enseñe el lugar y la
función de cada cosa en nuestro entorno, en nuestro tiempo y aún en nuestras
vidas personales.

Con esto no llamamos a una rebelión contra las directrices que se trazan en
los equipos de líderes de las congregaciones. Tampoco buscamos excusas
para la desobediencia, pues creemos que un hijo, guiado por el Espíritu
Santo, aprende a estar bajo autoridad sin caer en la dependencia enfermiza ni
en el activismo sin propósito.

Dejemos que, al hacernos la siguiente pregunta, seamos expuestos a una gran


luz que sale del trono de Dios: ¿En cuántas de las cosas que he hecho Dios
me dirigió? ¿Tengo la convicción de que fue su propósito el cual decidí
perseguir?
Pablo dijo, en el capítulo 8 de su carta a los Romanos, que “los hijos de Dios
son guiados por el Espíritu”, no era solo una frase de eslogan publicitario, era
su realidad diaria. Pablo era de los que lograban decir “Dios no me permitió
evangelizar en dicha ciudad”, pero luego el Espíritu Santo le dio un sueño
para que fuese a otro lugar. Eso es ser guiado, no sólo presuponer que Dios
tiene mis pensamientos, sino que desarrollar una relación de dependencia
con el Espíritu, lo demás es solo la religiosidad de Baw-bel en nuestro
corazón.

Necesitamos que todo lo que hacemos en el ministerio y en la vida sea por


mandato explícito de Dios o luego de tiempos de preguntar al Padre si es su
propósito dicha dirección. Hemos entendido, tras fuertes errores, que lo
demás es vanidad, aunque tenga máscara de piedad. Como diría el apóstol
Juan “todo lo que no fue hecho por él, no ha sido hecho”, por lo tanto, es
vano y no tendrá fruto en lo eterno. Dios quiere que dejemos la infertilidad y
el esfuerzo fútil, para darnos las semillas que dan al ciento por uno.

Debemos volver a la sencillez, correr al Padre para ser enseñados, recuperar


todos los días la capacidad de oír, ser enseñables, ser moldeables, ser hijos.

Tercer Velo babilónico: La Uniformidad


Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y
les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla

Génesis 11:3

Se pusieron de acuerdo para hacer ladrillos, el zigurat que levantarían no


podría ser de piedra sino de ladrillos. Estos son una representación de la
fuerza humana puesta a disposición de la voluntad de hombres y no de Dios,
pero al mismo tiempo es la naturaleza controladora buscando un esquema
uniforme para levantar la organización.

Los ladrillos son iguales, lo que es contrario a la multiforme gracia de Dios.


Ésta opera según su sabiduría, en cada lugar y tiempo, de maneras diferentes.
Todo a fin de establecer un mismo propósito, pero levantando diseños
singulares. Se lo explicaremos con el siguiente ejemplo:

La primera vez que el hombre hace una rueda, se basa en el principio de que
una estructura circular se deslizará de mejor forma que cualquier otro
modelo, ese es el principio. Sin embargo, desde la primera rueda, las formas,
texturas y materiales con las que se hacen las ruedas son diferentes, según la
situación, función y diseño. De la misma manera, Dios establece diseños
nuevos y diferentes según su multiforme gracia en cada hijo, pero basado
en los mismos principios y propósitos ya establecidos en Jesús.

Contrario a esta manera de hacer, el ladrillo busca la similitud para mantener


el poder, la uniformidad nunca ha sido ni será la manera en que Dios actúa.
Toda “fórmula” es en contra de la creatividad del Espíritu Santo. Por esta
razón, vemos que Jesús llama a doce discípulos a un mismo ministerio
apostólico (principio ministerial), pero diferentes en áreas de influencia,
maneras de ser, actuar y diferentes en su relación con el maestro. La
uniformidad no es orden ni es parte de los principios de Dios sino de la
subyugación de Baw-bel. Algunos pueden pensar que ser profeta es sinónimo
de dureza y que ser pastor es sinónimo de ser tolerante con todo, lo cual es
totalmente falso. Moisés era profeta y al mismo tiempo el hombre más manso
de la tierra, David en su tiempo de pastor tenía el suficiente carácter firme
para matar osos y leones. Así que la uniformidad ministerial es un intento
más de Baw-bel por convertirnos en ladrillos. La verdad es que somos
piedras vivas y no ladrillos.
Esta verdad la estamos enseñando en las escuelas ministeriales, porque
determinar un llamado por características psicológicas de personalidad está
muy lejos de ser la manera de accionar del Espíritu. Es verdad que un profeta
requerirá de un carácter fuerte, pero el maestro también lo necesitará, al igual
que un apóstol y cualquier hombre que quiera ejecutar un ministerio,
requerirá ser forjado en su corazón. El llamado no depende del tipo de
personalidad, sino del propósito de Dios con cada individuo, porque, como
ya dijimos, somos piedras vivas y no ladrillos.

Dios pedía que sus altares fueran hechos de piedras. Las piedras son un
material consistente en sí mismo, macizo, que puede ser moldeado, trabajado,
pulido, que no ha sido hecho por mano de hombres y que es producto de la
palabra creativa de Dios. Israel aprendió a levantar altares para adorar a
Jehová con piedras toscas que tomaban del suelo.

Posteriormente el apóstol Pedro hablaría de cada creyente como una piedra


viva, por su condición de necesario moldeamiento, como material del templo
de Dios. Jesús mismo se hace llamar la “piedra que desecharon los
edificadores” y es llamado por el apóstol Pablo como “la piedra angular”.

Babilonia trabaja con esta ilusión, asocia “uniformidad” con “orden”, pero
la uniformidad no es estabilidad. La naturaleza nos habla de la creatividad del
Señor: ningún árbol es idéntico al otro por muy parecidos que sean y aunque
sus semillas sean del mismo tipo. También, las huellas de nuestros dedos y la
genética nos demuestran a un Dios innovador. Por tanto, La similitud va en
contra de la creatividad de Dios, debemos desecharla, romper esa
asociación de “orden” con “uniformidad”.

Si esperamos que Dios actúe así, uniformemente, estaremos perdiendo el


tiempo. Necesitamos salir de Baw-bel, y venir a la luz creativa del Dios que
diseñó los colores (cientos de colores diferentes), que creó las tonalidades y
las melodías ¿Crees que las piedras son todas iguales? ¿Crees que ese es un
problema para Dios a la hora de edificar? Al contrario, en la multiforme
gracia de Dios está su más poderosa arma.

Permitamos que el Espíritu examine nuestra alma y quite ese deseo de


uniformidad. Los fariseos esperaban que Jesús hiciera un milagro según los
parámetros de las Escrituras del Pentateuco, según lo determinado por otros
hombres de Dios, según convenciones y modelos ya pasados (“lo siento,
Jesús también sana en los días de reposo”). En cuanto a nosotros
mantengamos los principios pero desarrollemos un diseño genuino.

Rompamos el deseo de similitud que está basado en el temor a lo


desconocido, eso es la Baw-bel que engendra huérfanos, nosotros fuimos
llamados a dejarnos guiar por el Padre.

Ore antes de continuar su lectura:

“Padre guíame, soy tu hijo, llévame donde aún no he podido llegar, quita de
mí, ese temor al mañana, mis motivaciones de manipular, quiebra la falsa
seguridad en lo humano. Que el amor, que eres tú, se perfeccione en mí”

Cuarto Velo Babilónico: El Sello del Humanismo

La diferencia de la piedra y el ladrillo, es que este último es fruto de un


trabajo humano y la piedra es creación de Dios y puede ser pulida. Los
ladrillos no pueden ser pulidos, como salen del moldecito así se quedan.

Cuando aquellos hombres decidieron edificar con ladrillos, hechos por mano
de hombre, lo hicieron porque sabían que levantarían un monumento que
sería un altar a sus dioses, un altar babilónico que resalta la subyugación, la
inflexibilidad y la exaltación de la fuerza y logros humanos.

El humanismo no es sólo una corriente filosófica o un paradigma de


pensamiento en el mundo, es también una edificación espiritual. Este
arquetipo está representado en Génesis en aquel elemento de edificación
hecho por manos de hombres.

El ladrillo cocido se hacía de barro, arcilla, a veces con paja o rastrojos para
darle más elasticidad a la moldura. En un comienzo se moldeaban a mano,
pero con el tiempo se hicieron moldes de madera rectangular y se cocían al
horno o secaban al sol en largas hileras.

Lo tremendo es que los ladrillos, en general, eran sellados con una marca o
una firma en donde iba el nombre del rey, el lugar en que se ocuparía el
ladrillo o una dedicatoria, tal es el caso de Nabucodonosor. Se han
encontrado, por lo menos, cinco dedicatorias en sus edificaciones.
El historiador de la BBC, Paul Kriwaczek, cuenta que Saddam Hussein,
imitando esta práctica, escribió su nombre en los ladrillos de los monumentos
que edificó y cómo otros miles llevaban este encabezamiento “La Babilonia
de Nabucodonosor fue reconstruida en la época del líder y presidente Saddam
Hussein” .

Los ladrillos de Baw-bel espiritual llevaban un sello, este sello es el


humanismo. Paradigmas que se levantan en la mente sellándola y que
exaltan la fuerza e inteligencia del hombre por sobre el creador.
Paradójicamente, ubican al hombre como un animal más del universo,
interesante incongruencia. Es el sello de “los ladrillos de Baw-bel”, que
levanta murallas de argumentos para resistir a la fe, bloquear la luz,
quitar la posición al hombre como hijo de Dios y edificar fortalezas de
sofismos.

Si revisamos las palabras dadas por Jeremías podremos entender la molestia


de Dios ante este sello.
Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne
por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Jeremías 17:5

Así dice Yahvé: Maldito el hombre que en el hombre pone su confianza, y de


la carne hace su apoyo, y aleja de Yahvé su corazón.

(Revisión Nacar-Colunga)

Hay hombres confiables, Dios no nos está llamando a la paranoia o a ser


desconfiados de todo ser humano. Lo que él está reclamando es que el
hombre ha puesto su propia esperanza en sus fuerzas y en las de otros, ha
puesto sus sueños en la mano de individuos, en la pericia de otros mortales y
termina olvidando a Dios, dándole la espalda a lo que Él ha dicho, y
apartando de él su corazón.

Esta manera de despreciar a Dios es la más sutil y a la vez la más torpe que
hemos cometido. Es así como en la historia la ciencia ha terminado
proclamando al hombre como el centro de todas las cosas y, a la vez, lo ha
bajado a la categoría de mamífero, un primate más entre cientos de animales
salvajes; reclama la preservación de toda “expresión humana”, sin importar lo
degenerada que sea, pues debido a que “viene del hombre”, posee
importancia, no obstante, al mismo tiempo usa al hombre como un elemento
más de sus estudios y experimentos científicos, usando células embrionarias,
legalizando el aborto, experimentando para obtener un clon humano, etc.

El hombre busca adobes cocidos con sus propias manos, para fabricar una
estructura que le permita entronarse en el lugar de Dios. El timbre de
Babilonia en cada ladrillo, el sello de Baw-bel se establece en cada concepto
que nos aleja de él.Isaías muestra el corazón de Dios acerca de esto:

¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí;
para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado!
Que se apartan para descender a Egipto, y

no han preguntado de mi boca; para fortalecerse con la fuerza de Faraón, y


poner su esperanza en la sombra de Egipto. Pero la fuerza de Faraón se os
cambiará en vergüenza, y el amparo en la sombra de Egipto en confusión.
(Baw-bel)
Isaías 30:1-3

Egipto es el lugar de las muchas edificaciones piramidales, el historiador José


Miguel Parra Orti, en su libro Las Pirámides: Historia, Mito y realidad,
explica que, en Egipto, la idea de las pirámides se basó en el mito de su dios
creador que emergió de las aguas primeras, su forma representaba a ese
espíritu emergiendo. Egipto es la tierra donde Israel moldeó ladrillos por
generaciones, pero es una tierra de esclavitud, de cautiverios del alma. Egipto
es el orden del mundo que nos asedia con sus monumentales pirámides
teóricas, filosóficas, políticas, con sus sistemas de esclavitud en la mente (que
parecen ser indestructibles). Una buena guarida a simple vista, pero Dios está
cansado de ver cómo los suyos prefieren correr al Egipto ideológico y
filosófico antes que venir a Él y preguntar por su consejo.

Esto porque es más fácil preguntar a otros que ir al secreto de Dios. Es


preciso, por lo tanto, que como iglesia encontremos el camino a casa, a
nuestra tierra original en Cristo, lejos de esta edificación espiritual de
tiranía.

Vemos hoy en día, con gran pesar, que este principio opera aún en la iglesia
de Cristo. Esto se vislumbra cuando introducimos en el programa de la
congregación todo tipo de proyecciones sin ninguna consulta a Dios,
edificando con adobes hechos de manos de hombres, nadie estuvo en lo
profundo con Dios para recibir tal planificación, damos por hecho, en
nuestra necedad, que a Dios le agrada y que él aprueba cada “buena
idea”de sus hijos.

Esto es falso y ha sido una de las maneras en que el espíritu de Babilonia se


introduce sutilmente en nosotros, en el corazón, mente y en los
ordenamientos denominacionales, redes y congregaciones. Esto es erigir con
ladrillos hechos de manos humanas, Dios demanda que se haga Su voluntad y
que se construya Su casa con piedras vivas que puedan ser pulidas por el río
del Espíritu Santo. En esto radica el que funcionemos, o no, en su Reino y
“que se haga Su voluntad como en el cielo, así también en la tierra”.
Cada vez que llenamos el calendario con “actividades”, se vacía de
propósitos, esto no sólo a nivel de congregaciones, redes y denominaciones,
sino más aún, a manera particular. Fundar con ladrillos es el esfuerzo humano
para la voluntad humana, por esto Dios nos ordena “amarás al Señor tu Dios
con todo tu corazón y con toda tu fuerza”.

Todos hemos caído en esta manera de funcionamiento en algún momento,


todos hemos sido tentados a movernos según nuestra experiencia. Sólo nos
resta arrepentirnos con un cambio genuino de mentalidad, dejar atrás el
control, la uniformidad y la independencia de Dios, volvernos y poder decir
como Jesús “todo lo que hago y digo lo he visto hacer al Padre”.

Quinto Velo babilónico:


La Exaltación del Ego y del Yo

Creemos que cada uno de nosotros ha escuchado cientos de sermones sobre


la muerte al ego y la peligrosidad del orgullo. Pero que terrible es cuando éste
se disfraza de religiosidad en nuestro interior, se vuelve casi invisible,
porque parece descubrir los argumentos para mantenerse en el centro
del corazón.

Los habitantes de Baw-bel encontraron que juntarse y levantar un


monumento que les impidiera ser esparcidos, dadas las condiciones de
aquellos tiempos y las fieras de alrededor, parecía lo más sensato y una
“excelente idea” para llenar la agenda. No obstante, añadieron a esto el
anhelo de la fama y la adulación.

Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre,cuya cúspide llegue


al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de
toda la tierra.
Génesis 11:4

“Hagámonos un nombre”, es una expresión que denota el deseo de ser


adulado por el resto y en la historia. El conflicto aquí no es la fama, ni la
honra, puesto que Dios a Abraham le concedió ser reconocido por los demás
y el premio de la humildad es la exaltación. El inconveniente no es el
reconocimiento en sí, sino más bien, el deseo de poner “mi nombre” o el de
“mi organización” por sobre otros nombres.Un deseo de posición por encima
de otros, por esto dicen: “cuya cúspide llegue al cielo”. Ellos querían una
posición exclusiva y es así como se debate el corazón en el interior nuestro:
entre el reconocimiento o el pasar desapercibido. Necesitaremos pies firmes y
un corazón purificado para vencer la sed de popularidad. Dios es el que nos
exalta.

¿Por qué buscamos halagos? Porque no conocemos el potencial que hay


en nosotros. La búsqueda de adulación está muchas veces en lo más
profundo de nuestras motivaciones, si no nos dejamos observar por el
Espíritu y permitimos que nos muestre tal cual somos, seguiremos
engañándonos a nosotros mismos, creyendo que nuestros motivos son
totalmente puros, cuando en verdad, a la primera falta de adulación o
aprobación, sale a flote la molestia o la frustración de no obtener el aplauso
de otros. Necesitamos ser limpiados a fondo.

La verdad es que Dios tiene que tratar con sus hijos en este aspecto cada
cierto tiempo. Sumergirnos en las aguas de la verdad, desnudar nuestras
almas y corazones para que advirtamos lo torcido de algunos motivos, la
búsqueda de exaltar un nombre es producto de no saber quién soy, es
fruto del rechazo en el alma por tanto tiempo separado de la fuente eterna, del
Abba Padre.

El que busca reconocimiento extra, es porque aún no se conoce a sí mismo,


no ha podido ver el potencial que hay en él, comprender el diseño que Dios le
dio. El que no se conoce es porque no ha pasado suficiente tiempo con el
Dios que lo pensó, lo moldeó y lo creó. Conocerlo a él es conocernos a
nosotros mismos, porque de él salimos y a él vamos.

Estábamos dirigiendo una escuela de adoración e intercesión y, en medio de


la ministración, fuimos llevados a una visión por el Padre, a un lugar lleno de
cuartos diferentes. Cada uno tenía un nombre, el nombre de cada hermano
que estaba en esa tarde. Para poder entrar en cada puerta necesitábamos saber
quiénes éramos, de otra manera era imposible entrar. Dentro de cada cuarto
estaba todo lo que requeríamos para estos tiempos, herramientas, joyas,
banderas, armas, maletines con dinero, planos de casas, llaves de autos,
instrumentos de música, un sinfín de elementos, incluso juguetes.

El Padre había dotado cada cuarto según lo que éramos, pero no lográbamos
entrar en ellos si no vivíamos convencidos de nuestro propio diseño.
Entonces él nos habló: “El que me conoce a mí, se conocerá a sí mismo”,
nadie puede tomar lo que es nuestro a menos que se lo concedamos.

Dios precisaba aquel día, hacernos ver y saber que no necesitábamos ser
adulados para tener significado y valor, solo debíamos vernos como el nos
veía en su corazón.

El deseo de renombre en nuestra alma es a causa de la falta de identidad y de


la poca cercanía con el Padre, puesto que es el Progenitor el que pone nombre
y otorga identidad. En Juan 6:37 Jesús decía: “Todo lo que el Padre me da,
vendrá a mí”. Por lo tanto, si conozco lo que me han designado, no debería
temer ser dejado atrás, porque lo que él me ha dado llegará a mí, en la medida
en que esté junto a él.

Sexto Velo babilónico: La cubierta Religiosa

Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban


desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
Génesis 3:7

Génesis devela que al pecar Adán y Eva se vieron desnudos. Primeramente


estaban cubiertos por la gloria de Dios en ellos, esto les impedía verse de
manera vergonzosa, antes poseían la imagen de Dios al estar en santidad y
tener la gloria en ellos. Sin embargo, con la entrada del pecado y la muerte,
pierden la imagen de Dios, el propósito, la gloria y se ven desnudos, su
mirada ya no está centrada en su Creador y Padre, ahora solo pueden verse a
ellos mismos.

Cuando nos miramos a nosotros mismos, de manera continua y


buscando respuestas, tenemos dos opciones: creer con orgullo que somos
más que el resto y hacernos independientes de la gente y del Señor, o en la
subestimación de nuestra alma, creer que no somos nada y hacernos personas
que buscan la aprobación continua del resto. Esto sucede porque hemos
perdido el objetivo. “Puestos los ojos en Jesús”, fue el consejo del Espíritu a
través del escritor de Hebreos y es ésta la insuperable manera en que
podemos vernos. Cuando lo hacemos a través de la imagen de Dios, nuestros
sentidos espirituales y nuestro corazón está puesto en Jesús como autor y
consumador de todo lo que hacemos y aún de lo que no hemos hecho, pero
que está preparado de antemano para que en él lo efectuemos. Medite en esto:
“El que me conoce a mí, se conocerá a sí mismo”.

La Biblia muestra que Adán y Eva, al verse desnudos, se cubrieron con hojas
de higuera. La higuera en la palabra es símbolo de Israel, símbolo del pueblo
de Dios. El higo es tipología de las palabras de verdad de Dios que despiertan
nuestro entendimiento.

Jesús iba camino al templo y se acercó a una higuera, notó que no tenía
frutos, pero sí muchas lindas hojas, eso le molestó y la maldijo, porque el
árbol mostraba la condición religiosa de Israel, muchas hojas pero nada de
frutos, nada de higos, solo apariencia de “gran árbol”.

Las hojas de higuera son con las que se cubrió Adán y Eva, el hombre sin
gloria, que ha perdido la imagen de Dios se esconde en su desesperación
detrás de la religión. Oculta su desnudez en hojas de la religiosidad, un
sistema sin poder, sin sustancia. Por eso Jesús, después de maldecir la
higuera, irrumpe en el templo y echa por tierra a los vendedores que
negociaban con la necesidad del pueblo, quitaron el objetivo central del
templo y se convirtió en una tienda de enseres.

Lindas hojas pero nada de frutos de verdad, nada de higos: ¿Cómo rompemos
está cubierta de Baw-bel? La respuesta es sencilla en la teoría, pero
dependemos del Espíritu Santo en la práctica, porque debemos volver a lo
genuino y simple de Dios, a sus verdades inconmovibles, soltando el espíritu
profético en nuestra vida común y corriente. La dimensión profética no solo
está para decir lo porvenir, sino más bien para desatar la verdad en el pueblo
y permitir que el Espíritu Santo convenza de pecado, justicia y juicio nuestras
almas, ser boyeros que recojan verdades puras de Dios, como un día lo
hiciera el profeta Amós.

Entonces respondió Amós, y dijo a Amasias: No soy profeta, ni soy hijo de


profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres.

Amós 7:14

Los edificadores de Babilonia aún trabajan en medio de la tierra, son espíritus


que estimulan las religiones más predominantes del planeta. Ponen en sus
cabecillas este modelo: predominar y estar en la cúspide de la pirámide
mostrando una fachada falsa de grandeza e invulnerabilidad.

Estos espíritus se alimentan de la necesidad de cada hombre que ha


perdido la gloria, que busca la grandeza, la aprobación y mostrar una
imagen superior. Pero esta necesidad ha sido suplida en la cruz por Cristo,
quien nos dio valor estando muertos, nos compró con su sangre, nos devolvió
su imagen y nos heredó el Reino inconmovible del Padre.

Ya no necesitamos levantar nuestros nombres, ni parecer indestructibles ante


la gente, porque en nuestro espíritu hay un nombre que resuena más fuerte
que todo nombre que se nombra, en este siglo y en el venidero, “Jesucristo, el
Hijo del Dios viviente”. En él somos completos, en él tenemos aprobación
del Padre, honra y gloria delegada por Dios a sus hijos, como parte de la
herencia al poner en nosotros su Espíritu Santo y perfecto. No estoy diciendo
con esto que Dios no pueda levantar grandes hombres y mujeres de Dios y
confiarles fama y favor. Estoy hablando de la continua necesidad de revisar
nuestras motivaciones internas. Porque la historia está llena de hombres a
quien Dios les confió todas estas cosas y a la postre cayeron y fueron
abatidos. En medio de la fama y el verdadero poder de Dios éste será uno de
nuestros férreos enemigos.

Quitemos esas hojas falsas con las que tapamos nuestra desnudez y corramos
a ser vestidos por Dios. Vestidos del verdadero nuevo hombre.

Séptimo velo babilónico: Mentalidad de Imperio

Ba-wel movía al espíritu de Nimrod y sus súbditos para levantar una


construcción que les asegurara un estado superior y un nombre por sobre el
resto de la creación.

Este tipo de mentalidad es tener “mentalidad de Imperio” y se diferencia del


“Reino de Dios”, en tanto que busca una posición exaltada y realzar siempre
el trabajo hecho como superior al del resto, como diciendo en su corazón:
“Este soy yo…admírenme y admiren mi éxito”.

Vemos esta “mentalidad de imperio” en nosotros, cuando en lugar de ayudar


a otros, lo que se busca es succionar todo lo que nos rodea para el propio
beneficio, medio y organización. Esta ideología ha sido el enemigo número
uno del levantamiento de iglesias territoriales que suplan los conflictos de
una comunidad, porque cada grupo eclesiástico busca absorber recursos,
gente y tiempo para su propio imperio, a fin de “hacerse un nombre”.
Estos olvidan que el propósito del Reino de Dios es dar, Dios nos amó y
como él nos amó, nos dio a su hijo; el hijo nos amó y demostró su amor
dándose así mismo por nosotros

¿Es tan difícil entender eso para nosotros? Los velos del corazón fosilizan a
éste, sin embargo, el Reino de Dios es dadivoso. La iniquidad de “la
mentalidad de imperio” sigue apoderándose de los pensamientos de muchos.
Le llamamos iniquidad porque se ha convertido en una práctica generalizada
en muchos lugares, necesitamos una reforma en el corazón que cambie esta
realidad, se requiere de hombres y mujeres valientes que se dispongan a soñar
con sostener a otros y no solo con competir con ellos.

No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, y mañana te daré cuando tienes


contigo qué darle. Proverbios 3:28

Finalmente: Queremos extirp ar de nosotros, cada día, cualquier resquicio de


Babilonia. Ese sistema con apariencia de piedad, pero que no es más que una
elegante y reluciente tumba de soldados que han perecido en sus tentáculos.
Creemos firmemente, basados en lo que hemos comprobado en las naciones,
que una nueva generación esta gestándose, cansada de esta actitud lejana a la
palabra, de ese amor por la forma y descuido del fondo, tan propio de la
religiosidad. Esa generación retornará a hacer la pregunta hecha hace dos mil
años, “¿Qué es más fácil decir, tus pecados son perdonados o levántate y
anda?”…¿Qué es más importante, la imagen de piedad o la pureza genuina?

Capítulo
6
Babilonia al Descubierto
Principados en
EL SISTEMA
Babilónico
Daniel 2:31 Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que
era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y
su aspecto era terrible. Daniel 2:32 La cabeza de esta imagen era de oro
fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce;

Daniel 2:33 sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de
barro cocido. Daniel 2:34 Estabas mirando, hasta que una piedra fue
cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro
cocido, y los desmenuzó.

Daniel 2:35 Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro


cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del
verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la
piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la
tierra.

La visión de Nabucodonosor, son las supremacías más importantes de la


historia antes de Cristo. Babilonia como gobierno espiritual tenía toda
potestad y dominio en la tierra, estos imperios que se formaron a lo largo del
tiempo son representaciones de realidades espirituales. Cada potencia dejó un
legado histórico y a la vez simbolizaba una herencia espiritual, como lo
grafica la visión de esta gran estatua, cada imperio tuvo un príncipe o
principado a cargo de dicho sistema, intentaremos explicar entonces cómo
estos interactúan en la ciudad guarida de demonios, antes y después de
Cristo.

Un Poco de Historia

El valle de Sinar ha sido el escenario de sanguinarias batallas, antes de


Nabucodonosor, Babilonia tuvo un ir y venir de reyes y dinastías que llenaron
la tierra de sangre, con tal de tomar ese pueblo y sus ciudades como parte de
sus dominios. Entre ellos, el célebre Hammurabi, Sargón II, Senaquerib,
Tutmosis III, Teglatfalasar I, Tiglatpileser III, etc. Uno de ellos, Salmanasar
III (858-824 A.C), habría puesto en la ciudad de Kalhu un monumento negro
de 2 metros con forma de zigurat (hoy en un museo de Inglaterra) en cuyos
costados se encuentran las inscripciones de sus batallas e imágenes con los
reyes inclinándose ante él, se ve en una de esas imágenes al rey Jehu de Israel
postrándose ante el asirio .

Pueblos de lejanos lugares y etnias diferentes buscaban arrebatar el poder en


el valle de Sinar, siendo primeramente el brutal y cruel imperio asirio, quien
asentó las bases y modelos de conquista, pero luego la unión de medos y
babilonios pusieron fin a este gobierno, borrando del mapa la odiada ciudad
de Nínive y recuperando la libertad de la ciudad de Babilonia. De esta unión
de pueblos aparece Nabucodonosor II, al que veremos tantas veces en el libro
de Daniel y quien asentará las bases físicas de un imperio babilónico, la
cabeza de oro.

Posteriormente, los reyes de Babilonia no pudieron superar y perpetuar el


esplendor y la inteligencia de Nabucodonosor, esta dinastía terminó su
preponderancia en las manos del persa Ciro. Rey emergente que había
logrado unificar a su pueblo, el que se hizo del reino de los medos y que se
levantó en armas contra la ciudad de Babilonia tomándola sin destruir sus
murallas.

Tal como cuentan los escritos de la época, Ciro entró a la ciudad secando el
Éufrates que la cruzaba, desviándolo en 365 canales diferentes, luego de que
en este se ahogara uno de sus caballos blancos sagrados (dedicado al dios
sol). Para algunos es un acto de pura ingeniería militar, para otros el
conquistador, que creía en la lucha de espíritus territoriales, estaba venciendo
al espíritu “del río” con canales según el número de días del calendario solar,
usando el río ya seco como vías de entrada para su ejército, mientras la
ciudad se divertía confiada en lo impenetrable de sus muros .

Este Ciro afirmaría su reinado a través de la benevolencia con los pueblos


gobernados por Babilonia. Mantuvo y restauró los templos de los poblados
conquistados, incluyendo el decreto de libertad del gentío judío, hecho que lo
posicionó en la historia por ser el único rey que tomaría semejante
determinación de liberar a un pueblo completo en su reinado y de favorecer
su reconstrucción. Ese acontecimiento reforzó su perfil de bienhechor frente
al resto de los pueblos, forma con la que se mostró a sí mismo frente la tiranía
babilónica.
La dinastía de Ciro El Grande, no exenta de traiciones, asesinatos y revueltas,
acabaría con la llegada de Alejandro Magno y el imperio Griego. Este se
elevó con la ayuda de Filipo, con su idea de unir por la fuerza las cinco
ciudades griegas y preparando el camino a su hijo Alejandro, quien se alzaría
en armas contra el imperio Persa. Motivación guiada por cuanto dicho
imperio tenía el control absoluto en aquellos tiempos. Pese a esto, estaba
debilitado a causa de problemas internos, coincidiendo, esta afección, con el
odio que los griegos habían acumulado contra los persas en batallas
anteriores.

Alejandro murió antes de poner un hijo en el trono. Sus generales se


repartieron el reino griego, no obstante, con los años de expansión de
Alejandro, la cultura griega se había mezclado en cada territorio que poseyó.

Luego de esta división, los romanos hicieron su entrada cuando el poder


griego estaba en su momento más endeble. La división y pugnas continuas
entre ellos, los hizo presa cómoda del emergente pueblo romano, pragmático
y expansivo, capaz de perfeccionar cada invento que los otros gobiernos
hicieron en sus ejércitos. Los romanos fueron un imperio que mezcló cada
cultura, globalizó el mundo conocido y preparó el escenario para la llegada
del Gran Rey Jesús.

Cómo Operan los Principados en Babilonia

¿Cómo podemos reconciliar este escenario con el descrito por Daniel en la


estatua de oro? Si bien es cierto, cada poderío históricamente apareció en el
orden descrito por Daniel, el golpe final dado por Jesús (la pequeña piedra)
en los pies de Barro no fue un estacazo a un imperio físico, sino que a un
régimen espiritual. Por ende, si queremos darle a este capítulo de Daniel una
interpretación consistente, debemos considerar que lo descrito por el profeta
parte por Babilonia, de otra manera Roma como imperio físico habría
sucumbido el mismo día en que Jesús fue a la cruz o cuando resucitó.

Este sistema es el que hemos estado desenmascarando poco a poco, Baw-bel


está representado en esta visión, principalmente porque lo que ve Daniel no
son cuatro estatuas, sino más bien una sola con diferentes elementos. Este
describe como este gobierno va adaptándose en el tiempo, tomando nuevos
ingredientes, siendo gestionado por diferentes principados, pero, a la vez,
siendo perpetuamente el mismo.

Se puede apreciar en Daniel 7:14, en la visión de los imperios como bestias,


que las cuatro suben del mar (las naciones), el océano es espiritual y se
refiere a todas las naciones que han bebido de Babilonia. Del mismo mar se
habla cuando Apocalipsis muestra a la ciudad inmunda gobernando sobre
muchas aguas; las bestias salen de esferas donde el régimen espiritual estaba
establecido desde la confusión de Baw-bel. El mar descrito no solo son
naciones, también es un territorio de diseños del inframundo, este siempre
estuvo ligado al caos para la tradición judía.

En Daniel, veremos que los monstruos que son los cuatro príncipes, se les
quitó el dominio pero se les perdonó la vida por un tiempo, ya no gobernaban
sobre la sede de la muerte y el mundo, pero conseguían seguir
maniobrando, pues aún siguen activos. En esta condición nos topamos con
príncipes de Grecia, Persia o Roma en más de alguna batalla contra el sistema
de Babel, ellos, aunque despojados de todo poder, combaten por defender la
“ciudad de la confusión”.

Por lo tanto, si Babilonia es el terreno donde Satanás gobierna (representado


en Nimrod o la reina del cielo), entonces este consigue ir delegando autoridad
en este gobierno a diferentes principados.

Imagine una localidad donde los demonios se congregan a planificar. Satanás


se sienta y debajo de él todos los príncipes y gobernadores de las tinieblas, es
una distribución piramidal, así que, para que uno remonte a una posición, el
otro debe descender. Pero permanentemente la construcción se conserva en
pirámide, es decir, que aunque las potestades y gobernadores cambien de
posición, el edificio sigue siendo Babilonia.

Por esta razón, en la estatua que ve Daniel, en la cabeza está Babilonia. Es


decir lo primogénito del imperio de la muerte. En este periodo de tiempo, el
gobierno lo ejerció directamente desde el sistema de Nimrod y la reina,
moviendo a cada espíritu inmundo, en una ofensiva sin precedentes que
buscaba transferir las características de la serpiente antigua en la tierra.

Ejerció autoridad sobre el resto de los espíritus del medio, implantó las bases
de esta casa central del imperio de la muerte, con derramamientos de sangre,
idolatría, hechicería ideológica y astrológica, con agrupaciones religiosas
secretas de brujería y ocultismo, cultos idolátricos de inmoralidad y
derramamiento de sangre a diferentes potestades y principados. El príncipe de
Babel creó una red de alimentación diabólica en los primeros años de la
tierra, intentando dejar las plataformas necesarias para hacer de esta ciudad
una fortaleza inquebrantable, ya que estaban en la temerosa espera de la
llegada de “la simiente” que prometida por Dios vencería a la serpiente
antigua.

Satanás es el príncipe de la mentira, el señor de las manipulaciones, del


encantamiento y los velos mágicos. Él construye su imperio manipulando
y envolviendo a quienes le rodean en velos de falsedad, tan bien
elaborados, que son muy difíciles de percibir. Esto hace que las
oscuridades que emanan obstruyan la verdad, así la serpiente usa su lengua
bípeda para hablar dos discursos, ambos con el fin de manipular, implantando
una mentalidad dividida en la indecisión y reducir la voluntad de los que le
rodean a nada.

Por esto la serpiente tomó el inicio de la construcción del sistema en sus


manos, para poner los materiales necesarios de hechicería e idolatría, que
solo él podía, en su poder de encantamiento, construir. Así como arrastró a
una parte de los ángeles del cielo a la rebelión, usando la falsa profecía, ahora
emplea este mismo canal de hechicería para edificar este edificio, entonces la
“unción” de manipulación de las almas caería desde la cabeza hasta el final
del sistema babilónico, mostrando un falso oro, que es una falsa divinidad
a quien todos quieran seguir.

La administración jugó un papel clave. Basilisco estuvo en este trabajo, lo


primordial sería ubicar tronos de iniquidad en diferentes territorios, de
manera que el pecado se asentara y perpetuara las tinieblas y el caos. Esta
serpiente iba poniendo sus huevos de maldad en las generaciones primeras,
les infectaba de iniquidad en sus genéticas.

Por eso los inicios de la raza humana, cualquiera sea su etnia o continente,
son altamente ocultistas, religiosos y ritualistas, porque era la manera en que
se incubaban las simientes de maldad sobre la genética de los hombres.

Persia, Grecia y Roma


El camino a la manifestación del Hijo, el verbo hecho carne, se inició ya
deliberadamente con Abraham, el hombre de la Fe sencilla, pero sólida, el
profeta de sus generaciones. En él, Dios estableció un pacto para exteriorizar
la simiente de vida, luego de sus lomos vendrían las familias de Israel,
escogidas para sacar de ellas al Cristo. Este pueblo guerrearía constantemente
para no ser aniquilado por los falsos dioses, Baal y Astoreth o Astarté, la
reina del cielo y Nimrod, ya que los principados buscarían echarles abajo,
erradicar, o por lo menos, subyugar y establecer el sistema de Babel en medio
del pueblo escogido por Dios, contaminando a Jerusalén, donde Jehová
moraba en medio de los suyos.

Los profetas se levantarían a denunciar aquel gobierno y sus principios,


una y otra vez, pero no serían escuchados. Babel los hostigaría por medio
de hombres perversos llenos de corrupción, introducidos en el judaísmo,
Babilonia seguía a cargo de principados de alto rango, pero Satanás estaría
invariablemente a la cabeza.

Una vez que Israel, como único pueblo de Dios en aquellos tiempos y
portador de las verdades eternas del Creador, estuvo bajo cautiverio constante
en la Babilonia física y espiritual, la edificación babilónica fue delegada a
otro príncipe.

El de PERSIA: Con todo el ocultismo y la inteligencia macabra que implica,


este demonio se contraponía a la llegada de los mensajes de Dios, esa era su
función. Este está profundamente ligado al humanismo griego y operan de la
mano. Teniendo a Israel cautivo, sólo quedaba desbastar las
comunicaciones para terminar de destruirlo. Gloria a Dios por hombres
como Daniel, profeta de oídos agudos, se sumergía en los libros proféticos ya
empolvados que escribió Jeremías, se empapaba en revelación para poder
hallar los tiempos, él sabía que los mensajes de Dios pueden cambiar las
naciones.

Persia es una entidad espiritual que batalla de manera sutil contra lo


profético. El Espíritu Santo es profético en esencia, por lo tanto, cuando él
se presenta lo hace con acciones proféticas, con mensajes creativos para
develar, por esto Persia interfiere las comunicaciones, recuerde las casas de
gobierno, como el príncipe de Persia ataca al ángel mensajero.
Este principado, opera a través del corazón dual y corrupto del mundo
secular. ha estado encargado de entorpecer las comunicaciones, manipularlas,
obstaculizarlas o sencillamente poner oposición a los ángeles mensajeros de
Dios. Por esta razón, cada vez que un ministerio se levanta en las
comunicaciones, si en verdad quiere cumplir el propósito de Dios, debe
considerar este adversario y analizar la posibilidad de que este demonio
tratará de infiltrarse con sutiles formas de humanismo e ideologías
corrompidas Por este motivo Dios llama a Ciro a través de una palabra
profética, para someter con un mensaje al espíritu de Persia en él y
permitir la salida de Judá.

Asimismo, las batallas de Nehemías para los muros de Jerusalén fueron a


nivel de comunicaciones, porque en aquellos tiempos quienes poseían el
imperio eran los Persas y entonces, el principado de Persia estaba en su
máximo apogeo. Vemos que Nehemías necesitó de un Esdras, docto en las
palabras de Dios para proseguir; precisaron con el tiempo de un Zacarías y un
Hageo que limpiaran los aires de la contaminación del príncipe de Persia, “el
gran monte”, del que habla la profecía de Zacarías a Zorobabel. Asimismo, si
acudimos a los consejos de Cristo, le oiremos hablar que, cuando poseemos
Fe, le podremos “decir” (acción de las comunicaciones) al monte (en este
caso el principado de Persia) que se mueva y tendrá que moverse por el poder
de las declaraciones que salen cargadas de Fe.

Sin ir más lejos, en estos tiempos de mayor levantamiento profético en la


Iglesia, el escudo del papa Benedicto XVI es un oso, la representación del
espíritu de Persia, que es muy destructivo y violento. A nivel de
comunicaciones, este hombre ha salido a desarrollar todo un marco teórico
que le dé a la iglesia católica fortaleza en medio del desprestigio. En el libro
Benedicto XVI el papa del nuevo milenio, su escritor, José Medina, cita al
monseñor Andrea Cordero Lanza di Motezemolo, arzobispo italiano experto
en heráldica y creador del nuevo escudo papal. Este dice: “Benedicto XVI a
escogido un escudo de armas rico en simbolismo y significado, para poner su
personalidad y papado en las manos de la historia” .

Es, por lo tanto, otro intento de Babilonia por contrarrestar en los aires el
flujo profético que se ha desatado en las naciones, no solo a nivel
congregacional, sino además en las comunicaciones, imprimiendo en uno de
sus hombres la imagen del príncipe de Persia.

Estamos en un siglo donde las comunicaciones son el espacio de mayor


avance en la tierra, todos los días la innovación se muestra de la mano de las
comunicaciones, con el internet y las tecnologías que están conectando el
mundo en los lugares más remotos. Esto provoca que las comunicaciones
sean una herramienta de dominio crecidamente necesaria para todo aquel que
pretenda gobernar. El principado de Persia trabaja por poseer esta área.

Lo que pronunciamos es parte de la revelación de estos tiempos de reforma,


que a la vez son períodos de mucha oscuridad en el orbe, necesitaremos
entender más allá de los velos de Babel para vencer. Precisaremos masticar
los mensajes del Señor, su revelación deberá ser nuestro pan de cada día,
el pan de la liberación de los hijos es comer de lo profundo de Dios y ser
libres de velos de mentiras que encubren la verdad. Persia teje numerosos de
estos velos o sencillamente ataca las comunicaciones para establecer las
suyas propias.

¿Por qué razón cree que Persia, en la estatua, ocupa el lugar donde está el
corazón? Nuestro señor Jesucristo entrega la respuesta sobre la unión entre
corazón y mensajes:

El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el
hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. Mateo 12:35
¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos?
Porque de la abundancia del corazón habla la boca. Mateo 12:34

Es del corazón del cual surgen las palabras, de esta forma el principado de
Persia se mueve en estos tiempos para obstaculizar las palabras, a través de
discursos que salen del corazón de hombres perversos.

Este ángel caído dejó la administración de la ciudad, pero plasmó su firma en


la etapa de su gobierno. Así como un presidente toma el cargo de un estado
durante un periodo y luego se retira, no sin buscar asentar su propio sello a la
nación, de esta misma manera cada principado dejará sus cualidades en la
regencia. Siendo Satanás todo el tiempo el rey de esta ciudad. Tal como, por
ejemplo, en Inglaterra existe una reina, no obstante cambien los ministros
cada cierto tiempo.
Persia, por lo tanto, es un principado de comunicación. En este pueden
converger diferentes prácticas ocultistas; el ecumenismo es parte de su
trabajo, decir que “todos los caminos llegan a Dios”, es un sello del
humanismo de este demonio. El ecumenismo, apoyado en la “tolerancia
religiosa”, es parte del ataque comunicacional. El libertinaje y la perversión
basados en la “no discriminación”, constituyen un ataque en los aires contra
los mensajes de Dios.

Está, además, combinado fuertemente a la masonería, por causa de su poder


ocultista. El libro del profeta Daniel, 6:7, muestra como un decreto impedía
buscar a Dios y solo inclinarse a un hombre: “y al que clame y ruegue a un
Dios diferente que no sea este hombre, debe ser echado al foso de leones”
ese es el decreto persa actualmente; esa es la trampa de Persia y Daniel lo
venció porque abría la ventana y declaraba sus conversaciones con Dios a los
aires. Él no se dejó intimidar por el terror del edicto de Persia, mantuvo sus
mensajes y oraciones proféticas, pero esta vez fue más allá, “abrió las
ventanas”, entonces la voz de Daniel salió a las calles. Quien caminara junto
a su cámara podía oír, esto durante tres veces al día, las palabras del profeta
en los aires. Con esto, Daniel limpió su entorno y preparó en lo invisible su
victoria sobre Persia, tal victoria se manifestó en el foso.

Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los


leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves,
él te libre. Y fue traída una piedra y puesta sobre la puerta del foso, la cual
selló el rey con su anillo

y con el anillo de sus príncipes, para que el acuerdo acerca de Daniel no se


alterase.
Daniel 6:16-17
Darío no quería lanzar a Daniel a ese foso, pero no podía dejar de hacerlo
porque “había sellado el edicto con el sello de

Persia” . Por lo tanto, aunque él estimara a Daniel, el principado detrás del


imperio lo estaba obligando a meterlo entre los leones. Aun así vemos un
detalle crucial (recuerde que Persia ataca las comunicaciones), Darío suelta
una palabra sobre Daniel y con esto se desliga de esa influencia, le dice:
“El Dios tuyo…él te libre”.
¿Cuál fue el resultado? La boca de los leones fue cerrada. Así mismo la boca
de las comunicaciones perversas será cerrada el día en que tomemos
autoridad sobre esta área y batallemos como Daniel en el foso. Dios quiere
levantar profetas en las comunicaciones, que suelten en los aires una voz del
Espíritu, que le cierren la boca a los leones falsos de Babilonia.

La victoria no quedó en eso, pues estos leones no eran el principado, sino


más bien, sus guardianes. La victoria vino cuando las comunicaciones fueron
limpiadas y Persia fue derrotada a través de un edicto del propio rey Darío,
según lo narrado en el libro de Daniel.

Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que
habitan en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. De parte mía es puesta
esta ordenanza: Que en todo el dominio

de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel;


porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no
será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin. El salva y libra, y
hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; él ha librado a Daniel del
poder de los leones. Y este Daniel prosperó durante el reinado de Darío y
durante el reinado de Ciro el persa.

Daniel 6:25-28

Esta victoria sobre el príncipe de Persia, sería lo que llevaría a que el señorío
de Babilonia decidiera cambiar de administrador. El cetro pasaría a Grecia.
¿Cómo derrotamos este principado de Persia? ¿Cómo movemos a este
monte? Hablándole. Persia no responde solamente a estrategias de oración,
Persia se mueve cuando pasamos de la oración a la declaración ungida, se
quiebra cuando salen los edictos apostólicos y proféticos, cuando dejamos
de temerle a sus disposiciones y abrimos las ventanas de las comunicaciones
del cielo.

Luego el príncipe de GRECIA irrumpe: como una especie de golpe de


estado en la misma Babilonia, con todo lo filosófico, intelectual y el
conocimiento sensual.

El imperio de Grecia aparece después que el de Persia pierde auge, su


simbología en Daniel es la de un felino con cuatro alas. Las alas y cabezas
representan los cuatro generales en quienes se dividió el imperio. El
distintivo de un felino tiene relación con la astucia con la que este imperio se
apoderó de las naciones. Un poderío que nace de la sabiduría diabólica, de la
astucia filosófica.

El príncipe de Grecia trabaja con argumentos metafísicos muy elevados,


sofismos, falso amor al conocimiento, no solo el intelectual, sino también el
sensorial. El árbol del conocimiento del bien y del mal es comido aún,
porque este principado lo ofrece en las naciones. El arma de Grecia es
ofrecer una noción “profunda”, impactante y novedosa que se genera en el
alma, en la mente corrompida y a través de los sentidos del cuerpo. Grecia
resalta todo conocimiento que pueda ser extraído de los sentidos, una
comprensión sensual.

Grecia es la mano que se allega con el árbol del conocimiento del bien y
del mal. Promete la sabiduría a través de la comprensión que viene de lo
externo, ofrece placer y bienestar a través del conocimiento que nace de lo
superficial. Sin embargo, los hijos del Reino no conocen, disciernen o
interpretan por los sentidos del cuerpo y el alma, sino por el Espíritu en sus
espíritus.

Las palabras de Pablo, un hombre que conoció en Atenas las descomunales


vendas que pueden surgir de este espíritu, nos hablan, y sus dichos
inspirados, son como un disparo en la cabeza a este principado. Léalas con
detenimiento y en el Espíritu de revelación.

Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y
sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes [principados como Grecia] de
este siglo, que perecen. Más hablamos sabiduría de Dios en misterio, la
sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra
gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la
hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria[Los
principados nunca pudieron comprender que en la muerte Cristo les
arrebataría toda autoridad]. Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no
vio, ni oído oyó, [manifestaciones proféticas] Ni han subido en corazón de
hombre, [la unción misma enseñando] Son las que Dios ha preparado para
los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque
el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los
hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en
él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y
nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que
proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,lo cual
también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino
con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero
el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque
para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir
espiritualmente.

1 Corintios 2:6-14

Grecia inmoviliza las percepciones con argumentos que elabora a través de la


comprensión sensorial y filosófica. Por esta razón, hay en Grecia tanta
inmoralidad, porque la noción torcida de los sentidos del cuerpo es altamente
realzado. Por lo tanto, toda experiencia sensual e inmoral es vista como una
oportunidad de “conocer” y “experimentar”, es el espejismo que Grecia
genera en las mentes confundidas. Del mismo modo, el hambre por
“comprender” lleva a la filosofía a estar en manos de sus propios
razonamientos, a amar el “conocer” desde lo exterior al interior y no a través
del Espíritu.

Cuando Pablo llegó a Grecia, tuvo una gran contrariedad en el convencer a


otros sobre el evangelio. A pesar de ganar algunas personas, notó que intentar
convencerles a base de tesis, era caer en la dinámica de este príncipe, por
esta razón, sus próximas predicaciones serían solo dependiendo del Espíritu y
de la locura de la cruz. De hecho Pablo nunca más volvió a ese lugar ni a usar
ese método de predicación.

Grecia es un espíritu muy sutil, Babilonia hace uso de él en sectores de


mucha educación secular, por su capacidad de cauterizar mentes con el
sello del árbol del conocimiento del bien y del mal. No se puede lidiar con
Grecia solo por conocimiento teórico o catedrático, de nada nos servirá como
ministros memorizar las características de Grecia para poder vencerlo, ni
siquiera nuestros diplomas han de servir. Necesitaremos “aprender a aprender
del Espíritu” y ese aprendizaje es algo netamente práctico, que está basado en
la dependencia absoluta de Dios.
Pablo experimentó un declive en su evangelismo a los griegos

porque basó el ataque en sus nociones teóricas de Dios (que por lo demás era
mucho). El precisaba “no saber nada más que a Cristo crucificado” y este
discernimiento no tiene nada de teórico, lo aprendemos en el afinar el oído
espiritual y oírle a él.

El conflicto es que muchos de los que aún conservan los velos de Baw-bel
con el sello de Grecia, no alcanzan a oír a Dios. No es sencillo quebrar
nuestra tendencia por causa de la educación humanista que nos dieron, ni
mucho menos ver el universo espiritual con claridad de un momento. Por esta
razón, necesitamos la ministración profética que rompa este cerrojo o
sencillamente traspasarlo a través de períodos profundos de adoración.
Esta última juega un rol fundamental contra Grecia.

Cuando este príncipe estuvo en su auge, se dividió y en esta división fue


contra el templo y contra el sacrificio. En estas épocas, nos cuenta la historia,
aparecerían los Saduceos en el judaísmo, judíos con el sello de Grecia. Ellos
no creerían en la resurrección, ni en los ángeles, estos se resistían a lo
sobrenatural de Dios. Por la misma razón, odiaban tanto a Jesús y sus
seguidores, ellos representaban a Grecia religiosa, la misma corriente
espiritual que hoy se opone a creer que Dios quiera acercarse de manera
sobrenatural a sus hijos, que niega todo lo que no puede controlar ni
conocer, más por temor que por convicción.

El aporte de este príncipe al sistema Babilónico, fue encerrar naciones en


cárceles de ideologías, filosofías, conocimiento sensual, inmoralidad, etc.

El profeta Zacarías entrega la clave para una victoria contundente contra


Grecia.

Y tú también por la sangre de tu pacto serás salva; yo he sacado tus presos


de la cisterna en que no hay agua [Ideologías humanistas , metafísicas e
inmoralidad]. Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza; hoy
también os anuncio que os restauraré el doble. Porque he entesado para mí a
Judá como arco, e hice

a Efraín su flecha, y despertaré a tus hijos, oh Sion, contra tus hijos, oh


Grecia, y te pondré como espada de valiente.

Zacarías 9:11-13

Estos versículos detallan una verdad espiritual, el trabajo de Grecia es


encerrar prisioneros en cárceles que aparentan ser cisternas. Son
conocimientos que atraen porque crean una ilusión de saciedad de la sed
interior, pero en verdad son jaulas, así es como la gente cae en la Nueva Era,
la Masonería, (yo pondría la nueva era y la masonería en el príncipe de
Persia, ya que son filosofías ocultistas y Grecia es intelectual , es la mente
natural) la pornografía, y todo tipo de perversión que conlleva un “conocer”
desde el exterior, en esto incluimos aun, a la dependencia de lo racional y lo
teológico sin revelación del cielo.

La gente que cae lo hace por causa de la sed, ya que las cisternas fueron
pozos donde se encontraba agua, pero éstas de Grecia están rotas y son
usadas como cárceles. No obstante, hay un llamado en Zacarías a retornar a la
fortaleza, volver a lo genuino. ¿Cómo podemos regresar? A través de la
adoración en Espíritu y verdad, esta genera aguas vivas en medio nuestro,
avivando el hijo de Sion que habita en el espíritu.

El príncipe de ROMA: Sería este quién sucedería a Grecia, pero es


necesario recordar que, hasta este instante, sólo son mudanzas de poderes en
la administración.

Al arribo del príncipe de Roma, la ciudad perversa cambia de sede para


beneficiar la expansión del sistema, pues Roma es un príncipe expansivo. Lo
hace de tal forma que traslada el trono desde el valle de Sinar, donde
originalmente fundan Babel, a una ciudad asentada sobre siete montes, es
decir, Roma, a fin de hacer más efectivo el diseño de expansión sobre las
siete esferas de influencia de toda sociedad: las artes, el gobierno, las
comunicaciones, la educación, las finanzas, la salud y la ciencia.

Revisemos las descripciones de Roma dadas por el Señor al profeta Daniel.

Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y


rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo. Y lo que viste de los
pies y los dedos, en
parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino
dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro,
así como viste hierro mezclado con barro cocido. Y por ser los
dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido,
el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. Así como viste el hierro
mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas
humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla
con el barro.

Daniel 2:40-43

Este espíritu es muy dinámico, pero tiene sus debilidades en aspectos


importantes, nos referimos a que Roma como imperio físico tenía dos cosas
altamente fuertes. La primera es el hecho de ser un gobierno expansivo, tanto
así, que hasta hoy, Italia es madre de los diseños. Desde este país salen las
delineaciones artísticas que gobiernan el mundo, en ropa, autos, arquitectura,
etc. Italia siempre está a la vanguardia porque está junto a un espíritu romano
que se extiende para afectar los siete espacios que modelan la sociedad, es
decir las siete áreas de influencia del orbe. Esta es la estrategia de Babel para
ensancharse, tal cual lo hace la Iglesia Católica como medio religioso, ubica
su sede en este lugar para fundar un esquema de expansión que hasta hoy le
ha dado frutos. Los ministerios que se establezcan en Italia necesitarán un
nivel de comprensión de la justicia que es por fe, muchos más alto que si
estuvieran en otro territorio físico.

Lo segundo fuerte en Roma como imperio, y más aún como principado o


bestia, es la falsa justicia, un sistema legal endeble; la Lex, que se apoyaba en
el poderío opresor del imperio para imputar sus leyes.

Hay algunas cosas que nos incumbe saber del imperio de Roma y su
potencial altamente expansivo. La razón de su desenvolvimiento, es porque
constantemente pensaba a nivel ciudad, es decir que a la vez que avanzaba,
esta iba constituyendo ciudades, haciendo caminos y conductos de agua, por
este motivo, su ramificación era tan poderosa. Como principado conserva esa
similar capacidad, trabajando con los muros en la ciudad, ya que serán estos
la mayor fortificación de Baw-bel, para consumir y ahogar a los hijos de
Sion.
Para no ser estrangulados requeriremos dejar de habitar en este suburbio
terrenal y mantenernos en la Jerusalén, que está en las esferas celestes junto
al Padre y en la que podemos movernos si nos despojamos del amor al
orden de este mundo.

Roma es un principado muy feroz. La brutalidad es parte de su identidad de


ave carroñera, un “anti-águila”, se nutre de los rastrojos y busca fomentar el
orgullo a las que son, supuestamente, “obras de piedad” en la multitud, para
así abrir una brecha en sus espíritus. Ir en contra de este demonio con
jactancia religiosa es la peor decisión, su coraza de falso hierro caerá sobre
aquella alma y asfixiará su espíritu, este orgullo es producto de la
imaginaria justicia que ostenta, por eso el hierro con barro. Lo único más
efectivo contra este espíritu es el modelo del cordero. ¿Cómo es que el diseño
de cordero logra vencer esta entidad de alta categoría?

Para vislumbrar esto debemos recordar que Babel consta de una primicia
desde los inicios de la humanidad, manejando el miedo y forjando el deseo
de control.

Solo piense, ¿por qué la multitud se hace dependiente a los fármacos? Para
controlar su salud, por miedo a la muerte. ¿Por qué Mamón tiene dominio
sobre sus economías? Porque dependen de él para no ver disipados sus
ingresos, por miedo a la escasez. ¿Por qué se abren puertas al demonio de
Jezabel y se manipula? Para controlar lo desconocido.

Crucifique su deseo de control y verá que el Reino de Dios se hará más


tangible para usted. Jesús nos declaró, “el que pierde su vida la hallará”.

La Debilidad de Baw-bel

Teniendo aquello en mente, note primero que Cristo vino a recobrar el Reino
disipado, en los tiempos del imperio romano. Esto no es una mera
coincidencia, se ha dicho que Dios lo predestinó así para que el evangelio se
divulgara, porque este imperio permitía esa situación. Sin embargo, nos
atreveríamos a proponer que hay algo más que esto, más importante que los
beneficios logísticos. Analizando la visión que interpreta Daniel, observamos
que éste es el último reino, Roma. Es en parte fuerte y en parte débil, lo
mismo que en la dimensión invisible. Al igual que Babel, al expandirse dejó
ver su debilidad: su trono era de iniquidad bajo forma de ley.

El apetito de Baw-bel por propagarse le hizo olvidar un código de guerra,


“mientras más te expandes, más vulnerables te haces”. Por esta razón
Jehová nunca hizo de Israel un imperio expansivo, lo mantuvo como pueblo
para preservarlo, ya que Israel aún no tenía la simiente de vida manifestada.
Esa es una táctica de preservación para una guerra.

El libro de los Salmos, el cual nos habla de los diferentes tronos, nos ayudará
a discernir el valor que posee lo legal en una ofensiva espiritual de esta
magnitud,

¿Se juntará contigo el trono de iniquidades, que hace agravio bajo forma de
ley? Se juntan contra la vida del justo, y condenan la sangre inocente. Más
Jehová me ha sido por

refugio; y mi Dios por roca [Jesús] de mi confianza. Y él hará volver sobre


ellos su iniquidad, y l os destruirá en su propia maldad;
los destruirá Jehová nuestro Dios.

Salmos 94:20-23

La guerra espiritual es una acometida legal, todo combate en el segundo


cielo se hace en el marco de las leyes que el Justo Dios dejó para este
universo visible y para el intangible. Ningún ángel o espíritu puede traspasar
un decreto, por lo tanto esta guerra es una batalla de justicias. En este
proceso se enfrentó la justicia de Dios, fundamentada en el amor, contra la
iniquidad de Babilonia bajo forma de ley, conocida en Roma como la Lex.

Según la visión de Daniel, se pensaría que el príncipe de Roma es la bestia


más aberrante de todas, pero a la vez es la golpeada por la piedra no cortada
por mano de hombre: Cristo. Tumbando todo el sistema, despojándolo del
gobierno y quitándole la legalidad. El libro de los Salmos habla del cimiento
del trono de Dios:

Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; misericordia y verdad van


delante de tu rostro. Salmos 89:14
Para poder instaurar el gobierno de Dios es necesario que el trono de Cristo
se asiente en una ciudad, comunidad o persona. Para esto, primero
necesitaremos implantar la justicia, puesto que en ella están los cimientos de
su sitial. De la misma forma la iniquidad (lo torcido) es el cimiento y la
esencia del trono de Baw-bel, en cualquier territorio, región o persona. Este
tipo de iniquidad no es algo notorio, puesto que ostenta forma de ley, es
decir que parece algo justo, pero en su “fondo” es iniquidad e inmundicia
pura.

Esta es la que hoy en día se asienta en los pueblos, naciones y sistemas


religiosos que beben de Baw-bel, ejerciendo así, con esta simulada “ley”, el
control de las estructuras. Por esto, necesitamos ser guiados a toda verdad por
el Espíritu Santo, el único capaz de revelarnos las profundidades del corazón
y ver si, estamos o no, atrapados en Babilonia.

Cuando se quiere empoderar el Reino de Dios, necesitamos construir


verdadera justicia como fundamento. Para esto se debe cavar profundamente,
ningún fundamento se coloca en la superficie, mientras más alto el edificio
más hondo será el fundamento. Por lo tanto, se requiere penetrar en la
profundidad para plantar la justicia, ya que ésta no se establecerá en la
superficie de una ciudad o de una persona, las profundidades se logran
cuando nos disponemos a perder nuestra vida por Él.

Jesús lo hizo cuando el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; estuvo en
un modelo de cordero, esto implica humildad y sacrificio. Él se despojó de
todos su privilegios de Dios y se encarnó en un cuerpo débil, tal como el
nuestro, siendo tentado en todo. Fue hijo de una familia de no muchos
recursos, alimentó a su casa, probablemente, hasta los treinta años, luego
ejerció su ministerio sin el apoyo de los religiosos de la época. Esto es más
que una demostración de empatía a nuestra condición humana, es también, un
esquema inverso al que hemos estado descubriendo de Babilonia. Así como
Dios venció con luz las tinieblas, así mismo Él venció el control,
despojándose de su condición de Dios.

Esto es intensamente poderoso, porque el patrón de cordero tiene que ver


con ir quitándose lo seguro, el control de las cosas, ser guiados por el
Padre, aunque no podamos intervenir en el camino que nos dirije hacía
donde vamos, ni cómo llegaremos. El diseño de hijo sumiso se sostiene de
la fe. Creerle al Buen Pastor, creer que Él nos protegerá del depredador, es
someter los temores y la ansiedad que sentimos de tener algo seguro y
predecible en esta Tierra. Creerle, es amar más a Dios y al prójimo que las
cosas que nos rodean y que queremos intervenir y poseer.

Cuando Cristo comenzó su ministerio fue despojándose de cosas materiales,


luego dejó su autoridad ministerial al quitarse el manto para lavar los pies
de los discípulos, aún los de aquel que más tarde le vendería. En un acto de
sublime humildad se dejaba guiar por el Espíritu en todo lo que hacía, no
controlaba Él mismo su diario vivir, sólo se disponía a ser gobernado aunque
el Espíritu le llevara al desierto para ser tentado. Él fue demostrando, vez tras
vez, que no controlaría su vida ni su entorno. La seguridad no estaba en Su
ministerio, ni en Sus dones, ni en Su condición de Mesías. Su seguridad
radicaba en creerle al Padre.

Fue deponiendo su vida a cada paso, dejó su familia, un techo donde dormir
cada día, su reputación, cedió su alma en Getsemaní para que fuera oprimida,
entregó el cuerpo para ser molido, derramó su sangre en pago por los pecados
y, por último, no quedándole nada más, se despojó de su Espíritu y lo entregó
al Padre.

Su vida fue un inquebrantable despojo y entregarse una y otra vez, esto es el


diseño de cordero. Contrario a la necesidad de control que nace del
miedo, de la ansiedad por el mañana. Por esto Pablo resalta en Romanos 8,
que los hijos de Dios son guiados por él, y Jesús le explica a Nicodemo que
los hijos son como el viento, no controlan el mañana, no saben de dónde
vienen ni adónde van, sólo saben que Dios les prometió ganar su vida si la
perdían. Volvamos a este hecho fundamental, el despojarse es ir ganando: el
que derrama su vida la hallará. Cristo en su morir cotidiano fue juzgando el
principio de control de Babel, fue trayendo a juicio la iniquidad
disfrazada de justicia y cuando alcanzó la cruz, su máxima expresión de
despojo, terminó por enjuiciar y arrancar del mando a todas las autoridades
de las tinieblas.

El morir de Cristo fue basado en su amor al Padre y a nosotros, este amor


sobrenatural que sólo puede surgir del Espíritu. Este amor es el que sostiene
las dimensiones de la creación, en este amor sobrenatural se basan las
leyes de Dios y su Justicia.
Cuando los fariseos, encargados de hacer que la ley se cumpliera, venían a
Él, Jesús les decía “vayan y aprendan, misericordia quiero y no sacrificio”.
La razón de esto es que el resumen de la Ley y los profetas, básicamente, es
“ama a Dios y ama a tu prójimo”, esa frase tan sencilla es poderosa, al igual
que la obra de Cristo se resumió en “Morir por Dios y morir por el
prójimo”. Él se entregó en obediencia y también en amor, este traspaso fue
el acto de justicia más profundo que la creación vaya a presenciar jamás. Al
mismo tiempo su vida de hijo sumiso es lo que le permitió cavar de manera
insondable para establecer la justicia como fundamento de Su trono.
Leamos este versículo para tener mayor revelación de la altura distinguida de
Justicia y perfección que alcanzó Cristo.

xY casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de


sangre no se hace remisión. Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas
celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con
mejores sacrificios que estos. Porque no entró Cristo en el santuario hecho
de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse
ahora por nosotros ante Dios…
Hebreos 9:22-24

Estos versículos del libro de Hebreos son muy reveladores, porque exponen
que así como con sangre de animales se purificó el tabernáculo, de la misma
manera el cielo mismo se purificó con la sangre de Jesús. Es decir, que la
sangre de Cristo al humillarse y morir por amor a Dios (en obediencia) y por
nosotros, llegó a tal elevación de Justicia y perfección, que aún el cielo debió
ser santificado con esa sangre, el cielo mismo precisó serpurificado una vez
más por la sangre del Cordero.

Por eso veremos en Apocalipsis que el cántico continuo de los ángeles es “al
Cordero”, la revelación de Dios como “Cordero” impactó el cosmos
invisible. Ellos conocían a Dios como Elohim, la suprema autoridad, el
soberano temible, pero al verle entregándose por su creación, todo el mundo
intangible se conmovió, la manifestación “del Cordero” era nueva para ellos.
La justicia verdadera es morir por amor a Dios (obediencia) y morir por otros.

El sacrificio, el morir en Dios y por otros, es la manera en que ahondamos


profundidades, el amor es el que escarba para dar lugar a un fundamento real
de justicia, tanto en forma como en sustancia. Sin este amor que se entrega,
no es posible establecer justicia, porque sólo sería una sombra superficial. Es
aquí donde Babel dejó ver su debilidad, en Roma pierde su jurisdicción,
tienen la “Lex”, pero nunca tuvieron el amor que sustenta la verdadera
justicia, porque para eso se necesita entender “misericordia quiero y no
sacrificio”. Por esto es que sus pies son débiles, son un fundamento
superficial, una identidad falsa, una pantomima. Todo lo que no procede
del amor justo de Dios es ilusorio, él es amor y todo lo que no fue hecho por
él no ha sido hecho, es decir, que es inexistente. Baw-bel no tienen el amor
del Cordero para penetrar profundidades y asentar un fundamento
sólido.Hebreos lo recalca también:

…pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por
los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando
hasta que sus enemigos sean puestos

por estrado de sus pies.


Hebreos 10:12-13

Es lo que llamamos la ley del péndulo, de un extremo al otro, Cristo fue


llevado a ser sumiso, para poder resucitar como león, no se puede ser león si
no hemos sido inmolados en el corazón como corderos. Es aquí donde, en la
guerra espiritual, hay tantas bajas, gente que quiere rugir, pero no
quiere morir como oveja del sacrificio, gente que anhela su tercer día
pero nunca han pasado por la cruz. Eso los lleva a la falsificación y a la
imaginaria “justicia”, entonces se vuelven un león simulado de Babilonia, un
depredador carnívoro y controlador.

Lo que esto nos dice, es que Jesús hizo la secuencia correcta para gobernar.
Primero morir y cavar para establecer justicia, esto es en la cruz del Calvario,
creando una habitación a Dios para poder asentar Su trono y reinar como el
León de Judá.
Por esta razón, los apóstoles del Cordero y Pablo, primer apóstol a los
gentiles, murieron de martirio, aun Juan sufrió en Patmos, para poder poner
un fundamento seguro de justicia en la Iglesia. Por esto, gobiernan en la
Jerusalén celestial como columnas y administran a las doce tribus de Israel,
porque ellos no murieron por morir, ellos murieron por Dios y por su
prójimo. Eso es ahondar profundo para instaurar la justicia real y de esta
manera gobernar, estos son los fundamentos de apóstoles y profetas.
Capítulo
7
Babilonia al Descubierto
Guardianes de
Babilonia
Estaba en el tercer día de ayuno, en mi cuarto de búsqueda. Dios me hablaba acerca de cómo operaba
Baw-bel. De momento se apareció frente a mí un león con rasgos semitas, era como un león con barba
Palestina, me contuve sin saber qué hacer, esperaba que el Espíritu me guiara. Entonces sentí una
gloria sobrenatural a mis espaldas, no quise mirar atrás, pero sabía que el Señor estaba junto a mí. Oí
su voz diciéndome. “No lo confrontes, sólo dile que se aparte, que te deje pasar, que yo voy junto a ti,
YO SOY EL LEON DE JUDA”.

(Prof. Simón Aquino)

Una mañana decidimos ir a la Basílica de Maipú en Chile, como turistas.


Nuestra intención estaba lejos de hacer algún acto profético, de intercesión o
algo similar, sólo queríamos ver el museo que esta basílica tenía en su
interior.
Íbamos en condición de viajeros, teníamos permiso de Dios para entrar, pero
sólo a mirar, así que nos animamos e ingresamos a ver los elementos
históricos del museo. No llevábamos mucho tiempo ahí, cuando los espíritus
vigilantes de ese lugar comenzaron a rodearnos para mirar que hacíamos ahí
dentro. De pronto se alborotaron todos ellos, se agitaban con nerviosismo y
resolvimos salir del museo. Nuestra sorpresa fue que estando ya fuera,
hicieron sonar tambores de convocatoria de guerra, estos se oían en lo
natural, no era solo oírlo en el Espíritu, sino que el sonido era físico. Un
enorme rostro de la muerte (semejante a una calavera) se formaba en el cielo
justo sobre nosotros. Usted comprenderá que no volvimos a entrar a esa
basílica ese día. Nada nos sucedió porque nos guardó el permiso de Dios para
ir, pero entendimos que es casi imposible “ir de turistas”, cuando ya llevas
tiempo en la intercesión territorial, porque hay espíritus guardando dichos
lugares.

Cada territorio tiene principados y estos poseen una organización de


gobierno, en las que sin duda, encontrarás carceleros que protegen su
estructura.

El mundo es más que lo que vemos y palpamos, esa es una verdad que sólo
logramos comprender a la luz de la Palabra y de un continuo experimentar de
la vida de Dios, pero pocas veces incluimos, en este pensamiento, a los
ejércitos demoníacos que constantemente mantienen al mundo anclado al
imperio de la muerte. Y es que como Iglesia, no somos preparados para
pensar de esta forma, ni mucho menos para llegar a creer que un medio
espiritual puede estar influenciando nuestro diario vivir.

Cuando leemos las Escrituras encontramos libros escritos por diferentes


hombres de Dios, con desiguales trasfondos culturales e históricos, en
distintas etapas de la historia y situaciones particulares. Eso hace de la Biblia
un libro sin comparación y en este distinguimos cómo se habla de la realidad
espiritual y se le describe como algo tan “normal”: mares que se abren,
comida que cae del cielo, murallas derrumbándose sin explicación lógica,
ángeles hablando con humanos como quién habla con una persona más,
hombres teniendo visiones del futuro precisas y tangibles, Jesús
caminando sobre el mar, desafiando todas las leyes de la física, Pablo
conversando con un ángel quien le asegura que nadie morirá en el naufragio
del barco y muchos ejemplos más que podrían ser interminables. Esto
porque toda la Biblia y en cada uno de sus libros, en la que está basada la
fe cristiana, está impregnada por la sobrenaturalidad, en cada hombre y
tiempo en que fue escrita; lo intangible se hacía manifiesto. Esto es algo
que la mentalidad occidental ha bloqueado y la Iglesia sucumbió ante la
desconfianza del mundo, haciéndosele muy difícil entender cómo trama este
universo invisible.

Las Representaciones:

El mundo invisible se une e influencia lo tangible a cada segundo. “Todo lo


que se ve fue hecho de lo que no se veía”, expresa el escritor de Hebreos.
Esa es una realidad sin cuestionamiento en la palabra y en el universo, pero
precisamos entender cuáles son los componentes que hacen este traspaso de
lo inmaterial a lo tangible, para esto vamos a examinar lo que llamaremos
“representaciones”, para que nuestra mente asimile el modo en que el
universo espiritual se une al cosmos físico.

Cada vez que Jehová hablaba por los profetas, hacía uso de imágenes claras
que representaban una verdad espiritual, como cuando Ezequiel es llevado a
ver un valle de huesos secos, que a su vez representaba la condición espiritual
de Israel. Los huesos secos no eran sólo una “parábola didáctica”, sino más
bien una imagen espiritual existente de la condición que en el plano material
vivía el pueblo, así esta imagen podía unir una verdad espiritual con una
física. Otro ejemplo, es el caso del cinto que Dios le ordenó enterrar a
Jeremías. Veamos estos versículos:

Y sucedió que después de muchos días me dijo Jehová: Levántate y vete al


Éufrates, y toma de allí el cinto que te mandé esconder allá. Entonces fui al
Éufrates, y cavé, y tomé el cinto del lugar donde lo había escondido; y he
aquí que el cinto se había podrido; para ninguna cosa era bueno. Y vino a mí
palabra de Jehová, diciendo: Así ha dicho Jehová: Así haré podrir la
soberbia de Judá, y la mucha soberbia de Jerusalén.

Jeremías 13:6-9

Jeremías simplemente obedeció a Jehová e hizo todo lo que le pidió con el


cinto. ¿Por qué Dios no le habló directamente sobre la soberbia de Judá?
Jeremías era un profeta de oficio y reconocía la voz del Señor, no necesitaba
un acto didáctico para vislumbrar el juicio de Dios sobre Judá, ¿por qué
entonces le pidió comprar un cinto y hacer este acto profético? No era una
simple ilustración, nuestra mente incrédula nos quiere hacer creer que el
Padre estaba haciendo uso de un “buen ejemplo”, pero Jeremías no era un
inexperto, sino un levita que entendía la Palabra desde pequeño, sabía como
Dios actuaba y podía deducir si Dios le hubiese hablado de la soberbia de
Judá de manera directa, sin usar el cinto.

¿Cuál era el fin de todo este asunto con el cinto entonces? el acto de Jeremías
estaba uniendo el universo espiritual, donde Dios veía literalmente la
podredumbre de la soberbia, con el mundo tangible en que el profeta
vivía.

Sólo Jeremías podía hacer este acto. En su calidad de profeta tenía la unción
y la autoridad para unir lo invisible y lo tangible con un suceso profético, que
figuraba un escenario espiritual. El cinto es la transición entre lo invisible que
el Señor veía y lo visible de este mundo concreto.

En los libros de los profetas hay muchas historias como estas, en las que les
ordenaban realizar una acción que encarnaría una verdad espiritual. Dios no
estaba jugando ni haciendo un curso lúdico de profecía, él estaba
simbolizando una verdad espiritual en la creación física. De esta manera
en dicho acto profético la dimensión espiritual se unía con la material.
Jesús también procedía de esta manera, comprendamos algunos versículos de
Lucas:

Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo,
que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera,
después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo
pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

Lucas 22:19-20

Cuando Jesús toma el pan, dice: “esto es mi cuerpo”, lo que él está haciendo
es usar el pan y el vino como una representación que en lo físico es sólo
comida, pero en lo espiritual es literalmente la sangre de Jesús y su
cuerpo, por esto es que Jesús exclama “Esto es mi cuerpo”. De este modo,
la realidad en el infinito espiritual, del pacto de la sangre en la cruz, fielmente
es bebida por nosotros y comemos su cuerpo de forma espiritual, porque la
representación material del pan y el vino permiten que se una la dimensión
invisible y la física. Estos elementos tangibles hacen la transición entre la
poderosa verdad espiritual y nosotros. Entonces sus consecuencias nos
expresan la veracidad de este acto. Pablo aconseja a la Iglesia, a no beber ni
comer la cena indignamente, puesto que al hacerlo vendrá el juicio: “Por lo
cual muchos están enfermos y otros aún duermen”, porque los elementos, al
constituir una verdad espiritual, traen sobre lo tangible las consecuencias
de esa realidad. Lo mismo ocurre cuando ungimos con aceite, el elemento
no tiene poder en sí mismo, sino que, al representar de manera correcta una
verdad espiritual, ésta se manifiesta a través de dicho elemento.

La representación es un principio espiritual que Satanás conoce, tuerce y


usa, de tal manera, para unir un escenario espiritual con el mundo físico.
Tal es la razón de que brujos puedan maldecir hogares y lugares a través de
objetos. El objeto es de un material perecedero sin valor, pero representa una
realidad espiritual demoníaca y hace la transición para unir el diseño infernal
con el mundo tangible. El poder no está en el objeto en sí mismo, sino en los
demonios que están detrás del objeto, mire lo que Pablo les dice a los
corintios:
¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a
los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican,

a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis


partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor, y la copa de
los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los
demonios.
1 Corintios 10:19-21

Pablo tenía claridad sobre esto, él les explica a los Corintios que el ídolo nada
es, es sólo madera, piedra, o, en nuestro caso, una estatua de yeso y nada más.
Puede ser un objeto plástico sin apariencia destructiva, pero lo que está
personificando es un demonio, un espíritu con un rango y una función
definida. Por esto, la representación de ese demonio es precisamente el objeto
consagrado a esa entidad, logra unir el medio físico con el espiritual en el
objeto, de tal forma que lo que sacrificas u ofrendas a una imagen no sólo es
a la estructura de yeso o piedra, sino que lo sacrificas y ofrendas al demonio
que ésta encarna.

Esperamos haber clarificado este asunto un poco, las experiencias de


misioneros en el campo, donde aún la gente rinde culto a entidades
espirituales territoriales, nos aseguran y comprueban este principio. El
espíritu representado por una imagen está tan presente como la imagen
que engañosamente simboliza. Así mismo es cómo algunos objetos en
nuestra casa pueden traer maldiciones a nuestro hogar, porque han sido
consagrados para ese fin. Es lo que los ministerios de liberación llaman
“contaminación por objetos” y está basado en este principio de la
representación.

Los Guardianes de Babilonia

Después de entender sobre cómo se une un patrón espiritual con la realidad


tangible a través de representaciones, indaguemos algo más.

Las imágenes de Ishtar, (Reina del cielo y diosa Babilónica) la muestran


sobre leones, en esculturas e implementos de esas épocas, estos eran puestos
y usados en los templos como vigilantes que custodiaban a la diosa. Si
querías atacar a Ishtar, los leones salían a tu encuentro, como guardaespaldas,
estas figuras de leones se situaban en la entrada de los templos por órdenes de
los sacerdotes de la reina del cielo. Usted entenderá que este acto deliberado
tenía un fin mayor que la estética del lugar, eran representaciones de
entidades espirituales.

Los leones pasaron a ser una figura importante en el arte babilónico no sólo
por representar la fuerza y asociárseles con Nimrod o Tammuz, sino también,
por su cercanía a la reina del cielo.

León de Basalto en el actual Irak, el cual se encuentra frente al palacio del ex-dictador Saddam
Hussein, en Babilonia. El león tiene a un hombre entre sus patas,
en una actitud imponente de dominio.

Estas formas representaban un escenario espiritual, demonios que en perfil de


fieras custodian el régimen de Babilonia y que se alzan cuando este sistema
se ve amenazado, sobre todo si esta intimidación está generada por un
ministro lleno del Espíritu Santo.

Los espíritus guardianes de Babel, son fieros y derramadores de sangre, como


leones rapaces buscarán arruinar a todo aquel que signifique una amenaza al
gobierno religioso babilónico o al espíritu de Nimrod y la reina del cielo.
Hemos visto cómo los profetas peleaban contra Babilonia y cómo fueron
perseguidos. Cómo los apóstoles fueron oprimidos por los religiosos de su
tiempo, todo porque los guardianes de Babel buscan la destrucción total de
cualquier amenaza que implique un ataque al imperio
(León de 3m. Guardián del templo de Ishtar)

(Guardián del templo de Marduk o Nimrod)

Los leones han sido guardianes no sólo en los templos de Sinar, también los
vemos en Egipto y otras culturas. Esta “coincidencia” es por razón de las
representaciones.
En Egipto se pueden ver figuras aun más terribles, porque están en forma de
Esfinges, es más, se asientan en medio de las pirámides principales para
resguardarlas, las que están alineadas formando un círculo alrededor del
enorme león.
Para los griegos las esfinges tenían la misma función de defensa de los dioses
y templos sagrados.
Esfinge Babilónica y Esfinge en Egipto.
Leones Rapaces

Queremos ahora, mostrárselo por la Escritura. Estamos descubriendo cómo


acciona Babilonia y es importante que podamos ir desmenuzando cada parte,
pero recuerde que la palabra es Cristo y es espiritual, por lo tanto, tiene que
relacionarse espiritualmente con ella si en verdad la quiere comprender.

Empezaremos por el Salmo 22, este capítulo es reconocido por los eruditos
como un salmo profético que muestra los últimos momentos de Cristo en la
cruz. Sus detalles son tan precisos que aun nombra los agujeros de las manos,
cuando la muerte por crucifixión aún no existía y faltaban siglos para que el
imperio romano comenzara. Note que en el momento de la cruz el cielo se
oscureció, esto no fue un eclipse o una tormenta de arena, puesto que se
oscureció por tres horas y no fue tormenta ya que no habría quedado nadie
junto a la cruz en una tempestad así. Más bien, los demonios y principados se
congregaron a mirar como agonizaba el Cristo, ellos creían en una victoria
aunque no entendían como es que esto fuera posible, podían oler algo extraño
en la muerte del Hijo de Dios y estaban atentos a lo que sucedía, todas las
jerarquías espirituales se congregaron a ver este evento mundial e
histórico.

Ahora examinemos y discernamos el Salmo 22 detenidamente y veamos lo


que Cristo describe desde la cruz.
Me han rodeado muchos toros; fuertes toros de Basán me han
cercado.Abrieron sobre mí su bocaComo león rapaz y rugiente.He sido
derramado como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron; mi corazón
fue como cera, derritiéndose en medio de mis entrañas. Como un tiesto se
secó mi vigor, y mi lengua se pegó a mi paladar, y me has puesto en el polvo
de la muerte. Porque perros me han rodeado; me ha cercado cuadrilla de
malignos; horadaron mis manos y mis pies.

Salmo 22:12-16

El salmo muestra a espíritus simbolizados como toros y como leones rapaces.


¿Quiénes rondaban a Jesús en ese momento? No se refería a la gente, Jesús
nunca vio en la gente un enemigo, él dijo: “perdónalos porque no saben lo
que hacen”. Él no estaba describiendo a los judíos que buscaron su muerte, Él
estaba mirando más allá: estaba viendo el universo impalpable que
manipulaba a los religiosos del pueblo judío. Estaba percibiendo a los
guardianes de Babilonia que le rodeaban para despedazarlo, como leones
rapaces y rugientes, semejantes a los que los sacerdotes de la reina asignaban
en las puertas de los templos, idénticos a los ubicados en esfinges de Egipto y
Grecia. Estos templos eran auténticas guaridas de demonios, espíritus que
robaban violentamente, que arrebataban abriéndose paso con terror. Aesto se
refirió Jesús cuando los describió como “rapaces y rugientes”.

Son incontables los testimonios que hemos escuchado sobre siervos de Dios
que se han levantado contra el gobierno espiritual de Babilonia y han
experimentado un ataque de estos guardianes. De algún lado les llega una
embestida, por querer romper con los medios de Baw-bel que les rodean.
Nosotros mismos, en el ministerio, hemos experimentado este ataque, mas
ninguno es efectivo contra un hijo obediente, nacido del cielo.

El Señor, en su fidelidad, no ha permitido que nadie entre nuestro equipo


salga dañado, pero hemos visto cómo los guardianes de Babel intentaban
desgarrar lo que Dios estaba forjando. Mas algo debemos saber, los espíritus
de venganza son ilegales, porque la venganza le pertenece a Jehová. Por
lo tanto, podemos ser protegidos contra asaltos del infierno si funcionamos en
la legalidad del Padre, ellos no tienen jurisdicción para vengarse porque no
les pertenece este derecho, sólo el Padre tiene esa facultad.
El libro profético de Salmos es explicito sobre los guardaespaldas de la
ciudad perversa. Revisemos Salmos otra vez:

Mas tú, Jehová, no te alejes; fortaleza mía, apresúrate a socorrerme. Libra


de la espada mi alma, del poder del perro mi vida. Sálvame de la boca del
león, y

líbrame de los cuernos de los búfalos. Anunciaré tu nombre a mis hermanos;


en medio de la congregación te alabaré. Salmos 22:19-21

Ni David ni Jesús están nombrando animales, ellos están describiendo una


realidad espiritual a través de representaciones que nos ayuden a visualizar lo
invisible. “Sálvame de la boca del león”, este león no intentará herirte,
buscará la destrucción total, pero “fiel es el Señor que os afirmará y guardará
del mal”. Para desgracia de estos carceleros, lo único que consiguen es
reafirmar nuestro compromiso con el Rey Jesucristo y con la verdad del
Reino de Dios.

Permítanos exponer algunos versículos conocidos por nosotros los Cristianos,


pero que a veces no “visualizamos” en el Espíritu. Consienta el Señor que la
unción profética del Espíritu Santo, venga ahora sobre los que leen y puedan
abrirse las Escrituras para que, leyendo, “vean”.

No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles


mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te
llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león

y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón. Salmos 91:10-


13

Vemos en estos versículos de Salmos, que el escritor no está hablando de


animales, el contexto del cántico es la confianza contra los ataques de
entidades espirituales. Por eso Dios promete enviar a sus ángeles cerca de
nosotros, una ayuda sobrenatural para un ataque sobrenatural, incluso para
que no tropieces y más aun, sometas al “león”. Observemos otras revisiones
de este salmo.

Sobre el león y el basilisco pisarás; Hollarás al cachorro del león y al


dragón. (Spanish Reina Valera)
Sobre el león y el basilisco pisarás; hollarás al cachorro del león, y al
dragón. (Spanish Sagradas Escrituras)
Sobre el león y el basilisco pisarás, hollarás al cachorro del león, y al
dragón. (Reina Valera 1865)
Superaspidem et basiliscumambulabis et; conculcabisleonem et draconem
(Vulgate)

Lo que pretendemos es que usted vea cómo se nombran dragones, e inclusive


al Basilisco en vez de una serpiente. Una criatura mitológica conocida en el
mundo antiguo con cuerpo de dragón y cabeza de gallo, descrita con detalles
en el libro Pharmakeia de la profeta Ana Méndez Ferrell. Este espíritu
aparece poniendo fundamentos de iniquidad, en las primeras huellas de la
humanidad. En algunos reportes de intercesores ejercitados en guerra
territorial y se le asocia en este Salmo a leones y a dragones, lo que nos
reafirma que, creamos en esos informes o no, David hablaba de entidades
espirituales que acechaban en medio de las tinieblas.

Para que estos vigilantes sean más efectivos, hacen uso de hombres perversos
que les permitan maniobrar a través de ellos y acechar a los santos. Estos
hombres siniestros incluyen no sólo a los que se dicen creyentes, sino
también gente velada por la religión, con una mentalidad de imperio, que
no toleran que Dios pueda estar haciendo algo nuevo que ellos no
comprendan.

En los tiempos de Jesús, la secta de los fariseos, saduceos, herodianos o


filósofos griegos, no eran el problema en sí mismos, sino más bien era este
tipo de hombres perversos, que dirigían estas sectas, quienes detrás de una
túnica de piedad, se oponían al Rey de reyes y al establecimiento de su
Reino. Los siguientes versículos del Salmo 10 nos dan una radiografía de
esos hombres, los que están bajo los velos de Babilonia y que estamos
descubriendo y a quienes debemos amar e intentar, por todos los medios,
libertar de esas vendas.

El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; no hay Dios en ninguno


de sus pensamientos. Salmo 10:4

Esto incluye a los que religiosamente se acercan a Dios y describe el corazón


de religiones falsas como el Islam. Gente que en su altivez sienten que ya
todo lo saben y que no precisan nada más en verdad, no se dejan convencer a
diario por el Espíritu, convencer de pecado, justicia y juicio. En cuanto a
nosotros, debemos cuidar no caer en ese estado del corazón, caminando en
humildad y amor al Padre.

Sus caminos son torcidos en todo tiempo; tus juicios los tienen muy lejos de
su vista; a todos sus adversarios desprecia. Dice en su corazón: No seré
movido jamás; nunca me alcanzará el infortunio. Salmos 10:5-6

Al ver esta Palabra se podrá recordar a la reina Vasti, mujer que el rey Asuero
destituye por no venir al banquete que él había preparado. Ella creía que
estaba segura en su lugar, es la condición que muchos de nosotros hemos
tenido por años al no dejarnos examinar por el Padre y que, lamentablemente,
hoy padecen muchos que dejaron de depender de Dios, ministerios que, como
Vasti, hacen su propio banquete y no acuden al que el Reino tiene preparado.
Si nos distraemos en “nuestras propias fiestas”, podemos ser desplazados sin
notarlo y con el tiempo ya no escucharemos más, sintiéndonos
imprescindibles y perdiendo la vida del Reino que nos mantiene frente al
trono de Dios.

Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude; debajo de su lengua


hay vejación y maldad. Se sienta en acecho cerca de las aldeas; en
escondrijos mata al inocente. Sus ojos están acechando al desvalido; acecha
en oculto, como el león desde su cueva;

acecha para arrebatar al pobre; arrebata al pobre trayéndolo a su red. Se


encoge, se agacha, y caen en sus fuertes garras muchos desdichados. Dice en
su corazón: Dios ha olvidado; ha encubierto su rostro; nunca lo verá.
Salmos 10:7-11

Así es como actúan los espíritus guardianes, se esconden donde no les puedan
ver. Por eso uno de los errores más recurrentes que se cometen en guerra
espiritual es atacar al principado territorial, sin haber resuelto el conflicto
con los guardianes, los falsos leones de Babel que se levantan para proteger
la edificación de la reina del cielo o el espíritu de Nimrod. Si eres intercesor
no cometas ese error, primero pide al Espíritu Santo que te descubra los
guardianes, inmovilízalos y luego ve a buscar al principado, eso es un
protocolo de guerra que no podemos olvidar.

Jezabel como Guardiana de Babilonia

Sobre este espíritu anti–profético se ha escrito muchísimo, gracias al Espíritu


Santo hoy contamos con libros y seminarios que pueden instruirnos para
vencer a Jezabel. Hoy en día es una locura hablar de un manto profético si no
advertimos sobre cómo Jezabel ataca a los profetas, porque apenas se
manifiesta lo profético, esta entidad se levanta para destruirlo.

Como veíamos anteriormente, son los profetas y ministerios proféticos los


primeros en visualizar los principios y pelear contra ellos. Ahora bien, eso no
quiere decir que los otros ministerios no tengan jerarquía en lo que a luchar
contra Babilonia se refiere, sino que esto responde al hecho de que toda
expresión del Espíritu Santo conlleva manifestaciones proféticas, puesto que
el Espíritu Santo es profético por esencia. Tal como en Pentecostés, la
promesa descrita por Joel se expresaría en que la multitud tendría sueños,
visiones y profetizarían, estas son revelaciones proféticas.

¿Pero, qué relación tiene esto con la ciudad perversa? Recuerde cómo el
gobierno Babilónico se alzó contra la Iglesia del primer siglo a través de los
fariseos, porque el cuerpo de Cristo, lleno del Espíritu Santo y de expresiones
proféticas, era una intimidación contra el imperio que se atrincheró después
de ser desvalijado de toda autoridad por Cristo en la cruz.

De la misma manera que fue en el antiguo testamento, es en nuestros días, los


profetas y ministros con unción y dones proféticos que son una amenaza
para ese esquema, Jezabel es quién les sale al encuentro. Ella es
especialista decapitando profetas, porque no le teme a la unción. No sólo eso,
la Palabra nos muestra un detalle, no menor, que a veces se pasa por alto al
hablar de Jezabel. Esto es que ella llenó a Israel de templos a Baal y Astoreth,
es decir, Nimrod y la reina del cielo, entidades Babilónicas. Ella los estaba
estableciendo medio de confusión sobre Israel y cuando Elías mató a los
sacerdotes de Baal, ella se enardeció tanto que buscó decapitarlo. Su cólera
no se mostró antes, ni con la sequía, ni con la fama del profeta, sino
después de que Elías arremetiera contra la idolatría de Baw-bel desde
sus entrañas.
Jezabel, al igual que Nimrod, opera con manipulación. Es lo que llamamos en
este libro “el lazo del cazador”, un vínculo sobre el alma de las personas. Este
vínculo o conexión permite que ella ponga su sello, como a los ganados del
campo se les marca el nombre del dueño empleando un fierro caliente, así
mismo Jezabel pone su hierro en las almas que decapita.

Hemos oído diversos temas y predicaciones de siervos de Dios sobre los


sellos de Jezabel. Sobre como ella ponía su “firma”, con el anillo de sellar, en
sus decretos y agradecemos al Señor por estos hombres que ha usado para
instruir a toda una generación. Sin embargo, necesitamos ver un detalle más
sobre las marcas de este espíritu.

Sello publicado por el Dr. Korpel

El erudito del Antiguo Testamento, de la universidad de Utrecht, Doctor


MarjoKorpel, publicó un estudio detallado sobre un sello encontrado que
había pertenecido a la infame reina, demostró que las letras de la inscripción
se deletreaban “YZBL” (que es la ortografía hebrea de Jezabel). Esto nos
abrió la posibilidad de ver en este sello los emblemas que utilizaba dicha
reina y que eran propios de sus características, para que el que viera la firma
reconociera que Jezabel había escrito .
Aunque tienen muchos símbolos que podríamos interpretar, deseamos que
note el distintivo principal, el cual es una esfinge. ¿Entiende lo que esto
significa?, ella destaca su condición de guardiana, por eso se fastidia y se
llena de ira cuando Elías mata a los sacerdotes de Baal; porque su misión es
cuidar el gobierno de Babilonia, ella es la carcelera de Baw-bel. Ella no
pelea por su propia preservación, sino por la del sistema, es un espíritu
guardián de alta jerarquía, que no se alza si no siente que su maligno medio
es amenazado.
Viendo esto en la guerra espiritual de hoy, cuando lo profético se acrecienta,
Jezabel maniobra para extinguir ese mover y destruir el manto profético sobre
una congregación, red o ciudad. Esto no es sólo con el fin de que los Elías se
escondan o por el gusto de ver sus cabezas rodar, sino con el propósito
mayor de mantener la pericia de Babilonia a salvo de la unción profética,
sabe que cuando ésta se desencadena, es muy probable que los velos
empiecen a ser bruscamente rasgados, que los cimientos se conmuevan y que
todo lo que no es caiga. Por lo tanto, los sellos de Jezabel para destruir a los
profetas, tienen como objetivo cuidar la regencia de las tinieblas sobre la
ciudad.

Nombraremos dos aspectos sencillos que creemos son vitales para evitar ser
dañados por esta guardiana: El primero es que “nunca debemos estar
solos”. Mantente bajo una autoridad que conozca lo que haces y sé parte de
algún equipo de gente que hable tu mismo dialecto, si no ves a nadie cerca,
consigue contactarlos por medios más tecnológicos de comunicaciones
masivas.

El segundo es más sencillo, “no temas sus palabras”, lo que sea que te diga,
no dejes que sus palabras de intimidación o ataque tomen de tu fe.
Deséchelas, anúlalas, decláralas ilegales y cree en lo que tu Padre habla de ti.
Estas dos cosas libran el alma del profeta o ministerio que se ve atacado por
Jezabel.

La Masonería como Guardian de Babilonia

Cuando se habla de masonería, nos encontramos con un sin fin de aristas que
podríamos estudiar, no es nuestro objetivo volver a hablar lo que otros
ministros de Dios han tocado con mucha precisión. Lo que queremos es
revisar, por lo menos, algunas particulares acciones de la masonería que
necesitamos ver para comprender su función como custodios de Baw-bel.

La masonería es una organización religiosa ocultista. Funciona como una


logia y tuvo sus inicios en Europa. A través de la historia ha estado detrás de
diferentes cambios sociales impulsándolos o planificándolos abiertamente.
Los más destacados personajes de las independencias latinoamericanas han
sido masones de alto rango, por lo que la logia ha estado detrás de múltiples
hechos históricos y fundaciones de ciudades.
La masonería usa el simbolismo ocultista en cada una de sus
aplicaciones. El templo, los instrumentos de sus reuniones, sus ritos, los
títulos o rangos que en cada grado tienen un emblema. Estos responden al
principio de representación que vimos anteriormente.

La Masonería ha dejado su huella en cada capital de Latinoamérica. Sus


arquitectos han sido masones, por lo que han llenado las capitales de
simbologías o geometría ocultista. Ellos conocen los principios de
representación al igual que un chamán de alto rango, con la diferencia que la
masonería ha incluido el intelectualismo de Grecia, de tal manera que sus
integrantes son atrapados por el orgullo del conocimiento intelectual.
Sobre esta hermandad secreta, organizada tan fuertemente, como el imperio
mismo de la muerte, existen libros y aun ministerios pioneros que se han
preocupado de proveer a la gente de información. Recomendamos, por tanto
y encarecidamente, el libro escrito por la profeta Ana Méndez, El Oscuro
Secreto de GADU, donde podrá no sólo conocer en detalle sobre esta
organización universal, sino además sabrá cómo ser libre de sus lazos.

La masonería en sí, busca un “nuevo orden secular”. Busca establecer un


sistema basado en principios tomados de la Baw-bel espiritual. Los
presidentes y personas de gran influencia que son masones, se han
preocupado de pactar las ciudades a través de la arquitectura y geometría
ocultista, formando líneas ley1 , columnas de iniquidad y puntos de maldición
a través de las regiones. Piense en estos pactos como quién teje redes en
una ciudad, conectando cada sitio donde los espíritus se congregan,
¿suena macabro, verdad? Medite un momento, si los ángeles y el Espíritu
Santo se congregan donde los santos establecen una atmósfera de adoración
¿Dónde, cree usted, que se congregan los demonios? En lugares pactados y
consagrados a ellos, con objetos y símbolos que responden al principio de la
“representación” para unir el mundo visible con el espiritual.

Dentro de la masonería se han instituido otras organizaciones que, si bien son


masónicas y fundadas por masones, no se reconocen abiertamente como
tales, a raíz de la exposición que ha sufrido la masonería en el último tiempo,
la cual ya no es una orden tan secreta, pero “el Club de leones” y el “Rotary
Club” han continuado su trabajo de expansión en la sociedad, disfrazando su
propósito con obras de beneficencia y bien social. De esta forma la masonería
tiene un poder casi ilimitado en las esferas sociales más importantes, como
son la política, educación, salud y economía, territorios en donde la iglesia no
ha sabido establecer presencia y gente idónea.

El “Rotary Club” pone insignias de su organización en cada entrada de las


grandes ciudades, como conserjes de las puertas de la ciudad. El club de
leones (¡qué nombre más apropiado para un guardián!) ha estado hace años
instalando estatuas de leones en los centros de ciudades, leones como los que
usted ve en los templos de Ishtar o Nimrod.
Icono “club de leones”

Las alianzas masónicas actúan en las ciudades como guardianes


territoriales aun más sofisticados, porque ponen una legitimidad espiritual
entre el inframundo y la población. De esta manera, al sentirse amenazado el
señorío de Babel en una región, tienen en los pactos masónicos la legalidad
de abalanzarse sobre sus opositores. Verdaderos leones rapaces que deben
ser quebrados antes de querer ir en contra de la guarida de demonios. Ponga
atención a estos versículos que nos ayudarán a entender la soberanía de Dios
en toda esta batalla espiritual:

Recapacita ahora;¿qué inocente se ha perdido? Y ¿en dónde han sido


destruidos los rectos? Como yo he visto, los que aran iniquidad y siembran
injuria, la siegan. Perecen por el aliento de Dios, y por el soplo de su ira son
consumidos. Los rugidos del león, y los bramidos del rugiente, y los dientes
de los leoncillos son quebrantados. El león viejo perece por falta de presa, y
los hijos de la leona se dispersan. El asunto también me era a mí oculto; mas
mi oído ha percibido algo de ello. En imaginaciones de visiones nocturnas,
cuando el sueño cae sobre los hombres… Job 4:7-13

La masonería, Jezabel, espíritus rapaces o cualquier otro león falso de Baw-


bel, pueden ser quebrados bajo la unción del Espíritu Santo. Cristo mismo
los expuso y los avergonzó en la cruz, la piedra ya cayó sobre esa ciudad
y la redujo a polvo, sólo subsisten sus trincheras, sin más autoridad que la
que les permitamos tomar. Ellos perecerán por falta de presa, cuando la
Iglesia se mueva con revelación sobrenatural y el Espíritu Santo les muestre
sus enemigos, entonces no tendrán presa que atrapar, se dispersaran y sus
dientes serán quebrantados.
Capítulo
8
Babilonia al Descubierto

Choque
deReinos
La atmósfera de adoración estaba densa por la gloria de Dios. De momento el Arca del Pacto estaba
frente a mí, enorme, como una gran casa. Crecía y crecía, cubierta de oro, reluciente e imponente. El
Señor me preguntó: “¿Quién es el arca?” — “El arca es Cristo, el arca eres tú”, respondí, casi por
inercia. Parecía que la respuesta ya estaba en mi boca antes de pensarla. “Entra al arca”, me ordenó
y yo entré en ella traspasando las paredes de oro. Dentro estaban las tablas de la ley, la vara
floreciente de Aarón y el maná… “el Reino es justicia, paz y gozo”, me dije a mí mismo, recordando lo
que había aprendido hace algún tiempo. Sé que no lo recordaba por mi propia capacidad, el Espíritu
estaba guiándome a conocer la verdad… entonces el Señor volvió a hablar: “No es lo mismo que yo
esté dentro de ti, a que tú estés dentro de mí. No es lo mismo ver el Reino que entrar en el Reino… si
entras, tendrás que conocer Justicia, paz y Gozo en el Espíritu”.´

(Prof. Simón quino)


El Reino y el Padre

Luego de ir descubriendo este imperio tan bien defendido por siglos contra la
humanidad, nos preguntamos cómo destruirlo, primero, en nuestras propias
vidas y, luego, en nuestras ciudades. Queremos exponer lo aprendido en estos
últimos años de ofensiva contra este monumento de maldad que cautiva las
naciones y, para esto, revisaremos las palabras de Jesús, la piedra que golpeó
los pies de Babel hasta dejarlo en la ruina.

En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre,


y vosotros en mí, y yo en vosotros. Juan 14:20

…para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también
ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. Juan
17:21

El Reino de los cielos es Cristo mismo. Habitar en este Reino es finalmente


habitar en él; en Cristo mora el Padre, por lo tanto, quien entra a Jesucristo
conocerá en él al Padre. No hay otra manera de conocerlo. Intentar acercarse
de otra forma nos apartará de la esencia de este Dios dador y gestor de todas
las cosas.

Jesús describe la unidad perfecta entre él y el Padre. La palabra para “Padre”


es Abba, ésta proviene del término “Ab”, que significa “la fuente” o también
“el gestor” o “progenitor”, por lo tanto, el Abba es un principio desde donde
se ha gestado todo el universo. Ahora está disponible a través de Cristo (el
Reino). Entrar en el Reino nos permitirá conocer al Abba. Jesús nos habla de
nuestra lejanía con Dios antes de su manifestación:

También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído
su voz,

ni habéis visto su aspecto… Juan 5:37

Alguna vez fuimos cercanos al Padre, cada uno alguna vez fue espíritu y fue
parte de su corazón. El Abba los sopló a este mundo tangible, Él fue el inicio
desde donde emergió cada espíritu de hombre. Ahora cada uno posee un alma
y están dentro de un cuerpo, pero, en esencia, son espíritu que salió del Padre
de los espíritus.

Cada hombre necesita regresar al Padre nuevamente, sin embargo, el sistema


de este mundo no le reconoce, porque este Progenitor habita en la santidad, la
justicia, la paz y el gozo y los rudimentos de este orbe han tergiversado el
significado de esos conceptos. Por esto es que Jesús vino a darlo a conocer,
trayendo el Reino y el conocimiento verdadero de la paternidad. Al mismo
tiempo, el Hijo provee al hombre de la justicia, la paz y el gozo que necesita
para entender y volver a la fuente, al Abba.

No existe la realidad del Reino lejos de Cristo, porque él es el Reino y,


cuando entramos a esta soberanía, encontraremos en él al Progenitor, al
Abba; Dios Padre es la esencia del Hijo, por lo tanto, cuando el reinado
avanza, lo que se expande es la influencia del Hijo y del Padre en él, porque
ambos en verdad son uno. Jesús lo expresa así en su oración. Veamos cómo
él entendía su misión.

Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han


conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a
conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en
ellos. Juan 17:25-26

El mundo no conocía al Padre, pero Jesús lo dio a conocer en Él y no sólo


modeló y demostró al Abba, sino que dentro de Jesús vemos al Padre.
Conocer el Reino conlleva entrar en Jesús para volver al Padre. En esto
consiste esta batalla, hacer que el máximo de personas vengan a Cristo (quien
es el Reino) entren en Él y puedan así volver al Padre.

El dominio de las tinieblas se esmera, por lo tanto, en impedir que el Reino


(Cristo) progrese y expanda su influencia, porque cada vez que este es
tangible, la gente volverá al Abba, volverá a la fuente, a su génesis, cuando
sus espíritus aun no eran trastocados por el pecado original, ni la iniquidad, ni
por la simiente de maldad.

Cuando Adán tenía la tutela del mundo en él, la creación conocía a Dios,
porque él era su imagen, pero luego esta imagen se inutilizó con el pecado y
la simiente de maldad que entró en él. Por consecuencia, el mundo no volvió
a ver al Padre, sólo percibe vagamente al Dios Creador, y no en todos los
casos. Perder el gobierno fue también la pérdida de la paternidad de Dios,
porque sólo los hijos gobiernan.

En el Reino lo encontramos esperándonos nuevamente, como el Padre que


estaba fuera de su casa esperando que el retoño
1 Líneas invisibles de poder que forman avenidas espirituales entre varios puntos de una ciudad y de
sus alrededores, así como entre naciones.

derrochador de los bienes volviera. En este Reino, que es Cristo, recibimos


calzado, vestido y anillo del Padre, en el Reino nos reencontramos con la
fuente, con el Ab.

Al comprender esto, podremos vencer los velos de Baw-bel: en el Reino, no


en una forma religiosa, sino que hay que entrar en Cristo para volver al
Padre. Si abrimos nuestro espíritu podremos entender que cada primicia de
Babel se disipa cuando son confrontados por el Abba; Su amor fluye de Su
Espíritu a nuestro espíritu y, desde éste, a nuestra deformada alma, para que
se aleje el temor y la ansiedad y la búsqueda de control.

Al entrar al Reino recibimos la identidad singular que poseemos como hijos.


Ser descendencia nos entrega la seguridad de que nada perderemos en tanto
estemos junto a nuestro Progenitor. Vemos, por la palabra, que Jesús lo
comprendía así:
Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo
fuera. Juan 6:37

Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere… Juan


6:44

Esta seguridad, por sí sola, es un garrotazo mortal contra los velos de Babel.
Recuerde que estos se generan en ilusiones mentirosas que tergiversan la
verdad y la opacan con mantos de imágenes falsas. Es un ilusionismo
profundo de seguridad. Quienes caen en esto, es por causa de querer
mantener sus vidas y preservarlas; Jesús nos aconsejó “perderla, para
ganarla”, depositando toda nuestra confianza en el Abba que mora en el
Reino (Cristo), así, todo lo que él ya preparó para nosotros, podrá venir a
nuestro encuentro sin obstáculos.

Cada vez que nos acercamos a Dios, su Justicia y Amor, demanda de


nosotros dejar lo falso. La santidad ya no será sólo un asunto moral. Ese
concepto debe ser reformado a la luz del corazón de Jesús, el único ser en la
creación cien por ciento genuino

La santidad es apartarnos de todo lo falso, de todo aquello que nos sobra y


que nunca ha sido parte de nosotros, puesto que el Abba no nos creó para
vivir en la ilusión, sino en la verdad. Jesús dijo “Padre, santifícalos en tu
verdad, tu palabra es verdad”, y no se refería a que nos santificaríamos
memorizando versículos, sino a que la Verdad que sale de sus palabras,
venga y derribe lo falso de nuestro interior. El Padre es padre de verdad y Sus
palabras son como un gran ventilador que desprende la hipocresía de nosotros
con sus ráfagas, porque todo lo que no es, es aquello que nos sobra y que nos
impide volver a la imagen original de Dios. Volver al Reino, es entrar en
Cristo y re-encontrarnos con el Abba.

Elías y el Agua

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba


desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el
Espíritu de Dios

se movía sobre la faz de las aguas. Génesis 1:2


En los últimos años el profeta Emerson Ferrell ha sido usado por Dios para
traer un nivel de revelación mayor acerca del agua, su libro Sumergidos en Él
está siendo un arma intensa para comprender todo esto y también nos ha
concedido poder transitar con mayor revelación en esta época.

Antes de venir el Hijo, el espíritu de Elías se manifestó en Juan para bautizar


en las aguas y traer a la gente al Padre nuevamente: el agua es un elemento de
gestación. Si consideramos la creación, el agua estaba antes de todo lo
creado. El agua es Cristo, sin embargo, las escrituras nos expresan que en
esta agua había movimiento, el Espíritu se movía en ella.

En el hebreo original dice: “El Espíritu incubaba sobre la faz de las aguas”;
note que el agua, que es Cristo, era el elemento usado como material de
gestación, el Espíritu incubaba, pero el movimiento en sí mismo venía por
voluntad del Padre, el Abba.

Si vemos un niño gestándose, veremos movimiento en las aguas del vientre.


En la creación, el esquema fue muy similar: el mundo era una esfera de agua
y, dentro de ella, estaba el aire, el que Dios mostró al ordenar a las aguas
separarse. Dentro de esta agua también ya estaba la tierra, a la que Dios le
habló cuando ordenó que se “manifestase lo seco”. Dentro de lo seco estaban
animales y vegetales…todo estaba, en un comienzo, dentro del agua, en el
centro de todo esto y, cubriéndolo, el agua.

Es el diseño de gestación, las aguas son Cristo, pero los movimientos son por
voluntad del Abba. La fuente del agua, la esencia del Hijo, es el Padre y el
Padre mora en él.

181 181

Cuando queremos ver el “movimiento de las aguas”, sencillamente nos


bastaría con dejar caer un objeto sobre ella. Veremos las ondas que corren
por la superficie en círculos perfectos. Cada onda va alterando el entorno,
cada círculo es más grande que el primero y altera, a su paso, la quietud de
las moléculas de agua que va alcanzando. Esas ondas son la expresión de la
relación Padre e Hijo: el círculo. La rueda es la dependencia de Hijo y Padre,
las ondas del Padre. Es en esta relación que la rueda se mueve y gira, como
los cuatro seres vivientes que vio Ezequiel, las argollas nos hablan de esa
relación, de ese vínculo con el Abba, con la fuente.

Toda la creación se mueve en estos círculos para conservar su vida, cada


átomo debe preservar esa vibración circular de sus protones y neutrones para
mantenerse vivo, cada ciclo del planeta debe continuar su movimiento para
existir, cada planeta debe mantener esa rueda (órbita) gravitacional para ser
estable. Sin esa rueda, se rompe el equilibrio y lo siguiente es el caos. El
hombre ha perdido esta rueda en su espíritu; cuando se encuentre con el Abba
podrá volver a girar a su alrededor en libertad.

Ese movimiento circular nos habla de la relación Padre e Hijo, fuente y agua.

Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de
Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 1 Juan
3:1

El agua nos habla del Hijo, el agua nos muestra esa relación íntima entre el
Abba y el Hijo, una relación única en amor y también atemporal e
inexpugnable.

Juan vino en el espíritu de Elías y su ministerio fue bautizar, sumergir al


pueblo en las aguas, para prepararlo para la venida de Cristo. Fue en estas
aguas que él pudo comprender quién era Jesús, así lo expresa él mismo.
En estos tiempos, el espíritu de Elías se ha desatado para elevar un altar
mayor; de la misma manera como el profeta golpeó el poder de Babel en sus
tiempos, incitando la irritación de Jezabel, así mismo hoy el espíritu de Elías,
que no es otra cosa que el Espíritu Santo manifestando la unción que puso en
Elías, se está moviendo para edificar un altar mayor.

Elías Manifestando al Abba

He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová,


grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el
corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra
con maldición. Malaquías 4:5

El espíritu de Elías está en la tarea de hacer que los padres se vuelvan a los
hijos y esto es mucho más que sólo restaurar las familias o la paternidad
ministerial. El espíritu de Elías está en la tarea de hacer que el Padre se revele
a estos hijos y ellos se vuelquen al Padre, que vuelvan a la fuente.

En los tiempos de Juan, esto se cumplió al sumergir a la muchedumbre en el


agua, por consiguiente, cada una de estas inmersiones fue en el Padre, porque
aún Juan no bautizaba en el nombre de Jesucristo. Esto ocurrió mucho
después.

El bautismo que realizaba Juan preparó el camino para la venida de Cristo,


como lo profetizó Malaquías: vino como cordero para quebrar el poder de
Baw-bel, la sede del imperio de la muerte. Sin embargo, tras Su ascensión,
Jesucristo aparece como león. Él demanda una iglesia gobernante, fundada en
el poder que le delegó. La preparación de este tiempo es volver los hijos al
Abba y, ahora mismo, el Espíritu de Elías está trabajando por eso.

Su tarea es introducir a la gente en el Reino (Cristo, el Agua), para que


encuentren en él al Abba, la fuente desde dónde todo comenzó. Ese es Su
trabajo hoy en día y es una labor profética de guerra, no se trata sólo de que
hagamos congresos para enseñar a los hombres a ser bueno padres, sino que
la iglesia se re-encuentre con el Abba.

Los siguientes versículos, nos traerán más luz del asunto. Veremos que Elías
levantó un altar diferente, según las instrucciones de Dios, él levantó un altar
de hijos, para volver los corazones del pueblo al Abba.

Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le


acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. Y tomando
Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al
cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre,
edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una
zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. Preparó
luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. Y dijo:
Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la
leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la
tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, de manera que el agua corría
alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja. Cuando
llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo:
Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres
Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas
estas cosas. Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo
que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos.
Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las
piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. Viéndolo todo
el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!

1 Reyes 18:30-39

Si usted ha leído detenidamente, podrá notar lo siguiente: primero, Elías no


era un levita, por lo tanto, no tenía derecho sacerdotal a elevar un altar, su
altar podría ser ilegal si lo hacía al modelo de los sacerdotes, por este motivo,
Dios le envió a levantar uno distinto. Tomó cada piedra según las doce tribus.
Estos doce eran de los hijos que Dios le prometió a Abraham, pero que, a la
vez, eran propiedad de Él, porque Dios se los pidió a Abraham en Isaac. Al
darle Abraham a su hijo Isaac en sacrificio, le ofreció a todo Israel, porque
estaba en los lomos del niño.

Cada piedra era representante de un hijo del Ab, hijos que él adoptó cuando
Abraham se los concedió en el monte Moriah. Ellos debían llevar una marca
(la circuncisión) que los ubicaba como propiedad de Dios, por consiguiente,
cada piedra era un hijo. En este conocimiento, el escritor de Reyes resalta
dicha situación ¿Recuerda lo que vimos sobre las piedras?, Dios espera que
seamos diferentes y Él nos ama de esa forma y nos trata de esa manera, así
mismo, trató a cada tribu y les dio un diseño a cada uno según lo que eran.

Luego Elías hizo un círculo alrededor del altar. Esta marca es la circuncisión,
ya que era un corte curvo. Cuando Josué circuncidó al pueblo para conquistar
la tierra prometida, al lugar donde realizaron la práctica le pusieron por
nombre “Gilgal”, que quiere decir “círculo”. Fue a raíz de la circuncisión ya
que esta posee dicha forma. Por esto, Elías al rodear el altar con una zanja, lo
que en verdad hacía era marcar el altar con la circuncisión de la promesa de
los hijos. No era un altar puramente de sacerdotes, porque Elías no era de
Leví, posiblemente era de Galaad o Neftalí, por ser “tisbita”, una localidad
cercana a esas tribus, así que Elías no estaba edificando un altar levítico más,
él seguía instrucciones: rodearlo y darle un marca circular.

Según lo que descubríamos hace un momento sobre los movimientos de


incubación en el agua, cada vibración es una onda expansiva y la
manifestación del Abba gestando algo nuevo en el agua (Cristo). Cuando Él
marca con un círculo, está trayendo la relación Padre-hijo sobre lo que él
sella. Si entendemos eso, veremos que el Espíritu de Elías estaba moviendo a
Elías para hacer volver al Padre a los hijos y estos a él, por eso exclama: “…
responde, para que vean que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que haces volver
el corazón de ellos a ti” (1Reyes 18:37).

Esa es la razón por la que a aquella zanja le derramó agua, el círculo en las
aguas es la manifestación del Padre, cuando somos inmersos en el bautismo,
cada movimiento que genera nuestra inmersión, cada onda, es la expresión
del Padre, tres veces la vertió Elías, este es el número de resurrección, el
poder del Padre sobre el Hijo, doce cántaros en total, una medida por cada
hijo representado en la piedras, porque el Agua (que es Cristo) nos permite
encontrar al Abba en él.

Elías es el profeta del agua, no solo del fuego, porque este último fue la
respuesta al agua. La marca circular hizo de este altar un altar de hijos y esto
es muy poderoso.

Jesús no adoraba como sacerdote levítico, sino como unigénito, Él no era de


Leví, sino de Melquisedec. De la misma forma nosotros no somos de Leví,
sino de Melquisedec, esta orden sacerdotal es sólo para hijos. Leví tenía toda
su herencia para servicio en el templo, por lo tanto, no podía recibir tierras,
no podía gobernar, administrar o determinar sobre este mundo, no tenía
posesión en la herencia del resto de los hijos. Sin embargo, Melquisedec sí
podía, porque él también era Rey. Los hijos heredan y gobiernan, no sólo
sirven.

En el altar levítico de sacerdotes se ministraba frente a Dios, pero en el de los


hijos ministramos dentro de Dios; esa es la diferencia de altares, más aún,
cuando Elías vierte en tres turnos el líquido, está proclamando la
resurrección, porque el tres es número de resurrección y el Agua es el hijo
mismo. Este poder sólo se activa en ellos y es el poder que el Abba le ha
concedido; el altar de hijos es el que desata la resurrección, no así el altar
levítico, esta fue la fórmula de Jesús para resucitar, por esto no fue su
genealogía de Leví, sino de Judá, para manifestar sacerdocio distinto.
Cuando esto es una revelación podemos esperar de la adoración algo más que
una canción memorizada que muchas veces cantamos sin profundizar en ella.
Adorar es estar dentro de él, del agua, y conocer en él al Abba. Solo entonces
nos puede llevar a la fuente primera, al Génesis de nuestro espíritu. Esto por
sí sólo consigue desgarrar los velos que hemos descubierto gradualmente.

Cuando el Hijo y el Padre se muestran, lo siguiente será el poder de la


resurrección, este poder quebró los poderes de la muerte, les desmenuzó en
su autoridad y despojó de todo dominio.La resurrección es la muerte vencida,
es la unión de Fuente y Agua, es la esencia de la vida.

Jezabel y los guardianes de Babilonia saben cuando este poderío se está


desencadenando, lo huelen de lejos, le temen a un despertar de los hijos de
Dios, por esto, apuntan contra aquellos que actúan en el Espíritu de Elías, no
esperarán para ver sus sacerdotes degollados.

Pero si persistimos en elevar aquel altar, la autoridad de la resurrección se


exteriorizará y no hay nada que pueda contra aquello, es una potencia de
gobierno que el Abba confió en el Hijo.

Altar de Hijos

Hay muy escasos ejemplos de altares de hijos en las Escrituras. El de Elías es


simbólico y actúa en el principio de la representación, sin embargo, el del
mismo Jesús (el agua) y el de Abraham, cuando ofrece a Isaac, son altares
literales, en estos no se entregaba un animal, ellos mismos fueron el
sacrificio. Ahí el contraste entre lo levítico y el orden de Melquisedec, ser
prescritos en ese sacerdocio requerirá encontrarnos con el Progenitor.
Miremos el altar de Abraham e Isaac.

Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y


le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu
único, Isaac, a quien amas, y vete
a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que
yo te diré.

Génesis 22:1-2
El número tres, es número de resurrección, al tercer día Jonás salió del pez,
explícitamente este profeta escribe en su oración como descendió al Seol, por
lo tanto, Jonás murió en el pez y Dios le resucitó. El mismo Jesucristo les
responde a los judíos “les daré la señal de Jonás”, refiriéndose a su
resurrección. Asimismo, al tercer día Abraham llegó al monte a sacrificar a
Isaac. El relato nos muestra que el primogénito no opuso resistencia. Ya era
mayor puesto que pudo cargar la leña para el sacrificio. En el camino Isaac
pregunta: “¿Dónde está el cordero?” y su padre responde: “Dios proveerá”.
Aunque el sacrificio, finalmente, fue un carnero, el padre de un cordero y no
el cordero en sí, esta pregunta es respondida por el Espíritu de Elías en el
profeta Juan, cuando le es ordenado bautizar en agua, Juan exclama.

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero
de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije:
Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porqueera primero que
yo. Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto
vine yo bautizando con agua. También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al
Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. Y yo
no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo:
Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el
que bautiza con el Espíritu Santo. Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste
es el Hijo de Dios.

Juan 1:29-34

El agua le permitió a Juan saber quién era el Cordero para el altar de hijo, la
pregunta de Isaac sobre el cordero, finalmente fue respondida por Juan. El
Espíritu de Elías en él respondió quién sería el Cordero: el Hijo.

El modelo de cordero es crucial en la derrota de Babilonia, según lo que


hemos estado descubriendo.

El primer altar de hijo fue el de Abraham e Isaac, este fue exacto porque
Isaac murió en el corazón de su padre para poder ser entregado a Jehová. Este
pacto permitiría que Israel fuera tomado como propiedad de Dios, porque
Abraham lo entregó en Isaac.

El altar de hijos no sólo es el sacrificio del hijo en él, como fuera con Isaac y
Jesús, también en éste actúa y se exterioriza la soberanía de la resurrección
sobre el infierno. Por esta razón, Abraham caminó tres días y, en el tercer día,
según el escritor de Hebreos, vería la muerte y la resurrección.

Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había


recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te
será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar
aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a
recibir. Hebreos 11:17-19

El escritor de Hebreos nos apunta a esta verdad, Abraham recibió a Isaac en


la resurrección porque le fue revelada al subir al monte. Para nosotros, hoy en
día, nos es fácil concebir el concepto de resurrección, porque asumimos en
ejemplo a Jesucristo. Pero en aquellos tiempos, nadie había resucitado, por lo
cual, a Abraham le fue descubierto este poder por la fe. Esta le abrió el plano
espiritual y él pudo comprender que estaba forjando un altar de hijos y que
Dios haría lo mismo con la simiente que prometió: la pondría en el sacrificio
para desbaratar el imperio de la muerte y su sede Babel, por esto Jesús
exclama:

Abraham vuestro padre se gozó que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.
Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a
Abraham? Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham
fuese, yo soy.
Juan 8:56-58

Abraham vio al Hijo por el Espíritu de la profecía, después de adorar en el


monte y recibió revelación del propósito de la simiente y del Abba. No olvide
que finalmente lo que sacrificó Abraham fue un carnero, es decir, el “padre
del cordero”, por esto Jesús decía “todo lo que he visto hacer al Padre, eso
hago”,

El Padre contra la Reina

Dijimos que el Reino (que es Cristo) está dentro del Padre, por consiguiente,
el conflicto de reinados en estos tiempos es un titánico encuentro, entre el
imperio de la muerte (basado en mentiras e ilusiones) y el Reino. Entre
Cristo, el Rey y el príncipe derrotado de las tinieblas, entre Babel y Jerusalén,
entre la reina que está dentro de Babilonia y el Padre que está dentro del
Reino.

El sistema de la reina tiraniza y gesta huérfanos. La ciudad, guarida de


demonios, los moldea con mentalidad de esclavos, con el fin de que estos
nunca consigan estar al tanto de cuál es su potencial interno, el llamado o el
propósito y mucho menos la honra que se les ha concedido para reinar. La
reina ha encadenado a la generación de reyes en la servidumbre, el Padre esta
buscándolos en una batalla sin precedentes.

La reina del cielo, junto con Nimrod, el padre de leviatanes y espíritu del
anti-cristo, están en esa tarea de defender las ruinas de Babel, escombros que
aún poseen millares de encadenados, restos que aún mantienen a millones
bajo yugos de religión, tradición, ideologías e ilusiones que les impiden vivir
como hijos.

El Padre se ha acercado en estos tiempos a los hijos y el Espíritu de Elías ha


estado en esa tarea. La gran batalla es un combate de hijos, un conflicto de
reinos en donde estos se manifiestan con toda la autoridad del cielo. Durante
esta guerra las tinieblas están cubriendo la tierra, como la noche en que
fueron enjuiciados los primogénitos de Egipto y los herederos del pueblo de
Dios fueron libres por la sangre. Así mismo la penumbra está envolviendo en
estos años, para enjuiciar a los principados y situar a los hijos gobernantes
lejos de la opresión.

La iglesia ha estado estos últimos diez años en el trabajo de parto de este hijo
gobernante, una generación que percibe el Reino no como “comida y
bebida”, sino como justicia, paz y gozo en el Espíritu. Le diremos algo más:
esta gente será de agua y de fuego, el agua de la entrada al Reino y el fuego
de los que ya gobiernan, no hay fuego sin agua.

Dios envió a Juan a bautizar en agua, porque detrás vendría quién bautiza en
fuego; es la misma secuencia de la batalla de Elías contra Baal, primero el
líquido, luego fuego. Notará que las siete llamas de Dios que el apóstol Juan
describe en Apocalipsis se posan sobre las aguas cercanas al trono
(Apocalipsis 4:5-6), Dios le habló a Moisés desde el fuego de la zarza,
porque Moisés ya había pasado por aguas (su nombre lo demostraba, el
“sacado de las aguas”), por este motivo, podía oír la voz desde el fuego. El
agua es gestación, el fuego es gobierno y tiene poder para consumir lo falso e
iluminar en las tinieblas, por lo tanto, en estos años veremos a la iglesia
siendo sumergida en aguas profundas. El Espíritu de Elías está en este
compromiso. Esas profundidades posicionarán a la iglesia para regir
naciones, pero después vendrá el fuego, la vara de gobierno trae fuego en
ella, para alinear todas las cosas y dejar solo lo genuino. Los dos elementos
de purificación nos los describe Números:

…todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien
que en las aguas de purificación habrá de purificarse; y haréis pasar por
agua todo lo que no resiste el fuego.
Números 31:23

Dos elementos de purificación que la palabra menciona, el agua y el fuego, lo


que no puede ser limpio por agua debe ser limpio por fuego y lo que no
resista fuego debe pasar por agua.

Cuando esta verdad se manifiesta sobre alguien, aquella persona


comprenderá en su corazón que sus conocimientos de las Escrituras necesitan
ser revisados nuevamente. Una profunda convicción de pecado, justicia y
juicio se apodera de su alma: hambre y sed de justicia. Esta es la primera
manifestación del agua y del fuego en un hijo de Dios, un apetito expansivo
por la palabra de Dios y una necesidad de volver a leer las Escrituras y
revisar nuestras interpretaciones acerca de ella, a veces demasiado terrenales
o filosóficas.
Babilonia al Descubierto
Pensamientos
Finales
A lo largo de este libro tal vez ha podido descubrir una realidad diferente.
Los cimientos primeros de Babilonia han sido descubiertos en el corazón, así
como también las dinámicas espirituales que subyacen bajo las inclinaciones
de las tinieblas.

Pero, más que esto, queremos que pueda centrarse en el escenario del cielo.
Por sobre lo que el diablo pueda hacer, recuerde que sus actos son mentirosos
y que Babilonia no tiene poder mientras no creamos en sus principios como
una solución. Es un sistema de ilusiones vacías, sin sustancia; salir de él en
verdad es venir a la luz que es Cristo y ser expuestos frente a su trono.
Debemos dejarnos examinar por el Espíritu de manera profunda, en lo más
íntimo de nuestras motivaciones.

La guerra contra Babilonia es, preliminarmente, en el corazón y la mente de


cada creyente. Más allá incluso de una guerra profética territorial, este
gobierno pierde dominio cuando, como iglesia, nos decidimos a no dejarnos
sitiar por sus nociones de competencia, orgullo religioso y control. Vencer
este gobierno es primeramente despojarnos de todo aquello.

Esperamos que no sea esta la única vez que lea este libro. Revise los velos de
la ciudad perversa cada cierto tiempo y haga un autoexamen para saber, con
certeza, que está actuando en completa limpieza. Sumerja su corazón en la
luz del Señor, en su libertad y amor; viva como hijo y manifieste al Padre en
todo lo que hace. Oremos Juntos:
Padre, hablo a mi espíritu y alma, para que renuncien a cada principio babilónico aquí expuesto.
Renuncio a todo deseo de control, manipulación y orgullo. Te pido perdón por no sacudirme este trapo
de inmundicia que es Babilonia y hoy lo expongo ante ti y para pedirte que me limpies. Renuncio a
toda influencia de los principados aquí expuestos: Persia, Grecia y Roma. Cambia mi corazón, para
manifestar verdadera justicia en mí y ser un hijo de luz, nacido del agua y del Espíritu.

En el nombre de Jesús… Amén.


Referencias
Bibliográficas
• Sobre Nimrod, su conexión con Semiramis y las mitologías de Baal y el sol.
Saulo Villatoro, El árbol que Dios Plantó: Enciclopedia Ilustrada, CBH Books, Antártica (Página 64)
• Otros nombres de Nimrod:
David W. Daniels, La Religión de Babilonia, Chick Publications, Antártica, (Página 76 -78 )
• Nimrod Mason:
Cosmogonía Masónica, Editorial Kier, Antártica, (Página 24)
Nimrod y la masonería
William Schnoebelen, La masonería: Más allá de la luz, ChickPublications, Antártica, (Página 146-
148)
• En el “Himno de los 50 nombres de Marduk” hay 49 que se usan para el

• Paul Kriwaczek, escritor, productor y director de la BBC, asegura que la civilización mesopotámica
con sus edificaciones, pudo tener razones puramente religiosas e ideológicas.

Paul Kriwaczek, Babilonia Mesopotamia: la mitad de la historia humana, Planeta, (Páginas 36-46)
• Hitler en prisión
Pablo Jiménez Cores, La estrategia de Hitler: Las raíces ocultas del Nacionalsocialismo, (Páginas 67-
69)
• Se mencionan Gigantes de renombre en diferentes civilizaciones del mundo, en diferentes continentes.

Francisco Javier Torrent Rodrigo, El Legado Hermético de la Antigüedad, (Páginas 231-234)


• La profeta Ana Méndez describe a través de un grafico las regiones de cautividad organizadas por la
muerte
Ana Méndez Ferrell, Regiones de Cautividad, Voice Of The Light Ministries, (Página 137)

• Semiramis es contada como la esposa de Nimrodque luego de asesinarlo se proclama madre de los
dioses y que sería la causante de los cultos a la mujer y el niño.

Susana Castellanos de Zubiría, Mujeres perversas de la historia,Editorial Norma, (Páginas 46-48)


• Babel como “puerta de dioses”
Ernesto H. Trenchar,El Libro de Génesis, Portavoz, Antártica, (Página 142)
• Sobre los Zigurats de Babilonia
Juan Luis Montero Fenollós, Breve historia de Babilonia, Nowtilus, (Página 202)

• La historia de Gudeasobre la motivación de sus construcciones fue por un mandato espiritual, un


sueño donde se le parecen dos dioses, un hombre y una mujer que le dan instrucciones precisas de su
construcción.

Georges Roux, Mesopotamia, Akal, (Páginas 180 -181)

El rey neo-sumerio Gudea, de la ciudad de Lagash (sur de Mesopotamia, hoy Irak), a finales del tercer
milenio ac, es aun hoy recordado porque escribió un texto autobiográfico (escrito, con signos
cuneiformes diminutos, en dos gruesos y altos prismas de barro, conservados en el Museo del Louvre
de París) en el que detalla un extraño sueño: una serie de dioses se le aparecieron, le dictaron órdenes
extrañas y le mostraron objetos que no supo reconocer, hasta que, ya despierto, su madre, una diosa
que moraba en un templo, al que acudió, le interpretó el sueño: el cielo le había ordenado construir un
templo a su dios protector, Ningirsu, y le había mostrado los planos de la construcción, dándole
precisas indicaciones sobre cómo edificarlo y los materiales que tenía que emplear.

Este texto constituye la primera memoria proyectual de arquitectura de la historia.

• El libro “Historia del Arte”, resalta que existen pasmosas similitudes entre las artes de la América
antigua, China y próximo Oriente, sobre todo a lo relacionado con los montículos artificiales con usos
religiosos, similares a los Zigurats de México.

HughHonour y John Fleming, Historia Del Arte, (Página 85-86) religiosas (en este caso los Zigurats)
tenían como fin mantener la tiranía y el poder absoluto sobre los reyes-dioses o reyes-sacerdotes de la
antigüedad en las diferentes culturas.

• El profesor argentino de arte Antiguo, Cesar Sondereguer, en su libro “Pirámides y templos: De


Egipto y América: Fundamentos ideológicos, morfo proporcionalidad, critica estética” asegura que la
construcciones

César Sondereguer, Pirámides y templos: De Egipto y América: fundamentos ideológicos…


• Sobre sellos en ladrillos
Paul Kriwaczek, Babilonia Mesopotamia: la mitad de la historia de la humanidad, Planeta, (Página 11
y 12)
• La idea piramidal de los egipcios sale del nacimiento de su dios creador que broto de una colina
sobre el mar primero
José Miguel Parra Ortí, Las Pirámides: Historia, Mito y Realidad, Complutense, (Página 2)
• Monolito de Salmanasar III
Georges Roux, Mesopotamia, Akal, (Página 319)
• Conquista de Ciro
Pedro López Barja y Susana Reboreda Morillo, Fronteras e Identidad en el Mundo Griego Antiguo,
(Página 40)
• Escudo de Benedicto XVI
José Medina, Benedicto XVI: El papa del nuevo milenio, (Página 60)
• Sello de Jezabel
MarjoKorpel, Investigación y opinión acerca del mundo antiguo, Ultretch Old TestamentScholar,
(http://www.bloganavazquez.com)
Evidencia de Dios, Sello de la reina Jezabel de los libros de los reyes del Antiguo Testamento confirma
su existencia, (http://www.godandscience.org)
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Common questions

Con tecnología de IA

The document describes the spiritual battle as a struggle against the spirit of Nimrod, which represents oppressive control and manipulation. This spiritual warfare is manifested in earthly leadership when leaders exert undue control and create dependency among their followers, resembling Nimrod’s hunting of souls. Such leadership dynamics mirror spiritual deception, where followers are manipulated and tied to the leader, preventing them from pursuing divine purposes .

Spiritual associations are utilized by spiritual entities as means of manipulation by linking individuals to others that can trap them spiritually. These connections, when misaligned, act as snares that distract and deviate individuals from their spiritual purpose, reinforcing the binding influence of entities like the spirit of Nimrod .

The spirit of Nimrod is connected to religious manipulation through its methodology of capturing souls, making them dependent on leaders who exploit their followers' religious beliefs. Such leaders use threats of divine judgment as the 'lazo' or snare, thereby subjugating individuals under a false religious narrative, detaching them from genuine spirituality .

The document portrays spiritual warfare as fundamental to the establishment of religious kingdoms by illustrating how spiritual forces opposed to God's will attempt to control earthly religious structures. The battle involves resisting territorial spirits like the 'prince of Persia' that impede divine communication and the establishment of God's genuine kingdom on earth, as exemplified by the biblical accounts of Daniel and apostles .

The spirit of Nimrod is described as an entity that hunts down the souls of people, causing them to lose autonomy and become subservient followers. This is paralleled with modern authoritarian leaders like Hitler and Mao, who held sway over masses with charismatic oratory, leading their followers into blind obedience. These leaders are seen as having influenced people’s emotions and wills in a way that made them accomplices in horrific acts without objection .

The implications of the spirit of Babel in religious structures are profound, as it indicates that such structures can be swayed by deceptive spiritual influences aiming to control and manipulate worshippers. Babel represents a false divinity upheld through manipulation, enticing people into a system that replicates outward divinity but lacks true spiritual connection with God .

The document highlights characteristics of spiritual leadership by contrasting manipulative leaders who seek dependency and control with those who guide followers towards divine purposes without coercion. Jesus exemplifies divine leadership through voluntary discipleship that encourages understanding and autonomy, unlike manipulative leadership that mirrors the spirit of Nimrod, focused on domination .

The 'reina del cielo' is described as playing a crucial role in spiritual oppression by being a territorial spirit, deeply entwined with the Babylonian system. This influence extends to establishing dominion over territories through manipulation and sacrifices, thereby perpetuating injustice and spiritual darkness .

The spirit of the Antichrist is linked to global rebellion by operating against God's will, fostering falsehoods about true divinity, like the contrast between Jesus and Tamuzz. This spirit’s deception leads people worldwide to abandon divine principles in favor of selfish pursuits, which is seen as a mark of rebellion in modern times .

Elijah's altar is significant as it symbolizes a spiritual legacy and empowerment by representing a 'circle' or covenant of promise with God. Unlike typical Levitical altars, Elijah's altar signifies a model where the divine relationship surpasses ritualistic worship, emphasizing direct God-child interactions and heralding spiritual renewal through acts like water pouring, signifying resurrection .

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